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  • La relación del hombre con el dinero

    La relación del hombre con el dinero

    Hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás existe una marca de tarjetas de crédito que no está interesada en anunciarse en este sitio web.

    La relación del hombre con el dinero

    Desmond Covey es un hipotético gurú de los libros de autoayuda, sus libros son unos best-sellers. Se encuentran a la vista en las estanterías del Sanborns y aparece como una de las obras recomendadas en el Apple Store. Su nueva obra (hipotética, claro), la cual se ha anunciado con bombo y platillo, se llama «El dinero no da la Felicidad». En la obra, esta autor de literatura ligera (un buen eufemismo que aplica a muchos libros de autoayuda), explica como es que el dinero no hace feliz a la gente; trae incluso datos duros donde estudiosos han demostrado que la acumulación de dinero no trae felicidad. Covey afirma que la felicidad tiene que ver con las relaciones con los pares, con el nivel de satisfacción personal, con los proyectos realizados. Covey no tiene la intención de engañar a su público, su tesis la ha desarrollado en base a sus creencias, pero…

    Covey vive en una residencia en los suburbios de una ciudad estadounidense importante. A éste personaje nunca le ha gustado presumir de sus recursos y riquezas, e incluso algunos de sus amigos que ha ganado desde la infancia, son de estratos sociales inferiores y no son tan acaudalados. Covey tiene la capacidad de verlos como iguales y no de subestimarlos por sus recursos. Esto ha servido como argumento para que nuestro amigo Desmond Covey se sienta congruente con la tesis que plantea en este libro. -Sí, vivo cómodamente, pero no me gusta presumir mis recursos e incluso una parte de ellos los dono a ONG’s para sentirme responsable con la sociedad.

    La editorial llama por teléfono a Covey para hablarle de los ingresos que ha obtenido con éste libro. Desmond Covey se alegra, porque con ese dinero, podrá pagar la ansiada carrera universitaria de su hijo en el MIT, porque gracias a ese dinero también podrá financiar la nueva obra que está escribiendo y publicitarla en diversas latitudes del mundo.

    Hay que hacer un rewind y hablar de la infancia de Desmond Covey. Éste personaje empezó desde abajo, y su padre, a pesar de que no tuvo muchos recursos, siempre se la partió por traer algo de dinero a la familia. Covey trabajó doble turno para obtener el dinero que necesitaba para estudiar literatura en una universidad estatal. Se dio cuenta de sus talentos y consiguió un préstamo (que lo deja casi sin comer por un mes) para financiar la imprenta de su primera obra, la cual le trabajo los suficientes beneficios para escribir otro y poco a poco ir amasando su fortuna.

    Después de narrar esta hipotética historia, ¿qué pasa si quitamos el dinero de la ecuación? ¿qué queda? Absolutamente nada, de hecho no habría historia que contar. De hecho este cuestionamiento pone en duda la tesis del nuevo libro de Desmond Covey.

    La realidad es que nosotros los seres humanos necesitamos del dinero y las posesiones para autorrealizarnos. La tesis de Covey no es completamente falsa pero no termina de ser verdadera. Sería más prudente decir que el dinero como un fin no da la felicidad, el acumular riquezas por acumularlas no las da, pero como herramienta para lograr objetivos sí que es necesaria para la felicidad.

    Covey cree estar desapegado al dinero, es su filosofía de vida; pero en realidad depende del dinero. Necesitó de él para lograr estudiar una carrera, necesitó de él para que su hijo pudiera estudiar en el MIT. Incluso para desapegarse de él, hizo donaciones, es decir, entregó «su» dinero a una buena causa, lo cual le proporcionó felicidad. Sin su dinero no hubiera podido haberlo hecho.

    Así como hay corrientes de pensamiento y «gurús» que nos hacen creer que el dinero lo es todo y que nuestra vida debe de girar alrededor de los billetes (Donald Trump, Kiyosaki, muchas empresas piramidales y demás estafadores) hay otros que quieren hacer creer que el dinero no importa, que es poco menos que un pecado. Y la realidad no es de ninguna de las dos formas.

    El dinero es una herramienta que nos ayuda a vivir mejor, a realizar nuestros propósitos y nuestros objetivos, pero lo importante, son los propósitos mismos. Pero para ir a una dirección necesitamos recursos, eso lo sabe desde un empresario capitalista hasta un dictador comunista.

     

  • Había una vez un candidato transparente (3de3)

    Había una vez un candidato transparente (3de3)

    Me gusta, me gusta ver que la ciudadanía vaya más allá de postear memes de Peña Nieto en Twitter y haga cosas propositivas que puedan ayudar a la sociedad. Hay dos formas de indignarse. Tomamos el caso de las casas de Peña Nieto. La primera es haciendo memes para burlarse de él, la segunda es haciendo una plataforma y después promoverla para invitar a los candidatos a que declaren su patrimonio. El IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad) hizo lo segundo. Esta think tank encargada de hacer análisis y estudios, y que normalmente es crítica del gobierno (bueno, ¿es que cómo lo defiendes?) se dio a la tarea de lanzar esta plataforma llamada Candidato Transparente#3de3 que puedes consultar aquí.

    Habían una vez unos candidatos transparentes (3de3)

    -Pero Cerebro, el IMCO, competitividad, esa palabra me suena a esfuerzo, a trabajo duro, a echarle ganas. Me suena muy neoliberal e imperialista, hay una conspiración. Chairalicia Bartlett Simpson.

    Los ciudadanos hacen el papel que le debería tocar a las instituciones. Si los ciudadanos lo pueden hacer, es que el país tiene la capacidad de tener instituciones que cumplan con su papel. Pero nuestras instituciones no funcionan, entonces nosotros lo hacemos, nosotros hacemos su chamba. Bueno, les decía, el IMCO lanza este sitio web, simple, bonito, pulcro, desarrollado con la ayuda de AngularJS, donde puedes consultar las declaraciones patrimoniales de los candidatos que han decidido participar; sean candidatos a gobernadores, alcaldes, diputados y demás tipo de fauna congresista.

    Lo que se pide al candidato son tres cosas, una declaración patrimonial, una declaración de intereses (actividades que puedan interferir con el ejercicio de las funciones) y una declaración fiscal (para comprobar que dicho candidato ha pagado impuestos)

    La propuesta ha tenido el suficiente impacto para que muchos candidatos ya se hayan sumado, y ha tenido el suficiente impacto que candidato que no mande su declaración patrimonial no se va a ver muy bien ante los electores. No, y aquí no vale que si las casas eran donadas, o que si eran de mi esposa.

    Y parece que los ciudadanos debemos de empujar para modificar un poco las reglas del juego ante una clase política ausente, cínica, ensimismada. Y está bien, sería malo si no hiciéramos nada y dejáramos pasar.

    Y si un político tiene riquezas mal habidas puede hacer tres cosas. La primera, la imposible y utópica (aunque no sé si tanto con el nivel de cinismo que pueden llegar a tener algunos) es que tengan el descaro de declarar que se robaron hasta los enchufes del congreso. La segunda, es que su declaración patrimonial sea falsa o no incluya todo. En este caso cuando un político sea expuesto en flagrancia, o se le compruebe otra casa, se le podrá exhibir. La tercera, es que no participe, y así la gente desde un principio sabrá que oculta algo.

    Y necesitamos más de este tipo de iniciativas, los ciudadanos necesitamos buscar más caminos para lograr un mayor contrapeso. Mientras los memes de Peña Nieto quedan en el anecdotario y sólo son recordados en videos mal editados de Youtube, este tipo de propuestas ayuda, sí, a construir más democracia.

     

  • El automóvil como herramienta de ligue y de conquista

    El automóvil como herramienta de ligue y de conquista

    Una ciudad desarrollada no es en la que los pobres pueden moverse en carro, sino una en la que incluso los ricos utilizan el transporte público. – Enrique Peñalosa

    El automóvil como herramienta de ligue y de conquista

    Sí, lo sé. Tú, que has ahorrado muchas quincenas para pagar el enganche. Dejaste de ir a algunas fiestas, querías ir a Europa pero no era prioritario para ti. Te sientes solo, no tienes muchas herramientas para conquistar a las mujeres, eres algo torpe y no eres una persona muy interesante. Tú, que crees que el coche te puede cambiar, ese automóvil automático equipado con bocinas con sonido retumbante para que escuches de forma nítida cada instrumento de las composiciones musicales de Arjona. Porque un pobre diablo en un gran coche es un gran chingón.

    Ya te imaginaste manejando en las «placenteras calles del Distrito Federal» (como lo muestran los comerciales y no la realidad) con tus Ray-Ban y tu camisa de florecitas peinando las avenidas de La Condesa pensando en que las mujeres se subirán a tu lujoso automóvil. Ya te viste siendo aceptado por los círculos sociales quienes no te bajaban de pendejo o perdedor (o que al menos tú suponías). -El coche me transformará de Luisito a Don Luis.

    Pero las mujeres, oh sí, todas van a venir a ti. Harán una larga fila que rodeará el Parque México porque ahora tú eres exitoso. Si tienes ese coche es porque Luis, es Don Luis, porque te has convertido en una persona muy importante, capaz, independiente (aunque lo estaciones en casa de tu mamá), aunque sabemos que eres el mismo tipo de siempre. Cuando te subas a tu automóvil y se escuche el ronroneo del motor cuando pises el acelerador, sentirás una falsa sensación de seguridad. Esa seguridad que no te dio ni tus terapias con el psicólogo ni los consejos de tus padres sobre como puedes aprender a quererte a ti mismo.

    Como eres una persona un tanto insegura y con no muchos gustos propios, sintonizarás en ese sistema Dolby Surround 3d THX certificado por George Lucas las 40 Principales, que se escuchen las canciones que estén de moda, para que te sumerjas en la masa. ¿Paradójico no? Quieres destacar sobre los demás con tu lujoso automóvil pero no te atreves a tener gustos propios. ¿Me rechazarán si Rachmaninov suena en mi automóvil? ¡Por favor, si ni te gusta la música clásica! Tus gustos no son muy refinados que digamos.

    Mientras tú piensas en conquistar con un auto para hacer parecer a los demás que perteneces a una clase social, el CEO Español o el gerente de banco estadounidense se suben al metro para ir a su lugar de trabajo. Pero tú sigues empecinado en tu objetivo, te imaginaste platicando con una mujer en tu automóvil: -Oh baby, bla bla bla; como si con un automóvil, tu labia y tu capacidad discursiva fueran a tener la posibilidad de tener una súbita evolución. Te imaginaste besándote con ella, con el automóvil como herramienta de preámbulo para una noche erótica.

    Te tengo dos noticias, una buena y una mala. ¿Cuál quieres primero? ¿La buena? La buena es que algunas mujeres podrán caer ante la tentación, sobre todo aquellas que como tú, creen que un coche es una muestra palpable de una subida en el escalón de las jerarquías sociales. La mala, es que es una pretensión, y las pretensiones en algún momento quedan expuestas. La mala también es que seguirás siendo el mismo tipo de siempre, ese tipo del cual no te enorgullecías de ser. Y lamento decirte amigo, que en algún momento, la caca va a flotar.

    Sí, las mujeres quieren estar con hombres que les puedan dar algo, que tengan un futuro, que aspiren a algo. Es algo completamente natural. Pobre de la mujer que decida estar con un bueno para nada (como tú, aunque tengas coche). Pero para hacer eso se necesita algo más que ahorrar dinero para comprar una máquina. A más bananera y atrasada sea una nación, más necesidad tendrán los ciudadanos de comprarse un coche como símbolo de status.

    Con esos doscientos mil pesos extra que pagaste por tener un automóvil de lujo, pudiste haber pagado una maestría, pudiste haberte ido de viaje por el mundo, te hubieras podido convertir en una persona interesante (sin desearlo directamente). Seguro tu experiencia por Italia, Austria, Budapest o Kuala Lumpur abonará a tu labia para atraer mujeres. Seguramente tu maestría o tus estudios te habrán hecho alguien más culto. Pero preferiste usar la fórmula tan gastada y previsible, alimentada por los comerciales de television de las empresas automotrices tan falsas como sugerir que se puede conducir sin tráfico en el Distrito Federal. En lugar de transformarte de tonto a listo, pasaste de ser un tonto, a un tonto con cohe.

    Pobre de ti.

  • La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Yo tengo una amiga que milita en el PRI, que contiende a un cargo público y la apoyo, e incluso he trabajado profesionalmente con ella, y lo hago porque tengo confianza en ella y porque me ha demostrado sólidas razones: -Cerebro vendido, ya eres parte de la mafia en el poder, ratero, corrupto, te voy a borrar, ¿Ya tienes tu Casa Blanca?. Muchos me dirán que es una contradicción. Yo digo que no es así, que más bien es sentido común y es saber usar la cabeza. ¿Por qué razón?

    La tolerancia en la política, o como no perder amigos en las elecciones

    Cuando uno «se deja llevar» pone su chip en automático, termina generalizando. Cuando algo nos indigna tanto (indignación justificada o no), nos puede llevar a dejarnos llevar (valga la redundancia) por las emociones, lo cual sofoca la razón. Las generalizaciones se hacen cuando no hay mucha disposición para ser autocrítico ni para esforzarse en pensar. -Si Peña es corruptazo, entonces todos lo son, si Cuauhtémoc Gutiérrez es un proxeneta, entonces todo el PRI es un burdel lleno de depravados. O como dijo un padre la otra vez, que todos los que apoyan a AMLO tienen problemas psicológicos (un absurdo).

    Es cierto que cuando una institución o un partido da mala imagen (que el tricolor la tiene merecida, en mi opinión, así como todos los demás partidos), la gente tomará sus precauciones; es una reacción natural del ser humano. Pero no implica que absolutamente todos los integrantes sean iguales. Al igual que tampoco podemos pensar que todos los alumnos del Cumbres son mirreyes pedantes, o que los sacerdotes son pederastas. Si a mi me dicen, Juan Pérez es del PRI, o de Morena o del partido que te caiga mal, sí, tomaré mis precauciones, porque de alguna forma el partido en el que milita es parte de una ecuación, pero yo no puedo dar sentado que tiene los mismos defectos que veo en los líderes de su partido y si hago conciencia puedo descubrir que tal o cual perfil es muy bueno, en vez de desecharlo por mis prejuicios.

    Ni siquiera cuando simpatiza con los líderes. Cuando eres parte de algo (y eso es una condición general del ser humano) tiendes a ver los defectos de las demás personas quienes también forman parte de ese algo de una forma más tenue. Igual podrá pasar con un conservador, con un liberal; y eso no necesariamente implica que se haga por conveniencia. Un amigo priísta podrá pensar que Peña Nieto no es tan malo como yo creo que es,  que no es tan mal Presidente y eso no lo hace una mala persona (aunque su percepción sea muy diferente a la mía), igual con un panista que ve con buenos ojos a Emilio González y así nos podemos ir yendo.

    Eso aplica para quien tiene diferentes preferencias políticas. La gente tiene el derecho a tener su preferencia política «que se le hinche el hüevo» porque en una sociedad que aspira a ser democrática, todos tienen el derecho a creer en lo que sea, siempre y cuando eso que se cree no atente directamente contra sus semejantes (ejemplo, creer que se vale matar, robar o pisar sobre los demás).

    A mí me puede caer muy mal Peña Nieto, o Vicente Fox, o Bejarano. Pero si un amigo mío lo apoya, está en su derecho y debo de respetarlo. Podemos debatir, discutir, pero siempre separando las ideas de las personas. Cuando hayamos aprendido a ser tolerantes, nos daremos cuenta de las muchas cosas que podemos ganar. Te podrás dar cuenta que puedes tener amigos que simpatizan la oposición y que las preferencias políticas no tienen que ser un problema.

    Recuérdalo siempre, todos los humanos percibimos al mundo de distinta manera. Desde la educación, la experiencia y hasta las condiciones genéticas definen nuestra cosmovisión del mundo. La gente tiene derecho a pensar distinto a ti, y no por eso es mala, ni ignorante.

    Recuerda que no vale la pena perder amigos por dos meses de campaña. Ganarás más cuando te des cuenta que ese que simpatiza con el corrupto de Peña Nieto, el borracho de Calderón o con el loquito mesiánico de López Obrador puede ser tu gran amigo y estar ahí en los momentos más difíciles.

  • El irracional miedo a morir en un avión

    El irracional miedo a morir en un avión

    Los seres humanos muchas veces hacemos juicios con base en nuestras percepciones, sin tomar en cuenta la rigurosa estadística. Yo la siguiente semana tomaré un avión a Estados Unidos (más bien dos, con esto de las malditas escalas) y algún iluso podría decirme que si no estoy preocupado por que últimamente se han caído varios (el caso de Germanwings y su piloto «deprimido», dos vuelos de Malaysia Airlines y otro en Singapur, todo esto en menos de un año). La cuestión estriba en que le damos peso más a las historias que los datos. –No manches Cerebro, murieron 200 calcinados, ninguno sobrevivió. Escuchamos historias estremecedoras alrededor de estos accidentes, vemos a los mandatarios de los países involucrados pronunciar palabras. Y es que en realidad, esta demasiada importancia que se le da tiene que ver con lo opuesto, con que un evento de éste tipo es raro, muy raro.

    El irracional miedo de caerse de un avión

    Piensa en el número de vuelos que hay un sólo día, en un sólo aeropuerto. Son muchísimos. Ahora piensa en todos los que hay en tu país, y en el mundo. En el mundo hay algo así como 28 mil vuelos comerciales en un sólo día. Multiplica ese número por 365 días y compara esa cifra (10 millones de vuelos) contra los 14 accidentes que hubieron en el 2014 (de los cuales 5 presentaron víctimas mortales). Entonces verás que la posibilidad de morir en un avión es casi nula.

    Pongo otra cifra contundente. Tendrías que volar todos los días en 164,000 años en promedio para morirte en un accidente de avión. Otro más, de cada 10 millones de pasajeros mueren 3.3 al año, mientras que de la misma cifra mueren 12,410 personas en accidentes automovilísticos. Aún así el miedo a volar es más grande que el miedo a fallecer en un percance automovilístico -Ay, que tiene que conduzca borracho, me voy lento y así no pasa nada; pero mañana tengo que volar, no por el amor de Dios, a ver si el piloto no anda depre.

    Es más, en México con todo y los aviones de VivaAerobus parchados, y con todos los males que se le pueden achacar a nuestro pobre país, el último accidente aéreo comercial que hubo fue el Vuelo 725 de Taesa (que orilló a la desaparición de esta línea comercial) ¡en 1999!. Sí, en nuestro país tenemos 16 años sin un sólo accidente comercial.

    No sé, tal vez tenga también que ver con la sensación de estar en el aire, posiblemente la gente se sienta más vulnerable saber que su vida está a cargo de un piloto que conduce una aeronave que se ha despegado del suelo, aunque en realidad estando en el aire hay más margen de maniobra que al conducir un vehículo en tierra. Seguramente, como mencioné, a esta falsa percepción, se le suman los tan mediatizados accidentes (precisamente porque son muy escasos, es que se vuelven muy mediáticos), además de claustrofobia o simple miedo a las alturas.

    Es más probable que te mueras cayéndote de las escaleras o ahogado en una alberca. Pero si aún así sigues pensando en que te vas a morir en un accidente, aquí hay una lista de consejos para que aprendas a sobrevivir a uno.

  • De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    El tema de Carmen Aristegui es un tema complicado. Está muy sujeto a preferencias, filias y fobias de cada individuo. Habrán quienes se arrojen del Castillo de Chapultepec con un poster de Carmen, habrán otros que la condenen por ser una niña fresa de izquierda, o solamente por ser de izquierda. La gran mayoría de las opiniones en Twitter están supeditadas al credo de las personas. Es muy difícil ver a un zurdo, chairo o afiliado a Morena aceptar que Carmen de alguna manera cometió un error. Por otra parte, es muy difícil ver a un simpatizante priísta ver en su despido, un tema relacionado con la libertad de expresión (quienes algunos de ellos, por cierto, tomaron una postura contraria cuando lo del presunto alcoholismo de Calderón). Cierto que nuestros credos condicionan nuestra forma de pensar, pero muchas veces ocurre en demasía, en algunos casos llega hasta el fanatismo.

    De la arrogancia de Carmen al MVS que miente

    Hoy vi a Carmen dar su conferencia, a pesar de yo estar cansado por un día con mucho trabajo mental y físico, me concentré y me fijé en lo que decía. No me gustó, no me cayó bien, más sin embargo no sentí que en algún momento estuviera mintiendo. El problema es la arrogancia, pareciera que ella es el estandarte de la democracia en México, minimizó sus errores y se concentró en la forma en que ella fue perjudicada. Sobre la censura del gobierno, ella conjetura en demasía como sugiere León Krauze, porque no es como que el gobierno haga públicamente un acto de este tipo y mucho menos van a lanzar spots congratulándose de ello. Si bien no hay pruebas tangibles, se me antoja muy posible una mano censora:

    Carmen y su equipo nos dejó mal parados con el tema de las casas. ¡Entonces no se puede!
    Pero ya la corrimos ¡Entonces sí se puede!

    Carmen se da su importancia, se da su taco. Es la periodista más reconocida del país (su calidad la podemos discutir, aunque se debe de reconocer su peso en el periodismo mexicano) y creo que ese papel se lo ha tomado muy en serio. Carmen no es la democracia, es parte de ella así como todos los que creemos y luchamos por ella lo somos.

    Yo estoy convencido de que Carmen sí cometió un error. No me quiero aventurar a evaluar su gravedad porque no trabajo en el medio y no conozco a fondo las circunstancias. Incluso entre periodistas difieren, algunos lo ven como un pecado mortal, otros como el mismo Brozo, lo ven como algo casi insignificante. El hecho es que lo cometió y eso hay que tomarlo en cuenta. Pero no me explico que por esto MVS haya prescindido de los periodistas que lanzaron el tema de las casas, ni que hubiera lanzado los spots, ni mucho menos que hubieran impuesto nuevos lineamientos que tenían todo el objetivo de acotar el periodismo de Carmen y su equipo.

    Hasta este punto, yo veía a MVS como una víctima. Si había censura, ésta era por presión política. La señal de transmisión de MVS es concesionada, lo cual le da más margen de censura al gobierno. Posiblemente habían sufrido presiones y no les quedó de otra. No sé, no sabemos. Pero si algo me molestó es que hayan mentido:

    MVS publicó un comunicado en respuesta a Aristegui, me parecía convincente y me había hecho pensar hasta que me percaté de la mentira. MVS dice lo siguiente:

    Es importante mencionar que el verdadero autor del reportaje de la casa blanca, Rafael Cabrera, sigue y por lo que a nosotros respecta, seguirá trabajando en MVS Radio. Por lo visto, la Sra. Aristegui ha ignorado algunos detalles en beneficio de su propia causa:

     

    Rafael Cabrera en realidad había sido despedido, y él mismo lo confirma indignado en un tweet:

    Ese simple hecho, desacreditó todo el comunicado. Una mentira redonda. Me dio tristeza por la falta de valor que mostró MVS (que si bien algunas formas de Carmen Aristegui son cuestionables, no llegó al punto de la mentira flagrante, que sepamos).

    Dudo mucho que el uso de la marca sea el único motivo de la liquidación. Dudo mucho que una empresa como MVS prescinda de los servicios de Carmen Aristegui debido al rating que ella le da. Si bien, el error de Carmen existe y la molestia de MVS puede estar justificada, las formas no me cuadran, no parecen tener razón de ser.

    Como insistía al principio, este es un caso difícil de analizar para los ciudadanos de pie, porque tenemos que quitarnos velos ideológicos, omitir filias y fobias; y a la vez porque no tenemos acceso a todo. Pero dejo un dato. Tomo en cuenta la natural polarización, los periodistas de izquierda, y los que trabajan con ella la van a defender. Los periodistas afines al gobierno la van a atacar. Hay un tercer sector que por su posición pueden tener una posición más neutra, y son aquellos periodistas que no son de izquierda y a la vez no muestran demasiadas simpatías con el gobierno, o no tienen alguna relación con él, y la postura de este sector en general sigue sugiriendo alguna especie de censura (me refiero a Pedro Ferriz, a Leo Zuckermman, a Carlos Puig, a Brozo, incluso los Krauze), eso tal vez nos pueda dar una pista.

    Carmen Aristegui debe de aprender a ser más humilde, Carmen no debería pensar en exigir a MVS que la reinstale (que su arrogancia no le deja ver que la salida más digna es no insistir, y no lo contrario). La decisión está tomada, y ella deberá de buscar alternativas, que afortunadamente en el mundo actual del Internet y las nuevas comunicaciones, las hay. Por otro lado, que triste que en este gobierno, la libertad de expresión se esté acotando.

    La conferencia de Carmen:

  • La salida de Carmen Aristegui, parte II

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    -Cerebro, eres un chairo, amas a López Obrador aunque digas lo contrario, tus artículos en su contra son para engañar a la gente. Voy a ser muy claro, y te lo digo a ti que te encanta criticar a nuestro Presidente, Aristegui salió porque usó el nombre de MVS sin avisar ¿Entendiste? Deja de inventar historias, y te lo digo yo, desde una posición apartidista y desinteresada – Primitivo Gamboa Videgaray, miembro de la CTM.

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    El señor Primitivo (un personaje que me acabo de inventar) desde una postura apartidista, democrática y plural, me ha dicho que Carmen Aristegui uso mal el nombre de MVS. ¿Cometió algún error Carmen? Sí. Cierto, Carmen debió haber avisado a MVS antes de incluir a su grupo de trabajo en el proyecto de Mexicoleaks, eso es claro. Pero lo que también es claro es que la reacción de MVS fue muy desproporcionada. Hay que ser sinceros, a Aristegui no la corrieron nada más por eso. Suena a que estaban esperando el momento para tener un pretexto, y Aristegui se los dio. Aristegui cayó en la trampa.

    Desde luego Carmen Aristegui tiene defectos, y uno de ellos es darse demasiada importancia (lo cual la lleva a tomar posturas arrogantes). Cierto que gran parte de los ingresos de MVS dependen de Carmen, pero Carmen Aristegui es una empleada. Como lección a Carmen deberá de quedarle eso. Posiblemente le sea más cómodo tener un proyecto suyo (como Ferriz lo tiene) que trabajar para alguien más. Su error fue el pretexto para que callaran a Carmen, insisto. Al encontrar el momento apropiado, MVS en vez de hablar con ella, buscó presionarla para renunciar. Despidió a dos de sus colaboradores (coincidentemente los que sacaron a la luz las casas blancas, Monex, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre) y por si eso no fuera poco, le puso nuevas condiciones con tal de acotar su trabajo. Era obvio que querían sacarla, es obvio que alguien estaba muy interesado en que saliera del aire.

    Que se haya aprovechado este momento tiene una razón de ser. Si la censura hubiera sido directa, el margen de desaprobación por parte de la ciudadanía hubiera sido mayor. Con esta coyuntura algunos afirmarán que ella fue la que se equivocó, entonces el impacto es menor. Quienes la quieren fuera sabían que censurarla iba a traer mucho repudio, entonces habría que hacerlo de una forma para que dicho repudio y descontento no fuera tan fuerte.

    Afortunadamente la gran mayoría de los periodistas condenan los hechos, afortunadamente Carmen Aristegui cuenta con un respaldo mayoritario y muchas personas, e incluso quienes no comulgan con su tipo de periodismo o ideología, han mostrado cierto apoyo. Incluso su rival de antaño, Pedro Ferriz de Con, ha mostrado solidaridad con ella. Todos sabemos, aunque algunos quieran negarlo, que esto es un acto de censura. Junco de la Vega, el Director de Reforma (uno de los pocos medios que no se ha alineado) afirmó que ha recibido presiones. Hace unas semanas el portal de sinembargo.mx fue hackeado por personas vinculadas al partido que gobierna el país; el mismo Pedro Ferriz fue despedido por criticar al Presidente. El gobierno quiere callar voces, su poca convicción democratica frente a su abrupta deslegitimación hace que opte por la censura para mantenerse en el poder.

    Es triste lo que está pasando en México. Mucho de lo que ganamos en años anteriores lo estamos perdiendo, se están cerrando puertas, hay hostilidad en contra de los ciudadanos, en contra de quienes piensan diferente. ¡Ya basta!

  • En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Ustedes lo saben, a mi no me gusta que endiosen a Carmen Aristegui y la creo imperfecta, aunque aun así es una de las comunicadoras más importantes de México y la principal periodista de oposición. Pero una cosa es que pueda llegar a discrepar en algunos puntos, y otra cosa es que aplauda que la quieran censurar.

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Se me hacía raro que se hubieran tardado tanto. Y les confieso, al principio pensé que se trataba de una reprimenda por un error de Carmen pero nada más. Incluso se me hacía exagerado que se empezara a hablar de censura como sucedió en Twitter. Pero a la vez se me hacía desproporcionada la reacción de MVS. Me decía ¿Por qué tienen que hacer público el hecho de que Aristegui haya usado a la marca como parte de su alianza con Mexicoleaks? ¿Qué no se podía arreglar en privado? Incluso se me había hecho infantil la reacción de MVS; pero pensé que iba a quedar ahí.

    El sospechosismo dentro de mi interior despertó cuando MVS despidió a dos de sus reporteros, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, nada más y nada menos que los reporteros que destaparon los casos de Cuauhtémoc de la Torre y la Casa Blanca de Angélica Rivera. ¿Tanta halaraca por que Aristegui usó el nombre de MVS para una campaña? ¿Pues que hicieron ellos? Porque si el problema es el uso de la marca, pues quien tuvo la decisión final fue Carmen Aristegui y no ellos.

    Denise Dresser habla del riesgo de una putinización. Pero aunque Putin sea corrupto y autoritario, al menos puede decir que tiene liderazgo y carisma, aquí ni eso. 

    No hay que ser tontos, sabemos de donde vienen esas órdenes, y es que Aristegui es quien ha puesto más en jaque al gobierno. Ya habían usado Peñabots para restarle influencia en Twitter, ya habían repartido volantes apócrifos en Polanco y La Condesa donde se aseguraba que el PT le había pagado a Carmen Aristegui. Era previsible, y más para un gobierno al cual le incomoda la democracia.

    Mientras Peña Nieto se aplaudía a sí solo porque acaba de dar dos señales de TV abierta a sus amigos (Radio Centro y Cadena Tres), se emprendió una campaña contra Carmen Aristegui. Había que buscar una excusa y la encontraron. Mientras Peña habla de abrir puertas, en realidad las está cerrando y sólo las abre para quienes se alinean.

    Hasta Carlos Loret de Mola se indignó:

    Mientras el gobierno habla de transformar al país, nos parecemos cada vez más a Venezuela con la crisis de gobernabilidad y censura. Mientras hablan de progreso, la prensa extranjera habla de crisis, Iñárritu dice que la corrupción es el estado y Guillermo del Toro casi sugiere quemar a los políticos. Ellos pueden hablar porque están fuera de México y el gobierno no tiene la capacidad de reprimirlos. El gobierno no les puede decir a las casas productoras de Hollywood que no las contraten, ni puede presionar al Gobierno de Estados Unidos que lo haga, porque Estados Unidos es un país más democrático y el cine no depende en absoluto del gobierno como sí sucede en México.

    La situación en México está muy mal, hay mucha desconfianza, mucha desesperanza, los ciudadanos no se sienten representados. Si el gobierno hace todo muy mal, la oposición, toda (PAN, PRD, MORENA y demás) no se queda atrás y tan no sirve para nada que lo que dice un cineasta pesa más que lo que ellos hacen. Ya estamos hasta la fregada.

    Y todos estamos en defensa de Carmen Aristegui, aunque no te guste. 

    Por cierto, juego México vs Brasil el día de las elecciones.