Categoría: economía

  • Carlos Mota IV – Denle lecciones de economía a este señor

    Mi última crítica a este «columnista» de Milenio (sí, así entre comillas), la hice hace 3 años. No sé por qué dejé suelto a Carlos Mota por tanto tiempo, como que en Milenio se abstuvo de hablar de política (cosa en la que sinceramente no está muy bien preparado) y se limitó a hablar de economía, empresas y cosas así, donde este señor no lo hace tan mal, es su especialidad. Pero ahora que vuelve a meterse en temas de política, como que vuelve a meter la pata feo, pero esta vez lo que llama la atención es que ni siquiera en términos económicos acertó.

    Carlos Mota habla del «Buen Fin» y de los que ganaron con esta promoción, que según el eran Calderón y el PAN. Creí que era una nota crítica por el título, pero es todo lo contrario, es un compendio de halagos al gobierno en turno. Dice que el «Buen Fin» es una muestra de lo bien que ha trabajado el gobierno y que se nota que hay una clase media que se ha fortalecido, que es un triunfo de Felipe Calderón porque hasta sus detractores hicieron filas para ir a comprar.

    Se me hace demasiado «irresponsable» que un economista trate de probar tendencias sociales por la respuesta a una promoción de parte de la iniciativa privada. Carlos Mota de seguro no tomó en cuenta que la sociedad mexicana (en especial las clases medias, medias-bajas) es aspiracional, es decir, gasta más de lo que tiene, y no les importa endeudarse o pedir créditos con tal de hacerse de productos. Así como el plantea su tesis de que la respuesta al «Buen Fin» es una muestra del crecimiento de las clases medias, yo puedo plantear la mía que dice que el consumidor mexicano no está bien informado, compra compulsivamente y no racionaliza sus compras.

    Su argumento de la clase media queda tirada por la borda cuando vemos estadísticas como el Coeficiente de Gini que mide la desigualdad en un país, esta estadística mide desde 0 (que es un país totalmente igualitario) hasta 1 (que es un país totalmente injusto en materia redistributiva). En México del 2000 al 2011 el Coeficiente Gini pasó de 0.507 en el 2000 (cuando el PAN tomó el poder) a 0.494 en el 2011. Una nada. Estamos casi igual que hace casi 10 años, ni ha empeorado la distribución de la riqueza ni ha mejorado, pero hace falta otro factor, el PIB. Si el PIB se incrementa sustancialmente y el Coeficiente Gini se mantiene en el mismo nivel, lógicamente hay un aumento de la clase media, pero en el caso mexicano no es así. El crecimiento PIB en los últimos 10 años tuvo tasas de crecimiento 4% anuales aproximadamente, pero esto no quiere decir que México cada año se vuelva 4% más rico, porque esta tabla no toma en cuenta el crecimiento de la población que es cercano al 2%. El crecimento de la clase media es «simbólico».

    Dice Carlos Mota que el «Buen Fin» fue todo un éxito. Esto desde el punto de vista que lo veamos. Si lo vemos comparando todo el aparato mercadológico que se desplegó y las promesas que se hicieron (una especie de populismo de derecha) sería un fracaso, pero para quienes saben de economía, de mercadotecnia y de como se mueven los mercados en realidad no estuvo tan mal, fue una campaña que cumplió a medias. Yo como mercadólogo sabía que iba a ocurrir, muchas empresas iban a subir los precios para luego ofrecerlos con descuento (una táctica muy usada en mercadotecnia), también que las tiendas iban a aprovechar para sacar su inventario que ya no tenía rotación (me explico, la ropa fuera de temporada, obsoleta o con imperfecciones) y que los descuentos reales iban a ser relativamente pequeños (10% o 15%). Los mercadólogos apelamos a las emociones del consumidor y no a la razón, es por eso que la gente sale corriendo a comprar productos cuando anuncian un tipo de campaña como esta.

    Pero el «Buen Fin» no es una muestra fehaciente de éxito de la economía, tal vez solo nos dice que esta está estable y no está sumergida en una crisis y punto. El impulso de los consumidores por comprar a veces es mucho más grande que su realidad económica. Me sorprende que un economista no pueda percatarse de esto. Un buen libro de microeconomía y otro de mercadotecnia no le vendrían mal a Carlos Mota.

  • El Buen Fin

    Estimados consumidores enajenados por campañas que realizan mercadólogos como yo, les tengo un aviso. Este 18, 19, 20, y 21 de noviembre, la derecha mexicana estará organizando una superpromoción para fortalecer el «mercado interno» llamado El Buen Fin. Todas las organizaciones de la iniciativa privada como Coparmex, Concamin, ANTAD, Asociación Mexicana de Banqueros y hasta Iniciativa México (esa iniciativa de las cultas televisoras que ha elevado al país al desarrollo) se pusieron de acuerdo para que en este fin de semana se ofrezcan descuentos en la mayoría de los establecimientos del país.

    Vaya, la idea no es mala, porque incentivan el consumo interno, lo cual es positivo y necesario para paliar los efectos de una recesión que viene desde afuera, además pues a fin de cuentas la gente podrá adquirir productos a un precio más barato. Dicen que hasta van a adelantar los aguinaldos para que la gente tenga dinero para comprar. Este tipo de iniciativa es parecida a lo que en Estados Unidos se le llama el Black Friday. Pero también no es como que vaya a revitalizar toda la economía del país, es solo un paliativo para mejorar un poquillo el mercado interno, también hará que mucha gente termine comprando productos en México y no se vaya a McAllen o a San Antonio a hacer sus compras navideñas, por lo que el dinero se quedará aquí en México. Pero bueno, como consumidores enajenados que somos, hay que aprovechar las pocas oportunidades que nos ofrece la derecha.

    En su página, puedes encontrar las ofertas y establecimientos donde puedes ir a comprar exhaustivamente como perros que persiguen una salchicha. Es hora de que saques ese hombre consumista y materialista y aproveches. No hay pierde, tu economía puede estar jodida, pero estas gangas no las vas a volver a ver en mucho tiempo. No importa si empresas como Televisa se quieran colgar con su Iniciativa México, lo que importa es que gastes, gastes y gastes, así hay más flujo de dinero y se beneficia nuestra economía. No te lo pienses dos veces, amigo gastalón, saca todo tu aguinaldo y colabora, por una buena causa.

    Y para terminar les tengo que decir que en las encuestas ganó López Obrador. Los que quieren a AMLO han de estar muy felices, los que no queremos a Peña Nieto estamos muy tristes. Mañana hablaré de esto.

     

  • Aznar, el Vaticano y el ocaso neoliberal

    Los desplantes de los mandatarios derechistas de iberoamérica son bien curiosos, sobre todo porque no son muy congruentes que digamos, sobre todo cuando hablamos de los valores cristianos que tanto dicen defender. Se proclaman humanistas, «demócratas socialcristianos» entre algunos adjetivos más. Pero a pesar de eso, siempre (sobre todo en los últimos años) han defendido las políticas neoliberales, donde se trata a la población como un objeto de consumo, como una cifra, donde una gran empresa es mas importante que un ciudadano y donde también se pierde la sensibilidad por el ser humano y la justicia social que predicó Jesucristom lo cual está plasmado en la Biblia.

    Esta incongruencia se hizo muy patente tras las polémicas declaraciones de José María Aznar y las posteriores declaraciones del Vaticano que dejaron mal parado al ex-mandatario español, ¿qué pasó?. Todos sabemos que en el mundo hay un movimiento de indignación ante la situación socioeconómica actual. Sucede que Aznar, el ex-presidente español por el Partido Popular (el partido de derecha en España) hizo unas fuertes declaraciones al referirse a la manifestación de indignados de España como un movimiento marginal de ultraizquierda radical, además los demeritó al decir que su representatividad no es importante en la vida española.

    Pero, las posteriores declaraciones representaron una especie de humillación para José María Aznar porque contradice su planteamiento. El Vaticano dice estar de acuerdo con la mayoría de los puntos que proponen los «indignados». Por medio del Departamento de Justicia y Paz de esta entidad, se emitió un documento donde se aboga por una autoridad mundial y un banco central mundial, porque el FMI ya no es capaz de lograr estabilizar a las economías. Pero fue más allá y criticó directamente a la doctrina neoliberal. El Vaticano condena lo que califica como «idolatría del mercado» y el «pensamiento neoliberal» que solo se fija en soluciones técnicas a problemas económicos.

    Dice el Vaticano que esta crisis económica y financiera que estamos viviendo debe invitar a todo el mundo a examinar los principios y los valores culturales y morales que están en la base de la convivencia social. También recalcan los efectos negativos del neoliberalismo en la sociedad: Se han puesto de manifiesto comportamientos como el egoísmo, la codicia colectiva y el acaparamiento de bienes a gran escala. E incluso se atreven a vaticinar lo que ocurrirían si no se replantea el sistema económico: Si no se encuentran soluciones a las diversas formas de injusticia, los efectos negativos que seguirán en el plano social, político y económico estarán destinados a crear un clima de creciente hostilidad e incluso violencia, y en última instancia, a minar los cimientos de las instituciones democráticas , incluso las consideradas más sólidas.

    Mientras gente como Aznar busca «solucionar» la crisis con más mercado, desregularizando más la economía y gastando menos en servicios sociales, la misma Iglesia apunta su mira hacia el otro lado. Apela a la solidaridad y al bienestar sobre la codicia de unos pocos. ¿Qué pensaran los partidos de derecha al ver que su «lider moral» está en desacuerdo con las políticas económicas que han estado tomando?. Se podrá criticar al Vaticano de muchas cosas, y así como en su tiempo fue agente clave para combatir el comunismo, ahora lo sea para combatir el «fundamentalismo de mercado» que ya nos ha metido en serios problemas.

  • El capitalismo, un sistema utópico

    Escrito por Alquedrez:

    El sistema neoliberal tiene 3 ejes de acción;

    1. Quitarle impuestos a las importaciones y establecer tratados internacionales de libre comercio: La libre competencia harpa a las empresas más eficientes, bajarán los precios, habrá más variedad de productos y la calidad de estos será mejor.
    1. Darle plena libertad y facilidades a los empresarios: Los empresarios (que son los que saben cómo funciona el sistema económico) invertirán más y habrá más empleo y, por tanto, riqueza.
    1. Política de privatizaciones: Como las empresas privadas son más eficientes que las públicas (porque el estado no tiene que invertir en ellas) es recomendable que las empresas públicas de los países sean privatizadas para que los servicios mejoren y los precios bajen.

    Con lo anterior podemos ver cómo es que el sistema neoliberal es benéfico para todos las clases

    Son grandes las contradicciones de los que defienden este sistema, defensores que, por cierto, son los que están cómodos en el sistema, es decir, las clases económicamente altas:

    1. Dicen que el comunismo es una utopía debido a la “natural” ambición  y avaricia humana, sin embargo  aceptan que es posible una libre y justa competencia entre servicios y empresas, ¿por qué el comunismo los hombres y las mujeres son seres viles y malvados que se ponen el pie entre sí y en el capitalismo son personas sanas y humildes sin intenciones de crecer a costa de otros?

    Dice el Rafael Barajas “El Fisgón”:

    “El problema de fondo del neoliberalismo es que promueve la libre competencia en un mundo dominado por una sola potencia, EUA, que además es la sede de casi todos los monopolios del planeta. Así, los monopolios imponen sus intereses más allá de las leyes del mercado. Es un proyecto imperial que tiende a acabar con las economías nacionales.

    En una economía unipolar, globalizada y dominada por monopolios, la libre competencia sólo beneficia a los monopolios. Los pequeños y medianos empresarios no pueden competir.” De esta manera los beneficios del libre comercio no existen cuando hay monopolios y menos aun cuando existe una potencia que los administra.

    Un ejemplo claro y cercano de esto es el TLC (Tratado de Libre Comercio)  en el cual los productos mexicanos compiten con los canadienses y con los gringos,  causa por la cual el campo mexicano ha quedado en ruina, esto se puede explicar simplemente; la mayoría de  los agricultores estadounidenses y canadienses cuentan con maquinaria, como tractores, lo cual les ayuda a producir más y por tanto a vender a menor precio sus productos. Es por eso que sus bienes desplazan a los mexicanos que, al no tener tanta producción, son más caros y por tanto menos  vendidos.

    1. Nuevamente las características “naturales” negativas  del ser humano desaparecen en el sistema capitalista: Es claro que los empresarios a los que les dan tales privilegios y  facilidades nunca tomarían pie por mano; es más que obvio que son seres tan superiores moralmente que sólo invertirían sus ganancias para beneficio de la sociedad y nunca para beneficio propio.

    Un sistema cuya base es el capital (dinero) sólo provoca que la sociedad, lejos de dar  pasos hacia la evolución de conciencia, se estanque en el bien personal y en el egoísmo, es por eso que son los empresarios y la gente de dinero los que más sufren una clase  de deshumanización que llega a tal punto que con tal de conseguir más dinero no les importan destrozar a un país, tal como se vio  en 1998 con el FOBAPROA (Fondo Bancario de Protección al Ahorro) que fue usado para salvar a la banca privada con el dinero de los contribuyentes, la deuda  adquirida fue de  $2 billones 577 mil millones, el número de pobres aumentó y el costo será pagado por los mexicanos durante 30 años. Según la “ética” del mismo sistema es correcto sacrificar a millones de personas de clase pobre y media con tal de salvar a 100 ricos, es muy visible que aquí no vales como humano, vales como cartera… Por último sólo mencionar que las empresas consentidas del gobierno mexicano pagan menos de 4%  de impuestos, mientras que el contribuyente común paga hasta el 27% de sus ganancias como impuestos, ¿en qué retorcido mundo es lógico que los de ganancias exorbitantes aporten tan poco a Hacienda?, ah, lo olvidaba, en el mundo neoliberal.

    1. Las empresas que son propiedad del Estado son riqueza acumulada y pertenecen a toda la nación. Cuando se privatiza esa riqueza pasa a manos  de unos cuantos, y como el gobierno ya no tiene esa entrada económica aumenta los impuestos o, en peores casos, deja que el índice de pobreza se dispare, esto al no poder cubrir los gastos de antes.

    Según lo que defienden al capitalismo las empresas privatizadas son más rentables pues el gobierno ya no tiene que invertir en dicha empresa, sin embargo, bajos esas mismas lógicas, una inversión es dar cierta cantidad de dinero para que, a mediano o a largo plazo, se reciba una cantidad mayor; el estado invierte en una empresa petrolera nacional, la cual,  después de cierto tiempo, tendrá una ganancia mayor a la que recibió, ganancia que debe ser destinada a la nación. Es por esto que, aunque el estado no tenga que gastar dinero invirtiendo en una empresa, no hay beneficio al no recibir la inversión multiplicada. En teoría este vacío de capital debería llenarse con los impuestos que las empresas extranjeras pagan por hacer uso de suelo, pero, como se vio anteriormente, los impuestos a  empresas son un chiste.

    Hay que decir que los empleos creados es este sistema económico  se especializan más bien en la producción de bienes que se puedan exportar y no en el avance científico (pues de este ámbito se encargan las potencias en turno, como lo hace EUA hoy en día).

    ASÍ NOS DAN LAS GRACIAS:

    1 DESEMPLEO. (Causado para que las persones, víctimas de la desesperación, acepten un empleo con un salario mediocre, el dinero “ahorrado” se va a los bolsillos de los jefes).

    2 POLÍTICA ANTISINDICAL. (Impulsada para la no defensa de los empleados. En este rublo entran  los sindicatos corruptos que son liderados por individuos sin escrúpulos).

    3 FIN DEL BIENESNESTAR SOCIAL. (Gastar dinero en el bienestar de la población no devuelve ninguna ganancia económica…entonces, ¿para qué preocuparse en eso?).

    4 CIERRE DE INSTITUCIONES DE SEGURIDAD SOCIAL. (Gastar dinero en el bienestar de la población no devuelve ninguna ganancia económica…entonces, ¿para qué preocuparse en eso?).

    5 BAJA DE SALARIO. (Consecuencia de la desesperación de la población  desempleada).

    6 SACRIFICIO DE MAYORÍAS. (Saqueo de bienes mediante impuestos o aumento de precios de bienes y servicios).

    7 ENRIQUECIMIENTO DE MINORÍAS. (Enriquecimiento gracias al saqueo de clases “inferiores” mediante impuestos o aumento de precios de bienes y servicios).

    8 PÉRDIDA DE SOBERANÍA. (Consecuencia de la apertura de fronteras y la competencia desigual).

    9 FALTA DE PERSPECTIVA. (Falta de información).

    Son las consecuencias de un sistema neoliberal, consecuencia que, si lo pensamos detenidamente, se cumplen a la perfección.

    Está entonces claro que si bien el comunismo es utópico lo es igualmente el capitalismo voraz (Neoliberalismo), pero la diferencia radica en que el capitalismo  la miseria humana termina por favorecer a unos cuantos, mientras que en el comunismo el nivel económico es general; sólo hay uno. La pregunta es ¿vale la pena que por  unos cuantos ricos millones estés condenados a la miseria?

  • Las corporaciones

    El 40% del PIB mundial es concentrado por 40 empresas, no solo eso, varias empresas tienen un PIB mayor al de varios países, lo qué irremebiablemente ha causado una concentración de poder inusitado por parte de las corporaciones en el mundo. En una sociedad no es malo que existan empresas ni competencia, por el contrario, es muy sano, porque estas incrementan la riqueza de un país. Pero está claro que la teoría neoliberal no ha funcionado como lo prometieron. Los teóricos neoliberales nos hablaron de una «competencia perfecta» un aumento de la riqueza, y como el mismo Milton Friedman decía, que el capitalismo ineviablemente iba a traer crecimiento y la igualdad que los socialistas prometían. Pero en la práctica esto no ha sido así.

    La poca regulación de los gobiernos ha provocado que la riqueza se concentre en unas pocas empresas, la «competencia perfecta» no ha existido, por el contrario, las grandes corporaciones se han comido a muchas pequeñas y medianas empresas, y no solo eso. Se han hecho tan poderosas que han terminado por influír en el quehacer político en lugar de limitarse a crear riqueza y empleos. De hecho en las crisis, las empresas que sobrevivieron son las que tenían más influencia en el gobierno, por lo cual fueron «rescatadas» por medio de los impuestos de los contribuyentes. Pero no solo sobrevivieron, sino que su riqueza aumentó inexplicablemente.

    Sobre esta concentración del poder se han escrito muchas teorías conspirativas como las del Club de Bilderberg, el cual existe pero según algunas personas ahí se toman decisiones a favor de los poderosos y en detrimento de la sociedad. En realidad no lo sabemos. Pero es cierto que esa concentración de poder está minando la democracia, porque más que ser un sistema económico neoliberal, se está convirtiendo en un sistema corporativista, donde las empresas terminan por rebasar a los gobiernos. Y el problema es que la democracia está basada en la influencia que puede tener la población en el gobierno (mediante el voto, derecho a manifestarse y otras formas de ejercerla), pero la capacidad de la población para influir sobre las corporaciones es mínima, lo cual representa un riesgo para la democracia.

    Vemos que en la actualidad tanto el sistema neoliberal pregonado por la derecha está en crisis (un claro ejemplo fue la crisis del 2008 y las manifestaciones en países como España, Inglaterra, Chile y Estados Unidos), pero la izquierda también lo está, y eso porque no ha sabido aportar soluciones, sobre todo porque como los gobiernos y los países dependen tanto de las mismas corporaciones, su margen de maniobra es mínimo. Un ejemplo lo podemos ver con el Presidente socialista de España Zapatero, quien ha tenido que dar marcha atrás con sus promesas socialistas en campaña, porque terminan siendo contraproducentes en un sistema dominado por las corporaciones.

    La concentración de poder siempre es malo para una sociedad, y más cuando los gobiernos tienen que atender las necesidades de las corporaciones, porque están atados a ellas, lo que ha provocado una lejanía de los políticos con sus ciudadanos. Saben que a fin de cuentas las corporaciones ofrecen empleos entre otros beneficios a los países, por lo que el limitarlos podría provocar una represalia por parte de ellos. Si se les aumenta la carga impositiva o se aplican leyes para beneficiar las ciudadanos, simplemente pueden optar por irse a otro país que les ofrezca más facilidades, esto pasa especialmente con las empresas maquiladoras. Uno de los planes de Zapatero que tuvo que dar marcha atrás fue una ley donde cuando un empleado cumpla 6 meses trabajando para una empresa, esta tiene la obligación de darle planta, esto para limitar el outsourcing que las empresas manejan.

    Para que exista la libre competencia, es necesaria la regulación del gobierno para evitar el crecimiento de monopolios y el limitar a dichas empresas para que hagan su respectiva misión dentro de un país, crear riqueza, empleos, y por medio de los efectos de la sana competencia, ofrecer productos de más calidad a un precio más bajo, lo cual beneficia a los ciudadanos. El gobierno debe de evitar la corrupción de las empresas y evitar la infiltración de estas en el aparato gubernamental. Gobierno y empresas deben de trabajar como entidades diferentes e independientes. Las empresas son las que deben de crear la riqueza para un país, pero el gobierno debe de encargarse de «dirigir el barco de dicho país». Las empresas per sé no lo pueden hacer, porque como el mismo Milton Friedman decía, el objetivo único de las empresas es obtener utilidades para sus accionistas.

    No podemos decir que todas las corporaciones son buenas o malas, unas muestran un nivel alto de corrupción y una desprecoupación increíble por el medio ambiente y la sociedad, al grado que presionan a sus gobiernos para participar en guerras (como en Irak) para obtener beneficios (véase Haliburton, Exxon, Texaco, etc…). Pero existen otras que tienen una cultura empresarial donde velan por sus empleados, ofreciéndoles seguros médicos mayores y prestaciones superiores a las que ofrece la ley, y donde también si bien el fin de estas es obtener ganancias, el servicio que ofrecen es muy beneficioso para la sociedad, y no solo eso, sino que trae beneficios incluso a la democracia al crear espacios para que la sociedad se exprese, esto lo vemos sobre todo en las nuevas empresas, en especial las relacionadas con el Internet.

    La gente se está dando cuenta de este fenómeno corporativista, e independiemente de sus posturas políticas, desean que se acaben los privilegios para las empresas y que el gobierno esté más cerca de los ciudadanos para que atiendan sus necesidades y no las de unas pocas corporaciones que conforman una élite en el poder. El problema no es ideológico, es un asunto de intereses que rebasa cualquier ideología. Los gobiernos deben de volver a recuperar el poder que abandonaron por las presiones empresariales y gobernar para sus ciudadanos, que son a fin de cuentas los que los eligen para mandar a un país.

  • Eliminar la tenencia ¿En verdad es una buena medida?

    La tenencia, cómo ya muchos de ustedes saben, la crearon para poder financiar los Juegos Olímpicos de 1968, y posteriormente también el Mundial de 1970, pero el impuesto siguió ahí. Muchos hemos considerado absurda esa medida por el hecho de que solo en México se cobra un impuesto anual por poseer un coche. Pero ahora muchos políticos han decidido que es hora de derogarla, Felipe Calderón tiene la presión de hacerlo porque fue su promesa de campaña y no lo ha hecho, y ahora que se acercan los tiempos electorales, muchos políticos están buscando derogarla, pero yo me pregunto ¿es una buena idea?.

    La mayor de las ciudades en México están creadas para el automóvil, a excepción del Distrito Federal que cuenta con una eficiente red de metro, en las demás ciudades es difícil trasladarte cómodamente de un punto a otro si no es por medio de este transporte. El problema es que gran parte de la población no cuenta con un coche para moverse en una ciudad diseñada para estos. A pesar de ser un país desarrollado, tenemos un índice de autos per cápita más alto que algunos países más desarrollados (y todo esto a pesar de la satanizada tenencia). Esto no es porque tengamos más facilidad para comprar un coche, sino porque en varios países se ha optado fomentar otros medios de transporte, como el metro, los autobuses, las bicicletas, etc…

    En las principales ciudades de México, se vive una saturación del transporte vehicular, en el caso de Guadalajara en los últimos 10 años se han construído muchas obras viales y solo es cuestión de meses para que terminen saturadas (un ejemplo son los nuevos túneles vehiculares en López Mateos), porque las nuevas vialidades terminan generando más tráfico. Construír más redes viales sale caro y a largo plazo no soluciona un problema que se viene incrementando.  ¿Qué es lo que han hecho muchos países como Alemania, Holanda o Corea del Sur?, desincentivar el uso del automóvil. Algunos de estos países han llegado al extremo de demoler circuitos viales para hacer parques públicos.

    Entonces si eliminamos la tenencia vehicular, estaríamos incentivando la compra de más automóviles, lo cual nos generaría más tráfico y más problemas de congestionamiento vehicular. Pero no queda ahí. En México muchas veces nos quejamos de que los millonarios no pagan su impuesto sobre la renta, y la gente de clase media tenemos que solventar la mayor carga impositiva del país. Por el contrario, la tenencia es un impuesto generalizado, es decir, todo aquel propietario de un automóvil la tiene que pagar. Un millonario podrá evadir sus impuestos generados por sus ganancias, pero la tenencia la tiene que pagar si o si. De hecho la tenencia grava a las clases medias y altas, lo cual es un buen aliciente para generar una mejor distribución de la riqueza.

    ¿Qué pasa si eliminamos la tenencia?. Tanto la federación como las entidades federativas (estados) buscarán otras formas de recaudar el dinero que van a dejar de percibir por medio de este impuesto. Una buena opción podría ser el aumentar el costo de las multas a los automovilistas (es la única opción alternativa que se me haría justa y viable), pero lo más seguro es que busquen exprimir más a los contribuyentes que ya pagan. Seguramente si no pagamos la tenencia, Hacienda nos sacará ese dinero por otro lado. Tal vez aumentarán el Impuesto sobre la Renta (que afectará tanto a  empleadores como a empleados y lo cual desincentiva la iniciativa empresarial)  o bien, cobrarán multas más caras por incumplimiento de pagos y Hacienda se pondrá mas exigente de lo que ya es.

    La eliminación de la tenencia me parece un tanto populista, y más cuando el gobierno no tiene muchos recursos para recaudar impuestos (a excepción de los millonarios que no se atreve a tocar). Es cierto que el gobierno malgasta parte de nuestros impuestos, pero también gracias a ellos existen programas sociales que en su ausencia incrementarían más la pobreza en México. Más bien tendríamos que presionar al gobierno y exigirle que utilice los impuestos correctamente.

    Por eso yo me preguntaría ¿Que tan beneficioso sería eliminar la tenencia?. La pregunta la dejo al aire, yo solo di mis argumentos.

  • La inconformidad mundial llega a Wall Street

    Todos lo hemos visto, una ola de manifestantes inconformes han salido de sus casas y han tomado las calles para manifestarse. Los motivos son diferentes. Las primeras manifestaciones en países como Egipto o Libia era manifestarse contra las dictaduras. Pero el fenómeno se extrapoló a países «supuestamente» democráticos. Todo empezó en España, luego Inglaterra y Chile con el problema de la educación superior al cual muchos habitantes no tienen acceso. Pero nunca nos imaginamos que estas manifestaciones llegaran al punto neurálgico del capitalismo al cual se critica: Wall Street.

    Los medios estadounidenses no le han tomado mucha importancia (posiblemente esto sea deliberado, ya que forman parte de la élite a la cual se critica), pero las redes sociales han sido efectivas para transmitir el fenómeno a la población. Pero ¿cual es el origen de esta inconformidad?, tanto en España, Inglaterra, Chile y Estados Unidos, la gente está inconforme con el sistema económico actual, donde las corporaciones han rebasado a los gobiernos, donde los primeros han utilizado a los segundos para coptarlos y beneficiarse por medio de rescates y dicho sea de paso amenazas (ya que los gobiernos en el sistema actual dependen mucho de los mercados). Mandatarios como Obama y Zapatero han criticado a los mercados por la crisis, pero parece que poco pueden hacer ante tal situación. En ambos países, los mandatarios tienen un bajo índice de aceptación, y la oposición conservadora (ya sea PP en España o los republicanos en Estados Unidos) lo ha aprovechado para captar más votos a su favor, a pesar de que en teoría, los gobiernos actuales se acercan más a la linea ideológica de los inconformes.

    La manifestación en Estados Unidos fue organizada por Adbusters y otras organizaciones de izquierda inconformes por como Wall Street se ha venido manejando en los últimos años, donde la especulación financiera ha terminado por afectar la economía de los Estados Unidos, y sea dicho, de paso de todo el mundo. Mientras tanto en otros países como Alemania y Francia ya planean imponer medidas a los mercados como la Tasa Tobin, que fuera una propuesta creada por el economista estadounidense Premio Nobel James Tobin y promovida por movimientos altermundistas, la cual consiste en un impuesto sobre el flujo de capitales como una forma de combatir la pobreza en el mundo.

    Los argumentos son los mismos, el abuso de las corporaciones, los rescates bancarios, la mala distribución de la riqueza. Dicen que son el 99% de la gente incoforme con la codicia y la corrupción del 1% más rico de los Estados Unidos. Hace no mucho Michael Moore lanzó un documental haciendo este tipo de críticas a Wall Street llamado «Capitalismo, Una Historia de Amor» el cual no tuvo tanto éxito como otras de sus obras, pero pareciera que su mensaje se transmitió en algunos sectores de Estados Unidos (o pudo ser pura coincidencia). Pero la inconformidad con las corporaciones en Estados Unidos sigue creciendo. Ahora son cientos de personas manifestandose, pero seguramente se unirán más.

    La convocatoria se hizo por medio de las redes sociales, especialmente Twitter, por medio del hashtag #occupyWallStreet. Pero la reunión de los manifestantes ha sido algo complicada. Esto porque a diferencia de los escenarios y plazas de España, la calle de Wall Street (donde se encuentra la bolsa de valores) es muy angosta y está siendo resguardada por elementos de seguridad, por lo que los manifestantes se han tenido que trasladar a otros lugares cercanos como el Trinity Place y el lugar donde se encuentra el emblemático toro. Pero al igual que en España, los manifestantes afirmaron que se van a quedar, si es necesario meses.

    Casualidad o no, Barack Obama ayer lanzó una propuesta económica llamada «El Plan Buffet», llamado así porque el multimillonario Warren Buffet decía que los poderosos pagaban menos impuestos que lo que debía de pagar, de hecho el mismo Buffet, hace un mes criticó a Obama por mimar a los poderosos. Pero en esta ocasión, parece que el presidente ha tenido que pintar raya con ellos. El Plan Buffet consiste en un impuesto a las personas que ganen más de un millón de dólares al año,  El objetivo, reportó este sábado The New York Times, es asegurar que la contribución de los ricos del país sea al menos de la misma proporción que la hecha por los contribuyentes medios. Naturalmente los republicanos criticaron la propuesta al considerar que esa medida limitaría el crecimiento y dañaría la inversión, algo que a mi punto de vista se me hace absurdo, porque al igual que en México, el grueso de la economía estadounidense está basada en pequeñas y medianas empresas.

    Obama tiene una oportunidad para restaurar su imagen ante la sociedad si logra canalizar los reclamos de ella. Que los estadounidenses que generalmente son mas pasivos en cuestiones de participación ciudadana comparada con su contraparte europea, salgan a manifestarse, ya es indicativo de algo. Se le debe de poner freno a este dominio corporativista, porque si la democracia está sustentada en el gobierno y los corporativos son entes externos al gobierno cuya sociedad no puede controlar ni reclamar más que dejando de comprar sus productos, entonces estaríamos hablando de un deterioro de la democracia. No se trata de seguir ejemplos como el de Venezuela o Bolivia donde llegan al otro extremo. Se debe de llegar a un equilibrio entre estado y mercado. El mercado debe de jugar su papel y el estado también, pero uno no puede imponerse al otro, deben de aprender a coexistir.

    A continuación les dejo la transmisión en vivo de lo que sucede en Wall Street (si no lo ven es que llegaron demasiado tarde y la manifestación ya se acabó).

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  • 2,500 pesos en impuestos. Más gano, más pago

    En este més tuve 9,000 pesos en ingresos, cierto no tuve muchas deducciones (algo así como 1000 pesos) pero me llamó la atención que Hacienda ahora me cobrara tantos impuestos por ganar más. Normalmente al mes estoy facturando como unos 5,000 pesos, de los cuales (deducciones incluídas, que casi siempre rondan los 1000 a 1500 pesos) no me cobraba ni $1,000 pesos, me llamó la atención que ahora que gano poco menos del doble, los impuestos casi se tripliquen. Lo que quiere decir que mientras más dinero gane, Hacienda me va a cobrar más. De hecho, me hubiera convenido haber ganado menos porque así con los impuestos mi utilidad final hubiera sido más alta.

    Yo se que me ha faltado ir con un contador que me asesore para que la carga impositiva sea menor. Yo mismo siempre he manejado por mi cuenta mis obligaciones fiscales, pero me pregunto ¿Por qué si uno es más productivo, tiene que pagar más?. Yo se que los marxistas e izquierdistas revolucionarios se van a enojar conmigo, pero yo creo que se está castigando de esta forma el emprendurismo, pienso que todos deberíamos pagar el mismo porcentaje de impuestos, tanto el microempresario, como el que tiene grandes empresas.

    Es curioso porque la más castigada es la clase media. Muchos de los grandes empresarios no pagan impuestos, tienen contactos y los mejores expertos para que no tengan que pagar y se queden con la rebanada del pastel. Pero los empresarios que no tienen acceso a esos lujos tienen que vérselas con Hacienda y sufrir porque a muchos les llegan a recortar hasta el 30% de las ganancias. Parece que en México tenemos una revoltura cultural donde se piensa que ser rico es malo, pero ser millonario no lo es tanto. Herencia del socialismo revolucionario, pero también del pacto de los multimillonarios con el gobierno.

    Creo que habría que hacer una reforma fiscal donde no se castigue tanto a la creación de la riqueza, y se oriente más bien al consumo (IVA) donde pagan todos por consumir y no por trabajar. Pero a la vez en esa reforma tendría que obligar a los multimillonarios a pagar impuestos y dejar de evadirlos. ¿Qué es un yate menos de los 30 que ya tienen?. No se que les parezca esta reforma «Neoliberal-Marxista» pero creo que es lo justo. Por que en el sistema que tenemos actualmente mientras las grandes empresas multimillonarias gozan de las utilidades, las pequeñas y medianas empresas tienen problemas para subsistir. Tienen que cumplir toda una tramitología, tienen que sufrir para despedir personal ineficiente para no quedar en bancarrota.

    Ni modo, tendré que pagar esos impuestos, la buena noticia aquí es que en la declaración anual Hacienda me quedó debiendo 800 pesos, los cuales no he cobrado, igual me servirán de colchón.

    Ni modo, traté de seducir a Lolita y llegó Dolores a apalearme.