Categoría: política

  • ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?

    ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?

    ¿Por qué Enrique Peña Nieto es un peligro para México?La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo – la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado. Franklin Delano Roosevelt.

    Esta vez mi crítica va a ser dura, muy dura, y dada la coyuntura en la que vivimos quiero aclarar que no tengo la mínima intención de criticar o descalificar personalmente a aquellas personas que simpaticen con el PRI de Peña Nieto, si bien no comparto su punto de vista la respeto. Mi crítica será hacia el candidato y quienes lo rodean. Quise escribir esto dada la inconformidad que tengo hacia este personaje y hacia esta facción del PRI (porque me queda claro que no toda la gente en el PRI es corrupta y antidemocrática, existen muy buenos elementos como en otros partidos también los hay), y en mi particular opinión se me hace muy preocupante que un candidato creado por las televisoras, con tintes autoritarios, que pertenece a la parte más oscura de un partido que no ha sabido o no ha querido modernizarse llegue al poder:

    ¿Por qué es un peligro para México?

    El concepto que tengo de Peña Nieto no es nuevo, no se hizo por los tres libros que no supo decir en la FIL, ni al ver el muro de mi Facebook con memés y alusiones al candidato, no, yo ya lo venía estudiando desde hace varios años. Puedo decir que desde finales del 2007 yo ya sabía que Televisa estaba creando la imagen del candidato, en esos tiempos Angélica Rivera no era su esposa y sin más no recuerdo en 2008 empezaron a andar. En ese entonces no muchos tocaban el tema, Obrador ni lo mencionaba porque estaba ocupado todavía con lo de las elecciones del 2006 y lo de su presidencia legítima. Es más, recuerdo que en esa época, si, hace cuatro años, un colega de mi trabajo me dijo -Te apuesto lo que quieras, el próximo presidente de México se va a llamar Enrique Peña Nieto-. A pesar de la construcción de la imagen, no creía en ese entonces que iba a ser tan popular, simplemente creía que era una apuesta del PRI y de los poderes fácticos que podía o no funcionar, y vaya que funcionó. Desde antes del incidente de la FIL, ya muchos sabíamos de su poca cultura, y del hecho de que no sabía improvisar ni adaptarse a escenarios adversos.

    Peña Nieto, a pesar de su juventud, es el que mejor representa a ese gen del PRI corrupto, autoritario, represor; lo representa más, mucho más que otros priístas como Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones (este último pasó leyes en el senado que beneficiaban a la democracia). La campaña es una muestra de ello, en varias ocasiones su séquito ha agredido violentamente a manifestantes; ciertamente no en todos los casos podemos saber si las pruebas son ciertas, más cuando estamos en campaña; pero hay pruebas contundentes de que así fue al menos en Veracruz, Colima y en el Estadio Azteca, este último caso recordado por Josefina Vázquez Mota en el segundo debate, a lo que Peña Nieto no respondió absolutamente nada.

    Autoritarismo

    Enrique Peña Nieto no es una persona democrática, y así lo ha dejado patente en su carrera. A López Obrador se le ha acusado de autoritario por bloquear Reforma  y por decir -al diablo con «sus» instituciones»-, pero en el caso de Peña Nieto esto va mucho más alla, sobre todo si recordamos el caso de Atenco, donde dos personas murieron (y en realidad son más, porque conozco el caso de una persona cercana a mí) y donde fueron violadas decenas de mujeres. Casi nadie fue juzgado por este hecho a pesar de los señalamientos de la CNDH. Ahora que Fernando Lugo fue destituído en Paraguay por no actuar correctamente ante una matanza entre policías y campesinos, bajo el mismo criterio, se le tendría que quitar la candidatura a Peña Nieto, porque si bien el número de muertos fue menor en su caso, el grado de implicación fue mucho mayor en el caso de Peña Nieto.

    Es autoritario al ver el caso de #YoSoy132, donde unos jóvenes se manifestaron contra Enrique Peña Nieto. Si bien el candidato se escondió bajo la máscara de -yo entiendo a los jóvenes, y acepto las críticas- todo su equipo ha hecho lo diametralmente opuesto. Desde que ocurrió el incidente comenzaron a circular teorías de la conspiración difundidas por priístas (desde el Presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell hasta ectivistas difundiendo rumores en redes sociales), fueron tantas que perdieron credibilidad. Coldwell afirmó que los manifestantes eran acarreados y no universitarios, se dijo primero que López Obrador estaba detrás, luego el movimiento se le adjudicó a Josefina Vázquez Mota cuando ella mostró su apoyo a los jóvenes, despues se les calificó de fascistas, que estaban infiltrados por las FARC, luego que era un plan de Lula da Silva para convertir a México al comunismo, que fue Carlos Slim, que fue el asesor de AMLO, Costa Bonino (quien también asesoró a Lula da Silva y Ollanta Humala), luego otra vez AMLO, y al final que era Marcelo Ebrard. Y si bien no niego que la izquierda quiera o pueda estar metiendo manos en el movimiento, lo cierto es que es un movimiento genuino y autónomo de origen.

    El autoritarismo también se ve en las intenciones de romper este movimiento por parte del PRI de Peña. Crearon un movimiento falso llamado GeneraciónMX donde unos supuestos estudiantes se salieron de #YoSoy132 porque afirmaron que eran violento y estaban cooptados por la izquierda; solo bastó un día para que fueran evidenciados, sobre todo porque una integrante aparecía en spots de Peña Nieto cuando gobernaba el Estado de México y otro que tenía relaciones muy cercanas con miembros priístas. Al ocurrir esto, el movimiento GeneraciónMX desapareció misteriosamente. Luego un supuesto integrante del movimiento dijo salirse por las mismas razones y mostró audios manipulados de Saúl Alvidrez a quien llaman el líder del movimiento #YoSoy132 (cuando este movimiento no tiene líderes visibles y es horizontal) diciendo que este movimiento está manipulado por la izquierda. Quien difundio esos audios fue Manuel Cossio,  y quien se dijo ser un participante decepcionado de #YoSoy132 (quien nunca fue visto por los integrantes del movimiento en las asambleas) colabora con Emiliano Salinas (el hijo del innombrable) en inlakech, curiosamente el sitio apócrifo www.yosoy132.mx tenía un diseño bastante similar al del sitio web del hijo de Carlos Salinas el cual (supongo por qué), este primer sitio en los últimos días fue cambiado a la plataforma WordPress.

    Todo esto recuerda mucho a la conjura comunista de Díaz Ordaz en 1968. Muchos podrán criticar el hecho de que los jóvenes repudian a Peña Nieto, pero Felipe Calderón recibió críticas similares en todo su sexenio, y nunca buscó disolver manifestaciones y respetó la libertad de expresión por más destructivas fueran las críticas, se puede mencionar el caso de Carmen Aristegui, pero esta periodista recuperó su trabajo en una semana, y a partir de ahí no se recuerda algún acto censor por parte del todavía Presidente de la República. Si fuera cierto que AMLO tiene metidas las manos en el movimiento se deberían mostrar pruebas, el que acusa debe de probar; no solo conjeturas y audios manipulados. Si esta talante se ve en las campañas ¿Qué nos esperará como Presidente de la República?, por eso es que me preocupa mucho su llegada al poder.

    Líder Mesiánico

    Ciertamente López Obrador se presenta como un líder mesiánico (tal vez ahora menos, pero no ha dejado del todo ese papel) y es algo que yo critico mucho del tabasqueño. Pero Peña Nieto ha pasado esa raya y ahora nadie lo denuncia, lo que muestra Enrique Peña Nieto es básicamente un populismo de derechas, donde se exhalta el culto a la personalidad, en este caso creada desde las televisoras y del aparato propagandístico, donde Peña Nieto se sube a una especie de banco para aparecer por arriba de sus seguidores. También Peña Nieto ha llegado a lanzarse al público como si fuera un rockstar y también brinca templetes para emocionar a los seguidores que lo observan. Mujeres buscan abrazarlo tal y como si fuera un Luis Miguel, le avientan condones. Peña Nieto presume (como lo hizo en el especial de Denise Maerker) los arañazos de todas sus fanáticas y no es casualidad, porque por medio de la televisión han creado un personaje a quien idolatrar. Pero no queda ahí, sus asesores crearon el sitio web clubdefansdeenriquepenanieto.com donde se muestran videos de fanáticas suyas asistir emocionadas a los mítines porque verán al galán de telenovela; también se muestran imágenes de cuadros de Peña Nieto con besos. El club de fans de Enrique Peña Nieto es un caso especial, en lo particular no recuerdo un club de fans de un candidato que fuera creado por la propia campaña de dicho candidato. Estos fans junto con los ectivistas son encargados de realizar los «Peña Fest» realizados en varios estados de la república, donde afirman, no buscan de ninguna manera promocionar al candidato (digo, yo). Lo peor de todo es que con este aparato propagandístico, las propuestas pasan a segundo término.

    Propuestas e ideologia

    Cuando uno ve las propuestas de Josefina, uno sabe que ella tiene ideales de derecha; cuando uno ve las propuestas de López Obrador, uno sabe que tiene ideales de izquierda; ellos han diseñado las propuestas (bien sustentadas o no) en base a sus creencias y particulares percepciones que tienen de su entorno. Enrique Peña Nieto no, algunos podrán decir que es de centro porque «le tira pa todos lados», pero no creo que el quedar bien con todos sea ser de centro. Sus propuestas son una extraña mezcla de propuestas de derecha (reforma energética, privatizaciones) con propuestas de izquierda (seguro social universal, seguro de desempleo, despensa para los viejitos), y es que dentro de todo esto no se percibe convicción ideológica alguna porque es una mezcla de todo.  Las propuestas más que buscar mejorar al país parece que busca quedar bien con todos los sectores de la sociedad sin que eso se traduzca necesariamente en un beneficio tangible para el país. Todas las propuestas juntas no se traducen en una sola visión. No puedo negar que algunas de sus propuestas son interesantes, pero preocupante es saber que posiblemente no son iniciativa de Peña Nieto, sabiendo que el libro de donde sale una gran parte de su proyecto, no fue escrito por él. Sus propuestas abarcan desde la derecha dura (empezando por que es un «pseudoconservador») hasta la izquierda populista, donde el afirma que en su gobierno, todos vamos a ganar más.

    ¿Qué ocurrirá?

    No se puede dar por sentado que Peña Nieto será un presidente autoritario, porque la política da tantas sopresas. Pero todo parece apuntar a que así va a ser. También hay que tomar en cuenta otros factores, y es que es más difícil ahora que el PRI establezca un régimen tan antidemocrático como el establecido en décadas pasadas, empezando porque la ciudadanía está cambiando, la sociedad del 2012 es diferente a la de 1988, y porque los medios alternativos como Internet han penetrado en gran parte de la sociedad (y lo seguirán haciendo) por lo cual el dominio del duopolio sobre las conciencias de los mexicanos será menor. Aún así la llegada de Peña Nieto al poder podría representar un serio retroceso en la democracia, y de cierta forma podremos ver que tan fuertes son las instituciones que tenemos, porque la intención de Peña no es la misma de López Obrador, Peña Nieto las utilizaría a su beneficio, y es en este sentido ver que tanto pueden resistir dichas instituciones.

    Tampoco el PRI no tendrá mayoría en la cámara, por lo cual será aún más difícil establecer un régimen asfixiante. Pero desde luego es cierto que para el uso de las fuerzas armadas no se necesita permiso del congreso y eso si podría ser una preocupación, sobre todo por ver como podría comportarse con los disidentes y con quienes no están de acuerdo con él. Yo creo que si bien será un régimen autoritario, no será tan autoritario como se piensa, y que el progreso en medios de comunicación, Internet, y una sociedad totalmente abierta al mundo, no permitirá que el PRI eche raíces. Pero todos estos alicientes no son porque no quiera el PRI de Peña, sino porque será más difícil que pueda, porque ganas tienen, y muchas.

  • ¿Que hicieron mal el PRD y López Obrador?

    ¿Que hicieron mal el PRD y López Obrador?

    ¿Qué hicieron mal el PRD y López Obrador?Había hablado unos días acerca de lo que hizo mal el PAN para perder la Presidencia, y ciertamente el PAN es el que más va a sufrir (aunque el Peje hará más rudio) por la derrota. A semana y media parece que va quedando más claro que Enrique Peña Nieto será el próximo Presidente de la República, sobre todo porque AMLO ha empezado a caer y el PRI ha logrado lo que quería, mantener a los dos opositores divididos en partes iguales. Cuando Josefina iba arriba, el PRI dirigió la guerra sucia contra Josefina; cuando se intercambiaron los lugares, las armas apuntaron en contra de López Obrador; y así nos han mantenido divididos a la mayoría de los mexicanos que no queremos que el viejo PRI regrese a Los Pinos. Pero si el PAN tuvo muchos errores también hay que ver los del PRD, en especial los de López Obrador.

    López Obrador fue presuntamente víctima de un fraude electoral. Viendo lo que le pasó a Cuauhtemoc Cárdenas en 1988 y lo que ocurrió en las elecciones posteriores (donde terminó en un humillante tercer lugar en ambas ocasiones), pensó que una estrategia cardenista no iba a funcionar, el optó por tomar Reforma para pedir el recuento, lo cual causó indignación en la población mexicana, especialemente en la que «no vivía en la Ciudad de México». Esto aunado a sus declaraciones polémicas como esa de «al diablo con sus instituciones» se puso de pechito para que sus «adversarios» lo calificaran como un político autoritario, que no tiene respeto alguno por dichas instituciones, y que va a destrozar la economía del país. Se autonombró Presidente Legítimo, lo cual fue severamente criticado y terminó siendo contraproducente para él, aunque en realidad fue un nombramiento simbólico, algo así como el «gabinete en la sombra» creado por el PAN, nada más que con un tinte un poco más mesiánico. Todos estos actos que tal vez pueden parecer legítimos, terminaron siendo contraprudentes, y es que si bien López Obrador habla de las mafias y de las élites que lo persiguen, parecía que actuó como si estas no existieran.

    López Obrador cometió muchos errores postelectorales, eso no se puede negar; las formas no fueron las más adecuadas, y si desde ese momento tenía el fin de buscar la presidencia en el 2012 (que seguro así fue), se equivocó. Ciertamente AMLO es el lider social que tiene México, pero las peculiares formas de ese liderazgo no gustan a muchos. En el 2009 volvió a jugar con las instituciones como con el caso de Juanito, un personaje demasiado «sui géneris» el cual iba a tomar protesta en la delegación Iztapalapa para que declinara en favor de Clara Brugada, ya que los perredistas la habían despojado de su candidatura. Técnicamente López Obrador jugó con Juanito al cual le dijo -No te la vas a creer-. AMLO hizo de esas cosas buenas que parecen malas, muy malas, y tampoco de la forma que lo hizo fue muy buena, porque Juanito fue evidentemente utilizado y por el solo hecho de que Juanito es Juanito. Ni para hacer estas jugadas se concibe que una persona con una ignorancia al punto de que se presentó afuera de la Expo Guadalajara para decir que el quería debatir porque tenía ¡15 millones de votos!, ese acto fue deleznable, desde el punto que se le quiera ver, AMLO sacó lo peor de sí, incluso creo que esto es mucho más reprobable que el bloqueo de Reforma excesivamente satanizado.

    Su poco sentido del pragmatismo sentenció a AMLO y a las izquierdas. En el caso de las alianzas PAN y PRD argumentaba que era una contradicción ideológica y hasta tal punto lo puede ser, pero a veces en la política es necesario el sentido pragmático para evitar un mal mayor. El PAN y el PRD gobiernan en coalición en los estados donde gobernaban los nefastos Mario Marín y Ulises Ruiz, y seguramente un gobernador que representara el continuismo de estos dos, era mucho menos deseable que Moreno Valle y Gabino Cué respectivamente. En el Estado de México la coalición no se dió porque López Obrador no quiso, con la llegada de Peña al poder lamentarán el gobierno del priísta Eruviel Ávila, en cambio una coalición hubiera hecho que Peña no tuviera las dos entidades federativas más pobladas del país (y hay posibilidades de que no tenga la tercera, Jalisco), lo que hubiera sido un contrapeso para el régimen peñista que se avecina. Ciertamente no se puede entender mucho una alianza entre derecha e izquierda, pero en 1988 se aliaron contra el fraude porque tenían una cosa en común, su sentimiento democrático, al igual que en los gobiernos de coalición que lograron sacar a regímenes autoritarios. Igual podría decirse que era una contradicción total que Roosevelt y Churchill se aliaran con Stalin en la Segunda Guerra Mundial para acabar con el nazismo. Si Roosevelt hubiera dicho -por principios no me alío con comunistas- o Stalin hubiera dicho también que -Yo no me junto con capitalistas voraces- el nazismo se hubiera expandido y quien sabe que hubiera ocurrido. A pesar de sus grandes diferencias tenían un punto de vista en común de mayor peso (ya luego al vencer a Hitler, estos se convirtieron en acérrimos enemigos).

    Cierto, no es imposible que López Obrador gane en las elecciones, pero se antoja difícil. Y algo también es cierto, AMLO llegó a este escenario por circunstancias de la vida más que por sus propios méritos (entre los que se encuentra la presentación de su gabinete, más que eso de la república cojelona), el hecho de que explotara la inconformidad contra un candidato como Peña Nieto (que se veía venir desde meses atrás) le ayudó, más estando en el segundo lugar y que por alguna razón muchos jóvenes al estar hastiados de gobiernos mediocres del PAN y no querer el regreso del PRI lo vieron como la mejor opción (o la menos peor). Los golpes de la campaña de Peña Nieto (no saber tres libros y equivocarse en sus autores, manifestaciones masivas en su contra) en conjunto con una pésima campaña de Josefina Vázquez Mota (que ni siquiera supo capitalizar la aceptación «a secas» que tiene Calderón) revivieron a López Obrador. Muchos nos preguntamos ¿Qué hubiera pasado si ahí estuviera Marcelo Ebrard?, ciertamente no tiene el empuje que tiene AMLO, pero dada la coyuntura se hubiera podido ubicar sin problemas en el primer lugar, porque seguramente prácticamente todos los que le darán su voto a AMLO se lo hubieran dado a Marcelo Ebrard, y este último hubiera acaparado el voto útil a su favor (dejando a Josefina solo con el voto duro del PAN).

    No sabemos por qué se eligió a López Obrador en el PRD, quien el algún momento estuvo a punto de ser expulsado de ese partido. Tal vez fue un error de cálculo (en esos tiempos la victoria de Peña era más inminente y no querían mojar el cartucho llamado Marcelo Ebrard), o posiblemente si a López Obrador le hubieran negado la candidatura, se hubiera ido por su cuenta por el PT y Movimiento Ciudadano, dividiendo el voto de las izquierdas. Lo cierto es que a la izquierda le tocaba llegar al poder y no pusieron precisamente al mejor candidato. Ciertamente López Obrador se ha esforzado demasiado en buscar la presidencia, tan es así que visitó todos los municipios del país, y en varias ocasiones más de una vez. Pero aquí no se trata de votar por el político que «le eche más ganas», sino por aquel que esté más capacitado, y en ese sentido Ebrard hubiera sido una mucha mejor opción.

    A diferencia del PAN, partido que va en declive, el PRD de cierta forma entendió la humillante derrota en 2009 y a pesar de la mala elección del candidato, se vislumbran cosas buenas para la izquierda en México; sea como sea, el PRD se muestra como un partido unido (vaya que se hayan alineado todas las tribus en torno a AMLO ya es de llamar la atención), y no solo eso, sino que los mejores políticos están emanando de la izquierda, los otros dos partidos no pueden presumir de tener gente como Ebrard o Mancera, e incluso Enrique Alfaro (aunque este todavía no tiene la trayectoria de los primeros dos); las esperanzas están naturalmente fincadas en la izquierda, porque es el gobierno que nunca hemos tenido en la presidencia, y porque poco a poco se nota una renovación dentro del PRD con gente que entró a este partido sin haber pisado anteriormente el PRI (como el caso de Miguel Ángel Mancera). Cometieron a mi juicio un error al postular a AMLO, pero el partido va creciendo, y es muy probable que en 2012 sea ya la segunda fuerza en México desplazando al PAN hacia el tercer lugar.

  • ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?Algo es un hecho, el PAN, el partido que nos prometió el cambio perderá las elecciones en el 2012 y Felipe Calderón tendrá que entregarle la presidencia a un rival suyo, casi seguro es que Peña Nieto será ese hombre, y casi seguro es que Josefina Vázquez Mota quedará en el tercer lugar por abajo de AMLO. La distancia entre Josefina Vázquez Mota con respecto a Peña Nieto en el mejor caso es de 8 puntos, lo cual parece ya irremontable en dos semanas, más que Josefina vá cayendo y pareciera que AMLO es el que ha ganado voto útil (aunque se percibe cierto estancamiento) dado que al ir arriba de Josefina, con tal de que no llegue Peña Nieto a la Presidencia la gente prefiere arriesgársela con AMLO, que digo, da menos miedo que no le cuadren las cuentas, a un candidato cuyo colega asesinó a una panista que estaba colocando propaganda. Pero me pongo a pensar y es ¿qué ha hecho mal el PAN para que en julio sufra una derrota dolorosa?, porque vaya, no solo perderá la presidencia sino varios estados.

    Comenzaré diciendo, si bien a mí en lo particular los gobiernos del PAN no han sido de mi agrado, también debo de decir que hay dos cosas que existen y que no existían en el tiempo del PRI. Primero está la libertad de expresión, Felipe Calderón fue un defensor de ella, al punto que no tomó ninguna represalia contra nadie por todas las críticas que le llovieron (desde críticas constructivas hasta insultos infantiles), la excepción fue tal vez el asunto de Carmen Aristegui, pero al final del día, la periodista recuperó su trabajo en una semana. Lo segundo es la macroeconomía, el PAN ha mantenido una economía estable y sana, ciertamente se vivió una crisis mundial y el gobierno de Calderón no la manejó precisamente bien, de hecho fue de los países de Latinoamérica que más la resintió, aunque en la recuperación si se hicieron mejor las cosas. Pero a pesar de lo que se pueda criticar, hay dos detalles, la crisis vino de afuera, y no surgió por actos de corrupción como en 1994. Además para quienes vivimos el error de diciembre sabremos que esa crisis fue bastante más dura que la sufrida a finales de la década pasada.

    Ahora, el PAN colocó en la mesa estos dos temas que son indispensables para el crecimiento tanto económico como democrático en el país, pero ahí se quedó. De una década a la fecha no se han visto grandes cambios (y hago más énfasis en el social y democrático porque en cuestiones económicas está la coyuntura de la crisis mundial, pero aún así), el PAN no ha hecho lo más mínimo para desmantelar la estructura corporativa del viejo régimen. Toda esa estructura ahí está casi igual, como el PRI la dejó. Salinas nunca pisó la cárcel, ni lo han hecho Hank Rhon, ni Moreira ni muchos otros priístas más. Dirán muchos que en el PAN el presidente ya no es el que tiene el poder absoluto, pero estos nefastos hombres no deberían ser aprisionados por el dedo del Presidente, sino al simplemente ejercer el estado de derecho, algo que no ha ocurrido, y deja un sabor de decepción en la sociedad. En lo económico la unica empresa ineficiente que se cerró fue Luz y Fuerza del Centro, y nada más, los monopolios públicos y privados ahí siguen, y se dejaron de crecer tanto que parece que Carlos Slim tiene más poder que el Presidente, y que la propia Televisa puede manejar la agenda con más facilidad que el propio Presidente.

    En lo particular esto me lleva a pensar en un estancamiento. El continuismo es deseable cuando el país avanza, cuando los engranes funcionan, no cuando se queda estancado. Si en algo no se equivocó Peña Nieto en el segundo debate fue al decir que México había perdido presencia en América Latina. El PAN ha apostado mucho a la macroeconomía y lo ha hecho bien, pero, ¿qué sigue?. Ese sentimiento de un México en la deriva hace que los ciudadanos busquen alternativas y la palabra cambio suene atractiva (aunque no sabemos si es cambio para bien). Luego en la cuestión democracia está lo sucedido en el 2006. Creo que si un problema tiene México es que (de cierta forma desde un punto de vista de la gestalt) tiene círculos sin cerrar, que no sanan, y las elecciones del 2006 son un caso, y que al final pesó mucho para el PAN. Ciertamente sin tener cifras contundentes en la mano no se puede afirmar categóricamente e un fraude o de unas elecciones limpias, aquí es donde digo que el haber hecho el conteo voto por voto hubiera evitado este problema, que o bien hubiera fortalecido rotundamete la legitimidad del PAN o de lo contrario, López Obrador hubiera llegado a la presidencia, que en el caso de como decían sus contrincantes, fuera un peligro para México, en dos semanas la gente le estaría dando el voto de castigo a su partido, y posiblemente quien regresaría sería el PAN (porque entonces no se hablaría de 60,000 muertos causados por una guerra fallida, ni se les haría responsables de la crisis entre otros detalles).

    Por ejemplo, me quiero enfocar en los jóvenes de las universidades tanto públicas como privadas, la mayoría de ellos votará por López Obrador, y aquí hay dos puntos, uno que no comparto y otro que comparto. Los jóvenes conocen al PRI por lo que han visto y simplemente al leer un libro de historia, pero no lo han padecido como muchos lo padecimos, y si vemos la diferencia es que en algunos aspectos sí estamos mejor con el PAN. Por otro lado está la situación económica; muchos de ellos saben que cuando salgan de estudiar, las perspectivas de trabajo no serán buenas (esto no solo a la crisis, sino porque a pesar del buen manejo de la macroeconomía el crecimiento en sexenios del PAN ha sido bajo y apenas rebasa el crecimiento de la población), los jóvenes saben que no la tienen fácil, que ya no basta como en la época de nuestros padres, en «echarle ganas» sino que se necesita algo más, cosa que a veces no está en manos de la gente. Y por eso tal vez se sientan decepcionados del PAN, por lo cual prefieran arriesgar un cambio, al sentir que no tienen nada que perder. En cambio los adultos mayores, al tener su vida resuelta, la palabra cambio les suena mal y no quieren perder lo que ya tienen, por lo cual se entiende completamente la animadversión hacia AMLO. En mi caso, yo que vivo en Guadalajara, una ciudad tradicionalmente panista, puedo decir que entre la gente de 18 y 35 años (tanto primos, amigos, clientes de trabajo) el voto está dividido al parejo entre Josefina y López Obrador, en cambio entre los adultos la gran mayoría de los votos irán con Josefina y unos pocos con AMLO. Claro, gran parte de la gente de clase media y alta, prefieren lo que sea a la llegada de Enrique Peña Nieto, incluso en una encuesta hecha a empresarios por el periódico Reforma que forman parte de cámaras de comercio (Coparmex entre otros), López Obrador tiene una ligera ventaja frente a Peña Nieto en cuanto a aceptación.

    El PAN carga con el estigma de la inseguridad, que a todas luces viene de una mal planeada estrategia contra el narco, a falta de políticas preventivas que se complementen con las correctivas. Ciertamente se iban a pagar vidas pero 60,000 muertos suena a demasiado. Pero aquí hay que hacer una aclaración, a pesar de las responsabilidades que se le adjudican y con razón a Felipe Calderón, también es cierto que los gobiernos del PRI (y el gobierno de Fox) dejaron crecer este problema a causa de la corrupción vivida en sus gestiones, lo que los hace corresponsables del problema que ahora se enfrenta. Ahora, Televisa principalmente, por medio de sus noticieros ha querido crear una sensación de inseguridad todavía mayor a la que se vive y ha querido achacar toda la problemática al ejecutivo, esto naturalmente porque quieren promover a Enrique Peña Nieto como el que va a lograr el cambio y acabará con la inseguridad. Pero el partido de Peña Nieto ha gobernado en los estados que se vive una mayor violencia porque son los que no han hecho su trabajo. Con el PRD la evaluación es desigual, porque mientras Godoy hizo una muy mala tarea en Michoacán, Marcelo Ebrard hizo una gran tarea en el DF.

    Lo cierto es que la gente no se siente satisfecha, y menos aún aquellos que no vivieron una presidencia como la de Salinas y ya no digamos Echeverría o López Portilo. También es decepcionante ver a miembros del PAN como Vicente Fox declinar a favor de Peña Nieto, lo cual es un atentado contra los principios democráticos, y dejan entrever que el PAN no es tan diferente al PRI. Con todo lo que se pueda justificar el PAN es en gran medida responsable de su derrota, si un candidato del PRI puede ganar a través de una imposición televisiva, con cooptación del voto, acarreados, enajenación mental (reflejo de la mala educación de la sociedad) y muchas otras cosas más, significa que el PAN no tocó las estructuras corporativas del PRI. Aunque uno de los aciertos del PAN, la libertad de expresión, ha permitido que movimientos como el de #YoSoy132 pueda manifestarse ya no solo en contra de Peña (que más bien el es parte de la coyuntura) sino de ese sistema heredado del PRI que el PAN no ha querido desmontar.

    No creo que el problema del PAN sea haber sido de derecha o de izquierda, sino que no terminó de limpiar la casa, y las ratas siguen saliendo. Ciertamente una transición dura varios años, décadas, pero de unos años para acá no se han visto ya avances, y lo que queremos todo es un país que avance, no que se estanque (que a fin de cuentas es un retroceso, porque mientras uno se estanque y los demás avancen, se va quedando relegado, y si no veamos a Brasil, Chile, Perú e incluso Argentina).

    Lo malo es que no se ve entre los tres candidatos a alguien que pueda dar ese empujón hacia adelante, el único que podía hacerlo quedó fuera de la contienda por una «pinche encuesta».

  • El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadraCuando vi el segundo debate y vi las propuestas económicas de López Obrador, sinceramente «me saqué de onda»; no necesitó que Josefina lo criticara para sacarme de onda, la verdad a mi no me cuadraban las cuentas. No sé como le iba a hacer López Obrador para sacar 300 mil millones de puros recortes de sueldos de funcionarios públicos, y AMLO casi casi da a entender que este con este dinero impulsaría la economía. Naturalmente con esta propuesta se puso de pechito para que Josefina (e inclusive Felipe Calderón) sacara la teoría de que AMLO iba a quebrar al país. Dos días después el que sería su secretario de economía, el empresario Fernando Turner sale a explicar en que consiste este plan, y al verlo todo explicado ya las cuentas me cuadran mucho más. Ciertamente no soy economista y alguno de ellos nos podría explicar mejor, pero al ver la explicación de Turner me deja un poco más tranquilo con respecto a esto. Aquí la situación que me preocupa de López Obrador no son tanto sus propuestas, sino su lentitud mental y la poca capacidad que tiene para explicar algo, cosa que se vio en el debate. Ciertamente en intervenciones de 2 minutos y medio no puedes explicar de que trata toda tu propuesta, pero si la puedes abordar de diferente forma.

    Por ejemplo, si nos ponemos a analizar el debate, muchas de las propuestas de Peña Nieto son populistas e incluso inviables, como eso de que «si el gobierno no tiene las medicinas que te las pague», o por ejemplo, la propuesta de Josefina de hacer el Internet un derecho universal también es una medida populista porque el gobierno no tiene los recursos para lograrlo. El problema de Obrador es como aborda estas propuestas. Los otros candidatos nada más dicen, AMLO trató de explicar el «como» pero no le salió, se hizo bolas y eso generó incertidumbre entre los que estábamos viendo el debate. AMLO no necesita ser un experto en economía, para eso uno presupone que se debe de rodear de gente capacitada (al parecer así lo está haciendo), incluso se puede ser buen presidente sin estudiar siquiera la universidad (como es el caso de Lula da Silva), pero el problema de López Obrador es que o tiene problemas para decir las cosas, o las dice de una manera que el cree (y ahí estaría en un error porque a los que tiene que convencer es a los indecisos) que vendiendo sus propuestas de forma populachera va a atraer votos pero al llegar al poder no hará exáctamente lo que prometió. Pero es natural que esto genere incertidumbre, al punto que Turner tuvo que ir con inversionistas de Estados Unidos a explicar bien el proyecto para evitar cualquier problema.

    Lo que me preocupa dentro de todo esto es que AMLO no es un buen estratega, López ha crecido por la inconformidad de la población con el desempeño del gobierno y en cierta medida por la personalidad mesiánica que suele mostrar (aunque esto fue más notorio en 2006 que en 2012). AMLO es mal estratega porque en el 2006 no fue al primer debate por «estrategia», lo cual le costó muchos puntos; ahora ha sido quien ha dejado más que desear en los debates. En el primero se concentró en atacar a Peña Nieto y a explicar la teoría de las élites. A muchos no les gustó la posición de AMLO, lo criticaron de poco propositivo, pero en el segundo debate se fue al otro extremo al hablar de todas sus propuestas (cosa que ni siquiera hizo bien) y dejar completamente de atacar, más cuando podía usar ese as bajo la manga llamado «The Guardian». Es un hecho de que está rodeado de muy buenos hombres, e incluso lo ha hecho para tratar de disminuir sus defectos como en el gobierno del DF (y no me refiero a gente corrupta como Ponce o Bejarano, sino otros especialistas de más bajo perfil, pero muy capaces).

    A mi me preocupa la poca capacidad estratégica de López Obrador, y yo creo que un presidente debe de ser un buen estratega, porque con puras buenas intenciones no se saca adelante a un país. A mi parecer AMLO tiene las mejores ideas y parece que es el que hace el mejor diagnóstico del país, pero no nos sabe decir los comos (porque el intentarlo termina siendo un arma de doble filo), y tienen que salir los miembros de su gabinete al rescate. Muchos mandatarios han tenido éxito porque su capacidad estratégica logra opacar su poca capacidad en otras areas que finalmente son delegadas, como el caso del mismo Lula da Silva. Es más, incluso Hugo Chávez es mucho mejor estratega que AMLO (ya que a muchos les encanta la comparación), ciertamente la estrategia de Chávez no va en función de mejorar el país venezolano, sino en perpetuarse en el poder.

    Si llegara AMLO al poder (cosa poco probable, mas no imposible), el éxito de su gobierno radicaría en cuanto se deje asesorar por sus hombres cercanos; el podrá desarrollar sus ideas, y su gabinete aterrizarlas. Si logra delegar bien lo que el no puede hacer, podríamos tener una presidencia más que aceptable, pero si no lo hace y es reacio a escuchar las sugerencias de su gabinete, y si busca implementar sus ideas como las explicó en el debate, entonces podríamos estar en serios aprietos y ahí si, habrían suficientes argumentos para justificar la incertidumbre que genera el tabasqueño. Contra lo que se cree, en el Distrito Federal se dejó asesorar, el manejo de las finanzas si bien no fue excelente, si fue más que aceptable, contrario de lo que se piensa. Gobernar el Distrito Federal no es lo mismo que gobernar un país, y al estar al frente de una nación un presidente debe de ser muy cuidadoso con el manejo de las finanzas, por eso es que entiendo la incertidumbre que genera este personaje.

    Lo malo de López Obrador es que es una persona predecible, como yo mismo lo he mencionado, siento que no está bien, tal vez por su atropellada trayectoria política, por el cansancio; pero creo que todo esto le ha venido afectando a la psique y ese es un problema que debería arreglar en caso de que ganara las elecciones, porque para ser presidente debes estar bien, ya vemos lo que pasa cuando un presidente con problemas (Fox) nos gobierna. También la cuestión de la intolerancia y la cerrazón que muestra preocupa. Evidentemente es una persona más honesta que el político medio (ya para que sus mismos detractores lo digan), así lo hace ver su trayectoria casi limpia de corrupción (no así algunos cercanos), y creo que por esto siente que tiene una superioridad moral y por lo tanto se siente dueño de la razón. Esta posición es contraproducente, porque se podrían tomar muy malas decisiones en aras de la «honestidad valiente».

    Por cierto, hablando de las finanzas del DF, a más de una persona se le vino la mente eso de que «AMLO endeudó a la capital y si llega a la presidencia va a quebrar al país», pero para eso hay que remitirnos a los datos oficiales. En los primeros dos años, si aumentó la deuda del DF, pero a partir del 2003 se mantuvo estable. Si comparamos al DF con otras entidades veremos que hubo varias entidades federativas que tuvieron un mayor incremento en el porcentaje de la deuda que el DF con AMLO, la mayoría priístas, pero también entidades gobernadas como el PAN como Aguascalientes incrementaron su deuda con una mayor proporción que el DF. De hecho del 2000 al 2010 (es decir, sumando el gobierno de AMLO con 4 años de Ebrard) el DF adquirió menos deuda que la media nacional. Curioso que ahora que se hable del riesgo de la ecomomía que implica AMLO ya no se hable sobre este tema, y es que si se quiere explicar como AMLO podría ser un riesgo para la economía, al menos, su gobierno en el DF no se podría utilizar para que este argumento tome fuerza.

    Por eso el Peje no me cuadra, no creo (y nunca creí) que fuera a ser un Hugo Chávez. Pero tampoco entiendo la gran esperanza que este político genera, cuando al fin y al cabo, pertenece al mismo entramado político y al juego de intereses (nada más ver su relación con Slim), AMLO a fin de cuentas es uno de muchos, es también reflejo de la idiosincrasia mexicana, para bien y para mal.

  • Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debate

    Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debate

    Ahora yo quiero proponer, ya que no me invitaron al debateDespués de ver el debate de ayer y sentir coraje por la baja calidad política que tenemos decidí hacer mi compendio de propuestas, que son pocas, pero que creo que podrían ayudar más que todas las boludeces que escuché ayer, desde propuestas cínicas (Peña Nieto), propuestas utópicas (López Obrador) y propuestas no solo que huelen a lo mismo, sino que ni siquiera representan corrección del rumbo (Josefina Vázquez Mota). Pareciera que nuestros candidatos no tienen eso que se llama sentido común y es que no parece tan complicado ver que se puede hacer para salir adelante. Tienen algunas ideas buenas, pero no saben ni como hacerlas (López Obrador) o más bien parecen sacadas de un equipo de mercadotecnia que elabora «propuestas a modo para que el candidato gane» (Peña Nieto). Mis ideas son simples, y tal vez en parte podrán ver algún parecido con las propuestas de algún candidato. No publico mi analisis del debate en el blog, pero lo podrán ver en la FanPage de Facebook.

    Reforma Fiscal

    En este punto mi propuesta se parece a la de AMLO pero no del todo, y sobre todo tiene propósitos diferentes a los de López Obrador. En México no se recauda mucho, pero los clasemedieros estamos muy ahorcados por Hacienda. Sabemos que los ricos no pagan, y que hay mucha gente en el sector informal que no le rinden cuentas a nadie. Aquí la propuesta es fajarse los pantalones y aunque hagan rabietas, que los ricos paguen y no evadan impuestos. Ciertamente no podría decirles todos los mecanismos que se deberían implementar porque pues no soy economista, pero de que se puede, se puede hacer. Un obrero como un millonario al ser una persona tiene los mismos derechos y obligaciones ante la nación y simplemente hay que hacer valer eso. Tanto el millonario como el obrero deberán pagar el mismo porcentaje de sus ganancias.Pero a esto yo le sumaría también formalizar al sector informal, mueven mucho dinero y no pagan un centavo. De esta forma estos dos sectores que no contribuyen ahora si tendrán que contribuir y de esta forma se logrará una recaudación mucho mayor.

    De paso también eliminaría el IETU como propone López Obrador, realmente ese impuesto es un estrobo.

    Inversión Privada en Pemex

    Será impopular, porque nos han grabado en la cabeza eso de que «el petroleo es de los mexicanos»; pero creo que debería haber una privatización parcial de Pemex, esto claramente, mientras el estado conserve la mayoría de la propiedad para que Pemex siga estando en manos del estado, porque cierto es que el petroleo es un sector estratégico. Petrobras de Brasil es un caso de éxito y se deberá tomar como referencia los casos de éxito, porque también es cierto que este movimiento podría salir mal como en el caso de Argentina. En caso de que saliera mal pues se puede volver a nacionalizar lo que se privatizó y listo. Al traer inversión privada podrán aumentar los ingresos, por lo tanto habrá más dinero en las arcas del país.

    Aumento de Programas Sociales

    Al tener más dinero en las arcas, parte de este excedente podrían utilizarse para fortalecer los programas sociales, conservaría y además fortalecería Oportunidades y el Seguro Popular y no solo eso, viendo que algunos programas de AMLO en el DF tuvieron éxito, buscaría aplicarlos a nivel nacional. De esta forma buscaría reducir la desigualdad y además aunque alguno piensen que estas medidas son «populistas» creo que además de ayudar a sanar el tejido social habrían más oportunidades para que la gente progrese, porque estando en una situación un poco mejor, los niños podrán ir a estudiar por poner un ejemplo. Con el paso de tiempo también contemplaría un seguro de desempleo, me gusta sobre todo el esquema que maneja Marcelo Ebrard en el DF, donde el seguro es temporal y además está condicionado a que durante ese transcurso estés buscando empleo; de esta formas evitas el parasitismo social.

    Reforma Educativa

    Donde haría un cambio desde abajo es en la educación, empezando por quitar al parásito llamado Elba Esther Gordillo. Buscaría mejorar de arriba a abajo la calidad educativa. Yo no quitaría humanidades como quieren algunos, por el contrario, reforzaría las humanidades, porque materias como la filosofía y psicología dan sustento a las actividades a realizar. También me enfocaría en las matemáticas, que debido al rezago que tenemos en ellas, mucha gente nunca opta por estudiar ingenierías y por el contrario satura otro tipo de carreras como mercadotecnia, psicología o diseño; si reforzamos las matemáticas será más atractivo para mucha gente estudiar alguna ingeniería, y en el mundo actual sabemos que necesitamos ingenieros para que nuestro país ofrezca valor agregado.

    Faltan muchas propuestas necesarias, pero estas son a mi parecer las más básicas, porque van a la raíz del asunto (en especial la última). Y me sorprende como los candidatos, quienes se supone deberían estar mucho más preparados que yo, porque yo ni político soy, ni siquiera lo contemplen. Aquí es donde repito y lamento la ausencia de Marcelo Ebrard en la contienda. El hubiera podido hacer algo más parecido a esto. Lamentablemente nos quedaremos entre un continuismo sin autocrítica, cambios riesgoosos, o una regresión. Lamentable, porque esto es el reflejo de la sociedad.

     

  • El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardián

    El segundo debate y el guardiánCaray, la verdad cuando pase el primero de julio espero poner los temas políticos en cuarentena, porque de verdad que el tema ahorita está demasiado caliente, porque está saliendo «el cochinero». Dicen que el segundo debate (que podrás ver en vivo aquí en www.elcerebrohabla.com este domingo a las 8:00 PM) será como el primero y que la gente no cree que vaya a haber algo diferente; yo creo que se equivocan, empezando por el formato cambió (no al grado que quisiéramos pero lo hizo), porque Javier Solórzano lo conducirá (y ahora sí será moderador), y porque el escenario cambió. Enrique Peña Nieto sigue de puntero y nada más. Las cosas cambiaron en el hecho de que Andrés Manuel López Obrador se metió en la pelea, si bien todavía el que tiene mayores posibilidades de ganar sigue siendo Peña Nieto, su triunfo ya no es tan seguro; ciertamente las encuestas son muy volátiles, pero creo que AMLO debe de estar entre 8 y 10 puntos (difícil pero no imposible) de Peña Nieto, y esto es notorio por el giro que han tomado las estrategias de campaña; porque si López Obrador estuviera derrotado, Peña Nieto y su equipo no estaría preocupado.

    También a este debate se han sumado todos los gates de Peña Nieto, el Twittergate, el Iberogate (de donde surgió #YoSoy132) y ahora el Guardiangate, del cual todavía no vemos que impacto tendrá en las tendencias por lo reciente del suceso. La publicación de The Guardian donde se publican los contratos con Televisa para «tumbar a AMLO» y peor aún que confirmarían que Peña Nieto es una creación de Televisa, es muy relevante. Primero porque estamos hablando de uno de los periódicos más prestigiosos de Inglaterra, y por que estas publicaciones, que a pesar de los reclamos de Televisa, el periódico inglés insiste y cada vez con mayor peso que la información es verídica, le darían mucho más solidez a lo que ya muchos sabíamos (por que sabemos el peso que tiene la opinión internacional), y no solo eso, sino que solidificaría la «teoría del compló» de López Obrador. Hay que sumarle que Peña Nieto no quiso asistir al debate organizado por #YoSoy132 (al cual si asistirán los otros tres candidatos), debate que no sería de lo más benéfico para el mexiquense porque se trata de una invitación de un movimiento «antiPeña», pero al igual le perjudicará el no haber asistido, así como AMLO no fue a uno de los debates en el 2006.

    En el debate, Peña Nieto tendrá que tomar otra postura. Tendrá que atacar directamente a López Obrador con todo lo que ello implica, será un riesgo porque Enrique Peña Nieto tiene cosa que le pisen y López Obrador tendrá más argumentos para atacarlo (en especial esta información que ha expuesto el diario «The Guardian»). Tendrá que atacar pero a la vez ser muy cuidadoso por eso de que no se le da la improvisación, y si bien, puede ensayar los diferentes escenarios como lo hizo para el primer debate, habrá un punto en donde no tenga de donde sostenerse. Podrá criticar a López Obrador por el plantón en Reforma, pero AMLO se lo podrá revirar con el tema de Atenco, podrá criticarle también que está rodeado de gente indeseable como Barlett, pero también ahí Peña Nieto las lleva de perder y de hecho en una sitaución parecida, AMLO le dió un contundente golpe en el primer debate (de hecho el único). A pesar de que Peña Nieto va en el primer lugar, va a la baja, y por eso tiene que hacer algo para detener la creciente de López Obrador y no arriesgar su triunfo. La campaña de Peña Nieto ha ido en declive debido a una cadena de errores, y podría ser peor si no fuera por los errores de López Obrador en algunas declaraciones impertinentes como empezar a tantear la posibilidad del fraude. Parece que todas las demás estrategias lanzadas contra AMLO, como los spots recientes, no han surtido el efecto esperado, más cuando se comprobó fácilmente que algunos de los argumentos de los spots contenían información manipulada, cosa que los seguidores de AMLO expusieron tan solo unas horas después.

    Josefina Vázquez Mota tiene poco que perder y mucho que ganar. Si decimos que AMLO todavía tiene algunas posibilidades de ganar y apenas está por encima de ella, quiere decir que la panista no debe de sentirse derrotada, a pesar de Fox y de que varios miembros de su partido la abandonaron. Naturalmente tendrá que arriesgar y atacar, deberá hacerlo a los dos; si solo ataca a Peña Nieto, bajará al primer lugar pero no rebasará al segundo lugar, si ataca a Peña Nieto no solo pasa lo opuesto, sino que hará más sólida la teoría de que eso del «PRIAN» existe, más porque está en un escenario donde pareciera que todos le quieren dar la razón a López Obrador, aunque este último por alguna razón ha bajado considerablemente de tono los ataques contra el PAN y Felipe Calderón y solo se ha concentrado en Peña Nieto y «esos» que lo quieren poner. Josefina no podrá sacar provecho de los documentos de The Guardian, dado que su nombre aparece en algunos de los documentos. Josefina ahora si tendrá que mostrar lo «diferente» y por lo tanto deberá ver que diferendo tiene ella con respecto a los otros dos candidatos.

    López Obrador tiene una segunda oportunidad, falló en la primera, pero todo lo sucedido en mayo hizo lo que el no pudo hacer por cuenta propia. Para empezar debe saber que las circunstancias lo pusieron en un papel donde de alguna otra manera no hubiera estado. Y si bien algunos de sus seguidores ya estaban preocupados por el hecho de que los dos candidatos iban a salir contra él (incluso el Reforma afirmó que los coordinadores del PRI y del PAN se juntaron para practicar como iban a acabar con AMLO, pero bueno, el Reforma), ahora AMLO con los spots evidentemente manipulados y con el asunto de The Guardian tendrá oportunidades. Deberá aprender del primer debate, y si bien tiene que atacar, no solo debe de ser más ágil y contundente, sino también ser más propositivo y decirnos que nos da a cambio, porque sobre todo cuando sale de palabras de él, nos deja varias dudas, sobre todo en las propuestas económicas, donde divaga mucho. Tendrá que ser certero y de ninguna manera hablar sobre «los posibles fraudes» o utilizar cinco intervenciones para explicarnos la teoría de la mafia en el poder, lo cual podría hacer en uno solo. Si se comporta como en el primer debate o incluso como en Tercer Grado donde por naturales razones, los periodistas de Televisa fueron más suaves de lo esperado, pero donde tampoco López Obrador se vió bien y al igual que su adversario Peña Nieto (aunque este último de forma más cínica) se deslindó; López Obrador no podrá abonar mucho a su causa.

    Gabriel Quadri podrá ser propositivo en tanto mantenga el registro de su partido, pero a la vez por el pacto con Peña Nieto, el se encargaría de criticar a López Obrador, empezando porque es una persona más inteligente y preparada que Peña Nieto e incluso que el mismo AMLO. Podrá evidenciar la falta de sustento (real) en algunas de las propuestas, y desde su punto de vista liberal (en lo económico) podrá criticar otras propuestas de López Obrador, más que la TV nos ha enseñado, sin siquiera conocer nada del tema, que lo que no es neoliberal es comunista y que no existe Keynes (economista en el cual están basadas varias de las propuestas de AMLO).

    La mesa está servida, desafortunadamente tenemos muy malos candidatos (los tres), pero aún así debemos hacer una elección el primero de julio y los debates pueden ayudar a aclarar un poco el panorama. Triste es saber que muchos de los mexicanos verán el debate por morbo, porque las peleas y descalificaciones «les emocionan» pero ahora si viendo la calidad de nuestros candidatos, como dice Laura Bozzo: ¡Que pasen los desgraciados!

  • Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendeje

    Que el Peje no se me apendejeAyer fue un día muy duro y movido en la campaña electoral, y como no lo va a hacer cuando AMLO está prácticamente asegurando que harán fraude y a la vez el PRI y el PAN han lanzado spots contra AMLO sacando fuera de contexto y manipulando información al menos en parte de los argumentos que presentan (es decir, mintiendo) para desacreditarlo e infundir miedo en la población en base a información falsa. En el caso del PAN, cabe mencionar que también lanzó este tipo de spots (que se transmitirán a partir del día de hoy) en contra de Enrique Peña Nieto. Esto seguramente pondrá al país en una situación más riesgosa que la del 2006. En ese año tanto el gobierno federal presidido por el PAN como López Obrador lograron hacer que a pesar de todo, la olla no explotara, sobre todo porque AMLO intentó que la inconfirmidad con el resultado no tuviera tintes violentos, y a pesar del no prudente bloqueo de Reforma, lo logró.

    Ahora no se si la gente pueda tolerar otro clima igual, si AMLO clama fraude aunque busque una solución pacífica, posiblemente mucha gente se va a desesperar y pueda terminar en un conflicto más duro. A diferencia del 2006 tenemos dos candidatos a los que la gente les tiene miedo. La animadversión va en primer lugar en contra de Enrique Peña Nieto, y también mucha gente sigue teniendo miedo a López Obrador. En el 2006 mucha gente en un principio no creyó en un fraude porque el PAN no tenía antecedentes antidemocráticos. El problema es que el PRI, quien tiene al puntero, es el partido con más antecedentes antidemocráticos, y el PAN ha perdido credibilidad, más al ver a Vicente Fox y Manuel Espino pidiendo votar por Enrique Peña Nieto. Ciertamente mucha gente (incluso mucha no afín a López Obrador) cree que puede existir un probable fraude y por eso muchos se han apuntado como observadores electorales para garantizar que las elecciones sean limpias, una situación como la del 2006 no podría ser tolerada y podría terminar en algo muy, pero muy difícil para el país.

    Digo que el Peje no se me apendeje (haciendo alusión a «el Tata»), porque ha asumido una posición de víctima ante la guerra sucia, y pareciera omitir el hecho de que en política todo es estrategia. Incluso el ha sido parte de la guerra sucia, tal vez no por medio de spots, pero si ha involucrado en esa dinámica con sus declaraciones en campañas de contraste y difamaciones (aunque repito, pareciera que sus «adversarios» se empecinan en darle toda la razón). López Obrador debería ser mas estratega y menos berrinchudo, incluso esta guerra sucia podría encausarla a su favor porque varios de los argumentos planteados son muy fáciles de rebatir (al punto que a sus seguidores les tomó unas horas crear un video para exhibir las mentiras emitidas por PAN y PRI), y con un spot demostrando esto sería más que suficiente, no solo porque AMLO lograría mostrar con pruebas contundentes que mienten, sino porque los otros dos partidos quedarían como mentirosos. En las redes sociales se ve el efecto, y es que al ser lanzados los spots en Youtube no se habla de que «AMLO vaya a tomar las armas» sino de que el PAN sacó de contexto declaraciones suyas. Incluso todos los diarios digitales o periódicos como el propio Milenio hablan de eso y no de la posibilidad de un conflicto armado.

    López Obrador en lugar de ver que esta coyuntura le podría ayudar, se ha puesto nervioso y amenaza cometer los mismos errores del 2006. Ya habla de fraude cuando falta un mes para las elecciones y cuando es una realidad que a pesar de que se ha metido en la pelea, todavía está abajo de Peña Nieto; con esta declaración incluso pareciera despreciar la participación ciudadana y al movimiento #YoSoy132, porque los ciudadanos están organizándose como mencioné, para evitar que suceda un fraude en estas elecciones. Lo más prudente hubiera sido que AMLO no emitiera opiniones públicas relacionadas con un posible fraude, organizar a sus correligionarios para que también vigilen las elecciones y ya dependiendo de lo que sucediera en las elecciones actuar en consecuencia. Afortunadamente en caso de no estar de acuerdo con el resultado, podrá recurrir a la instancia del voto por voto, que ahora el IFE si contempla, de esta forma podría evitarse el bloquear avenidas por 3 meses y mejor aún, más posibilidades de que se esclarezcan los resultados, cosa que no sucedió en el 2006.

    La guerra sucia en que se ha entrado es lamentable y más cuando la herida del 2006 no sana. Además no se me hace prudente porque la situación del país es más insostenible (recordemos que con Fox, los indicadores no eran malos, mientras que con Calderón hablamos de poco crecimiento y de 60,000 muertos en una guerra mal planteada). No creo sinceramente, que un suceso como el del 2006 vaya a ser sostenible. Lo peor es que esta polarización y división que generan los tres candidatos (recordemos que Peña Nieto prometió no dividir el país y no cumplió), se dividirá entre tres, porque ahora no solo es AMLO el mayor «peligro para México» sino que Peña Nieto llegó para dejarlo en el segundo lugar. Y un escenario donde el PRI cometa fraude o se crea que lo haya cometido, con todos los antecedentes de este partido, con un candidato repudiado por un gran sector de las clases medias y altas, con una sociedad que ya sale a las calles; coayudvará en un resultado más fuerte y agitado.

    Es obvio, los tres candidatos (más Quadri) están con sus acciones buscando dividir al país. Por lo mismo este mes lloverá desinformación, descalificaciones y formas de generar terror en la población. Aquí es cuando la sociedad debe de ser fría y no dejarse llevar. Investiguen, busquen en fuentes, no se crean todo lo que les digan ni todo lo que sus amigos publiquen en Facebook o Twitter, racionalicen su voto.

    Aquí les digo, si no están pasando por un buen momento anímico o esta situación les afecta emocionalmente, les recomiendo alejarse lo más posible de las elecciones, no ver TV, no entrar a redes sociales (inundadas de desinformación, que mucha gente se cree y terminen compartiendo) y distraiganse en otra cosa porque esto se va poner feo, muy feo.