Categoría: reflexión

  • Mujeres criminales

    En días pasados, el periódico The New York Times publicó una nota en donde destacaba la “feminización de la guerra contra las drogas”, haciendo referencia al fenómeno de victimización y criminalización de las mujeres en el narcotráfico en México. The New York Times hace referencia al incremento de 400 por ciento de mujeres encarceladas por delitos federales en México desde el año 2007 y da cuenta de una serie de relatos de mujeres criminales hoy encarceladas en un penal de Ciudad Juárez. Pero la nota, deja muchos cabos sueltos en términos de análisis y evidencias con respecto este fenómeno de feminización del crimen en México. Un estudio del Instituto Mexicano de las Mujeres publicado en 2009 indica que en los últimos 10 años, el número de mujeres en las cárceles aumentó 200 por ciento (cifra que contrasta con 400 por ciento de incremento que menciona el periódico norteamericano) y señala que en 1993 había en los 445 centros penitenciarios del país 230 mujeres encarceladas (4 por ciento de la población total de reos). Los cálculos oficiales estiman que al día de hoy, existen 469 mujeres presas que representan 14.14 por ciento de la población total de reos.

    En México, las mujeres representan 51 por ciento de la población nacional, 52 por ciento del padrón electoral y participan con 33 por ciento de la actividad económica nacional. Según los cálculos oficiales, en nuestro país, existen 4 millones de hogares que son dirigidos por Mujeres Jefas de Familia. Los análisis más recientes indican que durante la década de los noventa, explicar los motivos por los cuales una mujer se implicaba en el crimen tenían un fundamento basado en causas biologicistas y psicologistas, cosa que hoy no es suficiente dado que no existen estudios que nos hablen de los aspectos estructurales de este tema, mucho menos de las implicaciones sociales a largo plazo.

    Hay quienes dicen que las mujeres que se implican en el crimen organizado lo hacen por tener una relación de sumisión con quien las implica, por necesidad y porque al ser el sexo débil, terminan siendo engañadas para ser “mulas, ganchas y burreras” del crimen. Al hacer referencia a las causas actuales de la reclusión femenina, las mujeres hablan de la falta de oportunidades, de las pocas expectativas generales que les brinda la sociedad para salir delante de manera digna, a la vulnerabilidad de la que son objeto por el bajo poder adquisitivo que tienen y a la dependencia emocional que pueden tener con su pareja. Las mujeres presas, han mencionado que la crisis económica y de seguridad social que viven, es un motivo suficiente para “entrarle” al crimen con tal de satisfacer las necesidades de sus hijos. Ello demuestra que las causas no están sólo fundamentadas en la sumisión hacia el varón, sino sobre todo, en las pocas oportunidades que tienen.

    El gobierno federal, no muestra disposición a investigar, entender e incorporar estas causas y razones a una visión de largo plazo que pueda traducirse en políticas públicas diferentes que mejoren la realidad de estas mujeres; solo se dedica a promover, mediatizar y espectacularizar este fenómeno de feminización del crimen. Según El Universal, el gobierno calderonista gastó más de 3 millones y medio de pesos del erario en promover la captura de Sandra Ávila (La Reyna del Pacífico); cosa que demuestra que para el gobierno, la feminización del crimen es un tema de estereotipos, sensacionalismo y simplicidad. No hay duda de que la feminización del crimen es un fenómeno actual y en incremento, pero observarlo con simplicidad política, no aportará a combatirlo y reducirlo.

  • Sociedad Podrida, ¿y los valores?

    Abriré este artículo con la historia de un conocido, del cual no voy a revelar su nombre por obvias razones, el era una persona muy controvertida, en el club deportivo que yo frecuentaba se corrían los rumores de que el, en su juventud (no debía tener ni 15 años) había tratado de violar a la sirvienta, también en dicho club deportivo había mostrado sus genitales a un grupo de mujeres para impresionarlas. No era cualquier persona, había algo malo dentro de él. Este hombre tenía posición muy cómoda, sus padres tenían solvencia económica, vivían en Colinas de San Javier en la ciudad de Guadalajara, una de las colonias de mayor nivel socioeconómico en Guadalajara, sus padres, según me describía un gerente del club, eran muy buenas personas, su hermano también, pero el no. No sabían porque.

    Después, al ver la conducta rebelde de esta persona, deciden enviarlo a Estados Unidos a un campamento militar para que corrigieran su conducta. Aparentemente regresó muy reformado, su corpulencia había cambiado, de ser un joven debilucho, terminó convirtiéndose todo un atleta con una gran musculatura. Cuando regresó se inscribió en la preparatoria donde yo cursaba y ahí coincidí con él. A pesar de que su actitud era dura, parecía que si había logrado un cambio. No estabamos en el mismo grado pero coincidíamos en las clases de inglés y ahí me contó su experiencia dentro del campamento militar. Me decía que la disciplina era tan estricta que muchos trataban de huír (lo cual era imposible) y que algunas personas terminaron suicidándose porque no aguantaban el ritmo de vida que le imponían los militares. Ese cambio parecía haber moldeado su caracter, pero nunca logró extirpar esa maldad que tenía dentro.

    Después de la preparatoria ya no lo ví. Supe de él hasta después de la universidad cuando yo trabajaba en una franquicia de cartuchos remanufacturables. Justo cuando fuí al club con el gerente para ofrecerle mis servicios, me contó todo lo que había sido de el. Había asaltado una tintorería (sin más no recuerdo) y terminó en la cárcel. Su papá, al tener mucho dinero, lo logró sacar de ahí. Me pregunté, ¿como una persona que vive bien, tiene recursos económicos y tuvo la posibilidad de ser educado en las mejores escuelas, decide irse por ese camino?. Pero ahí no acabó todo, junto con otra persona, secuestraron un joven y pidieron un rescate económico. Pero todos los planes salieron mal, las autoridades lo agarraron con las manos en la masa y lo volvieron a meter a la cárcel. Su padre ya no se quiso hacer responsable de el y actualmente está en los separos cumpliendo una condena.

    Seguramente el tenía algo mal dentro de su cabeza, tenía un ambiente propicio para desarrollarse bien y terminó lléndose por el lado equivocado, el es una persona que seguramente no podrá ser reformada, su naturaleza es destructiva, nociva. Ahora, cuando veo todo lo que está pasando en el país, me pregunto ¿cuanta gente será como él, que seguramente un mal congénito los hace comportarse de esa manera o cuantas personas se volvieron criminales por las circunstancias que los rodearon?. Leyendo sobre la historia de los grandes capos del narcotráfico veo ambas modalidades. Algunos empezaron en la siembra de mariguana, pero ni sus padres ni sus amigos eran violentos, no tenían mucho dinero pero tampoco vivían tan mal. Otros si tenían problemas familiares, sufrieron el divorcio de sus padres o maltrato.

    La sociedad mexicana está viviendo un proceso de putrefacción, de pérdida de valores. En solo una semana hubo dos sucesos que me llamaron en demasía la atención, primero fué el asalto a un pizzería en Nuevo Laredo, y luego la balacera ocurrida en las afueras del Territorio Santos Modelo mientras se jugaba el partido Santos vs Morelia. Cada vez más personas sucumben ante las tentaciones del narco, de la delincuencia, de la violencia. Todo esto podría si no erradicarse, al menos si aminorarse con la transmisión de valores humanistas que dignifiquen al ser humano. A muchos les vendrá la mente la religión. México es un país religioso, pero parece que la enseñanza de esta religión no es suficiente, o bien, algunos la tergiversan en su favor. Por alguna razón vemos algunos de los narcotraficantes tienen sus santos, asisten a misa, e incluso tienen compadrazgo con párrocos.

    Se necesita hacer un cambio más drástico. La guerra emprendida por Felipe Calderón es correctiva, pero no previene los brotes de violencia. De hecho provoca su aumento, porque esta guerra divide a los cárteles, provoca que se peleén entre ellos y generen más violencia. Por eso muchos culpan al mandatario por el aumento de violencia. No están equivocados, aunque cabe mencionar que los primeros responsables son los narcotraficantes mismos. La estrategia debe de ser replanteada y se debe apelar a los valores y a reconstruír el tejido social para evitar que emergan más ciudadanos violentos, aquí es donde ha fallado Felipe Calderón. Muchos le han reclamado, primero lo hicieron sus opositores con un toque de oportunismo, pero luego también lo hizo la gente común y corriente, gente que ha marchado en contra de la violencia como Javier Sicilia. Las encuestas no mienten, la popularidad de Calderón va en picada mientras la percepción de la violencia por parte de los ciudadanos va en aumento (consultar fuente aquí).

    Hace falta una revolución de las conciencias, cambiar la idiosincrasia del mexicano donde todo se vale y donde el que no tranza no avanza. México está podrido, las instituciones funcionan a medio gas, los partidos políticos velan por sus intereses saltándose sus preceptos ideológicos, la gente se pasa los altos y da mordidas. Tenemos que repensarnos como sociedad ¿qué es lo que nos está sucediendo?. Hay que buscar soluciones, en la Guerra ante el narcotráfico veo dos posturas, quienes se alinean a Felipe Calderón, como si estuvieran cerca de caer dentro de un precipicio y la mano que la sostiene empieza a perder fuerzas, y quienes quieren la retirada del ejército y el pacto de los carteles. Creo que los dos puntos son muy debatibles, más bien hay que compaginarlos y proponer una tercera vía, pero en esta como digo, se necesita la colaboración de la sociedad y la reconstrucción del tejido social, si no, estaremos perdidos.

  • Daños Colaterales

    En mis noches de dolor siempre pensé:
    quién habrá matado a mi hijo, habrá sido
    ese engendro maligno hijo de la impunidad
    o todos nosotros que con el paso de los años,
    con nuestra irresponsabilidad y ceguera, hemos
    creado lo que hoy estamos viendo. Quién es más
    culpable: el que deja hacer o el que hace. Alejandro Martí, 2008

    Qué bonito es ser alguien. Qué bien se siente tener un nombre que posea el peso suficiente como para llamar la atención de las autoridades. Qué satisfacción que los atropellos cometidos contra una persona conocida sean inmediatamente del dominio público, y levanten mil disculpas de parte de los responsables con tal de contener la oleada de indignación que sucede a los hechos irregulares.

    Para aquellas personas que son “alguien” y que han perdido familiares, o que han sido víctimas de violaciones a sus garantías constitucionales, ya sea por delincuentes o como daño colateral por parte de las autoridades, sus nombres les han podido brindar la satisfacción de la representación pública; el peso de sus apellidos les ha valido las disculpas de los altos dirigentes nacionales, ha hecho temblar las rodillas a más de un poderoso, y nos ha conmocionado a todos gracias a la difusión que de ellos han realizado los medios nacionales.

    Así sucedió con el empresario Alejandro Martí cuando exclamó su sentido “sin no pueden, renuncien” a los gobernantes y asistentes del Consejo Nacional de Seguridad en 2008, después de que su hijo, Fernando Martí, fuera asesinado tras ser secuestrado. O con Nelson Vargas, cuando afirmó que las autoridades de seguridad y los legisladores mexicanos “no hacen su trabajo” en el combate al plagio, durante el foro “Alto al secuestro” ese mismo año, después de que su hija Silvia fuera encontada muerta tras haber sido plagiada.

    Recientemente fue Javier Sicilia quien levantó la voz para apadrinar un movimiento luego de que su hijo Juan Francisco fuera asesinado a manos del crimen organizado, y ahora, en circunstancias menos trágicas, aunque también indignante, es lo acontecido al escritor y poeta Efraín Bartolomé, quien sufrió una irrupción ilegal en su vivienda por parte de agentes de la policía mexiquense, quienes lo amedrentaron a él y a su esposa, además de robarles sus pertenencias, durante un operativo que tenía la intención de capturar a Óscar Osvaldo García, presunto líder del grupo delictivo “La mano con ojos”.

    Si bien es plausible que el supuesto jefe de la banda y sanguinario asesino haya sido aprehendido, es reprochable que haya sido a costa de la seguridad y violación de los derechos fundamentales de civiles inocentes, considerados como víctimas colaterales de la impartición de la justicia. Si el poder que ciudadanas y ciudadanos les otorgamos a las autoridades significa preservar el bien común y mantener un Estado de Derecho que garantice nuestra seguridad, ¿de qué nos sirve un Estado que viola nuestros derechos de igual forma que los delincuentes, sólo que impunemente?

    Lo acontecido a Efraín Bartolomé, que él mismo relata y puede ser leído en el siguiente link: http://diariodecolima.com/o/colaboradores.php?c=10978, no ha sido el único atropello que las autoridades han cometido en los últimos años, pero sí uno de los que ha trascendido gracias a que se trataba de un personaje público, lo que me lleva a cuestionar: ¿Cuántas víctimas anónimas existen en México?, ¿cuántos “presuntos implicados” habrán ingresado a las de por sí saturadas prisiones?, ¿cuántas Jacintas Francisco estarán esperando su día en el juzgado?, ¿cuántos atropellos, cuántas violaciones se estarán cometiendo en este momento en el nombre de la ley?

    Es evidente que a los cuerpos de policías de todo el país les falta capacitación, no sólo en derechos humanos, sino en las mismas leyes mexicanas, para conocer dónde están los límites que acotan el poder que les brinda su investidura. Asimismo, el Poder Judicial carece de mejores técnicas de inteligencia en la búsqueda de evidencia que excluyan a la gente inocente de tener que sufrir atropellos de esta naturaleza. En esta ocasión, debido a que dicha violación se cometió en contra de una persona que contaba con la posibilidad de hacer escuchar su voz es que nos enteramos de lo ocurrido, pero ¿cómo cuidamos la integridad de aquellos que no cuentan con los mismos privilegios?

    Vivimos actualmente momentos muy difíciles en la lucha por defendernos del dominio del crimen organizado, por lo que nuestras organizaciones de seguridad pública y nuestras autoridades reciben toda la presión para lograr esa meta, pero la misma no debe de ser buscada a costa de nuestras libertades civiles. Es cínico querer alcanzar la justicia por medio de la ilegalidad, pretender despojar del poder ilegítimo a los criminales abusando del que les brinda su placa para atropellar a ciudadanas y a ciudadanos honestos. ¿De qué nos serviría ganar la guerra si los vencedores son igual de corruptos que los perdedores? Ahora, además de cuidarnos de los criminales, debemos de protegernos también de quienes se supone nos “cuidan” de tales.

  • ¡Que no la dejen ir!

    Este año ha sido muy fructífero para México si de futbol hablamos (ya sabemos que en los otros temas estamos en el hoyo), la Selección Mexicana ganó la Copa Oro ante su acérrimo rival Estados Unidos 4-2 lo que le da el boleto a la Copa Confederaciones. No es un logro del otro mundo, pero al menos la selección logra recuperar la hegemonía perdida de hace algunos años, donde los estadounidenses dominaban. A esto hay que sumarle el campeonato de la Copa del Mundo Sub 17 y ahora la llegada a semifinales en la Copa del Mundo Sub 20 eliminando al anfitrión Colombia (más lo que falte). Todo esto nos dice que hay algo que se está haciendo bien, y que a pesar de los intereses que hay coludidos en el futbol, hay quienes si trabajan por generar logros para un país que los necesita al menos en lo deportivo, para paliar todas esas angustias y preocupaciones que han surgido por el estado en que se encuentra la nación.

    Podemos hablar del fracaso de la Copa América, pero eso es punto y aparte, porque fue una situación extrafutbol, la Concacaf obligó al seleccionado ir al certamen con menores de 22 años y además 8 jugadores fueron separados (lo cual se me hizo una decisión desacertada e imprudente) por acostarse con prostitutas ecuatorianas.  De ahí en más en México se hablan de éxitos, y no solo a nivel selección, recordemos la goleada que le propinó el club Chivas al Barcelona 4-1 en un amistoso, que sí, el Barça no iba con todos sus titulares, que fue un amistoso, que no le pusieron todo el empeño, pero golear al mejor equipo del mundo, es algo que no muchos pueden presumir. De las filas de equipos como Chivas, Atlas, Pumas, Pachuca y algunos otros más siguen surgiendo jóvenes con talento que en un futuro podrían ser la base de una selección más competitiva de lo que nos tienen acostumbrado. Del campeonato sub-17 del 2005 salieron varios como Giovanni Dos Santos, Carlos Vela, o Efraín Juárez. Ahora hay dos selecciones (Sub-17 y Sub-20) de las cuales abastecerse.

    Pero los jugadores tendrán que pasar la prueba. Ellos al ser jóvenes, no están acostumbrados a ver billetes verdes. Juegan por amor al futbol, no por los ingresos económicos, o por la fama. Muchos futbolistas se suelen perder en esa etapa y nunca se sabe nada de ellos después. Será responsabilidad de quienes los dirigen (desde directivos, hasta entrenadores), procurar que sigan por un buen camino para que desplieguen su mejor futbol en un futuro y el nivel competitivo del futbol mexicano mejore.

    También está el papel de los medios de comunicación. Las televisoras muchas veces suelen «inflar» a los deportistas para sacar un beneficio económico, los cobijan y los patrocinan. Esto ya ha demostrado que es contraproducente para el atleta porque muchas veces suele perder piso. Si los futbolistas logran sacudirse todos los intereses y tentaciones que se les acercarán en sus carreras, probablemente lleguen a triunfar, también depende su constancia y su esfuerzo, sus valores y tenacidad para lograr salir adelante. ¡Que no la dejen ir!, porque si logran capitalizar estos éxitos, podrán ofrecer en un futuro al aficionado mexicano más motivos por los cuales festejar.

    Atlas, cerca del infierno.

    Cambiando de tema, me da lástima como han tratado a una institución de tanto abolengo en el futbol mexicano como es el Atlas. Es cierto que este equipo no tiene muchos logros (solo ostenta un campeonato de hace 60 años), pero a pesar de todo convoca bastante público a las tribunas; y de hecho en las encuestas recientemente lanzadas aparecen entre los equipos que mayor afición tienen en México. Los malos manejos han provocado que el equipo rojinegro este batallando por no descender.

    El Atlas es el único equipo del futbol mexicano que sigue siendo un club, es decir, no está soportado por ninguna empresa o institución alguna. Su economía depende de las fuerzas básicas, lo cual ha beneficiado bastante a la Selección Nacional (de ahí la importancia de este club). Pero en los tiempos actuales el modelo de asociación civil ya no es rentable ni competitivo en un torneo. Es necesario que los directivos vendan o arrenden el equipo a alguna empresa que le pueda inyectar dinero, para que este pueda mantenerse. Han habido muchas propuestas para comprar al equipo, como la de Alfredo Harp Helu (primo de Carlos Slim), la de una asociación de Rafael Márquez con el cantante Alejandro Fernández, y otros socios. Pero los directivos se mantienen reacios a seguir manteniendo al equipo como un club. Recuerdo que le dije a mi papá (el cual fue directivo del club hace algunos años y concuerda conmigo en que se debe vender al equipo) que el Atlas es como una empresa del estado, ineficiente y corrupta, pero el me decía. Si hijo, pero al menos las empresas del estado tienen dinero que recaudan por medio de los impuestos y el Atlas no tiene nada.

    Sería una pena que el Atlas descendiera, porque no solo le afectaría a la afición rojinegra que es bastante, sino que también afectaría al futbol mexicano porque perdería una valiosa cantera de generación de jugadores.

  • Por los que no tienen apoyo familiar

    Muchos sabrán que colaboro con una asociación llamada Movimiento Propuesta Ciudadana (lo recalco para los que dicen que solo me dedico a criticar en este sitio), donde llevamos a cabo diferentes obras en beneficio de la ciudadanía (proyectos altruístas, verdes, ciudadanos etc…). Bueno, pues una amiga nuestra llamada Paulina nos habló sobre una casa hogar llamada Kamami (indigenismo que significa «el que cuida la siembra»), donde acogen a niñas que han sido maltratadas en sus hogares. Se les dá un techo, comida, pero no solo eso, también se les enseña a trabajar y a ganarse el pan diario. Nosotros como asociación decidimos abanderar la causa y ayudar de acuerdo a nuestras necesidades.

    Esto me puso a reflexionar, porque yo estaba pasando por momentos difíciles debido a un padecimiento orgánico que me provocaba «fuertes bajones» en mi estado anímico, por lo cual tengo que estar medicado. Yo mantenía el problema lejos de los demás hasta que un día ya no pude y tuve que pedir ayuda a mis familiares y amigos. Ellos cerraron filas y me ayudaron en lo que pudieron. Mis padres, hermanas (solo tengo hermanas), amigos, e incluso mis compañeros (amigos también) de la asociación me ayudaron, y me sentí muy bien, porque me daba cuenta de que no estaba solo en esto.

    No tuve oportunidad de conocer a las niñas de la casa Kamami, pero si supe de sus problemas por lo que nos contaron. Me sentí de cierta forma agradecido con la vida, porque yo siempre he tenido el apoyo de mis seres queridos más cercanos, con todas sus virtudes y sus defectos, y esas niñas contaron con lo contrario, con desprecio, maltrato, rechazo. A pesar de que fueron acogidas por la casa hogar, no tuvieron esa figura materna o paterna con la que yo y muchos de nosotros si hemos contado. A pesar de que reciben apoyo psicológico y espiritual, no es lo mismo que tener cerca, a tu lado a tus padres apoyándote y guiándote en el camino.

    Es curioso, escribo este artículo observando las olas del mar de frente, y es que mis padres me invitaron a la playa para alejarme un rato de los problemas cotidianos, para que me relajara y pudiera sobrellevar con más facilidad mi padecimiento. Lamentablemente muchos no se pueden dar ese lujo. A veces tener un padecimiento o un problema puede parecer una carga, pero si vemos el otro lado de la moneda, el saber que cuentas con gente que te apoya, te estima y te quiere es un gran alivio. Es algo para agradecer a la vida.

    ¿Qué pasó con lo de Kamami?. Resulta que en la asociación realizamos una subasta, de hecho también di aviso en este sitio, todo fue un éxito, sobre todo gracias a la coordinación de la presidenta de la asociación, Carmina, a quien le agradezco mucho todo su esfuerzo y dedicación y de todos los que formamos parte de ella, cada quien puso su granito de arena haciendo lo que mejor sabía hacer. Son muchos los nombres de las personas que estuvieron colaborando arduamente. Nunca habíamos realizado una subasta, éramos unos neófitos y sin embargo todo salió bien. Hubo algunos detalles a mejorar, pero en general el resultado fue muy bueno. Se subastaron obras de arte como pinturas hechas por Juan Manuel McGrath, el cartonista Falcón quien además de donarnos una obra, se encargó de llevar a cabo la subasta; se subastaron también camisas autografiadas por jugadores, se donaron artículos musicales, como un vinil de Pink Floyd y unas baquetas firmadas por Mike Portnoy, ex-baterista de Dream Theater y uno de los mejores del mundo.

    Los resultados fueron magníficos, no tengo la cifra exacta, pero se recaudaron alrededor de 30,000 pesos que serán entregados a la casa hogar. Pero sobre todo fue una gran experiencia, por que el esfuerzo que llevamos a cabo rindió frutos. Fue una oportunidad de colaborar con aquellas personas que no han sido tan afortunadas como nosotros, lo cual me llena de orgullo.

    Yo seguiré luchando, no solo por mí, sino por ayudar a los demás y de cierta forma retribuír lo que me fue dado al mundo. Este espacio es de crítica y debate, se habla mucho sobre lo que está mal, pero también es tiempo de hablar de buenas cosas, ¿no creen?.

    Si quieren saber más sobre la casa hogar Kamami, pueden escuchar el podcast en el sitio oficial de Movimiento Propuesta Ciudadana haciendo click aquí

  • Julio Segura, el hombre del fua, de la gloria a la humillación

    Hace un mes aproximadamente, en este blog, había escrito un artículo sobre el «fua», porque me pareció gracioso que un tipo alcoholizado llegara a decir semejantes cosas. De hecho cuando ví la primera vez el video todavía no se viralizaba y no sabía los alcances que iba a tener ese hecho. Muchos lo vieron como algo banal, pero a muchísima gente le causo gracia, tanto que fue un fenómeno que traspasó las fronteras de nuestro país. Se crearon juegos de video alusivos, se gritó el «fua» en el Estadio Azteca para animar a la Sub 17, se convirtió en un mexicanismo que no sabremos si pasará de moda o será algo permanente. Al hombre del Fua (llamado Julio Segura) se le ocurrió algo que ya muchas agencias de publicidad hubieran querido hacer (aunque ya muchas lo utilizaron en sus campañas publicitarias). Una palabra de tan solo tres letras que representa con eficacia ese coraje, ese «dar el extra».

    Si de por sí se puede ver al «fua» como algo banal, cae en un extremo cuando los medios de comunicación invitan al personaje para no solo hacer «pan y circo» de ese «grito pletórico» sino para sutilmente burlarse y humillar al creador. El hombre del Fua había cometido un acto humillante (no puede ser otra cosa el ser visto en estado de ebriedad por millones de personas) pero de ahí pasó a la gloria inmediatamente. Muchos lo vieron como un modelo de vida, me atrevo a decir que varias personas tomaron en serio sus palabras y su filosofía «tibetana-alcoholizada» y decidieron que era sacar el fua en sus vidas, de hecho en la revuelta estudiantil en Chile adoptaron el lema del Fua como forma de protesta. ¿Pero que pasa cuando este personaje va a las instalaciones de Televisa, al programa Sabadazo?. Simplemente va a hacer el ridículo, y a ser humillado, lo peor, con su consentimiento.

    De por sí los conductores del programa «Sabadazo» son aberrantes, el ambiente que se vivió en el programa de Televisa fué humillante. Julio Segura comenzó por decir que ser el creador del Fua es una responsabilidad social (ya no pasado de copas, pero si de fama). Pero luego las conductoras se encargaron de banalizar el hecho. Julio cae en el juego de las conductoras y termina diciendo que son «gente comprometida y con calidad (¿En un programa de Televisa? ¡Por favor!), en realidad las conductoras se están burlando de él y no se da cuenta, se siente la estrella. Efectivamente Julio Segura no muestra ser una persona muy inteligente como para no darse cuenta que estaban abusando y lucrando de el incidente que lo volvió famoso. Gritó el Fua varias veces en el programa, pero no solo eso, también se puso a bailar la canción del Fua que le habían compuesto para humillarlo.

    Si Julio Segura hubiera sido una persona más inteligente, seguramente no hubiera caído en el juego de las televisoras donde estan aprovechan la fama efímera de otras personas para atraer rating y crear contenido basura a sus televidentes. Incluso a pesar de lo bochornoso que fue su incidente, lo pudo haber traducido en algo más positivo, pudo haber sacado beneficios económicos lucrando con el Fua; tal vez no tanto transmitiéndolo como algo filosófico (porque vamos, el fua no tiene nada de fundamentos filosóficos, por más ingenioso que haya sido), pero pudo haber hecho merchandising, vendido camisetas, abierto un sitio web, cualquier cosa. Pero cuando la persona no tiene la suficiente inteligencia, se deja arrastrar por la efímera fama y terceras personas se aprovechan de ella. Sin duda, en inteligencia, Julio Segura no dió el extra, no dió el Fua.

    Posiblemente Julio Segura seguirá teniendo una vida mediocre con el paso del tiempo. Así lo ha sido, porque el mismo lo ha afirmado. A lo más que ha llegado a ser es seminarista, después de ahí a mesero y luego desempleado. Su esposa lo abandonó por problemas con el alcoholismo y actualmente reside en Tepic. No parece tener una vida muy equilibrada y al parecer su ego es muy manipulable, al menos así lo demostró en el programa de Televisa.

    No es preocupante que una cosa banal se vuelva tan popular, no es algo característico solo de nuestro país. Basta con entrar en Youtube y ese fenómeno de la viralización de los actos banales del ser humano se da hasta en el país más desarrollado. Pero donde si hay una diferencia es en como los medios y la gente del poder (de comunicación) abordan estos hechos y los hacen crecer más como una forma de distraer a la gente de lo que realmente importa. Porque creelo, el Fua no va a mejorar la economía ni la seguridad en el país, mucho menos es lo que se proyecta en el universo, más bien en un mar de copas de alcohol, un programa de televisión y un canal de Internet donde el incidente se replique.

    Les dejo a continuación el video de el Sabadazo, para que ustedes vean, como Julio Segura, se dejó humillar por una televisora que vió en el, un beneficio lucrativo.

  • Libia

    LIBIA: Análisis económico y social en la guerra contra el régimen de Muammar al-Gadaffi.

    1.0. Panorama histórico de Libia hasta la era de Muammar al-Gadaffi.

    Libia ha sido desde los tiempos de los fenicios una ciudad económicamente muy importante en la región de Oriente. Su posición en la costa mediterránea le permitió ser el enlace como puerto importante entre las naciones mediterráneas europeas y africano-orientales.  Fueron los mismos fenicios los que fundaron la hoy importante ciudad capital de Trípoli, llamada Tripolitania por los romanos que conquistarían durante  la guerra púnica los territorios, y que estaba conformada por Oea (actualmente Trípoli), Labda y Sabrata.

    Durante más de 400 años, Trípoli y Cirenaica (otra ciudad bajo el dominio romano, que resistió los ataques cartagineses y egipcios, que fue primero ciudad griega en su Pentápolis y que después en la era de Alejandro Magno fue despojada de los persas y anexada a sus territorios ) o Cirene otro puerto que estuvo en manos del imperio romano tras la expansión en la era de Alejandro Magno.

    Poco después con la entrada del Pueblo Árabe en el año 642 la región fue tomada como bastión político y militar, con lo cual entro el islam como única religión, así como todo rastro de cultura bizantina fue borrada, incluido el idioma (el idioma bereber era el idioma más practicado en regiones adentradas en territorios libios) y la cultura cristiana romana. Cirenaica fue la única ciudad que quedo en manos de los egipcios, mientras que Tripolitania fue la excepción al ver similitudes entre los árabes y su cultura púnica.

    A finales del siglo IX hubo varias disputas por los territorios libios, entre tribus bereber libias y los árabes asentados, lo que desemboco en el nacimiento de varias tribus asociadas a los egipcios que continúan hoy en día.

    No fue sino hasta 1510, que Fernando el Católico reconquisto libia y poco después Carlos V los cedió a la orden española “Los caballeros de San Juan”, pero estos serían pronto expulsados hacia 1553 por turcos argelinos, dando inicio a la Libia Otomana que perduraría hasta 1830.

    No fue sino hasta 1912 que la colonización europea llegó a la región de una manera más amplia, ya que fue repartido por las grandes potencias los territorios africanos, en el cual Libia quedo relegado al no saberse sus grandes recursos y la posición geoestratégica que jugaría más delante. La cual quedo aun en manos del imperio Otomano, hasta que Italia quien había quedado relegada en gran medida en la repartición decidió hacerse de un territorio propio invadiendo en el mismo año a Libia y quedándose con su única colonia africana.

    Con la llegada de Benito Mussolini el afianzamiento de la colonia fue más que evidente, lo cual derivo en problemáticas que desembocarían en la pérdida del territorio libio. Uno de esos problemas fue el querer crear asentamientos italianos en suelo libio, pero ante las expectativas de muchos italianos los cuales creían que el nuevo territorio les daría grandes tierras fértiles y una mejor estabilidad económica, encontraron tierras semidesérticas y las fértiles a manos de los libios. Esto desencadeno la expulsión de libios a tierras menos fértiles, y la creación de villas italianas, o la Libia Italiana, lo cual causo una guerra entre los pobladores e italianos. Lo que resulto de esto fue que con la segunda guerra mundial, cruentos combates se desarrollaron en tierras libias, pero finalmente fueron derrotados los italianos y posteriormente libia quedo a manos de los británicos, salvo la zona de Fezzan en manos del gobierno francés.

    Al final de la guerra las potencias no lograron acuerdos en quien se quedaría con la colonia italiana, por lo cual la ONU decide darle la independencia al país, convirtiéndolo en el primer país africano en lograr su independencia, aunque con un gobierno monárquico que tendría una visión política y económica pro occidental a manos de Muhammad Idiris Al-Senussí o mejor conocido como Idiris I. Aunque existe la otra versión que asegura que ante la indecisión de los países potencia y la ONU en cuanto al territorio, Idiris I organiza una revuelta y se hace del poder, proclamando la independencia libia ante la sorpresa de los países occidentales.

    Idiris I no fue de gran trascendencia en Libia, aunque trato de unificar las diferentes etnias que conformaban el país, nunca logro del todo la tan ansiada unión nacional. Peor aún, ante su nula participación y pronunciamiento en la “Guerra de los Seis Días” librada entre Israel y las naciones árabes, produjo un descontento que desembocaría en el malestar de la gran mayoría de la población, especialmente en los jóvenes y trabajadores pro árabes, y la insurrección del joven de 27 años Muammar al- Gadaffi quien ante el clima de impopularidad en todo el país decide dar el golpe de estado en septiembre de 1969, mientras Idiris I se encontraba enfermo en Egipto.

    1.1. La era de Muammar al-Gadaffi.

    El 1 de septiembre de 1969, Muammar al-Gadaffi  patrte del ala izquierda del ejército toma el control de Libia al derrocar a la monarquía de Idiris I. Pocos meses después la banca es seminacionalizada (el gobierno se queda con el 51% de las participaciones), se promulga una constitución provisional, se exige la retirada de las bases militares de Estados Unidos y Gran Bretaña y se confiscan los bienes de los ciudadanos israelíes e italianos que hubiesen abandonado el país después de 1961.

    Un régimen con tintes socialistas y panarabistas (sistema político que junto a Egipto y Siria buscan la unidad nacional musulmana y árabe, en el cual inclusive las banderas de los miembros de esta idea política rehacían sus banderas de nueva cuenta con los colores negro, rojo, verde y blanco, como símbolo de unidad) se establece por Gadaffi en Libia. Para 1970 con la consigna de suspender las licencias a las empresas de petróleo extranjeras, les reclama la propia fijación de los precios del petróleo en el país, estas ceden y pone en el ojo africano y mundial el potencial geoestratégico y geopolítico de Libia a nivel mundial. La crisis de los setenta que se creó con el apoyo de varios países al boicot contra occidente en favor de Israel, hizo que para 1973 Gadaffi logrará también la nacionalización del 51% de estas industrias en el país.

    Defensor del panarabismo apoyo a varios grupos que cayeron en actos terroristas, por lo que en 1979 Gadaffi y su gobierno fueron puestos en la mira de Washington y su lista de países que apoyaban o eran terroristas. En los años 80´s su desafío a Estados Unidos y su intervencionismo en otros países africanos, que fueron mal vistos por Ronald Reagan hicieron que se rompieran las relaciones diplomáticas, que culminó con el cierre de la embajada norteamericana en Libia. En 1986 se produjo la primera intervención militar en Libia, cuando Reagan ordena bombardear a Trípoli y Bengasi en represalia a los actitudes de Libia.

    En 1989 ingresa a la (UMA) Unión del Magreb Árabe. Pero toda una serie de represalias por parte de Estados Unidos hacia Libia ya estaban respaldadas por la ONU. En 1997 Libia comenzó con un programa de energía nuclear que se mantuvo en la clandestinidad hasta que agentes de la CIA logran descubrir el programa libio, ante lo cual Gadaffi decide abandonarlo en 2004.

    Para el 13 de noviembre de 1999, las restricciones para Libia fueron retiradas paulatinamente, con lo cual en el 2003, el gobierno español de José María Aznar fue el primer mandatario que reinicio las visitas presidenciales a Libia. Ese mismo año de 2003, Bush declara el paro total del programa nuclear en Libia y por tanto el levantamiento de todas las restricciones impuestas. Asimismo en 2004 las relaciones con Francia se normalizan, al firmar en Paris un tratado que indemnizaba a las víctimas de un atentado libio a un avión, en donde murieron ciudadanos franceses.

    En 2004 también el entonces primer ministro británico Tony Blair visito Libia, a lo cual paralelamente la petrolera Shell anunciaba su contrato con el gobierno libio. En abril de ese mismo año Gadaffi se reunía en Bruselas con mandatarios europeos después de 15 años de no tener ningún contacto económico o político. El 11 de octubre de ese mismo año, la Unión Europea decide levantar las restricciones impuestas 18 años atrás. Tan sólo 4 días después, Alemania visita oficialmente Libia y se convierte en uno de sus principales socios comerciales.

    En 2006 Estados Unidos borra de la lista de países terroristas a Libia, con lo que queda lista la visita en 2008 de Condoleeza Rice a Tripoli después de 56 años de no tener ningún contacto diplomático (40 de esos años con Gdaffi al poder). Estas nuevas posturas adoptadas por Gadaffi trajeron cambios radicales en su relación con los países occidentales, los cuales incluso tuvieron a bien en recibirlo varias ocasiones. En el caso del actual presidente Sarkozy, se sabe que Gadaffi financio parte importante de su campaña política para llegar al poder de Francia.

    1.2. Preámbulo.

    Todo esto tuvo una integración de Libia en el panorama internacional occidental en otra perspectiva, la cual ha quedado atrás en la guerra que comenzó en febrero a raíz de las olas de levantamientos civiles en otros países vecinos. Aunque el caso de Libia, el cual analizaremos, es distinto y tiene otras implicaciones que lo mediático ha tratado de invisibilidad, aunque sin duda Muammar al-Gadaffi y su régimen tienen connotaciones que podrían ser ampliamente estudiadas en otro texto.

    En lo que me concierne haré una revisión de la guerra que se lleva a cabo contra Libia por parte de los países miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) respaldada por la ONU (Organización de las Naciones Unidas), y que ha tenido muchos claroscuros que dejan en el aire las cuestiones que validan la guerra y el intervencionismo militar por parte de las naciones extranjeras. Así que en base a las notas periodísticas recolectadas e información de otros medios, trataremos de explicar las implicaciones sociales y económicas que se han detonado y que vendrán dependiendo del desenlace de la invasión a Libia. No intentamos hacer una defensa del líder libio, ni a la intervención militar. Pero si poner en el análisis las diferentes razones de esta guerra y sus distorsiones mediáticas, así como su relación con diferentes componentes económicos y sociales.

    2.0. LIBIA. Un contexto actual.

    Actualmente Libia ocupa la esperanza de vida más alta de vida en África continental (si se cuentan las dependencias sólo por debajo de la isla británica Santa Helena), con 77,65 años. Además cuanta con el PIB (nominal) per cápita más alto del continente africano, y el segundo puesto en cuanto al PIB per cápita en paridad de poder adquisitivo (PPA). Por si esto fuera poco, Libia ocupa el primer lugar en África en índice de desarrollo humano.

    Gracias a sus ricas reservas de petróleo y gas natural, Libia tiene una balanza comercial positiva de 27 mil millones de dólares al año y un ingreso per cápita medianamente elevado de 12 mil dólares, seis veces mayor que el de Egipto. A pesar de fuertes diferencias en los ingresos bajos y altos, el nivel de vida promedio de la población de Libia (sólo 6.5 millones de habitantes en comparación con los casi 85 millones de Egipto) es por lo tanto mayor que el de Egipto y otros países norafricanos. Lo muestra el hecho de que casi un millón y medio de inmigrantes, sobre todo del norte de África, trabajan en Libia. Cerca de 85 por ciento de las exportaciones libias de energía van a Europa: Italia tiene el primer lugar con 37 por ciento, seguida por Alemania, Francia y China. Italia también ocupa el primer lugar en importaciones de Libia, seguida por China, Turquía y Alemania.

    Libia cuenta con un Comité Popular de Justicia, el cual instaurado desde 1970, es el tribunal supremo en el país, aunque también cuenta con tribunales de primera y segunda instancia. En cuanto a su ejército, Libia cuenta con un total de 25,000 mil hombres, distribuidos en las 13 bases que existen en Libia, aunque existe la versión de que hay “mercenarios” que están a sueldo y que custodian cualquier atentado a Libia. Aún así, Libia tiene firmados y ratificados a siete de los organismos que se encuentran en la Carta Internacional de Derechos Humanos, en manos del Comité de Derechos Humanos (HRC).

    Siria está dividida en 22 municipalidades, las cuales se instauraron en 2006, después de estar divididos en 34. Estas municipalidades tienen dependiendo de la zona, aglomerada a todas las aproximadas 150 tribus que han persistido, muchas de las cuales se han unido, siendo en la actualidad sólo 15 las que tienen gran inferencia en el gobierno de Gadaffi. Libia cuenta con una población de más de 6 millones de habitantes, los cuales están concentrados en mayormente en cuatro ciudades, las más importantes, Trípoli, Bengasi, Misurata y Trobuk.

    En cuanto a la religión el 97% d la población profesa el islam suní, y tan sólo el 0.70% el catolicismo, por tanto es islam es la religión oficial del estado. En cuanto a la lengua, el idioma oficial es el árabe, aunque también se habla el bereber (lengua antigua), el italiano y el inglés, los cuales también son entendidos por una amplia capa de la población.

    Geográficamente el país tiene una importancia muy importante, ya que su posición en el Mediterráneo así como su cercanía a la Europa, lo hacen un factor estratégico que hoy más que nunca parece ser el centro de los ataques extranjeros, sobre todo con el ingrediente extra de que Estados Unidos no tiene empresas como tales en suelo Libia, ni una participación concreta, lo que deja muchas dudas. Además a pesar de que sólo una pequeña parte del suelo libio es fértil, y todo el territorio restante es seco, el desierto del Sahara que cubre en su mayor parte el suelo libio, tiene una enorme cantidad de agua debido a los enormes mantos friáticos y acuíferos que se encuentran debajo de toda su extensión, la cual tienen  el tamaño de la superficie alemana, la actualmente está siendo parte de una obra multimillonaria que busca la explotación de sus reservas acuíferas, El gran Río Artificial (26 mil mdd invertidos a la fecha), con el cual se busca entubar dichas reservas y llevarlas a las zonas urbanas.

    Estas pequeñas contextualizaciones nos dan una idea de lo que significa Libia en África  la importancia que tiene como país. Lo cual puede servirnos como un buen indicador del porqué de las acciones que se llevan a cabo actualmente en territorio libio. Pasemos pues al análisis.

    2.1. Análisis de las notas periodísticas sobre la Guerra en Libia.

    La ola de manifestaciones civiles que se llevan a cabo en África y el oriente medio, ha desembocado en el derrumbamiento de varios regímenes que ostentaban el poder desde hacía décadas, Túnez y Egipto son dos de esos países que lograron derrocar a sus gobernantes, algunos más como Yemen o Siria siguen en la misma ruta. Pero la atención se ha centrado recientemente en Libia, país que ha sido envuelto en una guerra en donde lo confuso de su surgimiento y su directriz actual merecen la atención de los muchos actores internacionales y de la misma sociedad.

    Con el apoyo de la OTAN y el aval de la ONU, las misiones que dicen buscar la paz y el reguardo de los civiles libios, así como el apoyo a los rebeldes que se han levantado (se dice, junto a la totalidad de la sociedad civil, excepto unos pocos leales al régimen de Gadaffi) lo que ha derivado en una guerra que se ha extendido y que no parece tener un fin próximo y promisorio, todo quizá depende desde la perspectiva que se aborde este suceso.

    Comenzaremos poniendo el énfasis de las primeras notas en cuanto a las manifestaciones que se “iniciaban” en Libia. Nunca pudieron ser corroboradas las imágenes de manifestaciones civiles en la ciudad de Trípoli exigiendo la salida de Muammar al-Gadaffi y mucho menos la futura represión con “bombas y armas”, lo que congrego a Libios a un evento que sería “El día de la ira”. Y es aquí donde entran los tres medios que analizamos, así como sus notas informativas que dieron pie a una asimilación diferente en cada uno de ellos al conflicto.

    2.1. Mural.

    En el periódico Mural, perteneciente al grupo Reforma, pudimos observar un seguimiento del conflicto con una amplia repetición de los principales medios, en donde se le daba voz y era considerado como cierto, de todo lo que en un principio aconteció en libia, desde las primeras manifestaciones “civiles” hasta la represión que según muchos de los medios fueron 35.

    Cabe resaltar que jamás puso en entredicho la información que exponía en sus páginas, a pesar de la información era muy fragmentada y había un fuerte control a la prensa internacional, tan es así que muchos de los medios que ingresaran al país, serían (según palabra de Gadaffi) tratados como terroristas. Esto no impidió que ante las notas de lo que ocurría en Libia en donde Gadaffi era ya visto como el pero dictador africano, se ligaran los comentarios de varios presidentes latinoamericanos en apoyo a la voz de la no intervención de la OTAN o ningún país extranjero, y en los cuales exponían que el principal motor de la revuelta tenía otros intereses.

    Pudimos ver que lo anterior nos daba una sensación de que tanto Venezuela, como Cuba eran no sólo “amigos” sino aliados de libia y defensores de sus respectivas “dictaduras” según lo que se podía leer. Esto sin duda dejaba en invisibilidad total a las relaciones que libia mantenía económica y políticamente con diferentes actores europeos y norteamericanos.  El cien por ciento de las notas que dieron seguimiento al conflicto en libia tenían como tópico, la represión a la sociedad civil, historia de los actos más negativos de Gadaffi, su vinculación con grupos y gobiernos de izquierda, número de muertos que continuaban dejando las represiones y los ataques a lo denominados “rebeldes”.

    Lo que también resaltaba Mural, en sus notas era el gesto de esperanza que demostraban tener los países europeos y occidentales al apoyar y financiar la ayuda a los rebeldes libios, de los cuales jamás se ha cuestionado quienes son, o que buscan, dejando de lado la consigna con que esos rebeldes iniciaron sus “manifestaciones” en la cual pedían larga vida a Idiris I, antiguo rey libio, derrotado por Gadaffi. Tampoco hacían hincapié en la manera en como está estructurado el ejército o el gobierno libio, lo que debemos aceptar sesga la información y el contexto político, económico y social del país, ante la mirada occidental.

    Su cobertura fue a gran escala al inicio del conflicto y alrededor de todo un mes a partir del suceso, comenzando a dejar de abarcarlo, l grado de que tan sólo pequeñas notas que seguían informando el número de muertos rebeldes, la necedad del régimen libio a desistir, y los ataques de la OTAN en apoyo a los ciudadanos libios y su idea de democracia.

    En cuanto a las columnas de opinión ninguna mantuvo una postura clara, aunque algunos manifestaban el trasfondo de la intervención y la creían injustificada, muchos otros seguían confusos al aceptar que la información era muy sesgada y fragmentaria, aun así la mayoría apoyaba la intervención militar que garantizara la defensa del “clamor libio” para buscar su liberación, quizá animados por las revueltas civiles en Túnez y Egipto, y lo consideraban una ola expansiva que había alcanzado libia.

    2.2. Público-Milenio.

    Las notas en este diario local, tuvieron un tratamiento diferente al dado en el periódico mural. Si bien es cierto que la lógica de la información en cuanto a los inicios del conflicto y las muertes de civiles así como de rebeldes fueron similares, podemos observar que periódico público le da una gran atención al aspecto político y el cómo se va dando la intervención militar y sus diferentes etapas hasta que esta se concreta. Pudimos observar la manera en cómo se van cediendo a las presiones internacionales por parte de la ONU y como se genera tanto el aval de esta última como la participación del gobierno de Barack Obama, aun cuando las tres instancias habían declarado en un principio la no intervención en el país.

    Inclusive Público pone de manifiesto las diferencias que se dan en los países miembros de la OTAN con Francia por ejemplo, en relación a como se está dando esta intervención etc., lo que nos permite ver las distintas maneras de abordar el conflicto por parte de los países con la perspectiva de tener el menor coste político negativo de las acciones que ellos mismos avalaron.

    Consideramos que el error pues que también atañe al periódico público es la no confirmación de las primeras notas, en las cuales ellos también llaman “revuelta popular” a el conflicto en libia, e inclusive sacan en su contraportada la biografía de Muammar al- Gadaffi en la cual se hace visible toda su excentricidad, así como su lado más oscuro, con lo cual también sesgan la información y la ponen en concordancia con las notas interiores de periódico, para darle más realce al suceso. Esto nos deja claro que no hay la intención de la objetividad informativa, al dejar fuera de contexto mucha de la historia política, económica y social de libia, tal como aquí la presentamos, para poder dejar un contexto claro. Aunque reiteramos que no se busca la defensa de una u otra posición, sino poner en énfasis todos estos aspectos que han quedado fuera de los análisis mediáticos.

    Otro aspecto es la nula visión de coherencia en instancias como la ONU al avalar una zona de exclusión y la aplicación de las restricciones no sólo por parte de la ONU, sino por países como estados unidos y gran Bretaña en libia, pero no en otros sucesos y algunos pareciera casi cotidianos como Marruecos e Israel. En donde las resoluciones no han tenido eco en los países que se dicen interesados en la paz y democracia social. Sino que sus declaraciones son usadas sobre todo para dejar en claro la veracidad de sus fuentes a la hora de hablar de muertos (sobre todo niños) y violaciones a los derechos humanos.

    En cuanto a sus columnas de opinión, creo que hubo un abanico un poco más plural en cuanto a las posturas del conflicto en libia. Creo que salvo algunos como Ciro Gómez-Leyva, Carlos Marín, López-Dóriga, Luis Gonzales de Alba entre otros que siempre desprestigiaron a Gadaffi y confirieron a los rebeldes el papel de héroes africanos, los demás tenían un poco de incertidumbre de que era lo que realmente pasaba e inclusive dieron un esbozo no muy contextualizado de la historia de libia, lo que permitía analizar de otra manera el conflicto.

    2.3. La Jornada.

    Si bien La Jornada también dio pie a información no comprobada de los sucesos en libia, cabe resaltar aquí sí, en que las primeras notas (y muchas que le siguieron) sobre lo que se generaba en Libia eran antecedidas por comentarios en los cuales se decía que la información carecía de la comprobación de fuentes y que por tanto era fragmentada y no se consideraba siquiera como parcialmente cierta, ante la confusión y la poca apertura informativa en el país. Esto precisamente considero, le daba al suceso una real contextualización en cuanto que se evitó generar juicios valorativos sin base alguna.

    Es bien sabido que la jornada es tachada de izquierda y que muchas de sus notas tienen la tendencia a apoyar todo lo que sea anti-sistémico a pesar de que se trate de movimientos que no simpatizan con las mayorías en el país. Si bien es cierto que en varias de sus notas hay una tendencia marcada, lo que hay que subrayar es el compromiso de validar sus notas y tratar de dar un contexto más amplio de los temas que se abordan. Es innegable su apoyo a Andrés Manuel López Obrador (actualmente en menos medida), el EZLN, entre otros grupos, de los cuales los demás periódicos y medios no hacen eco, lo que también más que generarles una etiqueta debería de reconocérseles ya que no hay espacios para lo diferente en una nación que se dice democrática en cada uno de sus componentes. El adoctrinarse y creer que todo lo publicado en la jornada sea por tan simple hecho algo totalmente verdadero, creo que también es iluso, han tenido sus errores y los siguen teniendo, pero siguen siendo congruentes a la hora de informar y las columnas de opinión como en otros periódicos, son plurales y diversas, y como tales espacios para la opinión libre de los más diversos temas.

    Pero regresando a lo que nos atañe (después de esta consideramos, necesaria interrupción explicativa) creo que la inclusión de las opiniones internacionales ante el asunto, la contextualización con notas sobre la historia de libia, del propio Muammar al.Gadaffi, asi como su anterior régimen con Idiris I y por último la composición étnica y el cómo esta cimentada una nación tan importantes estratégicamente hoy en día, permitió al lector tener un contexto completo del problema, si incitar a salir a las calles a decir que Gadaffi era un santo, sino que poder preguntarse cuáles eran realmente las causas que estaban llevando a la intervención en libia y e interés de muchos países europeos y de estados unidos de participar en ella.

    Aunque si bien el aprovechamiento de un suceso periodístico como el de libia fue aprovechado por este periódico, considero que el simple hecho de las aclaraciones que hemos descrito, le daban ya de por si una mayor credibilidad. Y creo que el hecho de vincular a la jornada como un defensor de dictadores, por la reproducción de las opiniones de Hugo Chávez y Fidel Castro en el sentido de que era necesario apoyar a Muammar contra la invasión de la OTAN y el saqueo de las riquezas libias rayaba en lo ridículo. Ya que se da por hecho la conformación de buenos y malos, en donde ¿Quién es el bueno? ¿Quién es malo?

    Algo que la jornada si aborda a diferencia de los otros dos diarios, es la relación de los líderes que ahora lo atacan y lo tachan de dictador, inclusive con algunos de los cuales ha tenido (y tiene) una estrecha vinculación económica y personal. Un ejemplo es Nicolás Sarkozy al cual le fue entregada una buena suma de dinero proveniente del líder libio para su campaña presidencial. Así como desenmascarar cuales son pues las grandes reservas de petróleo y agua que se encuentran en territorio libio y la importancia de poder tener en nombre de la paz una participación activa de los recursos libios. Ya veremos cuál es el desenlace de este conflicto y sus implicaciones geopolíticas y económicas.

    En fin, considero que el análisis propio está a la mano, si se entra a los diferentes diarios en sus webs. Con lo cual se puede corroborar lo observado o disentir, lo cual sin duda enriquece la visión propia de lo aquí tratado.

    3.0. Conclusiones.

    Podemos concluir después de este análisis, que si bien tan solo algunos de los medios fueron lo más cercanamente objetivos en cuanto a su tratamiento informativo del conflicto. La mayoría de los diarios (en este análisis dos de los tres analizados) tuvo un desempeño de repetición de las informaciones que les filtraban sus cadenas internacionales, y las cuales nunca fueron contrastadas con otras fuentes, lo cual les permitiera tener una mejor percepción del porqué de lo que surgía en libia.

    Ahora bien, las relaciones económicas inmiscuidas en este conflicto son una mezcolanza que se ha dado entre el keynesianismo, el neoliberalismo o liberalismo de Milton Friedman, y sobretodo esta idea neoliberal de este siglo en cuanto a la situación de despojo que se da por parte de los países miembros de la OTAN avalados por la ONU  de un país rico en petróleo y agua como lo es libia.

    Pero vayamos primero a la idea del keynesianismo que el régimen de Gadaffi, el cual al tomar el poder de libia en 1969, comienza una nacionalización de la banca y el petróleo, aunque de manera parcial, pero que le da el poder de los principales ingresos económicos del país. Con estas medidas comienza la reestructuración interior que  le permite aplicar las ganancias petroleras en  el gasto social y que permite que los índices de vida y poder adquisitivo de la población crezca paulatinamente.

    Esto último no implica pues la dependencia petrolera y la inversión extranjera que sigue en el país, con la presencia de tecnología que le permite la producción de miles de barriles diarios, lo que lo pone por encima de los países a nivel mundial en producción de petróleo diario. Pero sigue existiendo pues la conexión con el mercado mundial.

    Entonces podemos ver que a pesar de sus tintes sociales, el modelo neoliberal también está presente en Libia, con la idea de no desconectarse del flujo de inversión privada y la inversión en otras economías. Tan es así que libia es socio comercial importante no solo con occidente sino con el bloque comercial liderado por china y la región asiática. Lo que nos habla de que Gadaffi tiene pues una economía que no sólo depende de su gasto social, sino que sus reservas petroleras que asciendes a los cuatro trillones de dólares, le permite esa movilidad entre el keynesianismo y el neoliberalismo, así como las ideas socialistas que presume de adoptar por el bien de los libios. Pero bueno podemos decir, que las principales ganancias son para Muammar y no sólo para los libios, aunque podemos asegurar que no existe debido a su petróleo de una marginación social y de desempleo como las regiones sublevadas de Túnez y Egipto, donde el panorama económico es muy inferior al libio.

    Por ultimo esta nueva modalidad de volver al principio de la acumulación originaria de la que nos habla Zibechi queda manifiesta ante las circunstancias que llevaron a los diferentes países inmersos en la invasión libia. Y aquí podemos ver que esta idea de despojo de la que Zibechi nos habla está más que manifiesta. ¿Por qué? Porque es precisamente la riqueza económica de las reservas libias la que permitiría el impulso de las economías dominantes y su mantenimiento para algunas, así como el crecimiento en otras como lo es el caso de China, el cual significa el 20 por ciento de sus intercambios comerciales.

    Y podemos ver que los pretextos de esta idea de despojo ha venido mutando, al principio la idea de la guerra contra el terrorismo para embarcarse en el saqueo de las riquezas de países como Irak y Afganistán, pero que hoy ese argumento el cual queda al descubierto poco después no sirve dada la comprobación de la falacia que significo y se comprobó. Ante lo cual aprovechando la coyuntura en los países en la denominada “Revolución de los Jazmines” el dictador (que días antes era amigo y hombre excepcional de Europa y Estados Unidos) es atacado ante una supuesta revolución que es un hartazgo civil, lo que no se dice es que el levantamiento viene de un grupo del ejercito libio el cual está constituido por 15 de las más importantes tribus de las 150 que coexisten en libia. Y bueno saber quién manda esta insurrección no podemos asegurar  quien esta detrás, hay argumentos de la confabulación de no uno sino varios países que ávidos de nuevas entradas de dinero, apoyan a este grupo con la ola de hartazgo africano.

    Por lo cual, podemos concluir que el caso de libia es una situación muy importante en la nueva organización económica y política mundial, en donde se puede advertir una idea de despojo de las potencias y su aprovechamiento de los recursos que puede producir esta intervención militar. Veremos en que acaba esta ofensiva y cual es sus repercusiones mundiales.

    Quizá después quede al descubierto el montaje con el cual se fragua esto. Y bueno lo que si debemos recalcar es que los regímenes autócratas de estas regiones si bien han sumido a muchos de sus pueblos, no era el caso de libia, aunque la permanencia por más de 60 años de Gadaffi en el poder, tampoco es aplaudible, sobre todo por sus desvaríos, excentricidades y ocurrencias.

  • Los Otros

    Cuando todo parece estar mal en el mundo, y uno casi casi quiere preguntar cómo se detiene para bajarse de él, tendemos a mirar a los países que parecieran lograr la armonía que a los demás se nos niega, países tranquilos y amantes de la paz como Noruega, cuya legislación es de las más incluyentes y avanzadas del mundo.

    Sin embargo, noticias como la del viernes pasado, donde un conservador de ultraderecha logró matar en solitario a 93 personas, basado en un inmenso odio que orilló su pensamiento a deshumanizar a aquellos con los cuales no estaba de acuerdo, nos lleva a pensar qué es lo que está mal sobre nuestra forma de ver a nuestros semejantes.

    El viernes anterior Anders Behring Breivik llegó a la isla de Utoya, después de haber colocado un auto bomba afuera de un edificio gubernamental en Oslo, con la intención de que su estallido le proporcionara el tiempo suficiente para cometer la peor masacre de la que tiene memoria Noruega. Breivik acudió a Utoya consciente de que en ese lugar se celebraba un encuentro juvenil del Partido Laborista al que acusa de tener políticas multiculturales y permitir la llegada de extranjeros al país. Cuando estuvo frente a los jóvenes, vestido como policía, pidió la palabra y abrió fuego contra ellas y ellos, cobrando la cantidad de 86 víctimas.

    Breivik aseguró que fue algo atroz, pero que necesitaba hacerse, y en su cabeza él no considera haber hecho algo malo, según afirma su abogado. ¿Cómo llega una persona a cometer un crimen tan aberrante, creyendo que le hace en realidad un bien a su nación? Tal vez las propias palabras de Anders puedan orientarnos un poco. En un documento donde explicaba sus acciones escribió: “Los musulmanes deben ser considerados como animales salvajes… No hay que culpar a los animales salvajes, sino a los traidores multiculturales de categoría A y B que permitieron que estos animales entren a nuestros países, y continúan respaldándolos”; al hablar de los traidores de clase A y B incluía a “políticos y periodistas”.

    El ultraconservador noruego no consideraba estar actuando mal por la deshumanización que en él había ocurrido hacia los musulmanes y aquellos que se les parecieran, cuyo número ha ido aumentando en los últimos años. Para Breivik esta cultura estaba incluso por debajo de la categoría de los animales, por lo que no representaba ningún daño moral el asesinarlos, o a quienes él creía apoyaban su inserción en la sociedad noruega.

    Media hora estuvo disparando un altamente armado Anders Breivik antes de que lograran someterlo, y en total, junto con la explosión en Oslo, asesinó a 93 personas. Pero si es chocante esta noticia no es sólo por su salvajismo o el número de muertos, sino porque es la representación de la pérdida de la inocencia de un país pacífico y con leyes respetuosas de los derechos humanos.

    Quizás es más sencillo analizar ese tipo de fenómeno donde el racismo y la intolerancia son la chispa que origina homicidios de este calibre, pero su filosofía se encuentra profundamente inmersa en nuestra propia mentalidad, como un demonio que se asoma cada vez más descaradamente, consumiendo nuestra humanidad. ¿O es que acaso no nos mostramos indiferentes ante la cifra de decesos que ha producido la guerra contra la delincuencia organizada, sólo porque un porcentaje de ellos eran criminales? ¿No nos estamos deshumanizando al negarles el acceso a la justicia y aprobando que se asesinen sumariamente? Si no lo podemos ver, es porque ya empezamos a observar a través de los ojos de ese demonio.

    Sería tal vez más fácil si lleváramos dicha situación al contexto de las muertas de Juárez, cuyos atroces asesinatos sólo pudieron haber sido cometidos por una persona que no veía en ellas a otro ser humano semejante a ella, sino a una cosa, similar a un animal, cuya vida era descartable.

    La separación del otro de nosotros nos lleva a la deshumanización, y nos mantiene en la línea del odio que tarde o temprano explica y justifica crímenes de lesa humanidad, además de que nos ciega ante las circunstancias sociales que originan su existencia, en el caso de los criminales. Ser capaces de indignarnos por el trato inhumano originado por raza, sexo, preferencia sexual o religión, pero justificar la muerte de una persona por haber cometido un crimen y negarle su derecho a un juicio, sólo indica que podemos reconocer la intolerancia, pero en algún grado seguimos inmersos en la ideología de que existen personas a las que se puede asesinar. Si en un país donde no existe la pena capital toleramos el homicidio en las calles, disculpando estas muertes con la excusa de que estas personas estaban violentando la ley, ¿no nos pone esto en su mismo nivel?

    Explicaciones y justificaciones para cometer un delito siempre existen, y para el actor principal siempre son válidas, pero si no nos regimos por un sistema de Derecho y seguimos avalando que se hagan juicios sumarios que terminen en modernos fusilamientos, nos ponemos en riesgo de que cualquier día alguien nos deshumanice a nosotros mismos, o incluso de que se nos llegue a confundir con algún “otro”.