Categoría: política

  • La madre de Enrique Peña Nieto

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Hay casos en que una sana catarsis llega a lo ridículo y lo banal. Hay casos que pueden ser parecidos, pero una sutil diferencia es suficiente para diferenciar una loable expresión ciudadana, y un acto de masas comportándose como masas no pensantes. Así, es muy diferente hablar de una marcha en contra de un candidato cuyo partido trae malos recuerdos (y el mismo candidato inclusive) en tiempos de elecciones, que de una mentada de madre masiva en Twitter, cuya razón (desde un perspectiva «racional») desconozco.

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Muchos no votamos por Peña Nieto, y cuestionamos su figura, y cuestionamos el proceso electoral, cuestionamos su inteligencia y cuestionamos a algunos miembros de su gabinete. Era tiempo de pasar a de la protesta a la propuesta (ambas necesarias), pero crear un Trending Topic en Twitter en «homenaje» a la madre de Enrique Peña Nieto, no es algo que siquiera se le puede llamar protesta. Una protesta es un acto donde los ciudadanos se manifiestan ante alguna inconformidad concreta (salarios bajos, monopolios, crisis económicas, o el regreso del PRI como sucedió el año pasado). Mentarle masivamente la madre al Presidente Peña en las redes sociales ni siquiera es de buen gusto como catarsis. ¿Qué ganan con eso? En realidad, nada.

    A veces no se entiende como funcionan las cosas. Empezando porque Peña Nieto no es el origen de todos los males, más bien sería la consecuencia de muchas cosas que suceden en el país. En resumen, si no era Peña era otro. El #YoSoy132 al menos había puesto los ojos en uno de los problemas de raiz (el monopolio en las telecomunicaciones). Pero no, cuando el IFE fijó su postura ante el caso Monex, nadie protestó, todos callaron; cuando en Veracruz, el PAN puso al descubierto una estrategia operativa para utilizar los programas sociales para ganar votos, nadie protestó, todos callaron. Me llega un lamentable mensaje de -Esto es absolutamente personal contra Peña Nieto, ni siquiera en contra de sus políticas que puedan ser cuestionables-. y eso es lo preocupante.

    Y es preocupante porque hasta para el gobierno y el propio Peña Nieto, es más cómodo tener a ciudadanos que se limiten a mentar madres en las redes sociales, en vez de cuestionar sus políticas y la forma en que se gobierna. No, no importa que Peña Nieto haya mostrado opacidad al rendir cuentas, pero sí importa que no haya sabido decir qué es el IFAI. No, no importa toda la estrategia operativa en Veracruz, pero sí importa que haya mencionado a Boca del Río como capital de Veracruz. Es más, tal vez ni siquiera Peña Nieto se haya enterado de la mentada que recibió en las redes sociales.

    Si queremos construir un mejor país, debemos enfocarnos en la raíz de todos los males, y proponer un cambio. Los cambios son difíciles y conllevan esfuerzo. Mentar la madre en una red social es algo demasiado fácil. No. El gobierno no va a cambiar de forma de hacer política por una «mentada masiva» recibida en Twitter. Se entiende la inconformidad que genera este personaje, pero no hay siquiera un móvil que detone un enojo colectivo, máxime que Peña Nieto lleva poco en la presidencia y no podemos hablar todavía de políticas que hayan afectado de forma directa y evidente a la población. ¿Les pregunto? ¿En qué cambió el país despues de ese hashtag?

    Mientras, seguramente Peña Nieto ha de estar festejando cómodamente con su madre (si su agenda se lo permite), quien seguramente le pedirá a su hijo dejar de cometer errores y ponerse a leer para que no la estén recordando por todos lados.

  • Un político pobre es un pobre político

    Un político pobre es un pobre político

    La política, el oficio más detestado, pero a la vez el más deseado.

    Un político pobre es un pobre político

    Un político no puede ser una persona normal. A la vez no tiene que ser necesariamente un genio, un pensador, una persona culta (alguien decía haciendo referencia a Sarkozy, que las personas sumamente cultas e inteligentes, pocas veces tenían la aspiración de ser políticos). Aunque eso no significa que no las haya, y de hecho algunos (aunque pocos) se han destacado por eso. El político tiene que ser práctico y ambicioso. Pensar que un político no quiere poder, es como pensar que un empresario no quiere ganar dinero, es un absurdo. Mientras en la iniciativa privada el individuo busca una mayor remuneración, en el servicio público se busca un mayor poder.

    Eso no quiere decir que un político necesariamente se vaya a corromper, o vaya a traicionar sus ideales. Pero vaya, que hasta el político más honesto necesita acumular poder para poner en marcha sus ideales. Sin poder, el político no es nada, no importa como lo gane, negociando, llenándose de intereses amigos, escalando por mérito propio tal cual empresa privada, adulando a los demás, ganándose la simpatía de la gente. Al igual que un empresario que no tiene un clavo en el pantalón, no tendrá el más mínimo dinero para invertir.

    Tal vez Hank González no estaba tan errado con su famosa frase, Un político pobre es un pobre político. Tal vez las formas inherentes a la frase del oriundo de Atlacomulco y padre del dueño de los Xolos eran despreciables (basta ver su carrera política), pero en el fondo parece haber algo de razón. El poder es la moneda de cambio en  la política, si no tienes poder, no eres nada, si tienes mucho poder, posiblemente suceda lo contrario. La cuestión es que el poder es una herramienta y no debería ser un fin.

    Un reto es, para los políticos, tener los pies en la tierra a pesar del poder acumulado. Dicen que el poder enloquece a la gente, y muchas veces así sucede, sobre todo cuando no se tienen los valores muy firmes e ideales sinceros y auténticos. Si no hay esto, el poder dominará al político y no el político al poder. El individuo espiritualmente corrompido hará política para buscar el poder como un fin y no como un medio.

    Dicen también que los trastornos mentales más que una carga, son un arma para el político. Estos muchas veces aceleran su ambición y en algunas ocasiones logran moverse más rápido. Pero estos también son los que corren un mayor riesgo de descarrilarse o corromperse. Son los primeros en tirar sus ideales en aras de la búsqueda del poder, o por el contrario, los abrazan tanto, que los convierten en un dogma inmutable, donde no cabe la reflexión ni el debate, por que no solo van contra ese dogma, sino que apuntan al mal psicológico que padece el político.

    Ser político es todo un reto y una responsabilidad. Tienen una gran capacidad para construir e incidir sobre sus gobernados, pero también tienen una mayor capacidad para destruir. Y tal vez es por eso que en este arte, existan más villanos que héroes.

     

     

  • Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Es completamente natural que en una sociedad de mercado, donde la búsqueda de acumulación de capitales sea la constante económica, se vean disparidades en la distribución de la riqueza. Por eso es que los gobiernos deben de impulsar políticas con el fin de que esta disparidad se reduzca al mínimo posible, siempre y cuando no desincentive la generación de riqueza y la iniciativa. Algunos gobiernos pugnarán por más programas sociales que otros, pero la gran mayoría de los políticos saben que estos son necesarios inclusive para que no se deteriore el tejido social. El problema es que cuando no se usan bien (ya sea por desconocimiento, dogma, o como un acto deliberado) más que ayudar a la población, la puede perjudicar.

    Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Los programas sociales deben de tener el fin de proporcionar a los ciudadanos cierta protección social con el fin de que los vaivenes del mercado no provoquen un fuerte deterioro en su modo de vida, a su vez que se busca garantizar las necesidades más básicas. En ese sentido se entienden las pensiones, la salud, las liquidaciones laborales, y en varios países también el seguro de desempleo. Estos programas sociales mejoran el nivel de vida de la población y de alguna forma ayuda a paliar las grandes diferencias que hay en la distribución de la riqueza. El problema con los programas sociales es cuando se genera una relación de dependencia entre el ciudadano de gobierno , y se agrava cuando el gobierno aprovecha esa relación deliberadamente.

    El que el ciudadano tenga cierta protección social no implica que no deba de tener incentivos para buscar generar innovación y riqueza. Con los programas asistencialistas se desincentiva la cultura del esfuerzo, debido a que el gobierno más que otorgar protección al ciudadano, busca condicionar esta a cambio de favores que se transforman en poder. De esta forma se han entendido muchas veces los programas sociales en México, que son más pequeños que en naciones desarrolladas, pero generan una mayor dependencia, porque estos son condicionados a la lealtad con algún partido. -Gracias a nosotros, tú tienes bienestar en tu familia-. Pero las políticas de estos gobiernos no ayudan mucho a que estas personas busquen salir adelante por sí mismas.

    En tiempos del PAN, el programa Oportunidades tuvo varios defectos y era perfectible, pero tenía la cualidad de que varios de estos beneficios eran condicionados a cambios de un esfuerzo por parte del ciudadano que los recibiría. Por ejemplo, se pedía altas calificaciones de los hijos a cambio de un ayuda económica. La Cruzada contra el Hambre, tiene una visión mucho más asistencialista y ventajosa. Sobre todo porque parece estar orientada a la creación de una relación paternalista gobierno ciudadano, con el final de que el primero obtenga votos mientras que el segundo pueda cubrir sus necesidades básicas.

    Este tipo de relación termina perjudicando al ciudadano, porque su bienestar dependerá completamente de las dádivas del gobierno y no de su esfuerzo. Mientras que el gobierno tendrá menos incentivos para aplicar políticas públicas para incentivar dicho esfuerzo personal, debido a que si tiene una sociedad con más herramientas para progresar, entonces habrán menos personas sujetas a esa relación asistencialista, y por lo tanto, el partido en el gobierno no tendrá este útil recurso para mantenerse en el poder.

    Esta relación paternalista que incluso puede ser explicada por antecedentes históricos de siglos atrás, es una de las tantas respuestas que hay cuando cuestionamos el hecho de que no logremos ser un país desarrollado. Un sector de la ciudadanía sigue esperando «todo» del gobierno, porque así se le enseñó que funcionan las cosas, un gobierno proveedor a cambio de lealtades. No se trata de los programas sociales, se trata del enfoque que estos tienen. Si vemos a los programas sociales como una base de bienestar donde a partir de esta, el ciudadano decida innovar y esforzarse para incrementar su nivel de vida, tendremos buenas noticias. Si las vemos como una nociva relación donde las autoridades aparecerán como las encargadas de satisfacer sus necesidades, entonces estaremos en graves aprietos, y en realidad lo estamos.

  • Karma panista, o cómo pesan las elecciones del 2006

    Karma panista, o cómo pesan las elecciones del 2006

    Yo ignoro si en las elecciones del 2006 hubo fraude electoral. Me quedé con la idea de que los elementos con los que podía emitir un juicio no eran suficientes para afirmar si había existido el fraude que denunció López Obrador o no lo hubo. Pero hay algo que sí es cierto. Es que en el 2006 se debieron haber contado los votos. No hubo argumento sólido para negarse a hacerlo. Que López Obrador no supo perder, que nuestras elecciones eran de las más caras del mundo (más por el costo de las identificaciones que van asignadas al IFE a diferencia de casi todos los demás países, y no por el reconteo donde voluntarios hubieran participado), que así eran las reglas del juego. El país quedó polarizado y quedó una herida abierta que hasta la fecha no se ha cerrado.

    Karma panista, o como pesan las elecciones del 2006

    El «karma» como algunos dicen, podría actuar en contra del PAN. Las circunstancias en 2013 son muy diferentes, porque tenemos a un PRI en el gobierno y al PAN en la oposición. A la llegada de Peña Nieto al poder, PRI, PAN y PRD firmaron el Pacto por México. parecía una luna de miel para Peña Nieto, visto tal cual reformador e impulsor de los cambios que «México necesita», hasta que ocurrió lo que ocurrió en Veracruz. El gobierno del PRI quedó evidenciado, todos los focos apuntaron a Rosario Robles, y Peña Nieto dio un remedio que salió peor que el padecimiento al decir «aguanta Rosario, cuando las pruebas eran contundentes, lo que a ojos de muchos fue un acto completamente cínico del Presidente.

    En el discurso panista resalta la frase que antes ignoraban: «fraude electoral». Los panistas amenazaron con retirarse del Pacto por México si no se sancionan a quienes desviaron fondos federales, y también se retirarán si no se ponen candados para evitar cualquier amago de fraude. La postura es loable, y más cuando el PAN se veía demasiado tibio y timorato. El problema es que el fantasma del 2006 le puede jugar mal.

    Si se hubiera tenido certeza de quien ganó en ese año, más personas les darían la autoridad moral al PAN para hablar del tema. Pero un sector (minoritario pero no tanto como para ignorarlo, y con quien podemos concordar o no, pero necesario para generar masa crítica) desconfía del PAN, dicen que entre PAN y PRI se roban porque son igual. Esta postura, no demasiado cercana a la verdad, también ha sido defendida por López Obrador que influye sobre parte (no todo) de ese sector no tan minoritario.

    El problema es que ante cualquier intento del gobierno actual de cometer algún acto ilícito referente a las elecciones, se necesita una oposición fuerte y la suficiente masa crítica. El fantasma del 2006 debilita al PAN como oposición, les recordarán que no quisieron contar los votos mientras que los priístas sí (que se debe más bien al cambio de las leyes electorales). Si a esto aunamos al PRD cuyo líder Jesús Zambrano está más cerca del PRI que el mismo PAN como afirman sus detractores, entonces habrá que pensar si la oposición podrá ser lo suficientemente fuerte para frenar un eventual fraude electoral.

    Si se hubiera contado voto por voto en el 2006. El PAN tendría más prestigio en cuanto a percepción democrática se refiere. Lamentablemente las políticas las malas decisiones pueden no pesar tanto en el corto plazo y sí mucho en el largo plazo. A diferencia del PRI, que desde antes del 2006 tanteó su regreso hegemónico y actuó en consecuencia, el PAN optó por la inmediatez y los resultados están a la mano.

     

  • El nuevo PRI

    El nuevo PRI

    Después de un análisis concienzudo he llegado a la conclusión de que la diferencia entre el nuevo PRI y el viejo PRI solo se encuentra en la doctrina económica. Los viejos priístas son aquellos que abogan por un mayor intervención del estado en la vida económica del país, los nuevos priístas son aquellos llamados neoliberales. Aunque no siempre parece ser la apuesta por el libre mercado, sino un poco más por ese «capitalismo de cuates». A partir de ahí el PRI es exactamente el mismo, con sus defectos y sus virtudes, y es que no se les puede pedir que cambien su ADN que les funcionó por tanto tiempo.

    El nuevo PRI

    Podemos ver algunas diferencias ahora, pero tienen que ver más con las circunstancias que rodean al partido en el gobierno (y el partido del gobierno) que con un cambio dentro de éste. Temas como el Pacto por México tienen que ver más con que llegaron con una oposición más fuerte en las cámaras que en tiempos pasados, tiene que ver con una sociedad cada vez más exigente y crítica (aunque todavía nos hace falta mucho), pero el partido sigue siendo el mismo. Vemos caras jóvenes y guapetonas, pero están formadas por «los de siempre», ellos son herederos del modus operandi clásico del partido (aunque afortunadamente también ya hay quienes llegan con ideas más frescas y abierta). No se puede pedir otra cosa porque es lo que les ha funcionado. Para muchos de nosotros esas prácticas pueden representar preocupación, pero para ellos representa el éxito político y eso es lo que cuenta.

    El reformismo es una de sus caras, no es algo nuevo. Miguel Alemán se presentó como el reformador que orientaría a México al industrialismo, Echeverría como el reformador que promovería la apertura (interesada) con diversos sectores sociales como un aparente rompimiento con el régimen pasado de Díaz Ordaz del cual fue parte, Salinas de Gortari se presentó, luego, como el reformador que abriría a México al mundo. A pesar de que al régimen priísta se le ha puesto la etiqueta de «autoritario», han sido expertos en los consensos. Echeverría hizo una especie de pacto con los estudiantes del 68 para desligarse del fantasma que lo perseguía, Salinas hizo lo propio vía Diego Fernández de Ceballos en las famosas concertasesiones, y Peña Nieto vuelve a hacer un pacto con la oposición, con el fin de, precisamente, mostrarse como el reformador.

    Lo sucedido en Veracruz, dónde el Presidente del PAN Gustavo Madero evidenció el uso de programas sociales con fines electorales, es una muestra de que las viejas prácticas siguen, también es muestra la alineación total de todas las estructuras al Presidente Enrique Peña Nieto, las formas son las mismas. La intención del PRI es quedarse en el poder para no irse en mucho tiempo. Saben que es importante ir acumulando poder, para esto quieren asegurar el triunfo en las mayores entidades posibles, hasta las elecciones intermedias donde buscarán la mayoría en el congreso. Lo visto en Veracruz seguramente se replica en muchos estados y las mañas seguirán existiendo porque es imperativo asegurarse diversos triunfos que los vuelva a restablecer en el poder. Así ya no necesitarán ceder para firmar pactos o para sacar las reformas.

    El pez grande se come al más chico, y el PRI ha puesto en evidencia que tiene bastante más oficio que la oposición. Tantos años en el poder les ha dotado de una experiencia que deja ver a panistas y perredistas (aunque parte del origen de estos últimos sea el PRI) como unos neófitos políticos. El PRI une a la oposición para una causa en común, pero a la vez incide en sus divisiones internas, Divide et impera. En su historial, el PRI ha hecho lo mismo con opositores, sindicatos, estudiantes. Una especie de maquiavelismo a la mexicana.

    La ambigüedad política del partido le permite moverse a donde se tenga que mover.  Puede ser liberal en algunos casos, conservador en otros, puede ungir a un político con rasgos de izquierda, y a la vez puede formar un cuadro tecnócrata. Debido a que la identidad del partido tricolor no tiene que ver tanto como su postura ideológica, no es tan criticado si cambia de idea, si forma una alianza con algún partido, y de esta forma nunca terminará arrinconado con su ideología como si puede pasar con el PAN o con el PRD.

    El PRI funciona porque es el que más se adapta a la cultura del mexicano, el que más la entiende y la acepta como está (a pesar de cierto rompimiento con el nacionalismo revolucionario). No aspira tanto a cambiarla como sucede con el PAN y hasta cierto punto con el PRD. De esta forma el PRI todavía es el que mayor capacidad tiene de satisfacer las necesidades de los mexicanos (independientemente de las formas). El PAN por un ejemplo (al menos en sus principios y doctrina), cree que para lanzar a México al desarrollo es necesario cambiar la cultura e idiosincrasia del mexicano. El PRI más bien pensaría em lanzar a México al desarrollo pero tomando en cuenta que los mexicanos ya somos de tal forma y pensamos de tal forma.

    Por todo esto, el PRI no tiene la necesidad de cambiar. Yo creo más bien que el PRI solo cambiará si la sociedad mexicana comienza a cambiar. Por eso esperamos, los que somos escépticos con este partido, que logren implementar políticas atinadas que puedan significar algún cambio benigno, para que de esta forma, el PRI tenga que adaptarse al cambio generado por sus propias políticas, y no solo eso, sino para que sean más rentables en México, las opciones políticas que signifiquen una mayor apertura.

     

  • Aplausos para Peña Nieto

    Aplausos para Peña Nieto

    En algunos medios internacionales han aparecido algunos vitoreos y aplausos para el Presidente Peña Nieto afirmando que es un estadista global, que tiene el carisma de Reagan, el intelecto de Obama y las habilidades políticas de Clinton y demás elogios. Esto ha generado mucho escepticismo en las redes sociales porque «no cuadra» con el concepto que muchos tenemos del personaje que es Enrique Peña Nieto. Se dirá que estos medios están «maiceados». Pero no necesariamente es así. Si algo tiene el PRI, es que es muy hábil para eso de la diplomacia. Son expertos en vender al país ante el mundo, nada más hay que ver como se devaluó la marca «México» en los gobiernos panistas, siendo que los indicadores en general no eran más malos que con el PRI. Pero un mal manejo de la información, tropezones de mandatarios como Vicente Fox con el «comes y te vas», una estrategia contra el narco mal diseñada y que los medios magnificaron, entre otros temas, minaron la reputación de México ante el mundo.

    Aplausos para Peña Nieto

    La realidad vista desde aquí es muy diferente. Vemos a un Presidente intelectualmente limitado (eso sí, rodeado de personas hábiles y capaces), vemos golpes mediáticos pero con cambios que hasta la fecha, no son tan de fondo. Vemos un Pacto por México a punto de resquebrajarse debido a que el PAN puso en evidencia el uso de los programas sociales con el fin de crear clientelismo electorero en Veracruz (ante lo que tiene que responder Rosario Robles), estrategia que contrasta con la imagen de estadista que quieren generar en Peña Nieto, y que más bien recuerda un poco más al viejo PRI. Aunque también habrá de reconocerse que algunas situaciones las han manejado muy bien, como el asunto de los maestros de Guerrero, con un trato muy diferente a lo que se vio en Atenco hace ya unos años.

    También Peña Nieto llegó con una coyuntura a su favor y la ha hecho suya. Hay que reconocer que al final del día, Felipe Calderón dejó buenos indicadores macroeconómicos, pero quien se está llevando el crédito es Peña Nieto, quien no lleva ni 5 meses en el poder, tiempo insuficiente siquiera para pronosticar como terminará siendo el gobierno del actual presidente. Entonces sería ingenuo pensar en que el gobierno vigente va a levantar a México (o a moverlo), cuando apenas se están sentando en la silla del poder y más que la realidad en la presidencia es imprevisible y da muchas vueltas.

    Lo que sí es cierto es que la coyuntura es positiva para México. Y el éxito o fracaso del gobierno actual estará en si la aprovecha para generar cambios reales, o bien, termina frustrándola debido a la corrupción. Tan ingenuo es nombrar a Peña el estadista que impulsará el país, como pensar en una inminente caída del país al precipicio.

    Peña solo lleva 5 meses, en realidad todavía no sabemos muchas cosas. Por un lado veo un mejoramiento en la diplomacia y las relaciones con los otros países. Pero por otro lado veo un PRI que no ha cambiado mucho y que tiene las mismas prácticas. Al menos en el caso de Veracruz vi a un PAN con una postura más determinante, y no a esa oposición timorata que han sido desde que dejaron el poder. En cambio sorprende que en el PRD presionen a Zambrano para que critique lo sucedido y por el otro lado vemos a un López Obrador que respecto a este tema solo se limitó a enviar un tuit afirmando que esas son prácticas del «PRIAN» y en la práctica hace más bien poco para evitar que estas prácticas ocurran.

  • Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    No comparto mucho sus ideas, ha dejado un fuerte legado en el mundo occidental, pionera en aplicar reformas impopulares (recortes a programas sociales, privatizaciones), las cuales todavía son cuestionadas por un sector de la sociedad inglesa.  Pero lo que marcó su gobierno ante los ojos de los ciudadanos del mundo, creo fue la Guerra de las Malvinas por lo cual fue en un inicio criticada por sus formas, pero al final fue reconocida por su capacidad y compromiso. Uno puede estar de acuerdo o no con las ideas de Margaret Thatcher, pero en lo que todos podemos coincidir es en su personalidad imponente y admirable, además de cautivadora. Un personalidad más imponente que la de la mayoría de los primeros ministros del Reino Unido.

    Margaret Thatcher muere, ¡no, no, no!

    Margaret Thatcher fue importante también en la caída de la URSS, se le consideró una promotora del fin del comunismo. Enemiga de los sindicatos ingleses con los que se enfrentó varias veces, enemiga de las empresas públicas las cuales privatizó y redució a nada, a excepción de la sanidad, con la que no pudo y hasta la fecha sigue siendo pública (con mejores resultados que la sanidad privada de los Estados Unidos). No fue gratuito el mote de «La Dama de Hierro» que le pusieron los soviéticos, imponía respeto y a veces hasta temor. Se plantaba en la cámara de los comunes como nadie lo hacía, y se lograba imponer solamente con su personalidad.

    A pesar de lo difíciles que resultaron sus recetas económicas en un corto plazo, se logró reelegir en dos ocasiones. Se opuso a la Unión Europea, lo cual afirman algunos, fue una de las razones de su caída cuando presentó su renuncia en 1990. Como conservadora, buscó defender la identidad nacional del Reino Unido, y a la fecha, el Reino Unido no se ha integrado por completo a la Unión Europea, empezando por el hecho de que ellos siguen usando su moneda y no los euros que se utilizan en todo el continente.

    Margaret Thatcher generó una especie de polarización en su país. Algunos la amaban, otros la odiaban e incluso con un rencor mal sano. Era dura a la hora de negociar, con el puño sobre la mesa (no tanto un desplante autoritario y más bien un desplante de personalidad) destruyó sindicatos, se enfrentó a la IRA, envió tropas a Las Islas Malvinas, criticó a la URSS. Eso trajo simpatías por parte de algunos ingleses, pero también repudio por parte de otros.

    Margaret Thatcher murió el 08 de Abril de 2013 (el día en que escribo este artículo) en Londres a los 87 años debido a una apoplejía. Defensora de Augusto Pinochet a quien recibió en Inglaterra, influenciada en materia económica por Milton Friedman. Fue una gran estadista de derechas, quien en sus últimos años padeció Alzheimer. Sus políticas fueron replicadas en varios países, mientras que los opositores las criticaron por inhumanas debido al costo social que generaban a corto plazo.

    Esa peculiar admiración que causa Margaret Thatcher fue motivo para filmar «The Iron Lady» cuyo papel fue excelsamente interpretado por Meryl Streep. Thatcher muere, pero el thatcherismo (igual que las reaganomics) sigue ahí. Inspiración para varios políticos. Personaje con el cual tal vez tengamos diferencias, pero si algo se ha de reconocerle, es su congruencia y apego a sus creencias, en un tiempo que vemos mandatarios que son de derecha e izquierda a la vez, y que incluso afirman no tener ideología.

    Descanse en paz Maggie.

  • Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Me da pena al ver a los paleros del CNTE con sus marchas. No hay forma de defenderlos y una disculpa que diga eso, pero así es. El CNTE, un sindicato heredero de ese rancio verticalismo revolucionario entremezclado con sus aires marxistas dizquerdistas. ¡Dejen sus estúpidas manifestaciones y mejor pónganse a educar! Sí. A ellos sí díganles «pónganse a trabajar», «el cambio está en uno mismo».

    Maestros del CNTE, mejor pónganse a educar

    Esta organización, rival del SNTE pero que forma parte de él, más pequeña pero igual de nociva, tiene una larga tradición de bloqueos y marchas que sirven para chantajear al gobierno. Buscan aumentos salariales, pero eso sí, les importa un bledo las terceras personas, empezando por sus alumnos a quien tienen la obligación de educar. Pero ¿cómo van a educar a alguien si no pueden educarse a ellos mismos? ¿quisieran ustedes que sus hijos de grandes se la pasaran marchando por causas meramente políticas o movidos por intereses oscuros?

    Los «maestros» son unos mentirosos. Dicen marchar contra la Reforma Educativa lanzando una sarta de mentiras estúpidas. Que la educación se va a privatizar, que los maestros van a ser despedidos. Mentiras para confundir a la gente, sobre una reforma que ya ha sido aprobada. En realidad como afirma Ricardo Raphael en su columna, quieren chantajear a las autoridades para que les den aumentos.

    Al entrar a la página del CNTE podemos ver de que trata esta organización que dice quiere «reconquistar al SNTE» para ponerlo al servicio de las masas y no de la cúpula. Empezando porque está hospedada en un servicio gratuito (si van a chantajear al gobierno al menos sáquenle dinero para que alguien les haga un sitio un poco decente). Al entrar a una página con un diseño completamente espantoso, leemos un texto con un lenguaje más que formal, denostativo: Con FECAL, la titularidad de la SEP experimentó tres cambios en el periodo. Un examen de las trayectorias…

    Podría pensar que algunas de sus causas son legítimas, ciertamente la posición del gobierno con la educación es algo más que lamentable. Pero me pregunto si ellos están haciendo una «gran contribución» a la educación dejando de asistir a las aulas. La verdad que no. Y también me opongo a los bloqueos a las autopistas. Estoy a favor de que la gente pueda protestar, así como el año pasado la gente salió a las calles por el asunto de los medios de comunicación, y del ahora Presidente. Pero lo que no se vale es perjudicar a terceras personas e incluso al comercio, turismo e industria, con tal de que «les den más». Y peor, desinformando a la gente en lo que la Reforma Educativa se refiere, que sí, es una llamarada de petate, pero no veo yo la privatización o un despido masivo de maestros en ella.

    Sus ideas son tan «novedosas» que se opusieron en Michoacán a la enseñanza del inglés en las escuelas, y lo lograron. Lamentablemente por más «imperialista» que sea el idioma, el inglés es el idioma más extendido en el mundo, y por nuestra posición geográfica es necesario aprenderlo.

    Si bien no estoy a favor de la represión que llegó a utilizar el PRI de Michoacán en contra de estas personas, tampoco estoy a favor de estas marchas innecesarias.

    Entiendo que hay muchas injusticias, pero hay formas, y creo que dejando a los infantes solos en sus aulas no es una de las maneras. Mejor pónganse a educar. A ellos sí díganles -Mejor ponte a trabajar, el cambio está en uno mismo, ¿tienes el valor o te vale?- y demás frasecillas insulsas rebuscadas.