Categoría: sociedad

  • Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Dicen que este día no hay que celebrarlo, hay que reflexionarlo. El día de la mujer (al igual del día del hombre, que sí existe) no es un aniversario de algún evento histórico, más bien debe de ser un día para ponernos a meditar, sobre el género representado por la mitad de la población (y un poquito más) el cual históricamente ha sido subestimado y relegado, pero que han hecho lo posible por ganarse un lugar en la sociedad, por llegar a puestos más altos y por demostrar que no tienen muchas de las limitaciones que se les han asignado.

    Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Estamos dentro de un país, México, todavía machista. Dónde para un sector de la población, golpear a una mujer no es tan malo, engañarla tampoco porque es muestra de la hombría del varón (mientras que si la mujer hace lo mismo, pierde todo su honor), donde más de 3 millones de mujeres en México piden permiso a su pareja para votar, e incluso varias leyes no son equitativas. En México, la mujer históricamente ha sido un objeto. Tradicionalmente los varones presumían ser personas de principios, firmes, pero dentro de su matrimonio, tenían su «nalguita», y si eso se sabía, no era motivo para cuestionar fehacientemente dichos principios que presumían; mientras que por lo mismo, una mujer era vista como una «puta». El hombre ha usado a la mujer incluso como objeto para presumir ante los demás, como si fuera un trofeo ante su virilidad. La mujer debía quedarse en casa, no debía hablar de política en la mesa, y tenía que acompañar al hombre a los eventos importantes.

    La mujer es un ser que derrocha inteligencia, pero que ha sido limitada por el hombre. Los varones como género, hemos tenido problemas para «dejar soltar», para reconocer lo que las mujeres pueden aportar a la sociedad y por lo mismo varios, en pleno siglo XXI, tienen problemas para admitir que no se les puede confinar a unas cuatro paredes con escoba en mano. Pero las mujeres poco a poco se han hecho un espacio en la sociedad, poco a poco reclaman su lugar, reclaman el hecho de haber sido tratadas como objeto sexual, como trofeo, cuyo cuerpo ha sido utilizado meramente como estrategia para vender productos.

    Sería equivocado decir que la mujer es igual al hombre. Ambos géneros tienen características diferentes. Pero eso no quiere decir de ninguna manera que un género tenga más valor que el otro y por lo tanto debemos sobreentender que ambos tienen el mismo derecho a ser libres y que ninguno se puede someter al otro. Posiblemente ese confinamiento histórico de la mujer al hogar tiene que ver con que el hombre tenía que proveer los recursos por medio de la fuerza, donde en la gran mayoría de los casos, tenía ventaja. Pero en la actualidad, son otras las cualidades las necesarias para poder sobrevivir, cualidades donde la mujer se puede desempeñar igual de bien que el hombre. Parte de la evolución humana implica el asimilar la equidad entre los dos géneros. Que no son iguales, pero que su diferencia no implica, como decía, el sometimiento.

    Admiro a las mujeres, tengo muchas amigas mujeres, y es interesante como ambos géneros se pueden complementar. Se me hace admirable el como se han ido ganando un merecido terreno en la sociedad, han tenido que romper paradigmas, tabúes, resistencia del otro sexo. Sus aportaciones han sido benéficas. Y sí, como humanas que son, han cometido sus errores también, pero se les debe medir con la misma vara que se les mide a los hombres.

    Estoy seguro que con el tiempo se lograrán consolidar y se creará una sociedad equitativa en la que ambos sexos tengan las mismas oportunidades. Entiendo en que habrá áreas donde los hombres tendrán preferencia por sus características, y otras donde las mujeres la tendrán. Pero espero que el sexo por sí mismo ya no sea criterio para discriminar a alguien. Creo que los humanos debemos ser racionales y dejar al lado los tabúes.

    Sí, las mujeres no son tan buenas para manejar un automóvil, pero la verdad son mejores que nosotros los hombres para manejar los sentimientos. Tenemos diferencias, pero valemos lo mismo. Somos seres humanos pensantes.

     

  • Responsabilidades del ciudadano

    Responsabilidades del ciudadano

    Somos una sociedad, somos un sistema que funciona debido a la organización de quienes lo conforman. Han pasado miles de años para buscar la mejor manera en que este sistema pueda funcionar, y vemos que en realidad nos falta mucho por aprender.

    Responsabilidades del ciudadano

    Se nos ha enseñado, sobre todo en nuestro país, que quien debe de procurar una buena organización de este sistema es el gobierno. El papel del ciudadano históricamente en México ha sido algo no muy lejano a la de un súbdito. Donde este puede buscar la mejor manera de sobrevivir ante un sistema ya establecido, y en el cual, este no tiene mucha posibilidad de incidir. El ciudadano histórico puede procurar buscar un empleo o poner un negocio para ganarse la vida, ingresar a algún club, tener distintas aficiones, relacionarse con diversas personas. Pero todas estas actividades las podía hacer dentro de un marco ya diseñado, dentro de unas leyes diseñadas por una entidad superior y que no podían ser cuestionadas. Tenía un margen de libertad dentro del sistema, pero no podía cuestionarlo.

    Une democracia real no funciona así. Se nos ha vendido una forma curiosa de la democracia, donde la diferencia con el estado anterior, es que uno cada seis años, irá a votar a quienes liderarán la procuración de dicho sistema, dentro de un pequeño catálogo de opciones, en cierta medida creado por dicho sistema. Por eso la estrecha relación que se hace en los medios entre la democracia y el voto, mostrándolo como la mejor oportunidad que tienen los ciudadanos en incidir. Y pareciera que la gente se la cree, que cuando un político comete un error (sea premeditado o no) un ciudadano le reclama a otro ciudadano: ¡Aaah, y tú que votaste por él!.

    Ese es el ciudadano modelo que nos enseñaron. El ciudadano dócil que trabaja 8 horas diarias, paga sus impuestos y respeta las reglas.

    En realidad para que un sistema funcione, el ciudadano debe de involucrarse de manera activa en el quehacer público. Cierto, se necesita un gobierno, cierto, se necesita un congreso. Se necesita un orden, quienes estén al frente, pero el ciudadano debe poder tener cierta incidencia en este. De lo contrario, la acumulación de poder procura una más rápida corrupción de este sistema.

    La ciudadanía se puede organizar de diversas formas. Desde participar en juntas vecinales, formar asociaciones civiles que sirvan como contrapeso, o bien, pueda actuar donde el gobierno no sabe como, no puede o no quiere actuar. El ciudadano responsable debe incidir para que su entorno sea favorable para él, para los suyos y para la sociedad. Es irresponsable pensar que solamente el trabajar lo hace un ciudadano responsable, cuando esa actividad, si bien beneficia a otras personas directamente, tiene como fin, procurar su bienestar y satisfacer sus necesidades personales.

    Las sociedades desarrolladas funcionan porque la sociedad incide en las políticas que se desarrollan. De esta forma el gobierno diseña políticas públicas que entienden mejor las necesidades del ciudadano, debido a que la sociedad se convierte en un agente de presión. Sin una ciudadanía activa y responsable, el gobierno puede crear las políticas que quiera, que más les convenga, y en muchos casos sin el grado de especialización que se requiere (debido a que el gobierno no puede estar en todo, y los ciudadanos por su contraparte, pueden especializarse en diversos temas).

    Los gobiernos autoritarios y con una jerarquía vertical, funcionan más en sociedades cuya ciudadanía está subdesarrollada. El problema es que a veces se forma un círculo vicioso, debido a que dichos gobiernos procuran que el estado de las cosas siga así, porque el desarrollo de la ciudadanía les significa una pérdida de poder. Algunas naciones han formado un capital ciudadano considerable después de vivir una dictadura, pero no fue la dictadura la que fomentó este capital, por el contrario. Pero estas sociedades liberadas son las que terminan valorando más sus libertades, y por ende, la responsabilidad que han adquirido como ciudadanía libre.

    La libertad implica una responsabilidad. El no entenderlo genera el riesgo inminente de una regresión, porque para que la libertad funcione, se necesitan ciudadanos responsables.

  • Sociedad en decadencia

    Sociedad en decadencia

    Alguna vez pensé que la sociedad no estaba tan mal. Que no ibamos «para arriba» pero tampoco «para abajo». Estos últimos tiempos me han hecho tomar otra postura, mis debates internos, y ahora una conversación interesante que tuve hoy, hacen que lo confirme. Como sociedad estamos en una continua decadencia. No significa con esto que tiempos pasados siempre sean mejores o que el futuro sea pesimista. Simplemente creo que estamos en una pendiente, y sí, posiblemente es parte de los ciclos que vivimos como humanidad. Así como Ortega Y Gasset afirmaba que el siglo XVIII fue el climax de la humanidad y en el XIX empezó a decaer (según su visión de principios del siglo XX), yo digo que llegamos a un climax en los 90, y a partir de ahí, hemos ido para abajo.

    Sociedad en decadencia

    Posiblemente un evento representativo de este cambio fue el «atentado» en las torres gemelas, aunque realmente es algo simbólico, porque no es que eso haya marcado un antes y un después per sé (esta decadencia se empezó a gestar algunos años atrás), pero el mundo ya no volvió a ser el mismo.

    Estoy convencido, de que se busca que el grueso de la humanidad sea lo más ignorante posible con el fin de poderla manipular fácilmente. Se trata de generar una sociedad donde el ignorante sea visto como algo cool, y el estudioso, el que le gusta leer e informarse, sea visto en casos extremos como un marginado, como una minoría. El humano instintivo, torpe para razonar, parece ser el modelo a seguir. Lo comenté la otra vez con el famoso Harlem Shake, donde el individuo actúa de una forma primitiva, y no solo eso, se vanagloria de su acto y se exhibe en las redes sociales. No, no es propio de una sociedad civilizada que un individuo en ese baile, se sienta orgulloso por haber simulado fornicar con su perro semidesnudo y los demás le aplaudan por la forma creativa en que bailó dicho Harlem Shake: -No mames weey, te cogiste a tu perro, no le vayas a generar problemas sicológicos, cool men-.

    La gente cada vez lee menos. Asume como verdad lo que se muestra en la televisión, donde se glorifican e incluso mitifican a actrices y cantantes, con una calidad moral deplorable, e incluso con un talento cuestionable. Se pasa de la mochería y los tabúes a la incapacidad del cuestionamiento de los principios de las personas. Irrisorio que en México Peña Nieto sea Presidente y eso explica muy bien esa decadencia. Un hombre con su historial personal no cabría en muchos otros países donde importa la integridad a la hora de elegir a un mandatario. Curioso que un país que acusa a los estadounidenses de liberales (y que nunca se permitiría a alguien así), pueda aceptar a una persona con integridad demasiado pobre si no es que inexistente, en la Presidencia de la República. En política a nivel mundial los estadistas van en decadencia, son cada vez menos, los figurines son cada vez más. Cada vez se exige menos de la preparación del político, de sus capacidades, y se espera más de los slogans de campaña y del impacto mediático.

    En otras áreas, veo también esta decadencia. Un ejemplo es la música. En los años 90, donde ubico el último climax de la sociedad, se vivían movimientos musicales importantes, bandas de rock cuya música tenía «algo» y sus letras tenían contenido, eran músicos que gustaban de leer, informarse sobre lo que ocurría en el mundo y lo plasmaban en las canciones. Ahora no hay tanto de eso, hay cada vez menos propuestas, algunas más que aceptables (las menos), y más banalidad (no es que antes no existiera, pero ahora tiene el monopolio). Igual con otras instituciones, la Iglesia cuestionada, el mundo empresarial también, no se diga del mundo político, y peor aún de la educación, en franco declive.

    ¿Y la economía? Ni hablar.

    Definitivamente, estamos pasando un mal momento como sociedad, tanto mexicana, como mundial ¿Se puede corregir el rumbo? Claro que sí. Yo tengo la fe en que si se puede hacer un replanteamiento. Dirán que soy pesimista, pero creo que sí, al final del túnel hay una luz. Pero para replantearnos primero hay que darnos cuenta de nuestra triste realidad.

  • Harlem Shake

    Harlem Shake

    Se dice que para manipular y controlar a una sociedad, hay que tratar a los ciudadanos como si fueran niños de edad temprana. Varias de los teóricos de la conspiración afirman que existe un orden mundial que lo controla todo, y que una de sus estrategias es esa, reducir la inteligencia de los ciudadanos a un estadio infantil. Sea lo que sea, alguna estrategia o bien, una iniciativa totalmente autónoma, lo que vemos con el Harlem Shake es básicamente eso, la vuelta de la humanidad a la edad temprana, muy temprana.

    Entiendo por qué el «shake» (sacudir, agitar), pero no el «Harlem«. No veo algo que lo relacione con el afamado barrio de Nueva York, incluso los habitantes de este lugar se muestran horrorizados porque un «baile» de este tipo lleve el nombre, valga la redundancia, del lugar donde habitan. El tema, compuesto por un tal Bauuer, en realidad no se hizo para este baile oligofrénico. Pero un blogger cómico llamado Filthy Frank se encargó de elaborar el primer video que contra todas sus expectativas, hizo en pocos días olvidar que existía el Gangnam Style.

    El Harlem Shake consiste en lo siguiente: Al iniciar el tema, una persona que generalmente tiene una máscara aparece bailando, mientras todos los demás que aparecen a cuadro hacen sus actividades ordinarias (en una casa, una oficina) como si estuvieran ajenos al baile de esta primera persona. Cuando la canción llega a su climax, de repente aparecen en escena varias personas (que pueden ser las mismas que hacían dichas actividades ordinarias o bien también se agregan otras nuevas) con disfraces o vestimentas raras, realizando un baile amorfo, algunos con alguna leve incitación sexual, y en la mayoría de los casos llevando sus impulsos emocionales hasta una edad infantiloide. Algunos «bailan» como si se estuvieran electrocutando, otros repiten patrones, otros nada más se mueven sin ningún sentido, mueven sus brazos, cargan objetos, se vierten líquidos en su cuerpo como si sufrieran algún estado de demencia.

    Los humanos a veces necesitamos refugiarnos en lo mundano, y es totalmente sano hacerlo. Salimos con nuestros amigos, llegamos a cantar y/o bailar canciones que catalogamos como «gustos culposos», a veces tomamos, y a veces se nos pasan las copas. Bien, vemos alguna comedia, incluso alguna telenovela; como por una forma de escapar de la realidad, cosa que no es mala mientras se esté consciente de que la «realidad» existe. Pero me pregunto que tan sano puede ser llegar a este grado de infantilismo.  Entiendo que el humano se frustre por todas las reglas y etiquetas que a veces tiene que seguir en la vida diaria. Vaya que en México, un país de simulaciones y apariencias, sabemos que es eso, y por eso los mexicanos en nuestras tradicionales fiestas sacamos a nuestro verdadero ser (como lo menciona Octavio Paz). Pero no creo que el ser humano esté tan reprimido como para sacar sus impulsos de esta manera.

    Como defensor de la libertad de expresión. Defiendo el derecho de que estas personas realicen estos bailes y los suban. Pero también tengo el derecho a sentir preocupación por esta forma de exhibicionismo y expresarlo, donde en un baile de 30 segundos, el individuo pierde toda la noción de la razón (parece que ni el alcohol lo logra así) y saca a relucir sus instintos primitivos. No sé que pensarán varios de los «Harlem Shakers» (sobre todo quienes cuyos bailes son más radicales) cuando en unos años se vean en un video de Youtube haciendo estos tan oligofrénicos bailes.

    Hace unos meses, una amiga mía me mostraba un video de un curso llamado Club de Baile donde se comentaba que para un mayor gozo de este, debía existir cierta precisión, como por ejemplo, marcar una pauta tantos pasos; y no realizar bailes amorfos y sin sentido. Me pareció totalmente congruente el video. Pero después de ver el Harlem Shake, veo que hay excepciones, pero lo que hace atractivo a ese baile, no es su «amorfidad», sino el aspecto infantiloide, donde el individuo se despoja radicalmente de todo aquello que se ha programado para funcionar en sociedad (sea bueno o malo) con el fin de realizar una regresión primitiva.

    Eso señores, es el Harlem Shake, y va a estar de moda un buen tiempo. No lleva ni un mes, pero tristemente creo, a menos que otro fenómeno viral lo opaque, que seguirá siendo la sensación en algunos meses.

    Y bueno, para los gustosos de este baile que posiblemente estén molestos por lo que acabo de relatar. Les daré el gusto de ver mi sitio haciendo Harlem Shake.

     

  • Desconfianza en las instituciones

    Desconfianza en las instituciones

    Un país fuerte necesita unas instituciones sólidas y confiables que puedan darle certeza a los ciudadanos de su actuar y por lo tanto estos puedan estar dispuestos a cooperar con ellas.

    Desconfianza en las instituciones

    En una plática de esas de sobremesa, unos adultos se congratulaban de que evadían impuestos (aunque sea legalmente) y pagaban lo menos posible a Hacienda. La congratulación no era tanto porque fueran evasores, sino porque veían a Hacienda como un ogro que tiraba su dinero a la basura y se malusaba, por lo cual se debía procurar que el SAT les quitara lo menos posible. Naturalmente pagar impuestos no es algo que agrade en todo el mundo, pero la gente estará mas dispuesta a pagarlos si se ve un beneficio tangible en la sociedad. Como en México se relaciona a los impuestos con el financiamiento de campañas electorales mediocres y enriquecimiento inexplicable de políticos, entonces las motivaciones para pagarlas son pocas. Esto por que las instituciones no hacen lo que deberían de hacer.

    Es un círculo vicioso. El ciudadano busca saltarse a las instituciones mientras que dichas instituciones se saltan al ciudadano. Dicen que el origen de la corrupción en México es que en la época de la corona, los tributos eran tan altos y excesivos que, para sobrevivir, los habitantes de esa época buscaban evadirlos. Ahora posiblemente no son tan excesivos, sino que se prestan para muchos abusos. Y no solo hay que remitirnos a los impuestos, sino a varios ámbitos.

    Lo que pasó la semana pasada le da el mensaje a los mexicanos de que las instituciones (esas que han creado ellos mismos) no funcionan. En un mismo día una secuestradora sale libre debido al pésimo desenvolvimiento de la PGR y una televisora (que parece tiene permiso de participar en la vida política del país), y por otro lado, el IFE exonera a un partido político por haber cometido actos que posiblemente determinaron el rumbo de la elección.

    Es un círculo vicioso y si se quiere un cambio, alguna de las partes tendrá que romper. Al final ambas partes son corresponsables de este vacío institucional. Debido a esto, parece que nos hemos acostumbrado a que «las cosas son así».

    No se puede pedir institucionalidad a los ciudadanos cuando estas no funcionan bien, pero estos a la vez no pueden obligar a las instituciones a funcionar bien si ellos mismos abusan de ellas, las evaden y si se puede, las utilizan. Una de las claves para que México avance es la ruptura de este círculo tan nocivo, y dejar de aceptar que «así es México».

  • Escassez de justicia

    Escassez de justicia

    Nótese que me guío más por mi juicio ético debido a que no soy un amplio conocedor de las leyes.

    Escassez de justicia

    Ayer fue un día terrible para la justicia mexicana (y si sumamos la «exoneración» del PRI y Monex, peor), y habrá que preguntarnos si «México ha cambiado» como dicen, porque lo ocurrido no puede andar sucediendo. Se pueden tener diferentes puntos de vista de lo sucedido, que si era culpable, que si no, que si los magistrados, que si García Luna, que si Televisa, desde donde se le vea, lo ocurrido es algo por lo que hay que sentir vergüenza y preocupación, porque un sistema de justicia así simplemente no puede garantizar justicia (valga la redundancia) en lo más mínimo. Lo que hay es Escassez de justicia, sale libre Florence Cassez, y muchos de los culpables de esto nunca pisarán un tambo en su vida.

    Hay que partir de una cosa, a Cassez la liberaron no porque se «comprobara su inocencia», sino porque el proceso estuvo viciado. Si me preguntan si yo la hubiera liberado, por supuesto que no y no estoy en absoluto de acuerdo con su liberación (creo yo, debiera hacerse un nuevo juicio), pero a la vez sé que un presunto delincuente dentro de su juicio tiene derechos, los cuales no se les respetaron de ninguna manera a Florence Cassez, y estos derechos existen debido a que siempre existen posibilidades de que un acusado sea inocente y se requiere de ellos para poder defenderse en el caso, igualmente aunque fuera culpable, no deja de tener derechos los cuales deben de ser respetados. Un juicio no puede ser válido si es totalmente injusto y si actúan de una forma muy parecida a lo que se le acusa a Cassez. Bajo este mismo criterio se liberó a una indígena Totzil.

    ¿Cassez es culpable? Posiblemente sí lo sea, y se entiende totalmente la inconformidad de que una secuestradora francesa salga de la cárcel. ¿Podrán haber influido los asuntos diplomáticos con Francia? También es muy posible. Pero también es cierto que García Luna merecería un castigo ejemplar y Televisa también. El montaje o teatrito hecho por García Luna y la televisora viciaron de origen el juicio. No solo eso, nos vieron la cara a todos los ciudadanos.

    Entiendo la rabia de las víctimas, naturalmente si yo estuviera en el lugar de ellas diría algo peor que «México es una porquería de país» bajo ese sentimiento de rabia. Pero más que a Peña Nieto o a los magistrados, se debe señalar a quienes ya dije, e inclusive de alguna forma al ex presidente Felipe Calderón. Es injusto no solo para el victimario, sino para la víctima incluso que se hagan este tipo de juicios. Es vergonzoso simplemente. Quedaremos como el hazmerreír internacional. ¿México ya cambió?

    Algo se debe hacer con Televisa, en un país que se dice ser democrático un medio de comunicación no puede intervenir flagrantemente en las elecciones y menos se puede poner a «impartir justicia». Sin este montaje, Cassez hubiera llevado un proceso normal. Televisa es un agente totalmente nocivo en el país, es un obstáculo para la aspiración a la democracia. Espero yo una sanción ejemplar para esa televisora, que sé que no va a ocurrir.

    Penoso, muy penoso este asunto. Por culpa de una televisora y por un político nefasto como Genaro García Luna, una secuestradora francesa es libre. Sí, seguramente tuvieron que ver las presiones de Francia para la decisión final, pero aún así, todo partió de un montaje, de la pésima impartición de justicia en México. Si no hubiera existido ese montaje no creo que los franceses hubieran metido las manos en este asunto, así de fácil, así de simple. Más que reclamarle a Peña o a los magistrados, hay que reclamar a Televisa y a García Luna, este asunto no puede quedar así.

    ¿Por cierto, donde están los #YoSoy132? Que una televisora «imparta justicia» es igual de malo que su intervención en las elecciones.

  • Las mujeres como accesorio

    Las mujeres como accesorio

    -¡Ponte una falda larga! ¿Cómo puedes salir a la calle así? La gente te va a tratar como un objeto. -¡Una mujer no debe de hablar de política en la mesa, eso es tarea de hombres!. ¡El espacio de una mujer es la casa, una mujer puede cambiar al mundo desde su casa!, -¡Te vi, te vi, navegando en esa página de elcerebrohabla.com, eres una zorra, una puta, una cualquiera, degenerada, no tienes principios!.

    Las mujeres como accesorio

    Se me hace curioso que a una mujer le digan que no puede usar falda corta, que se tape los hombros, porque eso hará que los hombres la vean como un objeto. Caray, pero si históricamente han tratado a las mujeres como objeto, como accesorio de los hombres. Leyendo ese libro de El Espíritu de las Leyes del francesito Montesquieu ese, veo como en la mayoría de las culturas a la mujer le daban menor valor que a los hombres. La mujer ha sido sometida históricamente al hombre, posiblemente en algún momento de la historia funcionó. El hombre tenía que salir a cazar mientras la mujer se quedaba a cuidar a sus hijos. Físicamente el hombre era fuerte y la mujer más débil. El problema es que para sobrevivir en el mundo actual se necesita más cerebro que músculo, y las mujeres tienen cerebro, mucho, con la capacidad de sobresalir al igual que el hombre.

    Un hombre fuerte físicamente en épocas antiguas era signo de admiración, de supremacía. Hoy esa «ventaja» te sirve para ser modelo de comida energética, güarura de alguien importante, o atleta, pero nada más. El cerebro es tan importante que en la actualidad una persona que padece esclerosis múltiple (Stephen Hawking) puede ser un líder intelectual a nivel mundial mientras en otra época hubiera sido matado por deforme.

    Por eso no entiendo el machismo en estas épocas. Todavía en algunos sectores de la población se cree que la mujer se tiene que quedar a barrer y a trapear la casa mientras el esposo «se la raja en el trabajo». Menos entiendo como algunos países de medio oriente no han llegado siquiera al renacimiento, y siguen vistiendo a sus mujeres con un velo tan insultante que solo permite ver sus ojos, incluso países que han tratado de occidentalizar sus gustos como Irán.

    Dicen que la mujer «no debe de enseñar» porque provocan la lujuria en el hombre. Pero históricamente, con o sin ropa, los hombres han tenido fantasías sexuales con las mujeres, o han querido abusar de ellas. Incluso algunos de quienes critican a las mujeres por esta situación, son los mismos que se atreven a culpar a las mujeres por ser violadas y no a los hombres que cometieron la violación. Una forma muy útil para evitar el abuso hacia las mujeres es invitarlas a que se respeten, se valoren, y para eso es necesario dejar la cultura del machismo. En general las mujeres en la actualidad usan «poca ropa» por comodidad más que para pervertir a los hombres. Naturalmente a varias de ellas les gusta tener una buena figura y resaltarla con la ropa, pero haciendo a un lado aquellas que se dedican a la prostitución, no creo que las mujeres se vistan de tal o cual forma para pervertir a los hombres.

    Montesquieu hablaba de las religiones. Decía que la protestante se acomodaba más a la república (ahí el caso de los países europeos), la católica a la monarquía, y la mahometana a los déspotas. Se ven muchas similitudes con los estados actuales y podemos ver que el patrón del que habló hace 3 siglos sigue vigente. Pero lo que me importa aquí son los déspotas árabes, que a diferencia de los estados cristianos, no pasaron por la etapa de la  ilustración y quedaron estancados socialmente (y muchos de esos países también en el sentido económico). Los árabes pueden tener varias esposas, los hombres tienen más ventajas ante la ley, una mujer violada tiene muchos problemas para demandar al violador dado que las leyes favorecen al último. Mientras que en las entidades cristianas (protestantes y católicas) vemos un avance en materia de derechos civiles y donde la mujer tiene cada vez una participación más activa en la sociedad, en las musulmanas se les sigue tratando como objeto, como una de tantas opciones que tiene el déspota para hacerse placer en la noche.

    Triste es que a las mujeres se les vea como accesorio. Tanto la pornografía como el velo, y el sometimiento, denigran a la mujer (paradójico que quienes más condenan la pornografía son también los que someten más a la mujer). Creo que debemos superar como sociedad tabúes y mitos falaces que atentan a la humanidad.

  • Más frío hace ¿Más desarrollo humano?

    Más frío hace ¿Más desarrollo humano?

    Para explicar por qué ciertos países o ciertos estados son más desarrollados que otros, tendríamos que hacer un gran análisis que abarca historia mundial, cultura, antropología, y muchas otras cosas más. Pero siempre me ha picado la curiosidad de que tanto influye el clima en este sentido, y al leer el Espíritu de las Leyes de Montesquieu me acordé de esta curiosidad mía.

    Mas frío hace ¿Más desarrollo humano?

    A ver, veo un mapa como el que les puse abajo, el cual en específico habla del PIB per cápita (una de tantas variables para medir el desarrollo de una nación, y aunque este no es infalible en tanto no toma en cuenta la concentración de la riqueza si sirve bastante) y podemos ver que casi todos los países desarrollados son fríos. Incluso, con sus excepciones, parece que por más frío sea un país, más desarrollado es. La cuestión es que si más frío hace ¿existe más desarrollo humano?

    Montesquieu afirmaba que sí era así, consideraba que el humano en países fríos adquiría más vigor debido a la circulación de la sangre, que se mantenía más activo y por lo tanto era más trabajador. En cambio en los países cálidos, donde el ser humano tiende a desfallecer, las personas tendían a la flojera y a la pasividad. También comentaba que las personas que viven en lugares fríos son menos pasionales que los que viven en lugares cálidos, con lo cual tácitamente sugiere que los primeros pueden tener un mejor control de las emociones, por eso las leyes con respecto de los hombres y las mujeres variaban en función del clima en que vivían.

    Es curioso, porque ya hace algunos siglos que Montesquieu escribió su obra pletórica, y desde el siglo XVI a la fecha, el ordenamiento geográfico ha cambiado bastante y se percibe la misma constante. Algunos pueden argumentar que hace varios siglos, aquellas naciones o imperios consideradas potencias se encontraban en regiones más cálidas, es cierto, aunque también es cierto que la raza humana todavía no se terminaba de extender a los lugares más fríos del planeta y las mayores concentraciones se encontraban en las primeras, sobre todo en las ahora regiones árabes.

    En la actualidad si vemos el mapa mundial, observaremos que por más calor haya, menos desarrollo existe. Dentro de estas áreas geográficas hay algunas excepciones, como Arabia, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Libia. Pero estos países no han logrado cierto desarrollo gracias al vigor de su población, o a la innovación; sino por el petroleo. Igualmente vemos un caso paradójico como Rusia, donde hace frío (y mucho) hay petroleo, y su nivel de desarrollo es más bajo que el de varios países europeos.

    ¿Qué tanto influye el clima? No lo sé a ciencia cierta, pero el patrón es claro. Los países cálidos son mas fiesteros y emocionales (pregúntenle a los jamaicanos) los desarrollados son más fríos, pero son más «vigorosos».

    Y por cierto, Montesquieu dijo otra cosa que también cuadra. Dice que los países con muchos recursos naturales tienden a esforzarse menos y a ser más decidiosos debido a que tienen la riqueza al alcance de su mano, mientras que aquellos países que no tienen muchos recursos naturales terminan siendo más fuertes debido a su necesidad de ir a buscar los recursos. ¿Les suena? ¿El petroleo es de todos los mexicanos? ¿Por qué dicen que México debería ser potencia mundial con todos los recursos que tenemos?

    Queda para la reflexión. Por cierto, me gusta mucho el frío

    frijol