Categoría: política

  • El PRI y los viajes en el tiempo

    Podré no recordar el nombre de algún autor (…) lo que no se me olvida es la violencia, la pobreza y la desesperanza que vive México.

    Palabras bonitas pero superficiales trataron de esconder a un ser de mente vacía y de pensamiento propio inexistente; un discurso emotivo es el que recitó el títere tricolor para hacernos creer que tiene vida más allá de los hilos que los sostienen. Así como lo hizo el constitucionalista Venustiano Carranza hace más de 90 años, Peña Nieto intentará ocultar una escasa ideología con unas cuantas oraciones que dejen a la gente al borde  de las lágrimas, dispuestos a entregar su voto al elocuente político sin antes analizar que para gobernar un país no es indispensable tener una lengua de plata, más bien es obligatorio contar con una conciencia social genuina y con ideas políticas-económicas contundentes; claro está , es lo menos que se ve en la clase política mexicana… Mantenlos jodidos pero conmovidos  parece ser el lema de la mayoría de los políticos actuales.

    Los dinosaurios reviven, el poder de la Iglesia y de la clase conservadora aumenta con la ayuda de reformas que tienen un aire a las del siglo XIX, los talks shows (tipo Laura en América) vuelven a ser populares, la censura a periodistas y ciudadanos crece… ¿soy sólo yo o alguien más piensa que estamos en una gran máquina del tiempo?, si estoy en lo cierto… Tomen nota; televisora basura + políticos corruptos + educación mediocre + pobreza + desempleo + Neoliberalismo + Sometimiento a EUA + desesperación social = Viajes al pasado… ¡Y nosotros que pensábamos que estaban abusando de nosotros!, bueno, ya que sabemos esto, podemos recostarnos, tomar una siesta y esperar un poco para poder ver a Jesucristo en persona (si con lo anterior le he faltado el respeto a alguien; perdón)

    “Sólo ataques ofrecen a México nuestros adversarios.”

    ¿Y tú qué propones?, hubiera sido la pregunta perfecta. Las propuestas políticas de “el copete” son vagas y contradictorias; reactivar al campo poniéndolo a competir con los productos gringos  y canadienses es una broma de mal gusto (los campesinos mexicanos no cuentan si quiera con tractores), disminuir la pobreza y el desempleo sin hacer cambios profundos en la política económica imperante es una utopía y tratar de resolver el problema del narco haciendo más pactos con el gobierno estadounidense es, sencillamente, una pendejada… Aunque, si consideramos que el libro que marcó su vida fue la Biblia, es comprensible que crea en milagros (nuevamente si he herido alguna susceptibilidad; lo siento.)

    Se veía venir; el candidato priísta tomó un pañuelo para limpiarse las lágrimas de rostro, provocadas por los “perversos” ataques de la oposición a su persona; “Guerra sucia” alegó el exgobernador mexiquense ante sus seguidores… lo que hace 6 años era libertad de expresión, hoy por hoy es guerra sucia; convirtieron al priísta en mártir y a nosotros, los renuentes al regreso del partido de los  70 años, en verdugos… Dicen que es divertido lanzar globos llenos de agua a los transeúntes desde la azotea de una casa, pero no tanto recibirlos…

    Probemos un poco nuestra habilidad matemática:

    Pobreza + desempleo= delincuencia.

    Delincuencia + Sometimiento a EUA = Menor soberanía.

    Educación mediocre + televisora basura = población ignorante.

    Población ignorante + políticos corruptos = Neoliberalismo.

    Neoliberalismo = Iglesia con poder político.

    Ahora:
    Todo lo anterior = ¡Ya nos cargo la chingada!

    De sentarse Peña Nieto en la silla presidencial le espera a México un infierno terrible, pero, por otro lado, ¡tal vez veamos algún cavernícola!…

  • El mexicano y su mediocridad política

    El hombre es un animal político, todos los hombres tenemos una ideología política, y de hecho los que no saben de política también la tienen pero no son conscientes de ella. Lleven al más ignorante una de esas encuestas que tienen el fin de conocer la ideología política de cualquier persona y verán que aunque la desconozca, podrán determinar su ideología. No importa que no conozca ya no términos como «capitalismo», «comunismo», «socialdemocracia»; sino los clásicos conceptos de izquierda y derecha, y van a ver como obtienen un resultado. Porque la ideología política está determinada en base a creencias, paradigmas, percepción del mundo, etc. Que el conocimiento sobre temas políticos y económicos puedan refinar tu posición política es otra cosa.

    Yo me he considerado una persona afín a la socialdemocracia. Como mucha de la gente que comulga con mi posición política, algún día estuvimos más a la izquierda (aunque yo no caí en las garras del comunismo, si al principio sentí una fuerte aversión al capitalismo, sobre todo por la influencia de Erich Fromm) y luego nos moderamos. Seguimos pensando en la igualdad y la justicia social, pero nos dimos cuenta que para eso no era lo más prudente abolir el mercado, sino por el contrario, servirse de él. El fin es el mismo, los medios cambian, porque cuando uno crece, sin perder de vista sus ideales como fin, debe de ser más pragmático al buscarlos.

    Yo estoy consciente el por qué terminé siendo afín a esa ideología. Yo me eduque en una escuela del Opus Dei donde era muy patente la doble moral, donde tener un arete o el pelo largo era motivo suficiente para ser suspendido de la escuela, mientras que el golpear a un compañero o abusar de otros («Bullying» como ahora se le conoce) no necesariamente era motivo para ser suspendido de la escuela. Repudié el conservadurismo por eso. Si dicen que el liberalismo en algunos casos implica el que el hombre construya su «escala de valores a su antojo», al menos se lo que me puedo esperar de ellos, porque muestran su verdadera cara. En cambio el conservador, es hipócrita (no todos, pero en México la mayoría lo son) y muchas veces por su disfraz «doblemoralino» te traen desagradables sorpresas, a veces actos más desdeñables que los de los liberales. También en mis años de primaria fui una persona de pocos amigos, era excluido y en muchos casos era víctima de abusos por parte de otros niños. Pero resulta que yo era el más castigado por intentar defenderme. Por eso me hice más consciente sobre los problemas de las minorías excluídas, porque entiendo lo que sufren al ser excluídos (ya sea por su condición económica, por su condición física o su preferencia sexual).

    Fue una introducción larga al tema que quiero tocar, pero creo era necesario decirlo (porque seguramente sintieron que lo escrito no tenía nada que ver con el título). Cuando hablo de mediocridad política, es porque en mis años en que he sido políticamente activo (intelectualmente hablando), he visto que en México las personas tienden a encasillarte en las pocas opciones políticas que existen en el país. Es decir, si critico la guerra del narco de Felipe Calderón, soy fiel seguidor de Obrador, si por otra parte, critico a este último, soy un personaje de derecha que se la pasa pegado frente al televisor viendo el programa Tercer Grado. Si digo algo bueno de Peña Nieto (que en realidad no hay muchas cosas buenas que decir de él) entonces la cosa se pone peor. Es curioso, parece que mientras detestamos a nuestros partidos políticos, muchos encasillan a otras personas necesariamente en las opciones que se nos dan, por un simple comentario.

    Eso a mi, me habla de una mediocridad profunda y un desconocimiento de la política del mexicano, porque no conocen más allá de lo que ven y no se molestan en investigar. Algunos incluso creen saber mucho de política, pero caen en el mismo juego simplista de etiquetar a las personas bajo los mismos parámetros y con pocos argumentos o motivos para poderlo hacer. Parece ser, y tal vez eso creo que es porque vivimos en un régimen paternalista por 70 años, que no se cree que uno puede tener un criterio independiente, como si tuviera que estar enajenado necesariamente por los medios de comunicación como Televisa, o por el populismo de Andrés Manuel. Se me hace una forma muy simplista de ver las cosas. Luego, es entendible porque primero hablas bien de un político y cuando luego decides hablar mal, la gente se decepciona. Que parece que más que escuchar opiniones y crítica, esperan que les digas lo que quieran escuchar.

    Y estoy hablando de clases medias y altas (que son los que tienen acceso a Internet), porque son los que tienen las condiciones para pensar por si mismos (dado que la gente pobre se tiene que preocupar por saber que va a comer al siguiente día) y las capacidades para tener una cultura política. Algunos no la quieren conocer porque la detestan, posición algo estúpida, porque la política necesariamente influye en la vida de las personas. Yo puedo decir que detesto a la gran mayoría de los políticos y a los partidos en general porque no me representan (no solo porque ninguno comulga con mi ideología, sino porque se han alejado de la ciudadanía), pero no por eso la política deja de ser interesante para mí.

    Creo que en México necesitamos tener más cultura política. Los políticos que van a contender por la presidencia en el 2012 son el fiel reflejo de la mediocridad política del mexicano. Un Peña Nieto que aparte de ser una persona sumamente ignorante, no tiene las tablas, y ni siquiera se le ve una ideologia definida; una Vázquez Mota que no ha hecho prácticamente nada en su no muy larga trayectoria, pero que «es mujer»; y un López Obrador con dotes de mesianismo (que el que se haya moderado no significa que lo deje de tener) como si se tratara de la nueva llegada de Jesucristo. Y al no estar preparados, los políticos hacen lo que quieren, porque los ciudadanos no saben ni lo que quieren ni como lo quieren.

  • La «República Amorosa» de López Obrador

    ¿La felicidad, el amor y la moral como leyes que emanen de la constitución?

    Mucho se ha hablado de la república amorosa que propone Andrés Manuel López Obrador, algunos se han burlado de él, y otros más han decidido darle el beneficio de la duda al ver el cambio dramático de un personaje irascible, polarizador, que critica de frente y no se calla nada, a una persona que viene a transmitir amor y felicidad. A mí me llama la atención tal vez más para mal que para bien. Tal vez las intenciones de López Obrador no sean malas (así como podemos hablar de las buenas intenciones de Calderón que terminaron en una escalada de violencia), pero el que el Estado quiera imponer una moral, se me hace poco más que preocupante.

    El análisis que hace López Obrador no está equivocado, ciertamente vivimos en una etapa donde los valores escasean y se antepone el materialismo, el consumismo, la egolatría entre otros, por encima de valores mas humanitarios. Tal vez si Andrés Manuel López Obrador fuera un filósofo y viviera lejos del Estado, estaría haciendo bien, pero me precupa el que se quieran imponer valores por medio del Estado, desechando la oportunidad al ser humano de darle la libertad de encontrarlos. Y es que si una persona es envidiosa, materialista, o lo que sea, no lo convierte en un delincuente per sé, por lo tanto no puede ser juzgado por el Estado.

    Algo que falta al mexicano es criterio propio, y eso es debido a la falta de educación y mediocridad intelectual, lo cual, efectivamente desembocan en esos antivalores que menciona López Obrador. Pero querer «imponer» una forma de pensar particular en general, por más válida que sea, me parece un error. Más bien López Obrador debería preocuparse por dotar a los mexicanos (en este caso niños y jóvenes) de herramientas para que se formen un criterio propio, y en base a esto, logren buscar sus valores morales y transmitirlos, sea por medio de la familia, entre ellos mismos. Que el mexicano tenga la libre elección de arroparse a la religión por un decir, o bien que busque los valores en un ámbito no religioso.

    El Estado no es quien deba de ofrecer amor y felicidad a los ciudadanos, debe ofrecer las herramientas para que estos los puedan encontrar. En varias constituciones se dice que el ser humano tiene el derecho a la «búsqueda de la felicidad» y no a «la felicidad». Los conceptos de amor y felicidad varían de acuerdo a la persona, y por lo tanto no se puede imponer un concepto propio a un conjunto de personas. Es decir, si no comulgo con los valores de López Obrador, por más válidos y sustentados que puedan estar, entonces estoy fuera del Estado.

    Cuando López Obrador empezó a hablar de valores, algunos analistas creyeron (tal vez con tino, tal vez no) que había leído al escritor ruso Tolstoi. A mí me suena un poco más a un sermón de misa, y su postura se me hace comparable con algunos actos de la Iglesia, la cual en muchos casos busca imponer sus normas y sus escalas de valores, nada más que si bien la Iglesia solo tiene el poder de la fe de sus seguidores, los ciudadanos tienen la opción de no seguirla si no comulgan con las creencias. El que el Estado las imponga ya es algo más peligroso, con algunos tintes fascistoides, donde ya no solo el Estado debe de tomar el control de la economía, sino que debe de ser el rector de la moral de una sociedad. A mi parecer también veo en una contradicción de AMLO al decir estar en un estado laico, donde supuestamente se respetan las creencias (ya sean morales o de cualquier índole mientras no se atente contra terceros) de los individuos.

    Sinceramente, a mi nadie me va a decir como yo tengo que ser feliz, eso es un asunto personal, no federal. Y es cierto que parte de esto tiene que ver la mercadotecnia, pero yo no me la voy a creer, yo creo en mi mismo, y de los mandatarios, espero simplemente que se encarguen de llevar a la nación por buen rumbo, de lo demás, somos responsables los individuos. No necesitamos populistas mentales, ni redentores para lograr un verdadero cambio en el país.

    Aquí pueden consultar los preceptos de su república amorosa.

  • Bastaron 2 semanas. ¡Que ya no hagan campaña!

    No sé si la política en México esté viniendo a menos, o más bien la libertad de expresión (alimentada en gran parte por Internet y medios electrónicos) esté haciendo que nos demos cuenta de quienes realmente nos quieren gobernar. Pero que yo recuerde de acá a la fecha no había visto un escenario político tan triste y vergonzoso como el que se prepara para el 2012. ¿Por qué digo esto?, porque en solo dos semanas, los políticos que contienden a la presidencia nos han enseñado quienes son realmente. Y esas dos semanas me bastaron para formarme una opinión de ellos. Seguramente en la campaña, además de presentarnos propuestas vacías que dudamos mucho que vayan a cumplir (aunque firmen ante notario o cómo sea), nos mostrarán una extensión de lo mostrado en estas dos semanas.

    Lo de Enrique Peña Nieto es lo más penoso, y lo peor para él es que los «medios no alineados con el régimen» lo están poniendo en evidencia. No es tanto el hecho de si tuvo un desliz o no, sino que nos muestra, al no saber el salario mínimo, o el precio de la tortilla, que realmente le importa un «bledo» lo que realmente a un político le debería importar. Este político no es un estadista y no tiene por qué llegar a la presidencia. El mismo ha cometido casi el mismo número de errores que cometió Fox en su presidencia, y al igual que la gente se acuerda de todas las «pifias» de el exmandatario, seguramente la gente recordará las de Peña Nieto y, contrario a lo que dicen los pseudoperiodistas de Tercer Grado, si llega al 2012 en una elección cerrada, estos acontecimientos podrán pesar. El problema no es equivocarse, el problema es lo que hay debajo de esos errores y es lo realmente preocupante. Y a esto le debemos de sumar lo que ya sabíamos: Que es un candidato fabricado por Televisa, que detrás de el está Carlos Salinas y que hizo alianza con Elba Esther Gordillo y con el niño verde.

    En el PAN, las cosas también han ido bastante mal. Tanto Josefina como Ernesto Cordero se han enfrascado en un pleito donde sacaron a luz públicos cosas íntimas, donde Josefina Vázquez Mota afirmó que en su gestión en la Sedesol (en tiempos de Fox) redujo la pobreza a la mitad (jajajaj, si como no) y que a la llegada de Cordero se crearon más pobres. También Josefina presentó su libro donde se entrevistó con varios personajes de derecha, izquierda moderada o incluso futbolistas, libro donde no propuso absolutamente nada más que demagogia, apeló a la emoción del lector más que la razón, muestra de su falta de capacidad de construír una plataforma sólida, demostrándonos lo mal preparada que está para asumir el cargo de la presidencia. Simplemente, ni Josefina ni Cordero tienen las tablas para llegar a la presidencia, por más que se entrenen en estos 8 meses restantes (cosa que de seguro no harán, apostarán más por el marketing). Cordero no pinta, es gris, no sabe no solo de economía elemental, seguro que no sabe ni como se llama.

    Obrador era el único que iba bien. Pero hizo algo que a mi juicio, me habla de un cinismo y un descaro, y a pesar de que no se haya magnificado esta noticia (lo cual se me hace raro, porque en el 2006 cualquier tropezón era agrandado por los medios) creo que me da idea de este señor. Resulta que a AMLO se le ocurre ofrecerle a Bartlett una senaduría, ¿Quién es Bartlett?, es el expriísta que «tumbó el sistema» en las elecciones del 88. Tal vez la única lógica que le encuentro a esto, es que Bartlett fue junto al panista Javier Corral, quienes no permitieron el avance de la «Ley Televisa» y tal vez lo haya llamado con el objetivo de buscar deshacerse de las prácticas monopólicas de la televisora. Pero aún así no justifico esta decisión. ¿Cómo un candidato que proclamó fraude en el 2006 piensa en ofrecerle una senaduría al que ejecutó el fraude de 1988?. Además de tener a gente como Bejarano a su lado, la verdad que es de pensarse. De Fernández Noroña no hablo porque este tipo podrá ser un radical, un porro, un infantiloide, pero corrupto no es.

    Y todo esto ocurrió en dos semanas. Yo encantado de que aquí le pararan y la siguiente semana fueran las elecciones. A mí ya me dijeron todo. ¿Para que quiero 8 meses más de demagogia, cinismo y promesas que no van a cumplir? actos llevados a cabo con nuestros impuestos y que a fin de cuentas sería dinero tirado a la basura. Ni el PRI, PAN o PRD ofrecen algo nuevo, más bien los electores estamos preocupados y estamos analizando quien de ellos es el que va a destrozar menos el país.

    Y afirmo mi tesis, los políticos no cambiarán al país. Y lamentablemente, aunque nos duela, si representan a la ciudadanía. Entonces está en la ciudadanía cambiar. Si no cambiamos nosotros esto desde abajo, México será igual y cada seis años estaremos en las mismas. No le veo otra opción, o empezamos a involucrarnos, o esto se va a poner feo.

  • Televisa, defender lo indefendible

    Homero, ¿qué no vas a entrar a la clase de literatura?. -¿Para qué?, si ya tengo una litera en mi casa.

    Los Simpsons

    Me dio curiosidad y, bueno, no prendí la TV, más bien fui a Youtube para ver el ya tan famoso el programa de quesequeanálisis llamado Tercer Grado. Sabía que iban hablar del tema Peña Nieto, así como lo hicieron con el asunto de Carmen Aristegui. Su candidato había sido calumniado y necesitaban resarcir los daños, si los ciudadanos en la redes sociales acabaron con Peña Nieto, Televisa entonces, tiene que ir a arreglar todo: -¿como puede ser que nuestro galán telenovelero con su hermoso copete y su «gaviota» quien le acicala su hermoso cabello, ser calumniado por parte de la plebe a quien tratamos de educar con nuestro contenido televisivo?-. Al principio Televisa no lo estaba haciendo mal, en sus noticieros presentó el desliz de Peña Nieto para hacer creer que Televisa no está controlando su campaña. Lógicamente solo pasaron la primera parte, pero no pasaron el video completo. Es decir, permitieron que el electorado cautivo de Peña Nieto (su mayoría no tiene Internet pero si una pantalla de TV) viera que si, se puede equivocar citando algunos libros, pero no iban a permitir que vieran lo que Peña Nieto terminó reflejando, y eso viene en la segunda parte del video,  que por lo que me cuentan, no fue transmitido en la TV.

    En Tercer Grado se dieron el lujo de abordar el tema, y naturalmente como analistas obedientes de su patrón, quien a su vez obedece a los de más allá arriba, se encargaron de minimizar el hecho. Como siempre sucede, Denisse Maerker es la única que habla con una postura crítica y a la que menos dejan participar por lo mismo (igual ocurrió en el caso Aristegui), todos los demás se dedicaron a minimizar el hecho, y no solo eso; Adela Micha dijo que no tiene nada de relevancia que un presidente no lea y además exhaltó sus pocos valores -si algo tiene Peña Nieto es que es una persona sumamente disciplinada-. Carlos Marín, como buen soldado oficialista, a su vez criticó a todos los twitteros, diciendo que «todos ellos» no leían. Televisa creyó que de esa forma iba a resarcir el daño que se provocó Enrique Peña Nieto, pero no fue así, si creyeron buscar influír a los de «más abajo», tal vez lo hicieron, pero no representa un efecto positivo, porque por su condición (la gente pobre no suele leer, no solo porque la educan para no hacerlo, sino que no tienen tiempo porque tienen que pensar primero en como sobrevivir) su posición ante Peña Nieto no cambió. Pero la gente de clase media y alta, aquellos que si tienen Internet y si, que no necesariamente leen, se pasaron por el arco del triunfo lo que dijeron los «tercergradistas». En Youtube, prácticamente todas las votaciones son negativas, y en Twitter terminó siendo Trending Topic por algunos momentos, casi todos criticando al programa y sobre todo a la declaración de Adela Micha.

    Pero Televisa no se iba a quedar atràs, porque todavía cree que tiene esa omnipotente influencia sobre los cibernautas. En su página de esmas.com lanzaron una encuesta, sesgadísima, que tenía el propósito de minimizar el incidente en el inconsciente de los usuarios. La pregunta era “Para usted qué es más importante, ¿Las propuestas de los candidatos a puestos de elección popular o sus conocimientos sobre literatura?”. A Televisa le volvió a salir mal el cálculo. Más del 75% votó que son más importantes sus conocimientos sobre literatura que sus propuestas.

    En Internet cuando alguien trata de censurar o cuando trata de cambiar percepciones e influír en la gente cuando no se tiene la suficiente autoridad moral, logra el efecto contrario al deseado. Por más que Televisa insista, lo único que va a lograr es quemar más a su candidato, y sobre todo, quemarse ellos, porque la gente ya da por sentado que Peña Nieto es una marioneta de Televisa y quien sabe que otros poderes y todo esto lo reafirma. Televisa ha perdido mucha influencia sobre un sector de la población, que si bien es minoritario, lo termina ahuyentando más con este tipo de «contracampañas».

    Televisa y Peña Nieto dan por sentada su victoria, y creen que este desliz es irreversible. Ciertamente en las porcentuales no verá una afectación mayor, es decir, no bajará muchos puntos, pero si perderá voto útil; ya no podrá convencer a los que todavía no definen por quien votar (que son muchos) porque estos reafirmarán que no quieren el regreso del «viejo PRI», menos con un candidato que además de ignorancia, tiene nula capacidad de improvisación. Peña Nieto debe estar preocupado, tiene todavía una amplia ventaja, pero de Julio hasta finales de Noviembre (así lo asevera un estudio de Reforma) su percepción favorable entre la población aumentó solo 3 puntos (esperemos a ver como afecta el incidente, dado que el estudio fue hecho antes de este), mientras que López Obrador con su nueva campaña y su «República Amorosa» donde ha dejado la radicalización a un lado y se ha ganado a medio círculo empresarial de Monterrey aumentó 8 puntos, y de paso, si bien sigue siendo el que tiene más percepción negativa, la bajó 8 puntos porcentuales. Por su parte Josefina Vázquez Mota se ha acaparado también con algo de voto útil (sobre todo porque era desconocida para muchos) y subió 10 puntos porcentuales.

    En 4 meses, la distancia de Peña Nieto con respecto a López Obrador se redujo del 18% al 13%. Si López Obrador continúa haciendo una buena campaña como hasta ahora la lleva haciendo y por su parte Vázquez Mota sigue tratando de acaparar voto útil, las elecciones no van a estar tan cantadas como creíamos. Por el contrario vendrán los debates, donde Peña Nieto no tendrá al frente ningún asesor de Televisa ni un teleprompter, y estará en clara desventaja ante AMLO y la muy posible candidata panista Vázquez Mota. Si siguen las tendencias y los opositores al regreso del PRI  hacen las cosas bien, probablemente Peña Nieto termine muy arrepentido de el error que cometió en la FIL, y también le recordará siempre el «intento de defensa» a su hija Paulina y de paso a Televisa, a menos de que como en 1988...

     

  • La Tradición Populista de la Izquierda

    Escribió Luis González de Alba en “Las  Mentiras de mis Maestros” que un león ronroneando en las piernas de su cuidadora es un león menos; un león destruido en su esencia leonil. Igualmente una persona que, rindiéndose ante la adversidad, se vea en la necesidad de estirar la mano en busca de alguna limosna es una persona menos, una  persona destruida en su deseo de esperar algo más de la vida, y puede ser que lo anterior sea muy chocante para algunos pero lamentablemente es la realidad en la que vivimos… Dicen que si le das un pez a un hombre él tendrá para comer un día, pero si le enseñas a pescar él podrá comer para el resto de sus días, de la misma manera  si le das unas monedas a un pobre él podrá comer ese día, pero si le das un trabajo él podrá vivir decentemente los días que le resten, el problema viene cuando los empleos son pocos y mal remunerados debido, en gran parte, a las políticas implementadas por la derecha gobernante. Uno podría pensar que un gobierno de izquierda podría ayudar a mejorar la situación, pero nos encontramos ante un enorme problema; en el mundo, concentrándonos un poco más en México, la izquierda tiene la mala costumbre de confundir la obra social con populismo, y es que un sociedad que espera a que su gobierno le resuelva sus problemas es peor que un pueblo gobernado por un grupo de corruptos neoliberales, claro que nada peor que un pueblo que espera a que su gobierno le resuelva los problemas cuando ese gobierno está lleno de corruptos neoliberales… Cárdenas fue populista durante su administración, AMLO fue populista durante su administración  y Marcelo Ebrard ha sido populista durante su administración (muchos dirán que no, pero el programa de becas universales prepa sí, es populismo puro).

    El principal problema del populismo es que poco a poco las personas digieren la idea de que los gobiernos son los únicos encargados de hacer que las cosas funcionen y que su único papel es el recibir los frutos de las buenas administraciones. En México estas ideas han profundizado tanto que las personas suelen deslindarse de la vida política del país, creyendo que son los gobernantes los que tienen la responsabilidad de hacer que las cosas funcionen correctamente, sólo hay que ver como cada seis años un sin número de personan renuncian a su voto sólo porque no apareció el candidato perfecto (de nuevo); ideas como “la escuela es la encargada de forjar ciudadanos perfectos” o “la seguridad, el desempleo y la pobreza son problemas de los que el  Estado tiene que encargarse” son más ejemplo de cómo la gente espera acostada a que sus asuntos sean resueltos y, como ya lo mencioné anteriormente, esto empeora cuando estas personas son gobernadas por quienes son capaces de hacer arder bosques mientras el dinero siga fluyendo… Las sociedades que avanzan cuentas con integrantes con un gran espíritu de superación y de lucha, cuentas con individuos que no esperan nada de nadie más que de sí mismos, mientras que los pueblos estancados y atrasados son los que están repletos de huevones;  Hay mucha diferencia entre países como Alemania y Japón que, aunque hayan perdido una guerra hace poco más de 60 años(con todo lo que eso implica), hoy por hoy están mucho mejor que México, el cual no ha podido superar una conquista de hace 500 años.

    En pocas palabras el populismo lleva al valemadrismo pues hace que la gente renuncie a su rol en el mundo, con esto provoca que los gobiernos en turno tengan mayor poder y, por lo tanto, que causen más daño.

    La izquierda no es populismo, la izquierda es querer una sociedad igualitaria en la que todos trabajemos para evolucionar cada vez más el pensamiento humano; una sociedad en donde exista empleo bien pagado para sus habitantes y en donde la pobreza no sea un requisito para que la economía fluya. Las ideas de izquierda buscan acabar con la delincuencia suprimiendo la desesperación de no poder sobrevivir en un mundo en donde el dinero es el máximo valor:

    ¡Es un error dejar manos ajenas nuestras vidas!, ¡es un error dejar en manos ajenas a nuestro país!, y así como es un error que apenas surjan voces de protesta ante los 60 mil muertos de una guerra absurda, es un error darle la espalda a una situación de miseria como la que azota a México y a otros países; lo dije hace tiempo y lo repito; sólo la flama  que llama a la batalla por nuestros ideales puede darnos el calor suficiente para llamarnos humanos, hay que buscar encenderla  en nosotros y tratar de  hacerlo en los demás, porque sólo aquel fuego puede vencer al DIOS MONEY…

    RECORDANDO OTRAS ENTRADAS:

    Las personas que viven en la miseria, el campo mexicano, la industria mexicana, los desempleados, los ninis, todos aquellos que viven en la desesperanza no pueden esperar otros seis años a que surja “el candidato perfecto” para que la izquierda mexicana se anime  a votar y a unificarse en una sola voz…y si realmente nos importa reconstruir un tejido social destrozado por décadas de políticas neoliberales debemos bajarle con los caprichos, nos guste o no nos guste AMLO representará a la izquierda nacional en 2012, mas eso no significa que tengamos que “jodernos” con sus ideas…El candidato perfecto no existe, pero una sociedad pesante es posible: ¡Basta de esperar mesías, si el país es nuestro salvémoslo nosotros¡

    -LA IZQUIERA MEXICANA SE CAE EN PEDAZOS.

    La pregunta crucial aquí es; ¿somos capaces de superar nuestros traumas históricos (y personales) para darle un giro a nuestro país o simplemente hay que esperar a que el próximo mesías llegue?

    -MÉXICO PARA LOS TRAUMADOS.

    Está entonces claro que si bien el comunismo es utópico lo es igualmente el capitalismo voraz (Neoliberalismo), pero la diferencia radica en que el capitalismo  la miseria humana termina por favorecer a unos cuantos, mientras que en el comunismo el nivel económico es general; sólo hay uno. La pregunta es ¿vale la pena que por  unos cuantos ricos millones estés condenados a la miseria?

    -EL CAPITALISMO: UN SISTEMA UTÓPICO.

  • ¿Qué deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?

    Ninguno de los candidatos me cae bien, ya lo expresado, o representan más de lo mismo, de un PAN que no ha podido con el paquete en 12 años, y con un Peña Nieto y un López Obrador, que más que el «cambio» que tanto presumen, representan un regreso al pasado. Pero bueno ¿Que deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?, aquí una serie de recomendaciones para que puedan obtener la Presidencia de la República, es cierto.

    Enrique Peña Nieto

    Sinceramente va a ser ya difícil que alguien le gane, sobre todo porque este tipo tiene un voto duro fuerte (inclusive más que el que tiene López Obrador). Perdonen si parezco clasista pero diré la verdad. La gente que va a votar por Enrique Peña Nieto es gente pobre que tiene muy poca preparación, y por ende se dejan llevar más por las imágenes y las apariencias que por las propuestas y la reputación del candidato. Sin embargo Peña Nieto debe de tomar sus precauciones, de lo contrario, parte de los votos de clase media y alta que tiene se le podrían ir. Tomó la decisión de aliarse con Nueva Alianza (Elba Esther Gordillo) y el Partido Verde, dos partidos que conocemos por su alta corrupción y mala reputación, pero que sin embargo representan más votos para el mexiquense.

    Lo que debería hacer Peña es tomar distancia de Moreira lo más que pueda, el hecho de que destituyan al Presidente del PRI «como mínimo» será benéfico para Enrique Peña Nieto, porque eso nos da a entender que el que regresa es el viejo PRI y que podría endeudar a la nación como lo hizo Moreira con Coahuila. Enrique Peña Nieto no es un estadista y eso se va a notar en la campaña. Los debates seguramente serán una debilidad, más porque seguramente López Obrador y Vázquez Mota cuestionarán mucho del cochinero que hay detrás del PRI y de su campaña. De los tres candidatos, a Peña Nieto es al que más se le puede asociar con términos como «corrupción» (cosa que no sucede con AMLO ni con Vázquez Mota) y a Peña Nieto le será difícil defenderse de las acusaciones, cuando en muchos de los casos son verdaderas.

    Peña Nieto está muy arriba, pero seguramente en campaña, la distancia con el segundo lugar será cada vez más estrecha. Está en un papel parecido al de AMLO en el 2006, aunque Peña cuenta con el apoyo de los poderes fácticos (en especial los medios de comunicación), por lo que una guerra sucia por parte de la oposición tendría menos efecto. Tiene que cuidarse las espaldas, cuidar lo que dice, lo que hace, buscar mantener esa ventaja, ya no puede ir más para arriba de lo que está.

    Andrés Manuel López Obrador

    Realmente Andrés Manuel la tiene difícil. A mi juicio es un cartucho quemado, porque a pesar de que tiene millones de seguidores, son menos que en el 2006 y mucha gente está decepcionada de él. Sin embargo, la estrategia que ha tomado no ha sido mala. Está tratando de emular a Lula da Silva al recorrerse al centro y al sacar de su boca frases como «república amorosa». Ha hecho bien en reunirse con empresarios, y ha recibido el apoyo de algunos de ellos, también lo hizo al viajar a Estados Unidos y España, quitándose el estigma de que nunca había salido del país y era un ignorante. La tiene difícil porque tiene que vencer a Peña Nieto pero a la vez el confrontarlo directamente lo alejaría del centro político y volvería a su imagen clásica. Tiene que ser muy calculador, muy pragmático, y como dijeron por ahí, dejar la tarea a otros de tumbar a palos a Enrique Peña Nieto (esa tarea la podría hacer bien Marcelo Ebrard).

    Como el candidato a vencer es el PRI, debe de dejar el discurso de que el PRI y el PAN son lo mismo y los dos son «la derecha». Ese argumento perdería solidez al ver a una Vázquez Mota enfrentarse a Peña Nieto (porque lo tendrá que hacer), además las elecciones en Michoacán y en el Estado de México le dieron a entender a la gente, que independientemente del concepto que tengan de estos dos partidos, el PRI y el PAN no son lo mismo. También López Obrador debe evitar promesas de campaña que no estén bien sustentadas y sobre todo dichas promesas deben de mostrar que será responsable en el gasto gubernamental y que no habrán despilfarros de dinero.

    Con todo esto, veo difícil que AMLO gane, sobre todo porque solo tiene 8 meses para limpiar una imagen que se deterioró durante más de 5 años.Lula da Silva tuvo que intentarlo 3 veces para llegar al poder, en cambio López Obrador sabe que si en esta no gana ya se le fue el tren.

    Josefina Vázquez Mota

    La panista también la tiene difícil. Tiene algunos puntos a favor: Es mujer, da la impresión de que es una persona sensible y al igual que López Obrador, no tiene algún escándalo de corrupción ni cola que le pisen. Pero también tiene algunos puntos en contra: Tiene muy poca experiencia política, en sus dos últimos puestos (al frente de la SEP y como senadora) sinceramente no hizo mucho; y también la no muy buena imagen con la que seguramente Felipe Calderón terminará su presidencia, dejando la impresión de que el PAN no logró consolidar el cambio democrático, además por supuesto el hecho de que la mitad de la población cree que su antecesor llegó a la presidencia mediante unas elecciones fraudulentas.

    Josefina deberá de utilizar su figura femenina. El simplemente hecho de que sea mujer puede representar para el inconsciente colectivo un tipo de cambio. También debe de tomar cierta distancia de su antecesor. Si muestra que su gobierno será como el de Felipe Calderón seguramente perderá las elecciones. Su feminidad y sobre todo su sensibilidad podrá ayudarla con esa tarea, mientras Felipe Calderón se notó insensible y a veces autoritario (con una connotación negativa, porque eso se reflejó en una actitud necia y resistente al cambio), Vázquez Mota se puede mostrar como una mujer coinciliadora, abierta al debate, a las distintas opiniones, y puede a la vez mostrar sensibilidad por los sectores más vulnerables, con lo cual puede atraer algunos votos de centro e incluso alguno que otro de izquierda.

    Su pelea es con Enrique Peña Nieto, no con López Obrador, y ella a diferencia de AMLO que como dije, está en una encrucijada, si puede atacar directamente a Peña y sacar los trapitos al sol. Vázquez Mota podría representar los valores humanistas que alguna vez sostuvieron al PAN y que se perdieron al llegar al poder, si ella los recupera podrá también obtener más voto útil

  • Felipe Calderón es un patético.

    Hace unos pocos días, Felipe Calderón se encontraba en San Luis Potosí inaugurando un centro comercial propiedad de Grupo Carso (Carlos Slim) y este se aventó un «speech» de prácticamente doce minutos donde habló sobre la generación de empleos que dicho centro comercial iba a generar (recordemos que fue su frustrada promesa de campaña), y sobre todo explicó como los centros comerciales han venido a suplir las tradicionales plazas hace décadas donde los hombres caminaban hacia la dirección contraria a las mujeres, esto con el afán de encontrar a su prometida (a lo cual le dio una connotación positiva). No se si esté bien asesorado económicamente, pero independientemente de que este centro comercial vaya a crear empleos, no es como que vaya a detonar un boom económico en la ciudad potosina, más bien, estos centros se construyen para satisfacer la demanda potencial que ya existe en los habitantes de una ciudad, de lo contrario, Grupo Carso, ni de asomo hubiera invertido su dinero ahí.

    El Presidente de la República se atrevió a aseverar que con esta plaza, los potosinos ya no tendrán que ir a Estados Unidos de compras, lo cual se me hace súmamente ridículo. En Guadalajara, la ciudad donde vivo, por su tamaño, tiene mayor número de plazas, son más grandes y dirigidos a casi todos los segmentos de la población. Aún así, mucha gente de la ciudad (sobre todo la que tiene la capacidad económica de viajar) va a Estados Unidos a realizar sus compras (especialmente las navideñas), por el simple hecho de que los precios son más baratos. ¿O qué, se decretó que «El Buen Fin» se aplicará permanentemente en la plaza?. En las palabras del presidente hay mucha demagogia: Habla de las sanas finanzas de la economía, y que es cierto, ha sido uno de los puntos positivos en el régimen panista, pero esto no se ha traducido en nada.

    Mientras el Presidente hace esto, y va a una plaza de Cancun a comprar el DVD de «Los Miserables» aprovechando «El Buen Fin«. Su querida hermana «Cocoa» promueve en Michoacán lo que en el 2006 el principal adversario de Calderón pidió, el «voto por voto, casilla por casilla», porque que no está de acuerdo con el voto y asegura que el PRI le cometió un fraude electoral. Sinceramente esto a mí ya se me hace un chiquero, no se si reír o llorar. Pero cada vez que veo a Felipe Calderón en televisión, me da como un sentimiento de lástima, como que lo que dice ni el mismo se lo cree, y lo veo poco preparado para lo inminente, porque el será el encargado de entregarle la investidura presidencial a Enrique Peña Nieto, como una fehaciente muestra de que el PAN «no pudo con el paquete» en los 12 años. Aunque también cabe otra mínima posibilidad, la cual sería entregársela a su acérrimo enemigo Andrés Manuel López Obrador (aunque yo creo que Calderón optaría por la primera opción).

    No es de gratis que tengamos una terna presidencial tan «jodida» y ensombrecedora para el 2012. Es casi un hecho, por el PRI irá Peña Nieto, por el PAN Vázquez Mota y por el PRD López Obrador. Por Twitter le dije al analista Eduardo Ruiz Healy, ¿oye, que opinas de estos candidatos por los cuales tendremos que votar, que hago?, el pobre analista me recomendó anular mi voto, lo cual hice ya en el 2009 con la esperanza de que el movimiento anulista despertara un «poquito» de conciencia en los políticos, pero no fue así. Aunque pensándolo bien, no estaría mal volver a hacerlo, más en un país donde los políticos le llaman democracia a un sistema donde los ciudadanos se limitan a votar, voto que no siempre se respeta, se impugna o se mal contabiliza, y donde el presidente el turno al tomar al poder se dedica a inestabilizar el país, ya sea económicamente como lo hicieron los candidatos del PRI, o en la cuestión de la seguridad con el gobierno actual.

    No quiero ser agresivo, simplemente quiero decir lo que siento, Felipe Calderón es un patético. Ya hasta resultó más necio y cerrado que el peje con su chocorrepública amorosa y su supuesta recoinciliación con Televisa (el Peje hablando de amor, por el amor de Dios). El presidente simplemente ha cavado la tumba del PAN para el 2012. En este país con una democracia «simulada» creo que es hora de que el ciudadano tome un papel activo en el quehacer público y se deje de borreguismos y paternalismos, es la única forma de esclarecer un poco el oscuro panorama que se nos viene para el próximo sexenio. Si dejamos que los políticos hagan, de plano estaremos jodidos. Y no, no necesitamos un líder, ya basta de estar como borregos creyendo que tenemos que seguir a alguien más, la ciudadanía tiene que crear su propio liderazgo y debe de ser autónoma.

    No se que vaya a sentir Felipe Calderón al terminar su mandato, no se como lo vaya a juzgar la historia (muy bien no creo), pero ya basta de charlas demagógicas que a nadie interesa, que simplemente se ponga a trabajar, en lugar de presumirnos sus precarios logros como presidente.