Hace poco más de un año, una profesora de género me pasó un artículo que hablaba sobre el “planchado” de senos, práctica que me pareció aberrante, más aún por las razones por las cuales se ha instaurado.
En África, más específicamente en Camerún, las madres “planchan” los senos de sus hijas para evitar que éstos se vuelvan voluptuosos y alejar así las posibilidades de acoso sexual o violación. La práctica consiste en calentar al fuego una piedra lisa y después presionar con ella o masajear los incipientes senos de sus hijas, a quienes comienzan a «plancharlas» desde edades tan tiernas como los 8 años.
Las consecuencias de este hábito van desde el dolor mismo que produce, hasta abscesos, infecciones, cáncer de mama, e incluso la desaparición de uno o ambos senos; pero a pesar de esto, se mantiene como una forma para proteger a las mujeres de la región.
El “planchado” de senos es considerada una forma de mutilación genital, que al igual que la ablación es ejecutada a las mujeres por las mismas féminas de su familia, mas la persistencia de esta costumbre se origina en una mentalidad machista que sanciona al cuerpo femenino, la cual no se constriñe a un sexo en específico, sino a la creencia diseminada de que son ellas las culpables de su propia victimización.
Quizás en México veamos este tipo de usos como una aberración fuera de toda lógica, sin embargo, en ciertos lugares, la falta de leyes y de sensibilidad de género ha provocado que se comiencen a instaurar prácticas destinadas a esconder al cuerpo femenino para protegerlo de los depredadores sexuales. En estados como Chihuahua o Tamaulipas, las jóvenes comienzan cada vez más a salir a las calles vestidas con ropas sueltas, sin maquillaje, y con el cabello desarreglado, para alejar así las posibilidades de ser acosadas o violadas, e incluso para evitar convertirse en un número más de las muertas de Juárez.
El incremento de la violencia, en cualquier país, tiende a exaltar los valores masculinos negativos, consistentes en la agresividad y la discriminación a lo femenino, que fuerza a las mujeres a vivir una situación de agresividad que merma su calidad de vida, quienes, ante la indiferencia de las autoridades, se ven obligadas a negar su propia feminidad con tal de protegerse.
La guerra siempre ha sido más cruel con el género femenino que con el masculino en todo el mundo, pues ante cualquier situación violenta las mujeres tienen más posibilidades de ser abusadas sexualmente que los hombres, y aun cuando México no está oficialmente en guerra, el estado de emergencia que vivimos se asemeja a uno, y las féminas viven con más temor a ser violentadas.
El hecho de que ya existan jovencitas que, para poder sentirse a salvo al caminar por las calles de las ciudades en las que viven, tengan que ocultar su sexualidad crea en su subconsciente la idea de que hay algo malo con su género, al grado que debe de ser escondido, negado, porque temen que alguien pueda dañarlas sólo por ser mujeres.
La Real Academia Española de la Lengua define al terrorismo, en una de sus acepciones, como «dominación por el terror». ¿Qué puede ser más terrorífico que el vivir con un eterno miedo a sufrir violencia tan sólo por existir? ¿Qué no es evidente que en ciertos lugares del país ya se ejerce un fuerte control sobre las mujeres, al grado que tienen que invisibilizarse para poder caminar por las calles en relativa calma?
El “planchado” de senos y la ablación son costumbres naturalizadas en algunos países de África parar poder ejercer un control sobre la sexualidad de las mujeres, sin importar si la «protección» que esto implica resulta aun más perjudicial para el cuerpo y la psique de quienes la sufren; mas el fenómeno que comenzamos a vivir en México atiende a los mismos principios que esas prácticas, y corremos el riesgo de acostumbrarnos a ellas y por lo tanto, a preservarlas, culpando después a las que no acaten estas reglas no escritas por su propia victimización.
Me llamó la atención un cartel que encontré en Internet, el cual ofrece elaborar trabajos desde secundaria hasta universidad. En el cartel dicen que se hacen ensayos, investigaciones, maquetas, mapas conceptuales, planeaciones de clase y revisiones de tesis. Todo lo necesario para que el estudiante deje de cumplir con sus obligaciones. Afirman que son trabajos auténticos y no copias de Internet. Cuando ví ese letrero dije !no manchen! estos sí que lucran con la «güeva» de los estudiantes.
«No he escuchado a alguien que esté emocionado con los Juegos Panamericanos, a menos de que sea alguien del gobierno» me dijo hace poco una amiga. Y es que el evento que se llevará a cabo que se llevarán acabo del 14 de Octubre al 30 del mismo mes dan mucho de que hablar. Guadalajara había luchado por obtener la sede desde el siglo pasado, pero no tuvo éxito. Luego lo volvió a intentar, ninguna otra ciudad se apuntó y de esa forma, Guadalajara fué seleccionada como anfitriona de los Juegos Panamericanos.
Amy Winehouse fué una cantante talentosa, la cual en su corta carrera solo lanzó dos discos (Frank y Back to Black). Su voz era realmente buena, tenía el registro de voz «
AMLO no me cae bien, ya lo he reiterado en varias ocasiones, pero con esta noticia la verdad es que el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez se voló la barda. Si leemos el título a secas podríamos pensar que el Cardenal estaba en su legítimo derecho dada polémica que levantaba López Obrador, pero viendo el trasfondo de las cosas, creo que aparte de violar el estado laico, nuestro Cardenal muestra, no se si le digamos intolerancia, pero si un dejo de aversión a las corrientes ideológicas que no comulgan con las del Cardenal. ¿Por qué digo esto?. Porque el Cardenal habla de la preocupación del crecimiento de la izquierda en Latinoamérica, pero no solo habla de la izquierda no democrática (Castro, Chávez, Evo) sino que también menciona a la que sí es democrática (Bachelet, Kirchner); más bien le preocupa el avance de tendencias ideológicas que no comulguen con el conservadurismo.
La verdad que esto si se me hace una reverenda mamada, perdone usted lector por la expresión, pero a mí me da coraje que quieran «adoctrinarnos» con el dinero del erario, con nuestros impuestos producto de nuestro trabajo. ¿Qué es lo que pasa?. Recientemente Televisa lanzó una serie llamada
La verdad, a mí nunca me ha entrado la religión en mi cabeza, respeto a aquellos que han encontrado en Dios, una forma de desahogo y alivio de sus tensiones, la verdad, sinceramente yo no lo he encontrado (a pesar de haber acudido a retiros espirituales y demás). Al estar lejos de la religión, por supuesto que no creo ni comulgo con muchas de las cosas que profesan. Por eso me llama la atención la campaña que están haciendo «quien sabe quienes» en diversas entidades del país colocando espectaculares mostrando a la Virgen de Guadalupe con la pregunta ¿y ella por quien votaría?.
Hace apenas un día hablaba sobre