Categoría: temas polémicos

  • La Tragedia Educativa en México parte 2

    La Tragedia Educativa en México parte 2

    ¿Qué cabeza tienen los gobernantes cuando utilizan la educación para promocionar su gobierno, en vez de preocuparse por darle un futuro a nuestros niños? ¿Qué nos dicen las mochilas rojas en Jalisco llenas de propaganda, cuyo paquete incluye un diccionario con faltas garrafales de ortografía? ¿Está bien usar a los niños como espacios publicitarios móviles?

    La Tragedia Educativa en México parte 2

    Es triste ver como nuestras autoridades se burlan de los niños y de su futuro. En Tlaquepaque Jalisco, las autoridades «regalaron» uniformes a niños, pero con un pequeño detalle, eran de tallas «tamaño papá». Más que un regalo parece una burla, un insulto, un -me vale madre tu futuro chamaco, yo quiero verme bien ante las cámaras para que luego voten por mí-. Antes, los gobernantes trataban de ser discretos cuando hacían las cosas mal, ahora lo presumen en nuestra cara, en un acto completamente cínico. Si no bastan las tarjetas de Soriana, hay que usar niños, ha que darles productos defectuosos, pero que gracias a la ignorancia en que ellos y sus papás viven, quedarán agradecidos y cuando estén en las urnas, recordarán por medio del slogan impreso en las mochilas, quien se «preocupó por ellos» y les votarán.

    Algunos de los que se muestran como opositores a este tipo de gobiernos cae en el mismo juego, y buscan el pretexto de la santificación porque son, o dicen ser «de izquierda». La CNTE, de la que ya he hablado, una especie de renegados del SNTE, llenos de ideología roja manipulada de acuerdo a sus intereses. No les importa dejar a los niños sin clases para irse a «manifestar» al Zócalo, debido a que no quieren ser evaluados, y quieren seguir enseñando desde la mediocridad so pretexto del «neoliberalismo rapaz» que quiere acabar con ellos. Maestros que bloquean carreteras, con lo cual matan dos pájaros de un tiro, porque dejan a los niños sin clases, y acaban con el día de los automovilistas que tienen que trasladarse por la carretera, lo cual genera pérdidas de dinero.

    Todos los partidos políticos tienen parte de responsabilidad en esta tragedia educativa. El PAN cuando Calderón negoció votos con Elba Esther Gordillo, la izquierda al ser condescendientes y en algunos casos, dar palmadas en la espalda a escorias como la CNTE. El PRI, bueno, el PRI, ni hablar.

    Y cuando pasen algunos años y los políticos vean que el país no ha crecido ni se ha desarrollado como se esperaba, buscarán culpables inmediatos, culparán a quienes estuvieron en el poder, pero se harán tontos cuando les recuerden como es que ellos también han colaborado con el estado actual de la educación. A la cual usan para satisfacer intereses personales, no importa si utilizan a los niños como espacios publicitarios, o los dejan sin clases. Los niños son los menos culpables de toda esta tragedia y son los que tienen que pagar por lo que hicieron otros.

    Todos buscarán chivos expiatorios. El PRI de Peña culpará a la CNTE por no pasar completamente una reforma educativa que ni merecer ser llamada reforma, pero no dirán nada del hecho de que debido a sus actos corruptiles actuales, no tienen el respaldo de la sociedad. La CNTE culpará a las políticas neoliberales (este término tan manipulado por este tipo de grupos) de la educación magra de los niños pero callarán cuando les pregunten por qué dejan a los niños solos en las aulas. Nadie querrá hacerse responsable, ni siquiera en una coyuntura donde todos los partidos pudieron ponerse de acuerdo para mejorar la educación de México.

    ¿Y qué estamos haciendo nosotros como sociedad? ¿Nos importa el futuro de nuestros connacionales? ¿O también nos vamos a excusar?

  • El hombre y la desaceleración evolutiva

    El hombre y la desaceleración evolutiva

    Leía un libro bueno, llamado «El Mono Desnudo» de Desmond Morris, y fue interesante para mí ver un estudio del ser humano desde el punto de vista zoológico (que ya había leído antes puntos de vista filosóficos, antropológicos y psicológicos). A mí se me hace evidente que el hombre es pariente del mono y otros primates (vean a un chimpancé y no podrán negar el evidente parentesco con los humanos), que provienen de un mismo ancestro en común. El hombre, al no ser tan fuerte como algunas especies, o tan rápido como otras, desarrolló la inteligencia con el fin de preservar su especie. Gracias a ella, aprendió a usar materiales como piedras, e incluso a crear sus propias armas, para atacar a las otras especies y poder alimentarse. La supremacía ha sido tal, que el hombre tiene el monopolio del poder en la tierra, e incluso si por su voluntad fuera, podría acabar con la mayoría de las especies sin demasiado esfuerzo.

    El hombre y la desaceleración evolutiva

    Somos lo que somos gracias a la forma en que hemos evolucionado. Pero en realidad, el avance humano ha rebasado por completo a su proceso evolutivo (lo cual hace que nos consideremos algo totalmente aparte de las demás especies), al punto en que poseemos rasgos que ya no nos sirven en la actualidad, e incluso varios de nuestros conflictos y problemas como humanos tienen que ver con esa disparidad entre nuestro avance como especie, y nuestro proceso evolutivo. Por ejemplo, el nivel de estrés y ansiedad que se viven en las ciudades grandes tienen que ver con el hecho de que el hombre todavía no se adapta desde ese punto de vista a la forma de vida en un aglomerado completamente diferente de los campos y los espacios donde se dedicaba a la caza.

    El hombre, al haber dominado a todas las especies, parecería ya no estar tan necesitado de otros cambios evolutivos, aunque los científicos hacen predicciones a futuro de como sería el ser humano. Pero en la vida actual, veo incluso como el humano, ni por iniciativa propia, busca continuar dicha evolución. Podemos hablar de la fuerza física, antes determinante para su supervivencia. Una especie corporalmente débil tenía más posibilidades de sucumbir ante su posible presa o ante otras especies. Ahora una persona débil físicamente y con sobrepeso, puede ser el director de una transnacional con influencia sobre varios gobiernos. La fuerza ya no supone tanta ventaja y queda limitada a la estética, al deporte, y en algunas ocasiones, al mantener un cuerpo saludable (para lo cual no es mandatorio que se trate de un cuerpo muy fuerte).

    La inteligencia (racional y emocional) es la que determina sobre todo, quien es el hombre más fuerte, ayudada menormente (sobre todo en el caso de las mujeres) de la belleza. Pero debido a que la diferencia entre el humano y el animal es demasiado grande, no hay tanta necesidad de ejercitarla. Peor aún, ahora los humanos competimos contra nosotros mismos, para eso se crearon jerarquías sociales, y por lo tanto hay recitencias para el desarrollo de la inteligencia humana, lo cual lo vemos, en la educación pública de países como México. Es decir, no sólo procuraré ser el más inteligente para sobresalir de los demás, sino que procuraré que los demás también sean más débiles que yo.

    Nuestro proceso evolutivo no ha terminado, ni se ha estancado, debido a que todavía no llega a las necesidades del ser humano del Siglo XXI, pero parece que el hombre está pidiendo una desaceleración evolutiva. «Ya no tenemos que ser tan fuertes, y no todos pueden ser más inteligentes».

    Aún así somos una especie vulnerable y en otra circunstancia podríamos sucumbir antes que otras especies. Por ejemplo, después de una guerra nuclear, el hombre podría extinguirse, mientras que algunas especies pequeñas, virus, bacterias y demás organismos microscópicos podríamos seguir vivos. También nuestra arrogancia podría terminar siendo un defecto evolutivo, la depredación de nuestro entorno, y la aniquilación de otras especies, podría, paradójicamente, acabar con nosotros mismos.

  • Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Muchas personas desearían que Televisa desapareciera. Una vez comentaba que en realidad eso no solucionaría las cosas porque nos quedaríamos con un vacío de poder que debería ser llenado. Es decir, ciertamente que la televisora de alguna manera enajena a las personas con productos televisivos que a través del tiempo se han ido convirtiendo en más chatarra (que digo, en mi niñez, hasta los programas de Paco Stanley tenían un poco de sustancia, ahora ni eso), pero también es necesario tener individuos que se dejen enajenar. Que el entorno, tanto la escuela, una familia de gente inculta, entre otras cosas, los haga susceptibles de ser enajenados porque al final su perfil se presta mucho para que disfruten de contenidos chatarra. Un claro ejemplo está, en quienes tienen a la mano acceso a información más decente, como el cable o Internet, y al final con todo y su sistema de 300 canales no se pierden Sabadazo, ni La Rosa de Guadalupe.

    Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Berumen hizo un estudio muy interesante a nivel nacional, donde llega a la conclusión de que un tercio de los jóvenes ven novelas con mayor frecuencia que cualquier otro contenido televisivo. Se agrava con el sexo femenino donde este porcentaje llega a la mitad. Dos de cada diez jóvenes prefieren los noticieros (y habrá que ver cuales). Solo el 3% se interesa en los contenidos culturales. Tres de cada diez jóvenes leen el periódico, pero para ver las sección deportiva -Hoy juega el TRI de mi corazón-, -Noooo, se murió Juan «El Cerebro» Jiménez, el lateral del atlético copilco-. Y sólo 0.7% de los jóvenes se leen el periódico con el fin de informarse del acontecer político. Es decir, algo así como uno de cada ciento cincuenta. Penoso, vergonzoso. -La política me da güeva, no le entiendo, todos son corruptos y roban, para que le pongo atención-.

    Y nos vamos al terreno de las ideas, un tercio de los jóvenes descarta tener una ideología (naturalmente por desconocimiento), y el resto se divide entre derecha (28%) izquierda (25%) y centro (8%). Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas. La Gaviota, Eduardo Verástegui y Niurka vencen por goleada a Marx, Adam Smith, o Milton Friedman.

    Se pone más grave la cosa. ¡Más del 90% de los jóvenes (posiblemente hasta el 97%) entre 18 y 29 años nunca han participado ni en una organización civil, cultural, estudiantil, deportiva, artística, vecinal, religiosa o de partidos políticos. En resumen, la participación ciudadana entre los «jóvenes de hoy» es lamentable. Podrán decirme, ví a doscientas mil personas integrándose a una marcha en contra de Peña Nieto en la Avenida Juárez, pero ¿doscientas mil de cuantos? La mayoría son indiferentes ante los que sucede en el entorno, buscan un empleo mediocre , su carrito a plazos, con el cual pasan y les griten que se pongan a trabajar. Participar en una AC es de raritos, a onda es ver la novela, y después hacer sano deporte jugando unos fifas en el Xbox.

    Doña Tele sigue ejerciendo una fuerte influencia sobre la sociedad. A pesar de tener alternativas, se ha creado una cultura donde los contenidos banales venden. Hezos Missmoxxss joobeness ke ezcriven azi, que usan Internet como una extensión de su mediocridad intelectual. Ver videos chuscos en Youtube, compartirlos en las redes sociales, ver porno, mentartela si «ensucias su muro de Facebook» con algúna entrada política o documental», entrar a una página de dudosa reputación y creerse todo lo que viene ahí. La cultura televisiva se extiende a otros medios. Muchos jóvenes que no tienen un entorno favorable, o que tienen pereza.

    Se requiere un cambio de paradigma. Tenemos una sociedad demasiado pasiva y las nuevas generaciones no logran dar el ancho. La irrupción de las nuevas tecnologías han permitido que algunos jóvenes tengan más oportunidad de informarse y participar activamente. Pero sigue siento una minoría, un limitado sector. A la mayoría no les han enseñado la responsabilidad que deben de tener como ciudadanos. Prefieren ver novelas, no desean ejercitar su cerebro, y entonces tenemos una sociedad atrofiada.

    Aquí puedes ver todo el informe:

    La Cultura Politica de Los Jovenes en Mexico

  • La obsesión con los «jotos»

    La obsesión con los «jotos»

    Una de las preguntas que siempre me he hecho, es ¿Por qué parte de la sociedad tiene severos conflictos con los homosexuales? ¿Por qué la obsesión con los jotos? (como aporte cultural, en Lecumberri, la prisión panóptica construida en tiempos de Porfirio Díaz, a los homosexuales los encerraban en la crujía con la letra «J»). Nunca he entendido porque tanto conflicto con el hecho de que una tercera persona tenga una preferencia sexual distinta a la mía.

    La obsesión con los "jotos"

    Alguna vez en mi vida, llegué a tener ese conflicto. Pero no con los homosexuales en sí, sino sólo con aquellos llamados «locas» por su excesivo amaneramiento. Con aquellos que eran más tranquilos nunca los tuve, ni con las lesbianas. Pero entendí que si ellos deciden ser así, o bien son así (no quiero entrar a debate sobre si nacen o se hacen) es problema suyo, decisión suya,  y yo no tengo por qué entrometerme en la vida de los demás. Y el hecho que sean así ni los hace menos seres humanos, ni malas personas, y menos deben de ser discriminados en los distintos ámbitos donde son discriminados.

    Hasta hace algunas décadas, la OMS estipulaba que la homosexualidad era un trastorno psicológico. Entonces si se tratara de un «supuesto» trastorno ¿Por qué la gente no discrimina a aquellos megalomaniacos, a quienes tienen trastornos de ansiedad, a los que padecen fobias? Entonces no es el que sea un supuesto trastorno psicológico. Posiblemente tendríamos que remitirnos a una cultura patriarcal establecida como la causa del conflicto.

    El presidente ruso, Vladimir Putin, en pleno siglo XXI, prácticamente le declara la guerra a los gays, en un país que asumiríamos como no suficientemente bananero para tomar ese tipo de posturas. ¡Vaya apellido! ¿Qué no Rusia debería tener otras prioridades en su agenda? ¿Qué no ese tipo de decisiones no hablan bien de un país otrora hegemónico y que todavía tiene peso a nivel mundial? ¿Qué no los gays deberían tener exactamente los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales?

    Por el otro lado vemos al Papa Francisco, sí, el Papa, sí, el representante de la Iglesia, dando un paso acertado donde invita a no juzgar a los homosexuales. Si bien la postura de la Iglesia no cambia en la cuestión de considerar pecaminosos los actos homosexuales y al rechazo del matrimonio homosexual, invita a no marginar a esta minoría de la sociedad, lo cual ya es un paso muy importante, porque muchos homofóbicos utilizan como pretexto la religión para rechazar, marginar, discriminar y agredir a quienes tienen una preferencia sexual diferente.

    Los invito a convivir con homosexuales, a platicar con ellos. Se darán cuenta que son personas igual de valiosas. Que sí, pueden encontrar tanto homosexuales buenos como malos, al igual que con los heterosexuales. Tanto homosexuales honestos como corruptos. Y al final te darás cuenta que la diferencia entre un heterosexual y un homosexual es eso, su preferencia sexual.

    Yo tengo conocidos homosexuales, personas muy talentosas. Y amigas lesbianas, personas brillantes y muy inteligentes. Y cuando uno convive con ellos, es cuando más se pregunta, ¿Y entonces por qué los discriminan y se indignan al punto en que serían capaces de meterlos a una cámara de gas? ¡Qué si tal personaje salió del closet! ¿Who cares? ¿Por qué tantos conflictos con la vida? Creo que el mundo tiene demasiados problemas como para conflictuarse con la preferencia sexual de otras personas.

  • El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    La mayoría de los ciudadanos no hemos sufrido un crimen de tal magnitud como el señor de 60 años que fue agredido y lesionado severamente por una pandilla de motoladrones, quienes con motocicleta y pistola como herramientas de trabajo, asaltan a diestra y siniestra a ciudadanos en una ciudad de Guadalajara violentada, gracias a un entorno corrupto, y a la displicencia de las autoridades. Muchos hemos sido asaltados, e incluso con pistola. Pero el video filmado en el cruce de la Avenida Américas y Colomos, causó una fuerte indignación de la sociedad, que se sintió inmediatamente identificado con el agredido, que nada pudo hacer ante un ser humano descompuesto que está dispuesto a dañar a sus semejantes a cambio de un ingreso.

    El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    Guadalajara es una ciudad cada vez más insegura, debido a las deficientes estrategias de seguridad implementadas por los últimos gobiernos. Y no se trata de calles oscuras, sino de lugares transitados como la Colonia Americana (aunque este tipo de mafias se ha extendido por toda la ciudad) donde es común escuchar sobre robo de automóviles, smartphones (uno de los crímenes más comunes de estos tipos de bandas), y agresiones físicas.

    El caso del mayor de edad agredido no es el único, pero la grabación causa una fuerte indignación e impotencia. Muchas personas han sido víctimas de estos criminales, usar un celular en la Colonia Americana o en el Centro Histórico es riesgoso cuando debería ser seguro. A estos criminales no les importa asaltar a la luz del día, pareciera que la policía no existe cuando ellos «trabajan». Y hay una razón, y es que los tapatíos sabemos que algunos policías están coludidos con estas bandas. Algunas personas prefieren no levantar denuncia porque es «riesgoso» hacerlo.

    Una constante es la displicencia de la policía. Hace poco tiempo unos motoladrones sustrajeron un iPhone a un joven en la Colonia Americana. La policía soltó inmediatamente a estos motoladrones previamente capturados porque dicen, no habían agredido físicamente a la víctima. A una amiga que le robaron ese mismo aparato en otra colonia, le sugirieron borrar todo lo que había en su iPhone, ¿Y como si ya no lo tenía, estaba robado? Los policías dijeron que no podían hacer nada a pesar de que les describió a los delincuentes.

    El Alcalde de Guadalajara agregó 3 patrullas más a la Colonia Americana como medida preventiva (como si eso fuera suficiente). En realidad sólo han habido detenciones aisladas, pero este tipo de crímenes sigue creciendo. La sociedad tapatía se siente impotente debido a que no sabe a quien recurrir.

    Los ciudadanos se desesperan y en su cabeza desean medidas enérgicas:

    1. Qué los ciudadanos podamos armarnos: Cierto, si yo tuviera un arma en mis manos y viera a un criminal agrediendo violentamente a un señor, yo le dispararía sin importar si le quito la vida. Pero ¿Qué pasaría si tuviéramos un mayor acceso a las armas? Los delincuentes también lo tendrían y aumentaría el riesgo de que pueda caer en manos de una persona que pudiera hacer mucho daño. Nada más hay que ver a los estadounidenses.
    2. La pena de muerte: El problema no tiene que ver tanto con la severidad de los castigos, sino con la impunidad. ¿De qué servirá este tipo de penas cuando es raro, bastante raro, que un criminal sea detenido y sentenciado? A esto le agregamos que en un país con una corrupción inmensa como el nuestro, medidas severas podrían aprovecharse en beneficio de algunos.  

    En alguna ocasión (hablo de décadas), en nuestra ciudad proliferaron los robachicos. En una ocasión a un mayor de edad le intentaron robar a sus hijos y con un arma mató a los delincuentes. El susto para estos criminales fue tal, que estas bandas menguaron. ¿Sería necesario que algo así pasara para que estas personas dejaran de asaltar? Lo veo difícil, e incluso arriesgado ante personas armadas, que se pueden defender y en muchos casos hacerlo mejor. Los ciudadanos nos podemos organizar, asociaciones de vecinos, de vigilancia. Pero el mayor problema está en la corrupción de las instituciones. Si los policías hicieran bien su trabajo, si el gobierno pusiera más atención y tomara medidas más enérgicas, posiblemente este problema se reduciría cuando menos, pero el problema es que hay poca voluntad.

    La impotencia es muy grande, la desesperación también. Se trata de personas enfermas, que se despojaron de su humanidad en un tejido social dañado (medidas preventivas insuficientes) y que delinquen con impunidad total (medidas correctivas insuficientes). Muestra del deterioro social que se vive en la ciudad, donde la ineptitud de las instituciones rebasa a las loables iniciativas ciudadanas (y en algunos casos adaptados por algunos gobernantes con algo de mayor conciencia) que buscan resanar el tejido social.

    El video es fuerte, no tanto por las imágenes (no vemos sangre o gritos), sino por lo que significa, por lo que transmite, pero eso es lo que sufren varios ciudadanos diariamente.

    ¡YA BASTA!

  • Royal Baby

    Royal Baby

    De pronto mi muro de Facebook se convirtió en una extensión de la revista «Quién» o el «Hola». Por cierto, en la revista Quién le dedicaron al Royal baby un especial que incluye su carta astral. Podría entender esta inexplicable importancia que se le da al nacimiento del bebé heredero al trono en el Reino Unido, porque la realeza es parte de su cultura, pero no en México.

    Royal Baby

    La realeza inglesa ostenta más bien un poder simbólico sobre la vida política del Reino Unido. Hace mucho que los reinos perdieron su poder político (aunque no del todo), y este se trasladó a un gobierno democrático y parlamentario. Los reyes y príncipes no aparecen tanto en revistas de política y sí, en revistas del corazón. La vida de los reyes y príncipes postmodernos, a diferencia de la que viven sus representantes políticos, se asemeja más a la de una telenovela (bueno, aquí en México como que…). Un divorcio, la muerte de algún rey o una princesa (La Princesa Diana es un claro ejemplo) causa cierta parálisis mediática a nivel mundial.

    ¿Quién es George Alexander Louis? Es un ser humano cualquiera, un bebé con una cabeza, unos brazos, unas piernas, y posiblemente poseerá un cociente intelectual promedio. Pero la diferencia es el entorno donde ha nacido, y que debido a los usos y costumbres de una realeza que a pesar de su presunto simbolismo, siguen ostentando algún tipo de poder, llevan una vida tan opulenta a la que la gran mayoría de la población de su país nunca podrá aspirar. George Alexander Louis no tendrá que hacer carrera en un partido político, no tendrá que ser empleado o empresario y empezar desde abajo para acumular bienes como debemos hacer el resto de los mortales. Aunque sí tendrá que seguir las costumbres y tradiciones ya escritas dentro del reino, tendrá que estudiar, prepararse. Pero aún así, parece tener un puesto privilegiado por herencia y no por mérito.

    Eso puede ser visto como malo por algunos, y otros lo verán como parte de una tradición, como parte de la cultura de su país.  Y la intención no es entrar a debate sobre la necesidad de la realeza que eso tal vez compete más a los ciudadanos de los países que poseen una. La crítica que hago va en torno a la demasiada importancia que se le da al nacimiento de un simple bebé. En un país que no tiene relación alguna con la realeza, aunque a decir verdad, algunos personajes en nuestro país se ostentan como reyes, príncipes y nobles de facto.

    La única diferencia entre el interés entre el nacimiento de George Alexander Louis (nombre refinado) y los «zapatos viejos» de Gloria Trevi, estriba en que el morbo en el primer caso parece ser más fino, como es «de primer mundo y tiene clase» . En realidad no hay mucha diferencia entre la señora esposa de un gran empresario al pendiente del tema, y la señora del aseo que está al pendiente del nuevo romance de Niurka. Si alegaran razones políticas, entonces deberíamos preguntarles por qué no están «al pendiente» de la familia de David Cameron, el primer ministro del Reino Unido (que al final también tendría relación con el morbo).

    El chisme, el cotilleo, el morbo, una posición ambivalente ante el poder, del cual el mexicano reniega, pero a la vez se lo admira. Podrán estar tanto al pendiente del nuevo «vestidito» del Royal Baby, pero de alguna forma se sentirán satisfechos cuando el poderoso tropieza y mete la pata, como una especie de engañosa reafirmación de que ellos también son seres humanos iguales. Posiblemente una frustración colectiva por no haber tenido realeza en gran parte de nuestra historia, reflejada en las compras de la revista Quien donde aparecen los Salinas, los Slim, los Azcárraga, en las fiestas más opulentas del país. Revistas donde se muestra un estrato social, al cual, la mayoría de los lectores no podrán aspirar.

  • De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    La gente a veces avienta cifras por aventarlas. Quienes las avientan son aquellas personas que se dedican a dar «discursetes» sobre como tener una buena imagen. -El saco negro debe de ir combinada con una corbata con franjas de 1.23 centímetros y que ese patrón no se repita en toda la vestimenta, el peinado debe de ser perfecto y firme, si las franjas de tu corbata son horizontales, no debes de peinarte para atrás porque denota inseguridad. También cuando camines, recuerda que cada paso que des con tus zapatos perfectamente lustrados debe de ser parejo uno al otro, porque sino denotas inestabilidad personal-.

    De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    ¿Lo han oído? ¿Se imaginan si todos siguiéramos al pie de la letra todas las recomendaciones de estos pseudo gurús aprendices frustados de Gaby Vargas? Lo peor es que me dirían de que forma (con las uñas bien cortadas, las manos acabadas de lavar) tendría que agarrarme la pistola para darme un tiro por tratar de seguir sus recomendaciones -Es de mal gusto darse el tiro en la boca porque podemos derramar sangre de más, entonces se recomienda ponerte la pistola en la sien perpendicularmente y jalar del gatillo, para tener un suicidio in.

    Creo que para vestir bien no hace falta mucho más que sentido común. Soy un convencido de que muchas de estas personas, no todas, pero la gran mayoría, ni siquiera saben porque las cosas son como las dicen. Simplemente las leen de otros, y ya se sienten con la capacidad de ir a dar discursos y conferencias. Son tan meticulosas en su crítica (más bien criticonería) que se fijan en cosas que a nadie le importa. En las elecciones pasadas, una «especialista» se barrió a los candidatos, que el amarillo de la corbata del peje no va muy bien, que las mangas de Josefina estaban largas y eso denotan x o y cosa, que el copete de Peña tenía un milímetro más de altura bla bla bla…

    Una frase, con todo respeto, que me recalcitra, es ese de «el 93% del lenguaje que emitimos es no verbal». Primero escuché que era 50% y 50%, luego 70% y luego, en un afán de ser exactos, 93%. Un porcentaje que aventó una analista de imagen.

    ¿Qué método científico utilizaron para llegar a la conclusión de que el 93% del lenguaje es no verbal y solo el 7% lo es? No, entonces si es así, estaríamos gobernados por una monarquía de mimos. Es cierto que el lenguaje no verbal también tiene importancia, pero esas frases trilladas y exageradas en demasía, lo que buscan es legitimar los argumentos de estas personas. Si el lenguaje no verbal es muy importante, entonces tengo que correr a comprar mi traje gris pantone número no sé que, porque no me van a dar el empleo que tanto busco.

    También me molesta la superficialidad de esta gente.  Dicen que tu vestir hablas de quien eres, que si denotas inseguridad, inestabilidad con tu vestir. A ver, si a una persona acomplejada la vestimos bien, le ponemos un traje de Hugo Boss ¿Qué tenemos? ¡Una persona acomplejada con un traje Hugo Boss! ¿Qué no sería más inteligente que esa persona trabaje en su autoestima? Una persona con baja autoestima bien vestida, incluso se va a sentir incómoda. ¡Ya sé! ¡Al diablo con los psicólogos, al diablo el Prozac, ¡compremos todos unos malditos trajes de marca, gel pa peinarnos bien y perfume!

    Me acuerdo, nunca se me va a olvidar. En la universidad nos hicieron ir a una conferencia de una «asesora de imagen», nos soltó toda su retórica donde nos decía cuanto dinero íbamos a ganar con cada color de traje, que impacto iba a tener nuestra imagen, y como esa imagen iba a hacer que atrajeras a la gente. Uno pensaría que en el receso todos se acercarían a ella, porque siempre en los recesos de las conferencias los alumnos platican con sus ponentes. Bueno, en el receso no platicaba con nadie, se veía tímida, insegura, a pesar de su vestimenta high class, su peinado bien aliñado y su piel maqullada. Todo su discurso se vino abajo.

    Con esto no quiero decir que la imagen no importe, ni que uno vaya a una entrevista de trabajo con el primer trapo que se encuentre. Sino que la cuestión de la imagen no debe de ser tomada tan a pecho, porque lo que más genera es estrés e incomodidad. A veces el sentido común es más importante que una serie de reglas estrictas recomendadas por asesores de imagen que ni siquiera saben el por qué de esas reglas y menos conocen su fundamento.

    Yo sé que no todos los asesores son así, pero de verdad, pensar que la imagen cuenta más que la persona (lo que sugieren tácitamente) es algo que termina convirtiéndonos en mero producto mercantilista. Los asesores de imagen deberían auxiliar a aquellas personas que no saben vestir bien, pero sin llegar hasta esa meticulosidad obsesiva.

  • El peso del aborto para las mujeres

    El peso del aborto para las mujeres

    Si alguna postura no voy a cambiar yo, es la de mi oposición al aborto, que sea como sea, que si el feto tiene tantos meses, para mí es un ser vivo y nadie tiene derecho a ser despojado de su vida.

    La penalización del aborto acarrea un problema sexista. Ambos sexos pueden matar, violar, robar, pero sólo la mujer puede ser criminalizada por abortar, y los únicos hombres que pueden llegar a ser castigados son quienes se encargan de extraer el feto de la panza de las mujeres.

    El peso del aborto para las mujeres

    Tengo mis serias dudas respecto a la criminalización del aborto (es diferente oponerse al aborto, que apoyar el castigo penal de aquellos quienes abortan). Quien carga con todo el peso del aborto es la mujer. No solo por la situación jurídica de casi todos los estados del país, sino porque abortar no es una decisión sencilla (a lo contrario que sugieren algunos, que las mujeres no van a tener empacho para abortar a granel) y viene en juego la estabilidad psicológica de la mujer. Pero quien toma la decisión de abortar no es solamente ella, sino su pareja, e incluso a veces los padres o gente cercana a ella. -¿Cómo vas a mantener a un niño, si apenas me alcanzan pa los boletos del juego del América? ¡Qué desconsiderada! ¡Abórtalo, yo no lo voy a mantener!

    Si se pretende criminalizar a la mujer que abortó, se debería entonces criminalizar a aquellos que la incitaron. En otros tipos de privación de la vida (asesinatos) se habla de un autor intelectual. En cuestiones del aborto no, todo el peso recae sobre la mujer. No sólo eso, es a ella a la que se señala socialmente y no tanto a su pareja que lo incitó.

    Primero. Si se desea criminalizar el aborto, con lo que no estoy de acuerdo. Deberían existir mecanismos para lo cual se sancionen a quienes hayan podido «invitar» a la mujer a que lo haga ¿Pero como comprobarlo? ¿Cómo se podía probar que eso sucedió realmente? También ¿Qué hacer en el caso de que una mujer sea abandonada por su esposo o pareja y termine en tales serios problemas económicos que decida abortar a su hijo debido a que no sabe cómo mantenerlo? Son muchas las cuestiones.

    Y mientras yo creo que al aborto hay que combatirlo por diferentes flancos. Primero, debe de haber una mejor educación sexual, no soy experto en ello, pero creo que se debe prevenir ese riesgo por todos los medios, desde los anticonceptivos, hasta la abstinencia y el sexo responsable. Debe haber un mayor apoyo de los padres a sus hijos, que ellos sean los que los eduquen y no los amigos del barrio o La Rosa de Guadalupe. Se debe de alguna manera promover el dar en adopción a niños cuyas madres no los pueden mantener.

    Yo en lo particular no estoy de acuerdo con esa frase que dice «es mi cuerpo». Un feto es otro ser independiente cuyo inicio de su desarrollo se gesta en el cuerpo de la mujer, pero ya no es de ella. El aborto es algo que se debe de evitar, porque no sólo implica la pérdida de una vida, sino que puede implicar afectaciones psicológicas a la persona que aborta. Pero tampoco creo que sea la criminalización de las mujeres la solución. Una mejor educación y concientización creo que podrá ayudar a reducir el número abortos (eufemísticamente llamados, interrupción del embarazo).