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  • Revolución Mexicana: La Revolución que no fue

    Revolución Mexicana: La Revolución que no fue

    Los revolucionarios buscan romper con el estado de las cosas para establecer uno nuevo. Mientras que una evolución implica una transformación gradual de un proceso y una involución es el retroceso de éste (lo contrario que lo primero), una revolución, consistiría entonces, en romper un proceso para sustituirlo por otro. En este entendido, una revolución solo se podría justificar cuando el proceso anterior (el que se quiere romper) está lo suficientemente viciado como para que éste ya no tenga posibilidades de mejorarse en el trayecto. Es decir, cuando cierto estado de las cosas ya no puede ser mejorado sobre la marcha.

    En este sentido, Zapata era un revolucionario, también el  «Che» Güevara. Pero también a los integrantes del Estado Islámico se les podría considerar revolucionarios, en tanto buscan romper un proceso para iniciar otro.

    El México pre-revolucionario no era perfecto. Nuestro país tenía un dictador llamado Porfirio Díaz, quien logró transformar económicamente a un país sumido en la miseria debido a un sin fin de conflictos. Aunque esta figura fue condenada al ostracismo de la Historia Mexicana (escrito precisamente por la familia revolucionaria) muchas de sus obras perduran hasta la fecha. Los pecados de Porfirio Díaz básicamente fueron dos, ser un dictador (que vaya, tampoco esperes en esa época la existencia de mandatarios democráticos sujetos a mecanismos de transparencia) y que el crecimiento económico que logró se distribuyó en unos pocos, manteniendo a gran parte de la población en la miseria, en condiciones infrahumanas y sin derechos.

    Porfirio Díaz

    Que las épocas también se entienden. Lo que hoy es inconcebible, antes era más tolerado.

    Es decir, el estado de las cosas de esa época tenía defectos; pero era perfectible, no estaba condenado al fracaso. Una apertura democrática (en términos de principios del siglo XX) y una mejor distribución de la riqueza que ya existía habrían podido cambiar la historia de nuestro país. De hecho, a principios de siglo, ésta a nivel mundial estaba muy mal distribuida; no era una condición exclusiva de nuestro país; en la belle epoque, unos cuantos poseían la mayoría de toda la riqueza y la mayoría vivían en la pobreza. Las guerras mundiales, al destruir las grandes posesiones y haciendas de los ricos, junto con el ascenso de políticas redistributivas (en algunos casos creadas para alejar a las poblaciones de la tentación del comunismo) crearon una sociedad más igualitaria.

    Las guerras mundiales destruyeron a Europa, en tanto los revolucionarios destruyeron gran parte de las riquezas que existían en México. La diferencia estriba en que las naciones fueron destruidas por sus adversarios. En cambio, México fue destruido por quienes después ascendieron al poder.

    Revolución Mexicana: La Revolución que no fue

    Y ese es el problema de la Revolución Mexicana, no corrigió los problemas del México de Porfirio Díaz, sino que destruyó todo lo que había, fuera bueno o malo. De hecho, con la Revolución surgió una dictadura disfrazada de democracia simulada que duró 70 años.

    El Monumento a la Revolución es para mí, uno de los monumentos más representativos en cuanto a su significado. Porfirio Díaz mandó a construir un palacio legislativo que tendría dimensiones mayores a las del Capitolio de Washington D.C. y que albergaría a las cámaras de senadores y diputados. Porfirio Díaz puso la primera piedra, después Madero intentó continuar el proyecto, pero éste se frustró gracias a la Revolución. Al final, sólo se aprovechó una parte de la obra que sirvió para erigir el monumento actual: Una obra mocha e incompleta.

    Es peculiar que un dictador haya propuesto crear un parlamento, mientras que los revolucionarios nos trajeron la dictadura.

    Monumento a la Revolución

    En ese sentido, la Revolución Mexicana fue algo mocho, incompleto. No trajo la democracia al país, destruyó gran parte de la riqueza que Díaz se guardó para unos pocos, en lugar de distribuirla mejor. Si bien ciertos sectores de la población vieron beneficios y la educación pública (inexistente en tiempos de Don Porfirio) se desarrolló (el cual es prácticamente es el único derecho social que nuestro país obtuvo gracias a este evento); los revolucionarios al institucionalizarse, crearon organizaciones que más que promover la igualdad. promovieron la dependencia del individuo con el aparato gubernamental. Varias de estas instituciones siguen funcionando después de medio siglo (ejemplo, la CTM, la CROC o el SNTE).

    En realidad, la igualdad era sólo para quienes estaban dentro de la familia revolucionaria. Los más beneficiados eran quienes pertenecían a algunas de estas organizaciones:

    No vivir del presupuesto es vivir en el error: César Garizurieta Erenzweig «El Tlacuache».

    La familia revolucionaria creó lo que Mario Vargas Llosa llamó la dictadura perfecta. Nuestro país fue uno de los últimos de América Latina en transitar a una democracia, porque se nos hacía creer (y también al mundo) que éramos una democracia. Posiblemente ese sea uno de sus más grandes legados, y no es algo que podamos presumir.

    La familia revolucionaria

    Los beneficios de la Revolución Mexicana son cuestionables. Pero a pesar de eso, en pleno siglo XXI se sigue celebrando, y el Presidente Peña Nieto, militante del partido creado por la familia revolucionaria, realiza una ceremonia pomposa en el Campo Marte para conmemorar su aniversario.

    El PRI, a pesar de llevar tatuado en su nombre a la Revolución Mexicana (Revolucionario Institucional es un contrasentido por sí mísmo, de hecho es casi un oximorón) ha sido cuestionado por las izquierdas quienes se consideran los auténticos revolucionarios; y cuyos miembros salieron del PRI, porque dicen, éstos traicionaron sus valores para venderse a lo que llaman «el neoliberalismo». El PRD y López Obrador pelean por ser los herederos legítimos de una revolución fallida, que no creó riqueza, trajo autoritarismo, monopolios públicos (Pemex y un sin fin de empresas que fueron torpemente privatizadas hace pocas décadas) y privados (Televisa, la televisión de la familia revolucionaria). Dichos monopolios, hederedos (de forma directa o muy indirecta) de la Revolución Mexicana, son los que ahora tienen a un país sumamente desigual donde el 50% de la población es pobre.

    Esa es la paradoja de la Revolución Mexicana, trajo todo eso que habían prometido combatir.

    Y lo más paradójico es que la sigamos celebrando.

    P.D. Por cierto, creo que casi no mencioné a ningún personaje de la familia revolucionaria. No hubo necesidad.

  • La banderita de Facebook ¿Por qué París y no Siria?

    La banderita de Facebook ¿Por qué París y no Siria?

    Si Facebook quiere ser una empresa global deberá ser «menos estadounidense». Esta empresa tiene la intención de llevar Internet gratuito mediante un satélite propio a África y demás lugares donde la pobreza abunda. Para Facebook, colocar la bandera de Francia y no la de Siria o Líbano pudo ser un error, en este entendido de que pretende ser una empresa global. Pero eso es problema de Facebook.

    La banderita de Facebook ¿Por qué París y no Siria?

    En las redes veo algo parecido a una campaña de linchamiento contra aquellos que han decidido colocarse esa bandera, o bien, decidieron solidarizarse de alguna forma con Francia.

    Para algunos, como requisito para solidarizarte con los parisinos muertos, debiste haberlo hecho antes (con pruebas de que lo hiciste en redes) con México, con Siria, con Iraq, con Palestina y con Líbano; si así no lo hiciste, es que eres un «hipócrita, doble moral». Aunque muchas de esas personas ni siquiera lo han hecho con dichas naciones.

    Incluso algunos critican la solidaridad con Francia porque no han sufrido tanto como México, al punto de minimizar su sufrimiento y burlarse de él:

    La banderita de Facebook ¿Por qué París y no Siria?

    Esas mismas personas, en su mayoría, estaban agradecidas cuando los franceses mostraron su apoyo cuando ocurrió la tragedia de Ayotzinapa. Agradecer la solidaridad de otra nación y criticar el acto de reciprocidad, perdónenme, pero ese sí es un acto hipócrita y de doble moral. No sólo eso, es un acto egoísta.

    Incluso algunos tuvieron la desfachatez de reclamar por qué Facebook no colocó la bandera de México el año pasado, cuando hace un año la red social no tenía la costumbre de hacer ese tipo de dinámicas.

    Otros negaron su solidaridad argumentando que «Occidente se lo tenía merecido». Si bien, ciertamente, los países occidentales no han tratado muy bien a estos pueblos árabes (sobre todo los más deprimidos) e incluso se puede decir que el Estado Islámico no se puede entender sin la intervención de occidente en Iraq (de hecho, los grupos radicales se alimentan de los agravios occidentales para construir sus discursos bélicos), las víctimas de Francia nada tienen que ver con las decisiones que han tomado sus gobernantes (las cuales el pueblo occidental suele no aplaudir).

    Esperar que la gente se indigne con la misma intensidad ante cualquier evento del mundo es algo ingenuo. Los individuos tenemos una tendencia a indignarnos más con aquello con que nos sentimos más identificados, incluso se puede interpretar como un acto supervivencia porque nos coloca en estado de alerta. Para un mexicano representa un mayor riesgo (aunque sea mínimo) un atentado de un terrorista islámico en Francia que en Siria, porque Francia está culturalmente más cerca de México. Las repercusiones de un conflicto bélico en Oriente son menores a las que puede tener un conflicto occidental.

    ¿Recuerdas que los sirios o los árabes se indignaran por Ayotzinapa como lo hicieron los europeos? No lo hicieron ¿verdad?. Y no recuerdo que la gente se haya indignado por eso. Es natural, porque los sirios se sienten identificados con otras culturas antes que la nuestra; y porque muy probablemente ni siquiera se enteraron de lo ocurrido.

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    De la misma forma, un cristiano tenderá a solidarizarse más con los cristianos, un vegano se escandalizará más si a otro vegano le han coartado sus derechos. Es una simple condición humana.

    Pero eso no quiere decir que no tengamos la capacidad de solidarizarnos con los sirios o los libaneses. Ciertamente los medios occidentales tenderán a difundir y dar prioridad a lo que ocurre en Occidente (y sí, a veces por interés) y eso hace que quienes vivimos en esta área geográfica recibamos menos información de lo que ocurre en esas latitudes; esto aunado la inseguridad de esos países, donde es más difícil llevar a cabo una cobertura noticiosa como se puede hacer en los países occidentales.

    Imagina que en una pequeña sala de cine reúno a 50 amigos tuyos, diferentes entre sí (algunos conservadores, otros liberales, algunos otros hipsters, empresarios, de izquierda) y coloco un video de los bombardeos en Siria y algunos otros sobre como asesinan niños cristianos. ¿Sabes que va a pasar?

    Algunos van a salir llorando, alguno que otro amigo tuyo vomitará, otros saldrán indignados y posiblemente lleguen a sus casas a compartir en las redes videos para que todo el mundo se entere. Mientras eso ocurriría acá, en el Estado Islámico sus miembros festejan cuando sus pares asesinan víctimas inocentes occidentales.

    Y todavía hay quienes quieren ponerlos a la par. – Ay, es que los del Estado Islámico son víctimas de Occidente, ojo por ojo, diente por diente. – Quien atenta contra una vida de algún inocente, deja inmediatamente de llamarse víctima, aunque haya sufrido un agravio anterior.

    Yo recuerdo que durante la guerra de Iraq, en México transmitieron imágenes crudas (pero lo suficientemente tolerables para ser transmitidos por televisión abierta) que no se transmitían en Estados Unidos. Recuerdo bien que los mexicanos nos indignamos, y criticamos al gobierno y ejército de Estados Unidos. Es más, gran parte de la impopularidad del gobierno de Bush en Occidente se debe a la intervención en ese país, y las fotos donde soldados estadounidenses maltrataban a iraquíes causaron una gran indignación. Es decir, los occidentales nos solidarizamos con los orientales (con esos que algunos dicen que «nos valen madre») debido al abuso de sus pares occidentales. Eso no es algo que vayas a ver algún día en el Estado Islámico.

    De hecho, los atentados en París han hecho que la gente se preocupe más por lo que está ocurriendo en Siria.

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    Por eso es que no entiendo que haya personas se indignen más porque algunos coloquen en su avatar la bandera de Francia; e incluso cuestionen a gobiernos locales de nuestro país por iluminar monumentos con los colores de la bandera de ese país. – ¿Dónde está la bandera de Siria, dónde está?

    No entiendo como algunas personas pueden pasar por alto el sufrimiento de los demás por ideologías, por querer llevar la contraria, o bien, por querer imponer un falso aire de superioridad, y se limitan a criticar a quienes nos solidarizamos con los franceses, quienes el año pasado se solidarizaron con nosotros.

    Eso, eso es lo realmente hipócrita y doble moral.

  • Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    No sé si estoy más enojado por lo sucedido en París, o más bien tenga algún sentimiento encontrado porque cuando estos grupos de fanáticos islámicos de bestias malparidas a las que ya no se les puede catalogar como seres humanos asesinan a niños cristianos por no querer convertirse parece que no nos indigna tanto. París es más mediático por ser una ciudad global (para unos la capital del mundo) y unos de los pilares de Occidente ciertamente. Pero eso no significa que no te deba de doler. Somos parte de Occidente, y los terroristas han atentado contra su corazón. Y posiblemente vayan por más, es su intención. Ellos quieren poder, quieren destruir al mundo occidental para sumir al planeta en una nueva época oscura y dogmática (aunque creo que son algo ilusos al pensar que lo van a lograr).

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    El fanatismo hace mucho daño, casi debería tratarse como una enfermedad o un trastorno psicológico. Algunos dirán que el fanatismo genera cohesión social. Sí, pero cohesiona en detrimento de los que no son parte de. Los bestias del estado islámico (mayúsculas deliberadamente omitidas) podrán estar muy unidos entre ellos mismos, y vaya que lo están, dado que dicha cohesión se debe a un proceso de adoctrinamiento ejercido por unos pocos quienes tergiversan el credo musulman para hacerse de poder eliminando a quienes no piensan como ellos.

    El estado islámico (recuerden que he decidido omitir mayúsculas) es un cáncer de la humanidad. Algunos me dirán que Occidente también ha hecho esto y aquello, que si en algún momento han tratado mal al pueblo árabe, entre muchas historias más; y posiblemente Occidente en algún momento haya colaborado de alguna forma para aumentar el odio que estas personas tienen. El problema es que un individuo u organización que asesina inocentes no puede asumirse como víctima. Yo no recuerdo, que en la historia moderna, un ejército de algún país de Occidente haya entrado a una sala de conciertos a asesinar a más de cien inocentes para causar terror, como lo hicieron estas bestias al interrumpir un concierto de Eagles of Death Metal en Le Bataclan.

    Occidente no te asesina por profesar alguna religión, si alguien lo llegara a hacer sería llevado a prisión. En Occidente una persona tiene derecho a profesar la religión que elija. ISIS (o el estado islámico, es que no le puedo poner mayúsculas) te obliga a alinearte si no quieres que terminen con tu vida, estos terroristas pueden acabar con la vida de tus niños si no profesan el Islam. No hay punto de comparación.

    Una persona sana no tiene la capacidad emocional de cometer este tipo de actos. Sólo dos personas pueden hacerlo, una persona con severos daños mentales y una persona que fue parte de un proceso de adiestramiento por un considerable lapso de tiempo.

    Pero el estado islamico no son todos los musulmanes. La gran mayoría de los musulmanes son buenas personas, varias de las cuales han emigrado a Europa en busca de oportunidades. La gran mayoría de los musulmanes no tienen nada que ver con este grupo cuya influencia y poder se acrecenta cada vez más. Sería irresponsable linchar a los musulmanes por lo que hace una minoría. Una generalización así sólo aumenta la tentación de organismos ultraderechistas que apuestan por la intolerancia y el nacionalismo.

    Y los franceses muestran por qué son una de las ciudades más avanzadas del mundo, los taxistas están trasladando gratis a las personas a sus hogares o a alguna zona segura, los parisinos ofrecen sus casas a quienes no pueden llegar a la suya , salen a la calle a decir que no tienen miedo. Los galos se han comportado a la altura, como sociedad civilizada que son.

    Je Suis Français. París, y la civilización contra el fanatismo

    Y sí, las bestias extremistas volvieron a vulnerar todos los sistemas de seguridad (Francia ya estaba en alerta, de hecho). Un aspecto negativo de la fragmentación del poder que es una constante en el mundo (y de las democracias) es que, según Moises Naím, las naciones se vuelven más vulnerables ante los ataques de estos movimientos extremistas que no juegan con las mismas reglas. De la misma forma sucedió cuando Al-Qaeda atacó Nueva York. Posiblemente habrá que darles un trato diferente.

    Y así como los franceses se solidarizaron con nosotros por el asesinato de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, nosotros nos solidarizamos por los más de 100 muertos. Estamos con ustedes, van a salir adelante, los buenos somos más.

    Je Suis Français

  • Así que esperas el Buen Fin ansioso, entonces primero deberías leer esto

    Así que esperas el Buen Fin ansioso, entonces primero deberías leer esto

    Amigo, te voy a contar como son las cosas para ponerte en contexto.

    Las empresas son creadas para generar dinero. Si tú abres un negocio propio, lo haces pensando en el dinero. Sí, tal vez pienses que lo haces porque quieres trascender y sentirte feliz haciendo lo que te gusta, pero sabes que si no te genera billetes, lo dejarás de hacer, porque necesitas esos billetes para vivir ¿no?

    Bueno, entonces las empresas grandes donde compras productos y servicios buscan ganar una utilidad cuando te ofrecen su producto por medio de un intercambio. Tú y yo sabemos que si actuáramos por medio de la razón, seríamos más inteligentes a la hora de hacer las compras, pero lo que las empresas quieren es que gastes y gastes más. Por más compulsivo seas a la hora de comprar, mejor cliente eres para determinada empresa.

    Así que esperas el Buen Fin ansioso, deberías primero leer esto

    Vamos entendiendo como va la cosa. Bueno, para explicarlo mejor, las empresas contratan gente especializada para hacer que pagues más y más por lo que sea: Mercadólogos, psicólogos y hasta antropólogos. Por ejemplo, las tiendas de supermercado están distribuidas de tal forma que aumente la posibilidad de que gastes el mayor dinero posible. Los productos básicos (carne, leche) están hasta al final para que recorras el mayor número de anaqueles y compres cualquier chuchería que te encuentres. Las revistas y los cigarros se colocan en la caja, porque mientras esperas a ser atendido puede que te llame la portada del TvNotas y compres la revista. Básicamente eres una ratón de laboratorio de Skinner al cual le dan incentivos para que compre.

    Es más, ¿Te has preguntado por qué los cines casi siempre están en el último piso del centro comercial? Bueno, creo que con lo que te conté, ya lo puedes deducir.

    Entonces entendemos que a cualquier persona o empresa con fines de lucro que quiere venderte algo no le interesa que seas un consumidor racional y realices compras inteligentes. Puede que a los seminaristas de finanzas personales les interese, pero al final del día también usan este tipo de artimañas para venderte sus cursos:

    Asiste al seminario «Cómo ser un consumidor inteligente». Si compras tu boleto antes del 10 de Marzo, sólo te costará $999,90. Después de esa fecha, el costo será de $1099.90 ¡Aprovecha y aprende a usar tu dinero! ¡Hazlo por ti y tu familia, no les falles!

    El Buen Fin lo ha promovido el Gobierno con el argumento de fortalecer el mercado interno incitando a la gente a comprar y así poner una mayor cantidad de dinero en circulación. En realidad es una estupidez.

    Las empresas no te van a regalar nada, y si pareciera que lo hacen, es porque van a obtener algo a cambio que al final se traduzca en una mayor utilidad para ellos. Si las empresas bajan los precios de un producto, se debe a la competencia (buscan una ecuación donde les compren más que a los competidores bajando el precio sólo lo necesario), porque quieren deshacerse de inventario, o porque quieren crear lealtad (te venden un producto a un precio más bajo, esperando que consumas posteriormente en el mismo lugar).

    Las empresas no van a bajar los precios nada más porque sí, no te van a regalar nada ¿O tú le regalarías algo algún desconocido sin ninguna razón?

    Y como se promueve el Buen Fin como, valga la redundancia, un fin de semana de descuentos, entonces las empresas solamente te van a ofrecer descuentos si obtienen algo a cambio (deshacerse de inventario, generar lealtad, vender a un costo más bajo para ganar por volumen), o bien, van a hacer como que bajan los precios. Es decir, los días previos subirán el precio de algún determinado producto (de lo que naturalmente no te vas a dar cuenta) para luego «bajarlo» al precio normal.

    Buen Fin, consumismo

    Si bien te puedes encontrar algunos descuentos reales, los que valen la pena serán pocos. Si de verdad quieres aprovechar el Buen Fin, deberías haber planeado con días (o semanas) de antelación tus compras, comparando precios en varios establecimientos y analizando su comportamiento hasta llegados los días de las ofertas para dar con precios reales. Pero eso nadie lo hace.

    Como la gente es irracional (y eso, los expertos que diseñan las estrategias de precios lo saben) entonces las tiendas hacen como que ponen todo en promoción. El consumidor promedio entra a las tiendas y ve cualquier cantidad de etiquetas ofreciendo descuentos. entonces asume que todo tiene descuento, y por lo tanto cree que sería estúpido desaprovechar el Buen Fin. Pero en realidad la mayoría de esos descuentos no son reales.

    A todo esto hay que sumarle que nuestro mercado no es muy dinámico y está más monopolizado que el de Estados Unidos. Eso explica en parte que en el Black Friday sea más fácil encontrar descuentos que valgan la pena que en el Buen Fin.

    Y las empresas saben que los consumidores pueden comprar cualquier chuchería que «tiene promoción» nada más porque tiene promoción.

    Y los que dicen que aprovecharon los descuentos pueden llegar a endeudarse por pagar esas mensualidades «facilitas» que les ofrecieron, o pueden gastar todo su aguinaldo que su empleador le adelantó para llegar a navidad sin un clavo. ¡Pero tenía descuento!

    Lo curioso es que cuando es «Buen Fin» no puedo salir a la calle porque el tráfico es insoportable, algunos incluso se muestran torpes al conducir por la ansiedad de llegar al establecimiento para encontrar promociones, que según ellos, nunca se repetirán.

    Las empresas en realidad no tienen la culpa (aunque a veces algunas prácticas sí deberían ser sancionadas por las instituciones correspondientes), por naturaleza siempre buscarán ganar dinero. El problema es que los clientes no saben ser racionales al consumir, no piensan bien, no analizan. Porque el que piensa está en ventaja sobre el que no. Y en realidad no se trata de aprender bien las «artimañas» de las empresas, se trata de ser inteligentes al adquirir productos, se trata de comprar lo que se necesita y no por mero impulso.

    Así que si estás preparando tu billetera para el Buen Fin, piénsalo dos veces. No vaya a ser que en una de esas…

  • ¿Se equivocó el Papa al conceder la indulgencia a los Legionarios de Cristo?

    ¿Se equivocó el Papa al conceder la indulgencia a los Legionarios de Cristo?

    La Iglesia es imperfecta. La Iglesia es una institución compuesta por seres humanos. Que profesen alguna creencia no los hace necesariamente más buenos que el resto de los mortales ni les da el mérito suficiente como para ponerlos «en otra canasta» como si tuvieran súper poderes. Quienes la integran tienen un cerebro con inteligencia promedio, tienen las mismas necesidades fisiológicas, psicológicas, su cuerpo fue concebido para reproducirse al igual que el de nosotros.

    ¿Se equivocó el Papa al conceder la indulgencia a los Legionarios de Cristo?

    Como institución humana que es la Iglesia, ha tenido sus grandes aciertos y sus grandes errores, no es una institución infalible, ni el Papa lo es, porque es un ser humano. Algunos obispos pueden ser doctos en filosofía y muy cultivados, al igual que también hay ateos que pueden presumir de esa condición. Entonces debemos de colocar a la Iglesia en el nivel donde debe de estar (sin caer en el maniqueísmo que profesan sus más fervientes defensores y opositores)

    Y entonces se entiende que la Iglesia también haga política, tiene sus intereses y no es una versión terrestre del cielo donde todos los padres están hincados en una nube orando al Señor. La Iglesia ha hecho política tanto para bien como para mal, dentro de la Iglesia y fuera de esta. La Iglesia posee gran cantidad de poder, en tanto representa a millones de fieles; es un poder que naturalmente quieren conservar: Que el Papa Francisco muestre una mayor apertura a diversos temas (independientemente de si dicha apertura es sincera), en parte tiene que ver con eso. La Iglesia busca adaptarse a los nuevos tiempos, no puede quedarse rígida, pero tampoco puede moverse demasiado de lo que considera sus preceptos.

    Tanto hacen política que dentro de ella misma hay diversas corrientes que pueden ser colocadas en un espectro ideológico: Los Jesuitas pueden ser llamados de izquierda y el Opus Dei, de derecha. Todas estas corrientes influyen en su doctrina, son corrientes de poder.

    Habiendo dicho eso, podemos entender la indulgencia plenaria del Papa a los Legionarios de Cristo. Una congregación que tiene una considerable influencia (al igual que el Opus Dei) en las élites mexicanas.

    Marcial Maciel

    ¿Y saben? Yo no creo que necesariamente haya cometido un error.

    El fundador de esta congregación, Marcial Maciel, fue un pedófilo, un enfermo sexual, que abusó de niños, que fue adicto al demerol, y que tuvo hijos fuera del matrimonio. Un personaje aberrante en todo el sentido de la palabra.

    Yo no soy afín a los Legionarios de Cristo. Pienso que si de sus escuelas egresan jóvenes pedantes que conforman a las élites echadas a perder, es que algo no están haciendo bien, o no logran transmitir los preceptos de la congregación (gran parte de ellos no la comparto). , o estos no son suficientes para dotar a estos jóvenes de humildad.

    Sin embargo, he conocido a algunos miembros y padres Legionarios, alguna vez me han invitado a algunos eventos organizados por ellos, y no me he encontrado violadores o enfermos sexuales.

    Pensar que todos los «legios» son como Maciel, es como pensar que todos los mexicanos somos como Peña Nieto.

    Cuando tuve oportunidad de conocerlos, estaban cocinando sandwiches para dárselos a los migrantes (en una ciudad como Guadalajara que queda de paso, muchos migrantes tienen que pedir comida para sobrevivir en un duro viaje hacia los Estados Unidos), y sin importar que a rasgos generales, no comulgo con esa congregación, decidí ayudar a la causa. Los padres me parecieron muy buenas personas, me cayeron bien.

    Y entonces me pregunto ¿Tienen alguna culpa ellos sobre todo lo que hizo Marcial Maciel?

    Indulgencia Plenaria

    Entonces es cuando entiendo que no es algo necesariamente lamentable que el Papa Francisco les haya concedido la indulgencia plenaria. Una indulgencia plenaria es algo así como un perdón condicionado. Los «Legios» propusieron no volver a proponer los textos de su fundador.

    Los Legionarios, contra todo pronóstico, han logrado sobrevivir. No ha de ser fácil deshacerse de la sombra de su fundador y de quien construyó sus cimientos. Con sus virtudes, defectos, y formas de pensamiento, con las cuales tengo más disidencias que coincidencias, han logrado salir adelante y a asimilar los errores de su desgraciado fundador. Y no, a los niños no les enseñan a friccionar los penes de los padres.

    Hubiese sido un craso error del Papa si dentro de esa congregación tuvieran el hábito de abusar de niños, o si esa práctica fuera algo frecuente.  Y así como en algún momento se pudo criticar la displicencia de la Iglesia con el caso de Marcial Maciel (que Juan Pablo II supo del caso y en un principio no hizo mucho), creo que la indulgencia el Papa a los «legios» se podría calificar incluso de sensata.

    Hay muchas cosas que puedo criticar de los legios, hay muchas cosas que puedo criticar de la Iglesia. Pero en este caso, no tengo elementos para lanzar una crítica voraz sobre el Papa.

  • Los prejuicios de ser, o pretender ser culto. Sobre todo cuando no lo eres.

    Los prejuicios de ser, o pretender ser culto. Sobre todo cuando no lo eres.

    Dice uno: -No entiendo como hay gente que va y paga miles de pesos para ver pasar en chinga unos carros en una pista.

    Luego dice el otro: -Y yo no entiendo como es que a muchos les gusta ver a once monitos patear una pelota. Y luego gritan gol cuando uno de esos monitos meten una bolita dentro de tres palos. No le veo el sentido. Son puros borregos.

    Los prejuicios de ser, o pretender ser culto. Sobre todo cuando no lo eres.

    En realidad, que no entiendas las aficiones del otro no implica que quienes las disfrutan sean personas ignorantes. Incluso una postura así puede denotar lo contrario, que quien emite ese tipo de juicios, tiende a hacerlo desde la ignorancia.

    Esos juegos de carritos que corren y de monitos que se pasan una bola tienen ciertas reglas y rituales que le otorgan cierto espíritu a dicho juego, afición o deporte. Naturalmente quienes hacen ese tipo de juicios desconocen dichas reglas.

    A mi no me gustan mucho las carreras de automóviles, pero entiendo que por alguna razón muchas personas disfrutan de ella. Y esa razón tal vez pueda justificar el desembolso una cantidad mayor a los 10,000 pesos. No todos somos iguales ni tenemos los mismos gustos.

    Si te parece que sabes mucho y entiendes muy bien, ten por cierto que es mucho más lo que ignoras. Tomás de Kempis

    Puedo ser crítico de algunas expresiones culturales como el reaggetón y algunas formas de expresión en la música banda, porque hacen apología al machismo o al narcotráfico, pero no al mero hecho de ser aficionado a ese tipo de música, sino a la aceptación de los antivalores que promueven (no es algo aplaudible disfrutar letras que hagan apología al narco o que denigren a la mujer). Y si hay estudios serios que afirman que los oyentes del reaggetón tienden a ser menos inteligentes (una tendencia, no una generalidad; es decir, no porque escuches ese tipo de música eres necesariamente un tonto; incluso puedes ser inteligente) tiene que ver más con la aceptación de dichos antivalores y la poca capacidad de crítica ante ellos. Por ende criticar y etiquetar a priori a quienes escuchan a este tipo de música puede ser irresponsable.

    Estos tipos de música también tienen sus normas y sus rituales. Incluso para rastrear el origen de la música banda (música que no tolero), tendríamos que irnos a ese «docto y culto continente» que se encuentra al otro lado del charco.

    Yo hace unos años fui a un concierto de U2 y me formé 8 horas para encontrar un buen lugar (no acampé fue porque trabajaba el día anterior; y por cierto, no me tocó la pizza gratis que Bono mandó llevar a las casas de campaña). U2 no es Rachmaninov, ni son virtuosos en sus instrumentos; es más, no es necesario tener una gran habilidad en la guitarra para aprenderse todas sus canciones (un músico tarda más en dar con el sonido de The Edge que en aprenderse sus piezas); pero la esencia de su música, sus rituales y características le imprimen eso especial que hace que vaya a un concierto y lo disfrute en demasía. Y eso no me convierte en un ignorante.

    Ignorancia

    Conforme adquieres conocimientos, lees más y amplías tu cultura, te vas forjando de un criterio propio; empiezas de alguna forma a volverte más exigente con lo que percibes. Te empiezas a dar cuenta que una pieza de Mozart es mucho más compleja y tiene más matices que una pieza pop. Para disfrutarla necesitas desarrollar ciertas habilidades en tu mente, pero no por eso, la música más simple se debe forzosamente de dejar de disfrutar.

    Pero aquí viene la diferencia entre quienes tienen criterio y entre quienes «pretenden tenerlo» o pretenden imponer su «nueva virtud «para demostrar su supuesta superioridad moral. Hay quienes buscan en su pretensión por ser cultos (que no es lo mismo que ser culto) de desdeñar todo aquello que es simple. Para ellos, un intelectual no puede disfrutar de un partido de futbol, ni mucho menos un director de orquesta puede escuchar música pop o rock ligero, aunque muy posiblemente no conozcan a ninguno, y si conocieran a alguno se podrían llevar una sorpresa.

    Que se tenga la capacidad de saber disfrutar e interpretar lo complejo, no implica que se deba de dejar disfrutar de aquello que es simple.

    Gerardo Esquivel es doctor de economía por Harvard; hace poco publicó un reporte con Oxfam sobre la desigualdad en México, reporte que fue lo suficientemente relevante como para que toda la comentocracia lo tomara como referencia: Economistas, politólogos, periodistas; todos hablaron de su trabajo.

    Hace unos días, Gerardo Esquivel lamentó el desempeño del Cruz Azul (su equipo predilecto) en la Liga MX. ¿Eso lo demerita? Por supuesto que no.

    Muchas personas no gustan del futbol, y es válido. A otros les gusta y también lo es. Hay quienes por medio de ese deporte demuestran su ignorancia (barristas violentos, o quienes llevan su afición hasta un grado de enajenación), pero su ignorancia no está dada por la afición a ese deporte.

    De igual forma conozco gente muy inteligente que escucha a Luis Miguel, o que fue a ver a Kabah + OV7 para recordar su infancia. Y esas mismas personas fueron al Teatro Degollado a escuchar a una orquesta sinfónica.

    Las mentes más brillantes necesitan descansar (el cerebro es un músculo), y lo simple les puede traer un momento de placer a su mente sin forzarla ni hacerla trabajar demasiado. Para un matemático destacado, ver una comedia ligera en el cine puede ser algo reconfortante.

    Quien de verdad es culto, quien de verdad busca adquirir conocimientos para crecer como persona y no para imponerse frente a los demás, tiene la capacidad de disfrutar las cosas simples. Quien busca satisfacer su ego, las rechaza para reforzar la idea de que es culto, aunque si se ponen a pensar bien, esto último es un contrasentido.

    SFGS

    Y volviendo al principio, hay quienes al tratar de presumir su supuesta cultura criticando las aficiones de los demás con argumentos como los carritos que corren o los monitos que patean bolas. De ignorantes es criticar algo que no conoces.

    La cultura es algo que se debe de poner al servicio de la sociedad, no al servicio de uno mismo. Los cultos hacen lo primero, los ignorantes que pretenden ser cultos hacen lo segundo.

    Y no es necesario ser culto para saberlo. Yo no me puedo considerar uno, me queda un largo camino por recorrer. Tal vez tú tampoco lo seas, pero posiblemente estés menos lejos que aquellos que pretenden restregarte su cultura en tu cara.

    P.D. No es lo mismo ser culto que inteligente. El culto posee una gran cantidad de conocimientos asimilados, la inteligencia tiene que ver con la capacidad del cerebro de realizar ciertos procesos y tiene varias vertientes, como la inteligencia racional, emocional, espacial, musical y un sinfín más.

  • Epicentro: La innovación a la calle

    Epicentro: La innovación a la calle

    Opinión invitada:

    Cuando pensamos en el Internet, la red de redes que ha cambiado no solo la comunicación si no la manera en que muchos seres humanos se relacionan día a día. Tendríamos que pensar cuál fue la filosofía, ideas o preceptos que originaron dicha maravilla. Algunos se quedarían hoscos al saber que su origen fue la guerra. Arpanet el abuelo de Internet se concibió como una estrategia de defensa en Estados Unidos ante la guerra fría.


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    Pensemos que Rusia había enviado misiles con ojivas nucleares a Cuba y que podía destruir bases completas de información. La única manera de no perder información ante un ataque nuclear era la posibilidad de conectar 3 bases que pudieran compartir la “misma información” si una era destruida: quedaban otras 3. El inicio del Internet fue bélico, pero su entrega posterior de la guerra hacia las universidades y a los jóvenes programadores (como una transferencia tecnológica) de la red le dio el carácter lúdico que ahora conocemos.

    Cuando Freeman Dyson, científico publicó “El Sol, El Genoma y el Internet” se preguntaba si los motores de la ciencia solamente eran la industria de la guerra o nuestro sistema de empresas buscando competir e “innovar” en su competencia económica descarnada.

    Para Dyson el motor real de la ciencia debían ser las problemáticas sociales: ¿Cómo resolver el problema de exclusión en todo sentido de las favelas o villas miseria? Se podría tomar el Sol como fuente de energía para estos asentamientos humanos, el genoma para transformar los arboles en recolectores de energía y el internet como un espacio de educación e inclusión para los habitantes de las favelas. Esta simple (y muchos dirán imaginativa formula) podría ser el motor para buscar resolver el problema de la exclusión con ciencia e innovación.

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    Pero hacer que nuestro motor innovativo como civilización sea la resolución de problemáticas sociales, públicas, ambientales, culturales, etc. solo el principio. Hay muchos retos que como humanidad nos deberíamos plantear: ¿Cómo damos soporte a todos los hacedores, innovadores, generadores de nuestra sociedad? ¿Cómo democratizar la innovación lo suficiente para que este llegue a la base de toda la sociedad?

    En una reciente reunión de laboratorios ciudadanos de Iberoamérica en el Media Lab Prado, escuche una de las definiciones mas lindas y con sentido que existe de la innovación. En palabras de Laia Sánchez del Citilab en Barcelona: “La innovación es el derecho a cambiar lo que ya no funciona y poder hacerlos nosotros mismos”. Pasamos de una capacidad relegada a los laboratorios de guerra o las grandes empresas, a un derecho ciudadano: el poder transformar la realidad con nuestra imaginación.

    Hace apenas dos años que un grupo de innovadores sociales, empresas de impacto no tradicionales, y gobiernos buscamos empezar a establecer un festival que pudiera tener uno de los retos más imaginativos posibles: llevar la innovación a la base social, llevar la innovación a la calle.

    El reto fue grande y más si pensamos que festivales como la Feria Internacional del Libro, El Festival de Cine de Guadalajara o el de Morelia y otros han tratado de lograr su cometido acercando lo más posible la cultura a la gente. Nuestro reto era llevar algo tan dinámico y poderoso como la innovación en forma totalmente gratuita a la calle y mezclarlo con la alegría y potencia de la música. El resultado fue el Festival Epicentro.

    Del primer festival recuerdo un poderoso concepto remix: se inundaron las calles de Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque con conferencias, conciertos y talleres de personajes tan variopintos como Jimmy Wales (creador de Wikipedia), Los Angeles Azules (el grupo máximo de cumbia sondear), Lauri Järvilheto (un filósofo que buscaba trascender la educación por medio del juego y apoyado por Rovio de Angry Birds), Azul Violeta (legendario rock tapatío), etc.

    Es un orgullo que del 4 al 7 de noviembre este festival de nuevo vida y se repita tratando nuevamente en la calle para tratar de conectar ideas, la innovación y la música entre los ciudadanos de a pie.Este año la cartelera viene recargada con Sean Hewens y Luisa Cavaría de IDEO; un centro de diseño centrado en las personas para acabar con la pobreza; los rockeros incorrectos de Plastilina Mosh; Edgard Gouveia el creador de un videojuego llamado “Play the Call” para educar a los niños en la cooperatividad, el medio ambiente o la economía de la abundancia; el cuarteto San Juan Project los creadores de un nuevo género de jazz. ¿Quieres conocer el programa completo? Accede a: http://epicentrofestival.com/

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    Actualmente nuestra época es un tiempo de muchas revoluciones: la revolución urbana, la revolución cívica, la revolución innovativa. Todas producidas por la imaginación, la resistencia y el gusto por compartir nuevos derechos para poder crear. Epicentro Festival es un excelente espacio para poder conectar con todas estas ideas y lo mejor de todo: es un festival gratuito y en la calle en el Occidente de nuestro país.

    Por Gustavo Acosta

    @cyber_gusy

    Fundador y coordinador de Incuba Social y Zapopan Lab.

  • Y te agarré una chichi.. pero no pasa nada

    Y te agarré una chichi.. pero no pasa nada

    Y seguramente la culpa la tendrá la mujer por vestirse así, por «exhibirse», es que andaba hormonal, se les subieron las ubres, no, no te agarré nada o sólo fue poquito, te agarré una chichi, pero apenas. No, no pasa nada.

    Puedo casi asegurar que si al conductor se le hace un estudio para calcular su cociente intelectual, los resultados serían bastante lamentables (para él). Basta ver la forma en que el hombre se desenvuelve, la forma en que se ríe y bromea, propio de alguien que no es inteligente. Basta ver su vulgaridad, su falta de cultura (notoria en ese tipo de programas), sus ademanes. Su lenguaje corporal es propio de una persona poco inteligente. Juzgue usted:

    Pero independiente de los rasgos intelectuales de un hombre, lo más indignante del caso es que haya quienes piensen que este tipo de actos y ademanes son normales e incluso los vean como graciosos. Televisa (televisora donde te tienes que «sentar» con el productor para hacer carrera) da fe de esto al no despedir al conductor por lo sucedido. De hecho fue la conductora quien no apareció en el siguiente programa.

    El machismo es algo que no hemos logrado erradicar de nuestra sociedad, pero hay ambientes donde este tipo de expresiones se notan más. No es casualidad que esto se de en un «programa de revista» con contenidos superfluos y banales, dirigidos a personas ignorantes o con un cociente intelectual bajo.

    Los ambientes de cierto tipo de música como la banda o el reaggeton promueven este tipo de comportamientos. Estos presentan al hombre como un ser dominante sobre el otro sexo, que presume de la cantidad de conquistas, con el sombrero y la camisa desabotonada, un lenguaje soez y agresivo muestra de su poca cultura. Las letras de este tipo de música suelen ser misóginas al presentar a la mujer como un trofeo para el hombre. En el reaggeton esto va más allá, las mujeres son explícitamente objetos para los hombres «de reversa mami«.

    Ahorita te aclaro, que el tierno se fue. Pienso en desnudarte, y te la voy a pasar. Por tu pecho, tu espalda y de pronto hacer que grites mi nombre una y otra vez. – Calibre 50 – El tierno se fue.

    Está comprobado que los hombres que engañan a sus mujeres, o que buscan conquistar mujeres para satisfacer sus necesidades sexuales, son personas con un cociente intelectual menor. El hombre primitivo era promiscuo, en tanto que la monogamia y la fidelidad constituye una novedad evolutiva.

    La promiscuidad y la infidelidad son una constante en este tipo de personas que ven a las mujeres como mero objeto. Es cierto, por naturaleza el cuerpo de las mujeres atrae más a los hombres que en el caso contrario, y esto tiene una explicación biológica. Pero la «gran» diferencia que hay es que los hombres menos desarrollados consideran que las mujeres son un objeto para satisfacer sus necesidades genitales (no sexuales), y los más desarrollados e inteligentes tienen más a respetar al sexo femenino, su dignidad y a tratarlas como sus pares (no como personas menos valiosas). Los avances en la equidad de género y la lucha porque las mujeres se encuentren en condición de igualdad con sus pares es parte de la evolución humana.

    Pero los humanos como individuos no evolucionamos exactamente al mismo ritmo. Algunos (los más aptos) se mantienen en la vanguardia, y los menos aptos se quedan rezagados. No es coincidencia que este hombre que trata en vivo y a todo a color a su compañera como un objeto, tenga conductas infantiloides y se mueva en ambientes que presentan al hombre como el «macho dominante».

    No es casualidad que los fans del reaggeton tengan un cociente intelectual más bajo que el promedio, y no es casualidad que los amantes de este género tiendan a tratar más a las mujeres como objeto. Ni mucho menos es una casualidad la relación entre los dos fenómenos. Las personas menos inteligentes tenderán más a ser promiscuas y a respetar menos al sexo opuesto, en tanto gustan de expresiones musicales como el reaggeton.

    Ponme esa nalga que a tí te voy a inyectar, si te duele por detrás te doy el frente. Palomio & Daniel – Pipicilina.

    Pero no necesariamente todas las personas misóginas son menos inteligentes y el problema por tanto no es algo que esté completamente ligado a la inteligencia, sino más bien es un problema cultural, y las personas menos inteligentes tardan más en adaptarse a los cambios evolutivos.

    Este conductor naturalmente debería de ser despedido. Una empresa no debe permitir de ninguna manera que uno de sus elementos acose sexualmente a una mujer, menos en público, lo cual representa una humillación para ella.