Categoría: reflexión

  • El Príncipe Azul en la Friendzone

    El Príncipe Azul en la Friendzone

    Juanito va a casa de Angélica dispuesto a declararle su amor. Llevan un buen tiempo siendo amigos, salen juntos, van al cine, se toman un café. Juanito consolaba muchas veces a Angie cuando ella se peleaba con su novio (aparentemente un patán) o tronaba con éste. Juanito era muy buena persona, él siempre estaba ahí cuando Angélica lo necesitaba. Él ingenuamente creía que estaba a un paso del amor, y por eso tomó la decisión.

    El Príncipe Azul en la Friendzone

    -Angélica, quiero confesarte que me gustas.

    -Mira Juanito, eres muy lindo, pero no me gustas; pero sé que eres una persona lindísima y valiosa. Muchas mujeres desearían un hombre como tú, bueno, con sentimientos. Tú sabes, en este mundo donde pululan los patanes, personas tan excepcionales como tú escasean, tú eres un gran hombre.

    El corazón de Juanito se empezó a apachurrar, le faltaba el aire, la respuesta era la inesperada. Él creyó haber luchado y merecido su amor, porque él «estuvo siempre» con ella. Si ella estaba triste, él estaba disponible en el Celular, en Facebook, en Whatsapp, le ponía like a todas sus fotos. Entonces asumió que por méritos propios (como si el amor fuera una especie de meritocracia) le iba a dar el sí, o le iba a soltar un beso bien húmedo. Tanto lo asumió, que no sabía como actuar, ni como responder.

    Yo digo, que el dolor que está sintiendo Juanito en estos momentos no es suficiente. En realidad merece que todos lleguemos y le demos unas patadas porque no entiende.

    Los seres humanos somos creados a partir de genes que buscan su supervivencia. Muchos biólogos afirman entonces que los animales (entre ellos, nosotros los humanos) se aparean con la pareja que le pueda asegurar una mejor descendencia genética. Por esta razón, tenderán a buscar parejas sanas y fuertes. Juanito no lo es, no es fuerte, es bueno, y posiblemente esa bondad sea una expresión sintomática de su debilidad. Porque vamos a ser sinceros, una persona que se la desviva haciendo favores y «esté siempre» con una mujer para atraer su atención, más que nada lo hace por falta de seguridad o autoestima. Cuando buscamos a cortejar a una dama, naturalmente los hombres vamos a ser amables, pero tenemos nuestro mundo y nuestros límites.

    «Estar siempre» con alguien o hacer cosas «para alguien» sólo es muestra de que «el mundo» del individuo es tan pobre, que se tiene que atener a la otra persona. Juanito cree que eso es atractivo, Angélica no lo ve así (al menos en su inconsciente). Angélica sí, asume que Juanito es buena persona y por eso siente ternura por él, pero es una ternura donde no termina por darle respeto. Tal vez Angélica es sincera (a nivel consciente) cuando le dice a Juanito que es una buena persona y va a encontrar a alguien. Pero la verdad es que Juanito no es una persona atractiva, no es el modelo de persona que en realidad buscan las mujeres, y bajo ese esquema, tendrá trabajo para tener novias (no digo que no las pueda llegar a tener, pero se le va a complicar).

    Juanito pudo haber recibido el cumplido de Angélica (eres bien lindo, muchas morirían por alguien como tú) como eso, un cumplido; pero es una mala noticia, o es más bien la reafirmación de que hizo todo mal. Juanito creyó ser un Príncipe Azul, pero lamentablemente no lo fue.

    La frase de «trátalas mal y vendrán» no es del todo errónea. No es que les faltes al respeto a las mujeres, pero cuando le muestras a la mujer que ella no es indispensable para ti (lo que significa que tú tienes una vida propia y una autoestima propia), ella te verá como alguien más atractivo.

    La friendzone es aquel lugar a donde se van los evolutivamente no aptos pero que son bien vistos de acuerdo a los cánones sociales (lindos, buenas personas, educados). La friendzone no debe de ser vista como un premio de consolación, sino como una reprimenda. Incluso en ocasiones, ciertas señales de desprecio pueden ser más dignas que ese estado. A veces llega a ser más fácil que una mujer termine estando con un hombre al que despreció antes, que con un «amiguito» o «hermanito» suyo.

    Es cierto, puede ser que cuando trates de cortejar a una mujer, la relación no se consume porque estaba ya saliendo con otra persona o porque en ese momento no le atraes lo suficiente y la relación queda en status de amigo. No significa que lo hayas perdido todo, puedes contraatacar e insistir, puedes dejarla como opción (en caso de que rompa posteriormente con el novio), pero jamás de los jamases, te comportes como su «amiguito» o su «hermanito». Date a respetar, date tu espacio, ten tu vida propia y no dependas de ella.

    Angélica tenía relaciones sexuales con su novio Pedro, un hombre firme y seguro de sí mismo. En tanto, Juanito lloraba y lloraba en su recámara preguntándose por qué, -¿Por qué si soy bueno? ¿De qué valieron todas esas noches que estaba junto a ella cuando estaba triste? ¿De qué sirvió que le hiciera tantos favores? ¿Por qué no lo notó? ¿Por qué no lo vio? ¿Por qué no lo valoró?

    Juanito apareció sin vida el siguiente día. Todos se conmocionaron. Angélica lloraba, y fue junto con Pedro al funeral. Pedro la consoló y le dio uno de tantos besos que Juanito hubiera querido darle. Para tranquilizarla, Pedro se llevó a Angélica de viaje para que ya no estuviera triste por la muerte de su «amiguito». Muy pronto, Angélica ya estaba bien, era muy feliz con Pedro, se casaron y fueron felices para siempre.

    Juanito quedó como una mera anécdota.

  • El mono de la Rosca de Reyes

    El mono de la Rosca de Reyes

    No entiendo, a mí siempre me narraron la historia de que el Niño Dios había llegado al estómago de la Virgen María sin necesidad de tener relaciones sexuales con José (lo cual se considera un milagro) con el fin de salvar a la humanidad de sí misma. Pero lo que veo en este día, es que el Niño Dios ha decidido duplicarse varias veces, enterrarse en la rosca (casi siempre se le ha encontrado en la parte blanca, dulce y deliciosa que a casi todos les gusta agarrar) y convertirse en un figurín de molde. -No manches Juan, vino a salvarnos y lo tengo en mi mano, ¡Es un milagro!. -Si, que padre, pues te tocan los tamales.

    El mono de la Rosca de Reyes

    El origen de la Rosca de Reyes es muy peculiar y no mucha gente lo conoce. En realidad su origen no tiene nada que ver con los reyes magos, sino más bien con el Imperio Romano y las saturnales romanas, consideradas como fiestas paganas por el cristianismo; las cuales eran celebradas del 17 al 23 de Septiembre y eran dedicadas al dios Saturno, dios de la agricultura y la cosecha. En estas se repartían entre los esclavos y los plebeyos tortas hechas con higos, dátiles y miel. El propósito era frustrar los malos días invirtiendo los roles jerárquicos entre esclavos y dueños, por lo cual los romanos nombraban a un esclavo como el «rey por un día», y el elegido era aquel que encontraba en su torta, un haba seca.

    La fiesta de la Epifanía (conmemoración de la adoración de los Reyes Magos a Jesús) se instauró para sustituyó a estos cultos paganos, y naturalmente ese ritual de los romanos se convirtió en lo que hoy conocemos como la Rosca de Reyes.

    Hay testimonios del siglo XII de la existencia de la Rosca de Reyes. En el Reino de Navarra se le designaba Rey de Faba al niño que encontrara el haba en la Rosca. Ésta tiene su forma actual debido a que trata de emular una corona real, cubierta de frutas escarchadas que simulan la joya de la corona.

    La Rosca de Reyes forma el punto culminante de nuestro ya tradicional maratón Guadalupe – Reyes, dónde tanto fieles como no fieles, conmemoran el advenimiento de Jesús subiendo de peso (es el único maratón que conozco, que tenga un efecto contrario en el cuerpo) y haciendo miles de promesas que posiblemente no van a cumplir (aunque el primer mes del año es un negocio redondo para los gimnasios).

    No cabe duda que no conocemos mucho del origen de nuestras tradiciones; es más, ni siquiera rememoramos aquello para lo que fueron hechas. En la actualidad, una posada puede ser una peda, pero se le llama posada. El mono de la Rosca de Reyes, más que ser Jesús, es un monito, cuyo poseedor tiene la obligación de llevar tamales el día de la Candelaria.

    No es que sea religioso y me moleste el asunto (ninguna de las dos cosas), es simplemente que se me hace peculiar como una fiesta tradicional poco a poco va perdiendo su esencia para convertirse en una reunión común y corriente, donde tal vez el único motivo sea «juntarse» para celebrar el fin de año.

  • México no se cansa, dicen

    México no se cansa, dicen

    Basta con caminar del Zócalo al Ángel de la Independencia para entender el tamaño del problema (y también te recomiendo que lo hagas si quieres bajar de peso). En ese trayecto que inicia en el andador Francisco I Madero que después se convierte en la Avenida Júarez para girar a la izquierda y completar el trayecto en Reforma se pueden observar muchas contradicciones. Arquitectónicamente se ve un México moderno, con un Centro Histórico bien conservado y arquitectura histórica que algunos países desarrollados envidiarían (Estados Unidos, cof cof). Cuando Francisco I Madero se convierte en «La Juárez» nos topamos con el majestuoso Palacio de Bellas Artes, con la Torre Latinoamericana, La Alameda, y edificios antiguos art decó bien cuidados. Al recorrer Juárez, esa imagen tradicional se convierte paulatinamente en algo moderno hasta llegar a Reforma, torres, rascacielos de firmas extranjeras, empresas, instituciones bancarias, ciclovías, y detalles que nos podrían crear la ilusión de estar en un país de primer mundo.

    México no se cansa, dicen

    Pero esta impresión se contrapone con lo que uno puede ver a nivel calle. Lo majestuoso se hace chiquito, la gente cree no ser parte del cuento de modernidad y grandilocuencia, personas que cruzan las calles para encontrar el mínimo ingreso que necesita para subsistir, aquellos que te piden «voluntariamente de a güevo» para el año nuevo, jóvenes que gritan consignas políticas de izquierda con un megáfono porque están hartos del «narcogobierno», pintas en contra del gobierno, de Ayotzinapa y demás temas actuales hechas por anarquistas que quien sabe de donde vinieron. No sólo la realidad social de México se palpa en la calle, sino la indignación. Pareciera que ese recorrido no sólo es un monumento a lo más grandioso de México, sino a la indignación que tienen los mexicanos dentro.

    El #Yamecansé puede ser visto en ese trayecto expresado en muchas formas, de forma visual, auditiva, e incluso kinestésica (porque la indignación se puede palpar también), en pintas, en conversaciones entre la gente, en mantas, en la revista vendida en el puesto enfrente del Hemiciclo a Juárez. Ese recorrido es testigo mudo de las manifestaciones que se llevaron a cabo en los últimos meses, y ahí ha quedado algo de ese espíritu. Y mientras ese cansancio, y ese hastío sigue permeando en los diferentes sectores del país, el Gobierno Federal lanza un emotivo video para convencernos de que México no se cansa:

    Narra la voz de una niña: «En 2014 México vivió episodios muy dolorosos, pasamos juntos semanas de tristeza, dolor e impotencia, ya que hubo familias que lo perdieron todo y que incluso hubo días en los que la indignación hizo a los mexicanos salir a la calle para exigir una realidad distinta a ésta” Luego sigue diciendo: «Tenemos la obligación de salir adelante. Como mexicanos somos responsables de lo que pasa en nuestro país, no es una frase, son millones de acciones, México debe cambiar… y saben qué, ya lo estamos haciendo«.

    En el video, pareciera que el Gobierno trata de entender nuestra inconformidad. En dicha producción abundan las manifestaciones y el Gobierno parece legitimarlas (naturalmente eliminando cualquier alusión en contra del Presidente en ellas), y dice comprendernos. Es como ese #TodosSomosAyotzinapa pronunciado por el Presidente Peña Nieto en la presentación de su decálogo, nada más que más aderezado y mejor producido. El video a primera vista se palpa bonito, emotivo, pero sigue siendo parte de la simulación y parte de la intención de querer legitimarse con spots y no con acciones.

    Las épocas navideñas (el maratón Guadalupe-Reyes) parecieron servir de tregua, un efímero descanso para el Presidente y su gobierno. Pero efímero al fin, porque la gente sigue cansada de ellos, la indignación nunca se fue. Y la premisa del video titulado «México no se cansa» es errónea; porque los mexicanos no estamos cansados de luchar y de seguir adelante, estamos cansados de ellos, de los gobernantes y de los políticos, que son en parte responsables de eso que ahora lamentan y utilizan para hacer parecer que nos entienden. Porque la corrupción y la impunidad en la que están sumidos son los que han causado los trágicos hechos que nos han hecho pasar «semanas de tristeza, dolor e impotencia».

    El Gobierno quiere que demos vuelta a la hoja sin resolver los problemas de fondo que nos han traído hasta aquí. Quieren que cuando caminemos del Zócalo al Ángel de la Independencia, miremos hacia arriba, veamos los monumentos, contemos los pisos de los nuevos rascacielos, pero no veamos lo que ocurre a nivel calle.

  • 2015 y la curiosa coincidencia del cambio de año

    2015 y la curiosa coincidencia del cambio de año

    It’s a new dawn
    It’s a new day
    It’s a new life
    For me
    And I’m feeling good

    2015 y la curiosa coincidencia del cambio de año

    Algunos me dirán que sólo se trata de una coincidencia numérica-astronómica lo que estamos celebrando, coincidencia que se repite cada determinado tiempo, lo suficientemente larga como para que no se convierta en rutina, y lo suficientemente corta como para que no deje de formar parte de nuestras tradiciones como especie humana. En realidad los seres humanos hemos aprendido a dividir el tiempo para sacar mayor provecho de él; y los años nuevos, cuyo inicio se determina por la división del tiempo calculado en base a la traslación del planeta tierra hacia el sol, son un ejemplo de ello; por eso a pesar de que pueda ser alguna suerte de coincidencia, tiene mucha importancia para nosotros.

    «¡Es mi año!», «Este año tiene que ser mejor», «Este año no pinta muy bien», «Este año me he fijado ciertos propósitos». Aunque no es necesario esperar a que un año comience para cumplir ciertos objetivos en la vida, sí sirve para poder dimensionar nuestras vidas de una forma más correcta y concreta, y así como una empresa divide sus balances en períodos determinados de tiempo para en base a ellos tomar decisiones clave, nosotros como individuos hacemos lo mismo y nos planteamos distintos retos con el fin de aspirar a una mayor felicidad en un tiempo no muy lejano.

    Los propósitos de año nuevo son algo muy curioso, porque generalmente son los mismos: Voy a bajar de peso (parte del cual se obtuvo en las fiestas), voy a hacer ejercicio, voy a hacerme del hábito de leer, voy a ahorrar, voy a buscar un mejor trabajo. Y generalmente esos propósitos no se cumplen al grado que en ocasiones suelen ser los mismos del año pasado. Pero deberíamos ir más allá, las personas deberíamos de aprovechar esta coyuntura para hacer un análisis exhaustivo del año pasado, meditar que es lo que salió bien, lo que se hizo mal, y tratar de integrar esta dinámica en nuestro proyecto de vida, porque me imagino que todos tenemos uno ¿o no?

    Ya hemos cruzado hacia el 2015, nos hemos dado cuenta que somos cada vez más grandes. Ese acontecimiento ocurrido en cierto año (la graduación, el anillo de compromiso, ese viaje, y ni que decir del año de nacimiento) se ve más lejano. 2015 puede ser para muchos un borrón y cuenta nueva, para otros puede ser la continuación de algo bueno, de algo positivo. Tú, que tienes la oportunidad de leer este texto, yo, y muchos otros, somos privilegiados, tenemos en nuestras manos la posibilidad de que este año sea mejor que el pasado, podemos comernos las uvas y soñar, ver en nuestros propósitos aquello que en 2015 nos hará más felices. Otras personas no tienen esa oportunidad, y en muchos casos no son conscientes de la fecha, gente que vive en la pobreza extrema, que padece enfermedades, gente a la cual le han arrancado familiares y seres queridos, gente que padece injusticias, y que está obligada en satisfacer sus necesidades primarias antes de pensar en sueños, retos o anhelos.

    Si no eres feliz, si sientes que tu vida no va como tu quisieras, date la oportunidad de hacer un borrón y cuenta nueva. Aprovecha este cambio de año para comenzar a hacer las cosas diferentes, para cambiar de hábitos, para empezar a creer en ti y en tus sueños. Posiblemente despiertes hoy, y mientras comas el recalentado de la comida que sobró ayer, te darás cuenta de que hoy es un nuevo año, una nueva oportunidad para ti; pero debes ser consciente de que de ti depende que este año sea diferente, mejor. En vez de crear propósitos al aire, crea un propósito magno y supremo, el cual consiste en que el próximo fin de año te sientas muy satisfecho de los resultados obtenidos en éste que está comenzando.

    Qué tengas un muy feliz año. Posiblemente las expectativas para el país no son lo más alentadoras, las malas noticias abundan, la gente negativa pulula por tus alrededores; pero a pesar de lo gris que pueda parecer el panorama (o te digan que es), no puedes dejar de soñar, ni de vivir.

  • Los smartphones son del diablo

    Los smartphones son del diablo

    Los seres humanos somos resistentes al cambio, no lo voy a negar, esa actitud se puede entender como un mecanismo de supervivencia porque los cambios no son necesariamente buenos y en algunos casos deben de conllevar algún peligro. Pero en muchos casos la razón puede contrariar a dichos mecanismos de supervivencia más primitivos, y eso es lo que sucede con los smartphones, que su abrupta irrupción en la sociedad ha causado preocupación e incluso miedo en algunos sectores de las poblaciones que habitan este planeta tierra. Muchas de las preocupaciones son exageradas, inexistentes, o incluso se señala a los smartphones como el origen del mal cuando éste se encuentra en otros lados.

    Los smartphones son del diablo

    Muchos responsabilizan a los smartphones de deshinibir la convivencia social, memés donde se hacen comparativos de «antes y después» pululan por las redes sociales, y es cierto, puede llegar a ser una falta de respeto estar consultando un smartphone en medio de una reunión o convivencia, por eso es que los individuos hemos considerado la moderación de su uso como regla de etiqueta, pero me pregunto si por eso los smartphones son malos o han venido a perjudicar a la sociedad.

    -Pero Cerebro, los smartphones fueron creados por capitalistas opresores que quieren mantener embobada a la gente con su aparato, entiende. Enviado desde un iPhone 6 en Starbucks por Rogelio Chairino.

    Les cuento, el viernes fui al tan amado Distrito Federal que tantas veces he visitado y que tan grande se me hace. Llegué en la tarde-noche y me quedé de ver con una amiga, a la cual por problemas técnicos no pude ver hasta el día siguiente. No tenía nada que hacer en esa noche y por el Swarm (producto de una escisión de Foursquare) me entero que otra amiga mía de mi misma ciudad (Guadalajara) estaba a tres cuadras en un bar en el Centro Histórico, gracias a ese pop-up que apareció en mi teléfono, pude cenar y chelear con ella y dos amigos suyos, me la pasé muy bien, convivimos agusto. Ah, pero los smartphones «deshiniben la convivencia social».

    El siguiente día me quedé de ver con mi amiga (con la primera) en La Condesa, el amigo con el que iba (ese sí del DF) propuso un restaurant. No lo conocía y lo único que sabía era que estaba en La Condesa. Busqué el nombre en Foursquare, y di con la dirección. Tan fácil como caminar ahí de donde estaba ayudándome con Google Maps. ¿Y si está lejos y necesito un taxi seguro? Tomo mi smartphone, pido un Uber (que en el DF creo que están hasta más baratos que los taxis normales) y me lleva a mi destino. De esta forma me puedo reunir de forma más fácil con mis amigos. ¿Y si fue un día memorable? No necesito más que el celular para tomar fotografías.

    Las críticas a los celulares no tienen que ver con los celulares, tiene que ver con los problemas que tiene la gente. Pongamos el caso de aquellos que se toman muchas selfies para tratar de mostrar algo. Puede ser algún problema de inseguridad personal, pueden incluso tener un trastorno emocional, pero el smartphone no es el causante de dicho trastorno, sino el mecanismo en el que individuo lo expresa. Si dicho individuo no tuviera un smartphone, seguiría teniendo sus trastornos y/o problemas emocionales, y los expresaría de otros modos.

    Los críticos hablan de la «dependencia al celular» de la «dependencia al aparato». Dicen que antes podíamos vivir sin celulares y así lo hicimos por miles de años. Es como la ropa, en realidad no necesitamos portar jeans o camisetas porque podríamos vivir desnudos y en caso de que el clima sea adverso, podemos cazar osos y cubrirnos con su piel.

    Los avances tecnológicos buscan hacernos la vida más fácil, no necesariamente para hacernos más inútiles como sugieren algunos, sino para poder tener más tiempo y energía para esas otras cosas que no son tan fáciles de hacer. Quienes sean críticos de estos avances tecnológicos, los reto a no usarlos, y se van a dar cuenta como es que con el tiempo, se van a hallar en desventaja, pues tardarán más tiempo en hacer tareas donde otros tardan menos.

    Ciertamente, los avances tecnológicos que irrumpen pueden traer cambios que tienen que ser asimilados y entendidos para que no sean perjudiciales a la población (así lo hemos estado haciendo para que no sean un distractor en las reuniones). Pero culpar a un teléfono celular de todos los males de las sociedad es un error, sobre todo cuando dichos problemas residen más bien dentro de las personas.

  • 10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    Viene otra navidad, viene otro año nuevo, vienen otras 12 uvas, vienen nuevos propósitos de año nuevo (seguramente ya no recuerdas los del año pasado, lo que significa que no los cumpliste). No sé cuantos años tengas, pero ¿no te has cansado de que todos los años todo parezca una repetición de tus históricas frustraciones y deseos no cumplidos? Posiblemente no te quieras, posiblemente tu autoestima se encuentra baja (aunado a que los inviernos y la escasez de sol promueven más la depresión), posiblemente necesites un revulsivo, posiblemente necesites enfrentarte a ti mismo. Yo no soy un gurú de la autoayuda ni pretendo serlo, e incluso mi vida todavía no sea completamente satisfactoria en algunas áreas, pero sí se que he obtenido mucha experiencia para lograr cambios sustanciales en la mía y es por eso que quiero compartir este decálogo, que te podría ayudar mucho a aprenderte a querer, y por consecuencia a sentirte más feliz contigo mismo.

    10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    1.- ¿Qué quieres hacer en la vida? 

    Ups, es que si no tienes alguna meta u objetivo en la vida, difícilmente alguien creerá que tú te quieres. Conforme la persona se empieza a querer y empieza a confiar en sus habilidades, surgen más ideas sobre lo que podría hacer con su vida, o quisiera hacer con su vida. Una persona que se quiere, lo hace porque se conoce más a sí misma. No es como que necesites tener todas las metas muy bien delineadas, pero sí es indispensable saber que es lo que te mueve. La vida da muchas vueltas y a veces los planes cambian, algunas cosas salen bien y otras no, pero sin un objetivo de vida, simplemente quedarás en la deriva. ¿Qué quieres hacer con tu vida? Se sincero contigo, búscalo, y asume las naturales consecuencias que ello implica.

    2.- Tu salud y aspecto físico.

    No digo que todos los gorditos no se quieran (hay algunos que sí y mucho), pero si quieres hacer algo para mejorar tu autoestima, te recomiendo poner una gran atención a este apartado. Posiblemente estés gordo (producto de tu sedentarismo) o muy flaco; pero es hora de que empieces a respetar tu cuerpo. El sentir que con el tiempo tu aspecto físico va mejorando naturalmente te atraerá más autoestima. Que la gente te diga a cada rato «cómo has bajado de peso», el sentir tu cuerpo más ágil y liviano, te hará sentir mejor contigo mismo, y sobre todo, estás cuidando tu salud que es lo más importante. Una hermosa chica o un hombre apuesto podrán pasar por alto tu sobrepeso, pero la salud no se compadecerá.

    3.- El qué dirán. 

    Te voy a contar algo escalofriante y real. La gente siempre hará juicios sobre ti, y no es que lo haga necesariamente con mala intención, es parte de la naturaleza del ser humano ¿Y te digo otra cosa? Esos juicios estarán supeditados a las creencias, valores y costumbre de la gente. Así que siempre habrá gente a la que le caigas mal (aunque seas un pan de Dios). El preocuparte excesivamente por lo que dicen los demás, entonces, implica que estás dispuesto dejar a un lado tu sistema de creencias y convicciones, y adoptas el de otros con tal de sentirte querido (símbolo inequívoco de que no te quieres). ¿Quieres seguir tus sueños? Tendrás que asumir las consecuencias. Tendrás que ir contra las ideas de los demás, contra las de tus papás, las de tus amigos. Pero al final, quienes te quieren, te terminarán respetando más que si te hubieras preocupado en quedar bien con ellos.

    Antes yo era más retraído, tímido y algo inseguro. Con el pasar del tiempo, alguien me dijo que extrañaba al «Cerebro» de antes, porque esa imagen de timidez me daba, a su juicio, un perfil de bondad y humildad. El simple hecho de haber adquirido más seguridad hizo que me cayeran más críticas, sobre todo de la gente negativa (de lo que trata el siguiente punto).

    4.- Las personas negativas

    La gente negativa es muy nociva. Si no te quieres, posiblemente adquiriste algunas relaciones nocivas, sobre todo gente pesimista y conflictiva. Yo conocía a una persona con la cual aparentaba tener una sana amistad, me platicaba de sus problemas (problemas y más problemas) y su vida giraba en torno a ellos. Era notorio que esta persona era infeliz, y yo no era tampoco la persona feliz del mundo. Pero en cuanto empecé a mejorar yo como persona, la relación se volvió más ríspida. Esta persona incluso llegó a hacer una lista de mis supuestos defectos para echármelos en cara, cuando parecía que buscaba reflejar sus complejos en alguien más. Yo estaba cansado de escuchar siempre quejas de la vida constantes y decidí terminar esa amistad.

    Es cierto que todos los seres humanos podemos pasar por momentos difíciles donde percibimos todo como negro y en esos momentos quisiéramos tener a nuestros seres queridos y amigos cerca. Pero la diferencia con las personas negativas, es que a ellas les gusta vivir en ese estado, parece que lo disfrutan, se vuelven destructivas, y no tienen ninguna intención o deseo de resolver sus problemas. Huye de ellas, una persona negativa no te puede querer por el simple hecho de que no se quiere.

    5.- Leer

    Es más fácil quererte si tienes un panorama amplio de la vida que si vives en un huevo. Esa frase de «la ignorancia es la felicidad» no es del todo cierta, sobre todo cuando se trata de una felicidad falsa y artificial. Tener una perspectiva más amplia te ayudará a saber más sobre lo que quieres de la vida. Además la lectura ejercita a tu cerebro, te vuelve más creativo y más útil a la sociedad. Leer te puede abrir nuevos mundos y te puede dar más herramientas para construir tu proyecto de vida. Es muy lamentable cuando una persona no puede formular siquiera una idea al hablar y no sabe expresarse bien. No puedes quererte si tienes si no ejercitas tu intelecto ni tu espíritu.

    6.- Estar al día

    Una persona no puede quererse si no se preocupa por su entorno ni de lo que pasa en él. ¿Qué pasa en el país? ¿Qué pasa en el mundo? Quienes tengan una perspectiva más amplia de la vida, tratarán de responder esas preguntas constantemente. Es cierto, el panorama no es alentador, que la corrupción, que Ayotzinapa. Son temas negativos, pero una persona que se quiere no los evade, por el contrario, se preocupa por ellos y piensa que se puede hacer por tener un mundo mejor. Una persona que se quiere a sí misma puede estar indignada y molesta, pero sabe separar esa indignación y molestia de su estado mental, y puede sentirse plena consigo misma al tiempo que se siente molesta con todo lo que sucede en el país o en el mundo. Una persona que se desinteresa de su entorno, posiblemente no se interese en sí misma.

    7.- Hacer algo por los demás

    Una persona que se siente bien consigo misma, busca hacer algo por los demás y por mejorar su entorno. No puedes compartir el amor que no te tienes con los demás. Desde ayudar a otras personas, participar en organizaciones civiles encaminadas a la mejora de la sociedad, y demás actos donde compartas con los demás aquello que has recibido.

    8.- Hobbies

    Una persona que no se quiere, generalmente no tiene muchos hobbies. Se la pasa postrado ante la televisión y repite su rutina diaria una y otra vez, entra al Internet buscando aprobación en redes sociales y poner cosas inútiles en ellas; o para ver pornografía, y no para adquirir conocimiento. Una persona que se quiere se sabe conocedor de sus habilidades y eso hace que tenga más hobbies. Correr carreras o maratones, ser aficionado a a la fotografía, tocar un instrumento musical, leer, participar en una liga de futbol, escribir (alimentar este blog es un hobbie, por ejemplo) juntarse con otras personas a debatir sobre temas de interés. Incluso puede ser que uno de tus hobbies termine profesionalizándose.

    9.- Hablar de los demás.

    Como comentaba anteriormente, todos hacemos juicios sobre las demás personas (mentales o habladas) y a veces en la sobremesa hablamos sobre los demás (ya viste que Laura va bien, o Juan lo veo de tal modo), pero las personas que se quieren hacen esos comentarios con moderación y sin algún afán destructivo. La manía por hablar de los demás es la gran culminación de la evidencia de las personas que no se quieren. Quienes se sienten basura, buscan contrarrestar dicho sentimiento hablando de las demás personas y sus conversaciones cuando no tratan de sus problemas, tratan de críticas hacia las otras personas. Lo peor es que dicho acto se vuelve un círculo vicioso, porque a casi nadie le gusta estar con alguien que gusta demasiado de hablar con otras personas (en parte porque seguramente hablarán de ellos también) y entonces estas personas miserables reafirman su sentimiento de soledad al lograr que los demás huyan de ellos. Las personas que sí se quieren buscan hablar de temas que enriquezcan a todos los conversantes y no se quedan en la cotidianeidad.

    10.- Coherencia.

    La coherencia es una de las virtudes más difíciles de conseguir, los seres humanos nos contradecimos a cada rato sin darnos cuenta, y eso en parte, es gracias a nuestra imperfecta naturaleza. Pero la gente que se quiere procura mostrar coherencia entre lo que dice y lo que hace, porque confía en sí misma y no tiene nada que ocultar. Quienes no se quieren son incoherentes porque deben de usar máscaras, porque no saben ser auténticas, porque como no se quieren, no quieren a los demás y por tanto tienen más problemas para ser confiables.

    Conclusión:

    Cuando hagas tu lista de deseos, recuerda este decálogo, recuerda que debes de romper con el molde y no debes de hacer lo que siempre haces y lo que siempre te frustra. Los deseos de año nuevo son una tradición pero no hay nada mágico en ellos, tus propósitos sólo se cumplirán si trabajas en ellos, de lo contrario, el 2015 podrá ser uno de esos tantos años miserables… piénsalo.

     

  • Recuerdos del error de diciembre

    Recuerdos del error de diciembre

    Dicen que ese término fue acuñado por el propio Carlos Salinas cuando quiso culpar de la crisis a Ernesto Zedillo, después este afirmó que su antecesor le había entregado un país en alfileres. A 20 años de este lamentable episodio, ambos ex mandatarios siguen tirándose la culpa, y no han aceptado su responsabilidad, aunque en realidad la historia los ha incluido a los dos (quizá se le da más autoría a Carlos Salinas, y posiblemente con justa razón).

    errordediciembre

    Tenía 12 años y no me cuestioné por qué el niño Dios me trajo menos regalos ese día. No es que todos los niños del país hayan conspirado en secreto para portarse mal ese año, más bien yo entendía lo que pasaba, porque a mi corta edad, palabras y términos como crisis, devaluación, peso, «no hay dinero» y demás fueron parte de mi vida cotidiana. Por fortuna en mi familia la crisis no tuvo un impacto tan profundo porque el puesto de mi padre en su compañía estaba asegurado, pero se tuvieron que hacer recortes, cancelar clases de Karate, empezar a medir el dinero y los gastos (cosa que nunca me había tocado ver); pero muchas otras personas, entre ellas cercanas hacia mí, sufrieron mucho. Algunos «amiguitos» de la escuela, tuvieron que mudarse a casas más chicas, algunos de sus papás cerraron sus negocios, alguno tuvo que salir de la escuela y terminar en alguna de gobierno.

    Y tuve la fortuna de crecer en una posición económica relativamente acomodada. Hasta ese año todos mis tíos me obsequiaban regalos de navidad, eso ya jamás ocurrió posteriormente, mis papás ya no me regalaron tantas cosas. Algunos hábitos cambiaron y se mantuvieron de esa forma los siguientes años. Esa crisis había cambiado nuestra forma de vivir. Porque a diferencia de la crisis de 2008 donde los ajustes y el apretón fue algo temporal, la de 1994 impactó incluso en nuestra cultura.

    No quiero imaginar como vivieron ese episodio la gente que tenía pocos recursos, o aquellos que fueron incluidos por primera vez en su vida en la categoría de pobres. No quiero imaginar el impacto de los sueños truncados, del anhelo de estudiar, de abrir el primer negocio, de ser alguien, de darles una casita propia a la familia. Fue impactante, y lo más triste es que nadie pagó por ello. No sólo eso, lo más doloroso es que tenemos la lastimosa capacidad de elegir en las urnas a quienes tienen la posibilidad de volver a hacer lo mismo.

    A 20 años después tenemos un dolar cotizado a 15 pesos (aunque la diferencia consiste en que ahora el tipo de cambio es flotante y no era controlado), tenemos factores exógenos como la caída del petróleo, y endógenos como el pésimo manejo de la economía por parte del gobierno. Algunos sugieren que vivimos una especie de déjà vu, y hasta los economistas más reconocidos hablan de que el 2015 será difícil en lo que toca a la economía. No sabemos con que profundidad, pero quienes éramos niños en 1994 y veíamos a nuestros padres como protectores, ahora tenemos un plan de vida, y ante la impotencia tendremos que ser más creativos para poder seguir soñando con nuestras metas y aspiraciones.

    Para terminar, quiero desearles a todos los lectores una muy feliz navidad y desearles (aunque posiblemente ya los asusté un poco) que todos sus sueños y anhelos se hagan realidad.

     

  • Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Si hay algo que le puedo agradecer a los gobiernos recientes (hablo por el caso de Guadalajara) es la implementación del alcoholímetro. Se me hacía irrisorio que no existieran medidas contundentes para aquellos que manejan en estado de ebriedad y ponen en riesgo ya no su vida (que parece no importarles) sino la vida de los demás.

    Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Lo increíble es que a estas alturas muchas personas se indignen con la implementación del alcoholímetro: -Cerebro, no seas manchado, eso de los alcholímetros lo pusieron los del gobierno para robar. Además, yo he manejado pedo mil veces y nunca ha pasado nada.

    Yo he conocido varios casos de gente muerta por la culpa de un ebrio imprudente. Uno de esos que estaba seguro de que «no iba a pasar nada», y que creyó que incluso el alcohol agilizaría sus sentidos: -¡Güey, no mames, voy bien rápido y no pasa nada, mira, puedo quedarme en mi carril, soy bien chingón, vamos a rebasar a esa trailer!…. ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? ¿Y mi pierna, dónde está?. Gente que incluso quiere creerse muy valiente, muy hombre, muy «retador del peligro», con la música a todo volumen, su camisa desabotonada, como si creyera ser un macho alfa que le tiene que mostrar a sus amigos y a las mujeres que tan valiente y chingón es.

    No estoy en contra de quienes se quieran poner sus pedas, yo lo he hecho algunas veces (aunque no soy tan entusiasta de ellas), pero antes de tomar la decisión de beber, se tienen que tomar medidas de seguridad y una de ellas es no manejar en automóvil, o al menos seleccionar un conductor designado. Pero vaya, que ahora cada vez hay más facilidades para transportarse por medios seguros como Uber. Todos deberíamos entender que conducir un automóvil conlleva una responsabilidad. Y es que si piensas tomar, será mejor que hagas el esfuerzo de llevarlo a tu casa y moverte en otro medio de transporte, o bien, tomar poco.

    Lo peor del caso es que muchas personas se organizan para evadir los alcoholímetros. Abren incluso cuentas en Facebook para que por ese medio, los que están alcoholizados puedan evadir estos retenes y manejar tranquilamente a sus hogares (en caso de que lleguen), creyendo que con «tener cuidado» al manejar ya no van a poner la vida de alguien en riesgo. Una Fan Page en Facebook suscrita como «causa» afirma que pagar $12,000 pesos y ser arrestado de 24 a 36 horas por tomar tres cervezas es ilegal (aunque en realidad es la multa o el arresto) y por ello tienen la «convicción» de alertar a los bebedores donde se encuentran los alcoholímetros (o toritos). Al mismo tiempo publican memes quejándose de los sueldos de los senadores y del Presidente, de como el Gobierno les roba con los alcoholímetros. Medidas que existen (y a veces más estrictas) en los países desarrollados que tanto presumen como ejemplo.

    Se me hace irrisorio que la gente se queje porque cree ver atentados sus derechos porque ya no le permiten beber y manejar, pero hay que hablar de los derechos de todos los demás, de los derechos de los que tú, pones en riesgo, cuando después de 6 tequilas, te subes al automóvil con la música a todo volumen y conduciendo en exceso de velocidad.

    Si no te importa conducir ebrio, no te quejes ni del Presidente, ni de los senadores, ni de los Abarca, ni te quejes de nada, porque al hacerlo, automáticamente estás cayendo en una aberrante contradicción.