Categoría: política

  • Obama, Romney y el huracán Sandy

    Obama, Romney y el huracán Sandy

    Obama, Romney y el huracán SandyEn realidad he estado un poco desconectado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Creo que esto se debe a muchas razones. Primero, las elecciones en 2008 fueron más emocionantes porque se trataba de sacar con una patada a los republicanos que «comandados» por George W Bush pusieron al país y al mundo en un grave aprieto. Obama además representaba ese cambio. Un candidato que vino desde abajo, que al principio ni siquiera parecía tener posibilidades de ganar las elecciones primarias, y que se convertiría (y a la postre, lo hizo) en el primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos. Si bien Obama lo hizo mejor que su antecesor, creo que no cumplió las expectativas, al punto que no logró sacar a Estados Unidos de la crisis. Y para finalizar también influye el hecho de que los mexicanos vivimos unas elecciones muy agitadas, que a veces hablar de otras parece empalagoso.

    Pareciera que Obama lleva las de ganar sin ser nada todavía seguro. Mitt Romney sorprendió en el primer debate a Barack Obama, pero este último se repuso en los otros dos (debates, claro, mejor hechos que los mexicanos pero por mucho). Romney cometió algunos errores como decir que 47% de los estadounidenses se sentían víctimas y dependientes del gobierno. Un colega suyo del Tea Party (Richard Mourdock) incluso afirmó que en algunos casos las mujeres eran violadas porque Dios así quería que ocurriera. Naturalmente este conservadurismo duro y prejuicioso es el que hace que los republicanos tengan menos posibilidades de ganar que los demócratas. Más que muchas veces tienden a radicalizarse cuando se sienten en aprieto (John McCain en 2008).

    Obama hizo bien al abortar un rato la campaña (recordar que estamos en la recta final) debido al Huracán Sandy que azotó el oriente de Estados Unidos, teniendo a Nueva York como uno de sus principales afectados. Que vaya que es curioso ver a la «capital del mundo» sufrir un huracán, la Quinta Avenida inundada, los primeros pisos de edificios emblemáticos tapiados. Es la primera vez que vemos a la ciudad de Nueva York susceptible. Ah no esperen, sería la segunda vez, si fuera la primera se hubieran mandado a tapiar las torres gemelas.

    Y sinceramente espero que se reelija Obama. No tanto porque sea un gran Presidente. Sino que los republicanos son… republicanos. Están un poco tocados, tan es así que las religiones que apoyan a estos grupos hacen que los niños adoren a George W Bush y lo vean como el enviado de la divina providencia.

  • Día del dinosaurio

    Día del dinosaurio

    Nos acostumbraron a ver algo totalmente lamentable para la «democracia» mexicana como algo tan común y corriente que ni siquiera fue objeto de manifestaciones por parte de algunos sectores de la sociedad. Dos reelecciones que podían ser objeto de críticas fuertes cuando algunos se dicen tan preocupados por la democracia que temen la llegada de un nuevo Hugo Chávez o Kim Jung-il al poder en México, pero que no lo fueron. ¡Felíz día del dinosaurio!.

    Día del dinosaurio

    Si hay dos personajes que parecen esmerarse en detener desde sus trincheras el progreso del país, esos son Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps. Los dos líderes sindicales, la primera del SNTE, y el segundo del sindicato de Pemex. Elba Esther Gordillo dice que su sindicato es democrático y que por eso ya no va a ser la «presidenta del Sindicato». Pero eso sí, modificó las estructuras de este para seguir no cuatro, sino seis años dirigiendo al SNTE; solo que su puesto magnánimo tendrá otro nombre. Dice que en su sindicato no caben los líderes morales ni vitalicios, pero ella es la líder moral y vitalicia del SNTE.

    Coincidencia que el mismo día, Romero Deschamps y Elba Esther Gordillo se auto reelijan, en una suerte de votación hecha a la medida para que ellos ganen. Coincidencia que ambos se reeligieron por seis años (antes de cambiar al SNTE, la maestra se reelegía cada cuatro), y más coincidencia que su sexenio casi empata con el de Enrique Peña Nieto. En el caso de Elba Esther Gordillo, es cierto que no hay una buena relación con algunos sectores de quienes rodean al Presidente Electo, incluso Elba Esther Gordillo afirmó que no sería sirvienta de nadie, aunque ofrecíó un gremio de respeto con Enrique Peña Nieto (recordemos que fue Carlos Salinas quien le dio el puesto a la maestra).

    No sé si Elba Esther Gordillo sea el motivo por el cual no exista «la reforma educativa que México necesita». Pero seguramente gracias a Romero Deschamps, no se logrará la «reforma energética que México necesita» como se quisiera, y aunque se abriera el petróleo a la inversión privada, el poder de este señor sería siendo lo suficientemente grande como para boicotear el sano desarrollo de la petrolera. Recordemos que debido a los sindicatos del partido que entrará al poder, está en dificultades la «reforma laboral que México necesita».

    Queda claro que México está lejos de tener una democracia plena, el corporativismo rancio sigue vivo y coleando. Y unos pretenden que este siga vivo dado que eso significa poder, dinero y votos. Es de llamar la atención como hay una élite política bien enquistada en nuestra nación (y eso sin hablar de las económicas y mediáticas). Se supone que los mexicanos habíamos «acabado con el fantasma de Salinas». Pero ese mismo de alguna u otra forma es el que está detrás del Presidente Electo, y los disidentes (pero que fueron cómplices también del fraude del 88) fueron quienes apoyaron con vehemencia la campaña de López Obrador. Camacho Solís y Bartlett son un claro ejemplo. Al PAN no se le podrán relacionar tantos nombres, pero se encargaron de regresarles la maquinaria corporativa intacta al PRI, a esos contra los que luchaban. Se habla de diversidad partidaria en el congreso, pero queda claro que o tienen los mismos orígenes, o se terminaron llevando bien con ellos. Se habla de muchas cosas. Pero queda claro que se debe instaurar el día del dinosaurio, dado que hay muchos motivos para celebrarlo cada año.

  • Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Enrique Peña Nieto y sus capacidades intelectuales

    Ser un ávido lector no te garantizará ser un buen presidente, pero ser lo opuesto si hará que las posibilidades de que seas un mal presidente se incremente. No se puede dirigir un país sin tener las suficientes nociones de tu entorno.

    Enrique Peña Nieto y su intelecto

    Por curiosidad, me puse a analizar los discursos de nuestro nuevo Presidente de la República, y la verdad es que me parece un poco preocupante todo esto. Peña Nieto es un hombre muy bien entrenado, muy disciplinado, y sí, esa es una virtud en él. Habla de una manera clara, concisa, se presenta como un hombre conciliador (aunque cuando le das rienda suelta muestra tintes autoritarios en su persona). Peña Nieto tiene buen porte, parece ser un hombre de buen gusto, habla con propiedad. Sabe mover bien las manos, su presentación es impecable, sabe usar bien la mirada, tiene buena oratoria. El problema es que está tan entrenado que parece haber perdido toda espontaneidad. Pero en realidad no es un problema, porque un Peña Nieto espontaneo, exhibiéndose tal cual es, preocuparía a muchos.

    En estos discursos veo una muy preocupante incapacidad de su parte para profundizar de los temas de los cuales está hablando. Sí, algunas de sus propuestas parecen buenas, pero Peña muestra una profunda ignorancia sobre estas. Parece no saber de lo que está hablando. Había comentado anteriormente que parece que el PRI sabe más que es lo que quiere hacer que el PAN en el gobierno, y tiene una agenda mejor estructurada. Pero naturalmente esta no es diseñada por el próximo presidente, de esta se encargan asesores suyos y gente detrás.

    En las elecciones pasadas, López Obrador supo cubrir sus limitaciones con su gabinete dream team. Sabemos que hay temas que AMLO no domina (empezando por la economía y como generar riqueza), y a pesar de su terquedad, se dio cuenta que necesitaba ayuda urgente en algunas áreas. Las limitaciones en Peña Nieto son más profundas, porque son de forma y fondo. López podía ser el creador de las ideas y delegar a su gabinete su diseño. Peña Nieto no tiene siquiera ideales. Por lo tanto lo recomendable es que se limite a ser el ejecutor de la agenda diseñada por sus asesores. Pero esto puede ser preocupante a la hora que se tenga que tomar una decisión de último minuto y donde no pueda consultarlo ni con Videgaray o alguno de sus otros asesores.

    El PRI siempre se empecinó en ofrecer presidentes fuertes, con don de mando. Esta vez busca generar esa misma percepción sobre alguien que no tiene esas cualidades. Porque si bien a los panistas se les vio como presidentes de menos peso, con Peña Nieto incluso podemos ver a un presidente más débil por su falta de autonomía. Un Presidente al cual se le aplaudirán sus logros y se le criticará por sus errores, el es quien dará la cara, pero posiblemente no quien tomó las decisiones para lograr x o y percepción sobre su trabajo. Si Peña fracasa, los que toman las decisiones no saldrán tan afectados, porque el primero es el que tendrá que dar la cara.

    Peña y su equipo tienen una tarea difícil. Ante la inconformidad de un sector de la sociedad no podrá flaquear o mostrarse como débil. Se han preocupado por cuidar mucho esa imagen, pero el que la gente se de cuenta de que no es Peña Nieto el que se encarga de hacer todo podría terminar afectándole, porque le restará poder a su figura. Aquí aplica el dicho de que la mona aunque se vista de seda mona se queda. Peña está demasiado bien entrenado, pero parece que no hay forma de disimular sus capacidades intelectuales, que son bajas para lo que se esperaría de un mandatario.

    Para el PRI y los intereses allegados a él, su perfil fue una ventaja para regresar al poder, pero será una desventaja para ejercerlo. Cierto que un Presidente no tiene que ser un experto en todas las áreas, pero debe tener ciertos conocimientos sobre ellas. Peña en su visita a Alemania demostró desconocimiento sobre lo que sucede en la Unión Europea. Es de notar que en las visitas a los mandatarios siempre están Luis Videgaray y sus asesores más cercanos. Posiblemente las expectativas que pueda tener uno sobre su presidencia recaerá más sobre el gabinete y sus asesores, que sobre él mismo.

  • Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    En la política y en la vida, siempre es bueno tener una estrategia. No existen recetas ni soluciones mágicas. Cuanto más personalizada sea la estrategia, más posibilidades de éxito, porque eso implica que estará mejor pensada y se ha analizado mejor el entorno.

    Peña Nieto y su estrategia de gobierno

    En el 2006, antes de que Calderón llegara a la silla presidencial, no sabíamos que iba a hacer. Emprendió un viaje por Europa donde parecía que el único objetivo era convencer a los empresarios de ese continente que invirtieran en nuestro país. Llegó a la presidencia, lanzó una cruzada contra el narco sin una estrategia sólida (6 años después ya vimos lo que pasó) y al final nunca supimos que quiso hacer. Todo el «lado bueno» de su administración no había sido su idea, más bien se encargó de reforzar y mejorar cosas que ya existían (estabilidad macroeconómica, Oportunidades, Seguro Popular).

    En las elecciones pasadas, AMLO mostró una estrategia de gobierno, algo que se agradecía. El «Peje» incluso armó un gabinete de lujo, como si fuera un «Barcelona» político, orientado a fortalecer esa estrategia, además como una forma estratégica y mediática de reducir las dudas que cernían sobre su capacidad.  Con el PRI no sabíamos como iba a ser esto. Algunas de las propuestas de Peña Nieto se veían buenas, pero juntas no llevaban a nada, no había ninguna convicción ideológica detrás. Las dudas sobre Peña Nieto no recaían en su estrategia, sino en su persona, en el historial y en el desempeño actual de su partido.

    Ahora que Peña Nieto ha salido de gira, vemos una estrategia más sólida que la que mostró Calderón. Habla de energías sustentables, de medidas migratorias, busca fortalecer alianzas, de ciencia y tecnología. Naturalmente su equipo cercano (entre ellos Luis Videgaray) juega un papel importante, dado que sabemos que Enrique Peña Nieto tiene más limitaciones intelectuales de las esperadas en un presidente  promedio y porque sabemos que no es él el líder de esta estrategia, sino que hay un equipo detrás (uno de ellos tiene orejas grandotas).

    Esto no quiere decir que toda la estrategia sea buena. Claro ejemplo es el cínico papel del PRI en la reforma laboral, y otras que contradicen lo que él y su partido hacen cotidianamente (como el tema de la transparencia). También sabemos que el PRI no va a soltar sus cotos de poder aunque eso retrase el progreso del país. También sabemos las condiciones en que Peña ganó la presidencia. Pero dentro de todo esto que nos preocupa mucho a los mexicanos, el haber una estrategia de gobierno, es mejor a que no exista nada.

    Ciertamente el PRI ha sido mejor estratega que lo que han sido los panistas. Durante muchos años (en especial ese lapso de entre Lázaro Cárdenas y López Mateos) se veía más estrategia que improvisación en el gobierno. A pesar de su autoritarismo y la corrupción, al menos veíamos progreso en el lado económico. Al PAN por alguna u otra razón le costó trabajo desempeñar ese papel, y más aún cuando no se necesita ser antidemócrata para tener una estrategia de gobierno.

    Que Peña tenga una estrategia de gobierno no es garantía de nada. No nos garantizará que su gobierno no va a ser un fiasco o un desastre. Pero de que haya una estrategia de gobierno a que no exista. Pues es mucho mejor lo primero, y creo que eso es un punto a favor de Peña y su equipo (junto con ya los muchos puntos en contra que les hemos puesto aquí)

     

  • ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    Penoso es saber que las elecciones venezolanas que hasta pareciera que fueron más limpias que las mexicanas (corrijo porque no lo puedo asegurar y quisiera esperar tiempo para ver si sale información, pero eso me parece hasta ahora). Habrían razones fuertes para pensar en irregularidades mayores allá en Venezuela. Un monigote que controla la mayor parte del poder, o bien, una oposición que podría ser respaldada por organizaciones internacionales. Pero no fue así, ganó el que ganó. Yo en lo personal esperaba que ganara Capriles, pero por alguna razón volvieron a elegir a Chávez.

    ¡Uh Ah, Chávez no se va!

    ¡Uh, Ah, Chávez no se va!.  Estas elecciones han sido las más cerradas que ha vivido Hugo Chávez. La oposición nunca había podido ganarle porque siempre fue débil, desorganizada, y porque habían gobernado muy mal antes de que llegara Chávez. Me llama la atención que a pesar de vivir en un sistema híbrido (que tiene algunos rasgos de democracia pero también de autoritarismo), hayan podido organizar unas elecciones decentes, esto a pesar de que Chávez sin problemas pudo haber intervenido en el proceso electoral.

    Hugo Chávez ganó con el 54%, pero lo cierto es que cada vez gana con un margen más estrecho. Capriles, quien hizo una muy buena campaña (y quien debería considerar volver a contender en un futuro) se quedó con el 44%. A excepción de Zulia, Hugo Chávez obtuvo menos porcentaje de votos en todas las regiones de Venezuela a comparación del 2007, con lo cual creo que en un futuro la oposición podrá llegar a Venezuela. Lo cierto es que con Chávez, Venezuela no avanza. La ciudad de Caracas parece haberse estacionado en los años ochenta. Aunque también ex presidentes como Rafael Caldera no hicieron mucho en los años noventa.

    Naturalmente entre los opositores hay tristeza porque por primera vez tantearon la posibilidad de que Chávez se fuera. Capriles hizo un muy buen esfuerzo desde la plataforma de una izquierda moderada. Esa posición era estratégica porque para los antichavistas significaba una moderación de la política, pero para los chavistas no significaba entonces la pérdida de los programas sociales, a los cuales, Capriles se comprometió a continuar.

    Lo cierto es que por alguna razón los venezolanos lo reeligieron. Su carácter populista, su incitación al odio, su retórica antiimperialista, en conjunto con algunos de sus aciertos (que son menos frente a sus errores) posiblemente es lo que lo tiene ahí. Chávez ha sabido moverse dentro de las circunstancias, incluso aprovechar coyunturas a su favor como su enfermedad del cáncer. Esa enfermedad es lo único que podría poner en riesgo sus próximos 6 años de gobierno. Él dice que ya lo superó. yo francamente lo dudo.

    Para nosotros los mexicanos, debería ser preocupante que un país con serios problemas como Venezuela tiene elecciones mejor hechas, y con una gran participación ciudadana que rebasó el 80%. Un país donde el presidente si quiere, puede meter mano en las elecciones. Aún así hubo una gran participación y los venezolanos pensaron que podrían respetar el resultado. No son muchos los que dudan de la victoria de Chávez (así lo he visto en los sitios web donde opinan los opositores), pero más que una derrota, creo que deberían pensar que en un futuro puede haber una posibilidad.

    Una muestra más de que la democracia es mucho más que emitir un voto.

  • Moreira y la lejanía de la clase política

    Moreira y la lejanía de la clase política

    Moreira y la lejanía de la clase políticaMuy normal para nosotros de los mexicanos eso de «mover las influencias», decirle al «tío que está en ese puesto» que nos eche la mano y que nos dé preferencia sobre los demás. Muy normal porque todo sale muy bien cuando no somos víctimas del nepotismo, del tráfico de influencias y de preferencias.

    Es cierto, la muerte del hijo de Humberto Moreira no es para festejarse. Independientemente del móvil del crimen, seguramente esto está relacionado con el ambiente de corrupción en la que ellos viven. La viuda del occiso Lucero Davis pide la renuncia de Rubén Moreira (hermano de Humberto) y le dice que lo sucedido es culpa suya, dejando entrever algo de los conflictos e intereses que seguramente ha de haber detrás. Es extraño ver la fotografía de aquel personaje que dejó una deuda histórica envuelto en llanto. Algunos dicen que los políticos no deben de llorar en público para no mostrar su flaqueza. A Moreira no le importó, incluso puede lamentar profunda y auténticamente la muerte de su hijo y a la vez ser cínico.

    Parece que a nuestra clase política le dolíó mucho este incidente, que es sin lugar a dudas la muerte más polémica desde que Felipe Calderón inició la lucha contra el narcotráfico. Para Moreira la muerte de su hijo es «culpa de la guerra contra el narco», aunque recibió trato preferencial sobre los otros 60,000 muertos (o 50,000 u 80,000 o los que sean): ¿Es usted poderoso, es político, es pariente de Moreira?, si no, ¡Entonces fórmese!. Todo el Gobierno Federal cerró filas ante el suceso y se pusieron a trabajar como nunca lo han hecho con los ciudadanos. Ni Calderón ni García Luna le hablaron a Moreira para decirle que lo sienten, pero que son daños colaterales, y que la muerte de su hijo es signo inevitable de que se está ganando la lucha contra el narco, porque si están enojados es porque van perdiendo.

    Humberto Moreira tiene derecho a pedir justicia, pero si fuéramos justos, habrían varias razones para castigarlo también a él. Este cierre de filas nos deja ver que la clase política es un mundo y los ciudadanos somos otro. Y digo, es natural en un país donde a un político le satisfacen sus necesidades otros políticos, y la población solo importa en tiempos de elecciones. Lo que más llama la atención es que servidores públicos panistas como Alejandro Poiré se hayan apresurado a atender el caso. El caso de un político que hubiera sido repudiado por el PAN de antaño, pero que ahora tiene preferencia, es «importante».

    Los políticos creen que viven en un mundo aparte, y no solo lo creen, sino que así lo hacen. No cumplen con la función de «servidores públicos» porque la mayoría de ellos se sirven a sí mismos. Preocupa que ni con el poder que tienen logren protegerse a ellos mismos porque de esa forma no podemos esperar que protejan a la ciudadanía. Políticos como los Moreira pretenden gobernarnos, pero ni con sus fuentes de poder logran gobernarse a ellos mismos. Es tanto su apetito que acaban ellos mismos traicionándose, canibalizándose.

    No, no se puede hacer un día de luto nacional por la muerte de un hijo de un personaje infame. La muerte se lamenta, pero no tiene razón alguna para ser mediatizada. Y tampoco debería tener todo el entramado político en su mano para hacer «su justicia» cuando el debió haber sido «ajusticiado» por entre muchas otras cosas, la deuda que dejó en Coahuila.

  • En la reforma laboral, Izquierda decepcionante ¿Es izquierda?

    En la reforma laboral, Izquierda decepcionante ¿Es izquierda?

    Si haces siempre lo mismo, no esperes resultados diferentes. Albert Einstein

    En estos últimos días, ha quedado constatado por qué nuestra izquierda (con sus excepciones) es muy pobre. Los petistas y una facción de los perredistas (esos cercanos a Bejarano) tomaron la tribuna, con lo cual no iban a evitar que pasara la reforma laboral. Para esta facción de los izquierda, no se debe aprobar nada, debemos de seguir en lo mismo. A pesar de mis dudas en algunos puntos de la reforma laboral (hay algunos temas en los que no estoy de acuerdo), y que no creo que esta nos va a llevar al desarrollo así nada más como lo he aclarado varias veces, y como lo han tratado de vender sus impulsores, no creo que sea mala, creo yo que es más buena que mala (no me voy a explayar porque ya he escrito mucho sobre ella).

    La izquierda busca o debería buscar la equidad social. Pero no veo que esta reforma vulnere mucho dicha equidad. Tal vez el punto donde se permita a las empresas despedir a los empleados por correo suene patético, pero la izquierda reclama los puntos que harán ley lo que ya es de facto, y eso que incluso ellos utilizan en el Gobierno de la Ciudad de México (outsourcing). No solo eso, pareciera que está tan poco informada o preparada para emitir una opinión sobre la reforma que correligionarios suyos como Mario Di Constanzo han corregido y desmentido.

    La izquierda pudo mejorar la reforma, pero hizo todo lo contrario. Le hizo el trabajo sucio al PRI porque un diputado del PT decidió votar en contra de la reforma que transparentaría a los sindicatos y le diera voto libre y secreto a los ciudadanos. Uno de los puntos que eran más positivos para la reforma. El PRI ahora está muy contento con esas izquierdas que reclamaban con justa razón, la «cochinez» de las elecciones».

    Se vale estar en contra de la reforma por principios ideológicos. Pero tomar la tribuna y cancelar la posibilidad de diálogo me parece una tontería. Peor lo que hizo el diputado del PT que se comportó como palero del PRI. Naturalmente esto genera recitencias, dudas, pero creer que esta reforma se hizo adrede para «joder a los trabajadores», y creerlo sin siquiera analizarla bien, es una tontería. Así como hay puntos que dejan dudas sobre si benefician al trabajador, o sobre si está cargado a favor de las empresas, hay unos otros que benefician a los trabajadores y de los cuales no dicen nada, un ejemplo es que los padres de familia tendrán 10 días libres con goce de sueldo cuando nazca su hijo (o los que sean) o que se podrán hacer contratos de trabajo para aquellas personas que trabajen a domicilio por Internet.

    Mi crítica siempre ha ido en función de que a veces las autoridades parece que creen que con esta reforma México va a saltar al desarrollo, y eso es completamente falso si no se implementan otras medidas en las cuales no los veo tan preocupados. La reforma funcionará en tanto se apliquen estas otras medidas. Y creo que las izquierdas deberían estar preparando propuestas cuando ni siquiera parece han pedido una reforma educativa, por citar un ejemplo.

    La izquierda no estuvo a la altura. Algunos se salvaron, la facción más cercana a Ebrard por un decir, se portó más decentemente y a la altura, también Ricardo Monreal, el jefe de la bancada de MC y ex coordinador de campaña de AMLO mostró decencia al elegir irse por el debate y negarse a la toma de la tribuna. Pero los bejaranos y los petistas decidieron sin ningún titubeo, tomar la cámara para mostrar su inconformidad ante una reforma en la cual ni siquiera lograron incidir. La reforma laboral iba a pasar de todos modos. Y esa facción «ultra» de la izquierda se quedó parada en el dogmatismo donde toda la reforma, absolutamente toda es mala porque la planteó Calderón. Una cosa es desconfiar de los políticos que están acostumbrados a trabajar para ellos, y otra cosa es no analizar lo que proponen, no tiene que ser malo en automático. Esa facción de la izquierda se dejó llevar por las emociones.

  • El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    Viejo PRI, Nuevo PRI. ¡Son lo mismo hombre! no le busquen tres pies al gato.

    El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    Un conocido declarado libertario se mostró optimista con Peña Nieto. Decía que podía ser un gran reformador. Que si bien su inteligencia no daba para mucho, ahí estaría su gabinete para complementar esas carencias (algo como lo que quiso hacer AMLO). Yo me mostré escéptico, y le dije que el PRI va a hacer que este país avance, solo hasta el punto en que sus intereses no sean trastocados (recordar que esos intereses afectan el desarrollo del país). El me comentó que el PRI también hizo reformas que «México necesita» y le explique que esa «apertura» salió a medias porque todas estas reformas y privatizaciones se llevaron a cabo en un ambiente de mucha corrupción. Le dije que iba a pasar lo mismo con la reforma.

    Lamentablemente acerté. La reforma así se aprobó. No se aprobaron las propuestas que tocaban a los grupos de poder del PRI (sindicatos y demás). De hecho lo que no se aprobó era lo mejor de la reforma laboral, esa parte que obligaba a transparentar a los sindicatos. De igual manera ahora podemos esperar una reforma energética de tal forma que no toque al sindicato de Pemex ni a Romero Deschamps. Si hubiera una reforma educativa (porque propuesta ni hay), no se tocaría posiblemente a Elba Esther Gordillo (a menos que vaya a ser el quinazo de Peña Nieto).

    Algo que empodera al PRI es el autoritarismo y el clientelismo. Uno llega a sospechar por qué el TEPJF fue tan «contundente» en su fallo al afirmar que no existía la más mínima evidencia de compra de votos, con lo cual le darían cuerda al PRI para volver a hacer esas prácticas cuando quiera. Parte de la estructura del PRI se basa en el clientelismo (sin negar que los otros partidos lo usen pero los tricolores son los campeones) y su fuerza también se basa en la ignorancia de la gente, más que en el voto razonado. Entonces eso se vuelve un botín y naturalmente no van a querer que se los quiten. Tan poderoso es su botín que es más rentable conservarlo aún estando en la oposición que pensar en renovarse.

    Ningún político desearía tener el propósito de hacer que el país le vaya mal, ni creo que el PRI ni Peña Nieto desean que a México le vaya mal. El problema es que su fin principal debería ser que a México le vaya bien, y a veces parece ser que para aspirar a eso, primero tienen que saciar otros intereses y deseos; y estos intereses perjudican al país. De hecho, a Peña le conviene por obvias razones que al país le vaya bien, la situación estriba en que no les conviene tanto que les vaya bien si esto significa que tengan que sacrificar sus intereses. Así lo demostraron con la reforma laboral.

    Me queda claro que uno de las cosas que «México necesita» es que todo ese aparato corporativo que dejó el PRI fuera desmantelado. El PAN no se atrevió a hacerlo, el PRD por sus errores internos, perdieron la oportunidad de hacerlo en estos 12 años. Con esto, el PRI llega a montarse en su moto a la cual no se le siente el peso de la edad. Si se hubiera hecho lo primero, no estaríamos preocupados por la llegada del PRI, porque eso hubiera significado una reconstrucción interna dentro del partido. Pero como nada cambió, seguramente seguirá usando esa «vieja motocicleta» para hacer piruetas en los pinos en estos seis años que vienen.

    Por cierto, la imagen del presidencialismo hegemónico está de regreso. Solo basta con ver las imágenes que suben a las cuentas de las redes de Peña Nieto, es el mismo PRI cuyo presidente extendía los brazos, rodeado por sus cercanos bien vestidos, mostrando esa clara estructura vertical y autoritaria que tiene el PRI en sus genes.