Autor: Cerebro

  • 10 10 10 El día perfecto.

    Hoy en el Facebook, varios de mis contactos ponían en su muro el hecho de que hoy se debía celebrar algo, porque la a numerología del calendario occidental le tocó coincidir en algo, y es que hoy (fecha en que escribo este post) es el día 10 del mes 10 del año 10, un suceso que se repetirá hasta en 100 años, y a menos de que los avances médicos se adelanten vertiginosamente, ninguno de nosotros podrá volver a vivir este día. Y no es que vaya a pasar algo mágico en este día, en realidad es como cualquier otro, pero de cierta forma me da gusto que la gente vea este curioso hecho como algo positivo, que les recuerde que no todo en la vida son problemas y sufrimiento, sino que también existe esa parte buena, esa parte que nos recuerda que a veces las cosas nos puede salir bien.

    El 10 es el número más positivo de todos, representa la perfección, no existe algo más allá. Existe el número 11 (y los que le siguen),pero ese número es imposible cuando hablamos de medir dicha perfección porque ya la excede, es ya algo utòpico fuera de nuestro alcance. El 10 nos dice que lo hemos dado todo, y que los resultados han sido satisfactorios, el 10 es símbolo de orgullo. -mamá, saqué un diez en matemáticas; Sr Godinez, el rendimiento de su empresa ha sido de diez, -La clavadista olímpica festeja su medalla de oro al ser calificada con un diez por los jueces.

    A mi juicio es mucho más positivo ver en este pequeño detalle circunstancial el símbolo de la perfección, en lugar de entrar en paranoia por creer que es el día de la bestia, como ocurrió el 6 de Junio del 2006 (6-6-6), donde todos los creyentes en las artimañas oscuras acudieron con templos o con magos para que no fueran víctimas de hechicerías, u otros de plano vieron en esa fecha el fin del mundo. También se habla del 2012 o del año 2000 como el fin del mundo, como si una medida numérica (porque a fin de cuentas nada más es eso) sentenciara el porvenir de la humanidad. En cambio ver las cosas tal como son (como una coincidencia numérica) y asignarle un valor (positivo) no creo que tenga nada de malo. Por el contrario, nos ayuda a  ver las cosas positivas, y nos invita a reflexionar, como ya lo dije, que a pesar de todos los problemas y preocupaciones que haya dentro de nosotros, también habrán esos momentos donde somos capaz de lograr el éxito y volarnos la barda.

  • Minipost #41 De las estadísticas de este blog.

    Para quien le interese. Este blog hoy 9 de Octubre de 2010 tiene aproximadamente 430 visitas diarias. De las cuales fácil 350 llegan por medio de motores de búsqueda (Google principalmente), y el resto se divide por partes iguales por visitas que vienen de otras páginas (40) y por visitas que entran directamente al blog colocando el nombre de este sitio en el navegador (40). El último artículo escrito generalmente recibe entre 20 y 30 leídas aprox al siguiente día de ser publicado, pero hay muchos otros que ya tienen mucho más tiempo de ser escritos y están recibiendo muchas visitas constantemente. El promedio de personas que están viendo simultaneamente este blog es de 5, en promedio el máximo de personas al día es de 13 y el mínimo es de 0 a altas horas de la noche.

  • La oligarquía y AMLO.

    Según López Obrador, en México existe una oligarquía que está provocando la crisis de bienestar social que viene ocurriendo en México. No niego que parte de la responsabilidad de la desigualdad y la extrema pobreza se deba a eso, pero es un tema mucho más complejo que nada más hecharle la bolita a los más millonarios. Para mí es un problema también estructural, y de idiosincrasia (de esta última nunca ha hablado él, o al menos no le he escuchado). López Obrador cree que si se hiciera justicia se podría obtener los recursos necesarios para poder paliar la crisis que vive actualmente nuestro país. Se oye bonito, pero…

    Los argumentos de AMLO son bastante simples, y es que hay que hacer que los «oligarcas» paguen sus impuestos. Yo no sé cuales son los que no los pagan, pero si después de la entrega del documento del PRD y del PT sobre este tema, hasta Felipe Calderón se atrevió a criticar (de manera suave) a los empresarios, es porque realmente no hay quienes no cumplen con sus obligaciones (curiosamente casi todas las empresas que no los pagan son mexicanas). La solución de AMLO es demasiado obvia porque el propone cobrar los impuestos a los millonarios para obtener más ingresos, lo cual sería justo, porque todos los que tenemos PyMES o trabajamos de manera independiente, pagamos parte de nuestras ganancias a hacienda sin rechistar.

    En muchas cosas de lo que dice AMLO no se equivoca. López Obrador es muy bueno para detectar los problemas que existen en México. Más bien, cualquiera lo puede hacer sin necesidad de que la caja idiota lo diga. Inclusive un amigo mío culto crítico del peje decía –si lees los titulares de todo lo que dice AMLO, casi todo lo que dice es cierto, pero empieza a profundizar los comos y ahí es donde falla. Denisse Dresser lo dijo, AMLO tiene un buen diagnóstico, pero falla a la hora de aportar soluciones. Ninguno de nosotros sabemos como es que vá a implementar los mecanismos para que los de arriba paguen, ¿a lo Lula da Silva, o de plano a lo Hugo Chávez?. 

    El problema que veo yo en Andres Manuel López Obrador es que les ha declarado a la guerra como si fueran los enemigos de México, y creo que en esa parte se equivoca. Los empresarios evaden impuestos, pero también crean fuentes de trabajo y riqueza, y no quiero decir que con esto se les deba de condonar los pecados que cometen, más bien el gobierno se debería limitar en corregir y sancionar en aquellas áreas donde los empresarios millonarios están fallando con el país (ya lo dijimos, está el tema de los impuestos) pero dejar que sigan creando riqueza. Parece que para AMLO el ser millonario es malo y automáticamente lo convierte a uno en una persona opresora de los pobres. Yo no lo creo tan así. Los ricos tienen todo su derecho a ser ricos gracias a su iniciativa, creatividad y esfuerzo. Lo que falta en México es hacer que todos paguen y que interactúen en un sistema de libre competencia (es decir, sin permitir monopolios como si lo existe en algunos de los casos).

    En resumen, si creo que existan millonarios privilegiados en el país (llámenlo oligarquía o como quieran), pero no creo que se solucione el problema acabando con ellos o enemistándose con ellos, sino más bien buscando eliminar los vicios a los que estan acostumbrando, pero permitiendo que produzcan riqueza bajo un sistema justo y equitativo para todos. Pero eso sí, para lograr que los de arriba paguen se necesitará un presidente con los suficientes güevos.

    A continuación les dejo el video de AMLO donde habla de la oligarquía y de sus «propuestas» para crear un México más justo y equitativo.

  • La diferencia entre el querer y el tener que.

    Tanto Juan como Carlos quieren tener una relación de noviazgo con Sofía.

    Carlos dice: Yo anhelo tener una relación con Sofía, deseo con todas mis ganas que ella acepte andar conmigo.

    Juan dice: Yo tengo que andar con Sofía. Debo de conseguir que ella ande conmigo.

    ¿Se fijaron que a pesar de que ambos quieren lo mismo, hay una gran diferencia en la connotación de lo que están diciendo?. Carlos tiene una actitud propositiva y constructiva ante la situación, y Juan no. ¿Por qué razón?.

    Carlos está deseando, está anhelando algo. Si no lo logra obtener, se sentirá frustrado, se pondrá triste, se sentirá mal, pero nada más. Ante la frustración buscará otra alternativa, que podrá ser el buscar otra forma de conquistar a Sofía o bien, buscar otras mujeres entre las cuales pueda buscar a su mujer idonea. Como me dijo un terapeuta hace tiempo: la frustración es la que ha construído la civilización en la que vivimos.

    Juan por el contrario se está obligando a andar con Sofía, ve el hecho como una obligación. El se está diciendo por el contrario que «debe de andar con Sofía», es mandatorio hacerlo, es todo o nada ¿Que va a pasar si no logra obtener el resultado?: Se va no solo a sentir frustrado, sino que se va a sentir impotente de no haber alcanzado lo que se estaba obligando a alcanzar, se enojará consigo mismo, y terminará sintiéndose incapaz. Al sentirse incapaz, probablemente se resignará y dirá: –yo no soy capaz de conquistar a Sofía. Por lo tanto no buscará alternativas.

    A veces en la sociedad moderna se nos dice que tenemos que evitar el sufrimiento a toda costa y eso es un error. Porque lo único que crea el hedonismo es una baja tolerancia a la frustración. Y el hombre necesariamente tiene que «frustrarse» para avanzar. El hombre, al estar aprendiendo, está sometiéndose ante la prueba y el error, lo cual inevitablemente conducirá a la frustración, pero esta, bien canalizada hará que el hombre busque otra alternativa para lograr su objetivo. Por eso decía que la frustración es la que ha construído nuestra civilización.

    Este es un pequeño consejo que me dió hace tiempo un terapeuta y lo comparto con todos ustedes, seguramente les podrá ser útil en sus vidas.

  • El Método Gronhölm

    Calificación: 3.5. de 5.

    Hace poco me topé en Internet con esta película, realizada por Marcelo Piñeyro, inspirada en la obra «El método Gronhölm» de Jordi Galcerán. Es una película española que trata sobre los métodos de reclutamiento que utilizan las empresas para elegir a los candidatos idoneos al mejor puesto. Esta película es una crítica a la forma en que el capitalismo moderno ha deshumanizado las relaciones personales en pos del éxito laboral o la obtención del puesto deseado.

    Y hablando del capitalismo, la película empieza con una protesta contra el FMI y el Banco Mundial que se lleva a cabo en las calles de Madrid, y la cual sigue su curso mientras se lleva a cabo el proceso de selección en una ficticia empresa internacional llamada «Dekia». El argumento de la película es un grupo de personas que se presentan en una oficina para conseguir un importante puesto de trabajo. Las personas que se presentan para competir son encerradas en una sala donde tienen que competir entre sí para elegir de entre ellos al mejor candidato. Dentro de este grupo hay una persona de recursos humanos (un topo) y se les hace saber a los participantes de esto aunque no se dan cuenta de ello hasta ya avanzada la sesión. La persona que logre quedar hasta el último es la que se quedará con el puesto.

    Este filme es interesante porque nos muestra lo deshumanizantes que pueden llegar a ser las empresas con tal de conseguir al candidato idoneo. En la película, uno se puede percatar de como un entorno de camaradería (aunque con cierta tensión) se puede convertir en un ambiente totalmente tenso, donde los participantes necesitan activar sus mecanismos de defensa y ataque para conseguir el puesto anhelado. En este escenario tipo «Big Brother» no importa si los competidores llegan a los insultos, llegan a mostrar antipatía por aquél que A priori les caía bien, o lastiman a aquella persona con la que se tenía una relación cordial desde hace años.

    La película es entretenida por la crítica que hace, y tal vez por el morbo que genera ver a un grupo de personas en dicha situación, aunque llega un momento en que puede volverse un poco tediosa porque más del 90% del filme se concentra en una pequeña sala de juntas. Las actuaciones me parecen bastante buenas y atinadas, parece que los actores entendieron bien el rol que deben de jugar (lo cual es muy importante en este tipo de filmes), e incluso para los más morbosos hay algo de sexo en dicha película. Sin ser nada extraordinario, la película es buena y creo que puede dejar una reflexión sobre el punto hasta el que hemos llegado los humanos por competir por el dinero.

    Como este filme es difícil de conseguir en un Blockbuster, les dejo un link para que la puedan descargar y ver en la comodidad de sus pantallas de PC o MAC.

    Descargar Película

  • Talk Shows y Reality Shows. Las bajezas de la TV.

    Una de las formas de perder tiempo valioso en la vida y tirarlo a la basura, aparte de escribir un artículo en un blog que a lo sumo van a ver 30 personas, es ver un Talk Show o un Reality Show. Este tipo de programas es de lo más banal que se ha inventado en la televisión, porque están hechos para que el homo dizquesapiens sapiens sacie su sentido de la curiosidad viendo como otros primates de su especie se humillan en cadena nacional. Los dos tienen un formato distinto, pero tienen un fín en común y es ese, hacer que la gente se distraiga de las cosas que importan en la vida, viendo el comportamiento de otros seres humanos comunes y corrientes.

    Talk Shows, a desangrar la reputación humana.

    Empecemos con los talk shows. Literalmente traducido es un «programa hablado». Pero más bien es un programa donde se dedica a sacar los trapitos al sol de una persona entrevistándola y confrontándola con la otra persona con la que tiene un conflicto. En dicho programa el moderador es el conductor, que suele ser mujer (Véase Cristina Saralegui o Laura Bozzo) y la intención supuéstamente es hacer justicia a la víctima del problema que se sucitó entre las personas que fueron presentadas al panel, o más bien, satisfacer el morbo del televidente.

    Aquí en México conocimos ese tipo de programas con el Show de Cristina. Luego los mexicanos empezamos a producir talk shows como Cosas de la Vida con Rocío Sánchez Azuara de la televisora de TV Azteca, (después Televisa sacó su propio talk show, no recuerdo su nombre), y luego volvimos a importar talk shows de otros lados como el famoso programa del Perú, Laura en América. Todos esos programas han tenido mucho éxito en México porque alimentan el morbo de las personas con un nivel intelectual medio-bajo (entre los cuales hubo muchos «ninis» que no tenían nada que hacer), pero muchos sabemos que muchos de los casos presentados ahí no son ciertos (claro que nunca vamos a saber cuales sí o cuales no). Hay mucha evidencia de que algunas «confrontaciones» fueron arregladas para hacer creer al telezombie teleespectador que lo que presentaban ahí eran reales.

    El éxito de los talk shows es el morbo. Por más morbo y más polémica se le saquen a los conflictos que ocurren entre las personas involucradas, más éxito tendrá el programa. Eso depende mucho del juego que realice la moderadora, por eso gente como Laura Bozzo ha sido tan exitosa. Pero el medio está tan corrompido y tan decadente que hasta los mismos protagonistas de los programas como la tal Laura se metan en problemas escandalosos que arman el morbo en paralelo. Por ejemplo la Bozzo era simpatizante del régimen de Fujimori y usaba su programa como medio de propaganda oficialista y también fue perseguida por los supuestos montajes que hacía en sus programas. A pesar de todo eso fué contratada por TV Azteca y posteriormente por Televisa en este año, lo cual habla de la reputación de estas televisoras.

    Reality Shows. El humano en una jaula.

    El reality show es un formato de televisión donde se muestra lo que le ocurre a las personas reales, a diferencia de las emisiones de ficción donde los personajes son irreales, es decir, son interpretados por actores. En un reality show, lo interesante, lo que genera el morbo, es que una persona ve a terceros comportarse como son ellos mismos. Es como si vieran a escondidas lo que hace el vecino, o cuando se espía al pariente. A diferencia de los talk shows no hay un moderador al menos en la mayor parte del tiempo, pero si existen los incentivos y «trampas de arena» para poner a prueba al ser humano que participa en dichos programas. Hay de muchos estilos, están los de tipo encierro (ej, Big Brother), tipo supervivencia (ej, Survivor), tipo academia artística (ej La Academia u Operación Triunfo) entre otros, como los tipo soltero, modelaje, y hasta búsqueda de empleo.

    Este tipo de programas despiertan la curiosidad porque se pone a las personas participantes ante diversas situaciones o retos para que el televidente disfute del comportamiento de las personas como si se tratara de ratones de laboratorio. En algunos (como los que tienen que ver con el encierro) más bien se les deja ser y el televidente se regocija viendo los conflictos dentro de la «casa», como lavan los trastes, o como hacen cosas que hace todo el mundo cotidianamente, pero en otros (como en los de survivor) se ponen pruebas dificiles para que el participante saque su instinto animal ante millones de teleespectadores. A pesar de que no son actores, y que más bien son seres humanos comunes y corrientes, la gente se termina identificando con ellos como si fueran estrellas de rock. Esto gracias a que las televisoras involucran al televidente  en el juego –Yo voy a votar por la chiva, yo quiero que se quede Myriam. Naturalmente la gran mayoría de los participantes gozan de una efímera fama para regresar al anonimato (algunos de ellos pueden sufrir algún problema psicológico por ese hecho), y solo unos muy pocos logran hacer una carrera.

    En los reality shows la humillación no es tan premeditada como en los talk shows, pero si puede llegar a ser humillante porque el participante puede exponer cosas que no expondría ante los demás por la naturaleza del juego. Y también a diferencia de los talk shows, la gran mayoría de los casos son reales (aunque sospecho que hay alguno que otro que no lo es), porque es mucho más fácil reclutar personas que quieren ser famosas por unos días, a buscar casos de personas conflictuadas entre sí (como sucede en los talk shows).

    Para terminar este artículo. Solo basta decir que yo detesto este tipo de programas, acepto que cuando ví por primera vez Big Brother me dió curiosidad, porque era algo nuevo ver el comportamiento de personas en cautiverio en televisión. Pero después de ver el bajo contenido ético que manejaban las televisoras con este tipo de programas, y como manipulaban tanto a los participantes como a los mismos espectadores, decidí dejar de verlos y buscarme algo mejor que hacer. De los Talk Shows nunca sentí ni la más remota curiosidad, se me hizo de lo más degradante que podía ver en la televisión.

  • Sobre los psicólogos y los psiquiatras.

    Existe mucha gente que cuando escucha la palabra psicólogo o psiquiatra rehuye y se dice -¿Que yo necesito un psicólogo, ni al caso?, los psicólogos no sirven, los psiquiatras solo son para personas que tienen problemas muy graves. Existen muchos mitos en torno a la psicología y a la psiquiatría, porque hay gente que ha pasado por ellos y no ha visto un cambio sustancial en sus vidas (claro que hay malos y buenos doctores), hay gente que cree que solo los débiles mentales necesitan un psicólogo (otro grave error) o se asusta al escuchar la palabra psiquiatra porque cree que no lo necesita (cuando en realidad las estadísticas dicen que en México hay millones de personas con transtornos no detectados).

    Yo he estado bajo el cuidado de algún psicólogo o psiquiatra a través de mi vida, porque padezco un trastorno de ansiedad generalizada (es decir, padezco más ansiedad que lo que debería padecer comúnmente) lo cual ha llegado a afectar en mi estado de ánimo. El problema lo tuve desde siempre pero me lo detectaron hasta hace poco. Fuí con un terapeuta (con el que sigo asistiendo porque me ha ayudado mucho) y actualmente voy con un psiquiatra con el cual afortunadamente he podido atenuar el trastorno que padezco.

    Que los psicólogos no sirven y son para débiles mentales.

    Existen personas que van con psicólogos y psicólogos y no logran solucionar sus problemas. Hay que dejar algo aquí en claro, la psicología no es un sustituto de la actitud y la fortaleza de la persona. Por el contrario, a veces se necesita valor para ir con el psicólogo, porque muchas veces ellos son los que te dicen las verdades en la cara que nadie se atreve a decirte. El psicólogo es un guía que te dirá auxiliando para saber que camino tomar en tu vida y te dirá si lo estás haciendo bien o mal, pero el que tiene que recorrer dicho camino es uno mismo, y si uno no tiene el caracter para recorrerlo por su cuenta, entonces de nada servirá estar llendo con psicólogos. El psicólogo con el que yo he estado me ha ayudado mucho porque me ha confrontado varias veces y me ha ayudado a enderezar el camino cuando he estado en aprietos, pero el que ha tenido que tener el valor de enderezarlo he sido yo mismo.

    Yo pienso que el psicólogo no es indispensable, pero recomendaría a quien pueda pagarlo que tuviera uno de cabecera y más aún que cuando alguien no sepa resolver sus problemas (porque a veces más que caracter, es cuestión de sabiduría) acuda con uno. Uno puede tener la fortaleza necesaria para resolver sus problemas, pero a veces no sabe por donde empezar, y es ahí donde el psicólogo puede ser una gran ayuda. Pero que siempre tome en cuenta que para que la «medicina funcione» se necesitará una actitud positiva y proactiva del paciente, y que esté dispuesto a resolver sus problemas. De lo contrario, el asistir con psicólogos no servirá de mucho.

    Que los psiquiatras son para locos.

    Es cierto que los dementes mentales necesitan psiquiatras, pero ellos solo son un pequeño sector de la gente que lo ocupa. Vivimos en un mundo competitivo donde todo se mueve muy rápido y es tan demandante que los trastornos psiquiátricos estan a la orden del día, sobre todos los relacionados con los trastornos de ansiedad. En Estados Unidos, el 17% de la población padece un trastorno de ansiedad, lo que quiere decir que 2 personas de cada 10 lo padecen, y los trastornos de ansiedad para ser curados necesitan ser tratados por un psiquiatra que proporcione una solución medicamentosa, dado que más que ser un problema psicológico, ya es un problema químico del cerebro (aunque también junto con el tratamiento psiquiátrico, en algunas ocasiones también se recomienda un psicólogo).

    Les comentaba que yo padezco de un trastorno de ansiedad generalizada y no creo que ninguna persona me perciba como un loco ni tengo actitudes raras para ser considerado como tal. Los trastornos de ansiedad son algo tan común en nuestros días, pero lamentablemente la mayor parte de los enfermos lo ignoran y nunca se tratan. También existen otros padecimientos como la depresión crónica, en donde la actitud ya no es suficiente para poder salir de ella, y por lo cual esas personas deben de ser tratadas. Una causa muy común de estas depresiones es la falta de litio en el cerebro.

    Es cierto que la influencia de nuestro entorno no es de lo más positivo para llevar una vida sana mentalmente. Pero por eso existen a la mano especialistas que nos pueden ayudar a poder afrontar dichos problemas de una manera más asertiva. Yo les recomiendo que en caso de que tengan ganas de salir adelante pero no sepan como resolver sus problemas acudan a ellos. Pero recuerden, sin fortaleza ni actitud, ni el mejor remedio les será útil.

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