Categoría: política

  • Peña Nieto, Alfonso Cuarón, y los espectadores

    Peña Nieto, Alfonso Cuarón, y los espectadores

    De pronto solemos ser un poco (o un bastante) contradictorios. Alfonso Cuarón lanzó 10 preguntas a Enrique Peña Nieto con relación a la Reforma Energética, porque a su parecer, la forma en que se creó esta reforma no fue muy democrática, además de que esta le dejaba muchas dudas. Es un gran ejercicio que podría abonar a esta reforma, pero a veces las ideas preconcebidas de la gente le quitan peso.

    Peña Nieto, Alfonso Cuarón, y los espectadores

    Lo que hizo Alfonso Cuarón fue muy loable. Aprovecho su momento mediático para tratar de incidir en el tema. Algunos dirán ¿Por qué a Cuarón si lo oyen y a mí no? Lo correcto es que el gobierno escuchara a todos los mexicanos, pero la realidad es que para los intereses del gobierno, el que el ganador del Oscar a mejor director, emita esas preguntas, es mucho más importante, porque debido a su posición, tiene una gran capacidad de influir en los demás. De hecho Alfonso Cuarón así lo entendió, de lo contrario, no habría lanzado las preguntas.

    Pero vienen los prejuicios, las ideas preconcebidas. Resulta que Alfonso Cuarón no es un experto, no tiene estudios en temas energéticos, su opinión es la de un ciudadano más que se informa con lo que tiene a su alcance. Entonces hay que demeritar su opinión: -Es que no le sabe, es que no leyó las ciento y tantas páginas de la Reforma-. Entonces por eso su opinión no vale -quesque debería ponerse a criticar películas y cine que es lo que sabe hacer-.

    Todo mundo está esperando a que no responda Peña Nieto. Es más importante reforzar la idea de que es un «pelmazo cobarde» a que se logre hacer el ejercicio.

    Pero resulta que Peña Nieto sí responde (seguramente su equipo cercano armó las respuestas). Ciertamente las respuestas no nos dejaron del todo satisfechos, pero Cuarón logró lo que quería, que Peña respondiera a dichas preguntas. Entonces las críticas no se hicieron esperar. Como Peña no fue en esta ocasión el «pelmazo cobarde» entonces es un demagogo, es un acto populista. Naturalmente su proceder tiene tintes políticos, porque es político y se mueve dentro de un círculo de intereses. Pero esto fue más importante que el hecho de que Cuarón haya logrado su cometido, y sea cual sea el móvil, Peña Nieto hizo bien en contestar dichas preguntas.

    Pero Cuarón fue más allá, hizo una onceava pregunta «¿Por qué no debatir?». Esta petición dejará en entredicho al gobierno, seguramente se reunirán para saber que escenario es el mejor para sus intereses, si acceder a la petición o ignorarla. Al tiempo que escribo este artículo, no se sabe cual ha sido la decisión del gobierno.

    Cuarón ha hecho una lucha loable, y ha hecho más que muchos políticos para llevar la voz del ciudadano a las esferas del poder. Ni el «líder de las masas» López Obrador con sus marchas y mítines lo había logrado. Cuarón, a diferencia de los políticos (de derecha, centro e izquierda) es respetado por la población, pero varios ponen en cuestionamiento su autoridad moral porque «no es experto».

    En todo este camino recorrido, que si tiene éxito, podría incidir en la misma Reforma, vemos como varios espectadores que se esconden en el disfraz del buen ciudadano pero que no salen de las redes sociales, ponen piedras en el camino, inventan «peros», buscan detalles para cuestionar la legitimidad del reclamo. Cuarón, a diferencia de los férreos críticos opositores de la Reforma Energética, hace su planteamiento desde un punto de vista apolítico, alejado de ese nacionalismo dogmático, pero igualmente alejado de ese conformismo y apatía hacia temas importantes y trascendentales donde pequeñas decisiones pueden hacer la diferencia entre una apertura que traiga desarrollo al país, y otra que termine siendo un desfalco.

    Mientras tanto, muchos ya buscan el «pero» adecuado para cuestionar la travesía de Alfonso Cuarón. Posiblemente lo hagan porque cuando recibio su premio no dijo cosas como «Viva México Cabrones», «El Oscar es de todos los mexicanos» o no se aventó desde el techo del escenario desnudo con la bandera mexicana.

  • ¿Y ahora quien defenderá a Peña Nieto?

    ¿Y ahora quien defenderá a Peña Nieto?

    Presidentes impopulares abundan por doquier. El problema viene cuando nadie se atreve a defenderte, cuando nadie da la cara por ti, el problema viene cuando te has quedado sólo, incluso cuando muchos de tus cercanos defienden tu gobierno por tener intereses depositados en él y no necesariamente porque crean en ti. En septiembre del año pasado hablé sobre como Peña había dado uno de los gritos de Independencia más desolados de la historia contemporánea de México, y prácticamente 8 meses después no sólo no ha logrado mejorar aunque no sea un poco su imagen, sino que la ha empeorado. Peña Nieto debe y debería estar preocupado, y mucho.

    ¿Y ahora quien defenderá a Peña Nieto?

    Es peligroso que un mandatario posea estos niveles de impopularidad, al punto en que esto se ha convertido en una suerte de batalla de todo México (o casi todo) contra Peña Nieto. Me levanto con la nota de que el cineasta Alfonso Cuarón (a ese que algunos criticaron por no decir ¡Viva México cabrones! o haberse aventado con la bandera de México en la entrega del Oscar) le escribió a Peña Nieto diez preguntas, diez dudas que tenía sobre la Reforma Energética. Otros colegas suyos como Diego Luna, Guillermo del Toro y Giménez Cacho le apaudieron por su arrojo, algo así como «tuvo los… para enfrentarse al Presidente». Lo cual habla de su impopularidad.

    Este lunes me habían invitado a presenciar un debate entre dos personas que tenían una postura a favor sobre la Reforma de las Telecomunicaciones y otros dos en contra. Me llamó la atención que los que tenían la postura a favor terminaron limitándose a contener los embates del otro más que promover los «éxitos» del Presidente. Y esa ha sido la constante entre quienes se supone están del lado del Presidente: -Dejen de criticar-, -La oposición no se informa bien-, -Los opositores están manipulados-, pero tienen una gran dificultad en explicar por qué Peña Nieto es un muy buen Presidente. La fuerza de los opositores es mucho más fuerte que la de sus simpatizantes.

    Tal vez por esto su gobierno quiera censurar Internet. Se está dando cuenta que el tema de las redes se le ha salido totalmente de control. Sabe que tener a medios alineados como Televisa y muchos otros a su servicio ya no es suficiente. Ciertamente todavía la mayoría de los mexicanos no tiene acceso a Internet, pero también es muy cierto que históricamente los cambios políticos se han gestado desde la clase media, esa clase que lo repudia, que lo cuestiona duramente, sabe Peña Nieto que corre un riesgo, que inclusive su Presidencia no está garantizada. Sabe que nunca va a poder tener capacidad de convencimiento en tanto no muestre resultados contundentes (habrá que preguntarse si en su gobierno, tan siquiera un índice, un numerito, es positivo).

    El nivel de impopularidad de Peña Nieto se puede percibir hasta el punto en que tanto los simpatizantes de izquierda, como de derecha, antes antagónicos y polarizados, han adoptado un discurso demasiado similar relativo a la postura frente al gobierno. Cada vez se pueden ver más la cara, pueden manifestarse juntos y formar cadenas humanas. Ahora un calderonista y un lopezobradorista que antes pudieron haber llegado a los golpes, se toman una cerveza, y concuerdan en sus frustraciones, hablan de la corrupción, de la censura, del presidencialismo. Por fin se han dado cuenta que tienen algo en común.

    La impopularidad es una de las principales razones (más bien la que más) para que un gobierno pierda estabilidad. Lo más grave del caso (visto con la propuesta de las leyes secundarias, independientemente de si fue censura real, o una cortina de humo o como lo quieran llamar) es que de pronto los cálculos políticos no son buenos. Con esto lograron hacer resurgir, aunque sea a medias, al movimiento #YoSoy132, y a los opositores de distintas facciones políticas. Deben saber que una metida de pata podría implicar un riesgo para su gobierno.

    El problema más grave de todos es que la solución es sencilla pero no están dispuestos a tomarla, porque implicaría mucho desapego a los intereses por los cuales están gobernando. La solución es, ponerse a gobernar para los ciudadanos, así de simple.

  • #ContraElSilencioMX Y México despierta contra la censura en Internet

    #ContraElSilencioMX Y México despierta contra la censura en Internet

    Yo creí que el mexicano estaba ya tan desanimado, que se había hecho la idea de que había que acostumbrarse, que estaba quemado, vencido, y que la frustración lo paralizaba. El tema de las leyes secundarias propuestas por Peña Nieto relativas a la Reforma de las Telecomunicaciones llevaba algo así como dos semanas tocándose y nada más la gente no se levantaba. Ciertamente la Semana Santa y demás coyunturas ¿a propósito? pudieron influir. Pero lo que sé es que cuando el individuo regresó de sus vacaciones, se dio cuenta que algunos de sus derechos están en riesgo.

    #ContraElSilencioMX Y mexico despierta contra la censura en Internet

    Gracias también a la campaña orquestada desde la semana pasada para posicionar trending topics como #EPNvsInternet y #ContraElSilencioMX el tema se hizo mainstream y la indignación se generalizó entre todos los ciudadanos que no estamos de acuerdo en la forma en que está gobernando Enrique Peña Nieto, entre la que se incluye la GRAN mayoría de la clase media y alta ilustrada. Enrique Peña Nieto y para los que él trabaja, creen vivir en un mundo paralelo donde los ciudadanos no existen.

    Peña Nieto no asiste a ningún evento con público que no sea controlado, su popularidad cae cada vez más y el escepticismo es cada vez mayor. Algunos pensamos en que lograrían crear expectativas en sus primeros años de Gobierno, pero tenemos un país inseguro, con un estado de derecho totalmente deteriorado, una economía que no avanza, y que para ponerle la cereza al pastel, se quiere censurar a quienes se oponen a él.

    He tratado de buscar argumentos a favor de las leyes propuestas por Peña Nieto y me he encontrado con muy pocas como un artículo de Federico Arreola. Pero la verdad este artículo, que es el más cercano a ser uno que se pueda tomar en cuenta, no convence, y al final pareciera estar escribiendo un spot para el gobierno. Los artículos propuestos son lo suficientemente explícitos y ambiguos a la vez para saber el riesgo que corremos los mexicanos que queremos una democracia y que tengamos peso en las decisiones que se toman en este país.

    Yo lo he dicho. Hasta hace poco (antes de que llegara el manotazo de Peña Nieto) reconocí que esta podría ser una reforma muy benéfica para el país, porque a pesar del ligero sesgo que veía a favor de Televisa, era muchísimo más lo que se avanzaba que lo que se dejaba de avanzar. Ciertamente no es toda la reforma la que está mal, hay puntos buenos en ella. El problema son esos artículos que invitan a la regresión, al autoritarismo, a la antidemocracia, a la dictadura de unos pocos.

    Esto es una muestra de que Peña Nieto y su grupo le tiene miedo a los ciudadanos. Si en realidad estuviera «Moviendo a México» y trabajando por el país, no habría esta animadversión. ¿Por que la censura, a qué le temen? No, no se me haría raro que en algún momento sucediera algo como en Venezuela. Ciertamente nuestra economía no ha llegado a ser la catástrofe que es la venezolana, pero la animadversión crece, nadie cree en el gobierno, las decisiones tomadas por los gobernantes actuales molestan a los ciudadanos, sean de derecha o de izquierda.

    Alguien me dirá que es un ataque ad hominem. Pero ¿Ustedes creen que un Presidente que llegó al poder comprando votos masivamente, cuyo partido solapó a un depravado sexual que utilizaba recursos públicos para sus cochinadas como Cuauhtémoc y lo hizo Presidente del PRI en el DF (cochinadas que seguramente conocieron las cúpulas del partido) va a aprobar esos artículos porque «les preocupa la seguridad de los ciudadanos? No lo creo.

    ¡Qué bueno que México esté despertando! Los ciudadanos podemos demostrar que podemos ser más rectos que los gobernantes, que podemos romper nosotros mismos con esas ataduras, con ese «el que no tranza no avanza», con ese «un político pobre es un pobre político», podemos demostrar que somos diferentes para poder aspirar a tener un gobierno diferente.

    ¡Queremos un México libre, plural, democrático y desarrollado! ¡No vamos a dejar que Peña Nieto y su grupo se salgan con la suya! Nosotros podemos, chingada madre (no me gusta usar mucho majaderías, pero esta vez vale la pena).

  • ¡No a la censura en México, defendamos Internet!

    ¡No a la censura en México, defendamos Internet!

    Espero que estés al tanto de lo que está a punto de suceder. El Gobierno Federal quiere darse el lujo de poder censurar Internet y poder desconectar a los ciudadanos. Tal como pasa en países como Siria, China, Egipto o Venezuela. No, no se trata de una teoría conspirativa de «chairos izquierdosos», máxime cuando es el panista Javier Corral, quien ha levantado la voz ante este atropello. Sólo hay que revisar lo que dicen los artículos propuestos por el Presidente Enrique Peña Nieto:

    ¡No a la censura en México, defendamos Internet!

    Artículo 197, fracción VII: Bloquear, inhibir o anular de manera temporal las señales de telecomunicaciones en eventos y lugares críticos para la seguridad pública y nacional a solicitud de las autoridades competentes.

    Artículo 145, fracción III: Los concesionarios y autorizados que presten el servicio de acceso a Internet (…) podrán bloquear el acceso a determinado contenidos, aplicaciones o servicios a petición expresa del usuario, cuando medio orden de autoridad o sean contrarios a alguna normatividad.

    De esta forma, la Secretaría de Gobernación podría tener la capacidad de censurar contenidos en Internet y bloquear la señal durante manifestaciones (como ha sucedido en Egipto, Siria y Venezuela) de tal forma que no se llegue a compartir la información de lo que ahí sucede, dando pie a que las autoridades puedan cometer cualquier tipo de atropello. El segundo artículo es el más preocupante, dado que el Gobierno tendrá la facultad de censurar a aquellos que sean críticos de su régimen, poniendo en grave riesgo a éste canal de comunicación llamado Internet que ha sido trascendental para la construcción de democracia en nuestro país.

    Esta propuesta contraviene los derechos de libertad de expresión que nosotros tenemos como individuos. Por eso es la prisa para que estas leyes pasen, por eso el ejecutivo presentó esta contrarreforma cuatro meses tarde, de esta forma le das poco tiempo al ciudadano para que se organice y defienda sus derechos. No importa que se contravengan las recomendaciones de la OCDE y se contraríe el espíritu de la Constitución Mexicana, ya pisoteada muchas veces en la práctica.

    Estas propuestas nos acercarían un poco más a ese pasado del cual nos costó mucho trabajo salir. Por medio de esta forma controlarían la información generada por los ciudadanos y así dar más poder al duopolio televisivo (Televisa y TV Azteca) como emisora de información, ya que esta reforma, Televisa podrá concentrar todo el mercado en la televisión de paga.

    Esta propuesta es una regresión y es un peligro. Es darle más poder y control al gobierno que cree tener la «moral» para salvaguardar el bienestar de la población (de una manera vertical) cuando algunos de sus correligionarios están implicados en temas como redes de prostitución. Es una ley tan regresiva que ni el gobierno autoritario de Nicolás Maduro contempla en su constitución.

    Los ciudadanos debemos aprender que somos libres y responsables de nuestra libertad, que los gobernantes son servidores públicos cuyos jefes somos todos nosotros. Esta reforma va en sentido contrario, un gobierno controlador, que se asume como nana de los ciudadanos, responsable y protectora de la población, cuando en realidad sólo quieren perpetuarse en el poder y poder hacer lo que quiera a sus anchas.

    Hay que defender con todo nuestros derechos. Comparte esta información en las redes sociales con tus amigos, con tus conocidos.

    Más información:

    http://www.animalpolitico.com/2014/03/bloqueo-de-senal-censura-que-propone-pena-nieto-para-internet/#axzz2xHWNrSIU

    http://javiercorral.org/columna.php?id=7876

    Columna de Jesús Silva Herzog 

    Columna de Ricardo Raphael

    Columna de Juan Villoro

    Columna de Jenaro Villamil

  • Quienes son demócratas de «a de veras» y quienes cuando les conviene

    Quienes son demócratas de «a de veras» y quienes cuando les conviene

    Es fácil hablar, es muy fácil usar cierta retórica para dar una imagen ante la sociedad de democracia, tolerancia y demás palabrería que son parte del supuesto progreso. Es todavía más fácil cuando las circunstancias externas te permiten utilizar dichos términos, sobre todo cuando los principios democráticos están del lado de la postura o de tus intereses propios.

    Quienes son demócratas de "a de veras" y a quienes cuando les conviene

    Desde antes del 2000 y hasta hace poco (quién sabe por qué) se empleó mucho el término «transición democrática» para hablar de los avances democráticos que se estaban llevando a cabo en en nuestro país. Aún en la actualidad hay agentes políticos y ciudadanos que van en el sentido de seguir con esta transición y acercar al país a una democracia cada vez más sólida, pero las tentaciones autoritarias son muy notables, y de los muchos que hablaban de «transición democrática» ahora sólo algunos hablan de este riesgo.

    Me refiero a las leyes secundarias propuestas por el Presidente relativas a la Reforma de Telecomunicaciones donde busca censurar el Internet con el pretexto de la seguridad. No son muchos los que hablan de este problema, en algunos medios alternativos como animalpolitico.com o sinembargo.mx sí han abordado el caso. También la periodista Carmen Aristegui lo ha hecho. Curiosamente (y lo digo porque muchos tratan de asociar todas las críticas hacia el gobierno con la izquierda) quien sacó este tema a la luz, fue el panista Javier Corral, al cual le llovieron críticas por aquellos que están contentos con la regresión o con los intereses de Televisa, diciendo que trabaja para Carlos Slim (aunque el historial del panista refleja lo contrario). Algunos otros a quien he visto alertar sobre esta situación es a Jesús Silva Herzog, Sergio Aguayo, Denisse Dresser, Jenaro Villamil entre algunos otros.  Algunas voces como la de Enrique Krauze han tocado el tema tal vez de una forma más discreta usando sus redes sociales.

    Otras personas, que pregonan la democracia, simplemente han callado. El principal caso es el de Sergio Sarmiento, libertario (es decir, apoya el libre mercado y las libertades sociales). El día de hoy toca el tema del autoritarismo y la censura debido a que Graco Ramírez, el gobernador de Morelos, canceló el concierto de Komander por razones «de seguridad». Pero Sergio Sarmiento jamás ha hablado del tema de las leyes secundarias ni hecho crítica alguna.

    Esta doble cara no exenta a ninguna posición política. Mientras el panista Javier Corral legisla para que esto no suceda, otro panista, Javier Lozano, Senador y Presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones defiende esta ley y descalifica de una manera burlona a los críticos o escépticos. Algunos personajes que han estado muy «preocupados» por el gobierno dictatorial de Nicolás Maduro en Venezuela y la represión a los manifestantes, callan ante esta reforma y piden que se regulen las manifestaciones en México. Pero esto depende de la postura política y el ambiente. En San Luis Potosí un panista puede pedir su regulación y en Quintana Roo, al mismo tiempo, un panista defiende el derecho a manifestarse, porque la propuesta de regulación por parte del PRI, argumenta, es represiva.

    Y hablando de las mismas incongruencias vamos con los manifestantes y el tema de Venezuela, para ahora enfocarme a la izquierda mexicana. Muchos de los personajes que hablan de la «represión de Peña Nieto» y presumen como tatuaje la bandera de la izquierda, o apoyan a López Obrador, callan ante lo que sucede en Venezuela y no expresan solidaridad alguna, sobre todo los más radicales, quienes incluso se muestran del lado de Maduro contra «el imperialismo», justificando la represión hacia quienes se oponen (muertes incluidas).

    Igualmente, si gobernara López Obrador y al igual que lo vemos con Peña Nieto, buscara pasar leyes con fines de regresión, habría que ver, quienes de los que ahora gritan, terminarían callando y defenderían.

    Es más fácil defender los «principios democráticos» cuando estos satisfacen a uno y a sus intereses. Pero entonces el planteamiento se vuelve una falacia porque en realidad no se defendería principio democrático alguno, sino sólo los conductos para que «mis intereses y mi forma de pensar» puedan ser satisfechos.

    Para ser tolerante y aceptar el derecho de la libre expresión, sobre todo cuando se trata de posturas diferentes a la nuestra, falta madurez, tanto individual y colectiva. No basta con pronunciar la palabra «democracia» y defender el término, porque entonces nos habremos dado cuenta que de mil demócratas, ya sólo nos quedaron cien.

     

  • El camino errado hacia el progreso

    El camino errado hacia el progreso

    Nuestro estimado Presidente Enrique Peña Nieto, ha llegado a la silla presidencial para hacer eso que le llama «mover a México«. Para que México sea competitivo y pueda aspirar a crecer, tiene que romper con todas esas barreras y paradigmas, tanto nacionalistas, como autoritarias y verticales, con el fin de aspirar a ser una democracia liberal, como lo son prácticamente todos los países desarrollados. En la retórica, su paquete de reformas podría ir en ese sentido, pero en realidad el camino trazado no es tan correcto.

    Yo afirmaba que el PRI sólo iba a permitir que México se desarrolle hasta el punto en que no afecte sus intereses. Así ha sido, este PRI es capaz de someter a la industria telefónica a un estadio más cercano a la libre competencia lo cual es plausible. Pero esto se debe a que el predominante Carlos Slim se encuentra ajeno a sus intereses e incluso es opositor de Azcárraga, cuya empresa Televisa ayudó a Peña Nieto a llegar a la Presidencia. Dentro de las reformas vemos avances a medias, pero ha faltado bastante como para considerarlo un paquete revolucionario que cambiará la cara del país. Porque el Revolucionario Institucional basa su fuerza en algunos vicios enquistados, para ellos cambiar a México por completo sería un riesgo, porque aunque ello en el corto plazo le pudiera traer cierto reconocimiento de la población y que se vería reflejado en las urnas en el corto plazo, perderían sus bases, aquello que los hace fuertes.

    Mientras se hablan de avances, se nos presume en los spots como esas reformas van a cambiar nuestra vida, vemos también ciertas regresiones, estadios que considerábamos superados, pero que son parte de la forma de hacer las cosas de éste partido. Por ejemplo, su clara intención de volver a controlar los precios, la posibilidad de censurar medios como Internet en aras de la seguridad, la importancia del Secretario de Gobernación, la alineación total (al menos en la forma) hacia el Presidente, la opacidad y el desdén por la transparencia. 

    No niego que varias de las reformas tienen puntos importantes que puedan abonar para bien. El problema es que sólo van a cambiar a México a medias (y no para bien en todos los casos), porque un cambio verdadero sí o sí tendría que menguar las estructuras que sostienen al PRI, tendría que menguar la corrupción, la opacidad, la ignorancia, la capacidad de acarrear gente.

    El PRI, por medio del Pacto por México, tuvo la oportunidad de hacer reformas que transformaran la cara del país, invitó para esto al PAN y al PRD a participar, tomando en cuenta que ellos no son tan mezquinos como para posponer reformas con las que simpatizan con el fin de la pura búsqueda del poder. Pero esa pose reformadora se limitó a la portada de la revista Time. El problema es que dentro de México se respira otro ambiente, uno más pesimista que demuestra la laceración del estado de derecho, ese México donde el 70% de sus habitantes, según Forbes, creen que el Chapo tiene apoyo del Gobierno. Uno donde el Presidente no es el reformador ni el estadista que sale en las revistas internacionales, sino un bufón del que todos se burlan, y todos humillan en las redes sociales debido a sus constantes tropiezos.

    La economía se mantiene deprimida, el índice de confianza del consumidor sigue cayendo a niveles preocupantes. La gente ya no cree en el gobierno y muchos incluso los comparan más con los delincuentes que con quienes deberían de garantizar un estado de derecho y el bienestar del país. Parece que los manotazos mediáticos ya no le sirven al régimen como antes, el gobierno de Peña Nieto no sabe por donde enderezar el barco, y como no lo sabe, prefiere vender falsas pinturas de un barco en aguas tranquilas y pristinas en el extranjero mientras que dentro del país, el timón está a punto de romperse.

  • La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    ¿Luego por qué la gente ya no sabe si los criminales son los criminales o son los gobernantes que deberían de ser parte de un estado de derecho y no un estado de chueco? ¿Luego por qué la gente ya no cree en sus gobernantes? La línea entre los gobernantes y los delincuentes se ha diluido en el caso del PRI del Distrito Federal, y es grave porque no se trata sólo de un caso que compete a uno de tantos integrantes del partido, se trata del líder del partido en el DF. En la entidad más importante del país. Lo que quiere decir que seguramente muchos priistas tenían el conocimiento de lo que hacía Cuauhtémoc Gutiérrez, apodado «El Rey de la Basura«.

    La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    Desde el 2003, según Reforma, este individuo integró un grupo de edecanes a las cuales les invitaba «pasar la noche». Si ellas accedían, en vez de pagarles 8,000 pesos, les pagaría 14,000 pesos.

    Su red de prostitución, descubierta gracias a una periodista infiltrada de MVS, trabaja así: Primero publica anuncios en Internet donde ofrece «trabajo en una oficina gubernamental». Las mujeres que hacen las llamadas buscando el trabajo son citadas en el PRI capitalino. En la entrevista, la reclutadora toma las medidas de las chicas, como la talla y el peso (a Cuauhtémoc Gutiérrez no le gustan gorditas) y en este momento las candidatas todavía no saben que serán invitadas a prostituirse. La última etapa es cuando Cuauhtémoc Gutiérrez les da el visto bueno y les invita a prostituirse.

    Lo más indignante es que Reforma ya había expuesto a la luz casos de este personaje, y no sólo no hubo ninguna averiguación previa, sino que se convirtió en Presidente del PRI en el DF. Es decir, hubo complicidad por muchísimas personas en su partido, sobre todo en los más altos cargos. No creo que en el CEN del partido desconozcan la turbulenta trayectoria de este individuo que fue erigido como líder del PRI en el DF.

    Si los priístas estaban contentos porque con el asunto de la «linea 12 del Metro» veían alguna posibilidad de tumbar al PRD, con esto creo que se se pueden ir olvidando de recuperar el DF en el 2018 (a menos que los capitalinos sean extremadamente masoquistas). Cuauhtémoc Gutiérrez afirmo que iría con todo a desterrar al PRD. No me quiero imaginar las formas para hacerlo de un delincuente enfermo sexual, como es el que dirige a este partido en el DF.

    Si queremos hablar del «nuevo PRI» hay que partir de este hecho. El nuevo PRI tolera y no sólo eso, hasta parece que premia a quienes con sus actos violan los derechos de terceras personas y las utilizan como objetos. Seguramente con la contrarreforma a la Ley de las Telecomunicaciones propuesta por el Presidente Enrique Peña Nieto donde busca censurar el Internet como en Siria, Egipto y Venezuela, esperarán que estos hechos queden más en lo oscurito y no se propaguen tan rápido. Porque la democracia es un estorbo para personas como Cuauhtémoc Gutiérrez.

    ¿Qué va pasar? Seguramente en el PRI están en una junta urgente de control de daños. Posiblemente lo remuevan de su cargo e incluso lo juzguen para deslindarse de este personaje, con el fin de que el impacto de esta noticia sea lo menos fuerte posible.

     

  • La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    En el libro de El Manual del Dictador del cual les platicaba antes, se explica como los regímenes autocráticos tienden a tener una mayor posibilidad de ser depuestos en los primeros dos años y como en los años siguientes, se afianzan en el poder de una forma más fuerte que los regímenes democráticos. Por eso es que muchos de estos regímenes tratan de aparentar ser cuasidemocráticos en esos primeros dos años mientras se afianzan en el poder, para que una vez que pase esto, hagan lo que se les pegue la gana. Algo así pasó con Hugo Chávez, y algo así pareciera pasar con el PRI de Peña ahora que empiezan a afianzarse en el poder.

    La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    Peña Nieto se había presentado como el salvador de México. En el extranjero aplaudían las reformas. Aquí comentamos que la mayoría de las reformas eran un «avance» para seguir igual, o bien terminaban siendo más bien un riesgo (como la Reforma Hacendaria). Pero reconocí que podíamos esperar cosas buenas de la Reforma Energética (siempre y cuando los contrapesos políticos lograran que esta se lleve a cabo de la mejor forma posible) y la Reforma de Telecomunicaciones. A pesar de un aparente ligero sesgo a favor de Televisa, parecía que íbamos a tener una muy buena Reforma. Pero en las leyes secundarias está el detalle, y lo que presenta Peña Nieto (bueno, más bien lo que armaron los asesores, porque dudo, que le entienda) es una regresión, una contrarreforma, una forma de pagarle los favores a Televisa.

    A Televisa lo habían nombrado agente preponderante, pero sólo en televisión abierta. porque en la TV de paga, con esta contrarreforma, le abrirían una cláusula especial a la televisora la posibilidad de concentrar todas las cableras que quiera. Esa actuación de presunta indignación por parte de Televisa terminó más falsa que la selfie de los actores de TV y Novelas. Pero viene lo más peligroso, la iniciativa enviada por Peña Nieto (bueno, que le redactaron sus asesores) propone la posibilidad de bloqueo de señal y censurar contenidos en Internet, sobre todo en concentraciones públicas argumentando seguridad. Me van a decir, ¡Sí, como en Venezuela! Se equivocan…

    Porque como afirma el panista Javier Corral,  ni siquiera Hugo Chávez se atrevió a plasmar algo así en la constitución venezolana. Es decir, al menos en el papel, la ley de telecomunicaciones en México sería más restrictiva que la venezolana. Es decir, si hay una protesta en contra del Gobierno, el gobierno tendrá la facultad de obligar a los concesionarios a bloquear Facebook, Twitter y demás redes sociales de comunicación. Y seguramente no sólo sería usado en esas circunstancias. Luego pueden argumentar miles de cosas para censurar a quienes no concordamos con la visión de las cosas de nuestro Señor Presidente Enrique Peña Nieto.

    Una Reforma Hacendaria que más que ayudar, afectará los bolsillos de los mexicanos, que adquiere deuda cuyo mal uso podría desencadenar una recesión económica, una Reforma de Telecomunicaciones donde el gobierno tenga más control de los contenidos poniendo en riesgo la libertad de expresión. Dicen que son las reformas del #MovingMéxico. Pero quieren hacer lo de siempre, mantenerse en el poder y acallar las críticas, para que puedan hacer eso que tanto saben hacer sin ningún problema… Ya lo dijo Hank González, un político pobre, es un pobre político. Ellos toman su advertencia y alinean el sistema a su favor para que eso no les suceda.