Categoría: sociedad

  • #Carfree, hacia ciudades libres de autos

    “No hay que eliminar el auto, hay que moderar su uso”: Eric Britton

    La primera vez que tomé conciencia en mi vida sobre la necesidad de reducir el flujo de autos en la ciudad fue en Nueva York. Es cierto que Estados Unidos es un país capitalista, donde los intereses de las empresas petroleras rebasan los márgenes de maniobra del gobierno, donde se ha inculcado que tener un automóvil es una forma de vida. Pero Nueva York es una ciudad que rompe con los esquemas de la cultura estadounidense, a pesar de que en esa ciudad se encuentran las bolsas de valores como Wall Street y Nasdaq, la población neoyorquina tiende a ser más socialista que el promedio de su país, en casi todas las elecciones el estado vota por los demócratas (de hecho me tocó estar en plena campaña electoral y la «obamamanía» estaba a todo lo que daba). Tal vez por esto podemos ver que los medios de transporte en Nueva York están más «socializados» que en cualquier otro punto del país.

    Dentro de toda la isla de Manhattan no me tocó ver embotellamientos ni congestionamientos viales, de hecho en Middle Town (donde se encuentra Central Park) me tocó ver calles vacías y mucho espacio en las banquetas para poder estacionar los automóviles. Me pregunté, en una ciudad donde proliferan rascacielos entre los 40 y 80 pisos promedio, ¿por qué no se genera tanto tráfico?. Las avenidas de Manhattan no son muy anchas, al menos si las comparamos con avenidas como Lázaro Cárdenas en Guadalajara o bien, el Periférico en el D.F. ¿Cual es la razón de esto?. Que en Nueva York siempre se ha apostado por el transporte público como prioridad para la movilidad urbana.

    El metro de Nueva York tal vez no sea muy bonito estéticamente (de hecho los vagones tienen décadas de antiguedad), pero es muy funcional. Te permite moverte de un punto a otro en Manhattan en menos de 20 minutos. La frecuencia de los vagones es suficiente para abastecer a toda la población de la ciudad, el flujo de personas es impresionante, y contrario a lo que se podría pensar, en Nueva York, el transporte público no es para «los pobres», es común ver a ejecutivos de importantes compañías trasladándose en el metro. Arriba, en las calles, abundan los taxis y los autobuses, porque en Nueva York, solo el 30% de los habitantes tienen automóvil, no lo necesitan.

    Dentro de Manhattan no hay pasos a desnivel, ni distribuidores viales, solo existen puentes atirantados que comunican a Manhattan con New Jersey y las demás secciones de la ciudad. Estos puentes atirantados están justificados dado que sirven para que los automóviles puedan cruzar los ríos que separan a Manhattan del resto de Nueva York. No se podría decir lo mismo de un puente atirantado como el de Guadalajara donde no cruza ningún obstáculo para justificar su construcción, y donde se hubieran podido optar por otras opciones más económicas para solucionar el congestionamiento vehicular en esa zona.

    En Guadalajara, a pesar de ser una ciudad mas subdesarrollada que en Nueva York, el índice de autos per cápita es más elevado que en la Gran Manzana, y de hecho va en aumento. Esto porque el gobierno ha privilegiado el uso de los automóviles y ha construído infraestructura para los automovilistas, pero como los expertos aseguran, esta nueva infraestructura terminará por saturarse; y es cierto. En arterias como López Mateos hace unos pocos años se construyeron varios pasos a desnivel, y ahora en horas pico son intransitables.

    El rector del ITESO, donde se llevó a cabo la primera conferencia de Carfree presidida por Eric Britton, admiró la valentía del Secretario de Vialidad Diego Monraz (uno de los políticos panistas que ha privilegiado el uso del automóvil en los puestos que ha tenido), por su presencia. Le digo que tal vez iba a escuchar cosas que no le iban a gustar. Y así fue. Eric Britton dijo que el evento de Carfree tiene dos objetivos: que los grupos de activistas que promueven el uso de la bicicleta en la ciudad y en el país “logren una mejor comunicación”. Aprovechó para lanzar su candidatura a la alcaldía de Guadalajara y de paso dijo que el siguiente presidente de México debería ser una mujer. También aprovechó para lanzar una crítica contra el sistema neoliberal actual y usó como referencia el Coeficiente Gini para demostrar cómo en los últimos años la brecha entre ricos y pobres se ha disparado.

    Guadalajara tiene mucho por hacer en el asunto de la movilidad. El servicio de autobuses es pésimo. Solo existen 2 líneas de Tren Ligero y una de Macrobús (BRT). La ciudad, sobre todo desde la llegada al poder del PAN ha sido pensada para los automovilistas, pero ni siquiera tiene la infraestructura para satisfacer las necesidades de quienes se mueven en este tipo de transporte. Muchas de las calles son angostas, y no existen muchas vías rápidas. Es por esto que un sector de la población (todavía minoritario como afirma Eric Britton) se ha movido para buscar una solución. Se ha buscado promover el uso de la bicicleta, pero apenas se han construído ciclovías, y algunas de estas han sido hechas por los ciudadanos (las cuales los automovilistas no respetan). no hay ninguna intención por parte del gobierno por reactivar el proyecto original de líneas de Tren Ligero, y no se ha hecho nada por mejorar el transporte público, como los autobuses.

    En muchas ciudades ya están tomando conciencia de esto y están apostando al transporte público y a alternativas como la bicicleta. Hay muchos intereses en juego, las grandes compañías petroleras perderían ingresos, las armadoras de autos también. Pero el futuro de la sociedad debe de ser prioritario sobre lo que diga el mercado o las grandes empresas. En un mundo actual donde la gente percibe el futuro como sombrío y desolador, no queda de otra más que luchar y revertir el daño que han viniendo haciendo los gobiernos junto con las empresas privadas a las ciudades, se necesita un cambio, mejor planeación. Si bien, es cierto, no todos van a querer bajarse de sus automóviles, porque mucha gente lo siente como su espacio vital, como dice Britton, hay que moderar su uso.

  • Feminicidio

    No todos los asesinatos de mujeres son feminicidios, pero el no observar los tintes de género implícitos en aquellos que sí lo son ayuda a invisibilizar un fenómeno cultural que pone en peligro a todas y cada una de las féminas de una entidad.

    La falta de información y poca difusión que existe sobre los estudios de género han provocado que mucha gente crea incluso injusto que se tipifique sobre el feminicidio, considerando que la existencia del homicidio es suficiente, sobre todo cuando se pretende la igualdad entre los sexos.

    Pero en esta ocasión no estamos hablando de un uso correcto del lenguaje, donde habría que distinguir entre el asesinato de un hombre o una mujer por su prefijo, sino de la inclusión de un delito que cuenta con una tipificación específica circunscrita en la categoría de crímenes de odio, término surgido a mitad de los años 80 en los Estados Unidos, que recientemente comienza a introducirse en México, tanto en el léxico común como en la letra de la ley.

    La distinción intentada por la definición de crímenes de odio es la de incrementar las penas y sanciones a los delitos cometidos en contra de minorías socialmente desfavorecidas, es decir, de aquéllos cuya motivación se encuentre en razones de raza, género, orientación sexual, religión, discapacidad física, nacionalidad, etcétera.

    Ahora bien, aun cuando el censo 2010 confirma que las mujeres somos mayoría en México, la desigualdad histórica, social y jurídica nos coloca en la categoría de minoría y, por lo tanto, en la de grupo vulnerable, es por eso que la igualdad a secas no nos favorece, pues la inequidad es tal que la igualdad o la neutralidad no equilibra la balanza. Además de que existe un odio invisible, engendrado y reproducido en prácticamente todos los sistemas educativos, desde la casa a la escuela, pasando por las instituciones públicas.

    ¿Cuántas veces le hemos dicho a un niño que no llore como niña?, ¿o lo hemos sacado de la cocina porque ése no es lugar para los hombres? ¿Cuántas ocasiones hemos instado a un joven para que muestre valentía diciéndole que “no sea vieja”? Incluso en sentido inverso, ¿cuántas veces hemos apremiado a un varón a que se comporte como “hombrecito”? Algo debe de estar mal con ser mujer entonces si existe tanto énfasis en que un hombre no se comporte como tal, si serlo significa ser cobarde, débil, sentimental e indiscreto, o si no, ¿por qué se emplea la palabra “hombría” para definir lo contrario? ¿Por qué las mejores cualidades se definen con el sexo masculino?

    Para muestra un botón: en una de las acepciones de “hombre” de la Real Academia Española, ésta lo define como: “Individuo que tiene las cualidades consideradas varoniles por excelencia, como el valor y la firmeza”. Mientras que la misma acepción no pone ningún ejemplo de esos atributos en referencia directa a su contenido semántico cuando se busca el significado de “mujer”. ¿Será de verdad que no encontraron ninguna? Como dato curioso, existen cuatro ejemplos incluyendo “mujer del arte” que se refieren a prostituta.

    El resultado inevitable de esto ha sido el de poner al varón por encima de la fémina, donde se desvaloriza a ésta al grado de ubicarla en la categoría de objeto cuya existencia es prescindible, y cuyas transgresiones a esta jerarquía serán castigadas con violencia de género como una forma de conservar los privilegios patriarcales. El extremo de esa violencia es el feminicidio.

    No se puede considerar igual entonces un homicidio, donde se asesina a un hombre o a una mujer por cualquier cuestión, a un feminicidio, donde se mata a una mujer por el simple hecho de serlo; en el segundo todas las féminas estamos expuestas sin importar lo que hagamos.

    Aun cuando los asesinatos de mujeres a través de los tiempos han sido numerosos, no fue sino hasta el fenómeno que comenzó en Chihuahua con las Muertas de Juárez desde 1993, que éstos empezaron a tener popularidad en el terreno de las políticas públicas, con una tardía reacción por parte del legislativo. Parece casi increíble que hubieran tenido que pasar 18 años para que a las y los diputados colimenses se les ocurriera legislar al respecto, sobre todo cuando hablamos de que Colima es el segundo estado con mayor violencia sexual, de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2006. Pero supongo que más vale tarde que nunca, después de todo, con este movimiento Colima se une a las siete entidades que ya han integrado este delito a sus códigos, entre las cuales, por cierto, no está Chihuahua, quien encabeza la lista en asesinatos de mujeres por cuestiones de género, según el INEGI.

    Como muestra de que cuando se dejan de lado los intereses personales o de grupo y se recuerda el compromiso adquirido con la ciudadanía se pueden lograr grandes avances, el Congreso del Estado de Colima aprobó la semana pasada una iniciativa presentada conjuntamente por las coordinadoras de las bancadas del PAN y del PRI, Patricia Lugo Barriga e Itzel Ríos de la Mora, para incorporar al feminicidio como una figura delictiva.

    Entre las adiciones más importantes está la que se le hizo al Código de Procedimientos Penales, donde se señala que se debe de “evitar incorporar en la investigación elementos de discriminación que pueden dar como resultado una descalificación de la credibilidad de la víctima y una asunción tácita de responsabilidad de ella por los hechos, ya sea por su forma de vestir, por su ocupación laboral, conducta sexual, relación o parentesco con el agresor”.

    También se considera en las reformas el hacer un banco de datos sobre delitos en contra de mujeres; hacer y aplicar protocolos con perspectiva de género para proceder a la búsqueda de mujeres y niñas desaparecidas, y capacitación de personal de la Procuraduría General de Justicia local sobre perspectiva de género en la aplicación de su labor en asuntos de violencia y feminicidio. La aprobación de esta propuesta es un gran avance en la protección de la integridad y derechos de las mujeres, sin embargo, falta llevar la teoría a la práctica.

    Quiso el destino que esta iniciativa pasara justo un día antes de que se encontrara el cuerpo sin vida de Andrea Rodríguez García, adolescente de 16 años que había desaparecido el sábado 20 de agosto, cuando se dirigía a un partido de futbol, como si hubiera querido darle un rostro a la monstruosidad de este tipo de crímenes y un sentimiento de indignación a las y los ciudadanos que se encargan de garantizar la justicia.

  • La juventud y el dominio global

    Ayer tuvimos una conversación en el programa «El Balcón de Sor Juana» el cual se transmite los martes en el sitio web www.arvisaradio.com, esta ocasión invitamos a la maestra de la U de G María Palencia Padilla, con la cual conversamos sobre temas muy interesantes. Nos centramos en lo que está sucediendo en Chile (donde hay un descontento porque gran parte de la población no puede acceder a la universidad), España y recientemente Inglaterra. La maestra es una investigadora por excelencia, la cual estaba muy preparada para abordar este tema, y logramos armar una mesa sino de debate, de reflexión, porque todos los que estuvimos en el programa estuvimos de acuerdo en general con los puntos que tocamos.

    Mucho de lo que está sucediendo en el mundo se debe a que desde la caída del comunismo y el triunfo de la doctrina neoliberal (pregonada por Milton Friedman y aplicada por políticos como Pinochet, Tatcher y Reagan) las corporaciones han crecido tanto que han rebasado la capacidad de maniobra de los gobiernos. Los políticos e intelectuales neoliberales prometieron progreso, pero ahora el mundo está sumido en una crisis económica y social. Los gobiernos no pueden hacer mucho, un ejemplo ocurrió con Zapatero que tuvo que dar marcha atrás políticas socialistas porque la presión de los efectos del mercado era tanta que podría ser contraproducente. Esas medidas podían provocar que la inversión de dichas empresas se escapara. Una de estas políticas era que las empresas estarían obligadas a darles «planta» a los empleados después de haber trabajado 6 meses con ellos, comentaba la especialista.

    Lo que se vive en España también es producto del agotamiento del sistema económico, el paro es muy alto y la gente está descontenta por la forma en que las grandes corporaciones se han manejado (en especial la banca). Ivan, externaba su preocupación porque como el descontento de la población era contra el gobierno español que preside Zapatero, muchos hispanos están pensando en votar por el partido conservador (Partido Popular) en detrimento del PSOE, como una forma de castigar y responsabilizar a los socialistas de lo que está ocurriendo. Pero aquí lo curioso es que las propuestas de los indignados españoles son socialistas. Pero el PSOE comandado por Zapatero no ha logrado satisfacer las demandas de los inconformes porque como ya dije, la presión del mercado es tanta, que el margen de maniobra de los gobiernos es escasa, ya no hay mucho margen de maniobra para crear empleos, para otorgar jubilaciones, y para mantener el estado de bienestar que por tantos años Europa había presumido tener.

    En la transmisión comparamos el fenómeno los movimientos de 1968 con lo que ocurre ahora en el 2011. María Palencia nos dijo que entre estos dos movimientos existen algunas diferencias. En 1968 los jóvenes eran muy idealistas, soñaban con modelos utópicos, el idealismo era lo que los movía, creían que podría existir un mundo mejor y no les preocupaban tanto temas que ahora son tomados muy en cuenta (el ecologismo y la sobrepoblación entre otros). Ahora en el 2011 los jóvenes son más pragmáticos, y si bien pueden profesar alguna ideología política, ya lo más importante es buscar la justicia social y el bienestar de la población, sobre los ideales teóricos que se manejaban. Los jóvenes de hoy a diferencia de los del 68 ven un futuro sombrío y desolador.

    Yo en mi experiencia con asociaciones civiles, con lo que he visto en estos movimientos, la gente (en su mayoría) que busca un cambio en la sociedad tiende a mostrar un ideal democrático. Tienden a la izquierda, pero han desechado ya las teorías de Marx y Engels. No están en contra del mercado, más bien critican su comportamiento y la forma abrupta en que han obtenido poder, lo que termina afectándolos como sociedad. Los fines que los jóvenes buscan son más bien pragmáticos. Ante la caída de los sistemas antiguos del siglo XX, y ante el claro deterioro del sistema neoliberal, los jóvenes buscan simplemente tener una vida digna, tener empleo, y tener un estado de bienestar como un sistema de salud universal, entre otras cosas.

    En México este sistema de capitalismo voraz también está haciendo mella. El panorama es desolador. No solo porque el país no crece, sino porque no se ha logrado reducir la desigualdad. Nos preguntábamos, ¿Pero por qué en México no ocurren este tipo de manifestaciones?. La respuesta que nos dió la maestra fue por el miedo en que vive la gente a causa del narcotráfico. Para el mexicano lo importante es acabar de una vez por todas con la inseguridad. Unos lo hacen apoyando al gobierno, otros manifestando su repudio. Pero las condiciones socioeconómicas que ha provocado el sistema actual ha alimentado el problema. Cada vez se invierte menos en universidades públicas (la UNAM tuvo que rechazar al 99% de sus aspirantes), surgen universidades de muy dudosa calidad, y cuando mucha de esta gente egresa, ve si bien le va, oportunidades de empleo precarias, o si no, no tienen oportunidades de colocarse. Esto hace que la opción de engrosar las filas del narco se haga rentable para los jóvenes. Y no solo ocurre eso, sino que se ha tratado de «neoliberalizar» la educación en México (fenómeno que también ocurre en muchos otros países), se eliminan materias sociales del contenido académico y se da prioridad a las materias técnicas. Es decir, con esto crean gente que puede tener aptitudes técnicas para desempeñarse en su puesto de trabajo, pero pierden la capacidad de criterio y de análisis, como si se trarara de construír robots que se dedican a trabajar y consumir. Lo peor del caso es que las materias sociales muchas veces alimentan a las técnicas, les dan un sentido. Si se va a estudiar biología, la ética es muy importante; si se va a estudiar mercadotecnia, la filosofía a veces ayuda mucho para crear estudios de mercado.

    El sistema capitalista voraz se desentiende de las necesidades sociales de la gente, y los deja susceptibles a los mecanismos del mercado. Los gobiernos de Reagan y de Tatcher incrementaron la pobreza en sus respectivos países (Estados Unidos e Inglaterra), ahora los efectos salen a flote. Los principales académicos en el mundo son críticos del neoliberalismo, inclusive dentro de las academias estadounidenses, de donde han surgido nombres como el de Stiglitz, Krugman (ambos ganadores del Premio Nobel) Noam Chomsky, o cineastas como Michael Moore. De hecho dentro de Hollywood, muchos de los actores se han manifestado en contra de las políticas económicas y la intervención de Estados Unidos en el extranjero. ¿Y qué decimos en el ámbito de la música?, muchos de las bandas de rock más populares también han criticado al sistema global que impera. Bandas como Pearl Jam se dedicaron a criticar el modelo económico y social de George W. Bush hasta el cansancio, también los integrantes de Radiohead han sido muy críticos de la globalización y el orden mundial, y no digamos de grupos como Rage Against the Machine el cual muestra contenidos que rayan en el comunismo. Grupos como Coldplay piden más comercio justo. Bandas más nuevas como Muse han criticado el sistema, en especial en la canción de su último disco «Uprising» donde hablan de la situación de la banca que terminó por afectar la economía de la sociedad y del dominio global en general.

    La juventud tendrá que, como dice Enrique Krauze, hacer que esto dure. Ella es responsable de su futuro y tiene que tomar cartas en el asunto. Los jóvenes de ahora probablemente son los que ocupen los cargos políticos del futuro. Pero es desde ahora que tiene que gestarse un cambio, se necesita una revolución, pero ya no una revolución ideológica, más bien pragmática, donde impere la búsqueda del bienestar y un mundo mejor.

  • Sociedad Podrida, ¿y los valores?

    Abriré este artículo con la historia de un conocido, del cual no voy a revelar su nombre por obvias razones, el era una persona muy controvertida, en el club deportivo que yo frecuentaba se corrían los rumores de que el, en su juventud (no debía tener ni 15 años) había tratado de violar a la sirvienta, también en dicho club deportivo había mostrado sus genitales a un grupo de mujeres para impresionarlas. No era cualquier persona, había algo malo dentro de él. Este hombre tenía posición muy cómoda, sus padres tenían solvencia económica, vivían en Colinas de San Javier en la ciudad de Guadalajara, una de las colonias de mayor nivel socioeconómico en Guadalajara, sus padres, según me describía un gerente del club, eran muy buenas personas, su hermano también, pero el no. No sabían porque.

    Después, al ver la conducta rebelde de esta persona, deciden enviarlo a Estados Unidos a un campamento militar para que corrigieran su conducta. Aparentemente regresó muy reformado, su corpulencia había cambiado, de ser un joven debilucho, terminó convirtiéndose todo un atleta con una gran musculatura. Cuando regresó se inscribió en la preparatoria donde yo cursaba y ahí coincidí con él. A pesar de que su actitud era dura, parecía que si había logrado un cambio. No estabamos en el mismo grado pero coincidíamos en las clases de inglés y ahí me contó su experiencia dentro del campamento militar. Me decía que la disciplina era tan estricta que muchos trataban de huír (lo cual era imposible) y que algunas personas terminaron suicidándose porque no aguantaban el ritmo de vida que le imponían los militares. Ese cambio parecía haber moldeado su caracter, pero nunca logró extirpar esa maldad que tenía dentro.

    Después de la preparatoria ya no lo ví. Supe de él hasta después de la universidad cuando yo trabajaba en una franquicia de cartuchos remanufacturables. Justo cuando fuí al club con el gerente para ofrecerle mis servicios, me contó todo lo que había sido de el. Había asaltado una tintorería (sin más no recuerdo) y terminó en la cárcel. Su papá, al tener mucho dinero, lo logró sacar de ahí. Me pregunté, ¿como una persona que vive bien, tiene recursos económicos y tuvo la posibilidad de ser educado en las mejores escuelas, decide irse por ese camino?. Pero ahí no acabó todo, junto con otra persona, secuestraron un joven y pidieron un rescate económico. Pero todos los planes salieron mal, las autoridades lo agarraron con las manos en la masa y lo volvieron a meter a la cárcel. Su padre ya no se quiso hacer responsable de el y actualmente está en los separos cumpliendo una condena.

    Seguramente el tenía algo mal dentro de su cabeza, tenía un ambiente propicio para desarrollarse bien y terminó lléndose por el lado equivocado, el es una persona que seguramente no podrá ser reformada, su naturaleza es destructiva, nociva. Ahora, cuando veo todo lo que está pasando en el país, me pregunto ¿cuanta gente será como él, que seguramente un mal congénito los hace comportarse de esa manera o cuantas personas se volvieron criminales por las circunstancias que los rodearon?. Leyendo sobre la historia de los grandes capos del narcotráfico veo ambas modalidades. Algunos empezaron en la siembra de mariguana, pero ni sus padres ni sus amigos eran violentos, no tenían mucho dinero pero tampoco vivían tan mal. Otros si tenían problemas familiares, sufrieron el divorcio de sus padres o maltrato.

    La sociedad mexicana está viviendo un proceso de putrefacción, de pérdida de valores. En solo una semana hubo dos sucesos que me llamaron en demasía la atención, primero fué el asalto a un pizzería en Nuevo Laredo, y luego la balacera ocurrida en las afueras del Territorio Santos Modelo mientras se jugaba el partido Santos vs Morelia. Cada vez más personas sucumben ante las tentaciones del narco, de la delincuencia, de la violencia. Todo esto podría si no erradicarse, al menos si aminorarse con la transmisión de valores humanistas que dignifiquen al ser humano. A muchos les vendrá la mente la religión. México es un país religioso, pero parece que la enseñanza de esta religión no es suficiente, o bien, algunos la tergiversan en su favor. Por alguna razón vemos algunos de los narcotraficantes tienen sus santos, asisten a misa, e incluso tienen compadrazgo con párrocos.

    Se necesita hacer un cambio más drástico. La guerra emprendida por Felipe Calderón es correctiva, pero no previene los brotes de violencia. De hecho provoca su aumento, porque esta guerra divide a los cárteles, provoca que se peleén entre ellos y generen más violencia. Por eso muchos culpan al mandatario por el aumento de violencia. No están equivocados, aunque cabe mencionar que los primeros responsables son los narcotraficantes mismos. La estrategia debe de ser replanteada y se debe apelar a los valores y a reconstruír el tejido social para evitar que emergan más ciudadanos violentos, aquí es donde ha fallado Felipe Calderón. Muchos le han reclamado, primero lo hicieron sus opositores con un toque de oportunismo, pero luego también lo hizo la gente común y corriente, gente que ha marchado en contra de la violencia como Javier Sicilia. Las encuestas no mienten, la popularidad de Calderón va en picada mientras la percepción de la violencia por parte de los ciudadanos va en aumento (consultar fuente aquí).

    Hace falta una revolución de las conciencias, cambiar la idiosincrasia del mexicano donde todo se vale y donde el que no tranza no avanza. México está podrido, las instituciones funcionan a medio gas, los partidos políticos velan por sus intereses saltándose sus preceptos ideológicos, la gente se pasa los altos y da mordidas. Tenemos que repensarnos como sociedad ¿qué es lo que nos está sucediendo?. Hay que buscar soluciones, en la Guerra ante el narcotráfico veo dos posturas, quienes se alinean a Felipe Calderón, como si estuvieran cerca de caer dentro de un precipicio y la mano que la sostiene empieza a perder fuerzas, y quienes quieren la retirada del ejército y el pacto de los carteles. Creo que los dos puntos son muy debatibles, más bien hay que compaginarlos y proponer una tercera vía, pero en esta como digo, se necesita la colaboración de la sociedad y la reconstrucción del tejido social, si no, estaremos perdidos.

  • Ideologías Radicales

    Hace poco tiempo se dió como ya algunos de ustedes saben, un atentado en el ITESM Campus Estado de México. Contrario a lo que uno pudiera suponer (que fue un atentado perpetrado por el narcotráfico o algo parecido), el ataque fue promovido por un organismo internacional anarquista llamado ITS (Individualidades tendiendo a lo salvaje), un grupo radical que está en contra del desarrollo industrial y tecnológico que tiene presencia en Europa y países como Chile. Este grupo condena el desarrollo de la tecnología puesto que se experimenta en animales salvajes, y además culpan al desarrollo económico de provocar desastres naturales e incluso terremotos. Este grupo tiene afinidad con Theodore Kaczynski, (conocido como Unabomber).

    Este hecho, aunado con lo que ocurrió en Oslo y en otros lugares del planeta me hace reflexionar sobre los grupos radicales, ya sean anarquistas, comunistas, islamistas, radicales ecológicos, neonazis, ultraderechistas, izquierdistas radicales etc. Muchas de esas ideologías han dominado territorios a través de la historia con resultados muy desastrosos para la humanidad. Veamos por ejemplo, la URSS de Stalin o la Alemania de Hitler. Esas ideologías se caracterizan por ser extremas en su fundamento filosófico (nosotros estamos bien, ustedes están mal), están cerradas al debate y a la autocrítica. A veces los motivos que mueven a dichas ideologías pueden ser válidos, pero en ocasiones pueden ser destructivos y degradantes desde su concepción.

    Tomemos el caso de la ITS, lo que los mueve tal vez sea válido, que se trate a los animales de una manera tan cruel, que a veces sea cierto que el progreso económico termina por provocar «daños colaterales», a cualquiera le preocuparía. Pero su ideología empieza a tambalearse cuando niegan todo el progreso económico y científico, como si lo ideal para el ser humano fuera quedarse en el primitivismo. Terminan por contradecirse al provocar muertos y heridos al tratar de luchar por su causa. Su ideal es destruír a aquellos que se contrapongan con su modelo de mundo utópico, en el cual en muchos casos dicen luchar p0r la paz y la armonía. Uno de los lemas que reflejan ese radicalismo ese el comunista «Patria, Socialismo o Muerte».

    A pesar de que los defectos de dichas ideologías están a la vista de muchos, los promotores de estas suelen ser personas muy inteligentes, por ejemplo, Theodore Kaczynski resolviò un problema matemàtico que sus profesores de Michigan no supieron resolver en años. Pero asi como son inteligentes, son seres muy intestables. En su infancia, Kaczynski fue sometido a una prueba de estrés de la CIA que consistía en un ataque psicológico prolongado y estresante por parte de un mandado anónimo (el famoso MK-ULTRA) lo cual lo volvió una persona muy inestable emocionalmente. Estas personas también suelen ser antisociales, pero muchas veces logran ser grandes líderes a pesar de ello, tienen un gran poder de convocatoria, lo cual explica la fácil propagación de sus ideologías.

    Este tipo de personas vivieron infancias difíciles. Claro que no podemos generalizar y pensar que las personas con infancias conflictivas van a terminar siendo terroristas o radicales, algunos logran canalizar bien esos conflictos internos para transformarlos en algo positivo. Pero muchas otras personas no lo logran y terminan proyectando sus frustraciones en formas de pensamiento destructivas bajo la  apariencia de buscar algún tipo de justicia o recompensa. Las ideologías radicales son esa rabia y coraje traducidas en un modelo filosófico de interpretar la vida.

    Es curioso porque este efecto provoca una destrucción en cadena, ellos destruyen a otros y estos otros terminan siendo susceptibles a convertirse en personas destructoras. Seguramente las personas que encabezaron el MK-ULTRA no eran personas con un particular equilibrio emocional, más bien sus desequilibrios justificaban los experimentos que hacían con otras personas, lo que a su vez afectó a gente cómo Kaczynski para llevar a cabo sus atentados, y a su vez puede ser que la gente víctima de este terrorista pudo haber sido afectada y terminen mostrando conductas destructivas y antisociales.

    Muchos atribuyen a la pobreza y a la injusticia social este tipo de conductas. Pero podemos ver que en los países más desarrollados también existe gente con ideas radicales y antisociales. De hecho muchas de estas personas recibieron una buena educación (algunos terminaron la universidad o algún posgrado). Más bien hay que buscar en otro lado el germen que provoca el surgimiento de células radicales y destructivas. Todo empieza más bien desde casa, desde el seno familiar. Creo que los gobiernos deberían empezar a poner más atención a esos sectores para evitar el surgimiento de más personas con ideas destructivas.

     

  • Los Otros

    Cuando todo parece estar mal en el mundo, y uno casi casi quiere preguntar cómo se detiene para bajarse de él, tendemos a mirar a los países que parecieran lograr la armonía que a los demás se nos niega, países tranquilos y amantes de la paz como Noruega, cuya legislación es de las más incluyentes y avanzadas del mundo.

    Sin embargo, noticias como la del viernes pasado, donde un conservador de ultraderecha logró matar en solitario a 93 personas, basado en un inmenso odio que orilló su pensamiento a deshumanizar a aquellos con los cuales no estaba de acuerdo, nos lleva a pensar qué es lo que está mal sobre nuestra forma de ver a nuestros semejantes.

    El viernes anterior Anders Behring Breivik llegó a la isla de Utoya, después de haber colocado un auto bomba afuera de un edificio gubernamental en Oslo, con la intención de que su estallido le proporcionara el tiempo suficiente para cometer la peor masacre de la que tiene memoria Noruega. Breivik acudió a Utoya consciente de que en ese lugar se celebraba un encuentro juvenil del Partido Laborista al que acusa de tener políticas multiculturales y permitir la llegada de extranjeros al país. Cuando estuvo frente a los jóvenes, vestido como policía, pidió la palabra y abrió fuego contra ellas y ellos, cobrando la cantidad de 86 víctimas.

    Breivik aseguró que fue algo atroz, pero que necesitaba hacerse, y en su cabeza él no considera haber hecho algo malo, según afirma su abogado. ¿Cómo llega una persona a cometer un crimen tan aberrante, creyendo que le hace en realidad un bien a su nación? Tal vez las propias palabras de Anders puedan orientarnos un poco. En un documento donde explicaba sus acciones escribió: “Los musulmanes deben ser considerados como animales salvajes… No hay que culpar a los animales salvajes, sino a los traidores multiculturales de categoría A y B que permitieron que estos animales entren a nuestros países, y continúan respaldándolos”; al hablar de los traidores de clase A y B incluía a “políticos y periodistas”.

    El ultraconservador noruego no consideraba estar actuando mal por la deshumanización que en él había ocurrido hacia los musulmanes y aquellos que se les parecieran, cuyo número ha ido aumentando en los últimos años. Para Breivik esta cultura estaba incluso por debajo de la categoría de los animales, por lo que no representaba ningún daño moral el asesinarlos, o a quienes él creía apoyaban su inserción en la sociedad noruega.

    Media hora estuvo disparando un altamente armado Anders Breivik antes de que lograran someterlo, y en total, junto con la explosión en Oslo, asesinó a 93 personas. Pero si es chocante esta noticia no es sólo por su salvajismo o el número de muertos, sino porque es la representación de la pérdida de la inocencia de un país pacífico y con leyes respetuosas de los derechos humanos.

    Quizás es más sencillo analizar ese tipo de fenómeno donde el racismo y la intolerancia son la chispa que origina homicidios de este calibre, pero su filosofía se encuentra profundamente inmersa en nuestra propia mentalidad, como un demonio que se asoma cada vez más descaradamente, consumiendo nuestra humanidad. ¿O es que acaso no nos mostramos indiferentes ante la cifra de decesos que ha producido la guerra contra la delincuencia organizada, sólo porque un porcentaje de ellos eran criminales? ¿No nos estamos deshumanizando al negarles el acceso a la justicia y aprobando que se asesinen sumariamente? Si no lo podemos ver, es porque ya empezamos a observar a través de los ojos de ese demonio.

    Sería tal vez más fácil si lleváramos dicha situación al contexto de las muertas de Juárez, cuyos atroces asesinatos sólo pudieron haber sido cometidos por una persona que no veía en ellas a otro ser humano semejante a ella, sino a una cosa, similar a un animal, cuya vida era descartable.

    La separación del otro de nosotros nos lleva a la deshumanización, y nos mantiene en la línea del odio que tarde o temprano explica y justifica crímenes de lesa humanidad, además de que nos ciega ante las circunstancias sociales que originan su existencia, en el caso de los criminales. Ser capaces de indignarnos por el trato inhumano originado por raza, sexo, preferencia sexual o religión, pero justificar la muerte de una persona por haber cometido un crimen y negarle su derecho a un juicio, sólo indica que podemos reconocer la intolerancia, pero en algún grado seguimos inmersos en la ideología de que existen personas a las que se puede asesinar. Si en un país donde no existe la pena capital toleramos el homicidio en las calles, disculpando estas muertes con la excusa de que estas personas estaban violentando la ley, ¿no nos pone esto en su mismo nivel?

    Explicaciones y justificaciones para cometer un delito siempre existen, y para el actor principal siempre son válidas, pero si no nos regimos por un sistema de Derecho y seguimos avalando que se hagan juicios sumarios que terminen en modernos fusilamientos, nos ponemos en riesgo de que cualquier día alguien nos deshumanice a nosotros mismos, o incluso de que se nos llegue a confundir con algún “otro”.

  • ¿Existe la libertad de expresión en México?.

    Tradicionalmente, y a través de la historia, México no se ha caracterizado por ser un país democrático. El autoritarismo desde la época de la corona española, hasta el régimen priísta, ha sido la constante en México. Y por supuesto, esto ha provocado que las voces disidentes fueran borradas del mapa. Claro está, el ejemplo de Tlatelolco 68, asesinatos de periodistas, cierre de periódicos, sanciones contra aquellos que no se alineaban al gobierno, el cual tenía todo el aparato mediático a su favor para influir en las personas.

    Los medios de opinión estaban monopolizados, y la gente recibía solo lo que el régimen quería que escuchara. Pero algún día tendría que haber un cambio. Debido a los malos gobiernos, el régimen priísta se comenzó a resquebrajar, las voces disidentes crecieron en tamaño y forma, al grado de empezar a participar en la política (esto fue notorio en el fraude electoral de 1988) y también debido al hartazgo de la sociedad y la presión internacional se dio un cambio.

    El cambio democrático no se ha gestado como todos hubiéramos querido, parte de las prácticas corporativistas y anacrónicas heredadas del PRI autoritario se mantienen (incluso el PAN y el PRD han hechado mano de ellas). También es cierto que el Partido Acción Nacional no ha desempeñado el mejor de los papeles en el gobierno, y que el país no avanza como hubiéramos querido. Pero creo que si hay algo que si hemos ganado es la libertad a expresarnos.

    En el siglo XXI en México, los ciudadanos tienen derecho a marchar sin que se les moleste, También pueden crear asociaciones civiles sin importar la ideología que profesen. Y es cierto, que unos pocos dominan el espectro informativo en el país (Televisa y TV Azteca), pero también es cierto que existen alternativas, un claro ejemplo son los diarios de izquierda que critican al presidente y se mofan de él sin que reciban represalia alguna. Un claro ejemplo de la importancia que tiene la libertad de expresión en México se dio cuando Carmen Aristegui le preguntó al mandatario si tenía un problema de alcohol. Presuntamente el gobierno presionó a MVS (donde ella transmite) para que se retractara públicamente o la despidieran; pero al ver el costo político que significaba para el gobierno ejercer la censura, se tuvo que echar para atrás y se limitó a dar un comunicado donde decía que el Presidente no tenía ningún problema con la bebida.

    Todavía falta progresar en este sentido, gobernadores como Mario Marín y Ulises Ruiz han cometido atropellos contra la libertad de expresión, también tenemos el caso de Hank Rhon quien mandara a asesinar a un periodista o el caso de los altermundistas en la Cumbre de Guadalajara en el 2004. Otro factor importante es el narcotráfico, los periodistas se arriesgan a perder sus vidas con tal de obtener información sobre el tema. Pero no podemos negar que en general el mexicano se puede expresar libremente; y ahora con el avance de la tecnología tiene más recursos para hacerlo. El Internet es un claro ejemplo, las redes sociales y los blogs han dotado al mexicano común de una poderosa herramienta para poder esparcir sus ideas. Muchas de las manifestaciones se organizan por estos medios, las organizaciones civiles también utilizan las redes sociales para cumplir sus cometidos más eficientemente.

    La libertad de expresión es algo muy valioso, y los ciudadanos estamos obligados a mantenerla y luchar por ella..

  • Orígenes de la radio y la televisión en México.

    “Esbozo histórico”

    Los años 20´s serían los testigos de un nuevo fenómeno que nacía en México, la radio comenzaba a emerger como un nuevo medio y pronto lograría posicionarse en el gusto de los mexicanos.

    Sin duda la efervescencia que se dio a la llegada de la radio, se puede notar ante las innumerables solicitudes de licencias para operar una radio en el mandato de Obregón. Poco a poco se fueron y  conformando las ligas de radiodifusores que existían a nivel nacional. Las cuales lucharon siempre por no ser consideradas de entrada radio de “servicio público”, lo que claramente definía y denostaba el hecho de que la gran mayoría de los que pertenecían a estas ligas eran pues empresarios que entraban el negocio de la radio como una extensión y oportunidad para seguir haciendo negocios.

    Cabe destacar que la prensa hasta entonces único medio que gozaba con la preferencia de la gran mayoría, tuvo pues que entrar a la radio, fue así como algunos periódicos tuvieron una extensión en sus propias radiodifusoras, en donde continuaban y de alguna manera recuperaban el dinero que era ahora invertido en la radio por los anunciantes, y claro está, ya no lectores sino escuchas.

    El Estado tuvo pues que regular el fenómeno radiofónico que se hacía día con día más grande, y que no convenía que se saliera de control. Fue así que en 1926 se decretó en el Diario Oficial de la Nación la primera “Ley de comunicaciones” expedida por Calles.

    Esta proliferación de estaciones radiofónicas logro que cadenas extranjeras invirtieran en muchas de ellas, en especial había dos que participaban activamente NBC y CBS, con lo cual muchas de las estaciones tuvieron estructuras similares e incluso iguales en cuanto a los contenidos que ofrecían y la dinámica dentro de la misma estación. Fue así que la XEW, una de las más fuertes hoy en día y perteneciente a Grupo Televisa actualmente, se ligaba a la NBC, lo que le había ofrecido una estructura que muchas estaciones no conocían entonces y que rápidamente reprodujeron ante la audiencia que XEW comenzó a ganar. La CBS logró posicionarse en otra radiodifusora grande la XEQ.

    Pero no fue sino hasta 1937, que surgió una radio no comercial en México, con la propia estación de la UNAM, cuyo contenido era más bien cultural y artístico. Ya que precisamente estas estructuras adoptadas por la mayoría de las radiodifusoras las convirtió en un negocio rentable y con una penetración proyectada a futuro que se veía de manera positiva.

    Un caso de esta penetración fue el surgimiento de repetidoras en las ciudades de provincia, las cuales comenzaban una competencia que mermaba a las estaciones locales ya establecidas, y que ante esto muchas desaparecieron al no poder competir con ellas, o fueron adquiridas. Esta penetración si bien fue rechazada, no prosperó y las repetidoras no tuvieron problema, lo que dejo en menos manos el espectro radiofónico.

    Pero la televisión llego pronto, y el nicho radiofónico tuvo otra competencia que terminaría por mandarlo al segundo lugar de las preferencias. Fue así que la radio se conformó con seguir las mismas estructuras y no repensar la manera de hacer radio, al final de cuentas el negocio era el mismo sin ya el mínimo esfuerzo por ofrecer otros contenidos.

    El 19 de enero de 1960 se dio pues la legitimación de lo que los dueños de las radiodifusoras buscaban: la radio no como un benefactor social sino como negocio para unos cuantos. Contenido en la Ley Federal de Radio y Televisión, y que actualmente sigue vigente dado el proteccionismo gubernamental que ha caracterizado a todos los medios en su historia dentro del país.

    De la irrupción de los sonidos a la explosión de las imágenes: la radio y la televisión 1920-1960.

    Guadalajara no sería la excepción del fenómeno radiofónico, y es así que para 1923 se da las primeras transmisiones en la ciudad.  Si bien hubo tiendas donde se podían adquirir los aparatos receptores, Buelna & Cox como la más importante y la primera en la ciudad, es claro que el precio de ellos estaba fuera del alcance de la mayoría de los tapatíos y sólo parte de la elite tapatía pudo adquirirlos.

    En Guadalajara esa efervescencia fue acompañada de periódicos que ayudaba  a entender mejor acerca de la radio y por supuesto de los aparatos con los que ya contaban. Esto dejaba de manifiesto las expectativas que los tapatíos tenían de la radio.

    Poco a poco comenzaron a surgir las radios locales en la ciudad, la primera a cargo del señor Wendel Cox que trasmitía sin horario fijo y más que todo como demostración para los clientes de su tienda de aparatos radiofónicos. Poco a poco los empresarios locales vieron con atención el fenómeno y comenzaron a crear sus estaciones de radio, en las cuales los anuncios publicitarios  eran una prioridad, fue la entrada de la radio comercial, lo que marcó el inicio y desarrollo como tal de la radio en el estado de Jalisco.

    En el estado las estaciones seguían siendo autosuficientes pero cada vez más resentían el peso de los costos de operación, a diferencia de las estaciones capitalinas que tenían y dependían de capitales más fuertes. Fue así que nació en la ciudad un frente unido de radiodifusores el cual buscaba que el gobierno los apoyara de alguna manera para poder seguir subsistiendo y buscar la mejora en cuanto a la relación con las radiodifusoras no locales, en términos comerciales y técnicos, sobretodo del centro del país.

    Esto derivo en la Asociación Mexicana de Estaciones Radiodifusoras Comerciales (AMERC), la cual a nivel nacional buscaría la defensa de los intereses de las radiodifusoras ante algún acontecimiento que los afectara.

    Pero hubo dos factores importantes para que la radio como tal creciera hasta lo que hoy en día significa dentro de los medios. Por una parte el nacimiento de las “cadenas” que apoyadas por las empresas extranjeras como NBC y CBS las buscaban posicionarse y ganar mercado a los productos estadounidenses en el país. Al tener mejores estructuras y contenidos de mejor calidad, los anunciantes optaban por estas cadenas que poco a poco gozaban de más publico. Y en segundo lugar la Ley de Vías Generales de Comunicación, la cual exentaba de impuestos a muchos de los insumos utilizados por las radiodifusoras y que les dio un margen de manejo amplio. Fue así que un amplio sector empresarial  entro a el negocio que resultaba en aquel entonces más que hoy en día la radio.

    Pero con este crecimiento, lo que locutores en un principio ejercían casi de manera gratuita dada las condiciones y la manera como surgieron las primeras estaciones, el reordenamiento y los cambios de las primeras radios a las que poco a poco se habían consolidado trajeron un problema entre los trabajadores y los dueños de la radio. Comenzaron muchos intentos de buscar mejoras salariales, en algunos casos los trabajadores de la radio lo lograron en otras fueron derrotados. Pero finalmente lograron crear un sindicato que velara por sus intereses contra las empresas radiofónicas, lo que sin duda ayudo en algunos casos a varias de las demandas que ellos buscaban.

    Las repetidoras en provincia sin duda fueron un punto de confrontación importante entre la capital y provincia. Estas repetidoras ponían en conflicto y en una competencia desigual a las radios locales. Por lo que hubo momentos de tensión entre estas por los mercados que representaban cada una de ellas. Esto termino por desgastar a algunas radios y optar por afiliarse o simplemente desaparecer.

    Llego la televisión y el panorama para la radio cambio. Aunque la historia de la televisión no dista mucho de la de la radio en México, de nuevo fueron unas pocas manos las que se repartirían el negocio del nuevo medio que emergía según nos cuenta Aceves, como una explosión de imágenes que deslumbraba a una sociedad en vías de desarrollo. Se fueron conformando televisoras que desde sus inicios amarraron ser por excelencia los únicos en el mercado. Tan es así, que ante los intentos de algunas televisoras por entrar en competencia, estas fueron boicoteadas y pronto compradas y afiliadas, ante la pasividad de un gobierno que parecía dar todas las facilidades para la consolidación de una sola cadena, lo cual en el fondo sería más fácil de manejar.

    En conclusión el surgimiento de la radio y la televisión marcan la dinámica de la sociedad, y marcan las pautas de lo que hoy en día es la radio y la televisión, y la manera en cómo han llegado hasta ser lo que son actualmente. La mercantilización de los medios es la prioridad empresarial en la que fueron concebidos y apropiados los medios. Sin duda las ofertas actuales no distan mucho de lo que fueron antes, las pugnas por los mercados subsisten y no hay una oferta real de programas que estén vinculados socialmente con los individuos.

    Fundadores: Televisa y Tv Azteca.

    Sin duda el nacimiento de la televisión mexicana ha traído consecuencias hasta nuestros días. El duopolio que ejercen actualmente Televisa y Tv Azteca sigue siendo fuerte. Y los contenidos televisivos han seguido una línea que no ha cambiado. La oferta de programas más allá de los comerciales, no son producidos y de alguna manera solo algunos esbozos que se entintan de cuestiones artísticas, pero que distan mucho de un contenido netamente cultural y de socialización de otras perspectivas.

    Televisa pues nace como un concepto mercantil, producto de la asociación de actores empresariales que buscaban en la televisión el auge de los medios como una fuente de ingresos que les daba dinero, más status y a la postre un poder inimaginable. Aun a pesar de que el Estado crea un canal en donde se vacían contenidos , estos distan mucho de ser lo suficientemente aptos y creados para una sociedad cada vez más grande y necesitada de buenos contenidos. Sino que se reprodujeron los patrones que hasta entonces eran usados.

    Poco después este canal llamado Imevisión seria vendido y se convertiría en lo que actualmente es Tv Azteca. La cual ha reproducido y hasta copiado formatos de programas, entrando en una disputa de rating que las ha caracterizado desde que fue obtenida por Salinas Pliego. Lo cual ha dejado como desde los inicios de la televisión, sepultada la idea de crear contenidos saludables y equilibrados para la sociedad, esto es la visión de una televisión cultural, educativa y porque no de entretenimiento, pero con contenidos inteligentes. Y ante las amenazas de canales como Canal 40, las presiones duopolicas echan toda la maquinaria, con la cual han podido derribar todos los obstáculos que han intentado transgredir y afectar sus intereses.

    Con el Priato la televisión fue de la mano a este, si bien se dieron discusiones muchas veces, los acuerdos en general se llevaban con cierta tranquilidad. Recordemos que Miguel Alemán estuvo muy metido e incluso siguió con participación en la televisión hasta no hace mucho.

    Pero con la entrada de la alternancia, y la llegada de la nueva televisora, la cual también surgió de una manera turbia, con una venta en la época de Carlos Salinas que dejo muchas dudas, la tensión entre la televisión y el Estado ha estado de manifiesto con diferentes acontecimientos que han sido utilizados para el bien de su hegemónico dominio. Recordemos el incidente de Vicente Fox y Fidel Castro, el cual retrata de manera perfecta esta política de “dejo de… a cambio de?”.

    Alguna vez Alejandro Jodorowsky, cineasta, poeta, actor y creador del movimiento pánico dijo que: la peor injusticia al pueblo de México por parte de Azcárraga era creer que los mexicanos sólo se podían concentrar tres minutos y después llenarlos de publicidad. Lo cual sin duda retrata aquellos y los actuales tiempos, en los que inclusive, dependiendo del programa los anuncios rebasan incluso al mismo contenido de los programas.

    Podemos tener una lectura pues de lo que actualmente acontece, la televisión mexicana como un instrumento que de alguna manera logra generar el consenso y la agenda del país, si bien es cierto que bajo el argumento de la libertad de expresión han surgido programas que se realzan por la sociedad como buenos socialmente, lo cierto es que la perspectiva de estos programas es pobre. La sociedad esta “Televisada” dicen los autores, yo agregaría que “Aztecatizada” también y también desvalorizada.

    La televisión si bien no se puede caer en esta idea de la teoría de la bala, si es un importante socializador de ideas, y también un instrumento gubernamental ante ciertas amenazas que se comparten por ambos actores.

    Sin duda son los pocos esfuerzos de televisiones culturales las que dan un pequeño mundo a los que buscan otro tipo de contenidos, lo cierto es que ante las avasalladoras campañas programáticas de contenidos comerciales, la televisión cultural no logra consolidarse como una opción real. Las grandes televisoras hacen todo lo posible por volver los ojos de los pocos que intentan dejar de verlos, y se emplean a fondo por tener la totalidad de la atención nacional. Las maneras de lograr esto han sido muchas a lo largo del tiempo.

    Se han incluso hecho uniones televisivas para algunas situaciones que los envuelven como televisoras y que de alguna manera han vendido, como esta unión ante la adversidad, sin duda momentos ficticios que el ciudadano común ha comprado y le permite seguir creyendo que las televisoras son un saber que lo informa y lo forma: nada más falso.

    Sin duda la situación actual ante las demandas entre dos grandes monstruos monopólicos, Telefonía y Televisión tendrán que dejar un precedente de algún tipo. No podemos esperar del estado un arbitrio justo, sino más bien, quien ofrece más para quedarse con el pastel del otro. Triste es pues la realidad de los medios en México, salvo algunas excepciones y los intentos cibernéticos por un real acceso a la información y su difusión, el impacto y la importancia de los medios sigue siendo fuerte e indestructible. Veremos que le depara en este nuevo siglo.

    BIBLIOGRAFÍA.

    Romo, Cristina (1993). “Esbozo histórico”. En: Ondas, canales y mensajes. Un Perfil de la Radio en México. P. 13-23

    Aceves González, Francisco de Jesús (1997). De la irrupción del sonido a la explosión de las imágenes: la radio y la televisión”. En: Miscelánea Jalisciense  Pp. 93-113. Ed. El Colegio de Jalisco.

    Hernández Lomelí, Francisco (2007). Usos privados de la televisión en México. En: Televisiones en México: un recuento histórico. Pp. 23-74