¿Que es fresa? ¿Que es naco?. Cada rato lo mencionamos, es una forma de denigración, una forma de clasismo (y a veces de racismo) una forma de separar a la gente por su aspecto social, cultural, y hasta de raza o etnia. Es una distinción entre los afortunados y los que no lo son. Entre los que no tienen educación y quienes si la tienen (o aparentan tenerla), entre quienes tienen mucho y entre quienes tienen poco. Es una forma de diferenciar a los criollos, los mestizos y los indígenas. ¿Pero, qué es?.
Un usuario da la definición sobre lo que es ser fresa: son aquellas niñas superficiales, con papas calientes en la boca, son elitistas, algunas son egocéntricas, o que menosprecian todo aquello que para ellas no está en una categoría fashion o de ciudad y otro da una definición sobre lo que es ser naco: Naco yo digo es una persona sin educación, sin valores, sin respeto por los demás, el que no hace fila, el que grita o platica en el cine, el que tranza, el que habla con palabras soeces, el que no se sabe comportar en una reunión, etc. puede ser gente humilde o con mucho dinero. ¿Es una virtud, o es un defecto? Para el presunto fresa, ser naco es un defecto, y para el presunto naco el fresa también lo es. Lo más curioso es que nunca se reconocen como tal. El fresa no admitirá que es fresa, y el naco tampoco aceptará que es naco.
Las definiciones anteriores son insuficientes porque en realidad dicha definición es relativa. Es decir, a una persona muy fresa se le hará «naca» una persona que se encuentre en un término medio. A una persona catalogada como «muy naca» se le hará «muy fresa» esa misma persona. La definición aplica desde el punto de vista que se mire. A fin de cuentas es una distinción de clases, y en México al haber tanta desigualdad, las clases sociales se particionan en una gran diversidad y tienden a distinguirse entre ellas.
Es cierto que México no es el único caso donde se da este tipo de discriminación. Pero la verdad es que es muy marcada y es tan sui géneris que es común escuchar a gente «muy fresa» quejarse de «lo fresa que está el lugar», o a gente que tiene malos gustos y malos modales que lo hacen definirse como «naco» el cual critica a cierto sector sociedad como naca. Existirán diversas definiciones de personas: nerds, geeks, hippies, emos, punks, hipsters, pero los términos fresa y naco los superan, se podrá ser todo lo demás, pero nunca podrás salir de la distinción naco-fresa, o tienes que ser una o tienes que ser la otra. Para unos serás un irreverendo naco, para otro serás un fresa creído hijo de papi.
Muchos creen que lo fresa o lo naco tiene que ver con la posición social. Otros lo niegan categóricamente, dicen que esa etiqueta tiene que ver con el comportamiento en sociedad exclusivamente. Otros lo ven como un término híbrido donde las dos aseveraciones son correctas y se intercalan entre sí. ¿De donde se originaron dichos términos?, no lo se. Se que naco viene de una étnia indígena, «totonaco» parece ser. Lo que tal vez si podría responder es ¿por qué surgieron?, y tiene que ver con toda esta distinción entre criollos (hijos de españoles) mestizos (mezcla de españoles con indígenas) e indígenas que ha existido en México.
Yo no sé si sea un naco o un fresa y la verdad no es como que me incomode que me etiqueten, la demás gente está en su libertad de hacerlo. Pero se me hace una de las formas de discriminación más absurdas porque tiende a ser muy relativa. No hay una definición exacta que nos diga quien es naco y quien es fresa, y yo prefiero no meterme en esos líos, por eso: Entre fresas y nacos te verás.
El poeta Javier Sicilia convocó una marcha que irá desde Morelos, hasta el D.F. La razón, se quiere llevar a cabo una marcha por la paz, y según los organizadores la exigencia principal es el esclarecimiento del asesinato de su hijo Juan Francisco Sicilia Ortega. Pero esa no es la única que habrá. En Guadalajara se llevará a cabo la marcha por la paz «
Tengo un pariente el cual era un fumador empedernido, se fumaba mínimo una cajetilla diaria al día, las manos le olían a tabaco y a alquitrán; llevaba así desde hace años. Se la pasaba tosiendo mientras veía el futbol por la televisión y sus familiares se preocupaban por la situación. Este pariente estaba algo pasado de peso y no hacía ejercicio. Tenía el perfil para que la «calaca» viniera y lo eligiera para llevarlo a la ultratumba. Se concientizó pero los intentos eran insuficientes, probó de todo, parches, tabaco masticable, todo lo que pudiera alejarlo del tabaquismo. No lo podía dejar hasta que el doctor le dijo la sentencia final: si no dejas el cigarro, te vas a morir. La sentencia lo asustó tanto que ahora a 6 años no ha tocado el cigarro y ahora es una persona sana y saludable.
El asesinato de Osama Bin Laden está dando mucho de que hablar, por lo cual creo que es metirorio dedicarle otro artículo a este caso. Empezamos por el entierro que recibió Osama. En el artículo pasado comentaba que según la tradición islámica, a los muertos se les tenía que aventar al mar, pues resulta que no es así.
Para los estadounidenses, el terrorista Bin Laden ha sido algo así como la némesis de su nación. El se adjudicó los atentados del 11 de Septiembre del 2001 (aunque hay todavía varias teorías conspiratorias empecinadas en decirnos que los mismos estadounidenses se tiraron las torres) por lo cual era entendible ese odio de la población estadounidense contra este terrorista árabe. Ahora que Osama Bin Laden ha muerto, la mayoría de los estadounidenses han salido a festejar a las calles como una forma de catarsis para paliar el resentimiento que tenían después de la muerte de miles de estadounidenses en aquel atentado.
Hace algunas semanas, Japón sufrió un devastador terremoto (aunado a un tsunami) que prácticamente acabó con barrios enteros, puso en riesgo sus plantas nucleares y acabó con el patrimonio de varios japoneses que lo habían dado todo en la vida para hacerse de un hogar, de un auto, de darle todo a la familia y a sus hijos. Es cierto que las condiciones socioeconómicas que vive México son inferiores a las japonesas: Tenemos índices de pobreza mayores, marginación, corrupción. Motivo tal vez para que muchos no se preocuparan por lo que estaba ocurriendo en aquel país, «al cabo tienen los recursos para recuperarse en un santiamen».
La imagen del mexicano dormido bajo su sombrero en un nopal es la que prevalece en el extranjero. Varios de los foraneos todavía tienen en su cabeza la idea de que los mexicanos no trabajamos y que somos, disculpen la expresión «unos güevones». Pero esto no necesariamente tiene que ser así, por el contrario, los mexicanos trabajamos más que en otros países, y lo peor de todo, es que ganamos menos. La OCDE publicó un artículo donde compara a los países miembros de esta organización donde por supuesto está incluído México (herencia de Salinas) y donde demuestra que en nuestro amado y querido país se trabajan 10 horas diarias (incluyendo empleos remunerados y empleos no remunerados como las actividades domésticas). En cambio un belga solo trabaja 7 horas diarias haciendo lo mismo. ¿Quien gana más?. Por supuesto, el belga.