Categoría: reflexión

  • #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    La democracia mexicana tiene un serio problema con los Juegos Olímpicos, las manifestaciones terminan donde los juegos comienzan.

    #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    No ha muerto, pero empieza a dar signos de moribundez; hace dos meses eran tan fuertes que ni las técnicas disuasivas más agresivas del PRI pudieron afectar al movimiento. Ahora con el «triunfo» de Peña Nieto, el PRI para cuidar a su candidato decidió guardarlo, y solo salió para defenderse de las acusaciones (tanto las sustentadas como las que no tanto, como el presunto zoológico del voto) de López Obrador, cosa que la verdad hicieron mal. Es decir, las intenciones de disuadir a #YoSoy132 bajaron, y curiosamente en ese instante, el movimiento vino a menos. Se decía que no iban a pasar del 1 de Julio, pero al menos duraron un mes más fuertes. Es curioso que la inflexión que separa a un movimiento fuerte con presencia internacional, a un movimiento que se ve cada vez más de capa caída hayan sido las olimpiadas. Es curioso, porque ellos criticaron la influencia de los medios de comunicación monopólicos, pero los Juegos Olímpicos hicieron en parte lo que nunca pudo hacer el PRI.

    ¿A que se debe esto? Se podrán inventar muchas teorías de la conspiración. Pero en gran parte creo que nuestro hábito de no pensar a largo plazo muy común de los mexicanos fue una de las variables que debilitó al movimiento creado por los estudiantes. Cierto que cuando el movimiento no tenía ni un mes, los detractores les criticaron de no tener todo un programa armado, exigiendo a unos estudiantes como si su movimiento llevara varios meses. Ahora si se podría hacer este reclamo con justa razón, porque no hay propuestas concretas sobre las demandas que hacen.

    #YoSoy132 se ha concentrado tanto en Peña Nieto que se han olvidado de atacar el problema de raíz que permite que una televisora pueda decidir quien será el próximo Presidente de la República. Ciertamente no se puede olvidar el cochinero que fueron las elecciones, y es prudente realizar acciones que al menos dejen en evidencia a aquellos que participaron en él. Pero también es cierto que ante el inminente fallo a favor de Enrique Peña Nieto, será muy difícil cambiar las cosas en esta cuestión, pero aún así se podrá ir construyendo ciudadanía. Yo estoy convencido de que Peña Nieto puede ser un peligro para México, pero esto también va en función del papel que juegue la oposición. Si la oposición es fuerte, se puede generar un equilibrio e incluso se pueden generar avances «a pesar de Peña Nieto», de lo contrario se les dejará hacer lo que quieran a sus anchas.

    La marcha contra la imposición de Peña de este fin de semana (que no solo está compuesto por el movimiento #YoSoy132) solo tuvo 5000 asistentes, cuando antes se hablaban de entre 40,000 y 100,000 personas en el Distrito Federal; esto se le puede atribuir al cansancio. Pero lo que me llamó mucho la atención, es que este movimiento no tuvo ningún posicionamiento ante el conflicto de MVS que atañe directamente a la democratización de los medios; no termino de entender la displicencia ante la decisión de retirarle la concesión de los 2.5 Ghz que muy posiblemente le serán entregados a Televisa. Esto porque esta decisión podría concentrar más el poder del duopolio, y porque a todas luces, esto es un favor de Felipe Calderón a Peña Nieto, con lo cual este último podrá tener más control sobre las telecomunicaciones (y viceversa, sabiendo que Peña Nieto llegó allá gracias a ellas). #YoSoy132 ¿Dónde están?

    Si habría que tomar un punto de inflexión fueron, como dije, los Juegos Olímpicos. Hasta el día de la inauguración, el movimiento que decidió hacer un cerco fuera de Televisa, se veía fuerte. Pasaron las dos semanas de las olimpiadas y todo cambió. Y creo que parte también viene porque ya era tiempo de ver propuestas. Más que hacer un contrainforme del gobierno de Calderón, debieron aprovechar el tiempo para realizar propuestas dado que en septiembre entrará la nueva legislatura al congreso. Y la coyuntura haría que fuera más fácil incidir. Un PRI totalmente necesitado de legitimidad, un PAN que está en el fondo y que necesita resurgir, y una izquierda (cuyas propuestas son más parecidas a la del movimiento) que está esperando a que AMLO no meta la pata para llegar fuerte e ir construyendo para buscar la presidencia en el 2018. En este escenario a ningún partido le conviene la cerrazón y habría más posibilidades de incidencia.

    Cierto que hay una gran desconfianza en todos los partidos políticos, pero el buscar reformas donde se le de más fuerza a la ciudadanía hará que los partidos tengan que cambiar de posición. Deberían haber ya propuestas para una reforma en cuestión de medios de comunicación. Otra que urge y que es una reforma que «México Necesita» es la educativa. Y por último, una reforma política y electoral de fondo. Incluso en el PRI con Manlio Fabio Beltrones como líder de su bancada en la Cámara de Diputados, podrían haber esperanzas, porque si algún priísta dentro de todas las «sátrapas» que hay dentro de ese partido, se ha molestado en presentar reformas que coadyuven en el mejoramiento de la democracia, es él; y así lo buscó como semador. El no hacer nada en cuanto a buscar la incidencia en la toma de decisiones, provocará lo que tanto se critica, que los partidos terminen trabajando para sus propios intereses.

    El movimiento todavía tiene posibilidades de sobrevivir, y por tanto tiene que replantearse. Después del fallo que se emitirá en menos de dos semanas para calificar la elección, deberán buscar reformar el sistema de fondo. Si la linea después de eso es seguir pensando en que se puede dar marcha atrás al «triunfo» de Peña Nieto, será suicida.   Incluso esa postura es la que ha desanimado ya a muchas personas, porque saben que si solo viven de ella, al terminar el proceso electoral, los condenará a su desaparición. El movimiento parece vivir algo similar a lo que vive Felipe Calderón con la «guerra contra el marco», se enfocan en las acciones correctivas, pero no en las preventivas. Y solo enfocándose en estas últimas se podrá evitar que se pueda a repetir este proceso vergonzoso, de lo contrario el PRI en el 2018 podría pensar en… Eduardo Verástegui, o Justin Bieber… o Lady Gaga.

    El movimiento tiene la opción, pasar a la historia o ser una mera anécdota. Para lo primero hay que construir y crear ideas. Aún así a veces es difícil. En España el 15M propuso, creó pliegos petitorios, y aún así les ha costado mucho trabajo. Si en México no se hace, creo que ya sabremos cual será el resultado.

  • Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Curiosos los rusos, vivieron décadas de dictadura comunista, y cuando la URSS se desintegró, la «transición democrática» quedó a medias. No solo eso, parecen regresar (al menos en el aspecto del autoritarismo) atrás. Las privatizaciones (necesarias al abandonar el comunismo) se hicieron «con las patas», a discreción, y unos pocos se volvieron multimillonarios. ¿A quien se parecerán, excepto en lo comunistas, los rusos?, me suena, me suena.

    Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Casi todos los rusos que he conocido, ya sea en persona (maestros de gimnasia que huyeron de la URSS) o lo que sea, se llaman Vladimir. Cuando iba en la preparatoria, fui a la tienda en la hora del recreo, y vi un periódico donde anunciaban que Vladimir Putin iba a relevar a Boris Yeltsin; lo primero que pensé fue que acá de este lado del charco, al nuevo presidente de Rusia lo iban a agarrar de bajada. Nunca había escuchado ese grupo de Pussy Riot, a cuyas integrantes, Madonna, Paul McCartney y las Red Hot Chilli Peppers tratan de defender; y ya sé por qué nunca las había escuchado, la verdad tocan bien mal, y la canción con la que se treparon a un púlpito a tocar su «punk», está bien fea. Y eso que hablamos de Punk, un género no muy difícil de tocar.

    Vaya que pararse en una iglesia a cantarle sandeces a Putin, es algo que aquí en México incluso ya sería costumbre. Las monjas salieron corriendo por la música tan estridente (y tan fea), llamaron la atención de la prensa, hasta que aprehendieron a tres de ellas y las sentenciaron a dos años de prisión. Incluso en manifestaciones posteriores para reclamar el «atentado contra la libertad de expresión y el estado laico» (la Iglesia ortodoxa metió todas las manos en este caso), el famoso ajedrecista ruso Gari Kaspárov fue detenido al participar en dicha manifestación.

    Algunos allá lo ven como un «atentado contra las buenas costumbres», pero Putin, que ha sido presidente en tres ocasiones, pues es Putin y con ello todas las críticas que implica. Entró al poder en 1999 y dejó el cargo en 2008 a manos de su títere Dmitri Medvédev, para que terminara en el 2012 y volviera entrar otra vez Putin, quien terminará su mandato hasta el 2018. Para ponerlo de este tamaño, diversas organizaciones internacionales consideran que Venezuela incluso, es un país más democrático que Rusia.

    Rusia es de esos países que no han logrado despegar, aunque los pongan en el BRIC, en no sé donde más, pero lo cierto es que Rusia está atorado por problemas similares a los que tiene México. Históricamente Rusia (y lo que le antecedió) ha sido visto como un patito feo, a pesar de sus innegables aportaciones en las artes, literatura, deportes y ciencia (estos últimos dos bajo el régimen comunista); y parece que lo seguirá siendo, hasta que se den cuenta de que tienen un problema, que la transición a la democracia se quedó a la mitad.

    Por cierto, estoy pensando en formar mi grupo de… Death Metal y pienso ir a la Basílica a tocar rolas en contra de Kopetin-Jung il, quien quiera ir dígame. Posiblemente terminemos en el Reclusorio Oriente.

    Parece que las sacaron de La Academia:

  • La muerte de María de las Heras

    La muerte de María de las Heras

    “le mienten al encuestador con la misma facilidad que le mienten a su pareja” María de las Heras, sobre las encuestas electorales del 2012.

    La muerte de María de las Heras

    Muchos se preguntan quien es María de las Heras, simplemente es una de las mujeres pioneras en estudios de opinión en México. No tenía tanta exposición mediática como GEA-ISA o Roy Campos de Consulta Mitofsky por una sola razón, es que a María de las Heras nunca le llegaron al precio. Renunció a Milenio porque manipularon sus cifras, diario que encontró posteriormente encuestadoras más a modo como GEA-ISA. Ahora los columnistas al servicio del régimen entrante que trabajan en Milenio como Carlos Marín y Ciro Gómez Leyva dicen extrañar a la encuestadora pero este último aprovecha para darle pataditas en en lo oscurito.

    María de las Heras levantó una de las encuestas que no estuvieron copeteadas, y fue la que más se acercó al resultado. También acertó con Vicente Fox, y en España fue de las que más acertó también al anunciar que José Luis Rodríguez Zapatero sería el próximo presidente. María de las Heras fue pionera al crear el «Modelo de Análisis Estables Cambiantes e Indiferentes» diseñado especialmente para México, porque se dio cuenta (y lo advirtió con tiempo) que el método de levantamiento de estudios que se usa, por un decir, en Estados Unidos (Gallup y todas estas empresas), no funciona en México, porque aquí los encuestados en nuestro país tienden a mentir. Acusó a todas las casas encuestadoras cuyos resultados se llenaron de gel, de haber usado un método que ya de antemano se sabía que no servía (muy posiblemente esto fue deliberado), esas casas encuestadoras rebasaron más del doble de margen de error a favor de Peña Nieto.

    María de las Heras solía publicar en su página y en el diario español El País, para quien trabajaba, encuestas de opinión sobre diversos temas en México. Después de que hace algunos años los medios dejaron de levantar estudios sobre la legitimidad de la elección del 2006 (donde algo así como el 30% afirmaba que había existido un fraude), María de las Heras el año pasado volvió a levantar la pregunta y dio cuenta de que ahora casi el 50% de la población (mayoría relativa) consideraba que las elecciones habían sido dudosas e ilegítimas. Este estudio fue publicado en El País.

    Tal vez esto le vendrá bien al régimen de Peña Nieto, más porque no creo que le sea conveniente que la gente se entere (aunque mucha ya lo da por sentado) que más de la mitad de la población cree que ganó la presidencia comprando votos y voluntades. Pero no por esto se puede pensar (con nuestra tradición maniquea) que María de las Heras apoya a López Obrador. Este último afirmó que con el segundo debate había ganado más votos dentro de los panelistas de esta encuestadora, y la ahora fallecida desmintió al tabasqueño al decirle que ella nunca preguntó por quienes votarían sus panelistas.

    Ahora está de moda extrañar a María de las Heras, todos la recuerdan, en Milenio, en Televisa, e incluso Enrique Peña Nieto, quien indirectamente desestimó sus encuestas al lanzar un spot donde decía que las de GEA-ISA, Mitofksy, y todas esas eran las ganonas. Pero bien que durante el proceso electoral ninguna de estas instituciones o estos candidatos le hicieron caso. Pareciera que fue una encuesta menor que se perdió entre la goebbeliana encuesta de GEA-ISA (que por cierto, GEA es una empresa e ISA otra).

    Descanse en paz, María de las Heras. Se fue prematuramente de nosotros, y lo peor, que se fue cuando más la necesitábamos.

  • Es pirata, como tu película

    Es pirata, como tu película

    Es pirata, como tu película

    Cuando vamos al cine, antes de comenzar la película que vayamos a ver, siempre nos pasan un spot donde buscan que no compremos películas pirata tratándonos de transmitir un sentimiento de ridículo, vergüenza y culpa por comprar películas piratas. -Si compro películas pirata entonces que no me sorprenda que mi hijo compre el examen, o si mi papá me compra películas pirata entonces soy la burla de mis amigas-. A pesar de los años que llevan transmitiéndose estos spots, la realidad es que la gente sigue comprando artículos pirata, y si algunos lo han dejado de hacer, es que ahora existen alternativas como Taringa para bajar películas o música, o bien, sistemas legales de bajo costo como Netflix (tomando en cuenta el pésimo catálogo que tiene).

    ¿El problema afecta a la industria? de cierta forma sí, pero la piratería no es algo que se pueda acabar con un tronar de dedos porque es un asunto muy complejo. No niego, es muy incómodo tomar el metro en el DF, con las instalaciones repletas de puestos y ambulantes tratándonos de vender las perlas de la virgen; pero pregúntate, ¿Qué pasaría si el gobierno acabara con el comercio informal, qué sería de los ambulantes o los tiangueros que ya no pueden vivir de eso?, ellos necesitan una forma de subsistir, los empleos formales no son suficientes y entonces casi todas estas personas estarían desempleadas. Posiblemente varios de ellos terminen delinquiendo o engrosando las filas del narco; por eso es que el gobierno no toma acciones determinantes contra el comercio informal, porque sabe la contraproducencia que significa quitarle a un sector de la sociedad sus formas de subsistir.

    Es simple, la forma más eficaz de reducir la piratería y el comercio informal es creando empleos bien remunerados. El crecimiento de este tipo de comercio de hecho se gestó a partir de la falta de oportunidades de empleo. También harían falta políticas que fomenten el emprendurismo para canalizar a este tipo de gente que busca crecer en el sector informal para subsistir, al formal. Además en México no existen mecanismos como el paro (o seguro de desempleo)  que si existe en Europa, donde los desempleados al menos por un momento no se morirán de hambre (como ocurre en España). Aquí entra un círculo vicioso ya que el sector informal de alguna manera afecta a la industria, y la industria es generadora de empleos.

    También es paradójico, porque si la gente compra piratería, entonces tiene más ingresos con los cuales comprar otros productos, debido al ahorro de dinero que esto implica. Si por ejemplo, obligáramos a los ciudadanos a comprar productos legales, entonces dejarían de comprar otros productos. Por ejemplo, si tengo que comprar música legal, entonces no voy a tener dinero para ir al futbol, o para hacer una carne asada de mis amigos, donde dejaré de comprar cervezas y carne. Una industria pierde y las otras ganan.

    Con comerciales como los transmitidos en el cine, la gente no va a dejar de comprar artículos pirata ya que representan un ahorro para ellos. También es cierto que la industria musical y cinematográfica vende a precios altos según la percepción de la gente, con lo cual justifica la compra de estos productos. La industria y las autoridades deberán atacar el problema de fondo, y esto no se hace con medidas coercitivas, sino más bien con mecanismos que desincentiven la piratería: Generación de empleos, planes para facilitar que la gente pueda poner su propio negocio, y por parte de la industria, ofrecer precios más adecuados y también razones por las cuales sea más valioso comprar material original que uno pirata.

  • Adiós, Chavela

    Adiós, Chavela

    «Quién supiera reír como llora Chavela.»

    Joaquín Sabina

    Adiós, Chavela

    El domingo, poco antes de la una de la tarde, murió Isabel Vargas Lizano a los 93 años de edad, conocida en México sencillamente como Chavela Vargas. Aunque nació en Costa Rica, fue en este país en donde forjó la leyenda en la que se convirtió, y el que hoy guarda luto por su ausencia.

    Poco después de su fallecimiento, podía leerse en su cuenta activa de Twitter: “Silencio, silencio: a partir de hoy las amarguras volverán a ser amargas… se ha ido la gran dama Chavela Vargas”, haciendo alusión a la canción Por el bulevar de los sueños rotos, que en su honor compuso Joaquín Sabina, después de que su amiga le confesara que era ahí donde residía.

    Todavía a sus 90 años, Chavela volcaba su corazón en los escenarios, con esa voz ronca, aguardentosa y resquebrajada por tantas botellas de tequila que tomó en su vida, las cuales calculaba en más de 1.8 millones. Siempre fue ella misma y nunca intentó aparentar una imagen distinta; cargaba pistolas porque consideraba que se veían bien; se ponía un jorongo porque para ella eso representaba a México; vivía abiertamente su sexualidad, reconociéndose como homosexual en el año 2000, admitiendo el romance que sostuvo con Frida Kahlo, de quien decía fue su gran amor, o viceversa.

    La interpretación de sus canciones siempre fue desgarradora, saturada de pasión, de dolor y de melancolía. Chavela moría en cada frase, por eso sus canciones estaban tan cargadas de vida, porque la dejaba en ellas. Por eso, cuando me enteré que se encontraba grave y su cuerpo poco a poco dejaba de funcionar, no podía comprender que estuviera muriendo, pues fue algo que estuvo haciendo durante su vida entera.

    Amante de la mitología mexicana, impregnó con vida a la muerte, saltando entre ambos mundos a lo largo de los años, durante los cuales siempre resurgía cuando creíamos que ya se le habían agotado las fuerzas, no por nada se escuchaba tan bien de sus labios la canción de Volver, volver.

    Más que enfrentar a la muerte, Chavela siempre la invitó, tanto que prefiero romantizar sobre su transición hacia el otro lado. La imagino abriendo los ojos en un mundo a media luz, dondeLa Catrinade Posadas, elegante y altiva, la conduciría entre crujidos de chantú y crinolina a alguno de aquellos antros que tanto le encantaba visitar. La recibirían de pie, con aplausos y reverencias, mientras algún mesero improvisado le pasa sus lentes oscuros, su poncho rojo y un micrófono.

    Al fondo estaría José Alfredo Jiménez rasgando cuidadosamente su guitarra, saludándola cariñosamente, cantándole: “Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir una mentira, les diré que llegué de un mundo raro, que no sé del dolor, que triunfé en el amor y que ¡yo nunca! he llorado”, oraciones que corearía a dueto Chavela.

    A un lado, entre alebrijes y lienzos pintados de rosa mexicano, estaría Frida Kahlo junto a Diego Rivera, quienes le expresarían el gusto de verla cada uno a su manera, tal vez con un beso y un caballito de tequila. Todo esto entre el murmullo de las conversaciones de los grandes amigos deLa Chamana; Picasso discutiría con Monsiváis sobre la política del más allá, plática a la que se les uniría Carlos Fuentes, invitado obligado, quien reiría a la mención de la brillante aura de la recién llegada, quien tan pronto entrara, comenzaría a inundar con su voz el recinto, cantándole aLa Llorona, presente en el convivio, sobre los acordes del piano de Agustín Lara.

    Porque alguien que haya vivido como Chavela no puede cerrar los ojos y ya, alguien como ella siempre trasciende. La herencia que nos deja esta costarricense que se enamoró de México, al grado de adoptarlo como patria, es el entendimiento que tuvo de la esencia de las y los mexicanos, una melancolía perenne que tradujo en amor a la vida, como el dolor que nos recuerda que seguimos aquí, mientras nuestros grandes mueren para renacer como leyendas. Descanse en paz, Chavela Vargas.

  • La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    Todos sabemos que las olimpiadas y los mundiales son de los eventos donde las carteras de las televisoras se abren para recibir un buen fajo de billetes por parte de los anunciantes. Y es que las televisoras tienen que invertir primero en la compra de los derechos (que cuesta un ojo de la cara) y también deben invertir en la cuestión de logística, tecnología, instalar un set en el centro de comunicación (o como se llame) en la sede del evento. Por eso es que las cosas deben de salir bien, deben de llenar todo lo que puedan de publicidad. Engañar a la gente con la existencia de espectaculares de Marinela en las zonas más importantes de Londres (que a toda luces se nota el uso de computadoras para hacer eso). Necesitan sacar todo el provecho, porque para ellos no existe eso del espíritu olímpico, existe el billete.

    Parece que esta vez no será así, y este fracaso televisivo en el rating, podría ser un síntoma de la caída de las televisoras. Por un ejemplo, Televisa esperaba a 20 millones de personas viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su señal, pues resulta que fueron 12 millones nada más (casi la mitad); y los programas que se encargan de recopilar los mejores momentos de las olimpiadas como La Jugada Olímpica de Televisa y Pasión Olímpica de TV Azteca (vean la gran creatividad para nombrar a sus programas) tuvieron un rating de 6.6 y 2.8 puntos respectivamente. Por ejemplo, ¿Se acuerdan de la polémica del primer debate presidencial que no sería transmitido por los canales principales?, el debate tuvo un rating de 10.4, el partido de futbol que lo opacaría tuvo 9 y el programa Pequeños Gigantes 17 puntos. Como verán, pues el rating de estos programas olímpicos, no tuvieron nada. Esta es una caída estrepitosa ¿Y por qué es?

    Las televisoras están pagando sus errores. Una de las causas a mi gusto es cada vez el más bajo análisis dentro de estos programas deportivos, los contenidos son un insulto para aquellos televidentes que quieren seguir los juegos, por ejemplo, en TV Azteca algunos conductores de estos programas, ni siquiera son conductores de deportes. Si comparo los clásicos programas de «Los Protagonistas» de José Ramón Fernández con estas cosas, pues la verdad mejor paso sin ver. El argumento de quienes dieron la noticia donde afirman que los televidentes prefirieron ver la televisión de paga si aplica, pero solo en parte. Además no solo fue la señal de paga, sino también Terra que transmite los juegos por Internet (con ciertas fallas en el streaming, pero que resulta mucho más cómodo para aquellas personas que tienen que trabajar). Las televisoras siguen empecinadas en mostrar contenido cada vez más pobre, y es que la sociedad más informada se va alejando más de ellos, y su mercado se reduce a los sectores más desinformados (que conforme estos se vayan informando y teniendo a la mano más opciones, los irán dejando). No es causalidad que Roberto Gómez Junco, a mi parecer uno de los pocos (o el único) que vertía comentarios interesantes decidió presentarle a Televisa su renuncia en medio de los Juegos Olímpicos.

    Creo que esta no es la única razón. Seguramente todo el proceso electoral empañó (con justa razón) la imagen de las televisoras, sobre todo de Televisa, quien ya había hablado de ciertas pérdidas económicas. La imagen de estas empresas seguramente se mermó, más si las cifras del ex canciller Jorge Castañeda donde afirma que el 50% de los mexicanos cuestiona la legitimidad de las elecciones son ciertas (cifras conservadoras a mi parecer). Las manifestaciones, el #YoSoy132, el aberrante sesgo de programas como Tercer Grado que tenía niveles importantes de rating, ya sea porque muchos televidentes lo sintonizaban para burlarse de los «periodistas» o apreciar su cinismo, o bien, ver como se acababan a los candidatos de la oposición (AMLO y Josefina); y muchas otras razones perjudicaron la imagen de esta empresa. Faltaría ver como afecta este «quemón» al Teletón por un ejemplo, campaña directamente relacionada con televisa por el inconsciente colectivo mexicano.

    Lo cierto es que el manejo de la información poco a poco cambia. Cada vez menos gente se postra ante un televisor para que le den toda la información peladita y en la boca: Ahora la gente poco a poco se va acostumbrando a buscar información por sí misma, y en el caso de las olimpiadas algunos sintonizan las televisoras para ver algunos juegos, pero nada más, no esperan que los conductores les digan «todo lo que pasó». Este modelo televisivo poco a poco dejará de ser negocio, y la situación es que por razones que ya conocemos, preferirían en degradar sus contenidos para enfocarse en el sector con menos preparación, que mejorarlos para satisfacer las necesidades de una sociedad más preparada.

     

  • Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    La palabra «ternuritas» ha sido utilizada muchas veces por las plumas priístas para criticar al movimiento #YoSoy132 y todos estos movimientos que no les gustan, porque sabemos de antemano que a muchos les interesa tener una sociedad sumisa, aletargada, conformista. Ricardo Alemán la utilizó, Sergio Sarmiento quien presume ser libertario, de repente se despoja de su ropaje libertariano para escribir en favor del régimen entrante (y es que no se puede ser libertario y priísta al mismo tiempo). Muchos se quejan de los movimientos sociales y los sentencian antes de que se definan siquiera. Estas personas quejumbrosas, que gritan -pónganse a trabajar-, por omisión están dejando de contribuir a la sociedad y están contribuyendo a no solo dejar las cosas como están, sino a la regresión. Que debe haber críticas a los movimientos, ¡por supuesto!, pero por eso mismo uno en lugar de quejarse debería ponerse a ayudar. Afirman algunos que están usando a los jóvenes, pero en caso de que fuera así, no dejan estos de creer que están buscando algo bueno por el país, hay una intención fidedigna en cambiar las cosas. Estas personas que se quejan, con mayor razón deberían ayudar a dichos jóvenes, su experiencia podría ayudar a refinar el movimiento y ayudarlos a llevarlo por un mejor cauce.

    Estarse quejando de las cosas en la sobremesa es muy mexicano, y los motivos de las quejas son las mismas, quesque Salinas y sus crisis, quesque AMLO y sus berrinches, quesque Calderón y sus 60,000 muertos. Salir a la calle y buscar un cambio es loable, puede funcionar, puede que no, pero para que sea lo primero, si estos jóvenes que no solo arremeten contra Peña Nieto (con toda razón) sino que critican el monopolio de los medios entre otras cosas, son apoyados por más gente, gente con experiencia, el éxito será más seguro. ¿Qué Morena quiere meter mano, que el PRI, que X o Y? pues en lugar de quejarse y criticar mejor pónganse a colaborar caray, porque digo, si esto termina influyendo en la historia, preferiría saber que fui de los que trató ser parte de ella, y no de los que se estuvieron quejando. Yo aquí mismo he hecho alguna crítica constructiva a este movimiento, mostrando alguna discrepancia en la forma de concebir algunas cosas, pero mi intención no ha sido desvirtuarlo, sino totalmente lo contrario, buscar contribuir de alguna manera.

    Estas ternuritas quejumbrosas no solo las vemos aquí. Hablando de las olimpiadas, veo que también hay muchas y me molestan, en serio me molestan. Un clavadista tiene una ejecución algo deficiente, no alcanza medalla y ahí van todos -Mediocre, por eso México está como está-, yo reto a estas ternuritas a que se suban a un trampolín y se echen un clavado de triple giro. Peor aún, he escuchado a algunas «ternuritas» criticar a varios deportistas por obtener la medalla de plata y no la de oro. Cierto que a veces la mentalidad juega y nos boicotea, pero al menos en los deportistas veo una firme intención de ir derribando poco a poco esos complejos. Caray, ver a los mexicanos competir de tú a tú con los chinos, deportistas que tienen que sufrir literalmente y a veces inhumanamente para llegar a las olimpiadas tal cual robot.

    La gente siquiera se da cuenta que el problema de la falta de competitividad deportiva ni siquiera reside en los atletas, sino en todo el sistema, que por cierto, con todo y «directivos» han habido progresos en el deporte, basta ver las medallas que ganábamos en los años 80 y 90 comparadas con las que ganamos en el nuevo milenio; hasta los directivos lo hacen ya «un poco menos peor». Pero para muchos ellos tienen la culpa de no traerse tantas medallas, si un atleta fracasa, entonces todos lo condenan. Pero eso sí, no toman en cuenta que también los atletas estadounidenses, chinos, surcoreanos, todos llegan a fracasar. Caray, estos deportistas creo que nos ponen un ejemplo de lo que deberíamos ser los mexicanos, y todavía un mexicano ternurita postrado en su sillón, con la cerveza en su panza y rascándose varias partes del cuerpo a la vez, sintoniza Televisa y se mofa de los atletas mexicanos porque no ganan tantas medallas como lo hacen los chinos ¡por favor!. No falta el ternurita que grite a los atletas (que ni lo escuchan porque los ve por la tele) -¡No gasten mis impuestos en las olimpiadas y mejor pónganse a trabajar!.

    Ternuritas también los que se burlan de que Peña Nieto es un ignorante (la afirmación, falsa no es) dado que no sabe mencionar tres libros, y estos tampoco se molestan siquiera en leer un libro por año. No tienen autoridad moral para criticar. Creen que como él va a ser Presidente, tiene la obligación de prepararse, pero ellos no, ellos si pueden ser mediocres, echar la flojera y dejar de prepararse. Luego los que se quejan de AMLO por su acento y ellos ni siquiera saben hablar español, o los que critican a López Dóriga por su infame «Juay de Rito» pero eso sí, nunca han tomado un solo curso de inglés. ¡Dejen de quejarse, ternuritas!.

    Dejen de quejarse, y si me quejo es porque tengo autoridad moral para hacerlo. Critiquen, pero hagan, colaboren, dejen de ponerle el pie a aquellos que sobresalen, dejen esa mentalidad mediocre y tonta. ¡Basta ternuritas!.

  • En México no existe la democracia

    En México no existe la democracia

    Debate político promedio del mexicano (que puede ser visto en Twitter) entre un seguidor de Peña Nieto y otro de López Obrador: -hey, tu eres un resentido social, ustedes no saben aceptar las derrotas, eres un pejezombie y vete a chingar a tu madre-, -¿Yo, pejezombie?, pues ustedes zombienpendejos, jajja imbécil, vete a ver la programación de Televisa-.

    En México no existe la democracia

    Disculpen el uso de malas palabras, pero creo que es necesario hacerlo para describir lo que quiero dar a entender:

    ¿México es un país democrático?, la verdad yo no lo creo. No creo en un México con un gobierno democrático en tanto los ciudadanos no hemos logrado adquirir una cultura democrática. Si los mexicanos estamos tan acostumbrados a vivir por encima de las normas jurídicas, éticas y morales, entonces no debemos sorprendernos que un partido se haya robado las elecciones colocando a lo que es la antítesis de un político, que su adversario esté enfermo de poder, y que esos azulitos traten de acomodarse donde más les conviene (tan es así que no se ponen de acuerdo que unos hablan de elecciones compradas y el regreso del autoritarismo de lo peor otros luchan por ponerle a nuestro próximo querido líder Kopetin-Jung-il el gobierno en bandeja de plata con el ACTA). El sistema de partidos es una broma, desde la derecha hasta la izquierda, son parte de una masa única separada totalmente de la ciudadanía, el poder el poder, el pragmatismo sin sentido por encima de la ideología. Yo no sé si un estado democrático votaría por un candidato tan oscuro y tan… como lo es Enrique Peña Nieto, no lo concibo.

    A mi juicio estas elecciones estuvieron compradas, posiblemente las del 2006 también (cada una de distinta forma). Y de ninguna manera quiero caer en una actitud maniquea muy propia de una sociedad poca acostumbrada a la tolerancia y al debate como es la mexicana; no por pensar que esto es negro, pienso que AMLO es blanco, más bien es gris, pero un gris muy oscuro. No porque López Obrador sea el perjudicado lo hace bueno, ni el salvador; al igual que todos, no tiene una convicción democrática. Y hablando de maniqueísmo, eso es una de las pruebas contundentes para afirmar que México no es un país democrático. Una sociedad que no puede dejar de pensar en blanco y negro y por lo tanto tiende a etiquetar a las personas como algo, como si todos tuviéramos que estar casados con alguna posición política o X o Y candidato. Es lamentable ver por ejemplo Twitter, donde el que no piensa «como tú» es un pendejo, enajenado de Televisa, pejezombie, mocho conservador. Debido a la poca capacidad de crítica y análisis, hay una generalización, donde si voté por el PRI, o soy ignorante, o soy pendejo o veo telenovelas; si voté por AMLO, entonces soy resentido social, admirador de Hugo Chávez. Como si votar por un partido equivaliera a ser eso que critican de los candidatos, es un absurdo.

    Ya se me hacía raro que la «transición democrática del 2000» fuera tan tranquilita; y es que una transición a la democracia debería de doler, y no dolió. Cierto, no se puede negar que hubo algunos avances (más institucionales que otra cosa) con una mayor libertad de expresión y una cierta mayor transparencia heredadas del PAN, pero la clase política sigue igual, se comporta igual, se mueve igual. Por eso es que movimientos como el #YoSoy132 con todos sus defectos y sus riesgos (que yo prefiero que los jóvenes se equivoquen a que no hagan nada), me traen una pequeña brisa de esperanza dentro de este infierno político, de jóvenes que se empiezan a dar cuenta (sobre todo con un candidato que es un insulto para nuestro país) de esta pobredumbre. Poco a poco empiezan a detectar los problemas, y sí, les hará falta profundidad, y sí, alguna de sus soluciones pareciera no ser de las más adecuadas, pero ahí está un primer paso. El #YoSoy132 debe buscar lo que el 68 no fue. 1968 debió ser el año donde comenzara la transición, donde un régimen autoritario pero que hasta antes de ese año había dado resultados en términos económicos (en esas épocas los chinitos nos visitaban para ver como le hacíamos) empezaba a caer y era necesario hacer el cambio (esto equiparándolo con Corea del Sur, que si lo logró hacer).

    México es un motín para unos cuantos. El problema no es el estatismo, el socialismo, el neoliberalismo, el liberalismo social; el problema es que bajo todos esos regímenes el problema continúa. En tiempos de Echeverría, los políticos se hacían rico con todas esas «empresas del pueblo»; llegaron los tecnócratas neoliberales, privatizaron, y los monopolios públicos se hicieron privados. Esa «famiglia política» sigue presente y se adapta al entorno, y así seguirá, aún cuando se aprueben «las reformas estructurales que México necesita».

    ¿Pueden cambiar las cosas? Yo soy positivo y creo que sí, pero va a costar, va a doler, y tendrá que haber sacrificio (no estoy hablando de una revolución con armas). Todo ese historial corruptil, autoritario y paternalista no es genético, es aprendido; hay ejemplos de países que han superado sus propios defectos colectivos. Creo que el primer paso es conciencia, ser conscientes de la situación en la que se está. Falta un cambio de actitud, si queremos democracia, tenemos que ser demócratas todos los días, respetar a aquel que piense diferente, saber que lo natural es que los demás no van a pensar como yo, y en lugar de juzgarlos, podemos intercambiar ideas, debatir. ¡Bienvenida la tolerancia! Tenemos gente que vale la pena, y mucha gente en su vida diaria nos muestra que si se puede. Pero hay que reconocer nuestros defectos como sociedad para lograr salir adelante.

    ¡Cuidado! tolerar no significa tolerar la corrupción, el autoritarismo, la antidemocracia, o a los políticos que ya anteriormente con sus acciones nos han insultado a todos los mexicanos; porque estos ya perdieron la autoridad moral para sentirse agredidos por millones de mexicanos.