Categoría: sociedad

  • En la publicidad, los blancos primero

    En la publicidad, los blancos primero

    Voy a abrir una revista de Expansión que me regalaron, y procederé a analizar el linaje de las personas que aparecen en la publicidad pagada por marcas mexicanas (no contaré por ejemplo, el anuncio donde salen los integrantes de Depeche Mode promocionando un reloj cuya parte del costo va a causas benéficas). Resultado, 22 personas caucásicas, 3 mestizas (uno es Cuauhtémoc Blanco, y los otros dos fungen como personas con puestos operativos tales como vigilancia) y ninguna indígena. En resumen, la publicidad «me enseñó» que los exitosos deben de ser blancos, los mestizos pueden aspirar solamente a estar a la mitad de la pirámide social, y los indígenas deben ser totalmente ignorados, a menos que se trate de una campaña benéfica.

    En la publicidad, los blancos primero

    Lo curioso, es que esta falsa realidad contrasta inclusive, cuando se ve el linaje de los empresarios, CEO’s y personas con puestos ejecutivos dentro del contenido de la revista, y que en este caso sí son representativos de el aspecto racial de este sector de la sociedad. En este caso sí es posible ver a algunas personas mestizas con altos puestos, morenitos, chaparros, y algunos que rompen con el estereotipo del CEO que la publicidad nos muestra (aunque al final son los menos).

    ¿Son responsables las agencias publicitarias de promover el racismo? En parte, pero no podríamos atribuir todo el problema a ellas. Resulta que las agencias publicitarias buscan colocar un producto en la mente del consumidor de la forma más eficiente. Para hacerlo, se realizan estudios para conocer los rasgos del mercado meta al que se quiere llegar, cuales son sus aspiraciones, cual es su idiosincrasia. Es decir, si en tal sector de la sociedad no existieran actos racistas dentro de su idiosincrasia, entonces no habrían razones para mostrar pura gente con rasgos caucásicos en la publicidad, porque simplemente no funcionaría como estrategia de branding o no representaría ventaja alguna.

    El problema es que sí lo es, y basta revisar la historia de la sociedad de nuestro país, notablemente dividida en españoles, criollos, mestizos e indígenas. Y más curioso resulta que las clases «marginadas» no tienen alguna contrariedad con esta situación. Al mestizo pareciera no molestarse tanto ante una publicidad de la cual es parte del target, pero donde en ella aparecen personas caucásicas. Posiblemente esto se deba a un deseo aspiracional transmitido en dicha publicidad. Al mestizo no le afectará ver una pareja de dos personas caucásicas comprando una casa de clase media alta, siempre y cuando crea que él pueda aspirar a tener una.

    Es muy cierto que no es símbolo de una publicidad exitosa mostrar a individuos que parecen no aspirar a algo más, pero ello no debe implicar la relación entre cierta capacidad económica con cierta apariencia de una forma tan contundente que difiere con la realidad y se alimenta por medio de prejuicios. Los anuncios de Elektra (sin dejar de señalar que su dueño Salinas Pliego incurre en las mismas prácticas con TV Azteca, aunque de forma un tanto mas tenue que Televisa) podrían ser un ejemplo de como realizar un comercial aspiracional sin necesidad de colocar actores de rasgos caucásicos, pero sin llegar tampoco a usar a gente con rasgos más bien mestizos o indígenas de una forma despectiva como en algunos casos se ha llegado a hacer.

    Las agencias de publicidad tienen una responsabilidad social muy grande. Y a veces no están convencidas de ella, en tanto esos anuncios donde se excluye al linaje que representa a la mayoría de los mexicanos puedan significar una ventaja a la hora de promocionar un producto o posicionar una marca. Como mencioné, este hecho representa un rasgos característico de nuestra sociedad y no se trata de un problema creado directamente por las agencias de publicidad y medios de comunicación, sino que más bien se hacen partícipes de este círculo vicioso y logran hacerlo más grande.

    Anteriormente he hablado sobre el problema de racismo y clasismo que existe en nuestro país. Pero llego a la conclusión que para solucionar este problema, todos debemos de colaborar, y no sólo se trata de insistir a los medios y a las agencias que cambien su parecer. Porque de alguna manera, nosotros les damos motivos para que sigan publicando ese tipo de anuncios.

    Escrito para: México desde México

  • Brenda Patricia Treviño y su osadía para cuestionar a los líderes

    Brenda Patricia Treviño y su osadía para cuestionar a los líderes

    A veces hacen falta pantalones para cuestionar a la clase política y empresarial, en público, y no sólo eso, frente a ellos. Y a pesar de que en algún momento parecía que los nervios la traicionarían, Brenda Patricia Treviño hizo lo que muchos mexicanos hubiéramos querido haber hecho, cuestionar a aquellos que tienen la capacidad de modificar el rumbo del país, y que en muchos de los casos, terminan sirviéndose de él.

    Brenda Patricia Treviño y su osadía para cuestionar a los líderes

    Después de que Peña Nieto «presumiera» y defendiera sus propuestas de reformas, Brenda Patricia Treviño, estudiante de la UP becada para asistir a la Cumbre de Negocios que se llevó a cabo en Guadalajara tomó el micrófono para hacer un reclamo. Tenía un texto preparado, pero se lo censuraron y le entregaron otro que tenía halagos y agradecimientos, con lo cual ella no se sintió conforme, y por ende, en su discurso se salió del guión para improvisar lo que había preparado ya desde un principio y para a su vez hacer reclamo de esta censura: –Uno como joven está abajo del gobierno, uno recibe golpes del gobierno cuando van y te dicen que lo que tú preparaste para hablar aquí no es bueno, que mejor digas ‘gracias por la oportunidad de traernos, me gustó el programa, muchas gracias-.

    Brenda Patricia, tratando de combatir contra sus nervios, y con un jóven que arremetía con quitarle el micrófono, le reclamó al gobierno que le hacía falta sentir al pueblo. Le reclamó a los líderes por no dejar que los mexicanos salieran adelante y afirmó que el sistema tenía manipulada a la gente para que así fuera. Si bien es una generalización, porque creo que hay líderes (en el ramo político y empresarial) que aportan cosas positivas a México, también tenemos personas como los Azcárraga cuya presencia es nociva en nuestro país, y muchos otros políticos, como por ejemplo, los que rodean al gobierno actual. De esta forma fue un reclamo a quienes desde posiciones de poder, en vez de incidir para hacer que este país salen adelante, hacen lo contrario. Brenda Patricia lanzó las palabras, que deberán ser profundamente reflexionadas por aquellos a quienes les quedó el saco.

    Brenda Patricia se atrevió a cuestionar la censura del gobierno. Pero el intento de censura no quedó en el cambio de discurso al que ella se negó. Sino que fue «cortada» del video de la Presidencia de la República. Pero logró su cometido, en una cumbre donde todo eran elogios y aplausos de «lo bien que va México», le puso el tono de protesta, la voz de la gente, la voz de aquellos que gobiernan los líderes. Brenda tuvo su momento de Gloria, fue reconocida por los usuarios de redes sociales, sin importar su posición política. Por cuestionar un gobierno que ha sido muy criticado por las clases medias e ilustradas. Y no sólo eso, recibió un fuerte aplauso por todos los asistentes a esta cumbre.

    El incidente también es muestra del descontento que existe en nuestro país, donde hay una pérdida de confianza progresiva en los gobernantes y en las instituciones. Una ruptura cada vez mayor entre los muy pocos, y los muchísimos. Un país que en poco tiempo se reconfiguró de estar polarizado entre la derecha calderonista y la izquierda obradorista, a estar ya de alguna manera unido dentro de las clases medias frente al gobierno actual, y si no tomó mucho tiempo en hacerse esta reconfiguración, es porque hubo razones de peso.

    Por cierto, es algo curioso que dentro de las constantes pifias de Enrique Peña Nieto, haya errado al pronunciar el mismo término «epidemiólogos» que errara Elba Esther Gordillo en el 2009.

  • México me duele mucho

    México me duele mucho

    Tuve la oportunidad de ir al foro de la EGAP en el ITESM Guadalajara, donde asistieron Francis Fukuyama, Alejandro Poiré, Óscar Naranjo, el ex Presidente de Colombia Alvaro Uribe, además de varios panelistas que debatieron. El foro fue un éxito, pero me dejó mal sabor de boca mi país, salí del aula magna con una sensación agridulce porque ya sea por los comentarios explícitos o tácitos de los ponentes, o por un ejercicio de comparación.

    México me duele mucho

    Primero, entre los participantes, ya sea por su nacionalidad o por prudencia, evadieron el tema de la reforma hacendaria. Los panelistas que conformaron el debate hablaban de que es lo que tenía que hacer México para hacer crecer su economía, disminuir la desigualdad, fortalecer el mercado interno. Cuando se les preguntó sobre el tema de la reforma hacendaria poco hablaron de ello, pero en estas propuestas de crecimiento, sugirieron una regresión. Es natural, la reforma hacendaria es una rara mezcla de propuestas que no llevan a nada, que tiene sentido social (implica quedar con el PRD) pero los mecanismos para obtener (supuestamente) dicho sentido social, son erróneos, preocupantes, y son más bien antisociales. No es una reforma neoliberal, algunos dirían que es más bien keynesiana. Pero de verdad que si John Maynard Keynes viera esto…

    El General colombiano Óscar Naranjo (quien diseñó la estrategia para liquidar al famoso narcotraficante Pablo Escobar) fue traído por el gobierno de Enrique Peña Nieto como asesor. Cuando se le preguntó lo que se le sugirió al mandatario en tema de seguridad, se mostró muy evasivo. Cuando se le preguntó sobre el futuro de la situación de seguridad afirmó que en un futuro podía ser mejor, pero ni siquiera mencionó la estrategia seguida por Peña Nieto, sino el hecho de que la ciudadanía se ha mostrado cada vez más participativa en el tema de la seguridad. A pesar de que fue contratado precisamente por parte de Peña Nieto, no hubo si quiera una palmada a favor del Presidente oriundo de Atlacomulco.

    Óscar Naranjo comentó que para tener una estrategia de seguridad exitosa, es necesario generar una confianza en las instituciones, cosa que refrendó el ex Presidente Álvaro Uribe. Los resultados en Colombia fueron muy buenos, en México parecen no tener éxito sus sugerencias, y no sólo eso, sino que dudo que le hayan hecho «mucho caso» en una estrategia de seguridad que no tiene ni pies ni cabeza. Y hago hincapié en el tema de las instituciones, porque lo que ha pasado con Peña Nieto y lo que representa, es una desconfianza cada vez mayor en ellas, y más al mando con una persona que no tiene la capacidad de ser un líder. Estamos en un lío.

    Al final viene el ex Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, al que tuve la oportunidad de saludar, y quien dio una muy buena conferencia. Se puede estar, o no estar de acuerdo con él, en su ideología política, en sus métodos. Pero me queda claro que es un estadista lo suficientemente reconocido para ser invitado a dar conferencias. Una persona con estrategias, con ideas, que sabe lo que hace, que denota preparación. Sentí algo de recelo al hacer el ejercicio de comparación con nuestro Presidente: Peña Nieto no tiene ideas, y su capacidad intelectual no le da para dar una conferencia sin ayuda de un apuntador o un guión. Peña Nieto no se podría llevar (ni en México ni en ningún lado) los aplausos que recibió Álvaro Uribe por parte de los estudiantes. Álvaro Uribe decidió no recibir a Ingrid Betancourt cuando fue liberada, para que de esta forma, las fuerzas armadas se quedaran con el crédito del rescate. Álvaro Uribe nunca hizo promesas irrealizables en campaña, fue sincero cuando comentó que tal o cual cosa no podía hacer. Peña Nieto firmó cualquier compromiso ante notario que no se ha cumplido, ni se cumplirá. Álvaro Uribe es autónomo, el responde por sus decisiones. Peña Nieto es un títere.

    Horas después, me entero que la Selección Mexicana «se salvó» a dos minutos de ser eliminada, gracias a un gol, sí, de Estados Unidos, de ese equipo tan odiado por quienes malentienden el concepto de nacionalismo. Cosa que termina siendo una derrota, debido a que lo sano, no sólo para nuestro futbol, sino para el país y la sociedad, era la eliminación de la justa, que sirviera para reflexionar y para ocuparse de temas más relevantes y que afectan más la vida de todos los mexicanos, como puede ser la situación política y las reformas.

    ¿Qué estamos haciendo como mexicanos para llegar a este estado de descomposición, donde se ha perdido toda la confianza en las instituciones, se le ha perdido todo el respeto a quien debería ser el líder de esta nación, donde la inseguridad crece, las diferencias también? ¿Qué tenemos que hacer para salir adelante? ¿Cómo podemos recuperar la confianza en el país? Son preguntas difíciles de contestar, pero a las cuales deberemos encontrar respuesta. Y lo único seguro de dichas respuestas, tiene que ver con el que los ciudadanos tendremos alguna responsabilidad en ellas, tendremos tareas que realizar. Parte de esta descomposición tiene que ver con la idiosincrasia de este país, con una mentalidad colectiva que debemos de cambiar urgentemente.

    No es pesimismo, sino que hay que partir del punto donde estamos, y ello es muy doloroso.

    Escrito para México desde México

     

  • Ser mamá, ser papá

    Ser mamá, ser papá

    Sé que quienes critiquen lo que a continuación diré, me dirán que no sé que es ser padre. Efectivamente soy soltero, pero creo no necesitar ser una padre de familia para afirmar lo que a continuación diré, y es que es simplemente sentido común, sólo se necesita observar, no se necesita nada más.

    Ser mamá, ser papá

    Se está perdiendo la autoridad del padre.

    Es cierto que un nivel fuerte de autoritarismo no es bueno para los hijos. Un padre represor posiblemente criará un hijo timorato, mojigato, sin criterio propio, sin capacidad de buscar lo que quiere y sí buscar lo que el padre quiere de él. Limitará su desarrollo en ciertos aspectos.

    Pero lo opuesto también es nocivo. ¿De cuando a acá, los padres ya no son padres, sino amigos? Muchas madres y padres fungen como «amigos» de sus hijos, y tratan de tomar ese papel, porque así piensan que «comprenderán» más a sus hijos. Pero seguramente hay un temor, el temor a que el hijo lo pueda rechazar al fungir como lo que debe de ser, como un padre, como un guía, como quien deberá de forjar una persona, para que cuando adquiera su libertad, tenga una estructura y una escala de valores para conducirse rectamente en su vida. Sea cual sea la ideología que decida seguir, el pensamiento que desarrolle.

    Esa figura de padre-amigo mengua la autoridad paterna. Sucede y mucho, el hijo llega con tres materias reprobadas, y el padre asume el papel de «amigo-psicólogo» al hablar con el chico y preguntarle si está bien, si no está deprimido, si el ambiente escolar no le afecta. Si no tiene una respuesta positiva irá a culpar a la maestra o a la directora del colegio. -¿Por qué mi hijo está reprobando y recibiendo reportes de mala conducta si es un pan de Dios?-.

    El que el padre logre desarrollar una relación cercana no significa que deba de dejar de ser padre. El padre al actuar como amigo, termina perdiendo el respeto de su hijo. El crío de secundaria se acuesta con sus compañeras: -Ah no importa, le diré a mi papá que estoy pasando por una depresión porque la tele viejita se descompuso-. El hijo ve pornografía: -Ah, no importa, mi papá dirá que es parte de mi desarrollo, que el también vio y tal vez se venga a echar unas chaquetas conmigo con la revista padre e hijos juntos-. Simplemente el hijo vivirá en la anarquía porque sabe que al llegar a casa nadie le reprenderá, nadie le pedirá explicaciones y nadie le dirá por qué no debe de actuar de esa forma.

    La figura del «amigo» es representativo de padres timoratos, padres que tienen miedo a tomar el rol que deben de tomar. Y esto toca a ambos sexos, padre y madre. Programas como La Rosa de Guadalupe colaboran para destruir la figura paterna, al presentar en muchos de sus programas, a padres empapados de temor,que no saben que hacer, que les falta determinación, y como no tienen capacidad de educar a sus hijos, necesitan que venga «la virgencita» a solucionar todo.

    La figura del padre no va en contra de la libertad. Por el contrario, ayuda a formar a los hijos para que sean libres. ¿De que sirve un individuo libre al cual no se educó para trabajar, no se educó para estudiar, no se educó para respetar a su prójimo, no se educó para pensar? ¿Cómo el hijo podrá aprender a defender sus creencias cuando nadie le enseñó a pensar? Un individuo así no es libre, es presa de sus fuertes limitaciones.

    Así de simple. Y si no tienes el valor para ser padre, no lo seas y punto.

  • Leal afición mexicana futbolera conformista

    Leal afición mexicana futbolera conformista

    Ya he mencionado que los tres pilares del nacionalismo mal entendido son: 1.- Dar el grito sin saber qué significa, 2.- La retórica de «Pemex es de todos los mexicanos» y 3.- Gritar apasionadamente los goles de la selección nacional. Dentro de éste último, vi ayer algo preocupante. Me dispuse a ver un rato el partido de ayer, el cual se ganó por dos aisladas genialidades a Panamá dentro de un partido terrible y vergonzoso. Lo más penoso no fue eso, sino el papel que jugó la afición dentro de ese partido.

    Leal afición mexicana futbolera conformista

    Un partido de futbol puede reflejar muchas cosas, en parte la idiosincrasia de una nación, y es por eso que un tema que parecía ser no muy relevante como un mal partido de dos mediocres equipos de la Concacaf toma importancia, por lo que ello dice.

    Resulta que la selección mexicana le estaba ganando en el Estadio Azteca uno a cero a la escuadra panameña. Recalco, jugando en casa, jugando pésimo, contra un equipo débil como Panamá, y estos últimos poniendo en jaque a la selección nacional. En esas circunstancias, el público comenzó a corear el cielito lindo como muestra de su gran alegría por el triunfo momentáneo que por unos minutos se escapó.

    ¿Celebrar algo vergonzoso? ¿Conformarse con tan poquito, con una selección compuesta por jugadores sin compromiso y respladada por directivos corruptos y mediocres? ¿Gritar ¡Si se puede! después de que el débil conjunto de Panamá empata el partido en un terreno antes infernal, con una selección que pide a gritos estar eliminada humillantemente?

    Sí, parece que nos conformamos con poco. No es la primera vez, hace tres años, los «aficionados» festejaron en la Minerva un amargo empate ante la selección de Sudáfrica en la Copa del Mundo. De esta forma, parece que los directivos podrán estar satisfechos con el hecho de que la selección pase al mundial (por la cuestión de los patrocinios y los movimientos de capital) aunque sea de una manera aberrante.

    Esta mentalidad mediocre y vergonzosa en parte, es la que tiene a la nación como está. Gente que no exige mucho a los políticos mientras los tengan contentos con despensas o desplantes mediáticos. Gente que no es ambiciosa en su trabajo y apunta a poco. Que el resultado de cualquier mínimo esfuerzo, implica un gran festejo. Que no hay deseos de superación. Gente que se molestará si las políticas gubernamentales reducen el 5% de su ingreso para luego aplaudirles más de los que criticaron cuando este después aumente un 1%.

    Una cosa es apoyar a un equipo, y otra cosa es ser conformista. Ese conformismo es el que da todo un gran terreno fértil a los directivos y políticos para sembrar la corrupción debido a que la gente exige poquito. Tan penoso fue el papel de la afición que hasta los mismos comentaristas de TV Azteca lo señalaron.

    Antes de hacer profundos análisis filosóficos, desde perspectivas empíricas y/o positivistas sobre qué alineación debe usar México en su siguiente partido, se debe hacer una profunda reflexión sobre el por qué el mexicano se conforma con tan poquito. Que al final del día esto último afecta mucho más en la calidad de vida que lo primero.

  • La cultura y la cohesión social

    La cultura y la cohesión social

    Peña Nieto propone un recorte de cuatro mil millones de pesos a la cultura, sólo un mes antes (en su informe), él mismo afirmaba que la cultura favorecía la cohesión social. ¡Paradójico!. Y es que desde una perspectiva política (más no social) parece convenirles, porque mucha gente ve la cultura como algo innecesario. Cuando muchas personas escuchan los términos “jazz”, “danza”, “letras”, “artes plásticas”, “literatura” (entre muchos otros más) sienten que no le entienden, que es algo ajeno a ellos, porque no se han dado a la tarea de aprender a apreciar las expresiones culturales del ser humano. Pero el mismo Peña Nieto lo dijo, la cultura favorece la cohesión social. Es de esas cosas cuyos beneficios no son tan tangibles a primera vista, pero no deja de ser un pilar importante en el desarrollo social. Máxime que casi todos los pueblos fuertes del mundo se han caracterizado por su cultura.

    La cultura y la cohesión social

    Parece que hay una tendencia (no sólo nacional) a despreciar todo lo cultural, todo aquello que tiene que ver con el intelecto. Y en esa transición algunos se preguntan por qué la delincuencia en las naciones aumentan y por qué tienen una sociedad más fracturada. La cultura además es lúdica, ¿No sería mejor que los jovencitos de hoy que se juntan a vagar por exceso de tiempo libre aprendan por un decir, un instrumento musical? ¿No sería mejor que en vez de armar una pandilla de delincuentes, un grupo de jóvenes conformen una banda musical aunque sea con instrumentos reciclados con la basura?

    Existen dos formas para combatir la delincuencia (que de ninguna manera son, o deben de ser excluyentes entre sí) los mecanismos preventivos, y los mecanismos correctivos. Estos últimos buscan corregir un problema que ya ha surgido. Por ejemplo, castigar con cárcel a un delincuente., o incluso tener que privar de la vida a un individuo en el momento que amenaza la vida de los demás. Por otro lado, están los mecanismos preventivos. Los cuales apuntan a las causas por las cuales los delincuentes surjan. Esto con el objetivo de que el número de los delincuentes sean los menos.

    Una parte esencial de la estrategia preventiva es la cohesión social, el saneamiento del tejido social. La cultura y el deporte son grandes aliados para esta tarea. Un joven que tenga un parque donde jugar futbol con sus amigos, tenga la posibilidad de aprender un instrumento o adquiera el hábito de la lectura, tendrá menos posibilidades de delinquir que un joven que no tenga estas facilidades. Para lo cual el gobierno busca o debería rescatar espacios públicos (lo cual a ojos de los desconocedores del tema, podría representar un derroche innecesario de dinero), aunque es algo que no sólo debería ser trabajo de nuestros gobernantes, también los demás sectores como la iniciativa privada y las organizaciones de la sociedad civil, deberían sumarse a la creación de espacios lúdicos.

    Por más cultura posea un persona, mejor formada estará, y será más útil a la sociedad. No sólo en el sentido productivo (a lo cual han querido reducir el papel del ser humano en los últimos tiempos) sino en el sentido social. La falta de cultura no sólo termina por afectar la identidad nacional, sino que tendremos a personas técnicas, como lo predijo Ortega y Gasset, individuos expertos en su área de especialización, pero ignorantes en todo lo demás, tendremos a personas fácilmente manipulables, con una menor capacidad para incidir en el quehacer público.

    Por eso es que la cultura no se debe de hacer a un lado. Su efecto a corto plazo no es tan notorio como el aumento de un nuevo impuesto o una prestación social nueva. Pero a largo plazo podría inclusive determinar la fortaleza de la sociedad.

    Publicado en México desde México.

  • Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Ayer fui una boda, y en manera de broma me dijeron ¡Cerebro, ya te estás quedando atrás! debido a mi similar edad con que el casado contraía matrimonio. Esta persona no lo dijo muy en serio, pero me vino a la mente esos juicios que de pronto se hace a la gente que pasando los 30 años (e incluso antes) por alguna razón no se ha casado.

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    En una sociedad todavía patriarcal como la mexicana, es común todavía que gente vea con malos ojos a las mujeres solteras que ya cruzaron los 30 años de edad: -Solterona, se va a quedar a vestir santos-. Su reputación se ve afectada, porque según algunos, una mujer a esa edad debe de estar casada, preparada para tener hijos y serle fiel al esposo.

    Estas creencias tal vez tuvieron validez en épocas anteriores. Pero el mundo actual, del siglo XXI, con la emancipación de la mujer, y sobre todo, con el hecho de que tenemos problemas de sobrepoblación mundial, donde tenemos que empezar a pensar como vamos a distribuir los limitados recursos que tenemos en la tierra, ya ni siquiera es natural pensar que todos los seres humanos deben de contraer matrimonio y procrear retoños. En tiempos anteriores, la población le daba la fuerza a una nación, por más populosa, más fuerte. Por eso por más hijos se tuvieran, era mejor. Ahora una perspectiva malthusiana es más prudente, en China no se permite procrear más de un hijo, el número de hijos por matrimonio es cada vez menor. Mis abuelos tuvieron 8 hijos, mis padres 4, y ahora quienes están casados tienen generalmente uno o dos.

    En una época donde la población se tiene que controlar para prever tragedias futuras debido al exceso de población, ya no debe de ser indispensable el matrimonio, y menos la procreación de hijos, decisión que debe de ser ya exclusivamente de la pareja y no basada en la presión social. Desde una perspectiva evolutiva, los «solterones y quedados» cada vez son más deseables.

    Algunas religiones consideran «pecado» usar condón incluso dentro del matrimonio. Y la obsolescencia de estas leyes todavía vigentes en algunas religiones, es provocada por un cambio al cual estas no se han adaptado. Si una pareja decide tener uno o dos hijos (que es lo natural), entonces tenemos que dicha pareja tendrá relaciones muy pocas veces en su vida, lo cual no cuadra con sus necesidades sexuales. Dichas leyes, donde sólo se permiten las relaciones sexuales con el fin de la procreación estaban pensadas cuando procrear varios retoños era muy deseable. Ahora no es así.

    Es un craso error etiquetar a las personas por su estado civil, en especial a las mujeres, porque eso implica un tácito desprecio a su libertad, a su realización personal por otras formas que no sean el matrimonio. La presión social también hace que muchas personas terminen contrayendo matrimonio con parejas no compatibles lo que termina desembocando en el divorcio, y no decidieron esperar a hacerlo con esa persona que creen, será la ideal para compartir el resto de sus días. Antes, los tabúes, y las normas rígidas, hacían que un matrimonio no exitoso, permaneciera, debido al miedo al juicio de la sociedad (una mujer nunca podía separarse) y también a la permisividad para que el hombre fuera infiel: -Ese hombre, que iba a misa todos los domingos, pero tenía su nalguita a quien ponerle y con quien saciar sus frustraciones sexuales-.

    Se debe empezar a pensar en el matrimonio como una decisión y no como una tradición, como parte de una escala social rígida. Tenemos que empezar a pensar que hay muchas otras formas de realizarse en la vida, y muchas otras formas de aportar a la supervivencia humana, de forma cualitativa y no cuantitativa. Dejar de pensar que los solteros son una vergüenza para la familia. Las tradiciones son válidas cuando estas tienen una función en la sociedad, cuando dejan de tenerlas y dejan de ser funcionales, se deben de desechar.

     

  • Insurrección Mexicana

    Insurrección Mexicana

    Creo que estamos lejos de la posibilidad de una insurrección en México, tal y como ocurrió en Egipto y Siria. Pero a la vez estamos algo más cerca que antes, y hay señales de alerta que si no se escuchan, podrían llevar el descontento actual a otros niveles. Hace más de un año comenté que México era una olla de presión, e incluso hablé de los riesgos del regreso del PRI de Peña Nieto a la Presidencia. Cosa que sí ocurrió.

    Insurrección Mexicana

    La manifestación de un agravio puede salirse de control, en tanto vaya generando masa crítica, con lo cual su crecimiento puede ser exponencial. Y tenemos que entender las inconformidades de los ciudadanos (no sólo quienes están en la calle, sino en sus casas) como el reflejo de un problema más profundo. Por esto, los gobiernos autoritarios, cuando las cosas se salen de control, tienden a establecer una represión férrea, o un adoctrinamiento, pensando en que la manifestación de las inconformidades es el problema y no la causa, la cual en realidad, valga la redundancia, es otra más profunda (o bien, no quieren atacar la causa por tener intereses en ella). Pero la naturaleza seguirá mandando esos impulsos, en tanto ese problema de fondo no se resuelva.

    Una insurrección está lejos, pero el gobierno de Peña Nieto ha dado un paso más hacia esa posibilidad. Y por eso, en parte la Reforma Hacendaria fue creada de forma tal en evitar la posibilidad de dar otro paso más. Se entiende que los gobiernos tienen que asumir costos para lograr avances, y posiblemente la evaluación de los maestros es uno (como mencionaba, avance no suficiente para poder ser considerado como una Reforma Educativa). La forma en que el gobierno de Peña ha manejado la situación, ha creado riesgos. Primero al negarse a un verdadero diálogo con los presuntos afectados, lo cual en parte creo una manifestación que dejaron crecer y terminó afectando a terceros (quienes no solo repudiaron a la CNTE, sino a Peña Nieto). Y que si bien, lograron desalojar el Zócalo, el movimiento sigue presente, y no se ve cuando se pueda apagar.

    Eso es lo más visible. Pero tenemos que hablar de la legitimidad del gobierno. La legitimidad no sólo está dada por la legitimidad electoral, sino por el actuar, o aparente actuar del gobierno. Un ejemplo es Carlos Salinas, quien a pesar de las fuertes acusaciones de fraude, logró atraer legitimidad hasta que dejó la Presidencia. La estrategia electoral de Peña Nieto (el candidato güapo, estrella de Televisa) que fuera una ventaja, termina siendo todo lo contrario ya estando en la silla presidencial. Las insurrecciones se alimentan de la ilegitimidad de los gobiernos por parte de un considerable sector de la población. Y en lo que concordamos es que Peña Nieto no tiene legitimidad, lo cual quedó patente en el Grito de Independencia, que fue el más desolado de hace muchos años, en un Zócalo a la mitad envuelto en rechiflas que ni los medios pudieron ocultar.

    Lo que me vino a la mente al ver el grito en estas circunstancias, con la cara de algunas de sus hijas preguntándose que pasaba, era un sentimiento de lástima, de un Presidente que se ha quedado sólo y que prácticamente sólo es apoyado por sus huestes y algunos de sus partidarios. A un mandatario lo pueden amar, odiar, criticar, linchar, pero nunca se le puede tener lástima. La figura del Peña visto como marioneta, como intelectualmente limitado, coloca su legitimidad muy por debajo, y por más inteligentes puedan ser sus asesores y cercanos, él es quien da la cara por todo el gobierno.

    En un país tan desigual como México, con un gobierno con serios problemas de legitimidad (sobre todo por parte de la dormilona y pasiva pero ya no tanto clase media), y con manifestaciones en contra crecientes, se puede sembrar una posibilidad de una insurrección si bien es lejana, tampoco es tan descabellada. Habría que analizar muchos factores, la fuerza del ejército contra la de civiles, etc. Paradójicamente, hasta ahora, la figura antagónica encarnada en Andrés Manuel López Obrador, visto como un contestatario de los sectores más radicales (aunque un niño con una paleta comparado con la CNTE), ha colaborado para no dar pasos más hacia esa posibilidad, sobre todo por la retórica de la manifestación «pacífica» hacia sus masas. También se deberá ver el papel que juega la oposición como contrapeso para evitar un escenario difícil.

    Lo que está sucediendo en el país, es muestra de un sistema que ya no se puede sostener. Un sistema tan desigual, donde varios de los jugadores no quieren romper con un pasado que ahora termina siendo una dura fricción. Un PRI que osa comportarse como antes e ignorar a sus gobernados, una clase baja todavía dependiente del gobierno, maestros que no quieren soltar sus plazas aunque ello signifique la mejora en la calidad de la educación. Y dado que tenemos un sistema obsoleto, es necesaria cierta turbulencia para enderezar la nave. Pero la recitencia al cambio podría generar una fricción mucho mayor, la pérdida de privilegios, el tener que soltar con el fin de buscar un bien colectivo en vez de uno individual o de un pequeño grupo.

    ¿Sería buena una insurrección? En mi punto de vista no, sobre todo porque la historia ha mostrado que las insurrecciones violentas no siempre conducen a un escenario mejor. Pero sí es señal para que las autoridades, gente de poder (algunos empresarios, políticos, líderes sindicales) se den cuenta que ya no pueden vivir al amparo de un sistema que se está quebrando. Para que se den cuenta que el resultado de ese experimento malogrado llamado México, es parte gracias a sus acciones (sin quitar responsabilidad al ciudadano de a pie, que por ser ciudadano, tiene una responsabilidad), y para que TODOS nos demos cuenta, que no podemos seguir viviendo en un orden de las cosas (o desorden) insostenible.