Categoría: El Cerebro Mundialista

  • Argentina 3-1 México. Y al final, nos quedamos con lo mismo.

    Arrancaba el partido. Había ido con una amiga y varios primos a ver el partido y todos estábamos a la expectativa. Todos sabíamos que México venía como la víctima y no tenía muchas oportunidades de ganar, pero aún así teníamos esperanzas de que la selección lograra hacer algo. Se tenía la esperanza a pesar de que se respiraba un aire de pesimismo en la concentración tricolor. Javier Aguirre aparecía cabizbajo al hablar con las cámaras, pero por ahí decían que Mourinho, el técnico del Inter de Milán también había aparecido así antes de vencer al supuestamente imbatible Barcelona en la Champions League.

    Pero contra todos los pronósticos pesimistas México empezaba jugando bien. Tenía el control del partido, y los argentinos parecía que se daban cuenta de que la selección mexicana no iba a ser fácil. Durante los primeros 25 minutos México logró desesperar a su rival y en ese lapso tuvo dos jugadas claras de gol, una que se estrella en el travesaño y otro por medio de un tiro raso que casi rosa el poste. Todo parecía que pintaba para algo bueno para México, la estrategia de desesperar a los argentinos parecía funcionar, pero después viene una jugada donde en un disparo el conejo Pérez no se logra hacer de la bola, e inmediatamente después, Tevez marca el primer gol para Argentina en un claro fuera de lugar. Todo el mundo se percató de ello, de hecho pasaron la repetición en las pantallas, pero el árbitro Rosetti ya se había equivocado y había marcado el gol como válido. A partir de entonces las cosas cambiaron para México, se desfondó moralmente, y eso dió pié a que Argentina, sin despeinarse, definiera el partido antes de irse al segundo tiempo tras un error garrafal de Osorio, que Higuaín supo capitalizar para marcar el 2-0 para la albiceleste.

    México ya estaba derrotado moralmente. Argentina era totalmente superior en el campo, y así lo demostró al finalizar el primer tiempo, y al comenzar el segundo, donde Tevez anotaba un golazo para poner la pizarra 3-0. Parecía que se venía la goleada, la humillación para la selección mexicana, pero México al final decidió luchar para terminar el partido con dignidad, y al menos lo hizo a medias, gracias a un gol del Chicharito Hernández que puso el marcador definitivo 3-1. Después de eso, México siguió luchando, pero ya sin ninguna idea ni ningún orden, los argentinos los contuvieron bien hasta el final del partido, y de esta forma, se terminó el partido que manda a la selección de regreso a casa.

    Aguirre para este partido, había contentado a muchos al meter a Guardado y al Chicharito de inicio, quienes tenían argumentos para ser titulares desde un inicio, pero cometió dos errores garrafales. La primera fué haberle dado la confianza al Bofo para iniciar, el cual no hizo nada durante el primer tiempo en el que estuvo (supongo que creyó que le podía funcionar como comodín, pero más bien terminó entendiendo por qué los aficionados lo querían fuera) y el segundo fué haber cambiado a Guardado por el Guille Franco en el segundo tiempo, un cambio inexplicable, dado que Guardado estaba haciendo un decoroso papel en el partido y el Guille Franco ya nos había demostrado a todos que no tenía ninguna razón para estar en la selección.

    Es cierto que el arbitro influyó en el marcador, pero eso tampoco quiere decir que la derrota fué injusta. México no supo como reaccionar, tuvo equivocaciones, y los argentinos aprovecharon las jugadas que tuvieron para acabar con el partido. No se sabe que hubiera pasado si el árbitro hubiera decretado ilegítimo el gol de Tevez como tuvo que ser, pero el hubiera no existe y la selección no supo reaccionar, no supo tener la mentalidad de la que tanto se habla para salir adelante. Se dieron por muertos y los argentinos se encargaron de rematarlos. Así que a pesar de todo, podemos decir que la victoria de argentina sobre la selección no es injusta. Argentina es merecedora del triunfo y México de su derrota.

    A fin de cuentas, en este mundial terminó siendo la misma historia que nos han repetido desde 1994. Ya son más de 12 años de espera para que México avance al tan cacareado quinto partido, y no se ha logrado. Los supuestos progresos del futbol mexicano no se logran palpar en los mundiales en los cuales siempre termina ocurriendo lo mismo. Y si no hay voluntad por parte de los directivos y de los amos del futbol, parece que la historia continuará repitiéndose. A fin de cuentas el de Sudáfrica fué un mundial mediocre para México. Un partido destacable ante Francia, pero también un empate ante Sudáfrica y dos derrotas ante Argentina y Uruguay donde se jugó mal. No hay nada nuevo que contar para México en el mundial de Sudáfrica, no se logró hacer historia y eliminar a uno de los favoritos.

    ¿Que sigue?. No se, pero como ya lo comentaba en el artículo anterior, no creo que nuestros directivos se vayan a poner las pilas para mejorar el nivel de nuestro futbol. Tal vez las esperanzas las veamos en otro lado. En 4 años tal vez la nueva generación de futbolistas llegue consolidada y con más madurez, a un Giovanni Dos Santos, Carlos Vela con más fogueo internacional, jugadores como Barrera y Juárez jugando en Europa, y que decir del Chicharito quien ya metió dos goles en su primer mundial, que pinta como una gran promesa para nuestra selección. Si esta generación se logra consolidar, podremos tal vez aspirar a algo más para el 2014, pero por parte de los directivos y los dueños del futbol, no esperen mucho, ellos ya ganaron su mundial.

  • ¿Por qué México no puede ser campeón del mundo?

    México es un país muy futbolero, me cae. En México se vive una pasión desmedida  por el futbol que ya otros países lo envidiarían. Viendo los partidos del mundial se vé como los mexicanos ponen tal ambiente que logran callar las chillantes vuvuzelas que hacen sonar los locales sudafricanos. De todos los partidos que he visto, me quedo admirado con la pasión que ponen los mexicanos, cantan el cielito lindo, gritan «si se puede», le gritan «puto» al portero del equipo contrario, hacen tal algarabía que creo que no es superada ni siquiera por los cánticos ingleses. Excepto por el partido con Sudáfrica (por obvias razones), México ha jugado como si fuera local, como si hubiera llenado el Jalisco o el Azteca. Son muchas personas las que hicieron muchos sacrificios para poder viajar hasta el país africano. No importa si son gente rica, si son taxistas, si son taqueros, todos se las ingeniaron para ahorrar más de $100,000 pesos en 4 años y poder estar con su selección.

    Y aquí es donde yo me pregunto ¿Por qué un país de más de 100 millones de habitantes, donde la gente como vive y come futbol, el cual está supuestamente respaldado por empresas de gran infraestructura, no puede lograr tener una selección que sea aspirante a ser campeóna del mundo?. Me decía un psicólogo, –el problema viene por nuestra idiosincrasia, no sabemos trabajar en equipo, fíjate bien. Los que logran triunfar en México, lo hacen en deportes individuales, en boxeo, en maratón, en caminata, en tae kwon do, en clavados y otros deportes más, pero cuando se habla de deportes de conjunto, nunca logramos destacar. Hay que aceptarlo, es nuestra idiosincrasia.

    Le doy la razón, pero si nos ponemos a profundizar un poco más, podemos encontrar otras razones. Y yo más bien creo que se debe a toda la estructura que sostiene al futbol mexicano. Todo empieza con las televisoras (el duopolio Televisa – TV Azteca) que son prácticamente dueñas del futbol y la selección mexicana. Supuestamente la FIFA no permite que en las ligas afiliadas haya dueños con más de un equipo, y sin embargo en México se saltan la regla: Televisa tiene 3 equipos en la primera división y TV Azteca tiene a 2. Los torneos cortos están diseñados para sacar más ventaja económica del fútbol y no están hechos para crear más competitividad, envían a la selección a jugar contra equipos de bajo nivel en Estados Unidos, porque en ese país obtienen una mayor suma económica que si jugaran en México o se fueran de gira a Europa.

    En rentabilidad económica, México es ya campeón del mundo. Salió publicado un artículo donde se ha demostrado por medio de la FIFA que México es de los países que tiene mayor audiencia en el mundial de Sudáfrica. También se menciona que México es uno de los 10 países que más dinero gasta en futbol. El derroche económico que genera el balompié en nuestro país es tal, que para las empresas que lo manejan resulta un jugoso negocio. Y no es que sea malo que lucren con el futbol, pero si lo es cuando ellos ya se conforman al obtener el «campeonato del mundo» en ganancias económicas.

    No es tan importante para las televisoras, por un ejemplo, que la selección avance más allá de los octavos de final, es cierto, que avance México significaría algún ingreso más para ellos, pero más bien buscan generar expectativas y generar una especie de patriotismo  con slogans como «ponte la verde» o «la selección azteca» y así aseguran que la gente se quede pegada al televisor viendo todos los partidos de preparación (que son bastantes, en comparación con los que tiene una selección promedio, y que varios de estos partidos son contra rivales que no oponen ninguna resistencia) con lo cual venden mucho más que lo que obtendrían con un México que avance a los cuartos de final, pero sin tantos partidos de preparación innecesarios.

    ¡Hay que exprimir a la selección haciéndola jugar lo más posible, ademas de alentar ese nacionalismo y orgullo que tienen dentro los mexicanos!. Pensar en ganar a Estados Unidos no significaría mucho futbolísticamente, pero se le puede sacar mucho jugo si se piensa en vender el partido como la revancha a todos los prejuicios que se tienen con los estadounidenses. Y lo peor de todo es que funciona. Cuando México ganó a Estados Unidos 2-1, no se logró una hazaña histórica ni mucho menos, pero el patriotismo inyectado por los medios en el espectador hicieron que miles de personas fueran a festejar al Angel de la Independencia, a la Minerva, a la Macroplaza, o que de plano fueran a agredir a compatriotas estadounidenses que de seguro, ni siquiera saben que su selección había caído ante México.

    A pesar de todo el dinero que rodea el futbol mexicano, parece que son pocos los que están dispuestos a mejorarlo. Son pocos los equipos que se han preocupado por tener fuerzas básicas decentes (entre ellos el Atlas, Chivas y Pumas, y pocos más), y si bien se han hecho algunos esfuerzos que mejoren la captación de nuevos jugadores (como el obligar a alinear a novatos tantos minutos en la temporada), en general no hay ningún esfuerzo en conjunto y en equipo para mejorar el nivel del futbol mexicano.

    Es cierto, que se han exportado algunos jugadores a Europa (pero casi todas las selecciones nacionales lo hacen, y hasta algunos inferiores a México tienen a toda su plantilla en el continente europeo), es cierto que gracias a algunos pocos se han logrado algunos triunfos, como el del campeonato mundial Sub 17 ganado por México. Pero también es cierto que estos esfuerzos de algunos pocos, son opacados por la mediocridad de muchos que se conforman con la rentabilidad que deja el futbol mexicano. El avance del futbol mexicano es a paso de tortuga y sin ningún orden. No se respetan ciclos y se improvisa mucho, tan es así que hace un poco más de un año, nadie sabía quienes eran los jugadores que conformaban la selección. Ahí esta Uruguay, la parte contrapuesta que a pesar de la difícil y cuestionada eliminatoria que tuvieron, dejaron a Tavarez como técnico de la selección uruguaya y ahora están desempeñando un muy buen mundial.

    En México, el avance del futbol en los últimos años es cuestionable. Desde 1994 no se avanza más allá de los octavos de final en los mundiales (tómese en cuenta que cuando se escribió esta nota todavía no se juega el partido de octavos de final contra Argentina). De hecho me atrevería a decir que el último gran empuje que se le dió al futbol mexicano fué en 1993 de la mano de Menotti y Mejía Barón cuando México llegó a la final de la Copa América. De ahí en adelante se ha mantenido un nivel de competitividad, no ha bajado es cierto, pero tambien es cierto que no ha subido mucho, más si lo comparamos con los avances que han tenido otros países como Estados Unidos (quienes nos quitaron el título de «gigantes de la Concacaf») o países asiáticos como Japón o Corea del Sur, que antes eran un flan en los mundiales, y ahora ya aspiran, con un mejor nivel, a calificar a la siguiente ronda.

    México no puede ser campeón del mundo, no por que no tenga los recursos, ni porque haya algo genético. No lo puede ser porque no se ha trabajado lo suficiente para darle un empujón al balompié nacional. Si aquellos muchos, si las televisoras, si los representantes, los promotores y directivos hicieran lo que hacen aquellos pocos, seguramente México sería una potencia mundial que podría mínimo pensar a aspirar como meta a llegar a unas semifinales ¿o por qué no?, a una final. Lo malo es que los que de verdad han hecho algo por la selección son «aquellos pocos» y los que se conforman y disfrutan de las ganancias son «aquellos muchos», donde no están solo los directivos, sino tambien los aficionados que se conforman con un mediocre desempeño.

    Dicen por ahí que «el aficionado tiene la selección que se merece». Y si bien es cierto, como dice Valdano, que «el futbol es la cosa más importante de las cosas que no son importantes en la vida». Si el aficionado se conforma con una selección que califique siempre a los mundiales y haga un papel de malo a mediano ¿que se va a esperar de la gente en las cosas que realmente importan?, ¿con que país se conformarán?, ¿con qué trabajo se conformarán?, ¿con qué políticos se conformarán?. Es cierto, pero el futbol en el caso de México, es el fiel reflejo de lo que sucede en el país, es cierto, es el reflejo de no poder trabajar en equipo, de pensar en los intereses de uno mismo y no en el de la comunidad.

    Noticia para el mexicano conformista: Eliminaron a los Estados Unidos

  • Uruguay 1-0 México. De la ilusión a la realidad.

    Parecía que hacía falta un baldazo de agua fría. Es cierto que México había logrado un marcador histórico con la moribunda Francia, pero algunos ya empezaban a vaticinar que la selección tenía con que ganar el mundial, que ibamos a ser capaces de levantar la copa del mundo, ¡que pendejada, caray!. Pues ahora llegaron los uruguayos (y yo lo advertí, estos van a ser más difíciles que los franceses) y que nos ganan con un gol de Suárez.

    No hace falta mucho narrar el partido. Javier Aguirre sigue cometiendo los mismos errores (y yo señalé que se había equivocado también en los cambios contra Francia), ¿por qué sigue metiendo al Guille Franco cuando este ya nos demostró que no sabe definir?, ¿Por qué el Cuau de inicio?, ¿Por qué salió Guardado cuando estaba jugando bien?. Volvieron a aparecer los fantasmas del pasado, las fallas atrás, la poca certeza adelante, que de lo único que podemos hablar, es de un tiro al poste del mismo Andrés Guardado. Y mientras México trataba de hacer su partido, Suárez, la estrella del Ajax de Holanda, metía el gol que pondría el marcador definitivo, y que no descalificó a México, porque el resultado en el otro partido, le terminó beneficiando.

    Si bien el partido contra Francia lo catalogamos de histórico, creo que tendremos que ubicar esa victoria en la realidad, porque los franceses andaban tan mal, que hasta Sudáfrica se dió el lujo de ganarles 2-1. Creo que esto fué un baldazo de agua fría para los que aseguraban que México iba a ser historia en este torneo (y sobre todo para los ilusos que decían que México iba a ganar el mundial). Simplemente se ve que hay mucho en que trabajar si se quiere vencer al siguiente rival, el cual será Argentina en octavos de final que se jugará el Domingo.

    Lo único que se ha asegurado hasta ahora es de haber hecho un mundial «no peor» a los 4 anteriores, de ahora en adelante todo lo que se haga será ganancia, y será mucha si el conjunto tricolor logra vencer a Argentina y vengarse por la pasada eliminación en Alemania 2006. Los argentinos parece que tienen todo a favor, tienen a Messi, a Higuaín, aunque Maradona en el banquillo podría ser un factor en contra para los chés, y esperemos que México le pueda sacar provecho, siempre y cuando ahora sí Javier Aguirre haga los movimientos correctos, y no se equivoque a la hora de parar al equipo, como ocurrió con Uruguay.

  • México 2-0 Francia. México hace historia

    No, no lo puedo creer. Yo mismo lo había dicho, iba a ser un partido muy difícil, pero era ganable. México tenía los elementos, Francia no andaba bien, y era cuestión de que la selección mexicana se la creyera, que podía hacer historia. En el artículo pasado yo dije, o es historia o va a ser una hecatombe, pero este mundial no va a ser igual que los anteriores y afortunadamente para todos los mexicanos, a diferencia de otras muchas veces, se hizo historia, se venció a un campeón del mundo, que sí, no estaba en su mejor nivel, pero es un equipo histórico, y México nunca se había dado el lujo de vencer a un equipo histórico en un mundial.

    Y no se ganó de chiripa, no se ganó por suerte o en el único contragolpe. México fué amo y señor de casi todo el partido, tuvo más posesión de pelota, era quien tenía más iniciativa y se dió el lujo de fallar una clara de gol en el primer tiempo. Francia intentaba, pero no podía. Los galos tenían solo tímidas aproximaciones y a pesar de que hubo un momento en que parecía que los azules llegaban más, México con el Guille, Giovanni y Vela lo hacía con más peligrosidad. Después se lesiona Vela y tiene que entrar Barrera en su lugar. La delantera ya no lucía como en un principio, se sentía que hacía falta Carlitos Vela, pero aún así el Tri seguía llegando, y con los mismos nervios con los que se inició el partido, nos fuimos al segundo tiempo.

    Sabíamos que México tenía que ganarle a Francia, era ganar o morir, no había de otra, la calificación dependía de ello, de hacer historia, la cual en el segundo tiempo se empezó a escribir. Yo estaba medio nervioso porque Javier Aguirre hacía algunos cambios que yo no entendía, quería ver a Andrés Guardado en la cancha, al Chicharito, ¿que hacía el Conejo como portero titular?. Luego si metió a Chicharito y a Cuauhtemoc (este último cambio no me había parecido muy acertado en ese momento) Pero justo cuando parecía que la delantera de México se empezaba a desdibujar, Rafa Marquez le puso un pase al Chicharito Hernández, quien se enfiló solo hacia la portería, se quita al portero Lloris y marcó el 1-0 en una jugada que tal vez fué fuera de lugar, muy apretado. ¿México iba a atrasar sus lineas e iba a defender?. Por supuesto que no, Javier Aguirre decidió mantener la misma dinámica de partido y así lo hizo, México siguió siendo dueño del balón y siguió atacando, hasta que en una jugada Barrera ingresa por el sector derecho del área grande y Abidal se barre sobre el para cometer un pénalty. El cobrador iba a ser ¿quien?. Si, Cuauhtemoc Blanco, quien cobró al poste izquierdo donde el portero nunca lo iba a poder alcanzar.

    Ahí se terminó el partido, los franceses no tenían capacidad de reacción. ¿Y Henry apá?, se quedó en la banca. Doménech, el técnico frances ni siquiera le dió la oportunidad de incorporarse al ataque y en cambio metió a un Valbuena que le hechaba ganas, pero que no tenía el desequilibrio que podrían generar gente como Henry. Ribery no pesó en la cancha, no era ese jugador temeroso que todos esperábamos y a pesar de que se le fué una que otra vez a Rafa Márquez en la marca, no pesó como en otros partidos.

    Todavía no terminan las cosas para México, debe de jugar con Uruguay y sacar un empate para asegurar su calificación, o bien, buscar el triunfo para evitar a Argentina en los octavos de final. El triunfo es histórico y hasta el momento es el partido más importante que se haya tenido en la historia de todos los mundiales, pero hay mucho camino por recorrer.

    También hay que ver las cosas como son, es válido que salga el orgullo nacional, que se salga a festejar, pero hay que recordar que a fin de cuentas esto es un espectáculo. No porque haya ganado México se han resuelto los problemas del país, los problemas ahí están y debemos de pelear para que se resuelvan. El partido más bien nos debería servir para ver que si se puede, que los mexicanos si tenemos la capacidad de salir adelante, nos debe de motivar a hacer las cosas mejor, porque si no quedará como mera anécdota. Hay que aprovechar la alegría para motivarnos y sacar al país adelante, pero no hay que pensar que un simple partido de futbol puede resolver las cosas como muchos nos lo quieren hacer creer.

    Felicidades a la selección mexicana y esperamos todos de corazón que sigan avanzando adelante y vayan escribiendo más historia en los mundiales para que la gente tenga algo de lo cual sentirse orgulloso.

  • La selección mexicana, entre la historia y la hecatombe.

    Eran mediados del 2009, iba a recoger mi coche porque estaba en reparación. Me habían hecho esperar como 20 minutos porque el carro todavía no estaba listo, y yo mientras tanto hechaba una ojeada al lugar. Me fijé en un cuartito donde habían dos mecánicos arreglando piezas y me llamó la atención el atuendo de uno de los dos mecánicos. Esta persona vestía un jersey Adidas original de la selección mexicana y tenía adherido un pin con el logotipo del mundial de Sudáfrica, el sueldo del mecánico tal vez no excedía los 5,000 pesos mensuales, pero no le importaba si tenía que derrochar su dinero para sentir que estaba con la selección, la cual iba a enfrentar a Estados Unidos (un duelo clave en la clasificación que a la postre iba a ganar 2-1), parecía una cuestión de religión, había que estar con la selección como muchos fieles están con Dios en misa los domingos, la vestimenta era el símbolo, y el pin, el paraíso deseado.

    Con eso me di cuenta de algo que ya sabía, para muchos el futbol no es un espectáculo, lo es todo, es como si el futbol fuera una relación de noviazgo y el mundial fueran las relaciones sexuales, es como una fuga de la realidad, –tal vez yo no puedo darme grandes placeres porque no tengo los recursos, por eso busco en el futbol aquella sensación de éxito que por mis condiciones no puedo obtener por mi mismo, es una forma de desahogar extenuantes jornadas de trabajo, lo es todo. Y justamente ahora la sociedad mexicana está preocupada como si de un grave asunto político se tratara, para muchos significa la autorrealización personal, mientras para otros es un mero espectáculo, pero donde se dan la oportunidad de sacar ese nacionalismo que tenían oculto el resto del año. Justo cuando ahora México tiene una misión de vida o muerte: Ganarle a Francia.

    Uruguay le demostró a México que tuvo una pésima actuación frente a Sudáfrica. Sin emplearse a fondo y siendo inteligentes, los uruguayos obtuvieron un triunfo de 3-0 frente a la escuadra de Sudáfrica que era local y contaba con el apoyo de su afición cuyas vuvuzelas ensordecedoras callaron al ver que no tenían la capacidad para enfrentarse a un rival de mediano nivel como lo era Uruguay. Forlán, Suárez y compañía, hicieron lo que debían de hacer para obtener un triunfo holgado y así llevarse no solo tres puntos, sino una diferencia de goles que puede ser determinante a la hora de saber quienes son los que van a calificar a la siguiente ronda. Esto pone al Tri en un predicamento porque casi le obliga a ganarle a los galos para poder aspirar a la calificación.

    Si pierde México con Francia, tendría que golear a Uruguay (lo cual veo imposible), si México empata con Francia, tendría que ganar por cualquier marcador a Uruguay (lo cual por el nivel mostrado, a mi parecer, se antoja más difícil que ganarle a los galos, los cuales a pesar de tener algunas figuras en el campo, no tienen cohesión como grupo, al grado que se tuvieron que valer de una mano para calificar a este certamen), pero si México le gana a Francia, tendría que empatar con Uruguay o hasta se podría dar el lujo de perder mientras los galos no ganen a los Bafana Bafana por una diferencia de goles que supere a la de México. Y es cierto que sea cual sea el resultado de México no lo califica o elimina matemáticamente, pero si lo puede poner al borde de la calificación, o de la eliminación.

    Lo que si es una realidad es que este mundial no va a ser como los cuatro mundiales pasados. México podrá decir que por primera vez en su historia, derrotó a una potencia mundial en un certamen mundialista, o podrá ser un sonado fracaso a diferencia de los otros mundiales donde la tarea de pasar a la siguiente ronda se había cumplido. Por eso México se encuentra entre la historia y la hecatombe. México tiene la posibilidad histórica de vencer a un campeon del mundo, y si bien ya lo había hecho ante Italia, fué en un simple partido amistoso. México tiene un partido muy difícil, pero no imposible de ganar, Francia no es ni de lejos el equipo que había campeonado en 1998, ni siquiera el que llegó a la final del 2006, ya no solo no tienen a Zidane, sino que tienen a un cuadro desdibujado, que aspira únicamente a los chispazos de buen futbol que ejecuten sus individualidades como Henry.

    Muchos están a la expectativa de lo que haga la selección. El gobierno espera el éxito, porque sabe que una selección ganadora es igual a un pueblo contento que olvidará aunque sea un rato todos los errores y desaciertos que se han cometido y por los cuales podría ser juzgado, la gente lo espera porque para muchos es su único aliciente de alegría en un país que pareciera ser ingrato con ellos, hasta las campañas mediáticas como Iniciativa México lo esperan porque apostaron al desempeño de la selección, porque saben que una de las muestras más grandes de nacionalismo que muestra el mexicano, es a través del futbol.

    Entre la historia y la hecatombe. ¿Se podrá pasar del si se puede al ya se pudo, como dice Javier Aguirre?, o por el contrario ¿nos quedaremos no solo con el «no se pudo» si no con el «se pudo menos que antes?. Once jugadores en la cancha, los suplentes y el entrenador tienen la palabra, las esperanzas de muchos mexicanos están puestas en ellos. ¿Será este un gran respiro de gloria en un país donde pasa de todo, pero no pasa nada?, ¿o será otro fracaso más?.

    Si México gana, habrá motivos por los cuales uno se pueda sentir orgulloso. Pero si pierde y fracasa, todos tratarán de buscar culpables, y como ocurre en los Juegos Olímpicos (donde si se han dado fracasos recientes), se prometerá que se hará todo para cambiar, pero a la vez no se hará nada, sobre todo en un deporte donde el Status Quo tiene enraizados sus intereses. Esperemos, por el bienestar emocional y psicológico del mexicano común, que México pueda sacar el resultado ante Francia.

  • La mentalidad alemana

    Alemania ha sido un país muy golpeado por la historia. Alemania más que ningun otro país podría justificar varios resentimientos que llegaron a raíz del Tratado de Versalles y de la caída del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial. Los alemanes perdieron territorio en esas dos guerras mundiales e incluso fueron invadidos por Estados Unidos y la Unión Soviética, lo que hizo que al final se tuviera que construír un vergonzoso Muro de Berín que cayó hasta casi entrada la década de los 90’s. Pero a pesar de su historia y de sus heridas, Alemania es un pueblo que no se rinde, que siempre dá lo máximo de sí, y que no se deja llevar por sus «traumas del pasado».

    Ahora justo en el mundial, al tiempo que escribo este artículo, Alemania le ganaba 4-0 a Australia en la fase de grupos. Para muchos es un marcador normal, pero para mí habla mucho de esa mentalidad ganadora que caracteriza al pueblo alemán. Hasta el día de hoy, las otras potencias como Inglaterra, Francia y Argentina, han jugado a medio gas conformándose con empates (en los dos primeros casos) y con un triunfo en el caso de Argentina donde si bien Messi lució y se hartó de fallar, se salvaron del empate frente a Nigeria. Pero los Alemanes se decidieron a jugar con esa garra y frialdad que les caracteriza, no solo como equipo de futbol, sino como pueblo, y sacaron una goleada de 4-0 frente a una Australia que ni las manos se atrevió a meter.

    Jugadores como Muller, Podolski, Cacau y Klose demostraron su capacidad y tenacidad a la hora de marcar los goles. De hecho Miroslav Klose se coloca a solo 4 goles de igualar a Ronaldo como el jugador con más anotaciones en todos los mundiales, y curiosamente Klose nunca ha tenido los reflectores encima otros jugadores que vienen a este mundial, como Cristiano Ronaldo, Kaka, Iniesta, Rooney y otras estrellas que nunca se lograrán acercar al número de goles que el jugador teutón ha anotado. Y lo mismo pasa con la selección alemana, siempre se dice que ya esta vieja, que no tiene jugadores de peso, o en el caso de este mundial, que tiene varias estrellas lesionadas. Siempre hay una razón para dejar a Alemania fuera de los equipos favoritos para llevarse el título. Pero a diferencia de otros países que sí son nombrados como favoritos (sobre todo el caso de Argentina), han llegado al menos a cuartos de final desde México 86. De hecho en los últimos dos mundiales llegaron a ser finalistas (en Japón y Corea 2002), y semifinalistas (en Alemania 2006), además de haber quedado como finalistas de la última Eurocopa celebrada hace dos años donde sucumbieron con España.

    ¿Que hace que los alemanes, si, esos alemanes a quienes no muchos consideran, siempre lleguen a los primeros lugares de las justas mundialistas?: Su mentalidad. Los alemanes no tendran los talentos futbolísticos que tienen otros equipos, pero siempre, desde el primer partido salen a morirse en la cancha como si estuvieran disputando una final. Así lo hicieron esta vez contra Australia, y los terminaron humillando. Y es que esa actitud que caracteriza a alemania es el equivalente a tener en el campo a un jugador nº 12, que en este caso no es el aficionado, más bien es su actitud.

    Como pueblo, podemos hablar igual de Alemania, parece no tener el peso que tiene Estados Unidos o Japón, pero siempre está ahí destacando, haciendo ruido, mostrándose como guerreros infranqueables ante todos los sucesos que ocurren en el globo terraqueo. Lo son tanto que, más que ningún otro país, han logrado cerrar esas fuertes heridas de muerte que recibieron en la guerra mundiales, a diferencia de otros países como México que nunca ha logrado superar sus problemas del pasado, a pesar de ser heridas mínimas si se comparara con lo que ha sufrido Alemania en la historia mundial. Incluso han superado sus propios prejuicios racistas y gente tanto negra como judía se ha logrado integrar con éxito a la sociedad alemania, y los que los repudian (los skinheads y neonazis) son una mínima minoría.

    Ojalá y los mexicanos aprendiéramos un poco más de la actitud alemana y jugaramos nuestro rol de mexicanos como si de finales se tratase, no solo en el futbol, sino en nuestro trabajo, en la política, en la vida diaria. Apuesto a que si tomáramos aunque fuera un poco de esa exitosa idiosincrasia alemana nuestro país sería algo mejor. No por nada las empresas alemanas que laboran en México, son empresas que saben respetar el marco legal, y empresas que les dan un muy buen trato a sus empleados, ellos mismos lo dicen. Ojalá tomemos un poco de conciencia y aprendamos del caso alemán. Seríamos un pueblo mucho más unido, más justo, y sobre todo, más ganador.

  • Festejando lo ridículo

    No puede ser, no, no me cabe en la cabeza, no lo asimilo. Pero es verdad, y ahora si Cerebro no va a tener piedad en criticar. Pero ¿como es posible carajo?, no lo puedo entender. Ahora resulta que tanto en el Angel de la Independencia como en la Minerva en Guadalajara, cientos de aficionados fueron a festejar el amargo empate contra Sudáfrica. ¿Festejar que?, ¿un empate?, ¿un partido que se debía haber ganado?, ¿un partido que nos deja con un pie fuera del mundial?. Caray, es que no lo puedo entender, no puedo comprender tanta mediocridad.

    A ver, es que México tuvo un pésimo partido que no se acerca nada a lo que mostró con Italia, es más ni siquiera con Inglaterra. Es cierto que México dominó en el primer tiempo, pero a partir de que les metieron el gol, los sudafricanos,  si, los débiles sudafricanos les pusieron un baile y hasta el árbitro les perdonó un penal. Si, luego llegó el gol de México y la selección se recompuso, pero en un contragolpe, los débiles bafana bafana se quedaron a un milímetro de meternos un gol que pegó en un poste. Si, nos salvamos gracias al poste y al árbitro (que supuestamente iba a conspirar contra nosotros). ¿Eso es lo que festejan?.

    Yo no me opuse a que Felipe Calderón viajara a Sudáfrica, pero es hora de que ya regrese. Ya no tanto por lo de la guardería ABC o por las huelgas de Cananea, no, es que parece que hay una plaga que parece ser más peligrosa que la influenza, y es la plaga de la mediocridad que está azotando las principales ciudades de México y parece que se necesitan tomar medidas urgentes. No se, tal vez hay que poner en cuarentena a estos tipos que se les ocurre festejar partidos que deberían quedar para el olvido. Me recuerdan a Lagrimita en su programa de Vamos a Jugar cuando decía ¡Perdiiiimos!. Perdonen, pero es que no lo entiendo y me da coraje, me da coraje que haya gente que sea tan conformista. Y si se conforman con un juego de futbol, ¿con que no se conformarán con las cosas que realmente importan en este país?, ¿festejarán también la corrupción, la desigualdad, las injusticias, a los políticos mediocres?.

    Creo que hay gente que ya no solo sabe diferenciar entre lo que es un espectáculo o una religión, sino que ya no tiene la capacidad de diferenciar entre lo que es un éxito y lo que es un fracaso. Y creo que eso ya es un problema grave, esto nos habla de que algo en la sociedad no está bien, no es normal para que me entiendan porque no tiene ninguna lógica, no tiene razón de ser.

    También he visto como algunos medios son tan condescendientes con un partido que se jugó mal. En mediotiempo, pusieron en el encabezado «Nos salvamos al 89, milagro verde». ¿Que milagro hizo México o que?, más bien se salvó de una hecatombe que hubiera significado la eliminación temprana del mundial. También por otro lado han habido críticas muy duras de quienes ponen en entredicho el futuro de la selección en el mundial como José Ramón Fernández y sus compañeros comentaristas de ESPN quienes no han tenido ninguna piedad con la selección mexicana, y quienes afirmaron inclusive que los sudafricanos merecían ganar.

    Espero no volver a ver a aficionados festejando derrotas o empates amargosos porque soy capaz de ir con mi carro a la minerva y… pitarles con el claxon.

  • Supertravel, fraude y estafa para aficionados que iban a ir al mundial.

    Imagínate que estás viendo los partidos de Alemania 2006, muy emocionado ves como México «ya merito» califica a los octavos de final, ves como Maradona sufre en las tribunas y de pronto se te viene a la mente la idea de asistir a un mundial y ser parte de toda esa fiesta. Te propones con tus amigos hacer un fondo y ahorrar parte de esas quincenas durante 4 años, lo cual significará sacrificio porque no podrás salir tanto a gastarte el dinero en el antro, ni comprarte ciertos lujos porque sabes que necesitas ahorrar en 4 años la cantidad de $10,000 dólares, además tienes otros gastos que no puedes hacer a un lado, como la comida, la gasolina de tu coche etc… Llega el tan ansiado momento de la Copa Mundial y te trasladas al aeropuerto capitalino y te llevas una espantosa noticia: ¡No hay ningún avión!. Imagínate el coraje, no solo de saber que no vas a poder ir al tan soñado mundial, sino que no sabes siquiera si vas a volver a ver tu dinero.

    Pues eso fué lo que les pasó a decenas de aficionados que se alistaban para ir a ver los 3 partidos de México en el mundial, gente que pagó hasta $12,000 dólares porque se les cumpliera el sueño de ir a ver a su selección. Los de Supertravel se excusaron en que el avión tenía fallas mecánicas, pero la verdad es que no alcanzaron a contratar ningún avión. Los aficionados tuvieron que buscar aviones por su cuenta, pero ya hasta dudan que los hoteles sudafricanos a los que supuestamente iban a llegar estuvieran también reservados y se dispusieron a tratar de comunicarse para saberlo.

    Parece que al menos ya se está haciendo algo de justicia en este caso. Ya ordenaron el arraigo contra el dueño de Supertravel, Manuel Rafael Redondo Peralta, a quien se le acusa de fraude agravado (así se cataloga por el número de afectados y por el monto). Parece que Supertravel está haciendo lo posible porque esta situación les afecte lo más mínimo posible (que al menos, la quemada ya se la llevaron).  Un aficionado afirmó que Super Travel le reembolsará el precio de los aviones, cuyos boletos tuvo que haber comprado por fuera.

    Creo por mi parte que se debe de tomar cartas en el asunto y ejercer acción penal contra este tipo de «delincuentes de cuello blanco». No solo juegan con el dinero de la gente, sino con sus sentimientos, porque créanme que ha de ser muy doloroso sufrir una de estas experiencias. Es totalmente lamentable que eso ocurra, y por eso decidí publicar este hecho en este sitio, para que la gente se cuide de estas empresas que solo buscan engañar a la gente y aprovecharse de ella.

    También es importante que la gente tome sus precauciones con estas empresas. Justino Compeán, director de la Femexfut comentó que esta empresa no tenía los derechos de FIFA para vender los boletos del mundial, pero ellos lo siguieron haciendo, pese a que se les avisó que no tenían ningún permiso. Ellos debían de comprar los derechos de la FIFA por medio de la empresa Match porque quisieron irse por la fácil y ahorrarse dinero.

    Así que para la otra, tomen sus precauciones y más cuidado con estas empresas fraudulentas.

    La página de supertravel es: http://www.supertravel.com.mx/

    Actualización:

    Un usuario por medio de este blog nos afirma que fué uno de los afectados, ya se comunicó a Sudáfrica y tanto los boletos como las reservaciones existen. Parece ser que sí fue una falla del Charter, y los de supertravel han compensado al usuario con boletos para los octavos de final. Por lo que entonces no sería un fraude sino una falla en la logística. Ojalá que Supertravel tengan la misma atención con todos los usuarios.