Autor: Cerebro

  • Reflexiones sobre Haití.

    La naturaleza es muy caprichosa. No distingue entre clases sociales, de hecho las principales víctimas de sus fechorías son la gente humilde. Porque sus casas no son lo suficientemente fuertes como para soportar sus caprichos, ni cuando hace soplar el viento, ni cuando hace mover la tierra.

    Llama la atención que Haití haya sido la siguiente víctima de la madre tierra, porque estamos hablando de uno de los países más pobres del mundo, y como país con escasos recursos que es, entonces debemos de hablar de una tragedia de enormes proporciones, que hace que hablemos de la pérdida de miles de vidas.

    A diferencia de lo que ha ocurrido en México, los haitianos vieron la caída de sus principales monumentos, de su catedral, de su palacio de gobierno y de otros inmuebles que eran orgullo para esta ex-colonia francesa, que a pesar de haber sido la segunda colonia en independizarse en toda América (solamente después de Estados Unidos) no han logrado algún progreso económico ni ninguna estabilidad política. Y lamentablemente ahora les tocó a ellos vivir un movimiento telúrico de grandes proporciones.

    Es increíble ver como la naturaleza puede arrebatar todos nuestros anhelos de creernos dioses, de construír puentes, torres, túneles; con solo un movimiento tectónico de dos minutos de duración. Como puede arrebatar también nuestros proyectos de vida, como nos puede quitar de las manos a nuestros seres queridos, e inclusive quitarnos la vida.

    Los haitianos eran tan pobres que tuvieron que enterrar a siete mil víctimas en una fosa común, como si se tratara de un campamento de concentración. Ni siquiera tenían los recursos económicos para poder ser enterrados dignamente como muchos de nuestros familiares lo han sido. La duda es, ¿se recuperará Haití de esta enorme catástrofe?, porque a pesar de todos los conflictos políticos, masacres y demás tragedias que han vivido, precisamente han nombrado a este evento telúrico, como el peor día de la historia de Haití.

    Esta tragedia nos deja mucho que pensar, nos hace ver que los humanos no somos invencibles, y que la vida de cualquiera de nosotros podría cambiar en cualquier momento, por el capricho de la naturaleza.

  • Minipost #19 La Rebelión en la Granja

    Todos los humanos somos iguales. Pero hay algunos que son más iguales que los demás

  • ¿Por qué los inteligentes sufren más?

    Ignorance is bliss (La Ignorancia es la Felicidad)

    Si este artículo empieza de una manera seria y termina siendo un relato cómico, no es coincidencia, fué a propósito.

    Es algo curioso, pero siempre se ha dicho que las personas con un alto cociente intelectual sufren más que las personas con un cociente intelectual promedio. Y no solo es que se diga, sino que se tienen pruebas fundamentadas para comprobarlo. Muchas de las personas «inteligentes» tiene más problemas emocionales, y una menor capacidad de adaptación al mundo social, lo que hace que muchos de ellos no logren destacar, ni siquiera logran puestos decentes en el mundo laboral, cuando tienen la capacidad intelectual de desarrollar mejor ciertas actividades que los demás.

    Generalmente a la gente inteligente se le ve como rara por sus dotes intelectuales. No se comportan igual que los demás y eso a veces ocasiona rechazo por parte de los demás, y aislamiento por parte de ellos mismos, lo que provoca que su desarrollo emocional quede rezagado y tengan más problemas de adaptación que las demás personas.

    Daniel Goleman por lo mismo quiso hacer una distinción entre la inteligencia racional (que es de la que estamos hablando) y la inteligencia emocional. Y el hace énfasis en darle importancia a la inteligencia emocional, porque según dice, los inteligentes emocionales tienen más probabilidades de sobrevivir en la competencia diaria de la vida, que los inteligentes racionales (que precisamente, suelen sufrir de una baja inteligencia emocional).

    También la gente inteligente suele tener una mayor percepción de la realidad que la gente común, y eso no suele ser muy agradable en la mayoría de los casos. De ahí que generalmente se diga que la ignorancia es la felicidad. Y mientras la gente inteligente se la pasa teniendo crisis existenciales, meditando sobre el significado de la vida, la gente que no tiene un alto grado de inteligencia se la pasa de juerga, viendo el futbol, clavándose mujeres. Y es cuando yo digo, ¿Dios, porque no me hiciste pendejo?.

    Serio, una vez un especialista me dijo que la gente que suele tener una vida llena de amoríos, de sexo con mujeres y de alcohol, suelen tener un cociente intelectual, cuando mucho, del promedio. Otra vez, ¿Dios, porque no me hiciste pendejo?.

    Pero aguas cuando un inteligente logra sortear todas esas barreras emocionales que la vida le impone. Ese tipo de inteligentes suelen arrasar con todo, destacan más que los demás y logran hacer cosas que casi nadie logra hacer. Ahí tenemos a gente como Einstein que tuvo problemas en su infancia donde todos decían que no iba a llegar a nada, y terminó descubriendo la teoría de la relatividad. Y esa clase de inteligentes pues llegan a tener tal reconocimiento, que si quieren pueden conseguir el dinero que quieran y las mujeres que quieran. ¡Bueno Dios, que bueno que no me hiciste pendejo!.

    Pero también lo malo de esos inteligentes es que a pesar de su fama, sus millones, y sus excesos, siguen siendo perseguidos por sus «vacíos existenciales», tal que llegan a darse un tiro, tal y como lo hizo el escritor Ernest Hemingway, que a pesar de haber tenido mujeres y un Premio Nobel, se dió un escopetazo. El mismo llegó a decir: “Personas inteligentes, y a la vez felices, es la cosa mas rara que he visto.”

    Por mi parte, cuando me toque mi turno, prometo dejar mi nota de suicidio en este blog. Tambien pensaba videograbarlo, pero a parte de lo asqueroso que pudiera llegar a ser, prefiero pedirle a una de las tres mujeres con las que voy a estar…, que se encargue de dar el escopetazo final.

  • Son muchos los que quieren que renuncie Felipe Calderón

    Algunos posts antes, había hablado sobre el desempeño de Felipe Calderón, el cual me parecía gris, y creo que no mucha gente está contenta con el desempeño del presidente en los últimos meses, sobre todo en materia de impuestos, y tambien por los que se quedaron sin empleo después del (necesario) cierre de Luz y Fuerza del Centro.

    Pero oh sorpresa me llevo al ver en Facebook un grupo que se llama «a que en 30 días juntamos 1,000,000 que quiere que renuncie Calderón«. Si contamos la gente que tiene acceso a Internet y en especial que tenga una cuenta en Facebook, sabremos que esa cifra es imposible de alcanzar y pareciera que dicho grupo está lejos de lograr su meta. Pero si tomamos en cuenta que en 20 días se han unido 162,000 personas al grupo (la gran mayoría de clase media), podremos ver que es mucha la gente que está inconforme con el desempeño del presidente, y que el grupo ha podido conseguir a un gran número de adeptos.

    Yo no soy ningún experto para saber que es lo que hay dentro de la mente del presidente de México, no lo conozco, y ni siquiera conozco mucho su forma de ser. No sé si es una persona íntegra, o es una persona corrompida. No lo sé, y todos nuestros juicios sobre la persona de Felipe Calderón se basan en conjeturas y en lo poco que podemos saber de él, que es en base a las declamaciones formales que hace al pueblo. No sé si su integridad deba de ser admirada, o bien, es tan escasa que merece los adjetivos e insultos de «enano pelón», «espurio», «fecal», entre otros.

    Lo que si se es que los que se han unido a este grupo, no son ni todos seguidores de AMLO, o gente con tendencias  de extrema izquierda. Yo puedo decir que 2 de cada 10 contactos que tengo en Facebook se han unido a este grupo, y muchos de ellos habían votado por él, en las elecciones del 2006, e incluso en algún momento lo habian defendido y habían opinado que el presidente estaba haciendo las cosas bien.

    ¿Que es lo que está pasando que hace que muchas personas denosten y vilipendien al Presidente de la República?. Creo que mucha gente está en contra por razones muy diferentes. Están los opositores de siempre, pero también están aquellos que están molestos por las medidas impopulares que ha tomado Felipe Calderón. Si, son muchos los trabajadores liquidados de Luz y Fuerza del Centro, pero son millones a los cuales nos subieron los impuestos, y que también hemos sufrido una escalada de precios donde nos llevamos la sorpresa de ver que todos los insumos, desde los básicos, hasta los lujos, habían subido de precio.

    La gente ahora tiene medios para expresarse que no tenían antes. Ahora existe Internet, existen los blogs, existe Facebook, Twitter y muchas otras redes más donde anuncian su inconformidad, e invitan a los demás a unirse. Algo que creo que beneficia a nuestra democracia, y que hace que el desempeño de las autoridades esté más vigilado por los ciudadanos.

    Ahora son 160,000 voces las que se han levantado en contra del presidente. Pero también hay otros temas de interes social por los cuales los ciudadanos reclaman, y aprovechan los nuevos medios.

    Por cierto, si quieren ingresar conocer a este grupo, hagan click aquí.

  • ¿Qué es Estados Unidos?

    ¿Que es Estados Unidos?Calificación: 4 de 5.

    Asi, de directo y de claro es el título de este libro que recien acabo de leer: «¿Que es Estados Unidos?». Y si, el sugerente título me animó a comprar este libro en el pabellón del Fondo de Cultura Económica de la FIL, escrito por varios autores (sobre todo egresados del ITAM) y coordinado por Rafael Fernández de Castro y Hazel Blackmore, y que recomiendo leer a todo aquél que quiera adentrarse en lo que es Estados Unidos.

    El libro justifica el arriesgado título. Y es que el libro trata en sí, sobre lo que es Estados Unidos. Nos ayuda mucho a entender porque la nación estadounidense es como es, su idiosincracia, el porque toman ciertas posturas y el porque actúan de cierta forma. Por eso creo que es una lectura obligada para conocer más a fondo este país que ha influído no solo en la cultura mexicana, sino en toda la cultura mundial a través de la globalización.

    El libro está dividido en varios temas, los cuales fueron escritos por autores diferentes cada uno. El libro empieza en su primera parte con un relato de la historia de Estados Unidos, luego nos habla de la cultura política de ese país, y sus principios constitucionales. En la segunda parte nos habla sobre los tres poderes y su funcionamiento (ejecutivo, legislativo y judicial), sobre la política exterior de los Estados Unidos, y sobre la política de seguridad y defensa a través de su historia. En la tercera parte se habla sobre los vehículos intermediarios entre el gobierno y la sociedad (como son los partidos políticos, los grupos de interés y la sociedad civil), el proceso electoral, la inmigración, los medios de comunicación, y la cultura popular en Estados Unidos.

    Creo, que es un libro muy completo que logra abarcar todo lo que el lector debe de saber. Creo que uno de los fuertes del libro, es que logra explicar con muy buen atino el origen de la cultura estadounidense y como se ha ido moldeando hasta hoy. Nos explica muy bien como funcionan las instituciones estadounidenses y como llegaron a ser lo que son ahora. También podemos entender la relación que ha tenido Estados Unidos con México y con el mundo, y también podemos entender porque este país ha tomado ciertas decisiones en los últimos años.

    Otro acierto del libro es que es objetivo y no muestra alguna tendencia ideológica marcada, lo cual es de aplaudir a los diversos autores que participaron en la realización de esta obra. De esta forma podemos ver un buen análisis del comportamiento de los autores diversos en la historia del país norteamericano.

    Creo que lo único que le critico es el último apartado, de la cultura popular en los Estados Unidos. Creo que a la autora (Julia Palacios) le faltó profundizar un poco más, y si bien cuenta algunos puntos interesantes, faltó relacionar un poco más los hechos con el trasfondo, como si lograron hacerlo los demás autores. Pareciera haberme encontrado con un artículista de una revista, y no tanto con un escritor de un libro.

    Por lo demás es un libro altamente recomendable, fácil de leer y accesible a todo público. Créanme que la visión que tienen sobre Estados Unidos va a cambiar, aunque sea un poco

  • Adios a los libros

    Curioso. Mientras pienso en comprar estantes para acomodar mis libros porque ya no me caben, en el CES 2010 que se lleva a cabo en Las Vegas, Nevada, allá en Estados Unidos, destacan los nuevos diapositivos llamados e-book readers, como una gran apuesta de las compañías tecnológicas para generar ganancias, y que promoverán el desuso de los libros de papel.

    Este tipo de artefactos ya existía, como el Amazon Kindle, y otros dispositivos que pueden ver en esta liga. Pero este evento tecnológico anual que acaba de ser realizado fué el testigo del lanzamiento de muchos dispositivos más que entran a la competencia para convencer a la gente que lea sus libros, sin tener que preocuparse por el papel o por el espacio para acomodarlos.

    La mayoría de este tipo de artefactos todavía presentan una pantalla a blanco y negro (en gran parte porque una pantalla a color aumentaría los costos, y porque no es que sea indispensable el uso de colores para poder leer), pero el avance tecnológico que se muestra en este tipo de artefactos es notable, sobre todo en pro de la usabilidad y la comodidad del usuario final.

    Los e-book readers son de muchos tamaños, de muchas formas y cada aparato parece buscar su nicho de mercado. Existen artefactos de tamaño medio como el Amazon Kindle o tambien aparatos especialmente hechos para leer formatos de gran tamaño como los periódicos como el impresionante Skiff e-reader que será un aparato atractivo para aquellas personas que gustan de leer los diarios por la mañana. Solo necesitan suscribirse a su periódico y el dispositivo descargará diariamente el contenido para poder ser leído.

    Creo que los e-book readers son a los libros, lo que son los reproductores MP3 a la música. Y si bien, desde hace muchos años se podían leer e-books por medio de una PC, en realidad era un trabajo cansado donde la mayoría de las personas prefirieron seguir comprando los libros de papel para poder leerlos en el baño, o recostados en la cama. Esto ya se podrá realizar con este tipo de artefactos, que están diseñados ergonómicamente para poder ser utilizados en cualquier parte, y que también presumen de tener la suficiente batería para no estarse preocupando por el tiempo de uso.

    En México, empresas como librerías Ghandi ya han aprovechado este tipo de tendencias para vender ebooks en línea, y que decir de las firmas internacionales como Barnes & Noble, o el mismo Amazon, el lider de venta de libros a nivel mundial que es precisamente el creador del Kindle, y que ha lanzado el Kindle DX para hacer competencia a el Skiff e-reader.

    Es cuestión de que se logre consolidar este tipo de tecnología dentro del usuario común para darle un golpe al formato de libros que se lleva utilizando desde hace siglos. Como pasa con los cd’s actualmente, no creo que el libro en papel desaparezca por completo, pero si va a ver un declive en pro de los libros digitales, los cuales podrán ser más fáciles de compartir y sobre todo, de guardar.

  • En el 2010.

    Hace 10 años, lo recuerdo muy bien. Estaba viendo el canal de MTV por el extinto (al menos en México) Directv un majestuoso evento donde participaban artistas de todo calibre para darle la bienvenida al año 2000 en el Times Square de New York. Todo mundo tenía puestos sus lentes que formaban el año 2000, y no muy lejos de ahí, las torres gemelas nos decían con su imponente estructura, que no les quedaba mucho tiempo de vida. Pero nadie, tal vez ni siquiera los de Al Qaeda, sabían que iban a desaparecer por un atentado terrorista.

    Se sentía una catarsis interna al saber que a nosotros nos había tocado vivir el cambio de milenio, nos sentíamos especiales porque no muchos humanos podían presumir haber vivido ese cambio. Y si, el nuevo milenio trajo muchos cambios positivos y negativos dentro de nuestro planeta, sucesos y reacciones inesperadas que nos movieron el tapete y cambiaron el transcurso de la historia de la humanidad para siempre.

    Ahora estamos en una situación un poco parecida, nos hemos dado cuenta que ya han pasado 10 años desde aquel cambio milenario y muchos nos hemos dado cuenta que el tiempo ha pasado volando, algunos habremos aprovechado muy bien la vida en esta década y otros no tanto.

    En México el 2010 es un año clave, no solo por los festejos del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana. Sino que muchos esperan que en México ocurra un cambio de los mismos tamaños ante esta fecha simbólica, por el descontento social que existe en nuestro país. Unos esperan que el cambio se dé desde el institucionalismo, otros desde el interior de cada persona, otros lo desean hacer en la calle, y unos cuantos no se la pensarían dos veces para tomar las armas como sucedió hace 100 y 200 años.

    Creo que es sano replantearse un cambio como país, y tomar como pretexto el simbolismo de la fecha. Pero los que han leído algo de historia, se habrán dado cuenta que en los dos eventos anteriores algo salió mal, tanto que los 99 años que le siguieron a cada episodio, sirvieron para tratar de recomponer los errores que trajo cada suceso. Especialmente lo podemos ver con la Revolución Mexicana que terminó en una dictadura disfrazada por el PRI que duró 70 años, o con la lucha entre conservadores y liberales que se desató después de la Independencia.

    Estamos en una situación coyuntural donde podemos pensar en algún cambio. Estamos empezando a recuperarnos de una crisis económica, estamos descontentos con la forma en que el gobierno se ha manejado, e incluso también nos molesta la reacción de la oposición a ese gobierno. La credibilidad en las autoridades está por los suelos, vemos como otros países como Brasil ya han tomado la decisión de salir adelante mientras nosotros estamos todavía pensando en que vamos a hacer. Realmente estamos en una crisis como país, como un todo. Pero también dicen que las crisis son momentos de oportunidad, momentos de replantearse la forma en como se hacen las cosas.

    En esta coyuntura también tenemos algunos elementos positivos que abren más las posibilidades para pensar en un cambio. Y uno de esos elementos es la libertad de expresión. Hace algunas décadas uno tenía que aceptar y respetar el sistema. Ahora tenemos muchas voces críticas, tenemos intelectuales de izquierda y de derecha que están al tanto del que hacer político y social en nuestra nación, pero sobre todo, ahora más que nunca, el ciudadano común es libre de expresarse. Ahora el mexicano común ya puede pensar en crear asociaciones civiles, ya puede pensar en manifestarse sin algún interés que lo obligue, tiene todas las herramientas, tiene no solo el Internet y las redes sociales que tanto son utilizadas para estos medios. Tiene su voz, y sobre todo la razón. Y si algo no se ha valorado como un cambio positivo en México, es el ejercicio de la libertad de expresión.

    Es por eso que podemos pensar en el 2010 como un cambio real. Creo que tenemos la capacidad y los medios para replantearnos las cosas como nación y como conjunto de personas que somos. ¿Seremos los partícipes de una nueva revolución que de verdad redirija a nuestro país a mejores caminos?, ¿o será este un año más, como cualquier otro?. La respuesta y la decisión se las dejo a ustedes.

  • El Starbucks y el amor.

    No se que tendrán los Starbucks, que al parecer no me permiten consolidar relaciones de amor. Yo no soy precisamente un experto en aventuras románticas, pero si se que al parecer, esta franquicia de café estadounidense radicado en Seattle, tiene alguna maldición, y por eso he llegado a la conclusión de recomendarle a mis lectores de «por favor no ligar en un Starbucks».

    Mi amiga Elizabeth siempre me dice. -¿Oye, que tienes con las chavas del Starbucks?, ya van 3 mujeres que tienen que ver con el Starbucks que te gustan. Bueno aclaro que son dos, porque esa que regalaba galletas en las fiestas técnicamente nunca me gustó, fué algo como raro. Así que vamos a profundizar con estas dos mujeres.

    Maldición 1: Economía Frapuccina:

    Bueno, resulta que Cerebro fué a una fiesta con unos amigos. Era un cumpleaños, y en eso veo a una chava que me llama la atención. Fue algo rarísimo porque en realidad no era una chava muy bonita, pero algo tenía, algo tenía, que a primera vista yo dije: -Quiero andar con esa chava.

    En su fiesta no logré casi platicar con ella porque yo era un completo desconocido, pero era la amiga de la novia del mejor amigo; ya saben como es eso. Para eso le tuve que decir a mi amigo, -mi compa, acá entre nos, usted me tiene que ayudar. Mi amigo se ofreció como intermediario, pero resulta que su novia casi no tenía tiempo, y pasaron dos largos meses para poder ir a visitarla.

    La primera vez que fuimos a visitarla al Starbucks (donde trabajaba), me dieron unos nervios, que todo salió mal. Pero rápido me repuse de esa mala experiencia. Aproveché que ella era una economista muy intelectual (de esas que te hablan de Keynes o la elasticidad de la demanda en lugar de hablarte del fín de antro) para pedirle asesoría para un estudio que le estaba haciendo a un cliente. Entonces todo pareció funcionar muy bien, la empecé a cotorrear, iba a visitarla, pero me ví muy lento, trate de no verme obvio, pero eso causó que hiciera mucho espacio entre cada visita que hacía y las cosas fluían lentamente.

    Era difícil invitarla a salir porque era una mujer muy ocupada (estudiaba y trabajaba), y siempre que parecía que se iba a poder, algo lo hechaba a perder. Yo ya estaba a punto de desistir, cuando de pronto se me ocurre invitarla a mi cumpleaños. Estaba en mi cumple pasándomela a toda madre, hablando con los amigos de la vida, de lo estúpido que era el gobernador de Jalisco, cuando de pronto llega la prospecto, pero, pero, llega con su novio. No puede ser, 6 meses, si amigos. 6 meses duré tratándola de ligar, y me tardé tanto que resultó que ya me la habían ganado.

    Moraleja: está bien no tratarse de ver obvio, pero tampoco aletargues un ligue demasiado porque no eres el único en la fila.

    Fué un trago amargo, tan amargo, como un café del Starbucks.

    Maldición II: Mocca Telefónica:

    Esta me sucedió hace poco tiempo.  Suele suceder que siempre que busco cafés, cuando no se a donde ir, termino en un maldito Starbucks, si, maldito café plástico, pero es que están en todos lados.

    Yo estaba tomando un café en un Starbucks con mi tío, y empezamos a hablar de mujeres. En eso volteo un poco la mirada y veo a una chava muy guapa. Morenita, bonito cabello, buen cuerpo, y sobre todo, lo que me gusta, bonita de la cara. En eso tomo la decisión de ir a sacarle plática, no podía perder la oportunidad. ¿Pretexto?, el librote que leía. -¿Oye, está interesante tu libro, de que se trata?, muy bueno salió el pretexto y logré platicar con ella.

    Pero no tenía que acabar todo ahí, así que le pedí su teléfono. Y para eso mi teléfono celular tenía la memoria llena y no me dejaba agregar el contacto, pero eso lo hizo más padre, porque me dió su teléfono en una servilleta, así muy romántica la cosa. Parecía que todo estaba dado para que saliéramos. Me esperé unos días para no verme tan obvio (pero no tantos como para caer en el error de la primera experiencia starbucksiana) y le hablé. La chava me contesta, me dice que ese día no puede, pero que lo dejáramos para otro, y yo quedé en llamarlo.

    ¿Que pasó?, cuando marco a su celular nadie me contesta y me mandan al buzón. Llamo al siguiente día, buzón, ¿conclusión?. No se, pero ya no insistiré tanto, mejor pasemos a la siguiente mujer, al siguiente objetivo, que lo hay, que existe (y no tiene que ver con un Starbucks). Y aquí no hay moraleja, porque aquí no dependió de mí, simplemente pues no se logró concretar la cita.

    Pero bueno, será mejor que vaya buscando otro tipo de lugares para conseguirme una mujer, así como se la merece cerebro: Bonita, de buen cuerpo, y sobre todo, inteligente. Quien me quiera presentar una, se lo agradeceré.