Categoría: reflexión

  • La izquierda mexicana se cae en pedazos, pero gracias a los ciudadanos

    Para nuestra desgracia en este universo no existen seres como goku o superman que se encarguen de resolver nuestros problemas sin que nosotros tengamos que levantar un dedo; lamentablemente en este mundo somos nosotros, los humanos, los que debemos de  pelear nuestras batallas; humanos con errores y aciertos, con virtudes y defectos… A menudo las personas cometemos la idiotez de confiarle todo a alguien o de esperar a que un ser perfecto e incorruptible llegue y nos libre de tanta miseria que hay en el mundo, ambos son errores que no hemos podido superar en cientos de años:

    México se ha caracterizado por ser un país persignado, en el que sus habitantes tienen por costumbre hincarse a suplicar ayuda ante la adversidad, esperando a que un ser omnipotente se apiade de nuestras almas y venga en nuestro auxilio, ejemplo de esto fue la invasión estadounidense en 1857 en la cual nos fueron arrebatados varios territorios; la gente, lejos de salir a defender a su patria, se preocupó más por hacer la procesión anual de la virgen de Ocotlán… Los mexicanos, dice Octavio Paz,  tenemos que ir en bola para darnos seguridad y siempre detrás de nuestro líder en turno (siempre contemplando una huida en caso de que este caiga, ya sea para que negar que en algún momento lo seguimos o para unirnos cínicamente al bando contrario)…Mexicanos cobardes, mexicanos traicioneros, mexicanos hipócritas, mexicanos mentirosos, mexicanos valemadristas… son más adjetivos que insultos para lo que estamos demostrando hoy en día:

    La izquierda mexicana se cae en pedazos rumbo a las elecciones del 2012 ante las miradas burlonas de los políticos derechistas y algunos empresarios vividores de un país en desgraciaCuando se supo que Andrés Manuel López Obrador sería el representante de la izquierda en dicha elección me sorprendió encontrarme con comentarios correspondientes a gente izquierdista que se resigna al regreso del PRI o, peor aún, personas que, a manera de berrinche, renuncian desde hoy a su voto, pues dicen que preferirían votar por su perro que por el ex jefe de gobierno…tuve que esperar hasta hoy para poder tranquilizarme y escribir algo sin lanzar mentadas de madre a todo el que me pase por la mente, y ya con la mete fría digo: ¡NO MAMEN¡, esto no se trata del  peje, se trata de una nación que se está dirigiendo directito al carajo, no hay tiempo para berrinches de niños de kínder; entre crisis de seguridad, crisis económica, crisis política, crisis social… no podemos darnos el lujo de ponernos a pelear sobre cual izquierda es la verdadera; tal vez AMLO sea populista,  tal vez AMLO sea de la izquierda antigua, tal vez AMLO esté trabado en las ideas políticas del pasado, pero es una verdadera traición salirnos del baile porque no nos gustó la pareja…¿no estamos de acuerdo con la izquierda que propone AMLO?, pues entonces hay que manifestarnos; formemos una corriente que enriquezca a una izquierda que decimos es pobre; gritemos juntos un proyecto alternativo que logre hacer cambiar un poco o un mucho el rumbo actual de MORENA; demostremos que nos importa nuestro país más allá de la pantalla intelectual que representa hablar de política. Las personas que viven en la miseria, el campo mexicano, la industria mexicana, los desempleados, los ninis, todos aquellos que viven en la desesperanza no pueden esperar otros seis años a que surja “el candidato perfecto” para que la izquierda mexicana se anime  a votar y a unificarse en una sola voz…y si realmente nos importa reconstruir un tejido social destrozado por décadas de políticas neoliberales debemos bajarle con los caprichos, nos guste o no nos guste AMLO representará a la izquierda nacional en 2012, mas eso no significa que tengamos que “jodernos” con sus ideas…El candidato perfecto no existe, pero una sociedad pesante es posible: ¡Basta de esperar mesías, si el país es nuestro salvémoslo nosotros¡

    La idea de que todos los políticos son malos favorece  a los políticos malos.

    Mentar madres es fácil…aguantarte no tanto.

    Acerca de los  votos que AMLO  ha perdido a los largo de este tiempo

    Si bien es cierto que los episodios “Bloqueo en Reforma” y “Juanito” han menguado la popularidad de López Obrador, el que la ciudadanía asuma el papel de espectador y no de actor lo hace mucho más; si bien no tenemos recursos para organizar giras nacionales, tenemos nuestra boca y nuestro, supuesto, espíritu de lucha, el cual, según sé, es contagioso.

    Normalmente las personas ignoran los sermones políticos; en compresible que el ciudadano común trate de alejarse de los problemas comunes y se concentre en los propios, muestras puras de que el esfuerzo de Televisa y de los gobiernos derechistas en deseducar no han sido en vano; sin embargo el lado  humano es imprescindible en cualquier individuo y si logramos tocarlo…nuestro trabajo está hecho; ayudemos a la reconstrucción de México humanizando.

    México necesita reactivar el comercio interno, darle prioridad al producto nacional, reactivar el campo y con ello el autoconsumo, despreciar el TLC, invertir en obra social (salud, educación…), nacionalizar empresas o hacer que paguen realmente impuestos la iniciativa privada y darle un enfoque completo al problema de la delincuencia; todo lo anterior será imposible si llega Peña Nieto

    Por último, esa actitud de “ya ganó Peña Nieto, ¿pa’ qué chingaos voto?”, es justamente la que le va a dar la victoria al PRI; en los próximos comicios un voto nulo es un voto para el Revolucionario Institucional…No podemos darnos vencidos a pesar de un presente aparentemente jodido, tenemos un año para unificarnos no sólo como izquierda, sino como sociedad.

    LA IDEOLOGÍA NO ES UNA MODA, ES UNA BANDERA QUE  SE DEBE DEFENDER TODA LA VIDA.

  • Malditas personas envidiosas

    Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas

    Me caga, pero hay gente que se dedica a criticar mala leche lo que haces o lo que dices, maldita gente con el afán de sentirse superior a ti, pero que lo único que hacen es mostrar sus complejos y si, su envidia, tal solo porque no estan de acuerdo en lo que piensas. Y es que una cosa es no estar de acuerdo con alguien, y otra cosa es descalificar e insultar a las personas porque no compartan tu mismo punto de vista, criticando su capacidad intelectual, cultural o lo que sea.

    Ese tipo de personas lo único que hacen es reflejar su ignorancia, porque al ser incapaces de escuchar opiniones y puntos de vista distintos a los suyos, se están encerrando en sus puntos de vista como si fueran un dogma. No son capaces de retroalimentarse. Aunque dicen que tienen estudios en no se que y en no se donde, se ponen a la defensiva cuando alguien plantea un argumento que se contrapone al paradigma que ellos tenían. Se defienden en su supuesta cultura y su supuesta intelectualidad, siendo que los verdaderos pensadores e intelectuales escuchan hasta al más pobre ignorante y aprenden de él.

    Simplemente son unas malditas personas envidiosas, la descalificación y el insulto es reflejo de ello. Una persona que descalifica lo hace porque ya se le han acabado los argumentos en el debate (si es que sabe o quiere debatir) y busca alguna forma de deshonrar o desestimar a su oponente, en base a recursos más primitivos que no tienen que ver nada con la razón.

    No hay más que decir que eso.

     

  • 11-11-11 Simplemente «Bullshit», al igual que los teletonintelectualoides.

    Para darle gusto a todos los conspiranoicos, y aquellos que creen en que el fin del mundo se acerca, este artículo lo empecé a escribir el 11 del 11 del 2011 a las 11:11 horas. Ha pasado un minuto desde que puse el título de mi artículo y ¿adivinen que?, el mundo no se acabó, ni hemos sido invadidos por alienígenas. No entiendo por qué mucha gente acostumbra a ver premoniciones debido a una coincidencia numérica en nuestro reloj, si, coincidencia que no volveremos a ver durante mucho tiempo (o tal vez nunca), pero que en realidad no es algo que vaya a influír en nuestras vidas, simplemente es un dato curioso.

    Si, se ve bonito que en la parte inferior izquierda de mi pantalla en la fecha, aparezcan puros palitos, pero ¿eso en que va a cambiar mi vida?, ni me molesté en imprimir la pantalla y guardar la imagen con el Photoshop. De hecho, si no lo pude hacer, puedo modificar la hora del sistema para volver a tener los palitos a la vista y sentir que estoy pasando por uno de los momentos más importantes de mi vida. Creo que esto de los «palitos» causó más conmoción en los mexicanos que cuando murieron intelectuales como German Dehesa, Carlos Monsivais, o Granados Chapa, ¿tan mal estamos?

    Y algo que también me parece irrisorio son los comerciales que sacan con el Teletón. Que la idea concebida es una buena causa, lo puede ser, que hay niños que se benefician, también lo puede ser, que Televisa no comete ninguna ilegalidad con el Teletón, también es cierto (aunque algunos digan lo contrario), y digo, si deducen impuestos con el Teletón, no me molesta en lo más mínimo, porque igual prefiero que se vaya ese dinero a los CRIT que ayudan a los niños discapacitados, que a pagar las altas nóminas de los diputados. Pero moralmente se me hace un insulto, no por parte de los que concibieron la idea del Teletón (por Fernando Landeros) sino de Televisa, que se vanaglorie y se erija como el mesías salvador de las buenas causas con un evento en el cual no invierte nada de dinero, al tiempo que ofrece contenido chatarra como los programas de Laura Bozzo, las telenovelas basura y toda esa programación que es todavía más banal que «el conjunto de palitos que se formaron con la fecha de hoy».

    Y es que Teletón acaba de sacar un spot para invitar a participar a la gente a donar a su causa, invitaron a gente de todo tipo, a gente que es buena en el deporte (como Lorena Ochoa o el Chicharito), que cabe aclarar que ser destacado en el deporte no equivale a ser una persona crítica e inteligente, invitaron a Victor Trujillo (recuerden que uno de nuestros líderes de opinión es un payaso) y a dos intelectuales: Uno, un pseudointelectual como Carlos Marín, y otro que si le tengo un tanto más de respeto porque al menos se ve que es más leído como Sergio Sarmiento, el que dice que va a donar aunque sea de la otra televisora (como si Televisa y TV Azteca estuvieron tan enemistadas). Yo propondría algo para mejorar al Teletón, en lugar de marcar al 9999, que marcáramos al 11-11-11, así seguramente más gente participaría.

    Me pregunto ¿Por qué para que participemos y donemos los mexicanos, necesitamos que el gobierno o las televisoras nos lo digan? ¿Por qué no tenemos la iniciativa de ir solos a ayudar a una asociación para ayudar a sectores vulnerables?

    Corre video:

  • Humanidad Jodida

    Hace dos semanas tuve cita con mi terapeuta y le estaba hablando de que pues estaba viviendo cambios bruscos en mi vida, que a veces me iba mal, a veces muy bien y así. Y yo le dije, ¿sabes?, -he aprendido algo, que la vida es caótica-. El me responde, -tienes razón, pero te falta una cosa, la vida es injusta-. Y no era la primera vez que me lo decía. Pero esa vez me fui de su consultorio reflexionando eso. Y pensé, tiene razón. En la Revolución Francesa inventaron ese lema masónico que dice: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Algunos intelectualillos por ahí dicen que agregaron la fraternidad después, porque era difícil empatar las palabras libertad e igualdad.

    La Revolución Francesa inició en 1789, y han pasado 222 malditos años. Algo más de dos siglos, y me pregunto ¿El ser humano es realmente libre?, ¿existe igualdad en el mundo?, y aún ¿existe fraternidad entre los pueblos?. Si concebimos la libertad a la Viktor Frankl, que dice que siempre nos queda una libertad, una última libertad, puede ser cierto; pero también es cierto que tenemos muchos obstáculos y piedras en el camino para pensar que somos realmente libres, ¿existe la igualdad en el mundo?, pregúntenle allá a los «indignados de Wall Street o de España»  o bien, compara el modelo de vida que tienes que te permitió comprarte un iPad con el niño chino con trabajo precario que se encargó de fabricarla. ¿Fraternidad?. Mmm,  si entre países la cosa está medio fea, a nivel individual no me quiero imaginar. Si, 222 años no bastaron para calcar ese lema en las mentes de la humanidad.

    Los humanos estamos locos, lo tengo claro. El ser humano «normal» es solo un estereotipo al que se nos invita a llegar pero que en realidad no existe. En realidad nuestra locura es lo normal, y lo que consideramos normal, es inexistente, es una utopía. No existe lo perfecto, abundan los defectos, y no es que no exista lo bueno, pero lo bueno necesita de eso malo para que nos demos cuenta del valor de lo bueno. Y por eso cuando conocemos a personas bondadosas nos agraciamos de haberlas conocido, porque de que abunden, pues no. Más bien los humanos somos animales racionales en busca de la satisfacción de nuestras necesidades. Tenemos mecanismos e instintos de supervivencia, los cuales a veces chocan con eso de la «libertad» (porque a veces no nos conviene que los otros sean libres) «igualdad» (porque queremos siempre más y si es tener más que los demás aún mejor) y fraternidad (porque no queremos tolerar a los que piensan diferente a nosotros).

    Entonces ¿Está la humanidad jodida? Creo que si concebimos ese lema fumado de porro sacado de la frankmasonería como el ideal de lo que el ser humano debe ser, entonces si que estamos bien jodidos. Pero tal vez si nos ponemos a pensar que la vida por más que queramos es injusta, que no vas a obtener lo que quieres por poner una jodida carita feliz, que la vida es un sube y baja, que hay personas tanto buenas como gente que te va a querer destruír y que siempre la va a haber, que siempre va a haber injusticia social y pobreza, pero no solo eso, si nos damos cuenta que todos los humanos estamos locos, estamos zafados de la cabeza, que somos anormales, entonces yo creo que de esa forma podríamos entender a la humanidad, y nos daríamos cuenta que vivimos ahora si, en un mundo normal.

    ¿Cuanto tiene el ser humano en el mundo?, no recuerdo los miles de años, y estoy indispuesto a abrir Wikipedia (que intelectual soy, caramba) para averiguarlo. Pero si de para acá a ahora estamos como estamos, no es que esté saliendo algo mal, es que así somos, así es nuestra naturaleza. Si vives en un mundo de burbuja, abre los ojos. No te puedes quedar dormido, no puedes ser pasivo, no puedes dejar de luchar, tienes que aprender a ser independiente de todas las ataduras, dogmas y toda la basura que te han dicho «Todo lo que te han dicho es incorrecto«. Debes adaptarte para aprender a vivir en una vida caótica, si no en cualquier momento la burbuja truena y no sabrás como reaccionar. Tu papá que te mantiene podría perder su trabajo, tu país podría entrar en crisis o aun peor, en una guerra, pueden pasar muchas cosas, y esas cosas no van a dejar de ocurrir por tu careta de niño feliz. La vida no perdona a los bienintencionados ni a los malintencionados, los trata por igual. El fuerte sobrevive, el débil sucumbe, no es cuestión de bondad o maldad. Simples términos periféricos que definen una característica del ser humano, pero no nos dice nada de sus capacidades de supervivencia (Hitler fue malo, Stalin fue malo, Ghandi fue bueno, Mandela fue bueno), no, no tiene nada que ver. Lee sus biografías y verás que su carita feliz o su cara de malo no los hizo llegar hasta donde llegaron.

    Si no lo entiendes, percibirás que la humanidad está jodida, porque no es como te lo hicieron hacer creer. Pero si lo entiendes, sabrás adaptarte al oleaje y obtendrás más frutos.

  • Burlarse de la vida

    Quizás pocas cosas unan tanto a México como sus tradiciones, siendo el culto a la muerte una de las más celebradas en todo el territorio nacional. Desde finales de octubre comenzamos a ver en las casas, escuelas, o instalaciones oficiales, pequeñas edificaciones cubiertas con papel de china picado, donde se colocan coloridas calaveras de azúcar, fruta, flores y pan de muerto, como ofrecimiento a un miembro de la familia o personaje distinguido que se nos adelantó en el camino.

    Paradójicamente, la celebración de la muerte no es otra cosa que un llamado a la vida, donde asumimos que la gente que nos dejó continúa su existencia en alguna otra dimensión, la cual se empata con la nuestra durante los primeros días de noviembre, cuando se corre la cortina entre ambos mundos, lo que les hace posible a los difuntos convivir con sus seres queridos de este plano.

    En todo el mundo, la muerte es reverenciada de una u otra forma. Desde el Día de Muertos cristiano hasta el Samhain pagano de los celtas que dio origen al Halloween, cada cultura ha encontrado la forma de rendir homenaje al misterio máximo de la existencia, que comprende nuestra incapacidad de considerar este fenómeno como el final permanente de nuestra personalidad.

    Como humanos, nuestro instinto de supervivencia nos hace desear una continuidad, y preferimos verla como un tránsito a una vida distinta, donde nos reuniremos con nuestros allegados que se fueron primero y continuaremos juntos el viaje infinito hacia el perfeccionamiento del alma.

    Los y las mexicanas preferimos personificarla, traerla a nuestra vida cotidiana y mofarnos de ella a través de caricaturas, esqueletos de papel maché y rimas ingeniosas llamadas “calaveritas”, donde intercambiamos el miedo a morir por la dicha de la subsistencia. Como afirmaba, el culto a la muerte en México no es otra cosa que un tributo a la vida.

    Sin embargo, los tiempos violentos que estamos viviendo nos invitan a reflexionar sobre este tema. En un país donde la guerra en las calles ha cobrado la vida de alrededor de 50 mil personas (según el poeta Javier Sicilia y su Movimiento por la Paz; la DEA contabiliza 43 mil), la muerte deja de ser un invitado fugaz para convertirse en un temor real al que todos y todas estamos expuestos. Los titulares en los medios hablan diariamente de los decesos producidos, ya sea por combates entre las fuerzas de seguridad del Estado contra miembros del crimen organizado, o por luchas entre cárteles por el control de alguna plaza, siendo los segundos los que más atentan contra el derecho a vivir.

    Las formas en que se ultiman hablan de cómo se ha perdido el respeto al cuerpo humano, de cómo ha cambiado la mentalidad de algunas personas para deshumanizar a sus enemigos, siendo capaces de crímenes atroces donde pareciera que lo importante no es deshacerse de ellos, sino infligir la mayor cantidad de sufrimiento posible antes de hacerlo; enseñorearse de la vida de alguien más donde la empatía se convierte en un obstáculo inoportuno.

    ¿Cómo celebraremos ahora el Día de Muertos? ¿Cómo nos burlaremos confiadamente de “La Catrina”, cuando ella nos ha mostrado su peor cara? ¿Cómo honraremos a la vida cuando el miedo a morir hace que haya quienes se pregunten si no sería mejor pactar con los criminales?

    Hace poco, Vicente Fox, expresidente de México, dijo que pactar con el crimen organizado podía ser un garante de paz; y en entrevista con El Universal criticó el lunes pasado la guerra contra las drogas emprendida por Felipe Calderón, y señala la necesidad de negociar con los narcotraficantes y de brindarles amnistía.

    Con un cinismo insoportable, Fox Quesada parece convertirse en el principal defensor de los traficantes de estupefacientes, olvidando todas las muertes que están detrás de las luchas entre los cárteles por controlar las plazas, y la saña con la cual ejecutan a quienes consideran sus enemigos, siendo algunos de ellos respetables integrantes de la sociedad civil.

    El tema de la legalización de los enervantes podría ponerse en la mesa de discusión, junto con un sistema de prevención y tratamiento, pero hablar de un indulto después de 50 mil vidas humanas perdidas suena insultante, sobre todo viniendo de una persona que estuvo al frente de la administración de México, y que probablemente es directamente responsable de la realidad actual.

    Justo en la víspera del Día de Muertos, el expresidente nos recuerda con su inverosímil propuesta que es muy diferente la tradición mexicana que se mofa de la muerte, a burlarse descaradamente de la vida.

  • El Atlas, la academia en peligro

    Hoy domingo me atreveré a hablar un poco de futbol, se que casi no lo hago en este sitio, pero creo que dadas las circunstancias lo consideré oportuno. Es cierto que el futbol no debería ser tan importante como otros asuntos en el país como la política y diversos temas en las que la gente común no se quiere inmiscuír, pero también es cierto que muchos parientes míos ocuparon altos cargos directivos en el Club Atlas, lo que hizo que en mi familia extensa se viviera el «ser rojinegro». Lamentablemente, debido a malos manejos en la directiva y la recitencia de los directivos para vender al equipo (el Atlas es el único equipo de la liga que es gestionado por una A.C.) el club se encuentra en peligro de descender a la liga de ascenso.

    Un posible descenso de los rojinegros del Atlas podría tener consecuencias negativas para todo el balompié mexicano, en especial en lo que se refiere a selecciones nacionales. Atlas, junto con Chivas y Pumas, son los principales proveedores de futbolistas a la selección. Y también estamos hablando de que el club rojinegro, a pesar de sus escasos triunfos, es uno de los clubes más tradicionales del futbol mexicano y tiene un buen número de aficionados.

    Una vez le comenté a un directivo del Atlas (el cual apoyaba la moción de vender al equipo) que el club era similar a una empresa del estado. Me decía, -es cierto, pero también olvidas una cosa, las empresas del estado tienen mucho billete y el Atlas no-. El Atlas al no tener un respaldo económico por parte de una empresa o institución que esté invirtiendo dinero, tiene que recurrir a las fuerzas básicas para su manutención. Esa estrategia no sirvió de mucho para colocar al club en los primeros lugares (a excepción del transcurso de los años 1998-2000 de la mano de Ricardo Antonio Lavolpe donde se llegó a una final), pero la selección nacional salió muy beneficiada. Nombres como Oswaldo Sanchez, Pavel Pardo, Rafael Márquez (quien llegó a militar varios años en el Club Barcelona), Andrés Guardado, entre otros más, se volvieron muy importantes y formaron parte de la base de la selección en varios mundiales.

    Lamentablemente, los malos manejos de directores deportivos y de la misma directiva hizo que las fuerzas básicas bajaran en calidad, lo cual terminó mermando la calidad del equipo, al grado de llevarlo a preocuparse por el tema del descenso. Desde un año para acá, varias empresas estuvieron dispuestas a comprar al equipo. Uno de los casos más sonados fueron el grupo de socios que comandaba el futbolista Rafael Márquez y el cantante Alejandro Fernández, presentaron su propuesta, pero esta fue desechada. También Salvador Martínez Garza mostró interés en la compra del equipo, y hasta se llegó a rumorar que el magnate Carlos Slim estaba dispuesto a adquirir al equipo.

    El descenso del Atlas sin duda sería una dolorosa pérdida para el futbol mexicano. Pero es ahora o nunca cuando los directivos deben de aceptar que no existe otra opción más que la venta del equipo. El club no es ya capaz de sostenerlo, el cual ha tenido que recurrir a préstamos para poder solventarlo.

  • ¿Qué no puedo ser librepensador?, no los entiendo

    Tanto en este blog como en Twitter, hablo sobre mis puntos de vista sobre muchos temas, ya sean políticos, sociales, etc… Siempre que trato de emitir una opinión trato de hacerla alejándome de cualquier dogmatismo ya sea político, religioso. A mí me gusta ser dueño de mi propio pensamiento y mis propios juicios, así he sido y así seré. Podré compartir algunos puntos de vista con los ateos, con los religiosos, con los zurdos, los derechosos, pero me gusta tener una conclusión propia y no amarrarme a una ideología.

    Creo que esto hace que muchas personas, ya sea aquí, en Twitter o en donde publique algún punto de vista mío, me traten de catalogar como «algo» e incluso se indignen (porque al parecer aquí en México no tenemos esa virtud de respetar al que piensa diferente), es curioso, algunos me han catalogado como derechista, estos me dicen que veo los programas de Tercer Grado de Televisa, mi pensamiento está fundamentado en los comentarios de Loret de Mola o Pedro Ferríz de Con. Otros por el contrario dicen que soy afín a López Obrador, soy un socialista cincuentero, entre otras cosas. Como si yo tuviera que estar atado a un dogma o corriente de pensamiento: Si no eres esto, eres esta otra cosa.

    Yo siempre lo he dicho, mucha gente en México toma posturas políticas con tal religiosidad, que no se mueven de ellas y no son capaces de entender los otros puntos de vista y al menos racionalizarlos. La religión y la política en México son muy parecidos en eso. Hay blancos y negros y no son capaces de ver las tonalidades grisaceas que emanan de esos dos colores.

    Punto.

  • Los Juegos Panamericanos, en buen curso

    Hasta hace una semana estaba preocupado por la organización de los Juegos Panamericanos en mi ciudad Guadalajara. Desde meses antes parecía que las cosas no iban bien. Habían jaloneos entre partidos políticos: El PAN, en concreto el Gobernador Emilio González quería usarlos como catapulta a la Presidencia o para hacer negocios con la Villa. El PRI por su parte detuvo la sede original de la villa (que estaría ubicada en el Parque Morelos) y trató de poner piedras en el camino. Yo lo había mencionado antes y no me arrepiento de haberlo escrito porque era mi sentir en ese momento, y tenía las bases para hacerlo. Hace dos meses y medio no se sentía el «ambiente panamericano» en la ciudad, y había retrasos en varias de las instalaciones, y a dos días de sus inicios habían goteras en algunas sedes.

    De hecho varios de los que estaban esperando los juegos eran gente panista o cercana al gobierno del estado (eso fue notorio cuando en la inauguración no abuchearon a Felipe Calderón, cuando presidentes mejor evaluados que él como Lula da Silva recibieron una fuerte rechifla en los Juegos de Rio de Janeiro) muchos más los esperaron con escepticismo (incluído Mario Vázquez Raña) o simplemente no les importó. Se notaban algunos errores en la organización, improvisaciones y mucha gente temió que los Juegos Panamericanos no fueran a salir bien. Sin embargo, con la inauguración todo el panorama cambió, las dudas se disiparon, la gente se olvidó de los pleitos políticos y se concentró en disfrutar los juegos, sin importar si les caía bien o no el gobernador. Se dieron cuenta que lo importante era el hecho de que en Guadalajara se estaban celebrando unos juegos de gran envergadura y no el hecho de que si el PAN o el PRI tenían metidas ahí las manos.

    La inauguración contagió el espíritu que no había logrado contagiar la publicidad en los meses anteriores. Marcó un antes y un después, porque la inauguración fue pletórica. Fue de menos a más, cuando vimos a Vicente Fernández cantar el himno (con sus respectivos errores) y las primeras puestas en escena fueron sobrias, lo que tal vez le daba la razón a los detractores. Pero después vimos una inauguración casi digna de unos Juegos Olímpicos (que por cierto fue creada por la misma empresa que realizó la inaguración de Beijing 2008, aunque claro, disponían de menos recursos), toda esa pirotecnia contagió a la ciudad y a todo México. La gente se dió cuenta de que en Guadalajara se estaban celebrando unos Juegos Panamericanos.

    Creíamos que el tráfico se iba a saturar y no fue así. A pesar de nuestro deficiente transporte público, no ha habido mayores problemas para los traslados de ciudadanos y turistas a las sedes. Los Juegos, en la primera semana han salido bien, y a pesar de que han existido algunos problemas (como el tablero de la natación que tardaba en mostrar los resultados, algunos problemas de logística en la Villa, y el robo de dos bicicletas a la delegación colombiana) la percepción que se ha tenido de los juegos ha sido buena. Han habido problemas como en cualquier justa, y claro que se deben de señalar y criticar, pero el balance es bueno.

    Las sedes tal vez no sean tan grandes ni magnánimas como las de Río de Janeiro, pero creo que en cuestión de decoración han estado mejor, la publicidad (la cual se permite en Juegos Panamericanos, no así en Juegos Olímpicos) no ha sido tan intrusiva. A pesar de que Televisa no les puso mucha atención (lo cual es decepcionante), se lograron contratos con empresas como Terra para que la gente pueda ver el desarrollo de los juegos desde cualquier parte del mundo. Es cierto, en la cuestión de las sedes se pudo tener más ambición para posteriormente aspirar a unos Juegos Olímpicos, sobre todo por el estadio de atletismo el cual es muy chico (10,000 personas), se pudo pensar en hacer un estadio bastante más grande e incluso aprovecharlo para que equipos como el Atlas juegen ahí, ya que el Jalisco ya es un estadio viejo y presenta fallas en su estructura superior.

    No está demás jalar las orejas al gobierno por no aprovechar la justa para mejorar el transporte público de la ciudad. De hecho no hubo ninguna mejora en ese rubro. También podemos hablar de otras cosas que se pudieron hacer y no se hicieron. Pero a pesar de los intereses de los políticos de los dos principales partidos, los juegos están saliendo bien y ellos quedan en segundo plano. No son los juegos de Emilio, son los Juegos de Guadalajara. Espero que la semana que falta sigan desarrollándose bien los juegos y terminen bien. Lo importante es que la gente se quede con una buena impresión de Guadalajara y se posicione más para que más turistas vengan a visitarla.