Autor: Cerebro

  • Los sueños de las personas

    Cuando me refiero a los sueños de las personas, no me refiero a lo que soñamos al acostarnos en la cama. Si no a los sueños y anhelos que tenemos en vida. Paulo Coelho, que por cierto no es precisamente de mis escritores favoritos, dijo una frase que me gustó, dice así «Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te lleven a él.» Si, a eso que llamamos autorrealización. Eso que es el motor de nuestras vidas y muchas veces nos determinan, porque se percibe de una forma diferente al ser humano autorrealizado, que al ser frustrado. El primero sirve de ejemplo y al segundo no muchas personas se le acercan.

    Cumplir un sueño es difícil, porque para que un sueño valga la pena, debe de tener cierto grado de dificultad, pero a la vez debe (o debería) ser alcanzable (digo debería, porque muchas personas se plantean sueños irrealizables o utópicos). Al principio uno está motivado por lograr su sueño, pero en el recorrido se va encontrando con piedras en el camino que muchas veces lo hacen desanimarse, aunque aquí hay una diferencia: Unos se rinden, pero otros deciden cambiar de estrategia, porque para lograr las metas es cierto que no existe un único camino, sino que la persona se debe de plantear alternativas para llegar a él.

    Yo a mis 29 años tengo muchos sueños y anhelos, algunos van en el camino de ser, otros han quedado un poco estancados. También he buscado variar y tener varias alternativas. Esto de hacer algo y ser alguien en la vida es algo difícil. Uno tiene el anhelo de aportar algo a la sociedad y a uno mismo. No me quejo, tengo mi pequeño negocio, tengo mi blog, tengo mis proyectos, pero pues quisiera realmente que todo esto fructificara y se consolidara. Estoy en la búsqueda de la independencia personal y económica y vaya que es difícil lograrlo. Existen diferentes caminos, y parece que he escogido uno de los más difíciles.

    Según Maslow, el punto culminante del ser humano es la autorrealización, es cuando el ser humano se reafirma como tal y pasa de ser algo a alguien. El que logra sus sueños logra reconocimiento, el que no, simplemente pasa a ser un don nadie, pasa a engrosar las estadísticas de la población. Yo me dí cuenta al comparar los sepelios de gente que había triunfado en sus vidas y de gente que no lo había hecho. En los dos casos iban siempre los seres queridos (familia nuclear, familia extensa, amigos cercanos), pero en el caso de la gente autorrealizada me dí cuenta de que el sepelio estaba lleno, porque aparte de los amigos y seres queridos, estaban aquellos que admiraban al fallecido, había mucha gente curiosa; en cambio en los sepelios de las personas que no lograban nada, todo se reducía a un pequeño círculo de seres queridos y amistades cercanas.

    Las religiones dicen que la vida no culmina aquí, sino que es una etapa para llegar a un mundo superior. Yo difiero, independientemente de si exista o no ese mundo superior. La vida solo es una y culmina con la muerte, y creo que la persona es más grande cuando logra trascender en ella. Un defecto que yo le veo a algunas personas religiosas (digo algunas porque no son todas) es que en la vida se quedan esperando, no luchan dentro de ella, solo buscan la salvación divina, y para mí, ese es una forma muy mediocre de ver las cosas.

    La vida está hecha de eso, de sueños y anhelos. De la búsqueda de la gloria personal y de la capacidad de compartirla con los demás. La vida no es ningún trámite, la vida es el fín del ser humano. Quien lo niegue pasará inadvertido por ella. Y para mí, ese tipo de gente no debería merecer la gloria eterna.

     

  • Minipost #65 Este mundo

    «Este mundo de mierda está embarazado de otro mundo posible, diferente y difícil de parir pero que ya está latiendo

    Eduardo Galeano

  • Emilio González Márquez quiere ser presidente.

    Estamos a menos de año y medio de las elecciones del 2012, las aspiraciones, las fricciones y las contiendas empiezan a aparecer. Los políticos comienzan a sacar el cobre al empezar a hacer obras y acciones electoreras con tal de apuntalar su candidatura al 2012. En el PRI, parece que las cosas están más que definidas, la apuesta por Enrique Peña Nieto es inminente. En el PRD hay un jaloneo entre López Obrador y Marcelo Ebrard. El primero está llevando a cabo una gira llamada «Morena» y el segundo está preocupado por hacer las cosas «muy bien» en la Ciudad de México. Dijeron ellos que quien saliera arriba en las encuestas iba a ser el candidato oficial del PRD. Pero en el PAN se está dando algo muy curioso, son varias personas las que se están destapándose para contender por la presidencia. Primero fué Cordero (el candidato oficial) el cual no tuvo un buen inicio al decir que con 6,000 pesitos una familia podía vivir bien, luego se destapó Vazquez Mota, y ahora en el programa de Joaquín López Dóriga, el destapado es Emilio González Márquez.

    Emilio González Márquez, el Gobernador de Jalisco, arrastra con una mala imagen, por las mentadas en estado de ebriedad, por donar dinero a la Iglesia con dinero del erario público, y por haber gastado dinero también dinero del erario, en novelas y campañas de Televisa, para promocionar al estado. También su posición conservadora lo ha hecho perder adeptos, fué muy criticado cuando dijo que las parejas homosexuales le daban asquito. Y sobre todo por su relación con el Cardenal de Jalisco.

    Pero a Emilio se le ve seguro, en el noticiero con López Dóriga no titubeó al decir que iba a ir por la Presidencia de la República. Aseguró que tiene con que ganarle a Peña Nieto porque según sus cifras, en Jalisco la gente gana más dinero que en el Estado de México, donde gobierna el mexiquense. También dijo que ha mostrado resultados a diferencia de sus contendientes panistas (ninguno de los cuales tiene un puesto similar). Emilio ya se atreve a vaticinar quienes van a ser los candidatos a la Presidencia en el 2012: Peña Nieto por el PRI, Emilio González por el PAN y López Obrador por el PRD (si ocurre esto, yo me voy del país).

    Emilio González Márquez quiere ser presidente, el dice haber sido el tercer panista en lograr la Gobernatura del Estado de Jalisco, y ahora quiere ser el tercer panista consecutivo en la Presidencia de la República, para el ahora gobernador ese hecho parece ser una cábala. Sus intenciones son tan claras que en diciembre va a pedir licencia para dedicarse a su campaña presidencial. Emilio dice que lo que cuentan son los hechos y no la habladuría.

    Emilio se considera un político de izquierda, aunque sus actitudes lo delaten como un derechista conservador. El manifiesta esa postura política porque dice haber ayudado a los que menos tienen y haber realizado obras para las clases humildes. Pero sus roces con el estado laico y su amistad con el cardenal lo delatan. Tiene una carrera eminentemente conservadora, estudió  en el Anahuac Chapalita (de corte conservador), luego estudió contaduría pública en la U de G para después estudiar una maestría en la UNIVA (que pertenece a los diocesanos, donde es miembro el Cardenal). A Emilio se le ha ligado a la Organización Nacional del Yunque.

    Creo que Emilio se está tirando al vacío, normalmente los panistas dependen mucho del electorado que tienen en Jalisco, pero la aprobación que tiene en esta entidad es relativamente baja. Además,  tanto López Dóriga como Carlos Marín en sendas entrevistas que le realizaron, le recalcaron que la gente lo iba a cuestionar por sus actitudes polémicas que ha tenido como gobernador, lo cual podría ser un hándicap en la búsqueda por la presidencia.

    A muchos el que Emilio González decidiera buscar la presidencia les dió risa e incredulidad, las críticas no se hicieron esperar, sobre todo en las redes sociales como Twitter, donde alcanzó por un momento a ser trend topic. Pero a pesar de toda la oposición, Emilio está decidido a ir con todo, llueve o truene por la Presidencia de la República. El está muy confiado a pesar de la adversidad que corre en su contra. Pero, no me quiero imaginar que pasaría si el llegara a ser presidente ¿qué pasaría con el estado laico mexicano?. Y lo repito, si para el 2012, nuestros partidos postulan a gente como Peña Nieto, Emilio González, y López Obrador, estaremos en graves aprietos, en muy graves aprietos.

     

  • Ser proactivos, no reactivos

    En la conferencia magistral que ofreció Macario Shettino en el auditorio de la Universidad de Colima, llamada “El Entorno Nacional, una década de cambio”, el analista político y columnista de El Universal instó a la gente a que participara más en el destino de México, en vez de sólo quejarse. “…en lugar de criticar y atacar a los políticos, hagamos un esfuerzo para que vivir en este país valga la pena y le heredemos un mejor México a nuestros hijos”, dijo.

    Coincido con lo que el también profesor del Tecnológico de Monterrey dictó en su lectura. Creo que una democracia como tal sólo puede existir cuando la ciudadanía participa del entorno político, cuando nos volvemos proactivos en lugar de reactivos e inferimos positivamente en el país. Pero también considero que es nuestro derecho y obligación ciudadana el vigilar a políticos y funcionarios públicos, quienes más de una vez han demostrado tener las uñas bastante largas e intereses demasiado personales.

    El paternalismo que ha operado en México desde que culminó la Revolución Mexicana nos ha acostumbrado a dejarles la política a los políticos, y permitir que ellos nos traten como si fuéramos sus hijas o hijos, dándonos todo aquello que necesitamos para vivir una vida libre y plena. Los problemas de este modelo son múltiples, primero porque las necesidades de los mexicanos no se cubren automáticamente; segundo, porque aceptar un paternalismo es también admitir que como ciudadanos o ciudadanas no tenemos la suficiente capacidad como para tomar decisiones sobre lo que mejor nos conviene, aun cuando esto esté directamente relacionado con nuestro bienestar; y tercero, porque un buen hijo o hija no cuestiona a sus padres, sino que acepta lo que ellos consideran es lo mejor para nosotros.

    Mas la esencia de la democracia es completamente opuesta a esta mentalidad, pues para que funcione, ella requiere de la participación del pueblo en la toma de decisiones, y que éste se encargue de que los funcionarios públicos en el poder honren los intereses de los gobernados, sin abusar de su puesto. Necesita que las y los ciudadanos hagan uso de su voz y exijan que se transparenten las cuentas públicas, e incluso que se dé marcha atrás a decisiones tomadas que únicamente favorezcan a un círculo cercano a los que están en el poder.

    Si la gente deja en manos de unos cuantos –casi todos con intereses partidarios– las decisiones que nos afectan a todos, esperando que de entre ellos o ellas surja una voz que coincida con lo que queremos, podría pasar el resto de su vida esperando en vano, convirtiéndose en víctima de su propia apatía. De poco sirve quejarnos si no tomamos las acciones que garanticen el cumplimiento de nuestras demandas.

    Los partidos políticos en esencia concretan el propósito de llevar esa voz al poder, pero si la visión con la que observemos al país se encuentra teñida de uno u otro color, no seremos capaces de ver la gama completa que se necesita para ejercer lo que el oficio requiere, que es velar por los intereses de la totalidad de las y los mexicanos. Tampoco nos permitiría mirar las fallas de los integrantes distinguidos de los partidos, por el miedo de que esto les haga perder votos en las siguientes elecciones, con lo cual seguiríamos atascados en los mismos errores que imposibilitarían la acción de la justicia, que contribuye a la corrupción e impunidad de la que México es víctima.

    Los sectarismos y las divisiones ficticias que esto crea afectan el desarrollo de nuestra nación, la cual parece enfrascada en un eterno periodo electoral, en donde pareciera que nos preocupamos más por la imagen que por el contenido, lo que hace que se pospongan acciones necesarias para el sano desarrollo nacional, hasta que los problemas nos explotan en la cara.

    La única forma en la que este país puede salir adelante es si todas y todos nos hacemos responsables de lo que acontece, aceptando que fue tal vez nuestra inacción lo que nos llevó a la situación actual, y tomando una actitud proactiva, vigilante y de unión; olvidándonos de partidos y dejando de mentirnos internamente sobre la irreprochabilidad de los mismos, estando conscientes de que, cual reflejo de nuestra humanidad, éstos están llenos de errores y de faltas, pero que también son susceptibles de evolucionar para mejorar o empeorar, según la gente que permitamos que se apodere de ellos.

    Manuel J. Clouthier, también conocido como Maquío, dijo en una ocasión: “México va a cambiar, contigo, sin ti, o a pesar de ti”, sin embargo, es el cambio la única constante en nuestra existencia, no podemos controlar esto porque es parte del orden natural, lo que sí podemos dirigir es nuestra participación en el cambio que queremos, para convertirnos en luchadoras y luchadores sociales, en lugar de seguir siendo víctimas inactivas.

  • Descanse en paz la risa mexicana

    risa mexicanaDecía el sociólogo Peter Berger que lo cómico construye mundos interpretativos diferentes en los que la condición humana supera sus propios límites. Lo cómico dibujado y vehiculizado por medio del humor, conforma una capacidad de burlarse de uno mismo y/o de las circunstancias. Durante muchos años, los mexicanos hemos construido un espacio de humor político que nos permite hacer que las desgracias de las acciones políticas sean menos dolorosas o bien, que las corruptelas y la impunidad con la que actúan quienes están en espacios de poder, puedan ser sobrellevadas. Si pasábamos por devaluaciones y crisis económicas, compartíamos el doloroso camino de sobrellevarlas con un chiste, con una burla, una sátira.

    Burlarnos del poder político, era la única forma de tener un espacio de redención. Escuchar casos de corrupción e impunidad política nos activaba en la sorpresa y la molestia, ante lo cual, la solución inmediata era reír y ser sarcástico; enfrentar nuestra fatalidad con humor y contar un chiste. Cuando Felipe Calderón llegó a la presidencia e inició la así llamada Guerra contra el narco nuestra capacidad de reír se vio sensiblemente disminuida. A pesar de que Posadas nos enseñó a reír y a burlarnos de la muerte, la realidad del México-narco ha transformado nuestra visión de la muerte acoplándola más al dolor y al pánico que a la burla.

    La nueva realidad interpretativa de este México-narco ha generado en nuestra cualidad de redención política, una minimización de la risa como instrumento de lucha y capacidad de resistencia. Nadie puede reír por las estrategias fallidas para combatir la violencia. Las dosis de indignación ya son tantas y tan dolorosas, que hoy es imposible hacer chistes y ser sarcásticos con respecto a nuestra propia fatalidad política. Si la risa y el chiste están imbricados (como dice Berger) de un sueño que anhelamos llevar a la realidad en la vida cotidiana, en este hoy del México en guerra, no hay sueño posible que nos permita reír para construir una realidad y una experiencia cotidiana diferente. Hemos aterrizado en un espacio obligado de lucha en donde la risa ha dejado de ser colectiva (a través de un chiste, por ejemplo) y se vuelve individual. Hemos dejado de reír sobre los “problemas serios” porque el ecosistema de violencia y muerte en el que convivimos todos los días, nos ha obligado a callar y a tener miedo, angustia y dolor; y nadie, puede reír cuando teme, cuando se llora tanto, cuando se suple la risa por el silencio.

    La nueva composición estética del dolor y de la violencia desdibuja nuestras sonrisas. Lo subversivo de un chiste político se suple por una frase de indignación y hartazgo. Estar “hasta la madre” de las dimensiones simbólicas y reales de la violencia en la que vivimos ha dejado de ser jocoso y hoy, solo es una sensación de dolor permanente. Hemos perdido nuestros interludios de risa y animosidad. Lo cotidiano ha dejado de estar enlazado con lo mundano y hoy, todo lo que vivimos en este país ha dejado de ser tan musical como la risa. En las narcofosas y las calles ensangrentadas descansa en paz nuestra tranquilidad y también nuestra risa. En este país, las instituciones nos han ofrecido ya demasiadas razones para indignarnos, muy pocas razones para reír. Nuestras autoridades, deberían de estar preocupadas por este hecho, sobre todo porque si una sociedad no ríe, la paciencia disminuye y el enojo se vuelve potente.

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  • De la Champions League a la Spanish Revolution, y de ahí a México

    España ha mantenido atentos a todos los televidentes y cibernautas alrededor del mundo estas últimas semanas. Existen dos razones muy contundentes para captar esa atención. La Champions League, competición en la cual el equipo del Barcelona ha demostrado su poderío futbolístico, como si de algo extranormal se tratara (en la final al Manchester United no le dejó ni siquiera tocar el balón) y la Spanish Revolution, donde la crisis económica y los altos índices de paro son tan impactantes como la forma de jugar del Barcelona. Vaya, era igual de difícil  que el Chicharito metiera un gol a que un español promedio pudiera encontrar empleo.

    Los catalanes que tienen la fortuna de tener trabajo, pudieron hacer el viaje a Londres para festejar con los suyos el campeonato. Pero los inconformes se quedaron en su ciudad protestando por la difícil situación que atraviesan. De hecho las autoridades desalojaron a estas personas para que los que traían la alegría del festejo pudieran celebrar. Como se aprecia en varios videos, los protestantes no estaban haciendo nada, no estaban haciendo desmanes, por lo que podemos hablar de una represión. Zapatero decidió «limpiar» Barcelona, mientras el equipo de dicha ciudad limpiaba y arrasaba en el campo.

    Es una situación curiosa porque en México cuando todo está mal, todo está mal. Pero en el caso de España no es así, dentro de todo lo malo que pueda haber, un sector de los españoles tienen algo que celebrar. Y es que los españoles estuvieron en crisis cuando ganaron la Eurocopa y ganaron el mundial. Es un sentimiento agridulce, y me imagino si se preguntarán ¿por qué en los deportes somos tan buenos cuando cómo país nos va tan mal? Pero parece que la sociedad del país ibérico está preparada para no dejarse llevar por los éxitos que pudieran servir como una cortina de humo que nublara el oscuro panorama que están viviendo. A pesar de todo ello, siguen en pie de lucha y parece que no se van a dejar.

    Mientras tanto, muchos españoles ya están tomando cartas en el asunto, y están volteando a México, sí, a México para poder encontrar trabajo, y miren que nosotros nos quejamos de la falta de oportunidades, pero ¿qué es lo que pasa?. Resulta que muchos españoles son personal altamente calificado, que ronda los 30 años y no tienen hijos. En México no hay tanto personal altamente calificado, y muchos de ellos no tienen la experiencia de los españoles porque a los de reciente egreso no les dan oportunidades. En cambio los españoles ya tienen algo de camino recorrido y pueden aspirar a un puesto gerencial en poco tiempo. Algunos de ellos buscarán tomar experiencia y regresar cuando las cosas se mejoren. Tal vez no muchos querrán quedarse aquí dado que la cobertura sanitaria y de prestaciones no es tan buena como la de España

    Podemos extrañarnos ante este fenómeno porque pensamos que en México no hay oportunidades, pero veamos las estadísticas. La tasa de paro alcanza el 21% de la población económicamente activa, es decir uno de cada 5 españoles con posibilidades de trabajar no tiene empleo. En México es del 5%, lo que quiere decir que uno de cada 20 mexicanos con posibilidades de trabajar no tiene empleo. La estadística mexicana no es muy benéfica que digamos, pero la tasa de desempleo española es alarmante. Algo está pasando que es muy difícil encontrar empleo en ese país, y lo peor para los españoles, es que organizaciones como la OCDE dicen que tardarán mucho en recuperarse.

    Espero que la Madre Patria se pueda recuperar, porque está en una encrucijada muy fuerte. Algunos dirán qus serán necesarias algunas reformas neoliberales (cómo las que ha hecho Zapatero sin éxito), pero yo creo que esta crisis viene más de fondo. Hay que repensar el sistema económico porque también otros países como Grecia, Irlanda e Islandia están sufriendo mucho.

  • Los cárteles mexicanos. El territorio del narco

    Navegando por Internet me encontré un ilustrativo mapa de los cárteles mexicanos, que elaboró la agencia de creación visual Column Five, en colaboración con Good Magazine. Creo que ya después de esto me doy cuenta que efectivamente hay una guerra en el narcotráfico, no solo en contra de ellos, sino entre ellos. Al ver dicha ilustración, me recordó mucho a la II Guerra Mundial, a la división de territorios entre los países aliados y los países del eje.

    Caramba, después de ver esto, no veo por donde se pueda ganar la «guerra contra el narcotráfico«, son demasiados cárteles (y tómese en cuenta que sólo aparecen los más importantes) y entre ellos cubren todo el territorio. Cada uno tiene una pequeña porción, pero me brinca ver que el cártel de Sinaloa, quienes presuntamente tienen protección del gobierno federal, abarque casi todo el territorio nacional (excepto el golfo de México, que está en el poder del cártel del golfo). Queda con esto claro que el territorio del narco tiene mayor cobertura que el «Territorio Telcel».

    También véase por qué ha aumentado la violencia. Esto no solo se debe a la mano enérgica del gobierno, como muchos suelen presumir. Sino que los carteles se han dividido. Antes la intención era hacer una gran federación que controlara los flujos de mariguana y cocaína por el país. y así se mantuvo por varios años, pero hubieron rupturas que provocaron esta guerra entre carteles, más el surgimiento de nuevas organizaciones.

    Para ver el gráfico, hagan clic sobre la imagen para obtener una versión ampliada:

  • ¿Quién dijo que hay que tener una imagen de éxito?

    Me han dicho que para tener éxito uno debe de proyectarlo con la imagen. Redundando un poco, uno debe de tener una imagen de éxito. Debe ser parecido, debe tener buena ropa, una buena compostura y guardar las apariencias. Pero al navegar un poco por internet y ver a las personas exitosas, me doy cuenta de que muchas veces no es así. Muchas de las personas triunfadoras no solo no son narcisistas, sino que se saltan todos los códigos de etiqueta existentes en el mundillo empresarial.

    Para un especialista en modas, dar un discurso en pantalones de mezclilla sería un tremendo pecado, pero Steve Jobs lo hace. Mark Zuckerberg, dueño de Facebook rara vez anda en saco y corbata, y que decir del CEO de Microsoft, Steve Ballmer, quien actúa como loco y pierde la compostura, que brinca y patalea en público, y no solo eso, tiene una peculiar forma de burlarse de la competencia (como cuando se rió porque el entonces nuevo iPhone no tenía teclado) que falta el respeto, pero aún así, es uno de los hombres de éxito.

    Parece que las apariencias se han reducido al grupo de los ejecutivos de nivel medio. Los grandes logran sacar sus dotes muy por delante de su imagen personal.

    Mientras estoy aquí soportando el calor veraniego, les dejo el video donde Steve Ballmer se vuelve loco, y sí, es una de las personas más ricas del mundo: