Categoría: reflexión

  • La madre de Enrique Peña Nieto

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Hay casos en que una sana catarsis llega a lo ridículo y lo banal. Hay casos que pueden ser parecidos, pero una sutil diferencia es suficiente para diferenciar una loable expresión ciudadana, y un acto de masas comportándose como masas no pensantes. Así, es muy diferente hablar de una marcha en contra de un candidato cuyo partido trae malos recuerdos (y el mismo candidato inclusive) en tiempos de elecciones, que de una mentada de madre masiva en Twitter, cuya razón (desde un perspectiva «racional») desconozco.

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Muchos no votamos por Peña Nieto, y cuestionamos su figura, y cuestionamos el proceso electoral, cuestionamos su inteligencia y cuestionamos a algunos miembros de su gabinete. Era tiempo de pasar a de la protesta a la propuesta (ambas necesarias), pero crear un Trending Topic en Twitter en «homenaje» a la madre de Enrique Peña Nieto, no es algo que siquiera se le puede llamar protesta. Una protesta es un acto donde los ciudadanos se manifiestan ante alguna inconformidad concreta (salarios bajos, monopolios, crisis económicas, o el regreso del PRI como sucedió el año pasado). Mentarle masivamente la madre al Presidente Peña en las redes sociales ni siquiera es de buen gusto como catarsis. ¿Qué ganan con eso? En realidad, nada.

    A veces no se entiende como funcionan las cosas. Empezando porque Peña Nieto no es el origen de todos los males, más bien sería la consecuencia de muchas cosas que suceden en el país. En resumen, si no era Peña era otro. El #YoSoy132 al menos había puesto los ojos en uno de los problemas de raiz (el monopolio en las telecomunicaciones). Pero no, cuando el IFE fijó su postura ante el caso Monex, nadie protestó, todos callaron; cuando en Veracruz, el PAN puso al descubierto una estrategia operativa para utilizar los programas sociales para ganar votos, nadie protestó, todos callaron. Me llega un lamentable mensaje de -Esto es absolutamente personal contra Peña Nieto, ni siquiera en contra de sus políticas que puedan ser cuestionables-. y eso es lo preocupante.

    Y es preocupante porque hasta para el gobierno y el propio Peña Nieto, es más cómodo tener a ciudadanos que se limiten a mentar madres en las redes sociales, en vez de cuestionar sus políticas y la forma en que se gobierna. No, no importa que Peña Nieto haya mostrado opacidad al rendir cuentas, pero sí importa que no haya sabido decir qué es el IFAI. No, no importa toda la estrategia operativa en Veracruz, pero sí importa que haya mencionado a Boca del Río como capital de Veracruz. Es más, tal vez ni siquiera Peña Nieto se haya enterado de la mentada que recibió en las redes sociales.

    Si queremos construir un mejor país, debemos enfocarnos en la raíz de todos los males, y proponer un cambio. Los cambios son difíciles y conllevan esfuerzo. Mentar la madre en una red social es algo demasiado fácil. No. El gobierno no va a cambiar de forma de hacer política por una «mentada masiva» recibida en Twitter. Se entiende la inconformidad que genera este personaje, pero no hay siquiera un móvil que detone un enojo colectivo, máxime que Peña Nieto lleva poco en la presidencia y no podemos hablar todavía de políticas que hayan afectado de forma directa y evidente a la población. ¿Les pregunto? ¿En qué cambió el país despues de ese hashtag?

    Mientras, seguramente Peña Nieto ha de estar festejando cómodamente con su madre (si su agenda se lo permite), quien seguramente le pedirá a su hijo dejar de cometer errores y ponerse a leer para que no la estén recordando por todos lados.

  • 10 cosas que debes de saber de la gente

    10 cosas que debes de saber de la gente

    10 puntos, así de fácil y simple, 10 puntos que debes que saber de la gente. El desconocimiento de estos puntos hará que te lastimes constantemente. Para estar bien, debes de conocer el comportamiento humano y entenderlo. El mundo está hecho a la medida de las leyes de la naturaleza, o de un Dios, pero no está hecho a tu medida, así que el mundo no va a ser como tú quieres que sea. Para que te vayas acostumbrando, lee bien los puntos, apréndetelos de memoria, repítelos, postéalos en Facebook (claro, citándome a mí), grábalos en tu smartphone, dile a Siri que te los repita. Comparte este artículo en las redes sociales para que todos lo sepan, por más likes tenga el artículo, a más gente estarás ayudando  y yo me haré más famoso. Empezamos con esta hermosa lista de 10 puntos, ni 1, ni 11, ni 69, ni 132, son simplemente 10 puntos.

    10 cosas que debes de saber de la gente

    1.- No puedes poseer a nadie, la gente es libre de quererte.

    No. Nadie puede ser tu amigo, novio, socio, pareja por obligación. La gente es libre, y si una persona ya se aburrió de ti, está en su derecho, si le caes mal, también está en su derecho de caerle mal. Aunque duela, aunque sea feo, así es, y la gente puede hacer lo que se le plazca son sus vidas.

    2.- Nunca va a existir alguien igual que tú.

    Puedes encontrar a alguien que comparta de alguna forma tus mismos gustos. Pero en cuanto conozcas más a esa persona, te darás cuenta que tienen muchas cosas diferentes,y si no logras tolerar las diferencias, difícilmente vas a poder intimar (como amigo, novio, whatever)  con otra persona.

    3.- La gente tiene sus propios intereses y deseos. 

    Siempre, a menos que la persona tenga serios problemas de autoestima, buscará satisfacer sus necesidades primero. No le puedes pedir a nadie que se preocupe por ti antes de que se preocupe por el mismo o ella misma. Por ley natural se preocupará antes por sus problemas que por los tuyos. Así que encárgate de tus problemas antes de esperar a que te los resuelvan, porque eso se llama egoísmo.

    4.- Siempre serás criticado.

    El Don Nadie es quien menos recibe críticas, porque como su estilo de vida es defensivo, timorato, entonces nadie lo ve. Siempre que quieras sobresalir, siempre que te veas, siempre, pero siempre, serás criticado. Así que no actúes evitando obsesivamente que la gente te critique. Porque si no te critican por tus defectos, te van a criticar por ocultarlos, o te van a criticar por no tener defectos.

    5.- Al final del día, la gente tenderá a tratarte como eres.

    Si quieres fingir que eres de una forma que eres, podrás engañar a una, a dos personas, pero la gente poco a poco te irá conociendo, y se irá dando cuenta de quien eres. Así que deja de perder el tiempo en fingir y trata de cambiar de fondo aquellas cosas que no te gustan. Y no solo no llegarás a ser perfecto, sino que nunca le llegarás a caer bien a todos, porque a muchos incluso, no les cae bien la perfección.

    6.- Aprende a diferenciar a los amigos de los intereses.

    Cuando creces, socializas con mucha gente, porque los roles cambian y nos obligan a interactuar más, a menos de que tengas que hacer un trabajo monótono y repetitivo en la oficina. Debes saber diferenciar bien a tus amigos de aquellas personas que tienen una relación contigo por algún interés, ya sea, laboral o económico. De la misma forma, tienes que saber a quienes tratas con el fin de cultivar una amistad y a quien tratas con el fin de saciar un interés. Debes de ser sincero contigo mismo, de tal forma que puedas ser sincero con los demás.

    7.- Quien te habla cosas malas de otras personas a sus espaldas, hará lo mismo contigo.

    La gente bocona y criticona, lo será con todo mundo y con todos lados. Se precavido con la gente que suele criticar constantemente a otras personas, porque seguramente hará lo mismo contigo. Huye de esas personas, o bien, señala su problema.

    8.- Todo mundo tiene problemas (psicológicos).

    Lo raro es que en realidad «la gente normal» (según el estereotipo que nos vende) no es normal. No se si han notado que casi siempre que hablamos de gente muy sana y estable, hablamos de gente con la que no hemos intimado mucho. La vida de prácticamente todos los humanos dista de ser perfecta, y todos tenemos algún pasado difícil, alguna secuela. Algunos menos, otros más. Pero técnicamente todos, estamos locos.

    9.- Amigos tenemos pocos.

    Para tener un amigo de verdad, tenemos que intimar mucho con él. Los humanos no tenemos mucho tiempo para intimar con todo mundo, así que no importa que seamos sociables o no los seamos, amigos de verdad se cuentan con una mano. Y eso es lo que los hace valiosos, la escasez. Y como son escasos, se tienden a valorar más y por eso las relaciones son duraderas. Te podrás llevar bien con mucha gente, pero cuando pase algo difícil, verás que quienes te tienden la mano sinceramente, son pocos.

    10.- No trates de dar a la gente que no está dispuesta a dar. 

    Un poco relacionado con el primer punto. Así de fácil. No te esfuerces por mostrar afecto a quien no te lo quiere dar. Esa persona está en su derecho de no dártelo, y si tu lo haces solo estarás malgastando tu tiempo. Y acéptalo, haces eso no por ser una persona cariñosa, sino porque estás aferrado a que la otra persona te corresponda.

  • Un político pobre es un pobre político

    Un político pobre es un pobre político

    La política, el oficio más detestado, pero a la vez el más deseado.

    Un político pobre es un pobre político

    Un político no puede ser una persona normal. A la vez no tiene que ser necesariamente un genio, un pensador, una persona culta (alguien decía haciendo referencia a Sarkozy, que las personas sumamente cultas e inteligentes, pocas veces tenían la aspiración de ser políticos). Aunque eso no significa que no las haya, y de hecho algunos (aunque pocos) se han destacado por eso. El político tiene que ser práctico y ambicioso. Pensar que un político no quiere poder, es como pensar que un empresario no quiere ganar dinero, es un absurdo. Mientras en la iniciativa privada el individuo busca una mayor remuneración, en el servicio público se busca un mayor poder.

    Eso no quiere decir que un político necesariamente se vaya a corromper, o vaya a traicionar sus ideales. Pero vaya, que hasta el político más honesto necesita acumular poder para poner en marcha sus ideales. Sin poder, el político no es nada, no importa como lo gane, negociando, llenándose de intereses amigos, escalando por mérito propio tal cual empresa privada, adulando a los demás, ganándose la simpatía de la gente. Al igual que un empresario que no tiene un clavo en el pantalón, no tendrá el más mínimo dinero para invertir.

    Tal vez Hank González no estaba tan errado con su famosa frase, Un político pobre es un pobre político. Tal vez las formas inherentes a la frase del oriundo de Atlacomulco y padre del dueño de los Xolos eran despreciables (basta ver su carrera política), pero en el fondo parece haber algo de razón. El poder es la moneda de cambio en  la política, si no tienes poder, no eres nada, si tienes mucho poder, posiblemente suceda lo contrario. La cuestión es que el poder es una herramienta y no debería ser un fin.

    Un reto es, para los políticos, tener los pies en la tierra a pesar del poder acumulado. Dicen que el poder enloquece a la gente, y muchas veces así sucede, sobre todo cuando no se tienen los valores muy firmes e ideales sinceros y auténticos. Si no hay esto, el poder dominará al político y no el político al poder. El individuo espiritualmente corrompido hará política para buscar el poder como un fin y no como un medio.

    Dicen también que los trastornos mentales más que una carga, son un arma para el político. Estos muchas veces aceleran su ambición y en algunas ocasiones logran moverse más rápido. Pero estos también son los que corren un mayor riesgo de descarrilarse o corromperse. Son los primeros en tirar sus ideales en aras de la búsqueda del poder, o por el contrario, los abrazan tanto, que los convierten en un dogma inmutable, donde no cabe la reflexión ni el debate, por que no solo van contra ese dogma, sino que apuntan al mal psicológico que padece el político.

    Ser político es todo un reto y una responsabilidad. Tienen una gran capacidad para construir e incidir sobre sus gobernados, pero también tienen una mayor capacidad para destruir. Y tal vez es por eso que en este arte, existan más villanos que héroes.

     

     

  • Adictos a Facebook

    Adictos a Facebook

    Tengo un amigo que es recitente a usar smartphones por eso de que «enajenan» a la gente, aparato al cual le ponen más atención que a la gente que los rodea en un evento, en una fiesta, o en pleno acto sexual. Me dice que le desespera que todos los mortales estén con su aparatito,  y sobre todo, porque están pegados al Facebook todo el maldito día. Incluso le recomendaba a su novia que no dejara abierto su Facebook mientras trabajaba porque dice, que se sobreentiende, que está disponible para platicar con quien sea (lo cual sabemos que no es cierto porque desde la época del Messenger uno podía tener su red social abierta, ya sea porque la consultó antes o por simple inercia). Mi amigo se llevó unos güamazos por parte de su novia debido a sus fuertes críticas (pruebas las tengo, pero por ética profesional no las mostraré), pero aún así hay algo de razón en lo que dice.

    Adictos a Facebook

    Facebook es una red que nos permite de alguna forma estar en contacto con nuestros amigos y seres queridos. Al instante se pueden ver las fotos de las fiestas, eventos, e incluso pensamientos de los conocidos. También incluso se puede usar para trabajo (aunque digan que no se diseñó para eso, así como el paraguas no se creó para proteger del calor). Yo alguna vez he cerrado negocios ahí, y por otro lado los jefes pueden ver el perfil de los prospectos a contratar (cosa que no me agrada del todo).

    El dinamismo que tiene esta red social hace que la gente lo utilice recurrentemente para estar en contacto con su gente cercana. Claro que es pretexto para que algunas personas espíen a otras (gente que se siente atraída por otra persona o tenga algún interés), o que algunos individuos, debido a sus problemas psicológicos se convierta en un acosador o stalker, lo cual es sumamente incómodo. También es oportunidad para que los mortales se sientan queridos en sus cumpleaños cuando reciben cientas de felicitaciones (varias de ellas, por parte de personas que solo han visto alguna vez en su vida).

    ¿Qué es un adicto a Facebook? ¿Qué parámetros nos indican que un individuo es un adicto a esta red social? Algunos afirman que  es aquel que consulta su muro recurrentemente. Si fuera así, entonces sería un problema social mayoritario, debido a que la mayoría de las personas de clase alta y media lo hacen, basta con ir a una fiesta y ver su comportamiento frente a un smartphone. Hay quienes dicen que son aquellos que no son capaces de dejar de entrar a esta red social por un día. Peor aun, quienes basan su autoestima en el número de amigos que tienen en la red (no importa si no interactúan con alguno de sus 1,000 seguidores), o quienes prefieren las relaciones virtuales a las reales, en vez de que esta red sea un complemento a las relaciones reales y no una forma de suplirlas.

    Hay quienes son imprudentes en el uso de estas redes, sabiendo que pueden poner su reputación en juego. Un conocido comenta constantemente que siente que es un fracaso para los negocios y que nunca va a salir adelante, cuando su trabajo es dar cursos de motivación a los negocios ¿Ustedes lo contratarían? Las redes no deben de suplir de alguna forma la actividad social real, sobre todo aquella que tiene que ver con la intimidad porque de esta forma el individuo quedaría expuesto ante los demás.

    Conforme las tecnologías y la sociedad avanza, siempre aparecerán nuevas razones para hablar de nuevas adicciones. Aunque creo que sería ingenuo pensar que el Facebook es responsable de la gente adicta a esta red (y hablo de adicciones fuertes), cuando más bien es una consecuencia. Es decir, la gente que genera una adicción fuerte, valga la redundancia (hablo de stalkers, de gente que mide su autoestima en los seguidores que tiene en esta red), es gente que tiene problemas psicológicos que de otra manera posiblemente los reflejaría en otras actividades. Lo demás es simplemente el comportamiento natural del ser humano, en relación con una nueva tecnología.

     

  • Corrupción y autoridad moral

    Corrupción y autoridad moral

    Corrupción y autoridad moralTodo el mundo se queja de la corrupción. Toda la gente que conozco lo hace.

    – ¡La corrupción es el cáncer de México (mientras no me beneficie yo), si no cambiamos maldita sea no avanzaremos (pero si avanzo yo, podemos platicar)!-.

    Una persona va manejando su automóvil quejándose de la corrupción: -Compadre, la Chayito no tiene madre, neta la deberían de correr, siempre ha sido corrupta, en el PRD, en el PRI, es una operadora política ¡No hemos avanzado, los gobernantes siguen haciendo las mismas corruptelas de siempre!-.

    Esa persona que se da aires de intelectualoide españolete, se pasa el alto «cashi shin querer». Lo detiene el policía. Y mientras el «cuico» se baja de la moto y va en dirección a la ventanilla del carro, el individuo emite fuertes críticas patrioteras y moralinas: -No puede ser que un policía esté gordo, ¿Cómo se va a desempeñar así?. La corrupción, como somos corruptos se permiten que individuos sin capacidad física se encarguen de hacer estos trabajos-.

    El individuo no se dio cuenta que se pasó el alto. Se enoja al ver que la policía llega con la multota: -¿Cuál multa? ¡Voy a impugnar! ¡Compló!. Y como se le hace injusto pagar doscientos pesitos en ventanilla: -¿Por qué me detienen a mí? Agarren a los corruptos que están en el gobierno-, entonces pues decide llegar a un arreglito. -Mire oficial, tengo 50 pesitos, es negociazo pa uste’ y pa’ mi. Fue un alto, mírelo, el rojo no prende muy bien que digamos. Entonces con eso quedamos tablas-.

    Ah, pero si es una mordidita no es malo. Si no es una pequeña influencia en un pequeño trámite, no pasa nada. Los corruptos son los de arriba, esos sí roban. Yo no pago impuestos porque pues no gano mucho y tengo que mantener a una familia. ¿Pero el rico que? Gana muchísimo, y evade impuestos. ¿Por qué no le hacen nada? ¿Por qué no sancionan a Carlos Slim? Sí, me robo el Internet del vecino, pero entiendan, no me alcanza, y los niños tienen que hacer su tarea.

    Lo peor, luego se burlan y critican la doble moral.

    Triste que los mexicanos seamos muy buenos para ver la paja en ojo ajeno y no en el propio.

    Pa’ criticar. Hay que tener autoridad moral.

  • Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    ¿Ortega y Gasset? ¿Qué no era la famosa dupla del River Plate?

    Mejor ponte a leer Parte 2 (el mexicano como ignorante)

    Creo que esto amerita una segunda entrega. Me gusta ser insistente en la cuestión de la lectura, porque de verdad veo muy difícil que un pueblo profundamente ignorante pueda salir adelante si no se logra hacer un cambio. Son muchos los factores, la educación, las instituciones, la cultura, pero parte también es responsabilidad de las personas que deciden no leer. El título es sugerente, hablar del mexicano como ignorante es confrontativo, y muchos incluso me dirán que es un insulto. Pero el título está basado en estadísticas fundamentadas. En México no se leen más de 2 libros por promedio. En Alemania, el 60% de la población tiene el hábito de la lectura, en Japón el 91%, en Argentina el 17%, en Chile el 18%, ¿Y en México? Sí, 2%. Solo 2 de cada 100 personas tiene el hábito de la lectura y la verdad, se nota.

    Creo que hay que asimilar donde estamos parados, y nuestra realidad es dura. Parece un insulto, pero no es mi afán, más bien la realidad es insultante. Leer en México parece una cuestión de minorías, -¡Los que leen son intelectualoides desadaptados, hipsters, tetos, teólogos persignados, rojillos subversivos! ¿Cuándo van a sacar la fiesta papaloy?-.

    Triste es ver como otros países latinoamericanos nos rebasan por goleada, símbolo de que su cultura se fortalece más que la nuestra. Argentinos, chilenos, brasileños. ¿Qué estamos haciendo mal? Yo creo que muchas cosas. No se trata de leer con el fin de «mejorar nuestras estadísticas», se trata de que tengamos una sociedad más cultivada. No importa que tengamos herramientas a la mano si no hay voluntad. Lugares para comprar libros los hay pero poca gente va a adquirir uno, bibliotecas no hay tantas por la poca demanda, pero varias escuelas y universidades poseen una. Y qué decimos de Internet que es un mar de conocimiento y lo que abundan son personas pidiendo vidas para Candy Crush en Facebook, tomándose fotos con Instagram en el baño.

    ¿Qué nos hace falta para interesarnos un poco más por la sabiduría? ¿Los mexicanos habrán entendido ese ignorance is bliss y por lo tanto no se quieren amargar con tanto conocimiento? No lo creo. Es la falta de cultura y la falta de voluntad. No hemos aprendido a valorar la lectura, han existido iniciativas que emergen desde la izquierda o hasta de afines a la derecha política, pero no se ha hecho lo suficiente.

    No sé si tiene que ver también con los esfuerzos para cultivar este hábito. Muchas personas me comentan que sienten aversión a la lectura porque cuando iban en la secundaria porque les pusieron a leer El Quijote. Yo creo más bien que se deben de introducir a los niños y jóvenes a la lectura con libros no solo de su edad, sino que les pueda gustar. Un libro que me ayudó a meterme en la lectura fue El Diario de Ana Frank. Tenía 15 años solamente y la verdad que el libro me impresionó, así también a varios de mis compañeros.

    Lamentablemente en México el ambiente no incentiva mucho el hábito por la lectura. Doña Tele (Televisa sobre todo) fue nuestra nana. Y digo, entiendo perfectamente que nos hayamos identificado con caricaturas o películas que marcaron nuestra infancia, es algo totalmente sano. Pero Televisa ha generado una especie de cultura nociva sobre la sociedad, como el casi único medio poseedor de toda la verdad. Incluso algunos comerciales ridiculizaban la intención de cultivarse intelectualmente. Además, al tener una sociedad que no lee y ve mucha televisión. No habrán muchas personas que nos inviten a tomar un libro.

    No sé que tan fácil sea salir adelante si no tenemos el hábito de leer. Una sociedad ignorante es una sociedad poco educada, es una sociedad manipulable, y no solo eso, es una sociedad con menos herramientas para ayudar a que su país salga adelante. Algunos me dicen ¡Mira a los argentinos, se creen muy cultos, y tienen un gobierno tan corrupto con los Kirchner! Yo les digo, sin afán de ensalzar a los argentinos que ya de por sí tienen un autoensalzamiento de nacimiento: ¡Si ellos que son relativamente más cultos que nosotros están así ¿Entonces cuanto nos hace falta a nosotros?!

    Tarea, pónganse a leer e incentiven la lectura en sus seres más cercanos.

  • Mejor ponte a leer

    Mejor ponte a leer

    Desde que Facebook determina las vidas de los humanos post modernos, nos hemos dado cuenta que todos los días es «día de algo», día de la tierra, día del agua, día del aire, día de la evasión fiscal, día de la mujer, día del hombre, día de los derechos del extraterrestre, día de una gota caída, y por supuesto, hoy es el Día Internacional del Libro que fue decretado por la UNESCO. Y tomo uno de esos tantos días que se celebran para hablar de los libros, porque la verdad que la lectura es muy importante.

    Mejor ponte a leer

    Lo he repetido varias veces, vivimos en una sociedad que no fomenta la sabiduría, por el contrario, fomenta la ignorancia y la imbecilidad con el fin de que los humanos puedan ser más fácil de someter y no cuestionen el sistema en el que viven. Y no, no estoy sugiriendo que al leer te vuelvas un subversivo, pero tal vez sí que seas más crítico con tu entorno. Lo voy a decir aunque duela, pero hay una diferencia notoria entre las personas que leen y las personas que no leen. Se nota la diferencia cuando platicas con alguien que agarra constantemente un libro, y cuando platicas con otro que no lee. El primero tiene un léxico más amplio y además tiene cierto dominio de los temas que se hablan. Cuando no lo tiene se muestra más ávido por saber algo de dicho tema porque es su naturaleza cultivarse. Cuando hablas con una persona ignorante que no lee, notas un poco dominio de los temas de los que se hablan y solamente puede dominar trivialidades.

    No importa el tema (exceptuando los libros de «auto ayuda» estilo Carlos Cuauhtémoc Sánchez), los libros te dan una visión más amplia del mundo en el que vives. No importa si es literatura, novela histórica, política, poesía, ensayos, y a veces hasta libros técnicos. Todos tienen algo que decir, y desde su trinchera te abre los ojos ante un mundo que desde una posición frívola parece pequeño y repetitivo. Leer fomenta el espíritu y no sólo eso, desarrolla tu capacidad creativa. Sobre todo en el caso de las novelas donde nosotros los lectores tenemos que imaginarnos los escenarios donde esta se desarrolla, lo cual es bueno para nuestras neuronas.

    Insisto en la diferencia entre las personas que leen y no leen. La percepción que tienen del mundo los primeros es diferente a la que tienen los segundos. No es lo mismo un mundo condicionado y prefabricado a la medida de los medios de comunicación que solo gustan de mostrar una muy pequeña parte de la realidad a sus consumidores, que un mundo amplio visto desde la perspectiva de los diferentes autores que se leen en los libros, que generalmente tienen ese objetivo, transmitir conocimiento. No se trata de discriminación porque la realidad es palpable y es innegable. Es como si se hiciera la comparación de aquella persona que hace ejercicio y va al gimnasio frente a aquella a la que se le ve postrado ante un sillón viendo televisión con una hamburguesa grasienta en mano. Esa diferencia sería evidente en el físico. Bueno, pues en este caso, la diferencia en el intelecto es igual de abismal.

    La gente no lee libros porque le da pereza pensar. Pero en realidad no es un hábito tan difícil de adquirir.  El abrir un libro implica algo de esfuerzo, empezando por la búsqueda del tema que se quiere leer, y sobre todo, por el esfuerzo que implica leerlo. Pero al haberlo hecho, ya existe una posibilidad de que se pretenda adquirir otro, y luego otro, y otro, y así, se forma un círculo virtuoso. Es importante comenzar por un tema que no sea difícil de entender (lo cual no quiere decir de ninguna manera que se compre un libro de un pseudo autor de cuarta) y que el lector neófito sepa que le puede gustar. Al leer dicho libro se le abrirá «un poquito» la visión del mundo, lo cual podrá hacer que quiera saber más y por ende, busque comprar más libros.

    La televisión en cambio no requiere de un esfuerzo mayor al de agarrar un control remoto y sentarse en el colchón. Es más fácil ver una historia contada con contenido multimedia, y no niego que algunos de los contenidos sí le puedan dejar algo al individuo (más cuando se refiere a películas o documentales), pero no invita a usar la imaginación, todo está dado. En la TV queda menos tiempo para reflexionar. Mientras en el libro uno hace pausas y relee el párrafo para entender todo lo que va implícito en este, en la TV todo pasa continuamente (yo al menos no he visto a alguien que tenga la práctica de usar mucho el «pause» para meditar sobre lo que se dijo).

    La experiencia de la lectura es totalmente fructífera y redituable. No solo porque es necesario tener bases para entender lo que pasa en nuestro entorno, sino porque la verdad, el ignorante huele a ignorante por todos lados.

  • México y el atentado de Boston

    México y el atentado de Boston

    La semana pasada, la ciudad de Boston en Estados Unidos había sufrido un atentado terrorista donde hubo sin más no recuerdo 3 muertos y más de cien heridos. Se trató de una bomba colocada a metros de la meta del famoso maratón de esta ciudad. Cuantitativamente los números no son tan impactantes, máxime si los comparamos con los muertos generados por los tiroteos en las escuelas estadounidenses. Pero en lo cualitativo está el detalle. Se trató de un atentado terrorista perpetrado por chechenos naturalizados estadounidenses, el atentado ocurrió en uno de los maratones más prestigiosos, aunado al fenómeno mediático que generaron con la tragedia. Como si se tratara de una película estadounidense, se hizo una intensa persecución con cobertura en vivo por las horas que fueran necesarias por parte de los medios estadounidenses.

    México y el atentado de Boston

    Lo que me llama la atención es que en México le prestemos más atención a un problema que ha ocurrido fuera de nuestro país que a lo que ocurre dentro de él. Si llama la atención que en un país desarrollado como Estados Unidos sea el común denominador los atentados y los tiroteos, cosa que rara vez ocurre en otros países similares. Pero eso es algo como ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el nuestro. Los atentados perpetrados por el narcotráfico, balaceras, narcobloqueos y demás, ya son costumbre al punto que lo vemos como algo cotidiano. Posiblemente sea porque desde un punto de vista clasista y algo malinchista, parte de la sociedad se sienta más identificada con las clases medias y altas estadounidenses, que con las clases populares de nuestro país. Posiblemente por la influencia de su cultura o porque a pesar de los pesares, algunos siguen creyendo que Estados Unidos es algo imbatible.

    Lo ocurrido en Boston también es un buen argumento para crear una historia digna de Hollywood. El atentado, los terroristas que emigraron a Estados Unidos debido a los conflictos de su país, el joven que no se adapta a la escuela, el tío avergonzado, la persecusión de varias horas que implicó un toque de queda, un evento internacionalmente importante como el Maratón de Boston (que obligaron a retirar un capítulo de The Family Guy por sus paralelismos). Si algo saben hacer los estadounidenses, es crear historias «fantásticas» con sus tragedias e incluso lucrar económicamente con ellas (como en el 9/11). Nosotros en cambio tendemos a burlarnos de ellas, solo esperamos a que pase el espacio que merece el duelo o su equivalente para empezar a mofarnos por medio de chistes y parodias.

    Por un ejemplo, nosotros nunca haremos una historia hollywoodense de una masacre perpetrada por un cartel del narco donde se repliquen las persecuciones, se hable del héroe que logró que no fueran más los muertos, los medios no harán coberturas en vivo de la búsqueda de los agresores (aunque posiblemente sí transmitan el caso de una víctima, en forma más bien de telenovela mexicana, la historia del hijo de Doña Chonita quien llegó a estudiar la preparatoria a pesar de la pobreza que vivían en su hogar y el papá que los abandonó, y cuya vida «heróica» fue interrumpida por ese atentado), y menos venderán souvenirs años después en el lugar del atentado, tal y como ocurre en Nueva York.

    Lo que es innegable es que Estados Unidos es un país que tiene muchos problemas, y que tiene una descomposición social que no es acorde con su desarrollo económico. El hecho de que todavía sea el imperio dominante en el mundo le ha traído varios enemigos y detractores, desde gobiernos hasta personas cuya ideología termina siendo un problema. Todo esto podría explicar en parte el móvil del crimen.