Categoría: reflexión

  • De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    La gente a veces avienta cifras por aventarlas. Quienes las avientan son aquellas personas que se dedican a dar «discursetes» sobre como tener una buena imagen. -El saco negro debe de ir combinada con una corbata con franjas de 1.23 centímetros y que ese patrón no se repita en toda la vestimenta, el peinado debe de ser perfecto y firme, si las franjas de tu corbata son horizontales, no debes de peinarte para atrás porque denota inseguridad. También cuando camines, recuerda que cada paso que des con tus zapatos perfectamente lustrados debe de ser parejo uno al otro, porque sino denotas inestabilidad personal-.

    De asesores de imagen, ¿Qué tanto es tantito?

    ¿Lo han oído? ¿Se imaginan si todos siguiéramos al pie de la letra todas las recomendaciones de estos pseudo gurús aprendices frustados de Gaby Vargas? Lo peor es que me dirían de que forma (con las uñas bien cortadas, las manos acabadas de lavar) tendría que agarrarme la pistola para darme un tiro por tratar de seguir sus recomendaciones -Es de mal gusto darse el tiro en la boca porque podemos derramar sangre de más, entonces se recomienda ponerte la pistola en la sien perpendicularmente y jalar del gatillo, para tener un suicidio in.

    Creo que para vestir bien no hace falta mucho más que sentido común. Soy un convencido de que muchas de estas personas, no todas, pero la gran mayoría, ni siquiera saben porque las cosas son como las dicen. Simplemente las leen de otros, y ya se sienten con la capacidad de ir a dar discursos y conferencias. Son tan meticulosas en su crítica (más bien criticonería) que se fijan en cosas que a nadie le importa. En las elecciones pasadas, una «especialista» se barrió a los candidatos, que el amarillo de la corbata del peje no va muy bien, que las mangas de Josefina estaban largas y eso denotan x o y cosa, que el copete de Peña tenía un milímetro más de altura bla bla bla…

    Una frase, con todo respeto, que me recalcitra, es ese de «el 93% del lenguaje que emitimos es no verbal». Primero escuché que era 50% y 50%, luego 70% y luego, en un afán de ser exactos, 93%. Un porcentaje que aventó una analista de imagen.

    ¿Qué método científico utilizaron para llegar a la conclusión de que el 93% del lenguaje es no verbal y solo el 7% lo es? No, entonces si es así, estaríamos gobernados por una monarquía de mimos. Es cierto que el lenguaje no verbal también tiene importancia, pero esas frases trilladas y exageradas en demasía, lo que buscan es legitimar los argumentos de estas personas. Si el lenguaje no verbal es muy importante, entonces tengo que correr a comprar mi traje gris pantone número no sé que, porque no me van a dar el empleo que tanto busco.

    También me molesta la superficialidad de esta gente.  Dicen que tu vestir hablas de quien eres, que si denotas inseguridad, inestabilidad con tu vestir. A ver, si a una persona acomplejada la vestimos bien, le ponemos un traje de Hugo Boss ¿Qué tenemos? ¡Una persona acomplejada con un traje Hugo Boss! ¿Qué no sería más inteligente que esa persona trabaje en su autoestima? Una persona con baja autoestima bien vestida, incluso se va a sentir incómoda. ¡Ya sé! ¡Al diablo con los psicólogos, al diablo el Prozac, ¡compremos todos unos malditos trajes de marca, gel pa peinarnos bien y perfume!

    Me acuerdo, nunca se me va a olvidar. En la universidad nos hicieron ir a una conferencia de una «asesora de imagen», nos soltó toda su retórica donde nos decía cuanto dinero íbamos a ganar con cada color de traje, que impacto iba a tener nuestra imagen, y como esa imagen iba a hacer que atrajeras a la gente. Uno pensaría que en el receso todos se acercarían a ella, porque siempre en los recesos de las conferencias los alumnos platican con sus ponentes. Bueno, en el receso no platicaba con nadie, se veía tímida, insegura, a pesar de su vestimenta high class, su peinado bien aliñado y su piel maqullada. Todo su discurso se vino abajo.

    Con esto no quiero decir que la imagen no importe, ni que uno vaya a una entrevista de trabajo con el primer trapo que se encuentre. Sino que la cuestión de la imagen no debe de ser tomada tan a pecho, porque lo que más genera es estrés e incomodidad. A veces el sentido común es más importante que una serie de reglas estrictas recomendadas por asesores de imagen que ni siquiera saben el por qué de esas reglas y menos conocen su fundamento.

    Yo sé que no todos los asesores son así, pero de verdad, pensar que la imagen cuenta más que la persona (lo que sugieren tácitamente) es algo que termina convirtiéndonos en mero producto mercantilista. Los asesores de imagen deberían auxiliar a aquellas personas que no saben vestir bien, pero sin llegar hasta esa meticulosidad obsesiva.

  • Mexicanos al grito de grasa

    Mexicanos al grito de grasa

    1. Mexicanos al grito de grasa
    2. Con la torta a tragar y el jamón
    3. Y retiemblen las lonjas de grasa
    4. Al sonoro rugir del nalgón

    Mexicanos al grito de grasa

    México ya es el país con más sobrepeso en el mundo. Ya no es el Couch Potato arrimado en su sillón viendo el futbol americano con su cerveza en la panza (Pobre Homero Simpson), ahora es el gordito mexicano con el ombligo de fuera gritándole a la tele: -¡Vamos pinches Águilas¡ ¿Por qué no haces el cambio, pinche Piojo?-.

    ¿Por qué somos gorditos los mexicanos?

    -Ah es, que los gorditos somos simpaticones. El gordito de la escuela es el que hace reír a todos-. También claro, es candidato a sufrir bullying.

    El empleado gordito sale de su trabajo que tanto odia para comer en un puesto de la esquina. Los tacos bañados en grasa, luego unos chicharrones, su gansito del Oxxo comprado en la caja donde sí cobran. Pero eso sí, su Coca Light llena de compuestos químicos, aspartame y fenolcetonúricos para que no sienta remordimiento por haber comido tanto.

    ¿Y el ejercicio cuando? México es uno de los países donde se trabaja más (aunque de manera muy ineficiente). El empleado enajenado llega a su trabajo, y no faltan los bocados y el coffee break de 15 minutos que se extiende por más tiempo. Sale siempre tarde de trabajar, y llega a ver su novela de Televisa. ¿Pa cuando el ejercicio? El fin de semana hay que chupar chela, y lo que queda de tiempo para «estar» con la familia. Dicen que las relaciones sexuales ayudan a quemar calorías, pero muchas veces alguno de los que componen la pareja no está dispuesta a tener sexo.

    A un joven gordito le dicen que es importante que baje de peso para que le den trabajo. Después el gordito ve a Carstens en la tele, y dice -¡No es cierto!, él es tres veces más gordito que yo, y él maneja parte de la economía del país-. Aunque dudo que este joven cumpla su sueño de ser Presidente de la República: Han habido ineptos, ignorantes, estúpidos, pero no gorditos. Alvaro Obregón podría ser una de las pocas excepciones, pero cuando perdió el brazo en combate se alteró su metabolismo. Aunque yo creo que esto se debe más a la muy fuerte carga de trabajo de los presidentes y políticos con altos puestos, tienen que ir de allá para acá, con lo cual son poco propicios al sedentarismo.

    A nadie le gusta ser gordito. Sí, es posible ser gordito y tener una alta autoestima, y hasta con capacidad de ligar parejas esbeltas y hermosas, pero no implica que esta persona adore su gordura, más bien, no le da tanta importancia pero al final del día no le gusta. Hace más de una década vi un programa con el infame Nino Canún donde unas gorditas crearon un movimiento a favor de las chicas gordas porque no les gustaban que las discriminaran. No es que aceptaran su peso, por el contrario, lo que pasaba es que ellas difícilmente podrían ser flacas debido a sus condiciones genéticas y metabólicas.

    Ser gordito no es cómodo, porque se siente una carga en el cuerpo, sobre todo aquellos que tenemos un metabolismo que nos cambia de peso repentinamente al punto en que en medio año podemos estar delgados de nuevo. El único lado bueno de este nuevo «record» es que debido a la ley de la oferta y la demanda, seguirá creciendo la oferta de producto para gorditos. La ropa XXXL será más común y no tendrás que asistir a tiendas especializadas para comprarlas. Otros como yo, sufrimos porque al final del día, la ropa que compramos, en 1 año ya no sirve, ya sea porque nos queda demasiado grande o demasiado chica.

    ¿Quién ha fracasado? ¿El gobierno que no implementa políticas públicas adecuadas? ¿Todos los gorditos que tragan y tragan, y no hacen nada de ejercicio? ¿La selección mexicana que hace que los niños en vez de salir a jugar, agarren el XBox y jueguen unos Fifas? ¿El Chepo? ¿La Rosa de Guadalupe? ¿Toda nuestra comida grasienta con altos porcentajes calóricos? ¡Díganme, díganme quien!.

    Algunos políticos como cierto panista llamado Guillermo Martínez Mora, tienen muchas ganas de contribuir. Dice que no quiere ciclovías ni quiere regenerar espacios públicos porque quesque les molesta a los vecinos. No somos un país donde se preste mucho la convivencia en la calle. Algunos solo corren en el gym (en la elíptica). La vida es, casa-coche-trabajo-coche-casa. ¡Trasladarse a pie dos cuadras es de nacos, usa tu coche!, peor si usas transporte público, ya perdiste tu dignidad. Aunque los que lo usan, al menos caminaron algunas cuadritas, al menos su sedentarismo no es radical.

    Dicen que la depresión causa gordura. Posibles motivos:

    1. La crisis económica (recuerden que es algo que siempre va a existir porque todo el mundo dice «la situación está difícil», aunque el PIB crezca 40%)
    2. La reforma energética. ¡El petróleo es de todos mexicanos, y pa que los gringos no nos lo quiten, todos los mexicanos nos lo vamos a comer!
    3. El mal paso de la Selección Mexicana. Helados Holanda y Haagen Dazs tuvieron un incremento de utilidades del 300%, debido a que después de la derrota con Panamá, muchos se compraron su botesote de helado de dos litros.
    4. El final trágico de la telenovela. ¿Porqué Fernando Alberto de los Palacios tuvo que morir? ¡Iba a heredar la fortuna!
    5. Enrique Peña Nieto. No solo le quitó caché a eso de ser galán, guapo y delgado. A la vez hizo quebrar a Folicure con lo cual se perdieron miles de empleos, debido aque marcó una tendencia donde no tener pelo es sinónimo de cultura.

    Pero bueno, querían que fuéramos los primeros en algo. ¡Lo logramos!. Todos los mexicanos aprobamos las reformas estructurales alimenticias que nuestro hambriento estómago necesita.

     

  • La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    No, no vayan empezar a tratar de decirme: Se congruente, ¿A poco tú no has visto pornografía en tu vida? Como toda persona la he llegado a ver, aunque nunca me ha atraído demasiado la atención, nunca en mi vida compré alguna revista pornográfica. Y no, no tengo la costumbre de ver pornografía en Internet a pesar de que es demasiado fácil acceder a ella (y seguro con eso de la navegación privada) y la mayor parte del día (por cuestiones de trabajo) estoy frente a una computadora. Y las razones no son moralinas, no lo veo porque «es pecado, vas a arder en el infierno». Simplemente se me hace absurdo ver a dos personas teniendo sexo por puro dinero a cambio de que ya sea un puberto curioso, o un adulto sexualmente frustrado y depravado, esté agitando su falo. Además es la máxima expresión de la cosificación de la mujer, de su reducción a un objeto genital. Y curioso que muchos defensores del porno se consideran «liberales» cuando fomentan la misma reducción de la mujer a objeto de los machistas y patriarcales.

    La Rosa de Guadalupe Parte 2. Televisa y la porno

    Aclarando a esto voy a entrar al tema. Una cosa es que todos hayamos visto porno en nuestra vida, y que en la juventud hayamos accedido más a ella. Que el amigo se llevó su «revista», su «película» y lo vimos todos los cuates. Otra cosa es que se promueva como algo que está bien, porque no lo está. Como lo hace Televisa con su programa La Rosa de Guadalupe (que no he entendido las pocas críticas de la Iglesia Católica ante la forma en que usan la figura de la Virgen de Guadalupe) en uno de los episodios donde tanto conservadores, religiosos, progresistas y liberales concordamos juntos en que ese programa lo que hace es destruir a la sociedad mexicana.

    El formato de ese programa que ya critiqué en la primera parte, deja claro que pretende ser un espacio educativo dirigido a los jóvenes. Analizando su contenido, no tiene fondo en el que se sustenten sus argumentos, los cuales llegan ser más deplorables que los artículos de revistas del corazón impresas por la misma Televisa. Les cuento rápido de que trata el programa (qué pueden ver al final de este artículo):

    Resulta que una joven de 21 años de muy buen ver, se muda enfrente de la casa de un jovencito de 14 años. Desde el cuarto de la ventana de este joven se ve el de la recámara de la mujer. Entonces la comienza a espiar, y ella al darse cuenta, más que molestarse, le empieza a montar un show e incluso se desnuda para él. El joven invita a su amigo a ver el show, este último lleva revistas pornográficas que quedan escondidas en el joven de su recámara. La mamá descubre esas revistas y la pornografía en Internet, y entonces tenemos papeles opuestos de ambos padres que poco llevan a auxiliar a los hijos. La madre se espanta como histérica y dramática al ver que su hijo ve porno (como si fuera algo que nunca podría pasar), y el padre lo ve como algo que está bien porque es «la edad». El padre incluso le dice al hijo que está bien que vea porno, pero que sea más discreto y que no lo mire por Internet porque esas páginas no son seguras. Este joven después trata de acercarse a la vecina, y consigue fajarse con ella, lo cual genera un conflicto con su madre, y al final el joven busca tener relaciones sexuales con ella, para lo cual esta se niega argumentando que lo que pasó entre ellos dos era solo un juego.

    Parece que la moraleja de ese episodio es «no está mal que veas porno, sólo cuida que no lo vea tu madre. Y no es normal que te beses y deseés sexualmente con una vecina 8 años más grande que tú, mejor consigue a alguien de tu edad para estrenarte».

    Voy a lo mismo. ¿Se debe de promover la pornografía como lo hace La Rosa de Guadalupe? La verdad que estoy en rotundo desacuerdo. Ciertamente la madre se alteró demasiado sobre algo que es relativamente natural que suceda a esa edad, por lo cual debería estar preparado para ello. Y más bien tendría que aprender a guiar bien a su hijo, a hablarle del valor de las mujeres, que no son un objeto genital. Pero la discusión la gana el padre, cuyo argumento termina siendo parte de la moraleja. Ver porno está bien porque todos los jóvenes la ven. ¿Dónde quedó la orientación? ¿Entonces el padre va a dejar que su hijo se eduque sexualmente con mujeres que tienen sexo por dinero? Entonces de una vez promuevan lo que se acostumbra en los círculos machistas: -Voy a llevar a mi hijo con una puta pa que se estrene y se haga todo un hombrecito-.

    No sé si los individuos que se estimulan más fácilmente ante una escena sexual les significa una mayor derrama económica a Televisa. Pero su argumento es un absurdo. Alvaro Cueva, un periodista de espectáculos al que leía, hasta que le perdí el respeto por alabar esta serie, decía que uno de los mayores aciertos era que La Rosa de Guadalupe toca temas polémicos que nadie se atreve a tratar y que no caía en lo moralino. No se trata de si es moralino o no, el fondo de los argumentos de la serie es demasiado pobre que termina siendo despreciado por conservadores y liberales por igual. Muchos de esos argumentos son porque se les ocurrió a los escritores de la serie de repente, y eso en el mejor de los casos.

    Como dije. La Rosa de Guadalupe busca confundir a la gente, porque la «trata de educar» con argumentos sin solidez, sin fondo, creados por alguien seguramente con poca cultura y preparación, o si la tiene, con el fin deliberado de enajenar a los jóvenes de nuestro país. Tanto desde una perspectiva religiosa, o atea, ese programa es más que una basura. El prototipo del mexicano de Televisa es ese, una persona ignorante, dócil, con aspiraciones pobres pero que trabaje mucho para dedicar el tiempo libre a las pachangas, las novelas y a la selección mexicana de futbol, consumista más allá de sus ingresos, ah, y que vote por el partido que ahora nos gobierna a todos los mexicanos.

    ¿Creen que esa serie les haya dejado una moraleja a los pubertos de 13 años? Yo creo que es superior el morbo.

  • Edward Snowden y la libertad made in United States

    Edward Snowden y la libertad made in United States

    Durante años, Estados Unidos se erigió como el país salvador del mundo, argumentando la lucha por la libertad de los pueblos. Llegó a ser muy común ver películas que tenían la intención clara de crear el maniqueo mensaje de que ellos eran los héroes que nos iban a salvar contra los enemigos (el bloque comunista). Un ejemplo fue la película de Rocky IV, donde el personaje interpretado por Sylvester Stallone buscaba retirarse del boxeo hasta que llegó Ivan Drago, el nuevo ídolo de la Unión Soviética. Rocky vence a Drago en su propio país ante una arena llena de propaganda comunista, al final da un discurso de reconciliación (cuyo verdadero mensaje era el triunfo de Occidente) y muestra a un régimen comunista totalmente vencido. De esta forma, por medio de Hollywood, se buscó crear el discurso de los estadounidenses salvadores. Otros filmes mostraron que quienes salvaban al mundo eran estadounidenses (Día de la Independencia) o incluso presidentes se volvían héroes.

    Edward Snowden y la libertad made in United States.

    Ante la amenaza comunista, era natural pensar en que este discurso occidental iba a tener éxito. Pero ante la caída del Muro de Berlín donde se estableció casi como pensamiento único, y ante una falta de contrapeso, se empezaron a notar las fallas, las incongruencias, y el caso de Edward Snowden es un claro ejemplo de ello. Este jóven estadounidense empleado de la CIA pidió días de descanso para recibir tratamiento para su epilepsia. Viajó a Hong Kong y desde ahí filtró documentos del programa de vigilancia PRISM, donde reveló como el gobierno estadounidense mantenía un estado de vigilancia donde invadían la privacidad de las personas en medios electrónicos (contrario naturalmente, al discurso de libertad), lo cual hizo porque se le hizo indignante que el gobierno registrara las actividades de todas las personas cuya información puede usarse para intereses no muy sanos.

    El gobierno interpretó el acto de Snowden como una traición, aunque muchos ciudadanos estadounidenses, y sobre todo, no estadounidenses, lo vieron como un héroe. Estados Unidos busca hacer lo posible para extraditarlo y enjuiciarlo. Lo más cuestionable es la forma en que lo está haciendo. Países como Francia, Portugal y España no permitieron que el avión presidencial de Evo Morales, Presidente de Bolivia, sobrevolara sus tierras dado que se especulaba que Edward Snowden podía ir ahí, cosa que fue falsa. La decisión de estos países, muy seguramente presionados por los EEUU, fue algo ilegal. Un mandatario volar en un avión presidencial, goza la misma inmunidad e inviolabilidad de libertades que tendría en su país, según Antonio Romero, Catedrático de derecho internacional en la Universidad Autónoma de Madrid. Este avión solo se podría detener o desviar cuando el Presidente está siendo perseguido por un delito internacional, lo cual no se justificaría aún si Edward Snowden fuera dentro de ese avión.

    ¿Qué pasaría si Edward Snowden se llamara Eduardo Nieves, fuera Venezolano y hubiera filtrado información sobre como el gobierno de Nicolás Maduro vigila a los ciudadanos? Seguramente la postura estadounidense hubiera sido algo no muy lejano a la de héroe o defensor de la libertad. Pero el caso es que siendo el Gobierno de Estados Unidos el evidenciado, entonces termina siendo un villano. Lo cual pone en evidencia que el discurso de la libertad que ha mantenido el gobierno de Estados Unidos, tiene que ver más con un concepto de libertad moldado a los intereses del Gobierno del Estados Unidos.

    Sería un error caer en una postura maniquea y al ver este actuar del gobierno del país de las barras y las estrellas, entonces sus opositores pasan a ser buenos. Pero en cuanto a Edward Snowden, éste le hizo un favor al mundo al mostrarle a la gente como está siendo utilizada su información. Que claro, no es algo que ya nos deba sorprender mucho debido a las altas especulaciones, pero estas especulaciones se terminan convirtiendo en información oficial.

    Paradójicamente Edward Snowden se tendrá que refugiar en un país opuesto a los Estados Unidos, que no necesariamente promueven más la libertad que ellos, como pasa con Julian Assange habitando en la embajada de Ecuador en Londres. El problema es que para pedir asilo, los países le piden estar dentro de su territorio para hacerlo, y otros prefieren no dárselo para evitarse problemas.

    El discurso estadounidense de la libertad podría deteriorarse a menos que el discurso esté más apegado a los hechos. Tal vez actualmente este discurso no es tan necesario como en la época de la guerra fría. Pero el mundo da vueltas y cuando quieran que la población tanto estadounidense como no estadounidense cierren filas, podrían verse en un serio problema.

  • Steve Jobs, o por qué ser ordinario no es siempre la mejor idea

    Steve Jobs, o por qué ser ordinario no es siempre la mejor idea

    Quería escribir una reseña de la biografía autorizada de Walter Isaacson, pero creo que con este personaje tenemos la suficiente tela para cortar como para pensar en una sola reseña que se quedaría corta. Más bien he tratado de desmenuzar a este personaje, para entenderlo no sólo a él, sino a la condición humana, empresarial e incluso la supervivencia del más apto. Y voy por puntos.

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    Me queda claro con este personaje tan adorado por unos y criticado por otros, que ser ordinario no es la mejor idea. Steve Jobs no lo era,  y posiblemente se ponga al nivel de inventores de la era moderna. Era un buen ingeniero pero no extraordinario (Wozniak se lo llevaba de calle), y no sabía programar. Tenía muy buenas ideas, y su equipo de trabajo (que también aportaron ideas geniales, porque no todas fueron de Jobs) se encargaba de llevarlas a cabo.

    Creo que la meta de las personas comunes (la mayoría) es ser ordinario, lo más ordinario posible y dentro de eso ser felices. Nacer, ir a la escuela, tratar de ser popular en la adolescencia, tener relaciones sexuales, estudiar la universidad, buscar un empleo, casarse, tener hijos, ir de vacaciones a la playa, comprarse un auto que les gusta, envejecer y morir. A veces se prenden los focos rojos cuando una persona no va por ese camino, entonces se empieza a decir que puede tener algún trastorno psicológico o alguna deficiencia. La gente se puede asustar. Y es que si analizamos la infancia y juventud de Steve Jobs, veríamos a una persona lejos de ser el modelo a seguir por el mundo de lo ordinario.

    Podemos ver en Steve Jobs varios rasgos criticables, hasta patológicos. Fue una persona contradictoria, al principio abrazaba ideales más bien cercanos a la izquierda por medio del movimiento hippie (que siempre afirmó defender), se oponía al materialismo, pero quiso trascender ofreciendo productos de consumo. Practicaba el budismo zen, pero era una persona demasiado lejos de la paz y la tranquilidad. Era obsesivo con la comida, vegetariano y no muy alejado del veganismo. Iba descalzo con los clientes, en su juventud no se ponía desodorante, sin importar que estuviera con ejecutivos de alto nivel. Era una persona que trataba mal a sus empleados, los humillaba, pero con todo eso los motivaba y casi todos se ponían la camiseta de Apple. Steve Jobs era una persona con rasgos maniqueos, no había grises. Como el mismo mencionaba, el mundo se dividía en héroes y capullos, no había más.

    A veces aquello detectado como trastorno, o aquel rasgo indeseable que en el mundo común se debe extirpar, es lo que te termina impulsando. Steve Jobs era una persona controladora, obsesiva, distorsionaba la realidad, tenía un concepto muy peculiar de la libertad, buscaba mezclar la tecnología con el arte, no muchas personas sabían como tratarlo, era una persona difícil, demasiado directa e hiriente que odiaba los eufemismos, pero con una capacidad creativa muy alta, aunque como señaló su biógrafo Walter Isaacson, su inteligencia no era excepcional. Todas estas contradicciones y rasgos patológicos mezclados con una dosis de genialidad quedan resumidos cuando tú agarras un iPhone, percibes su diseño y empiezas a jugar con él. El caso de Steve Jobs no será el único, pero al analizar profundamente uno se impresiona de como la personalidad de uno puede quedar patente en lo que hace.

    También queda claro que los rasgos de la personalidad pueden traer beneficios en algunos ámbitos, pero pueden ser un obstáculo en otro. Eso mismo que lo llevó al éxito fue lo que hizo que no estuviera lo suficientemente cercano con sus seres queridos, y posiblemente, que perdiera la batalla contra el cáncer.

    La industria de la informática en la era de Steve Jobs y Bill Gates demuestra que no hay un camino al éxito, sino que existen varios, algunos pueden funcionar para algunos y otros para otros. Apple siempre ha fabricado dispositivos cerrados e integrados, mientras que Microsoft hacía lo contrario y vendía su software (Windows) a cualquier fabricante que pasara caminando. Las dos empresas, a pesar de sus ideologías diametralmente opuestas, tuvieron éxito. Ahora este fenómeno se replica con Apple y Android en los teléfonos. Apple busca ofrecer productos de calidad tratando de controlar todo el ecosistema de sus productos, lo cual le proporciona ciertas ventajas competitivas. Android hace lo opuesto y muchos terminales adquieren su software, y no solo eso, lo adaptan. A pesar de la fragmentación tan criticada por Jobs, Android está teniendo mucho éxito, y su modelo también le proporciona ventajas competitivas. Y esto es algo que ocurre en todos los ámbitos de la vida, y es por eso mi aversión a los libros de autoayuda que creen tener la solución (con fundamentos endebles en la mayoría de los casos) única para la búsqueda de la felicidad.

    El libro de Isaacson es bueno, en el sentido de que a pesar de ser el libro oficial. Muestra a Jobs como un humano, y no como un Dios o como el demonio que muchos quisieron ver; es una perspectiva más cercana a la objetividad que a una obra de encargo. Nos habla de sus éxitos, pero también de sus fracasos, sus problemas como persona, su contradicción entre su sensibilidad nata y su dureza con sus empleados.

    Creo que este personaje pasará a la historia, pero también su historia nos muestra el lado vulnerable del ser humano. Un humano fuertemente contradictorio, que a pesar de no tener una ideología sólida podía caer en el dogmatismo. Un hombre Zen y de carácter difícil; hippie y creador de objetos de consumo; de cabello largo, descalzo y estricto; humanista declarado que se estacionaba en los espacios para discapacitados; un rebelde que convivía perfectamente con los hombres del establishment; un hombre que logró que la creatividad y el control férreo pudieran coexistir.

  • Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    ¿Qué fregados tienen en la cabeza? ¿Cómo puedo concebir que alguien tenga el empacho de robar a un niño o jóven inocente para los intereses más oscuros y siniestros dentro de los cuales puede estar la privación de la vida, tráfico de órganos o trata de personas? De verdad, ¿Cómo un ser humano puede descomponerse hasta ese grado? Estas preguntas nos los hacemos muchos al ver lo que está sucediendo en la Ciudad de Guadalajara estos secuestradores, municipio cada vez más inseguro donde parece haber cada vez mayor tolerancia ante los criminales y aquellos sectores de gente que vive al margen de toda ley, ética y moral.

    Secuestradores y pseudohumanos vivientes

    En esta ciudad se emitió la alerta AMBER, que para quien no sepa que es eso, es un mecanismo implementado en varios países del mundo para notificar a menores de edad desaparecidos, y propagar la información lo más rápido posible. Resulta que tres menores de edad fueron secuestrados. Uno de ellos le fue arrebatado a su madre en la avenida Lázaro Cárdenas, otros dos, Andrés Barba, y Luis Antonio Ortiz, desaparecieron en Plaza Ciudadela, de donde se iban a dirigir a su escuela.

    Historias de menores de edad secuestrados o robados hay muchas. Recuerdo a una joven que conocía en un trabajo que tuve, que fue secuestrada en las inmediaciones de la Arena VFG en Tlajomulco con el fin de utilizarlas para pedir dinero y prostituírlas. Esta joven tuvo suerte de ser rescatada antes de que los parásitos mal llamados humanos, pudieran hacerle algún daño mayor. Igual he conocido historias de niños que son secuestrados y mandados a otra ciudad para pedir dinero en la calle.

    Gente que ha dejado de ser humana y se ha convertido en animal. Lo primero que uno pensaría ante estos hechos son penas duras y drásticas (que los maten, que los mutilen), pero en la práctica con la impunidad y corrupción, medidas así sirven más bien de poco y podrían ser hasta contraproducentes. ¿Qué pasa con el tejido social para que personas dejen de ser personas y se conviertan en algo peor que animales? Una país con una distribución de la riqueza insultante es caldo de cultivo para la generación de estos criminales. Gente que en un entorno adverso, se despojan de cualquier orden ético y moral, pierden cualquier sentido de sensibilidad y se dedican a destruir para obtener recursos. Es cierto que hay gente que nace con algún mal que lo hace actuar así, pero la mayoría de estas «personas» se vuelven así, dejan no solo de ser productivos a la sociedad, sino que buscan destruirla.

    Pero el que el entorno sea adverso no significa que estos animales se conviertan en víctimas, más aún cuando tienen eso que llamamos libre albedrío. Son gente inadaptada que al despojar a los demás humanos de sus derechos deben de perder los suyos. Es gente cobarde porque buscan sacar provecho de personas vulnerables que tienen muy poca capacidad de defenderse. Gente que debe de ser repudiada y condenada, no solo penalmente, sino dentro de la sociedad.

    No solo la víctima de estas «personas» sufren. Sufren sus familias, y terminan afectando a la sociedad cuyos niveles de ansiedad aumenta ante el miedo de ser ultrajados y creando un estado de paranoia. Personas que ya se la pensarán dos veces para ir con sus hijos al centro comercial o salir con ellos en la calle.

    Si quieren ayudar y propagar esta información aquí pueden encontrar más información: http://www.lajornadajalisco.com.mx/2013/06/23/lanzan-alerta-por-tres-desaparecidos/

  • ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    Lanzo esa pregunta. Paradójicamente podría ser parte de la evolución humana. En realidad no sé hasta que punto sea bueno o malo, posiblemente es necesario, posiblemente la evolución ha dictado que la fuerza férrea ya no es tan útil.  Pero esa debilidad creciente en los seres humanos no solo es física, pareciera que también es psicológica, además de que el hombre se ha vuelto cada vez más sensible.

    ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    Coloqué en mi Fan Page de Facebook un cartel donde trato el tema del bullying, el cual dejé abierto a interpretaciones. Algunos podrán interpretar el «hágase hombrecito» como parte de un machismo que ahora está venido a menos, y otros el trato de preocupación ante un tema que siempre ha existido y de alguna forma seguirá existiendo.

    Cuando iba en primaria en algún momento yo fui «víctima» de lo que ahora llaman bullying. Yo recuerdo que me metieron a clases de Tae Kwon Do, y mi papá me compró un saco para aprender a boxear. No es que no se preocuparan por el tema, mi madre iba a hablar con el director para que tomara cartas en el asunto, pero también entendían que había una parte donde yo me tenía que defender. Claro que no fue agradable para mí, pero no era el único que sufría eso (ni en mi mismo salón). Ahora se ha mostrado una gran preocupación por este tema, por lo que me pudieron haber hecho a mí, muchos acuden a la CNDH, difunden en redes sociales, y muestran algo que termina indignando a toda la sociedad, pero que siempre ha existido. Y de ninguna manera voy a defender al bullying, pero también es cierto que debido a eso muchas personas se han enseñado a defenderse y valorarse.

    También los seres humanos nos hemos vuelto sensibles ante el sufrimiento. Algunos dicen que ante la exposición de violencia  ha ocurrido lo contrario. Pero en la sociedad cada vez se reprueban más los actos violentos. La indignación cuando escuchamos temas de violencia familiar, niños maltratados, e incluso de animales, asociaciones que van en contra de actividades donde se lastimen a los animales como la tauromaquia. Creciente número de personas vegetarianas que no toleran como lastiman a los animales en los  rastros, que apoyan las causas de PETA. Incluso los veganos que cada vez están más de moda.

    De las guerras: Era la forma más común de solucionar diferencias entre naciones (ahora se utilizan formas más sutiles y menos violentas, al menos en apariencia, sobre todo entre países desarrollados). Ahora el repudio hacia la guerra se ha vuelto creciente. Incluso los países que las declaran tienen problemas para convencer a la población de la «necesidad» de hacerla aunque esta guerra no afecte de alguna forma la seguridad de la población (como la guerra en Irak). Toda violencia es mala, no se justifica. Si antes se admiraba la fortaleza en las guerras, ahora se habla de Amnistía Internacional y los derechos humanos. La esclavitud ya no es algo repudiable, sino inconcebible.

    Parece que nos hemos vuelto más sensibles ante la vulnerabilidad. Hay una tendencia donde se quiere pasar del humano depredador, al humano respetuoso de su entorno. Un humano que quiere adoptar animales, abrazar árboles. Y dentro de esa vorágine depredadora del mercado, una ola que va a contracorriente parece tomar forma. Una ola que no se asume como depredadora, sino que busca ser empática con el medio que le rodea.

    El héroe admirado de antaño era un personaje musculoso, guerrero, bélico. Ahora es un empresario con una camisa de polo, cuerpo medianamente atlético y nada más, inteligente, con dinero y comodidades. Posiblemente hemos llegado a la conclusión de que podemos solucionar nuestras diferencias por medio del diálogo y no de la violencia, y debido a esto, hay una menor necesidad de adaptarnos a un mundo naturalmente violento, por lo tanto no hay necesidad de tanta fuerza y las ventajas evolutivas estarán en otros lados. De esta forma nos hemos hecho progresivamente débiles. El entorno parece justificarlo.

  • La cultura de la tauromaquia

    La cultura de la tauromaquia

    La tauromaquia llegó a México importada de España ya hace siglos, cuando todavía existía la esclavitud, la mujer no podía votar, y los derechos humanos eran más precarios. Todo esto fue desapareciendo de la faz de la tierra en Occidente, pero la «cultura» taurina ha prevalecido en varios de los países que en su momento la adaptaron, aunque cada vez se suman más voces por erradicarla. La tauromaquia llegó a México como una forma de reafirmación de la «españolidad» de los criollos ante los demás mexicanos, aunque con el tiempo, la tauromaquia mexicana adquirió un sello distintivo.

    La cultura de la tauromaquia

    En lo particular, nunca he entendido por qué se dice que las corridas de toros son un arte. El arte tiene un fin estético o comunicativo, a través de este se buscan expresar sentimientos o emociones. La tauromaquia consiste en un torero que lidia con un toro clavando banderillas y al final una espada para matarlo. La tauromaquia tiene símbolos, sí (el traje de luces, las banderillas, la espada, la muleta, etcétera). El entorno dónde se realizan las corridas parece haberse quedado parado en el tiempo, debido a que las tradiciones en estas prácticas no cambian. Pero eso no implica que se le pueda llamar arte a la tauromaquia, porque no existe expresión artística alguna en ella. Bajo ese mismo argumento de darle el valor de arte a un acto barbáro, entonces todos los deportes como el futbol (que también tiene símbolos como un balón, un portero, una portería) deberían ser considerados como arte, y en realidad, no lo son.

    La tauromaquia, debido a su tradición arraigada, es vista como «algo normal». Pero en realidad es uno de los pocos actos recreativos barbáros que quedan en Occidente. El fin de la tauromaquia es matar a un animal. Es cierto que los toros de lidia, son criados con el fin de ser sacrificados en el ruedo. Pero eso sería algo así como educar a una persona para ser muerta en su vida adulta, lo cual de ninguna manera se podría justificar su muerte. Es cierto que en los rastros, el trato que reciben los animales, no es más compasivo que en las corridas de todos. Pero en el primer caso, los animales son sacrificados como alimento humano, como parte de la cadena alimenticia. En el segundo son sacrificados meramente por diversión.

    Se dice que aquellos que se exponen ante la violencia, y hacen de dicha exposición un hábito (vicio más bien) en sus vidas, tiene más posibilidades de cometer actos violentos. El único patrón que compartieron todos los asesinos seriales de Estados Unidos es que antes de matar personas, empezaron matando animales. Creo yo que sólo se debería justificar la muerte de los animales por supervivencia (ya sea por alimento, o porque el animal puede poner en riesgo la integridad de la persona). De esta forma, creo que es algo bárbaro disfrutar del proceso en que se le da muerte a un animal por diversión. Cierto, lo atractivo podrá ser las habilidades del toreo con su muleta y su espada, pero el fin de esta práctica es, matar a un animal.

    El maltrato a los animales es algo cada vez más repudiado, como pasó con el caso del futbolista argentino que fue duramente criticado por lanzar a un perro violentamente de la cancha. Este creciente repudio ante estos actos es sano, porque el maltrato a un animal, es la antesala ante el maltrato a un ser humano (y vemos como dicho repudio, crece paralelamente al que se tiene ante el maltrato humano). Por eso yo creo, que estas prácticas deberían ser progresivamente abolidas. Respeto a los aficionados a los toros, a los toreros, a los cuales no satanizo de ninguna forma por sus preferencias. Pero creo yo que como parte de la evolución humana, no deberíamos ver como algo tradicional o cultural, el asesinato de un animal, o la tragedia sufrida por un torero.

    Se dice que hay que preservar las tradiciones. Yo digo que hay que preservarlas en tanto sean benéficos para la sociedad y para su entorno. Y creo que una tradición donde se ultiman animales, y de paso se pone el riesgo la integridad de los seres humanos, no es algo que sea propiamente benéfico.