Categoría: economía

  • Quisiera ser millonario parte 2 – Revisión

    Este artículo es una continuación del tema «Quisiera ser millonario«, recomiendo que lo consulten antes de leer este en caso de que no lo hayan leído.

    Generalmente cuando creo dejar temas inconclusos o con varias dudas al aire decido hacer revisiones en lugar de editar el artículo, una de mis políticas que tengo dentro de mi blog es que después de haber publicado un artículo ya no lo puedo modificar excepto para agregar alguna actualización o una nota al pie, y esta no es la excepción, por eso decidí crear una segunda versión del artículo «quisiera ser millonario» para aclarar algunas cosas y lograr cerrar bien este tema, el cual me pareció interesante de abordar, y al parecer también a los lectores también. Recibí varios comentarios por medio de este blog y por medio de Facebook en este artículo. Bueno empecemos.

    El dinero no es lo más importante.

    La otra vez inicié con una frase que decía, el dinero no es la felicidad, pero como se le parece. Porque es verdad, el dinero nos trae muchas satisfacciones y nos hace la vida más fácil. Pero eso no quiere decir que el dinero sea lo más importante. El dinero no es garantía absoluta de felicidad, por el contrario, si no viene acompañado de otros hábitos personales, puede terminar siendo un estorbo. Ya lo había dicho, está muy bien aspirar a más de lo que uno tiene, pero siempre y cuando conserve su escala de valores intacta, y a veces eso es algo difícil de hacer, porque muchos prefieren pasar por encima de ellos como un atajo para obtener más riquezas, lo que se convierte en lo que yo llamé riquezas mal habidas. Ese tipo de personas son las que creen que valen por lo que tienen y no por lo que son. Como yo comentaba lo valioso de una persona millonaria no es cuanto tiene, sino el esfuerzo y el empeño que invirtió para obtener esas riquezas.

    Además, el dinero por si solo no da la felicidad , sobre todo cuando existe «pobreza» en otros ámbitos personales. El ser humano no solo necesita de dinero, necesita sentirse seguro (de nada sirve tener millones de dólares si la vida está en peligro), necesita sentirse querido (de nada sirve tener millones de dólares si la persona en cuestión está sola y no tiene los suficientes lazos afectivos como para sentirse querido) y necesita sentirse autorrealizado (de nada sirve, de nuevo, tener millones de dólares si la persona no está agusto con lo que hace o no se siente satisfecha). El dinero per sé no da la felicidad, necesita de otros atributos para poder generarla.

    Las riquezas, lo repito, son uno de los pilares que sostienen al ser humano, pero no son «todos los pilares». Si pretendemos sostenernos solo por el pilar de las riquezas y no fortalecemos los demás pilares, este no va a soportar toda la carga, y el «edificio de la vida» se va a derrumbar. La integridad humana, los valores, la familia, seres queridos, amigos, el sentimiento de autorrealización son otros de los pilares que ayudan a sostenernos y mantenernos en pie.

    Pero sigue siendo importante

    Pero no quiere decir que debamos renunciar al pilar del dinero cuando podemos tener los demás. El dinero no deja de ser un área importante en nuestras vidas porque es el que se encarga de darnos bienestar, poder vivir de una manera decorosa, poder tener lujos, comodidades, esparcimiento, y en general, una mejor calidad de vida. Por eso pienso que el no aspirar a obtener riquezas es una simple y llana estupidez. El problema como mencionaba es cuando se supedita el dinero a las demás áreas de la vida. En ese momento es cuando el dinero se convierte en un problema.

    Imagina que tienes una familia amorosa, te gusta lo que haces, te sientes una persona íntegra  y de repente pierdes el empleo. Te ves en una situación dificil y la ruptura del «pilar económico» hace que los demás pilares tengan que soportar más peso y por consecuencia, tienen más posibilidades de quebrarse. Por el contrario si te anuncian un aumento de sueldo en el empleo o empiezas a generar más ganancias con tu negocio, el pilar se fortalece y hace que los demás pilares no tengan que soportar tanto peso. Imagina, ahora tienes dinero para llevar a tu familia de vacaciones, para comprarles regalos, para buscar momentos de esparcimiento para poder convivir más con ellos, para darles una mejor salud y bienestar. En este caso el dinero puede reforzar todos lo demás pilares.

    Es por eso que aspirar a tener riquezas es una forma de querer progresar y de ser mejor persona. Por supuesto que no es la única forma, pero si es uno de los varios ámbitos a los que hay que ponerle atención para terner un desarrollo íntegro como persona. Si aspiras a poco, indudablemente tendrás más poco de lo que habías aspirado, y eso a fín de cuentas es ser pobre, pero pobre de caracter.

  • Quisiera ser millonario

    El dinero no es la felicidad, pero como se le parece.

    Yo creí que no era una persona fijada en el dinero, y de hecho muchos podrían pensar que no lo soy. No soy necesariamente una persona que busque un status o darme valor por lo que tengo si no por lo que soy (aquellos que creen que valen lo que tienen son de lo más infelices, hasta el mismo Carlos Slim lo dijo alguna vez), pero les soy sincero, es que en verdad querer aspirar a ganar poco es ser un mediocre. Hay gente que dice, yo con tener una casita y un cochecito con que moverme sería muy feliz (tal vez eso sea una aspiración bastante fuerte para una persona en pobreza económica, pero aquí me estoy refiriendo a la clase media o alta, de la cual son la gran mayoría de los lectores de este blog).

    Yo busco hacer lo que me gusta, pero inconscientemente (y a veces conscientemente) busco obtener más dinero, ganar más y más. Estaba trabajando por mi propia cuenta, estaba muy agusto trabajando desde mi propia casa, pero a pesar de que mi negocio va creciendo relativamente, el dinero no alcanzaba para lo que yo quería, no me era suficiente porque aparte tenía gastos, y entonces empecé a buscar un trabajo con el cual pudiera compaginar con mi negocio propio. Lo encontré en Hewlett Packard y ahora mis ingresos (combinados con los de mi negocio) se triplicaron, lo cual es una gran satisfación para mí. Pero yo se que habrá un momento en que dicho ingreso no me llenará y tendré que buscar más. Mi negocio tendrá que crecer, o bien, tendré que crecer dentro de la empresa donde estoy trabajando. Pero la verdad es que cada vez quiero ganar más dinero.

    Soy sincero, cuando voy a ver una residencia de Puerta de Hierro (GDL), Bosques de las Lomas (DF) o San Pedro (MTY) me digo, yo quisiera vivir algún día en una de esas casas. Parece algo muy ajeno a mí porque nunca he vivido en alguna de ellas pero ¿por qué no aspirar alguna vez en vivir algun día con esas comodidades, o acaso tiene algo de malo?. Yo no lo creo. Para lograr eso se necesita de mucho esfuerzo, perseverancia y astucia (algunos mexicanotes dirán que también necesitaría de la tranza).

    Lo repito, el dinero no determina cuanto vale una persona, pero si puede ser una buena medida para admirar el esfuerzo y la inteligencia de esa persona por lograr llegar hasta donde ha llegado. Mi padre es un gran ejemplo, el empezó a trabajar en empresas desde abajo, llegó a altos puestos directivos y gracias a eso me pudo ofrecer un buen nivel de vida, y yo lo admiro por ello, por su esfuerzo y su entrega. Y la verdad a mí me gustaría que alguna vez mis hijos (si es que tengo) me admiraran por lo mismo, ¿tiene eso acaso algo de malo?.

    Es cierto que existen riquezas mal habidas, pero una persona sabe en su conciencia cuando no se ha ganado sus posesiones de una buena forma y creo que eso a fin de cuentas no es muy gratificante para su conciencia, porque a fín de cuentas es gente que solo quiere acaparar riquezas a costa de sus valores morales. Pero independientemente de esa acotación, creo que el aspirar a ser rico no tiene nada de malo, por el contrario, creo que muestra falta de caracter quien piensa que es malo aspirar a generar riquezas, porque en el fondo se esconde el miedo al éxito (y al fracaso) y varios complejos de inferioridad que no permiten desarrollar plenamente a la persona.

    El dinero no es lo más importante en la vida, probablemente no lo sea, pero si es uno de los pilares del ser humano en la vida. El ser humano necesita obtener riquezas materiales para vivir una vida más plena y confortable. A fin de cuentas siempre será más cómodo dormir en una cama lujosa que en un catre, o será más fácil trasladarse en automovil que en transporte público (a excepcion de esas ciudades donde el transporte público es muy eficiente). Los seres humanos queremos cada vez más y más y no nos conformamos con quedarnos estacionados, los que crean lo contrario, como lo dije, demuestran una falta de caracter y de autoestima propia.

    Si crees que no mereces crecer tu patrimonio personal, te recomendaría primero analizarte y ser sincero contigo mismo ¿no será, sinceramente, que no crees merecer obtener más riquezas?.

  • Wikileaks – Pactaron entre Calderón y partidos ocultar cifras de pobreza

    De verdad, les quería tener un buen regalo a mis lectores por San Valentín, pero pues lamentablemente les traigo una noticia que habla mal de nuestros políticos. Les voy a contar. Todo empezó cuando estaba discutiendo con una persona sobre el desempeño del PAN en la presidencia, yo decía que el PAN a excepción de algunos rubros (estabilidad macroeconómica, apertura de la información, el cierre de Luz y Fuerza del Centro) no se ha desempeñado bien en la Presidencia y que México no está mejor que a finales del sexenio de Zedillo, que a mi juicio ha sido el último buen presidente que hemos tenido (que si neoliberal, de derecha, lo que quieran pero fué un buen presidente). Esta persona se indignó, incluso al grado de decir que yo apoyaba a AMLO y llegamos a una discusión donde el me presentó tablas y estadísticas para decirme que estaba en un error. Estos datos no me cuadraban porque según una encuesta de GEA-ISA, el descontento con el presidente y con el partido es cada vez mayor al grado de que la gente quiere el regreso del PRI.

    Me puse a buscar información y lo primero que me encuentro es una nota donde Wikileaks reveló un cable que dice que Felipe Calderón y los partidos de oposición (PRI – PRD) pactaron ocultar las cifas de la pobreza en México. La pobreza aumentó desde 42.6% cuando Felipe Calderón asumió la presidencia hasta 47.4% en el 2008, lo que equivale a un aumento de 6 millones, sí, 6 millones de nuevos pobres. Creen que esto es debido al incremento de los precios internacionales de los alimentos. El cable con la serie 09MEXICO2205 y fechado el 27 de julio de 2009, revela: “La divulgación de esta información políticamente sensible fue hecha con retraso, por un acuerdo entre el gobierno y los partidos de oposición, hasta después de las elecciones legislativas del 5 de julio de 2009”.

    Seis millones de nuevos pobres es muchísimo. Es como si la ciudad de Guadalajara se volviera pobre en 2 años. Y lo preocupante de esto es que ese aumento de la pobreza se dió antes de la crisis mundial, que comenzó a finales de 2008 y se extendió a principios de 2010 sin más no me equivoco. ¿Cuantos más habrán engrosado la fila de pobres en ese lapso?. Las cifras que el gobierno nos presume de que se está combatiendo a la pobreza entonces son falsas. Esto es un indicativo de que para nada se están haciendo bien las cosas y debe de poner en entredicho la gestión de Felipe Calderón como Presidente de la República, que junto con la estrategia para combatir al narco y los recientes actos de presunta censura nos dice que ha sido deficiente. No es gratis que la gente quiera el regreso del PRI (claro, regreso apoyado por las televisoras).

    Para algo los partidos políticos si se pusieron de acuerdo, y fué para ocultarnos información que hubiera provocado una gran desestabilidad y descontento en el país. A mi se me hace indignante que ocurra eso, y sí, Felipe Calderón como presidente del país tiene algo de responsabilidad, pero ¿acaso la oposición no la tiene?. Claro que sí. La oposición también se ha encargado de bloquear reformas propuestas por el ejecutivo que tal vez hubieran aminorado esta problemática. Conste que no estoy a favor de todas las reformas de FCH (en especial la petrolera), pero es claro que los partidos se manejan por sus intereses y no por buscar a  ayudar al país. Y eso es tanto con el PAN como con el PRI, o como con el PRD, y ya no digamos de partidos como el PVEM o el PT.

    Si existen 6 millones de nuevos pobres y en esa época no hubo una caída significativa del PIB, significa que el dinero se está distribuyendo mal, pocos ricos se hacen mucho más ricos, y muchos pobres se hacen más pobres. No hay mecanismos de distribución de la riqueza y sí oligopolios que no permiten la libre competencia y consolidan la mayor parte de las ganancias en México. Me parece muy grave, porque la pobreza genera descontento, y eso puede mermar la estabilidad de un país.

    Creo que es hora de que los ciudadanos reaccionemos ante los partidos que tienen secuestrado el futuro de nuestro país. El interés, la ambición de poder imperan sobre la justicia y el sentimiento de solidaridad en nuestro país, y si eso no cambia, México, sí, México, terminará siendo, como muchos temen un estado fallido.

    Ahora ya se entiende porque en lugar de lograr combatir al narco, cada vez más jóvenes son reclutados en los cárteles. Más pobreza, menos oportunidades = gente que busca la salida fácil para obtener recursos.

    Nota al pie. Deducción de las colegiaturas del impuesto sobre la renta.

    Después de 4 años de gobierno, Calderón por fín hace algo por la educación. Ahora las colegiaturas podrán ser deducibles. La noticia sin embargo no fué bien recibida por la oposición, el PRI dice que se robaron su idea, y el PRD dice que es una medida electorera.

  • El fracaso del neoliberalismo parte 2. La evidencia

    La globalización es un proceso inminente e inevitable. El querer cerrarse a este proceso es negar la evolución natural del ser humano. Los avances sociales y tecnológicos han propiciado este fenómeno que no lleva unos pocos años como unos creen, sino que es un proceso que ha tomado siglos y que ahora se está consolidando. Muchas veces se relaciona la globalización con el neoliberalismo, porque este sistema económico la acelera. Supongo que por eso existen los globalifóbicos o los llamados altermundistas, pero en realidad no es necesario implementar una política neoliberal en una nación para abrirse a la globalización. Más bien, es una de las formas más imprudentes de hacerlo, y en realidad existen otras alternativas donde el estado juega un papel preponderante para poder preparar a un país para entrar a este fenómeno globalizador.

    Las políticas neoliberales recomendadas por el FMI comenzaron a ser aplicadas en Chile (donde por cierto no se aplicó la receta completa) bajo el gobierno del dictador Augusto Pinochet, uno de los pocos países donde se tuvo éxito con dichas políticas (aunque sin embargo no lograron mitigar las diferencias sociales). Pero en América Latina, a través del Consenso de Washington, los resultados fueron más bien magros. El sistema de sustitución de importaciones que implementaban los países latinoamericanos (incluído México) se había deteriorado, la inflación en estos países había crecido enormemente (nosotros lo vivimos con Echeverría y López Portillo) y muchos de los países habían caído en crisis, por lo que se tuvo que recurrir al FMI y a Estados Unidos. Ellos recomendaron a los países en desarrollo aplicar las medidas neoliberales prometiendo crecimiento y estabilidad macroeconómica. Había que liberalizar, bajar aranceles, privatizar, mantener la inflación estable y el papel del gobierno debería de ser mínimo.

    La receta era igual para todos los países. Naciones como México, Argentina o Brasil y otros más tomaron las recomendaciones. ¿Que pasó?. Si se logró la estabilidad macroeconómica, pero no se generó el crecimiento esperado y peor aún, la brecha entre ricos y pobres se disparó. El problema fué que los países no estaban preparados para abrir sus fronteras y privatizar sin estrategia alguna, pero como la intervención del estado según los neoliberales debería ser mínima, entonces no hubo estrategia alguna. También el FMI y sus compinches prometerían que no habría crisis bajo este nuevo sistema, pero una fuga de capitales desató una en México y posteriormente se desataría otra en Argentina.

    Por otro lado países como China y Corea del Sur se han abierto a la globalización con una economía de mercado, pero sin implementar una agenda neoliberal. A pesar de las presiones de la FMI y la Organización Mundial de Comercio (OMC), han decidido hacerlo a su manera. El estado interviene activamente en la economía para preparar a sus países hacia la apertura económica. No bajan aranceles ni liberalizan ni privatizan de golpe como recomienda el FMI, sino que lo hacen estratégicamente. El estado se encarga de fortalecer internamente los sectores económicos antes de liberalizar sus economías, el estado se encarga de fortalecer sectores como la salud y la educación para que estén totalmente listos antes de abrir su economía. Y no por nada China y Corea del Sur han logrado tener niveles de crecimiento que ya envidiaríamos en América Latina.

    Todo país necesita una estrategia económica para progresar. El neoliberalismo es la negación de esa estrategia, porque se deja la economía a la inercia del mercado. Y es totalmente falso que el mercado pueda autorregularse eficientemente. De hecho, en los países con mayor nivel de desarrollo, el estado sigue jugando un papel crucial dentro de las economías. En cambio en países como Estados Unidos que han apostado demasiado por el mercado, y a pesar de ser una potencia mundial, no se ha logrado generar el nivel de bienestar que han logrado varios países europeos con ayuda del estado (ej: Suecia, Dinamarca, Finlandia). Un ejemplo del fracaso del mercado es el sector sanitario de Estados Unidos, donde millones de habitantes no tienen cobertura médica de ningún tipo, por lo cual no tienen ningún tipo de protección al adquirir alguna enfermedad o sufrir un accidente grave.

    Es cierto que el mercado es más eficiente que el estado en la mayoría de los sectores económicos porque el mercado genera competitividad, mejor calidad en los productos y por ende, precios más bajos. Pero ese mercado tiene que ser regulado por el estado, porque de lo contrario el sistema colapsaría. El estado tiene que intervenir para que no se generen monopolios privados (lo que minaría la competencia), o como cuando el mercado colapsa (como ocurrió en la crisis del 2008). También existen sectores donde el mercado no puede generar mayor bienestar que el mercado por si solo y donde se necesita la ayuda del estado en conjunto para generarlo; uno de los mejores casos son la educación y la salud. En los países más desarrollados la educación y la cobertura sanitaria universal son un imperativo.

    El neoliberalismo, socialmente hablando, es un sistema demasiado pragmático y utilitarista. Deja del lado el humanismo al preocuparse más por el funcionamiento del mercado o por los índices de inflación, que por el bienestar la población o el pleno empleo. El neoliberalismo es incapaz de impartir justicia social: Sería justo que cuando creciera un país, ricos y pobres vieran crecer por igual sus economías, pero en el sistema neoliberal los ricos se hacen más ricos, y los pobres más pobres, al tiempo que la clase media ve decrecer su tamaño. Los fundamentalistas del mercado, en cambio creían en la economía de la filtración (o del goteo, como le llamara Ronald Reagan), donde los beneficios de los ricos se iban a filtrar a los pobres. Eso nunca ocurrió y ahora queda más que demostrado que las políticas neoliberales generan mayor desigualdad social, lo que se traduce en un mayor descontento por parte de la población.

    ¿Por qué la economía neoliberal sigue prevaleciendo en el globo terraqueo cuando inclusive recientes Premios Nobel de Economía de los propios Estados Unidos como Joseph Stiglitz o Paul Krugman han criticado fuertemente este sistema, o cuando ha mostrado su fracaso en un diverso número de ocasiones?. Si el neoliberalismo beneficia a los ricos, estos se hacen más ricos, y por lo tanto más poderosos (a veces que hasta el propio gobierno), entonces tal vez no habrá nadie quien los pare. Aunque a veces parece que se acercan ahí algunos Obamas o Lulas a decirles –Tranquilitos, no se malpasen.

  • El fracaso del neoliberalismo parte 1. ¿Qué es y como llegó?

    ¿Que es el neoliberalismo?. Algunos «expertos» dicen que es un término muy prostituído y mal usado. Pero por el término, se hace referencia a un nuevo surgimiento del liberalismo económico que surgió a fines del siglo XIX (y que cayó con la depresión de 1929), también dicen que es una referencia al liberalismo austriaco. Esta corriente económica tiene como principales exponentes a Ludwig Von Mises, a Friedrich Hayek y posteriormente a Milton Friedman, que es considerado como el padre del monetarismo. También se refiere mucho al neoliberalismo cuando se habla del Consenso de Washington o de las políticas que el FMI ha recomendado implementar a diversos países (los cuales no han tenido precisamente mucho éxito). Criticos como Stiglitz lo llaman el «fundamentalismo del mercado».

    Debo aclarar que el «neoliberalismo», si bien es una corriente económica utilizada por los gobiernos de derecha, es un término exclusivamente macroeconómico, a diferencia del comunismo o la socialdemocracia que suelen incluír tanto postulados económicos como sociales en sus ideologías. A la mezcla de neoliberalismo con el conservadurismo se le suele llamar neoconservadurismo y a la mezcla de neoliberalismo con liberalismo social, se le llama libertarianismo.

    El neoliberalismo entonces es una política macroeconómica que busca la mínima intervención del estado en la economía y cree que el mercado es la solución a todos los problemas. Como dicen los fundamentalistas de mercado: ¡Si hay una falla en el mercado, entonces hay que aplicar mercado!. El neoliberalismo y el capitalismo están relacionados. De hecho el neoliberalismo es como el ala extrema del capitalismo. El neoliberalismo es capitalista, pero el capitalista no es necesariamente liberal. Un país cuya economía es movida por el mercado pero es regulada por el estado sigue siendo capitalista, pero no es neoliberal.

    Entrando ahora sí a terrenos escabrosos y habiendo definido el neoliberalismo de cual hablaré para no tergiversar su significado, nos podemos dar cuenta que el neoliberalismo es una postura radical. Es como el comunismo, o todo o nada, no hay juego para dos posturas diferentes. Para los neoliberales o neoliberalistas simplemente el mercado tiene la razón porque genera competitividad y progreso, y el estado es malo, malo, porque todo lo que tiene que ver con el estado significa corrupción y mediocridad.

    Es cierto que el capitalismo mostró ser más eficiente que el comunismo y por eso también es cierto que las economías de mercado son más eficientes que las estatistas. Pero lo que los neoliberales no quieren que sepas, es que el mercado es imperfecto y el estado tiene que regular el mercado para evitar esas imperfecciones (que son muchas).

    De los años 70 para acá, el FMI dejó de tener una política económica Keynesiana (fué fundado por keynes) y fué invadido por los monetaristas neoliberales que creían más en dogmas que en la razón, y bajo dichos dogmas recomendaban políticas liberizadoras a los países que recurrían al Fondo Monetario porque estaban en crisis o porque querían hacer una transición del socialismo al capitalismo (como es el fallido caso de la URSS). Las recomendaciones era que liberizaran sus economías, que bajaran los aranceles, que privatizaran sus empresas, que regularan la inflación entre muchas otras recomendaciones.

    ¿Que fué lo que pasó con los lineamientos que el FMI y el Consenso de Washington impusieron a los países latinoamericanos, africanos, y asiáticos?, ¿por qué países que se abrieron al mercado como China o Corea del Sur tuvieron éxito al no seguir los lineamientos del FMI al pie de la letra, mientras que los que si lo siguieron, en especial países como Argentina, fracasaron?. Eso lo veremos en la segunda parte, donde explicaré en forma detallada, las razones por las cuales el neoliberalismo ha fracasado.

  • ¿Es malo ser rico en México?.

    Imagínense a un joven que llamaremos Mario. Acaba de salir de la universidad, pone un pequeño negocio de zapatos, empieza a buscar fabricantes de calzado, viaja de Guadalajara a León para buscarlos y hacer negocios con ellos. Mario implementa exitosas estrategias de mercadotecnia y publicidad en su negocio, va tejiendo sus redes sociales, se preocupa por mejorar la calidad de su producto, y ¡vualá!: Mario se vuelve un empresario rico y exitoso. Gracias a su riqueza, se empieza a codear con los sectores ricos de la sociedad, las mujeres se empiezan a fijar en él (porque Mario como no era una persona agraciada físicamente, no tenía éxito con las mujeres), empieza a agarrar reputación y fama (a la vez también genera envidias, porque estamos en México), y por lo tanto Mario, se acaba de convertir en una de las personas más exitosas de Guadalajara.

    Aquí es donde me pregunto: ¿De todo lo que he narrado, donde está haciendo Mario algo malo?. Mario se ha ganado la riqueza y el éxito, como premio a su esfuerzo y a su ingenio. Personas como Mario son las menos culpables de que en el país existan pobres. Pero seguramente habrán sectores que no estén contentos con qué personas como Mario existan. Se le empezará a buscar «canas en el pelaje» para poder aseverar que construyó su riqueza de una forma ilegal, y una buena noticia para sus denostadores, podrán encontrar una, porque tal vez Mario, como cualquier persona en México, pudo haber cometido algún «pecadillo» en su trayectoria empresarial.

    En este blog he criticado a Carlos Slim, pero más que criticar el hecho de que sea rico, he criticado algunas de las formas en que ha generado parte de su riqueza (en especial Telmex), porque a la vez, a pesar de lo anterior, también hay que aceptar que es un talentoso hombre de negocios (aunque no me da mucho orgullo eso de que sea el más rico del mundo, porque pues no ha inventado ni diseñado nada nuevo, como si lo ha hecho Bill Gates). Me he lanzado también contra Emilio Azcárraga y Salinas Pliego, pero no critico su riqueza, no hay nada de malo para mí en que sean ricos. Más bien me voy contra la pésima calidad de sus contenidos televisivos, y de como han tratado de formar un poder de facto que a veces tiende a ser más grande que el gobierno. Y de muchos ricos en general, no critico su riqueza, critico que a pesar de tener la fortuna de ser millonarios, evadan impuestos, quieran sustituír al gobierno, quieran aprovecharse de los trabajadores, etc…

    Si querido lector, tienes la oportunidad de leer»Amos de México» de Jorge Zepeda Patterson. Te darás cuenta de que los millonarios son también gente común y corriente igual que nosotros, con sus virtudes y sus defectos; nada más que al ser más ricos e influyentes, sus virtudes son mas visibles ante la sociedad y sus defectos también son más visibles y perjudiciales. Porque todo lo que hacen, es lo que hace un mexicano común y corriente. Así como el mexicano común suele pasarse los altos, y pedir facturas de cualquier color para pagar el menor número de impuestos, los ricos también lo hacen. La mayoría de los ricos tienen esa misma idiosincrasia que tenemos los mexicanos clasemedieros.

    Creo que si es sano criticar los malos hábitos que tienen algunos millonarios en México y darles un jalón de orejas. Pero hay sectores de la sociedad (sobre todo de la izquierda retrógrada) que ven a un rico, y lo primero que hacen es buscarle todos los defectos y no reconocer que también han llegado hacia donde están por su esfuerzo e ingenio, y reconocer lo que han aportado a la sociedad: Productos de calidad, plusvalía, generación de empleos, etc…

    En México tenemos esa mala costumbre de no dejar avanzar al que destaca. Hay que ponerle piedras en el camino para que no llegue arriba. Y no se trata de eso, más bien hay que aprender a admirarlos, y también señalarles sus errores, pero exclusivamente sus errores. Porque el ser rico en sí, no es ningún error, es una virtud (bueno, al menos en la mayoría de los casos, porque tendríamos que excluír de esta lista a los millonarios narcotraficantes o a los lavadores de dinero). Y yo creo que así como hay ricos que no le hacen mucho bien al país, también hay muchos millonarios en México que son un ejemplo a seguir, por su ingenio, su iniciativa, y que han sobresalido no solo en nuestro país, sino a nivel global con sus grandes empresas.

    Yo siempre he defendido que el estado corrija las imperfecciones del mercado. Es decir, que el estado permita que los empresarios con su iniciativa saquen adelante al país, pero que evite los efectos secundarios que pueda traer consigo (como una inequitativa distribución de la riqueza). Por eso estoy a favor de que se cobren impuestos y de que exista un estado de bienestar para que todos puedan tener una vida digna, en la que todos pongamos algún porcentaje de nuestro esfuerzo al beneficio de la sociedad.

    Lo que se debe evitar no es que haya ricos, sino que existan cotos de poder que perjudiquen a la sociedad. Urge abrir a México a la competencia en todos los sectores (tanto públicos como privados) para que las reglas del juego sean iguales para todos. Urge acabar con el oligopolio televisivo, urge abrir el sector telefónico y de redes al 100%, urge hacer una reforma fiscal donde se logre que todos paguen. Pero no, no se trata de acabar con los ricos.

  • Carlos Slim es el más rico del mundo

    Siempre que Forbes anuncia su lista de los más ricos del mundo, en México se genera mucha polémica. Carlos Slim y Joaquín «El Chapo» Guzmán aparecen frecuentemente en estas listas. Pero ahora vamos a hablar sobre el primero, que ha generado tanta polémica, porque uno se pregunta, ¿como en un país jodido (como le llama Javier Aguirre) puede existir el personaje más rico del mundo?.

    ¿Carlos Slim es rico por sus propios méritos, o lo es gracias a los monopolios o a la corrupción que existe en el país?. Yo creo que de cierta forma todo tiene que ver. Carlos Slim es una persona muy inteligente para los negocios, tiene un gran olfato para detectar oportunidades de negocio, un olfato envidiable no solo para la persona común y corriente, sino para muchos millonarios que ya quisieran tener. Pero también es cierto que existe un lado oscuro. Carlos Salinas de Gortari le vendió un Teléfonos de México exageradamente devaluado, pero con toda la infraestructura necesaria para que la competencia no se atreviera a entrar.

    Desde que Carlos Slim se hizo de Teléfonos de México, el servicio mejoró indudablemente. Ya no se tenían que hacer filas para pagar el teléfono ni se tenían que esperar 10 años para que se obtuviera la línea telefónica tan solicitada, como llegaba a ocurrir a veces (casi el mismo tiempo en que tardaban los alemanes orientales en solicitar sus autos Trabant en la Alemania comunista). Los precios de las líneas telefónicas bajaron y se hicieron accesibles para todo el mundo. Hasta aquí todo se escucha muy bien, pero la OCDE (a la cual México pertenece) recrimina que los precios de la telefonía todavía son demasiado caros en comparación a los otros países de la organización y hay un gran rezago en la banda ancha. También se recrimina que Telmex cobra más caro en su mismo país de origen que en los otros países que incursiona, dado que en esos otros países existe más competencia, lo cual obliga a bajar los precios.

    Carlos Slim también es un filántropo y colabora con varias organizaciones como la fundación alas. También tiene un museo en honor a su difunta esposa, el Museo Soumaya, dentro de la Plaza Loreto, también propiedad del magnate mexicano, y donde tiene exposiciones temporales de artistas mexicanos y extranjeros, como el también libanes Gibran Kahlil Gibran. Además en dicho museo tiene obras importantes de pintores como Siqueiros, Tamayo, o el mismo Salvador Dalí.

    Carlos Slim es poseedor de un gran emporio, tan grande que diariamente consumimos sus productos o servicios en alguna empresa que pertenece a él. Cuando compramos algún producto en Sears, hablamos por teléfono vía Telmex, compramos un cd en Mixup, tomamos un café en Sanborns, o hacemos un depósito bancario en Inbursa. También tiene otras empresas como Condumex y Nacobre, y no solo eso, también es accionista minoritario de Apple y New York Times.

    Tal vez lo único que le falta a Carlos Slim es ser más reconocido dentro del Jet Set del mundo. Porque a pesar de estar siempre entre los tres más ricos a nivel mundial, no es tan popular dentro de las altas esferas. Dicen que por eso ha decidido comprar acciones de empresas como New York Times, para darse a notar y decir. -Yo soy Carlos Slim y estoy aquí.

    Mi percepción de Carlos Slim es ambivalente. Por una parte admiro su capacidad de crear riqueza y tener un buen olfato en los negocios. Pero por otro lado también es cierto que ha aprovechado algunas deficiencias estructurales del país para hacerse de dinero. Porque no se explica de que otra forma un magnate pueda llegar a ser el mas rico del mundo en un país que no solo alcanza a figurar entre los que poseen mayor Producto Interno Bruto a nivel mundial, sino que tiene a la mitad de sus habitantes sumido en la pobreza.

    Como se quiera ver, Carlos Slim es un personaje muy polémico, que tiene su nombre dentro de los anales de la historia de México, y de los magnates más poderosos del mundo.

  • Yo, Pirata.

    ¿Que ocurre cuando uno manda a armar una computadora?, lo normal es que ya te la instalen con Windows 7, Office 2007, y ¿por qué no?, de una vez que le instalen la paquetería de Adobe para tener de una vez el Photoshop, Illustrator, el Dreamweaver, y otros programas más. Luego cuando uno recibe su computadora bien equipada, se da cuenta que desea bajar el último album de Radiohead, y el nuevo Grand Theft Auto, enconces acude a Taringa para bajar el nuevo juego vía Rapidshare o Megaupload, pero si bajar el juego por «pedacitos» le representa mucho esfuerzo entonces que mejor que bajarlo por medio de un Torrent.

    En México el porcentaje de negocios que utilizan software pirata anda en aproximadamente en un 60% o 65%, lo que quiere decir que un poco más de la mitad de los negocios en México alguna vez los han utilizado. Pero este no es un fenómeno que solo ocurre en México, en todos los rincones del mundo la gente utiliza el Internet como recurso para hacerse de música y de software que de otra manera no podrían conseguir o lo podrían hacer sacrificando algún otro bien. Tanto así que en países como Suecia ya existen partidos políticos piratas que han llegado a ocupar escaños en el congreso de sus países.

    Se podría decir que la piratería es un robo, porque no se está pagando el importe a los fabricantes (e intermediarios) por la creación del producto que se está descargando, pero por otra parte otros alegan que es justo dado el excesivo precio que cobran los fabricantes por la compra de estos productos. Otros han optado por ofrecer alternativas con una calidad similar como lo son los programas Open Source (Open Office, Linux etc…) que pueden ser descargados gratuitamente.

    Es cierto que la piratería abunda en México, y que las autoridades han hecho esfuerzos por medio de propaganda y cateos a comercios ilegales, pero saben que hacer una redada enérgica contra la piratería podría ser contraproducente. Por ejemplo, supongamos que las autoridades impongan penas severas para aquellas personas que descarguen cualquier contenido pirata. ¿Cuantos negocios no quebrarían, o al menos verían una disminución en sus ingresos, al tener que comprar todo el software original para poder operar?, o imagínense ¿cuantas personas, como diseñadores gráficos, o freelancers, ya no podrían ejercer su profesión porque se encontrarán con la necesidad de invertir más de $20,000 pesos en adquirir la paquetería que utilizaban para trabajar?.

    Si se encargaran de desaparecer la piratería en México, podría haber algo parecido a una crisis económica. Cerrarían negocios, se perderían puestos de trabajo, y mucha gente que está en el comercio ilegal quedaría en la calle, con lo cual aumentaría los índices de criminalidad en el país. Por lo cual yo deduzco que las autoridades no han actuado enérgicamente en contra de ella, más bien buscan desincentivarla por otros medios como revisiones sorpresa, o anuncios publicitarios.

    Lo que aquí está en discusión no es tanto si la piratería es buena o mala, sino los efectos que esta tiene en la sociedad, tanto para los fabricantes (que son lo que pierden), como para los consumidores de productos piratas (que son los que ganan). Eso si, quien nunca en su vida haya adquirido o descargado un producto pirata, que tire la primera piedra.