Categoría: sociedad

  • CNTE, maestros que marchan

    CNTE, maestros que marchan

    Estoy a favor de la libre manifestación. Dentro de esta debe de haber tolerancia entre las dos partes, quienes se ven afectados (automovilistas, transeúntes etc.) y que deberán tomar una ruta alterna, y los manifestantes que deberán procurar de afectar a terceros lo menos posible.

    CNTE, maestros que marchan

    Con la CNTE se rompe este acuerdo. Los maestros bloquearon el aeropuerto de la Ciudad de México el cual sólo se hizo accesible a pie o en metro. La manifestación se ha endurecido y los habitantes de la capital, independientemente de su posición social, están molestos. Llueven críticas contra Mancera e incluso contra Peña Nieto por no tomar medidas enérgicas. Tampoco es válido dejar a los niños sin clases, cosa que ocurre muy a menudo en estados como Guerrero, Michoacán y Oaxaca donde tiene presencia esta rama del SNTE.

    No estoy de acuerdo en absoluto con la forma de actuar de los maestros, incluso siquiera con gran parte de lo que reclaman. Pero satanizar solamente a estos maestros por lo que está ocurriendo sería algo así como un error. El apunte que hizo Alvaro Cueva en su columna me parece interesante.

    Como bien afirma, a lo que se oponen no es propiamente a una reforma educativa tal como se debe entender, sino a una reforma laboral. Sabemos que los maestros heredan plazas, tienen ciertas prestaciones, y con esta reforma, perderán muchos de sus beneficios. Es decir, esta reforma podría afectar su modo de vida, y sus ingresos económicos. Lo que tienen ahora es lo que firmaron cuando entraron como maestros. Su preparación es magra, es muy cierto, pero sería irresponsable pensar que sólo es culpa de los maestros y dejar del lado al sistema, al gobierno que creó este esquema, ¿Y a ellos quien los cuestiona?

    Esto no sólo es consecuencia de unos maestros con una preparación magra, sino del manoseo de la educación por parte de los gobernantes, el uso de sindicatos como botines políticos. Se podría entender que los maestros estén angustiados y preocupados, pero ¿y los niños? ¿Qué los niños no tienen derecho a tener un futuro? ¿Los niños tienen culpa de que los maestros se hayan acostumbrado a la mediocridad, a salirse de las aulas para protestar?

    A los maestros se les debe evaluar, se les debe exigir preparación. Pero hay que recordar también que este sistema nocivo fue creado y solapado por las autoridades y a los maestros se les contrató bajo ese esquema. Entiendo la angustia de los maestros, pero no pueden estar atropellando los derechos de la gente al bloquear aeropuertos. La gente tiene derecho a estar molesta por esta situación. Una manifestación debe ser razonable. Es muy diferente a realizar una manifestación tomando una calle yendo de un punto a otro, a bloquear cruces por tiempo ilimitado de tal forma de que usen la inconformidad que generan, en contra del gobierno.

    El gobierno tiene que ser enérgico, debe buscar una solución, desde exigir que se manifiesten de tal forma que no afecten a terceros, y de ser necesario usar la fuerza pública de una forma razonable (y hago hincapié en lo razonable, porque tenemos casos como el de Atenco donde el gobierno violó los derechos humanos de varias personas) y suficiente para poder dispersar la manifestación.

    El hecho de que sucedan estas cosas, habla de lo que está atrasada nuestra cultura política, tanto por lo que compete a las autoridades, como a este tipo de grupos que llegan al punto de ejercer presión e incluso para coquetear con la violencia. Para quienes creían que nos disparábamos al desarrollo, pues, ¡ay ta! Desengáñense.

  • El mito del chico bueno pt III

    El mito del chico bueno pt III

    Mi mamá y mi psiquiatra dicen que yo soy una persona muy valiosa y especial.

    Retomo lo que había escrito hace algunos años sobre el mito del chico bueno. Ahora me orientaré al tema de las relaciones con el sexo opuesto. Ya habíamos visto que no por ser chicos buenos vamos a triunfar en la vida. Nos lo hemos creído, hemos ocultado nuestra debilidad en una falsa bondad con frases como «todo es por algo» «se le va a regresar, el karma, el karma», creyendo que por ser buenos, automáticamente se nos va a hacer justicia.

    El mito del chico bueno pt III

    Las mujeres, sí, las mujeres. Muchos creen que la bondad es un gran arma con las mujeres, porque las mujeres ven al niño bueno como tiernito. -Alfredito es muy lindo-. Incluso te toman como referencia para hablar mal de los patanes que las lastiman y siguen buscando. -Ese imbécil de Pedro es un patán, me engañó, era un prentencioso. Sin tan solo tuviera el ángel que tienes tú Alfredito-.

    Pero naturalmente Rosa nunca va a salir como Alfredito. Si este último se le insinúa, Rosa se pondrá a la defensiva, porque era algo que ella no esperaba, y de ninguna manera tenía la intención de andar con Alfredito. Después de que lo asimile. Rosa hará una larga lista de las cualidades de Alfredito -Vales mucho, eres muy lindo, muy tierno, muy buena persona, pero de verdad, no me gustas, yo siempre te he visto como un amigo-. Rosa magnifica a Alfredito en el discurso aduciendo a su bondad (real o aparente), pero los seres humanos tenemos demasiados rasgos como para pensar que con ser bueno, serás merecedor de todas las mujeres. ¡Falso!

    Los genes, los rasgos evolutivos no son hermanas de la caridad, están ahí para preservar a la especie, no para hacer «justicia social». El humano busca a una pareja que pueda cumplir tal función, y que sea efectivo para la procreación de individuos sanos y fuertes. El humano es muy complejo como para pensar que todos querrán lo mismo, pero en realidad no es tan así. No sólo en los tipos de belleza física, sino en el hecho de que otros individuos buscan otros atributos, pero al final, el fin es el mismo: «La procreación de individuos sanos y fuertes». No, no importa que no quieras tener hijos. Los noviazgos, las relaciones, instintivamente buscan evaluar a diferentes individuos para elegir con el cual procrear.

    ¿Qué seas bueno garantizará que procrearás individuos sanos y fuertes? No. Muchas personas agradecerán que tengas una escala de valores, y tu bondad podrá ser uno de tantos rasgos a evaluar para escoger a un hombre o mujer, pero nada más. Desde la apariencia física, la inteligencia, la capacidad monetaria, la capacidad para relacionarte con los demás, entre muchos otros rasgos, son importantes para elegir con quien relacionarse o con quien no. Como mencioné, algunos les dan más importancia a unos rasgos que otros. Por eso una persona fea físicamente puede desarrollar otras habilidades, y así tener cierto éxito en las relaciones sentimentales. Los gorditos suelen ser más simpáticos, y muchas personas no agraciados tienen una gran labia por ese mismo hecho, buscan suplir una carencia desarrollando una ventaja sobre los demás.

    Yo le doy menos importancia a la suerte que la mayoría de la gente con razón. Muchos aducen sus fracasos sentimentales a la mala suerte. Pronucian frases insípidas como «no me tocaba», «ell/ella no era para mí». Pero todo tiene un por qué. Posiblemente de una forma inconsciente, el sexo opuesto te ve como poco apto para procrear individuos. Y pongo un ejemplo básico. Imagínate si Juan es inseguro, tímido, le da miedo relacionarse. Imaginémoslo en un contexto donde él es un padre. Con una inseguridad evidente ¿Qué se podría esperar a él para sacar a una familia adelante? Imaginemos a una persona agraciada pero inestable emocionalmente. Podrá no tener mucha dificultad para iniciar relaciones (sobre todo por ello de que a veces logramos camuflar nuestra personalidad, y de hecho siempre tendemos a hacerlo para mostrar un «Yo» óptimo de tal forma que conquistemos al sexo opuesto con mayor facilidad), pero muy difícilmente podrá mantenerlas. Ubicamos a la misma persona en el contexto de padre o madre ¿Qué podría esperar de alguien que es muy inestable emocionalmente?

    Es la cruda realidad, tal vez a muchos les gustaría que el amor fuera «justo», al punto que podrían esperar un «comunismo sentimental» donde todos pudiéramos aspirar a lo mismo. Aunque desde otra perspectiva no es tan injusto como ellos creen. Por eso creer que por ser bueno se hará justicia, es algo más que una tontería, al menos en vida.

    Por eso, si no tienes éxito con las mujeres u hombres, ve pensando que tal vez eres menos apto que los demás, y lo más prudente es que vayas desarrollando habilidades en lugar de quejarte, culpar a la mala suerte, al destino, al gobierno, a la falsa afirmación de que todos los hombres son patanes y mujeres son patanas y no saben valorarte.

  • La Tragedia Educativa en México parte 2

    La Tragedia Educativa en México parte 2

    ¿Qué cabeza tienen los gobernantes cuando utilizan la educación para promocionar su gobierno, en vez de preocuparse por darle un futuro a nuestros niños? ¿Qué nos dicen las mochilas rojas en Jalisco llenas de propaganda, cuyo paquete incluye un diccionario con faltas garrafales de ortografía? ¿Está bien usar a los niños como espacios publicitarios móviles?

    La Tragedia Educativa en México parte 2

    Es triste ver como nuestras autoridades se burlan de los niños y de su futuro. En Tlaquepaque Jalisco, las autoridades «regalaron» uniformes a niños, pero con un pequeño detalle, eran de tallas «tamaño papá». Más que un regalo parece una burla, un insulto, un -me vale madre tu futuro chamaco, yo quiero verme bien ante las cámaras para que luego voten por mí-. Antes, los gobernantes trataban de ser discretos cuando hacían las cosas mal, ahora lo presumen en nuestra cara, en un acto completamente cínico. Si no bastan las tarjetas de Soriana, hay que usar niños, ha que darles productos defectuosos, pero que gracias a la ignorancia en que ellos y sus papás viven, quedarán agradecidos y cuando estén en las urnas, recordarán por medio del slogan impreso en las mochilas, quien se «preocupó por ellos» y les votarán.

    Algunos de los que se muestran como opositores a este tipo de gobiernos cae en el mismo juego, y buscan el pretexto de la santificación porque son, o dicen ser «de izquierda». La CNTE, de la que ya he hablado, una especie de renegados del SNTE, llenos de ideología roja manipulada de acuerdo a sus intereses. No les importa dejar a los niños sin clases para irse a «manifestar» al Zócalo, debido a que no quieren ser evaluados, y quieren seguir enseñando desde la mediocridad so pretexto del «neoliberalismo rapaz» que quiere acabar con ellos. Maestros que bloquean carreteras, con lo cual matan dos pájaros de un tiro, porque dejan a los niños sin clases, y acaban con el día de los automovilistas que tienen que trasladarse por la carretera, lo cual genera pérdidas de dinero.

    Todos los partidos políticos tienen parte de responsabilidad en esta tragedia educativa. El PAN cuando Calderón negoció votos con Elba Esther Gordillo, la izquierda al ser condescendientes y en algunos casos, dar palmadas en la espalda a escorias como la CNTE. El PRI, bueno, el PRI, ni hablar.

    Y cuando pasen algunos años y los políticos vean que el país no ha crecido ni se ha desarrollado como se esperaba, buscarán culpables inmediatos, culparán a quienes estuvieron en el poder, pero se harán tontos cuando les recuerden como es que ellos también han colaborado con el estado actual de la educación. A la cual usan para satisfacer intereses personales, no importa si utilizan a los niños como espacios publicitarios, o los dejan sin clases. Los niños son los menos culpables de toda esta tragedia y son los que tienen que pagar por lo que hicieron otros.

    Todos buscarán chivos expiatorios. El PRI de Peña culpará a la CNTE por no pasar completamente una reforma educativa que ni merecer ser llamada reforma, pero no dirán nada del hecho de que debido a sus actos corruptiles actuales, no tienen el respaldo de la sociedad. La CNTE culpará a las políticas neoliberales (este término tan manipulado por este tipo de grupos) de la educación magra de los niños pero callarán cuando les pregunten por qué dejan a los niños solos en las aulas. Nadie querrá hacerse responsable, ni siquiera en una coyuntura donde todos los partidos pudieron ponerse de acuerdo para mejorar la educación de México.

    ¿Y qué estamos haciendo nosotros como sociedad? ¿Nos importa el futuro de nuestros connacionales? ¿O también nos vamos a excusar?

  • La tragedia educativa en México

    La tragedia educativa en México

    Habrá que preguntarles a nuestros gobernantes si la educación en México es tan mala, porque de verdad no tenemos la capacidad de ofrecer algo mejor, o es mala porque así se ha decidido hacer deliberadamente. Es imperdonable el estado de la educación actual en un país que invierte más porcentaje de su PIB que otros países. Sí, que bueno que Elba Esther Gordillo haya sido encarcelada, pero eso no resuelve el problema del fondo, y menos cuando no vemos voluntad política para darles a las nuevas generaciones una educación más aceptable, donde tengan capacidad de competir en este mundo globalizado, y no sólo eso, que se les enseñe a pensar.

    La tragedia educativa en México

    Aunada a esta problemática, existe una tendencia donde se deprecian las ciencias sociales dejadas a un lado ante las materias técnicas. Es cierto que necesitamos ingenieros, gente capaz de transformar materia prima en productos. Pero también necesitamos que esos ingenieros aprendan a pensar. El jueves pasado después de una rueda de prensa celebrada por Un Millón de Jóvenes por México. Tuve, junto con otros amigos, la oportunidad de charlar con el presidente de esta organización con la que he estado colaborando, Armando Regil y su hermana Claudia, en un restaurant ubicado en Polanco, donde hablábamos sobre el hecho de que la educación tiene que formar seres humanos y no sólo técnicos. Un ejemplo que me gusta usar es el de la biología, que gracias a la filosofía, tenemos la bioética, y una cadena de valores éticos y morales para los biólogos. En cambio queremos crear técnicos, pero no sólo eso, técnicos mal preparados, con una base algo deficiente.

    La reforma educativa es un claro ejemplo de la falta de voluntad política. Uno se pregunta como es que inclusive por medio de un pacto que aglutina a casi todas las fuerzas políticas del país, no se pueda generar una reforma decente y todo quede en una reforma para el relumbrón, para el «El Presidente Peña sí cumple», para el «Mi partido (el que sea de la oposición) sí ve por el país». Pero hay miles de personas a las cuales se les limitan las herramientas para poder salir adelante.

    Hace no mucho tiempo hablaba de los inconformes que fueron rechazados por la UNAM y tomaron rectoría. En realidad la UNAM no tenía la culpa porque no tiene la capacidad de admitir a todas las personas, y a juzgar por los videos, veíamos a jóvenes que efectivamente no estaban preparados para estudiar una carrera, cosa que se notaba incluso en su dicción. Pero la educación básica y la educación media en realidad no los prepararon bien, porque no hay una real intención de hacerlo. Se puede arguir que se maleduca a los niños con el fin de que los que estén arriba se perpetúen en el poder. Pero en realidad, todos (o casi todos) pierden, porque nuestro país pierde competitividad, y nuestro pueblo termina debilitándose. También es una de las causas del insultante contraste entre clases sociales, porque una de las formas de lograr que la gente aumente sus ingresos, es, efectivamente, que tenga las herramientas para lograrlo.

    Ese deterioro social se percibe cuando vemos que en Jalisco, los diccionarios que da el gobierno a los estudiantes, tienen un garrafal error ortográfico en la portada (escencial en vez de esencial), lo vemos en los libros de texto de la SEP con errores de ortografía y de redacción, y es cuando nos preguntamos que nivel de educación es la que van a recibir gran parte de los mexicanos. Se esperaría que quienes están al frente de la educación estén bien preparados, y preocupa ver que ni ellos pueden garantizar calidad educativa porque ni ellos mismos la tienen.

    Tenemos que hablar de una tragedia educativa en México. Lo más triste es que las consecuencias de esta displicencia ante la educación no sólo se van a ver ahora, sino que seguirán durante años o décadas, cuando esos niños de primaria salgan al mundo laboral, con un nivel magro, y sin capacidad para poder pensar y razonar.

     

  • Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Muchas personas desearían que Televisa desapareciera. Una vez comentaba que en realidad eso no solucionaría las cosas porque nos quedaríamos con un vacío de poder que debería ser llenado. Es decir, ciertamente que la televisora de alguna manera enajena a las personas con productos televisivos que a través del tiempo se han ido convirtiendo en más chatarra (que digo, en mi niñez, hasta los programas de Paco Stanley tenían un poco de sustancia, ahora ni eso), pero también es necesario tener individuos que se dejen enajenar. Que el entorno, tanto la escuela, una familia de gente inculta, entre otras cosas, los haga susceptibles de ser enajenados porque al final su perfil se presta mucho para que disfruten de contenidos chatarra. Un claro ejemplo está, en quienes tienen a la mano acceso a información más decente, como el cable o Internet, y al final con todo y su sistema de 300 canales no se pierden Sabadazo, ni La Rosa de Guadalupe.

    Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas

    Berumen hizo un estudio muy interesante a nivel nacional, donde llega a la conclusión de que un tercio de los jóvenes ven novelas con mayor frecuencia que cualquier otro contenido televisivo. Se agrava con el sexo femenino donde este porcentaje llega a la mitad. Dos de cada diez jóvenes prefieren los noticieros (y habrá que ver cuales). Solo el 3% se interesa en los contenidos culturales. Tres de cada diez jóvenes leen el periódico, pero para ver las sección deportiva -Hoy juega el TRI de mi corazón-, -Noooo, se murió Juan «El Cerebro» Jiménez, el lateral del atlético copilco-. Y sólo 0.7% de los jóvenes se leen el periódico con el fin de informarse del acontecer político. Es decir, algo así como uno de cada ciento cincuenta. Penoso, vergonzoso. -La política me da güeva, no le entiendo, todos son corruptos y roban, para que le pongo atención-.

    Y nos vamos al terreno de las ideas, un tercio de los jóvenes descarta tener una ideología (naturalmente por desconocimiento), y el resto se divide entre derecha (28%) izquierda (25%) y centro (8%). Los jóvenes prefieren las telenovelas a las ideas. La Gaviota, Eduardo Verástegui y Niurka vencen por goleada a Marx, Adam Smith, o Milton Friedman.

    Se pone más grave la cosa. ¡Más del 90% de los jóvenes (posiblemente hasta el 97%) entre 18 y 29 años nunca han participado ni en una organización civil, cultural, estudiantil, deportiva, artística, vecinal, religiosa o de partidos políticos. En resumen, la participación ciudadana entre los «jóvenes de hoy» es lamentable. Podrán decirme, ví a doscientas mil personas integrándose a una marcha en contra de Peña Nieto en la Avenida Juárez, pero ¿doscientas mil de cuantos? La mayoría son indiferentes ante los que sucede en el entorno, buscan un empleo mediocre , su carrito a plazos, con el cual pasan y les griten que se pongan a trabajar. Participar en una AC es de raritos, a onda es ver la novela, y después hacer sano deporte jugando unos fifas en el Xbox.

    Doña Tele sigue ejerciendo una fuerte influencia sobre la sociedad. A pesar de tener alternativas, se ha creado una cultura donde los contenidos banales venden. Hezos Missmoxxss joobeness ke ezcriven azi, que usan Internet como una extensión de su mediocridad intelectual. Ver videos chuscos en Youtube, compartirlos en las redes sociales, ver porno, mentartela si «ensucias su muro de Facebook» con algúna entrada política o documental», entrar a una página de dudosa reputación y creerse todo lo que viene ahí. La cultura televisiva se extiende a otros medios. Muchos jóvenes que no tienen un entorno favorable, o que tienen pereza.

    Se requiere un cambio de paradigma. Tenemos una sociedad demasiado pasiva y las nuevas generaciones no logran dar el ancho. La irrupción de las nuevas tecnologías han permitido que algunos jóvenes tengan más oportunidad de informarse y participar activamente. Pero sigue siento una minoría, un limitado sector. A la mayoría no les han enseñado la responsabilidad que deben de tener como ciudadanos. Prefieren ver novelas, no desean ejercitar su cerebro, y entonces tenemos una sociedad atrofiada.

    Aquí puedes ver todo el informe:

    La Cultura Politica de Los Jovenes en Mexico

  • El proceso de la construcción de ciudadanía

    El proceso de la construcción de ciudadanía

    Las sociedades están regidas por cierto equilibrio de poder, por varias relaciones de poder . Un ejemplo es la relación de poder entre gobernante y gobernado, en una familia donde el padre tiene cierto poder sobre los hijos, en el trabajo donde el jefe ostenta un poder sobre el empleado, y este último se organiza (desde una asociación de facto entre empleados o hasta un sindicato) como contrapeso, igualmente los partidos políticos. El intelectual ejerce cierto poder sobre sus lectores, el maestro también, el líder de opinión. El poder es la capacidad de influir en el comportamiento de las demás personas deliberadamente. Esta capacidad puede ser benéfica o perjudicial, y para que una ciudadanía funcione es necesario que existan contrapesos entre los diversos sectores de la sociedad, cosa que en México nos hace falta mucho camino por recorrer.

    El proceso de la construcción de ciudadanía

    Las sociedades más igualitarias y más justas son aquellas donde existen los suficientes contrapesos, y sobre todo donde dichos contrapesos sepan como ejercer dicho poder. Cuando hablamos de la construcción de ciudadanía, hablamos de ciudadanos gobernados, que también puedan ejercer cierto poder sobre quienes los gobiernan. Y me queda claro que para ejercer dicho poder, no es suficiente un «papel oficial» que hable de los derechos «que debería tener» el individuo. Sino que el ciudadano debe de tener la capacidad de ejercer el poder con el fin de preservar sus derechos y mejorar el entorno donde vive y convive.

    Para lograr un cambio se necesitan cuatro pasos (a mi consideración): La detección del problema, la manifestación y mediatización de dicho problema, la creación de una propuesta que busque resolver el problema, y la aplicación de dicha propuesta:

    «Quejarse de la situación» no es algo malo per sé,  en realidad es necesario, y es parte de este proceso. Si nadie se «quejara», si nadie alzara la voz, no se podría construir una propuesta, debido a que se desconocería dicho problema. El decir: -La situación de México está difícil. Estoy harto de la corrupción del gobierno- debería ser un primer paso. El problema es que no se logra trascender más allá, y no pasamos muchas veces del primer paso, de la detección del problema. Debido a que este primer paso es el que menos esfuerzo requiere, y menos voluntad.

    Se logra dar un segundo paso cuando llegamos a la manifestación y detección de dicho problema, se trata de poner el tema en el discurso. Y aquí ya implica cierto esfuerzo. Movimientos sociales como #YoSoy132, o el #OccupyWallStreet, son un ejemplo de ello (y que quedaron atorados en esta segunda etapa). Es la primera etapa en que la ciudadanía adquiere algo de poder debido a la generación de masa crítica. Mediante la manifestación (que no necesariamente tiene que ser callejera, puede ser también mediante redes sociales o aprovechando los medios de comunicación), se logra poner cierto tema en la mesa de debate, se logra generar conciencia en la sociedad sobre la problemática. El Sociólogo Manuel Castells afirma que en algún momento, los movimientos sociales son coptados o se diluyen con el tiempo, pero que lo que quedan son las ideas. Y en base a lo que nos comenta, diría que los temas deben de quedar lo suficientemente expuestos para que se de el tercer paso, que es el de la creación de una propuesta.

    Las manifestaciones suelen ser espontáneas, emocionales. Pero las propuestas tienden a ser más racionales y requieren trabajo (parte de ello explica por qué nos cuesta trabajo hacer esa transición), como lo sugiere la organización civil, Un Millón de Jóvenes por México en su sitio, con el slogan «De la protesta a la propuesta». Ya no sólo la impotencia o el coraje es el móvil, se necesita buscar gente experta en el tema (o estudiar mucho sobre ello), encerrarse, investigar, tal cual tarea de escuela, proponer, convencer. Al igual que en el segundo paso, las propuestas se deben socializar y se debe convencer a la sociedad, por qué es necesaria dicha propuesta. Cuando esta haya tomado forma, entonces se pasará a la cuarta y última etapa que es la búsqueda de la implementación de la propuesta.

    Se trata de incidir en las autoridades o en la sociedad para generar un cambio real. Las formas tendrán que ver con las circunstancias. En algunas ocasiones se podrá negociar con las autoridades, aprovechar épocas electorales para obligar a comprometer a los políticos, buscar aceptación en la sociedad, incluso habrán casos en que la presión volverá a ser útil. Por ejemplo, un grupo que tiene una propuesta para mejorar el transporte público, pero debido al caso omiso de las autoridades, deciden realizar una manifestación pacífica, sea en calle, en redes, presionando a los diputados, con la finalidad de lograr esa mejora.

    Este proceso de construcción social implica un esfuerzo grande. Los resultados no siempre están a la vuelta de la esquina, y es por eso que se han creado organizaciones civiles que buscan concluir el proceso en un mediano o largo plazo, o bien repetirlo. Pero se necesita de voluntad y un sentido de responsabilidad e independencia, por lo cual tenemos que tenemos que luchar con los fantasmas del paternalismo y la verticalidad. En un sistema autocrático y vertical como el ejército, una escuela primaria tradicional, una prisión (donde como menciona Foucault, una entidad ejerce poder total sobre los demás por medio de la vigilancia) o un gobierno totalitario será válida la creencia de que cumpliendo las normas se ha cumplido como ciudadano. Pero en un país aspirante a democrático, se debe colaborar, dar un esfuerzo extra para buscar incidir y usar ese poder implícito para buscar cambios reales.

  • La obsesión con los «jotos»

    La obsesión con los «jotos»

    Una de las preguntas que siempre me he hecho, es ¿Por qué parte de la sociedad tiene severos conflictos con los homosexuales? ¿Por qué la obsesión con los jotos? (como aporte cultural, en Lecumberri, la prisión panóptica construida en tiempos de Porfirio Díaz, a los homosexuales los encerraban en la crujía con la letra «J»). Nunca he entendido porque tanto conflicto con el hecho de que una tercera persona tenga una preferencia sexual distinta a la mía.

    La obsesión con los "jotos"

    Alguna vez en mi vida, llegué a tener ese conflicto. Pero no con los homosexuales en sí, sino sólo con aquellos llamados «locas» por su excesivo amaneramiento. Con aquellos que eran más tranquilos nunca los tuve, ni con las lesbianas. Pero entendí que si ellos deciden ser así, o bien son así (no quiero entrar a debate sobre si nacen o se hacen) es problema suyo, decisión suya,  y yo no tengo por qué entrometerme en la vida de los demás. Y el hecho que sean así ni los hace menos seres humanos, ni malas personas, y menos deben de ser discriminados en los distintos ámbitos donde son discriminados.

    Hasta hace algunas décadas, la OMS estipulaba que la homosexualidad era un trastorno psicológico. Entonces si se tratara de un «supuesto» trastorno ¿Por qué la gente no discrimina a aquellos megalomaniacos, a quienes tienen trastornos de ansiedad, a los que padecen fobias? Entonces no es el que sea un supuesto trastorno psicológico. Posiblemente tendríamos que remitirnos a una cultura patriarcal establecida como la causa del conflicto.

    El presidente ruso, Vladimir Putin, en pleno siglo XXI, prácticamente le declara la guerra a los gays, en un país que asumiríamos como no suficientemente bananero para tomar ese tipo de posturas. ¡Vaya apellido! ¿Qué no Rusia debería tener otras prioridades en su agenda? ¿Qué no ese tipo de decisiones no hablan bien de un país otrora hegemónico y que todavía tiene peso a nivel mundial? ¿Qué no los gays deberían tener exactamente los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales?

    Por el otro lado vemos al Papa Francisco, sí, el Papa, sí, el representante de la Iglesia, dando un paso acertado donde invita a no juzgar a los homosexuales. Si bien la postura de la Iglesia no cambia en la cuestión de considerar pecaminosos los actos homosexuales y al rechazo del matrimonio homosexual, invita a no marginar a esta minoría de la sociedad, lo cual ya es un paso muy importante, porque muchos homofóbicos utilizan como pretexto la religión para rechazar, marginar, discriminar y agredir a quienes tienen una preferencia sexual diferente.

    Los invito a convivir con homosexuales, a platicar con ellos. Se darán cuenta que son personas igual de valiosas. Que sí, pueden encontrar tanto homosexuales buenos como malos, al igual que con los heterosexuales. Tanto homosexuales honestos como corruptos. Y al final te darás cuenta que la diferencia entre un heterosexual y un homosexual es eso, su preferencia sexual.

    Yo tengo conocidos homosexuales, personas muy talentosas. Y amigas lesbianas, personas brillantes y muy inteligentes. Y cuando uno convive con ellos, es cuando más se pregunta, ¿Y entonces por qué los discriminan y se indignan al punto en que serían capaces de meterlos a una cámara de gas? ¡Qué si tal personaje salió del closet! ¿Who cares? ¿Por qué tantos conflictos con la vida? Creo que el mundo tiene demasiados problemas como para conflictuarse con la preferencia sexual de otras personas.

  • El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    La mayoría de los ciudadanos no hemos sufrido un crimen de tal magnitud como el señor de 60 años que fue agredido y lesionado severamente por una pandilla de motoladrones, quienes con motocicleta y pistola como herramientas de trabajo, asaltan a diestra y siniestra a ciudadanos en una ciudad de Guadalajara violentada, gracias a un entorno corrupto, y a la displicencia de las autoridades. Muchos hemos sido asaltados, e incluso con pistola. Pero el video filmado en el cruce de la Avenida Américas y Colomos, causó una fuerte indignación de la sociedad, que se sintió inmediatamente identificado con el agredido, que nada pudo hacer ante un ser humano descompuesto que está dispuesto a dañar a sus semejantes a cambio de un ingreso.

    El caso de Américas y Colomos. Crónica de un crimen común

    Guadalajara es una ciudad cada vez más insegura, debido a las deficientes estrategias de seguridad implementadas por los últimos gobiernos. Y no se trata de calles oscuras, sino de lugares transitados como la Colonia Americana (aunque este tipo de mafias se ha extendido por toda la ciudad) donde es común escuchar sobre robo de automóviles, smartphones (uno de los crímenes más comunes de estos tipos de bandas), y agresiones físicas.

    El caso del mayor de edad agredido no es el único, pero la grabación causa una fuerte indignación e impotencia. Muchas personas han sido víctimas de estos criminales, usar un celular en la Colonia Americana o en el Centro Histórico es riesgoso cuando debería ser seguro. A estos criminales no les importa asaltar a la luz del día, pareciera que la policía no existe cuando ellos «trabajan». Y hay una razón, y es que los tapatíos sabemos que algunos policías están coludidos con estas bandas. Algunas personas prefieren no levantar denuncia porque es «riesgoso» hacerlo.

    Una constante es la displicencia de la policía. Hace poco tiempo unos motoladrones sustrajeron un iPhone a un joven en la Colonia Americana. La policía soltó inmediatamente a estos motoladrones previamente capturados porque dicen, no habían agredido físicamente a la víctima. A una amiga que le robaron ese mismo aparato en otra colonia, le sugirieron borrar todo lo que había en su iPhone, ¿Y como si ya no lo tenía, estaba robado? Los policías dijeron que no podían hacer nada a pesar de que les describió a los delincuentes.

    El Alcalde de Guadalajara agregó 3 patrullas más a la Colonia Americana como medida preventiva (como si eso fuera suficiente). En realidad sólo han habido detenciones aisladas, pero este tipo de crímenes sigue creciendo. La sociedad tapatía se siente impotente debido a que no sabe a quien recurrir.

    Los ciudadanos se desesperan y en su cabeza desean medidas enérgicas:

    1. Qué los ciudadanos podamos armarnos: Cierto, si yo tuviera un arma en mis manos y viera a un criminal agrediendo violentamente a un señor, yo le dispararía sin importar si le quito la vida. Pero ¿Qué pasaría si tuviéramos un mayor acceso a las armas? Los delincuentes también lo tendrían y aumentaría el riesgo de que pueda caer en manos de una persona que pudiera hacer mucho daño. Nada más hay que ver a los estadounidenses.
    2. La pena de muerte: El problema no tiene que ver tanto con la severidad de los castigos, sino con la impunidad. ¿De qué servirá este tipo de penas cuando es raro, bastante raro, que un criminal sea detenido y sentenciado? A esto le agregamos que en un país con una corrupción inmensa como el nuestro, medidas severas podrían aprovecharse en beneficio de algunos.  

    En alguna ocasión (hablo de décadas), en nuestra ciudad proliferaron los robachicos. En una ocasión a un mayor de edad le intentaron robar a sus hijos y con un arma mató a los delincuentes. El susto para estos criminales fue tal, que estas bandas menguaron. ¿Sería necesario que algo así pasara para que estas personas dejaran de asaltar? Lo veo difícil, e incluso arriesgado ante personas armadas, que se pueden defender y en muchos casos hacerlo mejor. Los ciudadanos nos podemos organizar, asociaciones de vecinos, de vigilancia. Pero el mayor problema está en la corrupción de las instituciones. Si los policías hicieran bien su trabajo, si el gobierno pusiera más atención y tomara medidas más enérgicas, posiblemente este problema se reduciría cuando menos, pero el problema es que hay poca voluntad.

    La impotencia es muy grande, la desesperación también. Se trata de personas enfermas, que se despojaron de su humanidad en un tejido social dañado (medidas preventivas insuficientes) y que delinquen con impunidad total (medidas correctivas insuficientes). Muestra del deterioro social que se vive en la ciudad, donde la ineptitud de las instituciones rebasa a las loables iniciativas ciudadanas (y en algunos casos adaptados por algunos gobernantes con algo de mayor conciencia) que buscan resanar el tejido social.

    El video es fuerte, no tanto por las imágenes (no vemos sangre o gritos), sino por lo que significa, por lo que transmite, pero eso es lo que sufren varios ciudadanos diariamente.

    ¡YA BASTA!