Categoría: reflexión

  • ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    De pronto en las redes sociales me he encontrado con memes e ilustraciones de personas indignadas porque la NASA invierte millones de dólares en la misión en Marte cuando en la Tierra hay pobres. Uno de esos memes afirma que en la tierra no hay vida inteligente porque han gastado un dineral para descubrir agua en el planeta rojo cuando en nuestro planeta hay pobres que apenas tienen acceso de agua y se están muriendo.

    ¿Por qué indignarse de la misión en Marte cuando hay pobres es una tontería?

    ¿Pero saben? Indignarse por eso es una tontería.

    Primero, porque la raza humana debe de seguir evolucionando. Toda la investigación especial tiene una razón de ser dentro de nuestro instinto de supervivencia. No podemos esperar a que «no haya pobres» para seguir dando pasos adelante como especie.

    Las misiones que se llevan a cabo no son una tontería ni un lujo. ¿Sabes que significa la existencia de agua en Marte? No es cualquier cosa. Esto incrementa exponencialmente la posibilidad de establecer colonias en un futuro, y eso nos puede traer beneficios; no sólo se trata de personas que puedan vivir allá, se trata de recursos naturales, de investigación. Tal vez nuestra generación no obtenga beneficios de ello, pero sí las que vienen.

    Segundo. La pobreza no se resuelve con carretadas de dinero. El Live Aid de 1984 organizado por Bob Geldof es recordado por conciertos pletóricos como el de Queen, el de U2 y algunos otros conjuntos. Pero también es recordado porque todo el dinero recaudado que se entregó a África, no sólo no sirvió, sino que gracias a éste, los gobiernos dictatoriales de ese continente se vieron beneficiados; gracias a ese dinero pudieron reforzar su gobierno con todas las consecuencias negativas que eso tuvo para la población.

    La pobreza es un problema multidimensional que no sólo se resuelve con dinero. La pobreza se resuelve con sociedades más libres y educadas, con gobiernos más democráticos, con innovación y avances tecnológicos. En realidad, a pesar de la desigualdad prevaleciente en el mundo la pobreza ha disminuido: En 1990, el 47% de los habitantes padecía pobreza extrema, veinte años después sólo el 22% la padece; en 1990 42% de los niños menores a 5 años pasaban hambre, para 2010 esta cifra se redujo al 26%. No podemos esperar a que esos indicadores lleguen a 0% para poder invertir dinero en exploración espacial.

    La pobreza disminuye progresivamente, no de la noche a la mañana a billetazos.

    Tercero. Los principales responsables de la pobreza extrema son los países donde ésta se da. La NASA es una institución estadounidense financiada por el gobierno de ese país. El dinero que el gobierno de los EEUU gasta en la NASA representa el 0.2% del PIB (muy poco). Indignarse por eso es equivalente a reclamarle al Conacyt por hacer inversión en investigación y desarrollo cuando hay niños que se mueren de hambre en Burkina Faso.

    Es más, es como sugerir que en vez de que el gobierno invierta en Investigación y Desarrollo y becas, use ese dinero para la «Cruzada contra el Hambre».

    ¿Por qué nadie dice nada de los gobiernos de Nigeria o Zimbabwe quienes se enriquecen a costa de los pobres y se dejan corromper por empresas multinacionales que atentan contra el medio ambiente de su país a cambio de maletas de dinero con lo cual los líderes políticos pueden vivir como millonarios en un país donde más de la mitad de la población se muere de hambre?

    Cuarto. Tiene que ver con un acto de congruencia. Me pregunto si quienes se indignan colaboran de alguna manera o donan algún porcentaje de sus ingresos (aunque sean 100 pesos al mes) para combatir la pobreza. Les pregunto por qué prefirieron invertir su dinero en un smartphone para hacer activismo en redes en vez de ayudar a los niños desnutridos que están pasando hambre.

    Porque es fácil hacer activismo de sofá e indignarse de «cualquier cosa», porque eso no requiere ningún esfuerzo, ni siquiera el de entender el por qué de las misiones ni molestarse en entender nociones básicas de economía.

    Pero a todo le queremos poner un pero. Negamos nuestra inteligencia como raza porque hay pobres, pero cuando salimos a la calle, ninguneamos a los migrantes porque «ensucian nuestra colonia» e ignoramos a los niños de la calle quienes son en gran parte de los casos golpeados por sus papás si no llevan dinero a la casa. Ahí sí deberíamos de preguntarnos si hay inteligencia en nuestro planeta, o si más bien la usamos.

    Porque la verdad, hacemos que nos indigna la pobreza o sólo nos indigna cuando está de moda o sale en la portada de un diario internacional. Y también se convierte en una moda reclamarle a la NASA por sus investigaciones cuando ellos ni siquiera tienen nada que ver.

  • 9 rasgos que debería tener una persona

    9 rasgos que debería tener una persona

    ¿Cómo debería ser el estereotipo de una persona excelente? Estereotipos nos han tratado de vender por montones, aunque siendo realistas, tienden a ser más bien clichés, representan a alguna tendencia de consumo, y en muchos casos no sólo son imperfectos, sino que en realidad un perfil así podría adolecer de problemas psicológicos (ahí están los típicos perfiles de los hombres con buen aspecto físico que presumen de mucha seguridad individual y autoestima, pero son sumamente ignorantes, incongruentes y poseen una escala de valores muy endeble). Así que ahora vine y me di a la tarea de crear a mi Frankestein, o lo que considero como debería de ser una persona. Esta propuesta es unisex, aplica para ambos sexos, así que haré caso omiso de rasgos que pertenecen a alguno de los dos géneros:

    1.- Es seguro de sí mismo

    Es seguro de sí mismo

    ¿Creías que en esta lista te ibas a salvar por no tener confianza en ti mismo? Lamento decirte que estás equivocado. Las personas seguras tienden a sobresalir de los demás, la seguridad atrae, y entonces tienen mayor posibilidad de autorrealizarse. En resumen, una persona con más seguridad personal puede aportar más que aquella que se muestra insegura. Duro, pero cierto. No puedo retar a la biología que nos determina nada más porque sí.

    La seguridad personal es algo difícil de alcanzar, pero un factor clave y que se ignora es la humildad. Los seres humanos somos imperfectos, posiblemente te veas al espejo y no veas a una persona arrebatadora, o tal vez no destaques mucho en los deportes; pero aceptar esas imperfecciones naturales harán que te sientas más cómodo contigo mismo y te enfoques a desarrollar esas áreas donde sí tienes potencial.

    2.- Es congruente con lo que hace y tiene principios firmes

    Es congruente con lo que hace y tiene principios firmes

    A diferencia de los clichés que venden en la tele. El estereotipo de una persona excelente debería contener una muy buena dosis de congruencia, valores y principios dentro de un mundo donde nos hemos acostumbrados a tergiversar nuestros propios valores para satisfacer nuestras necesidades. Es cierto, no lo voy a negar, el camino el éxito para los honrados es más largo, pero es más honorable. Una persona que logra el éxito pero que pierde el honor en el camino no lo disfrutará tanto como aquel que siempre ha mantenido sus valores firmes. El individuo ideal puede encontrar los valores en el conocimiento, en la religión o en la educación que recibió, pero sus principios deben de estar por encima de todo.

    3.- Hace ejercicio y cuida su cuerpo

    Hace ejercicio y cuida su cuerpo

    El ejercicio no sólo hace al cuerpo saludable, también sana el alma. No estoy hablando necesariamente del mejor cuerpo, de la mejor figura o de músculos marcados (que de alguna forma sí expresan en la mayoría de los casos una persona físicamente saludable), sino de alguien que se ve bien, que se preocupa por su cuerpo, que se trata bien y se quiere.

    El ejercicio también habla bien de una persona porque denota disciplina y esfuerzo. Comenzar a hacer ejercicio no es fácil, pero cuando se vuelve una rutina, éste incide su estado de ánimo, y es menos probable que caiga en algún tipo de adicciones (que fumar mucho y tomar hasta perder el conocimiento es algo que también nos han dicho que es cool).

    4.- Lee y busca adquirir conocimiento

    Lee y busca adquirir conocimiento

    El mainstream promueve personas ignorantes porque éstas no son una amenaza para su poder, pero la verdad es que la abundancia de personas ignorantes no hace bien a la sociedad, sólo ayudan a construir barreras más grandes para aquellos que detentan el poder. Pero por el contrario, para tener una sociedad más saludable y justa, necesitamos más gente que se preocupe por no ser ignorante, gente que esté acostumbrada a leer, a informarse y a cultivarse. La gente que lee es más interesante, tiende a ser más tolerante, y su perspectiva es mucho más amplia. Eso sí, por menos ignorancia exista, los lectores y ávidos de conocimiento tendrán más competencia.

    ¿O a poco no te desespera platicar con una persona que no domina ningún tema y en vez de eso, sólo te habla de las pedas y de los videos chuscos que vio en Youtube? ¿O prefieres hablar de un buen libro, o de viajes, o de la maestría en curso? Éste último tipo de personas suele estar en la punta de la pirámide, los primeros suelen estar en la base.

    5.- Es trabajador y disciplinado

    Es trabajador y disciplinado

    Vivimos en una época en donde las chicharras que anuncian la hora de entrada al trabajo están dejando de sonar y la sociedad del conocimiento requiere que los individuos sepan autodisciplinarse en vez de que se les impongan horarios y reglas estrictas. Suena atractivo, pero requiere más esfuerzo y por eso la auto disciplina es importante.

    En los medios también nos han inculcado que la holgazanería y la mediocridad puede ser algo atractivo, pero no lo es. Por más talento se posea, se tiene que trabajarlo más y se debe picar piedra para salir adelante.

    En la vida real, una persona floja es alguien que tiene pocas perspectivas, que no sabe que es lo que quiere de su vida y termina siendo rezagada y relegada, excepto por sus pares.

    6.- Evita las comparaciones

    Evita las comparaciones

    Cada persona tiene una historia única. Evaluar a una persona en torno a su situación actual es algo apresurado, no todos tuvimos las mismas oportunidades y ventajas ,y nuestra composición química que determina nuestra personalidad no es exactamente igual. Que una persona en este momento tenga más éxito que tú no implica que sea mejor que tú, la vida da muchas vueltas. Un individuo sano piensa en competir consigo mismo y no contra los demás.

    Además las apariencias son engañosas. Sobre todo ahora en el mundo de las redes sociales, los usuarios narran una vida más fantástica que la que realmente tienen. Posiblemente veas a todos tus conocidos viajando mientras tú no has salido todo el año. Pero es muy probable que algunos de ellos tengan problemas que tú no tienes y que naturalmente no publicarían en sus redes.

    7.- Tiene criterio propio

    Tiene criterio propio

    Va un poco de la mano con el punto 4 porque mediante el conocimiento se adquiere criterio. Pero hago énfasis en esto porque afuera hay mucha gente que es fácilmente manipulable y puede ser engañada a través de una cadena de Whatsapp. Una persona con criterio debería ser considerada una persona más atractiva porque denota una mayor seguridad intelectual, y una sociedad con personas críticas es una sociedad menos susceptible de ser engañada. Y hablo de buenos críticos, no de gente con mucho tiempo que se la pasa mentando madres a los políticos en las redes sociales creyendo que así ya se han vuelto cultos y buenos ciudadanos.

    Parte esencial de poseer criterio propio es la autocrítica. Si una persona no tiene capacidad de hacer autocrítica, difícilmente podrá emitir alguna crítica acertada hacia el exterior.

    8.- Se preocupa por su entorno y por los demás

    Se preocupa por su entorno y por los demás

    En este mundo existe mucha gente egoísta que sólo piensa en sí misma, lo peor es que muchos le aplauden. – Mira, es arrebatador(a), sé egoísta y las mujeres caerán rendidas. – Pero ese tipo de gente no aporta mucho y sólo piensa en engrandecer su ego. Una persona ejemplar se preocupa por sus semejantes, trata de involucrarse más en la sociedad para aportar cosas buenas y no se conforma con sólo pagar impuestos y trabajar 8 horas para pensar que es un buen ciudadano. Una persona saludable comparte a los demás, no «presume» a los demás e intenta sentirse moralmente superior a sus semejantes.

    9.- Tiene personalidad

    Tiene personalidad

    La personalidad deriva de la autoconfianza, aunque el término puede ser malinterpretado. Una persona ignorante, pero que habla en una peda en el antro de la otra peda en el antro, que sabe mover las manos y dice piropos a las mujeres, es considerado por muchos una persona con personalidad, lo podrá ser dentro de un círculo de personas de su estilo. Pero estamos hablando que queremos aspirar a ser una sociedad mejor, entonces cuando hablamos de una persona con personalidad, hablamos de una persona que se sabe expresar, tiene seguridad en sí mismo, es una persona cultivada por lo cual tiene muchos temas de los que conversar (y no de lo que pasó en Big Brother el día de ayer, o de las críticas constantes a los «amigos» y conocidos).

    Conclusión:

    El estereotipo de una persona, paradójicamente no debería de ser un estereotipo. Debe de ser una persona que se quiere, que se respeta y también sabe respetar a los demás y a su entorno. Una persona atractiva es una alguien que busca un sano equilibrio y no busca seguir clichés o estereotipos impuestos que tienen un fin propio. Una persona atractiva tiene su propia identidad, es única, y en general no se esfuerza demasiado por ser atractiva, sino por estar bien, por lo cual en consecuencia, su capacidad de atracción vendrá sola sin haberse esforzado demasiado en adquirirla.

    Yo sé. Puede que este artículo te haya parecido uno de tantos que circulan en Internet. Pero a veces vale la pena hacerlo cuando en este mundo existe mucha gente con una baja autoestima debido a que intenta de forma infructuosa querer alcanzar estereotipos imposibles. En realidad no hay mucho que pensar, es algo lógico y obvio. Pero para llegar a eso, a desarrollar seguridad personal, a estar bien consigo mismo, es una tarea ardua, que requiere mucho esfuerzo y voluntad.

  • Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    En lo particular no me cayó de sorpresa la noticia, esto debido a que ya desde hace algunos años se estaba tanteando la posibilidad de su existencia y ya se daba por hecho que ese planeta habría contenido agua en su superficie hace algunos millones de años. Aunque no haya sido algo sorpresivo para mí, la verdad es que este descubrimiento marca un antes y un después. No sólo porque la tierra no es el único planeta que conocemos y que contiene agua, sino que ello hace más factible crear en un futuro asentamientos humanos. El agua de Marte técnicamente podría ser potable, es decir, que podríamos consumir el líquido para sobrevivir.

    Hay agua en Marte, y no somos el centro del universo

    En un principio nos concebimos como el centro del universo. Nuestros antepasados, quienes se desarrollaron en sociedades más precarias y con un nivel de conocimiento más básico que el actual, no tenían los elementos para argumentar que no eramos el centro del mundo. Miraban el cielo y creían que el sol, la luna y las estrellas giraban en torno a la Tierra. Tuvieron que pasar siglos para llegar a la conclusión de que en realidad no era así, no solo se trataba del progreso del conocimiento o de los avances tecnológicos, se trataba de sociedades e instituciones reacias a aceptar cuestionamientos a lo que consideraban la verdad absoluta. – ¡Y sin embargo se mueve!

    Solo somos una raza de monos avanzados en un planeta más pequeño que una estrella promedio. Pero podemos entender el universo. Eso nos hace muy especiales – Stephen Hawking

    La existencia del agua en Marte marca un paso más allá. Si bien, físicamente ya no nos consideramos el centro del universo, seguimos pensando que moralmente lo estamos; consideramos que somos el único planeta con vida inteligente cuando en realidad existe alguna posibilidad de que en nuestro planeta vecino exista algún tipo de vida unicelular. El problema es que el universo es tan extenso que posiblemente jamás lo sepamos, o bien, tengan que transcurrir algunos siglos o milenios para enterarnos de ello. El universo es tan grande que se requerirían miles o millones de años para que una señal emitida llegue a su punto de destino.

    El punto es ese, si en un planeta vecino (se entiende que al ser vecino, tenga características más similares a nuestro hogar que otros planetas) existe el líquido vital y por ende, existe alguna posibilidad de que ahí se aloje algún tipo de vida ¿Qué no habrá más lejos? Posiblemente algún otro tipo de vida inteligente se encuentre suficientemente lejos para conocerlo, si llegáramos a saber de algún tipo de vida así, nuestro sistema de creencias se vería afectado. Parte de nuestra cultura e idiosincrasia toma como referencia el hecho de que estamos solos en el universo; las religiones no suelen hacer referencia a otro tipo de vida inteligente, y si ésta existiera, se encontrarían en un grave problema.

    Pero este tipo de «descubrimientos» también trabajan internamente sobre nuestras mentes. A veces la realidad puede diferir de lo que suponen nuestras creencias, y afirmaciones que damos por sentado. Nuestros antepasados argumentaron que éramos el centro del universo, dado que desde acá abajo, parecía que los astros giraban en torno a nosotros. En esa época, arriesgarse a hacer una afirmación contraria podría provocar en el mejor de los casos, la risa y las burlas de la gente, que al igual de nosotros, eran personas pensantes. De igual forma que ellos ignoraban cosas que para nosotros son obvias, nosotros seguramente ignoramos algunas verdades que en un futuro serán universales y que no sólo serán descubiertas gracias a los avances tecnológicos, sino a los progresos sociales:

    Por ejemplo, hace algunos siglos la esclavitud no era mal vista y era considerada algo natural, hace un tiempo no se podría entender como una mujer podría participar en un proceso electoral. Posiblemente lo que ahora consideramos como tabúes, en un tiempo no lo serán, y es que los seres humanos somos reacios a cambiar y a salirnos de nuestra zona de confort; aunque posiblemente esa resistencia tenga una explicación en torno a la supervivencia humana, tal vez un cúmulo de cambios drásticos pueda provocar inestabilidad dentro de las sociedades que hemos creado y en las que convivimos, y tal vez por ello generamos cierta resistencia, para que dichos cambios no cimbren la estructura de la sociedad en la que vivimos.

    Y de esta forma, la súbita aparición de otro tipo de vida inteligente no sólo podría representar una amenaza en la forma en que nos traten dichos extraterrestres, sino que su propia existencia podría alterar toda nuestra estructura de pensamiento. Aunque los más ingenuos (los que gustan de creer la sarta de tonterías de «expertos» como Jaime Maussan) posiblemente estén psicológicamente más preparados que el promedio.

     

  • Televisa ya no te idiotiza

    Televisa ya no te idiotiza

    No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman.

    Televisa ha contribuido de alguna forma a moldear la cultura de nuestro país. La televisora durante muchos años tuvo el monopolio de la información en México. Por más que reniegues de ello, cuando vas a un concierto de Luis Miguel, o a algún reencuentro de algún grupo juvenil, es porque esa música (que de alguna forma promovió la televisora) te marcó en un momento de tu vida. No te recrimino, es que no había casi nada más. Yo crecí con Magneto, Menudo, Ricky Martin, Timbiriche, Locomía. todos ellos promovidos en Siempre en Domingo; y en las pláticas con gente de mi edad recordamos lo bochornosos que eran algunos de esos artistas (no es que necesariamente nos gustaran, más bien era lo que conocíamos).

    Televisa ya no te idiotiza

    Televisa tenía el monopolio de la información de tal forma que en esos tiempos (los años 80 y 90) muchos estaban inconformes con el gobierno en turno, pero aún así sintonizaban 24 Horas, y a pesar de que sabían que ese noticiero era afín al gobierno que tanto criticaban, le tenían cierto respeto a esa «institución» llamada Jacobo Zabludovsky. Hasta la llegada del cable (y a cuentagotas) en televisión la única forma de informarse era con Jacobo.

    En los tiempos de mi niñez, todos veían Chespirito (uno de los comediantes más sobrevalorados), los padres de familia (en especial las madres) veían religiosamente las telenovelas, y en los domingos por la tarde, Raúl Velasco ocupaba un lugar en el sillón de las familias.

    La influencia de Televisa era abismal, aunque estaba sometida al gobierno en turno y de hecho no se molestaban mucho en ocultarlo. Ahora se habla mucho sobre la influencia que ejerce Televisa en la sociedad, se habla de como intenta crear corrientes de opinión, o de como promueve a un candidato para que llegue a la Presidencia. Pero lo cierto es que la influencia de la televisora es cada vez menor y progresivamente se está conviertiendo en una opción más de tantas y no en «la opción».

    La forma en que el usuario consume contenidos ha cambiado de una forma radicalmente opuesta en los últimos 10 años (de forma más acelerada creo yo, si hiciéramos una minuciosa comparación contra décadas anteriores). Internet ha relevado paulatinamente a los contenidos televisivos de tal forma que la televisora mantiene una fuerte influencia solamente entre las clases más bajas y la gente mayor.

    Chespirito

    El 51% de los mexicanos tiene acceso a Internet (en 2015 la penetración aumentó un 5.3%) y esta cifra va en aumento. Que la gente tenga acceso a Internet no implica necesariamente que esté bien informada. No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman. Pero la capacidad de hacer un juicio por parte de la gente no necesariamente es buena, mucha gente tiene la costumbre de dar por cierta cualquier información que ve en la red, sin verificar la fuente, con lo cual es muy susceptible de ser manipulada.

    La televisión abierta está en crisis. Aunque Álvaro Cueva trate de argumentar que las telenovelas están más vivas que nunca, da interesantes datos para poder argumentar lo contrario. Las personas mayores de 40 años siguen pensando que las novelas son algo sagrado e importante, pero las personas menores de esa edad piensan que son basura. Las novelas siguen siendo un negocio por la forma en que se hace publicidad ahí, pero cuando ese mercado cautivo se empiece a hacer más grande, las novelas irán perdiendo progresivamente su rating. Los jóvenes prefieren ver series, videos en Internet y consumir otro tipo de contenidos creados por diversos emisores de tal forma que ya nadie puede tener el control absoluto de todo.

    En el mundo de hoy, López Dóriga puede perder una batalla mediática contra una empresaria, como cuando su esposa trató de extorsionar a María Asunción Arambuzabala, quien podrá ser muy rica pero no tiene todo el aparato mediático ni el micrófono del conductor. Las redes sociales y una prensa más abierta gracias a las nuevas tecnologías dejaron en evidencia a Joaquín López Dóriga quien podría estar viviendo sus últimos momentos en Televisa. Ahora López Dóriga no tiene credibilidad alguna, la posición de Televisa con el Gobierno Federal, no ha fortalecido al gobierno como antes sucedía, más bien ha debilitado la reputación informativa de la televisora.

    López Dóriga Arambuzabala

    Televisa busca refritos y fórmulas gastadas ante la cada vez mayor pérdida de influencia en la sociedad, sobre todo en las clases medias quienes prácticamente le han dado la espalda. Big Brother, programa del que hablé hace algunos días debido al insulto que represantaba esa propuesta, es un gran ejemplo. ¿Qué ha pasado a las pocas semanas de iniciado el programa? Big Brother ha tenido muy bajo rating y piensan, según Tv Notas (ojo, que TV Notas exhiba así a Big Brother dice mucho) en expulsar a la mitad de los integrantes porque el público no se identifica con ellos (lo que les venía diciendo la otra vez). ¿Alguien conoce el nombre de uno de los habitantes de la casa? Lo siento por ellos que cuando salgan de la casa, contrario a sus expectativas, nadie los va a conocer ni nadie les pedirá su autógrafo.

    Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás. Ahora en algunas ocasiones puede ser motivo de vergüenza.

    En la Televisa de hoy tenemos a Adal Ramones tratando de vivir viejos recuerdos, pero no muchos lo sintonizan. Adal Ramones ya no podrá hacer un Otro Rollo, programa que marcó a varios jóvenes, porque la juventud ya no está al pendiente de lo que sale en la tele. La dinámica ha cambiado radicalmente y la televisión abierta no es que solamente no se haya adaptado, es que la televisión abierta por sus características inherentes seguirá perdiendo influencia.

    Inclusive en los deportes hemos visto la fuga de los narradores más pensantes al cable (a veces despedidos de la televisora, a veces por decisión propia), y la televisión abierta, que cada vez transmite a menos equipos, ha tenido que echar mano de bufones como «El pollo» o Christian Martinoli.

    No es un secreto que muchos actores y directores ya no quieran participar en los melodramas de la televisión abierta, como afirma Álvaro Cueva. Los contenidos se están moviendo de canal, se habla de la serie de Cuervos más que cualquier novela, las novelas no hacen propaganda en Internet porque ahí no está su target.

    Los seres humanos somos seres colectivos, nuestra forma de actuar está en cierta medida determinada por el entorno en el que vivimos; nuestras conversaciones colectivas ahora repudian y critican los contenidos de la televisión abierta. Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás -Salí en la televisión, ponle en el Canal de las Estrellas. -Ahora no ocurre eso, y en algunas ocasiones el efecto es el opuesto. La televisión ya se convirtió en un medio más. Nuestros padres no podían castigar a Jacobo Zabludovsky, nosotros lo podemos hacer sin ningún problema.

    Podemos criticar la influencia que ejerce Televisa. Con sus novelas incluso impuso patrones de comportamiento. Señoras actuando como villanas dentro de su matrimonio, jovencitas tratando de emular a las «Rebelde». Pero esto está terminando , Televisa está dejando de tener impacto dentro de las clases medias, la joya de la corona está dentro de las clases humildes, que pueden dar muchos votos (si de hacer política se trata) pero son quienes menor poder adquisitivo tienen, y por tanto, eso implicará una considerable merma en los ingresos de la televisora.

    Hasta aquí mi reporte Cerebro.

    P.D. No menciono a TV Azteca porque es básicamente lo mismo, y porque, ¡Qué flojera hablar de TV Azteca!

     

     

  • El Pasecito, y por qué no deberías de retar a Kenka

    El Pasecito, y por qué no deberías de retar a Kenka

    Quiero empezar comentando que el acento de niña fresa de la Ciudad de México nunca me ha sido de mi gusto, lo percibo como de no muy buen gusto y un tanto exagerado; posiblemente porque en esa entidad los niveles de clasismo son mayores que en Guadalajara. Tampoco me he terminado de acostumbrar (es que en Guadalajara somos más parecidos, sin faltar a la razón) a que una mujer a la cual no encuentro muy bella, se cotice demasiado y se presente como alguien difícil de alcanzar. Eso me vino a la mente cuando vi a esta jóven en el video, pero bueno…

    El reto del pasecito es una de las cosas más patéticas que he visto en los últimos años, me la pensé dos veces antes escribir sobre el tema porque consideré que había temas más importantes, pero de verdad es que es algo penoso y creo sirve para que insista en que las élites de este país están podridas, muy podridas.

    Supongo que estas mujeres están demasiado grandecitas como para no entender que inhalar cocaína puede traer consecuencias serias a su persona. Cierto, hay una cantidad considerable de gente que toma drogas, pero de verdad que me friqueó ver a estas jóvenes subir su video inhalando cocaína a las redes para presumir su hazaña. ¿De verdad es algo de lo que se deberían sentir orgullosos? Y lo hacen como si se tratara de un juego normal, cotidiano. De verdad no entienden.

    No entienden que con este reto no sólo se están jodiendo a ellos mismos, están promoviendo un círculo vicioso donde están invitando a sus amigos a drogarse y a joderse, con tal te verse cool o interesantes, como si drogarse tuviera algo de interesante, como si depender de químicos tóxicos fuera algo trendy, como si necesitaran de ello para pertenecer a un círculo social. Y lo hacen con tanta naturalidad…

    Me pregunto ¿Dónde están sus papás? ¿De verdad sus papás no ven esto? ¿O de verdad a sus papás no les importen que sus hijos se droguen porque ellos también lo hacen? Tuvo que ser la sociedad misma la que reprendiera indirectamente a estos jóvenes, como yo lo estoy haciendo desde este espacio. ¿Y nos habrán hecho caso, o se estarán burlando de nosotros?

    Estas niñas son lo suficientemente estúpidas como para no dimensionar el daño que están haciendo con «su juego», como para no entender que están incitando a gente cercana a ellas (y gente no tan cercana) a que adquieran un vicio que puede destruir sus vidas, porque no se trata de un porro, se trata de cocaína. Pero no sólo perjudican a sus amigos y conocidos de círculos cercanos, también están ayudando a financiar al narcotráfico. Un narcotraficante no verá con malos ojos que unas niñas irresponsables pretendan promover el consumo de la cocaína entre las élites mexicanas, quienes si algo tienen en común es que tienen mucho dinero para gastar y por lo tanto es un mercado atractivo.

    Sí, un mercado atractivo para esos narcotraficantes que diariamente cometen asesinatos, esos narcotraficantes como los que penetraron el Estado para matar a los estudiantes de Ayotzinapa.

    ¿Qué es lo que está pasando en las élites como para que un juego así de absurdo pueda pasar como una actividad inocente o algo normal y cotidiano?

  • Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Este 26 de Septiembre es el primer aniversario de uno de los días más trágicos de la historia moderna de México, y hablo de la matanza de los estudiantes de Ayotzinapa. A un año, y por más que el Gobierno trate de hacer que la población olvide el tema (porque el Gobierno se mostró incompetente, porque Ayotzinapa evidenció al Gobierno, evidenció la colusión del crimen organizado con el Estado, y también porque hay quienes se han querido aprovechar de la tragedia y manipular a los padres con intereses políticos), el dolor ahí sigue, no se ha ido.

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Hay una cosa que a mí me parece tristemente cierta, y es que los estudiantes de Ayotzinapa están muertos. Entiendo a los padres, me imagino que en su dolor no quieren perder las esperanzas, pero no veo como es que los estudiantes puedan estar vivos, menos a un año. La forma en que murieron puede ser debatible: La PGR tiene su «verdad histórica» y el GIEI por su lado afirma que esa versión es más bien una «mentira histórica». Pero los estudiantes ya murieron.

    Los padres están en su derecho de no aceptar la verdad porque es muy doloroso aceptar la muerte de un hijo, más cuando no se conocen con certeza las condiciones en que murieron. Pero a nosotros si bien no nos deja de doler el hecho, no nos han matado a un niño y podemos pensar de forma más racional y objetiva. ¿De verdad creen que los estudiantes están vivos, escondidos en algún lado? De verdad lo veo muy difícil, si no es que imposible. ¿Para qué el Gobierno simularía una tragedia que no existió? Se me hace algo absurdo.

    La tragedia nos duele mucho, de hecho Ayotzinapa es la razón por la cual el Papa Francisco (según palabras de Raymundo Riva Palacio) no pisó México en esta visita a América. El Papa Francisco pidió ir a la normal de Ayotzinapa para oficiar una misa, lo cual no le pareció al Gobierno de México. Es un secreto a voces que la relación entre el Gobierno de Peña Nieto y el Vaticana no es la mejor.

    La tragedia nos duele mucho, porque a pesar de que los estudiantes posiblemente no eran un ejemplo a seguir (en una manifestación en la Autopista del Sol, quemaron una gasolinera donde murió una persona) no se concibe que una autoridad coludida con el crimen perpetre una masacre de semejantes proporciones. Los estudiantes debían ser calmados o sancionados, no ejecutados.

    La tragedia nos duele mucho, porque aunque yo no creo que el Gobierno de Peña Nieto los haya mandado a matar, como algunos sugieren, el Gobierno fue tan displicente que el mensaje que recibimos fue de «me vale madre» y porque el nivel de corrupción que han permitido (y hasta fomentado) de alguna forma han permitido que el Estado pueda ponerse al servicio del narcotráfico para perpetrar una masacre, porque sin importar si fue de orden local o estatal, #FueElEstado, porque el estado se puso al servicio de los narcotraficantes.

    Sí, es doloroso aceptar que están muertos, porque eso significa una herida más en nuestra historia, un hecho cuyas causas posiblemente nunca conozcamos a fondo, porque hay muchos interesados en que no se sepa, o hay quienes quieren jugar tramposamente con la historia.

    Vivos se los llevaron, pero… muertos están. Y al Gobierno no le importa, el Gobierno sólo quiere lavar su imagen, el Gobierno no quiere resolver nada, sólo se quieren lavar las manos, y seguir en su acostumbrada dinámica del poder.

     

  • La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba

    La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba

    Me desperté con la noticia de que mi vochito contaminaba más de lo que creía. Los de la Volkswagen me engañaron. Yo que tenía a los alemanes en un gran concepto, muy rectos, muy trabajadores, muy ordenados y muy respetuosos de las instituciones; con todo y el pasado nazi de la marca.

    La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba m07-bg-image

    Después de darme cuenta como es que mi «escarabajo» contaminaba de más, las acciones de la Volkswagen se desplomaron y el CEO de la empresa renunció.

    ¿Qué hubiera pasado si ese vergonzoso escándalo lo hubiera protagonizado una marca mexicana? Imagínense, enterarnos que Telcel «falsea» los minutos que usamos quienes hacemos llamadas por esa empresa telefónica. No sólo no pasaría nada, más bien no nos sorprendería que eso no ocurriera e incluso ocurre.

    Si el escándalo de la Volkswagen fue eso: un escándalo, en gran parte así fue porque los consumidores esperan que esa empresa, asentada en un país donde la corrupción es muy poco tolerada, sea congruente y tenga cierto espíritu de ética. Lo que más llama la atención no es que hayan falseado pruebas de emisiones contaminantes (con su prejuicio respectivo al medio ambiente) sino que quien incurrió en ese acto fue una empresa alemana, de gran reputación.

    Eso es lo que ocurre cuando una nación (y la sociedad que la integra) tiene instituciones fuertes y la corrupción no se tolera, quien se «sale del huacal» es castigado. La bolsa de valores castigó, la marca será castigada y tendrá que pasar un tiempo para que los daños al branding sean reparados (posiblemente hagan campañas medioambientales), y el CEO tuvo que renunciar.

    En un país como México cuando eso sucede no ocurre mucho, o no ocurre nada. Y no hablo en específico del Gobierno a quienes podríamos dar por sentados en este ejemplo (además que un Gobierno por sus características puede ser más opaco que la iniciativa privada), sino de las mismas empresas mexicanas.

    Los alemanes son una sociedad con una autoestima colectiva muy alta, a pesar de los fracasos históricos (sobre todo en las guerras del siglo XX) han resurgido de las cenizas para volverse la nación más fuerte de Europa. Perfecta no es, pero los alemanes se sienten orgullosos de serlo, por eso se respetan y respetan las reglas que ellos mismos se han creado. Tanto que los extranjeros esperan que sus empresas globales sean congruentes con ese «contrato social».

    Como nosotros no nos sentimos orgullosos de nuestro país (y por eso creemos que sólo hay que festejar a nuestro país cuando está bien), entonces es más fácil pasar por encima de él y de sus instituciones endebles. Eso aunque se maneje un doble discurso donde algún empresario haga un museo aquí y un homenaje acá y acullá o coloquen banderitas en septiembre.

    Los alemanes al ser derrotados no dejaron de querer a su país (una autoestima alta implica saber quererse en los momentos más difíciles), por más fueran dolorosas las derrotas, por más humillante fuera el Tratado de Versalles, por mas fueran divididos por un muro e intervenidos tanto por Estados Unidos como por la Unión Soviética.

    Si nos quisiéramos más como nación, si de verdad amáramos a México, cualquier empresa que incurriera en un escándalo similar sería sancionada por su sociedad como ocurrió con Volkswagen. Porque al igual que ocurre con los individuos, un país que se quiere, se respeta y se da a respetar. Pero no nos queremos y nos faltamos al respeto.

    Y como una nación con problemas de autoaceptación, festejamos irracionalmente cuando las cosas parecen estar bien y cuando no, consideramos no merecer nada, no hay que honrar a la patria porque «me dueles México» y por «culpa de Peña Nieto».

    Mientras Telcel me seguirá cobrando tarifas abusivas…

  • Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    La semana pasada tuve una experiencia, por decirlo así, en el Tinder. Fue algo que me tomé muy a la ligera, como un juego, como una forma de buscar alguna mujer en otros círculos distintos al mío. Hace un mes había usado la aplicación y me había aburrido un poco, le decidí dar oportunidad otra vez, ese mismo día hice tres matches con otras mujeres (que es cuando coincide que tanto tú como la otra persona le han dicho a la aplicación que se interesan mutuamente aprobando una fotografía). De esas tres a una no le respondí, otra persona no me respondió y sí logré establecer una conversación con la tercera. Por principios no daré el nombre real de la mujer (la llamaré María) y no describiré rasgos que la puedan delatar porque mi intención no es exhibir públicamente a nadie.

    Cómo hacer que te quieran y no morir en el intento

    Comencé a conversar con María en el chat que tiene Tinder. En pocos minutos nos pasamos a Whatsapp debido a la deficiencia del chat de la aplicación, lo que implicó que ella me diera el teléfono. Me sorprendió un poco que me pasara su número telefónico tan rápido cuando ni siquiera habíamos conversado bien, pensé que podría ser una mujer desinhibida, o bien que de verdad el chat de Tinder es tan malo (que podría pensar que es a propósito para que los interesados den el siguiente paso y así no gasten tantos recursos de sus servidores). Empezó la conversación, fue algo que yo me tomé muy a la ligera, no es que presuma ser un «don Juan», para nada, ni siquiera soy muy hábil en el tema femenino; pero le he perdido el miedo a las «citas a ciegas» y tal vez en los últimos años haya adquirido cierta seguridad personal como para ver en esta dinámica algo meramente cotidiano.

    Al principio María me parecía un tanto interesante. Le gustaba leer, parecía ser una mujer inteligente (siento decir que la ignorancia es una razón de peso para que considere a una mujer como no atractiva), a juzgar por las fotos era una mujer un tanto gordita con bonita cara. Hablamos de varios temas y cuando comenzó a hablar de películas, pensé en invitarla al cine. Es cierto, es una regla no escrita no invitar a una mujer al cine por primera vez, pero fue algo sumamente espontáneo, tanto que ni me di cuenta que la había invitado cuando al mismo tiempo ella denotó algo de nerviosismo; lo cual asumí como normal, porque es algo que a mí me ha pasado. A pesar de ello, ella aceptó y nos veríamos el día siguiente.

    Ligando en el Tinder

    El desencanto llegó precisamente ese día antes de verla. La busqué por Whatsapp para recorrer una hora la cita dado que me agendaron una cita de trabajo. A partir de ahí se empezó a mostrar sumamente nerviosa e insegura. En repetidas ocasiones me dijo que se sentía nerviosa, yo le decía que no se preocupara que no pasaba nada. Me preguntó cuantas veces «había ligado» en Tinder, ella asumiendo que tenía experiencia dado que me sentía muy tranquilo y ella no. Me contó brevemente sus experiencias en Tinder (me las relató como un fracaso) y me preguntó por qué ella era «la afortunada» (no sé si se pueda considerar afortunado alguien que apenas vas a conocer y casi no tienes idea de como es) y para redondear, se ofreció a pagar los boletos del cine. Todo eso en conjunto me friqueó. No es que sea necesariamente malo que una mujer sea sincera y te diga que se encuentra algo nerviosa, o que te pregunte en son de broma por qué es la afortunada, tampoco que ofrezca pagar las entradas como un detalle, el problema es el contexto que se deja entrever con todos estos eventos. A partir de ahí perdí casi cualquier atisbo de ilusión y asistí por educación y esperando con una mínima ilusión, valga la redundancia, que el concepto que me había formado de ella fuera erróneo.

    Llegué al centro comercial que elegimos por mutuo acuerdo y la busqué en el establecimiento acordado. La mujer era más gordita de lo que pensaba (que no necesariamente tiene que ser un problema, alguna vez he llegado a desfallecer por una mujer con sobrepeso), y su cara, a pesar de que tenía bonitos ojos y en general era un tanto bonita, no la percibía como atractiva, concordaba con la idea que me hice de ella, no era un prejuicio mío. Cuando caminé con ella me sentía incómodo, no era una mujer que me hiciera sentir orgulloso; por el contrario, pasó por mi mente huir de ahí, esconderme, pero soy lo suficientemente respetuoso como para no hacer eso, traté de ser cortés, platicamos un rato, pero la incomodidad seguía ahí y nunca se fue. No era su sobrepeso, no era su aspecto físico, era, la inseguridad que irradiaba.

    Y yo soy lo suficiente malo para fingir que me la estoy pasando, que a pesar de que fui amable, ella se dio cuenta de mi desinterés y entonces percibí una decepción progresiva de su parte.

    No puedes usar a otra persona para que «llene» tus vacíos. Son pocas las personas que desarrollan una infancia perfecta, la mayoría de los mortales tenemos cierto tipo de complejos mentales (o traumas) y en varias ocasiones buscamos que sean otras personas las que llenen el vacío que estos problemas dejan, que si el papá fue de esta forma, que si la madre no ponía mucha atención, que si teníamos problemas en la escuela. Pero muchas personas aprenden a sobrellevar esos problemas y a pesar de ellos, logran tener una vida sana y estable. Es totalmente notorio que María tiene un gran vacío que necesita ser llenado, lo peor para ella, es que después de cada fracaso (tomando en cuenta sus historias previas que narró) alimenta más esos rasgos y malas estrategias que la hacen fracasar.

    Inseguridad personal

    María muy posiblemente sea una muy buena persona, posiblemente sea una persona interesante; pero la realidad es que en las relaciones sentimentales, quienes tienen más éxito son las personas más fuertes y aptas y no quienes intentan aparentar ser buenas personas. Conmigo se exhibió como una persona insegura y dejó de ser atractiva. Posiblemente si la hubiera conocido en otro contexto donde ella no se exhibiera como insegura, como «amiga de alguna amiga» y no en plan de ligue en una fiesta por un ejemplo, podría haber llegado a otra conclusión, – ¡Ah, esta María tiene buena conversación o es inteligente o sus ojos son bonitos!, pero no, el contexto es que nos conocimos en un ejercicio donde conocemos varias personas hasta dar con la indicada para formar una relación sentimental, esa era la dinámica, y a mis ojos, perdió.

    Cuando dicen (de forma errónea) que a las mujeres hay que maltratarlas, tiene que ver más bien con que las personas seguras de sí mismas, que se dan su espacio y se respetan son mucho más atractivas que las personas que usan todas sus energías en buscar la aprobación de la otra persona. Simples leyes biológicas.

    Sentí a María urgida de formar una relación para llenar esos vacíos y me dejó de interesar, las personas que denotan eso dejan de ser atractivas y tienen constantes problemas para encontrar pareja. En algún momento eso me ha llegado a pasar, no puedo verlo desde una perspectiva egoísta e improvisada dado que yo alguna vez en mi vida tuve el problema de María y me preguntaba por qué no era interesante para las mujeres y tenía pocas amigas. Tal vez se me hizo familiar el problema de María porque se parecía un poco a mi «yo» de hace unos años, y al «yo» que muchas personas (posiblemente la mayoría) llegan a ser alguna vez en su vida.

    Ambos sexos (en lo ideal) buscamos una pareja con quienes tengamos cosas en común, con quienes podamos compartir proyectos y nos complementemos, de quienes nos sintamos orgullosos. María debería de saber que si con esa autoestima baja logra involucrarse en una relación sentimental, se va a decepcionar completamente; posiblemente más que «llenar esos vacíos» padezca más la relación, y estos vacíos se hagan más grandes. María debería ocuparse más en ella antes de pensar en buscar alguien que la quiera. Si fuera así, no se sentiría forzada a quedar bien con quien pretende salir.

    Al final salimos del cine, la acompañé al lugar donde se había quedado y nos despedimos con un beso cuyo mensaje era que nunca nos volveríamos a ver y en ese momento terminaba todo (aunque en mi caso, la historia había terminado mucho antes).