Categoría: reflexión

  • Ser mamá, ser papá

    Ser mamá, ser papá

    Sé que quienes critiquen lo que a continuación diré, me dirán que no sé que es ser padre. Efectivamente soy soltero, pero creo no necesitar ser una padre de familia para afirmar lo que a continuación diré, y es que es simplemente sentido común, sólo se necesita observar, no se necesita nada más.

    Ser mamá, ser papá

    Se está perdiendo la autoridad del padre.

    Es cierto que un nivel fuerte de autoritarismo no es bueno para los hijos. Un padre represor posiblemente criará un hijo timorato, mojigato, sin criterio propio, sin capacidad de buscar lo que quiere y sí buscar lo que el padre quiere de él. Limitará su desarrollo en ciertos aspectos.

    Pero lo opuesto también es nocivo. ¿De cuando a acá, los padres ya no son padres, sino amigos? Muchas madres y padres fungen como «amigos» de sus hijos, y tratan de tomar ese papel, porque así piensan que «comprenderán» más a sus hijos. Pero seguramente hay un temor, el temor a que el hijo lo pueda rechazar al fungir como lo que debe de ser, como un padre, como un guía, como quien deberá de forjar una persona, para que cuando adquiera su libertad, tenga una estructura y una escala de valores para conducirse rectamente en su vida. Sea cual sea la ideología que decida seguir, el pensamiento que desarrolle.

    Esa figura de padre-amigo mengua la autoridad paterna. Sucede y mucho, el hijo llega con tres materias reprobadas, y el padre asume el papel de «amigo-psicólogo» al hablar con el chico y preguntarle si está bien, si no está deprimido, si el ambiente escolar no le afecta. Si no tiene una respuesta positiva irá a culpar a la maestra o a la directora del colegio. -¿Por qué mi hijo está reprobando y recibiendo reportes de mala conducta si es un pan de Dios?-.

    El que el padre logre desarrollar una relación cercana no significa que deba de dejar de ser padre. El padre al actuar como amigo, termina perdiendo el respeto de su hijo. El crío de secundaria se acuesta con sus compañeras: -Ah no importa, le diré a mi papá que estoy pasando por una depresión porque la tele viejita se descompuso-. El hijo ve pornografía: -Ah, no importa, mi papá dirá que es parte de mi desarrollo, que el también vio y tal vez se venga a echar unas chaquetas conmigo con la revista padre e hijos juntos-. Simplemente el hijo vivirá en la anarquía porque sabe que al llegar a casa nadie le reprenderá, nadie le pedirá explicaciones y nadie le dirá por qué no debe de actuar de esa forma.

    La figura del «amigo» es representativo de padres timoratos, padres que tienen miedo a tomar el rol que deben de tomar. Y esto toca a ambos sexos, padre y madre. Programas como La Rosa de Guadalupe colaboran para destruir la figura paterna, al presentar en muchos de sus programas, a padres empapados de temor,que no saben que hacer, que les falta determinación, y como no tienen capacidad de educar a sus hijos, necesitan que venga «la virgencita» a solucionar todo.

    La figura del padre no va en contra de la libertad. Por el contrario, ayuda a formar a los hijos para que sean libres. ¿De que sirve un individuo libre al cual no se educó para trabajar, no se educó para estudiar, no se educó para respetar a su prójimo, no se educó para pensar? ¿Cómo el hijo podrá aprender a defender sus creencias cuando nadie le enseñó a pensar? Un individuo así no es libre, es presa de sus fuertes limitaciones.

    Así de simple. Y si no tienes el valor para ser padre, no lo seas y punto.

  • Leal afición mexicana futbolera conformista

    Leal afición mexicana futbolera conformista

    Ya he mencionado que los tres pilares del nacionalismo mal entendido son: 1.- Dar el grito sin saber qué significa, 2.- La retórica de «Pemex es de todos los mexicanos» y 3.- Gritar apasionadamente los goles de la selección nacional. Dentro de éste último, vi ayer algo preocupante. Me dispuse a ver un rato el partido de ayer, el cual se ganó por dos aisladas genialidades a Panamá dentro de un partido terrible y vergonzoso. Lo más penoso no fue eso, sino el papel que jugó la afición dentro de ese partido.

    Leal afición mexicana futbolera conformista

    Un partido de futbol puede reflejar muchas cosas, en parte la idiosincrasia de una nación, y es por eso que un tema que parecía ser no muy relevante como un mal partido de dos mediocres equipos de la Concacaf toma importancia, por lo que ello dice.

    Resulta que la selección mexicana le estaba ganando en el Estadio Azteca uno a cero a la escuadra panameña. Recalco, jugando en casa, jugando pésimo, contra un equipo débil como Panamá, y estos últimos poniendo en jaque a la selección nacional. En esas circunstancias, el público comenzó a corear el cielito lindo como muestra de su gran alegría por el triunfo momentáneo que por unos minutos se escapó.

    ¿Celebrar algo vergonzoso? ¿Conformarse con tan poquito, con una selección compuesta por jugadores sin compromiso y respladada por directivos corruptos y mediocres? ¿Gritar ¡Si se puede! después de que el débil conjunto de Panamá empata el partido en un terreno antes infernal, con una selección que pide a gritos estar eliminada humillantemente?

    Sí, parece que nos conformamos con poco. No es la primera vez, hace tres años, los «aficionados» festejaron en la Minerva un amargo empate ante la selección de Sudáfrica en la Copa del Mundo. De esta forma, parece que los directivos podrán estar satisfechos con el hecho de que la selección pase al mundial (por la cuestión de los patrocinios y los movimientos de capital) aunque sea de una manera aberrante.

    Esta mentalidad mediocre y vergonzosa en parte, es la que tiene a la nación como está. Gente que no exige mucho a los políticos mientras los tengan contentos con despensas o desplantes mediáticos. Gente que no es ambiciosa en su trabajo y apunta a poco. Que el resultado de cualquier mínimo esfuerzo, implica un gran festejo. Que no hay deseos de superación. Gente que se molestará si las políticas gubernamentales reducen el 5% de su ingreso para luego aplaudirles más de los que criticaron cuando este después aumente un 1%.

    Una cosa es apoyar a un equipo, y otra cosa es ser conformista. Ese conformismo es el que da todo un gran terreno fértil a los directivos y políticos para sembrar la corrupción debido a que la gente exige poquito. Tan penoso fue el papel de la afición que hasta los mismos comentaristas de TV Azteca lo señalaron.

    Antes de hacer profundos análisis filosóficos, desde perspectivas empíricas y/o positivistas sobre qué alineación debe usar México en su siguiente partido, se debe hacer una profunda reflexión sobre el por qué el mexicano se conforma con tan poquito. Que al final del día esto último afecta mucho más en la calidad de vida que lo primero.

  • El dolor ¡ay no!

    El dolor ¡ay no!

    Navegando por Youtube, me encuentro con un video de una conferencia de ese tal Guillermo Dellamary titulado «Soy bueno ¿Por qué sufro?». En realidad vi casi nada de ese video, y lo terminé a los dos minutos donde hablaba sobre un libro de Juan Pablo II sobre el sufrimiento. El título de la conferencia me dejó pensando (que esto no es una crítica a una conferencia que omití ver, pero el dar una conferencia con ese título me deja ver que mucha gente vive en una falacia), porque para empezar. ¿Quién rayos ha dicho que la gente buena no debe de sufrir? Creo que lo he explicado varias veces en este blog, sobre como la bondad per sé, no va a traer la felicidad, y que quienes esperan sentados a que les caiga todo del cielo porque son bonachones, en realidad no son tan buenos porque usan esa pretendida bondad como ventaja y no como convicción.

    El dolor ¡ay no!

    Si la bondad evitara el dolor, entonces la gente no tendría que esforzarse para salir adelante, se portaría bien esperando que todo se de por añadidura, eso naturalmente provocaría la extinción de la especie humana. Con eso lo explico todo. Pero voy más a fondo ¿El dolor es malo?

    Creo que en este mundo postmoderno nos han enseñado a evitar el dolor. Tenemos que sufrir lo menos posible y obtener más placeres. El problema es que a veces el  dolor es parte esencial de la vida y si existe, es porque es parte de un proceso evolutivo. El dolor es parte de un necesario desarrollo del ser humano, y lo paradójico es que cuando se trata de evitar, puede aparecer con más fuerza en el largo plazo.

    El ser humano no puede vivir en una zona de confort, y su vida debe de tener varios cambios constantes para lograr la autorrealización. Un ejemplo mundano, estoy gordo, necesito bajar de peso, para lo cual tengo que hacer una dieta y ejercicio. El dejar de comer todo lo que me gustaba comer implica cierto dolor, acostumbrarme a hacer ejercicio, disciplinarme para todas las mañanas despertarme antes de las siete, implica dolor también. Dolor que me va a traer a largo plazo más placer. Posiblemente me vea mejor, me sienta más ligero, y mi salud tendrá menos riesgos.

    Igualmente existen momentos de la vida difíciles, pero que forjan el carácter de una persona (lo que no te mata, te hace más fuerte). ¿Qué pasa cuando en su familia se le da «todo» a un hijo? Simplemente crece y se vuelve un bueno para nada. La frustración de alguna manera es el motor de la raza humana. Muchos de los inventos que ha realizado el ser humano, han tenido la intención de reducir una frustración personal o colectiva. Sin esa ansiedad necesaria, un científico tal vez no hubiera desarrollado algún invento dentro del cual todos nos beneficiamos. Sin esa ansiedad, posiblemente ni nos hubiéramos molestado en estudiar esa carrera para disminuir la preocupación sobre nuestro futuro.

    Es más, sin ese dolor no se explicaría la existencia de este espacio. Con la ausencia de dolor, viviríamos en un mundo tan monótono y aburrido, que la distopía de Aldous Huxley quedaría rebasada. La felicidad, la alegría, sólo se entiende con la existencia de su contraparte, del dolor y el sufrimiento necesarios para llegar a ella.

    Paradójicamente la gente que sufre más, es la más ansiosa por no sufrir, y la que menos arriesga porque no quiere sufrir. Esa gente se queda vegetando viendo como el mundo se mueve mientras ellos terminan rezagados, despojados de su espíritu de lucha y por lo tanto de su dignidad. Los fuertes sufren, y asumen el dolor como parte necesaria de su crecimiento. Pero como lo asumen como parte de un proceso, lo superan de una forma más fácil. La gente cobarde en cambio termina encontrando incluso cierto placer masoquista a ese dolor, porque viven con él, porque pareciera más un fin que un medio: ¡Vivo para sufrir! ¡vine a esta vida a sufrir!

    El dolor es un motor para cambiar las cosas, para decirle al ser humano que su condición actual no es la apta para satisfacer sus necesidades y que debe hacer un cambio en su vida. Por eso los cobardes que «no quieren sufrir» terminan sufriendo tanto, porque empiezan a juguetear con esa luz roja de alerta, en vez de actuar. Empiezan a disfrutar del color de esa luz, y de como encandila sus ojos mientras va dañando progresivamente su retina debido a la sobreexposición.

    Así de simple, no se compliquen.

  • Cerebro vs Guillermo Dellamary. ¿Diferencias entre pobres y ricos?

    Cerebro vs Guillermo Dellamary. ¿Diferencias entre pobres y ricos?

    Guillermo Dellamary así de describe: Mi Curriculum se resume a 25 años de experiencia como psicoterapeuta de jóvenes y sus familias. Especialmente en asuntos escolares y las relaciones disfuncionales con la familia. Tengo licenciatura en psicología en la UAG, en filosofía en la UNIVA y estudios de bachillerato y doctorado en la Pontifica Gregoriana en Roma 20 años de experiencia en programas de radio y televisión sobre consultoria para padres de familia

    Cerebro vs Guillermo Dellamary. Sincera y ejemplar discriminación y clasismo

    Después de salir del curso de Mexworks y darme cuenta de lo que pasaba ahí, hice una especie de campaña por correo (tomaba todos los mails de las cadenas de correo y mandaba un texto alertando a la gente), uno de los cuales le llegó a Guillermo Dellamary, columnista en El Informador, quien sin conocerlo personalmente, me envió un libro que estaba escribiendo sobre este «curso de superación». Ese libro nunca se lanzó a la venta y yo me quedé con una de las pocas copias. Era un buen libro que evidenciaba de una forma moderaba los problemas que acarreaban este tipo de cursos. Me había quedado con un buen concepto de esta persona, posteriormente le dejé de seguir la pista, pero ahora he quedado asombrado por una columna tan clasista y discriminatoria, que hizo que mi opinión sobre de él cambiara radicalmente para mal. Una nota que no entiendo como fue publicada por El Informador.

    Como acostumbro hacer en los «versus». Pondré toda la nota, pero dentro de esta iré refutando todo lo que dice este personaje (las cursivas son del autor, lo demás son anotaciones mías):

    Algunas diferencias entre pobres y ricos

    Desde luego que no se pretende insinuar ofensa ni discriminación alguna, ni tampoco caer en necias generalizaciones. Es sólo atrapar algunas observaciones que recaen en los dos diferentes estilos de vida en nuestra muy particular cultura.

    Aquí usted alerta al lector de que no va a hacer, lo que quiere hacer. El texto es ofensivo, discriminatorio y cae en generalizaciones.

    Aún no acabo por comprenderlo, pero los ricos tienden a ser gente bonita, linda, bien parecida y atractiva. Y en cambio los pobres parecen recibir pocas bondades. Llegando a rayar en la fealdad. No sé si el dinero ayuda a mejorar la genética o si es que la gente bonita tiene más oportunidades de trabajo y negocios, pero basta observar el fenómeno y nos damos cuenta de que las personas de “éxito”, lo que esto pueda significar, tienden a ser gente atractiva y bien parecida. En cambio los pobres, especialmente los delincuentes, fácilmente son gente fea.

    No sé si en todos sus estudios le enseñaron la historia de México, las castas, españoles, mestizos, criollos, para que usted entienda por qué la gente caucásica ha estado arriba de la pirámide, los mestizos en el medio y los indígenas en la parte de abajo. Usted lo reduce todo a tratar de explicar el éxito o fracaso de una persona debido a su parecido físico. Disculpe, pero hay gente que no es parecida, ni blanquita que triunfa. No sólo en México sino en el mundo. Eso tiene que ver con un país con muy poca movilidad social donde unas razas han dominado a otras. Incluso hay que hablar de la subjetividad de la belleza, la cual de alguna manera está supeditada a la cultura de un país o región.

    También he observado que los ricos saben combinar sus prendas de vestir, tienen una mayor sensibilidad estética y no sólo porque tienen dinero para “estar a la moda”, sino tienen buen gusto hasta para hacer maravillas con poco dinero y lograr una buena imagen, de hecho muchos saben usar el lino, la lana, y el algodón, según el momento y el clima. En cambio, los pobres ni idea; se ponen lo que hay y punto.

    ¿No ha pensado que los pobres tienen otras prioridades antes que pensar como vestirse? Y disculpe, que ni siquiera todos los «ricos» tratan de tener una imagen impecable. Yo conozco gente que tiene dinero y no se está preocupando por saber como usar el lino, la lana o el algodón, gente que viste de jeans, una camisa a cuadros y nada más. ¿No ha pensado que la gente de clase media para arriba al estar en el sector servicios o representar la imagen de una compañía buscan verse bien, mientras que un pobre que trabaja en una fábrica no tiene la necesidad de vestirse así? Le pongo mi caso, yo tengo un negocio de páginas web. Naturalmente cuando voy con un cliente busco vestirme apropiadamente, estar rasurado. ¿Eso me preocuparía si tuviera que trabajar en un puesto de intendencia o en una fábrica? Por supuesto que no.

    Bueno el extremo es cuando los pobres van a la playa o a una alberca, las mujeres se meten con una playera, shorts y toda su ropa íntima, como si no supieran que existe un traje de baño. Puede ser por pudor o simplemente una cultura de no gastar dinero en la prenda idónea para nadar. Es más, he visto en albercas públicas los letreros que indican que está prohibido meterse con ropa o pantalones largos, porque de que son capaces, lo son.

    Vuelvo a lo mismo. La gente de escasos recursos tiene otras prioridades. Aquí insulta (como afirmó que no lo iba a hacer) a la gente pobre al decir que son capaces de vestirse con ropa. Cierto, es otra cultura, viven de otro modo. La gente de dinero se preocupa por seguir ciertas reglas de etiqueta que ellos en su ambiente no usan. ¿Cuál es el problema con eso? ¿Por qué le afecta tanto?

    Otra gran diferencia es en la higiene, los ricos son mucho más cuidadosos en su propio aliño personal, su salud y su cuidado bucal. En cambio los pobres parece que eso no es importante, igual los hombres no se rasuran como las mujeres no saben que existen desodorantes. Los ricos toman más precauciones en la limpieza, presentación y equilibrio de los alimentos, mientras que los pobres comen como viene. Lo que hay y punto, eso de lavarse las manos antes de comer o masticar  correctamente parece que son sólo modales para señoritos.

    Empiezo. Los pobres no reciben la misma educación que los ricos. Los pobres no tienen dinero para estar yendo con nutriólogos que les expliquen como comer. Si no tienes dinero que es prioridad ¿Un kilo de frijoles, o una pasta dental o desodorante? La gente pobre no tiene las mismas necesidades que la gente rica. Usted señor Guillermo Dellamary, como cristiano que es, agradézcale a Dios por la posición económica en la que está, y deje de denostar a quienes no tuvieron las mismas oportunidades que usted.

    Hay pobres que salen sin conocer las bondades de un peine o mujeres que creen que andar arregladas es sólo un tema para fiestas. Igual los ricos, pecan de aseados y no quieren ni usar una misma prenda por la tarde y se cambian, y hay pobres que usan el mismo pantalón toda la semana y nada importa.

    ¿Es igual de fácil para un pobre comprar una prenda de vestir que para una persona rica? El comentario es absurdo. ¿Cómo cree que pensará primero en llenar su closet de ropa de marca antes que tener comida, luz y alimentos? Lo reto a vivir en algún barrio marginal, con dos prendas de ropa, y un trabajo de $5,000 pesos mensuales para que me diga si se puede dar el lujo de cambiarse la ropa dos veces al día.

    El desorden de la casa de los pobres es muy característico, parece que no importa poner las cosas en un lugar adecuado, todo va en donde caiga. Y claro, los ricos todo lo quieren en un preciso y correcto lugar.

    Primero, los pobres no tienen sirvienta como seguramente usted tiene porque seguro ha agarrado un sólo trapeador en su vida. Segundo, sus casas no son tan espaciosas como la suya, como para darse el lujo de hacer «decoración de interiores». La estética del hogar NO ES PRIORIDAD para ellos, entiéndalo. Ellos necesitan satisfacer otras necesidades.

    Bueno, como son muchos los temas que hacen ver distinta la cultura, los hábitos y las costumbres de los ricos y los pobres, lo continuaremos la siguiente semana.

    Yo espero que no lo continúe. No entiendo el propósito de este tipo de artículos, ¿A qué es lo que trata de llegar? Yo no lo entiendo la verdad, sobre todo que ha abordado esto de una manera tan superficial e irresponsable. Porque aparte no tiene fundamento alguno más lo que «usted ha visto» y sin ninguna capacidad de la comprensión de los por qués, despreciando a aquellos que no son «de su condición» y juzgándolos de acuerdo a sus propios parámetros.

    Pésimo artículo.

    Aquí el artículo original: http://opinion.informador.com.mx/Columnas/2013/08/22/algunas-diferencias-entre-pobres-y-ricos/

  • ¿La necesidad de los transgénicos?

    ¿La necesidad de los transgénicos?

    AQUÍ EL CUENTO ES COMO HACEMOS PARA TENDER PUENTES DE DIÁLOGO CON LOS OTROS, y eso creo se logra con el ejemplo, el decir haciendo. Por otro lado, en lo que no coincido con algunos columnistas es en el ejemplo tan a la ligera sobre los alimentos, he visto desconocimiento y el estancamiento de los argumentos científicos para este tema tan importante como son: los transgénicos. Sí, en ratas estos maíces han producido deformaciones y la muerte, y por supuesto una rata no es un HUMANO; pero creo que se percibe desde una perspectiva muy desinformada y me parece que dado que he aprendido un poco de ello, quisiera compartirlo aclarando que no es la verdad total, sino algo que sigo aprendiendo.

    La Necesidad de los Transgénicos

    Hoy en día se piensa que la introducción de los alimentos transgénicos es una medida urgente ante la “supuesta” hambre planetaria, y entonces esta afirmación es confrontada por los defensores del maíz y una cultura milenaria en los pueblos latinoamericanos -pero sobre todo en el mexicano- los cuales rezan: sin maíz no hay país. En efecto, cada vez más el maíz es importado de Estados Unidos y el que se exporta se nos regresa en harinas o fructuosa, y el arraigo de otros cultivos por encima del maíz se afianzan cada vez más, tales como el azúcar. Lo que algunos critican ante esta manera de defender el maíz son muchos factores que van implícitos en el cambio de saberes campesinos que se ha venido desarrollando: la pérdida de las semillas nativas, la introducción de los pesticidas, la tecnología en exceso (que ha hecho dependiente al campesino en muchos casos) y sobretodo la introducción de maíces híbridos o mejorados (algunos ya modificados). Y en efecto la multiculturalidad de México se liga a su maíz también multicolor, a esta conservación de un alimento que consumimos en variedades de formas y sazones diversas, debemos apreciarla yendo más allá y no sólo como una consigna de protesta.

    En este sentido me gustaría compartir 5 ideas que me surgen a manera de lo que en el campo mexicano y en donde me toca trabajar he podido observar y vivir.

    1. Coincido en que lo más acorde sería su ETIQUETADO para que el consumidor pudiera DECIDIR si lo consume o no, bajo sus propios riesgos. Y también coincido, esto va más allá de SIN MAÍZ NO HAY PAÍS, pareciera que entre más se dice ¡fuera MONSANTO! más vende, creo que muchos de ellos siguen gritando ¡Fuera el maíz transgénico! Pero no son capaces de sembrar maíz criollo en su azotea (y por supuesto que esto implica tiempo, pero sí, es posible tener maíz en nuestra casa) o de tender puentes con productores locales o regionales, no, CONSUMEN MASECA. No haremos nada contra MONSANTO, siendo por ellos mismos declarado en BRASIL: no tenemos poder… somos el PODER; si antes no iniciamos una revolución interna y coherente en nuestra manera de hacer las cosas diarias, empezando incluso por nuestra propia familia.

    2.-Algo equivocado es, desde mi punto de vista, pensar que esta medida (la introducción de transgénicos) sea la necesidad última o más vigente para que el consumo de alimentos siga siendo accesible, el precio sería otro. Y pongo un ejemplo, EL CAMPO ESTA SIENDO OLVIDADO Y RELEGADO DESDE HACE MUCHOS AÑOS, sí, quizá un lugar común, dirán muchos. Pero, ¿Por qué? Pues porque en la región que estudio, es el rescate de las semillas criollas una alternativa al autoconsumo de las familias y no, NO ES CHIAPAS es en el SUR de JALISCO, en donde se apuesta por no seguir endeudando campesinos con la venta de estas semillas modificadas y «mejoradas» ¿sabe usted cuánto gasta un campesino en 6 hectáreas de maíz modificado-mejorado en todo el proceso hasta su cosecha? Cerca de 80 mil pesos, debido al alto costo de las semillas, las grandes cantidades de pesticidas que necesitan (y eso que son mejorados y para que resistan plagas), los peones que necesitan para aplicar los pesticidas y otras tareas, fertilizantes (también químicos), gasolina y la pizca. ¿Imagina cuanto lleva en las mismas 6 ha un campesino que práctica la agricultura orgánica? 30 mil pesos, sí, el guarda su semilla en cada cosecha para su próxima siembra (los modificados sólo pueden ser utilizados una vez, si la semilla se quiere utilizar para sembrar un año después, las milpas no se dan), no utilizan pesticidas, ni fertilizantes químicos, sino los saberes que antes y han sido usados por quiénes siembran el maíz, estiércoles, casangueo (cortar la hierba y no tirar pesticidas), peones que se pagan con el ahorro en la compra de la semilla y los químicos, en fin significa TRABAJO, y NO, no están peleados con tecnología, algunos usan arado, otros el tractor y así de simple, ellos eligen.

    3.-EL SECRETO ESTA EN EL MEJORAMIENTO DEL SUELO, con la composta, con no sólo la siembra de maíz en una parcela, sino su diversificación, de esta manera me toco participar en la preparación de una composta de varias toneladas, con los árboles que fueron talados en otras parcelas del ejido en donde ando, basura orgánica del propio campesino, mierda de varios corrales, en fin, y sí, se necesitó un trascabo para hacer el proceso (he aquí el ejemplo de que la tecnología no es repudiada, sólo se usa como herramienta y no como el centro del trabajo campesino), para que al preparar la tierra darle más materia orgánica (este productor tiene 5 años mejorando su suelo con compostas y lixiviados, entre otras cosas), y sí, SEMBRAR 17 CULTIVOS DIFERENTES principalmente maíz, 7 variedades de chiles, jitomate, frijol, jamaica, pepinos, jícama, calabacitas, calabaza cacahuate y sandía.

    4.- El vende (al igual que otros tres campesinos, además de regalar) lo que se ha ido cosechando (pepinos, chiles, jitomates y calabazas -los dos tipos-) en el propio ejido y en dos municipios aledaños, y su maíz es vendido a una cooperativa de mujeres que vende tortillas hechas a mano en el ejido y en 3 municipios aledaños, creando empleo y protección contra otros de los grandes endeudadores del gobierno LOS COYOTES, sí, esos que si juegan con el mercado y hacen que los precios suban y bajen según su conveniencia por sus acaparaciones de cultivos, con contubernio de muchos gobiernos no sólo a nivel federal, sino estatal y hasta municipal (como siempre habrá sus excepciones y espero que las haya) que siguen observando como el mercado sigue dejando en la ruina a los campos y la ganancia del trabajo campesino en los “mercaderes del campo” LOS COYOTES y los VENDEDORES.

    5.- Por lo tanto, personalmente creo que no es posible afirmar que la entrada de los transgénicos es una medida que hace de los alimentos algo que aún podemos consumir, es la falta de consumo local, y de la desaparición de la siembra de nuestro propio maíz por otros que no dejan nada al campesino (véase la caña, que ahora inunda el sur de Jalisco y que de tener un precio de 7,50 por tonelada -así los embaucaron- después del año y medio para su primer corte, esté en los 4,50, quizá baje a los 3,90), y si a los empresario del ingenio, a los empresarios y por supuesto a los coyotes que siguen siendo intermediarios entre campesino-productor/consumidor.

    La entrada de los transgénicos con el problema de las cosechas y de falta de alimento, es un pretexto viejo, con el cual hace algunos años Maseca –MINSA, logró subir el precio de la tortilla de 3 a 6 pesos, aun cuando el maíz se sabía estaba acaparado, al final cada vez ha subido más alegando falta de maíz, y por lo tanto su importación. El campesino ha perdido la fe en sí mismo, en sus semillas nativas, es ya una competencia quien produce más, quien da el maíz más grande, cuanto les va a dejar; eso sin poner en consideración el factor clima que también viene jugando un factor primordial en las parcelas de México, un temporal cada vez más incierto.

    Creo que sería importante, más información, pero más allá de eso, comenzar a dejar de consumir enlatados (paulatinamente) y demás ofertas de comida fácil y que al final del día no nutre, por el consumo local, en Guadalajara ya hay ejemplo de ello, así que creo que no hay pretexto para dejar que la moda «verde» sea eso “sólo para los que tienen”, es necesario que esa distinción que buscan los mercados desaparezca entre quiénes son los que tienen derecho a comer bien y quiénes no.

    La creación e interés en talleres que nos enseñen como aprovechar la azotea y convertirla una pequeña hortaliza, con cultivos fáciles, ya está cada vez más en la ciudad (talleres con costos indignos muchos y otros sin costo). Dejar el estrés de la ciudad y dedicarle 30 minutos, como lo hacemos para leer el periódico, estar en Facebook, ver algún programa, o a alguna actividad; además de la valoración del proceso para que una planta nazca y crezca hasta tener en nuestra mesa su alimento, creo que esto sensibiliza aún más nuestro espíritu y nos da equilibrio.

    Pero como todo, esa es mi postura, decir haciendo, de a poco y sin tanto academicismo, sin tanta presunción… sigo aprendiendo y comprendiendo estos temas, pero creo necesario salir de los conceptos para entrar en las acciones, de esta manera el empoderamiento social sería otro, ya hay ejemplos de ello en la ciudad también, y muchos en donde sociedad y gobierno caminan de la mano, la protesta sin la acción es ya ambigua: HAGAMOS PUES.

  • Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    Ayer fui una boda, y en manera de broma me dijeron ¡Cerebro, ya te estás quedando atrás! debido a mi similar edad con que el casado contraía matrimonio. Esta persona no lo dijo muy en serio, pero me vino a la mente esos juicios que de pronto se hace a la gente que pasando los 30 años (e incluso antes) por alguna razón no se ha casado.

    Solterones y quedados. Parte de la evolución

    En una sociedad todavía patriarcal como la mexicana, es común todavía que gente vea con malos ojos a las mujeres solteras que ya cruzaron los 30 años de edad: -Solterona, se va a quedar a vestir santos-. Su reputación se ve afectada, porque según algunos, una mujer a esa edad debe de estar casada, preparada para tener hijos y serle fiel al esposo.

    Estas creencias tal vez tuvieron validez en épocas anteriores. Pero el mundo actual, del siglo XXI, con la emancipación de la mujer, y sobre todo, con el hecho de que tenemos problemas de sobrepoblación mundial, donde tenemos que empezar a pensar como vamos a distribuir los limitados recursos que tenemos en la tierra, ya ni siquiera es natural pensar que todos los seres humanos deben de contraer matrimonio y procrear retoños. En tiempos anteriores, la población le daba la fuerza a una nación, por más populosa, más fuerte. Por eso por más hijos se tuvieran, era mejor. Ahora una perspectiva malthusiana es más prudente, en China no se permite procrear más de un hijo, el número de hijos por matrimonio es cada vez menor. Mis abuelos tuvieron 8 hijos, mis padres 4, y ahora quienes están casados tienen generalmente uno o dos.

    En una época donde la población se tiene que controlar para prever tragedias futuras debido al exceso de población, ya no debe de ser indispensable el matrimonio, y menos la procreación de hijos, decisión que debe de ser ya exclusivamente de la pareja y no basada en la presión social. Desde una perspectiva evolutiva, los «solterones y quedados» cada vez son más deseables.

    Algunas religiones consideran «pecado» usar condón incluso dentro del matrimonio. Y la obsolescencia de estas leyes todavía vigentes en algunas religiones, es provocada por un cambio al cual estas no se han adaptado. Si una pareja decide tener uno o dos hijos (que es lo natural), entonces tenemos que dicha pareja tendrá relaciones muy pocas veces en su vida, lo cual no cuadra con sus necesidades sexuales. Dichas leyes, donde sólo se permiten las relaciones sexuales con el fin de la procreación estaban pensadas cuando procrear varios retoños era muy deseable. Ahora no es así.

    Es un craso error etiquetar a las personas por su estado civil, en especial a las mujeres, porque eso implica un tácito desprecio a su libertad, a su realización personal por otras formas que no sean el matrimonio. La presión social también hace que muchas personas terminen contrayendo matrimonio con parejas no compatibles lo que termina desembocando en el divorcio, y no decidieron esperar a hacerlo con esa persona que creen, será la ideal para compartir el resto de sus días. Antes, los tabúes, y las normas rígidas, hacían que un matrimonio no exitoso, permaneciera, debido al miedo al juicio de la sociedad (una mujer nunca podía separarse) y también a la permisividad para que el hombre fuera infiel: -Ese hombre, que iba a misa todos los domingos, pero tenía su nalguita a quien ponerle y con quien saciar sus frustraciones sexuales-.

    Se debe empezar a pensar en el matrimonio como una decisión y no como una tradición, como parte de una escala social rígida. Tenemos que empezar a pensar que hay muchas otras formas de realizarse en la vida, y muchas otras formas de aportar a la supervivencia humana, de forma cualitativa y no cuantitativa. Dejar de pensar que los solteros son una vergüenza para la familia. Las tradiciones son válidas cuando estas tienen una función en la sociedad, cuando dejan de tenerlas y dejan de ser funcionales, se deben de desechar.

     

  • #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Sólo una televisora como Televisa (bueno, y TV Azteca también) puede tener la desfachatez de presentar a una persona como Laura Bozzo como opinóloga pública. Para las masas, una persona que humilla a los participantes en su programa en un acto de morbo y trasgresión de la dignidad disfrazado de justicia social, puede convertirse en un líder de opinión con su hipnotizante frase «¡Qué pase el desgraciado!

    #FueraLauraBozzoDeMéxico Lárgate ya

    Se entiende la presencia de Laura Bozzo entendiendo a Televisa, y su clara intención de mantener enajenada e ignorante a la gente. Cierto que lo ocurrido en Guerrero ha dado mucho de que hablar, empezando porque el problema se hizo más grande debido a que la corrupción de las autoridades que no prestaron atención dejaron un coctel explosivo a la espera de que un huracán lo hiciera explotar. También porque Peña Nieto no quiso «mojarse los pantalones» hasta que llegaron las críticas en las redes sociales, o porque López Obrador, en un tweet demasiado infortunado, aprovechó la tragedia para invitar a la gente a «llevar productos para apoyar a los maestros marchistas». Pero lo de Laura Bozzo no tiene perdón.

    Esta mujer fue a hacer «como que ayudaba» a la gente en Guerrero con ayuda del Gobierno del Estado de México, quien le facilitó toda la ayuda a Televisa para llevarla a montar un show. Carmen Aristegui por medio de un reportaje, la evidenció.

    Parece una situación frívola. Pero en realidad tiene mucho de fondo, y es como nuestros gobernantes son cómplices de penosos actos promovidos por una televisora, de un Estado de México donde Eruviel Ávila ha convertido el Informe Presidencial en… un talk show (paradójicamente). Cuando se supone, están promoviendo una Reforma Educativa, llevan ignorancia a las masas, y presentan a esta mujer, promotora de la dictadura de Fujimori, odiada en Perú por escándalos políticos, y presentadora de un programa que denigra a la gente a cambio de morbo que vende espacios publicitarios, como una líder social, como una persona que dice, ama a México, cuando ni siquiera ha amado a Perú, su país natal.

    Laura Bozzo tuvo todavía la desfachatez de retar a Carmen Aristegui al aire, como ella sabe hacerlo, con groserías, aludiendo al sentimiento y a la manipulación, incluso con cierto grado de mesianismo al afirmarse querida por todo México. Claro, insultando a quienes no piensan como ella:

    Bozzo

    El problema es que las masas, la gente que vive en la ignorancia, y que es mayoría todavía en México, creerán que Laura Bozzo como líder de opinión, dice la verdad, y no sabrá que todo aquello fue un montaje. Bozzo cuestiona a Aristegui sobre el caso de Zongolica para cuestionar su reputación, pero si hiciéramos el mismo ejercicio, Bozzo tendría que responder a centenares de preguntas más controversiales, que tienen que ver no sólo con Perú, sino con México.

    Es penoso que esta sea la televisión mexicana. Que se use de esta forma para malinformar a la gente, y que los medios sean cínicos en aras de mantener a la población ignorante.

    Lárgate Laura Bozzo, si en «el Perú» nadie te quiere, menos aquí. Mal Televisa, como siempre, muy mal, marioneta del gobierno encabezado por otra marioneta, promotora del autoritarismo, destructora de valores, de hogares.

  • Nacionalismo de un país tercermundista

    Nacionalismo de un país tercermundista

    Escrito para mexicodesdemexico.com

    Entiendo que el nacionalismo tiene como objetivo crear cohesión en una sociedad, darle una identidad, y alinearla a los intereses de la nación. Que en un principio no son los mismos intereses del individuo, pero basta con una propaganda eficiente para que las mayorías adopten dicho credo, que no necesariamente les beneficiará.

    Nacionalismo de un país tercermundista

    Cualquier persona puede distorsionar la realidad para hacer del nacionalismo, un infierno. Basta leer el Mein Kampf de Hitler para ver como una persona inteligente y culta, pero trastornada, puede interpretar diversas realidades vistas de tal forma que termine en uno de los mayores genocidios de la historia moderna. Creer que por llegar a la conclusión de que unas razas son superiores que otras, se el derecho a aniquilar a aquellas para preservar la propia.

    Los países fuertes, desde la Alemania de Hitler, la Inglaterra de Churchill, o los propios estadounidenses, han basado su nacionalismo en su fortaleza como nación. Es decir, que dicho nacionalismo está basado en el orgullo, en los éxitos históricos, en la fortaleza, en la superioridad. Los Alemanes lo basaron en la raza aria, debido a que ésta fue la que aportó mayores beneficios al progreso de la humanidad (aunque convenientemente Hitler omite a los egipcios y a los árabes). Estados Unidos lo hace en su modelo hegemómico. Posiblemente no es políticamente correcto decir la verdad en su afán imperialista, pero sí lo es afirmar que ellos buscan democratizar el globo terráqueo.

    Si tomamos esto en cuenta, entonces entendemos las diferencias con nuestro nacionalismo como país tercermundista. México no puede basar su nacionalismo en la fortaleza, porque históricamente nunca ha sido un país fuerte, y su participación en la aldea global no es muy influyente, y más bien son los países fuertes los que influyen sobre él.

    Es por esto que en México se ha tenido que manipular la historia oficial (y no es que los países fuertes no lo hagan hasta cierto punto) para transformar una realidad traumática y compleja, una historia heróica basada en el maniqueísmo, donde todos los personajes históricos son acomodados dentro de los bandos de buenos y malos. Incluso el Grito de Independencia se explica bajo ese maniqueísmo histórico (no era propio reconocer a Iturbide como uno de los héroes de la independencia y sí a Hidalgo que si bien desató de alguna forma el proceso, nunca la buscó). Una historia a medida del priísmo revolucionario heredera de un liberalismo que en realidad nunca ejercieron. En el bando de los buenos teníamos a Hidalgo, Juárez, Zapara y en el de los malos a Iturbide, Lucas Alamán y Porfirio Díaz. Los primeros son recortados y dibujados por los niños educados en escuelas públicas, los otros denostados por la historia.

    Con la Reforma de 1857 se acotó el poder de la Iglesia, pero a través del tiempo, los símbolos nacionales tomaron el papel de los símbolos religiosos. Por eso el trato tan especial que se les da. Por eso se explica la indignación colectiva por la imagen de una bandera mexicana con sangre haciendo alusión al narcotráfico, por un cartonista que utiliza de igual manera los símbolos estadounidenses sin que reciba numerosas críticas por ello. Por eso el uso del escudo nacional está sumamente restringido, por eso está prohibida la interpretación del Himno Nacional con alguna nota o cadencia de más, mientras que el himno de Estados Unidos o hasta la Marsellesa de Francia tienen mayor libertad de interpretación.

    Nuestro nacionalismo también está basado en los usos y costumbres, en el mariachi, en el tequila, en la Virgen de Guadalupe, en los tacos, los murales de Diego Rivera creados por petición del gobierno para exaltar lo mexicano. Que aunque no muestran una fortaleza como nación ante las demás, si muestran una cultura fuerte en el sentido que se han logrado preservar las tradiciones, exportables y admiradas por otras culturas, a pesar del influjo del extranjero que tiende hacia la estandarización cultural global.

    Es curioso que en los países desarrollados, la derecha es quien tiene un afán más nacionalista. Mientras que en países como México, la izquierda (además del PRI) es quien pretende guardar esos valores, incluso rayando en el dogmatismo. Esto tal vez porque la derecha usa el nacionalismo como ataque, como muestra de la fortaleza nacional, mientras que la izquierda usa un nacionalismo defensivo, que busca poner un escudo ante el influjo del exterior.

    Cierta dosis de nacionalismo es bueno, sentir el orgullo nacional, tener una identidad nacional. El problema es cuando se utiliza éste en beneficio personal o de unos cuantos. Empezando por el falaz argumento de que el petróleo es de los mexicanos, hasta utilizar a la figura de Lázaro Cárdenas para engañar a la gente y hacerle creer que no hay intento de privatización alguna (aunque sea a largo plazo). El problema es cuando el partido hegemónico utiliza los colores de la bandera mostrando un halo de superioridad ante los demás partidos, de esta forma, aquellos sectores manipulables y adoctrinados con el nacionalismo oficial, verán en los colores del partido la identidad nacional.

    No se puede pedir un nacionalismo de país desarrollado en tanto los hechos no justifiquen una presunta fortaleza. Pero en la caso de México sí que puede mejorar bastante, empezando por hacer un lado esa falsa mitología.