Categoría: El Cerebro Mundialista

  • México, Brasil, Memo Ochoa y la algarabía nacional

    México, Brasil, Memo Ochoa y la algarabía nacional

    Muchos no dábamos un peso por la selección. Y eso tenía mucho que ver con el ridículo que hicieron en Concacaf donde ni siquiera habían merecido calificar al mundial. Esto aunado a la corrupción dentro de la federación. ¿Qué es lo que tiene que pasar para que la selección se lance adelante? Emilio Azcárraga, dueño del futbol mexicano (aunque ahora parcialmente por la irrupción brutal de Carlos Slim, su rival) dio un manotazo y puso al Miguel Herrera que le dio el campeonato a sus Águilas. Sabían que si México no calificaba, muchos de sus intereses podrían venirse abajo.

    México, Brasil, Memo Ochoa y la algarabía nacional

    La selección es un espectáculo, pero todo espectáculo es negocio. El problema con el futbol es que para que sea negocio no se necesita tener un equipo altamente competitivo, sino solamente que califique al mundial. La diferencia entre el business y el not business, se encuentra en si México califica o no. Al final la decisión de los de pantalón largo, es decir, Emilio Azcárraga terminó siendo acertada y sacrificó un poco a su América para poner los huevos de oro donde había mayor negocio, que es la Selección.

    Pero se encontraron con un problema. Los aficionados no tenían fe en la Selección. Eso podría hacer el negocio menos atractivo. Bastaba con que el aficionado tuviera ciertas esperanzas aunque sólo calificaran a octavos de final como siempre, pero ni siquiera eso había y por lo cual emprendieron una campaña titulada #QuieroCreer, pensando en que la fe, ante la falta de argumentos, puede mover todo, e instalar a los aficionados en la televisión para así poder vender espacios publicitarios y demás fuentes de ingresos.

    A partir de ahí, lo que ha sucedido no ha sido tanto por ellos, y más bien a pesar de ellos. Herrera recibió una selección basura y lo ha convertido en algo decente. No es la mejor selección que ha ido a algún mundial, de hecho ha sido una de las más flacas en cuanto a nivel. Pero contra los pronósticos, está cerca de calificar y se metió a sacar el empate a Brasil en su propia casa, lo cual es memorable. Ciertamente Memo Ochoa se convirtió en el héroe y podría tener argumentos para quedarse con el premio del portero del mundial, pero la Selección Mexicana, a pesar de su inferioridad, le jugó al tú por tú, con una actitud ganadora y sin miedo. Una diferencia abismal si comparamos a esta selección con la que perdió con Honduras en el Estadio Azteca.

    Se han superado las expectativas pero en realidad no se ha ganado nada más allá de un empate que rompe con la estadística tradicional. México todavía puede quedar eliminado, y lo más posible es que repita la historia de siempre, que califique a los octavos de final y ahí quede. Ese escenario podría ser cómodo para aquellos conformes con el negocio. Se dirá que contra los pronósticos se logró calificar, pero viéndolo en términos un poco más «macro», será la repetición de la historia de siempre, y de esta forma no habrá muchos alicientes ni muchas exigencias para mejorar el futbol.

    Sorprende el gran apoyo que recibe la selección de sus aficionados. Aunque el campo de batalla sea amarillo, ese ínfimo porcentaje de aficionados mexicanos que asistieron se hicieron notar e incluso se llegaron a imponer a los locales. La cuestión es por qué no podemos ser así en temas más trascendentales, y ahí nos agachamos y nos escondemos en la comida familiar para criticar por qué todo está mal sin hacer algo para mejorar las cosas.

     

  • ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    Hoy arranca el Mundial de Brasil 2014. Hoy es de esos días esperados por muchos cada cuatro años, donde 11 monitos juegan contra otros 11 monitos por una pelota pero ¡A nivel mundial! Un monito se llama Neymar, otro se llama Messi. Son monitos que ganan mucho dinero por patear una pelota, pero no sólo hay eso, hay un imperio que controla a todos los monitos del mundo, un imperio oscuro, algo así como la fuerza oscura o el Mordor de los monitos, se llama FIFA.

    ¡Hoy empieza! ¡Hoy empieza el mundial que emoción!. Pero espérense

    -¡Ah no bueeeno!-

    El Mundial de Brasil llega en medio de muchos problemas. La mayoría de los brasileños no quiere el mundial y eso ya es mucho decir. Los brasileños se hicieron a cargo de una empresa a la que ya sólo aspiran quedar avantes. Con Lula da Silva en el poder y un futuro promisorio Brasil se hizo de las sedes del mundial y de los Juegos Olímpicos que serán en dos años. Algunos aseguran ver paralelismos con las sedes de México 68 (Olimpiadas) y México 70 (Mundial) que fueron obtenidas cuando en México la economía avanzaba, y que inmediatamente después vino el declive económico del cual nunca hemos terminado de salir.

    -¡Qué lo vengan a ver, qué lo vengan a ver, ese no es un Cerebro, es una puta de cabaret!-

    Las redes sociales y el intercambio de información no han ayudado mucho ni a la reputación de la FIFA ni a la imagen que la gente puede tener del mundial. Gracias al intercambio de información se ha hecho evidente la corrupción de la FIFA donde hay denuncias por compras de votos para la sede de Qatar 2022 y cuya viabilidad está en riesgo. Ni que decir de la organización del Mundial del 2014 donde los costos se triplicaron en un país que no ha podido resolver sus problemas básicos y ha sacado a la gente a las calles. Dilma Roussef ya sólo aspira a que este evento salga bien para que el daño a su imagen (y por lo tanto sus posibilidades de reelegirse) sea mínimo. Por eso es que mediante un spot ha dicho querer combatir a los pesimistas (cuando son realistas, en realidad).

    -¡Ay ay ay ay, canta y no llores!-

    Como quiera que sea, con todos estos antecedentes, la gente tiene expectativas sobre el mundial. Los aficionados ya completaron su album Panini, ya hicieron sus quinielas, y ya contrataron su paquete de Sky (o quienes no somos tan asiduos a la TV y tenemos trabajo, ya vimos que canales de streaming transmitirán los partidos). Pero estos malos manejos al final sí merman el llamado «espíritu mundialista», si no, hay que remontarnos al Mundial de 2002 donde Corea del Sur pasó hasta semifinales gracias a los árbitros que pitaron descaradamente a su favor. El Mundial del 2002 no es un mundial de tan gratos recuerdos como otros.

    -¡De alfombra roja y caravana!- (Odio a Pietrasanta, es más, prefiero aguantar a Martinolli y al Doctor García que soportar a los comentaristas de Televisa)

    ¿México? Pues México tiene a la selección más chata de hace muchos mundiales. No aspiran a mucho, aunque eso de que México se crece ante los grandes hace que la gente albergue esperanzas en la selección. Ha habido un intenso bombardeo mediático para animar a que la gente apoye al Tricolor (casi al grado de hacerte sentir antipatriota si no lo haces). No es que no crea que haya posibilidades, el futbol como sabemos puede ser impredecible, sino simplemente que tenemos a una selección que no mereció calificar y que hizo el ridículo ante países pobres, pequeños y sin infraestructura, y que ha tenido poco tiempo para mejorar. El Piojo ha tenido poco tiempo y lo que llega a Brasil es una selección improvisada y mermada. Lo bueno es que los de pantalón largo ya ganaron su mundial.

    -¡FIFA Fair Play! (slogan más cínico que spot presidencial)

    Y por cierto, no hay que desentendernos de la política, porque mientras el mundial transcurre, nuestros legisladores discutirán en el pleno las Reformas de Telecomunicaciones y Energéti… No mames, solo, ¡GOOOOOOOOOOOOOOOL! ¡GOOOOL! A Brasil, ¡Les ganamos! ¡golazo de Oribe! ¡Tomen eso pesimistas!, ¡Tomen eso antipatriotas! #Quierocreer ¡#Quierocreer en @MiSeleccionMX!.

    Por cierto, al final si vivimos en un gobierno de simulación. ¡Se puede ser campeón en un juego de simulación!

     

  • Futbol. ¿Pan y Circo, o entretenimiento genuino?

    Futbol. ¿Pan y Circo, o entretenimiento genuino?

    Ahora que tenemos el Mundial de Brasil a la vuelta, se ha intensificado el debate sobre el papel del futbol en la sociedad. El tema suele ser polarizante. Por un lado el aficionado que siempre se pone la verde y grita apasionadamente los goles aunque tenga que ir vestido como botarga publicitaria, y por el otro lado aquel que se siente superior a los demás, porque no entiende como es que la sociedad se enajena viendo a «veintidos monitos pateando a un balón» e invierten en un deporte inútil cuyos recursos deberían ir a combatir la pobreza y no a «distraer a la gente de lo que importa».

    Futbol. ¿Pan y Circo, o entretenimiento genuino?

    Déjenme decirles que ambas posturas en ciertos puntos tienen razón y en otros no. Voy a empezar, los seres humanos necesitamos de alguna forma actividades que nos distraigan un poco de la realidad. A veces la vida puede ser difícil, monótona, o el entorno en el que se vive (político, social, económico) no es el óptimo. En cierta medida es sano hacerlo para la psique del individuo. Pero como en todo hay un límite, y este «escape de la realidad» no significa que el individuo deba ignorarla o hacer caso omiso de ella, más bien, debe descansar un poco de ella, siendo consciente de ella. Es decir, el individuo no debería usar al fútbol para ignorar las cosas que importan, sino para descansar un poco de ellas.

    El empalmar las discusiones de las reformas con los partidos del Mundial de Futbol va más bien en el segundo sentido. La intención es tratar de que el individuo deje de prestar atención a las discusiones de las reformas. Es cierto que los más preocupados por el acontecer político de todos modos estarán al pendiente. Pero no sólo se trata de prender el Canal del Congreso y ver las discusiones. Éstas generan ruido en las redes sociales debido que diversos medios las propagan y los individuos la comparten, con los aficionados al pendiente del México contra Brasil, la información podrá tener menos relevancia que la que podría tener para muchos y eso da más margen de maniobra a los políticos, debido a que la masa ciudadana estará más apacible.

    El futbol no fue un deporte hecho para distraer a las masas. Los deportes y espectáculos en gran medida fueron creados para satisfacer ciertas necesidades humanas. Pero también es cierto que diversas entidades aprovechan este tipo de espectáculos para obtener un beneficio. De ahí la máxima derivada del Imperio Romano «al pueblo, Pan y Circo».

    Al final, el futbol es un espectáculo como cualquier otro, que en cierta medida también puede ser benéfico al canalizar las energías del individuo a un entorno de simulación. Es decir, esos deseos nacionalistas que pueden derivar en una guerra, se trasladan a un campo de futbol donde el aficionado se viste con los colores de su equipo y lleva su bandera. El individuo tiene la posibilidad (aunque algunos no lo quieran reconocer) de ser aficionado, y al mismo tiempo estar pendiente de lo que importa. Así también el individuo tiene la capacidad de ponerse límites (o debería tenerla) y ver a su deporte favorito como un espectáculo y no como una religión enajenante, donde puede festejar el triunfo de su equipo, sabiendo que al siguiente día deberá regresar a su rutina normal.

    Por otro lado, los gobiernos y poderes fácticos tratarán de sobreestimular la intensidad con la que se vive este deporte para obtener un beneficio propio. Lo pueden usar para promover falsos nacionalismos, para obtener beneficios políticos (Peña Nieto sintiéndose parte de la selección, o Evo Morales jugando en la liga de cara a las elecciones). También lo podrán usar como distractor o para obtener un beneficio económico.

    Ciertamente la afición por un equipo de futbol no es igual a la relación entre el consumidor y el producto. Si el consumidor recibe un producto de mala calidad, dejará de consumirlo. El aficionado no lo hará necesariamente y tratará de alentar a que su equipo mejore debido a la relación filial que existe. Pero naturalmente hay límites. El excesivo apasionamiento con una Selección Mexicana cuyo nivel está muy por debajo de lo que se podría esperar de uno de los países más futboleros del mundo y que en otras instancias ha podido mostrar que capacidad la tiene (selecciones menores y Juegos Olímpicos) es una muestra de conformismo y poca capacidad de exigencia. Debido a esto, los dirigentes y quienes están detrás no tendrán necesidad de dar un producto de mejor calidad para rentabilizar el deporte, con que pasen al Mundial, el negocio ha sido redondo.

    Al final del día, la afición al futbol no es mala ni necesariamente perjudicial (a veces al contrario). Más bien tienen que ver los comos, como el aficionado lo es, y como los poderes pueden utilizar y manosear el deporte para satisfacer sus intereses a costa de los aficionados.

     

  • Cuando Peña se pone la verde

    Cuando Peña se pone la verde

    Es entendible que el Presidente invite a los niños trikis a Los Pinos para reconocerlos, es entendible todavía que el Presidente se comunique con aquel que ha ganado una medalla de oro en las Olimpiadas, o bien, a una selección que ha hecho un logro importante en un Mundial de Futbol. Hasta cierto punto estos actos se pueden entender como una forma de cohesión social con el fin de enaltecer el patriotismo poniendo como ejemplo a personas que tienen éxito y logran trascender. Claro que luego habrá que preguntarnos que tanto los que están en el gobierno, siguen el ejemplo que quieren inculcar.

    Cuando Peña se pone la verde

    Pero de ahí a la solemnidad con la que se quiso abanderar a la Selección Mexicana que participará en el Mundial, hay un trecho. No es tanto el qué (me imagino que no somos el único país donde se hace eso) sino el como. Giovanni Dos Santos al lado de Osorio Chong, Oribe Peralta al lado de Peña Nieto. Gran parte del gabinete presente en una muy solemne y pomposa despedida a una Selección Mexicana cuya constante ha sido la mediocridad, que va muy de acorde con los mediocres (en el mejor de los casos) resultados del gobierno.

    La escena irrita, porque la molestia de los ciudadanos para con su gobierno es mucha, debido a que no dan resultados, y debido a que con actos mediáticos tratan de tapar la realidad. Irrita porque en vez de ver respuestas concretas a las preguntas de Alfonso Cuarón, contrataron a Kevin Spacey para que Peña y su gabinete se tomaran una selfie. Irrita porque deberían estar muy preocupados buscando soluciones ante un estado de las cosas que ni con las reformas prometidas han logrado apaciguar. Irrita porque éste gobierno ha ignorado olímpicamente a los ciudadanos, pero pretenden acercarse artificialmente a ella con algo que algunos se sienten identificados, el futbol.

    Peña Nieto con una impecable dicción, sabiendo jugar con los tonos de voz, pero sin lograr ocultar el hecho de que las palabras no salen de él, con una mirada perdida y falsa, exaltó a una selección sin los merecimientos para estar en una Copa del Mundo por lo mostrado en las eliminatorias. No sólo eso, utilizó la misma corbata que los seleccionados portaran como para dar el mensaje de que es parte del equipo (no me imagino a Peña jugando de medio, pero tal vez hasta Oribe Peralta podría desempeñarse mejor que algunos de los miembros de su gabinete que han quedado a deber) . Al final se tomó una selfie, que de acorde a las formas de este Gobierno, se hizo con una cámara profesional y no con un celular.

    Tal vez la escena no hubiera sido tan molesta si se hubiera tratado de un Presidente con mayor legitimidad y credibilidad, o tal vez no hubiera sido tan molesta si se estuviera abanderando a una selección ganadora, con fuertes posibilidades de hacer historia y avanzar a las finales. Y posiblemente no lo hubiera sido si el acto no hubiera sido tan solemne, como si se tratara de un tema de importancia nacional para el Gobierno (puede que posiblemnente sí lo sea si tomamos en cuenta que la aprobación de las leyes secundarias de las Reformas irán empalmadas con las fechas en que la Selección Mexicana juega).

    Pareciera que los gobernantes no han entendido que la sociedad ya no es la de hace veinte años, y por eso siguen haciendo espectáculos mediáticos como siempre los han hecho. Los mexicanos, sobre todo la clase media, somos más analíticos y exigentes (aunque falta muchísimo) y nos importan más los resultados que el show, que el circo, que el pan y circo.

    Y lo resalto, el futbol al final es un espectáculo, donde sí, equipos representan a sus naciones, y donde los aficionados festejan a los suyos. Pero recordémoslo, es un espectáculo.

    Y México no va a ganar la Copa del Mundo como asegura Peña Nieto que sucederá, y si la selección pierde no pasará nada, ni se modificarán los niveles de aprobación del Presidente.

  • #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    Falta un mes para el Mundial de Futbol. Y la verdad es que más allá de cuestiones políticas (no sólo las nuestras, sino las que se viven en Brasil) la gente ve a este evento como una gran fiesta. O más bien se nos invita a que lo veamos de tal forma. Son muchas las empresas que esperan obtener ganancias a través de este evento, y por ello hay que recordarle a la gente que se trata de eso, de una fiesta.

    #QuieroCreer. México y el Mundial de Futbol

    El hecho de que se lleve a cabo cada cuatro años (al igual que los Juegos Olímpicos) le da esa especie de magia. Pero también es cierto que alrededor de este evento existen muchos intereses (que estorban en cuanto corrompen el espíritu del juego) y problemas políticos que se buscan esconder.

    Los brasileños recibieron la sede en un momento de apogeo económico. Ahora que su economía está más deprimida, se han dado cuenta de que organizar este evento es algo complicado, estadios atrasados, y sobre todo una multitudinaria manifestación e inconformidad a la que inclusive forman parte futbolistas míticos de esta nación como Romario.

    En México las cosas no son tan diferentes. Incluso a nivel deportivo son peores. La Selección Mexicana hizo el ridículo en la eliminatoria ante equipos mucho más débiles por lo cual no merecía calificar al Mundial. Este problema no sólo tuvo que ver directamente con el pobre desempeño de los futbolistas y el cuerpo técnico. Tuvo que ver también con los intereses que hay detrás, que no son muy distintos a los que manejan el país. Incluso la forma de organizarse es parecida a la forma en que se hace política.

    El problema es que en México el aficionado se conforma con muy poco. Al borde de la eliminación con un partido ante Honduras en el Azteca que iban ganando con trabajos, la gente cantaba el cielito lindo. ¡Una cosa es apoyar a la selección y otra ser masoquista! Hubo mucha molestia, sí, pero el mexicano olvida rápido, y aún con todo, sueña con que México trascienda en el mundial, la fe puede más que la razón. Que si los futbolistas no son tan buenos o no andan en su mejor momento: -Pero vamos a ir al estadio y vamos a gritar sí se puede y los futbolistas se van a partir el alma, ya verás!-.

    Las televisoras y todos los involucrados saben que el pesimismo y la resignación se curan con fe y con spots. Por eso no es de extrañar que se realice un spot donde los seleccionados pidan perdón por haber «hecho sufrir» a los aficionados, como si el nivel de competencia de un país en un deporte se pudiera cambiar inusitadamente por medio de la fe. Y como el aficionado se conforma con tan poco, entonces no hay necesidad de mejorar el deporte que paradójicamente es por mucho, el más popular en el país y que a lo largo la historia no ha logrado trascender (excepto en divisiones menores y en las últimas olimpiadas). No importa que la selección nunca aspire a más de octavos, es suficiente para que la gente consuma y se exponga ante la publicidad en el mundial. A diferencia de países como Francia que castigan a su selección con la inasistencia cuando las cosas andan muy mal, los mexicanos siempre van a estar ahí, «apoyando en las buenas y en las malas», sin reconocer esa delgada línea que divide el fiel apoyo de una afición con la mediocridad de otra que se conforma, que no exige,  pero que sueña.

    Curiosamente esto es algo que se repite en temas más importantes como la sociedad y la política de nuestro país. El mexicano sueña, pero al mismo tiempo exige poco. Siente como si algo de afuera vendrá a cambiar súbitamente su realidad. Cuando la historia, tanto a nivel social como deportivo, nos ha mostrado que las naciones e instituciones cambian progresivamente en cuanto todos se empiezan a involucrar y a exigir.

    Hay lugares donde se puede usar la fe, la religión, o se puede tener fe en un ser querido. Pero cuando un deporte no funciona bien a causa de la mala organización y la corrupción, la fe da para mucho. Entonces ese #QuieroCreer saldrá sobrando. E incluso en el poco probable caso (más no imposible) de que esta selección llegara a trascender, esto no sera mérito de las instituciones que están detrás del futbol, sino a pesar de ellas.

  • España, Campeona del mundo

    El gol que le daba la victoria a España en el segundo tiempo extra lo tenía que firmar uno de los mejores jugadores del mundo. Andres Iniesta, en una jugada que parecía perdida, recibe el pase de Cesc Fábregas, y el primero disparó contra el arco de Stekelenburg al minuto 116 para marcar el único gol del cotejo. España merecía la victoria porque había jugado mejor. Holanda, si bien tuvo dos llegadas claras al arco por parte de Robben, no tuvo la posesión del balón en la mayoría tiempo del partido y estuvo jugando muy sucio. De hecho el árbitro Howard Webb fué muy condescendiente con el cuadro holandes al no marcar un aparente penal a favor de España y al perdonarles tarjetas que debieron ser rojas. El colegiado se tardó en sacar la roja hasta el 109 cuando expulsa a Heitinga por doble amonestación.

    La final no fué precisamente el mejor partido de futbol: Estuvo sucio, hubo fallas arbitrales y no vimos genialidades que nos hagan recordar la final como una de las mejores. Pero a la vez si es una final memorable, porque por primera vez, y con todo merecimiento, España se alzó con la Copa del Mundo, después de tantos años de ilusiones rotas que la selección roja daba a sus fieles aficionados. El país hispano no vive precisamente uno de sus mejores momentos, su economía no está muy bien y el desempleo está a la alza, pero al menos ahora tienen algo que festejar, y es que han demostrado (lo empezaron haciendo hace dos años al ganar la Eurocopa) que tienen a la mejor selección del mundo.

    En México se festeja mucho el triunfo de España, tal vez porque el mexicano siente un lazo de sangre con la madre patria. Hubieron varios mexicanos (y también españoles radicados) que festejaron el triunfo en el Angel o en la Minerva en Guadalajara. Y la selección española se merece todos esos festejos porque hicieron un gran partido, en cambio los holandeses traicionaron su forma de juego al cual nos tenían acostumbrados durante este mundial, jugaron un futbol muy mezquino que quedará para el olvido. Al menos la naranja mecánica tuvo la dignidad de esperarse al final del partido para felicitar a los nuevos campeones del mundo.

    Con el triunfo de España termina el mundial de Sudáfrica con éxito. Pero con algunas peculiaridades que nunca olvidaremos como las vuvuzelas ensordecedoras, el famoso balón Jabulani que puso en jaque a muchos jugadores, y sobre todo a los porteros, hasta con el pulpo Paul que se dió el lujo de pronosticar acertadamente todos los resultados de Alemania y la final del mundial. También nos quedaremos con algo de la cultura sudafricana, con una buena organización a pesar de no ser un país de primer mundo.

    También nos quedamos con un desempeño mediocre de la selección mexicana, que si bien hizo un partido un partido que se podría calificar de histórico contra Francia, también hizo tres malos partidos contra Sudáfrica, Uruguay y Argentina. Nos quedamos con el Alemania avasallador que humilló a otras potencias como Inglaterra y Argentina; nos quedamos con un Uruguay que después de muchas décadas volvió a llegar a las últimas instancias del mundial y que levantó la mano por América. Nos quedamos con jugadores como Forlán, Müeller, Villa, Iniesta, Robben, Sneijder que dieron un gran mundial, pero también con otros como Kaká, Cristiano Ronaldo o Leonel Messi que jugaron un mundial para el olvido. Con todo esto decimos adiós a Sudáfrica 2010 y tendremos que esperar otros 4 años para ver otro mundial en Brasil 2014.

  • España – Holanda. Final Inédita.

    Contra todos los pronósticos (menos el del pulpo que sí le atinó), la final del mundial será inédita . España y Holanda se enfrentarán en un interesante duelo donde saldrá un campeón que nunca lo ha sido. España nunca había llegado a una final de copa del mundo, y Holanda lo había hecho dos veces, pero en las dos ocasiones perdió las finales (en el 74 con Alemania y en el 78 con Argentina). Así que de aquí saldrá un campeón inédito, y no solo eso, no muchos apostaban a que estos dos equipos fueran a llegar a la final. Se hablaba mucho de Brasil, de Inglaterra, luego durante el mundial se habló de Argentina o de la misma Alemania. Pero los que al final trascendieron fueron «La Furia» y «La Naranja Mecánica».

    Holanda 3-2 Uruguay. Holanda, después de tres décadas.

    De los dos partidos de las semifinales, este fué el más atractivo y el más abierto. Empezó siendo un juego cerrado, Uruguay fiel a su estilo, salió con una defensa bien parada y jugaba bien a pesar de las ausencias de Suarez y Lugano. Pero tenía que venir la genialidad holandesa por parte de Giovanni Van Bronckhorst que metería un golazo al 18 desde fuera del área. Los uruguayos no se rindieron y con una mentalidad proactiva (como la que le hizo falta a México contra Argentina) siguieron bien parados y buscaron el empate, el cual encontraron en el minuto 40 con un golazo de Diego Forlán donde también colaboró el arquero Stekelenburg.

    Con el empate el partido se iba a medio tiempo. Al regreso parecía que Uruguay jugaba como quería y los holandeses tuvieron que meter más presión. Para eso el técnico holandes metió a Rafael Van der Vaart al minuto 46, a ver si de esa forma encontraba más idea al ataque. Y la fórmula tuvo su recompensa: Al minuto 69 Wesley Sneijder tira al arco, el balón es desviado por Maximiliano Pereira, y el arquero Muslera ya no pudo hacer nada para evitar el segundo gol. A partir de ahí los uruguayos se fueron para abajo, y los holandeses empezaron a demostrar por qué les dicen la naranja mecánica. Con un juego vertical, se apropiaron del balón, y solo 4 minutos después Dirk Kuyt envía un centro y Arjen Robben mete remata de cabeza para poner el 3-1 que se antojaba definitivo.

    A partir de ahí Holanda manejó tranquilamente las cosas. Tabarez mete a Sebastián Abreu para buscar mas empuje al ataque y minutos después hace un cambio que no me cabe en la cabeza. Saca de la cancha a Diego Forlán, para meter a Sebastián Bruno Fernández. Y a pesar de todo, Uruguay encontró al minuto 91 el segundo gol, por conducto de Maximiliano Pereira. Uruguay intentó irse al frente con lo que faltaba de tiempo de reposición pero era demasiado tarde. Se acababa el partido y Holanda calificaba por tercera vez a la gran final, dejando en el camino a un Uruguay que nunca le dejó de hechar ganas y que en todo momento y a pesar de sus ausencias, mostró peligrosidad y nunca dejó de lado su famosa «garra charrúa».

    Alemania 0-1 España Contra los pronósticos, España se mete a su primera final

    Todos pensaban que iba a ganar Alemania, lo admito. A pesar de que le iba a España, creía que no iba a tener tanta suerte. Mientras los alemanes humillaron a Inglaterra y a Argentina, los españoles calificaban venciendo a rivales de «medio pelo» como Portugal y Paraguay, y si bien los españoles no jugaban mal, dejaban algunas dudas en su funcionamiento y algunos jugadores como Fernando Torres no lograban mostrar su nivel. Por esas razones casi todos veían a Alemania en la final. Pero no fué así. España por fín logró mostrar su característico tiki-taka, y con un enorme poderío, lograron colarse hasta la final.

    Vicente del Bosque, dejó en la banca al «Niño» Torres después de varias oportunidades donde nunca había podido lucir su futbol debido a que venía de una lesión. En vez de eso metió a Pedro en la delantera. Por su parte el técnico teutón metió a Trochowski en lugar de Müller quien había hecho un buen campeonato, pero estaba suspendido por acumulación de tarjetas. De esta forma comenzaba el partido, donde desde un principio se mostró que España estaba mejor. El primer tiempo fué algo aburrido pero no dejó de ser tenso, habían algunas aproximaciones por parte de los dos equipos pero fallaban a la hora del toque final. España era dueña del medio campo, pero no lograba consolidar su dominio, mientras tanto, Alemania apostaba al contragolpe y lograba generar algunas llegadas de gol.

    Para el segundo tiempo el encuentro se empezó a volver más abierto. España comenzó a tener más dominio del balón, tenía mucha llegada al arco, pero los alemanes parecían ser muy peligrosos al contragolpe, tan es así que tuvieron una clara de gol que se encargó de atajar Casillas. España llegaba mucho más, pero Alemania parecía tener más claridad con sus contragolpes. Pero hubo un momento en que España logró encontrar la fórmula, encontró fisuras en la defensa y empezaron a llegar con más peligro, parecía que era cuestión de minutos para que encontraran el gol. Iniesta hacía un gran partido armando jugadas de gol.Pero Alemania no dejó de ser peligroso y en el 69 Kroos mandó un disparo al arco que se encargó de atajar Iker Casillas.

    España por fín encontraba un premio a sus esfuerzos. Xavi envió un centro que se encargó de rematar con un cabezazo»El Tarzán» Puyol, el cual se logró quitar la marca para enviar el balon a las redes. Neuer se lamentaba y los españoles festejaban. Por fín, al minuto 73, se movía el marcador a favor de los españoles. Parecía que había tiempo para que los teutones empataran y se fueron con todo al frente, pero ahora era España quien apostaba al contragolpe, y de hecho estuvieron a punto de meter el segundo gol en un contraataque que no supieron definir bien, y a partir de ahí, España se hizo del balon, tiki-taka-tiki-taka, paseaban el esférico para dejar pasar los minutos y consolidar el triunfo. Alemania no llegaba con claridad a pesar del corazón que trataban de imprimir. De esta forma se acabó el partido y los españoles por primera vez en su historia calificaron a la final, dejando fuera a los teutones que parecían ser los favoritos.

    Lo que se viene

    Pues se viene una final inédita. ¿Favorito?, no me atrevo a decir quien va a ganar. Seguramente va a ser un duelo muy parejo, las dos escuadras tienen grandes figuras. Holanda viene jugando muy bien, y los españoles parecen haber encontrado su juego. Sin duda va a ser una final muy atractiva, pero sobre todo histórica, porque habrá un nuevo campeón de la copa del mundo.

  • Cuartos de Final. Alemania humilla a Argentina. Brasil fuera y más…

    Que buenos cuartos de final hemos tenido en esta copa del mundo. No solo por la calidad de algunos de los partidos que tuvimos en esta fase, sino porque países como Uruguay y España han escrito historia al llegar a las semifinales (España nunca lo había hecho y Uruguay no lo hacía desde hace aproximadamente 40 años). Esto nos dejan dos semifinales listas. Holanda vs Uruguay, y Alemania vs España, dos partidos que prometen un muy buen futbol y que seguramente serán muy parejos y de gran nivel.

    Brasil 1-2 Holanda. Hubo emoción, pero faltó el futbol.

    Brasil era favorito para ganar este partido, su palmarés así lo decía y todos confiaban en sus estrellas como Kaka, Robinho y Luis Fabiano. De hecho Robinho anotó el primer gol a los 9 minutos a pase de Felipe Melo en una buena jugada. ¿Pero que pasó después?. Parecía que Brasil dominaba a Holanda pero no lo sabía reflejar en el marcador y al final del primer tiempo todos pensábamos que Brasil iba a ser el que pasaba a la ronda de semifinales.

    En el segundo tiempo, Holanda se aplicó y se fué al ataque, tenían que meter un gol para meterse en el partido, y así lo hicieron por medio de Wesley Sneijder, quien al 53 cabeceó al marco para que Felipe Melo la desviara en lo que fué un autogol, donde también colaboró el supuesto mejor portero del mundo Julio Cesar. A partir de ahí Brasil parecía desdibujarse en la cancha, mientras los holandeses jugaban varias ocasiones de gol en los pies de Robben y Van Persie, quienes desperdiciaron varias oportunidades de gol. Sin embargo, a pesar de esas fallas, Sneijder si tuvo el tino para meter el 2-1 al minuto 67. Los brasileños se desesperaron y Felipe Melo se hizo expulsar tontamente por una patada y Holanda sin brillar mucho, terminó con el partido a su favor. Brasil está fuera.

    Uruguay 1(4) Ghana 1(2). El partido más emocionante.

    ¿Quien iba a pensar que este iba a ser el partido más emocionante del mundial?. El marcador no dice mucho de lo que fué este partido porque solo se anotaron dos goles, pero en todo el cotejo estuvo rodeado de tensión y de llegadas importantes por los dos lados. El partido inició con un Uruguay dominador y un Ghana que no se encontraba en la cancha, los uruguayos no aprovecharon el dominio, y conforme fué pasando el tiempo, Ghana fué tomando más presencia en el campo, hasta llegar a ser el dominador del partido. Ellos si aprovecharon el dominio del partido y tras un tiro de larga distancia Sulley Muntari al 45, marcaba el primer gol para Ghana.

    En el segundo tiempo, al minuto 54, Diego Forlán aprovecha un tiro libre y marca el empate de forma excelsa, callando todas las vuvuzelas de los sudafricanos que apoyaban a Ghana (por ser del mismo continente). A partir de ahí, el juego se transformó en un ir y venir de los dos equipos, ninguno tenía el dominio absoluto, ambos tenían llegadas pero ninguno logró concretar, hasta mandar el partido en tiempos extras.

    Ghana se había guardado los cambios hasta el final aparentemente para aprovechar el mejor fondo físico que tenían y que tan bien les había funcionado contra los Estados Unidos. Los uruguayos no se veían tan cansados, a excepción de algunos, entre ellos Diego Forlán, quien estaba agotado por todos los recorridos que hacía en la cancha. En los tiempos extra el partido seguía con la misma intensidad, pero con más cansancio por parte de ambos lados, hasta que llega una jugada cardiaca en el último minuto donde la pelota se niega a cruzar la raya de meta. Primero es el portero el que la ataja, luego en un rebote la sacan con la pierna y al final Luis Suarez mete la mano para que el balón no entre. Ante esto el árbitro expulsa al delantero uruguayo y marca el penal. El estadio se estremece, las vuvuzelas retumban, Luis Suarez se vá a los vestuarios llorando desconsolado, pero ¿que pasa?, Asamoah falla, y el es ahora el que termina en llanto, Luis Suárez entra en júbilo, y el estadio se queda callado, parecía un momento sacado de Supercampeones, increíblemente de esta forma los dos equipos se iban a penales.

    En la tanda de los penalties, Asamoah decide rescatar su honor perdido, y de hecho, acierta en el primer penal, y así lo hacen también los uruguayos Diego Forlán; Mauricio Victorino y Andres Scotti, y el ghanes Stephen Appiah. Pero falla John Mensah y parecía que se le venía la noche a Ghana, pero el uruguayo Maximiliano Pereira falla y está todo puesto para que Ghana vuelva a empatar, pero no sucede así. Dominic Adiyiah falla y Sebastián «El Loco» Abreu tiene la oportunidad de meter a Uruguay a las semifinales en sus pies. Cobra con un globo magistral que se come el arquero, y de esa forma avanza Uruguay con todo merecimiento a semifinales. Mientras los uruguayos estaban llenos de júbilo, los ghaneses no podían creer que habían tenido la oportunidad en sus pies para meterse a las semifinales.

    Alemania 4-0 Argentina. Humillaron a los argentinos, y de paso le callaron la boca a Maradona.

    Se esperaba que este duelo fuera el mas cerrado y reñido de todos. Ambos eran favoritos para ganar la copa del mundo. Pero terminó siendo el duelo más disparejo de todos los partidos de cuartos de final, porque Alemania simplemente les puso un baile y los borró de la cancha. Exhibió sus carencias, y de paso le callaron la boca a un Diego Armando Maradona que hablaba demás, y que aseguraba que iba a llevar a su equipo sin ningún problema al campeonato del mundo.

    Alemania empezó mostrarle a Argentina que no tenía la talla al minuto 3, con un gol de cabeza de Tomas Müller. A los argentinos les costó meterse en el encuentro y lo lograron hacer a medias al final del primer tiempo y al inicio del segundo, pero luego empezó el baile de goles alemán: Miroslav Klose metía el 2do gol a pase de Lukas Podolski, el 3ro por parte de Friedrich a pase Bastian Schweinsteiger y el cuarto del mismo Klose con un pase de la nueva sensación alemana: Mesut Özil. Cabe decir que con ese gol, Miroslav Klose se pone a solo un gol de Ronaldo como el máximo anotador en la historia de los mundiales.

    ¿Que le falló a Argentina?. Le falló todo, pero sobre todo, le falló el director técnico. Y es que desde el primer minuto se mostro que el técnico alemán Joachim Löw tenía mucho más que ofrecer que Diego Armando Maradona. Se mostró que Argentina había avanzado gracias a sus individualidades y no al juego de conjunto. Ahora los besos y los abrazos del Diego no sirvieron de nada más que para consolar a sus jugadores. Durante todo el mundial Messi no metió ni un solo gol y es que Maradona le dió «demasiada libertad» a Messi para que fuera por la pelota, pensando que era un «10» como él, pero Messi no es Maradona y nunca lo supo hacer lucir dentro del campo.

    España 1-0 Paraguay. Los españoles pasaron con poquito.

    España no es la misma que la que hace 2 años ganara la Eurocopa, a pesar de tener los mismos jugadores. Y es que a pesar de haber logrado avanzar hasta las semifinales, lo ha hecho con un futbol mezquino, poco atractivo, y solo nos han mostrado chispazos de ese famoso «tiki-taka» que nos mostraron en los partidos de la Euro. Los paraguayos se fueron con la cabeza en alto, con su mejor papel en su historia en copas del mundo, pero tampoco mostraron gran cosa en este partido. Parece que su intención de defender funcionaría en gran parte del cotejo y de hecho parecía que Paraguay anotaba el primer gol por conducto de Nelson Valdez, pero sería invalidado por un fuera de juego.

    El primer tiempo fué realmente aburrido, con un España maniatado y un Paraguay que no llegaba por su ideología defensiva. Y de hecho al iniciar el segundo tiempo las cosas empezaron igual, Vicente del Bosque, técnico español, decide cambiar al Niño Torres (quien no se ha visto en ningún partido del mundial) por Cesc Fábregas, lo que le empezó a dar movilidad al conjunto español. Pero lo que empezó a cambiar el partido fué un penal marcado por un penal cometido por Piqué, parecía que la hecatombe se le venía a España, pero Cardozo falla el disparo y se la entrega al cancerbero español Iker Casillas. No pasó ni un minuto para que se cometiera otro penal del otro lado del campo (algo histórico, porque nunca en un partido de algún mundial se habían marcado dos penales tan rápido). Ahora Xabi Alonso era el responsable de marcar y así lo hacía, pero el gol era invalidado porque varios jugadores españoles se habían metido dentro de la cancha antes de ser ejecutado el penal, así que el árbitro repetía el penal y Xabi Alonso fallaba. El marcador seguía 0-0.

    Después de ese suceso, España empezó a jugar mejor, se hizo del balón, y poco a poco fué llegando con más frecuencia al área rival hasta que a pase de Iniesta, David «El Guaje» Villa estrella un balon en el poste y luego vuelve a rematar volviendo a estrellar el balón al poste de nuevo, pero para su fortuna, después la pelota se dirigió a la meta y así Villa convirtió su 5to gol, lo que lo pone por el momento como el máximo romperedes de el mundial. Después de eso, los paraguayos asustaron a los españoles. Lucas Barrios tira a gol, Iker Casillas logra atajar, pero cae en los pies de Roque Santa Cruz, quien no logra vencer a Casillas en un atajadón del portero español. Así terminaba todo y España lograba sin hacer mucho, vencer a Paraguay para calificar.

    Lo que se viene.

    Se vienen dos partidos muy interesantes. Holanda vs Uruguay y España vs Alemania. Si bien, yo quiero que el mundial lo gane España, veo muy fuerte a los alemanes. Y creo que la final quedará entre Holanda y Alemania, pero no hay que descartar a Uruguay que viene jugando muy bien de la mano de Forlán, y mucho menos a España, que si logra encontrar su juego que le conocemos, seguramente será un rival dificilísimo para Alemania. ¿Ustedes cual creen que sea la final?.