Categoría: destacar

  • Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas es el equipo más importante del futbol mexicano, es el equipo de más tradición, y el que más representa a México. Chivas, a la vez, encarna ese «nacionalismo defensivo», del rechazo a lo que es extranjero y que junto con sus glorias, ha creado una gran base de aficionados en todo el país.

    A pesar de que en los últimos tiempos no ha presumido muchos triunfos, además que las decisiones de sus directivos han dejado mucho que desear, es un club que siempre será representativo (sí, más que el América) de nuestro futbol.

    Chivas fuera de Televisa y lo que significa para México

    Chivas tomó una decisión trascendental. Rompió con Televisa.

    Es una decisión trascendental no sólo por lo que significa Televisa en el futbol mexicano, sino por lo que significa para México.

    El duopolio televisivo se ha ostentado como dueño del futbol del país. Basta recordar que «El Piojo» Herrera fue colocado como director técnico por medio del dedazo de Emilio Azcárraga, después de que la selección quedara muy cerca de quedar eliminada del mundial. Cierto que Herrera cumplió, clasificó e hizo un mundial decoroso (#SíEraPenal). Pero la forma (básicamente una imposición del dueño de una televisora) dejó entrever como se maneja el futbol mexicano, que a pesar de ser el deporte favorito del país por mucho, siempre ha mostrado un nivel mediocre.

    Sí, Televisa. Una televisora que controló el futbol de una forma tan dictatorial, que llegó a meter a la cárcel a quienes amenazaran con afectar sus intereses.

    Chivas, al romper con Televisa, no sólo lesiona los intereses de Televisa en el futbol, sino en todo el país.

    Esto se da en un contexto donde Televisa pierde mucha influencia, y sobre todo, recursos económicos. En la cartera de Televisa hay un boquete por donde se escurre el dinero. Perdieron la transmisión de los Juegos Olímpicos, están perdiendo muchos televidentes porque prefieren ver series en Netflix (no, Blim no es una opción), perdieron credibilidad por impulsar a Peña Nieto en el 2012, y a pesar de que nuestro mandatario trató de regresarles el favor en el marco de la Reforma de Telecomunicaciones, la reacción del mercado fue implacable y no sirvió de mucho, los jóvenes de hoy ya no quieren ver Televisa, la televisora es obsoleta.

    Televisa se metió en un problema donde parece que ya no hay forma de retornar. Porque a sus garrafales errores, se le unieron los cambios de hábitos de consumo.

    Es decir, estamos hablando del principio del fin de Televisa. No significa que vaya a desaparecer, pero su poder seguirá menguando hasta volverse irrelevante.

    Esto quiere decir que el «monopolio» de la información seguirá fragmentándose. Y así como este rompimiento seguramente le quitará fuera a Televisa cuando hablamos de manejar el futbol mexicano y donde se ha comportado de una manera despótica, también le quitará fuerza (por ingresos y capacidad de influencia) como empresa y como músculo político.

    Y lo hará porque esta decisión muy seguramente generará una reacción en cadena, es decir, que más equipos del futbol mexicano decidan romper con el duopolio para irse a la televisión restringida o crear su propio medio, como lo pretende hacer Chivas, a quien por cierto, Televisa maltrató los últimos años, mientras beneficiaba a su retoño, las Águilas del Ámerica, incluido el apoyo del jugador número 12 (el árbitro), y que representa el modus operandi de Televisa y del antiguo régimen de corrupción y trampas (títulos arreglados, árbitros a modo).

    Habrá un momento en que el duopolio pierda el gran negocio del futbol mexicano, de la misma forma en que pierde influencia y poder político dentro del país.

    Azcárraga Televisa

    Sectores que estaban a atados a intereses privados creados bajo la tutela del Gobierno quedan expuestos al libre mercado, que ciertamente no es perfecto, pero es mucho mejor a ese corporativismo tipo «Televisa-PRI» al cual tanto nos acostumbramos y que le hizo daño tanto a México, «aunque fuera un día soleado».

    Paradójico es que bajo una presidencia caracterizada por los conflictos de intereses, tráfico de influencias y favoritismos, se de este quiebre tan necesario para México: esta desconcentración de los medios de comunicación que tanto se necesitaba. De la misma forma, Carlos Slim (esto sí se puede considerar un acierto del gobierno) también pierde fuerza como monopolio en la telefonía. Por muchas razones, gracias al gobierno, o a pesar del gobierno, el mercado, o los hábitos de consumo, México está dando un paso importante en materia de telecomunicaciones. Y todo ese poder tan abrumante que se convertía en poder político, se cae a pedazos.

    Y por eso el rompimiento de Chivas es importante. Sobre todo por lo que representa. Lo más mexicano de nuestro futbol rompe con uno de los «mayores vicios» creados por el sistema rígido que nos gobernó durante tantos años. Así como México como tal, empieza a romper en ese sentido con ese régimen monolítico que rigió por muchos años los medios de información en el país.

    Los aficionados de las Chivas, a pesar de que perdieron en la liguilla con su rival de la televisora, el América, con esta decisión se pueden ir contentos y exclamar una y otra vez que ch.. a su m… el América.

    Felicidades a Chivas por esa gran decisión.

  • Los círculos conservadores, y su ausencia en un país conservador

    Los círculos conservadores, y su ausencia en un país conservador

    Las cosas han cambiado mucho en 20 años. Yo asistí a una escuela del Opus Dei, y recuerdo muy bien que términos como homosexual, joto, o puto, eran considerados un insulto. Pero no porque se considerara eso un insulto hacia la comunidad gay; sino por el contrario, era reprobable decirle a otro compañero que tenía preferencia por las personas del mismo sexo. Un insulto de ese tipo te podía costar un reporte, el cual tus padres tenían que firmar de regreso; o bien, podía ameritar una suspensión.

    Los círculos conservadores, y su ausencia en un país conservador

    De igual forma, recuerdo que alguna vez los profesores nos entregaron circulares (de esas que tenías que entregar a tus padres para el siguiente día entregar el talón firmado al profesor) porque se iba a llevar a cabo una marcha en contra de los homosexuales. No era como ahora, que la marcha es estrictamente contra el matrimonio gay o la adopción, sino contra su condición per se. No era, respeto tu preferencia sexual pero no estoy de acuerdo con el matrimonio o la adopción. Era, no te respeto por tu preferencia sexual.

    Los círculos conservadores en ese entonces eran todavía más conservadores. En la actualidad no es extraño escuchar a un conservador decir: -No estoy en desacuerdo en las sociedades de convivencia, o -No estoy a favor del matrimonio del mismo sexo, pero no tengo nada en contra de ellos, incluso tengo amigos gais. De 20 años a la fecha han mostrado una mayor apertura.

    Ahora que Peña Nieto propuso legalizar los matrimonios del mismo sexo y anunció cambios en la constitución, lo que más me llamó la atención no fue la noticia en sí, sino el poco ruido de los sectores más conservadores de la sociedad. En un país tan católico y mariano, yo esperaba una reacción directamente proporcional. No la hubo, o al menos no la he visto.

    Es decir, las autoridades no se han encontrado con mucha resistencia. Cuando el matrimonio igualitario amenazaba con legalizarse en Guadalajara (lo cual evidentemente sucedió), la organización Jalisco es Uno por los Niños realizó una marcha multitudinaria. Fueron muchos pero no tantos, no lo que uno podría esperar para una ciudad tradicionalmente conservadora como Guadalajara. Después, cuando las autoridades legalizaron el matrimonio, la misma organización convocó a otra marcha. Ni siquiera pudieron llenar la Plaza de la Liberación (cuyo tamaño es aproximadamente la mitad del Zócalo de la CDMX).

    Me pregunté, ¿Y esa es la resistencia? ¿Tan pequeña? Incluso en otros países más «liberales» como Francia e Italia, la resistencia a estos cambios ha sido mayor.

    Creo que es sano que esas resistencias existan con el fin de que las transiciones, es decir, los cambios de valores o paradigmas dentro de una sociedad, sean más tersas, razonadas, y no abruptas (no me refiero necesariamente que se deba postergar una decisión así, sino que se deba someter a debate, se analicen sus pros y contras, y se delibere para buscar la mejor manera de adoptar dicho cambio).

    Los conservadores, así como los liberales, tienen un papel importante dentro su comunidad; porque la contraposición de las dos corrientes ideológicas propicia un sano equilibrio dentro de la sociedad.

    Las instituciones que hemos creado, como la familia, que tiene sus propios valores y principios, son las que dan cohesión a una sociedad. Un cambio de forma abrupta puede alterar esa cohesión. En cambio, cuando éste es razonado y se somete a un debate, puede incluirse dentro de ese tejido sin alterarlo, fortaleciéndolo más bien. Es decir, hablando del matrimonio gay, no sólo tendríamos que hablar de «mi derecho», sino deberíamos someterlo a escrutinio para incluirlo de tal forma que adopten los valores y responsabilidades que implica tener una familia. Es decir, que cumplan con esa función y no se quede en un «logro por la obtención de un derecho».

    Pero en México, ahora que se harán cambios en la constitución, los círculos conservadores han brillado por su ausencia. Y me sorprende.

    Y sería irresponsable decir que todo es culpa del lobby gay, o de los «intereses oscuros». Porque de la misma forma que la comunidad gay tiene sus mecanismos para ejercer influencia y sacar adelante una agenda, los sectores conservadores también la tienen, también tienen su agenda propia, muchas veces por medio de Iglesias y escuelas a las cuales existen las élites, donde inculcan su credo y sus valores. En una sociedad democrática, los sectores conservadores también gozan libertad de expresión y pueden ejercer su influencia. Tienen sus páginas web y sus Fan Pages de Facebook, pero parece que la gente no muestra mucho interés.

    Pareciera que los conservadores llevan las de perder en el discurso. De hecho parece que este sector conservador (a diferencia de hace 20 años que era mayoría) es más bien pequeño y minoritario.

    Por ejemplo, según Mural (Reforma), en Guadalajara todavía son mayoría quienes están en contra de los matrimonios igualitarios, aunque en las clases más educadas la resistencia ante el matrimonio igualitario es menor:

    gay

    Pero tendríamos que remitirnos también a lo cualitativo. Es decir, quienes no están de acuerdo ¿qué tanto no están de acuerdo? Posiblemente muchos de quienes se oponen no lo hacen de una forma categórica.

    Es decir, su negativa no es lo suficientemente fuerte como para salir a la calle a manifestarse. Muchos de aquellos que aseguraron estar en contra, posiblemente no pierdan el sueño si el matrimonio entre personas del mismo sexo se aprueba. Eso, agregando el hecho de que como ciudadanos tendemos a ser pasivos y no luchamos mucho por lo que creemos, explica por qué la resistencia es tan endeble.

    En un país como Francia donde la gente está más preparada (tanto los liberales como conservadores tienden a ser más letrados y sus argumentos son más sólidos) y es más activa socialmente, se entiende que se organicen manifestaciones en pro y en contra que aglutinan a cientos de miles de personas, llenen plazas y presionen gobiernos. En México eso no sucede. Incluso las marchas a favor del matrimonio del mismo sexo tampoco se caracterizaron por ser masivas, cuando ya es poco menos de la mitad quien se muestra a favor.

    Los humanos tendemos a rechazar lo raro o lo poco frecuente, sobre todo aquello que no conocemos. Cuando entonces, ser gay ya no es algo «tan raro» (en términos de frecuencia), aprendemos a ser más tolerantes. Esto también explica por qué hay más gente que no siente aversión, y por qué una convocatoria para manifestarse en contra del matrimonio gay (aunque su postura sea «en contra») ya no les resulta tan atractiva. Incluso las razones para oponerse, en muchos casos, son otras. Ya no es «esos jotos desviados», sino «respeto a los gays pero un niño necesita una mamá y un papá».

    Los conservadores tienen, o deberían de tener, un papel que no están asumiendo, o lo están haciendo de una forma muy timorata; como si mostraran una fuerte incapacidad para poder comunicarse con el grueso de la sociedad (siendo que la sociedad mexicana no se destaca por ser una muy liberal), y como si sólo se tratara de aglutinar a los suyos, a quienes asisten frecuentemente a la Iglesia o que son parte de instituciones conservadoras.

    La comunidad gay (o el lobby gay, o como le quieras llamar) ha tenido la capacidad de persuadir a algunos de quienes no pensaban como ellos, se metieron hasta la cocina. Los círculos conservadores, a quienes en teoría no les falta dinero y recursos, no lo han hecho, y no han logrado conectar con el grueso de la sociedad. Posiblemente necesiten elevar el nivel del discurso o adaptarlo a las nuevas generaciones, posiblemente tengan que hacerlo de una forma menos sectaria (por ejemplo, sus argumentos son relacionados en la gran mayoría de los casos, con la religión), posiblemente necesiten mejorar la forma en que se comunican, o necesiten romper paradigmas y poner a prueba sus argumentos. Y contrario a lo uno podría pensar, incluso sin ser conservador, creo que los conservadores tienen algo valioso que aportar, porque dentro de una democracia, y sobre todo, dentro de una sociedad madura, su existencia es necesaria y no es prescindible.

  • #ImpuestoalaherenciaYa, ¿Qué tan conveniente es para combatir la desigualdad?

    #ImpuestoalaherenciaYa, ¿Qué tan conveniente es para combatir la desigualdad?

    Ayer me topé en el sitio de Animal Político con una iniciativa llamada . Lo primero que me vino a la mante fue el libro de El Capital en el Siglo XXI de Thomas Piketty; esta obra tan aplaudida y criticada a la vez pero que puso el tema de la desigualdad en la mesa, y donde propone un impuesto a la herencia para evitar que el problema siga creciendo.

    #ImpuestoalaherenciaYa, ¿Qué tan conveniente es para combatir la desigualdad?

    Yo no soy muy fan de castigar al capital con impuestos, más cuando estos desincentivan la inversión. Pero cuando leí esta iniciativa, confieso que me hizo algo de sentido, al menos en un principio.

    Tiene más sentido que cobrarle más ISR a las empresas porque esto último incide de forma negativa a su productividad afectando sus recursos; y una herencia es, una herencia. Además, por el contrario, si se gravaran las herencias habría más incentivos para poner ese dinero a trabajar y a invertir. No sólo eso, también incentivaría a los millonarios a usar parte de sus recursos en actividades filantrópicas.

    La idea de esta propuesta es gravar hasta con un 20% a aquellos que tengan un herencia mayor a quienes posean más de un millón de dólares. Este tipo de impuesto se aplica en muchos países tales como Japón (con una tasa hasta del 55%), Corea del Sur (hasta el 50%), Estados Unidos (hasta el 40%) y Chile (hasta el 25%), entre algunos otros.

    Algunos dirán que este tipo de medidas son un atentado a los ricos quienes han trabajado con base en su esfuerzo (amén que algunos de los países que ponen como ejemplo diariamente tienen este tipo de impuesto), que se trata de envidia. Pero la verdad debe decirse, y es que México no es un mercado dinámico, libre y competitivo.

    De hecho, la mayoría de los millonarios acumularon sus recursos gracias a compadrazgos y contactos con el gobierno. No, no obtuve esa información por medio de una una fuente como Proceso o La Jornada. La revista The Economist, en su medición anual, coloca a México como el sexto lugar mundial de millonarios hechos gracias al capitalismo de amigos «crony capitalism«. Y básicamente el 80% de los billonarios de México, según esa fuente, han amasado sus fortunas de esa forma:

    Capitalismo de amigos

    Generalmente, este tipo de acaudalados son más proclives a procrear hijos quienes tienen un modo de vida irresponsable y prepotente. Quienes tienen privilegios y echan mano de ellos para obtener riquezas suelen ser más arrogantes que los empresarios que amasaron su fortuna empezando desde abajo. Son esos mismos que se brincan las leyes, y tienen influencias para no ser castigados cuando cometen un delito.

    Y gran parte de nuestras élites son así. Porque en México todavía no tenemos un mercado libre y competitivo donde las fortunas se hagan con base en la innovación, el talento y el esfuerzo.

    Algo que yo sugeriría encarecidamente, es que los impuestos que se recaudaran se invirtieran en educación, ciencia y tecnología (i+D), de tal forma que de esta forma se crearan las condiciones para que en nuestro país puedan surgir nuevos empresarios e individuos talentosos que puedan desarrollar un mercado más dinámico.

    Pero a partir de aquí viene el problema (o el lado oscuro de esta propuesta). Para que esto suceda necesitaríamos un Estado de derecho sólido y mecanismos de transparencia aceptables para asegurarnos que estos impuestos están siendo utilizados de la mejor forma.

    Pero eso no existe todavía en nuestro país. Entonces una propuesta así podría alimentar aún más el círculo vicioso en vez de acabar con él. Es decir, podría crear una economía aún más inequitativa.

    ¿Cómo? Imaginemos que se grave la herencia de los más acaudalados. Y digamos que esos recursos se utilizan para, campañas políticas y programas asistencialistas que más que ayudar a la gente, la atrofian. Digamos que parte de ese dinero se asigna a los estados y algunos gobernadores lo utilizan para hacerse más ricos. Porque vaya, a pesar de todas las iniciativas de la sociedad civil o de las cámaras empresariales, tenemos gobernadores que tienen una riqueza inexplicable como Humberto Moreira, Javier Duarte, Cesar Duarte, y demás, quienes no han sido castigados, y muy posiblemente no lo serán.

    Es decir, hablamos de recaudar dinero de herencias, algunas de ellas producto de un sistema viciado, para entregárselo al mismo sistema viciado directamente. El remedio puede salir peor que la medicina.

    Entonces creo que para implementar una iniciativa así, necesitaríamos mecanismos de rendición de cuentas más sólidos. Tendríamos que asegurarnos que esos impuestos van a parar donde deben de parar. Porque en México el problema no sólo trata de recaudar poco, sino de la forma en que se usa ese dinero. Cuando uno sale a la calle y ve que sus impuestos no están trabajando como deberían, los incentivos para pagar los propios se reducen.

    Se trata, creo yo, de fortalecer nuestras instituciones. Así más gente pagaría sus impuestos (al ver que estos están trabajando), y una iniciativa como #ImpuestoalaherenciaYA sería más viable. No sólo eso, con instituciones más sólidas, tendríamos menos ricos hechos gracias a los compadrazgos con el gobierno y más emprendedores.

    No subestimo esta iniciativa, creo que tiene varios puntos loables. Pero creo que el combate a la desigualdad no reside en cobrar o dejar de cobrar un impuesto, sino en combatir un problema estructural y multidimensional como el que tenemos en México. Si no modificamos las estructuras, la desigualdad tan pronunciada siempre prevalecerá.

    #ImpuestoalaherenciaYa

  • Pobre de Estados Unidos, tan lejos de Dios, tan cerca de Donald Trump

    Pobre de Estados Unidos, tan lejos de Dios, tan cerca de Donald Trump

    Para entender por qué la gente vota de cierta manera, tenemos que ir más allá de hacer afirmaciones como «es que son bien ignorantes, o les lavaron el cerebro». Aunque a diferencia de los animales nosotros tenemos la capacidad de razonar, no significa que seamos «racionales» a la hora de decantarnos por un candidato. Por el contrario, a veces usamos la razón más para tratar de justificar nuestras posturas que para llegar a una «verdad objetiva». Si no me creen, entren a Twitter y lo podrán corroborar.

    Pobre de Estados Unidos, tan lejos de Dios, tan cerca de Donald Trump

    Antes de entrar a detalle sobre la ya inminente nominación de Donald Trump por parte del Partido Republicano trataré de explicar por qué la gente vota como vota, y así explicar de mejor manera el apoyo que tiene este magnate.

    Hay un libro muy interesante que se llama Righteous Mind, escrito por el psicólogo moral Jonathan Haidt, quien trata de responder este cuestionamiento en su libro (por qué la gente vota de cierta forma). Haidt afirma que las raíces de la moral pueden ser encontradas en 5 fundamentos, (lo que él llama «fundamentos de la moral»). Es decir, los seres humanos podemos tener valores morales muy distintos de acuerdo a nuestra cultura, creencias o incluso rasgos de personalidad, pero estos valores siempre tendrán como raíz los siguientes 5 fundamentos:

    1. El cuidado y la atención a los demás, o care en inglés (la capacidad que tenemos por preocuparnos por el bienestar de las demás personas)
    2. Justicia, o fairness en inglés (la capacidad de buscar aquello que sea justo)
    3. Lealtad, o loyalty en inglés (la necesidad de ser parte de un equipo u organización, y ser leal a éste)
    4. Necesidad de autoridad, o authority en ingles (la necesidad de tener una autoridad en un grupo o comunidad determinada)
    5. Santidad o sanctity en inglés (la necesidad de buscar lo puro y de rechazar lo que nos genere disgusto o desagrade).

    Generalmente, la postura política de las personas va en el sentido de la importancia que un individuo dado le de a estos fundamentos. Por ejemplo, tomando el espectro político estadounidense, los liberales le dan más importancia a los primeros dos, y los conservadores a los otros tres. Un liberal tenderá a preocuparse más por una tragedia ocurrida en otro país (care) o que la distribución de la riqueza sea más equitativa (fairness). En cambio, un conservador considerará que debe de permanecer leal a su patria y el gobierno (loyalty), que debe respetar a la autoridad (authority), y sentirá más disgusto que un liberal al ver o pensar sobre aquello que no es puro; como cuando se dice que un conservador es es muy «persignado» o «se rasga las vestiduras». (sanctity).

    Pero en este sentido, los conservadores la llevan de ganar porque son capaces de tocar «más fibras sensibles». Es decir, los liberales le dan poca importancia a los valores 3,4 y 5, pero los conservadores no dejan de darle importancia al 1 y 2, en su peculiar manera. Por ejemplo, un conservador, aunque no se preocupe por los refugiados de Siria, sí se preocupa por los suyos. Ellos también buscan justicia, pero no en el sentido de igualdad, sino de proporcionalidad, es decir, que la gente gane de acuerdo a su esfuerzo, al tiempo que consideran injusto que el gobierno les quite parte de sus riquezas para dárselos a aquellos que «producen menos».

    Fundamentos morales

    En esta gráfica te podrás dar cuenta cómo los más liberales están cerca de prescindir de los valores como autoridad, lealtad y santidad. En cambio los conservadores son capaces de adoptar los 5 al mismo tiempo.

    Si quieres entender por qué Donald Trump es candidato del GOP y tiene posibilidades (aún menores que Hillary Clinton) de ganar la Presidencia de los Estados Unidos, más que apelar a la ignorancia (que ciertamente juega su papel), tenemos que fijarnos en estos fundamentos morales.

    Por ejemplo, Donald Trump puede apelar al fundamento moral de la justicia de una forma muy contundente. No sólo como tradicionalmente lo hace la derecha (en el sentido de la proporcionalidad), sino como lo hace la izquierda también. Gran parte de su electorado existe porque muchas empresas norteamericanas se han desplazado a otros países, y los han dejado sin trabajo. Con su frase «make america great again» y su apología al nacionalismo, refuerza el fundamento de lealtad, y con sus críticas al aborto y otras políticas que son parte de las agendas liberales (aunque en el pasado no se haya opuesto a ellas), refuerza el fundamento de la santidad.

    Trump tiene posibilidades de ganar porque tiene la capacidad de tocar fibras sensibles. En 2008 Obama ganó porque apeló a algunos fundamentos morales propios de los conservadores (sobre todo el que tiene que ver con la lealtad al país). Generalmente, cuando los demócratas no lo hacen, pierden las elecciones. La pregunta reside en si Hillary lo logrará hacer. Trump tiene muchos negativos, pero Hillary no se queda atrás. De hecho, según The Washington Post, esta es la campaña presidencial en la que los candidatos a la Presidencia entran con el mayor porcentaje de negativos.

    Negativos de Hillary Clinton y Donald Trump

    Ted Cruz, al abandonar la campaña (después de su estrepitosa derrota en Indiana), dejó el camino abierto a Donald Trump quien ahora sólo compite con John Kasich, quien sólo ha ganado un estado y no tiene posibilidad alguna. Algunos (ilusamente) pensaron que Trump podría no ganar los suficientes delegados, de tal forma que tuviera que ir a la convención y, que ahí, se tumbara su candidatura. Eso al parecer ya no sucedió, y junto con Hillary, quien ya consolidó su candidatura (a pesar de un Bernie Sanders que en algún momento puso en aprietos su campaña) serán quienes contiendan por la Presidencia que se definirá en noviembre.

    Trump ya tiene su boleto en la mano, con todo y el riesgo que una figura camaleónica y proto-fascista como ésta representaría para los Estados Unidos. Estados Unidos está cerca de cometer un error, pero ojalá entiendan allá que no sólo se trata tildar a sus seguidores de ignorantes, trata también sobre los valores, y como este tipo de demagogos con capaces de mover las fibras sensibles de los votantes. Si Hillary no quiere una sorpresa, también se tendrá que dedicar a eso (como de alguna forma sí lo hizo Obama), a apelar a los fundamentos morales que no son necesariamente propios de los liberales.

    Actualización: Kasich ya se retiró también. El magnate ya es candidato oficial del GOP.

  • Cómo el PRI y el Partido Verde tumbaron la #Ley3de3

    Cómo el PRI y el Partido Verde tumbaron la #Ley3de3

    Este es un hecho que debería de quedar grabado en la historia, y los culpables deberían recibir un duro escarmiento por parte de la sociedad.

    Pero eso no va a suceder por varias razones.

    De entre quienes apoyaron la iniciativa #Ley3de3, (esto incluye a quienes fueron a firmar o quienes desde la comodidad del sofá, firmaron peticiones en change.org), muy, pero muy pocos, votaron por el PRI y simpatizan con ese partido.

    Cómo el PRI y el Partido Verde tumbaron la #Ley3de3

    El voto duro del PRI ni siquiera se enteró de la ley. Varios de ellos no tienen acceso a Internet, y quienes sí lo tienen (que son más de lo que puedes imaginar) no están al pendiente de estos temas, ni sus círculos sociales dentro de las redes están al pendiente de estos temas, por lo cual, la difusión que se hizo de esta campaña en redes, o pasó desapercibida, o de plano no se mostró en sus redes de Facebook.

    Por eso el PRI es poderoso, porque su voto duro está ubicado en aquellos sectores (muchos de ellos vulnerables) que están desconectados de asuntos sociales.

    Y quienes no están «desconectados», forman parte de ese partido en su mayoría, y la capacidad que tiene el PRI para que sus miembros cierren filas (lo que los hace fuertes frente a los otros partidos) inhibe a estos últimos para que sean críticos con este tipo de decisiones.

    Sí, tú y yo estamos muy indignados. Pero nosotros de todos modos no íbamos a votar por ellos.

    Su postura ante la #Ley3de3 con el absurdo argumento de que «causaría una cacería de brujas» tiene sentido. Al PRI no le conviene que esa ley pase. Al PAN y al PRD sí, no porque no sean corruptos, sino porque estos partidos van en declive tal, que es preferible que se acoten ciertas prácticas de corrupción, a cambio de poder decirle a sus electores que ellos promovieron esta ley «anticorrupción» y se legitimen ante ellos.

    Y básicamente la tumbaron al dar la opción al servidor público si hace pública o no su declaración patrimonial. Es como preguntarle a un delincuente si quiere estar en la cárcel o quiere seguir siendo libre. Y esto lo hacen a pesar de la presión de todos los sectores de la sociedad, empresariales, religiosos, activistas de izquierda, etc. (aquí una lista de los senadores que rechazaron la ley)

    Porque los votantes que comúnmente votan por el PAN (clase alta y media) y PRD (clase media) sí están mucho más enterados de lo que lo está el voto duro del PRI. Igual están enterados los votantes independientes (voto útil) que son cada vez más. Que estos partidos hubieran aprobado esta ley, podría ser una razón para darles el beneficio de la duda, básicamente porque se podrían diferenciar más del PRI.

    PRI tumba #Ley3de3

    La conclusión es muy fácil. El PRI tumbó la #Ley3de3 porque afecta a los intereses de sus miembros, muchos de los cuales hicieron su patrimonio ilegalmente y tienen cola que les pisen. No dudo que haya entre sus miembros quienes ganaron su patrimonio solamente con el esfuerzo de su trabajo, pero hay muchos que no, y muchos de ellos ocupan posiciones clave en el gobierno mexicano.

    El PRI y el PVEM ignoraron de forma contundente a la sociedad, y es que como mencioné, bajo la lógica política, electoralmente no están en la necesidad de hacerlo. Por eso es que no recibirán castigo alguno. Apostarán al olvido, moverán sus estructuras, y tratarán (desde todos los flancos) de fragmentar el voto opositor para tratar de ganar las elecciones en el 2018.

    Este tipo de decisiones son un insulto a México, país que actualmente sufre de grandes problemas gracias a la corrupción.

    Esto me parece más grave, que por ejemplo, el «hackeo» que presuntamente le hicieron a Movimiento Ciudadano, quienes subieron a Amazon (a la nube, no para ponerlo en venta) un documento con el padrón electoral. Si bien no fue un acto con dolo (al menos, eso parece), en lugar de aceptar su responsabilidad y admitir que se puso en riesgo nuestra información debido a un monumental descuido, prefirieron inventar teorías absurdas que fueron desmentidas por el propio Amazon.

    Y es que muchos del PRI y el Partido Verde piden incluso que se le quite el registro al partido de MC por el acto (que sí merece una severa multa económica), cuando el PVEM sigue siendo un partido a pesar de todo. Quienes se beneficiaron de la corrupción necesaria para hacer que el PVEM no perdieran su registro, no tendrían razón alguna para hacer públicos sus patrimonios, derivados del dinero que obtienen los partidos políticos para su manutención, y que nosotros pagamos con nuestros impuestos.

    Dejamos pasar una gran oportunidad, una posibilidad de que los ciudadanos podamos rendir cuenta a nuestros políticos. Los responsables ahí están, son los mismos que están en el poder ejecutivo, son los mismos que han mandado a sus intelectuales orgánicos para desacreditar (sin éxito) al GIEI, relacionándolos de forma directa con gente como López Obrador (que seguramente la de ser más poderoso que la propia KGB como para hacer que el gobierno de Estados Unidos sugiera al nuestro seguir las recomendaciones de este grupo interdisciplinario).

    El PRI le sigue siendo mucho daño a México, y para muestra, apreté un botón.

    Por cierto, en change.org ya puedes firmar para pedir que se lleve a cabo una sesión extraordinaria y la ley no se caiga.

  • ¿Por qué estás gordo?

    ¿Por qué estás gordo?

    ¿Estas gordo? ¿Tienes sobrepeso? ¿Tu autoestima se encuentra baja por ello? Hay cosas que posiblemente no estés considerando; posiblemente estés subestimando tu gordura, o por el contrario, le estés dando una importancia excesiva:

    ¿Por qué estás gordo?

    El sobrepeso tiene dos vertientes, el social y el de la salud. Cuando queremos hablar de sobrepeso, tenemos que pensar en estas dos, porque dichas variables son las que se modifican cuando el peso de una persona aumenta o disminuye; y con ello también la calidad de vida.

    En resumen, la vertiente social es la reacción de las demás personas a tu sobrepeso, la vertiente de la salud es la reacción que tiene el organismo a tu sobrepeso.

    Tendemos a darle una mayor dimensión a la vertiente social que a la de la salud cuando debería ser, en mi punto de vista, lo opuesto. Pero esto sucede así porque los medios de comunicación se han encargado de excluir y estigmatizar a las personas que tienen sobrepeso. El modelo de hombre perfecto es aquel que aparece en las pasarelas con sus boxers muy ajustados a ese estómago de lavadero acompañado por un cuerpo fornido y una musculatura un tanto marcada en el cuerpo. En el caso de las mujeres el problema es mayor, en tanto los hombres tendemos a preocuparnos por el físico de las mujeres en una dimensión mayor que en el que ellas lo hacen, y los medios de comunicación lo hacen aún más grave.

    ¿La gordura influye en el atractivo? Sí. Pero creo que también influye (y a veces más) cómo la persona convive con su gordura. Es decir, la persona en cuestión pierde atractivo no sólo por su apariencia física, sino porque en muchos de los casos permite que su condición física afecte su autoestima. Un gordito o una gordita que se encuentre en un lugar de reunión (alguna fiesta, un antro) tendrá menos confianza para abordar a una persona del sexo opuesto, cuando vea que personas más delgadas y con un cuerpo más saludable estén también desempeñando el mismo rol. Se sentirá en desventaja.

    Y tiene sentido que una persona gordita sea menos atractiva. Una de las variables a tomar en cuenta para que una persona busque una pareja es, que esta tenga buenos genes y sea saludable. Aunque el individuo quiera buscar una pareja en un antro para tener sexo casual, los instintos evolutivos orientados a la reproducción se activan; y estos considerarán a aquellas personas de buenos genes y sanas para procurar una descendencia sana. Así funciona nuestro organismo.

    Pero es, una de las variables, una de tantas variables que existen dentro de este arte. Es decir, en un juego de variables, un hombre gordito puede ser atractivo para una mujer físicamente atractiva, en tanto otras variables (autoestima, sentido del humor, madurez) sean las que se encarguen de hacer el trabajo. Las personas con sobrepeso no están condenadas.

    Ser gordo y atractivo con las mujeres

    Yo antes era obeso y decidí perder más de 30 kilos. A pesar de que todavía tengo cierto sobrepeso, mis imágenes del antes y el ahora son escandalosas. En esta experiencia me di cuenta de muchas cosas. Lo que se les hizo más atractivo de mi a las personas no fue tanto mi pérdida de peso, sino mi fuerza de voluntad. – Sí, te ves mejor así que antes, pero lo que me sorprende es que hayas perdido 30 kilos.

    Y déjame decirte algo, la fuerza de voluntad atrae, incluso en muchas ocasiones, la fuerza de voluntad puede ser más atractiva que un cuerpo delgado, fornido o llamativo.

    En mi vida he conocido personas con bastante sobrepeso que son atractivas, tanto como para ser envidiadas por mucha gente delgada. No sólo con el sexo opuesto, sino que este tipo de personas suelen ser bien recibidas dentro de la sociedad. Pero esto es porque tienen una alta autoestima, un buen sentido del humor, o tienen éxito a nivel profesional, lo cual compensa su falta de atractivo físico.

    El problema con muchos gorditos, es que se boicotean ellos mismos al sentirse muy inseguros con su sobrepeso. Creen que el sexo opuesto no los va a considerar, o bien, que no van a ser aceptados en un trabajo por ese estigma de que el gordito es menos indisciplinado y ordenado. Y a veces el problema reside más en su mente que en su panza.

    Los medios estigmatizan a la gente con sobrepeso, pero parece ser que los más afectados son ellos mismos al notar el contraste entre ellos y los «modelos a seguir», más que la forma en que los demás los perciben. Cierto, una persona delgada siempre será visualmente más atractiva, pero no es lo único que los individuos buscamos a la hora de buscar pareja, e incluso podemos omitir ese atributo y darle más importancia a otros.

    Cualquier gordito te dirá que preferiría estar delgado. Pero quienes tienen una autoestima alta, pueden convivir con su gordura, aceptarla y no sentirse acomplejados por ella.

    Con la vertiente social podemos concluir que no deberíamos darle una importancia excesiva al sobrepeso, y que aceptando este, las consecuencias sociales serán mucho menores de lo que realmente se cree. Pero cuando se trata de la vertiente de la salud, la sentencia es inversa.

    ¿Por qué? Porque el sobrepeso trae un riesgo directo a la salud, y esto se suele subestimar. Según el INEGI, cada año, 170 mil personas pierden la vida por enfermedades derivadas de la obesidad.

    Y desde esta perspectiva, sí que deberías bajar de peso.

    El sobrepeso y la salud

    Porque el que tengas una buena autoestima, tengas a la pareja con quien siempre querías estar o profesionalmente estés donde quieras estar, no disminuirá el riesgo latente que tu sobrepeso implica; éste se hace mayor conforme empiezas a cumplir más años. Si eres joven, el riesgo puede no ser tan grande, pero a la vez, es la edad ideal para bajar de peso porque es más fácil y el organismo responde mejor. Si ya has rebasado los 30 años, entonces eres candidato a un marcapasos, y conforme creces más, te expones a un gran número de enfermedades.

    Y así como los medios de comunicación estigmatizan a los gorditos, también los mismos medios y la industria los promueven. Los medios han moldeado nuestros hábitos alimenticios al orientarlos a la comida chatarra. Basta ver la cantidad de refresco que los habitantes de nuestro país ingieren (casi como si fuera agua). Los medios raramente nos ayudarán a crearnos un régimen alimenticio balanceado, incluso para bajar de peso nos suelen vender productos de dudosa calidad orientados a aquellos que quieran perder peso en muy poco tiempo.

    La respuesta es esa. Si eres gordito, no tendrías porque sentirte acomplejado. Pero ya deberías estar buscando un buen nutriólogo, porque la salud es implacable. Una mujer o el jefe de un puesto al que aspiras se pueden tentar el corazón, tu organismo no.

  • Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Cuando hablamos de las elecciones estadounidenses, nuestra conclusion no es muy buena. Varios de los candidatos, especialmente los del GOP (es decir, los republicanos) han convertido el proceso electoral en un circo que queda muy por debajo de lo esperado hablando del país que todavía es potencia hegemónica en el mundo actual. Incluso, uno de los mayores debates es si Estados Unidos tendrá la capacidad de albergar en la Casa Blanca a un demogogo protofascista como lo es Donald Trump.

    Pero cuando hablamos de la cobertura de los medios, otro gallo es el que canta.

    Lo que los medios mexicanos deberían aprender de Estados Unidos para el 2018

    Y ojo, porque los medios y periodistas mexicanos deberían ya estar tomando nota. A sabiendas de que algunos medios están parcialmente o totalmente cooptados (sobre todo los tradicionales), aquí llega una gran oportunidad para que los medios alternativos den un paso hacia adelante en la forma de hacer periodismo y obtengan una mayor notoriedad.

    Entiendo, sí. Que sinembargo.mx o animalpolitico.com no tienen el presupuesto que ostentan The Washington Post, o Vox.com. Pero hay muchas cosas que sí pueden hacerse, porque lo que están haciendo los medios estadounidenses no tiene que ver tanto con grandes inversiones y sí con creatividad y el uso de las nuevas tecnologías.

    Es decir, no importan que lo hagan en una versión más modesta, lo importante es que lo hagan. Pero bueno, ¿qué están haciendo los medios estadounidenses?

    Básicamente están aprovechando los avances tecnológicos y las redes sociales para mejorar sus contenidos.

    Y para muestra, basta un botón. Entra a The Washington Post, The New York Times, y también a los medios alternativos como Vox.com, slate.com, o politico.com, para que lo veas con tus propios ojos. No son los únicos medios, son más lo que lo están haciendo muy bien, pero esos son los que he estado siguiendo más.

    Y ojo, cuando hablo de redes sociales, no estoy hablando de lanzar una fan page o una cuenta de Twitter y contratar a un community manager para que la maneje.

    Las herramientas que proporcionan las nuevas tecnologías (tales como videos, gráficos o redes sociales) no deben de ser un complemento, deben de estar integradas al contenido.

    Hablo de cómo pueden integrar las nuevas tecnologías para dar un mejor producto a quienes quieran informarse. Es decir, se trata de integrar las tecnologías al contenido, y no de usarlas como complemento (como todavía se hace); que éstas ayuden a reforzar los argumentos que estos medios hacen sobre las elecciones. Y esto no sólo incluye a las «primeras planas» sino también inclusive a los columnistas.

    Hay algunas formas de hacerlo que son sencillas, que tal vez no son tan «novedosas», pero sí que lo son en la forma en que se hace, y con la calidad que se hace. Por ejemplo, incluir videos o reacciones en Twitter. Esto técnicamente ya muchos medios (en especial los «alternativos») lo hacen, pero no lo hacen al nivel en que los medios estadounidenses lo están haciendo e integrando.

    Por ejemplo, hay una dinámica que me gusta mucho de The Washington Post. Cada vez que hay un debate de las elecciones primarias (y sí, entiendo que en México, los debates son escasos y son unos monólogos aburridos gracias a las limitaciones que los propios partidos ponen) publican un artículo con los ganadores y perdedores de dicho debate. Ya de por sí es de agradecer que procuren ser objetivos al hacer este ejercicio, pero lo más atractivo es la forma que integran los contenidos. Primero te muestran un extracto con los highlights del debate, un breve resumen de unos pocos minutos. Después viene el texto donde desarrollan su argumento, pero además, éste tiene integrado tweets de líderes de opinión, videos y hasta cartones, que ayudan a enriquecer la experiencia. Si viste el debate, es un muy buen ejercicio como complemento de éste; si no lo viste, también, porque te puedes quedar con una muy buena idea de lo que sucedió ahí y no pudiste ver.

    The Washington Post debate

    Una forma muy atractiva de escribir un artículo (o más bien reportaje) es el titulado por el sitio vox.com como The Rise of American Authoritarianism. Este reportaje que habla de la figura de Donald Trump es bastante largo, se necesitan más de 30 minutos para leerlo. Pero el formato que tiene hace no dudes en un momento en parar de leer (algo difícil en medios digitales con las redes sociales en las otras pestañas del navegador, el Spotify, el Skype y otros distractores). Y para lograr eso, los editores tuvieron que entender que los medios digitales no son una extensión del periódico tradicional de papel. Si te das cuenta, dentro del formato se incluyen imágenes (las cuales refuerzan la lectura y la hacen menos cansada), citas o quotes resaltadas en amarillo para reforzar el argumento y darle más forma al texto, y gráficas, muchas gráficas, para lograr lo mismo. El texto del artículo es muy bueno, pero el artículo en general es mejor por cómo las gráficas e imágenes lo hacen más completo y valioso.

    Donald Trump

    Estas formas innovadoras de redactar se la debemos más bien a los blogs y medios alternativos que a los tradicionales, debido a que los primeros tienen menos problemas para romper con paradigmas (porque básicamente no fueron parte de estos), pero sí que los medios tradicionales que quieren consolidarse en los medios digitales deberían entenderlo y aprender.

    Leer en Internet no es lo mismo que leer un libro o periódico. Las imágenes, gráficas y contenidos visuales son muy atractivos, fortalecen el argumento, y hacen más fácil la lectura.

    La forma de consumir contenidos en un medio digital (por medio de una computadora o un smartphones) es muy diferente a la forma a la que se hace en periódicos impresos. Un claro ejemplo (y que afortunadamente ya ha sido bien entendido y extendido) es que el texto en papel va justificado y en Internet va alineado a la izquierda. Esto por el simple hecho de que el ojo no se comporta de la misma forma en una pantalla que en un papel. Pero hay muchas otras diferencias que los medios no han entendido:

    Por ejemplo, algo que los medios tradicionales en México no hacen y los alternativos hacen pocas veces, es colocar fuentes de referencia hacia otros sitios (links). Si terminaste la universidad, recordarás que en tu tesis te pidieron incluir referencias bibliográficas. Si un argumento tenía una referencia se le ponía un número en paréntesis, algo así(1), y la fuente se colocaba al final del documento. Con Internet es mucho más fácil porque basta poner el link de referencia de esta forma hacia otro sitio web. Así, puedes fundamentar mejor tu argumento llevando al usuario a la fuente original y enriqueciendo su experiencia.

    Basta leer cualquier artículo de The Washington Post para darse cuenta que los links a otros sitios abundan en varios de artículos, tanto para hacer referencia a artículos propios pasados, como a contenidos externos.

    Otra cosa que ayuda mucho son las gráficas interactivas. A la gente le encantan los contenidos visuales, por eso las infografías son un éxito. Naturalmente dentro de un artículo no vas a colocar una infografía que abarque todo el espacio, y en una crítica o resumen se necesita más que una infografía, pero sí que puedes colocar gráficas interactivas e imágenes.

    No necesitas invertir miles de dólares en software para crear gráficas interactivas de primer nivel. Existen librerías open source con las cuales puedes hacer bien el trabajo.

    Dentro de Internet existen varias herramientas (algunas incluso gratuitas) para hacerlas. Pero incluso si te quieres ir más allá y hacer gráficos de calidad más similar a los que se hacen en estos consorcios estadounidenses, existen varias librerías Javascript que te pueden ayudar a desarrollar este tipo de contenidos. No tienes que hacer una inversión millonaria, basta con contratar a uno o dos programadores con un nivel decente para desarrollar este tipo de contenidos.

    Por ejemplo, una librería como D3.js te puede ayudar a hacer gráficas interactivas rompedoras sobre las tendencias en las elecciones, incluso para trazar pronósticos. No tienes que gastar miles de dólares en plataformas o software especializado para hacerlo porque son gratuitas.

    Gráficas Interactivas

    Y si el diario o el medio no tiene algún equipo de investigación en campo, se puede hacer una alianza (como ya hacen algunos medios) con empresas especializadas en estudios cuantitativos y cualitativos, cuyos resultados se muestren de forma interactiva en estas gráficas, y no en PDF infumables de 30 hojas. Se pueden contratar sus servicios o se puede llegar a un acuerdo. Por ejemplo, que estas empresas puedan hacer branding mostrando su logotipo dentro de los resultados del estudio en el medio en cuestión, y de esta forma, sea más barata su contratación para los medios digitales.

    Hablando ya de otros niveles, en Estados Unidos, cuando hay caucus o votaciones en algún estado o varios (super tuesdays), medios como The New York Times presentan interactivos en tiempo real del recuento de votos para saber ese mismo día quien ganó o perdió. Entiendo que en México con instituciones monolíticas como el INE es prácticamente imposible pedirle a los medios que hagan esa chamba por sí solos al nivel en que se hace en Estados Unidos, pero sí se podría hacer algo mucho mejor que poner un simple banner con los resultados preliminares cuyo mayor atractivo es una liga al espantoso sitio oficial del PREP.

    En resumen. Los medios deben aprender a incluir las herramientas que las tecnologías proporcionan dentro de sus contenidos. La gráfica, la imagen, el tweet, todo eso debe de ser parte de la argumentación con el fin de que le den una mejor experiencia al usuario, y, sobre todo, contenidos de mejor calidad.

    También deben aprender a entender que los formatos en un medio digital no deben de ser los mismos ni una extensión de los medios impresos. Hay que jugar con los textos, hay que incluir textos resaltados (como lo he hecho yo mismo en este artículo) para que el lector no se pierda dentro de un artículo extenso. Hay que citar por medio de links, crear listas (cuando sea necesario) y contenidos interactivos.

    Y el fin último no debe de ser presumir y hacer un desplante con estas tecnologías. El propósito debe de ser darle una mejor experiencia al lector.

    Así que los medios mexicanos tienen una tarea, Y es enorme.

  • Ese día en que Uber te traicionó

    Ese día en que Uber te traicionó

    Hasta hace poco defendías apasionadamente a Uber en tus redes sociales, usabas constantemente el hashtag #UberSeQueda porque encontraste que el servicio era bastante mejor al del taxi, en la mayoría de la veces más barato; y los choferes, más amables que los taxistas (los usuarios los califican al término del viaje) te regalaban una botella de agua. No habías visto eso antes en tu vida, no tenías que pelearte por la tarifa y podías pedir el servicio a través de tu teléfono celular.

    Ese día en que Uber te traicionó

    Pero luego te diste cuenta de la existencia de las tarifas dinámicas. Es decir, que Uber amagaba con cobrarte un precio bastante más alto al que solías pagar. Esperabas unos minutos en la esquina para ver si ésta bajaba, en algunas ocasiones tuviste suerte, en otras no. Pero tu divorcio (seguramente temporal) con la marca llegó cuando intentaste tomar uno en la Ciudad de México (o al menos te enteraste). Tomar un Uber del sur de la capital al norte podía salirte bastante más caro que un vuelo en avión en clase económica desde la capital hasta Guadalajara. Entonces Uber te traicionó, posiblemente consideraste que había sido muy «neoliberal» de tu parte idealizar a la marca. Como a una mujer u hombre que idealizaste, sí, porque no le diste la justa dimensión y porque incluso te atreviste a darle un valor moral.

    Si ahora «odias» a Uber, es que en realidad no entendiste bien de que trata esto.

    El objetivo de Uber, como cualquier otra empresa, es ganar dinero. De la misma forma en que lo hacen los conductores que solicitan trabajo ahí, o tú que prefieres pedir una de estas unidades porque son más baratas y es una mejor inversión. No es una empresa «buena o mala», más bien  encontraron un nicho de mercado y lo supieron aprovechar. Uber no es un alma de la caridad, tampoco es un demonio, es una empresa.

    Cuando hablamos de Uber y de los taxis no podemos hacer una separación «buenos o malos», tenemos que hablar de modelos que buscan obtener un beneficio al ofrecer un servicio al consumidor. El modelo de los taxis no evolucionó con el tiempo porque no hubo algún otro que lo orillara a evolucionar, los avances tecnológicos son los que propiciaron el surgimiento de nuevos modelos de negocio.

    El modelo del taxi es obsoleto simplemente porque alguien creó un modelo mejor. El problema con los taxistas no es que sean «malas personas», son más bien personas que no se vieron en la necesidad de innovar o mejorar su servicio porque no había incentivos para hacerlo. Los seres humanos actuamos a través de incentivos, si no hay incentivo alguno para realizar una acción, sencillamente no la vamos a realizar. Por ejemplo, un taxista no te va a ofrecer una botella de agua porque eso no le traerá beneficio alguno (por el contrario, será un perjuicio porque implicaría un gasto económico), así como un escritor no hará pesas en un gimnasio para tratar de ser un mejor escritor, a menos que su mentor le condicione ir al gimnasio regularmente a cambio de recibir lecciones gratis.

    La diferencia entre Uber y un taxi no es moral, es de modelo.

    Un conductor de Uber es más amable, en gran parte porque sabe que si no lo es, los usuarios le darán una calificación baja, con lo cual compromete su trabajo. El conductor de Uber tiene incentivos para ser amable contigo y darte una botella de agua (que no paga). La diferencia entre los taxis y Uber (y similares) son los modelos. Así como tu comportamiento de acuerdo al entorno en el que te encuentres (con tus padres, con tus amigos, con tu novia o novio, o en el trabajo), también el comportamiento del taxista y el de Uber difieren porque el contexto en el que se desenvuelven es distinto. Es psicología básica.

    Taxis vs Uber

    Regresamos al punto en que Uber es una empresa y no un alma caritativa. Ya expliqué cómo la diferencia entre Uber y un taxi no es moral, es de modelo. Entonces desde esta perspectiva debemos entender por qué «Uber» es así, y por qué sus tarifas dinámicas son altas.

    Uber, como empresa privada, trabaja bajo la ley de la oferta y la demanda. Es decir, el mismo principio económico que hace que en la gran mayoría de los casos te ofrezcan un mejor servicio que el de un taxi a menor precio, es el que amaga con cobrarte tarifas estratosféricas cuando la demanda es… estratosférica.

    Para que la demanda sea tan estratosférica como para que Uber cobre más caro que un avión, alguien tiene que distorsionar la economía.

    Mientras las tarifas de los taxis son arbitrarias y controladas por un ente central como el Estado (por medio de una tarifa plana, y eso cuando el taxímetro funcione), Uber establece la tarifa de tal forma que pueda obtener una mayor rentabilidad (de la cual también se beneficia el chofer de la unidad), es decir, si la demanda es baja, y la oferta es alta, el precio será bajo hasta el tope establecido (que es lo que ocurre en la mayoría de los traslados), pero cuando le demanda rebasa a la capacidad de oferta, entonces las tarifas suben para que el servicio sea usado por quienes estén dispuestos a pagarlo (porque no tiene la capacidad de atender todas las peticiones de los usuarios en el momento).

    Las tarifas dinámicas generalmente duplican el precio, o en el peor de los casos, lo triplican; y en la mayoría de esas ocasiones el cliente puede esperar unos minutos para encontrar una tarifa más baja. Esto ocurrió en Guadalajara después de que Uber ofreciera viajes gratis como consecuencia de la manifestación de los taxistas. A partir de ese día, muchos usuarios comenzaron a usar Uber, con lo cual la demanda creció y por lo tanto, en lo siguientes días, la aparición de la tarifa dinámica se hizo más frecuente. Como consecuencia de ello, Uber colocó más unidades en la ciudad, con lo cual, la tarifa volvió a bajar.

    La tarifa dinámica de Uber

    Para que la demanda sea tan estratosférica como para que Uber cobre más caro que un avión, tiene que ocurrir un sinfín de coincidencias que hagan que sin razón alguna la demanda se incremente exponencialmente. O bien, alguien  puede «distorsionar» la demanda, un ente central, como el Gobierno de Miguel Mancera.

    Todos estamos de acuerdo que se debe de desincentivar el uso del auto, el modelo del automóvil ha comenzado a colapsar ciudades en detrimento de la calidad de vida de las personas.

    Sí, Uber es un automóvil, pero por el simple hecho de no ocupar un estacionamiento (es decir, buscar durante decenas de minutos un cajón) significa una menor cantidad de horas-hombre en la calle; a esto hay que agregar el nuevo servicio de carpool que transporta a más gente en menos carros.

    Pero para desincentivar el auto no hay que prohibir su uso como se hace con el ineficiente programa de «Hoy no circula». Hay que dar más razones a la gente para subirse al transporte público; hay que mejorar su calidad, hay que romper algunas concepciones erróneas (como la idea de que el transporte público debe de ser para quien no tiene con qué comprar un carro, o que es muy inseguro), hay que elevar los costos de usar el automóvil (por ejemplo, en Londres se cobra una tarifa especial para aquel que quiera manejar cerca del centro de la ciudad).

    Lo que hizo Miguel Mancera fue distorsionar el propio mercado. Al aplicar el programa «Hoy no circula» a todos los automóviles, mucha gente se dio cuenta que el transporte público apenas tenía la capacidad para trasladarlos (o no lo tomaron porque lo consideran muy malo, no están acostumbrados a usarlo, o de plano está colapsado). Entonces esas decenas o cientos de miles de personas pidieron un Uber, y como consecuencia, la demanda creció a niveles exorbitantes, hasta el punto en que su precio fue más caro que un boleto de avión.

    Uber no te quiso robar ni te quiso ver la cara, de hecho no tomaron decisión alguna y te cobraron bajo el mismo principio de siempre.

    No fue una medida tomada deliberadamente por Uber para «exprimir a los usuarios», simplemente es consecuencia de cómo una distorsión (creada por el gobierno de Mancera al tomar una medida arbitraria) afectó la ley de la oferta y la demanda bajo la cual Uber establece sus precios. En realidad, en vez de indignarse con Uber, los usuarios tendrían que reclamar a las autoridades por tomar una medida tan absurda.

    Es decir, si este tipo de «medidas» no se tomaran, sería prácticamente imposible que Uber alguna vez cobrara una tarifa dinámica tan alta.

    Así que ahora lo sabes y lo reitero. El mismo principio económico gracias al cual puedes viajar en un mejor transporte a un costo más bajo, es el mismo (aunado a una distorsión generada por una entidad central como el gobierno) que elevó los precios de forma estratosférica. Uber no te quiso robar ni te quiso ver la cara, de hecho no tomaron decisión alguna y te cobraron bajo el mismo principio de siempre. En realidad, los verdaderos culpables están en otro lado.