Amy Winehouse fué una cantante talentosa, la cual en su corta carrera solo lanzó dos discos (Frank y Back to Black). Su voz era realmente buena, tenía el registro de voz «contralto«, el registro vocal más grave en una mujer. Pero lamentablemente como pasa con muchas personas con un gran talento, también sufría de depresiones lo cual hizo que la cantante abusara del alcohol y de numerosas drogas. A pesar de su éxito y fama no lograba ser precisamente una persona feliz, tuvo problemas con su ex-esposo, la trataron de internar en clínicas de rehabilitación a lo cual siempre se negó. Su vida terminó a los 27 años, todavía no se explican las causas, pero seguramente sus adicciones y sus depresiones fueron la causa de tal muerte.
Amy Winehouse entra al «club de los 27». A esa corta edad han muerto genios de la música como Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison o Kurt Cobain, los cuales se han convertido en mitos contemporaneos pero que sufrieron de una vida caótica a pesar de lo que la fama les podría ofrecer. Parece que con Amy Winehouse podría pasar lo mismo. Abuso con el alcohol, drogas, una vida sexual desenfrenada, depresiones mezcladas con un gran talento musical y la muerte dan como resultado a las leyendas.
El peso de ser una celebridad en el mundo es tan fuerte que logró opacar lo ocurrido en Oslo Noruega (al menos así se percibió en redes sociales como Twitter), donde más de 80 personas murieron en un atentado. ¿Cómo en una sociedad tan perfecta como la Noruega pueden ocurrir esos hechos?. Primero se habló de un atentado islamita, pero ahora parece ser que este fue perpetrado por Anders Behring Breivik autor confeso que forma parte de una corriente ultraderechista. El primer atentado se llevó a cabo en el distrito gubernamental de Oslo, y el segundo en el campamento de las juventudes socialdemócratas.
Esto es preocupante porque en países tan «perfectos» (Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca) donde su población tiene un nivel de vida más que aceptable y donde la pobreza casi no existe, se están formando células ultraderechistas xenófobas. ¿Qué es lo que estará pasando?, me pregunto yo. La ultraderecha regresó al congreso de Noruega después de dos décadas de ausencia. Parece que a pesar de los grandes beneficios que recibe la población por parte del gobierno (ayudado claro, por un mercado eficiente), algunos no se conforman con eso y quieren ver a los que no piensan igual que ellos fuera de su territorio, ya sean extranjeros, socialdemócratas o de otras corrientes. Y fíjense, hace algunos años escuché por parte de algún experto que el retorno de un nuevo «Hitler» en Europa no era algo imposible dado el clima que se vivía en el otro lado del charco, no le creía pero parece ahora que no estaba tan equivocado.
La democracia liberal no está pasando por uno de sus mejores momentos, eso es muy cierto. Muchos no están contentos con ella a pesar de sus beneficios. A los griegos les costó mucho sostenerla, no lo lograron y desapareció por varios siglos. ¿Cuanto tiempo lograremos sostener la democracia nosotros?.
Eso es algo que me preocupa, más que la muerte de Amy Winehouse, que sí, es lamentable, pero que no representa un riesgo para una comunidad, país o región, como si lo representa el atentado que sufrieron los noruegos. La mayoría de la gente no se percata del trasfondo que conllevan los atentados en Noruega y por eso tal vez le den más atención a la muerte de una celebridad. La ideología política tiene una mayor repercusión en la sociedad que una hermosa voz, sin duda. Es duro sufrir de depresiones y lidiar batallas contra las drogas como en el caso de Amy, pero es más duro que casi cientos de personas tengan que pagar por la intolerancia de un fanático político.

Hoy es domingo y no tengo nada sobre que escribir, así que mejor les quiero compartir algo de mi etapa de compositor. Hubo un tiempo en que tocaba la guitarra eléctrica y hacía mis composiciones por medio de software profesional (conseguido de eMule, Taringa y otros sitios parecidos porque pues no había lana para comprar eso), no era el guitarrista más técnico pero mis composiciones siempre me gustaron. Eran bastante experimentales y emotivas. Por alguna razón dejé de tocar la guitarra y esa etapa quedó atras.
¡Cómo pasa el tiempo!. Recuerdo que iba en la preparatoria cuando salió el sencillo de Molotov Gimme the Power. El grupo revolucionó la música mexicana no solo por el estilo de la música, sino porque gracias a la globalización, a las nuevas alternativas a «Siempre en Domingo», se abrió escenario para bandas nuevas. Pero Molotov revolucionó sobre todo por el contenido de sus canciones, altisonantes, agresivas. Pero me llama la atención esa canción llamada Gimme the power, que era básicamente una canción cantada con coros en «spanglish» y motivos mexicanos con influencia de bandas norteamericanas.
México está viviendo sus domingos sangrientos a causa de la batalla contra el narcotráfico, y bajo ese tenor, Bono y su banda U2 vienen a dar tres conciertos a la Ciudad de México en su gira 360. La banda irlandesa es una de las más populares del planeta, a pesar de que sus últimos discos no han sido tan buenos, siguen convocando gente y
No se si pudiera considerar a la banda como música. No se si pueda considerar música a un conjunto de trompetas disonantes entre sí, acompañado de un vocalista que (salvo sus honrosas excepciones) no tiene ningún talento para cantar. La música de banda tiene la peculiar característica de tener un ritmo bailable, y eso es lo que la hace famosa ante el populacho. De hecho pues la banda empezó a tener éxito en las clases bajas, pero desde algún tiempo también logró tener penetración en las clases medias y altas.
Yo ví a Kalimba por primera vez en la novela
Ya alguna vez había platicado sobre como