Categoría: temas polémicos

  • Cerebro vs Guillermo Dellamary. ¿Diferencias entre pobres y ricos?

    Cerebro vs Guillermo Dellamary. ¿Diferencias entre pobres y ricos?

    Guillermo Dellamary así de describe: Mi Curriculum se resume a 25 años de experiencia como psicoterapeuta de jóvenes y sus familias. Especialmente en asuntos escolares y las relaciones disfuncionales con la familia. Tengo licenciatura en psicología en la UAG, en filosofía en la UNIVA y estudios de bachillerato y doctorado en la Pontifica Gregoriana en Roma 20 años de experiencia en programas de radio y televisión sobre consultoria para padres de familia

    Cerebro vs Guillermo Dellamary. Sincera y ejemplar discriminación y clasismo

    Después de salir del curso de Mexworks y darme cuenta de lo que pasaba ahí, hice una especie de campaña por correo (tomaba todos los mails de las cadenas de correo y mandaba un texto alertando a la gente), uno de los cuales le llegó a Guillermo Dellamary, columnista en El Informador, quien sin conocerlo personalmente, me envió un libro que estaba escribiendo sobre este «curso de superación». Ese libro nunca se lanzó a la venta y yo me quedé con una de las pocas copias. Era un buen libro que evidenciaba de una forma moderaba los problemas que acarreaban este tipo de cursos. Me había quedado con un buen concepto de esta persona, posteriormente le dejé de seguir la pista, pero ahora he quedado asombrado por una columna tan clasista y discriminatoria, que hizo que mi opinión sobre de él cambiara radicalmente para mal. Una nota que no entiendo como fue publicada por El Informador.

    Como acostumbro hacer en los «versus». Pondré toda la nota, pero dentro de esta iré refutando todo lo que dice este personaje (las cursivas son del autor, lo demás son anotaciones mías):

    Algunas diferencias entre pobres y ricos

    Desde luego que no se pretende insinuar ofensa ni discriminación alguna, ni tampoco caer en necias generalizaciones. Es sólo atrapar algunas observaciones que recaen en los dos diferentes estilos de vida en nuestra muy particular cultura.

    Aquí usted alerta al lector de que no va a hacer, lo que quiere hacer. El texto es ofensivo, discriminatorio y cae en generalizaciones.

    Aún no acabo por comprenderlo, pero los ricos tienden a ser gente bonita, linda, bien parecida y atractiva. Y en cambio los pobres parecen recibir pocas bondades. Llegando a rayar en la fealdad. No sé si el dinero ayuda a mejorar la genética o si es que la gente bonita tiene más oportunidades de trabajo y negocios, pero basta observar el fenómeno y nos damos cuenta de que las personas de “éxito”, lo que esto pueda significar, tienden a ser gente atractiva y bien parecida. En cambio los pobres, especialmente los delincuentes, fácilmente son gente fea.

    No sé si en todos sus estudios le enseñaron la historia de México, las castas, españoles, mestizos, criollos, para que usted entienda por qué la gente caucásica ha estado arriba de la pirámide, los mestizos en el medio y los indígenas en la parte de abajo. Usted lo reduce todo a tratar de explicar el éxito o fracaso de una persona debido a su parecido físico. Disculpe, pero hay gente que no es parecida, ni blanquita que triunfa. No sólo en México sino en el mundo. Eso tiene que ver con un país con muy poca movilidad social donde unas razas han dominado a otras. Incluso hay que hablar de la subjetividad de la belleza, la cual de alguna manera está supeditada a la cultura de un país o región.

    También he observado que los ricos saben combinar sus prendas de vestir, tienen una mayor sensibilidad estética y no sólo porque tienen dinero para “estar a la moda”, sino tienen buen gusto hasta para hacer maravillas con poco dinero y lograr una buena imagen, de hecho muchos saben usar el lino, la lana, y el algodón, según el momento y el clima. En cambio, los pobres ni idea; se ponen lo que hay y punto.

    ¿No ha pensado que los pobres tienen otras prioridades antes que pensar como vestirse? Y disculpe, que ni siquiera todos los «ricos» tratan de tener una imagen impecable. Yo conozco gente que tiene dinero y no se está preocupando por saber como usar el lino, la lana o el algodón, gente que viste de jeans, una camisa a cuadros y nada más. ¿No ha pensado que la gente de clase media para arriba al estar en el sector servicios o representar la imagen de una compañía buscan verse bien, mientras que un pobre que trabaja en una fábrica no tiene la necesidad de vestirse así? Le pongo mi caso, yo tengo un negocio de páginas web. Naturalmente cuando voy con un cliente busco vestirme apropiadamente, estar rasurado. ¿Eso me preocuparía si tuviera que trabajar en un puesto de intendencia o en una fábrica? Por supuesto que no.

    Bueno el extremo es cuando los pobres van a la playa o a una alberca, las mujeres se meten con una playera, shorts y toda su ropa íntima, como si no supieran que existe un traje de baño. Puede ser por pudor o simplemente una cultura de no gastar dinero en la prenda idónea para nadar. Es más, he visto en albercas públicas los letreros que indican que está prohibido meterse con ropa o pantalones largos, porque de que son capaces, lo son.

    Vuelvo a lo mismo. La gente de escasos recursos tiene otras prioridades. Aquí insulta (como afirmó que no lo iba a hacer) a la gente pobre al decir que son capaces de vestirse con ropa. Cierto, es otra cultura, viven de otro modo. La gente de dinero se preocupa por seguir ciertas reglas de etiqueta que ellos en su ambiente no usan. ¿Cuál es el problema con eso? ¿Por qué le afecta tanto?

    Otra gran diferencia es en la higiene, los ricos son mucho más cuidadosos en su propio aliño personal, su salud y su cuidado bucal. En cambio los pobres parece que eso no es importante, igual los hombres no se rasuran como las mujeres no saben que existen desodorantes. Los ricos toman más precauciones en la limpieza, presentación y equilibrio de los alimentos, mientras que los pobres comen como viene. Lo que hay y punto, eso de lavarse las manos antes de comer o masticar  correctamente parece que son sólo modales para señoritos.

    Empiezo. Los pobres no reciben la misma educación que los ricos. Los pobres no tienen dinero para estar yendo con nutriólogos que les expliquen como comer. Si no tienes dinero que es prioridad ¿Un kilo de frijoles, o una pasta dental o desodorante? La gente pobre no tiene las mismas necesidades que la gente rica. Usted señor Guillermo Dellamary, como cristiano que es, agradézcale a Dios por la posición económica en la que está, y deje de denostar a quienes no tuvieron las mismas oportunidades que usted.

    Hay pobres que salen sin conocer las bondades de un peine o mujeres que creen que andar arregladas es sólo un tema para fiestas. Igual los ricos, pecan de aseados y no quieren ni usar una misma prenda por la tarde y se cambian, y hay pobres que usan el mismo pantalón toda la semana y nada importa.

    ¿Es igual de fácil para un pobre comprar una prenda de vestir que para una persona rica? El comentario es absurdo. ¿Cómo cree que pensará primero en llenar su closet de ropa de marca antes que tener comida, luz y alimentos? Lo reto a vivir en algún barrio marginal, con dos prendas de ropa, y un trabajo de $5,000 pesos mensuales para que me diga si se puede dar el lujo de cambiarse la ropa dos veces al día.

    El desorden de la casa de los pobres es muy característico, parece que no importa poner las cosas en un lugar adecuado, todo va en donde caiga. Y claro, los ricos todo lo quieren en un preciso y correcto lugar.

    Primero, los pobres no tienen sirvienta como seguramente usted tiene porque seguro ha agarrado un sólo trapeador en su vida. Segundo, sus casas no son tan espaciosas como la suya, como para darse el lujo de hacer «decoración de interiores». La estética del hogar NO ES PRIORIDAD para ellos, entiéndalo. Ellos necesitan satisfacer otras necesidades.

    Bueno, como son muchos los temas que hacen ver distinta la cultura, los hábitos y las costumbres de los ricos y los pobres, lo continuaremos la siguiente semana.

    Yo espero que no lo continúe. No entiendo el propósito de este tipo de artículos, ¿A qué es lo que trata de llegar? Yo no lo entiendo la verdad, sobre todo que ha abordado esto de una manera tan superficial e irresponsable. Porque aparte no tiene fundamento alguno más lo que «usted ha visto» y sin ninguna capacidad de la comprensión de los por qués, despreciando a aquellos que no son «de su condición» y juzgándolos de acuerdo a sus propios parámetros.

    Pésimo artículo.

    Aquí el artículo original: http://opinion.informador.com.mx/Columnas/2013/08/22/algunas-diferencias-entre-pobres-y-ricos/

  • ¿La necesidad de los transgénicos?

    ¿La necesidad de los transgénicos?

    AQUÍ EL CUENTO ES COMO HACEMOS PARA TENDER PUENTES DE DIÁLOGO CON LOS OTROS, y eso creo se logra con el ejemplo, el decir haciendo. Por otro lado, en lo que no coincido con algunos columnistas es en el ejemplo tan a la ligera sobre los alimentos, he visto desconocimiento y el estancamiento de los argumentos científicos para este tema tan importante como son: los transgénicos. Sí, en ratas estos maíces han producido deformaciones y la muerte, y por supuesto una rata no es un HUMANO; pero creo que se percibe desde una perspectiva muy desinformada y me parece que dado que he aprendido un poco de ello, quisiera compartirlo aclarando que no es la verdad total, sino algo que sigo aprendiendo.

    La Necesidad de los Transgénicos

    Hoy en día se piensa que la introducción de los alimentos transgénicos es una medida urgente ante la “supuesta” hambre planetaria, y entonces esta afirmación es confrontada por los defensores del maíz y una cultura milenaria en los pueblos latinoamericanos -pero sobre todo en el mexicano- los cuales rezan: sin maíz no hay país. En efecto, cada vez más el maíz es importado de Estados Unidos y el que se exporta se nos regresa en harinas o fructuosa, y el arraigo de otros cultivos por encima del maíz se afianzan cada vez más, tales como el azúcar. Lo que algunos critican ante esta manera de defender el maíz son muchos factores que van implícitos en el cambio de saberes campesinos que se ha venido desarrollando: la pérdida de las semillas nativas, la introducción de los pesticidas, la tecnología en exceso (que ha hecho dependiente al campesino en muchos casos) y sobretodo la introducción de maíces híbridos o mejorados (algunos ya modificados). Y en efecto la multiculturalidad de México se liga a su maíz también multicolor, a esta conservación de un alimento que consumimos en variedades de formas y sazones diversas, debemos apreciarla yendo más allá y no sólo como una consigna de protesta.

    En este sentido me gustaría compartir 5 ideas que me surgen a manera de lo que en el campo mexicano y en donde me toca trabajar he podido observar y vivir.

    1. Coincido en que lo más acorde sería su ETIQUETADO para que el consumidor pudiera DECIDIR si lo consume o no, bajo sus propios riesgos. Y también coincido, esto va más allá de SIN MAÍZ NO HAY PAÍS, pareciera que entre más se dice ¡fuera MONSANTO! más vende, creo que muchos de ellos siguen gritando ¡Fuera el maíz transgénico! Pero no son capaces de sembrar maíz criollo en su azotea (y por supuesto que esto implica tiempo, pero sí, es posible tener maíz en nuestra casa) o de tender puentes con productores locales o regionales, no, CONSUMEN MASECA. No haremos nada contra MONSANTO, siendo por ellos mismos declarado en BRASIL: no tenemos poder… somos el PODER; si antes no iniciamos una revolución interna y coherente en nuestra manera de hacer las cosas diarias, empezando incluso por nuestra propia familia.

    2.-Algo equivocado es, desde mi punto de vista, pensar que esta medida (la introducción de transgénicos) sea la necesidad última o más vigente para que el consumo de alimentos siga siendo accesible, el precio sería otro. Y pongo un ejemplo, EL CAMPO ESTA SIENDO OLVIDADO Y RELEGADO DESDE HACE MUCHOS AÑOS, sí, quizá un lugar común, dirán muchos. Pero, ¿Por qué? Pues porque en la región que estudio, es el rescate de las semillas criollas una alternativa al autoconsumo de las familias y no, NO ES CHIAPAS es en el SUR de JALISCO, en donde se apuesta por no seguir endeudando campesinos con la venta de estas semillas modificadas y «mejoradas» ¿sabe usted cuánto gasta un campesino en 6 hectáreas de maíz modificado-mejorado en todo el proceso hasta su cosecha? Cerca de 80 mil pesos, debido al alto costo de las semillas, las grandes cantidades de pesticidas que necesitan (y eso que son mejorados y para que resistan plagas), los peones que necesitan para aplicar los pesticidas y otras tareas, fertilizantes (también químicos), gasolina y la pizca. ¿Imagina cuanto lleva en las mismas 6 ha un campesino que práctica la agricultura orgánica? 30 mil pesos, sí, el guarda su semilla en cada cosecha para su próxima siembra (los modificados sólo pueden ser utilizados una vez, si la semilla se quiere utilizar para sembrar un año después, las milpas no se dan), no utilizan pesticidas, ni fertilizantes químicos, sino los saberes que antes y han sido usados por quiénes siembran el maíz, estiércoles, casangueo (cortar la hierba y no tirar pesticidas), peones que se pagan con el ahorro en la compra de la semilla y los químicos, en fin significa TRABAJO, y NO, no están peleados con tecnología, algunos usan arado, otros el tractor y así de simple, ellos eligen.

    3.-EL SECRETO ESTA EN EL MEJORAMIENTO DEL SUELO, con la composta, con no sólo la siembra de maíz en una parcela, sino su diversificación, de esta manera me toco participar en la preparación de una composta de varias toneladas, con los árboles que fueron talados en otras parcelas del ejido en donde ando, basura orgánica del propio campesino, mierda de varios corrales, en fin, y sí, se necesitó un trascabo para hacer el proceso (he aquí el ejemplo de que la tecnología no es repudiada, sólo se usa como herramienta y no como el centro del trabajo campesino), para que al preparar la tierra darle más materia orgánica (este productor tiene 5 años mejorando su suelo con compostas y lixiviados, entre otras cosas), y sí, SEMBRAR 17 CULTIVOS DIFERENTES principalmente maíz, 7 variedades de chiles, jitomate, frijol, jamaica, pepinos, jícama, calabacitas, calabaza cacahuate y sandía.

    4.- El vende (al igual que otros tres campesinos, además de regalar) lo que se ha ido cosechando (pepinos, chiles, jitomates y calabazas -los dos tipos-) en el propio ejido y en dos municipios aledaños, y su maíz es vendido a una cooperativa de mujeres que vende tortillas hechas a mano en el ejido y en 3 municipios aledaños, creando empleo y protección contra otros de los grandes endeudadores del gobierno LOS COYOTES, sí, esos que si juegan con el mercado y hacen que los precios suban y bajen según su conveniencia por sus acaparaciones de cultivos, con contubernio de muchos gobiernos no sólo a nivel federal, sino estatal y hasta municipal (como siempre habrá sus excepciones y espero que las haya) que siguen observando como el mercado sigue dejando en la ruina a los campos y la ganancia del trabajo campesino en los “mercaderes del campo” LOS COYOTES y los VENDEDORES.

    5.- Por lo tanto, personalmente creo que no es posible afirmar que la entrada de los transgénicos es una medida que hace de los alimentos algo que aún podemos consumir, es la falta de consumo local, y de la desaparición de la siembra de nuestro propio maíz por otros que no dejan nada al campesino (véase la caña, que ahora inunda el sur de Jalisco y que de tener un precio de 7,50 por tonelada -así los embaucaron- después del año y medio para su primer corte, esté en los 4,50, quizá baje a los 3,90), y si a los empresario del ingenio, a los empresarios y por supuesto a los coyotes que siguen siendo intermediarios entre campesino-productor/consumidor.

    La entrada de los transgénicos con el problema de las cosechas y de falta de alimento, es un pretexto viejo, con el cual hace algunos años Maseca –MINSA, logró subir el precio de la tortilla de 3 a 6 pesos, aun cuando el maíz se sabía estaba acaparado, al final cada vez ha subido más alegando falta de maíz, y por lo tanto su importación. El campesino ha perdido la fe en sí mismo, en sus semillas nativas, es ya una competencia quien produce más, quien da el maíz más grande, cuanto les va a dejar; eso sin poner en consideración el factor clima que también viene jugando un factor primordial en las parcelas de México, un temporal cada vez más incierto.

    Creo que sería importante, más información, pero más allá de eso, comenzar a dejar de consumir enlatados (paulatinamente) y demás ofertas de comida fácil y que al final del día no nutre, por el consumo local, en Guadalajara ya hay ejemplo de ello, así que creo que no hay pretexto para dejar que la moda «verde» sea eso “sólo para los que tienen”, es necesario que esa distinción que buscan los mercados desaparezca entre quiénes son los que tienen derecho a comer bien y quiénes no.

    La creación e interés en talleres que nos enseñen como aprovechar la azotea y convertirla una pequeña hortaliza, con cultivos fáciles, ya está cada vez más en la ciudad (talleres con costos indignos muchos y otros sin costo). Dejar el estrés de la ciudad y dedicarle 30 minutos, como lo hacemos para leer el periódico, estar en Facebook, ver algún programa, o a alguna actividad; además de la valoración del proceso para que una planta nazca y crezca hasta tener en nuestra mesa su alimento, creo que esto sensibiliza aún más nuestro espíritu y nos da equilibrio.

    Pero como todo, esa es mi postura, decir haciendo, de a poco y sin tanto academicismo, sin tanta presunción… sigo aprendiendo y comprendiendo estos temas, pero creo necesario salir de los conceptos para entrar en las acciones, de esta manera el empoderamiento social sería otro, ya hay ejemplos de ello en la ciudad también, y muchos en donde sociedad y gobierno caminan de la mano, la protesta sin la acción es ya ambigua: HAGAMOS PUES.

  • Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Ayer fui una boda, y en manera de broma me dijeron ¡Cerebro, ya te estás quedando atrás! debido a mi similar edad con que el casado contraía matrimonio. Esta persona no lo dijo muy en serio, pero me vino a la mente esos juicios que de pronto se hace a la gente que pasando los 30 años (e incluso antes) por alguna razón no se ha casado.

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    En una sociedad todavía patriarcal como la mexicana, es común todavía que gente vea con malos ojos a las mujeres solteras que ya cruzaron los 30 años de edad: -Solterona, se va a quedar a vestir santos-. Su reputación se ve afectada, porque según algunos, una mujer a esa edad debe de estar casada, preparada para tener hijos y serle fiel al esposo.

    Estas creencias tal vez tuvieron validez en épocas anteriores. Pero el mundo actual, del siglo XXI, con la emancipación de la mujer, y sobre todo, con el hecho de que tenemos problemas de sobrepoblación mundial, donde tenemos que empezar a pensar como vamos a distribuir los limitados recursos que tenemos en la tierra, ya ni siquiera es natural pensar que todos los seres humanos deben de contraer matrimonio y procrear retoños. En tiempos anteriores, la población le daba la fuerza a una nación, por más populosa, más fuerte. Por eso por más hijos se tuvieran, era mejor. Ahora una perspectiva malthusiana es más prudente, en China no se permite procrear más de un hijo, el número de hijos por matrimonio es cada vez menor. Mis abuelos tuvieron 8 hijos, mis padres 4, y ahora quienes están casados tienen generalmente uno o dos.

    En una época donde la población se tiene que controlar para prever tragedias futuras debido al exceso de población, ya no debe de ser indispensable el matrimonio, y menos la procreación de hijos, decisión que debe de ser ya exclusivamente de la pareja y no basada en la presión social. Desde una perspectiva evolutiva, los «solterones y quedados» cada vez son más deseables.

    Algunas religiones consideran «pecado» usar condón incluso dentro del matrimonio. Y la obsolescencia de estas leyes todavía vigentes en algunas religiones, es provocada por un cambio al cual estas no se han adaptado. Si una pareja decide tener uno o dos hijos (que es lo natural), entonces tenemos que dicha pareja tendrá relaciones muy pocas veces en su vida, lo cual no cuadra con sus necesidades sexuales. Dichas leyes, donde sólo se permiten las relaciones sexuales con el fin de la procreación estaban pensadas cuando procrear varios retoños era muy deseable. Ahora no es así.

    Es un craso error etiquetar a las personas por su estado civil, en especial a las mujeres, porque eso implica un tácito desprecio a su libertad, a su realización personal por otras formas que no sean el matrimonio. La presión social también hace que muchas personas terminen contrayendo matrimonio con parejas no compatibles lo que termina desembocando en el divorcio, y no decidieron esperar a hacerlo con esa persona que creen, será la ideal para compartir el resto de sus días. Antes, los tabúes, y las normas rígidas, hacían que un matrimonio no exitoso, permaneciera, debido al miedo al juicio de la sociedad (una mujer nunca podía separarse) y también a la permisividad para que el hombre fuera infiel: -Ese hombre, que iba a misa todos los domingos, pero tenía su nalguita a quien ponerle y con quien saciar sus frustraciones sexuales-.

    Se debe empezar a pensar en el matrimonio como una decisión y no como una tradición, como parte de una escala social rígida. Tenemos que empezar a pensar que hay muchas otras formas de realizarse en la vida, y muchas otras formas de aportar a la supervivencia humana, de forma cualitativa y no cuantitativa. Dejar de pensar que los solteros son una vergüenza para la familia. Las tradiciones son válidas cuando estas tienen una función en la sociedad, cuando dejan de tenerlas y dejan de ser funcionales, se deben de desechar.

     

  • #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Sólo una televisora como Televisa (bueno, y TV Azteca también) puede tener la desfachatez de presentar a una persona como Laura Bozzo como opinóloga pública. Para las masas, una persona que humilla a los participantes en su programa en un acto de morbo y trasgresión de la dignidad disfrazado de justicia social, puede convertirse en un líder de opinión con su hipnotizante frase «¡Qué pase el desgraciado!

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    Se entiende la presencia de Laura Bozzo entendiendo a Televisa, y su clara intención de mantener enajenada e ignorante a la gente. Cierto que lo ocurrido en Guerrero ha dado mucho de que hablar, empezando porque el problema se hizo más grande debido a que la corrupción de las autoridades que no prestaron atención dejaron un coctel explosivo a la espera de que un huracán lo hiciera explotar. También porque Peña Nieto no quiso «mojarse los pantalones» hasta que llegaron las críticas en las redes sociales, o porque López Obrador, en un tweet demasiado infortunado, aprovechó la tragedia para invitar a la gente a «llevar productos para apoyar a los maestros marchistas». Pero lo de Laura Bozzo no tiene perdón.

    Esta mujer fue a hacer «como que ayudaba» a la gente en Guerrero con ayuda del Gobierno del Estado de México, quien le facilitó toda la ayuda a Televisa para llevarla a montar un show. Carmen Aristegui por medio de un reportaje, la evidenció.

    Parece una situación frívola. Pero en realidad tiene mucho de fondo, y es como nuestros gobernantes son cómplices de penosos actos promovidos por una televisora, de un Estado de México donde Eruviel Ávila ha convertido el Informe Presidencial en… un talk show (paradójicamente). Cuando se supone, están promoviendo una Reforma Educativa, llevan ignorancia a las masas, y presentan a esta mujer, promotora de la dictadura de Fujimori, odiada en Perú por escándalos políticos, y presentadora de un programa que denigra a la gente a cambio de morbo que vende espacios publicitarios, como una líder social, como una persona que dice, ama a México, cuando ni siquiera ha amado a Perú, su país natal.

    Laura Bozzo tuvo todavía la desfachatez de retar a Carmen Aristegui al aire, como ella sabe hacerlo, con groserías, aludiendo al sentimiento y a la manipulación, incluso con cierto grado de mesianismo al afirmarse querida por todo México. Claro, insultando a quienes no piensan como ella:

    Bozzo

    El problema es que las masas, la gente que vive en la ignorancia, y que es mayoría todavía en México, creerán que Laura Bozzo como líder de opinión, dice la verdad, y no sabrá que todo aquello fue un montaje. Bozzo cuestiona a Aristegui sobre el caso de Zongolica para cuestionar su reputación, pero si hiciéramos el mismo ejercicio, Bozzo tendría que responder a centenares de preguntas más controversiales, que tienen que ver no sólo con Perú, sino con México.

    Es penoso que esta sea la televisión mexicana. Que se use de esta forma para malinformar a la gente, y que los medios sean cínicos en aras de mantener a la población ignorante.

    Lárgate Laura Bozzo, si en «el Perú» nadie te quiere, menos aquí. Mal Televisa, como siempre, muy mal, marioneta del gobierno encabezado por otra marioneta, promotora del autoritarismo, destructora de valores, de hogares.

  • El mexicano derrotado

    El mexicano derrotado

    Cualquier psicólogo podrá comentarte que aquella persona en cuya infancia se acostumbró a perder, tenderá a tener más dificultades para desarrollar una buena autoestima. Naturalmente la confianza y el buen concepto de uno mismo está en parte sustentado en las experiencias vividas. Si bien es cierto que el hombre tiene que fracasar como forma de aprendizaje para obtener un éxito ulterior, hay quienes al final del día se sienten satisfechos con su vida porque los éxitos son más contundentes que los fracasos que tuvieron que vivir para llegar a éstos, mientras que otros se sienten insatisfechos porque ven a su vida como una alegoría a la derrota.

    El mexicano derrotado

    Tomando en cuenta esto, el mexicano, como integrante de este país, se siente derrotado. No es una falta mía de amor por la patria, es simplemente que la colectividad tiene los mismos rasgos del individuo derrotado.

    Todos los países, en cualquier evento que sean representados, tienen descalabros. Pero nuestra tendencia a perder, hace que nos sintamos identificados con la derrota. Se habla de la eliminación de la Selección de Futbol, de la pelea de box donde el estadounidense Mayweather barrió al «Canelo» Álvarez. Y lo que viene a la mente de los mexicanos es el ¡Como siempre! ¡Los ratones verdes! ¡Siempre perdemos!. Incluso en temas políticos y sociales nos sentimos humillados. -¿Por qué tenemos a un Presidente así? ¿Por qué los que mantenemos a este país somos los que tenemos que pagar más? ¿Cuándo diablos vamos a tener políticos que se preocupen por la nación?-. E incluso históricamente nos sentimos tan derrotados que caemos en el victimismo y la conmiseración. Culpables colectivos como Los franceses, los «gringos» que nos robaron territorio, los españoles, Hernán Cortés, Landon Donovan etc.

    Tal vez por eso nuestro nacionalismo es endeble y más que tener su base en la fortaleza real de la nación, como hacen los estadounidenses, tenemos símbolos rígidos e inalterables que tratan de suplir esa carencia: Dar el grito el 15 de Septiembre, no poder interpretar el himno nacional si no se respeta completamente la partitura original, desgarrarse las vestiduras porque un cartonista extranjero hizo mofa de nosotros con la bandera mexicana (cuando a cada rato estos utilizan también los símbolos de sus países para hacer crítica), pensar que el petróleo es de todos los mexicanos y que es un orgullo. Todo esto delata un sentimiento de derrota.

    Gritos como el ¡Sí se puede! dejan ver también ese sentimiento de derrota, donde el mexicano quiere redimirse, superarse, pero partiendo de la realidad donde está derrotado. Gritar ¡Sí se puede! ante la selección italiana de futbol, por un decir, implica que por naturaleza, el mexicano se siente derrotado, que es el estado natural de las cosas. Pero con ese grito, trata de alterar la realidad, de que suceda lo que normalmente no pasa. Es decir, ganarle a Italia en un partido de futbol.

    Mientras los grandes pierden como parte de un proceso de aprendizaje o renovación. En México se pierde por costumbre. Cuando por decir, Estados Unidos pierde en un evento en que está acostumbrado a ganar, la derrota se usa como reflexión para pensar en qué se están haciendo mal las cosas, en que tiene que haber una renovación para volver a ser dominante. En México es una costumbre y este proceso sólo sucede a medias cuando comienza a perder todavía más de lo que está acostumbrado a hacerlo.

    Naturalmente tenemos una autoestima colectiva que está por los suelos. El mexicano comienza a pensar como cambiarla, pero el entorno en el que vive lo frustra. Ver el estado de la política, de la sociedad, de las instituciones lo lleva a la conclusión de que no puede hacer mucho al grado de mimetizarse con las masas e imitar las prácticas «de la mayoría» como supuesto mecanismo de supervivencia.

  • La desigualdad papá

    La desigualdad papá

    La Reforma Hacendaria de Peña Nieto tiene la misión, al menos en la retórica, de disminuir la desigualdad. Algunas de las propuestas son absurdas y ya las mencioné en el post anterior en mi crítica, otras son algo razonables (aciertos manchados por una verborrea de lo social algo hipócrita). No está del todo mal tampoco la reforma, aunque queda lejos, es insuficiente, y movida en parte por intereses políticos. Pero me pregunto si con una reforma ya, se acabó la desigualdad. Si con reformas vamos a cambiar una de las características tan peculiares de nuestro país. La desigualdad donde podemos encontrar modos de vida equivalentes a los de Finlandia a tan sólo unos kilómetros de unos más parecidos a los de Somalia.

    La desigualdad papá

    Algunos le atañen la desigualdad al «neoliberalismo«. Esto debido a que la implementación de las políticas del Consenso de Washington abrió más la brecha de la desigualdad en varios países. Primero. México no es un país «neoliberal». En el sentido estricto del término (y no en la ambigüedad tomada por la izquierda) es aquel estado donde la intervención gubernamental en la economía es muy limitada, donde existe el libre comercio y donde se privatizan empresas estatales. México no es neoliberal porque muchas empresas privadas han entrado al cobijo del gobierno, porque en un estado neoliberal se pagan pocos impuestos pero todos pagan, mientras que en México algunas empresas privadas evaden mientras a la clase media le suben los impuestos.

    De hecho, México ha tenido gobiernos socialistas, o gobiernos que han combinado la iniciativa privada con la gestión gubernamental con la sustitución de importaciones. A pesar de las «implementaciones sociales» la desigualdad siguió existiendo. Mientras en otros países las medidas sociales funcionaron para distribuir la riqueza y generaron sociedades más igualitarias a la vez que competitivas, en México la desigualdad persistió. Y es cuando te das cuenta que la pobreza no sólo tiene que ver con lo económico, sino con lo cultural.

    Una clase pobre (llamada falsamente humilde) históricamente sometida, pero que se ha permitido someter en un acto sutilmente masoquista al punto en que creen no merecer más, les basta las dádivas del gobierno. Es un problema de dos, el sistema de alguna manera que ha fomentado, en muchos casos deliberadamente, este problema. Platiquen con una persona pobre de sus aspiraciones, no van más allá de la supervivencia, del trabajo durante la semana y las novelas, la religión y el futbol y la cerveza como paliativos para sentir algo de placer en sus vidas. Están en un estado donde son fácilmente controlables y manipulables. No se manifiestan si no es por medio de un líder dadivoso. Porque muchas veces ni siquiera son tan conscientes de su miseria, de que al ser humanos podrían merecer algo mejor.

    La muchacha del aseo de mi casa que tarda mucho en hacer sus quehaceres, que no tiene alguna pizca de sentido común y que truena los dedos mientras preparo mi cena para que ella pueda hacerle su cena «al señor» en una clara falta de respeto. ¿Quién podría ser muchacha del aseo y llegar motivada a hacer el quehacer de la casa? ¿Cómo esperar profesionalismo en un empleo sin mayores aspiraciones que llevar dinero a casa o en el mejor y menos común de los casos, ahorrar para continuar los estudios? Nunca he visto a esa muchacha leyendo un libro, o tratando de aprender algo que le pueda ayudar dar un paso adelante, pero a pesar de las diferencias económicas, pueden contraer deuda y comprarse un smartphone de gama media para lo cual usan el wifi de mi hogar (lo cual no me molesta en lo absoluto) para conectarse a las redes sociales, o ver los chismes para dar su filosófica opinión sobre la nueva cirugía de Alejandro Fernández.

    Parece y actúa como una persona sometida. Miente mucho, una característica del sometimiento mexicano, que no sólo atañe a las clases pobres. ¿Nadie le dijo que podría hacer algo con su vida? ¿No habría forma en que tuviera la oportunidad de estudiar en vez de barrer mi casa, lo cual no le generará ningún currículum ni le abrirá las puertas a un empleo? Hay una cierta intención de entrar al mundillo del consumo, pero sin la creencia de que puedan trascender y, valga la redundancia, con la creencia de que no tienen derecho a saltar de uno a otro decil económico.

    Hay quienes preservan sus usos y costumbres, y a quienes se debe de respetar. Pero hablamos de una clase pobre mayoritaria que de alguna forma quisiera tener una realidad económica más decente, y la cual sirve de botín para algunos cuantos que en este uso los despojan de su dignidad. Personas que quisieran tener una casa decente, comida todos los días, actividades lúdicas, pero a las que les han enseñado que no merecen más, a las que mal educan, a las cuales no les enseñan a pescar. Pero ellos, como parte de su responsabilidad, dando por contado su libre albedrío, han asumido su sometimiento y se han conformado con él, porque ese sometimiento mismo les provee de unos mínimos recursos a cambio de que aspiren a no tener más.

    Ni la estadística dura, ni el IDH ni el Coeficiente de Gini, son suficientes para entender todo este complejo problema que tiene siglos en las raíces de nuestra sociedad. Y es que cuando asumamos dicho problema y nos propongamos a combatirlo, dejando de lado los intereses que esta complejidad cultural le otorga a algunos que se benefician de ella, poco a poco será menos drástico el contraste entre la zona privilegiada de Santa Fe, y el pueblo al lado con el mismo nombre.

  • Maestros, bullying y redes sociales

    Maestros, bullying y redes sociales

    La historia comienza con un tweet de la alumna Marina que dice así:

    @Grimaldonas vist lo ke m hizo hoy vieja esa de mierda idalia? pero m las ba a pagar maldita perra ojala renunsie de la scool

    La maestra se ha percatado de que la alumna la insultó en Twitter. Entonces prepara una sorpresa en clase. A Marina y a Grimaldo (quien retuiteo el texto) los puso a leer un texto sobre valores, redes sociales y el bullying. Pero todo era una trampa. Al final la maestra con su celular le muestra el tweet a Marina, mientras algunos alumnos (evidentemente a petición de la maestra) graban la forma en que expone a la alumna, para decirle que así como la difamó en Twitter, ella subiría a las redes a Marina pidiéndole disculpas por el incidente. Idalia amenanzó tanto a Marina como a Grimaldo (quien compartió la publicación de la primera) con llevar esto hasta las últimas consecuencias. Marina fue expulsada del colegio y enfrenta una demanda.

    Maestros, bullying y redes sociales

    ¿Y dónde están los papás? Las redes sociales terminan siendo un arma de doble filo. Al tiempo que se concientiza e incluso exagera el fenómeno del bullying, las redes pueden llegar a ser una amenaza para sus víctimas. El acoso ya trasciende las aulas, y una difamación a un alumno, no sólo queda como un evento traumático, sino que puede ser viralizado y replicado por las redes sociales para mostrarle al alumno cómo es que la molestaron.

    ¿Y dónde están los papás? No es algo anormal que cuando como alumnos estamos enfadados o indignados con algún maestro, vayamos con nuestros amigos a hablar mal de ellos: -Pinche profe cara de sapo, me reprobó-. Puede ser cierto que la maestra debería suponer que los alumnos siempre «se quejan» de los maestros, pero hacerlo en redes sociales no sólo es bastante imprudente, sino que se magnifica y se humilla al afectado al punto que puede destruir a su persona.

    ¿Y dónde están los papás? Creo que la postura de la maestra es exagerada y posiblemente no es una persona muy estable psicológicamente. Al exponer a sus alumnos en redes sociales, de alguna forma se ha rebajado a lo que ellos han hecho. Una situación así se debería de arreglar en la dirección o con los padres. La falta es muy grave, pero la maestra se lo llevó al terreno personal, al punto que al final estuvo a punto de llorar por la forma en que la alumna se expresó de ella. Eso no justifica de ninguna manera la conducta de los alumnos.

    ¿Y dónde están los papás? Parece que la figura del maestro va perdiendo autoridad paulatinamente, no sólo por la forma en que se comportan los alumnos. Sino porque en la actualidad, los padres le reclaman a los maestros el mal desempeño de los alumnos, en vez de reclamarles a sus propios hijos. Algunos padres «no quieren aceptar» su mal comportamiento o desempeño, por el simple hecho de que los alumnos muchas veces suelen ser de una forma en casa, y de otra forma en la escuela. La maestra no sólo no ganó respeto con su actitud, sino que la perdió. Porque el mensaje oculto es «me afecta lo que digan los alumnos». Un maestro de secundaria me comentó algo muy cierto: -Con los alumnos tienes que actuar como encabronado sin realmente estarlo, porque si realmente estás encabronado, entonces ellos ganaron-.

    Los niños necesitan disciplina. Si quieren ser realmente libres, deben tener una estructura y una escala de valores que permita que lo sean. El maestro tiene que ser figura de respeto, eso no implica que siempre lo sea por medios coercitivos, sino que se aprenda a respetar, que tenga una verdadera intención y motivación de educar a los alumnos. Los padres deben enseñar a los niños a obedecer y respetar al maestro, y no al revés como se empieza a frecuentar, donde el padre victimiza al alumno y culpa al maestro de todas sus desgracias.

     

  • Test para saber si eres un racista

    Test para saber si eres un racista

    Test para saber si eres un racistaResponde estas respuestas sinceramente:

    1.- Si en la calle ves un niño pobre de piel blanca, te indignas y te preguntas si no es un niño secuestrado, pero cuando son mestizos o indígenas, te despreocupa que niños estén pidiendo dinero.

    2.- Con tus amigos, te refieres a la muchacha del aseo, como chacha o criada.

    3.- Tienes problemas para invitar a gente de rasgos mestizos o indígenas a una fiesta por el «qué dirán» y/o te justificas con el argumento de que son personas de «ambientes diferentes».

    4.- No te sientes cómodo estando con gente morena en una aglomeración. En un estadio, en un elevador, caminando en la calle.

    5.- En el autobús le cedes sin problema el asiento a una mujer con rasgos caucásicos o moreno claros, pero rara vez lo haces con una indígena.

    6.- Estás indignado porque los maestros de la CNTE han bloqueado una avenida. Haz un ejercicio de imaginación y piensa que esos maestros son del ITAM y del ITESM que están en contra de una ley del gobierno. Van bien vestidos y tienen aspecto de gente bien. Lo imaginas y llegas a la conclusión de que la indignación no sería tanta que con los maestros de Oaxaca y Guerrero.

    7.- ¿La palabra «naco» suele estar en tu vocabulario?

    8.- Te dan un empleo, y te percatas que tu jefe, el cual creció desde la clase baja, es muy moreno e incluso tiene rasgos indígenas. Eso te genera algún cierto tipo de conflicto.

    9.- Te agradan más las películas donde aparece gente bien, blanca con rasgos europeos, que aquellas donde aparecen indígenas y mestizos.

    10.- Muy dentro de ti, no te desagradaría la idea de que todas las personas en México fueran blancas, o morenas claras, como en Europa o Estados Unidos.

    11.- No le das el mismo trato a una persona blanca que a una persona indígena o mestiza.

    12.- Le has gritado «naco» o «indio» a alguien.

    13.- Es más grato para ti que en servicio al cliente esté una mujer o un hombre blanco que una persona morena

    14.- El que un candidato sea «prietito» y no sea blanco, influye de alguna manera para elegir tu voto.

    15.- Exiges mano dura para los criminales que son morenos, pero te asombras y cuestionas todo el sistema cuando ves que uno de los criminales «es parecido».

    16.- Cuando ves a una persona de rasgos mestizos e indígenas tener éxito económico o de poder, piensas que llegó ahí gracias a la corrupción.

    17.- Te hubiera gustado que los españoles hubieran aniquilado a los indígenas como en Estados Unidos, y no que se mezclaran.

    18.- Leer las preguntas anteriores te ha confrontado, y crees que son una exageración pensar que esas actitudes tienen que ver con el racismo y que «México así siempre ha sido».

    Cómo calcular el resultado:

    Con dos o tres afirmaciones que creas ciertas eres un racista.