Categoría: sociedad

  • Royal Baby

    Royal Baby

    De pronto mi muro de Facebook se convirtió en una extensión de la revista «Quién» o el «Hola». Por cierto, en la revista Quién le dedicaron al Royal baby un especial que incluye su carta astral. Podría entender esta inexplicable importancia que se le da al nacimiento del bebé heredero al trono en el Reino Unido, porque la realeza es parte de su cultura, pero no en México.

    Royal Baby

    La realeza inglesa ostenta más bien un poder simbólico sobre la vida política del Reino Unido. Hace mucho que los reinos perdieron su poder político (aunque no del todo), y este se trasladó a un gobierno democrático y parlamentario. Los reyes y príncipes no aparecen tanto en revistas de política y sí, en revistas del corazón. La vida de los reyes y príncipes postmodernos, a diferencia de la que viven sus representantes políticos, se asemeja más a la de una telenovela (bueno, aquí en México como que…). Un divorcio, la muerte de algún rey o una princesa (La Princesa Diana es un claro ejemplo) causa cierta parálisis mediática a nivel mundial.

    ¿Quién es George Alexander Louis? Es un ser humano cualquiera, un bebé con una cabeza, unos brazos, unas piernas, y posiblemente poseerá un cociente intelectual promedio. Pero la diferencia es el entorno donde ha nacido, y que debido a los usos y costumbres de una realeza que a pesar de su presunto simbolismo, siguen ostentando algún tipo de poder, llevan una vida tan opulenta a la que la gran mayoría de la población de su país nunca podrá aspirar. George Alexander Louis no tendrá que hacer carrera en un partido político, no tendrá que ser empleado o empresario y empezar desde abajo para acumular bienes como debemos hacer el resto de los mortales. Aunque sí tendrá que seguir las costumbres y tradiciones ya escritas dentro del reino, tendrá que estudiar, prepararse. Pero aún así, parece tener un puesto privilegiado por herencia y no por mérito.

    Eso puede ser visto como malo por algunos, y otros lo verán como parte de una tradición, como parte de la cultura de su país.  Y la intención no es entrar a debate sobre la necesidad de la realeza que eso tal vez compete más a los ciudadanos de los países que poseen una. La crítica que hago va en torno a la demasiada importancia que se le da al nacimiento de un simple bebé. En un país que no tiene relación alguna con la realeza, aunque a decir verdad, algunos personajes en nuestro país se ostentan como reyes, príncipes y nobles de facto.

    La única diferencia entre el interés entre el nacimiento de George Alexander Louis (nombre refinado) y los «zapatos viejos» de Gloria Trevi, estriba en que el morbo en el primer caso parece ser más fino, como es «de primer mundo y tiene clase» . En realidad no hay mucha diferencia entre la señora esposa de un gran empresario al pendiente del tema, y la señora del aseo que está al pendiente del nuevo romance de Niurka. Si alegaran razones políticas, entonces deberíamos preguntarles por qué no están «al pendiente» de la familia de David Cameron, el primer ministro del Reino Unido (que al final también tendría relación con el morbo).

    El chisme, el cotilleo, el morbo, una posición ambivalente ante el poder, del cual el mexicano reniega, pero a la vez se lo admira. Podrán estar tanto al pendiente del nuevo «vestidito» del Royal Baby, pero de alguna forma se sentirán satisfechos cuando el poderoso tropieza y mete la pata, como una especie de engañosa reafirmación de que ellos también son seres humanos iguales. Posiblemente una frustración colectiva por no haber tenido realeza en gran parte de nuestra historia, reflejada en las compras de la revista Quien donde aparecen los Salinas, los Slim, los Azcárraga, en las fiestas más opulentas del país. Revistas donde se muestra un estrato social, al cual, la mayoría de los lectores no podrán aspirar.

  • Peña Nieto, Chicharito y Xolos recibidos, fuera investigadores y académicos

    Peña Nieto, Chicharito y Xolos recibidos, fuera investigadores y académicos

    Un país como el nuestro tiene por héroes a deportistas y artistas del espectáculo, los menos culpables de esto son ellos. Pero es de esperarse en un país donde los gobiernos se han esmerado en mantener a la gente ignorante. Como en el refrán del huevo y la gallina, ¿Qué fue primero? ¿Gente que viste de héroes a deportistas y a «artistas» (nótense las comillas) o el gobierno que promueve este tipo de héroes al recibirlos como tal en Los Pinos?

    Peña Nieto, Chicharito y Xolos recibidos, fuera investigadores y académicos.

    No es que no haya que reconocer la trayectoria de «El Canelo» Álvarez, pero los éxitos de este boxeador se limitan a sobre salir en un deporte/espectáculo. ¿Qué pone en alto el nombre de nuestro país? De alguna forma ayuda a exaltar ese nacionalismo que ayuda a mantener cierta cohesión (no es de gratis esos dibujos de Benito Juárez y los Niños Héroes que coloreamos en nuestra infancia). Más en un país donde los triunfos son pocos, y donde los ganadores sobresalen demasiado por esa misma razón.

    ¿Pero los Xolos de Tijuana? ¿Qué hicieron para que tuvieran el honor de ser recibidos en Los Pinos? Ah sí, ganar un título de una liga mexicana de futbol rodeada de mucha corrupción al grado que los propietarios venden y compran equipos importándoles un comino la afición. Equipo que se ha sostenido en parte a ingresos ilegales. Y de no ser porque no es el primer equipo que pisa Los Pinos, uno podría pensar mal y creer que tiene que ver con el hecho de que el padre del propietario, Carlos Hank Rhon pertenece al mismo Grupo Atlacomulco que hizo que el Presidente, fuera lo que fuera (eso, ser Presidente).

    Un joven le reclamó a Peña Nieto por medio de una carta porque se ha dado cuenta que sólo le va a hacer caso si es un deportista como «El Canelo» o el Chicharito (e insisto que los menos culpables son ellos. Este joven llamado Ricardo Heras Osorno quiere estudiar astro física en la University College of London, donde fue aceptado (el único mexicano que lo ha logrado). Ricardo tiene trabajos de investigación científica publicados en la Universidad de Cambridge, y además compone música clásica. Es un mexicano superdotado que podría destacar y poner el nombre de nuestro país en alto. ¿Por qué a gente así no se le recibe en Los Pinos? ¿Por qué no se les apoya? ¿Por qué los medios oficiales como Televisa no hacen un programa especial para narrar su vida? ¿Por qué no se muestra a la población este tipo de ejemplos a seguir y sí el de los Xolos de Tijuana?

    Dicen que nada es producto de la casualidad, y razones hay para que el gobierno le de prioridad a deportistas exitosos, sobre los académicos, o gente superdotada que puedan hacer la diferencia. Algunos clamarán que el individuo debe de buscar los recursos para estudiar en esa universidad, dejarlo todo a expensas del «libre mercado». Pero está claro que la educación no puede ser regida por la inercia del mercado, y el gobierno en la medida de lo posible, debe procurar que sus ciudadanos estén más preparados y tengamos no solo a uno, sino a varios Ricardos Heras estudiando en la University College of London. Otros me criticarán y dirán. -Pero es que entiende, Chicharito y «El Canelo» les dan mucha alegría a los mexicanos. ¿Y con festejar goles o Knock Outs vamos a progresar como país? ¡Vamos a darle las llaves de la ciudad a Adal Ramones, y es más, El Paseo de la Reforma, ahora será Paseo Jim Carrey debido a las veces que nos hizo reír. No importa que sea extranjero, -son inversiones necesarias-.

    Si crees que nada más con reformas fiscales y energéticas el país va a salir adelante y progresar, están muy equivocados. Ni Roma, ni Grecia, ni Esparta, ni Francia, ni Inglaterra ni Estados Unidos se hicieron con sólo aprobar reformas. Los países desarrollados tienen sociedades y culturas fuertes, y para lograr un cambio se requiere sí o sí de la educación y no de héroes deportivos o de revistas del corazón. Y también nosotros como ciudadanos debemos de aprender a valorar más a aquellos héroes anónimos, aquellos que hacen algo por su país sin reflectores apuntando a sus cuerpos.

     

  • El pasivista

    El pasivista

    Mucho se habla de los activistas. Mucho se les relaciona con los manifestantes, aunque en realidad son sólo una parte, una pequeña porción. Un activista es alguien que hace más que trabajar y pagar impuestos (deduciendo lo más posible) como ciudadano. El activista se involucra y busca mejoras en la sociedad, hay de diferentes colores y sabores, puede ser desde alguien que hace un reclamo al gobierno, hasta una persona que ayuda a niños con cáncer, que lucha por mejorar la movilidad urbana, es más, hasta una persona que ayuda voluntariamente al Teletón en un CRIT lo es, etcétera.

    El pasivista

    Pero ahora no voy a hablar del activista, voy a hablar de su opuesto, del pasivista. Un término que me tuve que crear, pero que describe a millones de personas:

    En una comida en una colonia de clase media del DF. Pondré la Colonia del Valle, que está muy cerca del Nagaoka, un restaurante japonés que amé (aunque en realidad creo que está en la Nápoles, al otro lado de Insurgentes):

    Padre: -Maldito Peña Nieto que ni un libro sabe leer, por su culpa estoy pagando más gasolina. Con él estamos peor, por eso México no avanza y está mal la situación, ¿Tú que vas a hacer hijo?

    Hijo: -Me voy a organizar con unos amigos en la noche porque queremos juntarnos y presentar una propuesta educativa al Gobierno-.

    Padre: -¿Qué? ¿Estás loco? ¡Mejor ponte a trabajar! ¡Eso es trabajo del Gobierno, para eso les pagamos! No andes haciendo vagancias ni molestando a los políticos ¡Por favor!

    El pasivista es aquella persona que se la pasa quejándose del gobierno, de la situación, de las crisis económicas, de lo mal que está el país, pero que sin embargo no hace nada ni pone un grano de arena para que las cosas sean diferentes, y cree que ha cumplido como ciudadano por trabajar, pagar impuestos e ir a votar cada 3 años.

    El pasivista desdeña a los activistas, a algunos los critica directamente, como a los manifestantes a los cuales arremete con el claxon de su auto; a otros, que trabajan en otras actividades altruístas, los juzga en privado aunque en público los reconozca con un muy tímido aplauso. Las asociaciones civiles para él, son organizaciones compuestas de personas con mucho tiempo libre (aunque él malgaste el suyo). El pasivista se queja de los problemas de su colonia, pero no participa con su asociación de colonos porque es una pérdida del tiempo, y afirma que los problemas de esta son responsabilidad del gobierno.

    El pasivista es intolerante, no está dispuesto a ceder con el fin de buscar un fin en común, gusta mucho de estar en su zona de confort, término que en realidad está en duda, porque está acostumbrado a quejarse de todo. Al pasivista solo le interesa estar bien él. El pasivista estará en contra de la construcción de una ciclovía, porque implica que durante un mes, tenga que tomar una ruta alterna ¡de dos cuadras! Al pasivista no le importa estacionarse invadiendo una banqueta, aunque se queja de la corrupción del gobierno; no le importa afectar a los demás, pero le afecta que lo molesten a él, le molesta pagar impuestos (porque todo lo usan para robar, dice), se queja de la inseguridad. Puede pedir pena de muerte a todos los criminales, y rogarle a la vez al agente vial que le condone la multa mediante una mordida. Culpa a las estrategias gubernamentales de seguridad, pero si los vecinos lo invitan a organizarse para combatirla, les dice que no tiene tiempo y que lo dejen en paz.

    El pasivista puede utilizar argumentos derechistas o izquierdistas para justificar su postura. ¡La culpa es de todos los que detentan el poder, el gobierno debería hacer algo! ¡El gobierno no debe de intervenir en la economía, es más, no debería cobrar impuestos! ¡El gobierno me roba! ¿Por qué yo no? ¡No es que quiera hacer chapuza, pero entiende que hay mucha desigualdad! ¡así son los negocios, es la economía de mercado!

    En México activistas hay pocos, y pasivistas mucho. Lo paradójico, es que muchas veces, estos últimos son los que se quejan más de como está la situación.

  • El peso del aborto para las mujeres

    El peso del aborto para las mujeres

    Si alguna postura no voy a cambiar yo, es la de mi oposición al aborto, que sea como sea, que si el feto tiene tantos meses, para mí es un ser vivo y nadie tiene derecho a ser despojado de su vida.

    La penalización del aborto acarrea un problema sexista. Ambos sexos pueden matar, violar, robar, pero sólo la mujer puede ser criminalizada por abortar, y los únicos hombres que pueden llegar a ser castigados son quienes se encargan de extraer el feto de la panza de las mujeres.

    El peso del aborto para las mujeres

    Tengo mis serias dudas respecto a la criminalización del aborto (es diferente oponerse al aborto, que apoyar el castigo penal de aquellos quienes abortan). Quien carga con todo el peso del aborto es la mujer. No solo por la situación jurídica de casi todos los estados del país, sino porque abortar no es una decisión sencilla (a lo contrario que sugieren algunos, que las mujeres no van a tener empacho para abortar a granel) y viene en juego la estabilidad psicológica de la mujer. Pero quien toma la decisión de abortar no es solamente ella, sino su pareja, e incluso a veces los padres o gente cercana a ella. -¿Cómo vas a mantener a un niño, si apenas me alcanzan pa los boletos del juego del América? ¡Qué desconsiderada! ¡Abórtalo, yo no lo voy a mantener!

    Si se pretende criminalizar a la mujer que abortó, se debería entonces criminalizar a aquellos que la incitaron. En otros tipos de privación de la vida (asesinatos) se habla de un autor intelectual. En cuestiones del aborto no, todo el peso recae sobre la mujer. No sólo eso, es a ella a la que se señala socialmente y no tanto a su pareja que lo incitó.

    Primero. Si se desea criminalizar el aborto, con lo que no estoy de acuerdo. Deberían existir mecanismos para lo cual se sancionen a quienes hayan podido «invitar» a la mujer a que lo haga ¿Pero como comprobarlo? ¿Cómo se podía probar que eso sucedió realmente? También ¿Qué hacer en el caso de que una mujer sea abandonada por su esposo o pareja y termine en tales serios problemas económicos que decida abortar a su hijo debido a que no sabe cómo mantenerlo? Son muchas las cuestiones.

    Y mientras yo creo que al aborto hay que combatirlo por diferentes flancos. Primero, debe de haber una mejor educación sexual, no soy experto en ello, pero creo que se debe prevenir ese riesgo por todos los medios, desde los anticonceptivos, hasta la abstinencia y el sexo responsable. Debe haber un mayor apoyo de los padres a sus hijos, que ellos sean los que los eduquen y no los amigos del barrio o La Rosa de Guadalupe. Se debe de alguna manera promover el dar en adopción a niños cuyas madres no los pueden mantener.

    Yo en lo particular no estoy de acuerdo con esa frase que dice «es mi cuerpo». Un feto es otro ser independiente cuyo inicio de su desarrollo se gesta en el cuerpo de la mujer, pero ya no es de ella. El aborto es algo que se debe de evitar, porque no sólo implica la pérdida de una vida, sino que puede implicar afectaciones psicológicas a la persona que aborta. Pero tampoco creo que sea la criminalización de las mujeres la solución. Una mejor educación y concientización creo que podrá ayudar a reducir el número abortos (eufemísticamente llamados, interrupción del embarazo).

  • Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    ¿Qué fregados tienen en la cabeza? ¿Cómo puedo concebir que alguien tenga el empacho de robar a un niño o jóven inocente para los intereses más oscuros y siniestros dentro de los cuales puede estar la privación de la vida, tráfico de órganos o trata de personas? De verdad, ¿Cómo un ser humano puede descomponerse hasta ese grado? Estas preguntas nos los hacemos muchos al ver lo que está sucediendo en la Ciudad de Guadalajara estos secuestradores, municipio cada vez más inseguro donde parece haber cada vez mayor tolerancia ante los criminales y aquellos sectores de gente que vive al margen de toda ley, ética y moral.

    Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    En esta ciudad se emitió la alerta AMBER, que para quien no sepa que es eso, es un mecanismo implementado en varios países del mundo para notificar a menores de edad desaparecidos, y propagar la información lo más rápido posible. Resulta que tres menores de edad fueron secuestrados. Uno de ellos le fue arrebatado a su madre en la avenida Lázaro Cárdenas, otros dos, Andrés Barba, y Luis Antonio Ortiz, desaparecieron en Plaza Ciudadela, de donde se iban a dirigir a su escuela.

    Historias de menores de edad secuestrados o robados hay muchas. Recuerdo a una joven que conocía en un trabajo que tuve, que fue secuestrada en las inmediaciones de la Arena VFG en Tlajomulco con el fin de utilizarlas para pedir dinero y prostituírlas. Esta joven tuvo suerte de ser rescatada antes de que los parásitos mal llamados humanos, pudieran hacerle algún daño mayor. Igual he conocido historias de niños que son secuestrados y mandados a otra ciudad para pedir dinero en la calle.

    Gente que ha dejado de ser humana y se ha convertido en animal. Lo primero que uno pensaría ante estos hechos son penas duras y drásticas (que los maten, que los mutilen), pero en la práctica con la impunidad y corrupción, medidas así sirven más bien de poco y podrían ser hasta contraproducentes. ¿Qué pasa con el tejido social para que personas dejen de ser personas y se conviertan en algo peor que animales? Una país con una distribución de la riqueza insultante es caldo de cultivo para la generación de estos criminales. Gente que en un entorno adverso, se despojan de cualquier orden ético y moral, pierden cualquier sentido de sensibilidad y se dedican a destruir para obtener recursos. Es cierto que hay gente que nace con algún mal que lo hace actuar así, pero la mayoría de estas «personas» se vuelven así, dejan no solo de ser productivos a la sociedad, sino que buscan destruirla.

    Pero el que el entorno sea adverso no significa que estos animales se conviertan en víctimas, más aún cuando tienen eso que llamamos libre albedrío. Son gente inadaptada que al despojar a los demás humanos de sus derechos deben de perder los suyos. Es gente cobarde porque buscan sacar provecho de personas vulnerables que tienen muy poca capacidad de defenderse. Gente que debe de ser repudiada y condenada, no solo penalmente, sino dentro de la sociedad.

    No solo la víctima de estas «personas» sufren. Sufren sus familias, y terminan afectando a la sociedad cuyos niveles de ansiedad aumenta ante el miedo de ser ultrajados y creando un estado de paranoia. Personas que ya se la pensarán dos veces para ir con sus hijos al centro comercial o salir con ellos en la calle.

    Si quieren ayudar y propagar esta información aquí pueden encontrar más información: http://www.lajornadajalisco.com.mx/2013/06/23/lanzan-alerta-por-tres-desaparecidos/

  • El Candigato Morris

    El Candigato Morris

    El Candigato MorrisNo es la primera vez que se postulan a animales como candidatos a un puesto popular. Alguna vez fue el Perro Fidel, dónde se aseguraba que este perro no iba por el hueso. Pero sinceramente se me hizo muy ingeniosa la «candidatura» del Candigato Morris. Resulta que Veracruz es un estado a donde no ha llegado «la democracia». Ahí siempre han gobernado priístas, y algunos con pretenciones caciquiles con presuntos nexos con el narco como el señor Javier Duarte. Recordemos que en Veracruz fue donde se levantaron las denuncias de uso de programas sociales con fines electorales y se presentaron videos. Aunque por alguna razón, parece que la oposición tampoco es lo suficientemente bien vista como para esperar un cambio real (por lo sucedido en el país). Bajo estas circunstancias, para las elecciones en Xalapa, se ha creado un personaje con el fin de llamar la atención tanto a los candidatos, lejanos de la ciudadanía, como a las instituciones electorales.

    El gato fue un animal bien escogido, debido a que al Candigato Morris, como a cualquier gato, le gusta atrapar ratas. Afirma también tener la suficiente arena para tapar los baches, y se crean frases donde va una crítica sarcástica implícita al mundo político. Dicen que «te conviene votar por otro animal, vota por el Candigato Morris». Se crean memés haciendo alusiones a campañas como la de Obama en el 2008.

    Lo positivo de esta campaña es que no se queda a la crítica, sino que tiene su lado propositivo donde se invita a la gente a tener un papel más activo en la comunidad. La intención de alguna forma es empoderar a la comunidad y hacerlo patente a los candidatos quienes ya se han pronunciado ante este hecho, e incluso, nos dicen que hay que entender al Candigato Morris.

    Algunos dudan de la eficacia de estas campañas ciudadanas, como el Voto Nulo que después desapareció, el #YoSoy132 que ha quedado menguado. Pero no se si han notado una constante y es que la presión ciudadana va en aumento a través de los años y, valga la redundacia, se ha vuelto una constante en la vida política de nuestro país. No solo eso, la presión ciudadana, poco a poco empieza a «tener que ver» en las decisiones de nuestros gobernantes. Nuestras autoridades saben que están más vigiladas y serán criticadas ante cada paso en falso que den.

    Como lo he dicho antes. Todavía falta un largo camino que recorrer en cuanto a ciudadanía, pero creo que vamos por buen camino, y pareciera que este despertar no se ha menguado ante la llegada de ese partido que nos gobernó durante 70 años en climas no muy democráticos. Sería ingenuo pensar que de la noche a la mañana pasaremos de ser una sociedad sumisa y paternalista, a otra activa e independiente. Es un proceso largo, pero la buena noticia es que estamos en él.

  • Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Esta semana es extraña para la empresa aérea VivaAerobus. Recibió mucha publicidad gratuita, pero no parece ser tan buena, aunque creo que algo que resalta más que el mal servicio de la compañía es el actuar de «ciudadanos» que sea por su linaje, posición económica o por su posición social o política. Desde luego no me quedo con el mejor sabor de boca con esta línea aérea, pero lo más desagradable es ver como gente sintiéndose superior, cree tener la capacidad de humillar a sus semejantes.

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Empecemos con el primer caso. Tenemos un video donde un grupo de personas están demasiado molestas porque el avión se atrasó (ellos dicen 8 horas, VivaAerobus dice que son dos), el agente de tránsito desde luego no sabe controlar la situación al punto que se burla de los molestos pasajeros que lo amenazan: -¡Uy, que miedo!. En eso un señor fornido, se llena de cólera, le reclama airadamente al empleado por sus burlas, en eso una señora le propina a dicho empleado sendas cachetadas. Este se sigue burlando y levanta la mano. Pareciera que le hace una seña al hombre fornido, lo que causa que este llegue y le propine varios golpes (literalmente le rompió la boca). Después de eso se retira enojado del lugar, y los demás empiezan a amenazar al empleado incluso con cárcel.

    Aquí tenemos dos casos. Una aerolínea que brinda un mal servicio, y naturalmente se entiende el coraje de la gente, porque un avión atrasado implica muchas pérdidas. Pero también es cierto que no se puede esperar un excelente servicio de una aerolínea cuyos boletos en muchos casos son más baratos que un viaje en autobús de lujo (ETN). El empleado de VivaAerobus fue muy poco profesional, creo que habrían suficientes argumentos para despedirlo, pero también tendríamos que ver la capacitación que recibió de la aerolínea. Porque estas personas deberían estar preparadas para manejar estos conflictos. Es inaudito que un empleado se burle de tí ante un mal servicio que está recibiendo.

    Pero la reacción de la señora que le propinó las cachetadas, y el hombre que le rompió la boca es algo peor. En un país desarrollado, estas personas hubieran sido consignadas por la policía y demandados. No hay ninguna justificación para utilizar la violencia, y es peor que un señor fornido se ponga al tú con una persona debilucha, chaparra y mayor de edad. Creo que hay forma de resolver esto, se puede ir a reclamar a la aerolínea, se pudo grabar este video del empleado burlándose para demandarlo e incluso subirlo a redes. Pero con los actos de violencia, el que pierde ante la sociedad, termina siendo el agresor.

    El segundo caso no tiene tanto que ver con el servicio de la aerolínea (aunque de alguna manera refuerza el mensaje de «mal servicio» debido al video que le antecede). Tiene que ver con una senadora del PRD, Luz María Beristain, que llega 9 minutos tarde a su vuelo. Debido a esto, el vuelo se cierra y ya no se puede tomar. La empleada sigue las políticas de la empresa, y la senadora busca intimidarla usando su puesto público con el fin de que le den acceso al vuelo. Se enoja y al final termina insultando a la empleada criticando su «educación».

    Esta senadora demanda que en otras aerolíneas sí le pueden reponer el vuelo. Pero cuando uno contrata un servicio con una empresa, acepta las políticas que esta empresa maneja (que de alguna forma se entregan al usuario), y si esa aerolínea no da esa facilidad, no tiene por qué darla. La señora llegó tarde, y si perdió el vuelo, perdió el vuelo. La empleada simplemente está haciendo su trabajo, y la senadora no tiene ningún derecho a humillarla, ni siquiera por tener su puesto público. Me sorprende que una senadora » de izquierda» arremeta contra una empleada diciendo que su educación es digna de Tepito y le llama «escuincla», cuando se supone que una izquierdista debería de representar a las clases más vulnerables. El tener un cargo político no te da el derecho de pedir trato preferencial en los servicios que se te den. Para una empresa simplemente eres un cliente más y ya.

    Es triste que en México, la gente quiera imponerse a los demás en base a su posición social, a su color de piel o a su puesto. También es triste ver el pésimo servicio al público que hay en varias empresas, al punto que los empleados puedan burlarse de la gente. Lo bueno, como comenté una vez, es que hay quienes evidencian estos actos con el fin de que queden reprobados ante la opinión pública y poco a poco vayamos dejando esas prácticas.

  • Las nuevas generaciones

    Las nuevas generaciones

    En la retórica política, empresarial, de desarrollo, el que quieran ustedes, se hablan de las nuevas generaciones que vendrán a suplir a la pasada. En Estados Unidos inclusive se les da un nombre: Primero fueron los baby boomers, luego la generación X, y muchos de nosotros somos la ahora conocida  generación Y o millennials.  Naturalmente las nuevas generaciones tienen ideas frescas, y son los que algún momento van a liderar el mundo. Estas nuevas generaciones parecen entender más la dinámica global y se han retroalimentado de las generaciones pasadas para de esta forma crear una nueva tendencia, aunque lo más sano es no subestimar a las primeras debido a su experiencia.

    Las nuevas generaciones

    En política se espera que la generación Y sea la que sea líder de un sano viraje en nuestro país. Sobre todo tomando en cuenta la historia de nuestro país (diferente a la de Estados Unidos) las nuevas generaciones creen más en la democracia y en la participación ciudadana que las anteriores, está más «globalizada» en sus conceptos, y logra ver más allá de nuestra cultura e idiosincrasia. Esta nueva generación ya no aspira a tener un empleo de por vida en una empresa, y muchas veces piensa en trabajar por su cuenta, ser freelance o trabajar en colectivos horizontales. Para ellos es muy importante disfrutar el trabajo y no solo ganar dinero.

    Estas son las personas que poco a poco tomarán los nuevos cargos políticos en nuestro país. Una duda que me viene a la mente por ejemplo, es cómo podrán compaginarse estas nuevas generaciones, dadas a la horizontalidad, a la democracia, con un partido como el PRI, tradicionalmente vertical y autoritario dentro de sus filas. ¿Las nuevas generaciones podrán cambiar a este partido, o el partido logrará alinear a esas nuevas generaciones? ¿Cómo serán estas nuevas generaciones en un partido como el PRD o MORENA donde basan el concepto de justicia social en los preceptos de la Revolución Mexicana, de dudosos resultados, y cuya doctrina se aleja mucho de las nuevas tendencias? ¿Cómo podrán compaginarse las nuevas generaciones con un partido conservador como el PAN?

    La doctrina de nuestros partidos políticos todavía esta supeditada a perfiles culturales más tradicionales. Algunos pueden satisfacer algún rasgo del perfil de la generación Y, pero ninguno puede lograr abarcar todo. Por eso uno se cuestiona si las nuevas generaciones podrán adaptar a los partidos, o tal vez si este sector social creará nuevos partidos que representen una ideología totalmente nueva, como lo es el Wikipartido, que ha intentado obtener el registro como partido político.

    Se dice que las nuevas generaciones podrán despegar más rápido si también aprenden de las generaciones pasadas y conviven con ellas. En política, la dificultad estriba en la cerrazón que puede haber en parte de las generaciones más grandes. No sé que tan fácil sea la convivencia con un político que vivió en el PRI de los 60 o 70, que negoció con líderes charros y sindicales. No se puede generalizar, porque existen personas grandes totalmente abiertas a las nuevas tendencias, y precisamente estas últimas personas son las que podrían abonar a las nuevas generaciones.

    Veremos que tan capaces son de cambiar el entorno estas nuevas generaciones. Si sostendrán su perfil democrático y ciudadano en puestos de poder, o si al ir avanzando en el mundo de la política dicho perfil será dejado a un lado en aras del pragmatismo político. Esperemos que estas nuevas generaciones logren un cambio en no solo nuestro país, sino en un mundo que atraviesa por una crisis global.