Categoría: temas polémicos

  • Piojo mata Osorio Chong, o como hacer que la sociedad olvide

    Piojo mata Osorio Chong, o como hacer que la sociedad olvide

    Hay dos formas de evitar que la información importante no llegue a las personas, censurándola explícitamente, o bien, saturando al receptor de información de tal forma que se confunda y no sepa a que dar prioridad. Tal vez sea casualidad y no se trate del todo de una estrategia deliberada (aunque en algunos aspectos sí lo pueda parecer). Es curioso que un tema pueda adquirir relevancia en exceso para luego terminar desapercibido:

    chapiojong

    Hace dos semanas se hablaba insistentemente sobre la fuga del Chapo, en Twitter pedían fervientemente la renuncia de Osorio Chong (y algunos hasta del mandatario). En esa turbulencia ocurrieron cosas casi igual (o más) de importantes que la fuga del Chapo Guzmán, como la empresa del cuñado de Salinas adquiriendo zonas petroleras en la ronda cero (mientras que las empresas extranjeras desdeñaban al gobierno). Se habló mucho del Chapo Guzmán pero «eso mucho fue poco», la mayor parte de la conversación estaba compuesta por memes, chistes o bromas. – Se escapó el Chapo, qué ineptos los del gobierno, tal vez fueron ellos, hubo una conspiración de no sé que -Y ahí acababa el relato.

    Y de pronto la conversación es la agresión de Miguel Herrera (un enfermo mental) a Christian Martinoli (un cronista simpaticón de medio pelo); todo lo demás se olvidó, pasó de moda, dejó de ser trendy para que en conjunto, discutamos (ya no, la semifinal arreglada, la cual inclusive parecería quedar en un segundo plano) la agresión del Piojo ¿Debe de irse? ¿Martinoli lo debería de demandar? Lo demás queda atrás, las noticias son fortuitas y tienen un breve impacto, que si el dólar, que si el gobierno hizo esto.

    Luego no sólo es nuestra forma tan fácil de dejar unas cosas por otras, sino el criterio utilizado para seleccionar cuales son las noticias más importantes. Temas que deberían ser irrelevantes como el que a Peña se le caiga un pastel (por más que sea chusco y parezca auto-analogía sigue siendo irrelevante) o si Peña está teniendo problemas con su esposa (más digno de una revista de chismes), porque es divertido ver como al «enemigo público nº 1» lo ignoran y lo barren con la mirada ante los reyes españoles.

    Es más, Peña Nieto podría exponer de más sus constantes pifias y errores para que la gente se quede concentrada en ellos y los replique en forma de memes mientras diseña políticas públicas populares e incluso adversas al interés de la nación. Mucha gente cree que está preocupada por el quehacer político del país nada más por compartir, retuitear o dar un simple «me gusta» a alguna caricaturización del Presidente. El individuo promedio se ríe, hace el ejercicio como terapia para sacar su indignación, mientras no pasa nada nunca y todo se convierte en un círculo vicioso.

    Posiblemente no sería tan necesario llegar al extremo de censurar la información que se emite, a veces basta con confundir al receptor.

  • Agua de Jamaica como remedio para quitarse los piojos

    Agua de Jamaica como remedio para quitarse los piojos

    Ojalá México pierda la final de la Copa de Oro.

    No, no soy antinacionalista, ni soy negativo, ni tengo problemas psicológicos. Quiero que México pierda la final, no quiero que aficionado alguno apoye a la selección. Me sentiría mal por los que celebren el campeonato.

    mexico

    No, no fue un error del árbitro. Andreas Brehme tiró el penal mal marcado en la final de Italia 90 contra Argentina, porque fue eso, un penal mal marcado. Acá se trató de un árbitro que favoreció inexplicablemente a la selección. Andrés Guardado (quien afirmó ante cámaras que pensó fallarlo) debió lanzar el balón al tiro de esquina o a cualquier otro lado. No es el principal culpable ni creo prudente hacer una campaña de linchamiento contra él, pero el Piojo se lo debió haber ordenado: -Fállala Andrés, si la metes, los intereses económicos prevalecerán sobre el futbol y seguiremos fomentando la corrupción dentro del balompié (esperen, no creo que el Piojo tenga un léxico más allá de nivel primaria, creo que exageré).

    La selección se parece a la política mexicana (si «selección» debiera ir en mayúscula, entonces es una omisión a propósito): El Piojo, que podría ser un símil del Presidente en este juego de comparaciones (bueno, ni Peña Nieto logra ponerse tan fuera de sí), y quien hizo un berrinche en el #NoEraPenal del mundial pasado (dudamos que en realidad no haya sido penal) dijo: -Si se equivocan a favor, aprovechas. ¡Qué gandalla el Piojo! Entonces si el Partido Verde te da dinero para violar la veda electoral ¡Aprovechas! ¡Qué mediocre, qué corto de miras, qué cinismo! No, no es cultural, el Piojo es así, se desarrolló en esos ambientes donde todo se vale.

    Pero dicen que es normal, que la corrupción es cultural.

    Me dio mucho gusto ver la indignación que hubo en Twitter. León Krauze, a quien respeto y a quien me gusta leer, pero que no comparto en absoluto su postura en este caso. Él dijo:

    Al contrario, a mí me pareció un muy buen acto de los aficionados. No sólo hay que indignarnos cuando nos perjudica la injusticia, también cuando nos beneficia. Una pifia del árbitro es parte del juego sí, pero que el árbitro marque descaradamente a favor de un equipo (una final Panamá vs Jamaica no vende) ya no es parte del juego, y ese tipo de injusticias se deben de reprobar, sin importar si son en tu beneficio o perjuicio.

    Una injusticia de ese tamaño a tu favor demerita tu triunfo y le quita todo su valor. ¿A quién le gustaría festejar una victoria que no debió de ser y que se orquestó para que fuera?

    Y el acto es bueno porque demuestra, por el contrario de lo que nos quieren hacer creer (que somo corruptos casi por naturaleza) que mucha gente está en contra de sacar ventajas a través de una injusticia. Muchos de los aficionados en las redes sociales no sólo comprendieron la frustración de los panameños, sino que se pusieron de su lado.

    Posiblemente influya el estado actual de nuestro querido país, cuando en el futbol el aficionado ve repetidas las mismas formas de las cuales se indigna: -No voy a festejar un triunfo espurio si es más o menos lo que aquí sucede en México con nuestros políticos, – Dirá alguno. Parece que los organismos que rigen el futbol viven desfasados de la realidad como sucede con nuestra clase política; creen que pueden hacer arreglos sin que nos demos cuenta, porque también es su caso: No entienden que no entienden.

    Tanto el seleccionado de Costa Rica como el de Panamá merecen estar indignados. A pesar de que la FIFA fue expuesta ante actos imperdonables de corrupción, se sigue haciendo lo mismo.

    Lo mejor que puede pasar es que México pierda la final. Y eso que el futbol es un tema «no tan importante», porque en las cosas más importantes puede que estemos peor.

  • El Gobierno contra los niños

    El Gobierno contra los niños

    Me siento triste, frustrado, a veces casi se se salen las lágrimas. Me da tristeza ver a mi país así, en estas condiciones, no merecemos esto, es una tragedia. No, no es «grilla» (amargarte por un estado trágico no puede ser grilla), es un sentimiento honesto, de desesperación, de frustración. Ya estoy harto, ya estoy hasta la madre.

    El Gobierno contra los niños

    – No te quejes, deja de sentirte víctima, mejor propón. A ver cabrón, dile eso al padre de uno de los niños que el ejército mató porque las autodefensas evidencian el vacío de poder que genera el gobierno que los comanda, dile eso a quienes se sienten desesperanzados. Si te asaltan, ¿te gustaría que en el juzgado te recomienden «ponerte a proponer» en lugar de levantar la denuncia? Como si al Gobierno actual le gustaran los ciudadanos propositivos.

    En una semana ocurren tres cosas que en otro país podrían poner a un Presidente casi en la calle: 1.- Se les escapa el Chapo, 2.- La ronda cero no sólo fue un petardo por la desconfianza de los inversionistas extranjeros, sino la única empresa a la cual le otorgaron zonas petroleras tiene entre sus accionistas al cuñado de Carlos Salinas, 3.- El ejército mató e hirió niños en Aquila Michoacán con el pretexto de detener al líder comunal de Ostula, no, no fue un narco, no fueron «daños colaterales» que se tuvieron que asumir para detener al capo de los capos (el verdadero capo de los capos se les escapó), fueron autodefensas. No las quiero idealizar, pero las autodefensas surgen a raíz del vacío de poder que éste gobierno ha dejado.

    Y como «bonus», indígenas que eran acarreados del Partido Verde (que hay que recordar, es parte del gobierno) tuvieron un accidente y niños murieron. Niños, gente que utilizan para poder mantenerse en el poder creando una relación de codependencia.

    Parece que en este país se ha perdido cualquier orden de valores, cualquier atisbo de ética e integridad. Parece que todo se vale, que por estar en el poder se puede hacer lo que sea, que los ciudadanos no importan, que los niños menos, hay que maleducarlos, y si matamos a alguno para detener a la cabeza de una organización que se creó porque nosotros no somos capaces (o más bien no queremos) proveer algún grado de seguridad a la población ante el acecho de los maleantes y narcotraficantes. Todo se vale, se vale mentir, se vale ser cínico, se vale robar, se vale burlarse de las leyes, se vale todo.

    Y mientras pasa todo eso, esas mismas personas son las que nos sugieren que «propongamos» (para que no nos escuchen). Nos sugieren que el cambio está «en uno mismo», como si todos estuviéramos hechos de la misma calaña. ¡Qué desfachatez!

    Por eso México está en una de sus peores crisis de la historia moderna, bajo uno de los peores gobiernos y uno de los peores mandatarios de la historia de nuestro país (Quizá Peña comparta el honor con los que fueron parte de la docena trágica, y sea aspirante a superarlos). No, no hago la afirmación con la bandera de un partido (que todos han hecho mal su trabajo) ni un sesgo ideológico, es una realidad objetiva y cruda, tanto columnistas, comentaristas y opinólogos de izquierda y derecha, liberales y conservadores concuerdan. Ésto es una tragedia, México vive un momento trágico donde ni el realismo mágico ni el surrealismo ni la teoría cuántica podrían explicar todo lo que se está viviendo.

    De seguro los muy cercanos al Gobierno (y yo creo que ni siquiera todos, yo creo que algunos en el fondo lo saben lo cual les genera un sentimiento no muy grato) sentirán mis palabras como ataque, porque ellos son poseedores de la verdad; como si se tratara de un partido de futbol. No, no es ataque, es una justificada expresión de encabronamiento crónico, los ciudadanos estamos hasta la madre, y no, no todos somos corruptos, habemos quienes sí respetamos las leyes y lo que queda de Estado de derecho. Aunque no lo crean, aunque nos quieran convencer de que la corrupción es «cultural».

    Si bien la presencia de ciudadanos propositivos es algo que siempre se debe de agradecer y promover, se necesitan más que propuestas para cambiar esta dura realidad, tal vez nos hace falta ser más fuertes como ciudadanos y crear masa crítica en vez de recurrir a los memes y a los insultos por Internet como una forma de terapia psicológica.

    Y así, enojado, encabronado, termino de escribir esto. Pero ¿quién no puede estar encabronado ante la forma en que están destruyendo a México? ¿Debería de hacerme una chaqueta mental y crearme la falsa ilusión de que las cosas en México están bien? Vaya, para que un ejército mate niños, sean cuales sean las circunstancias es que las cosas están muy mal.

     

  • México, un país de «bromita»

    México, un país de «bromita»

    Tomando la teoría de la relatividad de Einstein. Imagina que estás dentro de un avión y una mujer camina dentro de un pasillo desde el baño que está en la parte trasera hasta su asiento de primera clase (es decir, hacia la misma dirección en que el avión viaja), estando ahí tú puedes deducir que esta mujer camina a una velocidad de 4 kilómetros por hora. Imagina que un amigo tuyo se encuentra en la superficie de la tierra y observa caminar a esa mujer dentro del avión. Tu amigo llegará a una conclusión diferente, él te dirá que la mujer se desplaza a una razón de 904 kilómetros por hora (asumiendo que el avión viaja a 900 kilómetros por hora). El evento es el mismo, pero la percepción cambia de acuerdo al punto en que se encuentra el observador.

    México, un país de "bromita"

    Algo así pasa con las ideologías políticas. Un evento ocurrido en nuestro país siempre será el mismo; el juicio que se haga de ese evento variará de acuerdo a la postura política del observador. La privatización de una empresa será vista con agrado por un liberal económico, en cambio generará mucha molestia en un izquierdista de cepa. Independientemente de que en algunos casos puedan existir instrumentos para medir la efectividad de una decisión de una forma independiente a las condiciones ideológicas, un evento en muchos casos no puede juzgarse igual por todos los observadores dado que su ideología está dada por muchos factores, como su instrucción, el ambiente en que se ha desarrollado e incluso condiciones psicológicas y hasta genéticas. Un estadista lo sabe (o se asume que lo debe de saber) y por eso es que debe de entender que muchas de las decisiones que tome serán juzgadas desde varias perspectivas.

    Entonces se puede entender que la gran mayoría que las decisiones que tome serán juzgadas mal por sus detractores (no se puede quedar bien con todo el mundo).

    El problema para un gobernante viene cuando las críticas a sus decisiones y a su gobierno superan esta natural condición del ser humano, y es lo que está pasando con el gobierno de Enrique Peña Nieto. Es curioso que el juicio que hace Gerardo Fernandez Noroña sobre la fuga del Chapo sea muy similar a la que hace Pedro Ferriz Hijar, siendo que su doctrina ideológica es casi opuesta a la del primero.

    ¿Habría que agradecerle a Peña Nieto que haya terminado temporalmente con la polarización que vivía el país al poner a casi toda la nación contra él?

    La mayoría de las críticas (tal vez con excepción de algunas de las reformas) han logrado una convergencia de opinión entre la derecha y la izquierda mexicana. Pedro Ferriz afirma que uno de los problemas del país es que algunos empresarios están coludidos con el gobierno actual y eso explica en gran parte, nuestra situación actual y la desigualdad en la que se vive; al mismo tiempo López Obrador habla de la «mafia en el poder». Aunque no son argumentos exactamente iguales, sí tienen varias coincidencias, curioso entre dos figuras que se repelen entre sí. La opinión de ambas posturas frente a la Casa Blanca de Peña Nieto, y hasta algunos casos, lo de Ayotzinapa, más que ser divergentes, tienden a ser convergentes.

    El problema es que el pésimo desempeño del gobierno actual queda evidente, no hay escapatoria, no hay punto de vista ideológico desde donde se pueda justificar. Dentro de su partido lo pueden defender, pero no es un problema de percepción con base en lo ideológico, sino de simpatía con una institución (cuestionar al Gobierno sería cuestionar fuertemente a la institución en la que me siento «parte de», donde tal vez no sólo tengo simpatías, sino intereses políticos). La prensa extranjera, la cual, en algunos casos asumimos, puede ser más objetiva por su capacidad de verlo todo «desde fuera» (aunque no están exentos de condicionamientos ideológicos) llega a la misma conclusión. El veredicto es generalizado, éste gobierno está sumido en la corrupción.

    Cuando digo que México es un país de «bromita» es cuando a pesar de toda esta realidad no pasa nada, cuando la oposición está inmóvil cuando el gobierno se ha puesto en una posición para que cualquiera le de una patada. Es de «bromita» cuando ocurren cosas tan inverosímiles como que el capo más buscado del mundo se escape del penal (supuestamente) más seguro de América Latina. Es de broma ver que el Chapo se escape, según el video presentado por el Comisionado Nacional de Seguridad con barba y pelo, y la PGR diga que estaba rapado al momento de salir de la cárcel. Es inverosímil que el Chapo (aunque la inverosimilitud se puede atenuar entendiendo la gran corrupción) tenga una tablet en la cama mientras escapa. Es inverosímil que en el momento en que éste se escapa, Peña y Osorio se vayan juntos a Francia dejando al país sin cabeza.

    Un país de «bromita», surrealista (André Breton dixit, y hasta mi vecino dixit), dicen que como México hay dos. México sumido en una de sus peores crisis contemporaneas, la sociedad paralizada, impotente, creando memes del chapo y burlándose de Peña Nieto en las redes sociales como terapia psicológica para evadir la realidad ante el supuesto (no del todo verdadero) de que no se puede hacer absolutamente nada para cambiar las cosas. Así de triste es la situación, y el gobierno se alcanza a sostener gracias a la complicidad de la oposición y a sus partidarios con muy poco espíritu de autocrítica y quienes creen que el problema de las críticas hacia su gobierno están afuera y no adentro.

    Por eso cuando les mencionas la palabra «dimitir», te dicen que no conocen a ese ruso.

  • Atole con el Chapo

    Atole con el Chapo

    Enrique Peña Nieto es un pésimo Presidente. De hecho, pienso que junto con Díaz Ordaz, Luis Echeverría, y López Portillo, integra el grupo de los peores presidentes de la historia moderna (peor que Salinas, sí; creo que por eso ya pocos recuerdan su supuesta relación con Salinas). Aunque no creo que la huída del Chapo haya implicado un pacto con Peña. El Presidente pierde mucho con la salida del Chapo, pierde capital político, pierde, junto con su partido, popularidad, y por lo tanto, un paso en reversa que su partido o sus cercanos se mantengan en el poder (aunque en éste país todo puede pasar). Sólo se podría entender un pacto de éste tipo desde una conspiración mucho más compleja que tendría que rebasar nuestras fronteras.

    Atole con el Chapo

    Pero aunque no creo que haya habido un pacto explícito con Peña Nieto, para que el Chapo saliera, se tuvieron que corromper servidores públicos de alto nivel, no sólo el director del penal, sino mucho más que eso. Es que no hay forma de explicar que el Chapo haya salido por sus propios medios. No cuadra, no tiene explicación alguna:

    1.- Hace tiempo detuvieron al mochaorejas ¿Lo recuerdan? Al famoso secuestrador Daniel Arizmendi. Bueno, recuerdo muy bien que cuando lo capturaron y lo llevaron al Penal de Almoloya (hoy el Penal del Altiplano), los noticieros afirmaron que sería confinado a una celda especial de donde no podría salir, ahí se bañaría, ahí comería, ahí todo. Esto empata con lo que Flavio Sosa, luchador social de Oaxaca quien estuvo en la misma prisión en el sexenio anterior, le relató a Diego Enrique Osorno. Él estuvo en una celda donde sólo había una cama, una mesa de cemento y una ducha. No se entiende como es que el Chapo pudo entrar a una regadera común y de ahí escapar sin que las cámaras grabaran su fuga (recuerden, es un penal de alta seguridad). Sólo se puede explicar por medio de la palabra «corrupción», si el Chapo no estuvo dentro de esas celdas creadas para los reos más peligrosos tuvo que haber habido corrupción de por medio.

    Ya lo dijo Flavio Sosa, para escapar era necesario sobornar a fuerzas de tres órdenes distintas, las cuales tienen fricciones entre sí. Tuvieron que haber movimientos de más alto nivel.

    After Guzmán’s last escape, it was revealed that he had corrupted the entire infrastructure of the prison that was holding him – Patrick Radden, columiista de The New Yorker.

    2.- El túnel, el túnel más grande de México tendrá 3.5 kilómetros (construido por empresas de Carlos Slim). Éste tiene 1.5. No es un túnel que un reo pueda excavar con una cuchara. Se necesita mucho más que eso. A Priori se puede entender, porque el Cártel de Sinaloa tiene los suficientes recursos para construir túneles de cientos de kilómetros (El Chapo inventó el «narcotúnel»). Se necesita gente especializada para hacerlo (recordar que éste túnel tuvo iluminación y aire acondicionado) y se necesita un camión de volteo diario para poder extraer los metros cúbicos de tierra necesarios durante un año, ¿y nadie se dio cuenta? 1.5 kilómetros desde el penal,  donde es necesario pasar horas de revisiones para poder entrar, donde no puede volar ningún artefacto ni helicóptero ni avión, donde los teléfonos celulares están prohibidos y de donde nadie había escapado. ¿Qué nadie lo vio?

    3.- Si el Chapo escapó una vez, no se entiende que no hayan tomado las medidas necesarias para que eso no volviera a ocurrir. Patrick Radden afirmó que los oficiales le asegurarón que el Chapo estaba aislado en una celda. Sea cual sea la verdad, tuvo que haber actos de corrupción, o bien para que no lo confinaran a una celda, o para que lo confinaran y luego por alguna razón lo dejaran entrar a las regaderas comunes (Flavio Sosa relata que los reos sólo se pueden bañar a las 6:00 AM y el Chapo lo hizo en la noche).

    Mientras esto ocurría, Peña Nieto dejaba acéfalo al país, se llevó a Osorio Chong a Francia (junto con una comitiva de más de 440 personas pagadas con nuestros impuestos); y posiblemente el Chapo haya aprovechado esta condición para poder correr menos riesgos en fuga. No se entiende que Peña no haya regresado al país, muestra de que estamos frente a un gobierno débil, inepto e incapaz de hacer frente a los criminales. En su declaración, Peña ni siquiera tuvo la molestia de llamarlo por su nombre.

    El Gobierno no hace nada, apuesta al olvido porque le ha funcionado (Ayotzinapa, la Casa Blanca), la gente se indigna, hace memes del Chapo, critica a Peña Nieto en las redes, pero nada pasa, luego se le olvida. Peña pierde capital político (y lo poco que mantiene, es gracias a la oposición tan displicente y mediocre que tenemos) pero sigue en pie. En estos años se habla mucho de que va a renunciar, no va a poder, lo van a tirar, se va a morir, pero por alguna razón (y no le estoy deseando ningún mal de salud ni a su integridad) el gobierno ahí sigue, como si de alguna manera pudiera salirse con la suya. Pero no sólo siguen en pie, sino que «no entienden que no entienden», siguen cometiendo los mismos errores, el espíritu de autocrítica es nulo y pareciera que no tienen incentivos para cambiar o para dar un golpe de timón. Cierto, Peña (a mi juicio) no liberó al Chapo, pero que el criminal más buscado del mundo se te vuelva a escapar, y que no existan explicaciones para dicho escape, es porque los cimientos del edificio llamado México están endebles, es porque el Estado de derecho está débil, y en estas condiciones no se pueden lanzar reformas exitosas, no se puede mejorar al país. Se tiene que empezar por reformar lo que siempre se han negado a reformar, el Estado de derecho.

    Lo ocurrido es una humillación para el país en el mundo, como si fuéramos una suerte de hazmerreír, y nosotros no merecemos eso. Me da tristeza porque creo y estoy seguro de que México es mucho más que eso, que en éste país si existe gente que quiere hacer las cosas bien, trabajar y esforzarse. Es triste que relacionen a México con violencia, drogas y un gobierno corrupto; es triste que ya sea pan de cada día que los diarios extranjeros publiquen artículos que relaten como es que México está mal, sumido en la corrupción, que Forbes publique un artículo sobre nuestro país con el encabezado de «El país más corrupto del mundo«, tal vez a los más que odian al Presidente de forma fanática se sientan satisfechos, pero no la mayoría de nosotros.

    ¿Qué hicimos para llegar aquí? ¿Qué pasó? ¿Por qué cuando era niño, creía que en un futuro México iba a ser algo mejor y no lo es? ¿Qué tenemos que hacer para cambiar? ¿Qué podemos hacer para que podamos confiar en nuestros gobernantes y no nos den «atole con el chapo«?

  • El Chapo sale el sábado por la noche

    El Chapo sale el sábado por la noche

    «Y hasta con el Chapo perdimos en penales»

    El Chapo sale el sábado por la noche

    No sé que decirles, México es un país surrealista, es un país donde el «realismo mágico» se vive día a día, donde pasan las cosas más increíbles y más inesperadas. México es un país de broma, donde el «piensa mal y acertaras» se convierte en premisa válida. Y si no te gustaba Prison Break porque creías muy fantasioso e ingenuo pensar que alguien puede escaparse dos veces de diferentes cárceles de máxima seguridad, es hora de que vayas comprando las temporadas (o bueno, las puedes ver en Netflix).

    ¿Pero de verdad se escapó el Chapo como dicen? ¿De verdad excavó, o le excavaron un túnel de kilómetro y medio para que saliera del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano sin que nadie se diera cuenta?

    ¿Se acuerdan de Daniel Arizmendi, el famoso «mochaorejas»? Recuerdo que cuando encarcelaron a este individuo, en la televisión afirmaron que lo tendrían en una celda especial donde no podría tener comunicación con el exterior porque era necesario tenerlo bien vigilado. ¿Por qué al capo más importante de México no lo vigilaron tan bien y podía comportarse como un prisionero más? ¿Por qué a un capo tan importante como él y quien ya tiene el antecedente de haberse escapado lo dejaron escaparse una vez más? ¿Por qué el Chapo estaba a las 9:00 PM en las regaderas cuando escapó? ¿Qué no hay protocolos y horarios en un penal de máxima seguridad? #NoEraPenal:

    Todos los días al Secretario de Gobernación le pregunto si lo tienes bien vigilado, porque evidentemente es una responsabilidad que hoy tiene a cuentas el Gobierno de la República asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca se vuelva a repetir – Enrique Peña Nieto en entrevista a León Krauze.

    Se pueden hacer muchas conjeturas, desde la versión más conservadora y «benévola» que dice que el Chapo efectivamente se escapó, hasta otras que dicen que lo soltaron y que se trata de cambios de estructuras de poder. Pero en todas las versiones posibles el hecho es vergonzoso. Que el Chapo se haya vuelto a escapar es una vergüenza, una humillación internacional. Me pregunto si a Peña Nieto será cuestionado en Francia tanto por políticos como por la prensa.

    Y es que puedes entender que un Presidente que lleva numerosas comitivas a otros países como si se tratara de un rey que puede hacer lo que quiera con las instituciones como si «el Estado fuera él» (aludiendo a Luis XIV) y que está implicado en actos de corrupción, pueda permitirse que el capo más importante no sólo de México «se te escape». En un país donde las instituciones no funcionan, pueden pasar tantas cosas mágicas e increíbles. Puedes entender que a un gobierno tan poco respetado, cuyo Presidente puede ser humillado con la mirada de su esposa, nadie más lo respete. Si el ciudadano promedio no lo respeta ¿Cómo podrá un capo tenerle algo de respeto al gobierno y corromper hasta donde se necesite para liberarse?

    Para que el Chapo Guzmán saliera, era evidente que se necesitaba comprar o amedrentar gente, cuando menos tuvo que llegar a los más altos niveles dentro del penal para permitir que eso sucediera. Esos altos niveles que deberían de reportarle diariamente a Osorio Chong sobre el Chapo, porque como decía Peña Nieto, él, supuestamente le preguntaba a Chong todos los días sobre el Chapo.

    Lo que está pasando es una humillación, una vergüenza internacional, una muestra de que nuestras instituciones son endebles, que cualquiera puede pasarse la ley por encima. Es penoso que un reo tan peligroso se te pueda escapar de tu prisión más segura y vigilada, pero es mucho más humillante que lo pueda hacer por segunda vez, eso en una nación normal no puede ocurrir.

    El Gobierno está rebasado, los cárteles de la droga parecen mostrar que son más fuertes que éste. El Gobierno es débil, los capos son cabrones. No hay Presidente, hay capos fugados y criminales que actúan impunemente sin posibilidad de que sean castigados.

    Y cuando sabes que la imagen de Peña Nieto no puede desdibujarse más, de pronto te pueden volver a sorprender.

  • Hermoso Amanecer: Cuando los ancianos ya no nos importan

    Hermoso Amanecer: Cuando los ancianos ya no nos importan

    Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.

    Hermoso Amanecer: Cuando los ancianos ya no nos importan

    En diversas etapas históricas, el anciano ocupó un lugar preponderante en la sociedad. El anciano era la cabeza, era quien poseía la sabiduría, quien aconsejaba a los más nóveles. En las sociedades antiguas, ser anciano era un privilegio; Platón en La República relacionaba la vejez con la virtud:

    Pero aquel que nada tiene que reprocharse abriga siempre una dulce esperanza, bienhechora, nodriza de la vejez

    Ahora los ancianos no pueden trabajar porque representan una carga fiscal para las empresas, al anciano se le subestima, se le ve como una carga. El anciano no es visto como un sabio, sino como un hombre chapado a la antigua, terco, no se le perdona que sea de «ideas retrógradas», que él tuviera que aventar piedritas a la casa de la pretendiente para que ésta pudiera salir mientras el malagradecido nieto se burla al tiempo en que le pasa la ubicación de la casa de su abuelo a su novia por Whatsapp porque ya se hartó del cascarrabias.

    Yo visitaba constantemente a mis abuelos en su casa sobre la Avenida Américas al salir de la Preparatoria que quedaba a unas cuadras en la Colonia Providencia. Mi abuelo me hablaba sobre historia, me platicaba sobre la Segunda Guerra Mundial, de Hitler, sobre como era Guadalajara en los años 40 y dónde estaban los límites de la ciudad; me platicaba también sobre lo estrictos que eran los maestros en la escuela, sobre libros, sobre cultura. Gracias a mi abuelo me nació mi pasión por la lectura. Mi abuelo vivió sus últimos 4 años en cama, ya no recordaba cosas, me hacía las mismas preguntas. Los nietos (de 8 hijos) nos turnábamos para cuidarlo una noche. Era un trabajo difícil y demandante, pero me siento muy bien de haberlo hecho. Me tocó ver morir a mi abuelo, tocarlo y sentir su cuerpo frío e inerte cuando minutos antes estaba hablando. Mi abuelo Rafael fue un orgullo para mi familia y siempre fue recordado.

    Pero la sociedad actual los ve como una carga. Sólo así se explica que la trágica noticia de que el incendio donde murieron 17 ancianos debido a un incendio intencional no cause revuelo. Ni siquiera es Trending Topic. ¿Ya no importan tanto porque «de todos modos ya se iban a morir? ¿No importan tanto porque son una carga? El caso de la Guardería ABC donde murieron 49 niños es una herida que sigue abierta, cuya causa fue el incendio de una bodega aledaña (se presume que el Gobierno de Sonora presidido por Eduardo Bours dio la orden de la quema de unos documentos comprometedores), pero el caso del asilo Hermoso Atardecer parece no importar, donde no se habla siquiera de un homicidio imprudencial, sino de uno premeditado.

    ¿Tan poco importan los ancianos? ¿No merecen nuestro respeto? ¿Son los ancianos sólo una carga aunque nuestra existencia deforma directa o indirecta se la debamos a ellos? ¿Sólo importa una causa cuando está de moda? ¿Tenemos que esperar a que Facebook ponga alguna función bonita para que nos preocupemos por una causa? ¿No nos importan mucho porque son old fashioned y no entienden nuestro mundito de redes sociales y de tecnologías donde podemos hacer cualquier cosa al presionar un botón? ¿No nos importan porque son parte del pasado y porque ya no tienen un futuro por delante como nosotros sí lo tenemos?

    Media hora después… no, no es Trending Topic todavía.

    ¿Y sabías que, a menos que ocurra un infortunio, tú serás anciano también? ¿Te gustaría que a las «nuevas generaciones» las cuales dicen que «no entiendes su onda» les valieras madre, no les importaras? ¿Qué pensarías si fueras víctima de una masacre donde mueres lentamente mientras los chicos buena onda textean sobre el #NoEraPenal porque tú no importas tanto?

    El incendio en el asilo Hermoso Amanecer (cuyo nombre tiene una dosis de sarcasmo) es algo que merecería las primeras planas, merecería la indignación generalizada de quienes tienen acceso a la noticia. Ah, pero son ancianos, están viejitos, ya, cómete un Snickers y vente a ver el Netflix.

     

  • La aberración de la existencia de los gays

    La aberración de la existencia de los gays

    Yo antes tenía muchos prejuicios sobre los homosexuales, si bien no era abiertamente homofóbico y respetaba que ellos pudieran relacionarse sin ser molestados, me costaba verlos como iguales. En algún momento tuve que convivir con ellos y todos esos prejuicios se me cayeron. Al final del día para mí un gay es una persona normal que tiene una preferencia sexual diferente.

    La aberración de la existencia de los gays

    A la fecha yo tengo mucho escepticismo sobre si ellos deberían poder adoptar hijos, todavía no sé el efecto que pueda en un niño tener dos papás o dos mamás, habría que preguntarle a los niños que quieren porque ellos también tienen sus derechos por los cuales velar, pero ese debate debería ser más profundo y concienzudo que afirmar que los gays son «anti natura«, argumento que utilizan muchas personas que ven en los gays algo degradante per sé. Bajo ese mismo nivel de argumento podría afirmar que no permitir que los sacerdotes se casen es anti natura porque el organismo está diseñado para reproducirse, o que dos ancianos no deberían casarse porque ya no pueden procrear.

    La aversión hacia los gays tiene que ver mucho con los prejuicios. En 1990 la OMS dejó de considerar a la homosexualidad un trastorno mental; si esa era la excusa ¿Por qué no existió nunca algún movimiento ansiófobo o una postura «obsesivocompulsifóbica»? En la actualidad muchas personas tienen trastornos mentales y muchos de ellos conviven en sociedad sin ser víctimas de rechazo alguno, entonces entiendo que el motivo del rechazo no es la supuesta condición mental.

    También existe la falsa creencia de que los homosexuales son personas débiles, por eso utilizamos términos como «joto, puto, maricón». Yo no me imagino que sería plantarme frente mis papás y decirles «soy gay» con el riesgo de que sea expulsado del núcleo familiar, para eso hay que tener carácter y mucho. Y si éste es expulsado tiene que valerse por sí mismo y muchos lo logran. Los gays son sensibles, pero la sensibilidad no tiene alguna relación con la falta de carácter, eso es un mito que nos hemos creído los humanos por mucho tiempo.

    Entiendo el escepticismo ante las nuevas propuestas y ante los cambios, y en cierta medida es bueno que existan, los cambios no deben de ser abruptos y deben de ser buenos, todos deben de someterse a prueba para determinar si son convenientes o no, pero deben de sustentarse con hechos. Está bien que la Iglesia Católica defienda su postura, pero es conveniente que lo haga con base en hechos reales y fuera de todo prejuicio (más pruebas fundamentadas y menos «los gays me dan asquito»). El que el Papa Francisco, si bien conserva la misma postura que  la Iglesia ha tenido hacia diversos temas, invite a no discriminar a los homosexuales, es un gran avance en este sentido:

    Si una persona es gay y busca a Dios, y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? – Papa Francisco

    La decadencia moral no va por ahí; en mi experiencia los homosexuales «más desequilibrados y promiscuos» son aquellos quienes han sido expulsados del núcleo familiar, quienes terminan resentidos porque sus padres no les dieron la oportunidad de poder formarse, ¿Qué tanta importancia le puede dar a los valores que no ha terminado de adquirir un individuo que ha sido rechazado?. La familia, sí, es muy importante, y los homosexuales también esperan que sus padres les den valores y les den cariño. Todos los gays que conozco y que son aceptados dentro de su núcleo familiar llevan una vida armónica y equilibrada como cualquier persona y son hombres de bien, al igual que se espera de los heterosexuales.  El rechazo familiar es lo que fomenta la decadencia moral, lo que lleva a los individuos a la perdición, a las drogas, a la prostitución y al vicio; mientras mas gays sean rechazados, más posibilidades terminarán de caer en este tipo de problemas.

    Es también una absurda generalización descalificar algo porque tal propuesta viene de alguna ideología (que significa no querer pensar), por ejemplo, yo estoy en contra del aborto, y esa postura no la comparto con los liberales, pero si generalizara (falacia ad hominem), entonces tendría que estar en contra de los gays, del derecho de la mujer a votar, del derecho de los negros y del derecho de la mujer a trabajar y hasta a opinar en la mesa. A veces en este tipo de discusiones se necesita más cordura y tolerancia (y lo digo por ambos bandos que llegan a las descalificaciones e insultos para defender su postura), tenemos que pensar en como aspirar a ser una sociedad mejor y eso es un tema muy complejo, de mucho análisis, de echarle mucho coco.

    El día en que no hablemos de los gays como gays, de nosotros y ellos, y sean consideradas personas normales con una preferencia sexual diferente (así como yo soy hombre o mujer o tengo el pelo de cierto color) habremos dado un gran paso como sociedad.