Categoría: reflexión

  • Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Los medios masivos y el sistema promueven lo siguiente: Naces, te compran pañales, te enseñan a caminar, entras a estudiar a la escuela, primaria, secundaria ( if ($prole) {exit;} ), preparatoria, universidad, te diviertes, consigues novia, sexo, luego, después de tanta «diversión», debes encontrar pareja y casarte, debes de ascender en el escalafón empresarial, ser gerente, si te va bien, debes aspirar a una maestría para después obtener un mejor puesto, compras tu casa, tu coche, tienes hijos, los ves repetir el mismo proceso, envejeces y mueres.

    Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Resulta que romper este proceso te puede convertir en una persona anormal. Salirte de ahí puede acarrear críticas por parte de la sociedad o en caso extremo, hasta del gobierno. Si decides no terminar la universidad (cuando existen los medios económicos) eres señalado. No importa si quieres ser poeta, músico, o un empresario como Jobs o Bill Gates. -¡No es normal que no termines la universidad!-. ¿Si quieres llevar acabo alguna aventura yéndote a otro país? -¡Anormal, ajústate a los cánones sociales!-.

    Estás en los veinte y no has tenido relaciones sexuales: -¡Perdedor!- ¿Y si por tus creencias has decidido no hacerlo? ¿Si tu novia no quiere y han decidido esperar? ¿Tienes que ser juzgado por eso?. ¿Qué tal si los que te gustan no son los del otro sexo? -¡Anormal, pecador, puto, maricòn!- No mataste a nadie pero automáticamente has sido rechazado por un sector de la sociedad. ¿Qué tal si eres una persona distraída y activa? -¡Este niño está mal, hay que sedarlo con Ritalìn!- Tiene TDAH (enfermedad ficticia según palabras de su propio descubridor), ser normal es ser sano,dicen, pero ¿es sano ser normal según los parámetros de una sociedad enferma? ¿Si quiero ser sacerdote y no empresario, futbolista y no empleado?

    Y todos los humanos tenemos la presión de vivir y actuar de cierta forma, la presión de los padres que pueden confundir el cariño sincero con el deseo de ver realizados sus sueños frustrados en sus hijos. La presión de los amigos, la presión de los agentes mediáticos, la presión de las instituciones, las ideologías y dogmas. Siempre habrá una corriente tratando de homologarnos, de hacernos masa. Por eso queda en nuestro inconsciente una sensación de que si hacemos lo que nos han dicho que tenemos que hacer, estamos haciendo lo correcto, independientemente de si nos sintamos satisfechos o no.

    La gente que ha aportado cambios al mundo, es gente que necesariamente tuvo que romper con el proceso al cual están llamados todos los humanos hechos en serie. Y no tienen que ver las posturas ideológicas. Jesús, Confucio, Marx, Nietszche, La Madre Teresa, Mark Zuckerberg. Pueden tener ideas antagónicas, pero ¿Qué no todo es parte de una síntesis, de una tesis confrontada a una antítesis? Queda claro que aspirar a nacer,crecer, trabajar, y morir, no logrará que marques una diferencia en este mundo.

    Lo peor del asunto es que a veces aspirar a esa «normalidad» es algo difícil, al punto en que la gente tiene que aparentar serlo. Si conociéramos a fondo la psique de nuestros semejantes, nos daríamos cuenta de que todos estamos locos. Si todos fuéramos con un especialista, tendrìamos, al menos, la mayoría, detectado algún tipo de trastorno (algunos lo tendrán más marcado que otros sí). El problema es que en ese esfuerzo por ser «normal», cancelamos nuestra posibilidad de trascender.

    Las personas más «normales» suelen ser las más mundanas. Se conforman con la información que les llega, no la cuestionan, no la someten a crítica. Si esta información les implica no pensar mucho mejor. Por eso muchas veces son víctimas de estafadores, y muchas veces, ante una supuesta normalidad que crea un criterio endeble, el normal puede llegar a trastornarse igual o más que aquel que ha decidido no hacer lo que dicen que se tiene que hacer.

    Buscar salir de este círculo vicioso no significa rebelarse sin prudencia alguna (un rebelde con causa y no sin ella). Toda rebeldía deberá tener una razón de ser. Todo el riesgo deberá tener una razón y también deberá estar sujeto a crítica. La crítica no solo debe de ir a aquello que se quiere romper, sino a la forma en que se quiere romper. Es decir, así como emitimos una crítica al sistema, debemos ser, a la vez, autocríticos, para evitar actuar por meros impulsos.

     

  • La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    Uno se pregunta por qué mucha gente critica ese programa de La Rosa de Guadalupe de Televisa. Solo me bastó ver 1 capítulo (el de Justin Bieber) para entender el por qué de las críticas. Y la verdad me preocupa que para muchos jóvenes, este programa sea un referente para generar su escala de valores. En ese capítulo de alguna manera promueven y justifican el fanatismo. Pero este otro capítulo que es el que analizaré, es más preocupante, porque de alguna manera promueve la denigración de la persona dentro de un capítulo que ante los ojos de los jóvenes televidentes, puede parecer algo inocente.

    La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    Así va la historia. Yolanda es una mujer fea (que en realidad no lo es tanto, pero la arreglan para que así se vea), está perdidamente enamorada de un joven con rasgos caucásicos que no le corresponde y con la cual ella no convive a pesar de que están en el mismo salón. Este joven tiene una novia la cual también va en el mismo salón. Yolanda está perdidamente enamorada porque el joven es guapo, tiene una bonita sonrisa y juega al futbol. Yolanda tiene un blog llamado «Princesa Luna» donde sin que sepan que es ella, varias personas de su salón lo visitan, entre ellos este jóven, quien ignora que Yolanda está detrás de la Princesa Luna.

    La estrategia de Yolanda es dejarle cartas de amor en su closet en nombre de la Princesa Luna, lo cual le agrada al joven y provoca celos en su novia, además de que por medio del blog, le hace todas sus tareas de escuela. Pero en realidad el joven desprecia a Yolanda y la critica severamente (que está muy fea, es insignificante, y preferiría quemarse las manos antes de darle un beso). Yolanda está tan enamorada de este hombre, que le perdona todo lo que dice de ella y espera que un día sea correspondida. El joven después tiene un percance automovilístico por lo cual entra en coma. La novia al no soportar verlo en ese estado decide no visitarlo al hospital, por lo cual Yolanda se hace pasar por su novia para cuidarlo en todo el tiempo en que está en coma.

    El joven despierta pero queda ciego. Yolanda haciéndose pasar como la Princesa Luna lo visita y lo cuida. Después se entera que Yolanda es en realidad la dichosa Princesa Luna, a la cual se vuelve a referir como la «fea e insignificante», pero de pronto algo pasa que se da cuenta de todo el amor que le tiene (que en la vida real sería una obsesión maníaca) y el queda enamorado también de ella a pesar de su fealdad.

    La «moraleja» que me deja este capítulo es: Si eres un joven guapo, tienes que valorar a las personas por lo de adentro. Pero si eres una mocosa fea, tienes el derecho de adorar a alguien por ser guapo, y debes de ser correspondida, de lo contrario ese joven sería un patán. ¿Qué pasaría si un joven feo tratara de conquistar a Yolanda? Entiendo que en esas edades las chicas se sientan atraídas por jóvenes, tal cuales amores platónicos, con los cuales conviven poco. Pero una constante en el capítulo es que Yolanda no tiene ni un ápice de dignidad, y lo que muestra no es amor, sino una obsesión codependiente por alguien que no solo no la corresponde, sino que la desprecia explícitamente. Tampoco es amor, porque Yolanda no conoce como es este joven por dentro, entonces es sólo un capricho.

    En el episodio nos dejan ver que no es malo perder tu dignidad a cambio de tratar de estar con una persona que te desprecia. En el episodio, Yolanda ve conversar al joven con su novia donde éste dice que Yolanda es insignificante y está aberrantemente fea. Una persona que se quiere y tiene dignidad, con todo el dolor que pueda implicar, deja de esperar que esa persona le corresponda y rompe cualquier intención. Ella no, no importa que la desprecien, que la insulten. Ella hará todo lo posible por que sea correspondida. En la serie, ella tiene suerte, mucha; pero en la vida real, el desenlace hubiera sido distinto.

    Quizá trataron a dar a entender en el episodio que lo que importa es «la belleza de adentro». Pero Yolanda se enamora del joven por «lo de afuera». Dan a entender que no es malo humillarse, que no es malo alienarse o despersonalizarse con el fin de ser correspondido por alguien que no ha mostrado la más mínima intención. Un ejemplo es la mamá de Yolanda, que nunca le dice que se de a respetar y de cierta forma aprueba el capricho de su hija.

    Esta serie, se supone, es educativa. Pero más que nada, promueve antivalores como el desprecio, la humillación y el fanatismo. Azcárraga Milmo decía que la TV no era para educar, sino para entretener. Pero presentan a esta serie como algo educativo, para que los jóvenes entiendan más de diversos temas que les competen. Pero de verdad, estas series están demasiado lejos de hacerlo, y creo que más que ayudar, pueden confundir. También llama la atención de símbolos religiosos (la Virgen de Guadalupe), aunque las únicas alusiones a la religión son cuando las protagonistas le piden a la «virgencita» que resuelva todos sus problemas.

    Estos son los valores «morales» que promueve Televisa, que no tienen «el valor», más bien les vale.

    Anexo los videos del capítulo:

  • ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?

    ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?

    ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?Así va la historia. Un empresario hotelero de Jalisco fue secuestrado cuando salía del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Los secuestradores (originarios de Zapopan, Jalisco), lo llevaron a una casa ubicado en el fraccionamiento San Francisco Coyoacán, quienes pedían dinero por el rescate. El empresario logró extraer el arma de uno de los plagiarios cuando estaban dormidos y les disparó. Uno murió y el otro quedó herido (murió posteriormente). Después de eso logró huir con ayuda de los vecinos. Pero resulta que a este empresario se le investigará por homicidio por arma de fuego.

    ¿Creen que deban de procesar a alguien que mató a sus captores en defensa propia? La verdad a mí me parece un absurdo. Podrán alegar que mató a los plagiarios cuando estaban dormidos. Pero pongámonos a pensar. El individuo dentro de esa casa de seguridad corre el peligro de muerte cada minuto que se encuentra ahí. Está amenazado a cambio de una cuantiosa cantidad económica (y la experiencia nos ha dicho que aunque se pague, la vida del individuo sigue corriendo peligro). Es decir, el capturado hará lo posible por salir vivo, aunque ello implique privar de la vida de quienes amenazan con privarla.

    ¿Entonces para que no sea investigado, el empresario se tuvo que aguantar y desperdiciar la oportunidad de salvar su vida? Es algo demasiado tonto. Empezando porque es claro que esta persona fue víctima de un secuestro, empezando por eso, es absurdo que se le investigue.

    No sé que ocurrirá con el caso. Posiblemente (lo más probable) quede exonerado. Pero el simple hecho de solicitar una investigación por homicidio con arma de fuego es una burla por parte de la justicia. Un individuo tiene todo el derecho a defenderse si están privando de su vida y su libertad.

    ¿Qué piensan ustedes?

  • Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Esta semana es extraña para la empresa aérea VivaAerobus. Recibió mucha publicidad gratuita, pero no parece ser tan buena, aunque creo que algo que resalta más que el mal servicio de la compañía es el actuar de «ciudadanos» que sea por su linaje, posición económica o por su posición social o política. Desde luego no me quedo con el mejor sabor de boca con esta línea aérea, pero lo más desagradable es ver como gente sintiéndose superior, cree tener la capacidad de humillar a sus semejantes.

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Empecemos con el primer caso. Tenemos un video donde un grupo de personas están demasiado molestas porque el avión se atrasó (ellos dicen 8 horas, VivaAerobus dice que son dos), el agente de tránsito desde luego no sabe controlar la situación al punto que se burla de los molestos pasajeros que lo amenazan: -¡Uy, que miedo!. En eso un señor fornido, se llena de cólera, le reclama airadamente al empleado por sus burlas, en eso una señora le propina a dicho empleado sendas cachetadas. Este se sigue burlando y levanta la mano. Pareciera que le hace una seña al hombre fornido, lo que causa que este llegue y le propine varios golpes (literalmente le rompió la boca). Después de eso se retira enojado del lugar, y los demás empiezan a amenazar al empleado incluso con cárcel.

    Aquí tenemos dos casos. Una aerolínea que brinda un mal servicio, y naturalmente se entiende el coraje de la gente, porque un avión atrasado implica muchas pérdidas. Pero también es cierto que no se puede esperar un excelente servicio de una aerolínea cuyos boletos en muchos casos son más baratos que un viaje en autobús de lujo (ETN). El empleado de VivaAerobus fue muy poco profesional, creo que habrían suficientes argumentos para despedirlo, pero también tendríamos que ver la capacitación que recibió de la aerolínea. Porque estas personas deberían estar preparadas para manejar estos conflictos. Es inaudito que un empleado se burle de tí ante un mal servicio que está recibiendo.

    Pero la reacción de la señora que le propinó las cachetadas, y el hombre que le rompió la boca es algo peor. En un país desarrollado, estas personas hubieran sido consignadas por la policía y demandados. No hay ninguna justificación para utilizar la violencia, y es peor que un señor fornido se ponga al tú con una persona debilucha, chaparra y mayor de edad. Creo que hay forma de resolver esto, se puede ir a reclamar a la aerolínea, se pudo grabar este video del empleado burlándose para demandarlo e incluso subirlo a redes. Pero con los actos de violencia, el que pierde ante la sociedad, termina siendo el agresor.

    El segundo caso no tiene tanto que ver con el servicio de la aerolínea (aunque de alguna manera refuerza el mensaje de «mal servicio» debido al video que le antecede). Tiene que ver con una senadora del PRD, Luz María Beristain, que llega 9 minutos tarde a su vuelo. Debido a esto, el vuelo se cierra y ya no se puede tomar. La empleada sigue las políticas de la empresa, y la senadora busca intimidarla usando su puesto público con el fin de que le den acceso al vuelo. Se enoja y al final termina insultando a la empleada criticando su «educación».

    Esta senadora demanda que en otras aerolíneas sí le pueden reponer el vuelo. Pero cuando uno contrata un servicio con una empresa, acepta las políticas que esta empresa maneja (que de alguna forma se entregan al usuario), y si esa aerolínea no da esa facilidad, no tiene por qué darla. La señora llegó tarde, y si perdió el vuelo, perdió el vuelo. La empleada simplemente está haciendo su trabajo, y la senadora no tiene ningún derecho a humillarla, ni siquiera por tener su puesto público. Me sorprende que una senadora » de izquierda» arremeta contra una empleada diciendo que su educación es digna de Tepito y le llama «escuincla», cuando se supone que una izquierdista debería de representar a las clases más vulnerables. El tener un cargo político no te da el derecho de pedir trato preferencial en los servicios que se te den. Para una empresa simplemente eres un cliente más y ya.

    Es triste que en México, la gente quiera imponerse a los demás en base a su posición social, a su color de piel o a su puesto. También es triste ver el pésimo servicio al público que hay en varias empresas, al punto que los empleados puedan burlarse de la gente. Lo bueno, como comenté una vez, es que hay quienes evidencian estos actos con el fin de que queden reprobados ante la opinión pública y poco a poco vayamos dejando esas prácticas.

  • El fanático Emilio Azcárraga Jean

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Algunos entran en suspicacias porque después de la llegada de Peña al poder, los campeones han sido los Xolos de Tijuana (propiedad de Hank Rhon, perteneciente al grupo Atlacomulco) y el América (Televisa), cosa que más bien es producto de la casualidad. El América, de Televisa (televisora prácticamente dueña del futbol mexicano y que ahora que Slim acecha, combaten la multipropiedad de la cual se beneficiaron tanto) ganó el torneo de Apertura 2013 ante un Cruz Azul que tuvo todo para ser campeón, pero al final no quiso y en menos de 5 minutos hacia el final, se dejó empatar para ser liquidado por la vía de los penales. Todo esto despertó el irracional júbilo del fanático Emilio Azcárraga Jean.

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Azcárraga, el propietario de Televisa, es denostado por un sector de la población. Algunos lo responsabilizan junto a Elba Esther Gordillo, por la ignorancia en la que está sumido en el país. Pero a fin de cuentas es un empresario y figura pública, por lo tanto se espera que cuide las formas, al menos en lugares donde puede ser expuesto ante toda la población. Eso no sucedió en la final, donde por el júbilo de ganar un campeonato que se creía perdido, se dejó consumir por el alcohol para aparecer ante las cámaras de su propia televisora, en un estado no muy propio, y con la saliva de fuera. Una imagen realmente desagradable, máxime cuando se trata de una figura pública que por más sea criticada, se le tiene, o debería tener respeto al perfil de su persona.

    Lo que me llama un tanto la atención no es esto, que no deja de ser un acto desagradable. Sino el hecho de que los que detentan el poder, los que afirman estar por encima de los demás, en algún momento se comportarán como parte del rebaño que ellos han creado. Azcárraga apareció como un aficionado americanista promedio más, jubiloso del triunfo de su equipo hasta la despersonalización. Claro que la posición que tiene Azcárraga, le permite festejarse con el equipo del cual es aficionado (y dueño), y al final es víctima de un fanatismo muy parecido al del individuo promedio, con la sutil diferencia de que el es propietario de aquello de lo que se es fanático.

    Las redes sociales no perdonan, y ante nuestra costumbre de buscar humillar (sin un éxito práctico) a aquellos que la gente percibe como intocables, se hizo de Azcárraga una burla más monumental que el propio Estadio Azteca. El cual sí, tuvo la fortuna de no estar solo en esa humillación gracias a los desplantes también del técnico del América, Miguel «El Piojo» Herrera. Incluso creo que a Azcárraga le fue bien, y realmente creí que el linchamiento mediático twittero iba a ser todavía peor.

    Lo que hizo Azcárraga es algo que todos hemos hecho alguna vez en nuestras vidas. Tal vez el pecado es ser una figura pública. Ellos tienen que cuidar más las formas, porque la pérdida de reputación puede ser mucho más catastrófica que para el individuo común. Es el punto en que la calidad de figura pública (que trae muchos beneficios para el que lo es), termina siendo un arma de doble filo. Porque el honor se puede resquebrajar mucho más rápidamente, y no solo eso, sino que tiene más dificultades para poder restituírlo, debido a que quienes lo juzgan, son entes anónimos.

    A fin de cuentas los poderosos también pueden ser fanáticos, también pueden terminar enajenados por el mismo sistema que han creado y alimentado. Pueden ser fanáticos de la religión, o afición que lideran, empresarios víctimas del consumismo, o adoradores de la doctrina ideológica que buscan implantar. Esto nos recuerda que los poderosos son como tú y yo, con la única diferencia de que, tienen poder.

     

  • Las nuevas generaciones

    Las nuevas generaciones

    En la retórica política, empresarial, de desarrollo, el que quieran ustedes, se hablan de las nuevas generaciones que vendrán a suplir a la pasada. En Estados Unidos inclusive se les da un nombre: Primero fueron los baby boomers, luego la generación X, y muchos de nosotros somos la ahora conocida  generación Y o millennials.  Naturalmente las nuevas generaciones tienen ideas frescas, y son los que algún momento van a liderar el mundo. Estas nuevas generaciones parecen entender más la dinámica global y se han retroalimentado de las generaciones pasadas para de esta forma crear una nueva tendencia, aunque lo más sano es no subestimar a las primeras debido a su experiencia.

    Las nuevas generaciones

    En política se espera que la generación Y sea la que sea líder de un sano viraje en nuestro país. Sobre todo tomando en cuenta la historia de nuestro país (diferente a la de Estados Unidos) las nuevas generaciones creen más en la democracia y en la participación ciudadana que las anteriores, está más «globalizada» en sus conceptos, y logra ver más allá de nuestra cultura e idiosincrasia. Esta nueva generación ya no aspira a tener un empleo de por vida en una empresa, y muchas veces piensa en trabajar por su cuenta, ser freelance o trabajar en colectivos horizontales. Para ellos es muy importante disfrutar el trabajo y no solo ganar dinero.

    Estas son las personas que poco a poco tomarán los nuevos cargos políticos en nuestro país. Una duda que me viene a la mente por ejemplo, es cómo podrán compaginarse estas nuevas generaciones, dadas a la horizontalidad, a la democracia, con un partido como el PRI, tradicionalmente vertical y autoritario dentro de sus filas. ¿Las nuevas generaciones podrán cambiar a este partido, o el partido logrará alinear a esas nuevas generaciones? ¿Cómo serán estas nuevas generaciones en un partido como el PRD o MORENA donde basan el concepto de justicia social en los preceptos de la Revolución Mexicana, de dudosos resultados, y cuya doctrina se aleja mucho de las nuevas tendencias? ¿Cómo podrán compaginarse las nuevas generaciones con un partido conservador como el PAN?

    La doctrina de nuestros partidos políticos todavía esta supeditada a perfiles culturales más tradicionales. Algunos pueden satisfacer algún rasgo del perfil de la generación Y, pero ninguno puede lograr abarcar todo. Por eso uno se cuestiona si las nuevas generaciones podrán adaptar a los partidos, o tal vez si este sector social creará nuevos partidos que representen una ideología totalmente nueva, como lo es el Wikipartido, que ha intentado obtener el registro como partido político.

    Se dice que las nuevas generaciones podrán despegar más rápido si también aprenden de las generaciones pasadas y conviven con ellas. En política, la dificultad estriba en la cerrazón que puede haber en parte de las generaciones más grandes. No sé que tan fácil sea la convivencia con un político que vivió en el PRI de los 60 o 70, que negoció con líderes charros y sindicales. No se puede generalizar, porque existen personas grandes totalmente abiertas a las nuevas tendencias, y precisamente estas últimas personas son las que podrían abonar a las nuevas generaciones.

    Veremos que tan capaces son de cambiar el entorno estas nuevas generaciones. Si sostendrán su perfil democrático y ciudadano en puestos de poder, o si al ir avanzando en el mundo de la política dicho perfil será dejado a un lado en aras del pragmatismo político. Esperemos que estas nuevas generaciones logren un cambio en no solo nuestro país, sino en un mundo que atraviesa por una crisis global.

     

  • Es el Distrito Federal

    Es el Distrito Federal

    Caramba. Si hay alguna ciudad que se puede decir que va progresando (con esa costumbre de que para los mexicanos todo siempre va peor) es el Distrito Federal. Tuve la oportunidad de viajar (viajo casi cada año, pero esta vez fui más como turista) y la verdad es que cada vez me deja con un mejor sabor de boca. Desde hace tiempo había notado ya cómo la Ciudad de México mejoraba en la cuestión seguridad. Y es que hasta hace algunos años, ir al Distrito Federal implicaba que varias personas se preocuparan por tu viaje. Te comentaban que a tal persona la habían secuestrado, que mataron al hijo de no se quien en pleno Paseo de la Reforma, que robaron esto, aquello. Y de pronto ya casi nadie dice nada, incluso ya varios se atreven a presumirla como una ciudad segura (que claro, como gran urbe que es, siempre tendrá focos de inseguridad).

    Es el Distrito Federal

    La Ciudad de México tiene una dinámica muy diferente a la de Guadalajara, donde resido. Son dos ciudades muy diferentes y su historia urbana también lo es. Guadalajara es una ciudad todavía relativamente tranquila a comparación del Distrito Federal, el cual es muy denso y ajetreado. Y tal vez por eso llama la atención los avances en una ciudad caótica y con muchos problemas.

    Entre lo que he platicado con gente de allá, algunos les atribuyen el éxito a López Obrador (lo cual relatan sobre todo los taxistas), otros más bien a Marcelo Ebrard (el cual es mi punto de vista), y algunos otros dicen que no es el gobierno el motor del progreso, sino que la sociedad defeña (o chilanga) ha evolucionado al punto que el gobierno se ha tenido que poner «al tiro». Para algunos, el avance de su ciudad es demasiado evidente, para otros no tanto y también expresan molestias en algunos aspectos, pero todos te pueden mencionar mejoras tangibles en su ciudad. Apuntan con las manos a las cámaras de vigilancia, hablan de los beneficios sociales, de las ecobicis, la seguridad, e incluso las nuevas inversiones.

    El DF ha evolucionado al promover la convivencia a nivel calle. Dónde antes la regla era vigilar que un asaltante no te llegara por la espalda, ahora vemos una sana convivencia, donde jóvenes se divierten con patinetas o balones en la Alameda Central o en el Monumento a la Revolución. Se respira un clima de tolerancia en una sociedad heterogénea y cosmopolita. Podemos ver diversas expresiones culturales, de ideas. Tanto a una anciana católica promoviendo la palabra de Dios en el Zócalo, hasta los jóvenes «revolucionarios» criticando por medio de creativas mantas a la Cruzada contra el Hambre del gobierno actual. Posiblemente estos incentivos a la convivencia urbana, entre muchas otras cosas, es que han logrado sanear el tejido social.

    El Distrito Federal es una ciudad maravillosa. Tal vez no es mi ciudad favorita para vivir, porque no deja de ser una ciudad caótica y más ajetreada que otras ciudades del país. Pero sin duda que a pesar de todo es bella, que ni el influjo de la globalización y la competitividad le han quitado ese toque tradicional a la ciudad, donde modernidad y tradición conviven de una forma más armónica que en otras ciudades de México.

    A pesar de que no se ha logrado combatir eficazmente la corrupción en esta entidad (es junto con el Estado de México, la entidad más corrupta), se han logrado avances notables. Es una ciudad moderna, que todavía tiene problemas de contaminación pero que es pionera en energías alternativas, que desapareció por completo de la lista de las ciudades más inseguras del país (no solo por el tema del narcotráfico en varias entidades, sino por mérito propio), es una ciudad que tiene fuertes problemas de tráfico, pero que tiene un transporte público cada vez más eficiente e incluyente.

    Creo que podemos decir que tenemos una bonita capital, que tiene sus problemas, pero que tiene mucho que ofrecer. Una ciudad tan grande que a pesar de haber viajado 10 o más veces a ella, me sigue sorprendiendo.

    P.D. Si hay algo criticable, muy criticable. Es la Estela de la Luz aka la suavicrema o la estela de la corrupción. Un momumento demasiado simple y feo no puede ser el monumento que represente el Bicentenario de la Independencia y la Revolución. Es un adefesio tan feo, que ni siquiera el color del metal con el que está construido, es parejo.

     

     

  • Ladies and gentlemen

    Ladies and gentlemen

    Tradicionalmente, la sociedad mexicana ha tendido a parecer más heredera de una monarquía que de un estado liberal (a pesar de que a través del tiempo, el liberalismo estuvo en boga dentro de los círculos intelectuales en México). Más que un estado demócrata, parece que podríamos hablar de una nobleza, dónde los políticos y gente de poder hacen como que están cerca de la gente pobre, pero en la práctica viven en la opulencia y con un fuerte sentimiento de superioridad ante las masas. Por esto se entiende la arrogancia de ciertas personas y personajes, quienes por su posición social y/o económica, creen estar por encima de la sociedad. Son las famosas ladies y los gentlemen.

    Ladies and gentlemen

    Afortunadamente la sociedad, con la ayuda de las tecnologías, ha mostrado un fuerte rechazo ante estos comportamientos altaneros (que para muchos en algún tiempo podrían estar hasta justificados). Lo que es símbolo de un desprecio ante uno de los tantos males que nos aqueja como sociedad: Los privilegios de clase, el influyentismo, el nepotismo, el clasismo. Fueron las ladies de Polanco, el gentleman de Las Lomas, la lady Profeco, la lady Roma, entre muchos otros. Para asignarles el mote, dependiendo de su sexo, se antepone el término en inglés de dama o caballero, al lugar dónde el individuo ha cometido este tipo de actos (y donde frecuenta o reside).

    Esta reacción de la sociedad es una buena noticia, ante quienes buscan pasar por encima de ella. Esta a través de las redes sociales hace mediático el repudio que les generan estos insolentes actos, y lo va integrando al inconsciente colectivo. Donde se deja en claro que ese tipo de comportamientos no son bienvenidos en nuestra sociedad. Naturalmente dichos comportamientos se pueden ver en todo el globo terráqueo, pero en el caso de nuestro país es mucho más notorio que en muchos otros países desarrollados por nuestra herencia vertical y monárquica.

    Peña Nieto tomó una decisión acertada al remover a Benitez Treviño por los actos de su hija (conocida como la Lady Profeco). Sería tema de otro texto hablar por qué el sí, y no Romero Deschamps o Rosario Robles, que si responde a un hecho mediático y no de justicia. Pero una de las instituciones más respetadas del país, no se podía dar el lujo de permitir prácticas influyentistas, donde la hija del titular de esta dependencia, usa a la procuraduría para «castigar» a una restaurant por el hecho de que no le dieron una mesa (que nunca reservó). La hija se llevó el escarmiento de su vida. Fue repudiada en las redes sociales, y de seguro no le fue bien en casa cuando a su padre lo despidieron de su cargo por este hecho.

    La Lady Profeco, se dio cuenta del precio que tuvo que pagar por ponerse encima de la sociedad. En un acto donde ella tanteó que ganaría, que se saldría con la suya y castigaría al restaurant Maximo Bistro por no cumplir uno de sus caprichos. Ahora tendrá que soportar la culpa de ver a su padre sin trabajo por su comportamiento, y no solo eso, tendrá que lidiar con la pérdida (aunque sea temporal) de su honorabilidad.

    Una sociedad que aspire a ser democrática, debe de tener la capacidad de vigilar el comportamiento, no solo de quienes los gobierna, sino de sus semejantes. Una sociedad democrática no puede tolerar y dejar pasar actos arbitrarios de impunidad, porque si lo hiciere, estaría legitimando las intenciones de algunas personas de pasar por encima de  ella. Y una de las excusas de las ladies y los gentlemen, es que creen que sus actos van a quedar totalmente impunes.