En internet ha habido muchas opiniones encontradas sobre lo que es Iniciativa México, más en contra que a favor. Y es que el ciudadano común se ha hartado de las campañas emocionales que promueven las televisoras, sobre todo porque al racionalizar estos eventos uno se da cuenta de la doble cara de dichas campañas: Muchos notan como las mismas televisoras que hablan de cambio y de «si se puede» son las que quieren regresar al viejo régimen del PRI con Enrique Peña Nieto, las que no quieren una tercera cadena televisiva, abrirse a la competencia y quieren seguir siendo un duopolio que dicta que es lo que se debe y no se debe informar en el país. Un país, donde la mayoría de los habitantes solo los tiene a ellos como recurso para informarse.
Carlos Loret de Mola, perodista de Televisa (y recalco que es de lo menos malito que tienen) publicó un artículo llamado «Los que no quieren iniciativa México» el cual pueden consultar aquí. Yo entiendo que el trabaja para la televisora y no solo debe de ajustarse a la línea periodística que le exije, sino que tal vez está convencido del proyecto que promueve la televisora que le dá de comer. Pero creo que ha escrito dentro de ese artículo unas lineas lamentables, que parecieran sacadas del departamento de marketing de Televisa y no de su capacidad racional, y las cuales vamos a desmenuzar:
Iniciativa México ha despertado en sectores críticos de la propuesta inquietud, sospecha, especulación que irán decantándose al paso del proyecto. Al tiempo con eso. Pero también hay una denostación motivada por algo mucho más peligroso: Iniciativa México empodera al ciudadano. Y ahí hay muchos cotos de poder —al cobijo de gobiernos y movimientos de distintos colores partidistas— que no quieren que eso pase porque se sienten amenazados. No quieren ciudadanos, quieren seguidores. Y claro, quieren descalificar Iniciativa México.
Me parece absurdo lo que Carlos Loret de Mola dijo en esas líneas. El dice que hay muchos cotos de poder al cobijo de gobiernos y movimientos de distintos colores que no quieren que eso pase porque se sienten amenazados. ¿El PAN?. Si Felipe Calderón acaba de reconocer y aplaudió dicha iniciativa, en el partido azul no se ven cotos de poder que quieran frenar dicha iniciativa, más bien la aplauden. ¿El PRI?. No creo que el PRI esté en contra, más cuando Televisa está promoviendo la candidatura de su candidato más fuerte, Enrique Peña Nieto. ¿El PRD? No creo que el jefe de gobierno Marcelo Ebrard se oponga si ya está buscando a las televisoras para hacerse publicidad y no se opuso siquiera a la coloación de pantallas gigantes en el Zócalo para ver el mundial. Los únicos políticos que podrían oponerse serían López Obrador y un sector de la izquierda más dura de México que quieren permanecer ajenas a algún poder mediático, pero hasta hoy 9 de Junio, AMLO no ha hecho ningún pronunciamiento sobre la iniciativa, lo cual pueden revisar en Google. Tal vez algún día lo haga, pero hasta ahora no lo ha hecho y Loret de Mola ya está afirmando que hay cotos de poder políticos que no quieren que la iniciativa prospere. Además tómese en cuenta que López Obrador y sus seguidores tienen poca representación en la cámara de diputados. Entonces no son «los poderosos los que se están oponiendo».
Ya vimos que en el gobierno no parece haber nadie que se esté oponiendo, al menos la mayoría absoluta de los políticos parece que estarán alineados con la iniciativa ¿entonces, de donde vienen las críticas?. Si, adivinaste: Las críticas vienen del cada vez mayor escepticismo de los ciudadanos a los gigantescos medios televisivos y al gobierno. Lo siento Loret de Mola, ahora no acertaste en tus comentarios, espero que para la próxima si lo hagas.
Mientras les dejo unos videos de una entrevista de Carmen Aristegui con Denisse Dresser, Lorenzo Meyer y Sergio Aguayo sobre esta iniciativa:
Estaba yo en una cita con una doctora, ella es una persona muy culta, por lo cual es natural que le guste charlar sobre temas de interés general, entre tantos otros, sobre la situación actual de nuestro país. Me pregunta como veo la situación actual de México, y los dos llegamos a la conclusión de que las cosas no están bien, que no hay un proyecto de nación. Pero ella hace énfasis en algo, en que México es una olla de presión que puede estallar en cualquier momento, la desigualdad es terrible, en tanto los poderes fácticos como los oligarcas se siguen aferrando a su poder, lo cual ha venido a poner a nuestro país en una situación insoportable (no es que sea malo que haya ricos, pero si que haya una desigualdad desorbitante). -Pareciera que no es coincidencia que estemos en el 2010, precisamente en el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia.
Las lluvias todavía no llegan, pero los estragos que generalmente causan parecen que se han anticipado. Al menos aquí en mi colonia lo he podido constatar, porque en dos Domingos seguidos se ha ido la luz, ¡a la misma hora!. En los dos casos se fué la luz a las 5:30 PM y regresó hasta las 10:30 PM, 5 horas en penumbras, y una hora más de su tan cacareada promesa de calidad de que si la luz se va en toda la colonia, el compromiso de reconexión es de cuatro horas. ¡Haganme el favor!.
Yo no había tenido la oportunidad de ver el partido de ida de la final del Leon vs Necaxa, quienes competían por ver quien ascendía a la primera división. Por supuesto que quería que pasara el León, por la tradición y abolengo que tiene (y claro, por su afición, que es mucho más numerosa que la del Necaxa), y todo pintaba para que ellos fueran los que calificaran despues de tantos frustrados intentos por regresar la primera. Pero algo extraño sucedió en la final, el Necaxa golea al León 3-0, y este último equipo queda con dos jugadores expulsados. Todos lo que lo vieron coincidieron en algo: El partido había sido un robo, el partido estaba manipulado, ninguna de las expulsiones habían sido justificadas. ¿Error arbitral o la mano de Televisa para hacer regresar a su equipo?.
Me acuerdo que unos parientes habían decidido dejar la Iglesia Católica y habían decidido formar parte de una de esas iglesias cristianas donde todo el mundo canta, baila y alaba al Señor. Como me habían invitado a León (porque eran de allá), acepté asistir a una de sus ceremonias que duraban más de 2 horas. Decidí analizar a los integrantes de tal congregación y me dí cuenta de una cosa. No daba ni un peso por algunos de los fieles que decidían adorar a Jesús de ese modo.
No se si recuerden que alguna vez me preguntaba si no sería buena idea que