Categoría: sociedad

  • 5 Argumentos tontos para no #PrayForParis

    5 Argumentos tontos para no #PrayForParis

    Todos estamos conmocionados por los sucedido en Francia. Un atentado así duele hasta el alma; cuando me enteré que murieron 100 en Le Bataclan sentí nauseas. Pero algunos creen que sentirnos mal por lo sucedido no tiene justificación, o bien si la llegara a tener, buscan algún argumento para hacernos sentir culpables. Muchas de estas personas, o bien, están desinformadas, o bien, sólo quieren dividir y quieren aprovechar este tipo de eventos con fines políticos o para sacar lo peor de sí.

    Aunque Francia está lejos de nuestro país (al otro lado del charco como se dice popularmente), tenemos muchas cosas en común con dicha nación; en especial muchos de nuestros valores, porque tanto nosotros los mexicanos como los franceses, somo occidentales. Pero bueno, vamos a desmentir algunos de estos argumentos:

    1.- Pero… Si nomás son creyentes, devotos, defendiendo la única religión verdadera… ¿O no?

    1.- Pero... Si nomás son creyentes, devotos, defendiendo la única religión verdadera... ¿O no?

    Este comentario lo hizo Luis González de Alba, el ex estudiante del 68 que después fue excluido por la izquierda. Muchas personas han encontrado en los lamentables atentados un pretexto para responsabilizar directamente a las religiones y las creencias de las personas. Pero estas personas están desinformadas, no le piensan bien, o bien, tienen algún problema muy personal con las religiones (una cosa es no ser religioso y otra es no respetar el derecho a los demás a profesar su religión, así como le hace el Estado Islámico).

    La culpa no es de la religión, sino de los individuos que la profesan y deciden matar en nombre de Dios. Quienes hacen esto, tergiversan el credo de su religión a su conveniencia. En realidad la gran mayoría de los musulmanes son gente pacífica y de igual forma repudian los ataques que sufrieron los franceses. Tristemente ellos son los que sufren más con los ataques por las posteriores persecuciones de las cuales puedan ser objeto.

    Seguramente estas personas buscarán «hacer quedar mal» a aquellos que rezan o hacen cadenas de oración por los franceses (que independiente de si se crea o no, se agradece sus intenciones) y tratarán de hacerlos sentir culpables. Pero la verdad es que no entienden mucho cómo va esto.

     

    2.- Desde hace más de una década, decenas de miles han muerto en la capital iraquí por el terrorismo, pero un par de centenas muere en París y…

    2.- Desde hace más de una década, decenas de miles han muerto en la capital iraquí por el terrorismo, pero un par de centenas muere en París y...

    Les pregunto a quienes hacen este tipo de afirmaciones por qué entonces nunca (como sucede generalmente) han mostrado su indignación en las redes sociales, porque yo nunca los he visto. Regreso al inicio de este artículo. Este ataque no sólo es contra un pueblo, va también contra gran parte de nuestros valores. Es un atentado de unos dogmáticos contra nuestros valores liberales que nos sostienen y que hemos construido con mucho trabajo durante siglos: Nuestro valores democráticos, de libertad política y económica, de tener derecho a profesar nuestra religión sin ser molestados. Liberté, égalité, fraternité. 

    Y tampoco es que seamos insensibles ante lo que sucede en Oriente. Por el contrario, ante el éxodo de sirios, muchos los recibieron en sus países con los brazos abiertos.

     

    3.- Occidente también ha cometido muchas atrocidades, nos generamos los ataques. 

    3.- Occidente también ha cometido muchas atrocidades, nos generamos los ataques.

    Ciertamente algunos gobiernos occidentales han cometido atrocidades. Pero Occidente no son «algunos gobiernos», somos todos los que crecimos en una región y compartimos una escala de valores. Y la gran diferencia estriba en que Occidente como pueblo, hemos repudiado a los gobernadores que han cometido dichas atrocidades. Sólo hay que recordar las fuertes críticas que vertimos sobre George W Bush y su gobierno a la hora que intervinieron en Irak. Incluso quienes en algún momento apoyaron al Presidente, nunca festejaron la muerte de civiles iraquíes (el gobierno estadounidense se esforzó para que sus gobernados no vieran dichas imágenes). En cambio quienes pertenecen al Estado Islámico festejan el asesinato de inocentes civiles.

    Como región tenemos contradicciones, sí, somo seres humanos. Pero nosotros no nos alegramos al ver como inocentes sufren ni celebramos en torno a ello. Así que ni puede haber punto de comparación.

     

    4.- Por más que les irrite a algunos es profundamente hipócrita conmocionarse con la masacre en París y hacerse pendejos con las de México.

    Por más que les irrite a algunos es profundamente hipócrita conmocionarse con la masacre en París y hacerse pendejos con las de México.

    Este finísimo comentario lo hizo Gerardo Fernández Noroña, quien me borró de Twitter después de haberme insultado y a quien se le olvidó la memoria porque me ha citado varias veces. Bueno, este es uno de los argumentos más tontos y que representan una contradicción explícita:

    ¿Ayotzinapa? ¿Qué pasó en Ayotzinapa? Yo recuerdo que prácticamente todos nos indignamos, muchos salimos a marchar a las calles. Todo México se indignó, personas de varias clases sociales y creencias ideológicas. Los mexicanos como pueblo «no nos hicimos pendejos».

    De hecho, Ayotzinapa (porque dicen algunos que si lo de París hubiera sucedido en México, no habría aparecido en ningún diario) recorrió todo el mundo. Gran parte de Occidente se indignó con la muerte de los estudiantes. Y si un pueblo mostró su solidaridad con nosotros fue Francia, no hay que olvidarlo.

    5.- Los ataques de Francia son una conspiración de la OTAN en conjunto con el narcogobierno de México y el PRIAN para que no te enteres del gasolinazo porque cuando manipularon el clima para crear el huracán Patricia no funcionó y bla bla bla…

    5.- Los ataques de Francia son una conspiración de la OTAN en conjunto con el narcogobierno de México y el PRIAN para que no te enteres del gasolinazo porque cuando manipularon el clima para crear el huracán Patricia no funcionó y bla bla bla...

    Los más cómicos suelen ser los que ven en este tipo de eventos teorías de la conspiración que tienen como base alguna película de ciencia ficción de bajo presupuesto o la letra de alguna canción de Muse. No hay conspiración, no hay manipulación deliberada. Es simplemente el Estado Islámico con su dogma en contra de Occidente quien no se apega a sus creencias radicales. Que si en algún momento gobiernos occidentales pusieron su grano de arena para aumentar el odio que se tradujo en este tipo de grupos es una cosa, pero insisto. Occidente no es «algunos gobiernos», Occidente somos todos. Occidente es Francia, es México, es Europa, y es América.

    Conclusión:

    ¿Que hubieras pensado si todos nuestros pueblos hermanos hubiesen buscado algún pretexto para no apoyarnos cuando mataron a los 43 estudiantes de Ayotzinapa? – No hay que apoyar a los mexicanos, porque la otra vez hubo un tiroteo en Marsella y ni nos dimos cuenta. Seguramente no nos hubiéramos sentido bien, posiblemente nos hubiésemos sentido solos e ignorados por el mundo. ¿Qué tal si los mismos franceses no nos hubieran apoyado porque Le Pen o algún otro político hubiera tratado de politizar el tema para alebrestar a sus huestes?. No nos hubiera gustado ¿Verdad?

    Desde aquí, un abrazo a todos nuestros hermanos franceses. Cuentan con nosotros.

  • Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    No sé si estoy más enojado por lo sucedido en París, o más bien tenga algún sentimiento encontrado porque cuando estos grupos de fanáticos islámicos de bestias malparidas a las que ya no se les puede catalogar como seres humanos asesinan a niños cristianos por no querer convertirse parece que no nos indigna tanto. París es más mediático por ser una ciudad global (para unos la capital del mundo) y unos de los pilares de Occidente ciertamente. Pero eso no significa que no te deba de doler. Somos parte de Occidente, y los terroristas han atentado contra su corazón. Y posiblemente vayan por más, es su intención. Ellos quieren poder, quieren destruir al mundo occidental para sumir al planeta en una nueva época oscura y dogmática (aunque creo que son algo ilusos al pensar que lo van a lograr).

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    El fanatismo hace mucho daño, casi debería tratarse como una enfermedad o un trastorno psicológico. Algunos dirán que el fanatismo genera cohesión social. Sí, pero cohesiona en detrimento de los que no son parte de. Los bestias del estado islámico (mayúsculas deliberadamente omitidas) podrán estar muy unidos entre ellos mismos, y vaya que lo están, dado que dicha cohesión se debe a un proceso de adoctrinamiento ejercido por unos pocos quienes tergiversan el credo musulman para hacerse de poder eliminando a quienes no piensan como ellos.

    El estado islámico (recuerden que he decidido omitir mayúsculas) es un cáncer de la humanidad. Algunos me dirán que Occidente también ha hecho esto y aquello, que si en algún momento han tratado mal al pueblo árabe, entre muchas historias más; y posiblemente Occidente en algún momento haya colaborado de alguna forma para aumentar el odio que estas personas tienen. El problema es que un individuo u organización que asesina inocentes no puede asumirse como víctima. Yo no recuerdo, que en la historia moderna, un ejército de algún país de Occidente haya entrado a una sala de conciertos a asesinar a más de cien inocentes para causar terror, como lo hicieron estas bestias al interrumpir un concierto de Eagles of Death Metal en Le Bataclan.

    Occidente no te asesina por profesar alguna religión, si alguien lo llegara a hacer sería llevado a prisión. En Occidente una persona tiene derecho a profesar la religión que elija. ISIS (o el estado islámico, es que no le puedo poner mayúsculas) te obliga a alinearte si no quieres que terminen con tu vida, estos terroristas pueden acabar con la vida de tus niños si no profesan el Islam. No hay punto de comparación.

    Una persona sana no tiene la capacidad emocional de cometer este tipo de actos. Sólo dos personas pueden hacerlo, una persona con severos daños mentales y una persona que fue parte de un proceso de adiestramiento por un considerable lapso de tiempo.

    Pero el estado islamico no son todos los musulmanes. La gran mayoría de los musulmanes son buenas personas, varias de las cuales han emigrado a Europa en busca de oportunidades. La gran mayoría de los musulmanes no tienen nada que ver con este grupo cuya influencia y poder se acrecenta cada vez más. Sería irresponsable linchar a los musulmanes por lo que hace una minoría. Una generalización así sólo aumenta la tentación de organismos ultraderechistas que apuestan por la intolerancia y el nacionalismo.

    Y los franceses muestran por qué son una de las ciudades más avanzadas del mundo, los taxistas están trasladando gratis a las personas a sus hogares o a alguna zona segura, los parisinos ofrecen sus casas a quienes no pueden llegar a la suya , salen a la calle a decir que no tienen miedo. Los galos se han comportado a la altura, como sociedad civilizada que son.

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Y sí, las bestias extremistas volvieron a vulnerar todos los sistemas de seguridad (Francia ya estaba en alerta, de hecho). Un aspecto negativo de la fragmentación del poder que es una constante en el mundo (y de las democracias) es que, según Moises Naím, las naciones se vuelven más vulnerables ante los ataques de estos movimientos extremistas que no juegan con las mismas reglas. De la misma forma sucedió cuando Al-Qaeda atacó Nueva York. Posiblemente habrá que darles un trato diferente.

    Y así como los franceses se solidarizaron con nosotros por el asesinato de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, nosotros nos solidarizamos por los más de 100 muertos. Estamos con ustedes, van a salir adelante, los buenos somos más.

    Je Suis Français

  • El porro y tú

    El porro y tú

    Entré a mis redes sociales y me percaté que muchas personas estaban celebrando la despenalización del consumo de la mariguana… para 4 personas. Es decir, como de costumbre, no revisaron bien la fuente y se dejaron llevar por algún encabezado. Es cierto, puede sentar un precedente para su posterior legalización (que en algún momento de la historia ocurrirá), pero en sí, las reglas siguen iguales: El ciudadano sólo puede portar 5 gramos, y no puede ser comercializada.

    El porro y tú

    ¿Les confieso una cosa? Yo no puedo tomar una postura clara frente a la legalización de la mariguana. El tema es lo suficiente complejo como para hacerlo. Y tal vez tú, a menos que cuentes con amplios conocimientos en la materia, tampoco deberías de tenerla.

    Es de sabios aceptar cuando se ignora algo. Y sinceramente, en estos momentos es difícil para los ciudadanos de a pie poder medir el impacto de la legalización de la mariguana, tanto sus beneficios como sus perjuicios.

    Hay muchos argumentos: Uno es el ya repetido hasta el cansancio ejemplo de la prohibición del alcohol en Estados Unidos y la delincuencia que el mercado negro generaba (Al Capone). Pero si en México se legalizara la mariguana, los cárteles del narco si bien pudieran sufrir algún tipo de golpe, no desaparecerían, debido a que han diversificado su negocio.

    También es cierto que la mariguana es una droga blanda, los daños que esta droga provoca en general no son mayores a los causados por el alcohol o el tabaco. Al igual que con éste último, hay quienes pueden fumarse un porro ocasionalmente sin que esto tenga mayores repercusiones, y hay quienes podrían volverse adictos.

    Legalización de la mariguana

    Es muy difícil que alguien muera por una sobredosis de mariguana (cosa que es relativamente fácil con las drogas duras) pero es cierto que conducir bajo los efectos de la mariguana es peligroso, al igual que ocurre con el alcohol.

    Un argumento en contra de la mariguana, es que puede servir de entrada a otras drogas mas duras. Esto por dos razones, porque quienes proporcionan la mariguana a los consumidores pueden incitarlos a consumir otro tipo de drogas, y porque la mariguana tiene parte de su atractivo en ser una sustancia prohibida.

    ¿Qué pasaría si se legalizara? ¿Tendríamos más consumidores de mariguana que podrían caer en otras drogas y podría crearse un serio problema de salud? ¿Ocurriría lo contrario porque al mariguana al ser legal, los consumidores ya no tendrían contacto con quienes les ofrecen drogas duras y porque gracias a su legalización, sería una droga aceptada socialmente y estaría en el inconsciente colectivo como lo están ahora el alcohol o el tabaco, y por consecuencia, la posibilidad que tenga un consumidor de mariguana a consumir otras drogas sería la misma que un consumidor de alcohol y tabaco?

    Son preguntas que habrían de hacerse.

    Churro mota porro

    Podríamos también esperar a ver los efectos de la legalización de la mariguana en Estados Unidos, y con base en ellos, poder tomar una decisión en nuestro país.

    Posiblemente el impacto que tenga al narco sea mayor que el impacto que tenga en la sociedad y lo más prudente sea legalizar. Posiblemente no sea así.

    Si se legalizara (que eso no implica necesariamente apoyar su consumo) se podrían crear programas para desinhibir su consumo tal como pasa con el tabaco.

    El tabaco también es una droga, y el padre de familia que está participando en una cruzada contra las drogas y está fumando un cigarro para relajarse, técnicamente también se está drogando.

    A través de los programas implementados, y sobre todo, gracias a una mayor conciencia de la sociedad sobre sus efectos, se ha reducido progresivamente el número de cigarrillos consumidos por adulto:

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    Su legalización, como repito, no implica necesariamente la promoción del consumo. Pero creo que es una decisión que hay repensar más.

    Afortunadamente, para nosotros y como también acabo de mencionar, su legalización se está implementando en varios estados del país del norte, así como en países como Uruguay. Podríamos estudiar sus efectos para determinar si esa opción es viable, y si lo llegara a ser, de que forma podríamos implementarla, y que medidas se podrían tomar para educar a la población sobre los efectos de su consumo.

    Porque tomar una postura es más complicado que pensar que por haber fumado 3 porros en tu vida y no volverte adicto, la droga no causará ningún problema (nuestros organismos reaccionan de forma diferente a las sustancias). Posiblemente no pase nada y sean más los beneficios, posiblemente ocurra lo contrario. Al tiempo…

  • La ley Fayad y cómo el gobierno quiere que cierres la boca

    La ley Fayad y cómo el gobierno quiere que cierres la boca

    En resumen, si esta iniciativa se convirtiera en ley, podrías ir a la cárcel por subir un meme de Peña Nieto a las redes, por calificar un acto de corrupción como el de las casas blancas de Peña Nieto (porque eso denosta “su bien prestigio”) por decirle incompetente a un político, o por modificar un software. Lo que quiere hacer Fayad y sus compinches es callar a los críticos de las redes sociales.

    Érase una vez un humilde carpintero llamado Geppetto, que vivía muy solo y sin hijos. Esta soledad le apenaba tanto, que Geppetto planeó construirse un muñeco de madera, al cual daría forma con mucho tiento, como lo hacía con cada trozo de madera que debía trabajar.

    • Lo llamaré Pinocho- se dijo el carpintero a sí mismo, sonriente, tan contento como estaba con su proyecto.

    Y así fue como poco a poco, Geppetto le fue dando forma a la madera. Primero las piernas, después los brazos…Hasta estar completamente terminado. El muñeco se veía precioso, casi parecía un niño con aquellos ojos pintados tan brillantes. Sin embargo, el pobre Geppetto pronto se dio cuenta de que con aquel muñeco no iba a aliviar su soledad:

    • Ojalá tuviera vida…- se dijo con los ojos enjugados en lágrimas.

    Al caer la noche, mientras Geppetto descansaba de su jornada, un Hada de los deseos se apareció en la casa del carpintero frente al muñeco Pinocho. El Hada, que había escuchado las súplicas del carpintero, decidió concederle su deseo en recompensa a su esfuerzo y bondad. Y con un toque de magia, de pronto Pinocho fue moviendo cada una de las partes de su pequeño cuerpo, que sin embrago, permanecía de madera. ¡No podía creer Geppetto lo que vio al amanecer!

    • ¡Hola papá!- exclamó Pinocho
    • Pero… ¿eres tú, Pinocho, y no estoy soñando?- contestó Geppetto algo aturdido de la alegría.

    A partir de entonces, Geppetto se convirtió en el hombre más feliz de la tierra. Tenía un hijo al fin y ya no estaba solo. Y poco a poco fue enseñándole cada una de las cosas que Pinocho necesitaba para sobrevivir. Le enseñó a hablar y caminar correctamente, y hasta empeñó parte de sus enseres para poder comprarle libros con los que ir a la escuela. ¡Qué contento y agradecido estaba Pinocho! Pero a pesar de todo, el pequeño seguía sin ser un niño de carne y hueso como los demás, y para serlo, el hada le encomendó ser un niño muy bueno, y le regaló un pequeño grillito llamado Pepito Grillo para acompañarle en su camino.

    Mientras se dirigía a la escuela, se imaginaba Pinocho aprendiendo miles de cosas y haciéndose muy, muy listo, para poder ganar dinero cuando se hiciera mayor, y comprarle a su padre todas las cosas que había vendido para pagar sus libros.  Pero en el camino, Pinocho se encontró con un lobo malvado que a cambio de algunas monedas y mucha diversión, consiguió conducir a Pinocho hasta el teatro de títeres de la ciudad, desoyendo a Pepito Grillo que le advertía una y otra vez de su error.

    • ¡Vengan, señores, al teatro de títeres!- Vociferaban desde la plaza del pueblo.

    Pronto Pinocho se unió a la fiesta y se puso a bailar frente aquel teatro lleno de marionetas, como uno más. Aquel niño de madera era tan inocente aún, que no sabía distinguir el bien del mal, acostumbrado como estaba a las bondades de su padre. Y Pinocho, fue engañado de este modo por el titiritero más famoso de la ciudad. Aquel hombre, egoísta y muy cruel, había observado pacientemente al extraño hijo del carpintero, y pensó que podría hacerse rico llevando a su teatro al primer muñeco de madera con vida, habido jamás en ningún lugar. Rápidamente, encerró al pobre Pinocho  bajo llave en una jaula de hierro, y el pobre Pinocho lloró y lloró junto a Pepito Grillo arrepentido de su acción.

    Aquel llanto conmovió al Hada de los deseos, que se presentó junto a la jaula de hierro preguntando a Pinocho cómo había llegado hasta allí:

    • ¡Me atraparon unos malvados camino de la escuela y me encerraron en esta jaula! – exclamó Pinocho.

    Y el Hada de los deseos, sabedora de la realidad, hizo crecer la nariz de Pinocho en castigo por no decir la verdad.  Decidió, sin embargo, dar otra oportunidad de demostrar su bondad a Pinocho y deshizo con su magia todos los barrotes de la jaula de hierro que le encerraban. Una vez libre, Pinocho volvió a olvidar los consejos del hada y de su amigo Pepito Grillo, y de nuevo, se dejó tentar por unos niños que hablaban, a su paso, de la llamada Isla de los juguetes. Una vez allí, Pinocho disfrutó de lo lindo con montones de juegos durante largas horas, hasta que de pronto, las orejas de Pinocho comenzaron a crecer y crecer hasta convertirse en unas grandes orejas de burro, destino de todos los niños que abandonaban la escuela solo por diversión. ¡Qué avergonzado se sentía Pinocho por todo! Y lloraba frente a Pepito Grillo pidiéndole perdón, y suplicando al Hada de los deseos, que su padre no se hubiera olvidado de él.

    Lejos de eso, Geppetto buscaba a su hijo perdido por tierra y mar, y casi frente a la misma Isla de los juguetes, el carpintero fue tragado por una ballena gigante, que tras engullirle, se adentró de nuevo en el mar. Pinocho, avisado por Pepito Grillo del suceso, no dudó en echarse al mar para intentar liberar a su padre de las zarpas de la ballena. Nadando como pudo con sus pequeños bracitos de madera, Pinocho se situó sobre la boca de la ballena siendo también engullido por ella.

    Dentro de la boca de la ballena, padre e hijo se sintieron inmensamente contentos. No tenían miedo. Al fin Geppetto había encontrado a su pequeño y juntos se contaron todas sus historias. Pepito Grillo, mientras tanto, urdía un plan para poder escapar de aquel lugar, y enciendo una fogata en la boca del animal, consiguió hacerle estornudar, y con ello, salir despedidos de nuevo hacia el mar.

    Tras todo aquello, Pinocho nunca volvió a desobedecer a Geppetto ni a portarse mal, y el Hada de los deseos decidió premiar al pequeño por todo su esfuerzo, convirtiéndole al fin en un niño de carne y hueso, como los de verdad.

  • Los delincuentes no son víctimas pt 2. Cuando mamá no hace bien su trabajo

    Los delincuentes no son víctimas pt 2. Cuando mamá no hace bien su trabajo

    En Guadalajara existe una forma de asalto peculiar: Dos sujetos deambulan por las calles en una motocicleta y éstos a punta de pistola asaltan tanto a automovilistas como a transeúntes para después escapar en su aparato móvil de dos ruedas. Hace dos años se viralizó un video donde unos «motoladrones o motorratones» (como se les llama) asaltaron y golpearon a un sujeto para dejarlo muy lesionado; el Gobierno reaccionó de una manera displicente y desde ese momento la gente ha tomado muchas precauciones con esos sujetos que han visto en esa de asalto una forma muy redituable de robar:

    Ante la ineficacia de las autoridades, los ciudadanos han tratado de defenderse de estos delincuentes por cuenta propia. En algunas ocasiones ante un asalto frustrado, los motoladrones han sido agredidos físicamente por personas que ya están hartas de este tipo de sujetos, y en otros, tanto las víctimas como terceras personas que se percatan de un asalto, han utilizado su automóvil para atropellarlos, o bien como venganza hacia quienes los acaban de asaltar, o para intentar frustar un asalto. Hace pocos días un hombre fue despojado de 200,000 pesos y después de consumado el asalto, atropelló con su automóvil a los asaltantes para recuperar su dinero (no sin pasar algunos días detenido).

    Pero de lo que quiero hablar (para seguir con el tema) tiene que ver con la noticia donde un automovilista atropelló a dos motoladrones para después darse a la fuga matando a uno e hiriendo de gravedad al otro (aunque después las autoridades afirmaron que éstos en realidad se habían estrellado contra un árbol).

    La madre del motoladrón fallecido, con una pésima ortografía, despotricó en las redes sociales con quienes se congratulaban con la muerte de su hijo: Los llamó «bola de pendejos sin vida social», ignorantes (el chiste se cuenta solo) y justificó los actos de su hijo asegurando que «el gobierno roba más» (lo cual, si hacemos cuentas, puede ser técnicamente cierto, pero deja entrever como es que una autoridad que rompe las leyes, puede incitar a que los individuos de a pie hagan lo mismo):

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    Lo que me llama la atención es que los actos que ha cometido su hijo son en parte consecuencia de la educación que ha recibido de sus padres. La familia, como todos sabemos, es la base de la sociedad, y tal vez no se pueda esperar algo muy diferente por parte de una madre que justifica sus actos.

    La madre dice que una muerte no se puede comparar a la pérdida de un celular. ¿Pero qué no estos individuos asaltan siempre a punta de pistola poniendo en riesgo la vida de los asaltados? ¿Eso no le importa a la madre? Su hijo es una víctima. Pero quienes realmente atentaron contra su vida no fueron los automovilistas, más bien ella carga con parte de la responsabilidad por darle una educación lo suficientemente deficiente como para que eligiera la delincuencia como su profesión.

    Pero son víctimas, pobrecitos, cuando te estén matando piensa que estas pobres personas han llevado una vida muy difícil, que no es personal, comprende el dolor de la pobre madre.

    Parece que estas personas han normalizado este tipo de actos dentro de su cabeza. Se han convencido de que robar no es tan malo, al cabo los gobernantes también lo hacen, al cabo es sólo un celular, -Lo material no importa, lo bueno es que están bien y no les metimos un plomazo, pero a mi hijo me lo mataron.

    Y mientras estos zánganos delincuentes se multiplican y las autoridades no saben como o no quieren pararlos, los ciudadanos buscan medidas cada vez más severas contra este tipo de criminales. «Si la autoridad no lo hace, entonces nosotros vamos a hacerlo». En las redes circulan memes y campañas con el slogan «haz patria, mata a un motoladrón» con un dibujo explícito. Ante la incapacidad de las autoridades, como he venido reiterando, la gente busca hacer justicia por cuenta propia y en algunos casos pueden cometer actos irracionales.

    Pero insisto, los delincuentes no son víctimas. La señora debería de sentirse avergonzada consigo misma después de darse cuenta que no le transmitió los valores suficientes como para no delinquir. Su hijo no fue víctima, fue victimario, y ella lo educó para que fuera así. Y no señora, su hijo no está en el cielo.

  • Los delincuentes no son víctimas

    Los delincuentes no son víctimas

    Hay quienes piensan y aseguran que los delincuentes son víctimas. Sí, son víctimas del sistema, son víctimas de la corrupción, son víctimas de sus padres, son víctimas de la desigualdad rampante en nuestro país, de la falta de oportunidades, de los medios de comunicación, del gobierno. Y como son víctimas, se transformaron en delincuentes.

    Los delincuentes no son víctimas

    Es cierto que todas esas razones influyen para que un individuo se convierta en delincuente. Ciertamente si queremos combatir la delincuencia deberíamos de pensar en el tejido social de la comunidad, en crear más oportunidades para los jóvenes, en generar una economía más justa y demás. En efecto, esas medidas preventivas son muy necesarias si queremos combatir la delicuencia. Pero…

    Pero, los delincuentes no son víctimas. El problema viene cuando se piensa que los delincuentes lo son exclusivamente por estas causas. Otros son los culpables, sus papás, las autoridades, los monopolios, la pobreza…

    Eso sería negar el libre albedrío que tenemos los seres humanos. Los delincuentes no son autómatas ni seres que no tienen capacidad más allá de responder a un estímulo. Los delincuentes deciden delinquir.

    Hace unos días robaron la casa de una amiga mía, a punta de pistola se metió el delincuente y amenazándolas con violarlas las despojó de casi todas las propiedades de su casa. Hace poco tiempo a una conocida la golpearon unos delincuentes en la vía pública para despojarla a ella y su amiga de sus pertenencias. A ella la golpearon en el ojo, a la otra la patearon en el suelo. Son historias que parecen cotidianas hasta que le ocurren a uno, o a seres queridos cercanos.

    Y en efecto, estos delincuentes no son autómatas que responden a estímulos como un ratón de laboratorio para replicar un experimento de Skinner. Tan es así que muchas veces planean muy bien la forma en que van a delinquir.

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    Los delincuentes deben de ser tratados como tal. Los delincuentes al privar a otras personas de sus derechos deben de perder los suyos. Los seres humanos vivimos en sociedad por medio de un contrato social. Tú cedes ciertas libertades al soberano (las autoridades o el Gobierno, elegidas democráticamente y quienes están encargadas de velar por el bienestar de sus gobernados) con fin de que la sociedad pueda vivir en paz y pueda crear su proyecto de vida. Al mismo tiempo adquieres derechos: A la seguridad, la integridad, el derecho a poseer bienes personales.

    Si un delincuente priva de esos derechos a otra persona, está rompiendo dicho contrato social. Entonces con ello debería perder sus derechos.

    El problema viene cuando tenemos un sistema donde el Gobierno es incapaz de garantizar en un grado aceptable los derechos de los demás. Más cuando algunos de esos delincuentes son policías.

    Yo me opongo a la pena de muerte por el simple hecho de que una sociedad con tasas altas de crimen tiende a tener un Estado de derecho lo suficientemente distorsionado como para usar sus leyes de forma errónea y ventajosa (además de que este tipo de penas en realidad no reducen la delincuencia como algunos presumen), y si una sociedad tuviera un Estado de derecho sólido, los niveles de criminalidad se reducirían al punto en que no se necesitaría alguna medida de este tipo.

    Eso no significa que esté a favor de la vida de los delincuentes: Si un individuo es asaltado con violencia, agredido o violado, de tal forma que el delincuente ponga en peligro su legitimidad, el primero debe tener el derecho de asesinar al delincuente en defensa propia.

    Incluso, como acaba de suceder en mi ciudad. Una persona fue despojada de 200,000 pesos a punta de pistola. El asaltado persiguió en su automóvil a los delincuentes y los atropelló. Los dos quedaron lesionados y recuperó su dinero.

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    Lo idóneo es que las autoridades tengan la suficiente capacidad como para que los afectados no tengan que hacer justicia por cuenta propia, porque cuando una autoridad es débil, esto inclusive conlleva riesgos. Pero ante la falta de autoridad, el individuo tiene derecho a defender su vida y su integridad despojando al otro de la suya. ¿Por qué?

    Porque los delincuentes no son víctimas. Porque muchas personas que se desarrollan en familias disfuncionales o en condiciones adversas logran llevar una vida digna. Prueba irrefutable de que el delincuente posee de libre albedrío y puede decidir no serlo.

    Y porque todos los seres humanos sabemos que despojar a otro de sus bienes está mal, sabemos que agredir a otra persona, que violarla o asesinarla, está mal. Son nociones tan básicas que se repiten en todas las culturas de la humanidad.

     

  • 3 materias que deberían de impartir las escuelas y no lo hacen

    3 materias que deberían de impartir las escuelas y no lo hacen

    Muchos alguna vez batallamos con las calificaciones en la escuela. Nunca fui un «niño diez»; más bien era un alumno promedio que en algún momento recibió una reprimenda al llegar a la casa con calificaciones no satisfactorias. ¿Pero saben? A más de una década de dejar la universidad (donde sí tuve notas más altas, porque vaya, estudiaba lo que me gustaba), no encuentro relación alguna entre las calificaciones de la secundaria o preparatoria que obtuve y mi situación actual.

    Las materias que deberían de impartir las escuelas y no lo hacen

    ¿Por qué? Porque las calificaciones son menos importantes de lo que parecen; vaya, al final del día son pocos relevantes. Y si el Conacyt te pide un promedio no muy alto (8.0) para que te otorgue una beca en un posgrado, lo hace solamente para asegurarse de que tus estudios no te valieron madre.

    No, no estoy sugiriendo que los padres fomenten a hijos mediocres en la escuela ni que los consientan por irse a examen extraordinario. Las calificaciones de alguna manera ayudan a medir el desempeño de éstos en el colegio, pero en realidad sirve para poco más. Las calificaciones miden de una forma a veces un tanto imperfecta el aprovechamiento escolar de los niños, pero no evalúan la calidad del conocimiento que reciben, ni la calidad de quien imparte la clase. No es lo mismo un 10 en una secundaria pública que un 10 en Harvard.

    “Sean cuales sean sus calificaciones, éstas rápidamente se convierten irrelevantes en sus vidas. Porque en la vida no te van a preguntar cuáles fueron tus notas. Si éstas significan algo, es sólo lo que eras en ese momento pero no te definirán para el resto de tu vida”.

    -Neil deGrasse Tyson-

    Pero si bien las calificaciones logran medir de cierta forma el desempeño del individuo en la escuela, en la vida real se requiere mucho más que la obtención de un número; las calificaciones se vuelven irrelevantes primero, porque es algo extraño que en una entrevista de trabajo te pidan tus notas, porque saliendo de la escuela puedes seguir adquiriendo conocimientos y llenar esos «huecos» por no prestar mucha atención a clase (además de que posiblemente haya una tendencia donde el alumno obtenga notas más bajas en aquellas áreas que no son de su interés) y porque en el mundo real se necesitan otras habilidades que no te enseñan en la escuela, habilidades que pueden ser más importantes que las notas escolares.

    La pedadogía usada en las escuelas es más bien propia de una sociedad industrial ya caduca, llena de reglas fijas, horarios preestablecidos, timbres que suenan, orientadas a inculcar a los alumnos conocimiento de una forma mecánica y poco reflexiva. – Apréndanse estas fechas, ¿Quién dijo esta frase? ¿Cuándo nació Morelos?. El tipo de individuo que requiere la sociedad de la información difiere bastante del modelo que buscan la mayoría de las escuelas.

    En el mundo actual donde el individuo tiene que valerse por sí mismo, donde los empleos de por vida ya casi no existen, donde la seguridad social es menor y se espera de él resultados concretos más que horarios y asistencias perfectas, se necesitan inculcar otro tipo de habilidades que me parecen indispensables y las escuelas las ignoran. Naturalmente hay más cosas por mejorar, y sin ser experto en pedagogía me atrevo a sugerir tópicos o materias que por puro sentido común, deberían de ser enseñados en las instituciones educativas:

    1.- Seguridad personal:

    Seguridad personal

    Las escuelas valoran a los alumnos en cuanto al desempeño escolar (la boleta de calificaciones casi determina el valor de los alumnos). Quien está en la tabla de honor es un ejemplo a seguir, quien no lo está se convierte en lo contrario. Porque siendo honestos, no les enseñan mucho a valorarse como personas. Para que un individuo se desarrolle en sociedad satisfactoriamente, lo más conveniente es que su psique esté sana. Una persona sin confianza en sí mismo tendrá más problemas para sobresalir; si en la actualidad hay demasiada literatura sobre como adquirir seguridad es por alguna razón.

    Las escuelas deberían de apuntar a esto, los alumnos deberían de recibir una atención más personalizada para trabajar sobre su psique, ayudarles a desarrollar las habilidades para las cuales son más aptos y sobre todo, confianza sobre sus habilidades. Hoy en día con una educación tan estandarizada, un probable genio de la ciencia podría sufrir dentro de clase y sufrir reprimendas frente al salón porque las matemáticas no son lo suyo.

    2.- Relaciones sociales:

    Relaciones sociales

    ¿Qué pasa si un cerebrito no sabe vender su idea? Sus talentos posiblemente serán desperdiciados. Los niños diez que no desarrollan habilidades sociales terminan pasando desapercibidos, o escondidos bajo el escritorio de un empleo mediocre.

    El niño tímido que se sentó en primera fila y siempre obtuvo diez posiblemente crezca y se sienta frustrado porque los que estaban hasta atrás y le aventaban avioncitos de papel están teniendo éxito y él no. No es que haya estado mal que obtuviera notas buenas, sino que no se molestó en desarrollar habilidades sociales y al darse cuenta que en la vida real tenía que hacerlo, se dio cuenta que estaba en desventaja.

    Por eso en una institución deberían de enseñar a los alumnos a relacionarse, a hacer networking, a saber vender sus habilidades y sus servicios. No todos tenemos las mismas habilidades, hay quienes tienen un carisma nato, pero una institución educativa debería de ayudar a quienes no la tienen o no son tan capaces, a desarrollar sus habilidades hasta un punto aceptable de tal forma que su «imbecilidad social» no sea una desventaja.

    3.- Finanzas:

    Finanzas

    No estoy sugiriendo en sí una materia de finanzas en el sentido estricto. Más bien estoy sugiriendo que a los alumnos les enseñen a administrar el dinero. Un problema que tenemos arraigado en nuestro país es que no sabemos administrar nuestro dinero, al grado en que alguien talentoso y que «sabe moverse» podría quedar en la ruina.

    Desde como organizar tus ingresos hasta los gastos fijos. Que necesitas un seguro de gastos médicos, necesitas ahorrar para el futuro, instrumentos de inversión (que yo nunca he probado, para ser sinceros), todo eso es muy importante. Ya no estamos en la época en que hacíamos carrera en una empresa, teníamos nuestro seguro y nuestro ingreso fijo. Esa modalidad es cada vez más escasa. Los ahora alumnos posiblemente tendrán varios empleos o trabajarán de independientes para varias empresas, eso hace que sea más necesario aprender a administrar su dinero; y eso es algo que nadie enseña en las escuelas.

    Conclusión:

    El conocimiento es muy importante, de hecho es indispensable para formar individuos preparados, hábiles y críticos. Pero para que ese conocimiento funcione y pueda ser aplicado, se debe de enseñar al alumno a poder interactuar en su entorno. Porque la idea más revolucionaria se puede quedar en el papel si su creador no sabe comunicarla.

  • Ajalpan, dos vivos quemados, y una nación que no funciona

    Ajalpan, dos vivos quemados, y una nación que no funciona

    Muchos subestiman el concepto del Estado de derecho. Eso es lo que ayuda a que «todo esto» funcione:

    Estado de derecho: Estado ideal de cualquier nación porque todos los poderes que conforman el estado se encuentran a derecho, es decir sometidos a la autoridad de las leyes vigentes.

    La gran mayoría de las personas interesadas en los temas políticos y sociales emiten opiniones con base en argumentos ideológicos. Creen que el funcionamiento correcto o incorrecto de un Estado está determinado por las corrientes ideológicas. Entonces culpan al neoliberalismo o al socialismo de todos los males.

    Ajalpan, dos vivos quemados, y una nación que no funciona

    No estoy diciendo que esas corrientes ideológicas, que cada vez son más retóricas y sirven como estrategia publicitaria más que otra cosa, no influyan. En el siglo pasado las batallas ideológicas determinaban el rumbo de nuestra civilización global, ahora estas se han venido neutralizado, pero al final del día siempre habrán quienes se encuentren en el poder y quienes se quieran rebelar a él (en mayor o mayor medida, dependiendo de la desigualdad existente en un estado), eso es algo natural y simplemente le pusimos etiquetas como izquierda o derecha, que pueden ser un tanto ambiguas.

    Pero quienes se rasgan las vestiduras defendiendo alguna corriente ideológica como el fin a todos los males caen en un error, más cuando se subestima o no se le da importancia a eso llamado Estado de derecho, que es pilar de una democracia y un estado funcional.

    Por un ejemplo, muchos satanizan la apertura económica que vivió México, el culpable de todo es el «neoliberalismo», por su culpa no hemos crecido. Y la realidad es que esta apertura incompleta y con resultados ambiguos se debe a un Estado de derecho débil mediante el cual se pudiera hacer un proceso de apertura óptimo. Ya sabemos que varias empresas se vendieron a los «cuates» cercanos al gobierno actual.

    Cuando veo el video de los «presuntos secuestradores» que fueron linchados en Ajalpan, no puedo pensar en términos de posturas ideológicas, es casi un absurdo. Pienso en un Estado de derecho casi inexistente en nuestro país, donde ante unas autoridades frágiles (tanto en las acciones preventivas como en las correctivas) los ciudadanos en un estado casi primitivo (resultado de un entorno donde no hay algún tipo de orden) hacen justicia por cuenta propia quemando a dos jóvenes que al parecer eran en realidad estudiantes.

    Naturalmente un proceso judicial apegado a la ley es mucho más eficiente para juzgar a una persona por un delito que una turba despojada de su racionalidad y que actúa por medios de sus instintos básicos. La diferencia evolutiva entre las dos opciones es de más de 20 siglos. Pero quienes son autoridad y tienen la posibilidad de optar por la primera opción son lo suficientemente incapaces y débiles como para que sus gobernados opten por la segunda.

    Lo que vimos en Ayotzinapa, las turbas en Guerrero y Oaxaca, y demás expresiones de violencia son ejemplo de una autoridad débil. Naturalmente no sugiero un gobierno de talante autoritario (este concepto también va contra la noción de Estado de derecho).

    Es débil no sólo por su ineficacia, sino por su incapacidad de garantizar (o crear las condiciones) un mínimo nivel de bienestar entre la población. Cuando se vive en un país muy injusto o cuando quienes están a la cabeza no tienen autoridad moral, la sociedad termina por percibir a los gobernantes como inútiles, entonces si quienes hacen las leyes o garantizan su ejecución no logran servir, los gobernados terminarán por no importarle las leyes y buscarán satisfacer sus necesidades a su arbitrio pasando a éstas y a las mismas autoridades por encima.

    Y esto sin importar si se vive en un país capitalista o socialista. Un Estado disfuncional no respeta preceptos ideológicos.

    Que el asesinato de estos dos presuntos delicuentes que parecen ser más bien estudiantes o encuestadores que posiblemente nada tuvieron que ver, sea una noticia, y más, una noticia que no nos sorprenda tanto, es sintomático de un país con un Estado de derecho fallido, casi inexistente, y en su lugar tenemos un orden de las cosas (si se le puede llamar así) que beneficia a unos pocos, a quienes tengan el «varo» para pagar a los mejores abogados o para corromper a las instituciones para hacerse justicia propia.

    Si eres sensible, no veas el video, el contenido es fuerte: