Categoría: Negocios

  • Apple, el culto y la adoración a un nuevo dios

    Apple, el culto y la adoración a un nuevo diosLa anunciada muerte de Steve Jobs fue algo así como la muerte de Jesucristo y su regreso al cielo. Para los adoradores de Apple, la crucificción se dió cuando hace varios años lo despidieron de Apple. Resucitó al tercer día y dotó a la humanidad de iMacs iPods, iPhones y iPads. Luego se fue cuando todos ya sabíamos que se iba a ir, y nombró a Tim Cook algo así como el San Pedro, el que seguiría su legado. Sus productos se volvieron objeto de adoración y entre su partida, sus fieles en estado depresivo colocaron velas virtuales en sus dispositivos para despedir al creador de estas tecnologías. Aunque a diferencia de Jesucristo, Steve Jobs no hacía milagros, más bien el los ideaba y los que los ejecutaban eran sus ingenieros, pero él se llevaba todos los créditos, y el era adorado.

    No niego la calidad de los productos Apple, si tuviera el dinero de sobra pensaría en comprar una iMac para trabajar (que en su precio no viene solo la calidad sino el costo de la marca), mi teléfono es un iPhone, el cual me ha funcionado muy bien, y he usado iPods para escuchar música. Pero también es cierto que la interesante mercadotecnia utilizada por este emporio que empieza con una manzana monocromática mordida (cuando tenía muchos colores no funcionaba) ha hecho que sus productos sean objeto de culto más que de necesidad. Es una especie de consumismo elevado al nivel de una religión, donde sus fieles seguidores creen que todo lo que tiene «esa manzanita mordida» es garantía de que tienen lo mejor en sus manos, aún cuando en realidad no sea así.

    Debido a eso, a que el diferendo de Apple está en el hecho de ser una «marca exclusiva» no hacen mucha gala de las características técnicas del hardware de sus productos (tal vez si lo hacen más con las iMac porque en una computadora de escritorio es algo totalmente necesario), cuando anuncian en la clásica Keynote un iPhone, se limitan a decir que tiene una cámara HD de no sé cuantos megapixeles, que tiene pantalla retina, y a lo más, que tiene un procesador de doble nucleo. A diferencia de su competidor más cercano Android (en sus varias modalidades, porque este sistema está instalado en dispositivos de varias empresas) que se enfocan mucho en las características del hardware.  Saben que al consumidor promedio no le interesa tanto esas características, sino como es que un iPhone va a satisfacer sus necesidades y que por medio de la experiencia (y no datos técnicos) se den cuenta de que tienen la última tecnología a la mano, y sobre todo, que son parte de algo.

    Para mucha gente tener un iPod o iMac es símbolo de status. Pero no solo eso, es como ser parte de una cuasireligión, parte de un movimiento, de una cultura. Es la adoración a un ente de cierta forma abstracto. Su «Jesucristo» se ha ido, pero Apple seguirá ahí, tal vez no por toda la eternidad, sino que desaparecerá cuando la empresa ya no sea económicamente rentable. Al igual que la Iglesia, muchos críticos le encuentran defectos a esta nueva religión, no, no es la pederastía lo que se critica, es más bien el trabajo esclavo en las fábricas chinas.

    La adoración a la manzana mordida es algo que muerde pasiones, como en el viejo testamento de la Biblia, la manzana de Adán y Eva representa la tentación. Pero ¿Quién no ha sucumbido alguna vez a la tentación de tener algo de Apple?, no importa si cuesta $3,000, $8,000, $14,000 o $50,000 pesos, lo vale la pena si se es parte de la nueva religión. Y si, también acá hay doble moral, porque muchos de sus fieles, fallan al 5to mandamiento de la ley de Apple: No harás Jailbreak a ninguno de nuestros productos.

  • Netflix o la descarga de películas online

    Para ser sincero, yo tenía la costumbre de descargar películas para verlas. Tenía en mi computadora como más de 50 filmes descargados, no tanto por el hecho de que fueran gratis, sino porque no tenía que ir al Blockbuster a rentarlas, y no tenía que conformarme con un catálogo limitado como el Pay Per View del Sky o bien no tenía que esperar para que algún filme lo pasaran en el HBO. Creo que más que la gratuidad de las películas ilegales, lo que ha promovido su descarga es el mínimo esfuerzo que se tiene que hacer por adquirirlas. Por eso cuando entró Netflix al mercado pensé que podría ser una muy buena opción para poder ver películas en línea (tómese en cuenta que descubrí Cuevana ya demasiado tarde), el precio que cobran en realidad es bastante barato: $99 pesos.

    La decepción comenzó cuando empecé a ver el catálogo de películas, sinceramente es muy pobre porque tienen películas de «catálogo» (mainstream, comerciales o como les quieran decir) y nada más. Si quería ver no sé, La Naranja Mecánica de Stanley Kubrick, o es más para no irnos lejos, El Cisne Negro, no podía verlas porque no lo tenían en su catálogo. Yo esperaba que tuvieran una mejor oferta de películas y de esa manera me convenciaran de pagar por su servicio en vez de descargar películas. Netflix tiene la ventaja de dar una facilidad inmensa para poder ver películas en línea sin tener que esperar más de una hora para descargarlas y el streaming nunca falla (como si ocurre en Cuevana). Si aunado a esto tuvieran un extenso catálogo sin dudar renovaría la mensualidad con ellos, pero algo lamentable en su modelo de negocio es su poca oferta, que si, atraerán a quienes gustan de ver películas «muy comerciales» pero las demás personas, como yo, probablemente no queden satisfechas.

    Yo como muchas personas, si estaríamos dispuestos a pagar por un servicio como ese y si optaríamos por contratar Netflix en lugar de buscar una película en www.taringa.com o en www.peliculasyonkis.com, pero la oferta es tan pobre que he preferido dejar Netflix a un lado y volver a contratar el servicio cuando tengan un catálogo mejor. Lo lamento, porque el modelo de negocio de Netflix es un ejemplo de como se puede combatir a la piratería sin necesidad de promover leyes coercitivas y obsoletas como SOPA, Ley Doring, ACTA, etc. El problema está en los contenidos e ignoro si la pobre oferta de Netflix se debe a que no han logrado firmar contratos con todas las productoras , o bien, porque quieren llegar a cierto mercado ignorando al otro.

    Por ejemplo en el mes de enero que acaba de pasar, ví dos películas en Cuevana, descargué otras tres y solo vi una en Netflix. Y simplemente porque en su catálogo encontré realmente pocas películas que me llamaban la atención; de las series no emito una opinión porque sinceramente no tengo mucho gusto por ellas, pero en lo que concierne a las películas veo una oferta muy pobre. Pero por otro lado veo en Netflix (en su modelo de negocios mas no en el contenido) un buen ejemplo a seguir para aquellas empresas que se quejan de la piratería y están empecinados en regresar a modelos de negocios obsoletos. En la música se puede hacer lo mismo con el streaming, siempre y cuando se tenga una buena oferta y de seguro de esa forma lograrían contrarrestar la piratería sin necesidad de prohibirla y sin implementar medidas que a la larga puede terminar afectando la libertad de expresión.

    Por cierto, el CEO de Rovio, la empresa que desarrolló el famoso juego Angry Birds afirma que la piratería le ha beneficiado a su negocio, porque ha generado una mayor exposición y a la larga le ha traído más dividendos; así también el famoso escritor Paulo Coelho ha apoyado abiertamente a The Pirate Bay afirmando que la distribución de sus libros online por medio de la piratería ha hecho que más gente se anime a comprar sus obras en físico. La pregunta es ¿cuándo las corporaciones entenderan que su modelo de negocio es obsoleto y que el intercambio de archivos ha llegado para quedarse?.

  • Volaris y un gato perdido. Crónicas de un pésimo servicio

    No es nada raro que cuando viajamos en avión de pronto seamos víctimas de robos hormiga (seguramente cometidos por los maleteros). Que en la maleta de pronto no están esos lentes que metimos, o hay una blusa de menos que se yo. ¿Pero que pasa cuando lo que se pierde es una mascota completa?. Resulta que un chavo llamado Teodoro viajó a Cancún de viaje, y llevó a su querida gata, a la cual se refiere como «su hija»; pero curiosamente al desembarcar, el gato no había aparecido en la banda de maletas. Volaris, por medio de su jefe en el aeropuerto se deslindó completamente de lo sucedido.

    Un animal, un gato, no es cualquier cosa, más porque muchas personas crean un afecto con sus mascotas. Para que una mascota viaje en avión, naturalmente debe de estar en un contenedor hecho específicamente para que el animal pueda viajar entre todas las maletas, por eso no se explica el hecho de que el gato se haya «extraviado». El jefe de Volaris le dijo a Teodoro que la caja donde viajaba el gato venía en mal estado, pero a la hora que lo comenzó a grabar (por lo que se ve, probablemente lo hizo con un iPhone), el jefe niega haber dicho tal cosa y se limita a decir que hará todo lo posible por recuperar al animal a pesar de que Teodoro, visiblemente molesto por lo ocurrido, increpa al empleado quien trata en cada momento salirse por la tangente.

    El video (el cual pueden ver al final del artículo) fue subido a Facebook y se creó una página para protestar por lo ocurrido con este gato. Muchas personas por medio de esta red reclamaron a Volaris en su sitio y la aerolínea borró los comentarios emitidos por estas personas.  Esto es lo que comenta Teodoro en su Facebook, donde se ve la baja clase moral de esta aerolínea, que por ahorrarse cierta cantidad de dinero, se pasa por el «arco del triunfo» al mayor capital de cualquier empresa, sus clientes:

    Por que no conformes con extraviarla, mandan a la persona a volar sin darle el mas mínimo aviso del extravío para bajarla en ese momento, que era clave y buscarla EN ESOS MINUTOS!!! no 3 horas despues en el destino… Eso no es mas que falta de sentido común, o en el peor de los casos, la estrategia para no tenerle que pagar el vuelo posterior.

    Viendo Volaris que el tiro le iba a salir por la culata, y tratando de limpiar su imagen, se publicó en Facebook un cartel donde dice que Volaris recompensará con $10,000 pesos en crédito electrónico. Lógicamente que después de perdida, no será fácil de encontrar. Como dice Teodoro, si en realidad sucedió lo que dijo «fuera de línea» el empleado de Volaris, deberían haberlo bajado del avión para avisarle que la gata se había escapado, pero como veo, muchas empresas hacen cualquier estupidez para ahorrarse tal cantidad de dinero, y lo peor es que a Volaris le costará más caro resarcir el daño.

     

    Actualización:

    Como pueden ver, Volaris trató de refutar las acusaciones en este blog, y por las políticas que manejo no borraré su comentario (que pueden ver abajo), pero con este video grabado por la misma persona, todos los argumentos de Volaris se hechan abajo. Que pena de aerolinea:

  • La tecnología se vuelve necesaria ¿consumismo o adaptación al entorno?

    Recuerdo cuando era un niño, que pues mi padre y toda la gente que trabajaba no tenían conexión a Internet, no tenían teléfonos celulares para comunicarse (excepto los más pudientes, porque en ese entonces tener un celular era un lujo), tenían que depender de un teléfono fijo para  comunicarse y si tenían que mandar correos, tenían que escribirlos a mano e ir a las oficinas postales para enviarlos. Realmente con la tecnología de 20 años, las personas que trabajamos ahora no podemos concebir desempeñarnos en nuestras labores de esa forma. Estaríamos en una clara desventaja.

    La tecnología avanza y el hombre se tiene que adaptar a ella para funcionar. Muchos alegan que esto es una postura consumista, pero yo no lo veo tan así; creo que las tecnologías de cierta forma ayudan a desempeñarnos muy bien en nuestro trabajo. Recuerdo hace 7 años que entré como representante de ventas en un negocio, en ese entonces tenía un celular y me era demasiado útil; así como para comunicarme con mis clientes como con mis jefes. ¿Había algún problema?, simplemente hacía una llamada y se solucionaba de una mejor forma. En realidad si no tuviera un celular no podría avisarle a mi cliente si tenía un contratiempo. En realidad más que adquirir una tecnología para consumir, lo hacía para ser más eficiente en mi trabajo.

    Los avances tecnológicos al facilitar nuestro trabajo, naturalmente conllevan un desarrollo económico, porque al ser más productivos gracias a esa tecnología, valga la redundancia, producimos más. Es cierto que las empresas tecnológicas utilizan estrategias de mercadotecnia muchas veces apelando a las emociones para decirnos que debemos consumir su producto; y muchas veces apelan a nuestras necesidades de status y autorrealización. Pero independientemente de todo ello, los avances tecnológicos no dejan de ser necesarios.

    Me puse a pensar en ello, cuando me regalaron un iPhone. El celular que tenía estaba a punto de morir, y en realidad no pensaba gastar en un smartphone de gama alta, dado que como trabajo desde mi casa y estoy conectado a internet, no lo sentía necesario. Naturalmente si me obsequian un iPhone pues no voy a decir que no, lo empecé a utilizar y aun con todo lo anterior de cierta forma me ha ayudado a desempeñarme mejor. Por ejemplo, para estar en contacto con mis clientes (los que tienen iPhone, Blackberry o Android) antes tenía que hablarles o mandarles un SMS, lo cual me costaba dinero y tenia que usarlo para cosas importantes. Pero ahora con una aplicación llamada Whatsapp, puedo mandar mensajes y chatear en línea con mis clientes sin ningún costo, lo cual hace más eficiente mi trabajo.

    Si estuviera en ventas, y trabajara como antes en la calle, un iPhone o un Blackberry me sería de gran utilidad. Y no solo eso, sino que al tener acceso a Internet podría estar mejor informado sobre lo que acontece en mi país y no tendría pretextos al afirmar que el trabajo me absorbe el tiempo. Más cuando un vendedor tiene que esperar en la sala de recepción a veces entre 15 y 30 minutos para que lo atiendan, ahora puede consultar en ese tiempo las principales noticias de los periódicos.

    El consumismo se da cuando la gente adquiere productos que en realidad no son útiles y los compra simplemente por status, estar a la moda, querer aparentar «ser alguien». Y si se dan muchos casos. Pero la existencia de las nuevas tecnologías per sé no tienen la culpa de ello. Simplemente es parte de la evolución del ser humano. Aunque también hay que a fin de cuentas es una evolución «material» lo cual solo debería ser una parte de nuestras vidas y no un todo, como muchos creen que es.

    Ciertamente, estas tecnologías siempre tienen sus «efectos secundarios». Como aquellas personas que se quedan pegadas en sus dispositivos móviles en lugar de disfrutar estar con los amigos (que no es lo mismo estar con ellos, a estar comunicandose con ellos por Facebook o Twitter) o con los familiares. Pero a fin de cuentas facilitan muchas de nuestras actividades y en ese sentido creo que el avance tecnológico es positivo.

  • Del plato a la boca, que se caiga SOPA

    ¿Qué es SOPA? (Stop Online Piracy Act por sus siglas), es una ley que quieren pasar en Estados Unidos, donde los «afectados» de las descargas ilegales podrán mandar cerrar sitios que contengan ya no solo contenido ilegal, sino enlaces a dichos contenidos. Así también podrán demandar a quienes compartan enlaces. Y es que ellos están molestos porque la transmisión de información por Internet les está afectando de una u otra forma a los bolsillos.

    No es difícil para las empresas demandar a quienes hospeden ilegalmente contenido con copyright (especialemente sitios que no tengan respaldo de un bufette de abogados para defenderse como si lo tienen empresas como Megaupload). Pero en Internet, muchos se han dedicado a colgar enlaces a estos sitios, un claro ejemplo es la famosa página de Taringa, donde ni siquiera sus dueños cuelgan enlaces, sino más bien los usuarios son los que lo hacen. Es difícil poder cerrar Taringa, porque en sus servidores no hay ni un rastro de material con copyright. Pero con SOPA, el gobierno de Estados Unidos (presionado claro, por algunas multinacionales), podría bloquear las páginas web que tengan contenido ilegal si los «afectados demandan».

    Curioso, es que la mayoría de las empresas de Internet como Yahoo, Google, Linkedin, Twitter, eBay, Wikipedia y eBay, están en contra de la ley SOPA y de hecho la comparan con las leyes de China o Irán. Y es que estas empresas podrían verse afectadas porque a través de ellas transitan muchos enlaces a contenido con Copyright. Jimmy Wales, el fundador de Wikipedia dijo que si esa ley se aprueba, tendrían que revisar todos los contenidos de su sitio web, lo cual sería una tarea titánica e imposible de cumplir, incluso fue mas allá y dijo que si esta ley se aprueba, como protesta, dejará el sitio de Wikipedia en blanco. Y no solo son los dueños de las compañías de internet, sino los mismos artistas que supuestamente se dice que son perjudicados por la piratería (eso dicen las disqueras) hace unos días subieron un video en apoyo a Megaupload, la empresa que se encarga de hospedar los contenidos que suben los usuarios. Cabe decir que Megaupload y similares se amparan en el hecho de que ellos no suben dichos contenidos a sus servidores, sino que lo hacen los usuarios, y también en el que una empresa puede solicitar a Megaupload que retire contenidos con derechos de autor, cosa que si hacen.

    La Ley SOPA no es arreglar un problema presente, más bien es regresar al pasado y no aceptar las nuevas reglas del mercado. Al igual que las empresas que siempre defendieron el libre mercado y pidieron la «intervención gubernamental» para ser rescatados de la quiebra, ahora solicitan leyes a su favor y en detrimento de los usuarios. Muchas de estas empresas no han sabido adaptarse a los cambios, no han creado nuevos esquemas de negocios y por el contrario, han mantenido las mismas políticas de los años 90 y anteriores que ahora no aplican.

    Uno de sus alegatos no es solo la pérdida de dinero de las empresas (que de cualquier forma siguen operando), sino la pérdida de empleos que se supone, las descargas ilegales generan. Puede ser cierto, pero es falso que esto implique un impacto en la economía, por el contrario es una riqueza que se transfiere, esto lo explica el «efecto de sustitución» si lo analizamos en términos microeconómicos. Si la gente no gasta dinero en comprar música por un ejemplo, porque la puede descargar, entonces ese dinero lo podría gastar en otra cosa, y si tuviera que comprar música no tendría ese excedente, lo cual nos explica un incremento en la capacidad de consumo. El dinero que ganaban mayormente las disqueras y minoritariamente los empleados, se transfiere a los usuarios, y de paso, se crea una especie muy curiosa de «redistribución de la riqueza» (sin que ningún gobierno o entidad intervenga) porque ese dinero que estaría concentrado en una empresa, se divide entre todos los usuarios que realizan las descargas.

    Muchas empresas de software han criticado duramente las descargas ilegales, pero aún así siguen funcionando y trabajan con números negros; esto a pesar de que desde hace más de 10 años el usuario podía descargar sus productos de manera gratuita. Las disqueras se dicen afectadas, pero no se han preocupado por cambiar el modelo de negocio. Problablemente este ya no estará en la venta de discos, porque la gente prefiere bajar las canciones de Internet y escucharla en su iPod o similares. Pero pueden pensar en encargarse de difundir a los artistas que representan (porque un artista para darse a conocer, necesita si o si de una estrategia de mercadotecnia) y cobrar a estos por la difusión, dado que sabemos que los artistas ganan ingresos por los conciertos y no por la venta de discos, donde reciben un porcentaje ínfimo.

    SOPA representa un peligro para Internet y los avances que este ha generado en la sociedad. Dicen que el ser humano que sobrevive es aquel que tiene una mayor capacidad de adaptación a las circunstancias, y lo que quieren hacer estos tipos es «modificar las circunstancias» de tal manera que salgan lo mejor parados. Eso no se puede ni se debe de hacer.

  • Los Smartphones

    Disculpen si hoy me pongo un poco Geek, yo se que sale un poco con la temática del blog, pero a veces es bueno darse un respiro y hablar de otras cosas, claro, sin quitar mi actitud crítica (y a veces cínica) sobre lo que estoy hablando. Y es que hoy quiero hablar sobre los smartphones. Que básicamente como todos saben, son teléfonos celulares que ofrecen servicios extras, básicamente como conexión a Internet, posibilidad de reproducir música, aplicaciones web especiales para estos teléfonos, correo electrónico y un sin fin de posibilidades.

    Yo personalmente no tengo uno porque no lo necesito, trabajo desde mi casa donde tengo naturalmente conexión a Internet y cuando visito a mis clientes llevo mi laptop, pero hay otras personas que por la naturaleza de sus trabajos (en especial aquellos que se trasladan de un punto a otro) les es muy útil este tipo de aparatos, aunque muchas personas los utilizan por moda, por un impulso consumista, o porque necesitan estar «conectados» en cualquier tiempo y a cualquier hora, como si estar alejados de Internet por un rato fuera algo inhumano o algo inevitable.

    Los mercadólogos sabemos bien que las empresas buscan convertir deseos en necesidades y esta no es la excepción. Años antes podíamos vivir ya no sin los mentados smartphones, sino sin teléfonos celulares, y no nos sentíamos impedidos de nada. Es cierto, este tipo de aparatos aumenta la productividad, pero también se vuelve un círculo vicioso, al hacernos dependientes de una tecnología para poder funcionar.

    Bien, algunas personas dicen que este tipo de aparatos promueven conductas antisociales. Yo no lo creo tan así, de hecho en algunos casos, son útiles para las relaciones sociales, en especial en la comunicación a distancia. La gente que se escuda en estos aparatos como una forma de comportamiento antisocial, es la misma que antes se escudaba en los libros, los videojuegos, nada nuevo.

    Lo que si veo malo de la dependencia de estos aparatos es que mucha gente entra en crisis cuando ya no tiene el servicio disponible. Algo que pasó cuando el sistema de Blackberry se cayó en varias partes del mundo (incluído México). El Smartphone se vuelve una extensión de nuestro cuerpo, el humano post-moderno tiene que estar junto con él, sino se siente limitado. La necesidad que crean estos aparatos es tanta que incluso los altermundistas o los del plano los anticapitalistas, los utilizan como medio de comunicación para estar en contacto.

    Hoy se habla mucho de ellos, sobre todo por el lanzamiento del iPhone 4S, la muerte de Steve Jobs (a quien se considera uno de los gurús de estos aparatos) y por la caída del sistema de Blackberry. Por el contrario yo me siento tranquilo de no tener uno. Pero yo se que en algún momento de mi vida, cuando mi trabajo me lo solicite, tendré que hacerme de uno.

  • Steve Jobs, su legado

    Hoy, 5 de octubre de 2011 ha muerto Steve Jobs, a sus 56 años por un problema de cáncer pancreático. No importó toda la fortuna que tenía a su disposición, la vida es caprichosa y ya sea Dios o quien ustedes consideren, decidió que era hora de que Steve dejara de vivir. Parece que es injusto, que la vida así es. Porque mientras vemos que muchos millonarios estadounidenses lograron su fortuna mediante la corrupción y la especulación; Steve Jobs la hizo de la forma más digna, por medio de la innovación y ofreciendo productos de calidad a los consumidores, el colaboró con el desarrollo tecnológico de la computación y la telefonía celular. Facilitó muchas tareas a sus consumidores mediante sus productos.

    Cuando regresó Steve Jobs a Apple, esta empresa no era nada, solo un muy pequeño segmento del mercado compraba sus productos, pero el se encargó de popularizarlos. Decidió abandonar los productos Apple que no estaban funcionando en el mercado como el PDA Newton, y firmó un acuerdo con Microsoft para que las Mac pudieran incluír la paquetería Office en el software. Después todo fueron buenas noticias, las iMac de varios colores se comenzaron a popularizar, luego llegó el iPod que revolucionó los dispositivos portátiles en MP3 mientras creaba el iTunes y el iTunes Store. Pero ahí no quedaría nada, lanzaría el iPhone que revolucionaría por completo el concepto de los teléfonos celulares. Después de ello lanzó una tablet llamada iPad el cual representó una innovación en el área de la computación. Ante este fenómeno, muchos desarrolladores crearon programas para la App Store y muchos hicieron un gran negocio. Apple se llevaría el 30% de las ventas, mientras que el 70% sería para los primeros.

    Jobs rompió con el paradigma del empresario vestido de traje y corbata. En sus keynotes, el siempre lucía unos pantalones de mezclilla y un sueter, el se encargaba de presentar las ventajas de todos los productos que lanzaban al mercado, lo que hablaba de lo involucrado que estaba en el diseño de los productos. Steve Jobs siempre mostró un lado humano y espiritual (profesaba el budismo), aunque también algunos lo criticaron por ser autoritario. Jobs también al parecer tiene un lado oscuro y parte de su vida privada no ha sido revelada. Steve Jobs fué dado en adopción, de hecho su apellido es dado por sus padres adoptivos, y dicen que eso afectó en su personalidad y de cierta forma ayudó a que fuera un gran empresario, también tenía dislexia.

    Jobs, como muchos otros genios de la computación (entre ellos Bill Gates) no termino la universidad, la tuvo que dejar debido a problemas financieros. Creó varios de los dispositivos Apple bajo la influencia del LSD y fue vegetariano (aunque también consumía pescado). Tambien, a diferencia de Bill Gates que donó gran parte de su fortuna a causas benéficas, a Steve Jobs no le gustaba la filantropía y cuando regresó a Apple decidió eliminar todos los proyectos filantrópicos para recortar gastos.

    Steve Jobs tiene muchos seguidores a nivel mundial y ha influenciado a muchos (aunque también tuvo a sus detractores), su muerte causó mucha conmoción y ha aparecido en las primeras planas de todos los periódicos. Su legado es tan reconocido que incluso periódicos de izquierda como SDP (antes El Sendero del Peje) en sus páginas le ofrecieron un homenaje por sus aportaciones. Steve Jobs, a diferencia de muchos millonarios de su país jamás pidió rescates al gobierno ni buscó infiltrarse en él para sacar beneficios. El se dedicó a hacer lo que los millonarios deberían hacer: Trabajar, crear productos de calidad, y crear empleos.

    Steve Jobs murió en paz, rodeado por su familia. Pero la duda ahora es ¿Qué futuro le deparará a Apple después de la partida de Steve Jobs? ¿Aprenderán de su legado, o irán a la deriva?, eso solo nos lo podrá decir el futuro.

    Por último les dejo el discurso más memorable de Steve Jobs, no fue una Keynote, fue un discurso que dió en la Universidad de Stanford:

  • Google todopoderoso

    Mientras muchos hablan de la neutralidad de la red, de la democratización de la información, sucede algo extraño en Internet, y es que en realidad dentro de todo esto hay una empresa de la cual depende casi toda la red: Google. La empresa nació como un motor de búsquedas, pero ya se ha hecho de varios nichos de mercado que han puesto a temblar a sus competidores. Google ya es un mounstro. De hecho me atrevo a decir que internet «pende» de la empresa de Montain View.

    Por poner un ejemplo, casi el 70% del tráfico a este sitio web proviene de las búsquedas que la gente hace en Google. Eso quiere decir que si Google me censurara, solo tendría el 30% de las visitas que actualmente tengo ahora. Y de hecho varias páginas web, ya sean personales, de negocios, dependen en su mayoría de las búsquedas que hace la gente en este buscador. Tan impactante es esto, que hay empresas que se dedican a posicionar páginas en los mejores lugares de las búsquedas de Google, (a esa actividad se le llama comúnmente SEO) porque saben que es el mejor método de atraer tráfico hacia una página. Google dicta las reglas mediante un algoritmo que determina que sitios aparecen en los primeros lugares, y los sitios web no tienen de otra más que adaptarse a ello.

    Pero el dominio de Google no termina ahí, tiene toda una paquetería gratuita que ofrece a los usuarios ¿a cambio de qué?, no lo sabemos. Google Docs (que viene a ser un alternativa online para Microsoft Office), Blogger (donde están hospedados la mayoría de blogs gratuitos), Google Analytics (un muy complejo y avanzado sistema de estadísticas web, que por alguna razón es gratuito), traductores, feeds, agendas, servicio de e-mail gratuito ilimitado (gmail), además de la nueva red social Google+ que ha empezado con el pie derecho, y por supuesto, Youtube. Todo eso es gratuito.

    ¿De donde se financía Google entonces?. Dicen que gana dinero por medio de su sistema Google Adwords, es lo visible que hay en el modelo de negocios de Google, pero debe haber mucho más. Para mantener todo ese gran aparato se necesita una inversión millonaria la cual no creo que solo sea rentable por medio de la publicidad. La empresa estadounidense tiene a los mejores programadores, tiene una gran cantidad de servidores que hospedan todo su sistema. No quiero caer en teorías de la conspiración (que dicen que Google fué fundado por la CIA), pero creo que el recabar información que pueda ser beneficiosa económicamente es el Core Business de esta empresa. Algo así como lo que hace el mismo Facebook. Google tiene una gran base de datos de personas, cuentas de correo, páginas, estadísticas sobre el movimiento de Internet y demás que podrían ser aprovechadas para obtener millonarias ganancias.

    No solo las personas pueden disfrutar de los servicios gratuitos de Google, los empleados de la empresa disfrutan trabajar ahí, o al menos así nos lo presentan. El campus de Google no es algo muy distinto a un parque de diversiones, tienen todo lo necesario para que el empleado disfrute de su trabajo, como ninguna otra empresa lo tiene.

    No me lo explico de otra forma. Google se ha convertido en el mounstro del Internet, un Google todopoderoso. Sin darnos cuenta se ha convertido en el monopolio del Internet, ya no hay quien lo rebase. Es el primer lugar en tráfico, ha desbancado a empresas importantes como Microsoft, y sus lanzamientos como Google Chrome poco a poco le han quitado terreno a navegadores web tradicionales como Internet Explorer. ¿Quién se atreverá a retar a Google?. No lo sé. Lo que si sé es que se está convirtiendo en un gran monopolio, como dicen, en infínitum.