Categoría: política

  • Los gobiernos mediocres necesitan publicitarse

    Los gobiernos mediocres necesitan publicitarse

    La propaganda es algo inherente a los gobiernos. Estos necesitan comunicar sus propuestas, sus actividades y sus logros de manera efectiva a la población. La inexistencia de la propaganda sería algo suicida, porque sin ella, la gran mayoría de los habitantes no sabría bien lo que se está haciendo y el gobierno quedaría a merced de la población y los medios no alineados, lo cual desembocaría en una severa crisis.

    Los gobiernos mediocres necesitan publicitarse

    Los gobiernos compran espacios, o bien, por un decreto o ley, los medios tienen la obligación de transmitir en un determinado número de tiempo, la propaganda del gobierno, o bien de los partidos que son parte de éste (como en el caso de las elecciones). Pero quienes conocemos el mundo de la mercadotecnia y la publicidad, sabemos que cuando se quiere sobrevender un producto, posiblemente se haga en compensación de la falta de calidad de éste.

    Cuando los gobiernos usan demasiada propaganda, es porque han sido incapaces de ganar de forma natural la cohesión y credibilidad que necesitan. Nicolás Maduro, el Presidente de Venezuela, que tiene al país en un estado crítico y donde las manifestaciones con su consecuente censura típica de los gobiernos autoritarios han empezado a crecer, recurrió al mito de Hugo Chávez debido a su falta de carisma y resultados. El carisma de Chávez por sí mismo ayudaba a crear esa cohesión que necesitaba para llevar su gobierno adelante, cosa que no ha sucedido con maduro, lo cual pone en riesgo al chavismo.

    Si Chávez usaba la propaganda para alentar su carisma, y si Maduro la usa para tratar de encausar el carisma el otro hacia él. Peña Nieto al no tener un referente carismático, no le queda de otra que vender una idea falsa de lo que es su Presidencia, y como dentro de México muchos ya no le creen, a pesar de la millonaria inversión en spots y su imagen, entonces se publicita en el extranjero, esperando que al crear una buena percepción afuera del país, esta, como alguna suerte de rebote, influencie a la opinión pública mexicana. Si Juanito Kirilov o Pedrito Mertesaker, europeos de primer mundo, desarrollados, afirman que Peña Nieto es el estadista que va a salvar a México, entonces la opinión pública en México podrá cambiar un poco su percepción sobre nuestro querido camarada Presidente Enrique Peña Nieto.

    La publicidad y la propaganda (cuya única diferencia es que la primera es aplicada a productos y servicios, y la segunda a ideologías, creencias o política) son útiles y de cierta forma necesarias. Pero cuando se sobrevenden, es porque se han convertido en un síntoma de que un producto o gobierno, no entrega los resultados que se esperaban, y entonces se usa el recurso de la publicidad para lograr lo que la calidad o la credibilidad no puede hacer.

    Publicado en el Diario de Colima

  • Peña Nieto como artículo de venta para Time

    Peña Nieto como artículo de venta para Time

    Este artículo viene como una corrección del otro artículo que publiqué sobre este tema, que bien no aparece ya directamente en el blog, pero que pueden consultar aquí.

    Resulta que la revista Time publicó una portada donde aparece nuestro querido Presidente de la República, Don Enrique Peña Nieto (el Presidente más guapo de la historia de México, por cierto), con la frase «Saving México». Esta portada inmediatamente empieza a correr por todas las redes sociales y causa indignación. Era ya suficiente con escuchar que fue nombrado el pensador del año, y demás adjetivos que nos causan una carcajada con cierta molestia adherida a ella.

    Cada vez somos más. Únete a #Mexicotecalifica y sé parte del cambio. En los próximos días estará lista ya nuestra página y estamos trabajando duro.

    ¿Se vendió Time? ¿Le pagó el PRI? Contrario a lo que normalmente sucede, parece que no fue así, y fue simplemente una estrategia de publicidad para ganar cierto hype que se espera, se traduzca en ventas. Inteligente porque la hicieron de tal forma que no hiere las susceptibilidades del Presidente (les recuerdo, el más guapo) al cual entrevistaron y fotografiaron, pero a la vez despertando ese encono y aprovechándose de éste para vender.

    ¿Cual es el nicho de mercado de Time en México? Desconozco como lo tienen delineado, pero por medio de mi intuición masculina, puedo deducir que es gente con estudios, parte de la clase media, media alta, y alta de México. Naturalmente en este sector, Peña Nieto tiene pocas simpatías. Entonces simplemente Time saca su portada polémica que conduce un artículo que aparentemente habrá sido escrito por encargo, cuando en realidad al final es un artículo mediocre, que aborda el tema presidencial de forma superflua, sin una investigación muy profunda que pueden leer completamente gratis aquí.

    La forma de hacer publicidad de Time no es muy ética, pero es cada vez más común en muchas revistas. Hace tiempo Wired lanzó una portada sobre una «Steve Jobs mexicana». Eso hizo que el nacionalismo mal entendido de muchos saliera a flote, y salieran orgullosos a comprar la revista (o lo peor, a publicar en las redes la portada con mucho orgullo sin consultar el artículo, que en este caso se podía leer gratuitamente) para terminar con un artículo que en realidad no hablaba sobre una nueva Steve Jobs, sino de los tipos de enseñanza alternativa en varias latitudes del mundo, entre ellas México (tema que se sacó de contexto premeditadamente para vender la portada).

    La estrategia de Time tuvo éxito. Quería hacer ruido en las redes sociales y lo hizo. Así se posicionó más en la mente de los lectores, y tal vez algunos se molestaron con la revista afirmando que se habían vendido, pero al leer el artículo verán que no fue tan así. Peña Nieto resultó ser un artículo de venta, fue el gancho para que esta campaña tuviera éxito, más éxito que todas las campañas mediáticas y millonarias del… Gobierno de Enrique Peña Nieto

     

  • ¿Por qué el PRI podría tener poder absoluto en 2015?

    ¿Por qué el PRI podría tener poder absoluto en 2015?

    Ahora que parece haber un descontento generalizado (cuando no lo hubo) con Enrique Peña Nieto, lo cual es más notorio cuando no salimos de nuestra burbuja y usamos como parámetros los memés de nuestros amigos en el Facebook como instrumento que marca la tendencia definitiva, pareciera que el PRI lo tiene todo perdido en el 2015. Que muchos están molestos con la Reforma Energética -¡Privatizaron nuestro amor, nuestro tesoro Pemex, nooo! o con la Reforma Hacendaria. Pero no estás presteando atención. Al partido en el poder no le importa mucho que critiques la intelectualidad de Peña Nieto, porque en cierta forma no les importa tanto que votes por ellos.

    ¿Por qué el PRI podría tener poder absoluto en 2015?

    Divide y vencerás.

    Pero sí les importa como votes, aunque no les votes. La intención no es convencerte de que votes por ellos, sino que desde un punto de vista pragmático tu voto les convenga, aunque en tu mente afirmes ingenuamente que estás votando en contra de ellos.

    Algo que tiene el PRI y que envidian los demás partidos, son las estructuras. El PRI es el partido más organizado, y que más entiende esa tradición paternalista y vertical que todavía permea en la sociedad mexicana. Los priístas, a excepción de inicios del siglo XXI donde las diferencias a partir de la derrota en el 2006 laceraron al partido, siempre han tenido la capacidad de alinearse, sin importar si alguno piensa diferente que el otro, o en el peor de los casos, preferirán perder ante un partidista que ante la oposición. Al final todos levantarán la mano en señal de aprobación hacia el nuevo Presidente o Gobernador.

    Todas esas estructuras tienen tratos clientelares con un sector de la población que vive en sectores precarios. No sólo son los que venden su voto por una tarjeta, son aquellos que tienen una filiación profunda con el partido, aquella mujer de un barrio pobre que siempre vota por el PRI porque siempre recibe regalos en las elecciones y ayudas o favores, aquel afiliado a la CTM, aquel que recibe el saco de cemento o que cuyo trabajo depende de la permanencia en el partido, aquella que vota porque el PRI tiene los colores de la bandera nacional. Esas son las bases del partido tricolor, y son quienes votan por ellos.

    A esto hay que sumarle a la gente que pertenece al partido, cuya mayoría de miembros son parte de una clase social relativamente acomodada. Los priistas tienden a ser más fieles a su partido que los panistas o perredistas. Si el barco se hunde, son pocos los que lo abandonarán. En cambio ante una crisis, los panistas o perredistas huirán de su partido. El nivel de satisfacción del PRI al ver a PAN y PRD divididos y lacerados es mucho más grande que el nivel de preocupación que producen los memés de Peña Nieto que subes a tu muro.

    Panistas, perredistas y en cierto grado morenistas (que sufren de una tremenda desorganización), tienen menos estructuras. Entonces ellos dependen del voto útil, y por lo tanto tienen una suerte más volatil. Pueden romper record de votación o quedar devastados. La estrategia del PRI es simple, dividirlos. La estrategia es que tú como elector, te sientas decepcionado de los partidos para que o no votes por ninguno, o el voto de gente como tú, se divida entre los de oposición para que las bases, más una ínfima cantidad de voto útil, les de el triunfo.

    Analiza la forma en que tratan la imagen de Peña Nieto en las redes. Lo primero que vendrá a tu mente es que pareciera que son torpes para convencerte a ti de que tu mala concepción sobre Peña es mala, o bien, parece que no es a ti a quien quieren convencer. No te equivocas, ellos buscan más bien mantener bien la imagen del Presidente ante sus bases, ante las clases populares cuya economía alcanza para poder navegar en las redes sociales.

    Peña Nieto no se ha abierto a escuchar a los jóvenes, al tercer sector (la sociedad civil organizada), porque son electores que difícilmente votarán por ellos. Cuando el contexto cambia, las acciones cambian. El PRI desea mantener el municipio de Guadalajara. Pero los números les dicen que en este momento, el opositor Enrique Alfaro tiene más popularidad. Por esa razón, el Gobernador Aristóteles mantiene una postura más abierta e incluso permite que lo cuestionen en su informe. En dicha estrategia saben que no van a ganar mucho, pero les basta con ganar un poco para que sumado a los votantes de sus bases, y al tiempo que desgastan a la oposición, les alcance para ganar.

    Caso hipotético: Velasco es amado por el 30% de los electores (la gran mayoría de las bases del PRI) y odiado por el 70%. Pero de ese 70%, el 20% no vota porque está enojado con todos los partidos. El 50% de los votantes se dividen entre Ebrard (PRD) y Cordero (PAN), recordando que el PRI hizo su tarea al generar esta división. Entonces queda Velasco 30%, Ebrard 25% Cordero 25% no votaron 20%.

    Así que lo que ves en las redes sociales, todo ese encono, en realidad no es suficiente para suponer una debacle del PRI en el 2015. Tú no les preocupas mientras tu animadversión no termine representando una amenaza. Mientras no te vuelvas a organizar y generar la masa crítica que llegó a poner en predicamento su triunfo en el 2012, mientras tu animadversión no deslegitime al Gobierno en un punto en que eso sí represente una amenaza. Si criticas a Peña Nieto con tu familia y te ríes de la película que le hicieron en Facebook, ellos se dan por servidos.

    Por eso, es que, a pesar de que parezca lo contrario, el PRI sí tiene posibilidades de quedarse con el carro completo en el 2015.

     

  • La Constitución

    La Constitución

    La Constitución parecería algo así como la carta de los buenos deseos dentro de una nación. La nuestra, en su última versión creada en 1917 y reformada a lo largo del tiempo más de doscientas veces (aunque se sigue, al menos en el discurso, teniendo a esta en referencia) ha sido más bien un ideario de lo que quisiéramos que fuera nuestra nación, y no necesariamente lo que es.

    La Constitución

    El Magistrado del Poder Judicial, Rutilio Escandón Cadena, considera a nuestra Constitución, uno de los documentos jurídicos mejor escritos en el mundo. En sí se dice en muchas latitudes que nuestra Constitución Política es hermosa, pero ¿Entonces por qué nuestro país no es tan ejemplar, como se supone, sí es este documento? La respuesta termina siendo evidente.

    Pongo un ejemplo. El Artículo 39 dice lo siguiente: «La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno». ¿Es esto verídico en la práctica? ¿La soberanía nacional reside en el pueblo, o en unos cuantos? ¿El pueblo tiene el derecho de modificar su forma de gobierno, o es más bien el gobierno quien tiene la capacidad de modificar a su pueblo?. En realidad ese concepto de soberanía en el pueblo, es un término tan prostituido, que países dictatoriales como Corea del Norte lo usan sin ningún problema.

    O podemos hablar del Artículo 123 que menciona esto: «Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley». En el papel, todo ciudadano debería tener derecho a un trabajo digno, pero ¿Es así en la práctica? En realidad nuestra Constitución, además de sí, delinear la forma en que está organizada nuestra nación y su forma de hacer política, pareciera ser más bien un documento de lo que debería ser nuestra nación, y no tanto lo que en realidad es.

    Nuestros gobiernos han aprendido a simular, y es por ello que a pesar de todas las corruptelas y atropellos, se pone la Constitución frente a la cara del ciudadano como para hacerle entender que las cosas funcionan. Pero en realidad nos hemos acostumbrados a hacer «como que la seguimos al pie de la letra». En más de 70 años del régimen priísta, se simulaban elecciones, había una aparente transición donde los mandatarios se relevaban cada 6 años. Querían dar la apariencia de que todo funcionaba conforme a lo escrito, cuando en realidad un opositor al sistema no podía aspirar a la Presidencia.

    Naturalmente la Constitución es muy útil porque en ella viene delimitada nuestra forma de gobierno, nuestra administración territorial, leyes laborales, derechos, entre muchas otras cosas. Pero también es cierto que basta con aparentar seguir las leyes para que en el papel se diga que se está cumpliendo cabalmente con ella. Por eso nuestra Constitución es hermosa, y la política de nuestro país no lo es tanto. No somos de ninguna manera el único país que presenta ese contraste entre la Constitución escrita y la realidad diaria, pero sí es cierto que en México, el contraste puede llegar a ser muy fuerte.

    Paradójicamente, que a partir de una Constitución que habla tanto de los derechos, de las libertades, de la igualdad, haya iniciado un régimen paternalista, vertical y antidemocrático, que costó más de 70 años de extirpar… a medias.

  • Enrique Peña Nieto desgastado y cansado

    Enrique Peña Nieto desgastado y cansado

    Es cierto que muchos mandatarios sufren transformaciones físicas a lo largo de sus gestiones. Es algo de alguna manera normal, no sólo por el natural envejecimiento que se sufre a lo largo de 4 o 6 años, sino porque estar al frente de un país y de tantas presiones que implica es algo desgastante. Basta ver los cambios que sufrió Fox, o los que ha sufrido Obama a lo largo de los años. Pero… Observen la siguiente imagen:

    Enrique Peña Nieto desgastado

    Si no conocieran a este individuo y les presentaran estas imágenes ¿Pensarían que sólo hay un año de diferencia entre las dos fotos? No se me haría extraño que alguien calculase varios años de diferencia.

    Las diferencias saltan a la vista, las ojeras en la segunda fotografía son muy evidentes, la cara está más arrugada, en la primera fotografía se percibe una tez sana, en la segunda tenemos una imagen muy cansada y pálida (a pesar de que se alcanza a percibir cierto maquillaje). ¿Razones de este desgaste tan prematuro? Se pueden indagar muchas cosas: Algunos relacionarán su limitación intelectual con el paquete llamado Presidencia de la República, otros afirmarán que le afectan en demasía las constantes críticas públicas que recibe, o incluso que se trata de algún problema de salud, como ese que lo llevó a ser intervenido quirúrgicamente.

    Puede ser también, una combinación todos o algunos de esos factores. Pero que desde luego que hay un notable contraste de ese personaje que quiere vender en los escenarios internacionales como Davos al presentarse como el reformador ovacionado, y ese personaje cansado cuyo poder queda en cuestión con temas como la inseguridad de Michoacán. Ese contraste de un «México prometedor» que pretenden vislumbrar afuera, y ese «México angustiado» que se ve desde adentro.

    Vivimos en un país donde la estrategia de la simulación ya no es tan eficiente, donde los medios son difíciles de controlar, donde la ciudadanía es más (aunque no suficientemente) activa que a finales del siglo XX. La imagen del Peña Nieto de hoy es representativa de ello. Donde el maquillaje (que representa la simulación) no puede ya tapar las imperfecciones de su rostro. Su imagen dentro del país está muy desgastada, algunas de las reformas tan «aplaudidas» en el exterior son cuestionadas. Algunas con mucha razón (la Educativa y la Hacendaria) y otras por mitos históricos (la Energética).

    Todos los actos de simulación y efectismo llegan tarde. Se hablan de capos de los Caballeros Templarios atrapados cuando ya generalizó el concepto del gobierno ineficiente. Igual pasó con el tema de la influenza. Pareciera que no se dan cuenta que la sociedad es cada vez más dura a la hora de exigir resultados, y cada vez cuestionará más la forma en que los presentan.

    La imagen de Peña Nieto parece análoga al famoso Retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. Mientras busca proyectar una belleza y dinamismo eterno por medio de publicidad y publicaciones extranjeras a encargo, vemos como en en realidad se va deteriorando más. Esperemos entiendan que si quieren «mover a México» deben de tener un sincero deseo porque este país salga adelante, de lo contrario sólo el pueblo va a poder salvar al pueblo (y no lo digo en el sentido de AMLO donde él se considera todo el pueblo).

  • Las universidades como semilleros de posturas ideológicas

    Las universidades como semilleros de posturas ideológicas

    Existe la creencia, y no sólo a nivel nacional, de que el alma mater de un individuo puede condicionar su postura ideológica. El individuo al entrar a la universidad, ya tiene 18 años cumplidos, es mayor de edad, y su desarrollo tanto intelectual como espiritual está en proceso. Ya es una persona, se supone, en mayor parte independiente en el terreno intelectual, por lo cual empieza a consolidar su sistema de creencias (que ciertamente dicho proceso puede comenzar a gestarse años antes).

    Las universidades como semilleros de posturas ideológicas

    Veamos los estereotipos que abundan. El chairo de la UNAM, el tecnócrata neoliberal del ITESM / ITAM, el riquillo socialistoide de la IBERO / ITESO, el mocho conservador de la Universidad Panamericana. Y estos estereotipos se entienden como la consecuencia de la línea ideológica de la universidad. Lo aprendido en la escuela ayuda a formar el concepto que un individuo puede tener del mundo, el cual puede variar de una a otra institución. Por lo tanto los alumnos tendrán una tendencia a adoptar en cierta medida, la ideología de su alma mater.

    Pero eso no es siempre así. Porque el individuo puede no estar de acuerdo con algunas de las creencias que forman la postura de la institución en la que estudia, y también porque dicha postura en una institución no es necesariamente lineal, y dentro del profesorado pueden existir algunas «disidencias» que en muchos casos pueden ser toleradas por las instituciones en aras de la «pluralidad y la universalidad». Incluso una universidad puede tratar de mostrarle al alumnado algo de otras ideologías, también por medio de conferencias o invitados, para que tengan un criterio más amplio. Por eso no es de sorprender, por ejemplo, que en el ITAM estuviera Fernández Noroña dando una conferencia, o que en el ITESM de Monterrey AMLO fuera vitoreado por parte del alumnado.

    No es imposible ver a alumnos en la UNAM que no están de acuerdo con la visión socialista y nacionalista (no nacionalsocialismo, no malinterpreten) y que se conviertan en unos férreos defensores del libre mercado. Incluso pueden hablar de todos los defectos del modelo de la UNAM, tanto como la ausencia de profesores que no van a dar clase, como de la falta del papel del baño. Así de la misma manera, tampoco es raro toparse a un egresado del ITESM con una visión socialista, y con una dosis de fuerte crítica al neoliberalismo. Por cierto conozco gente que incluso son profesores en esa institución sin ningún problema.

    Los padres de familia tienden a meter a sus hijos en escuelas cuyo pensamiento corresponda con el de ellos, especialmente en escuela básica y media superior. En el caso de la universidad, los hijos muchas veces deciden donde estudiar, aunque los padres influyen mucho todavía. Tal vez les gustaría que estudien en donde ellos estudiaron, u optan por una universidad que se ajuste a su presupuesto económico. Al final podrá haber cierta tendencia a estudiar en la universidad que se ajuste a ciertos criterios ideológicos, pero en muchos casos no será así. Un alumno puede optar por estudiar en una universidad pública debido a la escasez de dinero, o por el contrario, debido a que dicha institución tiene un muy buen nivel en el área en que el alumno desea desarrollarse, poniendo a la tendencia ideológica de la institución en un segundo plano o descartándola por completo.

    La ideología política de un individuo se desarrolla de acuerdo a muchos factores. Incluso es algo en donde los genes pueden tener cierta influencia. El temperamento de la persona, su historia de vida, el conocimiento que adquiere, las personas con las que se relaciona, la forma en que fue educado. Variables son demasiadas. Existen estudios (si son fiables o no es otra cosa) que afirman que la gente de izquierda tiende a ser más inteligente, puesto que los individuos con bajo CI suelen ser más temerosos y por lo tanto suelen abrazar ideologías derechistas que les proporcionen seguridad. Otros dicen que las personas de derecha son más felices porque tienden a vivir más en familia y creen en un ente superior.

    Se ha tratado de explicar de muchas maneras las corrientes ideológicas. Y es que no existe sistema perfecto en la faz de la tierra, por lo cual algunos consideran que un equilibrio consecuencia de la oscilación entre ellas es lo que traerá prosperidad a una sociedad. Por parte de las universidades, a pesar de que el término «universidad» parecería implicar el abarcar un todo, tenemos que recordar que somos animales políticos con alguna postura política (que existirá aunque el individuo se encuentre en la ignorancia y no sepa como nombrar a los términos), por lo tanto, las instituciones educativas de alguna manera también la tendrán.

  • Yo soy así – Una estrella más del canal de los templarios

    Yo soy así – Una estrella más del canal de los templarios

    Yo soy así - Una estrella más del canal de los templarios La fama no es necesariamente proporcional al talento, más bien, esta ecuación se da en pocas ocasiones. La correlación que sí existe es esa donde la primera tiende a ser más escasa conforme la sociedad es más ignorante y viceversa.

    ¿Y qué pasa si tenemos no sólo a un considerable sector de la población en la ignorancia, sino también a un país donde criminales como los narcotraficantes pueden no sólo detentar un gran trozo de poder, sino además establecer una cultura del narco entre la sociedad?

    Entonces, personas como Melissa Plancarte pueden pensar en convertirse en estrellas.

    Ella es hija de Enrique «Kike» Plancarte Solís. Uno de los líderes de los caballeros templarios.

    Para ser hija de un narcotraficante (que sabemos que en la gran mayoría de los casos poseen un aspecto grotesco) no se ve mal,  tiene buen cuerpo, pelo rubio, busto prominente y una cara que si bien no es la más hermosa, tiene lo suficiente para ser considerada bonita. La fórmula perfecta para atraer a aquellos que les gusten esos ambientes (aunque no formen parte), que son muchas más personas de lo que se podría creer.

    La mujer canta desafinada, no se sabe mover bien, su carisma no logra paliar sus carencias. No hablemos de la letra, que es muy mala. Es más, ni siquiera es muy controversial como lo podríamos suponer de la hija de un narcotraficante, en un ambiente donde las bandas gruperas componen narcocorridos.

    Melissa Plancarte es una manifestación de esa cultura del narco que crece cada vez más en la sociedad y la penetra. Donde a veces, extrañamente, los narcos terminan siendo vistos como héroes.

    Lo cual es reflejo de que los narcotraficantes detentan tal poder, que la autoridad se termina viendo incapaz e inoperante, no sólo eso, sino que a veces terminan siendo no tan enemigos de los cárteles, al menos como debería ser en el papel.

    Por eso surgen los grupos de autodefensa. Hay teorías que afirman (debido a que el colombiano Oscar Naranjo, quien utilizó ejércitos paramilitares en Colombia, ha asesorado a Peña Nieto) que estos grupos son una estrategia del gobierno. Si fuera el caso, viendo los resultados, concluiríamos que son una pésima estrategia. En el bastante probable caso de que no fuera así, veríamos que el gobierno ha sido tan inoperante, que los civiles han decidido por sí mismos, luchar contra la inseguridad. Ya lograron recuperar Nueva Italia, Michoacán, cosa que parecía más difícil que el Gobierno lo hiciera que un triunfo de gorditos llaneros sobre el equipo titular del Real Madrid.

    Las autodefensas se han convertido en una especie de héroes entre mucha gente, y el Doctor Mireles podría aspirar a tener cierto tipo de áurea mítica tal cual el Subcomandante Marcos. Yo me detendría antes de hacer ese ejercicio de «admiración» y haría muchos cuestionamientos para tener un argumento. Pero es preferible eso, a admirar a narcotraficantes que extorsionan a civiles inocentes.

    Mientras tanto Melissa Plancarte seguirá cantando un Do que parece más bien Re. O una melodía que pretendería estar en La Menor, pero que en la práctica, sería más bien un atonalismo. Lo que siguen afinadas son las metralletas de los caballeros templarios, y habría que ver si algunas notas que se supone, contrapuntean y son opuestas, en realidad están haciendo armonía con la melodía principal de los narcos.

  • Lindo Michoacán

    Lindo Michoacán

    Michoacán es un estado bello. Sólo basta con viajar a Morelia y su hermoso Centro Histórico, El lago de Pátzcuaro, Quiroga, Uruapan, Zamora. Un estado que a pesar de su retraso económico comparado con otros, es un must visit para cualquier mexicano que se diga conocedor de su país. Pero así como Michoacán nos puede mostrar lo más bello de nuestro país, también tiene la capacidad de restregarnos en la cara la realidad que vivimos como nación, que está muy lejos de ese futuro promisorio que nos prometieron hace poco más de una década, y está más cerca de la descomposición.

    Lindo Michoacán

    13 años después de la supuesta transición democrática, Michoacán es el ejemplo de que las cosas no salieron tan bien. Michoacán es un estado literalmente fallido, rebasado por el narcotráfico, que exhibió el fracaso de una mal planteada guerra contra el narco por parte de Felipe Calderón, y la consecuente de Peña Nieto que ha resultado todavía peor, donde la displicencia y la desconfianza reinan. Ese Michoacán donde su Gobernador Fausto Vallejo ha estado eternamente ausente por una batalla contra el cáncer, pero que de alguna manera representa la debilidad de un estado que poco a poco es reemplazado por los Caballeros Templarios, cuya oposición son los ciudadanos que han creado autodefensas, tal vez a priori con nobles intenciones, pero que por sus características, puede terminar corrompiéndose y convirtiéndose en algo parecido a lo que ahora combaten.

    El Gobierno Federal ha puesto la mira más bien en combatir las autodefensas. Posiblemente arguyan que están haciendo lo que el estado debería de tener, el monopolio de la seguridad. Pero la pregunta que ha surgido es ¿Por qué desarmar a las autodefensas y no a los Caballeros Templarios? Muchas teorías abundan en torno a esta decisión. Dicha estrategia tal vez no podría ser entendida por el ciudadano común y tiene una razón de ser, o posiblemente su sentido común es suficiente como para divisar a lo lejos intereses oscuros de quienes se supone, los deberían de proteger. Lo que sabemos es que en Michoacán hay guerra, y no se vale utilizar eufemismos para tratar de engañarnos y no ver la magnitud de los hechos.

    Un país prometedor, como ese del que hablan algunas revistas o supuestas instituciones que ponen al país del primer mundo y que enaltecen «la inteligencia» de nuestro mandatario, no se puede explicar cuando una parte de éste se pudre y donde el gobierno está cerca de perder el control. Donde los ciudadanos ya no pueden separar entre buenos y malos, donde algunos creen que los supuestamente buenos (gobernantes) no están tan enemistados con los malos, donde muchos ciudadanos incluso le dan más legitimidad a los cárteles de la droga que en algunos casos usan una retórica bastante parecida a los de nuestros gobernantes.

    Si algo se le puede reconocer a Calderón dentro de su fallida estrategia contra el narco, fue que hubo un reconocimiento público del problema. El Gobierno actual, de la mano de sus recursos mediáticos y de comunicación, ha tratado de aminorar el problema, de crear una falsa percepción de seguridad que contrasta tanto con la realidad que es muy poco creíble. Bastan las redes sociales y medios alternativos para darnos cuenta de lo que se está viviendo en Michoacán, las cuales incluso usan los combatientes (tanto autodefensas como narcotraficantes) para defender su posición.

    El mexicano desconfía cada vez más de su gobierno, esa desconfianza empieza a minar la cohesión social que se necesita para que este país sea un buen lugar para vivir. Algunos sienten afecto por esos cárteles que les proveen lo que el gobierno no puede, otros simplemente se sienten desprotegidos y tratan de sobrellevar su vida. Al final del día nos hemos dado cuenta de que el país no va bien, como nos prometen mucho los spots presidenciales. Después de ver esta guerra ¿Entonces sí se puede?