Categoría: economía

  • La privatización de Pemex

    La privatización de Pemex

    Empiezo diciendo. Estoy a favor de que privaticen parcialmente Pemex. Hay un argumento que dice que «el petróleo es de todos los mexicanos». Pero yo no me llamo Cerebro Deschamps, ni ustedes se apellidan Deschamps. Ya una vez expliqué por qué creo que la dependencia del crudo es un cáncer. El petróleo es uno de los símbolos de la historia mexicana (junto con Hidalgo, Juárez y la Virgen de Guadalupe), pero no por eso significa que en la práctica haya sido el detonante del desarrollo del país.

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    Empero, lo que sí me preocupa, es que esa privatización la vaya a hacer el PRI, y más un gobierno como el de Peña Nieto. Porque no solo se trata de los «qués» sino de los «comos». Un ejemplo es Telmex. La corrupción dentro del proceso de privatización hizo que los beneficios de pasar la telefonía a manos privadas (Carlos Slim) fueran más bien magros. Si la privatización se llevara a cabo dentro de ese talante, entonces sí habría de que estar preocupados.

    Naturalmente la intención del gobierno de Peña Nieto sí es privatizar (aunque sea de forma parcial) la paraestatal. Todos esos términos de «liberalización», «modernización» son meros eufemismos para tratar de que el impacto mediático de este acto sea lo más leve posible. Decir que el petróleo se va a privatizar y pretender hacerlo abiertamente sin empacho, podría provocar un desconcierto muy fuerte en la población, al punto que lo que sucede en Turquía o Brasil sería un juego de niños. Para eso es mejor dar pequeños pasos, usar términos más ad hoc, negar que se va a privatizar, para que cuando se haya terminado de hacer, nadie se haya dado cuenta.

    A eso ha ido Peña Nieto al Reino Unido y tanto los americanos como los ingleses están muy interesados. los cuales ya están haciendo ojitos. Lo que se haga posiblemente no implique todo el proceso de privatización, pero será un paso más hacia ella. Este siguiente paso tendrá la oposición de toda la izquierda (y Ebrard se ha presentado como uno de los firmes opositores), el PAN parece que lo aceptará y apoyará sin tapujos.

    Los mexicanos no tenemos muchas cosas de lo que estar orgullosos fuera de nuestras tradiciones y folclor. La selección de futbol anda mal (es muy importante recalcarlo, lo siento), las cerveceras con sus marcas conocidas a nivel mundial han sido vendidas, y cada vez hay menos cosas de las que nos podamos sentir orgullosos. De esta forma entiendo el por qué muchos mexicanos se sienten orgullosos de su petróleo, pero en realidad no es algo que se haya ganado y menos habla de nuestra fortaleza como sociedad. Es simplemente una materia prima, menos cuando siquiera hemos desarrollado bien mecanismos para poder extraerlo todo.

    Por eso creo que la iniciativa privada de alguna manera tiene que participar en la extracción de este material. La cuestión es que el proceso de privatización debe de ser estratégico y no entreguista. Y muchas veces esa diferencia no está en los «qués» como mencionaba, sino en los «comos». Ese proceso debe de tener el fin de beneficiar a la población, de ver la forma en que la población se puede beneficiar mejor, y no en el mero interés de las corporaciones. Si esto trae beneficios a la economía, habremos visto que no fue tan malo como lo dice nuestra idiosincrasia, pero de lo contrario podríamos ver aposentos kilométricos y opulentos en un pueblo tan insignificante como es Atlacomulco.

  • América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    No es que me caiga bien Carlos Slim, digo, es un monopolista al final del día otrora amigo de Salinas y ahora un poco más como que a la izquierda. Pero si ya se estaba hablando que la Reforma de las Telecomunicaciones tenía un sesgo cada vez más marcado a favor de Televisa y en contra de Carlos Slim (digo, 6 años de campaña presidencial no son gratis), Carlos Slim vino de alguna forma a balancearla. Sí, posiblemente o más bien seguramente con ese olfato del «cerdo capitalista», pero que desde un punto de vista práctico dejará el balance del poder más dividido con una de las formas que más puedes lastimar al duopolio formado por Televisa y TV Azteca: quitándoles los derechos de los Juegos Olímpicos, tanto los de Invierno en 2014 en Rusia, como los JJOO de verano que se celebrarán en Brasil en 2014.

    América Móvil compra derechos de los JJOO. Carlos Slim contraataca a Televisa y TV Azteca

    La transmisión de deportes genera muchísimo dinero, y sobre todo pesa porque una de las áreas posiblemente menos afectadas por la paulatina desacreditación de las televisoras. Sea como sea, todos quieren ver las olimpiadas desde su sillón. La compra de los derechos por parte de América Móvil le da un arma poderosa a Carlos Slim. Si bien esto no asegura que el duopolio se quede sin posibilidad de transmitirlas (bien, pueden comprarle los derechos a Slim) lo que sí puede pasar es que este «tesoro» se utilice para chantajear y obligar a negociar al duopolio. Seguramente algo así pasará, aunque no sabremos bien en que. Se dice que podría usar esos derechos como chantaje para asegurar que se le venda una de las cadenas a licitarse. O bien es una venganza por que el había salido perjudicado mientras Azcárraga, su competidor, salió beneficiado. Pueden haber muchas conjeturas, pero A Priori, Slim, se salió con la suya. Slim hizo lo que la Reforma de Telecomunicaciones no terminaba de hacer.

    La transmisión de mundiales de futbol y Juegos Olímpicos es lo que más dinero genera a las televisoras. Las pérdidas son las suficientes como para que después del solo anuncio del convenio, Televisa pierda acciones en la casa bursátil. ¿Qué va a pasar? Creo yo que de alguna manera al final sí se van a transmitir en TV abierta. Ya sea por el hipotético nuevo canal de Slim, o por el duopolio, quienes tuvieron que llegar a algún acuerdo y tuvieron que ceder. Estos son los empresarios perros, esos pequeños cerdos capitalistas que no se tocan el corazón, que incluso le pueden dar la espalda al pupilo de quien le entregó Telmex a precios muy baratos, con todo e infraestructura incluida.

    Decían que Carlos Slim metió las manos en el PRD (lo cual en este momento no sé) que llevó iPads al congreso. Pero Televisa y en especial Joaquín López Dóriga, no tienen autoridad moral para criticar y decir (en ese momento sin pruebas) que Slim compró a políticos cuando ellos mismos tienen a toda una telebancada legislando a su favor. Cerca quedaron de tacharlo de antidemócrata por poner supuestamente en riesgo el pacto por México. ¡Por el amor de Dios! ¿Gracias a quienes Slim es ahora el más grande de los poderes fácticos? Sin chillar, simplemente, sin chillar.

    Si Slim al final sí se sale con la suya, será una derrota incluso para el presidencialismo, debido a que con todo y oficio no habrían podido acotar a este poder fáctico, como si lo hicieron con Elba Esther Gordillo entre otros. Si lo logra, quedaría patente que el señor Slim está por encima incluso de gobiernos duros debido al poder que le confiere todo su dinero, y eso es, peligroso.

    Carlos Slim parace no estar dispuesto a decir «lo que usted diga Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto» y si está dispuesto más bien en mandarlos a volar en Infinitum.

  • ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    Así, el título. No iba a poner un título técnico, sino un título, atractivo, fresco y hasta populista (Qué me perdone Jordi Rosado por el atrevimiento), porque si no van a empezar a decir que Cerebro quiere verse pretencioso con su terminología. La reforma a las telecomunicaciones suena demasiado buena para ser verdad. ¿Qué le picó a Peña Nieto, qué piojo se le metió en medio del copete? Sí, es un avance, un progreso ¿De qué tamaño? No sé, el tiempo lo dirá. Pero aquí pongo una listilla de preguntas (un FAQ) de lo que tú, individuo de a pie, debes de tomar en cuenta.

    ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    1.- ¿Por qué después de que Televisa «presuntamente» hizo campaña a Peña Nieto por 6 años, ahora es «obligada» a ceder espacio en la televisión?

    No hay incoherencia alguna en realidad. Emilio Azcárraga de hecho no sale perjudicado, debido a que cedió poder en un medio que está en vías de extinción, al menos en capacidad de influencia como es la televisión abierta. Hace un año se le condicionó a Azcárraga su participación en la telefonía (Iusacell) mientras él permitiera la entrada de nuevos canales. Es decir, se podrá debilitar en la TV, pero en telefonía (donde el futuro es más promisorio, y con lo cual puede ofrecer servicios de Triple Play) se hará más grande.

    2.- ¿Quién gana y quién pierde? ¿Hubo motivos políticos?

    El tiempo lo dirá, pero parece que los ciudadanos saldremos más bien beneficiados.  Los especialistas dicen que el impacto para Azcárraga va a ser neutral. Pero que Carlos Slim se verá más bien afectado. Pierde más (en telefonía) de lo que gana (incursando en TV, en caso de que gane una licitación). ¿Podrá haber motivo político? Uno podría correlacionar esto con el hecho de que Azcárraga ha estado muy del lado del «copetes» mientras que Slim pareció estar más del lado del que tiene «un gallito». Pero también se puede pensar que esto es así dada la naturaleza de la reforma. También es cierto que esto es uno de tantos actos que ha tenido el régimen presidencialista del PRI para mostrar su «eficacia» por lo cual habrá que ver esto con un poco más de detenimiento,  y ver si en realidad se está dispuesto a ceder un espacio importante, o solo se avanza un poco para ganar credibilidad ante la población.

    3.- ¿Se acabaron los poderes fácticos?

    En realidad no, al menos en el corto plazo. Los mandamases en la televisión y las telecomunicaciones seguirán siendo casi los mismos. Pero la nueva configuración les pone algunas limitaciones y se logra un estado mayor de competencia, tal vez no el idóneo, pero si existe un progreso de tamaño considerable como para que poco a poco el mercado se vaya diversificando. Deberemos de ver quien incursiona en la televisión y quien en la telefonía. También se han impuesto mecanismos para que no pueda existir tanta concentración de mercado como antes.

    4.- ¿Se logrará la pluralidad de información tanto deseada en los medios?

    Depende de muchos factores. A Priori se puede pensar en un avance, pero debemos de ver de que tamaño va a ser. Para eso hay que ver quienes ganarán las licitaciones de las nuevas cadenas. Es necesario que las cadenas que entren logren ser un real contrapeso a las que ya existen. El escenario pesimista sería la entrada de Milenio y de Vázquez Raña. Estos dos medios han mostrado una afinidad política al partido que también apoyan Televisa y TV Azteca por lo cual existe el riesgo de que la línea sea la misma, e incluso de la formación de algo así como un «tetrapolio». En cambio sería mejor que entraran MVS o Slim, quienes mantendrán otra tendencia y por lo tanto, se generará una mayor pluralidad. También debemos de ver la calidad de los contenidos que ofrezcan estas nuevas cadenas.

    5.- ¿Entonces, es positiva la reforma de telecomunicaciones o es una llamarada de petate?

    El avance es innegable. Como está planteada, seguramente veremos progresos. Como comentaba, la cuestión está en qué tanto se avanza. Las estructuras ahora incitan más a generar una mayor competencia, lo que puede significar una mejora en la calidad de los servicios y el precio (en el caso de la telefonía). El tiempo nos dirá de que tamaño es el cambio.

    6.- ¿Debería ponerme de pie y aplaudirle a el Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto por esta reforma?

    Naturalmente el Presidente tiene méritos, y creo que debemos reconocérselos. También hay que entender que estas decisiones no se tomen porque los políticos, y menos Peña son santas de la caridad. La decisión es buena, pero veo que con todo este ruido y concenso que está creando con tantas decisiones está generando mucho poder (ya no por la credibilidad que pueda ganar, sino porque su gobierno ha puesto a todos parados en fila como soldaditos) y el exceso de poder es malo. Recuerden que su intención es restaurar el presidencialismo, y así como aquí tomó una decisión que significa un avance innegable. Darle mucho poder, significaría darle pie a crear retrocesos. Yo diría, cuidado, mucho cuidado.

    7.- ¿Con esto el gobierno calló a los revoltosos, comunistas-nazis del #YoSoy132?

    Con todo y que este movimiento se degeneró y se degradó (cansancio, coqueteo de algún político, infiltración del contrario bla bla), creo que se debería estar agradecido con este movimiento porque puso en la mesa el tema de las telecomunicaciones, y es un hecho que de alguna manera incidieron para que esta reforma se llevara a cabo. Si el gobierno quiere verse «eficaz» necesita actuar en aquellas áreas donde el desperfecto quede a la vista de todos, y #YoSoy132 logró hacerlo evidente.

    Y por cierto, que bien instrumentaron la reforma, con alfileres para provocar el menor ruido posible y mantener quietecitos a los poderes fácticos. Reconozco el oficio del partido actual. Si una reforma igual hubiera sido lanzada por AMLO, todos estarían gritando ¡Cuidado, el nuevo Hugo Chávez, un peligro, Kim Jung-il resucitó!.

  • ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    En las últimas semanas han surgido algunas publicaciones sobre la posibilidad de crecimiento que tiene México, nuestro país. Así como lo hizo Brasil hace algunos años, que se convirtió en la nación promesa que puede despegar al primer mundo. Ese optimismo para México lo hacen notar The Economist y el economista Thomas Friedman. Suena alentador que en algunos lados del mundo se diga que México puede crecer y evolucionar hacia otro estadio más desarrollado. Pero yo preferiría guardar un sano escepticismo antes de irme con mi sombrero mexicano y mi jersey de la selección a celebrar al Zócalo estas noticias.

    ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    No soy un experto en economía, no estudié esa carrera. Pero partimos de que gran parte de los argumentos están apoyados en cambios coyunturales, a los cuales, sí, se debería agregar un buen manejo de la macroeconomía del ex Presidente Felipe Calderón. Pero esos vientos a favor, porque afortunadamente es una realidad que el panorama luce favorable para nuestro país, son debido a una situación externa (aunque claro que no hay que borrar nuestro mérito por tener la capacidad de aprovecharla hasta cierto punto) y no a cambios profundos que necesita nuestro país. Thomas Friedman habla de la inversión que estaba en Asia, y que México atrae a nuestro país, y de la atracción de industria automotriz, aeronáutica, y una mayor especialización de los empleados mexicanos en ese ramo. Algunos explican que las posibilidades de aumento de inversión se debe a que los salarios en China han empezado a subir y por lo tanto se ha hecho más atractivo invertir en México. El panorama mundial se ha acomodado de cierta forma en que México sale beneficiado, esto aunado como ya repetí, a un buen manejo de la macroeconomía que ha mantenido al país estable en un momento de crisis económica mundial.

    El problema es que ningún país en el mundo se ha convertido en potencia mundial por una casualidad coyuntural. Y lo cierto es que no es la primera vez en que los vientos soplan a nuestro favor. El problema es que para que se pueda transformar esta coyuntura en un cambio real, se necesitan cambios profundos en nuestro país, que va incluso mucho más allá de las reformas estructurales propuestas. De hecho The Economist menciona uno de esos problemas y tiene que ver con los monopolios que no permiten la libre competencia (véase telefonía, televisión entre otras).

    La pregunta también es qué hará México con esa posible alza de la inversión extranjera. Qué estrategia habrá. Si no hay ninguna, y esperamos que esta inversión solamente genere empleos como siempre se ha hecho, pasaremos a ser poco más que un centro de maquila, que tendrá que competir por sus precios bajos. Si se crea alguna estrategia dentro de nuestro país, como, vaya, las que se han creado en países como China; con el fin de absorber el know how de las empresas que invierten para que con el tiempo nosotros creamos nuestras propias empresas de cada vez más alto valor agregado, entonces podremos tener un fortalecimiento real desde dentro, para competir afuera.

    Para poder aspirar a ser un «grande», México necesita cambiar totalmente todo lo que tiene que ver con la educación. Cierto que hoy Peña Nieto promulgará una reforma educativa, que sí, no hay que negar que es un avance, pero no deja de ser un cambio pequeño, una sola de tantas cosas que deben de hacerse. También se debe de hablar de la inversión en ciencia y tecnología. México no invierte ni el 0.5% (la mitad de lo recomendado por la OCDE) y Peña ha prometido que en 6 años se invertirá el 1% del PIB en este rubro, al menos es un avance, porque este sector se ha dejado completamente del lado y se ha subestimado.

    El gobierno actual tiene la posibilidad de hacer los cambios. Se negó a hacerlos mientras fue oposición con objetivos más bien electorales y de poder que ideológicos o prácticos. Ahora que están en el poder, pueden generar concenso en algunos temas importantes dado que los otros partidos como oposición han mostrado más apertura que ellos mismos como opositores. El problema, es que parte de los problemas que se deben de solucionar, toca a las estructuras y los cotos de poder del partido actual. El partido en el poder tiene la oportunidad de redimirse, apostar al desarrollo, sacrificando dichos cotos, diciendo adiós a lo que le ha dado fortaleza, como la ignorancia y pobreza de la gente, y cambiando esa intención de voto representada en medida por gente que recibe una despensa a cambio de un voto, o gente afiliada a sus estructuras, por gente que diga ¡Ah mira, ahora sí los priístas hicieron bien las cosas!.

    Claro que hay un sano escepticismo, seguimos viendo esa corrupción y esas viejas prácticas dentro de ese partido. Pero como dije, un país no puede desarrollarse por medio de una coyuntura, pero si puede aprovecharla como pretexto para hacer los cambios profundos que se necesitan y ahí sí, aspirar a algo más. La duda es si, quienes mandan en el país, pagarán el precio y estarán dispuestos a ceder en pro de México.

    La publicación de una revista no es una garantía. Hace unos años se habló de Brasil como potencia emergente y ahora se ha venido desinflando. Pero tampoco las revistas pueden hacer pronósticos acertados cuando eso depende más de las decisiones de una nación. Se podrán decir muchas cosas, incluso aseveraciones donde se dice que dentro de ella hay propaganda a favor del gobierno. Pero creo que la realidad es esa, hay un buen momento coyuntural, pero no pasará nada extraordinario si no se hacen cambios, extraordinarios.

  • El subsidio a la gasolina

    El subsidio a la gasolina

    Sí, voté por López Obrador, y no me siento arrepentido de hacerlo, pero naturalmente hay muchas cosas con las que no estoy de acuerdo con él (igual que con los otros candidatos), posiblemente sus afines me quieran crucificar por mi posición tanto de Pemex, como el subsidio a la gasolina, donde aquí sí, creo que el peje cae en una contradicción (subsidiar a la gasolina es subsidiar a los que tienen en detrimento de los que no tienen) dado que él se dice defensor de las causas sociales del sector vulnerable.

    El subsidio a la gasolina

    Paradójico es que mucha gente que critica la intervención del gobierno en la economía, que invierta dinero para combatir la pobreza, en ciencia y tecnología, en darle becas a los pobres, esos mismos que andan viendo el martillo y la hoz, relacionando al Peje con Chávez, son los mismos que se rasgan las vestiduras cada vez que hay un gasolinazo. ¡No puede ser, el gobierno subió la gasolina 10 centavos, pinche gobierno, la gasolina sube y los sueldos no suben!. Comunismo para automovilistas.

    Sí, que la gasolina va a ser algo más cara, pero no se han preguntado ¿qué se puede hacer con todo ese dinero? Se podría invertir, por un ejemplo, en ciencia y tecnología, en mecanismos que ayuden a desarrollar al país, en fomentar la creación de empresas, en mejorar el transporte público. Inversiones que a la larga incluso podrían aumentar el poder adquisitivo (no menciono la educación porque el problema no es la cantidad invertida, sino cierto sindicato que cancela el futuro de nuestros niños).

    El año pasado se usaron 222 mil 753 millones de pesos en subsidiar la gasolina, ¿en qué se podría invertir ese dinero? hagamos cuentas con información obtenida en esta fuente:

    • Se podrían dar 891 mil viviendas de interés social de 38 metros cuadrados a gente que vive en pobreza extrema.
    • 3,500 kilómetros de BRT o Macrobús (más de 37 veces las líneas de Metrobus en el DF, muchas más que las de Guadalajara).
    • 272 kilómetros de Metro. Con un solo año se podría volver a construir toda la red de Metro en el DF, y con un solo año se podría construir toda una red de Metro en Guadalajara y Monterrey al mismo tiempo que de cobertura total a estas respectivas ciudades.
    • 6.4 veces el presupuesto para revertir el cambio climático.
    • 3 veces lo invertido en Oportunidades.
    • 3.5 veces lo invertido en el Seguro Popular.

    A pesar de ser un país en vías de desarrollo (bonito eufemismo para no decir país subdesarrollado), tenemos demasiados automóviles en la vía pública. Las arterias viales ya no se dan abasto y como nuestras ciudades están mal diseñadas ya no se puede hacer mucho para soportar más automóviles, por lo cual el fomento del auto será a la larga contraproducente. Los países desarrollados han optado por invertir en transporte público eficiente, con lo cual muchos ciudadanos no tienen ya necesidad de usar el auto para ir a ciertos lugares. En países como Corea del Sur se han demolido freeways para construir ahí parques públicos.

    Simplemente, si uno quiere comprar gasolina que pague por ella. Los gasolinazos son consecutivos porque sería difícil para la gente adaptarse a un cambio de precio brusco,. De esta manera (la primera) la gente se va acostumbrando a pagar más hasta que ya no quede subsidio y pague su valor real.

    Yo sé que pesa pagar más, pero a la larga es muy necesario.

    Así de simple.

     

  • ¡Privatícese!

    ¡Privatícese!

    De los 20 países con más petroleo en el mundo, solo 4 son democráticos (como nuestra democracia es demasiado imperfecta no la cuento), casi todos son subdesarrollados y varios de ellos tienen una pésima distribución de la riqueza.

    ¡Privatícese!

    Hace no mucho tiempo hablé sobre que pasaría si México no tuviera petroleo y expliqué como es que el petroleo a veces termina postergando el desarrollo de las naciones, el petróleo es dinero fácil. Es más sencillo y cómodo generar por un decir, U$10 millones extrayendo crudo, que educando a los ciudadanos para que sean competitivos, funden sus empresas y puedan generar ese dinero. Debido a que es fácil de obtener, ese dinero se presta mucho para la corrupción y los malos manejos, no se le debe cuentas a nadie. El petróleo enriquece a unos pocos, y les otorga el poder, con lo cual se fomenta el autoritarismo. Por esto se explica que la corrupción abunde en países petroleros, o donde la naturaleza ha sido muy benigna, como aquellos países africanos donde se encuentra abundancia de diamante, pero su población vive en la pobreza extrema.

    El lema es ¡El petróleo es de todos los mexicanos!. Creo que la lucha por la conservación del petroleo que hace la izquierda tiene más que ver con el nacionalismo y el miedo a la pérdida de orgullo nacional, que con el sentido común. El petróleo es nuestro orgullo, así nos lo enseñó la historia oficial (creada por esos mismos que ahora buscan la privatización), la expropiación petrolera por parte de Lázaro Cárdenas quedó tatuada en el inconsciente mexicano, pero cabría preguntarse cual hubiera sido nuestro destino si no hubiéramos tenido el petroleo en nuestras manos, si nos hubiera ido mejor o peor. ¿Qué habría pasado si empresas privadas hubieran administrado la abundancia y no José López Portillo?

    Por eso digo ¡Privatícese!. Entiendo que también influyen las formas, y tal vez pueda ver con recitencia que el PRI sea el que tome la batuta. Entiendo que este proceso se hace poco a poco. Sería una idiotez privatizar de golpe porque provocaría una feroz reacción de los opositores y muchos ciudadanos. Pero esta privatización tiene que dirigirse a obtener beneficios para la nación y no debe tener una actitud servil.

    Creo que el progreso del país es más importante que el orgullo. Debido al petróleo también el gobierno deja de recaudar los impuestos que debería, los millonarios no pagan y el petróleo cubre esos privilegios. ¿Están molestos con la compra de votos? ¿Con qué creen que se financió esa compra de votos, y sobre todo estas mediocres campañas políticas? Pues con el petróleo. ¿Los sueldazos de los políticos corruptos? Con el petróleo. ¿Entonces sigues creyendo que el petróleo es de todos los mexicanos? ¡Yo tampoco!.

    En la historia mundial se convirtieron en países desarrollados aquellos que no tuvieron tantos recursos naturales a su alcance y se tuvieron que esforzar para poder satisfacer sus necesidades, debido a esto, evolucionaron como sociedad más rápido, se hicieron más fuertes; mientras que los que tenían recursos naturales abundantes quedaron atrapados en la zona de confort y tuvieron una evolución más lenta. Las primeras conquistaron a las segundas, las colonizaron, extrajeron sus recursos naturales para beneficiar a la población y estas últimas quedaron sumidas en la pobreza, o más bien, siguieron sumidas en la pobreza.

    México es un país que tiene la capacidad de salir adelante. Estamos acostumbrados a estirar la mano, pero a veces mostramos el carácter para salir adelante cuando esa mano benefactora no existe. Creo que podemos salir adelante sin necesitad del oro negro, creo que somos una nación que puede esforzarse por conseguir lo que necesita a base de esfuerzo y quienes administran ese oro (sindicatos, políticos) son los que menos se esfuerzan. Por mí no hay un problema en que se privatice el petróleo, que valga la redundancia, ya es privado, los sindicatos y los políticos son dueños del petróleo.

    Podré estar de acuerdo en muchas cosas con la izquierda, pero no con este tema. Y sí, sé, que habrán empresas transnacionales haciéndose agua la boca (algunas infames como Texaco o Haliburton, que por cierto, las petroleras son las empresas con peor reputación en los EEUU, lo cual demuestra el efecto nocivo que genera el petróleo), y sé que el gobierno nunca dirá que van a privatizarlo, incluso que algunos quieran sacar beneficio económico de esto. Pero yo ya no quiero un país que dependa de un recurso natural que ha provocado que las autoridades no se molesten en fomentar una sociedad competitiva.

    Y ni me pagó el gobierno, ni es una entrada pagada por una transnacional. Simplemente es lo que pienso y lo que me suena lógico analizando tanto la historia como la realidad, lo digo, solo 4 países con petróleo de los primeros 20 son democráticos y en algunos casos su economía es tan robusta que el petróleo no es el ingreso principal, y si tomamos los primeros 10, solo Canadá contaría como país democrático (que por cierto, no ha extraído la mayoría de sus reservas por la dificultad que acarrea hacerlo, así que podríamos decir que no cuenta). Casi todos los países petroleros tienen una pésima distribución de la riqueza, tienen una clase media reducida, son países poco innovadores. Las estadísticas ahí están, ya es cuestión de como quieran tomarlas.

  • Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    Deudas, estados endeudados, créditos. El gobierno contrae la deuda, los gobernados pagan.

    Emilio, Jalisco y los estados endeudados

    No soy economista, pero sí se que hay dos tipos de deudas, las buenas y las malas. Pongo un ejemplo, cuando uno compra un carro a crédito adquiere deuda. El comprador sabe que tendrá solvencia para pagar una cantidad cada mes y decide hacerlo así debido a que no tiene el dinero para pagar el automóvil de un golpe. La deuda permite al comprador adquirir un bien que de otra forma no podría obtener en determinado tiempo, y este tipo de deuda es buena. En gobierno sucede lo mismo, un estado se puede endeudar para construir obras necesarias que no se pueden pagar al instante pero se pueden pagar en un mediano o largo plazo y no pone en riesgo las finanzas de una entidad.

    ¿Recuerdan cuando en el 2006 decían que López Obrador endeudó al DF y que de esa misma forma iba a quebrar al país si era Presidente? Te dijeron una verdad y una mentira. En los primeros tres años AMLO aumentó la deuda del DF (con lo que seguramente construyó esos segundos pisos, aunque se habla de opacidad en los recursos), pero la mentira la nocividad, dado que esa deuda era buena. Los organismos financieros como Fitch o Moddy’s le pusieron la mejor calificación al D.F. con «AAA».

    Por otro lado está la deuda mala. Imagina que es el «Buen Fin», te compras un iPhone 5, una pantalla LCD full HD, un iPad, una PC, una cama. Todo te sale en $150,000 pesos y contratas la deuda a crédito. Resulta que tienes que pagar $10,000 pesos por mes y tu sueldo es de $15,000, además tienes que pagar casa, mantener a los hijos y ahí gastas otros $10,000. Es decir, por cada mes que pasa, te faltan $5,000. Esa situación te genera un gran estrés, no puedes pagarle a la institución financiera que te hizo el préstamo. Vas, le pides a tu papá, a tus amigos, les terminas debiendo a todos ellos y se hace una bola de nieve que cuando menos te llevará al buró de crédito y te mantendrá quebrado un buen rato. Lo que sucedió con Humberto Moreira en Coahuila, o Emilio González en Jalisco es eso, se endeudaron a un punto en que no pueden pagar.

    Por lo tanto, en el caso de Jalisco, piden refinanciamientos y crédito al congreso, dado que los bancos piden la liquidación de la deuda pero estos no tienen como pagarla. Ante este tipo de situaciones, las entidades tendrían que hacer recortes en el presupuesto para poder ir pagando dicha deuda, lo cual podría significar recortes en programas sociales, infraestructura y demás partidas que tienen como fin beneficiar a la ciudadanía (pregúntenle a los españoles). En algunos casos esa deuda se tiene que financiar vía impuestos (sea directa o indirectamente), es decir, los ciudadanos tenemos que pagarla.

    El discurso de los panistas es que ellos eran responsables en el manejo de las finanzas. Decían que solo los priístas endeudaban estados, y que López Obrador iba a quebrar las finanzas del país por la deuda. La realidad es que ellos terminaron emulando esas prácticas que tanto criticaron, en especial en Jalisco que triplicó su deuda en el sexenio pasado.

    De alguna forma los ciudadanos pagamos las irresponsabilidades financieras de los gobernantes. Se podrá justificar la deuda en la realización de los Panamericanos (que salieron bastante más caros de lo que presupuestaron) igual que Grecia lo hizo con las olimpiadas del 2004, una de las razones por la cual el país helénico está en quiebra. Emilio González Márquez sale como llegó, con el pie izquierdo. Se dicen muchas cosas, pero la realidad es que el PAN de la mano de Emilio manejó muy mal las finanzas del estado, y eso podrá acarrear problemas en el corto y en el mediano plazo. Lo peor es que estas irresponsabilidades financieras las hacen de tal forma que los ciudadanos no nos demos cuenta, y nos enteramos cuando esto explota.

  • No es la economía, estúpido

    No es la economía, estúpido

    Mucha gente se pregunta ¿Por qué México no sale adelante? o al menos como debería. Alguna vez comenté que los mexicanos somos un poco fatalistas en nuestra percepción sobre lo que ocurre en el país, donde en todo momento, la frase preferida del mexicano es: -La situación está difícil-, ya sea en momentos de crisis o prosperidad. Pero también es cierto que desde hace mucho tiempo el país no ha tenido un despegue importante e históricamente siempre nos hemos quedado «a medias», en un país que no puede ser comparado con Bolivia, Ecuador o Nicaragua; pero tampoco con Estados Unidos o Noruega.

    No es la economía, estúpido

    ¡No es la economía, estúpido!, México ha transitado por varios regímenes económicos a través de su historia, y siempre se busca aquí la respuesta a todos los males, que la intervención del estado echó todo a perder, que fue el neoliberalismo, el despilfarro, una macroeconomía sana que no se refleja en la microeconomía, dicen. El problema es que se sigue buscando la respuesta, tal cual tecnócrata, en términos puramente económicos, y dentro de este análisis a veces parecen quedar los factores sociales a un lado.

    El cómo se conforman las estructuras sociales en el país, me parece que tiene que ver con nuestros rasgos culturales e idiosincrasia heredada de nuestros ancestros. Curioso es, cómo en cualquier régimen económico, pareciera emularse ese sistema vertical, donde existía una nobleza y un monarca. Así lo fue en esa época cuando el gobierno creó todas esas instituciones para procurar el bienestar de la población, la relación gobierno-gobernado fue totalmente vertical, tal cual monarquía. El presidente típico del ese PRI parecía ser algo así como un rey, un monarca con algunos rasgos de déspota, los cotos de poder eran verticales y rígidos. Ahora en tiempos donde se promueve la propiedad privada y el libre mercado, esta idiosincrasia se adapta a esa realidad. Los líderes sindicales la hacen de monarcas, los gobernadores son unos pequeños déspotas, y algunas empresas privadas que más que acercarse al libre mercado se acercan a las prácticas monopólicas pareciendo emular la nobleza, o rey absoluto del mundo incluso.

    Los progresos que se han visto frente a este problema no sólo tienen que ver con lo económico, más bien tienen que ver con lo cultural. En un mundo globalizado donde el mexicano empieza asimilar otros sistemas de pensamiento, sobre todo aquellos que percibe que funcionan bien. Esta apertura es benéfica porque el mexicano podrá entender aquellos rasgos de otros pueblos que funcionan, tropicalizarlos, adaptarlos, y a la vez mantener aquellos rasgos propios que si funcionan. Más que cartillas morales como afirmaba algún candidato (porque un cambio cultural debería ser promovido y no impuesto), la comparación con otros tipos de cultura para hacer un análisis de lo que funciona y lo que no, nos podría ayudar a ir mejorando esos rasgos que en algún momento significaron un lastre.

    En este siglo XXI se habla mucho de reformas económicas, las cuales se pueden discutir, pero se sigue pensando en que la economía es la solución a todos los problemas, que una reforma fiscal por sí sola cambiará el destino de nuestra sociedad. Algo así como si le diéramos dinero a una persona que arrastra problemas fuertes de autoestima en toda su vida para que lo invierta y de esta forma se haga exitoso y querido por todos.

    Insisto yo en que el desapego de la cultura ancestral del tlatoani, del régimen rígido, paternalista, podrá traernos muchos beneficios, naturalmente el cambio solo puede ser gradual y este consiste en modificar la forma en que se educa a la gente, lo cual se puede hacer solo con las nuevas generaciones, y no con las viejas que ya tienen un patrón de comportamiento establecido.