Categoría: política

  • La manipulación mediática de la percepción

    La manipulación mediática de la percepción

    Ciro Gómez Leyva en el programa Tercer Grado cuestiona a Josefina Vázquez Mota por el asunto de los 60,000 muertos (dándolo por cierto). Un mes después cuando López Obrador asiste al programa, el conductor acusa al tabasqueño de haber creado «el mito de los 60,000 muertos». Con una tergiversación de la realidad por parte del periodista de Milenio de la que muchos no se dieron cuenta se trató de desacreditar a dos políticos distintos, opositores del que su televisora apoyaba.

    La manipulación mediática de la percepción

    Los seres humanos tenemos la tendencia a dar como verdadero lo que percibimos, y ciertamente, a falta de datos duros, la percepción nos da una idea de como andan las cosas, pero esta se puede manipular y tergiversar con el fin de que la población tenga una percepción exagerada o bien demasiado pequeña de las cosas que pasan en el ámbito público. Simplemente, la manipulación mediática de la percepción.

    ¿Han escuchado en este último mes (en el que llegó Peña Nieto) que estamos en una guerra contra el narcotráfico? En realidad casi nada, el discurso peñanietista se ha alejado de los términos «guerra, combate, narcotráfico» por los de «paz, reestructuración del tejido social».  Los medios oficiales o no tocan el tema del narco y si lo hacen, tratan el tema como algo más irrelevante. Se busca querer generar una sensación falsa de paz. ¿Por qué? Porque los números indican lo contrario. En el primer mes de gobierno de Enrique Peña Nieto existen 982 muertos por actos relacionados con el narcotráfico. Si usamos la aritmética, y extrapolamos esa cifra a todos los meses que gobernará Peña Nieto, entonces tenemos que Peña terminaría su sexenio con 70,704 muertos. Una cifra parecida a la que obtuvo Felipe Calderón. Y sin embargo se ha generado una percepción falsa de que no hay tanto problema con el narco, con todo y la noticia del medallista Olimpico Noe Hernández, quien perdió un ojo por un problema con el crimen organizado en el Estado de México.

    A pesar de la apertura de la información, el gobierno junto con los medios de comunicación afines a él, tienen la capacidad de manipular percepciones. Todavía no es lo mismo hablar de un tema relevante en el noticiero estelar de Televisa, que en la plana del medio electrónico sinembargo.mx, o que un tweet, que necesitaría ser lo suficientemente atractivo para viralizarse y aún así no dejará de ser una minoría quien consuma esa información. Aunque la estrategia del gobierno con respecto al narco sea otra (así lo pareció ser cuando vimos a Osorio Chong descalificar prácticamente la estrategia de Calderón), los resultados no pueden verse inmediatamente, a menos claro, que hubiera un pacto masivo con el narco ya tratado. Creo no se puede ni se debe ocultar lo que sigue pasando en el país.

    Ciertamente en los últimos tiempos de Calderón, las televisoras buscaron maximizar la percepción de inseguridad que se tenía con respecto con la guerra contra el narco. No sería raro pensar que tuvo inclusive un objetivo electoral en contra del partido que quedó en tercer lugar. Ahora se busca generar la percepción contraria usando las mismas cifras. Por eso traigo a colación el asunto de Ciro Gómez Leyva, para dejar en claro hasta dónde pueden manipular la información con el fin de obtener un resultado, donde solo hay una diferencia de un mes para culpar al PAN de los «60,000 muertos» y después reclamar a López Obrador por haber inventado el mito.

    Hay que notarlo, este sexenio será mucho sobre la manipulación de las percepciones, más de un gobierno que pide legitimidad a gritos.

  • ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Aquí en este espacio he sido muy crítico con el PRI de Peña Nieto, y creo que hay razones de peso para serlo las cuales ustedes ya conocen. También creo que es estúpido desearle «mala suerte» (lo pongo entrecomillado porque yo no creo en la suerte) al nuevo gobierno porque no simpatizamos con este, o porque no nos dan muchos motivos para creer en este. Eso no significa de ninguna manera que hay que alinearse, por el contrario, prefiero mantener una postura escéptica. Eso sí, pensando antes en mi país que en mis simpatías con X o Y político.

    ¿Y nos podría ir bien con el PRI?

    Últimamente he tenido la corazonada de que nos puede ir bien. ¿El PRI ya cambió?. No creo que vaya tanto por ahí, sino que para ellos las reglas del juego son muy diferentes. Existen más contrapesos, una ciudadanía mucho más despierta y exigente. Un López Obrador al que acuso de terco y obstinado, que si bien fractura a la izquierda, ha puesto temas de relevancia que terminan imprimiéndose en la retórica de los gobernantes en turno (nada más ver que algunas de sus propuestas están contenidas en el Pacto por México).

    Es un hecho que el PRI ya no puede gobernar a «la antigüita». Veo a un gobierno de Peña más dispuesto a negociar que sus antecesores, sabiendo que lo tiene que hacer para procurar su supervivencia. Sus propuestas son comentadas, discutidas, criticadas. Ya no puede existir, al menos como antes, ese secretismo. A pesar de sus intentos de censura, existen medios de comunicación más plurales los cuales tienen el suficiente peso como para pensársela dos veces si se quiere censurar a una figura importante (no me quiero imaginar la respuesta de la sociedad si censuran a Carmen Aristegui), saben que tienen que actuar de otra forma, y en esa coyuntura creo que incluso podríamos ver avances.

    La Reforma Educativa es una muestra. Independientemente del propósito con el que fue efectuada, dicha reforma significa un avance importante. No solo porque limita el poder de Elba Esther Gordillo, sino porque se acaba con el clientelismo que existe en la asignación de plazas a los maestros, y los obliga a ser más competitivos. Cierto, la reforma es mejorable, pero ya se dio un paso. Y tal vez el móvil podría ser la legitimación por parte del mandatario, pero digo, prefiero una reforma educativa a una guerra mal planteada contra el narcotráfico. Desde luego los contrapesos influyen, la demanda de la sociedad por esta situación seguramente fue determinante, reclamos de ciudadanos de a pie, del #YoSoy132, de perredistas.

    Los contrapesos parecen ser más eficientes incluso para evitar tentaciones populistas. El PRI históricamente usa el gasto como forma de legitimación, pero ahora saben que van a escarbar en su propuesta económica y política para encontrar el más mínimo error. Así como AMLO tuvo que hablar de economías resposnsables, en la práctica el PRI parece pensársela más antes de hacer gastos innecesarios para mantener contenta a la población artificialmente, ahora van a gastar pero no «tanto, tanto».

    Claro que hay muchas preocupaciones sobre el nuevo gobierno, y las debe de haber. Y precisamente esa postura crítica de un sector ante este, es la que presionará más al gobierno a hacer las cosas mejor. Esto es un juego por el poder, y el PRI sabe que para tenerlo, debe de saber satisfacer a una necesidad cada vez más exigente y sabedora de lo que realmente necesita. Mientras sea más grande este tipo de sociedad y más pequeña la sociedad tradicional clientelar, entonces estarán más orillados a gobernar bien si quieren mantener dicho poder.

  • Un freno a las emociones presidenciales

    Un freno a las emociones presidenciales

    Lo que deben de saber antes de echar las campanas al vuelo por dos semanas de «buenas noticias» tricolores.

    Un freno a las emociones presidenciales

    1.- No puedo negar que cuando vi el discurso de la toma de posesión de Peña Nieto junto con el Pacto por México, lo primero que vino a mi mente fue un sentimiento de emoción: -Caray ahí están varias de las cosas que necesita México, la apuesta por la educación, la ciencia y la tecnología- El PRI parecía entender mucho mejor que el PAN lo que se necesitaba para salir adelante. Pero uno debe de aprender a controlar sus emociones y opté por eso.

    2.- No niego, y otorgo el beneficio de la duda de que el PRI pueda hacer un buen gobierno (aunque cueste trabajo). Pero tantas «buenas noticias» en dos semanas, más que un gobierno realmente eficaz, me termina sonando a un fenómeno mediático. Al PRI le urgía ganar legitimidad y credibilidad. Y como los buenos gobiernos se tardan en ver, optaron por el fenómeno mediático. Si algo nos demostraron en dos semanas es que tienen mucho más oficio que el PAN, y preferible es escuchar las palabras «educación» y «ciencia» en vez de «guerra contra el narco». Por eso insisto en que el PRI sí sabe rebasar por la izquierda.

    3.- Algunos están impresionados de como en dos semanas ya no se habla del narco, como si el problema se hubiera terminado. Yo más bien me preocuparía, porque a sabiendas de que un problema así no se puede resolver en el corto plazo, entonces podría pensar en el control de los medios de comunicación principales quienes tienen la consigna de «ya no hablar del narco». Y si fuere así estaríamos hablando de regresión.

    4.- Peña Nieto se presenta como un priísta reformador, dice entender varias de las necesidades, como las de la izquierda. Tiene un paquete de propuestas muy interesantes que ni siquiera había presentado en campaña y que apenas conocimos. Pero también deberemos recordar que ese PRI reformador es el mismo que bloqueó las «reformas que México necesita» durante 12 años. Es decir, que si esas reformas realmente harán progresar al país como presumen, entonces el PRI habría postergado ese progreso por 12 años, lo cual se va a olvidar. Más porque Peña se empecinó a decir que las ausencias de Josefina Vázquez Mota al congreso eran más importantes.

    5.- La reforma educativa es buena, aunque perfectible. Pero se ve un avance. Lo mediático sugiere que los priístas sí pudieron con Elba Esther Gordillo (tal cual quinazo). Se dicen muchas cosas, incluso que hasta el PRI tuvo negociaciones con la maestra. Sea como sea, esto se entiende perfectamente al saber que al PRI no le gusta ser rebasado por los poderes fácticos (ni por Televisa), al PRI le gusta tener el control de todo. Los panistas se vieron rebasados por los poderes fácticos creados dentro de gobiernos priístas, porque no tuvieron el oficio para controlarlos.

    6.- Dicen que quienes no conocen su historia están condenados a repetirla. Carlos Salinas en su tiempo buscó golpes mediáticos, alianzas (concertasesiones), presentarse como el reformador. Un poco parecido al gobierno actual quien tiene a muchos salinistas en el gabinete. Esto no quiere decir que necesariamente vaya a ocurrir lo mismo, o que no exista posibilidad alguna de que este termine siendo un buen gobierno. Pero sí es algo para tomar en cuenta antes de dejar las emociones florecer por una propuesta seductora.

    7.- Paradójicamente, el éxito de este gobierno depende de la oposición. Las posturas tomadas por el PRI en las dos primeras semanas no se explican sin la oposición, desde el PAN, hasta el #YoSoy132. Sin la oposición no habría ningún «Pacto por México» y las medidas tomadas por el gobierno actual serían más discrecionales. Si la oposición entiende el oficio del PRI pensando en el progreso de México, el manejo de fuerzas podría coadyuvar en un desarrollo positivo para la nación. Si no lo entienden podría terminar en no muy buenas noticias.

    8.- ¿Y López Obrador? ¿Alguien ha sabido de él? Buena pregunta.

  • El gobierno eficaz del PRI

    El gobierno eficaz del PRI

    Se dice que cuando se le pregunta a un priísta por qué votó por el PRI, afirma que «roban pero dejan robar» o «roban pero sí saben gobernar»; naturalmente no todos, ni siquiera creo que la mayoría piense así, pero explica un poco la cultura dentro del propio partido. De que roban, roban (y no solo en el PRI, en todos lados y en todos los partidos, aunque unos más que otros),  pero entiendo por qué los priístas añoran ese «gobierno eficaz» de resultados y no buenas intenciones, se empieza a notar con Peña Nieto.

    El gobierno eficaz del PRI

    Todos sabemos que el actual Presidente no es el mandatario con el IQ más alto, o con el mejor nivel de cultura. Pero yo lo dije, bastaría con que se rodee de personas capaces para poder limar esas asperezas. Es más, incluso, los que están detrás contrastan en demasía con lo que es Peña Nieto (lo que sin duda le ayudará al mandatario a revertir esas aseveraciones sobre su intelecto, debido a que el da la cara, la figura es él). Llega el PRI, y la verdad que es un partido con demasiado colmillo, capaz de cambiar la percepción de la gente de un día a otro. Un partido que siendo tildado de antidemocrático tiene la capacidad de negociar y de salirse con la suya.

    Peña Nieto en una semana parece hacer lo que nunca pudo haber hecho Calderón. Su gobierno sí parece estar dispuesto a «rebasar por la izquierda» para tratar de aminorar el impacto de sus más ferreos opositores (empezando por López Obrador). Quiere mostrarse como un gobierno fuerte, sólido, «democrático», abierto. Por eso ha juntado a sus opositores para firmar el Pacto por México que contiene propuestas de los tres partidos. Lo notorio es que el PRI decidió ceder a cambio de mostrarse como un gobierno más legítimo, claro ejemplo es el abortar la propuesta de privatizar PEMEX para darle gusto al PRD.

    Las decisiones tomadas en la primer semana han tenido un fuerte impacto mediático (que es lo que se buscaba). Buscan atender (o quieren hacer parecer eso) las peticiones de la ciudadanía. Vemos a Peña otorgando un premio a Solalinde, creando la Ley General de Víctimas, anunciando una nueva reforma educativa y tomando decisiones que marginan a Elba Esther Gordillo (el que pudiera ser el quinazo), seguro de desempleo, seguro para mujeres mayores, democratización de medios. E incluso algunas cosas que por las circunstancias sabemos que sí se van a cumplir.

    Parece que el gobierno de Peña ha encontrado una buena fórmula para dar el primer paso, convencer a los ciudadanos. También para mostrarse como un gobierno fuerte, que sí puede, el cual está por encima de cualquier poder fáctico (incluso ese que les dio la presidencia). No solo eso, cuando algunas de estas cosas se lleven a la práctica (las que veo posibles son la marginación de Elba Esther y la licitación de las nuevas cadenas) mucha gente se va a convencer. Desde una perspectiva pragmática esta postura «negociante» del PRI me parece positiva, pero también creo que es necesario guardar un sano y prudente escepticismo. De acuerdo al comportamiento de la oposición se pueden dar avances, pero también un exceso de confianza podría ser contraproducente. No olvidemos que este PRI es casi el mismo dentro del gobierno de Carlos Salinas, no olvidemos al Grupo Atlacomulco, Atenco, y muchas cosas más. No dan un paso en falso, ellos saben lo que hacen, son muy astutos. Esta historia incluso parecería un poco a la de Salinas donde creímos que llegábamos al primer mundo (aunque en ese entonces no había una oposición tan fuerte).

    El Pacto por México es una buena noticia, pero el papel de la oposición es importante para poder lograr cambios tangibles. Yo lo afirmé antes de la llegada de Peña a la Presidencia de la República. El PRI tenía que ceder, necesitaba legitimarse, lo está haciendo y la oposición debe aprovecharlo. Si no lo hace se aplicará la máxima de Lenin donde el PRI daría un paso atrás para después dar dos adelante en búsqueda de erigirse como el partido hegemónico.

    Por cierto, ver que el mismo partido que creó esos poderes fácticos pretenda deslindarse de ellos, y ver que en los gobiernos del PAN no los tocaron… Entiendo por qué el PAN de estar en la presidencia pasó a ser la tercera fuerza.

  • La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    La posible apertura de medios, sí, con Peña Nieto

    Es curioso, irónico, pero es posible que en México se genere una mayor pluralidad de medios, con Peña Nieto al mando, quien fue impulsado por un medio de comunicación que funge como poder fáctico (Televisa). Esa ironía se puede explicar, y al explicarse se entienden los por qué. Pero de cualquier forma creo que es una buena noticia, aunque si lo analizamos bien, es algo que iba a ocurrir.

    Enrique Peña Nieto se “comprometió” en el Pacto por México a licitar nuevas cadenas de televisión. Con lo cual en un futuro tendremos mayor pluralidad en los medios (habrá que ver a quien le conceden esas nuevas cadenas, no es lo mismo MVS que los Vázquez Raña, o que Carlos Slim). La ironía se empieza a explicar comentando que esta decisión no fue de Peña Nieto, sino que se llevó a cabo meses atrás. Resulta que Televisa se alió con Iusacell para participar en las telecomunicaciones (Es decir, Azcárraga con Salinas Pliego). Pero la Comisión Federal de Competencia condicionó dicha alianza a que esta permitiera la licitación de nuevas cadenas (sabiendo el poder de lobbying que tiene Televisa en el gobierno).El “compromiso de Peña Nieto” más que su compromiso, es algo que ya estaba dado.

    Por otro lado, debemos notar que viendo a futuro, posiblemente la televisión abierta ya no sea un negocio tan redituable como ahora por la irrupción de nuevas tecnologías y por el aumento de la cobertura de la TV  de paga. A esto debemos agregarle el deterioro de la marca “Televisa” sobre todo en este año. Seguramente en un futuro, con o sin nuevas cadenas, el poder de Televisa será gradualmente menor, e incluso insuficiente para volver a promover a algún presidente. Por eso las televisoras dejarán que se liciten nuevas cadenas, al ver una oportunidad en las telecomunicaciones (es decir, en estas nuevas tecnologías).

    Habrá que ver si la entrada de un nuevo competidor en las telecomunicaciones ayuda de alguna forma a mejorar la calidad y los precios de los servicios telefónicos y de banda ancha. El poder de Azcárraga podrá ser económico, pero dentro de las telecomunicaciones no podrá controlar contenidos, o colocar a sus periodistas para que hablen bien de cierto político. Aunque dentro de esto debemos mostrar escepticismo para ver como se configura la nueva realidad, y si los poderes fácticos en lugar de dividirse solo se terminan mutando. Sobre todo porque el Presidente llegó con ayuda de algunos de ellos.

    A Peña Nieto esto le cae muy bien, porque podrá contrariar (falsamente, sí) a quienes lo consideraban como el “candidato de Televisa” y se atribuirá un logro, que no fue de él.  Tendremos que ver a quien se licitan dichas señales, el peor de los escenarios (y que se dice, es muy probable) es que se licite a los Vázquez Raña, afines al PRI, lo cual no generaría tanta pluralidad. Tal vez algún competidor cercano a MVS (uno de los hombres a quien Peña Nieto colocó en su equipo de trabajo, ha sido cercano a Joaquín Vargas) sería mejor idea, o inclusive Carlos Slim, del cual se presumía que obtuviera dichas licitaciones si el presidente fuera Andrés Manuel López Obrador.

    Esto es sin lugar a dudas una buena noticia, habrá ver si es una muy buena noticia o termina siendo una llamarada de petate. Antes de llenarse de algarabía hay que tener un prudente escepticismo y esperar a ver como se configura la nueva realidad.

  • El amargamiento de López Obrador

    El amargamiento de López Obrador

    Quien fungiera como líder social se apaga, quien logró atraer a las masas, quien puso sobre las mesas temas que no se tocaban y ahora al estar en la conciencia de todos los mexicanos, los políticos saben que tienen que hacer algo con ellos. Quien tal vez en algún momento pudo representar un cambio, no solo se apaga, sino que se amarga; un personaje que no necesita un libro de economía, de filosofía, de política, sino un psicólogo, y si no se apura, posiblemente un psiquiatra.

    El amargamiento de López Obrador

    Como ustedes son sabedores, yo voté por él y en algún momento expliqué mis razones. Obrador no me parece una persona corrupta, al menos que como el político promedio, de hecho no creo que sea mala persona. Pero noto mucho, pero mucho resentimiento en él. Algunos rasgos que para ojos de algunos son «de manipulación» a mi me parecen sinceros. Este hombre no está bien.

    En las elecciones pasadas yo aseveré que existieron muchas muchas irregularidades y cochinero (que creo que sucedió eso no por las impugnaciones de AMLO, sino por hechos que me enteré por otras partes). Pensé que AMLO hizo bien en impugnarlas, y lo sigo pensando. Pero hice la comparación del izquierdista de Movimiento Ciudadano Enrique Alfaro que se quedó a una nada de haber ganado y quien justificadamente buscó la impugnación y la nulidad, y es que veo dos actitudes totalmente distintas. En López Obrador percibí una vibra totalmente negativa, cuando vi los streamings que acostumbró hacer en los avances de la impugnación me sentía incómodo, nunca terminé de ver un streaming y por otros medios (impresos) quise ver que avances se tenían (junto con las demandas que hicieron con el PAN). En cambio Alfaro a pesar que no aceptó el resultado, decidió acatar el fallo, y buscó seguir adelante. Con Enrique Alfaro se notó una «vibra» positiva, de que sí, fue muy injusto, pero hay todo un mundo por delante. Con López Obrador creo que hubo un pacto con los mayas, porque parecía que el mundo se había acabado.

    Su postura me parece triste, cerrado a cualquier diálogo, negociación, encerrado en su mundo, en su realidad alterna. Todo lo que tenga que ver con apertura se relaciona con una conjura en su contra. Un ejemplo es el Pacto por México que firmaron los partidos, y que solo se negaba a hacerlo «su pedazo del PRD» y creo que también dentro del PAN hubieron rencillas. Todo mundo sabe que el Pacto por México tiene un fin de legitimación (digo, que mucha gente dude de tu legitimidad, y la gente no te baje de pen…, hace que Peña y su equipo tengan que tomar medidas como estas), pero al ser firmado por los otros partidos, puede servir como contrapeso. AMLO no lo quiso ver así, y vio un insulto a su persona en ello.

    López Obrador ha sufrido algunas injusticias a lo largo de su carrera, pero no ha entendido que la política es así, no es justa, y sobre todo, no es personal. Pareciera que el de Macuspana quiere pensar que todos lo quieren dañar, cuando lo que hay en realidad, es una lucha por el poder, y el bien lo sabe porque le gusta, y mucho. Nunca he pensado que AMLO sea un político radical, sus políticas nunca me han parecido radicales, más bien es una persona que se ha vuelto resentida, con un gran ego que crece como mecanismo de defensa para atenuar sus conflictos personales. Y desde esta perspectiva es difícil que pueda gobernar pensando en un mejoramiento del país, dado que necesita satisfacer sus conflictos personales.

    No se le hizo el sueño de ser presidente. Pero creo que millones de personas quisieran haber sido líderes sociales que incluso podrían ser más importantes en los anales de la historia que algún presidente, que hubieran sido nombrados el segundo mejor alcalde del mundo. En vez de eso, todo lo positivo que pudo aportar (y lo hizo en su momento) lo tira por la borda. En la actualidad AMLO no aporta, se condena poco a poco al ostracismo, y eso incluso podría implicar que en el 2018 la izquierda esté totalmente dividida. En la llegada de un nuevo régimen priísta que genera miedo a más de uno ¿Qué está aportando él, lo saben? Yo tampoco, bueno sí sé. ¡Nada!.

    Atrás quedó ese hombre que gobernó bien el DF, y sacó a la luz mucha información que debíamos saber. No hay propuesta, ¿Qué propone?. El siguiente texto, me habla de los conflictos personales que tiene. Posiblemente lo que diga pueda ser verdad, pero la forma en que lo expresa me habla de su conflicto psicológico:

    POR NO ACEPTAR EL PACTO DE LA DESHONRA, YA DESATARON DE NUEVO LA CAMPAÑA DE CALUMNIAS CONTRA NOSOTROS

    Son tan predecibles o cínicos los de la mafia del poder que, en menos de 72 horas, con halcones en Gobernación, propaganda hitleriana en los medios de manipulación y comprando lealtades a diestra y siniestra, crearon la atmósfera opresiva que, piensan, les ayudará a mantener el régimen de corrupción y privilegios.

    Actualmente, López Obrador estorba en la izquierda. Dialogar no significa aceptar algo que no fue (en la toma de protesta, Luis Miguel Barbosa, de la corriente de los chuchos, afirmó que las elecciones fueron tramposas, pero se mostró abierto al diálogo y su facción fue la que promovió la firma del Pacto por México), dialogar no significa ocultar la trampa para aparentar ser institucional; significa ser inteligente, significa buscar el bien común en lugar de entrar en un conflicto interno por rencillas personales, significa construir. Y eso, López Obrador ya no lo está haciendo, y ya no lo va a poder hacer.

    Lo mejor es que se retire. Sé que a algunos no les va a gustar esto que digo. Pero creo que es lo mejor. El diálogo y la vigilancia creo que podrán hacer mejor papel para evitar las tentaciones autoritarias del gobierno en turno.

  • ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    Triste fue ver un nivel de violencia tan descarado en la toma de protesta, donde se destruyó propiedad privada y se dañaron inmuebles históricos. También es cierto que este tipo de actos a los que no estamos muy acostumbrados, suelen ocurrir en otros países. En Europa últimamente se han vivido manifestaciones incluso más violentas, causadas por la crisis económica. Pero ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    ¿Quién está detrás de la violencia de la toma de protesta?

    Todavía es difícil saberlo, hay muchas especulaciones. La mayoría de los columnistas afines al oficialismo hablan de que fue López Obrador, lo repiten, lo recalcan, culpan también a Marcelo Ebrard de no sé cuantas cosas (no han mostrado prueba alguna). ¿Podría estar López Obrador detrás de todo lo ocurrido? No puedo descartar esta opción, pero en realidad lo veo difícil. La estrategia para competir en las elecciones pasadas tuvo como fin naturalmente, reducir sus negativos para ser más competitivo. Sería un suicidio político si López Obrador quiere aspirar a buscar la presidencia en 2018, más cuando siempre se ha querido vender como el pacifista e incluso así lo hizo desde la crisis electoral del 2006. Lo que me pudiera imaginar es lo siguiente: Que López Obrador haya mandado a causar los disturbios para después presentarse como víctima de la «represión policíaca» y que todos están contra él para ganar fuerza. Pero eso también lo vería demasiado riesgoso sabiendo que los medios de comunicación tienen una mayor capacidad de influencia que él, e incluso lo vemos cuando varios ya están culpando al tabasqueño. Esta opción, que no la puedo descartar totalmente, me parece particularmente difícil. Más porque los movimientos de López Obrador (desde Tabasco) se mueven por medio de las calles y las protestas y estos actos deslegitiman las manifestaciones ante la sociedad.

    Tenemos la versión de los anarquistas. Algo que es muy notorio es que el grueso de la manifestación no fue con ninguna intención de violentar nada (los grandes destrozos provocados por los vándalos suelen genera la percepción de que fue lo contrario). Un día antes de la toma de protesta surgió un movimiento radical anarquista que tomó irresponsablemente el nombre de Flores Magón incitando a la violencia. Esta es la teoría que sostuvo Marcelo Ebrard, y habló de organizaciones como Bloque Negro que tiene presencia internacional. Es notorio que fueron grupos focalizados, pero muchos se cuestionan la veracidad de este «anarquismo» dado que algunos de estos miembros pintaron consignas de Marx (comunista, no anarquista). Aunque ciertamente en las evidencias fotográficas y filmadas, se puede percibir la vestimenta anarquista de la mayoría de los revoltosos inadaptados que causaron estos actos violentos.

    La versión del #YoSoy132 empezó ser por la más fuerte (en un principio creí que ya se habían alebrestado y se habían salido de control, pero al ver los niveles de violencia, algo no me empezó a cuadrar). Sobre el asunto del Distrito Federal tengo la misma información que la que ustedes pueden consultar (muy confusa, aún), pero en Guadalajara, al tener conocidos que presenciaron la marcha e incluso alguno que estuvo en ella, se puede notar que fueron infiltrados quienes causaron los destrozos en Televisa y en la sede del PRI. Según relatan, cuando estos «porros» causaron ademanes en la televisora, los policías no hicieron absolutamente nada para detenerlos cuando era notorio quien estaba haciendo esos actos. Un conocido que había participado me comentó en Facebook que cometieron el error de no tomar una postura muy firme ante estos desadaptados, y que en un principio pensaron que era gente «muy enojada» que no pertenecían al movimiento. Al llegar a la FIL, los policías se abalanzaron sobre los jóvenes, la mayoría de los detenidos fueron inocentes y no los porros que habían causado los destrozos. En Facebook se hizo una colecta para pagar la liberación de quienes habían estado presos, mostraron su indignación exigiendo que quienes habían lanzado las piedras dieran la cara. Al menos en Guadalajara puedo asegurar con severidad que este movimiento no tuvo que ver en los actos vandálicos que lamentablemente se presentaron. No sé el caso de la Ciudad de México.

    La otra versión fue la que el PRI (es decir, el Gobierno Federal) infiltró la manifestación para reventarla. Algunos comentaristas no afines al oficialismo como Javier Solórzano, Carmen Aristegui o Denise Dresser, afirman que esta posibilidad puede existir, aunque a diferencia de los que optan por la opción de AMLO, no lo aseguran, dado que no existen pruebas contundentes de que hayan sido ellos. Esta versión sale a flote, dado los antecendentes históricos del PRI desde el 68 hasta Carlos Salinas. También porque naturalmente el PRI saldría muy beneficiado (el que más) al deslegitimar a parte de la oposición, tanto política como ciudadana. Hasta ahora no hay indicios directos de que estos grupos hayan sido mandados por el PRI, pero si existen algunos hechos que dejan algunas dudas y no descartan esta posibilidad. como la evidencia fotográfica y filmada de que algunos porros (con vestimenta similar a quienes causaron los destrozos) caminaban detrás del contingente del granaderos sin que les hicieran nada e incluso platicaban con los policías. Esta versión terminaría no concordando con la postura de Peña Nieto donde por medio de actos como el Pacto por México, busca la negociación y la conciliación como un acto para legitimarse. También el PRI de Peña con estos actos correría el riesgo de  que le saliera el tiro por la culata y terminara con una mayor deslegitimación.

    Lo único que se ve claro, es que esto fue un plan orquestado, no fue una manifestación ciudadana que se salió de control. Si fue AMLO se sabrá, si fueron los anarquistas también, pero si fue el PRI de Peña veo difícil que se sepa y se ocultarán las evidencias. Lo que sí se es que cualquiera de los escenarios es preocupante para nuestro país, desde una insurrección violenta, hasta una guerra sucia por parte del gobierno. Es irresponsable (sobre todo por los medios oficialistas) asegurar quien fue cuando ni siquiera se han hecho investigaciones a fondo. Quien haya sido responsable debe de ser severamente sancionado.

  • Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    Todos los que han visto las películas de Star Wars recordarán que Darth Vader fue uno de los villanos más populares de la historia del cine, aunque en la película el más malo (u oscuro) era Darth Sidious. Despues de ser vencido por Luke Skywalker, ya en sus últimas le quita la vida a Sidious quien acababa con Skywalker, mostrando que dentro de toda maldad todavía quedaba algo de bondad en él. El PRI ahora es como un Darth Vader para muchos de nosotros los mexicanos (espero no relacionen a Padme con La Gaviota), pero así como el ex Jedi mostró algo de bondad, habría que preguntarse si el nuevo gobierno podría llegar a tener dentro de sí una genuina intención de mejorar al país o será un pretexto para regresar al lado oscuro de la corrupción.

    Lo bueno de Enrique Peña Nieto

    No vayan a pensar que Cerebro se vendió, no va por ahí. Simplemente quiero hacer un ejercicio donde pueda ver las cosas buenas que podrían haber en el nuevo régimen. Las malas ya las he recalcado y sería bueno darlas por sentado para no creer de ninguna manera que este artículo trata de ser «un comercial más de Peña Nieto». Se me ocurrió que dentro de toda la indignación que tenemos muchos mexicanos, podríamos pensar ¿Qué cosas buenas podrían haber?. Con un poco de trabajo, algo que veo bien son las siguientes cosas:

    Elba Esther Gordillo:

    Muchos pensaron (alguna vez también yo) que había pacto entre la maestra y Peña Nieto, o tal vez en algún momento sí lo hubo. Pero pareciera ser que el nombre de Chuayffet en la Secretaría de Educación habla de que no habrá una relación tan cercana. Incluso en su Pacto por México, Enrique Peña Nieto se comprometió a acabar con la repartición de plazas de maestros (una cosa es que lo diga y otra cosa es que lo haga). Alguna vez dije que el quinazo de Peña podría ser Elba Esther Gordillo, y puede ser que no me equivoque. Si se llega a dar un rompimiento, o remoción de la lideresa, habrá que ver si se logra realmente mejorar la educación, o más bien se coloca a otra figura (con Salinas se decía algo parecido de Jongitud aunque no era tan conocido, y fue removido para colocar a la maestra).

    Seguro Social Universal:

    Esta parte me gusta, no sé si lo mencioné aquí, pero desde campaña comenté que si algo me gustaba de las propuestas de Peña, era esta. Este seguro se financiará de un impuesto al consumo (es decir, se subirá el IVA) y ya no se cobrarán las cuotas ni al empleador ni al empleado. Esto podrá servir de contención para que quienes pierden su empleo puedan seguir gozando de sus prestaciones. Marcando las distancias claro, pero este tipo de esquema se maneja en Canadá, donde existe el empleo es mucho más flexible que aquí. En el caso de este país, un empleado al ser despedido puede buscar otro trabajo sin tantas preocupaciones como ocurre aquí.

    Pacto por México:

    Sí, es una estrategia de legitimación. Pero mejor que no exista a que no. Con este pacto, donde se incluyen temas como la reforma educativa, o la apertura de nuevas cadenas televisivas, el PRI termina comprometido a cumplir estos puntos. Claro, hay que ver como serían las formas, si son limpias o se maneja nivel de corrupción tal, que incluso el nuevo esquema sería peor. Aquí tienen una responsabilidad importante los partidos de oposición. Veo muy difícil que el PRI se logre desprender de todos intereses que propone, más cuando fueron los que lo hicieron llegar a la presidencia, pero al involucrar a los otros partidos, se puede avanzar aunque sea un poco.

    Habrán algunos menores, como alguno que otro miembro de su gabinete (aunque otros no me gustan). Pero si hay tres cosas que me agradarían del nuevo gobierno son estas. Como les dije, hay muchas (más que las buenas) cosas que me preocupan, y antecedentes de este gobierno que naturalmente provoca que tengamos un gran escepticismo (Atenco, Televisa, Elecciones). Por el momento no puedo mencionar más cosas. Espero que como sea este sea un buen sexenio, e insisto, insisto mucho en el papel del ciudadano. Solo la ciudadanía puede salvarse.

    Por cierto. Sobre lo de las manifestaciones. Queda claro que tanto en México D.F. como en Guadalajara, quienes se comportaron violentamente fueron grupos focalizados que se dicen anarquistas. Veremos si estos grupos son autónomos, o son mandados por alguien. Luego lo veremos.