Categoría: El Cerebro Olímpico

  • ¿De la olimpiada a la decadencia?

    ¿De la olimpiada a la decadencia?

    Así se encuentra la alberca olímpica de Atenas a 8 años de haber organizado las olimpiadas

    ¿De la olimpiada a la decadencia?

    Muchas ciudades del mundo sueñan con hacer una olimpiada, acá en Guadalajara, cuando el «gober piadoso» Emilio González Márquez prometió unas olimpiadas para Guadalajara, el estadio Omnilife donde se llevaron a cabo los Juegos Panamericanos el año pasado, se vino literalmente abajo. Es que una olimpiada tiene un gran significado para la ciudad que la organiza, pero a veces, termina siendo contraproducente organizarlas, porque una olimpiada a veces no solo no ayuda a que una ciudad crezca, sino todo lo contrario.

    Las olimpiadas muchas veces son dadas, o bien a ciudades cuyos países están consolidados, o a países que van en camino al desarrollo o al progreso. En el primer caso podemos mencionar a Londres, a Sidney o a Atlanta (horribles aquellas olimpiadas), en el segundo caso  tenemos a Seul, Beijing, a Río de Janeiro y a la Ciudad de México. En el caso de Brasil y México, dada su economía prometedora, se les otorgó tanto las olimpiadas como el mundial a dos años de distancia. Tenemos un tercer caso donde las olimpiadas se le otorga a una ciudad por lo que aquella simboliza, como fue el caso de Atenas.

    En los tres casos tenemos ejemplos donde la debacle (económica o total) de una nación se gestó después de haber organizado unas olimpiadas. En el primer caso Londres es un ejemplo, y es que sucede que la economía estaba bien en Europa cuando ganaron la sede, pero al momento de organizar dicho evento se vivía una dura crisis económica, que ni siquiera los empleos temporales que genera el evento subsanaron el problema que viven. A pesar de que no tiraron la casa por la ventana y organizaron unos juegos austeros, la realidad es cruda. Gran Bretaña pagará las olimpiadas con ajustes y austeridad en los próximos 10 años.

    El segundo caso es más llamativo. No incluiría a Beijing, porque China, es China. Pero si podríamos incluir a México. El modelo de sustitución de importaciones que había sido todo un éxito en las últimas décadas al punto que los chinos, sí, los chinos, vinieron a ver «como le hacíamos»; empezó a mostrar signos de deterioro justo en la época en que México organizó ambos eventos. Ni que decir del asunto social donde la Masacre de Tlatelolco ordenada por Díaz Ordaz fue llevada a cabo solo 10 días antes de la inaguración de los Juegos Olímpicos. La razón por la cual a México le dieron los eventos, de diluyó; vinieron los gobiernos de Echeverría, López Portillo, y los contemporaneos que tumbaron literalmente la economía del país. De Brasil se hablan muchas cosas buenas, pero algunos ven con un poco de temor la organización de las olimpiadas y el mundial, por el impacto que pueda tener sobre la economía, y también por el ambiente económico mundial que se respira.

    El tercer caso, y el más doloroso, es Atenas. Las olimpiadas fueron un factor directo para que Grecia se viniera abajo en su economía. No estaban preparados económicamente para organizar unas olimpiadas, quisieron tomar el riesgo y se postularon con el argumento de que en esta ciudad se organizaron los primeros juegos. Ahora Grecia es el país que más sufre en Europa, cuya inclusión en la eurozona se tambalea, y donde han tenido que deponer presidentes y llamar a elecciones extraordinarias para buscar a personas que puedan con el difícil paquete.

    Para contender en unas olimpiadas no solo es necesario tener la capacidad en infraestructura de hacerlo, sino tener la capacidad económica. Porque muchos países sin dichas capacidades podrían endeudarse y tirar la casa por la ventana para hacer unas olimpiadas decentes, pero esto a costa de su economía. Muchas veces el endeudamiento termina siendo más grande que los ingresos generados por el posicionamiento de la ciudad, y es que muchos todavía ven la organización de unos juegos olímpicos como un orgullo y no como algo que pueda beneficiar a una entidad.

     

  • México en Londres 2012, un análisis necesario

    México en Londres 2012, un análisis necesario

    México en Londres 2012, un análisis necesario

    Sin duda, el sábado (día en que escribo este artículo) fue un día muy importante en el deporte mexicano. La selección olímpica de futbol ganó el oro, un triunfo histórico sobre Brasil (quien no ha podido ganar nunca dicha presea) y por todo lo que significa. Por su lado María de Rosario Espinoza, si bien no pudo obtener el oro (un asunto con los resultados copeteados de los jueces), se vio muy bien y obtuvo más que merecido el bronce, para así convertirse en uno de los muy pocos atletas en ganar preseas en dos olimpiadas diferentes.

    Creo que el desempeño de México en las olimpiadas fue bueno, se nota un progreso en el deporte donde antes se hablaban de una o dos medallas en una olimpiada, ahora hablamos de 7. Este es el mejor resultado desde Los Angeles 1984 y en número de medallas solo es superado por las olimpiadas en México 68. No solo esa es la buena noticia, muchos atletas que no ganaron medalla, mostraron ser más competitivos (y ya ven que algunos dicen que solo lleven a los que puedan ganar medallas), hay varias promesas para los juegos de Río en 2016. Cierto, falta mucho para decir que tenemos un país competitivo en deporte, pero en mi percepción el rumbo es bueno, la mentalidad en los deportistas ha mostrado un cambio, y algunos directivos (por cierto, la presencia de Olegario Vázquez Raña, fue como un balde de agua fría) como que ya empiezan a medio ponerse las pilas. Los atletas están más preparados, existe más infraestructura y oportunidades.

    El futbol es la medalla más importante. Algunos piensan lo contrario, pero les explico mis razones: México es un país tradicionalmente individualista, todas las medallas que hemos ganado desde hace más de medio siglo ha sido en deportes individuales, o bien de parejas (clavados sincronizados). El ganar una medalla dorada en deporte de conjunto es muy bueno, y más en un deporte que hasta hace poco, despertaba muchas pasiones pero no entregaba alegrías. Esta presea es el mayor logro en la historia del futbol mexicano, ni más ni menos. Y lo mejor, es que los jugadores y el cuerpo técnico hicieron los complejos a un lado y mostraron una cara que necesita urgentemente el país, una cara ganadora.

    Muchos minimizarán el triunfo de la selección alegando que hay cosas más importantes como la situación política del país. Ciertamente lo son, pero eso no es privativo del festejo del campeonato más importante, incluso esto se puede abordar de otra forma. El hacer el contraste entre unos deportistas con una actitud positiva y ganadora, con un presidente electo que huele a corrupción, autoritarismo y a triunfo con trampa, nos dice que las cosas no tienen que ser necesariamente como lo segundo y sí como lo primero. Incluso me atrevo a decir que el despertar ciudadano, la disipación de la pasividad de la sociedad, aunado con un cambio de mentalidad en nuestros atletas, es un buen augurio. Esa misma mentalidad derrotista de antaño de -no se pudo, no lograré ganar medalla, las circunstancias no lo permitieron- es muy parecida a eso de -así es la política, todos roban, todos compran votos, pero ¿Qué le hago?, así es México-.

    Naturalmente no debemos de quitar el dedo del renglón de lo que sucede en nuestro país, incluso estos triunfos deben de servir como aliciente. Si los deportistas pueden ganar medallas, nosotros podemos construir democracia. Ciertamente, nuestro deporte puede dar mucho más, pero ya hay avances, y debemos de seguir en el camino no solo para ganar más medallas, sino para fomentar la cultura del deporte en nuestro país. En lo particular me voy con un buen sabor de boca, no tanto por el número de medallas, sino por la actitud, cada vez hay más actitud ganadora y menos ratones verdes.

    Felicidades a todos nuestros atletas

  • Los mexicanos compitiendo en las olimpiadas

    Los mexicanos compitiendo en las olimpiadas

    Los mexicanos compitiendo en la olimpiadas

    Particularmente no estoy de acuerdo con eso de que solo deberían ir a las olimpiadas quienes tengan posibilidad de ganar medallas. Bajo este argumento, por ejemplo, en las pruebas de atletismo no existirían semifinales y en las finales en lugar de 8, correrían, no sé 5 o 6 atletas. Generalmente van a las olimpiadas un promedio de 100 atletas mexicanos (a veces más y a veces menos), y se consiguen entre 3 y 7 medallas. Un país ganador como Estados Unidos lleva más de 500 atletas y de estos aproximadamente 100 llegarán a ganar medalla; China incluso es más eficiente porque lleva 385 atletas y gana lo mismo que Estados Unidos. Reino Unido por su parte lleva 558 atletas a sus olimpiadas y aproximadamente 70 ganarán medallas. Verán que todos los países llevan a las olimpiadas atletas que pues no tienen la capacidad de contender a las medallas.

    Llevar a quienes solo pueden ganar (tendríamos que llevar a una delegación de 20 atletas cuando mucho) sería contraproducente, porque siempre puede existir la posibilidad de que algún atleta de la sorpresa. Además lo que no se toma en cuenta es que muchos de estos atletas van a foguearse, varios de ellos van para tener mayores oportunidades de éxito en alguna olimpiada ulterior o un mundial de su especialidad. Otros van a mejorar su marca personal, o a romper la marca nacional aunque ello no implique ganar una medalla. Se habla del costo de llevar a los atletas, pero a mí lo que me indigna es que en el desfile de naciones casi la mitad de los que marchan son directivos, que básicamente van a vacacionar. Por ejemplo, en las olimpiadas pasadas, los que participaron en tiro con arco prácticamente no eran considerados para las medallas, pero ahora se obtuvo una medalla de plata y otra de bronce.

    Las medallas de cierta forma nos pueden hablar del potencial de un país, un país que gana muchas medallas generalmente es un país fuerte, pero también muy poblado. Países no muy grandes pero con un muy alto nivel de vida como Noruega u Holanda no están en las posiciones principales, aunque siempre tienen contendientes de primer nivel. También las medallas son una forma de propaganda. En la guerra fría Estados Unidos y la Unión Soviética luchaban por ser el país que se llevara el certamen; también otros países como el Reino Unido, las dos alemanias, y los entonces países comunistas como Rumania, tenían contendientes de primer nivel con este fin.

    En el caso de México creo que el medallero sí refleja la realidad del país; más porque somos un país lo suficientemente poblado para estar al menos en los primeros 20 lugares y no es así. Es un reflejo de la poca promoción del deporte en nuestro país y la capacidad que tenemos que para promocionarlo (muchas escuelas ni techo tienen, y pues menos pueden aspirar para tener infraestructura deportiva). El esfuerzo de las autoridades, instituciones públicas y privadas, inciden en el medallero. Las autoridades jaliscienses (como mencioné anteriormente) de hace algunos años a ahora decidieron apostar al deporte, donde se llevaron varias olimpiadas nacionales consecutivas. Gran parte de las medallas olímpicas ganadas desde ahora son jaliscienses, o si no lo son, se formaron en Jalisco.

    Cierto es también que las características físicas inciden. Los rasgos de nuestros atletas tal vez no son los más favorecidos para competir en natación (hombres blancos y altos) o en pruebas de velocidad (hombres negros) aunque en este último hemos tenido exponentes como Ana Gabriela Guevara. Pero en otros deportes la fisonomía no es motivo para justificar las pocas medallas que obtenemos en los deportes. Si pensáramos en llevar a las olimpiadas solo a aquellos que «se cree» pueden ganar medallas, entonces tendríamos todavía menos medallistas a largo plazo.

  • Impresionante Michael Phelps

    Impresionante Michael Phelps

    Impresionante Michael Phelps

    Es un privilegio vivir para ver al mejor atleta que ha dado la historia, simplemente. Es cierto que el Phelps de Londres no es el mismo que el de Beijing, pero no importa. Phelps con la mitad del nivel de las olimpiadas de hace cuatro años, fue a cerrar con brecha de oro su carrera olímpica dejando a su paso varios records mundiales. Ha ganado 20 medallas (el más ganador del mundo) y 16 medallas de oro (también el más ganador del mundo). Para darse una idea de lo impresionante que es Michael Phelps, el ha ganado en tres olimpiadas, más medallas de oro que las que ha ganado México en todas las olimpiadas que ha participado en un siglo de historia.

    Estados Unidos ha sido un país que siempre ha destacado en el deporte (a pesar de la obesidad de gran parte de su población), esto es parte por su cultura deportiva, en un país bélico que ha basado históricamente parte de su poderío en la milicia, se necesitan hombres fuertes, ágiles y deportistas. Además, el inalcanzable apoyo de las universidades que becan a los alumnos que sobresalen en los deportes para promocionarlos en las ligas colegiales a cambio de que estudien. Los Juegos Olímpicos han sido plataforma para que los países muestren su poderío, por eso tanto los estadounidenses como los países comunistas destacaron tanto en el deporte, las olimpiadas llegaron a ser una extensión de la guerra fría.

    Ahora la competencia en las olimpiadas es la misma que entre los países que se pelean la hegemonía mundial, Estados Unidos y China. En el 2008 los chinos se llevaron el medallero en su casa, pareciera que en el 2012 va a ser lo mismo. Pero dentro de las últimas olimpiadas donde Estados Unidos pareciera quedar rezagado en el medallero, emerge el mejor atleta de la historia olímpica: Michael Phelps.

    Por cierto, hasta ahora creo que la delegación mexicana va bien, aunque claro que estamos esperando a que caiga el primer oro. En el día que escribo esto, en tiro con arco se obtuvieron dos medallas. Entre tanta relación entre las olimpiadas y la política (ya ven que a los mexicanos nos encanta satirizar todo lo que ocurre en nuestro país), una persona encontró dentro del timeline de Twitter de Mariana Avitia, quien ganó la medalla de bronce, un Tweet donde estaba muy molesta por el triunfo del «presidente electo», lo cual fue motivo de festejo para los opositores al copete mexiquense (más que la propia medalla). Que por cierto, las olimpiadas más que distraer la atención de la situación política del país, como muchos creían que iba a ocurrir, pareciera que hacen lo contrario; y más cuando el equipo de comunicación de Peña Nieto publica tweets confundiendo los nombres de los medallistas de clavados. Es costumbre ya relacionar el asunto de Soriana con el «lavado sincronizado» (como dicen algunos) o decir que AMLO impugnará la inaguración de los Juegos porque la «República Amorosa» no apareció en el desfile de naciones.

    Cierto que nuestro deporte sigue en pañales, pero me da orgullo ver a los atletas que ponen el nombre de México en alto. El esfuerzo de las autoridades en Jalisco en el deporte (donde este estado ha ganado las últimas olimpiadas nacionales) ha dado frutos, ya que la mayoría de los medallistas de Londres 2012 hasta ahora, son jaliscienses y si no lo son, fueron formados por las autoridades jaliscienses.

  • Inauguración de los Juegos Olímpicos, nos quedaron a deber

    Inauguración de los Juegos Olímpicos, nos quedaron a deber

    Inauguración de los Juegos Olímpicos, nos quedaron a deberA las 3:00 de la tarde hora de la Ciudad de México dieron inicio los Juegos Olímpicos, la transmisión mostró un video donde se recorría la ciudad de Londres donde se mostraban los emblemas de Inglaterra, hasta llegar al estadio olímpico donde la gente coreó la cuenta regresiva respetando el ritmo de la música de fondo, que en este caso era Map of the Problematique de Muse, una de las bandas más importantes del reino unido de las últimas décadas y quienes también compusieron el tema oficial, Survival. Pero a pesar de la entrada emotiva, esta inauguración no estuvo ni siquiera cerca de lo que fue la de los juegos de Beijing. Los ingleses nos mostraron parte de su cultura, la revolución industrial, los típicos soldados, las vestimentas inglesas, pero no terminaron de llamar la atención, ni lo logró el hecho de que las tribunas se convirtieron en una pantalla gigante gracias al conjunto de unas pequeñas luces que estaban a lado de cada butaca.

    Los ingleses han aportado al mundo mucho en cuestión musical y eso se dejó ver, la música que acompañaba a las puestas en escena era buenísima, me atrevo a decir que es la mejor musicalización que he visto en unos juegos olímpicos, lo malo es que la música es lo que más llamó la atención. También se hizo un recorrido por la historia musical de Inglaterra, ningún grupo importante dejó de estar ahí, Pink Floyd, Led Zeppelin, The Verve, Eurythmics, Coldplay, Radiohead, Queen, Blur, Muse, David Bowie, Oasis, Paul McCartney, The Rolling Stones, Mike Oldfield, todos sonaron, y mucha gente se alegró de escuchar a su banda favorita en unas olimpiadas, sobre todo los fans de Muse que tuvieron el honor de ver como una canción de ellos abría los juegos olímpicos. Lo demás quedó en un segundo plano, el estadio sí, muy bello, pero faltó algo, no nos lograron sorprender, al menos a mi no me impresionaron una sola vez, llamaba más la atención que Mr. Bond o Mr. Bean fueran parte del espectáculo, pero ninguna puesta en escena fue sorprendente. Ese cesped verde que vimos desde hace semanas nos hizo creer que veríamos algo totalmente espectacular y así no fue, aunque ese cerro donde había un árbol en su cima y donde se colocaron las banderas de los 205 países fue un detalle para agradecer.

    La parte de la Revolución Industrial y los aros que parecían salir de una fundidora creo que fue de lo más llamativo, sobre todo por lo que representa. En esa parte pensé que vendrían cosas mejores pero no fue así, estuve más entretenido con la música de fondo. Pero si se trataba de música, mejor bajo las rolas de Taringa, y pongo un Wallpaper de los aros olímpicos y ¡vualá!. Cierto que Inglaterra invirtió una tercera parte de lo que lo hizo China en su inauguración, pero pensé que lo «aparatoso» iba a ser acertadamente sustituido por la rica cultura inglesa, pero no sucedió, no supieron como «presumir» su cultura. A Estados Unidos debida a su escasa cultura se le puede perdonar algo así, a Inglaterra no.

    El pebetero fue otra de las decepciones, nadie importante lo encendió, este fue encendido por varios jóvenes, no vimos nada espectacular, creo que lo más aburrido de las tres últimas décadas, solo superado por Atlanta 96. Aunque esto no tiene que ver con la organización de los Juegos Olímpicos, pero lo primero que me imaginé al ver a la delegación mexicana fue a Beatriz Paredes, esperaba algo tradicional pero no tanto, se me hizo algo pretencioso, con poca clase.

    Todos se preguntan ¿y Muse?. Ellos estarán en la clausura, y creo que fue acertado dejarlos para ese evento porque la apertura fue de McCartney (recordemos que The Beatles es lo más simbólico de la música contemporanea inglesa), y creo que es mejor que ellos sean los estrellas en el cierre a que pasen a un segundo plano en la inauguración, como los Artic Monkeys.

  • Londres 2012, lucha por la supremacía

    Londres 2012, lucha por la supremacía

    Londres 2012, lucha por la supremacíaUna olimpiada es la muestra de la necesidad innata del ser humano de ser el mejor. Toda persona busca ser el mejor en algo, y el que no lo hace es porque tiene baja autoestima o cree que no vale nada, reprime ese instinto que se nos dio para nuestra supervivencia. Las olimpiadas son una muestra de que en el mundo no vence el más bonachón, sino el más fuerte, el más capaz, el más apto. No sé, no creo que si en los 400 metros planos me salga de la pista para abrazar a todo el público gane la medalla de oro. No hay que negarlo, todos queremos ser los mejores en algo, queremos redimirnos como seres humanos y no quedar perdidos entre las masas; en el caso de los atletas, buscan su supremacía en actividades físicas (por eso luego no es raro ver una ausencia de atletas intelectuales).

    Incluso los mexicanos esperamos que nuestros compatriotas se traigan algunas medallas de oro porque de esa manera para nosotros eso representaría un orgullo para nuestro país, por mejor sea el resultado, el país sale mejor parado. Si sacaran un estudio donde se demostraran que México es el país más «amoroso» y besucón, a nadie le importaría. Imaginen que un gringo me debate: -My country won both World War’s, we are the most powerful nation and we exert influence around the world-. Yo le respondo, no pues acá en México todos nos queremos, nos abrazamos y jugamos agarrados de la mano a la rueda de San Miguel.

    Eso sí, en las olimpiadas, al menos «dentro de ellas» si existe la meritocracia, el que triunfa si es el mejor. No es como en ámbitos empresariales o políticos donde llega el que tiene más compadrazgos, amiguismos (cosa que se da mucho en México), de esta forma no me quiero imaginar una entrevista así: Señor Michael Phelps, -dígame tres formas de nado que hayan influído su vida-, -No recuerdo muy bien, pero uno de ellos es el nado de mariposa, pero solo unos pasajes de este nado, también uno que he practicado mucho para las olimpiadas son los 100 metros planos-. O no sé, luego entrevistamos a Bolt y nos dice: -Si reduzco el sueldo de mis entrenadores a la mitad, me va a alcanzar para comprar un mejor uniforme y así voy a ganar-. Afortunadamente algo que gusta de las olimpiadas es que los mejores están ahí, es una muestra utópica de lo que debería ser la humanidad en su conjunto; una sociedad donde se premie al mejor y se castigue al peor, no al revés.

    Las olimpiadas son un símbolo representativo de la humanidad, donde los mejores compiten sin necesidad de infligir daño al contrario como puede ocurrir en una guerra. Las olimpiadas son una guerra pacífica, donde las naciones buscan mostrar su supremacía a través de competiciones atléticas. Aquella nación cuya raza encabece el medallero, será la que se considere más fuerte y más preparada, se sentirá orgullosa, y naturalmente le ayudará un poco a evadir la realidad, más cuando su posición como nación en el mundo no concuerda con el resultado olímpico.

    ¿Qué va a pasar con México? Lo de siempre. Se obtendrán pocas medallas, tal vez alguna de oro meritoria del atleta «a pesar» de las instituciones deportivas que tenemos, se dirá que el resultado fue malo, todos se echarán la culpa, algún interesado en sacar plata (tipo Vázquez Raña y así) llegará con un plan de reestructuración, pasarán los meses, el tema quedará en el olvido, y como si no hubiera pasado nada, la historia se repetirá en Río 2016.

    Tranzius, Corruptus,  Compadrazgus

  • George W. Bush Olímpicamente Pedo.

    Y pensar que esta basofia es el presidente del país mas importante e influyente del mundo; al menos Sarkozy se pone pedo con estilo, pero este la verdad da penita ajena. Ojalá esto lo tomen en cuenta los Estadounidenses a la hora de votar en las próximas elecciones (a McCain ya se le paró el «Palin»).

    Nótese que en las fotos tiene el brazo lesionado, probablemente porque se cayó de borracho. Pero eso sí, se ve que se puso pedo para amortiguar el stress que le causaba la guerra de Rusia contra los Georgianos.

    Fuente: Voltaire.net








  • Rosario Espinoza rescata el orgullo mexicano.

    Las olimpiadas de Beijing de ser un fracaso inminente, han pasado a ser unas olimpiadas aceptables para México, sobre todo, gracias a nuestros deportistas que a pesar de los pesares y del poco apoyo, han demostrado el caracter suficiente para que nuestro país no se vaya humillado de estas olimpiadas.

    Rosario Espinoza dió el segundo oro en Tae Kwon Do, gracias a su esfuerzo, y gracias al entrenador Jose Luís Onofre, el cual tiene mucho mas mérito que todo el Comité Olímpico Mexicano junto. Se logró una hazaña que no se repetía desde Los Ángeles 1984 (con la ayuda del boicot soviético) en el cual el país gana dos oros en una justa olímpica.

    Tal vez creo que fué saludable el no dar demasiada difusión a nuestras estrellas, como pasó en Atenas 2004 donde se hizo un seguimiento intenso, como el de Ana Guevara que a fín de cuentas ganó una medalla de plata. Ahora nadie sabía quien podía dar la cara por México, y salieron dos taekwondoines (junto con Paola y Tatiana) que mostraron que el país si puede ser triunfador.

    Hubo mucha polémica en torno a esta competición, no por parte de Rosario, sino de sus rivales, una de las cuales parecía que iba a ser una China con un título mundial, y al final fue la inglesa, que al final le dieron el triunfo justamente (30 minutos después de haber acabado la competición), pero que sufrió con la mexicana por una lesión que estuvo resintiendo durante toda la pelea.

    Pero si hablamos de polémica, deberíamos de hablar del cubano Angel Valodia Matos, que ante una decisión polémica (a pesar de ir ganando contra Arman Chilmanov fué eliminado por pedir un minuto de tiempo para recuperarse de la lesión), independientemente de lo polémico y lo injusta que fue la decisión a mi parecer, lo que hizo el cubano fué una pendejada. ¿Como se le ocurre patear al referee en su carota?, bueno, esto le costó la suspensión de por vida a el y a su entrenador (no quiero saber que pasó en los vestidores entre ellos dos, sobre todo porque también terminó con la carrera de quien lo entrenó).

    Imagen: El Economista

    Aquí el video de la agresión: