Categoría: reflexión

  • La señora Carmen Aristegui

    La señora Carmen Aristegui

    Carmen Aristegui, esta señora que siempre ha sido objeto de críticas, incómoda para el poder, se le ama o se le odia. Decidí escribir esto a raíz de mi otro artículo donde hacía un pequeño análisis de muchos opinólogos de México, y pensé que Carmen Aristegui merecía su propio artículo. Lo que voy a decir es incómodo tanto para los que la aman como para los que la odian, y es que hay que ser realistas, en México muchos no saben pensar y hacen evaluaciones por medio de clichés o por lo que «todo el mundo dice», que si Aristegui es Dios, o es parte de una conspiración chaira-telefónica para desestabilizar el gobierno de Peña Nieto.

    La señora Carmen Aristegui

    Lo voy a decir así, Carmen Aristegui en líneas generales es buena, como periodista de oposición cumple, y por lo tanto tiene una función en esto poco que queda de democracia en México. Pero en general no se me hace tan excelsa como algunos dicen, tiene algunos defectos como periodista, los cuales hemos visto a lo largo de la trayectoria de su carrera. Un ejemplo, el tema del alcoholismo del ex Presidente Calderón basado en una manta sacada en el congreso (aunque de ninguna forma era razón para ser censurada como lo intentó hacer Felipe Calderón, por cierto, el único intento de censura en todo su gobierno que le conocí), y algunos otros temas.

    Algunos asumen que es la reina de la objetividad, y los críticos la regañan por no serlo, cuando en realidad es muy complicado esperar objetividad absoluta de algún comunicador. Aristóteles no se equivocó al afirmar que el hombre era un «animal político».

    -Pero Cerebro, Aristegui sí es muy objetiva, Aristegui dijo en su programa que era ella muy objetiva, y como lo dijo Aristegui, entonces es verdad.

    -Cerebro entiende, Aristegui está vendida, forma parte de una oscura conspiración orquestada por el anti-capitalista Andrés Manuel López Obrador, en contubernio con el mayor capitalista del mundo Carlos Slim. ¿Por qué no critica al Peje, a ver a ver? ¿Ves como Aristegui quiere desestabilizar la transformación que está llevando a cabo nuestro Presidente Enrique Peña Nieto?

    Que Aristegui tire para las izquierdas no es un secreto ¿Y tiene algo eso de malo? No, no lo creo. Así como se necesitan periodistas de derecha y de centro, también se ocupan periodistas alineadas con la izquierda. Eso es algo que le achacan mucho sus críticos, sobre todo aquellos que simpatizan con Enrique Peña Nieto, y quienes creen que forma parte de una conspiración diabólica.

    Por ende, naturalmente el periodismo de Aristegui tiene un sesgo (que no reconocen sus más fervientes seguidores), pero funciona, porque se necesita periodismo de todos lados. El problema es creer que ella es poseedora indiscutible de la verdad, cuando el trabajo del ciudadano responsable es verificar varios puntos de vista diferente y llegar a sus propias conclusiones.  Endiosar a algún periodista puede nublar el espíritu crítico del individuo.

    -Cerebro, pero sí debe de ser completamente objetiva y no lo es porque no saca las casas de López Obrador, yo por eso leo puro machín, a Ciro Gómez-Leyva, a Pablo Hiriart, ellos son completamente objetivos, por algo se les premia con su cheque.

    Aristegui es una buena periodista, pero no es un Dios. Le reconozco su trabajo y su vocación por el periodismo, pero no podemos negar sus limitaciones y preferencias. En lo particular me gusta más escuchar a Denise Dresser y alguno que otro opinólogo que pulula en las columnas de los periódicos.

     

  • Paleros contra opositores

    Paleros contra opositores

    Seguramente los tienes identificados, cuando abres el periódico (o más bien entras a su página) o a los portales de Internet, consultas el artículo de un columnista al cual seguramente ya le has puesto una etiqueta, incluso varias: Conservador, izquierdista, liberal, estatista, nacionalista. Pero ahora me voy a enfocar en dos para tratar de expresar mis argumentos, que son la primera división que podríamos hacer entre ellos, y es la de quienes defienden al sistema y quienes la critican. A los primeros se les llama peyorativamente paleros y los segundos simplemente como opositores (y se les puede etiquetar de forma peyorativa más bien por su preferencia ideológica).

    Paleros contra opositores

    Seguramente acabas de dibujar en tu mente una lista rápida de quienes son los unos y quienes son los otros. La diferencia entre la lista que tú hiciste y la que hizo otra persona estará condicionada por muchos factores y por lo tanto puede ser diferente, aunque también pueden tener muchas coincidencias. Incluso algunos que tu tildabas de «paleros» puede que para ti ya no lo sean después de algún tiempo o viceversa. Incluso, un columnista pro sistema puede dejar de serlo porque ha dejado de comulgar con éste (algo un poco común en estos días) o sólo ha defendido al sistema porque le ha dado un voto de confianza, el cual se puede perder con ciertos eventos (cosa que también ha sucedido en México).

    En una democracia, lo ideal es que las dos partes existan. Así como es muy sano e indispensable que los opositores tengan voz y tengan los canales para llegar al públicos, el sistema también tiene derecho a dar a conocer su versión de las cosas. La cuestión es que dicho sistema tiene una mayor facilidad para procurar su derechos y los opositores no tanto. De hecho sería utópico pensar en un estado donde solo existan los opositores porque dado esto, un gobierno con nulo apoyo caería pronto del poder para ser sustituido por otro; el cual también tendría a sus «paleros», algunos de los cuales habrían sido ex opositores en el antiguo régimen. Por el contrario, basta un gobierno autoritario para tener entre los columnistas y escritores, solamente a aquellos que defienden el sistema.

    ¿Razones por defenderlo? Creo que las más importantes son tres, el primero es obtener un beneficio personal por hacerlo (que reciba dinero o incentivos para hablar bien de alguien), el segundo por razones profesionales (un columnista que trabaje en un medio afín al régimen), o bien, que simplemente dicho columnista o periodista comulgue con el sistema o con una linea ideológica.

    Dicen que el periodista tiene como fin buscar la verdad. El problema es que en general (y dado por la condición humana) se busca lo que éste percibe como la verdad, se trate del periodista más honrado. Si bien hay verdades absolutas, también hay realidades que se tienen que interpretar; además el periodista es imperfecto y se puede equivocar, y lo puede hacer por muchas razones.

    El lector responsable debería usar su criterio propio y llegar a una conclusión por sí mismo después de haber leído varias opiniones. Pensar que el noticiero de Televisa o el programa radiofónico de Carmen Aristegui son templos de la verdad es un ejercicio pobre e incompleto. Ciertamente cuando un gobierno como el actual está muy deslegitimado, es muy difícil hacerles caso a quienes lo defienden. Pero en el ciudadano que aspira a informarse está la responsabilidad de hacer una síntesis propia a partir de las tesis propuestas por varias voces que difieren entre sí.

  • Adán Cortés y su travesía «nobelesca»

    Adán Cortés y su travesía «nobelesca»

    A la pakistaní Malala Yousafzai le entregan el Premio Nóbel de la Paz, ella es la más jóven en recibir este premio y su mérito tiene que ver con su activismo por los derechos civiles en el régimen talibán (sobre todo el relacionado con la educación) y quien sufriera un atentado por parte de un grupo terrorista vinculado a los talibanes. Bueno, pues cuando ella estaba recibiendo el premio, Adán Cortés, burlando todos los protocolos de seguridad y haciéndose pasar por fotógrafo, irrumpió cargando una bandera mexicana con una mancha al centro que simulaba ser sangre y le dijo a Malala que no se olvidara de México. En el momento Malala no tuvo reacción alguna pero después expresó su simpatía con el mexicano.

    Adán Cortés y su travesía "nobelesca"

    Esto ha dado lugar diversas reacciones en la sociedad mexicana. En general la mayoría ha visto con ojos buenos lo que hizo Adán Cortés, pero otros tantos lo han criticado duramente por su acción.

    Hay quienes dicen que es una estupidez lo que hizo. A mi no me lo parece así. Su objetivo era que la gente no se olvidara de Ayotzinapa, y lo logró. La forma en que se manifestó no fue la más original ni innovadora, más bien era la más predecible y típica, pero logró cumplir su objetivo. ¿Héroe? Creo que llamarlo así sería una exageración, pero creo yo que lo que hizo de alguna forma es aplaudible, Por eso Malala lo reconoció y afirmó que es importante que hagan escuchar su voz. En lo particular no crea que sea una falta de respeto para Malala, ni creo que lo haya tomado así. Por el contrario, el reclamo del mexicano Cortés es un tema que Malala puede comprender bien.

    Por el otro lado, algunas personas hablan de represión y de incongruencia al detener a Adán Cortés cuando se entregaba un «Premio Nóbel de la Paz». Tampoco estoy de acuerdo con esta aseveración. Naturalmente en un evento como este existen protocolos de seguridad y existen leyes preestablecidas. Adán Cortés las violó para defender una causa justa, pero también es cierto que la seguridad noruega se tiene que apegar a la ley. Adán Cortés asumió el riesgo antes de tomar su decisión. Y no creo que el hecho de que haya sido detenido tenía que ver con una intentona para «reprimir su voz».

    Indignarse porque un mexicano haga este acto en un país donde la impunidad y la corrupción abundan, donde unos pocos, que están en el gobierno, o tienen pactos con este, se sirven de toda la sociedad, se me hace algo irrisorio, burdo y hasta cómico. La intención de Adán Cortés es loable, sobre todo porque sabe que podría correr riesgos a su regreso a México ante un gobierno autoritario que apostaba colocar a Ayotzinapa en el olvido. Gracias a Adán Cortés, el tema tendrá un poco más de gasolina, lo cual se ha aprovechado incluso para hablar de hipótesis o del reclamo de los padres de los normalistas a los senadores de la República.

    Repito, sería aventurado y muy precipitado mostrarlo como un héroe, pero lincharlo mediáticamente se me hace algo incluso preocupante.

  • Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    -El slogan era «Sonríe de corazón» pero estaban enojados.  

    ¡Qué Teletón tan más desangelado! No lo vi todo, es más, ni prendí la tele. Aunque a veces he donado no me gusta verlo porque es de mi desagrado apelar a la lástima (cosa que me comentan, cambiaron este año).

    Teletón, Eugenio Derbez, y el que se enoja pierde

    Algunos creen que el «declive» del Teletón es paralelo al del Gobierno Federal. En realidad no es circunstancial, porque la gente percibe tanto al gobierno como al Teletón como dos entes entre los que hay alguna relación. Empezando por la importancia que tiene Televisa dentro de la organización de este evento, porque el Presidente Peña Nieto y Angélica Rivera (el mismo día que nos regañó a todos) aparecieron dando un mensaje sobreactuado.

    Entre las críticas al Teletón hay sí, algo de desinformación, muchos de los descréditos son ad hominem, es decir, se les relaciona con entidades que participan en éste y cuya reputación está en duda (como Televisa). Fundación Teletón tiene que lidiar con la mala fama de algunos de sus cercanos, y de verdad que esta vez lo hicieron mal, demasiado mal.

    Yo no creo que toda la gente «desinformada» que critica a Teletón tenga alguna intención deliberadamente destructiva. No creo que todos ellos deseen que «los niños se jodan». Hay algunos críticos agresivos, pero hay muchos otros que no lo son. Teletón debería de interpretar ese mensaje, que viene de opiniones que su fundamento se pudiera poner en duda, y que no necesariamente es emitido por personas malintencionadas.

    Yo sigo pensando que Teletón es una buena causa y ayuda a muchos niños. Pero es natural que ver a aquellos personajes que forman parte de un régimen, de un grupo de poder, que justamente está siendo objeto de muchas críticas, provoque dudas y algunos se la piensen dos veces, o peor aún, que a esto se sume información crítica (sin que sea necesariamente veraz). Tal vez eso es lo que tienen que entender en Teletón. Los que decidieron no donar no lo hicieron necesariamente con la peor de las intenciones.

    En Teletón quisieron cambiar al formato, dejaron de apelar a la lástima (lo cual agradezco mucho), pero Álvaro Cueva tiene razón, no iban a hacer reír cuando el Teletón de este fin de semana (a juzgar por los videos que vi) se trató más bien de una campaña de odio hacia los que «no creen».

    Alguna vez tuve la oportunidad de ir a un estudio cualitativo en una Cámara Gesell realizado para el Teletón. Los participantes afirmaron incesantemente que el «Teletón es amor», lograron convencer a la sociedad de ese concepto. Esta vez no lo fue, el Teletón fue odio y rencor. Fue penoso ver a Carlos Loret de Mola, y sobre todo, a Eugenio Derbez, atacando a quienes no están de acuerdo con Teletón, y culpándolos de que no se llegara a la meta. Incluso yo, que siempre lo he defendido, me sentí indignado y atacado.

    ¿Ustedes creen que después de haber recibido una reprimenda en cadena nacional, van a decidir sí donar a Teletón? No lo creo. Culpan a la gente por estar concentradas en otras cosas (Ayotzinapa) y la culpan por «olvidarse de donar» debido a la indignación y frustración que tienen. Teletón no puede obligar a nadie a donar, más sí puede exhortar a hacerlo. Al menos Eugenio Derbez me dejó la impresión de que estamos obligados moralmente a donar. ¿Y si decidí donar a otra asociación civil porque me dio más confianza?. Y si Televisa quien transmite el Teletón no es de mi agrado y eso hace que tenga mis dudas sobre el Teletón ¿Estoy haciendo algo malo?

    Cometieron el mismo error que Angélica Rivera, regañaron a la audiencia y sólo lograron que se enojara más. Y es una lástima porque por Angélica Rivera no doy un peso, pero en el Teletón hay muchos niños que se han rehabilitado. Y si bien habrán muchos críticos, y varios de ellos desinformados, Teletón debería de enfocarse a aclarar las dudas y no a victimizarse, porque como el mismo Eugenio Derbez dice, eso no une, al contrario, divide.

    En Teletón deberán reflexionar sobre lo ocurrido este año, trataron de «deslindarse» de Televisa en el discurso, pero todos los actores eran de esa televisora y Emilio Azcárraga se encargó de cerrar. La autocrítica quedó ausente, que si la ONU, que si las redes sociales, todo lo descalificaron. Es triste, porque una buena iniciativa como lo ha sido Teletón, podría extinguirse con el paso del tiempo si no reflexionan sobre los errores garrafales cometidos este año, tendrán que ver que es lo que sí funciona en otras latitudes del mundo, tendrán que depender menos de Televisa, porque esta vez parecieron en este, y muchos otros casos, estar empecinados en darles la razón a los críticos.

  • Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa, me cae. Televisa es una de las mayores cadenas de televisión en América Latina, si no es la que más. No sólo eso. Televisa, ha exportado nuestra cultura a toda América Latina. El comediante Carlos Villagrán (conocido por su papel de Quico en el Chavo del 8) afirmó que en los años 70, prohibieron su transmisión en Colombia porque los habitantes del país cafetalero estaban adoptando muchos «mexicanismos», lo cual no era bueno para la preservación de la cultura colombiana. De ese tamaño es Televisa.

    Deberíamos estar orgullosos de Televisa

    Emilio Azcárraga Milmo mostró su conciencia social al afirmar que hacía televisión para jodidos no mencionar que los jodidos crecieron en el régimen que solapó a Televisa. Es que imagínense, muchos mexicanos que no tienen posibilidad de vivir bien ni ser alguien en la vida, pueden recurrir a la televisión como distractor, de esta forma se les olvida en la precaria situación en la que viven. No sólo eso, los pobres, gracias a Televisa, tienen acceso a un crisol de información y cultura a la que no pueden acceder. A través de las telenovelas conocen y entienden otras clases sociales y para que no se rebelen contra ellas, reciben lecciones de justicia social (María Mercedes), y lo mejor de todo, reciben todos los días en la noche, información objetiva, veraz y a la vez sencilla para que la pueden entender Juay de Rito. Gracias a Televisa, los pobres acceden a un mundo que de otra forma no conocerían.

    La televisión también educa, y una de las bondades de Televisa es la educación que le ha dado al pueblo mexicano. Ustedes saben que a veces los dos padres tienen que salir a trabajar, sobre todo cuando la situación es precaria. La Rosa de Guadalupe cumple con la función de educar cuando los niños no están, los forman, les hablan de valores, de principios, de ¿Tienes o valor o te vale? Pero a mí no me enseñaron a ser sarcástico, eso lo aprendí por mi cuenta, y tal vez sea la hora de pararle a mi sarcasmo, y sobre todo al que impregné en este artículo hasta este párrafo.

    Enrique Peña Nieto dice que Televisa es un orgullo, es un ejemplo. En realidad Televisa ha hecho más daño a México que lo que lo ha ayudado. Televisa no es la única cadena de televisión que transmite basura (la mayoría de las cadenas televisivas en el mundo lo hacen en cierta medida), pero Televisa emergió del régimen de un sólo partido, fue la controladora de la comunicación en México (Zabludowsky) y de la música (Raúl Velasco). Basta prender la televisión para que entiendan de lo que estoy hablando. Programas donde insultan el intelecto del público, se burlan de ellos, se apegan al oficialismo hasta el punto que les conviene (porque para Televisa nadie es imprescindible, ni siquiera aquel a quien le construyeron el camino a Los Pinos).

    Yo no sé si en este momento haya algún roce entre Televisa y el Presidente. En el Teletón (el más desairado, vergonzoso y donde parecieron esforzarse en la razón a sus críticos), donde Televisa tuvo gran parte de la conducción del programa (recordar que Teletón no es de Televisa), las críticas a Peña Nieto (tanto por parte de Eugenio Derbez como de Carlos Loret de Mola) y su esposa abundaron (algo que sorprendió a algunos). Tal vez eso explique el adulamiento de Enrique Peña Nieto a Televisa en el Foro de la Comunicación en Veracruz, parte de la Cumbre Iberoamericana, como si las críticas de Loret y Derbez hubieran sido un mensaje de Televisa al Presidente y éste último hubiera respondido con la cariñosa adulación.

    No, no podemos estar orgullosos de Televisa. Una empresa que es privada, pero que no se hizo con las reglas del libre mercado y la competencia, sino con el amparo del gobierno de partido único. Una empresa que busca intervenir donde no le compete para obtener negocios, para chantajear y cabildear con tal de defender sus intereses. Una empresa que de ética tiene poco, que desinforma más que informar, y que tergiversa en lugar de formar. Si bien, la ignorancia es multidimensional, de alguna forma Televisa contribuye con su grano de arena a ella.

  • #Yamecansé2, el Mitófago y la desinformación

    #Yamecansé2, el Mitófago y la desinformación

    Cuando las cosas salen mal, demasiado mal, sólo se pueden dar patadas de ahogado. Ya lo decía Einstein en sus frase tan repetida y usada por gurús del nada que si quieres resultados diferentes no hagas siempre lo mismo. Pero insisto, no aprenden, siguen con sus mismas estrategias que han usado durante años. Con los bots, tratando de comprar medios, tratando de silenciar críticas, mandando infiltrados, tratando de tumbar portales sin éxito (sinembargo.mx) ¿Y qué ha pasado? Les ha salido el tiro por la culata. Señores ¡Ya no estamos en los 70!

    #Yamecansé2, el Mitófago y la desinformación

    #Yamecansé2

    El Trending Topic (TT) #Yamecansé después de un mes comenzó a desaparecer de Twitter. Creí que era algo natural porque Twitter procura que los TT no permanezcan por tanto tiempo. Pero en realidad desapareció por una estrategia de los bots del gobierno, quienes usaron el hashtag como SPAM (porque de esta forma, Twitter penaliza el hashtag). Pero el gusto no les duró mucho, porque los usuarios volvieron a subir al primer lugar el #Yamecanse2. ¿Y si vuelven a usar la misma estrategia con éste? Ah bueno, pues podemos usar #Yamecanse3 y así consecutivamente. No han entendido y se siguen exhibiendo. Siguen haciendo las cosas como siempre las han hecho y luego se preguntan por qué su Presidente cae y cae hasta volverse tan impopular como Ernesto Zedillo en medio de la crisis económica del 94.

    Pero bueno, si no funciona eso. Hay que…

    El mitófago

    Ustedes han de conocer este sitio web (www.mitofago.com.mx), cuyo slogan es «Devorando mitos históricos». Bueno, para quien no conozca este sitio, ellos se encargan «o encargaban» de desmitificar la historia de México, a veces lo hacían bien, a veces no tanto (tenían muchas imprecisiones), pero era una página hasta cierto punto interesante hasta que…

    …se volvieron fervientes críticos de los opositores del gobierno (con más mentiras que verdades). Y yo me pregunto ¿Cómo es que un sitio que afirma «devorar mitos históricos» le hace la chamba al gobierno emanado del partido, que inventó todos esos «mitos históricos? Este sitio web se ha encargado de contradecir a quienes están indignados con el gobierno con el mismo discursito que los mismos allegados al gobierno utilizan. Que todos son chairos, cercanos a López Obrador, que Slim, y un sin número de etcéteras.

    Por ejemplo me llamó la atención una nota que decía «La hipocresía de Aristegui y Sandino Bucio» a quien, según ellos, ella lo presentaba como víctima, cuando en realidad, Aristegui cuando lo invitó a su programa, lo confrontó mostrando las fotografías donde cometía actos vandálicos.

    Y si bien, los administradores del Mitófago están muy lejos de ser unos intelectuales, si sorprendió ese repentino cambio en su página web donde en lugar de «devorar mitos», pareciera estar empecinados en «devorar» a los opositores del gobierno.

    La realidad es que la gente está indignada, y hay quienes tratan de jugar con la información, o quienes quieren apagarla. Hay quienes, desde varios espectros políticos, buscan manejar el asunto por razones de poder, y es algo más común y natural de lo que se cree. Pero las formas del gobierno actual preocupan, porque exhiben esa «vena autoritaria», el problema es que ya no saben que hacer e incluso las estrategias para paliar la crisis les está generando todavía más crisis.

    Espero y Zepeda Patterson no tenga razón cuando dice que el gobierno podría coquetear con una salida autoritaria para solucionar el conflicto.

     

  • Nuestro México, va por buen camino

    Nuestro México, va por buen camino

    No, no es un slogan, no es un discurso del Presidente mientras el país se cae a pedazos. Es más bien un intento de ver a México desde una perspectiva de vaso medio lleno. Y los lectores me dirán ¿Qué le pasó a Cerebro? ¿Cuando va a pasar a las oficinas del gobierno por su cheque?, y es que a veces las crisis donde tocas fondo pueden ser un cambio de viraje, porque el crecimiento es doloroso.

    Nuestro México, va por buen camino

    Hace varios años tuve una frustración «amorosa» (así entre comillas) muy dolorosa. Eso implicó para mí una enorme sacudida a mis estructuras mentales, días en que sentía que todo se había caído. Así como México se siente hoy, yo me sentía, así como cuando dices «me dueles México», así me dolía a mi. Eso tuvo que ver con el hecho de que varias cosas dentro de mí no estaban bien, estaban lo suficientemente mal como para dejarme atraer por personas que estaban realmente mal. Posiblemente me sentía solo en ese entonces, pero ese trauma, ese golpe, hizo que no tuviera otra alternativa más que mirar hacia adelante.

    Paradójicamente no era el peor momento de mi vida, ni era mi peor versión, pero todavía no era la versión que debía de ser y ese golpe llegó a recordármelo. Lo mismo pasa con México, con todo y lo que estamos sufriendo, podemos decir que estamos algo mejor que en, 1994. Tenemos una sociedad más despierta, tenemos acceso a más información. Pero no somos nuestra mejor versión como país, y este duro golpe (Ayotzinapa, lejanía de la clase política y descontento social) viene a recordarnos que hay muchas estructuras que debemos de derribar y de cambiar.

    La masacre de Ayotzinapa es consecuencia de muchas cosas que se hicieron mal por mucho tiempo, de estructuras nocivas que permanecieron ahí y que nadie les puso atención. Darnos cuenta de ello y sacudirnos fue algo muy doloroso, pero fue uno de esos golpes que harán madurar a la sociedad. El hecho de que la lejanía de la sociedad con la clase política sea motivo para salir a las calles es otra sacudida, es darnos cuenta de que no podemos seguir así. La figura de Peña Nieto a quien tanto repudiamos es también consecuencia de estructuras que tienen que ser derribadas (y no me estoy refiriendo a tomar las armas), la realidad actual es insostenible, pero también lo es porque hemos tenido cierta maduración como sociedad. Tal vez una situación similar hace 20 o 30 años no hubiera tenido tantas repercusiones y lo hubiéramos «dejado pasar» como sociedad. Pero ahora ya no; ahora «ya nos cansamos».

    Todo es sombrío, oscuro ¿Y cómo no lo va a ser? Estamos en un momento de agitación, donde se comienzan a mover muchas cosas, y en estos momentos es donde los individuos debemos de tener una mayor capacidad crítica. Es un reto, nos estamos confrontando como sociedad. Ya nos hemos dado cuenta que lo que estamos haciendo como país no funciona, y tocará ver que es lo que vamos a hacer para empezar a cambiar las cosas. Los mexicanos estamos aprendiendo a no tolerar la corrupción, la impunidad. Los corruptos cada vez tienen más problemas para esconderse, siempre han existido, pero el que los ciudadanos tengamos cada vez más posibilidades de exhibirlos, puede ayudar de alguna manera a inhibir la corrupción, porque los que salen de las cloacas son muchos, cada vez más

    Tenemos un lío por delante, pero tal vez esta coyuntura pueda ser el inicio de algo bueno. El que esto sea insostenible nos obligará a hacer las cosas de otra manera. Las formas en que se conduce la clase política actual están empezando a dejar de funcionar, 91% de los mexicanos creen que los partidos políticos son corruptos según Transparencia Internacional (el índice más alto en todo el mundo). México duele, pero lo que no te mata te hace más fuerte, pero los mexicanos tenemos una responsabilidad, y es que nos tenemos que repensar, tenemos que imaginar donde queremos estar en un futuro.

     

  • Sandino Bucio, el gobierno y la violencia

    Sandino Bucio, el gobierno y la violencia

    El sábado supimos que Sandino Bucio Dovalí había sido secuestrado por supuestos agentes federales para después ser llevado a la SEIDO. Ésto lo supimos porque su captura fue grabada con dispositivos móviles, donde se constata que subieron a un automóvil agentes vestidos de civiles para luego golpearlo, amedrentarlo, y decirle de lo que se iba a morir, cosa que va en contra de todos los protocolos y es un flagrante atentado contra los derechos humanos (aún siendo culpable). Sandino Bucio terminó el día como héroe cuando su mamá en medio de miles de activistas lo esperaba después de que hubiera sido liberado.

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    El domingo, el periódico Reforma publica imágenes donde se ve a Sandino Bucio participar violentamente en manifestaciones. El día de hoy, Carmen Aristegui lo entrevista y lo cuestiona por esas fotografías. El afirma que actuó así en defensa propia, pero al final él mismo afirmó tácitamente que no estaba en contra de las manifestaciones violentas porque la gente ya esta harta del gobierno, y para eso puso como ejempelo los bloqueos y las manifestaciones violentas que hemos visto en entidades como Guerrero. La conclusión a la que podemos llegar es que tanto Sandino Bucio como el mismo Gobierno actuaron de forma ilegal. Algunos justifican la forma ilegal en que operó el gobierno para que «ya de una vez entiendan esos revoltosos» y otros mitifican a Bucio y justifican su violencia tal cual mártir de la patria. Ambas posturas son completamente erróneas si se quiere aspirar a tener un Estado de derecho.

    Siempre he insistido en no caer en errores de relativización. El que nos hayamos dado cuenta que Bucio no era un «pobre angelito» no relativiza la forma en que fue levantado por las autoridades y viceversa, el que las autoridades repriman de esta forma a manifestantes, no les da puerta abierta para que usen la violencia. El problema es que en el tema de las manifestaciones por unos pocos pierden todos. El gobierno es mucho más poderoso que un manifestante, y siempre le convendrá «exhibir» los actos vandálicos para deslegitimar una manifestación pacífica.

    La manifestación del 20 de noviembre se caracterizó por su pacifismo (aunque algunos medios insistieron en demostrar lo contrario), incluso en Estados Unidos (país desarrollado al cual siempre nos ponen de ejemplo) días después, a raíz de la exoneración de Darren Wilson, quien matara a un adolescente negro en Ferguson, salieron a las calles y abundaron los actos violentos, destrozo de carros y demás actos vandálicos. Pero en México, a pesar de la rabia, de la indignación, la gran mayoría de la gente se comportó a la altura, y fueron unos pocos (entre los cuales posiblemente había infiltrados) los que llegaron a causar desmanes. Pese al pacifismo, la policía reprimió la manifestación, incluso agredieron a comensales.

    Pero ahora pondrán los reflectores en Sandino Bucio, estudiante de Filosofía y Letras de la UNAM, de donde salen estudiantes radicalizados que se organizan en el Auditorio Ernesto «Ché» Guevara. Incluso el gobierno tendrá a quien aventarle la bolita. Una de las indicaciones que se deben de seguir para no caer en la represión gubernamental es no ceder ante la violencia. Cuando esto ha pasado quien gana siempre es el Gobierno. La paz es lo que da legitimidad a los manifestantes frente al resto de la población.

    Los gobiernos represores y los ciudadanos que buscan revoluciones violentas son ejemplo claro de países que no se han logrado consolidar. Las manifestaciones que se llevaron en áreas urbanas fueron ejemplo de que los ciudadanos ya quieren estar a la altura, pero en zonas como Guerrero todavía persiste ese México bronco anclado en el pasado, que habla de revoluciones que históricamente han sido un fracaso. Por eso Sandino Bucio se ha equivocado, pero el Gobierno también lo ha hecho. La mala noticia es que a diferencia del Gobierno, quien asumirá el error de Bucio no será el mismo, sino todos los ciudadanos.