Categoría: reflexión

  • 10 razones por las cuales deberías de salir a votar este 2015

    10 razones por las cuales deberías de salir a votar este 2015

    ¿No quieres votar? ¿Te da flojera? ¿Crees que todos son iguales? ¿No te gusta la política? Este listado es para ti:

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  • ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    En algún momento llegué a pensar que Internet podría ayudar a informar un poco a la gente que padece pereza intelectual. Pero me he convencido de que más bien les ayuda a reforzar su pereza o los confunde más.

    ¿Charlie Charlie estás aquí? No imbécil, soy un fenómeno físico

    Se ha puesto de moda el juego de Charlie Charlie, que por su aspecto podría parecer una suerte de Ouija minimalista. Éste juego consiste en poner en posición perpendicular dos lápices uno sobre el otro en un papel que tiene escrito en los cuadrantes generados por la posición de los lápices las palabras «Sí» y «No». El jugador le lanza una pregunta a Charlie y el lápiz superior se inclina hacia uno de los lados.

    El lápiz se mueve hacia una de las preguntas y esto es lo que ha generado tanta controversia. La realidad es que el lápiz se mueve por el efecto de la gravedad y porque se encuentra en una posición inestable. De todos modos, si colocas los lápices y no le «preguntas nada a Charlie» se van a terminar moviendo. Es un fenómeno físico.

    Pero a pesar de esta simple, sencilla y contundente explicación; hay mentes obtusas que quieren ver ahí fenómenos mágicos o bien alguna suerte de satanismo. Hay quienes quieren relacionar a este juego con «el espiritismo y la contaminación demoníaca» cuando es un fenómeno físico científicamente demostrable y fácil de explicar hasta por un estudiante que cursa la materia «introducción a la física» y que se ha ido examen extraordinario.

    A veces la gente con tal de creer en algo, ve cosas donde no las hay. Quienes quieren ver magia en un simple movimiento de lápices, quien quiere ver al demonio en un simple efecto físico para reforzar sus creencias religiosas. No hay tal, estamos en el Siglo XXI, tenemos siglos de avances científicos y sociales como para creer en una estupidez que sería fácilmente comprobable incluso en los tiempos de Grecia y Roma.

    En lugar de preocuparte por ese tipo de juegos tontos, ponte a leer un libro, ponte a trabajar, o búscate actividades que hacer en tu extenso tiempo libre.

     

  • El futbol, esa cosa tan corrupta

    El futbol, esa cosa tan corrupta

    Un aficionado del futbol te hablará de la alineación del Barcelona, debatirá sobre si es Messi o Cristiano Ronaldo el mejor jugador del mundo. Dentro del estadio le dará indicaciones a los futbolistas como si ellos pudieran poner atención a los gritos individuo dentro de más de veinte mil que vociferan: -Pásala Márquez, no mames, no la cagues-. El futbol despierta pasiones, sí, su forma de juego es sencilla, digerible y apasionante, lo suficiente como para ser considerado el deporte más popular del mundo. Veintidos monos corriendo tras un balón para colocarlo en una portería, eso es el futbol y eso ha sido suficiente para escribir libros, teorías, para que entrenadores se puedan convertir en una suerte de intelectuales (Menotti o Valdano), para hacer guerras, para levantar la pasión de mucha gente, para divertirse en familia, para muchas cosas.

    El futbol, esa cosa tan corrupta

    Pero el futbol es un deporte tan corrupto. Sorprende como situada en un país considerado tan ejemplar y tan democrático como Suiza, la FIFA sea una entidad sumamente corrupta, tanto que hasta los partidos políticos de México pegarían un grito al ver que es lo que sucede ahí. La FIFA, como dice David Faitelson, no es un organismo, es una empresa corrupta, es una dictadura perfecta. Y vaya que éste organismo ha sido experto en sacar provecho económico de la organización de los eventos, puede chantajear a gobiernos, puede llegar a incidir a su manera en la política de diversos países. La organización interna de la FIFA parece estar diseñada para sacar lo peor del ser humano. Joseph Blatter tiene casi 20 años en el poder, como si se tratara de un dictador. Los jugadores no pueden demandar a la FIFA, porque no hay donde demandarla.

    Un deporte tan popular como el futbol deja mucho dinero. Y en una organización tan vertical y podrida es fácil hacer negocios personales con los derechos de televisión y con la publicidad. Tan corrupta es la federación que Emirates, la línea aérea que patrocina a equipos como el Real Madrid, ha decidido dejar de ser sponsor oficial por muchas razones, entre las que se encuentra la corrupción a la hora de elegir las sedes del mundial.

    Qué decimos del mundial de Qatar, un país sin tradición futbolera alguna y con un clima sumamente adverso para jugar al futbol. La revista France Football afirmaba que hombres poderosos de Francia habrían llegado a acuerdos con miembros del país asiático para rescatar de la ruina al Paris Saint-Germain y tratar de debilitar al emporio mediático Canal+. Sí, Qatar, Ese país tan insignificante en el mapa pero tan lleno de petróleo.

    Tuvo que ser el aparato de justicia de Estados Unidos quien destapara la corrupción en la FIFA en una operación donde detuvieron a 7 dirigentes y se procesaron a 14 personas acusados de corrupción, lavado de dinero y sobornos. Estados Unidos se atrevió, pero muchos otros países no lo han hecho, y si lo hicieran, podríamos conocer el tamaño real de la corrupción de esa institución que por un lado obliga a salir a los equipos de futbol con la bandera y el himno del «Fair Play» pero por otro lado hacen grandes negocios con la publicidad y los derechos de transmisión en tanto que los organizadores de los mundiales como Brasil se percatan de que no les cuadran bien las cuentas.

    Detrás de un gol, de una jugada de Ibrahimovic, un penal cobrado a lo Panenka, hay un directivo de la FIFA que se hace rico, un alto miembro que se corrompe, un votante que vende su voto a cierto país para que éste último sea sede de un mundial. Detrás del deporte más popular y para muchos más bello del mundo, está una de las organizaciones globales más corruptas de la historia. Pero muchos aficionados son tan leales que lo pasan tan alto, tan leales que aquí en México apoyan a un equipo que acaba de ascender para ser después vendido y llevado a otra sede.

  • Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    No hay forma de justificar al Presidente Consejero del INE; Lorenzo Córdova se equivocó tremendamente al burlarse de un individuo perteneciente a las comunidades indígenas. Esto no se puede justificar cuando eres el encargado de presidir el instituto garante de la democracia electoral en México, un instituto que tiene que velar por la pluralidad y los derechos de todos en cuanto a elecciones se refiere.

    Lorenzo Córdova, entre el racismo y la ilegalidad

    El comportamiento de Lorenzo Córdova no es un hecho aislado y eso es lo preocupante. Si tuviéramos la capacidad de intervenir los teléfonos de todos los mexicanos que tienen una posición relativamente acomodada (clase media, media alta, alta) veríamos hechos como éste no sólo repetidos una gran cantidad de veces, sino que veríamos manifestaciones mucho más agresivas: -Pinche indio-, -Maldito naco-, porque incluso dudaría que las palabras de Lorenzo Córdova tuvieron una connotación racista. Y eso tal vez no sea tan necesario de hacer, basta escuchar conversaciones en la calle, en fiestas y demás lugares donde éste tipo de comentarios se repiten. A pesar de que lo neguemos, a pesar de que afirmemos que el racismo es un problema de Estados Unidos o la Alemania de Hitler.

    En las redes sociales abundan memes con la terminación en «tl» que ridiculizan a los indígenas. Lo peor del asunto es que no generan indignación, se perciben como algo normal, como si se tratara de una broma chusca cuando en realidad es una forma de denigrar a los indígenas, a quienes hemos segregado a través de nuestra historia, y a quienes hemos permitido que se les perciba como accesorios meramente foclóricos, dignos de postales y contenidos audiovisuales para promover el turismo en el extranjero, y a quienes no hemos incluido y mucho menos tolerado sus usos y costumbres.

    La otra mala noticia dentro de este hecho, es la que tiene que ver con la ilegalidad; y éste es el punto más importante en este caso: Intervenir el teléfono de ésta figura pública es algo completamente ilegal, y así como se reprueba su conducta, se debería de reprobar el acto. Alguien con un interés particular extrajo el audio de una llamada, casualmente hoy se debatía en el INE sobre si el Partido Verde debe de mantener el registro, casualmente las elecciones se llevan a cabo en 2 semanas, casualmente hay muchas dudas sobre el papel que jugará el INE en las elecciones entrantes.

    Tratar de hacer política chantajeando a los actores que son parte de ésta es algo completamente reprobable porque lacera a nuestras instituciones. El INE se muestra ante las elecciones venideras como una institución endeble, que no es capaz de garantizar una jornada electoral y cuyos miembros pueden ser chantajeados por agentes externos con un interés en específico. Esta laceración de las instituciones es más preocupante que los dichos de Lorenzo Córdova, que son absolutamente reprobables, pero que reflejan un problema que afecta a la sociedad mexicana, que son regla y no excepción en México.

    Me pregunto qué es lo que va a pasar el 7 de junio. Desde hace tiempo no se veían instituciones tan endebles. Algunos actores políticos (y no sólo de la izquierda) hablan de la preparación de un fraude electoral. Quedarnos en la discusión sobre si Lorenzo Córdova fue racista o no, creo que es poco menos que una pérdida de tiempo es lo que menos importa y cuando muchos mexicanos (entre ellos, varios «indignados») también lo son y ni siquiera se han dado cuenta de ello.

  • Tratando a los electores como pendejos

    Tratando a los electores como pendejos

    Esta campaña electoral ha sido la más penosa que recuerde, la más penosa de todas las que recuerdo haber seguido desde los años noventa. Creo que ha sido penosa porque la clase política (de todos los partidos) se ha desconectado cada vez más de los ciudadanos. Los ciudadanos están hartos, pero a veces pareciera que los políticos no entienden por qué están hartos y realizan campañas que a corto plazo les puede traer un beneficio, pero que lacera cada vez más esa relación político – ciudadano.

    Tratando a los electores como pendejos

    La guerra sucia ha sido una constante en las entidades en que se llevarán a cabo elecciones estatales o locales. Difamaciones, periodicazos pagados, críticas sin sustento. Quienes lo hacen buscan arrebatar voto útil al opositor, o bien tumbar al que va arriba, o evitar que el que le pisa los talones llegue. Tal vez logren su cometido, pero dejan una herida abierta; el ciudadano no se siente representado y el candidato ya no espera representar a sus ciudadanos, sino que busca que no se sientan representados por sus rivales. Dejan solo al ciudadano desamparado, les recuerdan que si no votan por ellos, les van a retirar sus apoyos, los chantajean abusando de ese mal todavía no erradicado donde el ciudadano se siente dependiente del gobierno. – – Ya no te vamos a pagar el camión ni te vamos a dar mochilas.

    Las campañas más que contener propuestas, tienen bailes, covers de canciones populares que caen en lo vergonzoso. Los candidatos y su equipo de campaña creen que los electores son pendejos o los tratan como tal, los subestiman tanto que al final terminan convirtiéndose ellos mismos en un chiste de las redes sociales. No importa el partido ni los colores, todos en mayor o menor medida incurren en esas prácticas. Los partidos atentan contra la estabilidad institucional: El Verde con su excesiva publicidad y poco respeto a las normas de un INE cooptado, Morena promoviendo a un candidato para la Presidencia del 2018. ¡Funciona a corto plazo, pero a la larga sólo genera más encono y desconfianza entre los ciudadanos!

    Ante la falta de políticos con visión de estado y ante la sobra de políticos que no saben como tener contacto con la ciudadanía, que esbozan una sonrisa falsa y que se aprenden propuestas de memoria que ni ellos mismos crean y ni siquiera entienden, se opta por las figuras públicas, los deportistas, los payasos, quienes fungen como ejemplo ante una sociedad relativamente ignorante, pero que no tienen idea de que es gobernar.

    Lagrimita, ese payaso venido a menos, pedía ayuda a los ciudadanos porque no sabría bien como gobernar, Cuauhtémoc Blanco confunde el nombre de su partido, «Pato» Zambrano, que emergió de Big Brother para convertirse en una figura pedante y conflictiva que se agarraba a golpes en televisión abierta, defenestra a todos los candidatos con su histrionismo y lenguaje soez sin presentar propuestas con sustento. Algunos representan a partidos de derecha, otros a los izquierda, y ni siquiera conocen la definición de cada corriente ideológica que integra el espectro.

    Mientras los independientes buscan hacerse un pequeño hueco dentro del concierto político, algunos pocos perfiles decentes y con visión que eligen la opción de integrarse a un partido político luchan a pesar del desprestigio de estos. Los primeros tienen que enfrentar solos al aparato político para después poder hacer política con éstos desde una posición diferente; los segundos, a pesar de su eficacia probada, pueden ser juzgados a la primera por los partidos políticos que integran.

    Pero son muy pocos los que levantan la mano dentro de una clase política totalmente desprestigiada dentro de un país mal gobernado donde los ciudadanos se sienten abandonados y desesperanzados. Una clase política que ha convertido a México en una especie de caldo de cultivo como la Venezuela de Rafael Caldera para que un líder populista y demagogo aproveche el descontento para alzarse (López Obrador desearía estar más cuerdo para poder aprovechar la oportunidad).

    México necesita un líder, alguien en que la gente pueda confiar y se sienta representado. Una figura con visión de estado y que entienda la problemática actual del país con lo cual pueda a convocar tanto al ciudadano de derecha como de izquierda. Tal vez la figura del candidato independiente dentro de la pasada reforma electoral abra un poco la puerta a algún líder. Hasta ahora no se han presentado líderes formales, pero en los últimos tiempos se han presentado pequeños amagos, y en un país tan desesperanzado como el nuestro, eso ya es noticia.

  • Ándele, páseme profe

    Ándele, páseme profe

    Los maestros… Los maestros en México son poco valorados cuando en realidad son algo así como el segundo padre que habita en la segunda casa de los hijos. El maestro complementa la formación que los padres dan al niño en casa. Mientras los padres ayudan a los hijos a desarrollar su escala de valores, su autoestima, su capacidad para relacionarse con los demás y así como a desarrollar un plan de vida; los maestros dotan a los alumnos de la información y cultura necesaria para poder desarrollarse en la sociedad, no sin complementar de alguna forma el papel que los padres tienen.

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    A pesar de la importante función que tienen en la sociedad, los profesores son poco valorados. México es el quinto país miembro de la OCDE donde peores sueldos se pagan a los maestros, sólo delante de Eslovaquia, Hungría, Polonia y Estonia. Además de esto, en México se utilizan a los maestros como botín político, los sindicatos como el SNTE y sobre todo la CNTE (qué es parte de la primera), han deteriorado la calidad de la educación con el fin de mantener los privilegios de algunos cuantos. De esta forma, los alumnos menos privilegiados de nuestro país y que son quienes viven en la pobreza, tendrán muy poca movilidad social, es decir, tendrán dificultades para escalar dentro de las clases sociales.

    Es por demás curioso que los partidos de izquierda, los que dicen preocuparse por los pobres, no hayan firmado la iniciativa de «10 compromisos por la educación» lanzada por Mexicanos Primero, La iniciativa no habla de privatización ni mercantilización de la educación, sino que más bien propone un esquema donde se busque un mejoramiento en la calidad del profesorado en vez de la proliferación de los cotos de poder que hasta hoy mantienen estancado nuestro desarrollo.

    Pero el problema de la educación en México es multidimensional y no sólo tiene que ver con estos cotos de poder. En la educación privada la educación no deja de ser mala. Profesores de mala calidad sin ninguna preparación abundan en los colegios privados, maestros «barquito» que van a cobrar su quincena y quienes no reprenden a los alumnos cuando estos le ofrecen una botella para que no los manden a extraordinario (aunque por lo general, la botella sea más cara), maestros en colegios públicos y privados que enseñan inglés y ni siquiera saben pronunciar «what«, o que prefieren privar a los alumnos de la enseñanza de ese idioma por razones ideológicas.

    La figura del profesor se debería de dignificar, debería de ser un privilegio de los más preparados y no de individuos que simplemente tienen una plaza, o que fueron a calentar la banca en los magisterios y en las normales, donde ya de por sí, la calidad de la preparación que reciben estos maestros es paupérrima. Si los maestros no están bien preparados, por consecuencia es muy difícil esperar lo mismo de los alumnos. A los alumnos se les debe de formar y no se les debe de dejar a la deriva, desnudos ante la vida dura que tendrán que enfrentar.

     

     

  • Cuando nos llegue el terremoto a México

    Cuando nos llegue el terremoto a México

    ¿Qué pasaría en caso de un terremoto en México? Muchos nos aseguran (sobre todo en la capital) que estamos preparados, que la cultura ha cambiado. Y es que en la caso de la capital esto es importante porque en algún momento llegará un nuevo terremoto (algunos hablan de un mega terremoto), es algo que ocurrirá aunque no sabemos cuando. Nuestro país en realidad está establecido en una zona sísmica y tan sólo tanto en la parte noreste (donde se encuentra Monterrey, Tamaulipas y demás ciudades y estados) así como en la Península de Yucatán pueden no preocuparse tanto.

    Cuando nos llegue el temblor

    Lo acontecido en Nepal debería de ser un recordatorio de que la mitad de nuestro territorio está expuesto a una eventualidad así. Los videos filmados por aficionados donde vimos como se derrumbaban los templos y monumentos protegidos por la UNESCO nos debe de recordar que en México estamos expuestos ante una vulnerabilidad así. Es cierto que Nepal es un país más pobre que el nuestro y que por lo tanto sus previsiones para un temblor son más deficientes. Pero hay que ser sinceros, aunque de 1985 a la fecha nos hemos acostumbrado a hacer simulacros, a preocuparnos «un poco más» por la estructura de los edificios levantados, no estamos lo suficiente preparados para sortear un terremoto.

    La Ciudad de México está en una situación complicada por su situación geológica. Como todos saben, parte de la capital se construyó sobre el lago de Texcoco, por lo cual se encuentra asentada sobre una superficie blanda que magnifica las ondas telúricas que llegan desde las costas occidentales que es donde generalmente se encuentra el epicentro. Tiene la mala fortuna de tener también el cerro del Chiquihuite en el norte debido a que las ondas rebotan ahí y se regresan. Parte de la Ciudad de México, la que no se encuentra en lo que fue el lago, corre riesgos mucho menores y podrían no sufrir ningún desperfecto al mismo tiempo en que el centro queda devastado. Parte de la Avenida Reforma, Santa Fe, Polanco y demás lugares ubicadas al occidente no resentirían mucho un terremoto. Pero si hablamos del Centro, de la Colonia Roma, La Condesa, la Colonia Doctores, la historia sería muy diferente.

    Basta caminar por la avenida Juárez desde la Torre Latinoamericana hasta Reforma para percatarse que muchos edificios que debieron ser demolidos en 1985 se encuentran en pie y si bien están deshabitados, en la planta baja hay comercios, y en el caso de un terremoto, tardarán muy poco tiempo en derrumbarse. Un terremoto en la capital con la misma intensidad del 85 sería un tanto menos catastrófico, tal vez habrían menos muertos y menos edificios derrumados, pero no dejaría de ser una catástrofe. Si bien las normas de construcción son más estrictas, la corrupción hace que estas no se cumplan al pie de la letra: Rascacielos como la Torre Mayor, o la Torre Bancomer en construcción están completamente blindadas frente a un terremoto, pero muchos edificios medianos siguen siendo construcciones improvisadas. Edificios medianos en la Condesa donde no se preocupan tanto por blindar los edificios nuevos porque eso significaría no poder construir estacionamiento en los sótanos.

    En Guadalajara, la cultura preventiva es menor y parte por un exceso de confianza. A pesar de estar en zona sísmica, la capital jalisciense tiene la fortuna de tener piedra jal o piedra pomez dentro de su subsuelo, lo cual hace que las ondas se dispersen en un temblor ocasionado por un epicentro lejano (los mismos que hacen sufrir a la Ciudad de México). Pero esa ventaja se pierde si el epicentro se encuentra cerca de la ciudad e incluso esa condición puede acelerar las ondas. Las torres de la catedral dan fe del riesgo en que se encuentra nuestra ciudad. Las originales colapsaron en 1818 y en su lugar se contruyeron las que conocemos ahorita. También los temblores recientes son un parámetro, que si bien no han sido tan intensos como los de la Ciudad de México si han logrado causar daños, como el estacionamiento de Plaza del Sol que estuvo cerca de colapsar, o el edificio donde se encuentra actualmente la Secretaría de Administración en la Glorieta de La Normal que tuvo que ser reforzado en su estructura.

    La naturaleza es implacable e imprevisible. No nos queda más que estar preparados. Un gran terremoto puede llegar en más de 100 años o en 10, pero estar o no preparados significará una diferencia de miles de muertos y de recursos perdidos que pueden incluso alterar el rumbo de este país.

  • No te hace falta ver más box

    No te hace falta ver más box

    Los seres humanos somos curiosos, en tanto podemos agredirnos físicamente como forma de entretenimiento. El box trata de eso, trata de vencer a tu rival a golpes. El que conecta más golpes gana, el perdedor no necesariamente se va limpio (ni el ganador inclusive) y en algunos casos puede llegar al hospital. Pero las heridas y la sangre lo valen; los pugilistas pueden cambiar su vida a cambio de recibir una buena dosis de «madrazos» al punto en que tendrán dinero de sobra para la cirugía plástica que necesitan para dejar su rostro como si no tuvieran una patinada de mosca.

    No te hace falta ver más box

    Muchos boxeadores mexicanos han llegado de la calle a los gimnasios para hacer una vida que posiblemente no hubiesen podido hacer en otros ámbitos, logran hacerse de una fortuna la cual han maladministrado y se han acabado en cuanto termina su carrera para terminar de boleros en el gimnasio que los vio crecer o en el centro de Puebla, malvestidos y sucios contándote sus historias de éxitos y logros mientras pruebas el mole poblano en los portales y el otrora exitosos lustra tus zapatos. Otros llegan a lo más alto de la fama y de ser unos don nadie, terminan siendo el alma de la fiesta, mujeres, sexo, drogas, amistad con narcotraficantes, malas compañías. No es un secreto que el box es uno de los deportes más corruptos del mundo.

    Los organizadores pueden publicitar la «Pelea del siglo» que termina siendo un fiasco y a la gente no le importa, habrán revanchas, otras peleas. Los boxeadores como Floyd Mayweather ganarán el dinero que necesitarías para estudiar en una universidad prestigiosa en el extranjero o para comprar un depa, en un segundo (60 mil dólares). Sí, en un mísero segundo. El oriundo de Grand Rapids Michigan es la más clara expresión de la esencia y el espíritu del boxeo. Arrogante, pedante, lo suficiente para ser abucheado por su propia gente ante un filipino como Pacquiao cuya humildad no languidece con sus triunfos (una excepción, no una regla). Mayweather no tiene empacho en presumir sus billetes, en presumir su estilo de vida, en asignarse el mote de «Money» porque el dinero es lo único que le importa. Mayweather dice que lo más importante es el balance de sus cuentas, no su legado como pugilista: -Mi hija no puede gastar un record de invicto, ella no se puede comer un cero.

    El box es uno de los deportes más corruptos del mundo, la palabra fraude viene asociada con el box. Jueces que muchas veces se venden, peleas cuyo vencedor es nombrado inexplicablemente ante el asombro de los televidentes. Las élites (sobre todos las más pedantes) no faltan en esta fiesta. Personas como Paris Hilton hacen gala de su presencia, Justin Bieber acompaña a Mayweather a todas sus peleas y muchos aficionados están dispuestos a pagar decenas de miles de dólares para estar en las gradas que rodean al cuadrilátero sin pensar en que la pelea puede ser un fiasco o que puede terminar intempestivamente en el primer round. En Las Vegas aficionados llegaron a pagar mil dólares para entrar a un restaurante y ver la pelea en pay per view. ¡Mil dólares! (aunque Mayweather sólo necesitaría un microsegundo para pagar e irse a ver pelear a un bar de Las Vegas en vivo).

    Al mismo tiempo, Julio César Chávez después de una exitosa carrera, se tiene que conformar con ser comentarista de TV Azteca porque necesita dinero; al mismo tiempo las televisoras crean sus ídolos, inflan a boxeadores con talento mediano para convertirlos en «máximos referentes» del pugilismo mexicano a nivel mundial como el «Canelo» Álvarez cuya pelea con el propio Mayweather pareció el episodio de Homero Simpson boxeador en versión película.

    Y todo por un deporte que consiste en una agresión mutua, un deporte que no tiene el dinamismo del futbol soccer ni la capacidad de generar inmensas bases de datos de estadísticas atractivas para el aficionado como lo son el beisbol y el futbol americano. Todo por un deporte donde muchas veces las historias extradeportivas son las que le dan el sabor a la pelea. El perdedor de todos modos se llevará un buen fajo de billetes y podrá vivir cómodamente el resto de sus días, podra viajar por todo el mundo, comprarse una residencia, algún auto de lujo, y tan sólo por haber perdido una pelea. Una de las paradojas del sistema económico mundial.

    Mientras, los aficionados, tal cual simios antropomorfos envueltos en un smoking de miles de dólares, gritan, vociferan, despilfarran dinero, y en una hora después todo se habrá acabado. El aficionado de smoking en medio de un deporte bárbaro habla de una paradoja y de una evidente contradicción, en una simulación de lo civilizado.

    No, Silvester Stallone no tenía razón, no te hace falta ver más box.