Categoría: reflexión

  • De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    En Monterrey hace algunos días algunos «vándalos» arrojaron bombas a Soriana, pudieron ser simpatizantes de AMLO enojados por la participación de esta cadena en la compra de votos, pudiéramos aventurarnos a pensar que fue un autosabotaje de los tricolores para decir que López Obrador está usando la violencia o para incriminar al #YoSoy132 y decir -ellos fueron, los estudiantes están manipulados, son violentos y quieren sangre-, Podemos hacer muchas teorías en tanto no existan pruebas contundentes (porque no las hay), pero algo es muy cierto, la violencia sea como sea es injustificable, y solo se justifica como un mecanismo de defensa cuando uno sufre una agresión, valga la redundancia, violenta. Lo que si sabemos es que en Chicoloapan, unos perredistas cerraron una tienda de Soriana por tres horas (los compradores no pudieron salir) porque Gerardo Cervantes argumentó fraude en su derrota contra el PRI. Ciertamente no hubo violencia física pero el que se les haya prohibido la libre circulación a 300 compradores no se puede justificar de ninguna manera.

    Los ánimos lamentablemente están muy caldeados. Y dentro de esto hay muchos factores que forman parte de esto. Yo pensaba antes de las elecciones que mucha gente ya no se iba a aguantar a usar el pacifismo (ni aunque se los dijera AMLO) en caso de que existieran serias dudas sobre el resultado o el proceso (que cabe mencionar que ahora no solo son los seguidores de AMLO quienes dudan de la legitimidad de Peña Nieto). Para mi sorpresa hasta la fecha no había ocurrido así, y es más, estos sucesos que mencioné (que no tenemos la capacidad de atribuirlos a alguien) han sido la excepción y no la regla. En otros países, posiblemente hubieran escalas de violencia mayores, pero en México no los ha habido, los manifestantes, sean afines a AMLO o no lo sean, hasta la fecha han mostrado prudencia, y sus actos catársicos solo se han limitado a gritar consignas en contra de Peña Nieto, llevar pancartas, hacer cercos, cuando en otros lados hubiera dado para más. De todos modos estos hechos aislados que mencioné al principio se deben de condenar y castigar, sean perredistas, inadaptados, priístas, lo que sea.

    Aunque sean falsas las acusaciones que se le imputen, López Obrador tiene la obligación de buscar en la medida de lo posible, que no se genere ningún acto de violencia. Creo que si bien Soriana sería de alguna manera cómplice en esta compra de votos, es poco prudente lanzarse directamente contra esta empresa, que a fin de cuentas ofreció un servicio que consistía en generar monederos electrónicos, pero ellos no se encargaron de comprar los votos. Tanto el papel de AMLO como el papel que Soriana ha tomado, han sido imprudentes, y más que calmar las aguas, podrían generar lo contrario.

    Yo en cierta forma vi peligrosa la asistencia de #YoSoy132 a la convención de Atenco. En lo particular, el SME no se me hace una organización pura, ajena a intereses, y dado que es un sindicato que fue creado en sus inicios para manejar intereses (así han sido todos los sindicatos nacientes en épocas del PRI) pienso que es riesgoso tener una alianza con ellos. También lo es con los agraviados de Atenco, en este caso no existe el problema del SME, pero estos en cualquier momento podrían actuar violentamente, porque digo, ¿Si tu mujer hubiera sido violada por los policías del Estado de México, o tu hijo hubiera sido asesinado, no te quedarías con las ganas de «darle en la madre» al presidente electo que fue cómplice cuando menos de lo sucecido? Afortunadamente a medias, #YoSoy132 no se suscribió a todos los actos, y en sus asambleas decidieron solo participar en aquellos actos donde hubiera una mayor civilidad (descartaron por ejemplo, los bloqueos a casetas). #YoSoy132 tiene que tener muchísimo cuidado, riesgos de infiltración o de que los usen para intereses ajenos hay muchos. Ellos mismos han afirmado varias veces que la Morena de AMLO se ha tratado de meter, o los han tratado de invitar a unir fuerzas (a lo que comentan que se han negado). Esta es la parte donde el idealismo de la juventud corre riesgos, y pienso, es necesario que otros agentes ajenos a intereses se unan (gente mayor con más experiencia, maestros, etc).

    Hasta ahora, en su generalidad, creo que los opositores a Peña Nieto han mostrado civilidad. Y ciertamente se puede perder la paciencia con un político responsable de las muertes y violaciones en Atenco.  Así deberán mantenerla, y no solo eso, creo que es hora de ir encausando sus emociones hacia actos más concretos, y por ende, más constructivos, elaborar un plan para una reforma educativa de fondo es un buen ejemplo, sobre todo porque muchos docentes apoyan a este movimiento, también el asunto de los medios de comunicación (aquí si han avanzado más). Es casi un hecho de que Peña Nieto tomará la presidencia y será imprescindible que cuiden su movimiento, para que desde una segunda oposición, se logren avances en diversas materias.

    Por cierto, muchas personas afines a Peña Nieto han mostrado su molestia por las «agresiones» que sufre el candidato (que ninguna de estas ha sido violenta), y afirman que en ningún país habían existido manifestaciones contra un candidato. Primero, los políticos y quienes están detrás de ellos son responsables de sus actos, si un político fue responsable de lo sucedido en Atenco, si hace x o y cosa, si representa esto u otro; es natural que la gente lo repudie, repudio que proviene del miedo que tiene un sector de la población a su llegada. Segundo, no es el primer caso en que la gente se manifiesta contra un candidato. En Perú hace un año ocurrió lo mismo con Keiko Fujimori (quien conozca al clan Fujimori, sabe el por qué de la existencias de las manifestaciones), y no nos vayamos más lejos, en 2004 los estadounidenses se manifestaron en contra de la reelección de George W Bush (aunque era presidente, era candidato a la vez), cierto no hubo tantas marchas (aunque sabemos que cuando George W Bush visitaba cualquier país de Europa o América Latina, habían maniestaciones multitudinarias en su contra), pero sí se hizo costumbre que la gente se burlara de él (vaya, algo no tan común en los EEUU) e incluso, artistas sacaron canciones o incluso discos en contra de George W Bush. Los que me vienen a la mente son Pearl Jam con la canción Bushleaguer, donde su cantante principal Eddie Vedder usaba una máscara de Bush en sus conciertos, la pateaba y le tiraba alcohol, o bien el grupo Green Day quien nombró a su honor, su album «American Idiot».

     

  • ¿La democratización de los medios?, mejor pluralidad

    ¿La democratización de los medios?, mejor pluralidad

    ¿La democratización de los medios? mejor pluralidad

    Hay algo con lo que no he estado muy de acuerdo con #YoSoy132 y es la concepción de lo que debe de ser la democratización de los medios. Estos piden a las televisoras que sean «neutrales y objetivas», que digan las cosas «como son». El problema es que esta petición es utópica cuando menos, porque yo personalmente no conozco casi ningún medio que no tenga una línea o tendencia política. Los seres humanos somos animales políticos, y las televisoras al ser instituciones compuestas por seres humanos, necesariamente tienen una tendencia política, tienden a favorecer a algún partido o a alguna rama ideológica. En Estados Unidos (que tal vez no es el mejor ejemplo, pero vale la pena mencionar), la Fox apoya a los republicanos y la NBC a los demócratas. En España, el diario El País (que es muy admirado aquí en México, y considerado por muchos el mejor diario de América Latina) tiende a la izquierda mientras El Mundo lo hace hacia la derecha. Es imposible que exista un medio totalmente objetivo cuando los humanos no somos objetivos por naturaleza.

    ¿Qué pasa con el caso Televisa? El problema no es que sean afines a un candidato, el problema es el monopolio (que comparte con TV Azteca) de la información, lo cual le confiere un poder excesivo, al grado que puede llegar a estar por arriba del gobierno. Este monopolio aplica a una parte de la sociedad y no a toda. Quienes tenemos acceso a diferentes medios, a Internet, en realidad tenemos información plural, tenemos acceso a información tanto de derecha como de izquierda. El problema es que una gran parte no la tiene y depende prácticamente de lo que el duopolio transmite, por lo cual, lo que este duopolio diga se convierte en una verdad absoluta, dado que nadie les puede dar versiones diferentes de los hechos.

    Lo que se requiere son dos cosas, buscar una mayor pluralidad, que en el medio compitan más cadenas con distintas posiciones ideológicas, y por otro lado se necesita una reforma educativa de fondo, dada que la mala educación fomenta la ignorancia y estas personas terminan siendo sumamente susceptibles a la manipulación. Cuando en un país existe una empresa monopólica, esta establece los precios que quiera, ofrece servicios de mala calidad porque no tiene necesidad de competir. Bajo este talante, el duopolio tiene el poder de tener cierto control sobre la sociedad, porque este poder se hace grande al no existir una contraparte. El problema es que no hay forma de pedirles que sean «objetivos», si el estado lo hace, el monopolio de la información no lo tendrá la televisora, sino el estado, el poder solo cambia de manos pero el problema es el mismo e incluso podría terminar siendo peor. Entonces hay que dividir el poder, Divide et vinces, Partirlo en más pedazos, que la sociedad tenga acceso a más fuentes de información, y esta no se concentre.

    Subrayo la reforma educativa, porque tampoco podemos esperar que las televisoras (aunque sean muchas y plurales) ofrezcan contenidos de gran calidad cuando la gente no está preparada para ello. Se tienen que atacar los dos flancos, no solo buscar una mayor democracia en los medios (producto de diferentes alternativas), sino preparar a la gente para ello. Tenemos que construir una sociedad más crítica, que tenga la capacidad de generar su criterio propio, una sociedad menos manipulable. Debemos generar una sociedad que sea capaz de castigar a las televisoras cuando en su juicio cuando existan faltas informativas, esto con la facilidad de cambiar de canal o acceder a otros medios de información.

    De esta forma creo yo, se podrá generar una verdadera democratización a los medios. Pedirle a Televisa que sea objetiva y que tenga el único fin de buscar informar al pueblo, es pedirle peras al olmo; lo que si debemos exigir y limitar es su poder de influencia en el gobierno, y que se aprueben las leyes pertinentes (al menos ya sabemos de la licitación de una nueva cadena) para tener un contenido más plural. De esta forma, recordando a Darwin, si Televisa quiere sobrevivir, se tendrá que adaptar a una nueva realidad.

  • La mediocracia mexicana

    La mediocracia mexicana

    La mediocracia mexicana«Mediocracia» no es un término estrictamente correcto, pero describe bien lo que José Ingenieros en su libro «El Hombre Mediocre» quiso decir, algo así, como el gobierno de los mediocres. Y es que si este término fuera correcto, entonces seríamos una mediocracia y no una democracia. Mediocracia sería algo diametralmente opuesto a la meritocracia (forma de gobierno que se basa en el mérito). Y es que en una democracia plena podríamos pensar que los que ocupan los cargos públicos son los mejores o algo parecido a ellos, los capacitados para tener un puesto. ¿Creen que en México es así? Yo tampoco. Y es que la mediocracia mexicana es algo digno de analizar.

    Primero, los puestos públicos son algo así como una forma de hacer negocio sin tener que producir nada, el esfuerzo único que tiene que hacer el candidato es lograr llegar a él, pero una vez ahí, solo busca cumplir con lo mínimo. Lo peor es que muchas de las personas que aspiran a estos puestos no están preparados para tomar el puesto, de pronto vemos a un médico (que nunca en su vida ha dado clases) en un puesto educativo, a un licenciado X en alguna secretaría de cultura. Es la realidad, los puestos públicos son vistos como una forma para enriquecerse a costa del erario, y estos puestos son atractivos porque implica más ingresos con un menor esfuerzo que trabajar en el sector privado. Y es que el sueldo solo se justificaría si el «servidor» pública tiene una vocación de servicio, de hacer algo por la sociedad o el país. En México esto es la excepción y no la regla.

    Quien llega a competir por puestos más fuertes (diputaciones, senadurías o hasta presidencias) no es necesariamente el mejor, o al menos el que tiene una mayor vocación de servicio; es aquel que sabe «como moverse» en el pantanoso mundo de la política. Y no es que sea malo «moverse», de hecho es necesario, pero esto debe de estar supeditado a las capacidades y los deseos de servir de aquella persona. Veamos los candidatos presidenciales, ¿ustedes creen que esos tres adefecios de los cuales tuvimos que votar por uno, son lo mejor que puede ofrecer el país?, la verdad que no, incluso dentro de los tres partidos había gente mucho más valiosa y preparada.

    Navegamos ahora un poco a la iniciativa privada, ciertamente aquí es más difícil mantener un estándar de mediocridad, porque bajo esta, la competencia tanto nacional e internacional te «termina comiendo»; pero aún así, en las grandes empresas se repite un poco el patrón. Los millonarios mexicanos no son aquellos que han innovado más, ni necesariamente son los que ofrecen los mejores productos; son aquellos que saben jugar con el poder, con los intereses, quienes incluso legislan sin que les competa; son aquellos que están por encima del poder político, son aquellos que saben como ser «cabrones». Y por eso se explican las prácticas monopólicas que existen en México. Ellos son una extensión de la política, al punto que medios de comunicación son los que colocan presidentes jugando con las instituciones incipientemente democráticas.

    La mediocracia es una de las razones de más peso por las cuales México no avanza. Cuando esto cambie por una cultura del servicio, de la sana competencia, seguramente veremos otro país. Y es que la vocación de servicio podría ser mucho mejor; digo, en Suecia, los diputados duermen en departamentos y se lavan su propia ropa. Mientras aquí si alguien habla de reducir sueldos de los «servidores» públicos lo tachan de populista aunque esto ocurra en países como Francia, Uruguay o Brasil (y no lo digo necesariamente por AMLO y sus cuentas que no cuadran). A la hora que se deje de premiar la mediocridad y la cultura del mínimo esfuerzo, seguramente veremos un país mejor.

     

  • Revolución Islandesa – No les dijeron que se pusieran a trabajar

    Revolución Islandesa – No les dijeron que se pusieran a trabajar

    Revolución Islandesa - No les dijeron que se pusieran a trabajar

    Es curioso, aquí en México la gente ve las manifestaciones ciudadanas como algo de «tercer mundo» aún cuando estas son pacíficas. Si se cierra una calle por media hora, la gente se siente agraviada, se pregunta como eso puede pasar aquí en nuestro país en «vías de desarrollo», y le grita a los manifestantes -mejor pónganse a trabajar-, aunque la gran mayoría de estas manifestaciones se hacen en tiempos no laborables  (entre semana por la noche o en domingo). Algunos aprovechan eso para decir que debido a las marchas, se ahuyentan las inversiones (sí, como no); pero por ejemplo estas mismas personas no te dicen que en España es demasiado común ver marchas, en Inglaterra que decir, e incluso ahora en Estados Unidos. Por el contrario, muchas de las manifestaciones se llevan a cabo en países lo suficientemente desarrollados como para que su sociedad tenga conciencia política y ciudadana.

    Por eso les traigo un caso de éxito que rompe paradigmas, que ha sido minimizado porque demuestra que puede haber éxito utilizando la fórmula contraria a la que las autoridades y grupos de interés generalmente aplican para tratar de «resolver las crisis económicas y sociales». Este es el caso de la Revolución Islandesa:

    Todo comienza con el infame promotor neoliberal Milton Friedman. Islandia siempre fue uno de los mejores países para vivir (a pesar de que hace mucho frío por allá), en un país cuya capital Reikiavik tiene no más de 200,000 habitantes, tienen servicios de primer mundo, el economista llegó con su propuesta de privatizar todo, de desregular todo, de promover las «reformas estructurales que Islandia necesita». Friedman logró su cometido, se privatizó todo, se desreguló todo, se entregaron los bancos a la especulación financiera. Gracias a esta desregulación, los islandeses tuvieron crédito para todo, con los bancos sosteniéndose con créditos artificiales (lo que desató la crisis mundial), había crédito para autos, casas, viajes, producción, consumo. El país creció, pero dicho crecimiento fue artificial y no correspondía a un aumento de la productividad; nada más se vino la crisis mundial, los ingleses nacionalizaron sus bancos y a Islandia se le cerró el grifo de la llave, ya imaginarán lo que pasó: Islandia se endeudó, se generó una burbuja inmobiliaria y esta explotó.

    Los bancos colapsaron, varias de las viviendas fueron embargadas. Los banqueros hundieron al país y exigían que papá gobierno los rescataran. Esta crisis era la jamás vista no solo en Islandia, sino en cualquier país del mundo. La economía se deterioró, y las manifestaciones comenzaron. Hördur Torfason inició una protesta individual en el 2008 donde tomó un micrófono y una guitarra, poco a poco la gente se fue sumando, y las protestas empezaron a ser cada vez más grandes. Los banqueros pugnaban por el rescate del estado como en Grecia, España y Estados Unidos, como sucede con la política neoliberal, se privatizan las ganancias pero las pérdidas se iban a socializar, y dividiendo el dinero entre todos los habitantes, les iba a tocar a cada uno algo así como 60,000 euros, que equivaldría a un millón de pesos por persona.

    Ante todo esto, las manifestaciones se arreciaron, por primera vez, Islandia tuvo que utilizar la fuerza para contener la manifestación (al ser un país chico, desarrollado y tranquilo nunca se habían visto en la «necesidad»). Los islandeses se opusieron tajantemente a la socialización de las deudas, ellos no querían un Fobaproa, querían que se hiciera justicia. Y los islandeses se atrevieron a decir que no. Buscaron que se realizaran elecciones anticipadas y que renunciara el Primer Ministro de derechas, y lo lograron. Entra la Primera Ministra de Alianza Socialdemócrata (de izquierda)  Jóhanna Sigurðardóttir y decidió buscar la creación de una nueva constitución con la participación de los ciudadanos. También se sometió el asunto de la deuda a referendum y más del 93% de los ciudadanos dijo NO, solo el 2% aceptó que se rescataran a los bancos. A estos bancos se les dejó quebrar y se encarcelaron a varios de los banqueros que especularon con el dinero del pueblo, los que siguen libres, siguen siendo buscados por la Interpol.

    Ahora Islandia se ha recuperado exitosamente de una crisis más severa que por ejemplo, la que sufre España. En el 2012 Islandia triplicará su crecimiento y es un país tranquilo y próspero, el secreto, el que no quieren que sepas, es que decidieron no rescatar a los bancos. Por esta razón este hecho es minimizado, porque generalmente se venden los rescates bancarios como una medida necesaria para que las economías no colapsen, pero en Islandia pasó lo contrario. ¿Qué sería de Islandia si la gente «mejor se hubiera puesto a trabajar»?, ahora los islandeses estarían pagando el 5% de sus ingresos a este rescate por un periodo de 15 años.

    Pero bueno, aquí en México manifestarse es de ninis, gúevones, bananeros, pejezombies, resentidos sociales. Al igual que en Islandia, tendremos que decirles «NO».

  • Londres 2012, lucha por la supremacía

    Londres 2012, lucha por la supremacía

    Londres 2012, lucha por la supremacíaUna olimpiada es la muestra de la necesidad innata del ser humano de ser el mejor. Toda persona busca ser el mejor en algo, y el que no lo hace es porque tiene baja autoestima o cree que no vale nada, reprime ese instinto que se nos dio para nuestra supervivencia. Las olimpiadas son una muestra de que en el mundo no vence el más bonachón, sino el más fuerte, el más capaz, el más apto. No sé, no creo que si en los 400 metros planos me salga de la pista para abrazar a todo el público gane la medalla de oro. No hay que negarlo, todos queremos ser los mejores en algo, queremos redimirnos como seres humanos y no quedar perdidos entre las masas; en el caso de los atletas, buscan su supremacía en actividades físicas (por eso luego no es raro ver una ausencia de atletas intelectuales).

    Incluso los mexicanos esperamos que nuestros compatriotas se traigan algunas medallas de oro porque de esa manera para nosotros eso representaría un orgullo para nuestro país, por mejor sea el resultado, el país sale mejor parado. Si sacaran un estudio donde se demostraran que México es el país más «amoroso» y besucón, a nadie le importaría. Imaginen que un gringo me debate: -My country won both World War’s, we are the most powerful nation and we exert influence around the world-. Yo le respondo, no pues acá en México todos nos queremos, nos abrazamos y jugamos agarrados de la mano a la rueda de San Miguel.

    Eso sí, en las olimpiadas, al menos «dentro de ellas» si existe la meritocracia, el que triunfa si es el mejor. No es como en ámbitos empresariales o políticos donde llega el que tiene más compadrazgos, amiguismos (cosa que se da mucho en México), de esta forma no me quiero imaginar una entrevista así: Señor Michael Phelps, -dígame tres formas de nado que hayan influído su vida-, -No recuerdo muy bien, pero uno de ellos es el nado de mariposa, pero solo unos pasajes de este nado, también uno que he practicado mucho para las olimpiadas son los 100 metros planos-. O no sé, luego entrevistamos a Bolt y nos dice: -Si reduzco el sueldo de mis entrenadores a la mitad, me va a alcanzar para comprar un mejor uniforme y así voy a ganar-. Afortunadamente algo que gusta de las olimpiadas es que los mejores están ahí, es una muestra utópica de lo que debería ser la humanidad en su conjunto; una sociedad donde se premie al mejor y se castigue al peor, no al revés.

    Las olimpiadas son un símbolo representativo de la humanidad, donde los mejores compiten sin necesidad de infligir daño al contrario como puede ocurrir en una guerra. Las olimpiadas son una guerra pacífica, donde las naciones buscan mostrar su supremacía a través de competiciones atléticas. Aquella nación cuya raza encabece el medallero, será la que se considere más fuerte y más preparada, se sentirá orgullosa, y naturalmente le ayudará un poco a evadir la realidad, más cuando su posición como nación en el mundo no concuerda con el resultado olímpico.

    ¿Qué va a pasar con México? Lo de siempre. Se obtendrán pocas medallas, tal vez alguna de oro meritoria del atleta «a pesar» de las instituciones deportivas que tenemos, se dirá que el resultado fue malo, todos se echarán la culpa, algún interesado en sacar plata (tipo Vázquez Raña y así) llegará con un plan de reestructuración, pasarán los meses, el tema quedará en el olvido, y como si no hubiera pasado nada, la historia se repetirá en Río 2016.

    Tranzius, Corruptus,  Compadrazgus

  • ¡Ya no quiero ver TV!

    ¡Ya no quiero ver TV!

    ¡Ya no quiero ver TV!En unos pocos años mis hábitos cambiaron. La TV no solo dejó de ser referencia en mi vida, sino que al trabajar desde una computadora conectada a Internet este aparato me dejó de ser útil, sobre todo por la comunicación monodireccional que ejerce sobre quienes la ven. Después de adquirir el hábito de la lectura terminé de darme cuenta de que era un insulto a mi intelecto, y por eso decidí apagarla, pedí que quitaran el aparato del Sky que estaba en mi cuarto para no generar más gastos, y la TV que está en mi recámara tiene prácticamente un año sin ser encendida. Creo que no veo más de 4 horas de televisión al mes. Y lo poco que veo de «televisión» incluso lo hago en mi computadora, no sé, la final de la Eurocopa, las olimpiadas, el debate entre candidatos y así.

    Es que a mi parecer, en algún momento la televisión, tal y como la concebimos ahora, deberá de dejar de existir. La radio ha sobrevivido, pero este es un caso diferente porque podemos realizar todas nuestras actividades con la radio encendida; pero en el caso de la TV no es así, porque aquí tenemos que poner nuestros ojos en la caja idiota. Muchos dirán que muchos ven la televisión cuando hacen sus tareas o actividades, pero también se puede procastinar en Internet, más porque es la misma herramienta donde hacemos nuestras tareas o nuestros trabajos. La televisión en algún momento irá dejando de ser monodireccional, la gente poco a poco se acostumbrará a buscar las noticias en vez de que se las den peladitas y en la boca, ya no tendrá que esperar a que HBO pase la película que tanto quería ver porque la puede buscar en Netflix o en Apple TV.

    La televisión es cada vez menos vista, la gente la prende ya más bien para asuntos específicos y cada vez menos como un hábito. Esto ha influido en la programación de la TV abietra, ¿Por qué los programas cada vez son más malos y vulgares? porque el mercado cada vez se orienta más a las clases más bajas, aquellas que no tienen preparación para exigir calidad. Y al ver que los cotos de poder usan este medio para evitar que «la prole se rebele» entonces trata de distraerlos con programación mundana que cancele la reflexión y el pensamiento.

    Cada vez será menos el «Javier Alatorre dijo…» o el «López Dóriga dijo…», la gente al tener alternativas decide quien le parece mejor y evaden la imposición de quien debería ser mejor. Si la gente escucha a Carmen Aristegui o al pediodista ‘ora’ copeteado Pedro Ferriz, es porque ellos eligieron que dicho comunicador representa lo que creen. Ciertamente sus medios principales siguen siendo los tradicionales, pero las redes sociales juegan un papel importante, sobre todo en el caso de Aristegui. Esto es una muestra de que los comunicadores deberán generar por sí mismos una reputación para tener credibilidad, y no como antes, que los emisores la impusieran al público, tradición de la televisión que se encarga de crear cantantes, conductores, pseudointelectuales y hasta presidentes (que vaya, en este último caso, Giovanni Sartori tendría mucho material para hacer una segunda parte de su «Homo Videns».

    La gente cuando ve TV, cada vez elije con mayor facilidad lo que quiere ver, una serie, una película. Y los avances tecnológicos harán que en la TV no solo tengan una mayor facilidad de elegir contenidos, sino inclusive de generarlos. Como ocurre en Internet (y hay que recalcar que TV e Internet ya estarán muy ligados), el público podrá expresarse, podrán abrir sus espacios a pesar de la falta de recursos e infraestructura. La televisión normal y tradicional irá desapareciendo (como poco a poco lo hace) y podremos esperar un medio más democrático y menos impositivo, pero mientras eso no ocurra, ¡ya no quiero ver TV!

  • La american güey of life

    La american güey of life

    La american güey of lifeMe tiene algo impactado el asesinato perpetrado por un loco malnacido en un cine allá en Denver Colorado, donde los asistentes se disponían a ver la nueva película de Batman «The Dark Night Rises», cuando en eso este tipo dispara contra ellos, mata a 12 personas y hiere a 50. El tipo llevaba una máscara que recordaba a uno de los personajes de la serie Batman. La noticia causó tanta conmoción que el estreno mundial de la película en Francia fue pospuesto, y el equipo de la película ha cancelado todos los compromisos que tenían en ese país.

    ¿Por qué será que siempre es en Estados Unidos donde ocurren estas cosas? La masacre de Columbine, el coreano Cho Seung Hui que mató a varios estudiantes en Virginia y así me puedo ir. Es que la verdad la sociedad norteamericana es algo peculiar y tiene unas tradiciones un tanto extrañas (que no pareciera serlo tanto cuando son la cultura dominante), sobre todo la relacionada con las armas, donde según eso todos los americanos tienen el «derecho a defenderse» y toda esa cultura de asociaciones infames como la NRA que promueve su uso (cuya sede, curiosamente se encuentra en Virginia). A esto le sumamos las fricciones que tiene una sociedad norteamericana que vive del consumo, que para el desarrollo económico que posee, el nivel de cultura es bastante pobre (al punto que muchos no pueden ubicar a Rusia en un mapa).

    Se habla de Estados Unidos como un ejemplo de desarrollo, y tal vez en el ámbito económico lo puede ser, pero la verdad que en el ámbito social como que no tanto. La violencia es uno de los males endémicos de este país, y es que al igual que en países subdesarrollados, existen demasiadas áreas por la cual es mejor no acercarse para evitar un asalto, ser agredido o algo peor. La sociedad de Estados Unidos está acostumbrada a consumir cultura chatarra, la cual es determinada por la oferta y la demanda. Ciertamente no podemos negar que parte de su legado ha dado la vuelta al mundo en el cine y la música, pero el nivel cultural suele ser bastante más pobre que su contraparte europea, pero para suerte de los estadounidenses, han aprendido a vender tan bien sus productos que aún así, tienen un impacto mundial.

    No es gratis que un presidente como George W Bush haya podido gobernar y reelegirse, y es que también la cultura política con todo respeto pero es más pobre que en la de otros países desarrollados. Ciertamente al haber poca protección del estado, en Estados Unidos proliferan las asociaciones civiles como un mecanismo para reemplazar lo que en otros lados es el papel del estado. Pero la participación ciudadana activa en el quehacer político hasta hace poco era muy pobre sino fuera por el #OcuppyWallStreet.

    La sociedad americana tiene muchas virtudes, pero a mi gusto, dista muchísimo de ser una sociedad perfecta o una sociedad modelo a seguir. Me preocupa que México tome como principal aspiración a Estados Unidos, Máxime cuando esta sociedad tiene muchas carencias, y sobre todo, muchos problemas.

  • El amor es duro, duro, duro

    El amor es duro, duro, duro

    El amor es duro, duro, duroLa gente cree que el amor es el mayor éxtasis a donde puede llegar al ser humano, pero a veces olvida que al final del amor, hay amargura y dolor (ya los niveles de amargura dependen de cada uno y de la situación), por ejemplo, un hombre antes de casarse dice, pues yo tuve tres novias. Dicho hombre se enamoró de esas tres mujeres, las besó, las soñó, se acostó con ellas (lo más probable), pero después de eso (a menos de que sea un patán), sufrió y terminó la relación. Posiblemente a este hombre se le rompió el corazón tres veces (hablamos de un hombre que tuvo pocas novias), estuvo en la cima y luego en la sima. Y es que eso es normal porque es parte de los ciclos del ser humano donde debe de aprender tanto a amar como a sufrir.

    Suena cruel pero así es, el ser humano por instinto natural busca a la pareja con la cual pueda dejar una mejor herencia, dentro de cada decisión hay impulsos inconscientes (y vaya que los hay) que nos dice a que mujer buscar. A pesar de que hay una tendencia general a buscar cierto tipo de mujer, por más guapa sea mayor posibilidades (cara, pompas, cadera, busto, pierna) y también lo es si la mujer es inteligente. Pero a partir de ahí la búsqueda es subjetivo, lo que me gusta a mí, no necesariamente le va a gustar al otro, y por ende, todo ser humano, a menos que sea un fracasado total, tiene la capacidad de buscar una pareja, por más defectos que este tenga. Cuando andamos con personas, no solo practicamos, sino que inconscientemente estamos evaluando si aquella persona es la indicada para unirse y procrear (incluso en las parejas que deciden no tener hijos este mismo impulso también condiciona la búsqueda de ellas). Si a esto le sumamos una idealización que nos hacemos de la otra persona, entonces se entiende el dolor que se produce en la ruptura.

    A veces cuando la pareja te bota, es porque no cumpliste los requisitos suficientes para ser aquel o aquella persona indicada. Y no es malo, porque así como uno no es opción para una persona, si lo es para otra. Claro está, una persona perdedora con baja autoestima tendrá dificultades de cumplir dichos requisitos con cualquier persona, a menos que encuentre a alguien con la misma problemática. Claro, una persona físicamente atractiva estará en ventaja, mientras que los que no lo son, deberán buscarse ventajas y desarrollarlas en otros ámbitos (ahí dicen que verbo mata carita).

    Lo malo en esto del amor es que dentro de esta búsqueda, muchas personas terminan lastimadas. Hay hombres que por ejemplo, les dicen a sus parejas que les van a bajar la luna y las estrellas, ese es mi compromiso amor, y tu sabes que lo voy a cumplir, y muchos piropos demagogos más (una mezcla de cupido, Corín Tellado, Peña Nieto y AMLO). Al final se terminan rajando y dicen ¡no puedo, tengo problemas, tengo hijos que mantener!, y es que muchas personas no están dispuestas a pagar el precio del compromiso y terminan huyendo. Claro, que cuando decían amar a «la víctima» pero no era la indicada, entonces menos problemas tendrán en botarla, con todos los remordimientos éticos y morales que esto implique.

    Dentro de la búsqueda del amor hay dolor, y es que para que exista dicho amor, necesariamente debe existir el sentimiento opuesto, no hay alegría sin tristeza, no hay placer sin existir dolor. Para que todo este proceso termine en algo positivo, dependerá de la inteligencia del ser humano para llegar a la persona indicada y poder abordarla. Una persona con una poca inteligencia emocional posiblemente se quede a medio camino y todo ese recorrido «amoroso» termine siendo una tortura.

    En el amor, la suerte es secundaria. La suerte podrá hacer que te topes con la persona indicada, pero no que sepas abordarla que la sepas conquistar. El amor puede (y debe) ser puro y sincero, pero para llegar a él, el humano debe saber adaptarse a su entorno, si no, que luego no vengan a este blog a reclamarme que «por qué yo que soy tan buena persona y nada más nadie me hace caso».