Categoría: sociedad

  • #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedad

    #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedad

    #MarchaantiEPN reflexiones y lecciones para la sociedadLos mexicanos tenemos que aprender de nuestra historia, la cual tiene círculos incompletos y heridas que no se han logrado sanar. El aspecto cultural de la sociedad mexicana está permeada por el autoritarismo que se vivió desde la Nueva España y también con el clero. Dicho autoritarismo no lo inventó el PRI (es más, no es solo el PRI quién ha heredado dichos comportamientos), aunque si se encargó de representarlo durante 70 años. En las primeras décadas funcionó, porque a pesar de la poca convicción democrática, había desarrollo, progreso, y varios de los políticos, estaban mejor preparados y a pesar de todo parecían tener un mayor compromiso con el país. Naturalmente estas buenas intenciones se disolvieron y lo peor y lo más rancio del partido tricolor no solo salió a flote, sino que a doce años de dejar el poder no se ha ido. Y ha seguido siendo rentable por el letargo que ha vivido la sociedad mexicana, pasividad también heredada desde las épocas de la corona. Por eso es que creo que la #MarchaantiEPN es una buena noticia.

    No tuve la oportunidad de asistir, pero por toda la información que ha llegado, creo que las manifestaciones lograron su cometido;  a excepciones del SME que intentó integrarse y algunas otras trivialidades, esta manifestación no se politizó, y naturalmente no podrán relacionar esta marcha con López Obrador, el PAN o cualquier otro agente. El número de asistentes no fue tan impactante (aunque si lo suficiente para ver avenidas abarrotadas), pero no es algo preocupante, más que muchas de las manifestaciones que dieron la vuelta al mundo el año pasado comenzaron igual y ya en movimientos posteriores fue que se empezó a unir más gente. A pesar de eso, creo que esta es la manifestación ciudadana más importante llevada a cabo desde 1968. Podríamos hablar de las manifestaciones surgidas después de las elecciones de 1988 y 2006 respectivamente, pero ninguna había tenído un impacto a nivel nacional y sobre todo, no se había originado desde la ciudadanía. Esto porque estas manifestaciones se llevaron a cabo simultaneamente en varias ciudades de la República Mexicana.

    Afortunadamente no se llevaron a cabo actos de violencia por parte de los manifestantes, lo cual los hubiera podido desacreditar. Aunque lamentablemente en algunos lugares como en Colima (donde el candidato Enrique Peña Nieto daba un mitín) algunos manifestantes fueron reprimidos por simpatizantes y parte del equipo de Peña Nieto por medio de la violencia, aunque también fueron contados los casos, más cuando existía la posibilidad de que los adherentes al candidato del «copete» trataran de reventar las manifestaciones, cosa que también habría sido difícil no solo por el número de participantes, sino porque nadie llevó propaganda política y tanto López Obrador (sobre todo él) como Josefina Vázquez Mota se deslindaron de la marcha.

    La noticia es buena, y me parece bien que los mexicanos empiecen a salir de las calles a manifestar su oposición ante una opción política que representaría una involución. Posiblemente será necesario hacer más marchas, pero también a la vez creo que todo esto no debería tener como único objetivo, mostrar el repudio ante el candidato armado por las televisoras y grupos de facto. Es decir, los manifestantes tienen que ser más propositivos y buscar incidir en el mundo político desde su posición como activistas para lograr cambios positivos en el país. Porque en caso de que por medio de estas manifestaciones se lograra tumbar la posibilidad de la llegada a la presidencia de Peña Nieto saldría la pregunta ¿y qué sigue? ¿a dormir y buenas noches?. Por eso es la insistencia en aprender de la historia. La manifestación del 68 fue memorable, pero terminó absorbida y nos dejó con una profunda herida debido a las medidas tomadas por el gobierno de Díaz Ordaz. También podemos ver lo que se ha hecho en otros países como España. Los ciudadanos aprovechando en este clima podrían aprovechar para lograr incidir en el quehacer público, podrían presentar propuestas, crear un pliego petitorio, y que esto no se trate solo de tumbar a un candidato, sino de buscar mejorar a nuestro país. Porque como comenté antes, la situación política es una respuesta hacia la idiosincrasia de la sociedad, y esta no va a cambiar mientras los ciudadanos no tomen un papel más activo dentro de ella, a lo cual, a mi parecer, no solo tienen el derecho de, sino que están obligados a.

    Si algo creo que logrará esta manifestación, es el hecho de que las autoridades tendrán que pensársela dos veces antes de cometer actos que perjudiquen al país. Pero se necesita ir más hacia allá. La sociedad se tiene que involucrar. Esta marcha a mi parecer es el principio, es como cuando una persona despierta, se talla los ojos, y se da cuenta que es de día. Pero falta ir a asearse, bañarse, desayunar e ir a trabajar. No desperdiciemos esta oportunidad y dejar que esto quede en un intento frustrado, o en el único objetivo de evitar la llegada de Peña Nieto a la presidencia. Estas energías hay que aprovecharlas para terminar de despertar y darnos cuenta que los ciudadanos tenemos más poder que el que pensábamos y que podemos ser agentes de cambio. Si logramos esa transición, se habrá logrado al menos uno de tantos cambios que necesita esa «idiosincrasia mexicana» si no, esto quedará como una simple anécdota. La democracia no implica solamente ir a votar cada tres años por el menos peor, consiste en participar activamente, se necesita de una democracia participativa, y este tipo de democracia no es delineada por alguna reforma o alguna ley, sino por la activa participación de los ciudadanos en el quehacer público.

  • El problema cultural mexicano

    El problema cultural mexicano

    El problema cultural mexicanoAfirmaciones como «hay una élite en el poder que domina el país», «la mayoría de los políticos son corruptos» entre otras, en realidad no son falsas, pero pierden perspectiva cuando se le agrega «el pueblo es bueno». Pareciera que en México dichas élites, empresarios, políticos y gentes de poder son algo así como aliens, extraterrestres, personas que pertenecen a otra realidad, que nada tiene que ver con nosotros; y esto en realidad es una falacia. Mucha gente cree que extirpando estos cánceres ya la hicimos. Pero es como si el doctor nos quitara los lunares cancerígenos y no se diera cuenta de que hay una metastasis en todo el cuerpo. Y uno no se pone a pensar, esos políticos corruptos, esos empresarios que juegan con los hilos del poder, alguna vez fueron ciudadanos como nosotros, e incluso siguen siendo ciudadanos, no han perdido dicha característica.

    Ahora por ejemplo se habla de la posible llegada de Enrique Peña Nieto al poder, muchos han mostrado cierto repudio e indignación, y hasta cierto punto lo entiendo viendo parte de la historia del PRI e incluso viendo como se desempeñan algunos priístas en la actualidad. La gente se manifiesta e incluso busca organizar marchas y lo hace por iniciativa propia. Y está bien, están en todo el derecho a manifestarse y creo que es algo mejor que quedarse en casa y quejarse en las comidas. Pero creo que a veces no entendemos que el problema, el hecho de que en nuestro país emerjan políticos de dudosa reputación no es algo ajeno a nosotros, y no quiero herir susceptibilidades, pero los políticos que tenemos son representativos de nuestra sociedad. Dicen ¿por qué la mayoría de los políticos se corrompen?. No es que «ellos» sean los malos y «nosotros» los buenos, es el hecho de que nuestra idiosincrasia nos orilla a comportarnos de cierta manera ante distintas circunstancias. Los políticos son mexicanos que comparten la misma cultura, pero ante un escenario donde se poseé más poder, ese «mexicano supuestamente bueno» termina sucumbiendo ante las tentaciones. Pareciera que asumimos que los ciudadanos al entrar en política son adoctrinados o les lavan el cerebro para que aprendan a robar. Es falso, los políticos son ciudadanos que se comportan de acuerdo al escenario en el que se mueven.

    Entonces tenemos que entender que si tenemos políticos de tan mala calidad contendiendo a la presidencia, es porque no hemos resuelto nuestros defectos culturales que no nos permiten avanzar. Ellos representan nuestra realidad como pueblo, podemos pensar que son ajenos en el sentido que no trabajan para el pueblo, pero culturalmente es lo diametralmente opuesto, ellos tienen las mismas raíces culturales que el pueblo porque no dejan ser parte de él. El problema es que los ciudadanos quieren deslindarse de este problema y todo se lo adjudican a los políticos. Por ejemplo, cuando ocurrió en la FIL sobre lo de la «pifia» de Peña Nieto (y lo digo porque al yo ser lector, tengo la autoridad moral para hacer crítica al respecto), se criticó el hecho de que el candidato no supiera mencionar tres libros, y confundió autores (ya decían que ayer Peña le había mandado condolencias a la familia de Enrique Krauze), y es cierto, es malo que un candidato no tenga el hábito de leer porque la perspectiva sobre muchos temas que influyen en el quehacer político es más reducida e igual habla de una mediocridad intelectual indeseable en alguien que quiere dirigir el país. Pero muchas de las personas que criticaron este hecho en redes sociales a Peña Nieto era gente que no lee un miserable libro en su vida. Algunas personas incluso tuvieron el despacho de buscar títulos de libros que nunca leyeron en Internet para criticar al candidato.

    Es decir, yo no puedo perdonar a un candidato por tener tal defecto, pero yo como ciudadano si tengo el derecho de tener dichos defectos y a la vez criticar de los mismos defectos que poseo a los funcionarios públicos. Igual cuando se les preguntó a Peña Nieto y a Josefina Vázquez Mota sobre el salario mínimo y el costo de varios productos. Naturalmente el desconocimiento de estos es preocupante, pero me pregunto si los ciudadanos conocen ya no digamos esa información (que tal vez por su posición no les es necesario conocerla), sino información básica que tienen que conocer para desempeñarse ya sea como ciudadanos o como profesionales. O por ejemplo cuando a Obrador se le criticó por no saber hablar inglés (esto sumado a las críticas que le llovieron a Peña Nieto por mostrar un muy bajo nivel de inglés en una conferencia y el hecho de que Josefina posteriormente declarara que no sabe hablarlo), mucha gente que hizo esta crítica no sabía tampoco hablar inglés, y más estando en un ámbito donde si dicho ciudadano se quiere desarrollar es imperativo aprender el idioma. Para los políticos en realidad no lo es tanto, un ejemplo es Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia, y quien tuvo las riendas de la Unión Europea junto con Angela Merkel, no sabe hablar nada de inglés, y como decía el mismo AMLO «para eso tenemos traductores».

    Criticamos a los políticos como si fueran algo ajenos a nosotros, los despreciamos, pero a la vez exigimos que sean mejores que nosotros (que contrariedad), no les perdonamos ni un desmayo, ni un lapsus. Ah pero nosotros como ciudadanos si tenemos todo el derecho de hacerlo, tenemos el derecho de saltarnos las instituciones, de cometer actos de corrupción (al cabo como no tenemos mucho poder, no se notan), lo peor de todo, es que exigimos un cambio a los políticos, pero la mayoría de los ciudadanos no hace nada por lograr un cambio positivo en una sociedad. Todos esos críticos ahora de Peña Nieto, antes de López Obrador, y tal vez de Vázquez Mota y otros más les pregunto ¿hacen algo para mejorar su entorno?. El problema es que como es más fácil criticar que proponer o crear cosas nuevas, hacemos lo primero y les delegamos lo segundo, si, a esos políticos que luego tachamos de corruptos. Y estas personas, que se limitan a criticar a quien les venga la gana en las redes sociales (y hablo de personas de todos colores y preferencias políticas) ya creen que están haciendo activismo.

    Mientras no empecemos por arreglar la casa, las cosas en el país van a seguir igual, no van a mejorar. El ciudadano mexicano común todavía no se da cuenta que tiene más poder del que cree tener, pero no quiere asumirlo. Cree que con trabajar ocho horas diarias y pagar la parte proporcional de su sueldo al SAT (tramitología que hace la empresa que lo contrató) ya cumplió. Y sinceramente este tipo de personas están en un grave error. El hecho de ser ciudadano te obliga moralmente a involucrarte activamente en el quehacer público, si pensaban que la democracia consistía en votar cada 3 años por «el menos peor» creo que entonces estamos cayendo en un grave error, porque al no buscar mejorar como personas, como ciudadanos y por lo tanto incidir para lograr una mejor cultura, estaremos condenados a quejarnos cada 3 o 6 años y preguntarnos por qué tenemos este tipo de políticos.

  • México, entre la acción y el autoritarismo

    México, entre la acción y el autoritarismoHe venido diciendo que desde hace algún tiempo algunos sectores de la sociedad mexicana han ido despertando de su letargo, se ha visto un mayor activismo entre estos sectores que generalmente están compuestos por jóvenes. Esto podría encausar a un cambio de una democracia representativa (ya de por sí nuestra democracia es incipiente) a una democracia participativa. Por esto es que el 2012 es un año crucial, porque México tendrá que elegir entre la acción y el autoritarismo, se verá de que están hechas estas nuevas generaciones que deciden desepertar. Hay otra parte que quiere regresar al autoritarismo, o si no lo quieren, es displicente, o bien, están promoviendo su regreso bajo engaño creyendo las promesas de un «México mejor», o bajo la apariencia de un fenómeno mediático que atrae a masas que generalmente no se involucran en el quehacer político y siguen pensando en que el gobierno debe de resolverle sus problemas sin tener ellos también responsabilidad en la mejora de su entorno.

    Aunque quiero aclarar, la sociedad no habrá tomado necesariamente la decisión final al llegar el primero de Julio. Incluso, con la probable llegada de Peña Nieto al poder, se verá si este despertar ciudadano es lo suficientemente fuerte para poder contrarrestar un gobierno que se ve a todas luces autoritario. Lo sucedido en la Ibero, las marchas programadas en contra de Peña Nieto por supuesto que son una muestra de que la gente ya está dispuesta a salir a las calles para protestar contra aquellos políticos que tienen como fin último mejorar al país, y es un primer paso; sobre todo porque muestra una mayor autonomía de estos sectores de la ciudadanía. Los priístas están preocupados por el hecho de que al llegar a la presidencia tendrán una fuerte animadversión por parte de un gran sector de la sociedad, y es que no la hayan tenido en épocas anteriores; sino que antes solo se criticaba a los candidatos en la sobremesa o en las reuniones con los amigos o parientes (con algunas excepciones). La juventud de hoy no está dispuesta a quedarse con los brazos cruzados, y la instauración de un régimen autoritario se antoja un tanto más difícil.

    No solo es el hecho de que las nuevas generaciones son más activas en el quehacer público que sus antepasados, sino que herramientas como Internet, las redes sociales y los dispositivos móviles ayudan a estos jóvenes a organizarse en un medio donde el gobierno no puede hacer casi nada. Incluso creo que la llegada del régimen autoritario o como Vargas Llosa le llamaba «la dictadura perfecta», podrá ser un parteaguas para que ese activismo pueda crecer, más cuando sabemos que nuestro país es una olla de presión a punto de explotar en cualquier momento. Probablemente los jóvenes no acepten de ningún motivo alguna tentación autoritaria y harán todo lo posible para defender lo que se había ganado y lo que no se ha ganado pero se puede obtener.

    Creo que deberíamos estar ciegos si pensamos que el PRI pretende ser un partido democrático en Los Pinos, hace poco, el diputado federal del PRI, Arturo Zamora Jiménez, propuso la iniciativa de enviar a la cárcel a aquellas personas que calumnien a políticos. Yo mismo tuve la oportunidad de hablar con Twitter hace algunos días sobre esta situación con el diputado, a lo cual respondió, les muestro la conversación:

     

     

     

     

    Arturo Zamora habla de sancionar con cárcel no las críticas, sino las calumnias, pero a pesar que dice que el Derecho se encargará de cuidar las definiciones, sabemos que todos los políticos y en especial los de su partido, son especialistas en tergiversar las definiciones y podrían usar esto como un arma en contra de la disidencia. Dice también que el daño que provocan las calumnias es irreparable, aunque no estoy totalmente de acuerdo. A los políticos que la colectividad mexicana desprecia son aquellos que efectivamente han estado dentro de actos de corrupción, intereses y demás actividades que perjudican al país. Esta ley tiene un claro objetivo, y es blindar todavía más a Peña Nieto y a su dirigencia cuando lleguen más al poder, porque con esta ley, no muchos se animarán a criticar; tan fácil como que el gobierno presente contrarréplicas que son falsas (como lo han venido haciendo desde la campaña) y bajo estas argumentar que el hipotético presidente ha sido calumniado para encerrar a periodistas y a críticos.

    Es por todo esto que la sociedad debe jugar un papel muy importante. Por más rápido lo haga, los costos serán menores; si la sociedad tarda podríamos ver fenómenos incluso más violentos como algo parecido a lo que sucedió en Egipto con la primavera árabe. Ahora más que nunca debemos darnos cuenta del papel que debemos jugar nosotros. Ciertamente no existe un candidato idoneo para gobernar en el país, pero si a mi parecer existe una distancia (para mal) entre Enrique Peña Nieto, y los dos contrincantes, Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota. Votar por uno de estos dos últimos no resolverá a fondo de ninguna manera los problemas del país, pero al menos existirán las condiciones para que la sociedad pueda irse involucrando más en el quehacer público sin temor a que los participantes puedan ser reprimidos o encarcelados. Es decir, la idea será tener un mandatario que al menos tenga el barco a flote mientras los ciudadanos tomamos acción y logramos poner nuestro grano de arena para que este país pueda salir adelante.

    Una última acotación que quería hacer, que tal vez va un poco fuera de este tema, y es con la visión de López Obrador sobre «La Mafia». El diagnóstico del «Peje» es correcto, eso no se niega, hay grupos de interés (o élites) que quieren imponer a su candidato y mantener sus privilegios a costa de lo que sea, los cuales por supuesto estorban en el propósito de consolidar la democracia en México. Pero se equivoca al hacer la dicotomía entre malos y buenos. Porque el comportamiento de estas élites (las cuales son corruptas y corrompen a la vez) es generada por la idiosincrasia y la cultura mexicana que todos heredamos, es decir, no es un problema solo de ellos, es un problema nuestro. Y la mayoría de la sociedad me atrevo a decir, se comporta como ellos, nada más que el impacto que tienen sus actos son mínimos al tener menos recursos y por ende, menos poder (aunque si los conjuntamos, vemos que si hay un fuerte impacto). Posiblemente si se «acaba» con Televisa, llegará otra cadena que con el tiempo hará el mismo «trabajo sucio». Y el problema pasa no por acusar a las élites de todo, sino por una reingeniería social, donde nos demos cuenta que estamos haciendo algo mal y tenemos que empezar a cambiar. Es un trabajo duro, y a veces lamentablemente se necesitan de golpes duros para que la sociedad se concientize, como pasó con el Chile de Pinochet.

  • Peña Nieto, la Ibero y las clases medias

    Peña Nieto, la Ibero y las clases mediasUna amiga me preguntaba que por qué existía un odio generalizado de las clases medias frente a Enrique Peña Nieto, así como lo hubo con López Obrador en el 2006. Le comenté (sin pensar mucho) que esta caricaturización de Peña Nieto era debido al miedo del regreso de lo peor del PRI, pero luego me puse a pensar en esa pregunta más a fondo, porque a veces dicho odio se torna en agresividad sobre todo en redes sociales con hashtags como #EPNChingaTuMadre entre otros, ciertamente a pesar de la poca integridad del candidato a veces la agresividad llega ya a puntos extremos. La entiendo pero no la justifico, la entiendo por el sentimiento de miedo que genera la entrada de un candidato que representa la peor facción de un partido que pareciera tener todas las intenciones de regresar al autoritarismo y por el hecho de que se podría destruir lo que se ha avanzado en materia de democracia, democracia que si bien es incipiente, existió si, un avance, y no solo gracias al PAN como ellos creen, sino también a las izquierdas y al mismo Ernesto Zedillo. Pero no la justifico porque si bien los mexicanos nos gusta caricaturizar y burlarnos de las tragedias, creo que mentar madres no ayuda a construir, y tampoco ayuda al propósito que deberían tener aquellos que tienen miedo de la llegada de Peña Nieto que es hacer que la gente se de cuenta de que es y que representa.

    Creo que el repudio hacia Peña Nieto es genuino en su generalidad, si bien, en el 2006 cuando se odió a López Obrador, dicho odio fue creado por una guerra sucia, ahora este inició porque la gente de verdad tenía miedo y nadie tenía que venir a decírselos. Ciertmente Josefina inició una campaña de guerra sucia, pero esta se lanzó mucho después de que la gente mostrara su posición frente al priista e incluso ha tenido poco impacto. Lo que pasó en la Ibero es algo genuino, no hubo nada «arreglado» como sugiere el coordinador de campaña de Peña Nieto Luis Videgaray, ni Obrador metió las manos. Porque primero, en los videos se puede constatar que los «manifestantes» son los propios estudiantes, de clase media, media alta y alta, y eso se constata por su forma de vestir, por su apariencia y por el hecho de que varios de ellos traían iPhones, iPads y demás artefactos grabando lo sucedido. Pero por su parte si se pudieron ver militantes de Peña Nieto, gente más pobre que naturalmente uno se da cuenta que de ninguna manera podría ser estudiante de una universidad privada.

    El repudio de la Ibero hacia Peña Nieto nos explica el por qué el priísta no quería asistir a las universidades, tal vez por las críticas ante su objeción a debatir y abrirse a espacios públicos, decidieron hacerlo una vez para tratar de callar bocas, pero les salió el tiro por la culata. Es un hecho que Enrique Peña Nieto no es bienvenido a las universidades, no solo es el caso de la Ibero, en el ITESO en Guadalajara (otra universidad privada) se hizo un estudio donde cerca de la mitad de los estudiantes afirmaba que iba a votar por López Obrador (51%), en segundo lugar estaba Josefina Vázquez Mota (30%), y ya muy lejos, con nisiquiera el 7%, incluso había más anulistas que gente que pensaba votar por Peña Nieto.

    El incidente de la Ibero es un acto genuino donde los estudiantes ejercieron la libertad de expresión. Jamás se utilizó la violencia, se arrojaron objetos, y todo se limitó a consignas «Peña Nieto, entiende, la Ibero no te quiere», «Atenco no se olvida» o la más fuerte «Peña Nieto, asesino», máscaras de Carlos Salinas o carteles. Ni siquiera se escucharon palabras altisonantes como las que si se usan en Twitter, especialmente por los votantes «duros» de López Obrador o también por algunos panistas o indecisos que se dejan llevar por las emociones. Más bien lo preocupante es la posición del PRI ante estos hechos, su presidente Pedro Joaquín Coldwell dijo que se debería investigar y castigar a los estudiantes «involucrados», afortunadamene la Ibero le dio una respuesta negativa ante su petición. Naturalmente Peña Nieto estaba preocupado, pero no creo que sea tanta la preocupación que pueda haber sobre el comportamiento de las encuestas, sino la animadversión hacia su persona que habrá si llega a la presidencia. Si a Calderón lo odiaron los pejistas lo que le preocupó demasiado al panista, Peña Nieto tendrá en contra a panistas, perredistas, indecisos y anulistas, es decir, todo aquel sector de la población que no es priísta. No solo eso, la sociedad está organizándose para marchar y hacer lo posible civilmente para que Peña no llegue a la presidencia, ya se organizaron dos marchas, una en la Ciudad de México y otra en Guadalajara, marchas que al parecer son organizadas por ciudadanos y no por partidos políticos de oposición.

    Enrique Peña Nieto deberá estar preocupado, porque ante la tentación de regresar al autoritarismo, la olla de presión podría explotar. El PRI regresa con su sistema corporativista casi intacto, pero con una realidad diferente, cuando dejaron el poder, no había mucho más allá de Televisa y los medios predominantes. Ahora existen las redes sociales, Internet y varios medios alternativos. Si Peña, en caso de que llegue al poder, muestra señales de autoritarismo, podríamos ver algo así como la primavera árabe en México. La sociedad incluso es ya menos pasiva que hace 20 años y cada vez más personas están dispuestas a salir a las calles.

    Regresando al inicio, de ¿por qué la gente odia tanto a Peña Nieto?, hay que notar algo, y es que existe una cosa que es muy similar al odio que se le tuvo a George W Bush en Estados Unidos en sus últimos años de mandato. Peña Nieto no es un Salinas, no es el que orquestará todo en el gobierno, simplemente será igual que George W Bush, títere de varios intereses, la mayoría dentro de la facción más sucia de su partido, de televisoras y algunos otros agentes más, esto lo digo porque es fácil apuntar a Peña Nieto porque es lo visible, lo tocable, pero los de atrás se podrán lavar las manos fácilmente y hay que tomar en cuenta eso.

  • En política las formas importan más que el fondo

    En política las formas importan más que el fondoCuando la gente criticó la pifia de los 3 libros de Enrique Peña Nieto, señalaron algo que ciertamente era preocupante ver en un candidato, porque se asomaba un problema de fondo; pero también es cierto que muchos de los que hicieron esas críticas se burlaron de la «pifia» y ni siquiera se fijaron en dicho transfondo. Se burlaron porque se equivocó. Luego llueven críticas sobre Josefina Vázquez Mota al decir que «fortalecería el lavado de dinero» en lo que a todas luces fue un lapsus. Tal vez con López Obrador eso no ha sucedido porque se ha cuidado demasiado. Lo peor del caso es que esos «lapsus y errores» terminan costando puntos en la intención de voto. Los candidatos se tienen que ir con mucho cuidado porque poner una «c» donde va una «s» podría marcar diferencia en el resultado final.

    Me pregunto, si todas las personas que critican las «pifias» de los candidatos conocen las propuestas. No se si sepan la estrategia para apuntalar el mercado interno de Josefina Vázquez Mota, que Enrique Peña Nieto quiere establecer un sistema de bienestar universal, o que Andrés Manuel López Obrador propone democratizar los medios de comunicación y crear más competencia. Lo curioso es que estas propuestas no parecen importar mucho porque al menos en México, en política las formas importan más que el fondo. Las propuestas quedan en un segundo término cuando se trata de contender por la Presidencia, y lo peor es que al menos desde que tengo edad para votar, las propuestas no son las que han llevado a un candidato a la silla presidencial. En el 2000 la gente votó por Fox porque querían un cambio, en el 2006 votaron por Felipe Calderón por el miedo a la llegada de López Obrador, y si las tendencias no cambian radicalmente, Enrique Peña Nieto llegará por la impecable campaña publicitaria y mediática que tiene detrás de él.

    El hecho de que la gente se preocupe más por las formas que por el fondo, es lo que hace que tengamos un nivel de campaña muy bajo. Los políticos no pueden improvisar so pretexto de tener más posibilidades de errar, entonces los guiones escritos funcionan mejor aunque no digan nada (esto es notorio con Josefina y con Peña Nieto). Cuando a Josefina la dejan ser, se vuelve una mujer más atractiva, pero sus asesores para evitar caer en riesgos le recomiendan usar una oratoria tal (tan acartonada digna de usarse como somnífero) que Josefina deja de ser ella. Esto naturalmente vuelve a la campaña no solamente menos atractiva, sino que limita el flujo de información para que la gente conozca las propuestas. Porque incluso cuando las presentan, se tienen que cuidar en «como lo dicen», porque cualquier confusión podría terminar con la candidatura de un político. La política no es realidad, es percepción.

    En México nos hace mucha falta madurez política. La gran mayoría de la sociedad (y no solo la gente pobre, sino mucha con altos ingresos) no tiene conocimientos básicos sobre la política, un claro ejemplo es el estudio de Excelsior que hizo un estudio donde llegó a la conclusión que los afiliados al PRI eran los más conservadores, mientras que el PAN y el PRD se encontraban casi en el mismo punto (cosa que no tiene que ver con las ideologías del partido). La gente dice odiar la política, pero no solo lo dicen por la baja calidad que esta tiene, sino que para interesarse en ella es necesario «pensar», y caemos en un círculo vicioso, porque los politicos hacen campaña asumiendo que la gente sabe poco de política, y entonces las formas son las que terminan pesando.

    Muchos me tacharán de antidemocrático o elitista pero creo que se debería implementar una licencia para votar. Aunque si ven en el fondo no tiene nada de estas dos cosas. Por ejemplo, asumimos que todos tenemos derecho a manejar, simplemente para hacerlo tenemos que cumplir con ciertos requisitos; yo no he conocido a nadie que diga que por pedir licencias de conducir se esté atacando a la democracia. Tampoco es elitista, la gente más ignorante no siempre es la más pobre, y al igual que para tramitar la licencia de conducir se podría tomar un curso de política básica, para después aprobar un exámen (estos serían creados por un organismo autónomo sin tendencia política alguna). Dirán que la gente pobre no puede ir a esos cursos, pero si pueden ir por su credencial de votar, podrían tomar en un fin de semana un curso de 6 horas por ejemplo. Así al menos se reduciría el índice de gente que vota de manera irresponsable.

    Mientras la ciudadanía no madure políticamente, seguiremos teniendo este tipo de políticos y este tipo de campañas. Si las campañas telenoveleras o las guerras sucias (o amorosas) son más redituables que usar como eje de campaña las propuestas, es que estamos en un problema, y eso explica por qué nuestra democracia no ha terminado de cuajar.

  • ¡Qué eliminen los condones!

    ¡Qué eliminen los condones!Recuerdo que en mi primaria ultraconservadora del Opus Dei, cuando nos empezaron a enseñar sobre sexualidad y nos explicaron que un hombre tiene que friccionar su pene dentro de la vagina de una mujer para poder crear hijos. Iba en sexto año de primaria y la gran mayoría en realidad ya sabíamos como se hacía eso, de hecho la mayoría alguna vez habíamos tenido contacto con algún material pornográfico que había compartido algún amigo. Luego nos hicieron ir a la farmacia a comprar un condón (hasta la fecha sigo impresionado que un profesor de una escuela con tendencias conservadoras haya dejado tal tarea), la del mostrador se quedó sorprendida con cara de «no manches, estos niños van a ir a coger». A pesar de que en los «principios» de la escuela no se promovía de ninguna manera el uso del condón, si querían que supiéramos que era y como funcionaba, y que con todo y todo era una de las tantas formas de prevenir un embarazo.

    Ahora salen algunos políticos panistas que buscan limitar la publicidad de los condones, y algunas empresas conservadoras como los dueños de FRAGUA (Farmacias Guadalajara) por sus valores morales, no los venden. Aunque claro, que de esto nada sirve porque en Guadalajara (tómese en cuenta que Farmacias Guadalajara hay en varias ciudades de la República Mexicana) por cada sucursal, hay 5 de Seven Eleven, 4 Oxxos y 2 Benavides que si venden condones. Mi pregunta es, ¿Por qué la necedad de prohibir los condones?. Todo eso de la castidad es algo del pasado, y es que es algo que por la misma naturaleza evolutiva de la humanidad queda rezagada porque va en contra de la forma en que ha evolucionado la sociedad (parejas que por el ambiente económico, deciden tener uno o dos hijos solamente) y muchos otros que prefieren no casarse. Según los preceptos morales arcaicos, el hombre solo puede tener relaciones con su esposa dentro del matrimonio, y exclusivamente para procrear; también está moralmente prohibido usar condones dentro del matrimonio.

    Posiblemente esto sería más prudente en las épocas donde las familias podían tener los hijos que «Dios les mandara», la gente se casaba a una edad más corta. Pero ahora la situación hace que la gente se case siendo ya más adultos y donde solo es conveniente tener uno o dos niños. Entonces hay un problema, se estaría ignorando una etapa crucial (entre finales de la adolescencia y varios años de la adultez) donde los seres humanos necesitan por naturaleza satisfacer sus necesidades sexuales, tanto hombres como mujeres. Entonces se volvió más común que varias parejas (novios) tuvieran relaciones prematrimoniales. Lo cual fue criticado y satanizado por el conservadurismo, claro, mostrando su inclinación a despreciar a la mujer. Porque no era tan mal visto que el hombre tuviera relaciones prematrimoniales, pero el hecho de que una mujer perdiera su virginidad, era suficiente motivo para afirmar que había perdido totalmente su dignidad.

    Muchas veces, es cierto, los jóvenes tienen relaciones sexuales de una forma irresponsable, donde se dejan llevar por el calor, y no meditan las consecuencias (que desde la postura que se quiera ver, existe un riesgo); pero por ese motivo es que el condón viene a disminuir este riesgo. Ya no solo de embarazos no deseados, sino de casos de VIH. Sin el condón los casos de aborto aumentarían exponencialmente, así como los contagios por las enfermedades venereas. El sector conservador viene a decir que el condón no garantiza el 100% de seguridad en una relación y es cierto; pero aún asi, con un 90% de efectividad, el riesgo de que una mujer quede embarazada o que exista un contagio de una enfermedad venerea se reduce dramáticamente.

    Se han hecho muchas campañas para fomentar la abstinencia, pero el problema es que ya no funciona con el modelo social actual. Y menos podemos aspirar a regresar al pasado, siendo que tanto los seres humanos como la naturaleza evoluciona «hacia adelante» y no hacia atrás. El condón se debe de promover, porque los embarazos no deseados acarrean dos riesgos. Uno, que la mujer decida abortar, o que la pareja se tenga que casar «por la fuerza», lo que aumenta el riesgo de crear una familia disfuncional que posiblemente pueda terminar en una separación y en un ambiente poco propicio para el desarrollo del niño.

    El hecho de que una persona tenga relaciones sexuales prematrimoniales, no significa que vaya a tener problemas con el matrimonio; incluso, por el contrario, una persona con una mayor experiencia sexual podrá satisfacer mejor a la pareja con la que ha decidido vivir el resto de su vidas. Es cierto que en la cuestión del sexo existen excesos, existe desde la masturbación impulsiva (como aquellos que se generan placer más de 2 veces al día, posiblemente para disipar los excesos de ansiedad) o aquellas personas promiscuas, pero son la excepción y no la regla. Y estas personas generalmente tienen transtornos de personalidad que hacen que actúen así, pero no llegaron a esos extremos por el hecho de que se puedan conseguir condones a la vuelta de la esquina.

    Existe también la pornografía, que a mi parecer, si convierte al ser humano en un objeto generador de placer genital, sobre todo se fomenta el machismo (la gran mayoría de las personas que aparecen en contenidos pornográficos y que son objeto de excitación son mujeres). Pero muchas de las parejas que tienen relaciones prematrimoniales, no buscan un encuentro genital, sino una relacion sexual integral. Incluso, sin pornografía de por medio siempre han existido los hombres que buscan y seducen mujeres para llevarlas a la cama, más que socialmente (sobre todo por el reforzamiento del machismo) esto nunca ha estado estríctamente prohibido.

    Siempre se argumentará que el humano fue dotado del placer sexual para reproducirse. Pero dicho apetito en realidad va mucho más allá de los hijos que sea conveniente que tenga un ser humano, para consigo mismo, su pareja y la sociedad. Es decir, si este placer sexual estuviera confinado a la pura reproducción, dada la teoría evolutiva, entonces el hombre no tendría necesidad de sentir la misma necesidad de placer que hace dos siglos, por el hecho de que no es conveniente ni rentable tener muchos hijos, pero no es así, la necesidad sexual se mantiene constante, y al ser una necesidad, esta debe de ser satisfecha. Por eso se me hace irrisoria la búsqueda de la prohibición del condón, porque este material tiene el objetivo de disminuir los riesgos que conlleva una relación a su mínima expresión.

  • Arquitectura discriminatoria y segregacionista

    Arquitectura discriminatoria y segregacionistaEn Latinoamérica y en México (de este último es del que hablaré porque es el que conozco) se hace un enorme esfuerzo para destacar la distinción entre ricos y pobres, entre privilegiados y jodidos. La forma de comportarse, los hábitos de vida, la ropa, los autos, la casa y todo funciona en torno a esto. Ciertamente en todo mundo sucede, pero en el caso de México es mucho más notorio por la desigualdad. Los ricos viven en un miniparaíso con un nivel de vida tipo finlandés y los pobres viven una realidad parecida a los somalíes. Al haber tantas diferencias, las clases «no se pueden mezclar» y eso hay que recalcarlo. Por eso mucha gente adinerada prefiere vivir en una especie de microuniverso, lejos de la sociedad común y corriente, y para eso inventaron los muros, los cotos y los fraccionamientos exclusivos que no tienen algún contacto con el exterior.

    En países como México se presume tener una pequeña tajada de primer mundo donde se crean cotos cerrados o bien torres departamentales bordeados por una valla. Algunos desarrolladores como Frava en Guadalajara alegan que esto es porque los clientes quieren exclusividad porque estos departamentos también tienen alberca, gimnasio entre otras amenidades. En el cluster vertical a las afueras de Puerta de Hierro en la ciudad de Zapopan compuesto por varios rascacielos entre 20 y 42 pisos, podemos ver esa oda a la arquitectura discriminatoria y segregacionista. Este desarrollo excluye al peatón (exceptuando la zona de Plaza Andares) y si existen banquetas es por reglamento, porque si fueran por ellos las suprimirían. A pesar de ver tantos rascacielos unidos, parece un universo desolado, se ven si, muchos autos estacionados en línea amarilla porque los estacionamientos son carísimos,  y se rumora que varias de las constructoras de las torres departamentales llegaron a un acuerdo con las autoridades para permitir esto dado que estas no tienen los suficientes cajones de estacionamiento para los invitados.

    Se habla que para la funcionalidad de uno de estos edificios requiere que este sea amurallado por lo mencionado antes. Pero por ejemplo, en Manhattan, New York, existen varios complejos habitacionales de altura que incluyen también alberca, y la entrada al edificio está al nivel de la calle, no hay muros y dichos complejos se integran con la ciudad. En Guadalajara también existen casos así (la excepción y no la regla) como el complejo Horizontes Chapultepec, compuesto por 4 edificios departamentales de 20 pisos de clase alta ubicados en una zona céntrica de la ciudad. Este complejo no está amurallado, y si, también tiene alberca y gimnasio. A pesar de tratarse también de departamentos caros, posiblemente el mercado es diferente, de gente que le gusta estar más en la ciudad y no aislada de ella, de gente que quiere tener un departamento de lujo sin privarse el lujo también de vivir su ciudad.

    Otro argumento podría ser la cuestión de la seguridad. Horizontes Chapultepec está enclavada en la Colonia Americana, una zona (vendría a ser lo que en el DF es la Zona Rosa o La Condesa) que en los últimos años ha registrado ciertos problemas de inseguridad. Pero a pesar de ello este complejo ha sido un éxito para los desarrolladores y los inquilinos no han tenido problemas relacionados con la inseguridad a pesar de que la puerta de acceso está a nivel de calle.

    Complejos como los de Puerta de Hierro de lejos parecería digno de un Skyline estadounidense, con varias torres juntas en tan poco espacio, pero al ver la situación a nivel calle, esa presunción primermundista se pierde. Los muros y las vallas delatan la realidad. Gente que prefiere aislarse de la ciudad, y que en realidad no están tan protegidos de la inseguridad porque basta con que salgan con sus autos lujosos de esa zona para que algún asaltante los siga y los despoje de sus pertenencias. Para los capos una zona lujosa apartada físicamente de la ciudadanía común es un botín de oro, saben que ahí están los ricos, en cambio en otros complejos como Horizontes Chapultepec esa presunción no se nota tanto, más que estos ultimos ricos se pierden entre toda la ciudad.

    Este tipo de complejos son un insulto para la ciudadanía, se les podría llamar «no ciudades», son islas dentro de un continente, son una muestra del desprecio de este tipo de gente adinerada para con la realidad de su ciudad. Esta arquitectura lo único que hace es segregar, separar, hacer más notorias las clases y hacer notar quienes valen más y quienes valen menos. Lo peor es que no estamos hablando del caso de una ciudad como Detroit que tiene niveles de delincuencia tales que a veces si lo más conveniente es alejarse de las areas céntricas. Los inquilinos «riquillos» de Zapopan se aislan de un sector de la sociedad que ni siquiera es delincuente, ni siquiera pobre, que es parte de la sociedad media alta. Es decir, se aislan de los que son «un poco menos privilegiados que ellos». Sinceramente este tipo de arquitectura segregacionista se debería de prohibir.

  • Todos esos van a votar por el Peje

    Todos esos van a votar por el PejeSeguidores de AMLO pasan constantemente videos de muchas personalidades que van a votar por López Obrador. Que Hector Bonilla, Susana Sabaleta, Damián Alcazar, el propio nominado al Oscar Demián Bichir. Luego seguimos con los intelectuales, donde no todos están con el pero sí una mayoría (tómese en cuenta que Loret de Mola o Brozo ¡no son intelectuales!) como la Poniatowska, Pitol, y otros muy importantes que tal vez no apoyan abiertamente al Peje pero están pensando en darle su voto como Carlos Fuentes o hasta el mismo Enrique Krauze (el que escribiera esa famosa columna de «el mesías tropical»), luego seguimos con músicos, actores, cantantes. Pero es que esto no nos debe sorprender, es totalmente normal no solo en México sino en gran parte del mundo. Los actores, músicos, artistas (que si merecen el término), escritores, intelectuales (al menos la mayoría) y demás sectores suelen votar por la izquierda y tienen ideas progresistas. Incluso en Estados Unidos es muy común, mientras los dueños de las casas cinematográficas de Hollywood se entienden mejor con los republicanos, los actores y directores suelen votar por los demócratas (a excepción tal vez, de ese gobernador de California que imprimió su sello republicano tanto en Terminator como en Un Detective en el Kinder), incluso algunos como el reconocido Oliver Stone afirma admirar a Hugo Chávez.

    Si AMLO fuera demasiado mal político terminaría ahuyentando incluso a este sector, pero con lo que es le alcanza para recibir su apoyo, y en algunos casos dicho apoyo le beneficia por que algunos de los artistas (la minoría, si) son admirados por el grueso de la población mexicana como Demian Bichir. Es natural que lo apoyen, porque el PAN siempre ha tenido un increible desprecio por la cultura, y el PRI, pues digo, no creo que un hombre con copete fabricado en las filas de la televisora predominante sea muy agradable para aquellos que se dedican a componer o a actuar. Y no es que le quiera quitar méritos a AMLO, pero es que este tipo de apoyo es normal, y además este tipo de apoyo tampoco se da porque sea un gran candidato, sino porque la oferta que hay sabemos que es de muy bajo nivel, y entre los tres, escogen al que represente más sus afinidades. La derecha en cambio, está respaldada por empresarios, por la jerarquía católica (exceptuando las ramas más liberales como la Teología de la Liberación), economistas, tecnócratas. Tal vez por eso creo que pesaría más el apoyo de empresarios como Romo o Turner a López Obrador (o debería de).

    Lamentablemente para el Peje y para el país la intelectualidad y la cultura siempre queda al margen (y no porque a México le convenga que gane el Peje, sino que la ignorancia es mayoría), la mayoría de los artistas, pintores o escritores son valorados por un sector muy específico de la población; entre algunos ciudadanos con tendencias a la izquierda, algún que otro magnate que a pesar de sus riquezas no pierde el gusto por la cultura e incluso invierte en ella, y alguna que otra persona con inclinaciones más hacia la derecha (la minoría) que si tiene un aprecio por la cultura. Algunos incultos incluso los desprecian porque «van a votar por el Peje» cuando en sus obras y su talento hay algo mucho más alla que una inclinación política. Por ejemplo, yo no tengo que ser comunista para admirar los murales de Diego Rivera.

    Por otro lado, es curioso ese desprecio del PAN a la cultura y más curioso por sus lazos cercanos por la Iglesia. Quiérase o no, la Iglesia también ha generado cultura desde hace siglos, tanto en la arquitectura, la música y la pintura. El arte sacro en realidad es muy bello y no se necesita ser necesariamente religioso para entender su belleza, en el Distrito Federal, en el Munal pueden encontrar pinturas religiosas de una gran calidad y sorprendentes, o que decir de las obras de reconocimiento internacional como las pinturas de Miguel Angel. Pero el PAN no promueve ni la cultura cercana a su ideología ni la que considera lejana. Y por el otro lado, curiosamente el mismo «estado laico» es el que mantiene museos para promover el arte sacro.

    El Peje no es, muy probablemente, el presidente que necesita México y mis dedos no alcanzarían para contar sus defectos (esto mismo se replicaría con los demás candidatos), pero este hecho curioso y normal a la vez me hace pensar que la cultura es una parte importante de una nación, le da identidad, y si bien su arte no es algo tan tangible en los índices de crecimiento económico porque no construyen máquinas, ni inventan productos ni tampoco trabajan en una maquila; no solo si colaboran indirectamente al hacer la vida más placentera de los que se dedican a actividades más técnicas, sino que es una forma en la que una nación se expresa y busca contar una historia, una nación que está formada por hombres pensantes y no autómatas que forman parte de una maquinaria.

    No tengo que tener simpatía por el mismo candidato para reconocer el gran talento de Demian Bichir o la intelectualidad de Carlos Fuentes, si es estúpido negar una amistad a alguien con inclinaciones políticas diferentes, es todavía más estúpido ignorar la obra de personas que no piensan igual que uno.