Categoría: reflexión

  • Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    ¿Se acuerdan de Charlie Hebdo? Esa vez que todo el mundo se conmocionó, que fue tema de debate «que si la libertad de expresión tiene límites». Se trató de un atentado donde 12 personas murieron (sí, algunas de ellas un tanto respetadas dentro de su ámbito). Varios mandatarios asistieron a una multitudinaria manifestación en París. Los presidentes de Israel y de Palestina en la misma fila, Hollande, Merkel. Todos nos conmocionamos.

    Kenia vs Charlie. Porque los negros y los pobres siempre serán relegados

    Ahora en otra masacre perpetrada en Kenia (la Universidad de Garissa) por musulmanes extremistas (La agrupación yihadista Al Shabab) mueren 148 estudiantes. Diez veces el número de muertos que tuvimos en Francia.

    Los extremistas separaron a los musulmanes de los cristianos y masacraron a estos últimos en un terrible baño de sangre. ¿Dónde está la comunidad internacional? ¿Dónde están los mandatarios, ya no manifestándose, sino pronunciando algo? ¿Dónde están los medios?.

    -Ah, es que, pues son gente jodida, son negritos, son de África, ese continente atrasado al cual hemos explotado históricamente. -¿De qué te preocupas, si entre ellos se comen? De seguro no tienen electricidad y no saben que es. Así son. 

    A pesar de que el móvil de la masacre es parecido al de Charlie Hebdo (radicales musulmanes matando por razones religiosas) no importó. Los medios casi no hablan de ellos. Yo no veo a las comunidades universitarias reaccionar, yo no veo mi muro de Facebook hablando del tema, mucho menos debatiéndolo.

    Tal vez sí, nos preocupamos más cuando vemos un atentado más cercano. Nos sentimos «más identificados» con occidentales franceses que con «negros nativos de África» por la misma razón por la que nos indignamos al ver a una «güerita» vendiendo chicles mientras que cuando los niños son morenos los vemos como gente indeseable que nos estorban en nuestro conducir. Las no abundantes notas hablan paradójicamente de las razones del por qué los medios no le han puesto tanta atención a ésta masacre, pero se trata como una noticia más, como algo que quedará olvidado en unas semanas.

    Y mientras nos vale madre, estos radicales musulmanes siguen creciendo y ejerciendo una mayor influencia. Esos radicales que en nombre de Alá perpetran los más viles crímenes en contra de la humanidad, que matan a quienes no piensan como ellos o que profesan religiones diferentes (como a los cristianos a los que no se han cansado de perseguir).

  • La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Yo tengo una amiga que milita en el PRI, que contiende a un cargo público y la apoyo, e incluso he trabajado profesionalmente con ella, y lo hago porque tengo confianza en ella y porque me ha demostrado sólidas razones: -Cerebro vendido, ya eres parte de la mafia en el poder, ratero, corrupto, te voy a borrar, ¿Ya tienes tu Casa Blanca?. Muchos me dirán que es una contradicción. Yo digo que no es así, que más bien es sentido común y es saber usar la cabeza. ¿Por qué razón?

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Cuando uno «se deja llevar» pone su chip en automático, termina generalizando. Cuando algo nos indigna tanto (indignación justificada o no), nos puede llevar a dejarnos llevar (valga la redundancia) por las emociones, lo cual sofoca la razón. Las generalizaciones se hacen cuando no hay mucha disposición para ser autocrítico ni para esforzarse en pensar. -Si Peña es corruptazo, entonces todos lo son, si Cuauhtémoc Gutiérrez es un proxeneta, entonces todo el PRI es un burdel lleno de depravados. O como dijo un padre la otra vez, que todos los que apoyan a AMLO tienen problemas psicológicos (un absurdo).

    Es cierto que cuando una institución o un partido da mala imagen (que el tricolor la tiene merecida, en mi opinión, así como todos los demás partidos), la gente tomará sus precauciones; es una reacción natural del ser humano. Pero no implica que absolutamente todos los integrantes sean iguales. Al igual que tampoco podemos pensar que todos los alumnos del Cumbres son mirreyes pedantes, o que los sacerdotes son pederastas. Si a mi me dicen, Juan Pérez es del PRI, o de Morena o del partido que te caiga mal, sí, tomaré mis precauciones, porque de alguna forma el partido en el que milita es parte de una ecuación, pero yo no puedo dar sentado que tiene los mismos defectos que veo en los líderes de su partido y si hago conciencia puedo descubrir que tal o cual perfil es muy bueno, en vez de desecharlo por mis prejuicios.

    Ni siquiera cuando simpatiza con los líderes. Cuando eres parte de algo (y eso es una condición general del ser humano) tiendes a ver los defectos de las demás personas quienes también forman parte de ese algo de una forma más tenue. Igual podrá pasar con un conservador, con un liberal; y eso no necesariamente implica que se haga por conveniencia. Un amigo priísta podrá pensar que Peña Nieto no es tan malo como yo creo que es,  que no es tan mal Presidente y eso no lo hace una mala persona (aunque su percepción sea muy diferente a la mía), igual con un panista que ve con buenos ojos a Emilio González y así nos podemos ir yendo.

    Eso aplica para quien tiene diferentes preferencias políticas. La gente tiene el derecho a tener su preferencia política «que se le hinche el hüevo» porque en una sociedad que aspira a ser democrática, todos tienen el derecho a creer en lo que sea, siempre y cuando eso que se cree no atente directamente contra sus semejantes (ejemplo, creer que se vale matar, robar o pisar sobre los demás).

    A mí me puede caer muy mal Peña Nieto, o Vicente Fox, o Bejarano. Pero si un amigo mío lo apoya, está en su derecho y debo de respetarlo. Podemos debatir, discutir, pero siempre separando las ideas de las personas. Cuando hayamos aprendido a ser tolerantes, nos daremos cuenta de las muchas cosas que podemos ganar. Te podrás dar cuenta que puedes tener amigos que simpatizan la oposición y que las preferencias políticas no tienen que ser un problema.

    Recuérdalo siempre, todos los humanos percibimos al mundo de distinta manera. Desde la educación, la experiencia y hasta las condiciones genéticas definen nuestra cosmovisión del mundo. La gente tiene derecho a pensar distinto a ti, y no por eso es mala, ni ignorante.

    Recuerda que no vale la pena perder amigos por dos meses de campaña. Ganarás más cuando te des cuenta que ese que simpatiza con el corrupto de Peña Nieto, el borracho de Calderón o con el loquito mesiánico de López Obrador puede ser tu gran amigo y estar ahí en los momentos más difíciles.

  • El irracional miedo a morir en un avión

    El irracional miedo a morir en un avión

    Los seres humanos muchas veces hacemos juicios con base en nuestras percepciones, sin tomar en cuenta la rigurosa estadística. Yo la siguiente semana tomaré un avión a Estados Unidos (más bien dos, con esto de las malditas escalas) y algún iluso podría decirme que si no estoy preocupado por que últimamente se han caído varios (el caso de Germanwings y su piloto «deprimido», dos vuelos de Malaysia Airlines y otro en Singapur, todo esto en menos de un año). La cuestión estriba en que le damos peso más a las historias que los datos. –No manches Cerebro, murieron 200 calcinados, ninguno sobrevivió. Escuchamos historias estremecedoras alrededor de estos accidentes, vemos a los mandatarios de los países involucrados pronunciar palabras. Y es que en realidad, esta demasiada importancia que se le da tiene que ver con lo opuesto, con que un evento de éste tipo es raro, muy raro.

    El irracional miedo de caerse de un avión

    Piensa en el número de vuelos que hay un sólo día, en un sólo aeropuerto. Son muchísimos. Ahora piensa en todos los que hay en tu país, y en el mundo. En el mundo hay algo así como 28 mil vuelos comerciales en un sólo día. Multiplica ese número por 365 días y compara esa cifra (10 millones de vuelos) contra los 14 accidentes que hubieron en el 2014 (de los cuales 5 presentaron víctimas mortales). Entonces verás que la posibilidad de morir en un avión es casi nula.

    Pongo otra cifra contundente. Tendrías que volar todos los días en 164,000 años en promedio para morirte en un accidente de avión. Otro más, de cada 10 millones de pasajeros mueren 3.3 al año, mientras que de la misma cifra mueren 12,410 personas en accidentes automovilísticos. Aún así el miedo a volar es más grande que el miedo a fallecer en un percance automovilístico -Ay, que tiene que conduzca borracho, me voy lento y así no pasa nada; pero mañana tengo que volar, no por el amor de Dios, a ver si el piloto no anda depre.

    Es más, en México con todo y los aviones de VivaAerobus parchados, y con todos los males que se le pueden achacar a nuestro pobre país, el último accidente aéreo comercial que hubo fue el Vuelo 725 de Taesa (que orilló a la desaparición de esta línea comercial) ¡en 1999!. Sí, en nuestro país tenemos 16 años sin un sólo accidente comercial.

    No sé, tal vez tenga también que ver con la sensación de estar en el aire, posiblemente la gente se sienta más vulnerable saber que su vida está a cargo de un piloto que conduce una aeronave que se ha despegado del suelo, aunque en realidad estando en el aire hay más margen de maniobra que al conducir un vehículo en tierra. Seguramente, como mencioné, a esta falsa percepción, se le suman los tan mediatizados accidentes (precisamente porque son muy escasos, es que se vuelven muy mediáticos), además de claustrofobia o simple miedo a las alturas.

    Es más probable que te mueras cayéndote de las escaleras o ahogado en una alberca. Pero si aún así sigues pensando en que te vas a morir en un accidente, aquí hay una lista de consejos para que aprendas a sobrevivir a uno.

  • 7 razones por las cuales deberías de ponerte a correr

    7 razones por las cuales deberías de ponerte a correr

    Yo lo sé, eres un simpático gordito sentado frente a la tele. Uno de esos simpáticos gorditos que «a todo mundo cae bien» pero que al mismo tiempo nadie quiere. Eres sedentario, no lees porque tu panza tapa las hojas del libro, la caminata al Oxxo se te hace tan pesada que apenas es justificada por la orden de donas, papitas, y refrescos que tardan más en cobrar que el que va a cargar su celular. Seguramente vives triste o deprimido. Sientes que algo no está bien en ti. Pero tengo una respuesta para tu triste vida, una solución, tan fácil y tan difícil a la vez: Correr. Y te doy 10 razones por las que lo deberías de hacer. ¿Y si no eres gordito? pues también son 10 razones de peso.

    7 razones por las cuales deberías de ponerte a correr

    1.- Tu salud. Si no haces ejercicio estás poniendo en riesgo tu condición física. Nuestro cuerpo no es apto para el sedentarismo. Nuestra condición evolutiva avanza de forma más lenta que lo que nuestro progreso tecnológico lo hace. Nuestro cuerpo por naturaleza debería funcionar para ir al campo a cazar animales, entonces esa actividad física que exige el cuerpo (pensando en que vivimos en una urbe) tiene que ser reemplazada por ciertas dosis de ejercicio para que éste se mantenga saludable. Tal vez en el año 10,000 nuestro organismo ya esté apto para tirarse en el sofá o trabajar todo el día en una computadora. Pero no lo está. Y como no lo está, corres el riesgo de padecer obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, un ataque al corazón, y quien sabe cuantas otras cosas más.

    2.- Tu bienestar emocional. ¡Ya sé!, lo han repetido como mantra, «si haces ejercicio generas endorfinas y te sientes mejor», pero parece que hay que repetirlo más. Correr te ayuda a relajarte, a bajar la ansiedad, a sentirte mejor contigo mismo. Correr es una muy buena terapia cuando te sientes mal. ¿Te peleaste con tu hermano y andas enojado? Sal a correr. ¿Estas indignado porque corrieron a Aristegui? Sal a correr y cada vez que tu pie pise el asfalto o lo que sea que pises, di en tu mente ¡pinchi MVS! Vas a ver que poco a poco, conforme sigas corriendo, todo ese coraje se te empezará a bajar.

    3.- Buen semblante. Cuando una persona hace ejercicio se nota, tiene un mejor semblante. Puede que te haga faltan muchos kilos por bajar, pero se percibe cuando te ejercitas. El buen semblante atrae, y quieres o no, incluso te puede abrir puertas. Esto porque los individuos por naturaleza preferimos estar cerca de personas sanas que de personas enfermas. Vas a ver que conforme vayas practicando, la gente notará algún cambio en ti, en tu apariencia y en tu actitud. Te volverás una persona muy atractiva.

    4.- Correr es barato. Sólo necesitas unos buenos tenis y ropa cómoda para correr. Ya si te quieres comprar un reloj Garmin de más de $2,000 pesos lo puedes adquirir sin ningún problema pero no son necesarios para que hagas el deporte. También hay muchos lugares donde lo puedes practicar, no tienes que ir al club o al gym ni suscribirte a ningún lado. Puedes ir a un espacio público, a un parque o a una calle donde casi no pasen coches.

    5.- Es una competición contra ti mismo. Correr tiene la gran ventaja de que tú te puedes poner retos y metas, que al cumplirlas harán que te sientas muy bien contigo mismo. Muchos tienen más habilidad que otros para el deporte, pero a menos que tengas alguna discapacidad, puedes correr sin ningún problema y ponerte tus propias metas. Tal vez ahorita no te puedas levantar a apagar la tele, pero cuando practiques y en algún tiempo estés corriendo en un maratón, te vas a impresionar de lo que tú eres capaz de hacer.

    6.- Te ayuda a pensar. Tal vez hayan individuos como Murakami quien dice que no piensa nada cuando corre, pero en realidad mucha gente lo hace. Incluso una idea genial puede surgir de tu cabeza cuando estés trotando. La ventaja es que al estar haciendo el ejercicio, tus niveles de ansiedad bajan y eso te puede ayudar a pensar de una forma más clara.

    7.- La emoción de competir en una carrera. Yo sólo había corrido 10 kilómetros en una pista totalmente plana. Quise correr dichos 10 kilómetros en un medio maratón y a sabiendas de que parte del trayecto constaría de subidas, no sabía si lo iba a lograr. Pues lo logré, y algo que me ayudó a completar mi meta fue la emoción de estar en una carrera; de ver a gente que en el trayecto te está apoyando; el ver un buen ambiente; el ver que eres capaz de correr sin parar un buen tramo de tu ciudad. Al estar ahí y llegar a la meta te darás cuenta de que todo el esfuerzo valió la pena.

    Posiblemente te digas: -Ah, es que correr no es para mí; mi sueño es ser como Messi, sé que tengo 35 años, peso 140 kilos y ni tenis tengo, pero no desisto de mi sueño, ya demostré en el FIFA que sí puedo. Al principio te parecerá un deporte «sin chiste», pero conforme vayas practicando, le agarrarás al gusto, entenderás por qué correr es un deporte muy placentero.

    Te recomiendo buscar una rutina y si conoces a un experto, mejor. No es recomendable correr duro cuando tienes mucho sobrepeso (las rodillas te van a cobrar la factura) al principio haz ligeros trotes, haz dieta, y conforme bajes de peso, ve aumentando la intensidad.

    Si eres gordito, o sedentario, no sólo te recomiendo hacer deporte. Es más, yo te obligaría hacerlo, lástima que este blog no es de suscripción como para chantajearte y amenazarte con no poder venir a leerme si no te pones tus tenis y te sales a correr. ¿No te gusta lo que ves en el espejo? ¿Tu actitud es muy negativa? Pues bueno, yo ya te di una buena alternativa.

    Tal vez no serás un Usain Bolt, pero tal vez sí podrías llegar a ser un Roberto Madrazo, así que no desistas.

  • México, país de mirreyes y no de emprendedores

    México, país de mirreyes y no de emprendedores

    En todos los países existen élites (hasta en el más igualitario) y en cierta forma, más que indeseables, son necesarias. Existen seres humanos más fuertes y capaces que otros; es parte de la naturaleza de nuestra especie. Pero las élites al estar en la parte más alta de la sociedad, tienen una mayor responsabilidad para con ella. Sí, son privilegiados, y por ese hecho es que se espera más de ellos. Pero en México no pasa eso, las élites viven aisladas, viven un un mundo propio, aislados del resto de la sociedad de la cual sólo se sirven.

    México, país de mirreyes y no de emprendedores

    A Bill Gates, a Steve Jobs y a Mark Zuckerberg se les percibe como líderes. Pregúntale a los americanos cuales son los líderes de Estados Unidos en este momento y algunos mencionarán sus nombres. Sin ser perfectos y necesariamente puros, los americanos se benefician de la mayoría de sus élites (no por eso, no existen algunos prietitos en el arroz, ni por eso tampoco existen quienes buscan enriquecerse desmedidamente) por el simple hecho de que ascendieron fruto de su esfuerzo y su inventiva.

    Mientras el próximo nuevo empresario está en su garage, o está en un sucio cuarto planeando una nueva idea; en México, los mirreyes están gastando toda la fortuna de sus papás en darse una vida. Educados en el Colegio Miraflores, o en el Instituto Cumbres, escuelas de «vocación religiosa», se sienten herederos de lo que hicieron otros, más que pensar en forjar su propio camino. Los nuevos mirreyes están muy lejos de ser parte de la nueva camada empresarial global a quienes tratan de imitar mediocremente (porque no saben trabajar), y están muy cerca de el Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, aunque ni Elizabeth, ni siquiera Darcy, llegaban a ser tan pedantes como nuestros jovencitos privilegiados, que preocupan más del vestir, de las marcas, que de las nuevas ideas y de los nuevos proyectos.

    En México todavía no somos muchos los que hablamos en término de start ups (más visto en una clase media con mayor responsabilidad social) y en nuestro país faltan muchos ricos que lo sean gracias a su emprendedurismo. Muchos buscan irse por el camino fácil de la política (algunos ni siquiera se corrompen en el transcurso, sino que inician ya corrompidos y con la convicción de que van a hacer negocio y no a servir, y ya lo están antes de afiliarse al Partido Verde), o piensan más en términos de herencia; mientras que emprender es como un «juego secundario», como la «gasonilera» de Javi Noble .

    Los mirreyes no son el futuro del país, son el pasado, son aquello que los países desarrollados han dejado atrás. Más proclives al rentismo, a la misoginia, a la petulencia, a la discriminación y a la falta de sensibilidad. Más parte de ese mundo que culminó en la belle epoque y que fue destruido con las guerras mundiales, donde los hijos de los rentistas se dieron cuenta de que se tenían que poner a trabajar. Si bien, nuestra fallida Revolución Mexicana podría haber tenido efectos similares (frente al rentismo en épocas del porfiriato), sólo consolidó a nuevos potestados que se sirvieron de los demás para continuar con la tradición rentista: Políticos, empresarios al servicio de los políticos, empresas que crecieron gracias al cobijo del gobierno y al sometimiento ante éste, y no gracias al libre mercado. Al menos los empresarios de esa época de alguna manera se tuvieron que poner a trabajar, sus herederos ni siquiera hacen eso.

    México está podrido porque sus élites lo están. Porque sus élites se han acostumbrado a servirse de la sociedad en vez de dirigirla. Ellos ya perdieron esa posibilidad, y tal vez habrá que depositar la esperanza en las clases medias de donde ciudadanos busquen surgir para posteriormente reemplazarlos, aprovechando la cultura del mundo global, que en este aspecto, es mucho más benévola que la nuestra.

    Y los mirreyes se esmeraron en buscar grabar el video de graduación del Colegio Cumbres con la misma cámara que rodaron House of Cards. Pero se les olvidó que para que el producto quede igual, hace falta edición, fotografía, y sobre todo, actores profesionales y no jovencitos misóginos petulantes:

     

  • 10 razones por las cuales deberías de dejar de ver la tele

    10 razones por las cuales deberías de dejar de ver la tele

    Yo sé, te encanta sentarte frente al televisor.

    1.- Porque decir, «lo vi en la tele» ya no está de moda. Tomar a la televisión como referencia de algo no habla muy bien de ti. Pueden haber excepciones, como alguna película, alguna serie interesante, algún partido de futbol, o lo que viste en algún canal cultural; pero si quieres que te respeten, ¡por favor! que la tele no sea tu principal referencia.

    10 razones por las cuales deberías de dejar de ver la tele

    2.- Porque mientras estás sentado frente a la televisión, estás dejando de ejercitarte. No es que sea malo que en algún momento la veas, tal vez quieres ver ese partido de futbol o quieres ver una película en el HBO o Netflix. Pero no te hagas, bien que te gusta estar todo el rato frente a la caja idiota con tus chicharrones siendo que eres un persona joven, siendo que allá afuera hay canchas de futbol, pistas para trotar y calles por donde irte con tu bicicleta (sortear a los coches que te quieren atropellar te hará quemar unas calorías extra).

    Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro. Groucho Marx

    3.- Porque los spots electorales son estúpidos. Prende la televisión y ¿Qué hay? Spots electorales. Miles de spots del INE que hablan de democracia y más democracia (Goebbels haciendo su chamba), López Obrador en un spot con su guayabera López Portillo style. El PRI diciéndonos que sí aplauden a pesar de como han gobernado. El «a huevo» del Panal. ¿Te vas a chutar todo eso? ¿Vas a dejar que esos spots nublen tu mente? Apaga la tele. Los banners políticos que hay en Internet al menos son más inofensivos.

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    4.- Porque estar tirado frente a la caja idiota es algo así como dejar que otro tome decisiones por ti en tu mente. Tú no puedes interactuar, tú no puedes responder, lo único que puedes hacer es cambiar de canal y cambiar la configuración de la imagen para ver a Laura Bozzo en tonos más pastelosos. Al menos cuando estás en Internet tú puedes decidir lo que quieres ver (o leer), puedes comparar, puedes retroalimentarte, y hasta puedes informarte.

    Los dioses se han marchado, nos queda la televisión – Manuel Vázquez Montalbán

    5.- La ley de la oferta y la demanda hace que te traten como tonto. Mucha gente ya no ve televisión, y muchos que consumen productos televisivos han preferido migrar al cable (o Dish o Sky, o como se llame). Entonces el target de la televisión abierta apunta con mayor frecuencia a gente que tiene menos educación. Entiendo a una persona que no tuvo las posibilidades de estudiar universidad o preparatoria, entiendo a una persona que tiene que pensar en que comer al día siguiente. ¿Pero tú con tu título universitario viendo Sabadazo?

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    6.- Te vuelves más ignorante. Muy poco, muy poco de lo que ves en televisión abona a tu cultura. No digo que todas tus actividades diarias estén encaminadas a volverte un intelectual; entiendo que también necesitamos de lo mundano para relajarnos, pero no abuses. ¿Cuántos libros has dejado de leer por estar sentado todo el rato en la tele? La lectura no sólo te ayuda a adquirir más conocimiento; también ejercita tu cerebro, te da más criterio y te vuelve una persona más íntegra.

    Hoy no salir en televisión es un signo de elegancia. – Umberto Eco

    7.- Los noticieros. Las noticias de la televisión están creadas para un público de un nivel intelectual relativamente bajo. Independienente de que si Televisa apoya a Peña Nieto o tal medio apoya a X o Y, las noticias de la televisión te dan sólo una versión de los hechos y de una forma más superficial y convenenciera. En el Internet y la prensa al menos puedes comparar versiones y estos medios están dirigidos a un público con una intelectualidad «un poco menos mala».

    8.- Los chismes. Mucha gente ve la televisión por los chismes. ¿En que va a abonar en tu vida que Carmen Campuzano se casó, divorcío… Qué si Thalia le puso el cuerno, o que si se puso bubis. ¡Necesitas tener una vida propia! El cotilleo es una de las cosas más desagradables que hay y es una muestra de que la especie puede desviarse de su propósito evolutivo y de supervivencia.

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    9.- Temas de conversación. Si ves mucha tele y quieres encajar en sociedad ¿Vas a hablar del pedo de Lucerito? ¿Vas a hablar de los nuevos chismes que trae Paty Chapoy o del bailecito de Daniel Bisogno? Una persona que ve mucha televisión se vuelve menos interesante, a menos que conviva con pares igual a él.

    10.- Porque la verdad, vegetar frente al televisor. ¡Por favor!

  • De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    El tema de Carmen Aristegui es un tema complicado. Está muy sujeto a preferencias, filias y fobias de cada individuo. Habrán quienes se arrojen del Castillo de Chapultepec con un poster de Carmen, habrán otros que la condenen por ser una niña fresa de izquierda, o solamente por ser de izquierda. La gran mayoría de las opiniones en Twitter están supeditadas al credo de las personas. Es muy difícil ver a un zurdo, chairo o afiliado a Morena aceptar que Carmen de alguna manera cometió un error. Por otra parte, es muy difícil ver a un simpatizante priísta ver en su despido, un tema relacionado con la libertad de expresión (quienes algunos de ellos, por cierto, tomaron una postura contraria cuando lo del presunto alcoholismo de Calderón). Cierto que nuestros credos condicionan nuestra forma de pensar, pero muchas veces ocurre en demasía, en algunos casos llega hasta el fanatismo.

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    Hoy vi a Carmen dar su conferencia, a pesar de yo estar cansado por un día con mucho trabajo mental y físico, me concentré y me fijé en lo que decía. No me gustó, no me cayó bien, más sin embargo no sentí que en algún momento estuviera mintiendo. El problema es la arrogancia, pareciera que ella es el estandarte de la democracia en México, minimizó sus errores y se concentró en la forma en que ella fue perjudicada. Sobre la censura del gobierno, ella conjetura en demasía como sugiere León Krauze, porque no es como que el gobierno haga públicamente un acto de este tipo y mucho menos van a lanzar spots congratulándose de ello. Si bien no hay pruebas tangibles, se me antoja muy posible una mano censora:

    Carmen y su equipo nos dejó mal parados con el tema de las casas. ¡Entonces no se puede!
    Pero ya la corrimos ¡Entonces sí se puede!

    Carmen se da su importancia, se da su taco. Es la periodista más reconocida del país (su calidad la podemos discutir, aunque se debe de reconocer su peso en el periodismo mexicano) y creo que ese papel se lo ha tomado muy en serio. Carmen no es la democracia, es parte de ella así como todos los que creemos y luchamos por ella lo somos.

    Yo estoy convencido de que Carmen sí cometió un error. No me quiero aventurar a evaluar su gravedad porque no trabajo en el medio y no conozco a fondo las circunstancias. Incluso entre periodistas difieren, algunos lo ven como un pecado mortal, otros como el mismo Brozo, lo ven como algo casi insignificante. El hecho es que lo cometió y eso hay que tomarlo en cuenta. Pero no me explico que por esto MVS haya prescindido de los periodistas que lanzaron el tema de las casas, ni que hubiera lanzado los spots, ni mucho menos que hubieran impuesto nuevos lineamientos que tenían todo el objetivo de acotar el periodismo de Carmen y su equipo.

    Hasta este punto, yo veía a MVS como una víctima. Si había censura, ésta era por presión política. La señal de transmisión de MVS es concesionada, lo cual le da más margen de censura al gobierno. Posiblemente habían sufrido presiones y no les quedó de otra. No sé, no sabemos. Pero si algo me molestó es que hayan mentido:

    MVS publicó un comunicado en respuesta a Aristegui, me parecía convincente y me había hecho pensar hasta que me percaté de la mentira. MVS dice lo siguiente:

    Es importante mencionar que el verdadero autor del reportaje de la casa blanca, Rafael Cabrera, sigue y por lo que a nosotros respecta, seguirá trabajando en MVS Radio. Por lo visto, la Sra. Aristegui ha ignorado algunos detalles en beneficio de su propia causa:

     

    Rafael Cabrera en realidad había sido despedido, y él mismo lo confirma indignado en un tweet:

    Ese simple hecho, desacreditó todo el comunicado. Una mentira redonda. Me dio tristeza por la falta de valor que mostró MVS (que si bien algunas formas de Carmen Aristegui son cuestionables, no llegó al punto de la mentira flagrante, que sepamos).

    Dudo mucho que el uso de la marca sea el único motivo de la liquidación. Dudo mucho que una empresa como MVS prescinda de los servicios de Carmen Aristegui debido al rating que ella le da. Si bien, el error de Carmen existe y la molestia de MVS puede estar justificada, las formas no me cuadran, no parecen tener razón de ser.

    Como insistía al principio, este es un caso difícil de analizar para los ciudadanos de pie, porque tenemos que quitarnos velos ideológicos, omitir filias y fobias; y a la vez porque no tenemos acceso a todo. Pero dejo un dato. Tomo en cuenta la natural polarización, los periodistas de izquierda, y los que trabajan con ella la van a defender. Los periodistas afines al gobierno la van a atacar. Hay un tercer sector que por su posición pueden tener una posición más neutra, y son aquellos periodistas que no son de izquierda y a la vez no muestran demasiadas simpatías con el gobierno, o no tienen alguna relación con él, y la postura de este sector en general sigue sugiriendo alguna especie de censura (me refiero a Pedro Ferriz, a Leo Zuckermman, a Carlos Puig, a Brozo, incluso los Krauze), eso tal vez nos pueda dar una pista.

    Carmen Aristegui debe de aprender a ser más humilde, Carmen no debería pensar en exigir a MVS que la reinstale (que su arrogancia no le deja ver que la salida más digna es no insistir, y no lo contrario). La decisión está tomada, y ella deberá de buscar alternativas, que afortunadamente en el mundo actual del Internet y las nuevas comunicaciones, las hay. Por otro lado, que triste que en este gobierno, la libertad de expresión se esté acotando.

    La conferencia de Carmen:

  • ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    En México tenemos un problema, y ese problema es que muchas personas defienden la libertad de expresión sólo cuando les conviene, o sólo cuando callan a los que dicen lo que quieren oír, pero no dan un centavo cuando callan a quienes tienen diferentes opiniones. Basta pasearse por Twitter, basta escuchar muchas conversaciones donde eso se corrobora.

    ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    En el 2012, muchos «chairos» se congratularon con la despedida de Pedro Ferriz de con, ahora, otros aplauden la salida de Carmen Aristegui, priístas (que por cierto muchos de ellos en las redes defendían a morir a Carmen en 2011 cuando lo de Calderón) y algunos que se hacen llamar libertarios. A veces las razones terminan siendo ideológicas: -Es que Pedro Ferriz era un vendido, es panista -Es que Carmen es una pésima periodista porque defiende a AMLO, ya la tenían que correr. Parece que el «me cae bien» y el «me cae mal» determinan quienes tienen derecho a expresarse. Tan malo es que Peña censure a Aristegui a que AMLO en el poder censure a Ciro Gómez Leyva (por más recalcitrante que sea este periodista). El autoritarismo puede ocultarse bajo diferentes ideologías.

    Lo que le hace falta a México son más voces, que todas las posturas ideológicas estén representadas. Es iluso pensar que debamos buscar a un periodista completamente objetivo (algo que se antoja imposible) y por eso es importante tener más opinólogos, de izquierda, de derecha. El ciudadano debería saber que para llegar a la objetividad (o al menos acercarse) debería de consultar diversas opiniones para llegar a sus propias conclusiones.

    Construir democracia es difícil porque se requiere de tolerancia, se requiere de respeto hacia aquellos que profesan otras opinones, por más absurdas que estas parezcan. En una democracia, los ciudadanos pueden llegar a levantar la voz para discutir sus ideas, incluso pueden ser sarcásticos y pueden interpretar el punto de vista de sus adversarios como algo estúpido, pero saben que sus adversarios tienen el derecho a emitir su opinión y no les coartan dicho derecho. Aquí en México no es así (al menos en muchos de los casos).

    Si queremos que México sea un país democrático y no uno marcado por el autoritarismo, debemos de empezar a ejercer la democracia nosotros mismos. En México ante la falta de argumentos se tiende a denigrar e insultar a las demás personas, incluso a hacer campaña en contra de ellas. A mí Ciro Gómez Leyva me puede parecer un pésimo periodista (y lo pienso), pero al final lo que atacaré de él es su punto de vista o sus acciones, no su persona como tal. Puedo decir que es un vendido, que es poco objetivo e incluso que su periodismo es mentiroso; pero muchos creen tener el derecho a denigrar y a hacer ataque personales, cuando él, tiene el derecho de expresarse, y yo defenderé su derecho, aunque no me gusten sus opinones.

    Nos hace falta mucho. Y creo yo que es algo lógico. Si los ciudadanos no respetan la libertad de expresión de los demás, de ellos surgirán gobiernos autoritarios, que llevarán su credo a instancias de más poder.