Categoría: temas polémicos

  • Mujer criada por homosexuales pide a gobiernos proteger el verdadero matrimonio

    Esta es una vivencia de Dawn Stefanowicz que vivió en una familia homosexual y ahora pide que se protejan los matrimonios compuestos por un hombre y una mujer. Ojo, no con esto quiero decir que todos los matrimonios gays serán así, pero si es importante mencionarlo para reflexionar un poco sobre la adopción en matrimonios gay:

    Una mujer canadiense que fue criada en un hogar homosexual se dedica ahora a asistir a otras personas que atraviesan por la misma situación y a pedir a los gobiernos del mundo que protejan el matrimonio entre hombre y mujer.

    Según informa Forum Libertas.org, Dawn Stefanowicz vive en Ontario, Canadá, con su esposo de toda la vida y sus dos hijos, a los que ha educado en casa. Actualmente prepara su autobiografía y desarrolla un ministerio especial desde el sitio web (en inglés)http://www.dawnstefanowicz.com/: Brinda ayuda a otras personas que como ella crecieron a cargo de un padre homosexual y fueron expuestas a este estilo de vida.

    Stefanowicz explica en el sitio web «cómo en su infancia estuvo expuesta a intercambios de parejas gays, playas nudistas y la falta de afirmación en su feminidad, cómo le hirió el estilo de vida en el que creció, y ofrece ayuda, consejo e información para otras personas que han crecido heridas en un entorno de ‘familia’ gay, un estilo de ‘familia’ que ella no desea para nadie y que cree que las leyes no deberían apoyar».

    Su testimonio:
    En su relato, Stefanowicz explica que debido a una enfermedad grave de su madre debió quedar al cuidado de su padre homosexual cuando aún era una niña. «Estuve expuesta a un alto riesgo de enfermedades de transmisión sexual debido al abuso sexual, a los comportamientos de alto riesgo de mi padre y a numerosas parejas», relata.

    «Incluso cuando mi padre estaba en lo que parecían relaciones monógamas, continuaba haciendo ‘cruising’ buscando sexo anónimo. Llegué a preocuparme profundamente, a amar y entender con compasión a mi padre. Compartía conmigo lo que lamentaba de la vida.

    Desgraciadamente , siendo niño unos adultos abusaron sexual y físicamente de él. Debido a esto, vivió con depresión, problemas de control, estallidos de rabia, tendencias suicidas y compulsión sexual. Intentaba satisfacer su necesidad por el afecto de su padre, por su afirmación y atención, con relaciones promiscuas y transitorias. Las (ex) parejas de mi padre, con los que traté y llegué a apreciar con sentimientos profundos, vieron sus vidas drásticamente acortadas por el SIDA y el suicidio. Tristemente, mi padre murió de SIDA en 1991″, recuerda.
    Según Stefanowicz las «experiencias personales, profesionales y sociales con mi padre no me enseñaron el respeto por la moralidad, la autoridad, el matrimonio o el amor paterno. Me sentía temerosamente acallada porque mi padre no me permitía hablar de él, sus compañeros de casa, su estilo de vida y sus encuentros en esa subcultura. Mientras viví en casa, tuve que vivir según sus reglas».


    «Sí, amaba a mi padre. Pero me sentía abandonada y despreciada porque mi padre me dejaba a menudo para estar varios días con sus compañeros. Sus parejas realmente no se interesaban por mí. Fui dañada por el maltrato doméstico homosexual, las tentativas sexuales con menores y la pérdida de parejas sexuales como si las personas fueran sólo cosas para usar. Busqué consuelo, busqué el amor de mi padre en diversos novios a partir de los 12 años», sostiene.


    Stefanowicz recuerda que «desde corta edad, se me expuso a charlas sexualmente explícitas, estilos de vida hedonistas, subculturas GLBT y lugares de vacaciones gay. El sexo me parecía gratuito cuando era niña. Se me expuso a manifestaciones de sexualidad de todo tipo incluyendo sexo en casas de baño, travestismo, sodomía, pornografía, nudismo gay, lesbianismo, bisexualidad, voyeurismo y exhibicionismo. Se aludía al sadomasoquismo y se mostraban algunos aspectos. Las drogas y el alcohol a menudo contribuían a bajar las inhibiciones en las relaciones de mi padre».
    «Mi padre apreciaba el vestir unisex, los aspectos de género-neutro, y el intercambio de ropas cuando yo tenía 8 años. Yo no veía el valor de las diferencias biológicamente complementarias entre hombre y mujer. Ni pensaba acerca del matrimonio. Hice votos de no tener nunca hijos, porque no crecí en un ambiente de hogar seguro, sacrificial, centrado en los niños», señala.

    Las consecuencias:
    «Más de dos décadas de exposición directa a estas experiencias estresantes me causaron inseguridad, depresión, pensamientos suicidas, miedo, ansiedad, baja autoestima, insomnio y confusión sexual. Mi conciencia y mi inocencia fueron seriamente dañados. Fui testigo de que todos los otros miembros de la familia también sufrían», sostiene Stefanowicz.


    Ella asegura que sólo después de haber tomado las decisiones más importantes de su vida, empezó a darse cuenta de cómo la había afectado crecer en ese ambiente.


    «Mi sanación implicó mirar de frente la realidad, aceptar las consecuencias a largo plazo y ofrecer perdón. ¿Podéis imaginar ser forzados a aceptar relaciones inestables y prácticas sexuales diversas desde corta edad y cómo afectó a mi desarrollo?. Desgraciadamente, hasta que mi padre, sus parejas sexuales y mi madre murieron, no pude hablar públicamente de mis experiencias», explica.


    «Al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores del matrimonio legal del mismo sexo. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros niños», concluye.

  • La adopción gay. Legal en el Distrito Federal.

    México es un país muy religioso. A pesar de todos los intentos de limitar a las instituciones religiosas históricamente, la religión ha estado presente en la sociedad mexicana. La gran mayoría de los mexicanos dicen profesar la religión católica (aunque algunos lo hagan de dientes pa’fuera) a pesar de que tenemos un estado laico donde no puede intervenir la religión, a pesar de que se prohibe la enseñanza católica en las escuelas públicas, a pesar de que en el siglo XIX se redujeron privilegios al clero y de que en casi todo el siglo XX dicho gobierno laico se comportó como el «papá gobierno» de todos los mexicanos. Parece que las raíces católicas en México (importadas por los españoles) son muy fuertes, tan es así que el mexicano es más religioso que el propio español, y tal vez hasta me arriesgaría a decir que el italiano (siendo que dentro de el país de estos se encuentra la Santa Sede).

    Por eso, la nueva ley donde la suprema corte falló a favor de que los gays puedan adoptar hijos es histórica. Ese tipo de leyes son pensables en países más liberales como en el continente europeo o al menos en Argentina. Pero ¿en México?, donde la religión es el pan de cada día de los mexicanos. Me parece impensable e increíble. Pero así es, y ni modo. Lógicamente todo el grupo conservador ese: Juan Sandoval Íñiguez, Norberto Rivera, o el ya tan querido Beato Carlos están totalmente en contra y no la han de estar pasando bien. Yo siempre me he manifestado en contra de la adopción de niños por parte de parejas gay, aquí pueden ver mis motivos, pero también creo que también hay cosas las cuales son más preocupantes y de las cuales las Iglesia no habla con tanto «pudor»: Por ejemplo matar, robar, mentir, extorsionar, o tolerar la pederastía entre muchos otros actos más que se consideran pecados mortales y que son más degradantes para la humanidad que la adopción de parejas gay.

    No me voy a ir a fondo porque ya lo había explicado (y lo pueden ver en el link que puse anteriormente), yo tolero la homosexualidad (tampoco creo que se deba de promover) pero creo que es algo que no es natural (dado que el hombre tiene un pene diseñado anatómicamente para ser penetrado en una vagina y poder concebir un nuevo ser humano) y por lo tanto la adopción de parejas gay nos habla de un grupo social que va en contra de esa naturaleza humana. He ahí porqué difiero de la adopción de niños por parte de las parejas de homosexuales. Pero tampoco creo que esto signifique la hecatombe o vaya a ser la perdición de la sociedad y más al grado de como algunos jerarcas religiosos lo quieren ver. Decir que la adopción gay es peor que el narcotráfico es una estupidez, me explico por que: –La adopción gay puede acarrear posibles problemas como una mala formación por falta de una presencia paterna o materna en casa (lo cual tampoco significa que el niño se vaya a convertir en un delincuente), el narcotráfico en cambio acaba con el tejido social drogando a los jóvenes, además de todos los miles de muertos que provocan las redes de narcotraficantes (lo cual me atrevo a decir con los ojos cerrados, es muy grave).

    La adopción gay puede acarrear muchos problemas, ya mencioné lo de las figuras paternas. También está la discriminación que pueden sufrir los hijos de una pareja gay en una sociedad conservadora como lo es México, lo cual podría generar problemas psicológicos. Pero tampoco es garantía de que esto suceda, porque si bien es cierto que es un riesgo, también existen algunas familias gay que viven felizmente sin ninguna complicación, al menos por lo que me ha contado una amiga (cito algunos países donde esto es legal como España, Noruega, Suecia y Holanda), y también existen familias heterosexuales donde los niños viven un infierno. Por lo cual pienso que la adopción de parejas gay no es tan destructivo para la sociedad como algunos otros problemas que tenemos en el país.

    Si bien estoy en contra por las razones expuestas, creo que debemos apostar por la practicidad y por lo que es más conveniente para la sociedad. Perdón si aquí me veo más utilitarista que en otras ocasiones, pero creo que el gobierno se debe de regir por lo que es mejor en la práctica para la sociedad y las cuestiones morales y religiosas se deben de dejar a la intimidad de los integrantes de la sociedad, no al estado.

    Creo que en la práctica veremos que tan eficaz resultó esta polémica decisión. Veremos si Ebrard y sus compinches estaban en lo cierto, o si bien,  pasaron una ley que no era conveniente para la sociedad defeña. Es una decisión polémica que polariza a la sociedad y acarrea críticas, pero tampoco se trata de un acto de corrupción, se trata simplemente de una decisión que es bien vista moralmente por unos y mal vista moralmente por otros.

    P.D. En México la gran mayoría de los habitantes está en contra de esa ley ¿que no sería mejor respetar la voluntad de la mayoría?. También se dice que Europa es gran ejemplo de este liberalismo, pero allá curiosamente ya le están dando para atrás porque este tipo de leyes no se han adaptado muy bien al tejido social.

  • Las Películas Piratas.

    ¿Quien no ha visto alguna de estos cortos cuando va al cine?. Es de ley ver uno de esos famosos anuncios ya no solo cuando se disfruta de una película en una sala, sino también cuando uno renta una película en un Blockbuster por ejemplo. Esta cruzada antipiratería ya tiene varios años, y lo que busca hacer es concientizar a la gente por medio de spots emocionales cuyo argumento, se supone, podría ocurrir en la vida diaria. Mi duda es si este tipo de campañas ha tenido alguna eficacia, lo cual ignoro (no he encontrado algún documento estadístico), pero lo que si veo a buen ojo de cubero, es que la gente sigue comprando este tipo de películas.

    Yo realmente prefiero ir al cine que ver una película que aunque sea «por adelantado» se va a ver mal. Para mí, la calidad tanto visual como sonora tiene mucha importancia a la hora de disfrutar una película. Pero también estoy convencido de que a mucha gente no le importa ver una película adelantada en la comodidad de su hogar en detrimento de lo anterior, o bien, en caso de que sean películas que ya pueden ser rentadas en establecimientos o contratadas por sistemas Pay Per View, las prefieran comprar piratas (que en este caso si tienen buena calidad porque son copiadas fielmente de discos DVD o Blu-Ray).

    Me he dado cuenta que en el cine, más que ver a la gente preocupada por el mensaje de dichos anuncios de concientización, terminan mofándose de ellos. Eso me ocurrió cuando fuí a ver la película Inception. La gente que estaba a mi lado comentaba que los anuncios que proyectaban eran cursis y que creían que el argumento del corto no podría ocurrir en la realidad. En este caso el anuncio era de unos amigos que iban a ir al cine a ver una película, uno de ellos propone ir a ver esa misma película a su casa porque la tiene en pirata, pero los demás amigos lo dejaron solo, lo cuestionaron por comprar películas piratas y optaron por ir al cine a verla.

    El esfuerzo de las autoridades y de la industria es  justificable, naturalmente necesitan hacer algo porque son millones de pesos los que se pierden por culpa de la piratería. Pero creo que luchar contra la piratería es algo casi imposible en un país como México. En los países desarrollados no existe tanta piratería (y vaya que tampoco es un problema ajeno a ellos) porque tienen un mayor poder adquisitivo que les permite ir al cine y comprar películas a su coste original y los empleos son lo suficientemente bien pagados para que el comercio informal (de donde se deriva la piratería) sea mínimo o casi inexistente. Y no es que hayan mejores campañas de concientización en esos países, más bien parecen no necesitarlos tanto. La solución para evitar la piratería es tratar de mejorar el poder adquisitivo de una sociedad aspiracional(de lo cual se debería encargar el gobierno en conjunto con la sociedad y no la industria cinematográfica), que busca consumir a como dé lugar productos y servicios para los cuales no tiene el suficiente poder adquisitivo.

    Mientras tanto a la industria no le quedará de otra más que seguir haciendo campañas de concientización para reducir la piratería, pero ¿ ustedes, que piensan de este fenómeno?

  • La Jaula de las Locas.

    Traigo a colación este tema porque como muchos ya saben, han legalizado el matrimonio gay. Es decir, que las bodas celebradas en el DF van a ser legales en todo el país. ¿Cual es la postura de Cerebro ante esta decisión?. Bueno, no estoy a favor ni en contra, no me molesta en lo absoluto que legalicen el matrimonio gay, claro, mientras no puedan adoptar niños (a eso si me opongo). Pero ya me imagino el grito de coraje que pegó Norberto Rivera, el gober piadoso Emilio González Márquez y nuestro querido Beato Carlos cuando la suprema corte tomó la decisión que está a punto de consolidarse (el que si anda muy feliz es el norteamericano Dick Sucker).

    A mí no me molesta en absoluto que exista gente que tenga otra preferencia sexual, de hecho tengo alguno que otro compañero o compañera de la universidad con los que a veces salgo cuando salimos toda la bola en grupo que son gays y no me molesta platicar con ellos y preguntarles como les ha ido en su vida, ni los veo diferente ni nada. Simplemente tienen otra preferencia sexual y ya, es su problema y a mi no me gusta andarme metiendo en sus problemas cuando no me afecta a mí en nada.

    Pero hay algo que a mí sinceramente si me causa repulsión y son aquellos gays denominados «las locas». ¿A quienes me refiero?. A esos gays que les encanta exhibir su preferencia sexual, que tienen que mostrar al mundo que son gays para que todos se den cuenta. A esos que niegan su masculinidad natural y tratan de actuar como si fueran mujeres y lo gritan a los cuatro vientos. Ese tipo de gays que van al Zara a comprarse sus ropas ajustadas y salen peleándose –Aaay yaa luisito, esa camisita no te queda, daaaaa!, claro que si, si me veo bien hermosa con esta camisa Carlitos, ¿No ves que acentúa mi feminidad masculina?, daaaaa!.

    ¿Por qué me causa repulsión?. Porque una cosa es tener el gusto por el mismo sexo, y otra cosa es fingir ser del sexo que uno no es. Y porque además pareciera que tienen un complejo al querer mostrar a todo el mundo que son gays exhibiéndose como tal. La preferencia sexual es solo una parte de nuestra vida, no es toda nuestra vida como un todo, pero para ellos, toooodo el mundo necesita saber que son gays. Parece que tienen una manía por ser observados por todo el mundo (claro, que luego se sienten cuando los rechazan).

    A mi ya me ha tocado varias veces que gays me tiran la onda. Curiosamente siempre me ha ocurrido en la Colonia Americana, acá en Guadalajara, que vendría a ser algo parecido a la Zona Rosa del D.F. Una vez iba caminando por la calle de Pedro Moreno,  pasan unas «locas» y me dicen, -aay bombón estás bien guapo, vente pa’ca, daaa!!. La verdad lo primero que me dieron ganas fué de darles un puñetazo en la cara a esos tipos «o tipas» para enseñarlos a comportarse como hombres. Yo, como heterosexual, no ando exhibiendo en público mi heterosexualidad ni ando caminando portando un cartel que dice -Soy bien macho y me he tirado a tantas chicas. No tiene sentido a mi gusto hacer público la sexualidad de uno, cuando en realidad debería ser algo personal e íntimo.

    No tengo tampoco nada en contra de que marchen para reclamar sus derechos, estamos en una democracia y ellos como ciudadanos tienen derecho a luchar por lo que creen. Pero a veces algunos de estos gays quieren salirse por la tangente y quieren imponer su «gaydad» ante los demás, parece que en lugar de luchar por sus derechos, quieren imponerlos con actos que no estarían permitidos en la vía pública ni para los heterosexuales, pero como son gays y son la «minoría reprimida» se les debe de tolerar todos los actos que hagan. –Como somos gays si podemos agarrarnos una teta o mostrar atuendos atrevidos en público, al cabo somos homosexuales y nadie nos entiende, ay manita, daaaa.

    -Manita, como ves que Cerebro no nos entiende
    -Daaah, si Luisito y eso que está muy guapo, de hecho ¿viste sus atributos?
    -Si, pero es un caso perdido, no se quiere unir a nuestro club, Carlitos
    -El será un caso perdido, es que no se atreve a probaaaar, daaah
    -Y nosotros somos una bala perdida, paaaaas, daaaah, jajajjajajajajajja

  • Raúl Velasco.

    Hay muchas figuras mexicanas que serán recordadas por lo que han aportado al país. Pero lamentablemente hay otras que serán recordadas por lo que no hicieron, dejaron de hacer o no permitieron hacerlo en México. Curiosamente la fecha de inicio del programa Siempre en Domingo fue solo un año después de la masacre de Tlatelolco, cuando el PRI en el poder empezó a mostrar su garra intolerante y empezaba a fallar el sistema de gobierno que en años anteriores hiciera crecer al país; y la fecha del término de programa fuera solo dos años antes del inicio de la transición democrática en México. Y digo que es curioso, porque mientras en el gobierno el PRI decía que cosas se hacían y como se hacían las cosas, Raul Velasco hacía lo mismo en el ámbito musical. Tenía el monopolio de la música.

    Raul Velasco, quien falleciera en el 2006, fué primo de Miguel Alemán Velasco, el cual fuera un alto ejecutivo de Televisa e hijo del ex-presidente Miguel Alemán Valdes. Ese parentesco le dió la posibilidad de entrar al medio del espectáculo, donde creció hasta llegar a la cima y hacerse del mercado musical en México. En las épocas de Don Raúl Velasco no había Internet, Youtube ni iTunes. La gente no tenía acceso a la información como ahora se tiene, y en gran medida dependía de los gustos musicales de este señor. Porque en esas épocas, eran pocas las tiendas de discos que vendían productos de artistas que no estuvieran alineados con los intereses de Televisa, que en gran medida estaban controlados por Raul Velasco. ¿Quien no recuerda esas épocas donde uno se tenía que trasladar hasta el centro de la ciudad para comprar discos de rock, o de metal, o de géneros musicales que no eran compatibles con Siempre en Domingo?.

    No puedo negar que gracias a Raul Velasco, salieron algunos artistas pop con cierto talento que lograron brillar a escala internacional como lo fueron Luis Miguel y Ricky Martin. Pero tampoco podemos negar que la mayoría de los artistas salidos de Siempre en Domingo eran artistas plásticos que más que tener algún talento, eran producto de la mercadotecnia de las disqueras que tenían el control «casi» absoluto de la música que le debería gustar a los jóvenes. Después de Avándaro, la subcultura del rock fué reprimida y prácticamente desapareció durante un buen tiempo debido a que estos movimientos underground no eran de la gracia del gobierno. Televisa con Raúl Velasco se encargaron de hacer el trabajo sucio y promocionaron a los cantantes pop como la única expresión artística que podía haber en México. Todas las demás expresiones quedaron en el anonimato y solo pudieron resurgir hasta finales de los 80’s.

    En las épocas de Raul Velasco era casi inimaginable pensar que bandas de rock de talla internacional se fueran a presentar en México. No tenían la suficiente difusión como la hay ahora, y además no eran del agrado del establishment. Fue hasta la década de los 90’s cuando empezaron a llegar a nuestro país, bandas de talla internacional como los Guns N’ Roses, Michael Jackson, Elton John, Metallica, U2, entre otras bandas, debido a que la globalización y la apertura al libre mercado hizo que estas bandas tuvieran más reconocimiento en México. Por nuestra parte, en México se empezaron a crear bandas de rock de todos los géneros como Maná, Caifanes (ahora Jaguares), Maldita Vecindad, y resurgieron otras bandas de antaño como El Tri. El libre mercado afortunadamente trajo una dosis de liberación para la música y empezó a arrebatar popularidad a las propuestas de Raúl Velasco, tan es así que tuvo que invitar a algunas de las bandas a las cuales no les había dado «la patadita de bienvenida», como es el caso de Maná.

    El programa de Siempre en Domingo de Raúl Velasco se caracterizó por una peculiaridad. En sus programas los artistas siempre usaban «playback«. Los artistas en ese programa ni siquiera cantaban sus canciones. Simplemente se reproducían los temas del album de dicho artista y este tenía que bailar y mover los labios como si estuviera cantando. A pesar de ese detalle, los programas de Siempre en Domingo tuvieron mucho éxito en el mercado mexicano, sobre todo porque no habían muchas alternativas.

    Raúl Velasco no es bien recordado por todos los artistas. Uno de los principales críticos ha sido el payaso Cepillín, quien ha afirmado que el conductor de Siempre en Domingo siempre se dedicó a darle patadas por detrás y a arruinar su carrera. También hay casos insólitos, como el de un joven al cual Raúl Velasco no le permitió recojer su premio porque en Televisa tenían miedo a que estos fueran a manifestar su inconformidad por lo sucedido en la Matanza del Jueves de Corpus.

    Raúl Velasco fué una figura de talla internacional. Su programa se veía en toda latinoamérica, pero por ende, todo esta porción continental sufrió un rezago musical, a diferencia de los países anglosajones y europeos, donde varios grupos de rock, pop-rock y metal eran promocionados. Raul  Velasco fué una expresión más del autoritarismo que se vivió en México durante la década de los 60’s hasta el inicio de los 90’s.

  • Un ole al toreo.

    A veces me cae que los seres humanos nos pasamos de ridículos, nunca he entendido al toreo, o como un sujeto arriesga su vida en un deporte (o como se le llame) donde mínimo, un animal pierde la vida, y no solo eso, sino que fué educado, entrenado y alimentado para morir salvajemente. El toreo es una práctica arraigada en países como España y México, que muestra la insensibilidad del humano para con los animales.

    Yo entiendo que el humano sacrifique animales para alimentarse, es más, todavía entiendo que mate animales para tener vestido. Pero no entiendo porque sacrifica animales para la más vulgar diversión donde esta consiste en que un torero trate de matar al toro mientras corre el riesgo de recibir un cuernazo y morir. No hay peor vulgaridad que esa, que escuchar a miles de aficionados gritar Oleeee!! cuando logra hacer una faena al toro o exclamar Aaah!! cuando el toro se sale con la suya y el torero termina en el hospital. La verdad no lo entiendo, es algo de lo más cruel y ruin que puede haber.

    Y por eso es que estoy contento con la decisión que han tomado en Cataluña. Resulta que en el parlamento catalán ha prohibido las corridas de toros en España a partir del 2012. La propuesta salió adelante con 68 votos a favor, 55 en contra y 9 abstenciones. Dicen que esta medida tiene tintes políticos, porque todos sabemos que los catalanes han aspirado desde hace muchos años a separarse de España y conformar un nuevo país. –De por sí los catalanes ya han conformado su propia selección de futbol (dirigida por Johann Cruyff), y vimos también en el mundial futbolistas catalanes como Iniesta y Piqué festejaron con la bandera catalana.

    Pero aún así creo que es una gran medida, porque no concibo como en un país que se dice ser de primer mundo se siguen llevando estas prácticas bárbaras. Y si bien, es cierto que en Barcelona el toreo no tiene tanto auge como en Madrid, creo que es un primer paso para acabar con este tipo de deportes.

  • El mito del chico bueno.

    Si te comportas como chico bueno no le gustarás a nadie. Joshua, lector de este blog.

    La bondad es algo muy apreciado en la sociedad, tanto las corrientes ideológicas religiosas como algunas laicas suelen mostrar al hombre bondadoso como si se tratara de la máxima autorrealización del hombre. –Aquel que es bondadoso para consigo y para con los demás, es un hombre autorrealizado. Se nos dice que las personas bondadosas son las que logran sobresalir en la humanidad, y nos presentan un compilado de heroes que se caracterizaron por su bondad: Jesucristo, Mahatma Gandhi, el Dalai Lama, Nelson Mandela. Y es cierto, todos estos personajes se caracterizaron por ser bondadosos y por contribuír con la sociedad. Su lucha les dió merecidamente un lugar en la historia de la humanidad, ¿pero ellos llegaron hasta donde están por el mero hecho de ser buenos?. No lo creo.

    Varios humanistas me criticarán por esto que voy a decir. Pero el ser humano aunque se distinga de los demás seres vivos por su inteligencia y su capacidad de raciocinio, es un animal. De hecho siempre nos hemos catalogado científicamente como parte de la raza animal y no como una entidad superior a los animales. En la escuela (y conste que yo estuve en una primaria del Opus Dei) a mí me enseñaron que habían tres tipos de seres: Los seres vivos (las plantas, los animales) y los seres sin vida (los minerales). El ser humano es un animal, de hecho sus ancestros son animales. Entonces tenemos que analizar el comportamiento del ser humano como el de un animal. Y yo, al menos, he visto que tanto los animales, plantas (y también bacterias, virus y demás microorganismos) que sobresalen de los demás, no son los «buenos», si no los que mejor se adaptan a su entorno.

    Volvamos a tomar el caso de los «heroes» bondadosos que mencioné en el primer parrafo. Es cierto que gente como Nelson Mandela o Mahatma Ghandi son reconocidos por su bondad. Pero no fué solo su bondad la que los llevó a hacer grandes cosas por la humanidad, más bien fué su capacidad por adaptarse al entorno. Ellos no solo fueron personas bondadosas, fueron líderes, fueron personas que vencieron miedos y aprendieron a retarse a ellos mismos para lograr lo que se propusieron. Su bondad no fué su arma estratégica para ganar las batallas, sus armas estratégicas fueron la inteligencia, el liderazgo, el vencimiento de sus miedos, y la bondad fué la ideología por la que luchaban.

    Pensar que una persona va a sobresalir por el mero hecho de ser buena, es lo mismo que pensar que alguien se va a convertir en führer solo por comulgar con la ideología nazi. La bondad, por si sola, no atraerá el éxito; y creo que las personas que se escudan en la bondad de esa forma suelen ser gente hipócrita, porque ese tipo de gente que cree que debe de ser buena para sobresalir (o más bien para sobrevivir), más bien es débil. Son la gente que se escuda en las reglas de conveniencia y en la sumisión para buscar satisfacer sus necesidades. Son esa gente que no se cuestiona nada, que incluso no trata de mejorar las cosas o de mejorarse a sí mismo porque creé que es malo, o más bien le busca tres pies al gato para pensar que es malo.

    Imaginemos a dos hombres que están tratando de salir con Adriana. Las dos personas tienen buenas intenciones con ella, pero su manera de actuar es diferente. El primer hombre, al cual llamaremos Armando, es una persona timorata (temerosa de sí),que no confía en sí mismo y en sus habilidades. Cuando invite a salir a Adriana, se comportará como el niño bueno; tratará de ser más atento de lo que comunmente es, será amable, tratara de complacer a Adriana de diferentes maneras para caerle bien, y le hará saber sobre sus buenas intenciones. El segundo hombre, al cual llamaremos Eduardo, es una persona segura de sí. Cuando la invite a salir, buscará conquistarla con detalles, tratará de seducirla (en el buen sentido de la palabra), buscará ser estratégico, tratará de hacer sentir a la mujer como una reina que está al lado de un hombre de gran valor, buscará el punto débil de Adriana para conquistarla y probablemente, cuando llegue el momento, le robe un beso.

    ¿Cual será el resultado?. Los resultados pueden diferir en cada caso, lo sé. Pero en la gran mayoría de los casos, Eduardo se llevará de calle a Armando. Adriana tal vez se quede con un buen concepto de Armando: –El se ve que es muy lindo, creo que puede ser un buen amigo, -pero no pasará de ahí. En cambio, Adriana tal vez caiga rendida ante los pies de Eduardo: –El me hace sentirme protegida, me hace sentir bien, se ve que es todo un hombre, y sobre todo que es auténtico. ¿Por qué razón sucede esto?. Es fácil. Eduardo se supo adaptar mejor al entorno que Armando, es decir, supo satisfacer las necesidades que buscaba Adriana en un hombre. Por su parte Armando se quedó a medias porque utilizó la bondad como única arma estratégica para conquistar a Adriana, lo cual lo hizo ver predecible ante ella, y también porque no supo mostrar ese toque de autenticidad que tanto les gusta a las mujeres.

    Si se fijan, tanto Armando como Eduardo son buenas personas que tienen buenas intenciones. Pero el error del primero fué escudarse en la bondad y es por eso que falló. Pretender ser bueno es la cosa más fácil que hay en este mundo.

    Podríamos mencionar ejemplos relacionados en el trabajo, en la famila, en la sociedad. Pero en todos lados, el que sobrevive, es el que se adapta mejor a su entorno. Como dice Charles Darwin: –Se trata de la supervivencia del más fuerte. Si te preguntas porque a pesar de ser una buena persona no tienes un buen trabajo, no tienes a la pareja que deseas, o no tienes el equilibrio emocional que buscas, te deberías empezar a preguntarte a ti mismo si tu error es que te estás escudando en la bondad.

    La bondad es una filosofía de vida, no es una estrategia, y es algo que ya he recalcado varias veces en este sitio. Uno es bueno porque está convencido de un orden de valores éticos y morales con los cuales logrará una convivencia sana con su entorno. Pero no puede ser uno bueno por creer que con eso se le van a solucionar las cosas, o porque algún ente superior (ya sea Dios, la vida, la naturaleza, u Obi Wan Kenobi) le va a hacer justicia y le va a dar frutos producto solamente de su propia bondad. Eso es algo totalmente absurdo y falso. Probablemente si te escudas en la bondad, tengas el camino directo al cielo, pero la vida terrenal te será un infierno.

  • ¿Por qué México no puede ser campeón del mundo?

    México es un país muy futbolero, me cae. En México se vive una pasión desmedida  por el futbol que ya otros países lo envidiarían. Viendo los partidos del mundial se vé como los mexicanos ponen tal ambiente que logran callar las chillantes vuvuzelas que hacen sonar los locales sudafricanos. De todos los partidos que he visto, me quedo admirado con la pasión que ponen los mexicanos, cantan el cielito lindo, gritan «si se puede», le gritan «puto» al portero del equipo contrario, hacen tal algarabía que creo que no es superada ni siquiera por los cánticos ingleses. Excepto por el partido con Sudáfrica (por obvias razones), México ha jugado como si fuera local, como si hubiera llenado el Jalisco o el Azteca. Son muchas personas las que hicieron muchos sacrificios para poder viajar hasta el país africano. No importa si son gente rica, si son taxistas, si son taqueros, todos se las ingeniaron para ahorrar más de $100,000 pesos en 4 años y poder estar con su selección.

    Y aquí es donde yo me pregunto ¿Por qué un país de más de 100 millones de habitantes, donde la gente como vive y come futbol, el cual está supuestamente respaldado por empresas de gran infraestructura, no puede lograr tener una selección que sea aspirante a ser campeóna del mundo?. Me decía un psicólogo, –el problema viene por nuestra idiosincrasia, no sabemos trabajar en equipo, fíjate bien. Los que logran triunfar en México, lo hacen en deportes individuales, en boxeo, en maratón, en caminata, en tae kwon do, en clavados y otros deportes más, pero cuando se habla de deportes de conjunto, nunca logramos destacar. Hay que aceptarlo, es nuestra idiosincrasia.

    Le doy la razón, pero si nos ponemos a profundizar un poco más, podemos encontrar otras razones. Y yo más bien creo que se debe a toda la estructura que sostiene al futbol mexicano. Todo empieza con las televisoras (el duopolio Televisa – TV Azteca) que son prácticamente dueñas del futbol y la selección mexicana. Supuestamente la FIFA no permite que en las ligas afiliadas haya dueños con más de un equipo, y sin embargo en México se saltan la regla: Televisa tiene 3 equipos en la primera división y TV Azteca tiene a 2. Los torneos cortos están diseñados para sacar más ventaja económica del fútbol y no están hechos para crear más competitividad, envían a la selección a jugar contra equipos de bajo nivel en Estados Unidos, porque en ese país obtienen una mayor suma económica que si jugaran en México o se fueran de gira a Europa.

    En rentabilidad económica, México es ya campeón del mundo. Salió publicado un artículo donde se ha demostrado por medio de la FIFA que México es de los países que tiene mayor audiencia en el mundial de Sudáfrica. También se menciona que México es uno de los 10 países que más dinero gasta en futbol. El derroche económico que genera el balompié en nuestro país es tal, que para las empresas que lo manejan resulta un jugoso negocio. Y no es que sea malo que lucren con el futbol, pero si lo es cuando ellos ya se conforman al obtener el «campeonato del mundo» en ganancias económicas.

    No es tan importante para las televisoras, por un ejemplo, que la selección avance más allá de los octavos de final, es cierto, que avance México significaría algún ingreso más para ellos, pero más bien buscan generar expectativas y generar una especie de patriotismo  con slogans como «ponte la verde» o «la selección azteca» y así aseguran que la gente se quede pegada al televisor viendo todos los partidos de preparación (que son bastantes, en comparación con los que tiene una selección promedio, y que varios de estos partidos son contra rivales que no oponen ninguna resistencia) con lo cual venden mucho más que lo que obtendrían con un México que avance a los cuartos de final, pero sin tantos partidos de preparación innecesarios.

    ¡Hay que exprimir a la selección haciéndola jugar lo más posible, ademas de alentar ese nacionalismo y orgullo que tienen dentro los mexicanos!. Pensar en ganar a Estados Unidos no significaría mucho futbolísticamente, pero se le puede sacar mucho jugo si se piensa en vender el partido como la revancha a todos los prejuicios que se tienen con los estadounidenses. Y lo peor de todo es que funciona. Cuando México ganó a Estados Unidos 2-1, no se logró una hazaña histórica ni mucho menos, pero el patriotismo inyectado por los medios en el espectador hicieron que miles de personas fueran a festejar al Angel de la Independencia, a la Minerva, a la Macroplaza, o que de plano fueran a agredir a compatriotas estadounidenses que de seguro, ni siquiera saben que su selección había caído ante México.

    A pesar de todo el dinero que rodea el futbol mexicano, parece que son pocos los que están dispuestos a mejorarlo. Son pocos los equipos que se han preocupado por tener fuerzas básicas decentes (entre ellos el Atlas, Chivas y Pumas, y pocos más), y si bien se han hecho algunos esfuerzos que mejoren la captación de nuevos jugadores (como el obligar a alinear a novatos tantos minutos en la temporada), en general no hay ningún esfuerzo en conjunto y en equipo para mejorar el nivel del futbol mexicano.

    Es cierto, que se han exportado algunos jugadores a Europa (pero casi todas las selecciones nacionales lo hacen, y hasta algunos inferiores a México tienen a toda su plantilla en el continente europeo), es cierto que gracias a algunos pocos se han logrado algunos triunfos, como el del campeonato mundial Sub 17 ganado por México. Pero también es cierto que estos esfuerzos de algunos pocos, son opacados por la mediocridad de muchos que se conforman con la rentabilidad que deja el futbol mexicano. El avance del futbol mexicano es a paso de tortuga y sin ningún orden. No se respetan ciclos y se improvisa mucho, tan es así que hace un poco más de un año, nadie sabía quienes eran los jugadores que conformaban la selección. Ahí esta Uruguay, la parte contrapuesta que a pesar de la difícil y cuestionada eliminatoria que tuvieron, dejaron a Tavarez como técnico de la selección uruguaya y ahora están desempeñando un muy buen mundial.

    En México, el avance del futbol en los últimos años es cuestionable. Desde 1994 no se avanza más allá de los octavos de final en los mundiales (tómese en cuenta que cuando se escribió esta nota todavía no se juega el partido de octavos de final contra Argentina). De hecho me atrevería a decir que el último gran empuje que se le dió al futbol mexicano fué en 1993 de la mano de Menotti y Mejía Barón cuando México llegó a la final de la Copa América. De ahí en adelante se ha mantenido un nivel de competitividad, no ha bajado es cierto, pero tambien es cierto que no ha subido mucho, más si lo comparamos con los avances que han tenido otros países como Estados Unidos (quienes nos quitaron el título de «gigantes de la Concacaf») o países asiáticos como Japón o Corea del Sur, que antes eran un flan en los mundiales, y ahora ya aspiran, con un mejor nivel, a calificar a la siguiente ronda.

    México no puede ser campeón del mundo, no por que no tenga los recursos, ni porque haya algo genético. No lo puede ser porque no se ha trabajado lo suficiente para darle un empujón al balompié nacional. Si aquellos muchos, si las televisoras, si los representantes, los promotores y directivos hicieran lo que hacen aquellos pocos, seguramente México sería una potencia mundial que podría mínimo pensar a aspirar como meta a llegar a unas semifinales ¿o por qué no?, a una final. Lo malo es que los que de verdad han hecho algo por la selección son «aquellos pocos» y los que se conforman y disfrutan de las ganancias son «aquellos muchos», donde no están solo los directivos, sino tambien los aficionados que se conforman con un mediocre desempeño.

    Dicen por ahí que «el aficionado tiene la selección que se merece». Y si bien es cierto, como dice Valdano, que «el futbol es la cosa más importante de las cosas que no son importantes en la vida». Si el aficionado se conforma con una selección que califique siempre a los mundiales y haga un papel de malo a mediano ¿que se va a esperar de la gente en las cosas que realmente importan?, ¿con que país se conformarán?, ¿con qué trabajo se conformarán?, ¿con qué políticos se conformarán?. Es cierto, pero el futbol en el caso de México, es el fiel reflejo de lo que sucede en el país, es cierto, es el reflejo de no poder trabajar en equipo, de pensar en los intereses de uno mismo y no en el de la comunidad.

    Noticia para el mexicano conformista: Eliminaron a los Estados Unidos