Categoría: política

  • El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    -Ah que estos pinches políticos.

    Más vale tarde que nunca. Pero no quería dejar de pasar esto. Pero no sé que me sorprende más, que ante el panorama actual un político gaste millones de pesos para hacerse una fiesta y en ella levantarle la falda a una mujer, o que un pueblo sea lo suficientemente masoquista como para elegir a un alcalde que afirmó haber robado poquito (nomás porque como el pueblo es pobre, no había mucho que robar).

    El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    -Pero Cerebro, la mujer se lo buscó, le levantó el vestido dos veces. Si el alcalde la hubiera violado hubiera sido culpa de ella. -Opus Dave Maciel Corcuera.

    No sé, tal vez la teoría de la conspiración de los chemtrails es cierta y el gobierno arrojó una sustancia que reduce el cociente intelectual de quienes quedan expuestos a esos químicos (que seguramente fueron probados por primera vez en el Estado de México y en la facultad de filosofía y letras de la UNAM). Es que no puedo entender. El tipo cínicamente dijo que sí robó, y en vez de ser procesado la gente de San Blas vota por él. ¿Qué tienen en el cerebro?

    Y luego Hilario Ramírez (Layin, como le dicen de cariño) afirma que dice la fiesta la pagó con su dinero (seguramente del que se había robado porque de la nómina no creo que la alcance). Gasta millones de pesos en cervezas y en traer a la Banda El Recodo (los conjuntos gruperos siempre se prestan a cualquier cosa) para festejarse y en lugar de ver una turba de indignados, los habitantes festejan en grande.

    Y claro, como típico político charro tradicional, no podía faltar el machismo. Y hablo de un machismo vulgar y arrabalero. ¿Cómo a un alcalde se le puede ocurrir levantarle la falda a una mujer frente a decenas de miles de personas? ¡Qué desagradable! ¡Qué asqueroso! ¡Qué naco!

    Uno también entiende por qué tenemos ese tipo de políticos. Muchas personas pueden pasar por alto la corrupción, el cinismo y la desvergüenza cuando éste les regala dádivas, les organiza eventos, les da circo. Porque los gritos de júbilo son los que suenan cuando levanta el vestido de la chica «pa’ dejarle la nalguita expuesta» y no los de indignación. La gente no se indigna con lo que les robaron, y menos que se los devuelvan parcialmente en cervezas y gastos estúpidos.

    ¡Éste es el México que hace que las cosas no funcionen! El México de mentes mediocres, de los que se conforman con tan poquito. El México que puede ser comprado fácilmente, el que sucumbe ante el pan y circo aunque el pan esté rancio y el circo sea de Quico. Éste es el México que me da vergüenza, el que me hace taparme layins ojos porque no puedo creer lo que veo.

    ¡Sí, ese degenerado de la foto es Layín!

     

  • House of Cards a la mexicana

    House of Cards a la mexicana

    House of Cards trata de describir la política estadounidense de una forma desgarradora, franca y para algunos, con tintes un poco exagerados. La serie describe a Frank Underwood como un déspota: un tirano y dictador en potencia limitado por las instituciones norteamericanas; un ciudadano de Estados Unidos con limitados conocimientos en política posiblemente hasta se asombre de lo que puede haber detrás del poder. Pero tal vez en México no nos asombremos tanto, porque la serie satiriza a un país que tiene instituciones relativamente fuertes y no a un país cuyo Estado de derecho está resquebrajado como el nuestro.

    House of Cards contra la realidad mexicana

     

    **ALERTA, SPOILERS**

    En México, Frank Underwood podría presentarse un político cerca del promedio, y no como una excepción. La serie trata de mostrar que dentro del Capitolio y la Casa Blanca uno puede encontrar corrupción y conflicto de intereses, pero a pesar de todo habrá una considerable cantidad de políticos que hacen bien su trabajo. Si se tuviera que filmar un House of Cards de México, la balanza entre honestos y deshonestos sería diferente.

    En la serie vemos casos de corrupción, ambición del poder por el poder, conflicto de intereses, traiciones. Se presentan al espectador como si fueran algo que no conocían y de lo que se debían de enterar. A nosotros nos parece tan cotidiano.

    Claire no tiene una casa blanca en Las Lomas. 

    Para ganar votos, Frank Underwood desvía dinero asignado a desastres naturales para su campaña «América Works». El espectador promedio dirá que es un descaro. Al menos, Underwood busca ganarse los votos con una campaña que busca generar empleo. En México, el ex Gobernador panista Emilio González Márquez desvió dinero de ese mismo rubro a un evento de Televisa, y a pesar de su mala fama por las mentadas de madre que le hizo a los jaliscienses, no es visto como una figura muy corrupta. América Works busca reducir el estado de bienestar para hacer que la gente trabaje (y de esta forma Underwood obtenga votos para mantenerse en la presidencia), la Cruzada contra el Hambre busca simplemente comprar voluntades a través de políticas asistencialistas. Dentro del maquiavelismo de Underwood, el pueblo estadounidense puede afirmar que ganan algo (dentro de la serie, claro está). Con la Cruzada contra el Hambre, ni siquiera eso.

    Doug Stamper «no se cansó» después de haber sido severamente lesionado por Rachel. 

    ¿Cómo hubiera reaccionado la audiencia estadounidense (tanto ficticia como real) si Frank Underwood hubiera desviado ese dinero para regalar más de 10 millones de televisores?

    Frank Underwood no debe de dejar ningún rastro de las muertes de Peter Russo y Zoe Barnes perpetradas por él; si en la serie esto se hiciera público, Underwood estaría en la cárcel. En México no hablamos ya de muertes, sino de masacres donde los culpables no pisan la cárcel.

    A Frank Underwood le gusta leer. 

    Frank Underwood busca acabar con Heather Dumbar dentro de las elecciones demócratas afirmando que tiene poca experiencia. Dumbar lo critica por nominar a su esposa Claire como embajadora de la ONU cuando ésta última tenía poca experiencia. En México Carmen Salinas es plurinominal del PRI, Lagrimita (un payaso) es candidato independiente, Cuauhtémoc Blanco busca ser alcalde de Cuernavaca por el PSD y el Presidente de la República no recuerda cuales son los tres libros que influenciaron su vida. Jackie busca rematar a Heather Dumbar diciendo como es que dice preocuparse por los que menos tienen cuando ella nació en una familia muy acomodada. Mientras, López Obrador afirma y reafirma ser un político honesto al tiempo que suma a Manuel Bartlett a sus filas y acepta la candidatura de Jose Luis Abarca aún conociendo sus antecedentes.

    No sólo hay paralelismos (Raymond Tusk podría ser algo así como un Carlos Slim o Emilio Azcárraga, y SanCorp sería el Grupo Higa de la serie) sino que se quedan cortos. 

    Es más, a Frank Underwood, con todo su maquiavelismo pragmático, nunca se le ocurrió saltar de partido cuando no tuvo el apoyo de sus partidarios en la cámara. En México puedes saltar del PRI al PRD y luego a Movimiento Ciudadano, (como Enrique Alfaro) desde donde apoyas a AMLO al tiempo que sumas a tus filas a panistas para después pegarte la etiqueta de «ciudadano libre».

    En México la realidad supera a la ficción. Si en México tuviéramos un gobierno a la House of Cards, sin duda estaríamos al menos mejor que ahora. Nuestras instituciones están lo suficientemente laceradas como para que una visión oscura y satírica del gobierno estadounidense funcione mejor que la realidad del gobierno mexicano. He aquí una muestra de lo que a todos los mexicanos nos falta por avanzar.

  • El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    Hay algo que me ha quedado claro. El gobierno actual ya tocó fondo. Y la peor noticia para ellos es que parece ya no haber alternativas para recuperarse. El daño está hecho y parece que sólo les queda nadar de muertito. Cualquier acto que hagan para recuperar su credibilidad actuará en su contra.

    El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    El descrédito de este gobierno se empieza a expandir por todo el mundo, como un cáncer que ha empezado a hacer metástasis y que ya es difícil de controlar por más quimioterapias que se hagan. Los hechos de los últimos días lo demuestran. El gobierno creyó que el descrédito por lo de Ayotzinapa estaba quedando en el olvido, pero de pronto empezaron a surgir críticas por todos lados. Iñárritu, al ganar el Oscar, afirmó tácitamente que los mexicanos no tenemos el gobierno que merecemos; lo dijo ante una audiencia de centenas de millones de personas. Afuera son cada vez más conscientes del merecido repudio de los ciudadanos hacia su gobierno.

    Pero el partido en el poder, en vez de tratar de comprender el mensaje, publicó un tweet que más bien parece retador, que huele a cinismo y a cerrazón:

    Es un hecho también que al Papa Francisco no le cae bien este gobierno. El Papa vendrá América, visitará Estados Unidos y Sudamérica, pero no pasará por México, el segundo país con más católicos en el mundo. Además el gobierno se indignó porque el Papa dijo en una charla privada, que espera que Argentina no se mexicanice; esto porque los obispos de nuestro país le han contado lo dura que está la situación. El mismo Papa afirmó que no quiso estigmatizar al país, y no lo hizo, si entendemos el contexto en el que hizo dicha crítica. Lo peor es que la cancillería envió una nota diplomática al Vaticano. Ni José Mujica se ha equivocado al afirmar que México es un estado fallido (véase Guerrero, Michoacán, Oaxaca o el Estado de México) ni el Papa se ha equivocado en hacer esa afirmación. Las afirmaciones van completamente de acuerdo con la realidad que vive el país.

    Donald Trump, este sí de una forma más agresiva, despectiva y hasta racista, pidió no hacer negocios con México y tocó el tema de la corrupción. La imagen que estamos dando hacia el exterior es pésima. Afuera se han dado cuenta del descrédito del gobierno, el cual por sí mismo ha causado varios roces diplomáticos con otros países. Pedro Ferriz decía con razón que Peña Nieto va a tener un problema cuando visite a la Reina Isabel II.

    El daño está hecho. Ayotzinapa, los conflictos de interés, la degradación de las instituciones. Ya no hay forma, en parte porque no saben como o porque no tienen voluntad alguna de arreglar el problema. Quieren seguir robando y mamando del país, y mientras el descrédito aumenta, siguen regalando televisiones. El partido en el poder aspiraba a tener mayoría absoluta en el 2015, ahora, de acuerdo a Buendía y Laredo, podría no obtener ni siquiera la mayoría relativa (sólo podría tener esta última teniendo al Partido Verde de comodín).

    Elecciones 2015

    A veces la pregunta ya no es si Peña Nieto logrará terminar su sexenio, sino cuando claudicará. Se antoja muy difícil que un gobierno en estas condiciones pueda soportar 4 años más en el poder. Sobre todo porque el descrédito de su gobierno se ha empezado a mediatizar a nivel internacional.

    Y las preguntas siguen sin contestarse ¿Y los 43 de Ayotzinapa? ¿Y las casas?

  • El gobierno que nos merecemos

    El gobierno que nos merecemos

    Ayer Iñárritu dijo que «ojalá que logremos construir el gobierno que nos merecemos». Entonces, si él tiene ese anhelo, por lógica asumimos que Iñarritu piensa que el gobierno que tenemos actualmente no lo merecemos. ¿Y saben? Tiene razón.

    El gobierno que nos merecemos

    Hay una frase que dice que «una sociedad tiene el gobierno que merece». Los gobernantes vienen de la sociedad, de hecho son parte de ella, son oficialmente ciudadanos como un barrendero, o un gerente de banco con credencial de elector. Pero las personas somos diferentes, la sociedad no es una masa uniforme cuyos integrantes poseen las mismas virtudes y los mismos defectos. El gobierno puede tener algo de «esa cultura que rodea a la sociedad», puede tener prácticas en común, vicios o virtudes, pero no necesariamente tiene que ser igual.

    Cuando Hitler llegó al poder en Alemania no necesitó que todos sus compatriotas fueran racistas (muchos lo llegaron a ser gracias a la propaganda política, otros se hicieron afines al nazismo por mera supervivencia). Naturalmente Hitler tenía algunos rasgos en común con los alemanes y no necesariamente todos ellos eran negativos. Hitler creció gracias a los problemas que Alemania vivía que se derivaron de la crisis de 1929 y de la humillación sufrida con el Tratado de Versalles después de haber perdido la Primera Guerra Mundial, entre algunas otras razones. Sí, en Alemania hay neonazis (una absurda minoría) y hay gente racista (minoría también); pero la mayoría no lo son, y si yo soy mexicano, puedo ir a Berlín o a Munich sin miedo a que me acribillen por no ser ario.

    De la misma forma se puede explicar el gobierno actual. Los mexicanos tenemos muchos defectos y mañas, tenemos vicios, pero eso no implica que todos seamos iguales a nuestros gobernantes. Es decir, el tipo de sociedad que tenemos sí influye en el tipo de gobernantes que tenemos en la cúpula, pero tampoco el gobierno es exactamente igual que la sociedad.

    En la política, los gobernantes viven bajo ciertas reglas no escritas exclusivas de su ámbito. Muchas de esas reglas surgieron cuando la sociedad mexicana era otra y siguen vigentes, mientras que en ese transcurso la sociedad ha mostrado cambios que crean un desfase entre la sociedad y el gobierno. La fuerte inconformidad que tiene la sociedad con el gobierno habla de ese desfase. No es que no seamos corruptos, tenemos muchos problemas, pero el grado de corrupción entre los políticos es más alto, e incluso dicha corrupción puede fomentar la corrupción dentro de la sociedad.

    Yo en el gobierno actual veo un grado de cinismo inconcebible, una total ausencia del sentido de la ética y muy poco compromiso con la sociedad. Yo no creo que todos los ciudadanos seamos así, incluso creo que son minoría. Pero sí es cierto que podemos ver algunos rasgos negativos repetidos. Como sociedad no nos hemos despojado de las prácticas corruptas. Muchos siguen dando mordida, o se siguen pasando asumiendo que es algo «chiquito y no se nota». Es decir, con nuestro ejemplo sí podemos abonar un poco para que las cosas cambien, y tendríamos la obligación moral de hacerlo. Pero hace falta más que eso.

    La fuerza de los gobiernos no necesariamente se sostienen por las similitudes que tienen con la sociedad, sino que también se pueden aprovechar de la condición vulnerable de una parte de esta (pobreza, ignorancia), al tiempo que inculcan un orden de valores (o antivalores) para que esta base o estas estructuras le den fuerza ¿suena, no?

    Al mismo tiempo, muchos políticos jóvenes que entran a la política no lo hacen para aportar ideas frescas, sino que siempre han sido parte y han estado cercanos al clan político. Son más parte de esa vieja clase política, que de esta nueva sociedad mexicana más participativa y más consciente de su entorno.

    Yo veo una sociedad mexicana que ha tenido mejorías con el transcurso de los años y una clase política que por su parte se ha empobrecido alarmantemente. La clase media (que por su condición es la que puede influir más) es la que ha mostrado un cambio mayor. Ésta es la que menos se identifica con el gobierno, y si bien todavía tiene muchos defectos, no está gobernada por políticos que están a su altura. Por eso es que sí creo que merecemos un gobierno mejor.

    Que lo merezcamos no implica que debamos de esperar con los brazos cruzados a que llegue. Más bien tenemos que esforzarnos, y mucho. Tenemos una misión muy complicada y tenemos que ser conscientes de eso.

  • Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Guadalajara no será sede del Mundial de Natación del 2017. Para poner en contexto la magnitud de éste evento, es menos importante que el Mundial de Futbol, los Juegos Olímpicos y el Mundial de Atletismo y nada más en lo que a eventos mundiales toca. Éste mundial es más importante incluso que los Juegos Panamericanos porque genera más audiencia a nivel mundial. Guadalajara ya había ganado la sede, pero por los recortes presupuestales declinaron la organización del evento, lo cual mancha la imagen de la ciudad y del país.

    Adiós Mundial de Natación de Guadalajara, hola Tele

    Pero entiende Cerebro, la economía no está bien, hay que hacer recortes porque el precio del petróleo está afectando el perfecto trabajo de este gran gobierno. No podemos endeudarnos y darnos el lujo de organizarlos-. Te equivocas Neoliberto Primitivo, es cierto que se tienen que hacer recortes, pero en las prioridades está el problema, porque las teles son prioridad.

    Vamos a ponerlo así. El Gobierno Mexicano no pudo asegurar los USD 100 millones requeridos, de los cuales ya había pagado USD 10 millones que se necesitaban para apartar la plaza (además de que se tendrá que pagar a la FINA 5 millones de penalización). Si no eres muy bueno con los números pensarás que 100 millones de dólares es muchísimo, pero si lo ponemos en el siguiente contexto, no tanto.

    ¿Te acuerdas de las teles con el logote «Mover a México»? Esas polémicas teles que el gobierno está regalando para que la gente vote por los mismos en las elecciones nadie se quede atorado con el apagón analógico. Una televisión de esas al gobierno le cuesta 150 dólares y se van a regalar 13 millones de televisiones. Entonces hagamos cuentas, a ver, ¿13 millones por 150? Son 1,950 millones de dólares lo que el gobierno se está gastando en regalar teles para que la gente pobre vea los canales de televisión abierta.

    O sea, con el valor de estas televisiones, se podrían organizar casi 20 mundiales de natación al mismo tiempo ¡20 mundiales! ¿Qué va a ganar México con 13 millones de televisiones nuevas? Pues nada. Se les pudo haber dado un convertidor a esta gente y ahorrado más de la mitad del dinero si lo que se quería era que no se quedaran sin señal.

    En cambio, al declinar la organización del Mundial de Natación, tanto Guadalajara como todo nuestro país van a quedar muy mal parados (afirman que no será el único evento internacional que se cancele). Si no pregúntenle a los colombianos que siguen lamentando haber declinado la organización del Mundial de 1986 (y que organizara nuestro país). Eso seguramente nos dará una mala reputación a nivel internacional. Un evento como éste es mucho más barato que unos JJOO o Mundial de Futbol que por su alto costo si puede llegar a afectar la economía de un país (Brasil, Grecia) y era un buen escaparate para reforzar la «ciudad-marca» de Guadalajara y de México. Lamentablemente nuestros políticos no tienen visión y sólo están preocupados por mantenerse en el poder.

    En lugar de organizar un evento que puede alentar a muchos niños y jóvenes a practicar deportes acuáticos, se optó por regalar televisiones, para que ahí queden, sedentarios, en su colchón, rascándose múltiples partes de su cuerpo con una bolsa de papas en la panza, gordos, e ignorantes. Al cabo ese tipo de gente es la más rentable.

  • Cuando los políticos se convierten en buenos

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    ¿Te imaginas a los personajes que animaban tus pesadillas ser buenos? ¿Te imaginas a un Freddie Krueger usando sus manos con forma de navajas en una reforestación? ¿Te imaginas a Chucky siendo dadivoso con sus semejantes (bueno, su versión femenina lo era con algunos maestros) ? ¿Te imaginas? Es muy difícil, pero si los llegas a ver en ese estado, seguramente están contendiendo por un cargo público: Con Jason, un serruchazo a la corrupción; con Freddy soñaremos un México mejor; Norman Bates 2015; Por el bien de todos, primero los inocentes – Hannibal Lecter; Jigsaw sí te cumple; soy el candidato de la unidad, por eso me uniré a la campaña de Lagrimita – Eso el payaso.

    Cuando los políticos se convierten en buenos

    Yo sé, no todos los políticos son malos, más bien son humanos, son gente común y corriente como tú y yo con poder. Pero ahora tratarán de presentar su mejor cara, su mejor faceta, ellos van a querer tu voto. El político más amargado tendrá que sonreír para que le tomen la foto de perfil que saldrá en las lonas, pancartas y en su página web; ¡Qué se vea que a pesar de todo es un ser humano! Qué el político vaya y se tome fotos con los pobres o con la gente de clases populares, con el barrendero, con el taquero, así el político se verá sensible ante la clase ilustrada y le caerá bien a los pobres (dos pájaros de un tiro).

    Tal vez ese político que dos años después sea parte de un escándalo de corrupción, esté tocando la puerta de tu casa para platicarte de su propuesta, se tomará la foto contigo, la subirá a las redes sociales para que todos sus adeptos le den su respectivo «like». Sólo fruncirán el ceño cuando ataquen a sus oponentes: -Es un peligro, es del PRI de siempre, no sabe gobernar, miente, roba, es un traidor, panista tecnócrata, es un chapulín, es mocho, es comunista.

    Muchos de los políticos serán torpes a la hora de acercarse contigo (varios de ellos no saben que es eso de «ponerse en los zapatos de la ciudadanía») pero lo intentarán, te mostrarán esa sonrisa que ensayaron hasta el hastío en el espejo, moverán las manos, te dirán frases aprendidas deliberadamente y las integrarán en su discurso: «Nosotros los ciudadanos libres, nosotros los que queremos mover a México». El político estudiado pero sin carisma tratará de presentar sus credenciales como ventaja, el político carismático pero ignorante tratará de hablar de la esperanza, del cambio. Políticos tratarán de actuar como payasos para ganar votos, payasos tratarán de ser políticos.

    Comienza el período en que los políticos fingen preocuparse por ti. Los que de verdad se preocupan (minoría claro está), siempre lo hacen y en muchos casos no se preocupan mucho por presumirlo. Tratarán de sacar sus dotes de oratoria, moverán las manos, algunos alzarán la voz, otros harán gestos para mostrarse como el funcionario paternal y dadivoso que tanto le encanta a los mexicanos educados con la historia oficial. En la televisión verás hasta el cansancio spots mal hechos y mal dirigidos para convencerte de tu voto. Millones de pesos pagados con tus y mis impuestos para recibir bombardeos de propuestas inocuas, esperanzas irrealizables y utópicas.

    Ellos, a diferencia de los que ya están en el poder, recibirán muchos aplausos por parte de sus bases y por parte de gente que de alguna manera tiene fe en ellos. Algunos se grabarán documentales megalomaníacos para hablar de la libertad del ciudadano, y repetirán una y otra vez como les aplaudieron y como los alabaron. Habrán autocompacencias, otros te pedirán perdón. Te hablarán de la honestidad y la legalidad en un video cuyo costo rebasó los topes de campaña, otros llegarán en camionetas Suburban blindadas a hablarte sobre el problema de la desigualdad social y la falta de oportunidades.

    Ha llegado la hora de la reconfiguración del poder, la hora en que cambiará el tablero del juego y todos buscan acomodar sus fichas. Dependen del ciudadano para quedar en la mejor posición, por eso hay sonreírles, hay que abrazarlos, hay que prometerles e incluso darles cosas. Al final del día los políticos son humanos, y así como finges ser un profesional bien vestido en una entrevista de trabajo, y así como le abres la puerta a la chica que te gusta con la que pelearás años después, ha llegado la hora de que los políticos con una sonrisa te traten de convencer para que les des su voto.

  • Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    A veces un desliz cotidiano puede explicar de una forma atinada el trasfondo de las cosas. ¡Ya sé que no aplauden!. Señor Peña Nieto ¿Cómo usted quiere que la gente aplauda cuando su Presidencia ha sido poco menos que un desastre? ¿Qué le aplaudimos? ¿La Reforma Fiscal? ¿Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa que tratan de ignorar con una verdad supuestamente histórica? ¿Su Casa Blanca cuyo monto no se explica y que fue objeto de un serio conflicto de intereses?

    Un aplauso para el amor, no para el Presidente

    Lo que no entiendo y no paro de entender es el cinismo con el que se conducen. No puedo entender que Peña Nieto nombre a Virgilio Andrade Martínez como Secretario de la Función Pública para que investigue si hubo conflicto de intereses en la adjudicación directa de contratos de obra pública a Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa y a Roberto San Román Dunne. Lo curioso es que este señor (cuya apariencia de Frodo puede engañar a más de uno) es amigo cercano de Luis Videgaray.

    -Peña, si ponemos a nuestro amigo para que nos «cuestione» reforzarán la idea de que tenemos conflictos de intereses

    -Pero sólo Frodo puede llevar el anillo Luis, nosotros ya estamos bien corrompidos, ¡Acuérdate lo que le pasó a Salinas cuando se hizo de él y ahora anda buscándolo desesperadamente! Además, Frodo ha sido muy fiel a la Comarca. Bueno, ha defendido a uno que otro orco de Mordor como Romero Deschamps, pero vele la cara, no puede ni quitarle el dulce a un niño, es bueno.

    Es como si en la escuela cometieras una falta grave y el profesor dejara a tu mejor amigo carnal del alma que decidiera tu castigo; es como si asaltaras una tienda y el juez decidiera darte el veredicto en función al testimonio de tu mejor amigo quien te cubrió en el asalto. Es decir, es algo absurdo. No entiendo como no se han dado cuenta de la situación en la que están. Se molestan porque no les creen, porque no les aplauden… El calculo está tan mal hecho que lo único que ganaron fue una tremenda burla.

    Y terminando su discurso dijo ¡Ya sé que no aplauden!, el cual pareciera una simple burla cotidiana muestra mucho de lo que hay de fondo, lo digo porque refleja el poco apoyo que tiene el Presidente, que se ha desdibujado, ya no sólo con los ciudadanos, incluso hasta con muchos de los cercanos. El ¡Ya sé que no aplauden! refleja el deterioro de su mandato, y la incapacidad para retomar el rumbo. Refleja la lejanía con la ciudadanía, y peor aún, con la realidad. Pareciera que no saben donde están ni cual debería de ser su papel.

    La ilustración de esta entrada es de mi amigo Alfredito Romano, un excelente ilustrador quien fue el segundo usuario con mayor impacto (gracias a su cartón) por el hashtag #YaSeQuenoAplauden por encima de la cuenta de Carmen Aristegui. A él sí, un aplauso.

    Y un aplauso para el amor, no para el Presidente. Reclámale lo que quieras al mandatario, pero no a cupido. Porque no es culpa del cupido ingrato, es simplemente que tus genes no son lo suficientemente aptos para reproducirse.

     

  • Ayotzinapa será una herida histórica más

    Ayotzinapa será una herida histórica más

    Más que una verdad histórica, Ayotzinapa será una herida histórica más. Los adeptos de la terapia Gestalt nos dicen que tenemos que cerrar círculos para tener una vida plena; y si les hacemos caso a ellos, entonces entendemos por qué nuestro México está tan lastimado. Su historia está llena de conflictos sin resolver, de círculos sin cerrar, de heridas que quedaron expuestas y que sólo fueron tapadas con una venda. Porque el inconsciente mexicano siempre preguntará por los 43.

    Ayotzinapa será una herida histórica más

    No es que sea necesariamente falsa la versión de Murillo Karam, a la que llama «Verdad Histórica» donde supuestamente «El Cepillo» o «El Terco» fue quien mató a los estudiantes (a 15, los demás habrían muerto por asfixia) debido a una confusión entre los grupos mafiosos. Es que la poca credibilidad que ya tiene el Gobierno, aunada a las formas en que han llevado el tema, hace que no mucha gente les crea. El Gobierno parece empecinado en cerrar el tema, tratan de mostrar pruebas que todavía no son lo suficientemente redondas o contundentes como «verdades históricas». Peña Nieto insiste en dar vuelta a la página, primero dice que lo superemos, y después al haberse dado cuenta de la molestia que causó su frase, utilizó frases más amigables para decir prácticamente lo mismo.

    En los últimos días empezaron a surgir dudas, teorías de que el ejército tuvo una importante relación con los hechos, versiones que ponían en duda las versiones oficiales, otras tal vez más tramposas y con un fin deliberado. La cuestión es que la verdad histórica más bien serán muchas, aquellas que interpreten los ciudadanos en base a especulaciones, teorías, sustentadas o no, o incluso chismes. Al igual que el caso de Colosio, al igual que el caso del Cardenal Posadas Ocampo, al igual que el Error de Diciembre, al igual que las elecciones de 1988 (aunque en este caso ya hay un consenso). El mexicano se sentirá de nuevo estafado…

    El ruido sobre Ayotzinapa se ha debilitado en la mayoría de la población pero sigue creciendo en Guerrero. El Gobierno parecería haber ganado una batalla debido a que la gente de a pie ya no habla tanto del tema, ya no sale tanto a las calles y ha regresado a la rutina; pero tampoco olvida. Y el Gobierno no debería de respirar tan tranquilo. La indignación no ha desaparecido, más bien se encuentra en stand by, sólo necesita un pequeño impulso para volverse a reanudar.

    En 2012, decían que #YoSoy132 sería algo temporal y se difuminaría. En parte fue así (debido en cierta forma a que los más radicales se apoderaron del nombre después de las elecciones) pero la indignación quedó latente, y resurgíó ante la tentativa de pasar leyes censoras y represivas con la Reforma de las Telecomunicaciones, y surgió una vez más con Ayotzinapa y los conflictos de interés con las propiedades vinculadas a Grupo Higa.

    El problema es que con todo eso, Ayotzinapa corre el riesgo de ser parte de una de tantas heridas históricas, de historias de agravios, de conflictos no resueltos, sumada a la Masacre del 68, Acteal, Aguas Blancas, la caída del sistema, la Guardería ABC, Tatlaya y muchos otros más. Eso no es bueno para la psique mexicana quien se seguirá sintiendo incompleta y agraviada. Esas heridas son las que incluso permiten la existencia de ideologías que deberian haber ya sido superadas, son las que mantienen en vida a los grupos de izquierda radical, e incluso a la misma normal de Ayotzinapa con su comunismo duro (paradójicamente).

    La herida está hecha…