Categoría: reflexión

  • Piojo mata Osorio Chong, o como hacer que la sociedad olvide

    Piojo mata Osorio Chong, o como hacer que la sociedad olvide

    Hay dos formas de evitar que la información importante no llegue a las personas, censurándola explícitamente, o bien, saturando al receptor de información de tal forma que se confunda y no sepa a que dar prioridad. Tal vez sea casualidad y no se trate del todo de una estrategia deliberada (aunque en algunos aspectos sí lo pueda parecer). Es curioso que un tema pueda adquirir relevancia en exceso para luego terminar desapercibido:

    chapiojong

    Hace dos semanas se hablaba insistentemente sobre la fuga del Chapo, en Twitter pedían fervientemente la renuncia de Osorio Chong (y algunos hasta del mandatario). En esa turbulencia ocurrieron cosas casi igual (o más) de importantes que la fuga del Chapo Guzmán, como la empresa del cuñado de Salinas adquiriendo zonas petroleras en la ronda cero (mientras que las empresas extranjeras desdeñaban al gobierno). Se habló mucho del Chapo Guzmán pero «eso mucho fue poco», la mayor parte de la conversación estaba compuesta por memes, chistes o bromas. – Se escapó el Chapo, qué ineptos los del gobierno, tal vez fueron ellos, hubo una conspiración de no sé que -Y ahí acababa el relato.

    Y de pronto la conversación es la agresión de Miguel Herrera (un enfermo mental) a Christian Martinoli (un cronista simpaticón de medio pelo); todo lo demás se olvidó, pasó de moda, dejó de ser trendy para que en conjunto, discutamos (ya no, la semifinal arreglada, la cual inclusive parecería quedar en un segundo plano) la agresión del Piojo ¿Debe de irse? ¿Martinoli lo debería de demandar? Lo demás queda atrás, las noticias son fortuitas y tienen un breve impacto, que si el dólar, que si el gobierno hizo esto.

    Luego no sólo es nuestra forma tan fácil de dejar unas cosas por otras, sino el criterio utilizado para seleccionar cuales son las noticias más importantes. Temas que deberían ser irrelevantes como el que a Peña se le caiga un pastel (por más que sea chusco y parezca auto-analogía sigue siendo irrelevante) o si Peña está teniendo problemas con su esposa (más digno de una revista de chismes), porque es divertido ver como al «enemigo público nº 1» lo ignoran y lo barren con la mirada ante los reyes españoles.

    Es más, Peña Nieto podría exponer de más sus constantes pifias y errores para que la gente se quede concentrada en ellos y los replique en forma de memes mientras diseña políticas públicas populares e incluso adversas al interés de la nación. Mucha gente cree que está preocupada por el quehacer político del país nada más por compartir, retuitear o dar un simple «me gusta» a alguna caricaturización del Presidente. El individuo promedio se ríe, hace el ejercicio como terapia para sacar su indignación, mientras no pasa nada nunca y todo se convierte en un círculo vicioso.

    Posiblemente no sería tan necesario llegar al extremo de censurar la información que se emite, a veces basta con confundir al receptor.

  • Agua de Jamaica como remedio para quitarse los piojos

    Agua de Jamaica como remedio para quitarse los piojos

    Ojalá México pierda la final de la Copa de Oro.

    No, no soy antinacionalista, ni soy negativo, ni tengo problemas psicológicos. Quiero que México pierda la final, no quiero que aficionado alguno apoye a la selección. Me sentiría mal por los que celebren el campeonato.

    mexico

    No, no fue un error del árbitro. Andreas Brehme tiró el penal mal marcado en la final de Italia 90 contra Argentina, porque fue eso, un penal mal marcado. Acá se trató de un árbitro que favoreció inexplicablemente a la selección. Andrés Guardado (quien afirmó ante cámaras que pensó fallarlo) debió lanzar el balón al tiro de esquina o a cualquier otro lado. No es el principal culpable ni creo prudente hacer una campaña de linchamiento contra él, pero el Piojo se lo debió haber ordenado: -Fállala Andrés, si la metes, los intereses económicos prevalecerán sobre el futbol y seguiremos fomentando la corrupción dentro del balompié (esperen, no creo que el Piojo tenga un léxico más allá de nivel primaria, creo que exageré).

    La selección se parece a la política mexicana (si «selección» debiera ir en mayúscula, entonces es una omisión a propósito): El Piojo, que podría ser un símil del Presidente en este juego de comparaciones (bueno, ni Peña Nieto logra ponerse tan fuera de sí), y quien hizo un berrinche en el #NoEraPenal del mundial pasado (dudamos que en realidad no haya sido penal) dijo: -Si se equivocan a favor, aprovechas. ¡Qué gandalla el Piojo! Entonces si el Partido Verde te da dinero para violar la veda electoral ¡Aprovechas! ¡Qué mediocre, qué corto de miras, qué cinismo! No, no es cultural, el Piojo es así, se desarrolló en esos ambientes donde todo se vale.

    Pero dicen que es normal, que la corrupción es cultural.

    Me dio mucho gusto ver la indignación que hubo en Twitter. León Krauze, a quien respeto y a quien me gusta leer, pero que no comparto en absoluto su postura en este caso. Él dijo:

    Al contrario, a mí me pareció un muy buen acto de los aficionados. No sólo hay que indignarnos cuando nos perjudica la injusticia, también cuando nos beneficia. Una pifia del árbitro es parte del juego sí, pero que el árbitro marque descaradamente a favor de un equipo (una final Panamá vs Jamaica no vende) ya no es parte del juego, y ese tipo de injusticias se deben de reprobar, sin importar si son en tu beneficio o perjuicio.

    Una injusticia de ese tamaño a tu favor demerita tu triunfo y le quita todo su valor. ¿A quién le gustaría festejar una victoria que no debió de ser y que se orquestó para que fuera?

    Y el acto es bueno porque demuestra, por el contrario de lo que nos quieren hacer creer (que somo corruptos casi por naturaleza) que mucha gente está en contra de sacar ventajas a través de una injusticia. Muchos de los aficionados en las redes sociales no sólo comprendieron la frustración de los panameños, sino que se pusieron de su lado.

    Posiblemente influya el estado actual de nuestro querido país, cuando en el futbol el aficionado ve repetidas las mismas formas de las cuales se indigna: -No voy a festejar un triunfo espurio si es más o menos lo que aquí sucede en México con nuestros políticos, – Dirá alguno. Parece que los organismos que rigen el futbol viven desfasados de la realidad como sucede con nuestra clase política; creen que pueden hacer arreglos sin que nos demos cuenta, porque también es su caso: No entienden que no entienden.

    Tanto el seleccionado de Costa Rica como el de Panamá merecen estar indignados. A pesar de que la FIFA fue expuesta ante actos imperdonables de corrupción, se sigue haciendo lo mismo.

    Lo mejor que puede pasar es que México pierda la final. Y eso que el futbol es un tema «no tan importante», porque en las cosas más importantes puede que estemos peor.

  • La friendzone del poder

    La friendzone del poder

    Hace unos años iba a entrar a trabajar a una empresa. Para esto el primer día tuve una capacitación con un vendedor, el cual, valga la redundancia, me enseñaría vender el producto; dicho vendedor me enseñaría sus «novedosas estrategias de venta» (como si se tratara de un Dale Carnegie tropicalizado) para convertirme yo también en un gran vendedor. En realidad esta persona no tenía personalidad, era aburrido, no tenía conversación ni tenía una vida propia. Me pregunté como le hacía (si es que sí vendía porque nunca lo supe) porque cuando conversaba con los clientes era lo más desesperante, yo tenía ganas de irme de ahí. Platicaba mucho pero aburría, aburría ¡Ya cállate!

    La friendzone del poder

    En toda la mañana en la que estuve en el coche (yo manejaba, él hablaba, yo tenía ganas de estrellar mi coche), él no dejó de platicar, pero ¿de qué platicaba? Ah sí, me presumía que conocía a todo el mundo, conocía a toda la crema y nata del poder de Jalisco. Entonces me pregunté (ganas de preguntarle a él no me faltaron) ¿Por qué si conoces a toda la crema y nata del poder no eres nadie? ¿Por qué si estás «bien parado», eres un vendedor promedio de una empresa promedio con un sueldo genérico y que nadie conoce (ni a él ni a la empresa)?  Que conoce a tales empresarios ¿Y por qué no te han dado trabajo? Qué conoce al alcalde, a tales políticos, que son amigos suyos.

    Es irrisorio que un individuo viva de los logros y de la fama de otros.

    Es lo que yo llamo «la friendzone del poder«. aquellas personas que dicen conocer y tener relaciones cercanas con personas reconocidas pero cuyos lazos no hacen ni el más mínimo efecto en la persona ni le otorgan el más mínimo beneficio. Vaya que estar bien parado siempre otorga algún beneficio en cualquier parte del planeta. Pero este tipo de personas son lo suficientemente poco talentosas para que eso no influya en lo más mínimo al punto en que parte de su autoestima se basa en conocerlos.

    Lo presumen a los cuatro vientos, como si eso los llegara a convertir en alguien importante, pero a nadie le importa, por el contrario, es desagradable que la gente te presuma «sus contactos» en tu cara, como si tratara de aparentar algo que no es (que en realidad es lo que está haciendo).

    Quienes están en la friendzone del poder no se dan cuenta de su desgracia (o no se quieren dar cuenta de ello), creen que se encuentran en un lugar privilegiado, pero no son nadie. Su supuesto honor depende de los logros de los demás y no de los logros propios.  Pueden exponerse ante muchas personas, pero nadie les dará importancia. Ah, el amiguito del artista, el amiguito del gobernador, el amiguito del ex Presidente de Colombia, sí es buena onda. Algo así como un -Sí, eres muy lindo y ojalá conociera alguien como tú pero no me gustas y no me importas.

    Creo firmemente en que el ser humano tiene la necesidad natural de trascender, dicha necesidad es importante para la supervivencia de la especie humana. Todos deseamos dejar algún tipo de huella para cuando partamos de este mundo, con nuestra familia, hijos, con la sociedad etc. Los que están en la friendzone del poder se creen incapaces de hacerlo, y espera que alguien más lo haga por ellos.

    Aquí yace una persona cuyo nombre no recordamos ni sabemos por qué murió; entre sus aportaciones más importantes se encuentran haber sido amigo del alcalde, haber conocido a una cierta cantidad de artista famoso y haber subido su foto con el Presidente a Facebook.

  • México y la falta de humildad

    México y la falta de humildad

    El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad – Ernest Hemingway

    México y la falta de humildad

    Hay algo de lo que adolece mucha gente en nuestro México actual, ese algo es la humildad. Lo noto sobre todo en la gente que ostenta algún tipo de poder o influencia, muy posiblemente una costumbre asociada con nuestra cultura. Desde periodistas como Carmen Aristegui (concuerdo en que fue censurada por el Gobierno, pero algunos de sus actos y palabras lo denotan) Ciro Gómez-Leyva, muchos otos tanto alineados como no alineados: los entrenadores que desfilan por la selección de futbol, y por supuesto, y de forma más notable, nuestros políticos, en especial los que se encuentran gobernando actualmente.

    Parece que hay una falsa idea (posiblemente se lea a Maquiavelo en exceso y se le malinterprete) de que la humildad es una forma de debilidad en la lucha por el poder. Parece existir una idea de que el político debe de «aparentar» estar siempre firme cuando en realidad no lo está. Para ellos pedir una disculpa, o peor aún, pedir perdón, es un síntoma de debilidad, es una forma de perder el honor o una forma de flaqueza que puede ser aprovechada por los adversarios. Pero estas personas «poco humildes» en realidad tienen problemas de asertividad en tanto todos podemos ver lo que ellos tratan de ocultar.

    Enrique Peña Nieto, por un ejemplo, siempre procura mostrarse fuerte, decidido, nunca pide disculpas, y como sucede mucho entre sus cercanos, trata de hacer creer que el problema es exógeno. Él cree que da una imagen de fortaleza (seguramente en el PRI y dentro de sus cercanos se lo hicieron creer) pero lo que vemos afuera es algo totalmente opuesto. Peña Nieto se ve deslucido, perdido, se ve enfermo, muy enfermo. La arrogancia (compartida) se percibe incluso en los evidentes conflictos que tiene con su esposa, comportamientos tal cual de niños chiquitos, Peña le da la mano a Angélica y ésta lo rechaza y lo humilla barriéndolo con la mirada. Días después en París, con un Presidente más fuera de sus cabales por el asunto del Chapo, ella lo trata de tomar de brazo, y él la rechaza en un acto infantil, ésto en un acto donde la arrogancia importa más que las formas (que también son muy importantes en su partido). Es la lucha por el poder, por el orgullo; a aunque ojos de la mayoría de los mexicanos, ninguno de ellos destaca por ser una persona admirable.

    En el caso del «Piojo» Herrera, una persona que a todas luces tiene trastornos psicológicos (ver sus festejos en la Copa del Mundo), el problema se repite. Su selección puede ser humillada por una isla (Trinidad y Tobago) y declarar que le echaron ganas pero que «les faltó canchear». Esos comentarios generan repudio en los aficionados. De la misma forma que nuestros políticos, Herrera busca echar culpas a terceras personas de su desgracia, el árbitro, #NoEraPenal, las condiciones del clima. Herrera cree que de esa forma denota fortaleza cuando lo único que denota es arrogancia y un desequilibrio mental.

    ¿Qué pasaría si Peña Nieto diera un mensaje en cadena nacional para pedir disculpas? ¿Qué pensaría la gente al ver a Peña asumir todos los errores que ha cometido y pedir un borrón y cuenta nueva -si no es demasiado tarde-? Desde luego no es algo que vaya a hacer, pero seguramente algunos aplaudirían el acto, y posiblemente sería la única forma de que sus gobernados le den una segunda oportunidad.

    Entiendo que en el mundo de la política hay que guardar las formas, hay que saber manejar los sentimientos, hay que «hacer política»; pero los gobernados no hacen política, los gobernados no ven en un acto de humildad la oportunidad de dar una patada y por el contrario posiblemente agradezcan el gesto. La humildad incluso puede ayudar a construir liderazgo, porque la humildad genera confianza, y un líder para (valga la redundancia) ser líder, necesita ser confiable y aceptado por los demás.

    Una postura déspota y arrogante pudo haber funcionado hacia varias décadas cuando la estructura social era muy vertical, cuando a la gente se le enseñaba que tenía que obedecer. Esos tiempos terminaron, y quienes se han tardado en entenderlo más son la gente de poder. Ahora en una sociedad de la información donde el jefe ideal delega, convive con quienes están a su cargo, y tiene las puertas de la oficina abiertas, es imperdonable pensar en la intransigencia como una forma de ganar poder y respeto.

     

  • Atole con el Chapo

    Atole con el Chapo

    Enrique Peña Nieto es un pésimo Presidente. De hecho, pienso que junto con Díaz Ordaz, Luis Echeverría, y López Portillo, integra el grupo de los peores presidentes de la historia moderna (peor que Salinas, sí; creo que por eso ya pocos recuerdan su supuesta relación con Salinas). Aunque no creo que la huída del Chapo haya implicado un pacto con Peña. El Presidente pierde mucho con la salida del Chapo, pierde capital político, pierde, junto con su partido, popularidad, y por lo tanto, un paso en reversa que su partido o sus cercanos se mantengan en el poder (aunque en éste país todo puede pasar). Sólo se podría entender un pacto de éste tipo desde una conspiración mucho más compleja que tendría que rebasar nuestras fronteras.

    Atole con el Chapo

    Pero aunque no creo que haya habido un pacto explícito con Peña Nieto, para que el Chapo saliera, se tuvieron que corromper servidores públicos de alto nivel, no sólo el director del penal, sino mucho más que eso. Es que no hay forma de explicar que el Chapo haya salido por sus propios medios. No cuadra, no tiene explicación alguna:

    1.- Hace tiempo detuvieron al mochaorejas ¿Lo recuerdan? Al famoso secuestrador Daniel Arizmendi. Bueno, recuerdo muy bien que cuando lo capturaron y lo llevaron al Penal de Almoloya (hoy el Penal del Altiplano), los noticieros afirmaron que sería confinado a una celda especial de donde no podría salir, ahí se bañaría, ahí comería, ahí todo. Esto empata con lo que Flavio Sosa, luchador social de Oaxaca quien estuvo en la misma prisión en el sexenio anterior, le relató a Diego Enrique Osorno. Él estuvo en una celda donde sólo había una cama, una mesa de cemento y una ducha. No se entiende como es que el Chapo pudo entrar a una regadera común y de ahí escapar sin que las cámaras grabaran su fuga (recuerden, es un penal de alta seguridad). Sólo se puede explicar por medio de la palabra «corrupción», si el Chapo no estuvo dentro de esas celdas creadas para los reos más peligrosos tuvo que haber habido corrupción de por medio.

    Ya lo dijo Flavio Sosa, para escapar era necesario sobornar a fuerzas de tres órdenes distintas, las cuales tienen fricciones entre sí. Tuvieron que haber movimientos de más alto nivel.

    After Guzmán’s last escape, it was revealed that he had corrupted the entire infrastructure of the prison that was holding him – Patrick Radden, columiista de The New Yorker.

    2.- El túnel, el túnel más grande de México tendrá 3.5 kilómetros (construido por empresas de Carlos Slim). Éste tiene 1.5. No es un túnel que un reo pueda excavar con una cuchara. Se necesita mucho más que eso. A Priori se puede entender, porque el Cártel de Sinaloa tiene los suficientes recursos para construir túneles de cientos de kilómetros (El Chapo inventó el «narcotúnel»). Se necesita gente especializada para hacerlo (recordar que éste túnel tuvo iluminación y aire acondicionado) y se necesita un camión de volteo diario para poder extraer los metros cúbicos de tierra necesarios durante un año, ¿y nadie se dio cuenta? 1.5 kilómetros desde el penal,  donde es necesario pasar horas de revisiones para poder entrar, donde no puede volar ningún artefacto ni helicóptero ni avión, donde los teléfonos celulares están prohibidos y de donde nadie había escapado. ¿Qué nadie lo vio?

    3.- Si el Chapo escapó una vez, no se entiende que no hayan tomado las medidas necesarias para que eso no volviera a ocurrir. Patrick Radden afirmó que los oficiales le asegurarón que el Chapo estaba aislado en una celda. Sea cual sea la verdad, tuvo que haber actos de corrupción, o bien para que no lo confinaran a una celda, o para que lo confinaran y luego por alguna razón lo dejaran entrar a las regaderas comunes (Flavio Sosa relata que los reos sólo se pueden bañar a las 6:00 AM y el Chapo lo hizo en la noche).

    Mientras esto ocurría, Peña Nieto dejaba acéfalo al país, se llevó a Osorio Chong a Francia (junto con una comitiva de más de 440 personas pagadas con nuestros impuestos); y posiblemente el Chapo haya aprovechado esta condición para poder correr menos riesgos en fuga. No se entiende que Peña no haya regresado al país, muestra de que estamos frente a un gobierno débil, inepto e incapaz de hacer frente a los criminales. En su declaración, Peña ni siquiera tuvo la molestia de llamarlo por su nombre.

    El Gobierno no hace nada, apuesta al olvido porque le ha funcionado (Ayotzinapa, la Casa Blanca), la gente se indigna, hace memes del Chapo, critica a Peña Nieto en las redes, pero nada pasa, luego se le olvida. Peña pierde capital político (y lo poco que mantiene, es gracias a la oposición tan displicente y mediocre que tenemos) pero sigue en pie. En estos años se habla mucho de que va a renunciar, no va a poder, lo van a tirar, se va a morir, pero por alguna razón (y no le estoy deseando ningún mal de salud ni a su integridad) el gobierno ahí sigue, como si de alguna manera pudiera salirse con la suya. Pero no sólo siguen en pie, sino que «no entienden que no entienden», siguen cometiendo los mismos errores, el espíritu de autocrítica es nulo y pareciera que no tienen incentivos para cambiar o para dar un golpe de timón. Cierto, Peña (a mi juicio) no liberó al Chapo, pero que el criminal más buscado del mundo se te vuelva a escapar, y que no existan explicaciones para dicho escape, es porque los cimientos del edificio llamado México están endebles, es porque el Estado de derecho está débil, y en estas condiciones no se pueden lanzar reformas exitosas, no se puede mejorar al país. Se tiene que empezar por reformar lo que siempre se han negado a reformar, el Estado de derecho.

    Lo ocurrido es una humillación para el país en el mundo, como si fuéramos una suerte de hazmerreír, y nosotros no merecemos eso. Me da tristeza porque creo y estoy seguro de que México es mucho más que eso, que en éste país si existe gente que quiere hacer las cosas bien, trabajar y esforzarse. Es triste que relacionen a México con violencia, drogas y un gobierno corrupto; es triste que ya sea pan de cada día que los diarios extranjeros publiquen artículos que relaten como es que México está mal, sumido en la corrupción, que Forbes publique un artículo sobre nuestro país con el encabezado de «El país más corrupto del mundo«, tal vez a los más que odian al Presidente de forma fanática se sientan satisfechos, pero no la mayoría de nosotros.

    ¿Qué hicimos para llegar aquí? ¿Qué pasó? ¿Por qué cuando era niño, creía que en un futuro México iba a ser algo mejor y no lo es? ¿Qué tenemos que hacer para cambiar? ¿Qué podemos hacer para que podamos confiar en nuestros gobernantes y no nos den «atole con el chapo«?

  • Nadie se acordó de Don Porfirio

    Nadie se acordó de Don Porfirio

    El día en que murió Jacobo Zabludovsky se cumplieron los 100 años de la muerte de Porfirio Díaz. Todos se acordaron de la muerte de Jacobo Zabludovsky y nadie se acordó de la muerte de Porfirio Díaz (más que para decir que era una mala coincidencia), a quien le hicieron una misa póstuma en el Distrito Federal y nada más. Casi nadie habló de él, no se escribieron muchas columnas de él (aunque algunas de las no muchas escritas de una calidad bastante aceptable). Porfirio, a 100 años de su muerte sigue condenado en el ostracismo.

    Nadie se acordó de Don Porfirio

    Mientras Hidalgo, Juárez y Morelos acaparan las calles principales de los centros históricos de casi todas las ciudades, Porfirio Díaz muchas veces se tiene que conformar con una calle aledaña si bien le va, o una pequeña avenida que no tiene tanta importancia. A Porfirio Díaz le tocó una coyuntura histórica de tal forma que no salió avante, se convirtió en el villano, en el enemigo. La familia revolucionaria llamada PRI lo negó durante varias décadas (y los tricolores siguen haciendo a pesar de que ahora ya no conservan el monopolio del poder al grado en que lo tenían antes).

    No es que quiera elevar a Porfirio Díaz al tamaño de un héroe. Don Porfirio logró muchos progresos en el país que tuvieron muchos costos sociales y políticos también. Mientras Porfirio modernizaba al país, construía ferrocarriles y le daba una estabilidad que se le negó en todo el siglo XIX, también permitió un país muy desigual, a los mayas y a los yaquis los esclavizaba y a estos últimos casi los exterminó, como subraya Kenneth Turner en su libro «México Bárbaro»; reprimió a cuanto movimiento opositor se le puso enfrente y se reeligió (en una contradicción propia) erigiéndose como dictador 35 años (no consecutivos).

    Porfirio Díaz fue una figura imperfecta como lo fueron muchos de nuestros «héroes nacionales»; tampoco es como que en esa época existieran derechos humanos de avanzada o un welfare state dentro de los países más desarrollados. En el siglo XIX la desigualdad mundial era mucho más marcada que la que conocemos actualmente y la «democracia» no estaba tan avanzada como el día de hoy. Tal vez hacer la comparación de su gobierno comparada con la actualidad, donde muchos paradigmas se han roto y la cosmovisión que tenemos ha cambiado radicalmente, pueda ser algo injusto o sus defectos se pueden ver como mayores.

    Me atrevo a decir que Díaz «hizo más por México» que lo que hicieron algunos de los revolucionarios mitificados por la educación oficial como Pancho Villa y Emiliano Zapata. En el gobierno de Porfirio Díaz se creó mucha riqueza, luego se distribuyó muy mal y la acapararon algunos pocos. Antes de Porfirio Díaz no existía riqueza, y la Revolución Mexicana más que redistribuir la riqueza que se había generado (que era lo que se debería de haber esperado de nuestra malograda revolución) la destrozó. Los revolucionarios ya institucionalizados (desde Plutarco Elías Calles) crearon corporaciones que en el papel tendrían que haber redistribuido la poca riqueza que había en ese entonces, pero en realidad se transformaron en corporaciones clientelares que permitieron al partido en el poder mantenerse por 70 años. Algunas de esas corporaciones todavía existen, a pesar de que el mundo ha cambiado.

    Creo que a Porfirio Díaz se le debería de dar su lugar en la historia (solo es mitificado de forma sesgada por algunos conservadores). La razón por la cual esto no es así, como comenté, es porque la historia la escriben quienes la ganan y la familia revolucionaria lo mantuvo en el ostracismo; a pesar de que varios de los monumentos más importantes de la Ciudad de México fueron mandados a construir por él: El Ángel de la Independencia, Bellas Artes, lo que hoy es el Monumento a la Revolución (que sería un palacio legislativo, y que gracias a nuestros amigos revolucionarios, nunca se concluyó más que la cúpula). Mucha de la arquitectura histórica que tanto presumimos se la debemos a Porfirio Díaz.

    La historia no se puede dividir en héroes y villanos, menos cuando esa clasificación es arbitraria y conveniente para quienes nos han gobernado. Así como Miguel Hidalgo, Morelos y Pavón y Benito Juárez tienen un lugar en los anales de la historia (con todas sus imperfecciones), Porfirio Díaz también debería de tenerlo (con todas sus imperfecciones también), y no debería ser ninguneado como un villano o un individuo nocivo para el país; a las nuevas generaciones se les debería de contar la dos historias, la del Porfirio que trajo progreso y orden al país, y la del Porfirio que sí, fue un dictador, reprimió indígenas y que permitió que la riqueza se la quedaran unos pocos.

  • Y por qué tener auto o casa ya se volvió menos importante

    Y por qué tener auto o casa ya se volvió menos importante

    En tiempos de mis padres, era un must of pensar en como adquirir una casa; rentar una era algo así como «pobre tipo, no tiene mucho dinero». En mi generación es importante pero ya no tanto como antes. A mis 30, pocos de mis amigos, parientes o personas cercanas tienen una. Muchos están cómodos con la idea de rentar un departamento y vivir ahí, solos, con amigos, con su pareja (casados o en unión libre), o incluso seguir viviendo con sus padres. Los jóvenes de ahora viajan más que los de antes, prefieren «vivir» en vez de pensar en ahorcarse con alguna hipoteca o algún plan. Esto podrá ser una «mala intuición mía» pero no lo es. Por ejemplo, según el Banco Interamericano de Desarrollo, los llamados Millenials (o Generación Y) de Estados Unidos piensan más en tener un celular, una tablet o viajar, que en tener un automóvil o una casa.

    CherryCaloncho

    Es curioso cuando menos este cambio en los patrones de consumo. En Guadalajara (patrón que se repite en casi todas las grandes ciudades) se construyen torres de departamentos en la Colonia Americana, una zona llena de jóvenes que se trasladan en bicicleta, donde se encuentra una gran oferta de bares, centros de entretenimiento, cultura y arte. Lo mismo pasa en el caso de las colonias Roma y Condesa en el Distrito Federal. Hay una tendencia creciente donde los jóvenes buscan vivir «cerca de todo» donde puedan caminar más, andar en bicicleta y convivir a nivel calle. En las ciudades mexicanas este cambio que ha gentrificado zonas que hasta hace poco no tenían mucho poder adquisitivo todavía es algo incipiente, pero es una marcada tendencia global. Los jóvenes ya no piensan tanto en el coche cuando ahí está la bici o pueden pedir un Uber, los jóvenes ya no piensan en hoteles caros cuando ahí está airbnb.com donde pueden vivir «más experiencias» y conocer más gente.

    Las aspiraciones cambian, en lo particular antes de pensar en una casa o incluso en pensar en un coche, pienso en viajar (recorrer varios países de Europa) o en estudiar una maestría. Posiblemente esas cuestiones serán planteadas cuando me decida casar y tener hijos, pero muchas personas se casan a edades más tardías.

    Posiblemente este cambio tiene que ver con que la forma en que las ciudades se han desarrollado se ha vuelto insostenible: Largas distancias, ciudades con poca convivencia en las calles, tráfico, falta de ejercicio. La gente está volviendo a repoblar el centro de las ciudades, del cual había escapado hace décadas por la inseguridad y por aspirar a vivir en un espacio mayor. Para muchos ahora no es tan importante el jardin grande y el coto exclusivo, ahora lo es un departamento del cual puedan caminar a su trabajo, al bar y otros lugares a convivir con más personas.

    El modelo del carro ya no será tan importante para tratar de «destacar en sociedad», ahora son los viajes, la convivencia, los lugares alternativos a los cuales se va a comer. Las ciudades deben de preocuparse más por mejorar el transporte público, por inhibir el uso de automóviles en zonas pobladas, por promover el uso de la bicicleta, por crear espacios públicos donde los habitantes puedan convivir o hacer ejercicio. Los mismos ciudadanos en su lógica natural han desafiado a la planeación urbana de las ciudades debido a su deficiencia, como una forma de protesta inconsciente (a veces), y las ciudades, unas más, otras menos, han empezado a entenderlo. Nuestras aspiraciones no son las mismas que las de nuestros papás cuando eran jóvenes.

  • Grecia explicada en un cuento, por si no le entiendes o no le quieres entender

    Grecia explicada en un cuento, por si no le entiendes o no le quieres entender

    Ésta es la triste historia de Gregorio, quien vivía en la Eurocolonia del Valle junto con sus hermanas y varios primos y tíos que quisieron «arrejuntarse» porque creían que juntos les podía ir mejor. Después de varios problemas familiares recordaron que eran familia y todos debían estar juntos.

    Cuando Gregorio era un bebé, todos los veían como un ángel, lo admiraban, y recordaban lo tierno que era: perspicaz, inteligente, aventurero. A los 3 años, mientras se acababa rápido la comida de su platón, contaba ya la odisea que fue salirse solo de su casa mientras su papá estaba pegado en el televisor viendo a Homero Simpson.  Creían que sería un genio o filósofo. Pero con el tiempo se volvió un perfecto inútil.

    Grecia para dummies, chairos, y demás especies que "no le entienden a esto"

    Gregorio se fue a una fiesta, se puso pedísimo. Incluso en el bar organizó unos juegos para ver quien bebía más y él pagó todo; se sentía muy orgulloso, era el rey de la peda. Llegó a su casa y se dio cuenta de que en la cartera no tenía nada. Nunca supo Gregorio en que se le había ido el dinero. Tenía que pagar gastos, su colegiatura, su seguro. Estaba en un problema muy grande. Total que decidió pedirle prestado a sus hermanas.

    – Ale, necesito un favor

    – Dime Gregorio

    – A ti que te va tan bien y eres tan trabajadora necesito que me prestes $5,000 pesos.

    – ¿Para? ¿Qué no te habían prestado mis hermanas ya?

    – Sí, pero no tengo nada de dinero y necesito pagar muchas cosas.

    – Pero si ni trabajas ni haces nada, pero bueno. Y los quiero de regreso porque necesito ese dinero la siguiente semana.

    – Te lo prometo.

    – Más te vale, ya me harté que todas nosotras te tengamos que estar manteniendo y tú ni trabajes.

    El fin de semana, Gregorio se fue de nuevo a otra fiesta. Tiró todo el dinero que su hermana le prestó. Ahora no sólo no podía pagar sus gastos, sino que estaba endeudado.

    – Gregorio, ¡Mis 5,000 pesos!

    – No sé en que se me fueron, no los tengo y necesito pagar mis gastos, si no los pago me corren de la universidad ¿Me entiendes?

    – ¡Mis 5,000 pesos!

    – No los tengo, necesito que me prestes más.

    – Ni madres.

    – ¡Ándale, por favor!

    – Te puedo ayudar, pero necesitamos hacer algunos cambios en tu vida: 1.- Vas a conseguir trabajo, 2.- No vas a irte de peda mientras no me pagues todo, 3.- Vas a tener que reportarme todo lo que has gastado. ¡Caray, estás en el hoyo, pobre diablo!

    – Tuve una discusión mental, y «no lo acepto», ni madres ¡Oxi! ¡Quiero que me perdones la deuda!

    – Estás loco, sólo te voy a convertir en un parásito.

    – Estás atentando contra mí. ¡Solo me quieres joder para sentir que eres la hermana más chingona Ale! ¡Eso no lo voy a tolerar!

    – Estás pero bien loco.

    – Parece que quieres volver a ser igual de mamona como cuando éramos chicos ¿Te acuerdas cuando agarraste mis muñecos de Playmobil y les prendiste fuego porque no eran como tus malditas muñecas rubias?

    – Basta ya.

    – ¡Eres una incongruente!

    – ¿Por qué?

    – Porque una vez a ti mis papás te perdonaron una deuda.

    – No seas pendejo Gregorio. Yo pasé por problemas muy difíciles, casi me muero dos veces. Tú estás endeudado por güevón e irresponsable.

    – Sólo me quieres chingar. ¡Piensa en mi futuro!

    – Por eso, si te perdono la deuda, te convertiré en un inútil de por vida.

    – Pero mi colegiatura, me van a correr.

    – Eso lo hubieras pensado antes.

    – Me voy a salir de la casa.

    – Jaja, salte si quieres. Así uso mi cuarto para meter mis tiliches.

    Esta historia continuará…